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Primer post: 4 feb 2009Último post: 16 may 2009
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Moáis
InfoporAnónimo2/4/2009

Un moái, es una estatua de piedra monolítica que sólo se encuentra en la Isla de Pascua o Rapa Nui. Los moáis son el principal atractivo turístico de la Isla de Pascua, cuyos habitantes viven del turismo y la pesca. Los más de 600 moáis conocidos tallados por los antiguos rapa nui están distribuidos por toda la isla. La mayoría de ellos fueron labrados en toba del volcán Rano Raraku, donde quedan 397 moáis más en diferentes fases de acabado. Todo indica que la cantera fue abandonada repentinamente, quedando estatuas a medio labrar en la roca. Prácticamente todos los moáis terminados fueron posteriormente derribados por los isleños nativos en el período siguiente al cese de la construcción. En un principio, estas estatuas gigantes llevaban también unos copetes o moños de piedra roja, llamados pukao, que pesan más de 10 toneladas, que se extraían en el cráter de Puna Pau, a veces muy lejos de las estatuas. Además, después debían ser levantados a la altura debida para colocarlos sobre las cabezas. En 1978, se descubrió que en los huecos de los oculares se colocaban placas de coral a modo de ojos. Estos fueron retirados, destruidos, enterrados o arrojados al mar, en donde también se han localizado. Esto concuerda con la teoría que los mismos pobladores los derribaron, quizás durante guerras tribales. Los primeros navegantes europeos que a comienzos del siglo XVIII llegaron a la Isla de Pascua no pudieron creer lo que estaban viendo. En esa pequeña área de tierra, descubrieron cientos de estatuas enormes sobre la superficie de toda la isla. El significado de los moáis es aún incierto, y hay varias teorías en torno a estas estatuas. La más común de ellas es que las estatuas fueron talladas por los habitantes polinesios de las islas, entre los siglos XII y XVII, como representaciones de antepasados difuntos, de manera que proyectaran su mana (poder sobrenatural) sobre sus descendientes. Debían situarse sobre los ahus (plataformas ceremoniales) con sus rostros hacia el interior de la isla y tras encajarles unos ojos de coral o roca volcánica roja se convertían en el aringa ora (rostro vivo) de un ancestro. Se cree que montañas enteras fueron removidas para su creación. La roca volcánica podía ser cortada con relativa facilidad con herramientas de basalto y obsidiana, dándoles su forma básica en la propia cantera. Posteriormente eran extraídas y semienterradas en las cercanías para ser esculpidos los detalles. Aun más controvertida es la manera en que eran trasportados por la isla hasta su ubicación definitiva. No se sabe exactamente cómo eran trasladados, pero es casi seguro que dicho proceso exigió el uso de trineos o rodillos de madera. Una segunda teoría apunta a que fueron movidos balanceándolos con cuerdas: en 1986 Pavel Pavel, Thor Heyerdahl y el Museo Kon Tiki demostraron que una veintena de personas y algunas maromas eran suficientes para transportar una estatua de 9 toneladas. Durante el verano del año 2000, un equipo arqueológico norteamericano descubrió datos que sugieren la utilización de máquinas complejas en la isla hace siglos. El geólogo Charles M. Love y un equipo de 17 estudiantes excavaron secciones de las tres principales carreteras que sirvieron para transportar las estatuas gigantes. Parte de estas carreteras fue excavada originalmente en el lecho de roca de la isla, formado principalmente de roca volcánica de un tipo conocido como pahoehoe. Curiosamente, las carreteras no son planas sino que su sección muestra una forma característica en "V" o "U". Su anchura media es de 3.5 metros y no son en absoluto una obra de ingeniería de poca monta. En algunos tramos, las carreteras están flanqueadas por líneas de rocas. Pero quizá lo más sorprendente es que estas rocas no están simplemente colocadas allí, sino encajadas en agujeros tallados en el lecho de roca que forma el suelo de la isla. Un detalle relevante es que este tipo de agujeros se da en los tramos en los que la carretera discurre cuesta arriba. El Dr. Love especula con la posibilidad de que estos agujeros fueran colocados allí para acomodar algún tipo de mecanismo ideado para ayudar a mover las gigantescas cabezas de piedra y salvar desniveles que, de otra manera, requerirían un notable esfuerzo. Estos agujeros, así como la curiosa forma en "V" de las carreteras nos indican que todavía tenemos mucho que aprender sobre el sistema que emplearon los nativos de la isla de Pascua para erigir sus misteriosos moáis. fuente:wikipedia

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Gengis Khan
InfoporAnónimo2/7/2009

Bien entrada ya la segunda mitad del siglo XII, un mongol llamado Yesugei, de cuna bastante noble aunque no lo suficiente para poder aspirar a khan de los mongoles, salió de su campamento en los confines orientales de Mongolia, entre los ríos Onon y Kerulen, con intención de sellar un compromiso matrimonial en beneficio de su hijo mayor, Temujin. La familia vivía básicamente de la cría de cabras y ovejas, de la recolección y pesca sistemática y del botín esporádico que proporcionaban los raids continuos contra otras tribus, en especial los tártaros, que se movían por tierras algo más hacia el este que los mongoles. Otras tribus poblaban en aquel siglo XII las tierras que se extienden al sur del Baikal: las que jugaran un papel más destacado en esta historia se situaban al sur del lago Baikal: al este los mongoles y los tártaros, al sur los kereit cuyo jefe, Toguril, era hermano jurado de Yesugei, al norte los merkit y al oeste los naiman, todos los cuales podrían ser calificados de turco mongoles. Alianzas matrimoniales y hermanos de sangre entremezclaban los clanes, pero los robos y raptos eran tantos que uno de sus shamanes diría que preferían pelearse que descansar. El nombre del chico que cabalgaba con Yesugei venía probablemente del de un cautivo tártaro con el que su padre llegó a la yurta familiar justo cuando nacía su primogénito, y después de él, siempre a intervalos de dos años, nacieron otros cuatro y dos más se sumaron a la familia procedentes de una esposa secundaria. Yesugei y Temujin que tenía 9 años cabalgaron por la estepa con un par de remontas en busca de una tribu con la que Yesugei quería reforzar las alianzas a través del compromiso matrimonial del pequeño, pero uno de los nómadas con los que se cruzaron en el camino tenía a su vez una hija de 10 años y la transacción resultó conveniente para ambos padres. Para sellar el trato Yesugei aceptó que su hijo se quedara a vivir y a trabajar con la tribu de su futura mujer: poco más tenía para ofrecer, pero dejó como regalo uno de los caballos de repuesto y como última recomendación, la de que el niño tenía miedo de los perros. En el camino de regreso, Yesugei se topó con un grupo de tártaros quienes, aunque le ofrecieron bebida en honor de las leyes de hospitalidad de la estepa, se la envenenaron en venganza por sus pasadas andanzas. Yesugei consiguió llegar a su campamento, pero murió a los pocos días no sin antes pedir a uno de sus seguidores que fuera a recuperar a Temujin para que ayudara a su madre y a sus hermanos. Las correrías de Yesugei le habían atraído un cierto número de seguidores y le habían proporcionado un prestigio dentro de su clan: pero sus hijos eran demasiado pequeños para transferirles lealtad alguna y es posible que su esposa principal, Ho’elun, se negara a cumplimentar algunas de las costumbres de la estepa, negándose, por ejemplo, a casarse con el hermano menor de su difunto marido. Ho’elun se quedó sola con los seis niños y un pequeño grupo de servidores: durante seis años vivieron sobre todo de la pesca y la recolección, azuzados por el hambre y por las razzias de otras tribus, que trataban de robarlos y capturarlos. Aunque en una de estas expediciones la tribu de los merkit capturó al adolescente Temujin y le colocó una pesada canga de madera al cuello para impedirle la fuga, el joven tuvo la astucia de aprovechar el momento para escapar, la destreza de servirse de la canga para flotar escondido entre los juncos de la ribera, y la habilidad de ganarse la simpatía de otros jóvenes que le ayudaran a liberarse del pesado yugo y a huir. Esta capacidad de atracción iba a convertirse en una de sus fuerzas principales: a los quince años contaba ya con un reducido grupo de seguidores y pudo reclamar su antigua prometida que le fue entregada junto con un abrigo de marta cibelina en calidad de dote. Las primeras alianzas En el camino de regreso, el grupo en que iban Temujin y su joven esposa Börte se desvió para ir a visitar al poderoso khan de los kereit, Toguril, al que Temujin ofreció el abrigo de marta cibelina a cambio de renovar la alianza que le había unido a su padre. Apenas llegados al campamento familiar, un ataque de los merkit acabaría con el rapto de la joven Börte: el rapto de mujeres era algo muy habitual entre las tribus para ahorrarse los costes de la dote y evitarse los peligros inherentes a los largos desplazamientos por la estepa en busca de mujeres. El mismo Yesugei había raptado a la madre de Temujin cuando ésta era conducida como desposada a un jefe merkit y el rapto de Börte era una venganza previsible. Temujin tardó unos meses en poner en marcha sus alianzas, en especial la reciente e importante que le unía con el gran khan kereit, pero al final consiguió organizar una expedición punitiva y recuperar a Börte, aunque el embarazo de la joven enturbiaría un tanto la legitimidad de su primogénito. Ésta fue la primera victoria de Temujin y, a partir de aquí, fue dominando las tribus una tras otra. Los peor parados fueron los tártaros, que desaparecieron literalmente de la historia: en venganza por la muerte de su padre, Temujin hizo matar a todos los hombres, bebés incluidos, y repartió entre sus tropas a las mujeres. Sus gestas no tardaron en proporcionarle seguidores, de todas las tribus y de todos los estratos sociales, atraídos tanto por su fama de leal y justo con su gente como por las crecientes expectativas de botín. Pero los movimientos de Temujin habían sacudido los equilibrios de la estepa y no tardó en tener enemigos acérrimos, tanto entre los jefes de tribus rivales que ambicionaban para ellos el título de khan, como entre los grandes jefes de clan, que veían con recelo creciente las innovaciones que Temujin introducía en sus filas: aunque el joven seguía las pautas tradicionales de organización militar de la estepa, dividiendo a sus huestes en grupos decimales de 10, 100, 1.000 y 10.0000 hombres, estas agrupaciones eran intertribales y promovían una lealtad que se orientaba a la unidad militar más que a la propia tribu. Temujin, que era un extraordinario evaluador de dirigentes, tanto militares como civiles, vinculaba el rango a la capacidad y no al nacimiento, exasperando con ello a los aristócratas de la estepa. En los confines de la estepa, Temujin fue capaz de reconocer los talentos escondidos de un pastor, un sirviente, un oscuro criador de ovejas y de darles el mando y la oportunidad de convertirse en algunos de los generales más audaces e inteligentes de la historia de la humanidad. Esta capacidad para reconocer y aprovechar talentos le acompañará toda su vida y le permitirá contar con administradores realmente capaces entre los pueblos vencidos. Al final, en los primeros años del siglo XIII, consiguió imponerse a todos, incluso a los muy recalcitrantes naiman, situados ya muy a occidente y que, con un fuerte componente nestoriano y el uso de la escritura uyghur, eran en aquel momento la tribu más civilizada de la estepa. La victoria fue fácil y decisiva, aunque el hijo del rey huyó para refugiarse en el reino de los Kara Khitai, situado más allá del Pamir, donde no tardaría en usurpar el trono. Este cristiano nestoriano que se convirtió al budismo y desde su nueva fe organizó persecuciones implacables contra cristianos y musulmanes e impuso tasas exorbitantes a la población de su nuevo reino, crearía un terreno abonado para la intervención posterior de los mongoles. En 1206 Temujin dio por unificada Mongolia en un solemne Quriltai o Asamblea general de las tribus, dejando atrás 20 años de luchas ininterrumpidas durante los cuales se habían impuesto a la vez el predominio de los mongoles sobre las restantes tribus y el del joven khan sobre todos ellos. De hecho, no sabemos qué edad tenía en aquel momento: nació entre 1155 y 1167, pero los historiadores suelen escorar hacia la segunda cifra, sobre todo para poder atribuir el ímpetu de las conquistas a un hombre más joven. El Quriltai de 1206 le nombró Gengis Khan, un título inventado para la ocasión que podría traducirse por khan oceánico o universal. Fue también esta asamblea la que decidió adoptar el uyghur para escribir el mongol que hasta entonces había sido sólo una lengua hablada: el hecho de que Gengis ordenara que todos sus generales aprendieran a leer y a escribir permite imaginar que tenía ya in mente formas más estables de organización. Fue también en esta fecha cuando, tras premiar explícitamente a todos sus leales familiares y seguidores que constituirán partir de ahora el núcleo duro de las conquistas mongolas, se estructuró un cierto aparato judicial, aunque la idea extendida de que Gengis promulgó aquí un código sistematizado de leyes, conocido como la Gran Yasa, carece totalmente de fundamento. Sin duda se dictaron disposiciones, algunas de las cuales, como la que prohibía las razzias, raptos y robos, chocaban frontalmente con las tradiciones de la estepa. La religión, a la que tan a menudo recurren los fundadores de imperios para estructurar sus conquistas, no fue nunca un instrumento de poder en manos de Gengis Khan: los shamanes le concedieron la bendición del Cielo, Tengri, pero cuando su poder se consolidó en el Quriltai de 1206, el gran shaman intentó dividir la familia imperial acusando de intrigas al hermano del nuevo emperador. Alertado por su mujer, Börte, y severamente reprendido por su madre por haber dado un instante de crédito al gran shaman, Gengis hizo que le partieran el espinazo, una muerte oportuna si se quería impedir que el espíritu del difunto escapara con su sangre y vagara por los alrededores. La anécdota indica de paso que las mujeres, por mucho que se raptaran y repartieran por la estepa, tenían un peso decisivo en las decisiones familiares: el pequeño Temujin temía a los perros, y Gengis Khan jamás perdió el miedo a su madre. Sumisión de los uygures y guerra contra Xi Xia Poco después del Gran Quriltai, en 1209, los uygures, un pueblo sedentarizado, refinado y muy culto que habitaban en lo que hoy en día es la provincia china del Xinjiang, ofrecieron su vasallaje a Gengis para liberarse de las exacciones cada vez más gravosas que les imponían los Kara Khitai. La incorporación de los uygures iba a proporcionar a Gengis un primer núcleo de colaboradores competentes: con ellos aprenderá los rudimentos de la administración y uno de ellos Tara Tonga, se convertirá en uno de los más grandes funcionarios del imperio. De hecho los mongoles pudieron organizar el imperio gracias a la incorporación voluntaria o por conquista de pueblos de tradición nómada que dominaban bien las técnicas de los sedentarios. Los uygures le proporcionarán también el cuerpo de intérpretes sin el cual hubiese sido imposible afianzar un imperio en el que se hablarían más de 100 lenguas, de las que los mongoles no conocían ninguna. Pero fueron también ellos quienes pusieron en marcha el enorme potencial de conquista del nuevo imperio, ya que éstos les incitaron a luchar contra el imperio chino de los Xi Xia, una dinastía fundada por el pueblo tangut, de origen tibetano, que controlaba los tramos vitales de la Ruta de la Seda en China, encareciendo con ello el comercio al que también se libraban los uygures. De hecho, Gengis tenía tres motivos poderosos para lanzarse contra los Xi Xia. En primer lugar, tantos años de luchas habían asegurado el imperio pero habían destrozado la economía nómada: los rebaños estaban diezmados y convenían nuevos pastos que alimentaran un creciente stock. Gengis sabía que le habían nombrado khan para que proporcionara botín fresco y que no sólo le correspondía librar a Mongolia de la confusión política sino también de la incertidumbre económica. Aunque el ejército de Gengis Khan no alcanzó nunca las cifras exorbitantes que le atribuyen los cronistas de los vencidos y parece haberse mantenido siempre entre 100 y 125.000 hombres, todos ellos iban a la batalla con unas cinco monturas de repuesto, lo que explica y limita muchos de sus movimientos, así como la irritación que les producían campesinos y ciudadanos por los malos usos a que sometían la tierra. En 1209, Gengis necesitaba proporcionar hierba fresca para sus leales seguidores y las tierras de Xi Xia rebosaban de ella. El peligro de que el otro gran reino chino del norte saliera en su ayuda era muy remoto, ya que ambos reinos estaban enzarzados en litigios recurrentes. En segundo lugar, Gengis Khan era muy consciente de la importancia del comercio. Detestaba las ciudades y sus murallas pero entendía el caminar de las caravanas. El mundo de los uygures, salpicado de ricos oasis que debían su prosperidad al gran comercio, le acabó de confirmar lo que ya sabía: tasar el gran comercio podía ser una excelente y constante fuente de ingresos, mejor incluso que un botín. Las fuentes dejan constancia de que Gengis intentó, cuando menos en una ocasión la de la conquista sobre el sha de Juarezm, negociar paces que garantizaran explícitamente el fluir comercial. Las rutas de comercio formaban entonces un entramado que se deslizaba desde los confines de China hasta los grandes centros de Asia Central, India y Persia: y los Xi Xia controlaban el tramo esencial de la ruta. En tercer lugar, no cabe duda alguna sobre la ambición de poder que le marcaría toda su vida: y si bien la tradición mongol concedía al khan un poder ilimitado en tiempos de guerra, se lo reducía mucho en tiempos de paz. La fuga hacia delante de Gengis Khan parece obedecer más a esta necesidad de conservar un poder absoluto que a un plan preconcebido de conquistar el mundo, que por otra parte todavía no conocía. A pesar de tratarse de un reino relativamente pequeño, la campaña contra los Xi Xia representaba también un cambio significativo en lo que respecta a las relaciones de los imperios nómadas de la estepa con los sedentarios. Hacía más de un milenio desde la creación del imperio xiongnu en el siglo III aC en el límite norte del imperio Han que los imperios nómadas se constituían de vez en cuando en las estepas del norte y dirigían regularmente razzias contra los sedentarios. Pero conquistarlos no había entrado ni en sus planes ni en sus posibilidades: el mismo Gengis se limitó al principio a ir a por botín y a destrozar cercas y acequias para recuperar campo para los pastos. Había además el problema añadido de cómo rendir las ciudades amuralladas. Los mongoles tenían paciencia para largos cercos, pero las epidemias diezmaban a sus huestes inmovilizadas. Pronto intuyeron la importancia de los ingenieros en este tipo de guerras, pero la primera presa que construyeron para inundar a una ciudad resultó estar mal nivelada e inundó en cambio el campo de los mongoles. Gengis Khan que era siempre partidario de una política realista, prefirió firmar una paz que le garantizara sus nuevos pastos y los ingresos del comercio. La guerra contra China El contacto de Gengis con el mundo chino le había abierto nuevas perspectivas. A Oriente, entre los Xi Xia y el mar, corría el río Amarillo, y allí florecía el riquísimo reino de los Jin, establecido hacía tres cuartos de siglo por una tribu tungús, la de los jürchen, procedente de Manchuria. En 1125 los jürchen invadieron el norte de China y desplazaron a la dinastía Liao, fundada por los qidan en el 924. Los qidan eran de habla mongol, tenían una gran experiencia administrativa, y su imperio, que había establecido murallas y guarniciones en el corazón mismo de Mongolia, había sintetizado muchos aspectos de las culturas mongol y china. Pero su desplazamiento por la nueva dinastía los había marginado y su descontento pasó a engrosar el que ya sentían los propios chinos, dominados ora por unos ora por otros, y que constituían la mayoría de la población. En este contexto, la estrella de Gengis y la amenaza que ella representaba para la dinastía Jin, resultaba prometedora para muchos. Los desertores qidan y chinos que afluyeron al campamento del khan le proporcionaron una visión precisa de la crisis interna de los Jin y le aportaron también los conocimientos en las técnicas de asedio que tanto había echado de menos en sus ataques a los Xi Xia. En 1211 Gengis Khan se abatió sobre el imperio Jin, cuyo ejército era diez veces superior al suyo: jamás los hubiera vencido sin el apoyo de gran parte de los qidan y un número muy considerable de chinos que Gengis utilizó para poner en pie una infantería y para crear los cuerpos de ingenieros militares que le acompañarían desde entonces. Aunque el avance fue relativamente rápido, la campaña fue durísima para los mongoles: una flecha hirió a Gengis durante el cerco de Datong y en el verano de 1214 las epidemias diezmaron en gran parte el campamento mongol. La resistencia de los Jin enfureció a Gengis Khan, que en 1215 cercó y destruyó Pekín, llamada entonces Zhongdu, la ciudad del centro. Tras meses de asedio que dejaron exánime a la capital, y obligaron a la población al canibalismo para sobrevivir, la victoria mongol se saldó con un baño de sangre y un mes de saqueo: dicen los viajeros que años después los huesos de los muertos seguían blanqueando el paisaje. Por otra parte, los saqueos sistemáticos habían arruinado el país y por toda la China del norte los campesinos errantes acosados por la hambruna se confundían con los grupos de bandidos. La corte, sin embargo, se refugió en Kaifeng y aunque Gengis dejó en China a uno de sus mejores generales, tanto éste como él mismo murieron antes de la rendición total de los Jin en 1234: en contra de lo que se dice, las campañas mongoles sólo raramente fueron guerras relámpago. Las tropas tenían una movilidad enorme, cimentada en las remontas que llevaban tras ellos, en las tácticas de avances y retrocesos tomadas directamente de las grandes cacerías: de hecho la costumbre de contar las reses abatidas hacía que los mongoles contaran siempre las víctimas. Su insólita movilidad aterraba a sus enemigos por cuanto multiplicaba visualmente su número, mientras que su dominio de los caballos sobre los que un estribo corto permitía mantenerse en pie y disparar tanto hacia adelante como hacia atrás, se completaba con el gran alcance de sus arcos de madera, cuerno y tendones de animales cuyas flechas con aceradas puntas de hierro destrozaban objetivos a 250 metros de distancia. Pero los mongoles nunca hubiesen podido realizar su conquista es decir afianzar su posesión del territorio sin la ayuda de los qidan. Incluso es dudoso que hubiesen querido, puesto que uno de los nuevos gobernadores mongoles propuso exterminar a toda aquella población de campesinos miserables que no servían para nada, arrasar las ciudades que interrumpían el paisaje y destinar todo el espacio a pastos. El país se salvó gracias a Yelu Chucai, un joven y aristocrático funcionario qidan que presentó a Gengis Khan un cálculo de lo que se podría sacar de aquellas tierras en apariencia tan miserables si se le permitía reorganizarlas de nuevo: la enumeración de los miles de caballos, rollos de seda y medidas de trigo que fluirían anualmente de estas tierras sin riesgo alguno para sus tropas convenció definitivamente al khan y garantizó al joven qidan un lugar de confianza en su gobierno que conservaría toda su vida. Sin duda los éxitos de Gengis Khan son tanto el resultado de su capacidad militar a fin de cuentas algunas de sus gestas más espectaculares las realizaron sus generales a miles de kilómetros de él y casi por iniciativa propia como de su habilidad política y administrativa. La destrucción de la Transoxiana Los imperios Xi Xia y Jin habían quedado mermados y estaban amenazados de muerte. Pero las noticias que le llegaban de occidente desviaron de momento la atención de Gengis Khan hacia Asia Central. Por entonces ya funcionaba el yam, el sistema de correos mongol instituido por Gengis Khan, por el que las postas a intervalos fijos garantizaban una transmisión muy rápida de la información. Por otra parte, el colectivo de mercaderes musulmanes que veían con satisfacción el apoyo decidido del Khan al gran comercio, le mantenían constantemente informado de la situación de los territorios por los que pasaban las grandes rutas. Por ellos supo Gengis los desmanes a que se libraba, con la furia del converso, el naiman que había usurpado el trono de los Kara Khitai: la crucifixión del principal imam de Khotan en la puerta de la madrassa permitió a Gengis en 1218 presentarse ante las puertas de Kashgar y ser recibido como un libertador. La conquista del reino de los Kara Khitai puso a Gengis en contacto directo con otro reino, de reciente consolidación, el del sha de Juarezm, Muhammad. Se trataba de un imperio inmenso, que cubría lo que hoy en día son las repúblicas ex soviéticas de Asia Central, Afganistán y Irán. Todo parece indicar que Gengis hubiese preferido no ir a la guerra, puesto que estaba en plena campaña de China e hizo una oferta explícita de paz a Muhammad en aras a preservar las grandes rutas comerciales. Muhammad tenía motivos más que sobrados para aceptar, porque algunas de las ciudades más ricas del mundo Samarcanda, Bujara, Merv, Herat, Balkh, Nishapur se hallaban en su territorio y se nutrían de este comercio. Además, aunque contaba con un ejército inmenso, su control del territorio era reciente y discontinuo y la fidelidad de las tropas lo suficientemente aleatoria como para evitar las grandes concentraciones militares. Fue un gobernador suyo, concretamente el de Otrar, sobre el Syr Daria, el que desencadenó el desastre cuando mató a toda una caravana de comerciantes mongoles por la sospecha probablemente bien fundada de que eran espías. Cuando Gengis envió a tres embajadores para solicitar un castigo ejemplar para el gobernador de Otrar, Muhammad hizo matar a uno y devolvió los otros dos con las barbas afeitadas, insulto éste que en Asia Central resulta ser de primera magnitud. Esta vez Gengis Khan enfureció: el terror que evoca la mención de los mongoles está directamente relacionado con la terrible devastación que se abatió sobre Asia Central entre 1219 y 1221. Las ciudades que ofrecían resistencia eran arrasadas hasta sus cimientos y su población exterminada: más de una, como Bamiyan y Balkh desaparecieron simplemente del mapa. En la mayoría de los casos, los asedios en los que ahora los mongoles con sus ingenieros chinos eran de una eficacia imparable se saldaban con la masacre de las tropas defensoras y el resto de la población era conducida al exterior. Allí se separaban los artesanos, que eran enviados a Mongolia o a servir en el ejército, y el resto de la población masculina se enrolaba a la fuerza en el ejército donde servía principalmente de carne de cañón: cavar las zanjas, arrastrar las catapultas y avanzar en masa al frente de las tropas mongoles, espoleados por sus lanzas, para aumentar la sensación de número de las tropas atacantes y recibir el grueso de los proyectiles enemigos. Una vez hecho el recuento, la población se mantenía extramuros mientras los mongoles se libraban al pillaje desenfrenado y degollaban a todo aquel que encontraban escondido. Desde la retaguardia los carruajes repletos de botín y de mujeres partían entonces hacia Mongolia: las riquezas sin fin con que Gengis colmó a los mongoles fueron sin duda decisivas para cimentar la lealtad de todos los clanes y garantizar una paz y una prosperidad duradera en su territorio original. La destrucción que sembraron sus ejércitos en Asia Central fue tanta que se convirtió en una arma en sí misma: el terror paralizaba a sus víctimas, que veían venírseles encima aquella desgracia sin capacidad alguna de reacción. Uno de los que escaparon de Bujara, recorría la llanura repitiendo traumatizado: “Vinieron, asaltaron, quemaron, mataron, saquearon y marcharon”. Aunque los cronistas aterrados desorbiten las cifras de las masacres urbanas al máximo otorgando por ejemplo un millón y medio de muertos a Herat, otras destrucciones resultaron ser más devastadoras a largo plazo: con la red de canales subterráneos de regadío artificial destruida y la población campesina que los mantenía dispersada o muerta, una estepa yerma se extendió por doquier y el desierto recuperó lo que siglos de civilización le habían laboriosamente arrancado. Privadas de su base agrícola multitud de ciudades de Asia Central empequeñecieron o desaparecieron del todo: la arqueología contemporánea intenta recuperar ahora algunos de aquellos nombres ilustres. Y aún así consiguió incorporar a su administración a gentes de gran cualidad: los mercaderes musulmanes Mahmud Yalawach al Khwarazmi y su hijo Ma’sud organizarán, como había hecho Yelu Chucai en China y Tara Tonga entre los uygures, toda la administración de los nuevos territorios. A la larga, la incorporación de funcionarios y comerciantes de los pueblos vencidos convertiría a los mongoles de destructores de los imperios sedentarios en sus continuadores. El descanso del guerrero Sólo un colectivo pareció pasar indemne a través de tanta matanza, el de los religiosos, obligados eso sí de forma explícita a rogar a sus dioses por el gran khan. El shamanismo, basado en el culto a los antepasados permitía adivinar un tanto y mejorar un poco la vida actual: pero no era una religión de futuro y dejaba abierto el campo de las otras vidas para todas las demás. Todas las grandes religiones de la ruta de la seda hallaron refugio en la corte de Gengis Khan nestorianos, maniqueos, mazdeístas, budistas de todo cuño, musulmanes de todas las sectas, taoistas máxime teniendo en cuenta que todos ellos tenían fórmulas mágicas y habilidades médicas. Apenas apagado el incendio que destruyó Bujara, Gengis Khan convocó a los imames a la gran mezquita para que le instruyeran sobre la doctrina del Islam: los aterrados clérigos comprobaron que seguía con interés sus respuestas y consideraba plenamente satisfactorias sus doctrinas, con excepción del peregrinaje a la Meca que parecía chocar con su creencia de que Dios podía venerarse en cualquier rincón de la naturaleza. La más famosa de estas conversaciones tuvo lugar en pleno Hindukush, donde Gengis Khan convocó a un anciano y famosísimo monje taoísta chino, Changchun, que accedió a cruzar media Asia para entrevistarse con él: los diálogos entre ambos quedarían registrados en turco, chino, persa y mongol. Aunque lo primero que le pidió Gengis Khan fue la droga de la inmortalidad, tampoco pareció sorprenderse demasiado cuando el monje le contestó que conocía muchas formas de alargar la vida pero ninguna de detener la muerte. Cuando llegó el verano y el calor con él, monje y khan se fueron a veranear a Samarcanda, que empezaba a recuperarse de las heridas de la guerra. Sabemos que Changchun le recomendó, entre otras cosas, dormir solo un mes para recuperar energía, como sabemos también que el khan, que recibía regularmente carros repletos de mujeres de todo el mundo conocido de hecho Changchun se había negado de plano a viajar desde China con algunos de ellos, era un amante incansable y no le hizo el menor caso. También le recomendó que no cazara tanto, pero Gengis estaba precisamente soñando con volver a Mongolia y realizar allí una gran cacería. No sabemos exactamente cuantos años tenía, pero debía ser algo mayor según la fecha que se acepte para su nacimiento tendría 60 o 70 años ya que se cayó del caballo y el monje tuvo que curarlo, antes de regresar a China colmado de honores y de exenciones de impuestos: Gengis Khan siguió escribiéndole cartas hasta su muerte. En 1224, el khan podía plantearse un descanso. Sus generales Jebe y Subotei habían salido en persecución del sha de Jarezm y, una vez muerto éste en una isla del mar Caspio, destruyeron Georgia que estaba en el apogeo de su esplendor Azerbaidjan, Armenia, los principados rusos del sur. Con 40.000 hombres recorrieron 20.000 kilómetros en cuatro años y volvieron sabiendo cómo era el islam y cómo el mundo europeo que se extendía en los márgenes de Rusia, mientras su otro general Muqali había recabado para él toda la información posible sobre el otro gran imperio chino de los Song del sur y sus relaciones con todo el sudeste de Asia: a principios del siglo XIII ningún sabio del mundo podía emular el conocimiento geográfico del analfabeto Gengis Khan. A principios de año el khan regresó a Mongolia y celebró su triunfo con una cacería inmensa que estuvo preparándose durante meses y en la que participaron 100.000 hombres avanzando en un radio de 600 kilómetros en un orden tan estricto y con tácticas tan elaboradas como las del campo de batalla. Pero a Gengis le quedaba por resolver el tema de China. Como los Xi Xia no le guardaban la lealtad debida y negaban su ayuda al khan cuando bien les convenía, mientras éstos siguieran existiendo sería difícil destruir del todo a los Jin. La campaña, iniciada en 1226 se saldó con un terrible baño de sangre y la aniquilación total de los tangut, pero también fue allí donde murió Gengis Khan. Cayó de nuevo del caballo y esta vez las heridas internas no sanaron. Su muerte, acaecida durante el sitio a la capital tangut de Ningxia, sobre el río Amarillo, se mantuvo en secreto hasta que se produjo la rendición de la ciudad, que fue pasada a cuchillo, como lo fueron todos los seres vivos, hombres o animales, que se cruzaron con el cortejo fúnebre que lo devolvía a Mongolia donde fue enterrado a los pies del monte Burkhan Khaldan, la montaña sagrada que se levanta en las inmediaciones de su tierra natal del río Onon. Valoración final A diferencia de lo que había pasado con los anteriores imperios de la estepa, su muerte no deshizo el imperio ni mitigó el ímpetu conquistador de los mongoles, que había de durar tres generaciones: los conquistadores de Mesopotamia y China Hulegu y Kubilai Khan serán nietos de Gengis Khan. La cohesión que logró Gengis Khan en torno suyo no tiene tampoco parangón, y ello a empezar por su familia: aunque de muy niño mató a un medio hermano, el resto de sus hermanos, medio hermanos, cuñados y yernos le siguieron fielmente hasta el final. A pesar de las disputas, consiguió mantener unidos a sus hijos y el número de fieles incondicionales siguió aumentado a lo largo de toda su vida. Aunque sus matanzas eran terribles, no excedían en modo alguno a las que eran habituales en la estepa y no le valieron entre los cronistas la fama de perverso que siglos después acompañaría a Tamerlan. Sus disposiciones, aunque erráticas, buscaban siempre reforzar su poder único y supremo y tendían a establecer un cierto control: prohibió, por ejemplo, emborracharse más de tres veces al mes, y castigó con la pena de muerte el robo porque perjudicaba al comercio y el adulterio porque era una fuente de luchas interminable. Ninguna disposición prohibió en cambio el rapto de mujeres, quizás porque tenían tantas que se había convertido en una práctica innecesaria. A diferencia de otros conquistadores, parece haber mantenido hasta el final la frugalidad primigenia. En cualquier caso, ésta se convirtió en uno de los activos importantes de sus tropas, capaces, a diferencia de las de sus contrarios, de pasar días sin apenas comer y bebiendo apenas un poco de sangre del cuello de sus caballos: las orgías a que se libraban con los bienes de los vencidos servían para compensar tanta penuria. Sin saber exactamente qué año nació ni donde está enterrado, Gengis Khan sigue envuelto en un cierto halo de misterio.

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Algunas frases de Groucho Marx
Algunas frases de Groucho Marx
HumorporAnónimo2/8/2009

Groucho Marx (2 de octubre de 1890 - 19 de agosto de 1977) fue un actor y comediante y escritor estadounidense. Nació como Julius Henry Marx en Nueva York, hijo de Minnie Schoemberg, inmigrante alemana cuyos padres regentaban una compañía de cómicos ambulantes, y de Sam Marx, de origen francés. Marx debutó en el mundo del espectáculo a los 15 años como cantante solista. Pasado algún tiempo comenzó a actuar junto a sus hermanos en el vodevil, primero en tríos o cuartetos musicales y finalmente en revistas. La obra Los cuatro cocos, interpretada de 1925 a 1928, dio a los Marx su oportunidad en Broadway. A raíz de este exito, y tras olvidar su infructuoso rodaje de una primera y perdida película muda el año 1921 (Humor risk), firmaron también un acuerdo con la Paramount, con la que hicieron varias películas, como "Los cuatro cocos", "Plumas de caballo" y "Sopa de ganso", entre otras. Tras salir de la Paramount, y gracias al joven genio Irving G. Thalberg, los hermanos Marx comenzaron a trabajar con la Metro Goldwyn Mayer, de donde salieron películas como "Una noche en la ópera" y "Un día en las carreras". En los 50 cada uno de los tres hermanos continuó trabajando independientemente en radio, televisión y cine, siendo Groucho el que más éxito cosechó, gracias a su faceta como escritor y sobre todo gracias a su famosísimo programa televisivo "Apueste su vida", con el que se hizo realmente famoso en los Estados Unidos entre una generación de personas que nunca le habían visto en el teatro y que apenas le conocían de alguna de sus viejas películas. Marx falleció en Los Angeles a causa de una neumonía, dejando atrás tres ex-esposas, Ruth, Kay y Eden, tres hijos, Arthur, Miriam y Melinda, 18 películas, 14 de ellas junto a sus hermanos (una de ellas perdida), y millones de admiradores. La inteligencia militar es una contradicción en los términos. Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente. No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual. ¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta. Una cita a ciegas puede convertirse en un cerdo con sombrero y un bolso de mujer. Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio. Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros. La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro. Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer… Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz. ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? - Amo a mi marido. - A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca. Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna… La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música. O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado. Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo jamás. Partiendo de la nada alcance las más altas cimas de la miseria. Citadme diciendo que me han citado mal. El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución. La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados. ¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú. ¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande. La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio sí. El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho. Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen. Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente esta demasiado oscuro para leer. Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína. Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida… lo cual no dice mucho en mi favor. Señorita… envíe un ramo de rosas rojas y escriba “Te quiero” al dorso de la cuenta. El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida… y luego ya no hay quien se lo quite de encima. Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto… ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia… ¿Me lavaría un par de calcetines? (…) Es mi forma de decirle que la amo, nada más. Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo. No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared… ¡Y daremos la orden de disparar! ¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas. “Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche. Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche. Chico: No puede ser. Necesito el chófer para que me lleve al trabajo por la mañana. Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?. Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo.” Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl? Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la única posibilidad de beber algo a media noche sin pisar al gato. Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa. En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.

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A 23 años de la catástrofe nuclear de Chernobyl
Apuntes Y MonografiasporAnónimo4/26/2009

Chernobyl En Ucrania, a unos 100 kilómetros al sur de Kiev el 26 de abril de 1986 a la 1:23 hs. de (Moscú) el rector numero 4 de la central nuclear de Chernobyl sufre el mayor accidente nuclear conocido en su tipo hasta el presente. Solo 90 minutos después de haberse decidido reducir paulatinamente la potencia de generación para iniciar un test en el circuito refrigerador del reactor una suma de circunstancias atribuibles a fallas en los sistemas de control, la riesgosa desactivación del sistema de seguridad exigida por el test y la ineficaz actuación de los operadores ante la emergencia desatan la catástrofe. A solo 2 minutos de haberse iniciado una incontrolada generación de vapor en el núcleo del reactor queda fuera de control, superando en 100 veces los máximos admitidos; estallan por sobrepresion los conductos de alimentacion y la coraza protectora de grafito del núcleo produciendose un pavoroso incendio y la expulsión al exterior de 8 toneladas de combustible radiactivo tras una doble explosión. Las consecuencias de la catástrofe afectaran a un área con casi 5 millones de habitantes. Las brigadas especializadas enfrentarán la heroica tarea de sofocar los incendios y neutralizar las fugas radiactivas, al menos 30 de sus integrantes morirán por exposición radiactiva letal. Balance de la catástrofe Las poblaciones en un radio de 30 kms. serán definitivamente evacuadas de las cuales 40.000 eran habitantes de ciudad de Chernobyl. La catástrofe inicialmente disimulada por Rusia trascenderá al propagarse la radiación por toda Europa. Una década y media mas tarde la evaluación de víctimas totales por contaminación directa o por consecuencias indirectas de la catástrofe ascendía a 20.000 personas muertas o con pronástico fatal debido a las afecciones contraidas debido a la radiación y cerca de 300.000 aquejadas por distintos tipos de cáncer. Se han cumplido 23 años de la explosión e incendio del reactor número 4 de la central nuclear de Chernobil. El accidente, ocurrido a las 1:23 horas de la mañana, produjo la liberación de enormes cantidades de material radiactivo a la atmósfera, contaminando significativamente grandes extensiones de Bielorrusia, la Federación Rusa y Ucrania, afectando seriamente a la población local. El accidente se inició al disparar los operadores la turbina para llevar a cabo el experimento que pretendían. El estado del reactor en ese momento, con un caudal de refrigeración superior al normal y los venenos neutrónicos extraídos en mucha mayor proporción a lo permitido, hicieron que el reactor estuviera en régimen de supermoderación, con lo que el transitorio originado provocó un brusco aumento de reactividad que no pudo ser compensada. Una vez producido el transitorio, debería haber funcionado el sistema automático de protección del reactor, parte del cual estaba desconectado. La explosión que siguió a continuación provocó la destrucción física del reactor y la cubierta. Para dar idea de la gran liberación de energía, se dirá que partículas de plutonio alcanzaron los 2 km de altitud. La historia del accidente se resume con los siguientes acontecimientos más destacados: 1. Experimento previsto Se había previsto realizar un experimento para comprobar la capacidad de un turboalternador disparado para mantener la alimentación eléctrica de cuatro bombas de recirculación, al menos durante unos segundos, mientras el turboalternador se detenía. Se había previsto efectuar el desacoplamiento de la turbina con el reactor funcionado entre 700 y 1000 MW térmicos y con la otra turbina ya desconectada. 2. El estado del reactor El estado termohidráulico de la planta antes del experimento era muy diferente del nominal en RBMK. El flujo de recirculación del refrigerante era enormemente alto y el flujo de agua de alimentación (condensado) era muy pequeño, por ser proporcionalmente muy pequeña la producción de vapor. La presión del primario era también inferior a la nominal. En la entrada del reactor, la temperatura era muy próxima a la de ebullición. En la salida, como ya queda dicho, la calidad del vapor era muy pobre, por el alto caudal de recirculación. El reactor se encontraba en una situación intrínsecamente inestable en ese momento. 3. Últimas horas del día 25 de abril de 1986 Cuando se bajaba de 1600 MW (el 50% de la potencia) hasta el nivel deseado, la potencia bajó a unos 30 MW térmicos. Tras un transitorio de más de 2 horas, los operadores lograron estabilizar el reactor a 200 MW y decidieron ejecutar el experimento, consistente en alimentar cuatro de las ocho bombas de recirculación con el turboalternador que se iba a disparar (las otras cuatro estaban conectadas a red). Para ello, y con objeto de repetir el experimento si fallaba, los operadores cometieron seis importantes violaciones de su propia normativa de seguridad. La primera violación consistió en reducir el número de barras AC introducidas dentro del reactor; sólo había 8 barras cuando el mínimo exigido eran 30. La razón de que hubiera tan pocas es el alto valor de las capturas neutrónicas del hidrógeno, que claramente indicaba una situación supermoderada, por el exceso de agua líquida señalada en el párrafo precedente. También influyó en ésto el alto quemado del combustible y el transitorio de xenon. Otras violaciones se refieren a bloqueos del sistema de protección del reactor, efectuados por los operadores. El scram automático, por ejemplo, estaba cancelado. También se canceló el scram del reactor causado por apagado o desconexión de ambios turboaltermnadores. Surge en este momento la pregunta: ¿Cómo es posible diseñar un reactor donde los operadores pueden desconectar todos y cada uno de los sistemas automáticos de scram? 4. 1h 23 min 04 seg del 26 de abril de 1986 Se inició el experimento mediante el cierre de las válvulas de vapor de la admisión del único turboalternador que estaba funcionando. El experimento falló, en tanto que las bombas de recirculación conectadas a este alternador perdieron potencia de bombeo enseguida. En consecuencia cae la presión del primario, por lo que las bombas comienzan a cavitar, y el agua en el reactor comienza a hervir desde su base. Al estar en condiciones de supermoderación, al mismo tiempo que aumenta el porcentaje de burbujas va aumentando la reactividad. Si el reator hubiese estado submoderado, al comenzar a hervir el agua, la reactividad hubiera disminuido. Es decir, el accidente adquirió proporciones catastróficas por tener el reactor en ese momento un coeficiente positivo de huecos. 5. 1h 23 min 44,5 seg del 26 de abril de 1986 A causa del aumento de potencia, y el consiguiente aumento de temperatura del combustible, el efecto Doppler apaga la primera subida de reactividad (que llega a 2$), y la K del reactor es de nuevo menor que 1. Los operadores, asustados por la subida inicial de potencia, habían procedido cuatro segundos antes al scram. Pero estas barras requieren casi 10 segundos para actuar en esos reactores, y mucho antes de ello habrá llegado la catástrofe. 6. Desenlace La energía interna almacenada momentáneamente en el combustible es transferida al agua a través de la vaina. Por ser la potencia tan alta ( el máximo del primer pico, ya apagado, es de 100 veces la potencia nominal) el agua hierve súbitamente y esa explosión de vapor expulsa del reactor el resto del agua líquida. Ello implica una inserción de reactividad de 3$, sin más margen de actuación para el efecto Doppler, y tiene lugar el segundo y definitivo pico de potencia. En menos de medio segundo se alcanzan 480 veces la potencia nominal y se liberan en total más de un millón de millones de Julios, que provocan extraordinarias ondas de choque y la destrucción física del reactor y sus elementos circundantes, entre ellos la cubierta. El reactor se hace subcrítico como consecuencia de su descoyuntamiento, la caída del combustible al fondo de la vasija y la pérdida de una configuración geométrica adecuada para mantener la reacción en cadena. El reactor como tal ha dejado de funcionar. Actuaciones del gobierno central y las autoridades locales 1. Lucha contra los incendios provocados en distintas partes de la instalación y en el propio núcleo. Según la información suministrada por los soviéticos en la conferencia de Viena, la lucha contra más de 30 incendios provocados por la expulsión de material incandescente fue muy efectiva. Excepto el incendio del núleo, todos los demás fueron controlados a las 3 horas y media de la explosión. El medio utilizado con preferencia fue el agua. Sin embargo, tal eficacia se hizo a costa de la salud y la vida del personal que intervino en la operación. 2. Vertido de materiales sobre los residuos del núcleo a fin de disminuir su temperatura y reducir el escape de productos de fisión. El vertido de materiales sobre el núleo comenzó al día siguiente, y duró hasta el 10 de mayo, depositando mediante una noria de helicópteros más de 5000 toneladas de distintos tipos de materiales. Comenzaron vertiendo 40 toneladas de carburo de boro, para garantizar que no se reanudaría la reacción de fisión; continuaron con 800 toneladas de dolomita a fin de extinguir el fuego y refrigerar el núcleo, y con el mismo fin añadieron 2400 toneladas de granalla de plomo. Finalmente añadieron 1800 toneladas de arena y arcilla con el objetivo de retener los productos de fisión, sin embargo, obtuvieron el resultado contrario al elevarse la temperatura de los restos del núcleo. En informaciones recientes contenidas en un vídeo se muestra cómo la arena alcanzó la temperatura de fusión. Aunque estas acciones pueden considerarse adecuadas, excepto el vertido de arcilla y arena, el conjunto de ellas supuso el recubrimiento del núcleo con materiales que impedirán estudios posteriores. 3. Evacuación de 135.000 personas en un radio de 30 kilómetros. Se llevó a cabo de forma muy efectiva, de acuerdo con la información soviética. La ciudad de Pripyat, de 49.000 habitantes, a 3 km al oeste de la zona de seguridad del complejo industrial, fue evacuada al cabo de casi día y medio después del accidente, recomendándose la permanencia en las casas mientras se preparaba la evacuación. Sobre el resto de las evacuaciones no se tienen datos concretos. Por otro lado, se han descrito procedimientos adecuados para llevar a cabo el control radiológico de la población afectada. 4. Descontaminación de las unidades uno y dos, y su puesta en explotación. 5. Descontaminación de los alrededores del complejo industrial y construcción de un sarcófago blindado para el almacenamiento, al menos temporal, de los restos del núcleo. La construcción del bunquer o sarcófago, cuyo fin era confinar las ruinas de la central, se hizo en pocos meses. Actualmente presenta graves problemas de integridad, de forma que las Autoridades Ucranianas están pensando recubrir dicho sarcóago con un segundo edificio. 6. Descontaminación de gran parte del territorio afectado y vuelta de la población a distancias superiores a 10 km de la central. Los niveles inferior y superior recomendados internacionalmente, por la Comisión Internacional de Protección Radiológica, el Organismo Internacional de Energía Atómica y la Organización Mundial de la Salud, para decidir el traslado de la población después de un accidente eran de 50 y 500 mSv/año respectivamente. Consecuencias del accidente Las consecuencias del accidente de Chernobil-4 no se limitan al entorno técnico y radiológico, aunque éstas sean la base de todas los demás. Lo nuclear dejó de circunscribirse al entorno restringido de la gran indrustria y entró en la vida contidiana de la gente. Donde tuvo mayor incidencia fue, lógicamente, en la antigua Unión Soviética, donde además del impacto radiológico, tuvo unas consecuencias políticas, sociales, económicas y tecnológicas en los nuevos rumbos políticos que preconizaba el Presidente M. Gorbachov. fuente:http://es.geocities.com/pirineosjuan/cherno.html

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Mao Tse Tung
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/7/2009

Fundador conjuntamente con otros intelectuales entre los que se contaban Li Dazhao y Chen Duxiu, del Partido Comunista Chino en 1921, desde sus primeros escritos, Mao Tse Tung (1893 – 1976) señaló como problema fundamental en la sociedad china la cuestión del conflicto, de las contradicciones entre las provincias más desarrolladas de la costa y el interior campesino más pobre. Así, supo expresar: “No hay un marxismo abstracto: hay un marxismo concreto, adaptado a las realidades de China, a los árboles desnudos como la gente, porque la gente se ve obligada a comérselos”. Ya desde la década de 1920, empieza a señalar que el campesinado chino encerraba un gran potencial revolucionario. Así escribió atento los avances de ese sector contra las estructuras del sistema feudal imperante en China: “Quien tenga arraigadas concepciones revolucionarias y vaya alguna vez al campo y vea lo que allí sucede, de seguro se sentirá más alegre de lo que nunca ha estado. Millones de esclavos, los campesinos, están derribando a sus enemigos, los devoradores de hombres. Lo que hacen los campesinos es perfectamente justo, y lo hacen muy bien! ‘Muy bien’ es la teoría de los campesinos y de los demás revolucionarios. Todos los camaradas revolucionarios deben comprender que la revolución nacional exige una gran transformación en el campo”. En cuanto al sujeto constructor de la revolución, Mao destacó el valor del campesino como agente del cambio social y político asegurando que en él convergían las antiguas tradiciones y la voluntad revolucionaria. La alianza de los comunistas con el partido nacionalista chino (KMD), nacida con el objeto de hacer frente a los gobiernos militares del norte y centro del país, llegó a su fin con el alzamiento al poder del líder nacionalista Chiang Kai Shek quien lanzó un asedio a los primeros. En 1927, Mao se interna conjuntamente con unos cientos de campesinos en las montañas de Jinggang desde donde lanzaría la ofensiva guerrillera. El acoso de las tropas oficiales –comenzado por la quinta campaña de exterminio de los comunistas lanzada por Chiang Kai Shek desde 1931-, hizo que en octubre de1934 condujera a su Ejército Rojo hacia el noroeste del país en el marco del período conocido como la “Larga Marcha” acompañado de noventa mil hombres y mujeres. A partir de la segunda mitad de la década del 30, el PCCH, comenzó a crecer como movimiento en el medio rural con el apoyo esencial del campesinado sometido en aquel momento a relaciones de servidumbre y dominio por parte de la clase terrateniente. En 1935, Mao asume la jefatura del Partido con el cargo de Secretario General y poco más tarde crea una república soviética en Yan’an. En 1936, escribe sus obras Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria china y para 1940 se publican La revolución china y el Partido Comunista Chino y Sobre la nueva democracia. En todos sus escritos de la época, señaló la necesidad de la unidad de las fuerzas revolucionarias frente a los poderes constituidos del capitalismo y el imperialismo chino y mundial, asegurando: “Está perfectamente claro que, en China, ganará la confianza del pueblo quien sepa dirigirlo en la lucha por derrocar al imperialismo y a las fuerzas feudales, porque tanto aquél como éstas, en especial el imperialismo, son los enemigos mortales del pueblo. En la actualidad, el salvador del pueblo será quien sepa dirigirlo en la lucha por expulsar al imperialismo japonés y establecer un sistema democrático. La historia ha probado que la burguesía china no es capaz de cumplir esta tarea, la cual, por lo tanto, recae inevitablemente sobre los hombros del proletariado. En consecuencia, como quiera que sea, el proletariado, el campesinado y los intelectuales y demás sectores de la pequeña burguesía de China constituyen las fuerzas fundamentales que deciden el destino del país. Estas clases, unas ya conscientes y otras en vías de serlo, necesariamente se convertirán en los elementos básicos en la estructura del Estado y del Poder de la república democrática china, con el proletariado como fuerza dirigente. La república democrática china que queremos establecer ahora, sólo puede ser una república democrática bajo la dictadura conjunta de todos los sectores antiimperialistas y antifeudales, dirigida por el proletariado, es decir, una república de nueva democracia”. La posterior invasión a China por parte de las tropas imperialistas de Japón hizo que surgiera una nueva alianza entre el PCCH y el KMD. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Rojo tenía cerca de un millón de soldados y el Partido Comunista dirigía a más de noventa millones de chinos. Sobre la necesidad de un frente único contra la agresión imperialista extranjera expresó: “Los comunistas chinos debemos combinar el patriotismo con el internacionalismo. Somos a la vez internacionalistas y patriotas, y nuestra consigna es ‘Luchar contra el agresor en defensa de la patria’. Para nosotros, el derrotismo es un crimen, y pugnar por la victoria en la Guerra de Resistencia, un deber ineludible. Pues únicamente luchando en defensa de la patria podremos derrotar a los agresores y lograr la liberación nacional, y sólo logrando la liberación nacional será posible que el proletariado y todo el pueblo trabajador conquisten su propia emancipación. La victoria de China y la derrota de los imperialistas que la invaden constituirán una ayuda para los pueblos de los demás países. De ahí que, en las guerras de liberación nacional, el patriotismo sea la aplicación del internacionalismo”. En 1949, el Partido Comunista Chino y el Ejército Rojo lograron imponerse militarmente a los nacionalistas del KMD haciendo triunfar la revolución socialista. Nacía de ese modo, la nueva República Popular de China. Mao fue designado como su primer presidente. En el gobierno hasta su muerte el 9 de septiembre de 1976, Mao impulsó fuertes cambios en China que tocaron desde su organización política a la económica, que incluyó la industrialización en una región que hasta ese momento estaba básicamente vinculada a la agricultura y el comercio exterior. En el marco de esos cambios revolucionarios, se produjo en la década de 1960 el distanciamiento del PCCH con el Partido Comunista de la Unión Soviética y de ambos estados socialistas debido a las diferencias entre el tipo de construcción del socialismo que uno y otro buscaban. fuente:http://www.biografiaantifa.galeon.com/

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Juana Manso
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/16/2009

El 26 de junio de 1819 nació Juana Paula Manso. Según la escritora María Gabriela Mizraje, Juana es considerada la primera militante (feminista) del país, incansable fue su lucha por crear conciencia y ensanchar el espacio de participación de los sectores, para ella, más postergados: los niños y la mujer. Fue la primera autora de novela histórica, y la primera en escribir historia pedagógica. Educacionista, autora del primer compendio de Historia Argentina para escuelas, poetisa y propagandista en periódicos de educación, meeting públicos. Decididamente anticlerical, en 1865 se convirtió al protestantismo. Colaboradora y seguidora de Sarmiento, peleó por el cambio en la educación tomando como modelo el norteamericano. Es considerada una de las personalidades femeninas decisivas del sigo XIX en Latinoamérica. Su padre José María Manso se sumó a las actividades revolucionarias de mayo 1810; amigo de Bernardino Rivadavia, impulsó la creación de la Sociedad de Beneficencia, con el fin de fundar las escuelas como las Catalinas, y la de Montserrat. Juana estudió en esta escuela y completó sus estudios con clases particulares de música. A los 20 años bajo el gobierno de Juan Manuel de Rosas, su familia se exilió en Montevideo en 1840. Será el auge del ideario romántico que se identificó con la figura de Esteban Echeverría. En 1841 creó en su casa en Montevideo el Ateneo para Señoritas, en ella se educó a las jóvenes en aritmética, lectura, labores, el cuidado de los modales de las damas, lecciones de moral, gramática, francés, piano, canto y dibujo. A los 22 años empezó a publicar, con seudónimo, sus poesías en los diarios El Nacional y El Constitucional. José Mármol fue su amigo personal y crítico. En 1842 bajo el sitio de Montevideo de Manuel Oribe, toda la familia Manso tuvo que exiliarse nuevamente, esta vez en Brasil. Allí publicó un conjunto de coplas y análisis filosóficos que tituló: “Fragmento sobre una momia egipcia que se halla en Río de Janeiro”. Debió regresar a Montevideo por la difícil situación económica. Allí Juana fue nombrada directora de una escuela de niñas. En 1843 publicó las poesías “Una Tumba” y “Una lágrima para ella”, y un manual para la educación inicial de niñas. En 1844 contrajo matrimonio con el violinista Francisco de Saá Noronha. Viajaron a Filadelfia, Estados Unidos, donde tuvo la primer hija. La gira de su marido fracasó y sufrió por parte de él malos tratos cotidianos. Mientras su marido agotaba el dinero, Juana volvió a la escritura. Vivieron en Cuba durante un período, pero hacia 1848 regresó a Brasil, en el trayecto tuvieron la segunda hija. Juana escribió junto a su esposo obras teatrales como La Familia Morel, A Saloia, A Esmeralda, Rosas, obteniendo gran éxito en Brasil. En 1851 lanzó su primer semanario, el Jornal das Senhoras, con poemas, crónicas sociales, partituras, que se complementaron con artículos dedicados a la educación de la mujer y su emancipación. Convocó a la mujer a luchar por sus derechos, por una vida digna y por la instrucción, sin dejar de generar polémica. Juana publicó: “Vosotros, ricos, ¿por qué no las educáis ilustradas, en vez de criarla para el goce brutal? Y vosotros, pobres ¿por qué le cerráis torpemente la vereda de la industria y el trabajo, y la colocáis entre la alternativa de la prostitución y la miseria?”. En 1852 publicó la novela Los misterios del Plata, donde denunciaba las persecuciones de Rosas. Mientras empezó a disfrutar del éxito de su novela, falleció su padre y su esposo la abandonó, por este motivo decidió regresar a Buenos Aires. Ya de regreso, publicó el Álbum de Señoritas hacia 1854 con el mismo estilo del Jornal, junto con un folletín de su novela histórica La Familia del Comendador. Por su prédica antiesclavista y en defensa de la libertad de culto, fracasó la venta y ante la terrible situación económica que sufrió, debió regresar a Brasil. En 1859 regresó su amigo José Mármol, él le presentó a Domingo Faustino Sarmiento. Como ambos coincidían en promover las escuelas públicas y mixtas, cuando Sarmiento fundó la Escuela de Ambos Sexos Nº 1, Juana fue nombrada directora de ésta. También participó de los Anales de la Educación, publicación creada por Sarmiento para difundir nuevos planes de enseñanza. En ellos Juana postuló el aprendizaje basado en la observación y la reflexión, el respeto a las necesidades y grados de maduración del niño. En 1862, escribió el Compendio de la Historia de las Provincias Unidas del Río de La Plata, manual de historia con lenguaje sencillo para los primeros años de enseñanza. Durante 1864 escribió en la sección a su cargo titulada “Mujeres Ilustres de la América del Sud” en La Flor del Aire. En él rescató la vida de mujeres de la política. En esos años escribió el drama teatral La Revolución de Mayo de 1810, y el relato Margarita, en donde refleja la hipocresía de las relaciones de pareja en el siglo XIX. En 1865 escribió el artículo “La escuela de Flores”, en el que criticó duramente a los gobiernos de América Latina por no destinar los suficientes fondos a la educación. Mantuvo asidua comunicación con Sarmiento que se había instalado en Lima, quien la impulsó a que funde bibliotecas populares. Con la partida de Sarmiento, Juana estuvo muy sola en la pelea por mantener la escuela mixta, ya que no recibía muchos recursos y la superaba el número de niños. Hacia 1865 se le prohibió tener niños varones de 8 años, lo que la llevó a renunciar. Comenzó su lucha por fundar bibliotecas populares con la ayuda de vecinos prestigiados. En 1866 fundó la primera biblioteca en la ciudad de Chivilcoy. Juana a los 47 años organizó conferencias y lecturas públicas, que en varias oportunidades culminaron en actos de violencia, ya que en ellos denunció la desigualdad, la hipocresía de dogmas que condenan a la mujer. Inició juicios a quienes la calumniaban, defendió la secularización del matrimonio, la educación, etc.. En 1867 colaboró en la campaña por la presidencia de Sarmiento, mientras él permanecía en Estados Unidos, ella lo mantuvo al tanto de todo. En 1868 triunfó y Juana promovió la fundación de bibliotecas, distribuyó Los Anales, fue la primera mujer vocal del Departamento de Escuelas en 1869, impulsó en 34 establecimientos su método de enseñanza. Desterró el castigo físico, introdujo el inglés, las planillas por asistencia, la realización de concursos para los puestos directivos, promovió un proyecto de profesionalización docente en la legislatura de Buenos Aires. En 1871, fue incorporada por Nicolás Avellaneda en la Comisión Nacional de Escuelas, siendo la primera mujer que ocupó ese cargo. La atacaron brutalmente para que renuncie. Cayó enferma en 1874. En 1875 a los 55 años falleció, Juana Manuela Gorriti acompañó sus restos. Recién en 1915 fueron traslados al Panteón del Magisterio en Chacarita. La condición de la mujer ¡Si los hombres pudiesen comprender todas las mortificaciones y las profundas amarguras que despedazan el corazón de la mujer! ¡El único porvenir que le dejaron y la única esperanza de su vida entera es el amor! Por eso el casamiento es para ella el fin de su existencia. ¿Y qué es lo que encuentra ella casi siempre? La decepción. O una tiranía insoportable o el abandono más completo. ¿Y por qué ella encuentra eso? Porque el casamiento para la mayor parte de los hombres es el único medio de satisfacer un deseo, un capricho o simplemente cambiar de estado. O asegurar su fortuna. Y porque el hombre dice: "Mi mujer" con el mismo tono de voz con que dice "mi caballo", "mis botas", etcétera. ¡Y ya se sabe que al caballo, la mujer y las botas, siendo cosas de su uso, él se encuentra dispensado de dedicarles todo tipo de atención! Se deja a la mujer en la ignorancia más profunda, ¡Y después aseveran que ella no tiene el suficiente juicio para conducirse por sí misma! ¡Destinada expresamente a ser víctima de todos los preconceptos y vulgaridades de la estupidez! Todo lo que hace está mal; si mira, si habla, si se ríe. ¿Y por qué?, preguntamos nosotras. ¡Nadie nos dará la razón de este absurdo! (...) Es en las clases pobres de la sociedad donde más funesto resultado se observa del embrutecimiento de la mujer. Todas las carreras industriales le están vedadas. Por eso, sólo en la condición de sierva puede encontrar el pedazo de pan que haya de mitigarle el hambre. Repárese qué error de nuestras "Américas"; en Europa y Estados Unidos, la mujer puede ejercer casi todas las profesiones que entre nosotros la preocupación les niega. (...) ¿Cómo? ¿La mujer puede tener otra influencia que no sea sobre las ollas? ¿Otra misión además de la de las costuras, otro porvenir que no sea hacer el rol de la ropa sucia? ¿De verdad? Fuente:http://www.rimaweb.com.ar/protagonistas/juana_manso.html

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Aníbal Barca (parte 2)
Aníbal Barca (parte 2)
Apuntes Y MonografiasporAnónimo2/21/2009

Poco después de la Batalla del Lago Trasimeno en 217 a.C., Aníbal hizo liberar a tres caballeros de Capua que, poco tiempo después, le propusieron tomar posesión de la ciudad. Aníbal pasó mucho tiempo tratando de ganarse la confianza de los notables de la ciudad, que logró obtener tras el término de la Batalla de Cannas. La ciudad (hoy en día conocida con el nombre de Santa María Capua Vetere) «ofreció a los soldados cartagineses numerosos placeres que ablandarían sus fuerzas». En cualquier caso, el sentido de la famosa expresión «Delicias de Capua», puede no corresponderse a la realidad. De hecho, si Aníbal contemporizó en Capua, era porque esperaba una total desintegración de la confederación italiana, así como nuevas alianzas que le permitirían por fin obtener el control del mar. Los pueblos de Italia central y meridional se apresuraron a buscar la alianza con Cartago. En 216 a. C., Brucia, la actual Calabria, cambió de bando, así como Lokroi Epizephyrioi (actual Locri o Locris Epizefiria) y Crotona en 215 a. C. En 212 a. C. se produjeron las rebeliones de Metaponto en el Golfo de Tarento, Turios, cerca de Síbaris, y de Tarento, en Apulia. Estas ciudades se unían así a los galos de la Cisalpina y a Capua. Por tanto, sólo latinos, etruscos y umbros se mantuvieron siempre fieles. Paralelamente, Aníbal posó su mirada en Sicilia, isla que constituía su objetivo principal. El joven tirano de Siracusa, Jerónimo, abandonó la alianza romana y permitió a las tropas cartaginesas, al mando de Himilcón, desembarcar allí con 20.000 infantes, 3.000 jinetes y 12 elefantes en 214 a. C. Las ciudades de Heraclea Minoa y de Agrigento, situadas ambas en Sicilia, aceptaron igualmente la alianza con los cartagineses. Hay que precisar que Aníbal tuvo la habilidad de proponer un sistema de alianza menos vinculante que el modelo romano, que permitía a los distintos pueblos mantener un conjunto de derechos. El modelo romano se tornaba excesivamente opresivo en materia económica y reducía la participación de los nativos en la administración pública. Al contrario que los romanos, Aníbal se inspiró en el modelo griego, es decir, en el pensamiento de una ciudad homogénea que garantizaba la seguridad de sus aliados, a los que concedía una especie de libertad. Buscando la aceptación de su sistema, Aníbal escribió un discurso alabando la libertad de los griegos. Esta idea, defendida en su época por Antígono I Monóftalmos, debía proceder de Filipo V de Macedonia, con quien concluyó una alianza en 215 a.C. Gracias a ello, el conquistador cartaginés hizo que a ojos de ciertos griegos de Sicilia y del sur de Italia (Magna Grecia), los romanos fueran vistos como bárbaros. A partir de 212 a. C., Aníbal se vio envuelto en dificultades cada vez mayores. De hecho, los romanos volvieron a emplear la estrategia de Fabio Cunctator y evitaron enfrentarse a Aníbal en batalla. Mientras, los romanos aumentaron sus efectivos a través de una política de enrolamiento de esclavos y de jóvenes de menos de 17 años. Pero ante todo, los romanos comprendieron por primera vez hasta qué punto era necesario encaminar una ofensiva sobre el terreno político e ideológico. Bajo la dirección de un senador especializado en las letras griegas, Quinto Fabio Píctor, se escribió una historia de Roma antipúnica. En la obra de Píctor, Aníbal y los cartagineses son descritos como hombres indignos de confianza, impíos y crueles. En contraste, se presenta a los romanos como hombres fieles a sus acuerdos, píos y tolerantes. De este modo se puso en marcha la definición de la «costumbre de los ancestros», el mos maiorum, que pasó a ser la norma moral de referencia a finales de la República de Roma. En el terreno militar, los romanos, bajo la dirección de Marco Claudio Marcelo, reconquistaron Siracusa en 212 a. C. y posteriormente Capua en 211 a.C. tras dos asedios sucesivos. Una contraofensiva de Aníbal para retomar Capua en 211 a. C. fracasó, así como una incursión de caballería sobre la misma Roma. Los romanos lograron destruir un ejército cartaginés en Sicilia y, aliados con la Liga Etolia, pacificaron la isla a fin de contrarrestar a Filipo V, que trató de aprovecharse de la situación para conquistar Iliria. No obstante, atacado por varios frentes, el joven rey macedónico fue rápidamente neutralizado por Roma y sus aliados griegos. En el año 210 a.C., Aníbal demostró de nuevo su superioridad táctica, e infligió una severa derrota al ejército proconsular de Cneo Fulvio Centumalo en Herdonia (la actual Ordona, en Apulia) y destruyó en 208 a. C. una fuerza romana que estaba bloqueada en el sitio de Lokroi Epizephyrioi. Pero la pérdida de Tarento en 209 a. C., que fue reconquistada por Fabio Cunctator, y la progresiva reconquista romana del Samnio y de Lucania (la actual Basilicata) — acentuada por una serie de victorias en Salapia (208 a. C.) y en Grumentum en 207 a. C. — le hicieron perder el control del sur de Italia. Aníbal regresó a Apulia en 207 a. C. y esperó a su hermano Asdrúbal Barca para marchar sobre Roma. Por esa época, los romanos trataron de contraatacar en Hispania dirigidos por el comandante Publio Cornelio Escipión y su hermano Cneo Cornelio Escipión Calvo (217 - 212 a. C.), pero sin lograr ningún éxito importante a excepción de la toma de Sagunto en el año 212 a. C. Estos dos generales murieron el mismo año y fueron reemplazados por Publio Cornelio Escipión, que conquistó Cartagena en una ofensiva relámpago en 209 a.C. No obstante, Asdrúbal logró partir de Hispania con un ejército de socorro y llegó a Italia por vía terrestre. Pero el hermano de Aníbal caería muerto sobre los bancales del Metauro en 207 a. C., víctima de una audaz maniobra estratégica del cónsul romano Cayo Claudio Nerón que, encargado de vigilar a Aníbal, se unió a su colega a fin de hacer frente a Asdrúbal. Cuando tuvo noticias de la derrota y muerte de su hermano, Aníbal se retiró a Bruttium donde acantonó a su ejército durante los años que siguieron. La combinación de estos eventos marcó el final de los éxitos de Aníbal en Italia. En el año 206 a. C., finalizaron las hostilidades en Hispania y Sicilia en beneficio de los romanos, que se quedaron con dichos territorios. Ese mismo año el segundo hermano de Aníbal, Magón, habiendo sido derrotado en Hispania, logró trasladar la guerra a Liguria. Magón fue derrotado finalmente por Quintilio Varo y trató de unirse a su hermano con las tropas que le quedaban. En 205 a. C., los romanos reconquistaron el puerto de Lokroi Epizephyrioi, donde Aníbal esperaba en vano una flota de su aliado Filipo V pues, tras la derrota de este último a manos de los etolios (208 a. C.), la flota de Cartago concentraba sus esfuerzos en salvaguardar sus intereses comerciales en Hispania. Los romanos, dirigidos por Escipión el Africano, obtuvieron un importante éxito diplomático en 206 a. C., garantizándose los servicios del príncipe númida Masinisa, antiguo aliado de Cartago en Hispania que había entrado en un conflicto personal con Sifax, un aliado númida de Cartago. En 204 a. C., los romanos desembarcaron en África del Norte con el objetivo de forzar a Aníbal a huir de Italia, y trasladar el combate a sus propias tierras. En 203 a. C., tras casi 15 años de combates en Italia, ahora que Escipión progresaba en tierras africanas y que los cartagineses eran favorables a la paz dirigida por Hannón el Grande, que trataba de negociar un armisticio con los romanos al tiempo que dificultaba el envío de refuerzos a Aníbal, este último fue llamado por el gobierno, que decidió dejar el mando de la guerra en manos de los Bárcidas Aníbal y Magón, muriendo este último en el viaje de regreso. Tras dejar pruebas de su expedición en un grabado escrito en púnico y griego antiguo en el templo de Juno en Crotona, Aníbal partió hacia tierras africanas. Los barcos desembarcaron en Leptis Minor (la actual Lamta) y Aníbal estableció, tras dos días de viaje, sus cuarteles de invierno en Hadrumetum. Su retorno reforzó la moral del ejército cartaginés, que colocó a la cabeza de una fuerza compuesta por los mercenarios que había enrolado en Italia y reclutas locales. En el año 202 a. C., Aníbal se reunió con Escipión a fin de tratar de negociar una paz con la República. A pesar de su admiración mutua, las negociaciones fracasaron debido a que los romanos echaron en cara a los cartagineses la ruptura del tratado firmado tras la Primera Guerra Púnica durante el ataque a Sagunto y el saqueo de una flota romana estacionada en el Golfo de Túnez. A pesar de todo, los romanos propusieron un tratado de paz que estipulaba que Cartago no mantendría más que sus territorios en África del Norte, que el reino de Masinisa sería independiente, que Cartago debía reducir el tamaño de su flota y pagar una indemnización. Los cartagineses, reforzados por el regreso de Aníbal y la llegada de suministros, rechazaron las condiciones. La batalla decisiva del conflicto tuvo lugar en Zama, lugar de Numidia que se encuentra entre Constantina y Túnez, el 19 de octubre de 202 a.C. A diferencia de la mayoría de las batallas que se libraron durante de la Segunda Guerra Púnica, los romanos disponían de mejor caballería que los cartagineses, quienes contaban con una infantería superior. La superioridad romana se debía a la cesión de caballería númida por parte de Masinisa. Aníbal, cuya salud se había deteriorado mucho debido a sus años de campaña en Italia, contaba todavía con la ventaja de 80 elefantes de guerra y 15.000 infantes veteranos de Italia, aunque el resto de su ejército estaba compuesto por mercenarios celtas o por ciudadanos cartagineses poco aguerridos. Aníbal trató de emplear la misma estrategia que utilizó en Cannas. Sin embargo, las tácticas romanas habían evolucionado tras 14 años, el intento de encierro fracasó, y los cartagineses fueron finalmente derrotados. Aníbal perdió en Zama cerca de 40.000 hombres —en contraposición con los 1.500 de los romanos— y el respeto de su pueblo, que vio a su mejor general ser derrotado en la última y más importante batalla del conflicto. La ciudad púnica estaba obligada a firmar la paz con Roma y Escipión, que tras la guerra adoptó el apodo de El Africano. El tratado estipulaba que la otrora mayor potencia mediterránea debía renunciar a su flota de guerra y a su ejército, y que debía pagar un tributo durante 50 años. La ciudad estaba dividida en dos importantes corrientes ideológicas. Primero, el partido democrático, que estaba dirigido por los Bárcidas, y comprometido a continuar con las conquistas en África a expensas de los númidas. El segundo movimiento político estaba basado en la oligarquía conservadora y en la búsqueda de una prosperidad económica basada en el comercio, los impuestos portuarios, y los tributos impuestos a las ciudades subordinadas a Cartago, y agrupado en torno a Hannón el Grande. Elegido sufete en 196 a. C., Aníbal restauró la autoridad y el poder del Estado, representando así una amenaza para los oligarcas, que le acusaron de haber traicionado a su país al no tomar Roma cuando tuvo oportunidad. Aníbal tomó una medida que lo alejó irremediablemente de los oligarcas. El viejo general legisló que la indemnización impuesta a Cartago por Roma tras la guerra no debía proceder del tesoro, sino de los oligarcas a través de impuestos extraordinarios. Los oligarcas no intervinieron directamente contra el sufete sino que, siete años después de la derrota de Zama, realizaron un llamamiento a los romanos que, alarmados por la nueva prosperidad de Cartago, exigieron la entrega de Aníbal con el pretexto de una relación epistolar de este último con Antíoco III. Aníbal decidió voluntariamente exiliarse en 195 a. C. Aníbal comenzó su viaje por Tiro (ciudad del actual Líbano), la ciudad fundadora de Cartago. Posteriormente se dirigió a Éfeso, donde fue recibido con honores militares por el rey Antíoco III Megas de Siria, que se preparaba para la guerra contra Roma. Aníbal se percató rápidamente de que el ejército sirio no podía rivalizar con el ejército romano. Entonces, el antiguo general cartaginés aconsejó al rey equipar una flota y un cuerpo de tropas terrestres en el sur de Italia, y le ofreció detentar el mando. Pero no consiguió que el soberano le confiara un puesto importante, debido, según Apiano, a los celos y envidia de sus cortesanos y generales, que temían que el púnico se llevara toda la gloria de la victoria. En 190 a. C., Aníbal dirigió una flota fenicia, pero, poco cómodo en el combate naval, fue vencido en el río Eurimedonte por los romanos y sus aliados rodios. Temiendo ser entregado a estos últimos al término del acuerdo de paz que firmó Antíoco III, Aníbal huyó de la corte y el recorrido que siguió es bastante incierto. Se piensa sin embargo que visitó Creta, mientras que Plutarco y Estrabón dan a entender que se dirigió al Reino de Armenia, y se presentó ante el rey Artaxias, quien le asignó la planificación y la supervisión de la construcción de la capital Artaxata (actual Artashat). Pronto de vuelta en Asia Menor, Aníbal buscó refugio junto a Prusias I de Bitinia, quien estaba en guerra con un aliado de Roma, el rey Eumenes II de Pérgamo. «Soberano helenístico» Aníbal se puso al servicio de Prusias I durante esta guerra. Una de sus victorias fue a costa de Eumenes II en el mar. Se ha dicho que fue uno de los primeros en usar la guerra biológica: lanzó calderos llenos de serpientes a los barcos enemigos. Otro de sus talentos militares fue la probable fundación de la ciudad de Prusa (actual Bursa en Turquía) a petición del rey Prusias I. Esta fundación, junto con la de Artaxata en Armenia, elevaría a Aníbal al rango de «soberano helenístico». Una profecía que se difundió en el mundo griego entre 185 y 180 a. C. evocaba a un rey llegado de Asia para hacer pagar a los romanos la sumisión que habían impuesto a griegos y macedonios. Muchos se empeñaron en pensar que este texto hacía referencia a Aníbal. Es por esto por lo que el cartaginés, de origen bárbaro a ojos de los griegos, se integró perfectamente en el mundo helenístico. Los romanos no podían ignorar esta amenaza, y poco después enviaron una embajada a Prusias. Para este último, Aníbal se convirtió en un incómodo invitado y el rey bitinio decidió traicionar a su huésped que residía en Libisa, en la costa oriental del Mar de Mármara. Bajo la amenaza de ser entregado al embajador romano Tito Quincio Flaminino, Aníbal decidió suicidarse en el invierno de 183 a. C. empleando un veneno que, según se dice, llevó durante mucho tiempo en un anillo. A pesar de todo, no está del todo claro cuál fue el año exacto de su muerte. Si, tal como Tito Livio sugiere, Aníbal murió en 183 a. C., el mismo año que su gran enemigo, Escipión el Africano, el viejo general cartaginés contaría con 63 años. Entre los sitios barajados para albergar la tumba de Aníbal figura una pequeña colina cubierta de numerosos cipreses y situada en unas ruinas ubicadas cerca de Diliskelesi, lo que hoy en día es una zona industrial cerca de la ciudad turca de Libisa (actual Gebze) en Kocaeli. Considerada la tumba del general, fue restaurada en el año 200 por el emperador Septimio Severo, originario de Leptis Magna (actual Libia), que ordenó cubrir la tumba con una losa de mármol blanco. El lugar está hoy en ruinas. Excavaciones efectuadas en 1906 por expertos arqueólogos, entre ellos Theodor Wiegand, han revelado pruebas que hacen que estos últimos sean escépticos en cuanto a la ubicación real de la tumba. Con los cartagineses desapareció sin duda el mayor enemigo al que la República Romana se había enfrentado. Por tanto, el balance personal de Aníbal se traduce en un fracaso. El Mediterráneo occidental se convirtió en un «lago romano» del que Cartago quedaba apartada, mientras que Roma extendió sus dominios por el mundo griego y por Asia. Pero, al mismo tiempo, y ahí reside la paradoja de su balance, Aníbal trató de romper —a través de sus discursos acerca de la libertad de las ciudades— las alianzas de Roma con las ciudades griegas. De este modo, el general forzó a la República a legitimar sus acciones y a comportarse como una gran potencia imperialista. Es por ello por lo que Aníbal ha permanecido en el corazón de la historia griega y romana. Mucho tiempo después de su muerte, el nombre de Aníbal continuó representando el espectro de una amenaza perpetua sobre la República de Roma. Se ha escrito que describió a los romanos, que se proclamaban fieros descendientes de Marte, como representantes del pavor. Durante generaciones, las matronas romanas continuaron relatando a sus hijos cuentos terroríficos acerca del general cuando se portaban mal. Aníbal simbolizaba de tal manera el miedo que, fuera cual fuera el desastre al que se enfrentaran, era común ver a los senadores romanos gritando Hannibal ad portas (¡Aníbal está a nuestras puertas!) a fin de expresar su ansiedad. Ad Portas (locución latina), evolucionó hasta transformarse en una célebre frase expresada en el momento en que un cliente cruzaba una puerta o cuando alguien tenía que enfrentarse a un desastre. Tales expresiones proceden del impacto psicológico que tuvo la presencia de Aníbal sobre la cultura romana en Italia. En este contexto, se desprende una admiración (forzada) en los escritos de los historiadores romanos Tito Livio y Décimo Junio Juvenal. Por otro lado, los romanos llegaron a erigir estatuas del general cartaginés en las calles de Roma, a fin de representar el rostro de tamaño adversario, al que sus ejércitos habían derrotado. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Púnica, los romanos se negaron a rendirse y rechazaron todas las iniciativas de paz; tampoco quisieron pagar rescate para la liberación de los prisioneros capturados en la Batalla de Cannas. Además, los textos históricos acreditan que no existía ninguna facción dentro del Senado romano que quisiera la paz, ni se produjo ninguna traición romana que diera ventaja a los cartagineses, ni ningún golpe de estado que desembocara en el establecimiento de una dictadura. Por el contrario, los patricios romanos compitieron entre ellos a fin de obtener los mejores puestos de mando con el objetivo de poder combatir al más peligroso enemigo al que se había enfrentado Roma. A pesar de todo, el genio militar de Aníbal no fue suficiente para perturbar la organización política y militar republicana. Tal y como escribe Lazenby: Existen cantidad de textos a favor de su madurez política y del respeto a las formas constitucionales basadas en el hecho de que la maquinaria gubernamental compleja continuó funcionando incluso en pleno desastre. Hay pocos Estados de la Antigüedad que hubieran osado mantener en el cargo a un general que perdiera una batalla como Cannas, y menos aún que hubieran seguido tratándole con el respeto debido a un Jefe de Estado. Según Tito Livio, los romanos jamás tuvieron miedo de enfrentarse a Aníbal, incluso cuando inició su marcha sobre Roma en 211 a. C. Un mensajero de Fregellae, que había marchado sin descanso noche y día, lanzó un gran terror sobre Roma. La afluencia de habitantes del campo, cuyos relatos mezclaban verdades y mentiras, había extendido la agitación en toda la ciudad. Las mujeres hicieron resonar sus gemidos en las casas particulares; las mujeres distinguidas, desafiando todas las miradas, corrían en tropel hacia los templos de los dioses; los cabellos esparcidos, arrodilladas al pie de los altares, las manos tendidas hacia el cielo y hacia los dioses, ellas suplicaban arrancar Roma de las manos de los enemigos, y salvar el honor y la vida de las madres romanas y de sus hijitos. Al Senado, esta noticia le afectó «en función del carácter de cada uno». La Cámara decidió mantener el sitio de Capua, aunque desplazó a 15.000 infantes y 1.000 caballeros para reforzar la capital. Según Tito Livio, las tierras ocupadas por el ejército de Aníbal en las inmediaciones de la ciudad fueron revendidas por los romanos a un precio justo. Esto puede ser o no cierto pero, tal como indica Lazenby, «podría haber sido así, ya que no muestra solamente la confianza suprema de los romanos en la victoria última, sino también la manera según la cual se perseguía una apariencia de vida normal». Tras la Batalla de Cannas, los romanos mostraron una considerable fortaleza ante la adversidad. Una muestra innegable de la confianza de Roma es el hecho de que, tras el desastre de Cannas, la capital republicana se quedó prácticamente sin tropas para defenderla; no obstante, el Senado decidió no retirar ni una sola guarnición de sus provincias para defender la ciudad. De hecho, las tropas de las provincias fueron reforzadas y se mantuvieron las campañas en tierras extranjeras hasta que se produjeron las victorias definitivas en Sicilia, bajo el mando de Marco Claudio Marcelo y después en Hispania, bajo el mando de Escipión el Africano. Aunque las consecuencias a largo plazo de la guerra de Aníbal son incontestables, esta última es innegable que fue la más "hermosa hora" de la historia de Roma. La mayor parte de las fuentes a disposición de los historiadores sobre la figura de Aníbal son de origen romano. Fue considerado como el mayor enemigo al que jamás se enfrentó Roma. En su obra, el historiador Tito Livio afirma que el cartaginés era extremadamente cruel. Lo mismo opinaba Cicerón, historiador que al hablar de los dos mayores enemigos de Roma escribe acerca del «honorable» Pirro de Epiro y del cruel Aníbal. Sin embargo, han llegado hasta nosotros registros que le dan otra imagen. Cuando sus éxitos condujeron a la muerte de varios cónsules romanos, Aníbal buscó en vano el cuerpo de Cayo Flaminio Nepote en los bordes del Lago Trasimeno, organizó ceremonias rituales en honor a Lucio Emilio Paulo, y envió las cenizas de Marco Claudio Marcelo a su familia en Roma. El historiador Polibio de Megalópolis parecía sentir simpatía por Aníbal. Es de señalar que Polibio permaneció como rehén en Italia durante un gran periodo de tiempo, y se basaba mayoritariamente en las fuentes romanas. Existe la posibilidad de que Polibio reprodujera elementos de la propaganda romana. Su travesía de los Alpes permanece como una de las más increíbles hazañas militares de la Antigüedad, y despierta la imaginación de la gente mediante múltiples producciones artísticas como novelas, series o películas. Desde la Antigüedad a Aníbal se le han atribuido ciertas cualidades: la audacia, el coraje y el espíritu combativo. Éstas se aplican durante un deporte de aventura que parte de Lyon con meta en Turín, que conmemora esta travesía a través de los Alpes, y que conmemora su nombre: la carrera de Aníbal. Otro de los legados de Aníbal consiste en las plantaciones de olivos con que cubrió la mayor parte del África septentrional, gracias al trabajo de sus soldados, lo cual fue considerado una «pausa» perjudicial para el Estado cartaginés y para sus generales. Varios años después de la Segunda Guerra Púnica, mientras Aníbal era consejero político del Imperio Seléucida, Escipión el Africano fue enviado en misión diplomática por Roma a Éfeso, pero se ignora la fecha exacta de su entrevista, la cual mencionan Plutarco y Apiano: Se dice que durante uno de sus entretenimientos en el gimnasio, Escipión y Aníbal tuvieron una discusión sobre la cuestión de la competencia de los generales en presencia de numerosos espectadores, y que Escipión preguntó a Aníbal cuál era según él más grande general, a lo que este último respondió: «Alejandro Magno». Escipión estuvo de acuerdo, poniendo igualmente a Alejandro en primera posición. Después, preguntó a Aníbal a quién colocaría a continuación. Éste respondió que a Pirro, porque consideraba que la primera virtud de un general era la audacia. Precisó que «sería imposible encontrar dos reyes más atrevidos que ellos». Escipión se sintió algo molesto ante esta respuesta. No obstante, preguntó al cartaginés a quién colocaría en tercera posición, esperando que le concediera ese privilegio. Pero Aníbal respondió: «Yo mismo, en mi juventud he conquistado Hispania y atravesado los Alpes con un ejército, hechos que han sucedido por primera vez desde Heracles. He atravesado Italia y habéis temblado de terror, obligándoos a abandonar cuatrocientas de vuestras poblaciones, y a menudo he amenazado vuestra ciudad con extremo peligro, todo ello sin recibir dinero ni refuerzos de Cartago». Como Escipión vio que el púnico estaba dispuesto a seguir autopromocionándose, dijo riendo, «¿en qué posición te colocarías, Aníbal, si no hubieras sido derrotado por mí?» Aníbal notó sus celos y respondió: «En ese caso me habría colocado por delante de Alejandro». De ese modo, Aníbal continuó halagándose, pero se congratuló sutilmente con Escipión, sugiriendo que habría batido a alguien que era más grande que Alejandro. Tras esta conversación, Aníbal pidió a Publio Cornelio Escipión que fuera su invitado; Escipión se hubiera mostrado encantado, si Aníbal no viviera con el rey Antíoco III el Grande, quien desconfiaba de los romanos. Así, como grandes comandantes que eran, olvidaron su enemistad una vez finalizadas sus guerras. Fuente:wikipedia

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El Rey Pakal
El Rey Pakal
Apuntes Y MonografiasporAnónimo2/4/2009

Pakal fue un rey maya y su lápida de piedra es otra de las piezas que se presentan como indicio de que seres extraterrestres deben haber visitado la Tierra en la antigüedad. La razón es que la posición de la imagen de Pakal en su lápida sugiere que se encuentra dentro de algún tipo de módulo espacial, con el cual ascenderá hacia el cielo. Una de las piezas más significativas de la ciudad maya de Palenque, en el estado de Chiapas, México, es la tumba del rey Pakal. Ésta fue descubierta en 1952 por Alberto Ruz Lhuillier en el interior del Templo de las Inscripciones. Pakal murió el 31 de agosto del 683 d.C., a los 80 años de edad. Ascendió al trono en el 615, a los 12 años, y gobernó sesenta y ocho. Durante su largo reinado convirtió a Palenque en la ciudad más importante de finales del Clásico (250 - 900 d.C.). Ya mayor, sintiendo cercana la muerte, inició la construcción de su templo funerario hacia el 675. Como la cripta es más grande que la entrada a la misma, los especialistas consideran que fue construida antes que se hiciera la pirámide. El cadáver de Pakal descanzó en un sarcófago de piedra caliza con silueta de cuerpo humano que fue sellado con una lápida de 3,8 por 2,2 metros. Una vez completados los ritos funerarios y sellada también la cámara, se colocaron cinco o seis víctimas sacrificiales en un pequeño recinto delante de la puerta cubierta de yeso. La escalera que conduce por el interior de la pirámide hasta la tumba, fue rellenada con cascajo y ofrendas de jade, cerámica y conchas. También se colocó un respiradero de piedra, o "psicoducto", que sube por las escaleras hasta el piso superior del templo. Según la investigadora Linda Schele, los mayas consideraban que el ducto permitía a una mitológica serpiente el paso desde la tumba hacia el mundo de los vivos. La interpretación oficial es: La escena representada sobre la lápida que cubre el sarcófago representa el instante de la muerte de Pakal y su caída al Inframundo. Todo el evento está enmarcado por una franja celeste, con kin (día, sol) en la parte superior derecha o noreste y akbaal (noche, oscuridad) en el extremo izquierdo o noroeste. El paso de Pakal de la vida a la muerte es representado con el movimiento del sol de este a oeste. El fondo de la escena está lleno de signos —conchas, abalorios de jade y otros— que se encuentran sobre volutas de sangre. En la parte inferior se simbolizan las fauces abiertas del Inframundo. El esqueleto de dos dragones, unidos por la mandíbula inferior, integran el recipiente en forma de "U" que representa la entrada al mundo de los muertos. Sus labios se curvan hacia adentro, como si estuvieran por cerrarse sobre el cuerpo en caída de Pakal. De ahí arranca el Árbol del Mundo, centro del Universo. Un Pájaro Celestial, símbolo del reino celeste, se halla sobre la copa del árbol. El Árbol del Mundo está marcado especialmente como una entidad sagrada: los signos te (árbol) confirman que es una ceiba. Los signos nen (espejo) lo señalan como algo brillante y poderoso. Una enorme figura del Dios C, símbolo de la sangre y lo sagrado, está inserta en la base del tronco y unida al cuerpo de Pakal. Los extremos de las ramas son los recipientes de la sangría del sacrificio; los dragones de narices cuadradas que salen de aquéllos están rodeados de cilindros y abalorios de jade, lo que los distingue como especialmente sagrados. Cubiertos de joyas, estos dragones contrastan con los dragones esqueléticos que tienen debajo. Los de arriba representan al Cielo, el más sagrado de los tres niveles del cosmos maya; los otros al Inframundo, al que cae Pakal. Las ramas del Árbol del Mundo son recorridas por una serpiente bicéfala en barra, símbolo maya de la realeza. El cuerpo está hecho de segmentos de jade, lo que de nuevo les da especial valor. Las cabezas que hay a cada extremo de la barra corresponden, rasgo por rasgo, a los de los dragones esqueléticos de las fauces del Inframundo. De éstos salen, al oeste, el Dios K (oscuridad), y al este el Dios Bufón (luz). Mientras cae por el Árbol del Mundo, Pakal se asienta sobre un monstruo solar. Éste aparece en un estado de transición entre la vida y la muerte: es esquelético de la boca para abajo, pero sus ojos tienen las pupilas dilatadas de los seres vivos. En la vida real, el sol entra en ese estado de transición al amanecer y al ocaso. Aquí, sin embargo, el emblema del monstruo solar contiene un cimi, o signo de la muerte, lo que especifica que la imagen marca la "muerte del sol" o puesta del sol. El astro, situado en el horizonte, está listo para zambullirse en el Inframundo... y llevará consigo al rey difunto. Pakal parece tambalearse sobre la cabeza del monstruo solar en una posición irregular. Esta extravagancia señala que también él está en transición de la vida a la muerte. Se desprende de su taparrabo y de las pesadas cuentas de su collar (tiene una parte delantera y otra dorsal), que flota escapándosele del cuerpo; va con las rodillas flexionadas, las manos relajadas, el rostro bien compuesto: no cae aterrado, porque espera vencer a la muerte. Un hueso prendido de su nariz significa que incluso en la muerte lleva consigo la simiente del renacimiento. En maya, los vocablos "hueso" y "semilla grande" son homófonos; así pues, el hueso es la semilla de la resurrección de Pakal. Finalmente, Pakal cae como deidad: su frente está penetrada por el cuchillo del dios K. El rey fue dios durante su vida y es dios al caer en la muerte. Fuente:http://axxon.com.ar/zap/c-zappingpg17.htm

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A 90 años de la muerte de Emiliano Zapata.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo4/10/2009

Emiliano Zapata Salazar, conocido como el Caudillo del Sur, fue uno de los líderes militares más importantes durante la Revolución Mexicana. Emiliano Zapata Salazar nació en San Miguel Anenecuilco, municipio de Ayala, en el estado de Morelos, el día 8 de agosto de 1879. Fue hijo de Gabriel Zapata y de Cleofas Salazar, y formó parte de una familia campesina. Su infancia se desarrolló a la par del latifundismo porfirista en Morelos. Realizó sus primeros estudios con el profesor Emilio Vera, quién había sido un viejo soldado juarista. Pronto trabajó como labrador y arriero. En 1906 asistió a una junta de campesinos en Cuautla, para discutir la forma de defender frente a los hacendados vecinos sus tierras del pueblo. Su rebeldía lo condenó a la leva: en 1908, Zapata quedó incorporado al 9°. Regimiento de Caballería, en Cuernavaca. Se dice que el pretexto que se usó para su incorporación al ejército fue el hecho de que había raptado a una jovencita, ya que Zapata era conocido por ser un hombre muy enamoradizo. La acusación la puso el padre de Inés Alfaro Aguilar, joven con quien tiempo después Zapata tendría dos hijos: Nicolás y Elena Zapata Aguilar. En la fotografía en la que Zapata y Villa aparecen sentados en la silla presidencial, el niño más pequeño que se asoma es Nicolás. Después el 20 de agosto de 1911 contrajo matrimonio con la señorita Josefa Espejo Sánchez conocida como “La Generala” con quien tuvo dos hijos el primero tuvo por nombre Felipe; éste nació en el cerro El Jilguero y murió a la edad de cinco años en uno de los tantos refugios que como familia tuvieron. Su muerte fue trágica ya que no fue fácil evadir los peligros del monte y menos aún para un pequeño a quien el juego se apetece en cualquier lugar. Felipe fue mordido por una víbora de cascabel y su salvación resultó prácticamente imposible. La segunda hija fue Josefa; ella nació el Tlaltizapán y su suerte no fue distinta a la de su hermano: su muerte resultó por la picadura de alacrán, su vida culminó un año antes que la de Felipe; de esta forma Josefa quedó sin hijos en poco tiempo. Sin embargo, Zapata tuvo más hijos, y de ellos a la fecha vive una: Ana María Zapata, hija de Petra P. Torres. Emiliano Zapata es asignado como caballerango de Pablo Escandón, Jefe del Estado Mayor de Porfirio Díaz, y más tarde, en el mismo puesto, al mando de Ignacio de la Torre, yerno de Díaz, quién le tomaría especial afecto por su destreza con los caballos. En septiembre de 1909 Emiliano Zapata fue electo presidente de la junta de defensa de las tierras de Anenecuilco, donde empezaría a analizar los documentos que acreditaban los derechos de los pueblos a sus tierras y se convertiría, de esa manera, en dirigente agrario de Morelos, su estado natal. Su primera aparición política ajena a su mundo campesino fue en las elecciones para gobernador de Morelos en 1909, cuando apoyó al candidato de la oposición, Patricio Leyva, en contra del de los latifundistas, Pablo Escandón y Barrón. En el mes de mayo de 1910 recuperó por la fuerza las tierras de Villa de Ayala, que eran protegidas por el jefe de policía José A. Vivanco y que dejó en posesión de los campesinos del lugar. Por este hecho tuvo que escapar varias veces del gobierno, pues fue declarado bandolero. Después de haber recuperado las tierras, las dejó en posesión de todos los campesinos de aquel lugar. Algunos meses después participó en la reunión que se celebró en ese mismo lugar, es decir, en Villa de Ayala, con objeto de discutir lo que después se convertiría en el Plan de Ayala. La Revolución Maderista y el Plan de Ayala A finales de ese mismo año, Pablo Torres Burgos fue enviado a Estados Unidos por Emiliano Zapata para que se pudiera entrevistar con Francisco I. Madero. El resultado de esta entrevista fue la decisión de tomar las armas por Emiliano Zapata y otros 72 campesinos y con Juan Moreno, Rafael Moreno, Maurilio Mejia y José Vergara. Esto lo hicieron el día 10 de marzo de 1911, cuando proclamaron el Plan de San Luis. Se dirigió hacia el sur, pues ya era perseguido por Aureliano Blanquet y su batallón de soldados. En este período del movimiento zapatista sobresalen las batallas de Chinameca, Jojutla, Jonacatepec, Tlayecac y Tlaquiltenango, así como la muerte del zapatista y antiguo líder del movimiento suriano, Pablo Torres Burgos, que incluso precedió al mismo Emiliano. A la muerte del mismo, Emiliano Zapata es elegido, por la junta revolucionaria del sur en 1911, nuevo jefe revolucionario-maderista del sur. Las reivindicaciones zapatistas contenidas en el Plan de Ayala, que suponían una reforma agraria radical (La tierra es de quien la trabaja), fueron inaceptables para los sucesores de Porfirio Díaz. Lo mismo se puede decir de Francisco León de la Barra quien, haciendo uso de su facultad de presidente, encabezó diversos enfrentamientos políticos y armados con el jefe suriano, e incluso del mismo Francisco I. Madero. Zapata se negó a desarmar a sus tropas, según lo acordado por los Tratados de Ciudad Juárez, sin que antes se realizara el reparto de las haciendas del Estado. Esto dio lugar a que Francisco León de la Barra, presidente interno, lo considerara bandido y rebelde, mandando fuerzas a perseguirlo. Mil hombres bajo el mando de los generales Victoriano Huerta y Aureliano Blanquet fueron enviados a combatirlo. Para agosto del citado año de 1911, Francisco I. Madero quedó de entrevistarse con Emiliano Zapata en Yautepec para buscar una solución pacífica en el conflicto suriano, con el fin de convencerlo de que licenciara sus tropas, al tiempo que Zapata era fuertemente criticado por la prensa conservadora del país. En la reunión no se logró ningún acuerdo, dicho por Madero, pues el mismo estaba convencido de que no podía acordar el previo reparto agrario. El gobierno federal reiteró su decisión de imponer el orden por la violencia, y Zapata se desplegó con sus tropas a los límites entre Guerrero y Puebla, escondiéndose del gobierno y generando emboscadas a pequeños contingentes federales. Cabe destacar que durante ese lapso Zapata se casó formalmente con Josefa Espejo. El padrino de la boda fue el propio Francisco I. Madero. El 25 de noviembre de 1911 Zapata lanzó el Plan de Ayala, redactado por Otilio E. Montaño, documento que se convertiría en su estandarte y en el fiel ejemplo de la ideología de los campesinos morelenses. En él se exigía la redención de los indígenas y la repartición de los latifundios otorgados durante el porfiriato. Se desconocía a Francisco I. Madero como presidente y se reconocía a Pascual Orozco como jefe legítimo de la Revolución Mexicana. Además, el documento postulaba que, en vista de que no se había cumplido con lo que se le había prometido al campesinado, la lucha armada era el único medio para obtener justicia. Durante 1912, Emiliano Zapata combatió al Ejército Federal que, al mando de los generales Arnoldo Casso López, Juvencio Robles y Felipe Ángeles, buscaba la pacificación en los estados del sur. Los zapatistas buscaron defenderse y lo hicieron "brutalmente", según la versión del Ejército Federal: en las narraciones de los ataques zapatistas son comunes las referencias a asaltos, incendios, violaciones, etcétera. Lo cierto es que dichas narraciones eran alteradas para justificar los desastres cometidos por los miembros del Ejército Federal. En ese año sobresalen los ataques a Tepalcingo, Yautepec, Cuautla y Cuernavaca, aunque debe afirmarse que en ese entonces el movimiento zapatista era muy débil, tanto en el ámbito político como en la rama militar, sobre todo cuando la campaña del gobierno maderista contra los sublevados surianos quedó a cargo del general Felipe Ángeles. Por sus métodos civilizados y tolerantes, le restaban bases al zapatismo, pues Ángeles simpatizaba con ellos. La Lucha en el Sur a la Muerte de Madero Tras el asesinato de Francisco I. Madero y el ascenso en el poder de Victoriano Huerta, la lucha armada se exacerbó y Zapata fue uno de los jefes revolucionarios más importantes, al tiempo que introdujo importantes reformas en Morelos. Posteriormente, estas posturas lo opusieron al nuevo presidente (Venustiano Carranza). Una vez en el poder, Victoriano Huerta envió una comisión encabezada por el padre de Pascual Orozco, Pascual Orozco (Padre) a pactar la paz con Emiliano Zapata. Esto le facilitaría tener un frente menos de guerra en el país. Éste, que contaba ahora con el dominio de Morelos y parte del Estado de México, del estado de Guerrero, de Puebla y de Tlaxcala, se negó a pactar con aquellos a quienes él llamó “asesinos de Madero”. Fusiló al emisario de Huerta, envió una carta al general Félix Díaz, repudiando al gobierno de Huerta y, para el mes de mayo de ese mismo año, reformó su Plan de Ayala, declarando que Victoriano Huerta era indigno de la presidencia del país. A Pascual Orozco se le retiró el cargo de Jefe de la Revolución. Zapata quedó entonces como único jefe del Ejército Libertador del Sur. Sin embargo, es preciso consignar que el hecho de reconocer el Plan de Ayala implicaba el no reconocimiento del Plan de Guadalupe, convirtiendo a Zapata, a Francisco Villa, a Álvaro Obregón y a Pablo González Garza, todos ellos en encarnizadas batallas en el norte del país, en luchadores de una causa aislada. En los primeros meses de 1914, Zapata tomó Jonacatepec y Chilpancingo, y ese mismo año su ejército constaba ya de 27,000 hombres, por lo que para abril ya había controlado por completo el estado de Morelos y algunos lugares de Guerrero. Poco después conquistó Cuernavaca y para junio se acercó a la Ciudad de México, ocupando Cuajimalpa, Xochimilco y Milpa Alta, amagando a esta ciudad. Sin embargo, las fuerzas constitucionalistas les cerraron el paso, al ocupar la Ciudad de México antes que las propias zapatistas, las cuales se encontraban más cerca. En septiembre, Venustiano Carranza envió a Juan Sarabia, a Antonio I. Villarreal y a Luis Cabrera a conferenciar con Emiliano Zapata, pero nuevamente el caudillo suriano exigió la renuncia de Venustiano Carranza al Poder Ejecutivo, y el reconocimiento del Plan de Ayala. Los emisarios, como toda respuesta, abandonaron su campamento y el estado, pues Carranza rechazó rotundamente sus peticiones, calificándolas de "inadecuadas". El Gobierno Convencionista En ese mismo mes, Emiliano Zapata, desde su cuartel general de Cuernavaca, promulgó la entrega de tierras a los pueblos. Invitado por varios delegados de la Convención de Aguascalientes, en la que los tres grupos más importantes que participaron en la Revolución Mexicana intentaron dirimir sus diferencias, Zapata no fue en persona al citado evento, pero envió a una comisión, integrada por Antonio Díaz Soto y Gama (quién protagonizo el Incidente de La Bandera), Leobardo Galván, Paulino Martínez, Manuel J. Santibáñez y Manuel Uriarte, quienes quedaron en calidad de observadores hasta que la Convención optó por desconocer a Venustiano Carranza. Así pues, Emiliano Zapata se unió con Francisco Villa y ambos reconocieron a Eulalio Gutiérrez como presidente provisional de México, no así el encabezado por Venustiano Carranza, lo que provocó la continuación de la guerra civil. A finales de noviembre, la poderosa División del Norte y el Ejército Libertador del Sur entraron en la Ciudad de México, alcanzando así fama nacional el movimiento zapatista como la otra cara de la moneda entre los campesinos surianos y los del norte. En su estancia en la capital, las tropas tuvieron una actitud más que pacífica: obtuvieron recursos mediante limosnas y evitaron los robos y asaltos de algunos bandidos que ensuciaban su nombre haciéndose llamar zapatistas. El 4 de diciembre de ese año Villa y Zapata tuvieron la célebre entrevista de Xochimilco, lográndose una alianza militar entre ambos ejércitos. Villa aceptó en cambio el Plan de Ayala, a excepción de sus acusaciones a Francisco I. Madero, quién había sido su redentor y se obligó a dar armas a Zapata. Concretados estos acuerdos, Emiliano Zapata partió rumbo a Amecameca y tomó Puebla el 17 de diciembre de 1914, aunque en los primeros días de enero la plaza le fue arrebatada por las fuerzas del general Álvaro Obregón. Éste habría de dedicar sus mayores esfuerzos para combatir al poderoso ejército villista, dando lugar a que durante 1915 Morelos fuera gobernado por los campesinos levantados en armas, asesorados por los intelectuales de la lucha suriana. En 1916, una vez que Venustiano Carranza se había instalado en la Ciudad de México y que Francisco Villa hubiera sufrido serias derrotas por parte del ejército de Álvaro Obregón, Carranza dispuso la ofensiva contra el zapatismo, al mando de Pablo González Garza. Con apoyo incluso de la aviación del ejército, Cuernavaca fue ocupada por los constitucionalistas en mayo y, aunque regresó efímeramente a manos de los zapatistas, quedó definitivamente en su poder el 8 de diciembre de ese mismo año. Ante la carencia de armas y ya sin el apoyo villista, en muy poco tiempo casi todas las poblaciones del estado quedaron en poder de los constitucionalistas. En 1917, Zapata, lanzando una contraofensiva, reconquistó Jonacatepec, Yautepec, Cuautla, Miahuatlán, Tecala y Cuernavaca. En marzo expidió la ley administrativa para el estado, reabrió escuelas, creó instituciones para reiniciar la producción de alimentos del campo y continuó la guerrilla en zonas periféricas y de frontera. Sin embargo, en octubre del mismo año entró a Morelos el general Pablo González Garza, apoderándose del territorio. Para 1918, Emiliano Zapata era, al igual que Francisco Villa lo sería en 1920, un guerrillero con poco futuro, pues ante las constantes batallas y lo escaso de las municiones, la muerte de los cabecillas y la ley agraria de Carranza, que apaciguó la causa suriana, su movimiento, indudable manifestación del descontento campesino, no llegó a consolidarse como una verdadera organización político-militar. Siendo una rebelión de masas campesinas, se limitó a realizar su guerra de guerrillas a partir de 1918. Muerte de Zapata La guerra por parte del gobierno tomó perfiles despiadados. El gonzalista Jesús Guajardo le hizo creer a Zapata que estaba descontento con Carranza y que estaría dispuesto a unirse a él. Zapata le pidió pruebas y Guajardo se las dio. Acordaron reunirse en la Hacienda de Chinameca, Morelos, el 10 de abril de 1919, pero Zapata murió preso de una emboscada. No pocos condenaron el procedimiento. Además, esto dio lugar a que, una vez muerto, Zapata se convirtiera en el Apóstol de la Revolución y símbolo de los campesinos desposeídos. El movimiento continuó, aunque en franco declive, y los zapatistas acordaron nombrar a Gilbardo Magaña Cerda jefe del Ejército Libertador del Sur. Él sería el último: casi un año después, los antiguos compañeros de Zapata se integrarían al gobierno aguaprietista, y uno a uno serían asesinados por el mismo gobierno mientras trabajaban para la misma institución. Los seguidores de Emiliano Zapata reciben desde entonces el nombre genérico de zapatistas, aunque es muy importante hacer la distinción entre los zapatistas de tiempos de la Revolución Mexicana y los actuales zapatistas del sur de México. Hace algún tiempo, se publicó un texto que cuestiona la versión oficial de la muerte de Zapata en la Hacienda de Chinameca. Hasta la fecha no ha habido una respuesta pública, con argumentos, ni siquiera de historiadores profesionales, que refute este cuestionamiento a la versión oficial. Sin embargo, ha provocado la molestia de quienes lo publicaron, porque les dicen que distorsionan la redacción de este punto, al parecer por la incapacidad de argumentar. Zapata es el autor de las famosas frases «Es mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado» y «el que quiera ser aguila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre pero que no grite cuando lo pisen» Fuente:wikipedia.

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Un dia como hoy pero 90 años atras nacia Eva Perón
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/8/2009

María Eva Duarte de Perón , conocida como Evita, fue una actriz y política argentina. Como primera dama, promovió el reconocimiento de los derechos de los trabajadores y de la mujer, entre ellos el sufragio femenino y realizó una amplia obra social desde la Fundación Eva Perón. Biografía Nacimiento Según el acta Nº 728 del Registro Civil de Junín, (provincia de Buenos Aires), allí nació el 7 de mayo de 1922 una niña con el nombre de María Eva Duarte. Sin embargo existe unanimidad en los investigadores para sostener que esa acta es falsa y que fue realizada a instancias de la propia Eva Perón en 1945, cuando estuvo en Junín para contraer matrimonio con el entonces coronel Juan D. Perón. En 1970 los investigadores Borroni y Vaca comprobaron que la partida de nacimiento de Evita había sido falsificada. Fue necesario establecer entonces la fecha y el lugar en los que efectivamente nació. Para ello el documento más importante fue el acta de bautismo de Eva, que se encuentra registrado en el folio 495 del Libro de Bautismos correspondiente al año 1919 de la Capellanía Vicaria de Nuestra Señora del Pilar, realizada el 21 de noviembre de 1919. Hoy se acepta de modo prácticamente unánime que Evita realmente nació tres años antes, el 7 de mayo de 1919, con el nombre de Eva María Ibarguren. En cuanto al lugar de nacimiento, algunos historiadores han escrito erróneamente que Evita nació en el casco urbano de Los Toldos, pero se trata de un simple error proveniente del hecho de que pocos años después del nacimiento la familia se instaló en el pueblo. Esa casa, en la que se instaló la familia en la calle Francia (actual Eva Perón), es actualmente el Museo Municipal Solar Natal de María Eva Duarte de Perón. Sobre el lugar de nacimiento las posibilidades que manejan los historiadores son dos: * Nacimiento en el campo «La Unión» frente a los toldos de Coliqueo. Algunos historiadores consideran que Eva Perón nació en el campo «La Unión»[5] en el área de Los Toldos, exactamente en frente a la toldería de Coliqueo que originó el asentamiento, en la zona conocida por ese motivo como La Tribu. Este lugar se encuentra a unos 20 km del pueblo de Los Toldos y a 60 km al sur de la ciudad de Junín. El campo era propiedad de Juan Duarte y allí vivió la familia de Eva al menos desde 1908 hasta 1926. Los historiadores Borroni y Vacca dieron origen a esta hipótesis y determinaron que la comadrona mapuche Juana Rawson de Guayquil, fue quien habría asistido a la madre en el parto, al igual que con todos sus otros hijos. * Nacimiento en la ciudad de Junín. Otros historiadores sostienen esta hipótesis, apoyada en los testimonios de testigos. Según ellos, Evita habría nacido efectivamente en Junín debido a que, por problemas con el embarazo, su madre debió trasladarse a la ciudad de Junín para recibir mejor atención. En la época del nacimiento de Evita era habitual que las mujeres con embarazos problemáticos del área de influencia de Junín se trasladaran allí en búsqueda de una mejor atención médica, y que sigue siendo así en muchos casos en la actualidad. De acuerdo a esta hipótesis, investigada principalmente por los historiadores juninenses Roberto Dimarco y Héctor Daniel Vargas, con los correspondientes testimonios de testigos, Eva habría nacido en una vivienda ubicada en la actual calle Remedios Escalada de San Martín Nº 82 (en aquella época la calle se llamaba José C. Paz) siendo asistido el parto por una obstetra universitaria llamada Rosa Stuani. Al poco tiempo se habrían trasladado al domicilio ubicado en Lebensohn Nº 70 (originalmente la calle era San Martín), hasta que la madre se repuso totalmente. Su familia Eva fue hija de Juan Duarte y Juana Ibarguren. Juan Duarte (1872-1926), conocido como el Vasco por los vecinos, era un estanciero e importante político conservador de Chivilcoy, una ciudad cercana a Los Toldos. Algunos estudiosos consideran que era un descendiente de inmigrantes franceses de apellido D'Huarte, Uhart o Douart. En la primera década del siglo XX, Juan Duarte fue uno de los beneficiados con las maniobras fraudulentas que comenzó a implementar el gobierno para quitarle la tierra a la Comunidad Mapuche de Coliqueo en Los Toldos, apropiándose de la estancia en la que nació Eva. Juana Ibarguren (1894-1971) era hija de la puestera criolla Petrona Núñez y del carrero Joaquín Ibarguren. Aparentemente tenía poca relación con el pueblo, ubicado a 20 km, y por eso se sabe poco de ella, pero debido a la cercanía de su casa con la toldería de Coliqueo tenía estrecho contacto con la Comunidad Mapuche de Los Toldos. En todos los partos de sus hijos fue asistida por una comadrona india que se llamaba Juana Rawson de Guayquil. Juan Duarte, el padre de Eva, mantenía dos familias, una legítima en Chivilcoy con su esposa legal Estela Grisolía y otra ilegítima, en Los Toldos, con Juana Ibarguren. Se trataba de una costumbre generalizada en el campo, para los hombres de clase alta, antes de los años '40 que aún es frecuente en algunas zonas rurales del país. Juntos tuvieron cinco hijos, pero Juan Duarte no reconoció a ninguno de ellos: * Blanca (1908-2005) * Elisa (1910-1962) * Juan Ramón, Juancito (1914-9 de abril de 1953) * Erminda Luján (1916- ) * Eva María (1919-1952) Eva viviría en el campo hasta 1926, fecha en la que el padre falleció y la familia quedó desprotegida completamente, debiendo abandonar la estancia en la que vivían. Estas circunstancias de su niñez, en las condiciones de discriminación de los primeros años del siglo XX, marcaron profundamente a Eva. En aquella época la ley argentina establecía una serie de calificaciones infames para las personas si sus padres no habían contraído matrimonio legal, genéricamente llamados hijos ilegítimos. Una de esas calificaciones era la de hijo adulterino, circunstancia que se hacía constar en la partida de nacimiento de los niños. Ese era el caso de Evita, quien en 1945 logró que se destruyera su partida de nacimiento original para eliminar esa tacha infamante. Una vez en el gobierno, el peronismo en general y Evita en particular, impulsarían avanzadas leyes antidiscriminatorias para igualar a las mujeres con los varones y a los niños entre sí, sin importar la naturaleza de las relaciones entre sus padres, proyectos que fueron muy resistidos por la oposición, la Iglesia y las Fuerzas Armadas. Finalmente en 1954, dos años después de su muerte, el peronismo logró sancionar una ley eliminando las discriminaciones más infamantes (hijos adulterinos, sacrílegos, mánceres, naturales, etc.), aunque manteniendo la diferencia entre hijos legítimos e ilegítimos.El propio Perón, con quien se casaría, había sido registrado como hijo ilegítimo. El peronismo En los primeros días de 1944 Eva conoció a Juan Perón. En esa época la Argentina atravesaba un momento crucial de transformaciones económicas, sociales y políticas. La situación política y social en 1944 Económicamente, el país en los años anteriores había cambiado completamente su estructura productiva debido a un gran desarrollo de la industria. En 1943 la producción industrial había superado a la producción agropecuaria por primera vez. Socialmente, el país estaba viviendo una gran migración interna, del campo a la ciudad, empujada por el desarrollo industrial. Ello llevó a un amplio proceso de urbanización y un notable cambio de la población en las grandes ciudades, especialmente Buenos Aires debido a la irrupción de un nuevo tipo de trabajador y trabajadora no europeos. Fueron llamados despectivamente cabecitas negras por las clases medias y altas, debido a que usualmente tenían el pelo, la piel y los ojos más oscuros que el de algunos inmigrantes europeos. La gran migración interna se caracterizó también por la presencia de una gran cantidad de mujeres buscando ingresar al nuevo mercado de trabajo asalariado que estaba creando la industrialización. Políticamente, el país vivía una crisis profunda de los partidos políticos tradicionales que habían convalidado un sistema corrupto y abiertamente fraudulento fundado en el voto cantado y en el clientelismo. Ese período es conocido en la historia argentina como Década Infame (1930-1943) y fue dirigido por una alianza conservadora conocida como La Concordancia. Ante la corrupción escandalosa del gobierno conservador el 4 de junio de 1943 se produjo un golpe de Estado militar que abrió un confuso período de reorganización y realineamiento de las fuerzas políticas. Al producirse el golpe militar el teniente coronel Juan D. Perón era un joven integrante de la tercera fila del nuevo gobierno. En 1943, poco tiempo después de comenzado el gobierno militar, un grupo de sindicatos mayoritariamente socialistas y sindicalistas revolucionarios, encabezados por el dirigente sindical más importante de la década del '30, el socialista Ángel Borlenghi, tomó la iniciativa de establecer contactos con oficiales jóvenes que tuvieran simpatía por los reclamos de los trabajadores. Del lado militar, fueron los coroneles Juan Perón y Domingo Mercante quienes encabezaron el grupo militar que resolvió hacer una alianza con los sindicatos para impulsar el programa histórico que el sindicalismo argentino venía proponiendo desde 1890. La alianza militar-sindical encabezada por Perón y Borlenghi fue imponiendo grandes conquistas laborales (convenios colectivos, Estatuto del Peón de Campo, jubilaciones, etc.) y ganando en consecuencia un apoyo popular que le permitió comenzar a ocupar posiciones importantes en el gobierno. El primer cargo lo obtuvo precisamente Perón, cuando fue designado al frente del insignificante Departamento de Trabajo. Poco después obtenía que el departamento fuera elevado a la importante jerarquía de Secretaría de Estado. Paralelamente al avance de las conquistas sociales y laborales obtenidas por el grupo sindical-militar dirigido por Perón y Borlenghi, y al creciente apoyo popular al mismo, comenzó a organizarse también una oposición encabezada por los grupos patronales, militares y estudiantiles tradicionales, con apoyo abierto de la embajada de Estados Unidos, que fue ganando apoyo en la clase media y alta. Este enfrentamiento sería inicialmente conocido como las alpargatas contra los libros. Encuentro con Juan Domingo Perón Eva, con 24 años, conoció a Perón, viudo desde 1938, el 22 de enero de 1944 en un acto realizado en el estadio Luna Park por la Secretaría de Trabajo y Previsión con el fin de condecorar a las actrices que más fondos habían recaudado en la colecta de solidaridad con las víctimas del terremoto que asoló la ciudad de San Juan. Las actrices que resultaron primeras fueron Niní Marshall y Libertad Lamarque. En febrero Perón y Eva ya estaban viviendo juntos en el departamento de esta última, de la calle Posadas. Eva siguió desarrollando su carrera artística. Por entonces trabajaba en tres programas radiales diarios: Hacia un futuro mejor (10:30), donde difundía las conquistas sociales y laborales que conseguía la Secretaría de Trabajo, el radioteatro Tempestad (18:00) y Reina de reyes (20:30). También actuó en dos películas, "La cabalgata del circo", con Hugo del Carril y Libertad Lamarque y "La pródiga" que no llegó a estrenarse en su época. Ese año resultó elegida presidenta de su sindicato, la Asociación Radial Argentina. El '45 El año 1945 fue clave para la historia argentina. La confrontación entre sectores sociales se agudizó y la oposición entre alpargatas y libros se transformó en peronismo y antiperonismo. El 8 de octubre a la noche se produjo un golpe de Estado dirigido por el general Eduardo Avalos que exigió de inmediato y obtuvo la renuncia de Perón al día siguiente. Durante una semana los grupos antiperonistas tuvieron el control del país pero no se decidieron a tomar el poder. Perón y Eva permanecieron juntos, circulando por diversas casas, entre ellas la de Elisa Duarte, la segunda hermana de Eva. El 13 de octubre Perón fue detenido en el departamento de la calle Posadas y confinado en la cañonera Independencia que zarpó hacia la Isla Martín García. Ese mismo día Perón le escribió una carta a su amigo el Coronel Mercante en la que le menciona a Eva Duarte, llamándola Evita: Le encargo mucho a Evita, porque la pobrecita tiene sus nervios rotos y me preocupa su salud. En cuanto me den el retiro, me caso y me voy al diablo. El 14 de octubre Perón le escribió a Eva una carta desde Martín García en la que le dice entre otras cosas: ... Hoy he escrito a Farrell pidiéndole que me acelere el retiro, en cuanto salgo nos casamos y nos iremos a cualquier parte a vivir tranquilos... ¿Qué me decís de Farrell y de Avalos? Dos sinvergüenzas con el amigo. Así es la vida... Te encargo le digas a Mercante que hable con Farrell para ver si me dejan tranquilo y nos vamos al Chubut los dos....Trataré de ir a Buenos Aires por cualquier medio, de modo que puedes esperar tranquila y cuidarte mucho la salud. Si sale el retiro, nos casamos al día siguiente y si no sale, yo arreglaré las cosas de otro modo, pero liquidaremos esta situación de desamparo que tú tienes ahora...Con lo que yo he hecho estoy justificado ante la historia y se que el tiempo me dará la razón. Empezaré a escribir un libro sobre esto y lo publicaré cuanto antes, veremos entonces quien tiene razón ... Por entonces parecía que Perón había sido definitivamente desplazado de la actividad política y que, en el mejor de los casos, se retiraría con Eva, para vivir en la Patagonia. Sin embargo a partir del día 15 de octubre los sindicatos comenzaron a movilizarse para exigir la libertad de Perón, hasta desencadenar la gran manifestación del 17 de octubre que finalizó con su liberación, provocó la recuperación de las posiciones en el gobierno que tenía la alianza militar-sindical y abrió el camino para la victoria en las elecciones presidenciales. La actividad de Eva el 17 de octubre de 1945 es muy discutida entre los historiadores. La versión tradicional le asignó un papel decisivo en la movilización de los trabajadores que ocuparon Plaza de Mayo. Sin embargo se encuentra probado que su papel en esas jornadas fue muy limitado si es que jugó alguno. En ese momento, Eva Duarte aún carecía de identidad política, de contactos en los sindicatos y de apoyo firme en el círculo íntimo de Perón. Los testimonios históricos son abundantes en señalar que el movimiento que liberó a Perón fue organizado directamente por los sindicatos en todo el país y la CGT. El periodista Héctor Daniel Vargas ha revelado que el 17 de octubre Eva Duarte estaba en Junín seguramente en la casa de su madre, y menciona como prueba un poder firmado por ella ese mismo día en esa ciudad. Al parecer podría haber llegado a Buenos Aires esa tarde. Como Perón había dicho en sus cartas, pocos días después, el 22 de octubre se casó con Eva en Junín. El acontecimiento ocurrió en la Escribanía Ordiales, que funcionaba en una casona que aún existe en la esquina de Arias y Quintana, en el centro de la ciudad. El escritorio utilizado para confeccionar el acta de matrimonio civil se encuentra actualmente expuesto en el Museo Histórico de Junín. Dos días después se realizó la ceremonia de matrimonio católico en la iglesia de San Francisco, orden muy apreciada por Eva, en la ciudad de La Plata. Carrera política Participación de Eva en la campaña electoral Eva comenzó abiertamente su carrera política acompañando a Perón, como su esposa, en la campaña electoral con vistas a las elecciones presidenciales del 24 de febrero de 1946. La participación de Eva en la campaña de Perón fue una novedad en la historia política argentina. En aquel momento las mujeres carecían de derechos políticos (excepto en San Juan) y las esposas de los candidatos tenían una presencia pública muy restringida y básicamente apolítica. Desde principio de siglo grupos de feministas, entre los que se destacaron personas como Alicia Moreau de Justo, Julieta Lanteri, Elvira Rawson de Dellepiane, habían reclamado sin éxito el reconocimiento de los derechos políticos para las mujeres. En general, la cultura machista dominante consideraba una falta de feminidad que una mujer opinara de política. Eva fue la primera esposa de un candidato presidencial argentino en estar presente durante su campaña electoral y acompañarlo en sus giras. Perón venía proponiendo desde 1943 que había que reconocer el derecho al voto de las mujeres pero en 1945 la Asamblea Nacional de Mujeres presidida por Victoria Ocampo y otros sectores conservadores se opusieron enérgicamente por considerar que era una maniobra electoral y el proyecto finalmente no logró imponerse. El 8 de febrero de 1946, pocos días antes de finalizar la campaña, el Centro Universitario Argentino, la Cruzada de la Mujer Argentina y la Secretaría General Estudiantil organizaron un acto en el estadio Luna Park para manifestar el apoyo de las mujeres a la candidatura de Perón. Debido a que Perón no pudo asistir por encontrarse agotado, se anunció que María Eva Duarte de Perón lo reemplazaría en el uso de la palabra. Era la primera vez que Evita hablaría en un acto político. Sin embargo la oportunidad resultó frustrada porque el público reclamó airadamente la presencia de Perón e impidió que pudiera pronunciar su discurso. Durante la campaña electoral Eva no pudo ir más allá de su condición de esposa de Perón. Sin embargo ya en ese momento era evidente que su intención era desempeñar un papel político autónomo, incluso aunque las actividades políticas estuvieran prohibidas para las mujeres. Esta visión que ella misma tenía de su papel en el peronismo está expresado en un discurso pronunciado años después, el 1 de mayo de 1949: Quiero terminar con una frase muy mía, que digo siempre a todos los descamisados de mi patria, pero no quiero que sea una frase más, sino que vean en ella el sentimiento de una mujer al servicio de los humildes y al servicio de todos los que sufren: "Prefiero ser Evita, antes de ser la esposa del Presidente, si ese Evita es dicho para calmar algún dolor en algún hogar de mi patria" El 24 de febrero de 1946 se realizaron las elecciones triunfando la fórmula Perón-Quijano con un 54% de los votos. Derechos de la mujer En la historia argentina existe un reconocimiento unánime sobre el hecho de que Evita realizó una tarea decisiva para el reconocimiento de la igualdad de derechos políticos y civiles entre hombres y mujeres. Durante su gira europea precisó con claridad su punto de vista frente a esta cuestión: “Este siglo no pasará a la historia con el nombre de “Siglo de la Desintegración Atómica” sino con otro nombre mucho más significativo: “Siglo del Feminismo Victorioso” Sufragio femenino El 27 de febrero de 1946, tres días después de las elecciones, Evita pronunció su primer discurso político en un acto organizado para agradecer a las mujeres su apoyo a la candidatura de Perón. En esa oportunidad Evita exigió la igualdad de derechos para hombres y mujeres y en particular el sufragio femenino: La mujer argentina ha superado el período de las tutorías civiles. La mujer debe afirmar su acción, la mujer debe votar. La mujer, resorte moral de su hogar, debe ocupar el sitio en el complejo engranaje social del pueblo. Lo pide una necesidad nueva de organizarse en grupos más extendidos y remozados. Lo exige, en suma, la transformación del concepto de mujer, que ha ido aumentando sacrificadamente el número de sus deberes sin pedir el mínimo de sus derechos. El proyecto de ley fue presentado inmediatamente después de asumido el nuevo gobierno constitucional, el 1 de mayo de 1946. La oposición de los prejuicios conservadores resultaba evidente, no solo entre los partidos opositores sino incluso dentro de los partidos que sostenían el peronismo. Evita presionó constantemente a los parlamentarios para que lo aprobaran, causando incluso protestas de estos últimos por su intromisión. A pesar de que era un texto brevísimo en tres artículos, que prácticamente no podía dar lugar a discusiones, el Senado recién dio media sanción al proyecto el 21 de agosto de 1946, y hubo que esperar más de un año para que la Cámara de Diputados sancionara el 9 de septiembre de 1947 la Ley 13.010, estableciendo la igualdad de derechos políticos entre hombres y mujeres y el sufragio universal en la Argentina. Finalmente, la Ley 13.010 se aprobó por unanimidad El Partido Peronista Femenino En 1949 Eva Perón buscó incrementar la influencia política de las mujeres fundando el Partido Peronista Femenino (PPF), el 26 de julio en el Teatro Nacional Cervantes de la Ciudad de Buenos Aires. El PPF estaba organizado a partir de unidades básicas femeninas que se abrían en los barrios, pueblos y sindicatos canalizando la militancia directa de las mujeres. Las afiliadas al Partido Peronista Femenino participaban a través de dos tipos de unidades básicas: * Unidades básicas sindicales, si eran trabajadoras asalariadas * Unidades básicas ordinarias, si eran amas de casa, empleadas domésticas, trabajadoras rurales. En el Partido Peronista Femenino no había distinciones ni jerarquías entre los miembros. El 11 de noviembre de 1951 se realizaron elecciones generales. Evita votó en el hospital donde estaba internada, debido al avanzado estado del cáncer que terminaría con su vida al año siguiente. Por primera vez resultaron elegidas parlamentarias: 23 diputadas nacionales, 6 senadoras nacionales, y si se cuentan a las legisladoras provinciales fueron electas en total 109 mujeres. Igualdad jurídica en el matrimonio y la patria potestad La igualdad política de hombres y mujeres, se complementó con la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida que garantizó el artículo 37 (II.1) de la Constitución de 1949. El texto fue directamente escrito por Eva Perón. El golpe militar de 1955 derogó la Constitución, y con ella la garantía de igualdad jurídica entre el hombre y la mujer en el matrimonio y frente a la patria potestad, reapareciendo la prioridad del hombre sobre la mujer. La reforma constitucional de 1957 tampoco reincorporó esta garantía constitucional, y la mujer argentina permaneció discriminada legalmente hasta que se sancionó la ley de patria potestad compartida en 1985, durante el gobierno de Alfonsín. Relación con los trabajadores y los sindicatos Eva Perón estableció una fuerte relación, estrecha y a la vez compleja, con los trabajadores y los sindicatos en particular, que la caracterizó. En 1947 Perón disolvió los dos partidos que lo sostenían, el Partido Laborista y la Unión Cívica Radical Junta Renovadora, para crear el Partido Peronista. De ese modo los sindicatos perdieron autonomía dentro del peronismo, aunque por otra parte este se constituyó con el sindicalismo como su columna vertebral, lo que en la práctica implicó que el Partido Peronista tomara la forma de un partido cuasi-laborista. En este esquema de poderes heterogéneos y muchas veces en conflicto que confluían en el peronismo, entendido como un movimiento abarcador de múltiples clases y sectores, Eva Perón ocupó un papel de vínculo directo y privilegiado entre Perón y los sindicatos, que les permitió a estos últimos consolidar una posición de poder, aunque compartido. Por esta razón fue el movimiento sindical el que impulsó la candidatura de Eva Perón a vicepresidenta, en 1951, candidatura muy resistida, incluso dentro del Partido Peronista, por los sectores que querían evitar un avance del sector sindical. Evita tenía una visión sumamente combativa de los derechos sociales y laborales y pensaba que la oligarquía y el imperialismo actuarían incluso violentamente para anularlos. Consecuentemente Eva impulsó junto a los dirigentes sindicales la formación de milicias obreras y, poco antes de morir, compró armas que entregó a la CGT. La estrecha relación entre Evita y el sindicalismo quedó evidenciada a la muerte de aquella, cuando su cadáver embalsamado fue llevado de manera permanente a la CGT. La Fundación Eva Perón y la ayuda social La actividad por la cual Evita se destacó durante el gobierno peronista fue la ayuda social orientada a atender la pobreza y otras situaciones sociales de desamparo. Tradicionalmente en la Argentina esa actividad estaba en manos de la Sociedad de Beneficencia, una antigua asociación cuasi-estatal creada por Bernardino Rivadavia a principios del siglo XIX dirigida por un selecto grupo de mujeres de la clase alta. Ya en la década del '30 comenzó a ser evidente que la Sociedad de Beneficencia como organización, y la beneficencia como actividad, se habían vuelto obsoletas e inadecuadas para la sociedad urbana industrial. A partir de 1943, la Sociedad de Beneficencia comenzó a ser reorganizada y el 6 de septiembre de 1946 fue intervenida. A partir de entonces, el peronismo debió asumir la tarea de modernizar la asistencia y la ayuda social. Parte de esa tarea fue desarrollada a través del exitoso plan de salud pública que llevó adelante el Ministro de Salud Ramón Carrillo; parte fue desarrollada a partir de las nuevas instituciones de previsión social como la generalización de las jubilaciones y pensiones; y parte fue desarrollada por Eva Perón desde la Fundación Eva Perón. Inmediatamente después de regresar de su gira europea Evita organizó una Cruzada de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón orientaba a atender ancianos y mujeres desamparadas, mediante subsidios y hogares temporarios. El 8 de julio de 1948 se creó la Fundación Eva Perón presidida por Evita, que desarrolló una gigantesca tarea social que llegó prácticamente a todos los niños, ancianos, madres solteras, y mujeres que eran único sustento de familia, pertenecientes a los estratos más carenciados de la población. La Fundación realizó un amplio espectro de actividades sociales, desde la construcción de hospitales, asilos, escuelas, colonias de vacaciones, hasta el otorgamiento de becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promoción de la mujer en diversas facetas. La Fundación realizaba anualmente los famosos Juegos Infantiles Evita y Juveniles Juan Perón, en los que participaban cientos de miles de niños y jóvenes de sectores humildes, que a la vez que promovía el deporte permitió también realizar masivos controles médicos. La Fundación entregaba también masivamente, cada fin de año, sidra y pan dulce a las familias más carenciadas, hecho este último muy criticado por los opositores. De las obras realizadas por la Fundación que han permanecido pueden destacarse el complejo habitacional Ciudad Evita en el Partido de La Matanza (Gran Buenos Aires), gran cantidad de hospitales que en la actualidad suelen llevar el nombre de Evita, o Eva Perón, la República de los Niños en Gonnet (provincia de Buenos Aires), etc. La Fundación realizó también ayudas solidarias para diversos países como Estados Unidos e Israel. En 1951, Golda Meir, por entonces Ministra de Trabajo israelí y una de las pocas mujeres que en el mundo habían alcanzado una posición política destacada en democracia, viajó a la Argentina para entrevistarse con Eva Perón y agradecerle las donaciones a Israel en los primeros momentos de su creación. La preocupación especial de Eva Perón por los ancianos la llevó a redactar y proclamar el 28 de agosto de 1948 el llamado Decálogo de la Ancianidad, una serie de derechos de los ancianos que al año siguiente fueron incorporados a la Constitución en 1949. Los 10 Derechos de la Ancianidad eran: asistencia, vivienda, alimentación, vestido, ciudado de la salud física, ciudado de la salud moral, esparcimiento, trabajo, tranquilidad y respeto. En 1956 la Constitución de 1949 fue derogada por una proclama militar y los derechos de la ancianidad nunca más volvieron a tener jerarquía constitucional. La Fundación Eva Perón funcionaba en un gran edificio especialmente construido ubicado en Paseo Colón 850 de la ciudad de Buenos Aires, a una cuadra de la CGT. Cuando se produjo el golpe militar de 1955 que derrocó al Presidente Perón, la Fundación fue asaltada destruyéndose las grandes estatuas de Leone Tommasi que se encontraban en su frente y el edificio fue entregado a la Universidad de Buenos Aires. Actualmente allí funciona la Facultad de Ingeniería. Candidatura a la vicepresidencia En las elecciones generales de 1951 fue la primera vez que las mujeres pudieron presentarse como candidatas. Debido a su gran popularidad la presentación de la candidatura de Eva Perón era entonces un hecho inevitable. El movimiento obrero comprendió rápidamente que la candidatura de Evita al cargo de Vicepresidenta de la Nación, acompañando a Perón, significaba un fortalecimiento notable del sector sindical en el gobierno peronista. La audaz jugada desató una aguda lucha interna en el peronismo e intensas gestiones de los grupos de poder, en la que los sectores más conservadores presionaron fuertemente para evitarlo. Simultáneamente a este proceso Evita desarrolló un cáncer de útero que acabaría con su vida en menos de un año. En ese contexto el 22 de agosto de 1951 se produjo el Cabildo Abierto del Justicialismo convocado por la CGT. La reunión convocó a cientos de miles de trabajadores y trabajadoras en la esquina de Belgrano y 9 de Julio y constituyó un hecho histórico fuera de lo común. En su transcurso los sindicatos le pidieron a Evita que aceptara la candidatura a Vicepresidente. Tanto Perón como Evita tomaron sucesivamente la palabra para sugerir que los cargos no eran importantes y que ya Evita ocupaba un lugar superior en la consideración de la población. A medida que las palabras de Perón y Evita ponían de manifiesto las fuertes resistencias que despertaba su candidatura, la multitud empezó a exigirle a Evita que la aceptara allí mismo. Incluso en algún momento alguna voz en la multitud le exigió a Perón: ¡Deje hablar a la compañera Evita! En un notable diálogo con la multitud , Eva Perón parecía vacilar y pidió cuatro días para pensar. La multitud gritó reiteradamente "No" y propuso una huelga general. Evita volvió a insistir varias veces, incluso llorando. Finalmente volvió a pedir dos horas, diciendo: Yo siempre haré lo que diga el Pueblo. La multitud entendió esas palabras como un compromiso de Eva Perón de aceptar la candidatura y se retiró. Sin embargo, nueve días después, Eva habló por radio para informar que había decidido renunciar a la candidatura. Ese momento es recordado por los simpatizantes del peronismo como Día del Renunciamiento. Por supuesto que la deteriorada salud de Eva Perón resultó a la postre un factor determinante del fracaso de su candidatura a vicepresidenta. Sin embargo ello no impidió que la propuesta de la CGT pusiera en evidencia las luchas internas al peronismo y en la sociedad, ante la eventualidad de que una mujer apoyada por los sindicatos pudiera ser elegida vicepresidenta y eventualmente incluso presidenta de la Nación. Un mes después se produjo el primer intento de golpe de estado contra Perón dirigido por el General Benjamín Menéndez. En las elecciones que se llevaron a cabo el 11 de noviembre de 1951 Evita había sido operada seis días antes y debió votar en su cama del hospital. Enfermedad y muerte Eva Perón enfermó de un cáncer de útero. Su primera manifestación sucedió el 9 de enero de 1950 cuando sufrió un desmayo en el acto de fundación del Sindicato de Taxistas. A comienzos de 1951 vuelve a desmayarse en la Fundación Eva Perón, razón por la cual trasladó su oficina a la residencia presidencial, ubicada en aquel entonces en Austria y Libertador, donde hoy se encuentra la Biblioteca Nacional. El 15 de octubre publicó su libro "La razón de mi vida", escrito con la ayuda del periodista español Manuel Penella entre otros, con una primera edición de 300.000 ejemplares. Luego de su muerte se convertiría en libro de lectura en las escuelas. El avance del cáncer la volvía cada vez más débil y la obligaba a guardar reposo. Pese a ello participaba en los actos públicos. Uno de los más importantes de este período final de su vida fue el del 17 de octubre de ese año. El discurso que Evita pronunció ese día ha sido considerado como su testamento político; en él menciona nueve veces su propia muerte. El 5 de noviembre de 1951 fue intervenida quirúrgicamente por el famoso médico oncólogo norteamericano, George Pack, en el Hospital de Avellaneda, construido por la propia Fundación Eva Perón. Seis días después votó allí, en su cama, en las elecciones generales que consagraron la reelección de Perón. Actualmente esa sala ha sido convertida en Museo Por esa época Eva Perón empezó a dictar su último libro, conocido como Mi Mensaje, dictado al dirigente sindical de los docentes, Juan Jiménez Domínguez, y finalizado pocos días antes de morir. Se trata del texto más encendido y emocional de Evita, uno de cuyos fragmentos fue leído luego de su muerte, el 17 de octubre de 1952, en el acto de Plaza de Mayo, y que luego se extravió, para ser hallado en 1987. Sus hermanas sostuvieron entonces que se trataba de un texto apócrifo, iniciando un juicio que finalizó en 2006 estableciendo que se trata de un texto auténtico. Los siguientes fragmentos de Mi Mensaje, dan una idea de la naturaleza de su pensamiento en los últimos días de su vida: Me rebelo indignada con todo el veneno de mi odio, o con todo el incendio de mi amor —no lo sé todavía— en contra del privilegio que constituyen todavía los altos círculos de las fuerzas armadas y clericales. A Perón y a nuestro pueblo les ha tocado la desgracia del imperialismo capitalista. Lo he visto de cerca en sus miserias y crímenes. Se dice defensor de la justicia mientras extiende las garras de su rapiña sobre los bienes de todos los pueblos sometidos a su omnipotencia... Pero más abominables aun que los imperialistas son las oligarquías nacionales que se entregan vendiendo y a veces regalando por monedas o por sonrisas la felicidad de sus pueblos El 18 de julio de 1952 entró en coma por primera vez. Recibió tratamiento de rayos en varias ocasiones. Murió a la edad de 33 años, el 26 de julio de 1952, a las 20:25. Tras su muerte la CGT declaró tres días de paro y el gobierno estableció un duelo nacional de 30 días. Su cuerpo fue velado en la Secretaría de Trabajo y Previsión hasta el 9 de agosto que fue llevado al Congreso de la Nación para recibir honores oficiales, y luego a la CGT. La procesión fue seguida por más de dos millones de personas y su paso por las calles recibió una lluvia de claveles, orquídeas, crisantemos, alhelíes y rosas arrojados desde los balcones cercanos. Su cuerpo fue embalsamado y mantenido en exposición en la CGT. Mientras tanto, el gobierno empezó las obras del Monumento al Descamisado, que se había proyectado en base a una idea de Evita y que, según un nuevo plan, sería su tumba definitiva. Cuando la Revolución Libertadora derrocó a Perón el 23 de septiembre de 1955, el cadáver fue secuestrado y hecho desaparecer durante 14 años. El secuestro del cadáver de Evita Durante la dictadura militar llamada Revolución Libertadora (1955-1958) que derrocó al presidente Juan Perón, un comando al mando del teniente coronel Carlos de Moori Koenig secuestró el cuerpo de Evita, el 22 de noviembre de 1955 por la noche, que se encontraba en la CGT. La orden la había dado el dictador al mando del país en ese momento, General Pedro Eugenio Aramburu. Desde ese momento se estableció un itinerario macabro y perverso. Moori Koenig puso el cadáver dentro de una camioneta y lo mantuvo en su interior durante varios meses, estacionándola en distintas calles de Buenos Aires, en depósitos militares, o incluso en la casa de un militar. Una noche incluso, los militares llegaron a matar a una mujer embarazada confundiéndola con un comando peronista que pretendía recuperar el cadáver. Moori Koenig llegó a obsesionarse y quedar al borde de la locura. Terminó instalando el féretro de pie con el cadáver en su oficina, donde procedía a manosearla sexualmente y mostrársela a sus visitantes.Una de las personas que vio en esas circunstancias el cadáver de Evita fue la cineasta María Luisa Bemberg. El dictador Pedro Eugenio Aramburu destituyó a Moori Koenig y le encomendó al coronel Héctor Cabanillas, sepultarlo clandestinamente. La llamada Operación Traslado fue diseñada por el entonces teniente coronel y luego dictador también Alejandro Agustín Lanusse, con la ayuda del sacerdote Francisco "Paco" Rotger, a cargo de quien recayó la responsabilidad de obtener la complicidad de la Iglesia a través del superior general de la orden de los paulinos, el padre Giovanni Penco, y el propio Papa Pío XII. El 23 de abril de 1957 el cadáver fue trasladado en secreto en el barco Conté Biancamano a Génova (Italia) en un ataúd que se explicaba pertenecía a una mujer llamada María Maggi de Magistris y fue enterrado bajo ese nombre en la tumba 41 del campo 86 del Cementerio Mayor de Milán. Las versiones se multiplicaron y el mito se agrandó. Hay versiones que sostienen que los militares mandaron realizar tres copias de cera de la momia, y que las enviaron a otro cementerio italiano, uno en Bélgica y otro en Alemania Occidental. En 1969 la organización guerrillera Montoneros secuestró a Aramburu, exigiendo entre otras cosas la aparición del cuerpo de Evita. Cabanillas entonces se movilizó para traerlo, pero no llegó a tiempo y Aramburu fue asesinado. En septiembre de 1971, el General Lanusse, dictador por entonces del país, le ordenó al coronel Cabanillas, organizar el "Operativo Retorno". El cuerpo de Evita fue entonces desenterrado de la tumba clandestina en Milán y devuelto a Perón en Puerta de Hierro (Madrid). En tal acción participó el brigadier (R) Jorge Rojas Silveyra, embajador argentino en España. Al cadáver le faltaba un dedo que le fue cortado intencionalmente y presentaba un leve aplastamiento de la nariz, pero estaba en buenas condiciones generales. En 1974, ya con Perón de regreso en el país, los Montoneros secuestraron el cadáver de Aramburu con el fin de "cambiarlo" por el cadáver de Evita. Ese mismo año, ya muerto Perón, su tercera esposa María Estela Martínez de Perón, decidió traer el cuerpo de Eva al país, y lo ubicó en la quinta presidencial. Mientras tanto, el gobierno de Isabel Perón comenzó a proyectar el Altar de la Patria, un mausoleo gigantesco que albergaría los restos de Juan Perón, Eva Duarte de Perón, y todos los próceres de la Argentina. En 1976 la dictadura militar que tomó el poder el 24 de marzo le entregó el cuerpo a la familia Duarte, que dispuso que fuera enterrada en la bóveda que su familia posee en el Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires, donde se encuentra desde entonces. El conocido cuento del escritor Rodolfo Walsh, titulado Esa mujer, publicado póstumamente en 1986, tiene como tema el secuestro del cadáver de Evita. El discurso de Evita Sus discursos, sumamente emocionales y de gran impacto popular, tuvieron la particularidad de tomar las mismas palabras peyorativas con las que la clase alta solía refererirse a los trabajadores, para tornarlas en palabras elogiosas, como hizo con el término "grasitas", diminutivo afectuoso de "grasa", modo sumamente despectivo frecuentemente utilizado para referirse a los sectores populares, incluso en la actualidad. Eva también usaba habitualmente la palabra "descamisados" para dirigirse a los trabajadores, término que se constituyó en un símbolo del peronismo y enfatizaba su propio origen humilde como forma de solidarizarse con los trabajadores. El siguiente párrafo, incluido en Mi Mensaje, escrito poco antes de morir, constituye un ejemplo del modo en que Evita se dirigía al pueblo, tanto en sus discursos públicos como por escrito: Todo lo que se opone al pueblo me indigna hasta los límites extremos de mi rebeldía y de mis odios, pero Dios sabe también que nunca he odiado a nadie por sí mismo, ni he combatido a nadie con maldad, sino por defender a mi pueblo, a mis obreros, a mis mujeres, a mis pobres "grasitas" a quienes nadie defendió jamás con más sinceridad que Perón y con más ardor que "Evita". Pero es más grande el amor de Perón por el pueblo que mi amor; porque él, desde su privilegio militar supo encontrarse con el pueblo, supo subir hasta su pueblo, rompiendo todas las cadenas de su casta. Yo, en cambio, nací en el pueblo y sufrí en el pueblo. Tengo carne y alma y sangre del pueblo. No podía hacer otra cosa que entregarme a mi pueblo. Si muriese antes que Perón, quisiera que esta voluntad mía, la última y definitiva de mi vida, sea leída en acto público en la Plaza de Mayo, en la Plaza del 17 de Octubre, ante mis queridos descamisados. Evita insistía mucho también en criticar abiertamente a la clase alta argentina, a la que denominaba "la oligarquía", debido a la activa posición contra la democracia y promotora de la desigualdad social que ese sector había mantenido, así como al capitalismo y al imperialismo, terminología que coincidía con la que se utilizaba por entonces en el mundo sindical y los partidos de izquierda. Un ejemplo de ello es el siguiente párrafo de Mi Mensaje: Los dirigentes sindicales y las mujeres que son pueblo puro no pueden, no deben entregarse jamás a la oligarquía. Yo no hago cuestión de clases. Yo no auspicio la lucha de clases, pero el dilema nuestro es muy claro: la oligarquía que nos explotó miles de años en el mundo tratará siempre de vencernos. Finalmente el discurso de Evita abundaba en elogios incondicionales a Perón y convocaba a apoyarlo sin reservas. La siguiente frase pronunciada en el acto del 1 de mayo de 1949 es un ejemplo de ello: Sabemos que estamos ante un hombre excepcional, sabemos que estamos ante el líder de los trabajadores, ante el líder de la Patria misma, porque Perón es la patria y quien no esté con la patria es un traidor. La investigadora Lucía Gálvez, refiriéndose a sus primeros discursos observa: Los discursos que le escribía Muñoz Azpiri hablaban, por un lado, del siglo del feminismo victorioso, para caer en seguida en lugares comunes parecidos a los de La razón de mi vida, destinados a exaltar la grandeza de Perón y la pequeñez de su mujer. El discurso de Evita fue el primero pronunciado desde el poder político por una persona integrante de la clase trabajadora y por una mujer, en la historia argentina. Su contenido tendió abiertamente a reivindicar los valores e intereses de los trabajadores y las mujeres. Por otro lado Evita utilizó un discurso emocional y socialmente muy polarizado, en una época en la que la polarización política y social fue extremadamente alta. En definitiva, como decía su consejero, el padre Benítez, a Evita hay que juzgarla más por sus actos que por sus palabras: de hecho, consiguió el sufragio femenino y la participación de las mujeres en la política, objetivos perseguidos durante años por los socialistas y feministas. Para oír un fragmento de un discurso de Evita Influencia de Evita luego de su muerte Tras su muerte, la vida de Evita y su postura política han sido incorporadas ampliamente y por los sectores más diversos en la cultura argentina. En primer lugar los sindicatos, vinculados estrechamente a ella durante su vida, han rescatado su nombre y su imagen, junto al de Perón, como símbolos máximos del protagonismo de los trabajadores en la historia argentina. En segundo lugar el movimiento feminista y en general las organizaciones y personas dedicadas a defender los derechos de la mujer y la perspectiva de género. En este caso, la reivindicación de Evita atraviesa todas las ideologías políticas. Entre las nuevas generaciones nacidas con posterioridad a su muerte, Evita ha sido rescatada como un ejemplo revolucionario, muchas veces asociado con el Che Guevara. La relación simbólica entre Evita y el Che, ambos muertos trágicamente y jóvenes, ha sido destacada un sinnúmero de veces. La izquierda peronista y en particular el grupo guerrillero Montoneros vinculó muy estrechamente su ideología y su accionar a la figura de Evita. Un famoso eslogan de esta organización decía si Evita viviera sería montonera. Tanto el secuestro y posterior asesinato del General Pedro Eugenio Aramburu como posteriormente de su cadáver, estuvieron relacionados con el intento de recuperar el cadáver de Eva Perón. En su poema Eva , María Elena Walsh se refiere a la influencia de Evita luego de su muerte del siguiente modo: Cuando los buitres te dejen tranquila y huyas de las estampas y el ultraje empezaremos a saber quién fuiste. Sus nombres El nombre de Eva fue cambiando con el tiempo. Su nombre de bautismo fue Eva María Ibarguren como surge del acta parroquial. Sin embargo desde niña fue conocida como Eva María Duarte y así fue inscripta en la escuela de Junín. Una vez en Buenos Aires, Eva adoptó el nombre artístico de Eva Durante que alternaba con el de Eva Duarte. Al contraer matrimonio con Perón en 1945 su nombre legal fue establecido como María Eva Duarte de Perón. Luego de que Perón fuera elegido presidente, tomó el nombre de Eva Perón, tal como fue denominada su fundación. Finalmente, a partir de 1946, aproximadamente, el pueblo comenzó a llamarla "Evita". Con respecto a su nombre ella misma dice en La razón de mi vida: Cuando elegí ser "Evita" sé que elegí el camino de mi pueblo. Ahora, a cuatro años de aquella elección, me resulta fácil demostrar que efectivamente fue así. Nadie sino el pueblo me llama "Evita". Solamente aprendieron a llamarme así los "descamisados". Los hombres de gobierno, los dirigentes políticos, los embajadores, los hombres de empresa, profesionales, intelectuales, etc., que me visitan suelen llamarme "Señora"; y algunos incluso me dicen públicamente "Excelentísima o Dignísima Señora" y aun, a veces, "Señora Presidenta". Ellos no ven en mí más que a Eva Perón. Los descamisados, en cambio, no me conocen sino como "Evita". Confieso que tengo una ambición, una sola y gran ambición personal: quisiera que el nombre de Evita figurase alguna vez en la historia de mi Patria. Quisiera que de ella se diga, aunque no fuese más que en una pequeña nota, al pie del capítulo maravilloso que la historia ciertamente dedicará a Perón, algo que fuese más o menos esto: "Hubo al lado de Perón una mujer que se dedicó a llevarle al Presidente las esperanzas del pueblo, que luego Perón convertía en realidades". Y me sentiría debidamente, sobradamente compensada si la nota terminase de esta manera: "De aquella mujer sólo sabemos que el pueblo la llamaba, cariñosamente, Evita". Popularidad y culto Evita alcanzó una gran popularidad y se convirtió todavía en vida en el centro de un vasto culto personalizado. Cuadros y bustos de Eva Perón fueron colocados en prácticamente todos los edificios públicos y se usó su nombre y hasta su fecha de nacimiento para designar establecimientos públicos, estaciones de ferrocarril y subterráneo, ciudades, etc., incluyendo el cambio de denominación a Eva Perón de la provincia de La Pampa y de la ciudad de La Plata. La veneración de la que era objeto entre las clases populares de la sociedad argentina, molestaba a la Iglesia Católica, al popularizarse gran cantidad de estampas que la representaban de modo similar al que se representa a la virgen María. Su autobiografía La razón de mi vida fue establecida como libro de lectura en las escuelas primarias y secundarias. A partir de su muerte todas las estaciones de radio del país entraban en cadena nacional y el locutor anunciaba que eran las "Veinte y veinticinco, hora en que Eva Perón entró en la Inmortalidad" antes de comenzar la lectura del noticiero oficial. A pesar de su dominio y poder político, Evita fue siempre cuidadosa de no poner en riesgo el importante rol simbólico de su marido. Aunque se mantuvo a cargo de la agenda del presidente, procuró siempre justificar sus acciones diciendo que fueron "inspiradas" por la sabiduría y pasión de Perón. Idolatrada por sus seguidores de la clase trabajadora, simultáneamente era ferozmente odiada por la clase alta argentina. Una muestra de este odio fue la leyenda "¡Viva el cáncer!" que se pintó en paredes de los barrios de clase alta en los días finales de su vida. Por otra parte, la nota necrológica escrita por el dirigente del Partido Socialista, opositor al gobierno, en el periódico Nuevas Bases, órgano oficial del partido expresó: La vida de la mujer hoy desaparecida constituye, a nuestro juicio, un ejemplo poco común en la historia. No son raros los casos de hombres de gobierno o políticos de nota que han contado para su acción pública la colaboración, abierta o disimulada, de sus esposas, pero en nuestro caso toda la obra de nuestro primer mandatario está tan impregnada del pensamiento y de la acción personalísima de su esposa, que resulta imposible separar netamente lo que corresponde al uno y lo que pertenece a la otra. Y lo que da carácter notable y propio al empeño de colaboración de la esposa, fue el abandono que hizo de sí misma, de sus bienes y de su salud; su decidida vocación para el esfuerzo y el peligro, y su fervor casi fanático por la causa peronista, que infundió, a veces, a sus prédicas, dramáticos acentos de lucha cruenta y de despiadado exterminio Evita según su hermana Erminda Nunca pedías nada, ya que en esa hermosa libertad entre árboles, hierbas y pájaros, lo tenías todo. Pero de pronto fueron las vísperas de Reyes. A los Reyes Magos sí les podías pedir un juguete bellísimo. El cielo no es mezquino. La expectativa te arreboló; estabas encendida, como si te acabara de ofrecer una posibilidad única. Pero no vacilaste; era lo que querías tener, lo pediste con fervor: una muñeca de gran tamaño. La noche de aquel lejano 5 de enero dormiste sin reposo; seguramente el corazón te latía con fuerza. A la mañana corriste en busca de tus zapatos dejados en la ventana, y la vista. Quizá te habría producido el asombra de una aparición. Era altísima y realmente bella. Pero tenía una pierna rota. Mamá te explicó en seguida que la muñeca se había caído de uno de los camellos, y de ahí su mutilación. ¿Es que los Reyes Magos andan mirando una estrella sin mirar el suelo? ¡Qué extraño! Tú, Eva, veías el cielo precisamente porque no dejabas de mirar la tierra. Viste la estrella en los ojos de los pobres. Lo que no te explicó nuestra madre es que había adquirido la muñeca casi por nada, sólo unas monedas, justamente a causa de esa rotura. Pero te dijo que los Reyes te la habían traído para que la cuidaras. Una misión dulcísimo. Te bastó oír esas palabras para desbordarte en el acto de una piedad llena de ternura, una piedad que buscaba todas las formas de expresión. No sabías qué hacer para que en su alma de juguete la muñeca se sintiera compensada de su desgracia. Le hablabas, le sonreías, la querías más que si hubiera estado sana. …estoy segura que con el correr de los años, muchas veces, al socorrer a alguien, quizás a un niño enfermo, te acordaste de tu muñeca renga. (…) ¿Tembló su imagen en el fondo de tus recuerdos la vez que un chico inválido, llevado a la Secretaría de Trabajo en brazos de su padre te pedía con los ojos que lo ayudaras a caminar? (…) El chico tenía parálisis infantil, y el padre, un hombre muy humilde, te pidió los medios para llevarlo a Estados Unidos y ponerlo en manos de una enfermera que había alcanzado fama por la terapéutica que aplicaba y que en muchos casos había dado buenos resultados. Estaba allí el doctor Oscar Ivanisevich y le requeriste su opinión. Él se opuso al viaje y te dio sus razones con estas palabras: “Señora, es inútil, ya que nada se puede hacer puesto que la médula está interesada. No hay remedio y sería totalmente en vano mandarlo”. Pero entonces te ocurrió algo, lo que te sucedía siempre frente a casos sin solución. En tu niñez y en tu adolescencia una de tus características dominantes era encontrarle solución a todo; te negabas a aceptar, desde entonces, la idea de lo insoluble. Aun frente al desahucio buscabas algo que salvar. Y lo encontrabas. Lo que no ven los demás. Sin perder un instante le replicaste al doctor Ivanisevich: “Lo voy a mandar igual. ¿Saben por qué, doctor? Porque si no lo hago, este pobre padre se va a quedar con la pena de pensar que por no tener medios su hijo quedará para siempre paralítico. En cambio, si va y allí se convence de que nada se puede hacer por el niño, volverá por lo menos con la tranquilidad de saber que por su hijo se hizo todo lo posible y tendrá fuerzas para sobrellevar esta carga tan pesada. ¿No le parece? ¿Quién hubiera ido más allá en la delicadeza de tus sentimientos? Nadie había advertido que alrededor de lo insalvable había alguien a quien recuperar. No pudiste salvar al hijo pero de alguna manera salvaste al padre. …tenías más imaginación que los demás, pero no porque inventaras cosas inexistentes sino porque sabías descubrirle a la realidad todos los matices, todos los trasfondos. Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Eva_Per%C3%B3n http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/ascenso_y_auge_del_peronismo/evita_segun_su_hermana_erminda.php

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