rosadismar211
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Un año y medio después de la cirugía es declarada un éxito Hace 18 meses se llevó a cabo el primer trasplante de manos a un niño, pues el pequeño Zion Harvey fue el primero en ser sometido a esta cirugía, en la cual tuvieron que participar más de 40 especialistas y un año y medio después ha tenido resultados sorprendentes. “Dieciocho meses después de la operación, el niño es cada vez más independiente y capaz de hacer actividades cotidianas”, explicó la medico Sandra Amaral, del Hospital de Niños de Filadelfia, quien aseguró que Zion ya toma cubiertos, escribe y se viste por si mismo. Apenas a los dos años, el niño tuvo que ser amputado de las manos, sin embargo el hecho de que ya hubiera recibido anteriormente un transplante de riñón hizo que se convirtiera en un candidato ideal, pues esto se volvió en algo clave, pues así su organismo no rechazaría el trasplante. “Sigue mejorando con terapia diaria para aumentar el funcionamiento de las manos y con apoyo psicológico”, explicó la doctora encargada de su recuperación. También se reveló que después de la operación, Zion sufrió cuatro rechazos al trasplante, pero dos de ellos pusieron el peligro su vida, estos fueron durante en segundo y cuarto mes, sin embargo hoy han declarado como un éxito su trasplante, además de que ya no corre peligro. “Nuestro estudio demuestra que es posible trasplantar manos cuando la operación es preparada de forma cuidadosa por un equipo de cirujanos, especialistas en trasplantas, psicólogos y trabajadores sociales”, agregó la doctora Amaral. A partir de este momento será posible que otros niños sin manos puedan aplicar para esta cirugía, sin embargo tienen que ser sometidos a numerosos estudios, pero se puede considerar como un éxito de la ciencia. El primer trasplante a un adulto se realizó en 1998, nunca antes lo habían hecho con un niño, Zion Harvey de 10 años, fue el primero.
El Género Myriophyllum, dentro de la familia de las Haloragaceas, recoge alrededor de 45 especies de plantas acuáticas de agua dulce con una distribución actualmente cosmopolita. Su nombre deriva del griego “myri” (demasiado para contar) y “phyll” (hoja). Estas plantas son nativas de la cuenca del río Amazonas, siendo introducidas, en mayor o menor cantidad según la especie, en Norteamérica sobre el siglo XIX. De ahí y según su popularidad como planta acuática y una vez naturalizadas, han ido pasando al resto del mundo. Como ornamentales, los géneros más populares son incluidos en el grupo de plantas oxigenadoras para acuarios, lagos y estanques, como por ejemplo encontramos el Myriophyllum aquaticum o el Myriophyllum verticillatum. Son plantas perennes de tallos más o menos erguidos, con hojas pinnadas dispuestas alrededor de un tallo robusto. Sus hojas poseen segmentos filiformes dándole ese característico aspecto más o menos plumoso según la especie. El sistema radicular que desarrolla está adaptado para anclarse al sustrato, aunque también puede desarrollar raíces adventicias desde sus tallos y vivir sólo de ellas. El Myriophyllum como planta acuática suele ser de rápido crecimiento que en condiciones apropiadas puede crear grandes masas, hasta el extremo de que en muchos países esté catalogada como planta invasiva por obstaculizar el fluir normal del agua, y llegan incluso a alterar seriamente los ecosistemas de lagos y ríos. Precisamente por esta rapidez de crecimiento, es una voraz devoradora de nitratos. Su reproducción es muy sencilla siendo la forma más rápida y segura de hacerlo mediante la fragmentación de sus tallos, siendo ideales aquellos que ya poseen raíces adventicias bien desarrolladas. Destacar que son plantas excepcionales como formadoras de “pantallas refugios” para peces, siendo muy apropiadas para el desove de estos. Entre las especies más conocidas de Myriophyllum se encuentran: Myriophyllum alterniflorum Myriophyllum aquaticum Myriophyllum diccocum Myriophyllum elatinoides Myriophyllum farwellii Myriophyllum heterophyllum Myriophyllum hippuroides Myriophyllum humile Myriophyllum laxum Myriophyllum matogrossense Myriophyllum pinnatum Myriophyllum quitense Myriophyllum sibiricum Myriophyllum spicatum Myriophyllum tenellum Myriophyllum tuberculatum Myriophyllum ussuriense Myriophyllum variifolium Myriophyllum verrucosum Myriophyllum verticillatum
Este particular bosque que cubre más de 19.000 metros cuadrados se encuentra en una región del estado indio de Andhra Pradesh, al este de la reserva forestal de Kadiri. Lo curioso es que esta masa boscosa está compuesta única y exclusivamente por un solo árbol. El árbol se conoce como Thimmamma Marrimanu y pertenece a los llamados banianos o higueras de Bengala (ficus benghalensis), una especie endémica de Bangladés, India y Sri Lanka. Los banianos, que también incluyen otras especies, son árboles que se desarrollan de manera no convencional: de arriba a abajo. Las semillas germinan en las grietas de la corteza de otro árbol, creciendo hasta que las raíces aéreas forman un pseudotronco que acaba por devorar al árbol huésped y expandiéndose poco a poco hasta crear una amalgama de ramas y troncos increíble. En sí, el árbol huésped acaba sus días asfixiado por el baniano. Las ramas, que se extienden de forma horizontal crean a su vez nuevas raíces aéreas que, a causa de la gravedad, acaban tocando tierra y formando nuevos troncos suplementarios. Los hindúes suelen colocar lazos y ofrendas votivas alrededor de sus ramas y raíces Este árbol tiene gran relevancia en el aspecto religioso. No en vano, se considera el árbol nacional de la India y las distintas partes del árbol son asociadas a diferentes dioses del hinduismo. Así, las raíces se asocian con Brahma (dios creador y representado con cuatro cabezas de barbas blancas, cuatro brazos y piel roja), el tronco a Visnú (dios preservador, representado con piel azulada y cuatro brazos) y las hojas con Shiva (dios destructor, representado como un yogui en meditación profunda), formando la Trimurti o las ‘Tres formas’ de la mitología hinduista: creación, conservación y destrucción del universo. Debido a que los habitantes de la zona han atribuido propiedades mágicas relacionadas con la fertilidad a este árbol, no es de extrañar que se haya convertido en un lugar de peregrinación. La mayor aglomeración de personas suele tener lugar durante el festival del Maha Shivaratri (la gran noche de Shiva) que se celebra en la noche del día 13 del mes Phalguna (entre los meses de febrero y marzo) según el calendario hindú.
Si sos el tipo de persona que sufre ante la sola idea de encontrar el más mínimo rasguño en su coche, estas fotos te van a doler, y mucho. En septiembre pasado, el museo danés ARoS Aarhus Kunstmuseum invitó a los visitantes a rayar un Lamborghini Gallardo negro que había sido colocado en exhibición, como parte de la exposición “No Man Is an Island” (Ningún hombre es una isla). Durante tres semanas, se les permitió a todos los visitantes dejar una huella destructiva en el lujoso deportivo italiano, y a pesar de que el público se mostró escéptico en un principio acerca de todo esto, una vez que estuvieron convencidos de que no habría consecuencias para el vandalismo, realmente se esmeraron con el pobre auto. El museo planeaba dejar el coche a merced de extraños durante más de tres semanas, pero el daño se hizo tan extenso durante la primera semana, que se dieron cuenta de que pasaría de negro a completamente blanco si permitían que el vandalismo continuara por más tiempo. Los organizadores querían preservar los mensajes que habían sido grabados en el auto hasta ese momento, por lo que pusieron un guardia frente a la exposición y anunciaron que la obra estaba completa, y que la interacción con el coche ya no estaba permitida. A pesar de que las rayaduras ocurrieron hace siete meses, el coche se ha mantenido en exhibición en el Museo de Arte ARoS como una obra que invita a la reflexión del arte. Se quedará allí hasta septiembre, luego de lo cual se le devolverá a su propietario, el artista noruego DOLK. Una de las primeras cosas que los asistentes rayaron en el Lamborghini fue la palabra “SKODA” (una marca de coches mucho más barata) en el baúl trasero, pero la gente también rayó saludos, frases y cartas de amor. Todos ellos serán conservados, ya que volver a pintar el coche podría arruinar la ya famosa obra de arte. Tal vez pienses que permitir que un magnífico Lamborghini Gallardo sea objeto de vandalismo de esta manera no tiene sentido, pero a) esto es arte, por lo que no se necesita un propósito, y no es objeto de la lógica, y b) estaba destinado a enviar un mensaje poderoso. Pernille Taagaard Dinesen, curador en ARoS dijo que la obra, titulada “Low Key”, estaba destinada a demostrar que “todo lo que hacemos, cada acción, deja una huella en la sociedad en que vivimos. Ninguno de nosotros queda sin tocar, ya que cada pequeña acción tiene un impacto en el conjunto”. “Se trata de mostrar cómo las acciones destructivas de cada individuo dejan huellas claras, y contribuyen a una sociedad cuya fachada se está agrietamiento lentamente,” explica Stiften. DOLK y su galerista, Sjur Nedreaas, compraron el Lamborghini Gallardo usado en Italia, específicamente para este proyecto, pero ni ellos ni el museo ARoS imaginaron que el daño se haría tan extenso. Por ejemplo, la gente empezó a rayar las ventanas, que no estaba permitido, y quitaron las letras del nombre “Lamborghini” en el baúl trasero.
Un terapeuta físico holandés devenido inventor pasó 15 años desarrollando una almohada hecha a medida que, según él, resolverá cualquier tipo de problema para dormir. A un módico precio de… USD 57.000, ¡que mejor! Creada por Thijs van der Hilst, quien supuestamente es especialista en cuellos, la almohada más cara del mundo está hecha de seda Mulberry, algodón egipcio, gomaespuma de memoria no tóxica holandesa, y tela de oro de 24 quilates, mientras que su cremallera está adornada con cuatro diamantes y un enorme zafiro de 22,5 quilates. Suena bastante caro, sí, pero se necesitan más que materiales de alta calidad y joyas para justificar un precio tan indignante para una almohada. Van der Hilst no se propuso crear esta costosa ayuda para dormir como un mero símbolo de riqueza. Él quería crear la almohada perfecta para dormir para sus clientes, y decidió que la única manera de hacerlo era ofrecer una solución a medida basada en el cuerpo de una persona, y sus hábitos para dormir. “Como especialista cervical solía aconsejar a mis pacientes que compraran una buena almohada. Pero ¿cuál es la mejor almohada para cada paciente, me pregunté. Si hay tres tamaños de almohadillas disponibles, ¿cuál sería el mejor ajuste? Así como nuestros pies son todos diferentes, también lo son nuestras alturas de hombro y longitudes de cuello. Y la posición del sueño varía de persona a persona. Cada uno es único, por lo que la almohada también debería serlo.

Una mujer de 24 años de edad, residente de Maryland, se encuentra bajo evaluación psiquiátrica luego de que un agente de policía la encontrara empujando en un columpio al cadaver de su propio hijo, el cual había fallecido hacía horas. Un testigo que merodeaba cerca de Wills Memorial Park informó a las autoridades sobre el extraño comportamiento de una mujer que jugaba en un columpio con un niño de 3 años y que, aparentemente, mantenía un estado sospechoso. Cuando los agentes llegaron al lugar, encontraron a la mujer empujando el cadáver de su hijo de 3 años en un columpio. El pequeño no presentaba ningún signo de violencia, pero llevaba muerto varias horas. La policía detuvo inmediatamente a la mujer y la trasladaron hasta el hospital más cercano para realizarle exámenes mentales. El cuerpo del pequeño fue examinado más tarde para descubrir las causas de la muerte. La policía ha iniciado una investigación. SDP Noticias
Hoy desconocemos qué ocurre cuando uno llega a su final, cuando la muerte cubre con su manto de oscuridad nuestros ojos y se nos lleva del lado de nuestros seres queridos. ¿Empezamos quizá una nueva vida, en otro cuerpo y en otro país? Eso es lo que nos explican las personas que aceptan y defienden la reencarnación. Un enfoque, para algunos esperanzador, donde diversos testimonios nos aportan historias tan increíbles como desconcertantes. La historia de Cameron Macaulay es una de ellas. Un caso realmente impactante, que seguro te interesará conocer. Los tristes recuerdos de Cameron Macaulay Que un niño de sólo tres años le hable a su madre de su “otra mamá“, no es nada normal. Cameron Macaulay empezó desde muy temprano a explicar a la gente de su alrededor cómo era su otra vida. Con tranquilidad y sin contradicción alguna, relataba cómo era esa “otra mamá”, una mujer cariñosa de cabellos largos. Describía también cómo era la casa en la que vivía, lejos, muy lejos de Glasgow, en Escocia: blanca, grande y cerca de un lugar donde iban y venían aviones. Seguro que puedes imaginar lo que algo así puede suponer para unos padres. Aunque en un principio la madre de este niño escocés lo atribuyó a una imaginación desbordante, las dudas se volvieron más inquietantes cuando, a medida que crecía, los detalles se iban volviendo más definidos, más claros. La “otra casa” de Cameron estaba en la Isla de Barra. Solían ir a jugar a la playa, un lugar tranquilo donde el viento solía acariciar el cabello de su madre. Tenían tres baños en aquella mansión y un perro blanco y negro al que quería mucho. También un coche negro. Sin embargo, había algo que recordaba con especial tristeza: a su padre, un hombre con el cabello de punta, vaqueros rotos y rostro amable. Un hombre que falleció “por no mirar a ambos lados de la calle”. Aquello no era normal. La madre de Cameron no podía soportar más aquella situación, en especial porque veía a su hijo sufrir por unos recuerdos que, en realidad, nunca había vivido. Fue entonces cuando llamaron a Jim Tucker, director médico de la Clínica de Psiquiatría Infantil y Familiar de la Universidad de Virginia. Un hombre especializado en tratar a niños que recuerdan vidas pasadas. Entre sus obras cabe destacar, por ejemplo, su libro “Vida antes de la vida: Los niños que recuerdan vidas anteriores”. Un hombre reputado que no dudó un momento en conocer en persona al pequeño Cameron Macaulay. El viaje a la vida anterior de Cameron Macaulay Tras hablar durante varios días con el pequeño Cameron, el doctor Jim Tucker no lo dudó: debía llevarse al niño y a su madre a la Isla de Barra para averiguar si todo lo explicado por el niño era real. Puede que te preguntes de qué modo pudieron empezar a buscar a esa otra familia del pequeño. La isla no es especialmente grande, pero existen emplazamientos muy similares al descrito por Cameron: una casa blanca al lado de la playa. Pero tenían un dato muy claro: el niño recordaba el nombre de su padre, Shane Robertson. ¿Y existían todos esos detalles, todos esos aspectos? Casi todos. No tuvieron más que consultar un registro y a un historiador y al instante les dieron la dirección de la familia Robertson. Cameron llegó hasta la casa muy ilusionado, impaciente por reecontrarse con su madre, su perro y su casa… pero lo que encontraron en realidad fue una casa vieja, una casa en ruinas y abandonada. Aún así, el niño pudo enseñarle a su madre y al doctor su habitación, sus rincones secretos, los parajes que sólo él conocía. No obstante, a pesar de la excitación por volver a la que había sido su casa, Cameron vivió aquella experiencia con gran tristeza. No llegaba a comprender que el punto temporal donde se situaban sus recuerdos eran los años 60. Habían pasado muchos años. Muchos. El tiempo había pasado y apenas quedaba nada de ese mundo al que él había pertenecido. Y todo encajaba, desde luego. La casa, el perro, un coche negro de la familia, una pista de aterrizaje cercana… Lo único que no cuadraba en la historia de Cameron era lo que más dolor le causaba: allí había vivido la familia Robertson en los años 60, desde luego, pero no existía ningún Shane Robertson, ningún hombre había fallecido en un accidente de tráfico tal y como recordaba el niño. Cameron volvió a su casa y a su existencia normal, tranquilo por haber demostrado que lo que sentía era real y que, de algún modo, había entrado en contacto con la que fue su otra vida. Los interrogantes que aún permanecen en su mente tal vez los resuelva con el paso del tiempo. Una historia increíble. Fuente: contextotucuman
El yacimiento del Sidrón, en Asturias, España, es el más rico del mundo para estudiar el ADN de los neandertales, publica La Vanguardia. JOSEP CORBELLA Desde que se descubrió el primer fósil de un neandertal en la cueva del Sidrón (Asturias) en 1994, se han extraído más de 2.500 fósiles de trece individuos –siete adultos y seis menores– de una misma familia. Se ha aplicado un protocolo llamado de excavación limpia para evitar contaminar los restos de los neandertales con ADN de los investigadores que los estudian. Esta técnica de excavación, y la abundancia de restos, ha convertido el Sidrón en el mejor yacimiento del mundo para estudiar el ADN neandertal. Estos son los principales descubrimientos que ha aportado: Tenemos ADN neandertal. Entre el 1% y el 4% del ADN que las personas de ascendencia europea tenemos en cada una de nuestras células es herencia directa de los neandertales. Es uno de los resultados principales del proyecto Genoma Neandertal, que se ha basado en fósiles del Sidrón y de otros yacimientos de Eurasia. Ya podían hablar. Los neandertales ya tenían el gen FOXP2 igual que nosotros. Este gen es lo que se llama un factor de transcripción. Es decir, un gen que activa otros genes. Por ello, interviene en múltiples funciones. Todos los mamíferos tienen el gen FOXP2. Pero en nuestra especie tiene dos mutaciones que permiten el desarrollo de las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje. Los fósiles del Sidrón han revelado que estas dos mutaciones ya estaban presentes en los neandertales. Las mujeres abandonaban el clan. El análisis del ADN mitocondrial –que se hereda de la madre pero no del padre– ha permitido reconstruir las relaciones de parentesco entre los neandertales del Sidrón. Los tres hombres adultos tenían todos el mismo ADN mitocondrial, lo que indica que eran hermanos (o primos o tíos y sobrinos). Las cuatro mujeres tenían el ADN mitocondrial diferente, lo que indica que procedían de otras familias. Los menores tenían todos el ADN mitocondrial igual que alguna de las mujeres, lo que indica que eran sus hijos (o sobrinos o nietos). En conjunto, estos resultados muestran que las mujeres abandonaban el clan al llegar a la edad de reproducción, igual que ocurre en algunas sociedades de cazadores-recolectores de nuestra especie. Pelirrojos y de piel clara. Los fósiles del Sidrón han permitido analizar cómo tenían los neandertales el gen MC1R, que es clave en la determinación del color del cabello y de la piel. Resultado: tenían una variante que hace que el pelo sea rojizo y la piel clara. Ya se automedicaban. El análisis genómico del sarro acumulado en los dientes ha revelado que uno de los adultos del Sidrón estaba enfermo y había ingerido componentes de un árbol que contiene ácido salicílico (del que se obtiene la aspirina) y hongos del género Penicillium (que tienen actividad antibiótica). Una de las mujeres había ingerido manzanilla y aquilea, plantas de escaso valor nutricional pero con propiedades medicinales.

Las horas posteriores al terremoto del pasado martes 19 de septiembre México estuvo en vilo por el inminente rescate de “Frida Sofía”, una de las niñas atrapadas entre los escombros en el Colegio Rébsamen. Sin embargo, este jueves, las autoridades anunciaron que “Frida no existe”; no había ninguna menor entre los escombros, reseñó Infobae. Este caso rememoró el de Luis Ramón “Monchito” Navarrete, de 9 años, el “niño fantasma” que también captó la atención de la prensa nacional e internacional, y de toda la sociedad mexicana en 1985. El joven iba rumbo a Cozumel con su familia, y durmió la noche del 18 de septiembre en la vecindad de su abuelo. La mañana siguiente, el sismo de 8,2 grados en la escala de Ritcher destruyó por completo las viviendas del complejo ubicado en La Merced, en la capital mexicana. Tras varios días de incesantes tareas, los equipos de rescate aseguraron haber oído golpes desde el fondo de los escombros. Esta señal mantuvo en vilo al país durante una semana. Además, otro factor que sorprendía a los rescatistas es que no había “olor a muerto”. El Colegio Rébsamen colapsó tras el terremoto en Ciudad de México (AFP) La aparición con vida de Monchito, quien sería el último sobreviviente del terremoto, afloró las esperanzas de un pueblo que se encontraba afectado y conmovido por la brutal tragedia. Expertos internacionales que habían viajado para colaborar advirtieron que ya nadie estaba vivo. Pero los mexicanos se aferraban a la fe para encontrar a “Monchito”. Hasta se montaron cadenas de oración en las adyacencias del lugar. El presidente de ese entonces, Miguel de la Madrid, ordenó que siguieran con los trabajos de búsqueda. Pero esa búsqueda finalizó el 11 de octubre. Los rescatistas aseguraron que no pudieron encontrar a nadie. Varias personas civiles, todavía con la esperanza de encontrar a “Monchito”, lo buscaron por sus propios medios. Pero el niño nunca apareció. Su padre, Mauricio Nafarrete, había exigido su aparición con vida y la de su suegro. Lo llamativo es que el cuerpo del abuelo sí apareció, pero el de “Monchito” no. Lo que vino después es pura conjetura. Nunca hubo certezas. Algunos sostienen que el niño murió junto a su abuelo. Otros, en tanto, aclaran que nunca existió. Varios psicólogos de la época explicaron que los rescatistas, los primeros que aseguraron haber escuchado los supuestos golpes de “Monchito”, habían sufrido un caso de “psicosis colectiva”, producto del trauma generado por el terremoto. En las últimas horas se hizo un paralelismo de este caso con el de “Frida Sofía”. Un miembro de la Marina mexicana aseguró haber tomado contacto con la niña, quien presuntamente se encontraba entre los escombros. En un primer momento se divulgó que su nombre era Frida. No obstante, lo curioso era que las autoridades del Colegio Rébsamen no tenían en su lista de alumnos a una niña con ese nombre. Al mismo tiempo, tampoco se acercaron sus supuestos padres a reclamar su aparición con vida. Lo que en un momento fue esperanza por encontrar una vida más, con el correr de las horas las nuevas informaciones solo aportaban más confusión. Hasta este jueves, cuando Enrique Sarmiento Beltrán, subsecretario de la Marina, se paró frente a los medios y aseguró que “Frida no existe. Hay indicios de que posiblemente haya una persona con vida todavía. En fotografías hay rastros de sangre como si se hubiera arrastrado”.
Luu Cong Huyen, un vietnamita de 58 años, hace más de tres décadas y media que se deja crecer las uñas, y tiene mucho cuidado para evitar cualquier actividad que pueda romper accidentalmente sus depósitos de queratina, incluso bañarse. Si estás esperando encontrar una buena razón de por qué alguien querría hacer crecer sus uñas durante más de 35 años, no vas a encontrarla aquí. Para Huyen, simplemente comenzó como un hobby que en realidad nunca superó. “A otros les gusta criar aves, plantar árboles, o coleccionar vehículos antiguos…, a mi simplemente me gusta tener las uñas cada vez más largas”, dice. “Dejarse crecer las uñas es más difícil que la crianza de los hijos. Debo ser muy cuidadoso en cada movimiento para que no se rompan”. Huyen no exagera ni un poco. Sus uñas, la más larga de las cuales mide aproximadamente 55 centímetros, pueden tener un aspecto grueso y robusto, pero él afirma que pueden romperse muy fácilmente, sobre todo cuando están húmedas. Es por ello que evita tocar el agua, tanto como le sea posible, y rara vez se baña. Cuando llueve, cubre sus manos con bolsas de plástico, por lo que el agua no llega a sus preciosas garras. Cuando se baña, Huyen siempre le pide ayuda a su esposa. A veces tiene que darle de comer con una cuchara, para ayudarle a proteger sus uñas. Ponerse una camisa o un abrigo es probablemente su mayor reto diario, ya que tiene que tener cuidado de que sus uñas no queden atrapadas en la tela. Las largas uñas de Huyen son su posesión más preciada. Una vez, rompió una de ellas por accidente, y quedó devastado. No pudo comer ni dormir durante días, pero finalmente lo superó, y aprendió a ser más cuidadoso. Ahora, preferiría morir antes que perder otra de sus preciosas uñas. “Una vez casi muero en un accidente sólo por cuidar mis uñas”, contó. “Alguien me dijo que si me cortaba las uñas, me iban a dar un montón de dinero, pero me negué. No voy a cambiar mis uñas por dinero, incluso por una gran cantidad de dinero. ” Luu Cong Huyen ama tanto sus uñas que hace unos años abandonó el lecho conyugal para dormir en soledad. El riesgo de que su esposa accidentalmente aplastara una de sus uñas durante el sueño era demasiado difícil de soportar. La gente se ha acostumbrado a las inusualmente largas uñas del hombre, pero Huyen admite que algunos niños todavía lloran cuando lo ven. A veces lo llaman “mutante” o le dicen que tiene uñas de diablo, pero eso no le molesta mucho. Parece que nada realmente le molesta, siempre y cuando sus uñas permanezcan intactas.