reptaraut
Usuario (México)

link: https://www.youtube.com/watch?v=q-ySLWZVcXw (Pieza importante para ambientar el texto). Grillos. Muchos grillos haciendo lo suyo, ese grito alado que sólo acaban de comprender los grillos, aquellos que esta madrugada se acumulan en el pórtico de tu casa. Esa casa vieja de anuncio de avenida ¿cómo hiciste para conseguir esa casa? Pensar que casi dejabas la universidad cuando te enganchaste con la coca. Piensas en tus años mozos mientras se te trastabillan los pies, mientras tu andar sigue la música que sólo entienden los borrachos, alargando los pasos, chocando con la banca, con el buzón y con la mierda de Laika en tu intento de llegar a la puerta. Qué puto asco, lo menos que quiere un esposo ebrio que llega de gastar en un bar con los compañeros del trabajo es limpiar la mierda de su mascota, no, no; uno está pensando en tirarse a la cama en el silencio más ninja posible y soportar esos 5 minutos en que el alcohol confunde las camas con las nubes. ¿La cosa no te va bien con (inserte el nombre de su mujer), cierto? Está claro que te gusta tentar la “suerte” si te vas de copas en plena mitad de semana. Seguro no le gustará. En fin, acaba de girar la llave ¿qué esperas? ¿Sabes lo idiota que te ves, con tu corbata mal acomodada, el cabello hecho jirones, el pantalón repleto de manchas de lodo y tratando de mantenerte en pie en el pórtico de tu casa a las tres de la mañana? Eres un ridículo, de verdad que no entiendo el humor de Dios, cómo se regodea con la agónica muerte de gente que no lo merece en países cuyos nombres no sabes y recompensa a la gente incorrecta cuyos nombres intuyes. Quizá no sea del todo injusto, quizá y sólo quizá. Eso es lo único que tienes en común con dios, que son un par de incomprendidos. ¿Notas algo raro? Exacto, es lo más cercano que has estado al silencio en toda tu vida. Con dos hijos, una esposa, un perro, un trabajo demandante y tu negación a aceptar que ya no eres un joven, es complicado saber qué es el silencio, todo eso requiere ruido, constante ruido. Hasta los grillos respetan el silencio de vez en cuando. Lo importante es que, aunque es un poco tarde, aprecies este silencio embriagador que hay en tu casa. Mírala, de noche es aún mejor, qué bella; tu mujer se esmera mucho, quizá demasiado en que la casa esté limpia. Todo reluciente, todo en su lugar aparentemente. ¿Por qué te sientes así? No finjas que no sabes a qué me refiero, después de todo soy un narrador omnisciente y sé de antemano lo que estás pensando. ¿Sabes que algo va mal, verdad? ¿No te podría convencer de que es la presión del trabajo casi insostenible, el miedo a qué pasará si tu mujer se despierta, peor, si tus hijos se despiertan, o quizá sea una pizca de moral que apareció milagrosamente entre el mar de licores que revolean tu organismo? Todo se ve tan oscuro, deberías prender la luz, el encendedor al menos. Mejor no: La luz convoca sombras. ¿Por qué recorres la casa, qué esperas encontrar? Vete a dormir, te lo pido como amigos. Ya has revisado todo el primer piso. ¿Por qué la puerta del sótano no la abres? Todavía estás a tiempo, sólo mueve tu culo por las escaleras, atraviesa el pasillo con los cuartos de los niños, llega a tu cuarto y… ¿qué fue eso? Vale, está bien, definitivamente algo está mal. Hace frío. Yo creo que deberías ir a ver a los niños, recuerda agarrar el bate de béisbol contigo, si algo está mal definitivamente es un ladrón, un cualquier hijo de puta que se ha querido meter a tu casa, el muy cabrón. El bate le dará su merecido, anda, sube, sólo no golpees el primer bulto que veas, no quiero que mates a tu esposa o alguno de tus hijos. ¿Tienes una hermosa familia, sabes? El verte tan decidido con un bate en la mano, ocultando que te estás cagando de miedo. ¡¿ Demonios qué fue eso?! Ahhh, tranquilo, no fue más que un montón de libros cayendo sin ninguna razón en medio de la noche. ¡Ya que se callen esos grillos! Qué bueno que leas buena literatura. A mí también me gusta. ¿Por qué se cayeron? Olvídalo, no hay tiempo. Los niños, tu mujer. Cada paso que das resuena en la madera de una manera muy tétrica, lo sé, es extraño, todos estos años jamás te habías percatado que hacía ese ruido, es todo. No te sugestiones. Gran parte del terror está dentro de tu cabeza. El ambiente está pesado y es como si el aire ralentizara tus pasos. Es un buen momento para que se te disipe el alcohol, bien ahí eh. Al menos si hay alguien en la casa tendrás mejores reflejos para defender a tu familia. La puerta de los niños está entre abierta. Pésima señal, te aferras con más fuerza al bate, aceleras el paso. Todo está demasiado tranquilo, los niños duermen, incluso sonríen. Como el padre tierno que eres rozas sus cabellos con la mano. Se escucha otra vez un ruido extraño, viene del sótano. La única puerta que no te atreviste a abrir en el piso de abajo. Una especie de lamento agonizante, por favor no bajes ¡ve a ver a tu mujer, por dios! Por fin me haces caso, también su puerta está abierta. La abres con miedo, lentamente, la madera chirría y la puerta cede imagen a tu cama y a tu mujer cubierta en cobijas y en un sueño profundo, quizá demasiado. ¿Está respirando? Sí, vaya que respira, lentamente, se ve tan hermosa. Acaricias su cabello, te reconoce, susurra tu nombre en sus sueños. Están bien, quizá no ha sido nada, quizá el alcohol no se te bajó y por eso has estado tan paranoico, todo está bien ¿lo ves? El mundo no es un lugar tan malo como crees, hay muchas cosas que valen la pena, como esa linda familia que tienes, ese trabajo demandante pero bien remunerado, esos libros tirados en un pasillo de tu casa, tus amigos, las cosas que has visto, que sabes, todo eso que conforma tu existencia, tan insignificante para el universo pero tan valiosa para ti y las personas que te conocen. De nuevo suena ese ruido. Un lamento que resuena en todas las paredes de la casa, como si la casa misma lo estuviera emitiendo, se va apagando hasta que sólo se escucha debajo de la escalera. Al lamento le sigue el más profundo silencio; después los grillos. Sólo tú lo has escuchado aparentemente, ese un sonido espeluznante que te aterriza, que te hace ver que también existe el mal. Quizá Dios tenga un gran sentido del humor después de todo. Bajas con celeridad y decisión, ya sin tropezar el andar y con la seguridad del hombre que acaba de ver su vida reivindicada, abres con decisión la puerta del sótano y te das cuenta que la espesura que rodeaba tu casa no era oscuridad, que lo que sale del sótano (y se empieza a apoderar de tu sala, tu cocina todo tu primer piso y más tarde el segundo) es la verdadera oscuridad. El negro más puro que jamás has visto se desborda por la puerta con un gruñido feroz de un animal liberado. Tras el aullido aparece una luz en el sótano, es una vela que se enciende sola. Y tú, tan sensato como eres vas a apagarla, cada escalón hacia el sótano tienes más miedo, más y más miedo, pero eres irreductible, apagarás la vela aún si la vida se te fuera en ello. Llegas a la vela, la única luz que hay en toda la casa, en un sótano y tú vas y la apagas. ¿Qué te dije de las sombras? Es muy tarde, la sombra está detrás de ti, sonriendo. Toma tu cabeza y rompe tu cuello en un instante y arrastra tu cuerpo a la oscuridad. Sonríe. Ya no se lamenta, sonríe. Toma tu forma. Tomo tu forma, tu cuerpo. Tu sonrisa. Tomo tu familia, tu esposa, tus dos hijos, tu casa, tu empleo, tu auto, tu perro, tus amigos, lo que sabes y lo que ignoras. Apago la vela, subo los escalones cada vez con menos miedo, cierro el sótano para siempre y me voy a dormir a mi cuarto con mi mujer. Ni los grillos impedirán mi sueño.

Para ambientar el post: link: https://www.youtube.com/watch?v=wpg8jBFaj3c Hola buenas noches. En realidad ando algo aburrido, ya acabé mis deberes y el domingo anda con una lentitud insoportable. No pensaba hacer posts ni nada pero bueno, supongo que a alguien le podría gustar leer algo que he escrito hace un tiempo. Pondré un cuento corto, un poema y un trío de minificciones que les llaman (yo les digo minifreakciones). Sin más pues aquí les dejo el post y ojalá sea de su agrado: La rémora del olvido Tertulio Eustaquio (@reptaraut) Quemaré mis ojos con aceite hirviendo Para no tener la tentación de verte Llenaré mis oídos con la cerilla del desdén, para que tu eco por fin se despida Me abrazaré a la saliva Ostentosa de otros labios Mas todo será en vano Sólo reforzaré tu sombría presencia en el lobby de mi recuerdo Un burdo anaquel de sonrisas y exequias Me avalan como tu malsano seguidor Yazgo bajo el amparo de luz oscura Y aguardo tu descenso a mi morada Que profieras magnánimo goce Al adolecido y vagabundo Que hoy no halla más manera de acariciarte Que no sea en palabras o anhelo Que sofoques todo esto Que viene a ser la rémora de mi olvido (ese se lo escribí a una ex novia un día que estaba muy ebrio en un camión en la madrugada camino a mi casa xD) Minifreakcciones: 1 En el intervalo del negro y el alba Asoma guarecido en su escondrijo Paquete de pestañas y ámbar neutro Vestido de alegoría fantasmagórica Conozco sus desenfrenos arremolinados De deseo carnal fulgoroso Se codea con las estirpes del alcohol Que usurpan el lugar del beso Y la emocionan. No espero que me entiendas Despreocúpese muchacha Porque yo tampoco. Que los cantos gregorianos Emitidos por aguas oxigenadas Sean nuestra canción de cuna. Supuran el rumor de sus deslices Si me comprendes, explícame. Somos el kleenex donde el desvelo Enjuaga sus turbias lágrimas 2 Ella come naftalina y almas Recolecta secreciones y salivas Hay veces que derroca el empalago Y causa miopía Devora sueños y melancolía Si le nombras en tripleta La maldición se conjura Sus tersas curvas No conducen mas que a la locura 3 Afasia: Recuerdo diálogos muteados Que naufragan en el limbo de un olvido Implosiono de ansiedades Y silencio corrosivo. He aquí el esfuerzo desdeñable De palabras imposibles Un cerebro sataniza No concibe su lenguaje Y ahora el cuento corto (lo escribí para un taller de creación literaria) : Caliginosus Principium (De las Catársis Oníricas) Por Tertulio Eustaquio "Sólo viviendo absurdamente se podría romper alguna vez este absurdo infinito". Julio Cortázar. Las calles resultan especialmente frías cuando son recorridas a altas horas de la madrugada. El efecto se incrementa cuando se está caminando a solas. Los bolsillos no me pesaban en lo absoluto, lo cual significaba que ya había gastado hasta mi último centavo. Siempre que me he pasado de copas termino apostándole todo el dinero al etílico, y termino caminando de regreso a casa. El viaje era largo. Esa noche había decidido entrar a un billar y jugar un poco, consumir un par de cervezas y al diablo, pero me encontré con un tipo deseoso de perder su dinero jugando contra mí una partida de billar; aún no encuentro quien me gane. Gracias al señor “juego mejor que tú” es que me puse otra borrachera, y más indirectamente, gracias a él es que voy caminando a las cuatro de la mañana sin un peso, sin un sólo cigarro, sólo acompañado por el eco de mis pasos y un sombrero negro nada llamativo del tipo milonguero. Un rato me entretuve enormemente pateando una lata de refresco, el sonido de mi pie azotando el pedazo de aluminio tenía un efecto terapéutico en mi atrofiada vida. Todo se lo llevó el carajo cuando el ahínco termino mandando la lata al abismo que presupone el alcantarillado de la ciudad. Hay algo en mí que repele a las personas, no sé bien el porqué, nunca he tenido muchas intenciones de saberlo, me agradan las cosas como son. Soy una persona más bien solitaria, que conoce tanto de la vida y las mujeres como sabe un otomí de francés, pero nunca me he reprochado lo de las mujeres; lo de la vida, en exceso sí. Muchas veces me he encontrado vagando por las noches más oscuras y tétricas discutiendo acaloradamente con la voz de mi cabeza que me dice imperativamente: ¡Vete de aquí! No te dejes absorber por esta ciudad. Tengo noticias para ti: ésta ciudad se ha llevado cada gramo de mí, le pertenecen, que no quepa duda. A pesar de que mi boca estaba adormecida y de todos esos síntomas clásicos que denotan cuando alguien está en completo estado de ebriedad, caminaba derecho, casi sin renquear, estaba atento al camino. Algo similar a un presentimiento se me encimaba en el estómago con el alcohol, soy de esas personas que toman muy en serio esta clase de cosas, sólo porque sí. Encontré un cigarro algo sucio, pero definitivamente se podía fumar, imaginé cómo fue a dar al piso, seguramente le pertenecía a alguna persona descuidada porque el cigarro estaba completo, o quizás alguien tiene los bolsillos de su abrigo rotos. Yo al menos sí los tengo rotos. ¿Porqué hacer caso omiso a esa voz de mi cabeza? Porqué no escuchar a Kukito, mi amigo imaginario, si parece ser un ente tan sabio. Este lugar tiene cosas buenas, pero, ¿y los otros tantos sitios donde puedo apoyar la planta de mis pies? Seguro tienen su magia, probablemente tan adictiva como la de mi ciudad. No he divisado por ningún lado el nombre de la calle, me intriga no saber dónde me encuentro, así sea algo tan fútil como el nombre de una calle. Se puede decir que la arquitectura del tipo colonial destaca mucho en el diseño de la misma, un par de balcones acaparan mi atención. Soy un amante de los balcones. Por algún lado he oído que el caminar oxigena el cerebro, proporcionando mejores resultados cavilativos, ésta es una de las razones por las que siempre decido caminar cuando algo no marcha debidamente en mi vida. Asimismo ha traído de manera directamente proporcional descabelladas decisiones a mi vida. La lata trajo a mí un recuerdo familiar, asociado con una moneda llamada Zahir, de la que leí en una ocasión. Me brindó un alivio desenfadado, dulce, y, sin duda alguna, era mucho más que un simple conjunto de átomos receptáculos de refresco. El pulso se me aceleraba sin tregua, un escozor se acrecentaba en mi tórax, mis pensamientos se tornaban redundantes. No me cabía la menor duda de que la traducción más propia para los síntomas que me hostigaban era la necesidad de tener la lata en mis manos, jugar con ella, etcétera. Un poco por la determinación de conseguirla, otro tanto más por la necesidad de aventuras en mi vida (salir de la rutina, pues) y, porqué no decirlo, por la gran cantidad de alcohol paseando por las avenidas intravenosas de mi cuerpo, fue lo que me llevó a la sana idea de meterme al mundo debajo de la ciudad. No tuve mucho tiempo de analizar los riesgos de mi empresa, ya estaba emprendiendo el camino a la alcantarilla enrejada por donde se metió mi querido aluminio. Con mi mano fuerte, la izquierda, levanté la tapa, la pesada tapa del inframundo. Luché con las ganas de vomitar, dado el hediondo olor que violó salvajemente mis percepciones olfativas. Hiperventilé un poco, me di un par de sopapos y comencé el descenso en busca del Hades. El no saber qué diablo habría de encontrar en mi camino me hacía sentir extrañamente de puta madre, es una de esas cosas inextricables, algo así. Descendí por unas escaleras que rezumaban de óxido, y no se diga del crujir de mis pasos a cada peldaño que bajaba, efecto que se tornaba maquiavélico dada la encerrada acústica del pasaje. El olor se convertía en una pestilencia insoportable, pero una vez que me fijo un objetivo, no puedo desertar. Nunca me lo habría perdonado, así que me tragué el asco y seguí el camino. Hacia abajo se escuchaba el rumor del agua, imaginé el río tóxico que me esperaba. Mi imaginación no se vio defraudada, eso fue precisamente lo que se postró ante mis ojos una vez terminado el suplicio de las escaleras. Paredes sucias, mohosas, un pequeño pasillo de apenas tres o cuatro metros de anchura, ratas, cucarachas y otros insectos que sepa Rá su nombre, nunca les había visto. Pero bueno, no esperaba ver un ecosistema conocido en el mundo de las cloacas. Lo más correcto me pareció seguir la corriente del agua, puesto que el trozo de aluminio debió ser victima de los estragos del alud acuático. El olor, si aun era desagradable, empezaba a ser familiar y mi organismo se habituaba a él. Así anduve un rato, en ese paraje tan extrañamente atractivo, a la vez tan deplorable. Tiene un caché simpático innegable. El miedo corroía mis sentidos, el sentimiento se extendía al mundo fisiológico sobremanera, pero aún más miedo me daba no lograr mi empresa, esa lata tenía que estar entre mis manos. La cloaca mantenía un misterio poderoso, me supuse que era la primer persona en pisarlo en mucho tiempo, me sentía único. El camino se perdía y yo podía hacer nada por recuperarlo, el pasillo se estrechaba cada vez más. Perdí mis pasos en cuanto el suelo se volvió inestable y me mandó a nadar dentro del agua pestilente, llena de orina y tanto desecho de una sociedad a la cual nunca me sentí adaptado. Y ahora nadaba en su basura. El asco me doblegó, me puse a vomitar, a contribuir alimentando con mis propios desechos el río tóxico. Intenté salir, tenía la sensación de que alguna criatura podría jalarme de las piernas para hacerme parte de su dieta. No sucedió así, todo indica que solo era una sensación producto de mi sugestión. No tenía de dónde asir mis manos para escaparme, iba a completa merced de la voluntad del agua, escuchaba claramente la precipitación del agua en una cascada. Caí en otro nivel del inframundo, junto con toda esa marejada de agua, fue como caer desde una montaña rusa, el impacto fue duro al momento del aterrizaje. En este momento fue cuando perdí para siempre mi apreciado sombrero milonguero. Divisé unas escaleras que indicaban mi ruta de salida del liquido, me tome con fiereza de las barras, luchando contra la fuerza natural de la corriente. Salí avante. Inmediatamente después de necesitar toda mi concentración en esa lucha fiera con el río, tuve que iniciar una tórrida, encarnizada, pelea por mantenerme de pie, atolondrado, vapuleado, nauseabundo; desconcientizado. Creía desmayar, pero resistí valeroso, ejerciendo un poco de control mental, no soy del todo bueno, pero al menos puedo disuadirme de vez en vez. Pasados un par de minutos de peregrinaje, de esos que no tienen rumbo fijo, en que se sigue mas a la intuición que a una idea precisa, me pude percatar de la música que se escuchaba en decibeles muy bajos, provenía del corazón del inframundo. Acto reflejo al escuchar algo inusual, como supone escuchar música en una alcantarilla, me puse a seguir el ruido hasta reconocer la pieza que sonaba, ya de manera estridente, era la obra maestra del señor Wagner: El Holandés Errante. La noble melodía lograba quitarme lo vapuleado del cuerpo, ya no me sentía ebrio. El camino abrió paso a un cuarto que sólo podría describirse como una cámara, noté varios símbolos y escritos en las paredes. Era latín. Sorprendido como me encontraba por el reciente descubrimiento, mi conmoción dio paso a la estupefacción de ver una silueta masculina que se comportaba como el maestro de orquesta de alguna sinfónica demoniaca; no se percataba de mi presencia. Me escondí de sus ojos, refugiado en la oscuridad. Me resulta imposible dar un retrato adecuado de la persona que estaba enfrente mío, un aura divino rodeaba su ser. Poseía una barba larguísima, al igual que un bigote que ruborizaría a Nietzsche, un cabello igualmente largo y grasiento, propio de las personas que no se bañan de manera constante. Su piel reflejaba que había pasado mucho tiempo desde que la toco el Sol por última vez, su complexión era delgada y tenía una altura de aproximadamente un metro ochenta. La pieza terminó, y con ella mi posición de observador pasivo. -Se que estás aquí ¿porqué no te muestras? No te haré ningún daño- Su timbre de voz era el de una persona diplomática y educada, inmediatamente tuve que obedecer, sus palabras resonaban en eco por todo el lugar. - No puedo creer que haya una persona en este lugar, ¿vives aquí? - Soy toda la densidad demográfica de este sitio, este es mi hogar. ¿A qué has venido? - Creo que ni yo mismo lo sé, he venido en respuesta a un impulso que me dio cuando caminaba por la calle, posiblemente no lo entendería. - Te equivocas, lo entiendo bastante bien. Una sensación similar fue la que me trajo a mí hace ya más de veinte años. - Eso es mucho tiempo, ¿cómo ha logrado mantener la cordura con tanta soledad? - Te darás cuenta de que este lugar es mágico, aquí tengo todo lo que necesito: Solamente a mí mismo- Un misterio embargaba sus palabras, asimismo la sinceridad se desbordaba por cada poro de su ser. - Disculpa, pero no veo gran magia en el lugar, ni siquiera hay cosas que puedas comer. - Vivo gracias a los bienes que he encontrado aquí, antes de mí hubo alguien que también hizo de este lugar su casa. Encontré una fuente de energía que hace posible que tenga algo de música, sin ella sí perdería esa cordura de la que me hablas. Es rarísimo que haya un socket eléctrico por aquí, sin embargo ahí está- Seguí su dedo índice que señalaba el emplazamiento de la susodicha fuente de energía, a un par de metros de ella, un tocadiscos, grande y antiguo, empolvado; adornado por un par de ratas curiosas que se hallaban en la cima del aparato. - ¿Bienes? ¿Qué bienes? La verdad todo esto me parece muy raro, yo sólo venía… - Por una lata- Repuso antes de que pudiera terminar de hablar. Un escalofrío se paseó por todo mi cuerpo, nunca he creído en los videntes, pero si este sujeto no era uno, no tengo manera de explicar cómo supo a que me había introducido a su querido hogar. Cuando algo me incomoda suelo cambiar el tema velozmente, así hice: -Pero ¿cómo es que nunca te han encontrado? Es una alcantarilla, ¡pero alguien debe venir a asomar su cabeza, haciendo reparaciones de tuberías o algo! - Te sorprendería lo fácil que es no ser encontrado cuando no se quiere serlo- Este tipo no paraba de dar las respuestas adecuadas- Vivo alimentándome de desechos recientes, mi estómago ha desarrollado milagrosamente un ácido que hace imposible que me afecten las bacterias, esto se lo debo a este lugar. Comprendía nada de lo que me decía, estaba anonadado completamente. Sin embargo ni un sólo argumento que pudiera refutar su historia cruzaba en mi cabeza. Tenía que ser cierto; quería creer que era cierto. Ignoró un poco mi presencia y de nuevo se abalanzó al tocadiscos, apretó una serie de botones y las páginas de discos cambiaban y cambiaban. Rompió el silencio, ese hermoso silencio que me estaba fascinando. - Te gusta la música clásica, ¿cierto? Quiero poner a Strauss. - Si, es mi música favorita, incluso de mis compositores preferidos. - Cierto Comenzó para deleite de ambos una preciosa obra de Strauss. - A todo esto, ¿cómo te llamas?- Pregunté en cuánto recordé no saber el nombre del misterioso sujeto - Dame un par de minutos- Me pidió mi anfitrión, siempre con un énfasis cortés en su hablar. Evadía la pregunta de la manera más decente que he visto. No dejaba lugar a refutaciones. -Por supuesto- le dije. Tomé asiento en una esquina, me empecé a relajar, el aire fluía armonioso entre los poros de mi mente. Paz. De alguna manera sabía que esa persona no me haría ningún daño Pasados el par de minutos que me pidió, regresó con el objeto de mi empresa entre sus brazos, acariciaba la lata con un amor enfermizo. En vez de lata, era como si sostuviera un gato, una devoción sobrenatural. Tomó mis manos y puso la lata delicadamente a mi cuidado. Intenté irme presto a la civilización. No hace falta decir que si era vidente sabría de antemano mi propósito de terminar con mi estancia en ese inframundo. Todo indica que sí era vidente. - ¿En realidad te quieres ir? ¿No reconoces tu hogar cuando lo tienes frente tus ojos? Yo estaba dándole la espalda, con la lata resguardada en la bolsa de mi chaqueta. - Mira amigo, no sé que descabellada cosa te hizo querer quedarte aquí, pero este lugar no es para mi, tengo una vida armada fuera de aquí. - ¿En realidad la tienes? - Por supuesto, tengo un trabajo, escuela, familia, novia, adicciones, proyectos, infinidad de cosas que cumplir. - Entre ellas buscar tu hogar. Felicidades, lo hallaste, nunca te has sentido como si tuvieras una casa, ¿cierto? Este tipo parecía conocerme bastante bien. - No dejaría mi vida por quedarme en este chiquero- No pude decir más. - En sí, la vida es acerca de sacrificios, siempre se tienen dos opciones. Dejamos de lado muchas cosas por obtener a cambio otras, así siempre será. Deja tus bienes materiales y verás lo lleno y tranquilo que te sentirás estando aquí. Muy a pesar de que tenía razón en sus argumentos, no podía quedarme en ese sitio, no imaginaba mi vida estando ahí. Soy un misántropo, pero nunca he creído que la solución a mi vida esté en convertirme en un ermitaño. Salvo una ocasión en que soñé que vivía en una cueva, en una montaña, donde cada mañana me levantaba temprano a cazar peces y aves, con no más compañía que la brisa, el frío alpino del ecosistema; y de música, toda la naturaleza en sinfonía, clamando por la vida. Es irrefutable el hecho de que el lugar contenía un poder inefable, eso sin mencionar el hecho de que sus palabras resonaban por cada pared de mi cabeza. Tenía razón, no había vida para mí ahí afuera, sólo cosas sin sentido, de esas a las que las personas nos aferramos con tal de no caernos por el tremendo precipicio del sinsabor. Mis uñas se aferraban salvajemente de la liana insegura que supone el no saber a dónde dirigir la vida, no me quejo, ha sido una de las cosas que le ha dado un ritmo divertido a mi vida. -Aún no me dices cómo te llamas. Empieza a incomodarme no saber con quién estoy hablando. --Jaja, pero si yo supondría que tenías idea de quien soy. Eres despistado, Ergo- Bueno, tenía razón, soy despistado, pero… de dónde podría conocerlo, de alguna otra coladera quizá. -Basta de darle vueltas y vueltas, no muy misterioso, mejor vayamos hablando claro. ¿Quién diablo eres? Hubo un silencio sobrenatural, un silencio fascinante, de nuevo sentí pena al momento que este tipo lo rompió para decirme su nombre. -Soy….Ergo. Soy tú, dentro de veinte años. ¿Recuerdas el evento de magnitudes similares que te conté que me trajo aquí? Fue precisamente esa latita que te acabo de dar, la he cuidado tanto estos años, es mi posesión material más preciada. Tienes que quedarte aquí. Esto ha sucedido por algo, en realidad es un lugar mágico. Anonadado como me encontraba, logré hilar un par de palabras: -Es….es….imposible, me vas a decir que aquí se puede viajar por el tiempo… Patrañas, yo no creo en eso- No terminaba de dar crédito a sus afirmaciones, pero nunca he conocido alguien que pueda irradiar tanta sinceridad en su hablar. Tenía que ser cierto. - No seas estúpido, esto no es una serie de ciencia ficción. Te hablo a través de un sueño. ¿Recuerdas haberte desmayado? Jaja, pero qué digo, si aún ni siquiera te levantas. Aquí seguimos, en las profundidades de tu inconsciente. - Eso me suena más plausible, ya decía yo que el viaje en el tiempo era algo imposible. - ¿Quieres dejar de pensar en los viajes en el tiempo? Te estoy tratando de hacer ver que has llegado aquí por algo. Algo mucho más grande que una lata, siéntete afortunado, has dado con el lugar que te va a dar todo lo que tú necesitas. Muchas personas pasan buscando un sitio que puedan llamar hogar, y las búsquedas pocas veces son satisfactorias. Todos terminan siendo entes de miles de sitios en los que nunca encajarán. Tú ahora tienes el lugar perfecto para ti y sólo para ti postrado ante tus ojos. No lo dejes ir…- Y su voz se hizo lejana. El despertar fue abrupto, como todos mis amaneceres. Nunca he podido terminar un sueño, amanezco frustrado y más cuando me despierta algo que no sea mi mismo reloj biológico. Pero algo distinto había en este abrir de ojos, algo con un ligero sabor tan a un café y cigarro por las mañanas, a una paleta de caramelo y un abrazo de la persona amada; a una coqueta satisfacción, a sonrisas pícaras; a un largo, prolongado estirar del cuerpo. Un bostezo y levantarse, con la diferencia, la maravillosa diferencia, de saber qué hacer con mi vida. Por vez primera, saber qué hacer después de despertar y salir del amable refugio de los sueños. Ya tenía un hogar, lo demás venía importando poco. Si alguien se tomó la molestia de leer el post, gracias. (aquí te dejo una morra por leer el post) Al que no, también gracias. Buena vibra para todos. Chau!
El capítulo inicia en Mole´s Town donde la gente se divierte en un ambiente como de bar con un matiz burlesque denotando lo sórdido del paisaje en donde se encuentran algunos hermanos de la guardia de la noche y Gilly con el último Craster, el pequeño Sam. De nuevo tiene problemas con una de las mujeres, que le reclama por el escándalo del niño la otra noche. La denigra por ser salvaje, pero ella no sabía que fuera estaba Tormund y el líder caníbal (cuyo nombre no recuerdo jaja) con sus tropas ávidas de matar. Y así fue. Ygritte se encuentra con la prostituta que molestaba a Gilly y la mata con mucha facilidad, ironizando cómo otra salvaje acaba con su vida como si fuera cualquier cosa. La única que se salva, claro está es Gilly. Que tras percatarse instintivamente que algo andaba mal, tuvo un poco de tiempo para reaccionar y esconderse. Ygritte la encuentra, le perdona la vida al niño y a Gilly y sigue su camino sugiriendo permanecer callados para permanecer vivos. En el muro llegan las noticias de la caída de Mole´s Town y Sam se siente muy mal, asume la muerte de Gilly que ciertamente parecía previsible en semejante barbarie que sucede en el lugar. Jon Snow y sus amigos le dan apoyo y esperanzas de que quizá haya podido escapar, si sobrevivió a Craster debe tener oportunidad. Hay una conversación interesante refiriendo al hecho de que Mance Rayder los supera por mucho hombre por hombre, siendo que la guardia de la noche sólo cuenta con 102 hombres y Mance con cientos de miles. Esta conversación arroja una joyita en el guión: Quien muera al final, sea buen amigo y queme al resto de nosotros. Una vez que me haya ido de este mundo no quiero volver. El amor es el tema más recurrente en toda forma de arte y entretenimiento. A lo largo de la serie y los libros se ve cómo estas afectan directa o indirectamente el curso del mundo de Westeros. Está Catelyn con Eddard, ella antes prometida al hermano de este, que cuando muere se casa con Ned porque las bodas son más por estrategias militares y económicas de las familias, pero al final de cuentas de acaban queriendo. Está Robb con aquella mujer que le costó la guerra y la cabeza, tal cual como le predijeron en aquella ya remota segunda temporada (si hubiese respetado casarse con una Frey todo habría sido diferente). Ahora vemos un caso diferente, cuando en un río donde las gente se baña Gusano Gris observa fijamente el hermoso cuerpo desnudo de Missandei que primero se siente “halagada” y después incómoda. Habla con Daenerys acerca de esto y ella lo toma muy ligeramente, como una mujer que fue hecha casar con un rey bárbaro y que tuvo sexo frente a todo un Khalasar. Missandei y Gusano gris comparten otra escena en la que se denota que ambos se sienten atraídos. Pasamos a Moat Caillin con Ramsay Snow y Reek, que ya no está en harapos ni sucio y está vestido como un Lord, como vestía antes cuando era Theon Greyjoy. Lo mandan adentro a convencer a los hombres de Balon Greyjoy que se rindan y entreguen Moat Caillin, con honor y sin vergüenza . El que los comanda le dice que si en realidad fuera Theon Greyjoy, como buen hijo de las islas de hierro y sal no se rendiría ni huiría y le escupe algo entre saliva y sangre. Reek cada vez más nervioso acaba susurrando que él es Reek. Los otros hombres matan a su líder y preguntan si en verdad serán perdonados. Reek les dice que sí, como ignorando que la tradición Bolton es desollar a todos los enemigos. Baelish está siendo interrogado respecto a la muerte de Lysa, que se presume se suicidó. Todo apunta mal para él hasta que Sansa le ayuda y de paso se revela como Stark (se estaba haciendo pasar a los ojos de todos como Alayne, una sobrina de Petyr Baelish). Ya libre de sospechas Baelish planea mandar al pequeño Señor del Valle Robert Arryn a que madure, que buena falta le hace. Sansa decide ir con ellos, sabedora de que mientras esté con Baelish tiene cierto poder, tiene influencia sobre él. Ambos saben qué quieren uno del otro. O quizá también le empiece a atraer él… Ser Barristan se entera que Jorah había espiado para los Lannister a Daenerys; recibe de manos de un niño un perdón hecho a Jora Mormont por Robert Baratheon por esta labor. Le dice que quería comunicarle esto antes de decirle a ella, muy honorablemente. Daenerys por fin se entera que Jorah en un inicio era un espía aunque ahora sus intenciones aparentemente eran nobles al amarla y él se lo dice. Ella lo exilia de nuevo, ya que no lo quiere ver ni vivo ni muerto cerca de ella. El Perro Clegane y Arya llegan a la puerta sangrienta que lleva al Valle, cuando se identifican les informan que Lysa ha muerto. Arya rompe en un estallido de carcajadas, siendo la segunda vez que al Perro se le ha escapado una recompensa por rescatar a Arya. Lord Bolton se encuentra con Ramsay, que le lleva la bandera de Moat Caillin. Roose Bolton y Ramsay Snow suben una llanura para obtener mejor vista. Lord Bolton le dice que el Norte más grande que todo el resto de Westeros y que él es el Guardián del Norte al no aparecer ni Bran ni Rickon (¿qué pasa con Rickon?). Todo apunta a que está surgiendo otra facción que quiere “el poder”, como Baelish y los Tyrell (y quizá los Martell). En su celda Tyrion platica con Jaime acerca de los dioses y cómo gustan decidir la culpabilidad o inocencia de los hombres dejando que se hagan pedazos uno a otro. (Los dioses en todo caso son caprichosos. Para ellos somos como peces que se le mueren al niño pequeño que se tiran por el inodoro). Le pregunta si cree que Oberyn tiene oportunidad de ganar el juicio de combate, apelando a que con un nombre como The Red Viper of Dorne uno debe ser un gran peleador. Ninguno de ellos lo ha visto pelear alguna vez, pero Oberyn se tiene confianza, probablemente demasiada. Después platican acerca de su primo Orson que tras una caída había quedado impedido mentalmente y que su mundo era aplastar escarabajos en su patio al ritmo de una especie de cacareo. Tyrion le dice que contrario a lo que Jaime pensaba, el burlarse de alguien con alguna condición diferente era lo único que lo hacía sentir normal. Tyrion le dice que le intrigaba mucho el averiguar por qué aplastaba los escarabajos y le preguntó a Orson y él sólo le dijo “Aplastar los escarabajos cucucu” Tyrion (toma entre sus dedos un escarabajo) compara a los hombres con cómo los escarabajos parecían condenados a arrastrarse y después ser aplastados en la tierra que los hizo nacer. Sobre este pensamiento se erige el juicio de combate, toda la gente que ha muerto tanto en la historia y fuera de ella, como esos escarabajos, sólo a capricho de un niño retrasado de motivos incognoscibles que desea verlos muertos. Los dioses, esos dioses que estaban a punto de juzgarlo por un crimen que no cometió. Si los dioses tuvieran alguna noción de justicia, fuesen diferentes de su primo Orson entonces Oberyn ganaría, triunfando así la verdad y la justicia. La escena siguiente demostrará la naturaleza de los dioses y de los hombres tanto en la ficción de Westeros como en el mundo que estuvo expectante en sus pantallas viendo la el juicio por combate entre Oberyn Martell y Ser Gregor “La montaña” Clegane (suelta el escarabajo). ¿de qué se trata todo eso? Tyrion es casi un genio, se puede percatar del dilema, a veces imperceptible para la gene pero tampoco lo sabe responder, como yo tampoco. ¿por qué mataba los escarabajos? Las campanas suenan anunciando la hora del juicio. Tyrion se encuentra con Oberyn que no lleva armaduras ni casco y que está tomando vino. Cosas que hace notar Tyrion, a lo que Oberyn le dice que le gusta moverse y que Tyrion no tiene experiencia peleando, que siempre toma antes de pelear. -“Hoy no es el día en que muera” Oberyn Martell -“¿Vas a pelear contra eso?” Ellaria Sand -“Voy a matar eso” Oberyn Martell Hay dos pequeñas escenas que me parece deben ser mencionadas: Una es la que muestra al escudero de Oberyn afinando o haciendo alguna cosa con una segunda lanza de Oberyn. La otra es el beso que comparten Oberyn y Ellaria a lo que esta le dice: No me dejes sola en este mundo (tienen hijos pero se entiende). Oberyn domina de principio a fin la pelea, haciendo gala de tanto vistosas habilidades como efectivas al ritmo de sus válidas acusaciones a Ser Gregor Clegane. La Montaña aun así consigue romper la lanza con que peleaba Oberyn que después recibe de su escudero la lanza que estaba afinando antes de la pelea. Oberyn otra vez armado consigue asestar la lanza en el estómago de Clegane y lastimar las pantorrillas de la Montaña que cae y recibe de nuevo la lanza de Oberyn en el pecho. Oberyn da la pelea por ganada, sólo quiere que Clegane antes de morir confiese que mató a sus sobrinos, violó y mató a su hermana, todo a órdenes de Tywin Lannister. Lamentablemente Oberyn se descuida en su furor ciego de una confesión de Clegane que aprovecha esa oportunidad para derribar a Oberyn y golpearle la cabeza (¡el casco que te sugirió que te pusieras Tyrion!). La Montaña se abalanza sobre Oberyn, le mete los pulgares a los ojos y oprime más y más fuerte mientras le confiesa a Oberyn, a todos los presentes que violó a su hermana, mató a sus hijos y la mató a ella, oprimiendo su cabeza así, a lo que revienta la cabeza de Oberyn que pudo escuchar entre sus propios gritos la confesión de Clegane antes de morir. Al menos obtuvo la confesión que había ido a buscar, aunque no la venganza. Ellaria Sand se hunde en un grito de horror escalofriante al ver a Oberyn hecho pedazos en el piso, como escarabajo, junto a Clegane bastante malherido. Tywin en nombre del rey Tommen Baratheon sentencia a muerte a su hijo Tyrion. El capítulo termina.

Para ambientar: link: https://www.youtube.com/watch?v=w3QW8PVyyNM El capítulo empieza con Tyrion en su celda, hablando con su hermano Jamie que le reclama por haber arruinado su oportunidad de “salir con la cabeza sobre sus hombros”. Recordemos que Tyrion, no pudiendo soportar la traición de Shae en el estrado ha perdido compostura y ha dado un discurso magnífico (demostrando las habilidades histriónicas de Peter Dinklage) que concluyó exigiendo un juicio por combate ya que considera (con mucha razón) que no tendrá un juicio justo por parte de los humanos y sólo los dioses podrían darle un juicio digno. Tyrion espera que Jaime sea su campeón, pero Jaime le hace ver que a pesar de sus entrenamientos con Bronn, sigue siendo torpe para pelear con su mano izquierda y que así jamás podrá pelear. Tyrion piensa en Bronn como su campeón. Bronn ya le salvó de un juicio de combate en el Valle Eyrie, así que piensa que podría hacerlo de nuevo y pide a Jaime que encuentre a Bronn para pedirle que peleé por él. Lo que Tyrion ignoraba es que Cersei, con ese odio que le tiene a Tyrion, ha pedido que traigan a Gregor “La Montaña que cabalga” Clegane, ni más ni menos que el soldado más temido de todo Westeros por su enorme tamaño y sus increíbles habilidades de combate: el más sanguinario guerrero y un psicópata sin duda. Pocos hombres tienen oportunidad en un duelo contra La Montaña. Loras estuvo a punto de morir en sus manos si no es por Sandor “El perro” Clegane que le salvó la vida. La historia vuelve a Arya y el Perro, que siguen su camino hacia el Valle para cobrar el rescate de Arya. Se encuentran con una villa destruída y un aldeano agonizante. Tras un pequeño intercambio filosófico respecto al sentido de la vida, el por qué vivir y el ser y la nada. (Maybe Nothing is worse than this “Quizá la nada sea peor a esto”. Nothing is not worse or better, nothing is just nothing “La Nada no es peor o mejor, la nada es nada”). Tras darle una muerte rápida al aldeano, que se rebatía entre el vivir por inercia o el morir son atacados por Rorge, uno de los tres prisioneros que Yoren llevaba para reclutar a la Guardia de la Noche (Arya salva a Joqen Hagar, Rorge y el otro prisionero). Rorge muerde al Perro cerca del cuello. Vemos cómo Arya es de los personajes que más ha evolucionado a lo largo de la historia, como casi todos, pero su caso es mucho más perceptible. Le dice al perro que Rorge no puede estar en su lista por que no sabe su nombre. Rorge le dice cómo se llama, Arya agradece y le entierra a Aguja en el pecho. Ha tachado un nombre más de su lista de hombres por matar, un personaje fascinante Arya, tanto en los libros como en la serie. Después el escenario cambia al Muro, donde Ser Alliser sigue con su querella contra Jon Snow. El convertir el asunto en algo personal puede costarle caro a la Guardia de la Noche, con todos los salvajes de Mance Rayder y los White Walkers camino a Westeros. Snow sugiere derribar los túneles que comunican con el norte como una medida preventiva al ataque de los salvajes. Alliser y su enorme ego pueden costarle caro a la Guardia de la Noche. El Lord Commander no puede andar por ahí celoso de un mayordomo que tarde o temprano liderará a la Guardia de la Noche. Jon y Sam de paso son castigados haciendo las rondas nocturnas en lo alto del muro. Volvemos a la celda de Tyrion, donde ha llegado Bronn en ropas nuevas. Es evidente que ha tenido una entrada de dinero importante en su ausencia. Tyrion le pregunta dónde ha estado y Bronn le dice que se va a casar con Lollys Stokeworth, segunda en sucesión de la familia Stokeworth y que planea matar la hermana de su futura esposa para así ellos ser los herederos del linaje Stokeworth. Bronn le recuerda a Tyrion que le dijo que si alguna vez alguien le ponía precio a la cabeza de Tyrion, él doblaría lo que le ofrecieran. Lollys Stokeworth y lo que ella conlleva son el precio que Cersei ha puesto a la cabeza de Tyrion, precio único para Bronn, que básicamente le dice a Tyrion que si él puede igualar la oferta de su hermana (ni siquiera doblar la oferta), Bronn peleará con la montaña. Tyrion ya no tiene el dinero que tenía, todo se ha esfumado, no puede ofrecerle más que su gratitud y promesas sordas a los oídos de Bronn , que acepta que es amigo de Tyrion, pero también le dice que él jamás se ha arriesgado por él, que nadie en su sano juicio pelearía con la montaña pudiendo estar en la cama con una mujer. Tyrion está perdido, los dos únicos hombres que podrían pelear por él le han dado la espalda, ambos por motivos, pretextos, razones diferentes, pero ambos le han abandonado a su suerte. Ironiza con la idea de que se cante una canción suya, la historia del enano desafiando a la montaña que cabalga. Bronn se despide diciéndole que espera algún día escuchar esa canción y se va dejando a Tyrion en la más desolada de las posiciones. Luego pasamos a Meeren, donde Daario se ha escabullido a la habitación de Daenerys. Tras sus típicos subterfugios y flores seduce en cierta forma a Daenerys que ella le pide que se quite la ropa. Pobre Jorah Mormont, una vez más tiene que tragarse que otro tipo se esté comiendo a la mujer que le gusta. Daenerys accede enviar a Daario a matar a los amos que resurgieron y volvieron a esclavizar en Yunkai cuando Daenerys se fue. Poco más que decir de esa escena, la más flojita del capítulo junto con la siguiente, en la que Melissandre tiene una plática con la Reina Selyse acerca de Dios. Melissandre intrínsecamente le dice a Selyse que Dios es sólo un camino hacia la verdad, que su función es abrir los ojos a los hombres, para que puedan ver por fin el mundo como es. Salvo ese concepto que deja ahí en el aire Melissandre, la escena es prescindible, sólo nos hace percatarnos que Stannis, ya con fondos disponibles gracias al Banco de Braavos está listo para partir de nuevo hacia la guerra y que Shireen Baratheon es más importante de lo que su madre Selyse y todos piensan. Volvemos a Meeren donde Jorah le hace una sutil escena de celos a Daenerys, diciendo que no debería confiar en un hombre que le llevó las cabezas de sus jefes cuando se hartó de sus órdenes. Poco importa para Daenerys, no le hace caso a Jorah (Y debería, a mí tampoco me da confianza ese Daario. Si Daenerys no toma su lugar en Westeros en una de esas yo apostaría a que él tendría que ver con eso, no sé, para eso faltan una o dos temporadas). Volvemos con Arya y el Perro, donde Sandor confiesa que sí fue La Montaña quien le ocasionó esa cicatriz de su rostro y por eso teme al fuego. Arya quiere supurar la herida con fuego pero Clegane no quiere, por lo cual ella se contenta con limpiar y coser la herida. Su relación ha cambiado mucho y ambos son personajes muy interesantes. Habrá que ver qué pasa cuando lleguen al Valle. La escena cambia a Brienne de Tarth y Podrick “Pod” Payne, el primo buena onda del verdugo Ilyn Payne (el que mató a Ned Stark), que están en una posada comiendo, donde el cocinero es ni más ni menos que Hot Pie, el amigo de Arya- Arry, de Gendry y el difunto Lommy. Hot Pie como siempre no cierra la boca pero entre tanta habladuría ha hecho que Brienne también se vaya un poco de lengua y le diga que están buscando a Sansa Stark. Una vez fuera de la posada Pod le dice a Brienne que debería considerar no ir por ahí dando información como esa, ya que es muy peligroso. Al instante sale Hot Pie con un pan entre las manos y les dice que no conoce a Sansa Stark pero que conoce a Arya Stark, le resume lo que ha pasado Arya en anteriores temporadas (Harrenhal, la hermandad) y les dice que iba con el Perro. Le da el pan para que se lo den a Arya si la ven (como el pan que le regaló cuando se despidieron antes). Pod deduce que si Arya está viva el único lugar al que podría ir es al Valle con su tía, que odia a los lannisters, tiene dinero y vive en un lugar increíblemente seguro (se supone que el Valle Eryie jamás ha sido conquistado). La escena nos deja con la duda de si Brienne decide hacerle caso al consejo de Podrick y tomar el camino al Valle o ir por otro lado que no se sabe a dónde lleva. Volvemos a Tyrion, que ahora recibe la visita de Oberyn Martell, que le dice que Cersei le fue a visitar y que le costaba ocultar que intentaba poner a Obertyn en contra de Tyrion. Oberyn le dice que está sorprendido por hallar a alguien que desea ver Lannisters muertos como él. Oberyn le dice que se conocieron antes, cuando Tyrion era un recién nacido y Oberyn salía por primera vez de Dorne. Le dice que Tyrion fue una decepción porque decían que era un monstruo, que tenía garras, cuernos y él no le veía como un monstruo, sino sólo como un bebé. Oberyn le cuenta entonces que Cersei dijo: Él mató a mi madre, mientras le apretaba el pene fuertemente hasta que Jaime la detuvo y ella dijo: No importa, dicen que morirá pronto. Espero que tengan razón. La cara de Tyrion al escuchar eso es impresionante (Peter Dinklage, qué actor tan bárbaro por dios), le dice a Oberyn que Cersei siempre consigue lo que quiere, a lo que Oberyn le dice ¿y qué de lo que yo quiero? Justicia para mi hermana y sus hijos (muertos a manos de la Montaña Clegane por órdenes de Tywin Lannister en la toma de King´s Landing, cuando muere el Rey Loco Targaryen. Su hermana era la esposa de Rhaegar Targaryen, el hermano mayor de Vyseris y Daenerys). Tyrion le dice que si lo que quiere es justicia ha ido al lugar equivocado, Oberyn le dice que no, que al contrario, ha ido al lugar correcto. Que todas las personas que le han hecho mal a él y a su familia están en King´s Landing y que iniciará con Gregor “La Montaña” Clegane. Oberyn le dice a Tyrion que él será su campeón, que peleará por él contra el campeón de Cersei, la Montaña Clegane. Ahora vemos a una nostálgica Sansa, intentando armar en la nieve Winterfell (qué metáfora con la nieve), llega señor del valle, el pequeño malcriado Robert Arryn. Hablan un rato acerca de Winterfell y de si Winterfell tiene una puerta de la luna para tirar a los condenados por ahí. Ella le dice que no hay tal cosa, a lo que Robert le dice que cuando sea grande y estén casados él tirará a todos los que la molesten por una puerta de la luna que pondrá en Winterfell. Robert quiere incluir esa puerta en el Winterfell hecho en nieve por Sansa, al tocarlo derriba una torre y Sansa le dice que lo ha arruinado. El niño hace un berrinche, por que considera que no ha arruinado nada y le tira todo el diseño. Sansa lo golpea y él sale corriendo. Petyr Baelish entra en escena y le dice que no se preocupe, que él hablará con Lysa respecto a lo que le hizo a Robert. Sansa le pregunta por qué mató a Joffrey y él le pregunta retóricamente ¿si se da la oportunidad, qué hacemos a la gente que lastimó a quienes amamos? Haciendo alusión al hecho de que Petyr desde que era joven amaba a Catelyn Stark. Le dice a Sansa que es más hermosa de lo que su madre jamás fue, que si el mundo fuera diferente, si el amor triunfara sobre la fuerza y el deber ella sería su hija, pero como no es así agarra y le planta un beso que Lysa ve desde arriba en un pasillo. Lysa manda llamar a Sansa a la puerta de la luna, donde le dice cómo es que debe ser caer por ella para intimidarla. Le dice que sabe lo que hizo, que la vio besando a Petyr Baelish. Tiene un arranque de locura, le dice que todos los que se han interpuesto entre ellos están muertos (su padre, su esposo y su hermana) y la obliga a mirar abajo. Petyr entra y le dice que la deje ir, le jura por su vida y los dioses mandarla lejos. Lysa la deja ir, Petyr se le acerca y le dice: Mi dulce esposa, mi dulce y tonta esposa. Sólo he amado una mujer. Sólo una toda vida. Tu hermana. Tras lo cual la avienta por la puerta de la luna. El capítulo termina. Vaya pedazo de capítulo nos espera. Por un lado el juicio de combate entre Oberyn y La Montaña, por otro lado falta saber cuál es el siguiente paso de Stannis. Qué hará Daenerys en Meeren, cuando volverá a Westeros y también falta saber qué pasará con Arya cuando llegue al Valle. Robert Arryn está perdido, será el señor del valle pero no ha de saber ni limpiarse el culo él solo. Este domingo nos espera un gran gran capítulo.