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RIO TERCERO: LAS EXPLOSIONES DE LA FÁBRICA MILITAR LAS SITUACIONES DE DESASTRE Y LA SALUD MENTAL Los desastres tienen la posibilidad de presentarse en cualquier país del mundo. Sin embargo, por múltiples razones, los países pobres sufren mucho más el impacto de los mismos: tienen menos recursos económicos y tecnológicos para su prevención y reconstrucción, y hay viviendas que se construyen en zonas de alto riesgo y son estructuralmente más frágiles. Además, usualmente existen altos índices de desnutrición y malas condiciones sanitarias y ambientales que incrementan la vulnerabilidad ante estos eventos traumáticos. Las víctimas de desastres, por lo general, han vivido experiencias y pérdidas muy graves. A pesar de todo, inicialmente debe asumirse que sus respuestas emocionales son normales ante una situación anormalmente abrumadora y que tienden a recuperarse espontáneamente en el curso de algunos días o semanas. La atención psicosocial busca aliviar o controlar los efectos del trauma y restablecer el equilibrio, evitando la revictimización. El objetivo central es facilitar y apoyar los procesos naturales de recuperación y prevenir que persistan o se agraven los síntomas, o que surjan enfermedades. La Organización Mundial de la Salud (O.M.S) define a un desastre como un acto de la naturaleza de tal magnitud, que da origen a una situación catastrófica en la que súbitamente se alteran los patrones cotidianos de la vida y la gente se ve hundida en el desamparo y el sufrimiento En otras palabras, según el Licenciado Oscar Santini el desastre es un evento súbito, inesperado, y desbordante provocado por la naturaleza o por el hombre, que afecta las estructuras bio-psico-sociales y al ambiente produciendo modificaciones en los vínculos, alterando la cotidianeidad y causando daños, pérdidas materiales y humanas que colocan a la comunidad en situación de crisis. Pueden afectar a un determinado lugar, a pueblos y ciudades vecinas o a toda una región, además del personal de rescate y asistencia (bomberos, sistemas de emergencias, policías, etc.), y cada uno de los espacios físicos donde éstos se desenvuelven habitualmente. Para entender un poco mas a cerca de las reacciones de las personas ante una situación de desastre y la implicancia de la pérdida de importantes valores como la identidad en los bienes materiales, familiares, estructurales y sociales, nos detendremos a mencionar algunas características psico sociales que suelen estar presentes en estos tipos de eventos adversos. Cuando hacemos referencia a la situación de desastre y decimos que es un evento súbito, inesperado y desbordante, tiene una real implicancia ya que estos términos hacen hincapié en la aceptación que tengan las personas de esa comunidad de la posible ocurrencia de un desastre. Lo súbito puede tener menor impacto si se trabaja para que lo inesperado deje de serlo, y lo desbordante sea previsible y poder mitigar las consecuencias. Como? Haciendo de la problemática un espacio de debate, de participación popular, de interacción entre instituciones y comunidad, generando espacios para trasmitir información e impartir capacitaciones interactivas para autoridades público en general. Según el Licenciado Oscar Santini “Es clave la preparación psicológica como la organización a nivel multisectorial (salud, educación, seguridad, defensa civil, profesionales, autoridades, etc.) para administrar respuestas coordinadas y solidarias más efectivas para enfrentar un evento. Se ha comprobado que de esta forma se produce también una reducción del impacto, una disminución de la vulnerabilidad y discapacidades, un mas rápido alivio de las secuelas y una mejor elaboración de las consecuencias del fenómeno desastroso.” Los desastres pueden ser originados por la naturaleza o por la mano del hombre, es decir pueden ser naturales o antropicos, lo que nos es útil distinguir ya que existe una aparente diferencia en la percepción de los riegos y las amenazas según se trate su origen. Teniendo en cuenta un evento ya sea natural o antropico podemos definir tres fases que se encuentran íntimamente relacionadas entre si pero que ocupan a un momento específico: Fase de pre impacto (antes) Fase de impacto (durante) Fase de post impacto (después) Teniendo en cuenta estas pequeñas aclaraciones podemos dedicarnos de lleno al tema propio de este trabajo: que ocurrió en Río Tercero durante las explosiones de la Fábrica Militar? Como reacciono la gente? Cuanta gente se vio afectada? Como actuaron los servicios de respuestas ante emergencias? Que conocimiento tenia la población a cerca de la posible ocurrencia de un evento como este? Que herramientas se pusieron a disposición de la población en las tres fases del desastre? Estaba la ciudad preparada para un desastre como este? Que impacto y que repercusiones tuvo a nivel psicosocial en los Riotercerences? Que podemos hacer como voluntarios a la hora de prevenir y mitigar ante amenazas como esta? Río Tercero es una ciudad argentina situada en el centro-oeste de la provincia de Córdoba, en el departamento Tercero Arriba, a orillas del Río Tercero o Calamuchita y en la penillanura que señala la transición entre la región Pampeana y las Sierras de Córdoba. Está a 110 Km. de Córdoba capital y a 386 msnm. Cuenta con una población estimada en 46.300 habitantes, a fines de 2008, por lo que constituye la 7ª ciudad de la provincia. Es un polo industrial importante de la Provincia, ya que podemos citar importantes fábricas (Fabrica Militar, Atanor, Petroquímica, Watherford, Industrias Ascanelli ) que dan trabajo a miles de familias que habitan la región. El viernes 3 de noviembre de 1995, siendo aproximadamente las 9 de la mañana, un deposito de almacenamiento de artillería liviana de la Fabrica Militar explota debido a una espoleta que maniobraba un operario, éste murió de inmediato, allí se generó un incendio. Al darse la voz de alarma, sus compañeros escaparon… Un sinfín de estruendos comenzaron a zumbar en los oídos de los habitantes de la ciudad, las miradas de las personas parecían dispersas, confusas, los ojos no podían asimilar lo que pasaba delante de ellos… Proyectiles de mas de 80 cm. de largo volaban por los aires, millares de esquirlas se repartían por los cielos e impactaban a elección sobre los techos de las casas, autos e incluso algunas ingresaban por las ventanas, la onda expansiva era aterradora, explotando vidrios y vidrieras, volcando autos, mientras niños, jóvenes y adultos corrían sin destino en busca de alguno de sus familiares. La serie de estallidos impidió que los bomberos y el personal sanitario ingresaran a lo que se presumía fue el epicentro de la catástrofe, pero la zona roja fue acordonada para evitar que se sucedieran los accidentes. Para entonces había granadas desparramadas por los aledaños de la fábrica. Gente girando extraviada, en estado de shock, personas agolpándose en la puerta de los hospitales en espera de una noticia. Las escuelas estaban repletas de alumnos y docentes, los comercios plagados de clientes y empleados, las calles con su tráfico habitual comenzaron a colmarse de escombros, las estructuras mas débiles temblaban por los consecutivos estruendos…todo era un caos. Los ciudadanos absorbían con sus cinco sentidos los fenómenos que se hacían cada vez más intensos, las explosiones por simpatía seguían ocurriendo, el hongo de la explosión era una masa de color gris y negro de 150 mts. de altura, envuelto en una corola de llamas que alcanzaban los 100 mts, “era como una lluvia negra, un humo oscuro espeso como el de un hongo atómico, que duró como 50 minutos” dicen los mismos vecinos. Los barrios mas afectados fueron los de Las Violetas, Atanor, Petroquímica, Libertador, Barrio Escuela y Barrio Fabrica Militar. Esta experiencia marco muy profundamente la vida de los Riotercerences, ya nada era igual…”Ninguna mirada puede dar crédito a lo ocurrido, Río Tercero ya no es lo que era”, dice una vecina, una mujer que ve el derrumbe de los paisajes de toda su vida no encuentra consuelo, sitios clásicos, esquinas tradicionales, estacionamientos y lugares públicos abandonaron su conformación histórica después del día de las bombas. “En Río Tercero la vida calma se fue de golpe” dice. Hoy a mas de 15 años de lo ocurrido, podemos sentir en la memoria de la gente que muy pocas cosas han cambiado, los riesgos y amenazas son los mismos, la población ha aumentado considerablemente, las políticas del gobierno parecen muy prometedoras, pero la gente sigue sin saber como debería actuar ante una situación similar a la del año 95, no tiene acceso a la información, se desconocen las medidas de autoprotección y de evacuación de los distintos establecimientos, se desconocen en la mayoría los responsables a la hora de actuar, a quien solicitar información en el momento del desastre, se desconocen los lugares a donde podría acudir la gente en caso de autoevacuarse… en fin, muchas cosas que hoy nos hacen pensar en si realmente como seres humanos somos inteligentes o nuestra omnipotencia de pensar que NADA VA A OCURRIRNOS, nos jugara en contra en el momento menos indicado. Uno se pregunta una y otra vez…¿Por qué cuando se trata de actuar como comunidad nos cuesta dar lo mejor para el prójimo? ¿Por qué se siguen negando a la comunidad las herramientas para actuar en conjunto y desarrollar la planificación COMO COMUNIDAD INTEGRADA en favor de todos? O acaso ¿no es mas barato el remedio que la enfermedad? Cada individuo es único e irrepetible, cada uno de nosotros reaccionaríamos distinto ante un mismo estimulo, por ello podemos asegurar que no solo debemos contemplar los trastornos físicos propios de una situación de desastre sino la gran carga psicológica, que esto trae aparejado. En los lugares donde existía buen nivel de prevención y participación comunitaria, disminuyeron la cantidad de damnificados y la gravedad del impacto y se aceleró la recuperación y rehabilitación de los afectados. FASE DE PREIMPACTO Esta fase se caracteriza por la aparición de angustia, conduce a la negación de los indicios, donde se hace caso omiso a las advertencias y recomendaciones, y afectan la percepción de la realidad. “Su fantasía consiste en que por la fuerza de su pensamiento o de su decisión de permanecer por ejemplo aferrado a su vivienda sin permitir la evacuación, podría conjurar el daño que en su primer termino negaba, asumiendo un liderazgo frente a la catástrofe.” (P. Riviere y A. Quiroga) Si se trabajara preventivamente sobre los mecanismos de negación se disminuirían las perdidas humanas y materiales, como los heridos y las consecuencias psicológicas que producen los desastres. Bien sabemos que como seres humanos está en nuestra naturaleza resistirnos al cambio, enfrentar situaciones nuevas, porque genera en nuestro psiquismo ansiedades y miedos a perder la identidad, nuestra historia, elementos que nos dan sostén emocional. El cambio violento produce duda y temor, por esto aparecen mecanismos primarios de defensa para tratar de superar la situación y evitar la desestructuracion psíquica. El siniestrado, plantean P. Rieviere y A. Quiroga, antes de dejar su hábitat por ejemplo en una inundación tiene todas las características de un enfermo mental. Trata de instrumentar su pensamiento mágico adquiriendo la convicción de poseer un poder tan omnimodo por medios de ritos y formulas. Por lo tanto, la posibilidad a nivel preventivo de controlar y por momentos dominar con velocidad informativa y realizar acciones coordinadas que permitan evacuar a tiempo y disminuir el impacto de un evento desastroso tiene una importancia fundamental en la elaboración, enfrentamiento y superación del impacto a nivel tanto intrapsiquico como vincular y comunitario; disminuyendo así, en buena medida, el nivel de vivencia de vulnerabilidad tanto individual como social y la toma de conciencia de que es posible disponer de las capacidades y recursos para enfrentar el fenómeno con mayor eficacia. Propuestas de integración popular para la fase de pre impacto. A través de defensa civil se convocaran a grupos scout, entidades religiosas, ong´s, y educadores primarios y secundarios a integrar un comité de prevención sectorial que abarcara las zonas de mayor riesgo (Barrio Las violetas, Barrio fabrica militar, Atanor, Barrio Petroquímico, Barrio Libertador y Barrio Escuela).El fin de dicho comité será el de organizar las tareas de difusión a los habitantes de dichos barrios y a la entrega de material preventivo y medidas de autoprotección. Por manzana habrá un coordinador que es quien supervisará la entrega del material en cada uno de los domicilios de la manzana que le ha sido asignada. A través de las instituciones dedicadas a tareas humanitarias (Cruz Roja Argentina, por ejemplo) en un trabajo mancomunado entre la Secretaria de Salud de la Municipalidad y las instituciones prestadoras de salud, se capacitara mediante un plan a docentes del nivel inicial y medio en primeros auxilios y evacuación en situaciones de emergencias. A través de la Secretaria de Prensa de la Municipalidad en coordinación con Defensa Civil se publicará el plan APELL, a través de boletines especiales que serán difundidos en el periódico local TRIBUNA. Se editara un fascículo coleccionable quincenal que se entregara gratuitamente a los jefes de los centros vecinales para luego ser repartidos en los barrios más vulnerables. A través de las distintas ong´s se podrá establecer un "stand" informativo en lugares estratégicos de la ciudad (Shoppings, galerías, supermercados, etc.) a cerca de los riesgos y amenazas de la ciudad, e información con datos útiles (teléfonos de emergencias, protocolos de autoprotección y de evacuación ante distintos desastres, etc.) Se realizaran campañas radiales para los ciudadanos con los lugares donde pueden obtener información a cerca de cursos de capacitación gratuitos para situaciones de emergencias. Se fomentara la capacitación a través de Defensa Civil Municipal y la Secretaria de Acción Social del Municipio, para jefes de los centros vecinales, clubes, y público en general. Se realizara un inventario de aquellos vehículos que puedan ser utilizados para evacuación (camiones, autobuses, trafic, utilitarios, etc) de las personas que voluntariamente asistan a los talleres de capacitación y demás actividades afines. Se establecerá un punto de reunión estratégico para aquellas personas que se autoevacuen. Se implementará un numero de teléfono de acceso publico (debe ser celular para evitar fallas en la comunicación en caso de caída de los servicios básicos) donde podrán comunicarse los afectados para solicitar información útil. Se organizaran charlas de capacitación al público en general sobre el comportamiento de las personas en situación de desastre, a cargo de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba en coordinación con el Ministerio de Salud de la Provincia. Se implementará a través del Departamento de Prensa y Difusión de la Municipalidad de Río Tercero, un corto publicitario en las salas de cines, con medidas de autoprotección para emergencias, y los lugares donde uno puede asistir para recibir capacitación afín. A través de las distintas ong´s en acuerdo con la Cooperativa de Obras y Servicios Publicos Ltda. de Río Tercero se distribuirá información sobre los puntos claves a tener en cuenta en caso de desastre en el dorso de las boletas de consumo. Se implementaran simulacros y/o simulaciones cada 6 meses en los distintos barrios que circundan los polos industriales de mayor riesgo, en coordinación con el Gobierno Municipal, instituciones privadas, y voluntarios en gral. Luego se emitirá por el canal local el video de dichas operaciones para el común de la gente. Se trabajara en la implementación de un plan multisectorial (tipo brigadas comunitarias donde se involucren vecinos, scouts, grupos juveniles, etc.) en coordinación con la seccional policial de cada barrio para garantizar la seguridad en caso de desastre y mitigar los saqueos. . FASE DE IMPACTO En esta fase la comunidad se ve afectada por el desastre y el ritmo habitual y cotidiano de las personas se altera intempestivamente. Esto puede durar minutos, horas, días y hasta años. Es aquí donde se ponen de manifiesto las medidas adoptadas en la fase preventiva (anterior al impacto). Bomberos, policías, personal de salud, voluntarios, ong´s, etc. son los que asisten en primer lugar a los más damnificados. Es por ello que deben estar bien preparados a la hora de actuar no solo en lo que respecta a los daños físicos de las personas y del ambiente, sino también en lo psicosocial, en la distinción de aquellos “personajes” (lideres, héroes) que surgen a raíz de una situación de desastre. La situación social producida por un impacto desastroso genera un caos en la red vincular social, en la que emergen liderazgos inesperados. Las confrontaciones y hechos de violencia no tardan en aparecer ante la presencia de estos liderazgos naturales y/o formales, que tomados con astucia e inteligencia pueden transformarse en herramientas claves para una mejor organización y asistencia. Es una situación esperable en esta fase del desastre, y que de alguna manera se asocia con la conducta heroica, la emergencia de lideres operativos que sintetizan la necesidad de la población de lograr un mínimo de organización y de solidaridad como para enfrentar debidamente la gravedad del hecho. Sean formales o no los liderazgos operativos son fundamentales para la toma de decisiones en los momentos culminantes de un desastre y que los mismos reúnan las características que los hacen necesarios para el grupo, como ser: -Favorecen el mantenimiento del contacto con la realidad, conteniendo el descontrol. -Visualizan y viabilizan las expectativas del grupo con velocidad -Están al servicio de las necesidades del grupo y sus proyectos. -Impulsan y estimulan la participación y la organización. -Asumen responsabilidades y son catalizadores de los proyectos de los grupos. -Promueven el sostenimiento y amparo grupal. -Recrean y defienden el encuadre de los grupos y de las tareas. Por esto es importante que los organismos de seguridad compartan e integren las tareas de los líderes, ya que agiliza la comunicación y el diálogo con la comunidad, creando espacios participativos, efectivizando la labor, y teniendo un mayor control de las acciones. Propuestas de integración popular para la fase de impacto. Establecer un ámbito de contención psicológica y emocional en los distintos lugares donde se asientan los evacuados. Brindar alojamiento, ropa y comida a los damnificados que lo requieran. Poner a disposición de los damnificados una línea telefónica desde donde puedan realizar llamadas sin costo alguno para la localización de familiares. FASE DE POST IMPACTO El dolor psíquico puede ser provocado por una pérdida o decepción significativas que se recibió en un estado de no preparación y una defensa común frente a el es el traslado o desplazamiento a los límites espaciales: la enrancia, el viaje, la deambulacion. El desplazamiento al espacio externo es actuando en la búsqueda de un espacio desconocido, al tiempo, el desplazamiento interno es imposible porque el espacio psíquico está absorbido por el impacto de la perdida sufrida. (Van Green, A.1983) La vivienda, el medio ambiente, y todo lo que involucra el hábitat de las personas, tiene un gran valor para cada una de ellas, manifiesta su identidad. Allí se encuentran representadas las relaciones familiares, los recuerdos adquiridos en ese espacio físico, las imágenes que los acompañan día a día… La situación de desastre puede hacer iniciar un recorrido regresivo al psiquismo de cada sujeto, que lo lleva a buscar los puntos de sostén primarios que le permitan hacer base para enfrentarla. Es por ello que debemos tomar seriamente la necesidad de las personas al querer retornar a su hogar, con su mascota, sus muebles, sus retratos, porque esas son las cosas que nos dan el sentido de pertenencia, y la ausencia de este sentimiento puede ocasionar graves secuelas a futuro. “Ante cualquier disrupción por colapso en su estructura interna, el sujeto puede quedar a merced de lo externo, sin recursos para enfrentarlo y metabolizarlo psíquicamente, entrando en una peligrosa zona de posible traumatización, pérdida de autonomía, ausencia del dominio de la situación, caída de las defensas y de encapsulamiento de la experiencia, por lo que puede transformarse en una experiencia o vivencia no comunicable ni elaborable, entrando en riesgo grave de salud y de vida.” ( Lic.Oscar Santini) Principales efectos del desplazamiento forzado en la salud mental de la población Tradicionalmente, en los efectos psicosociales de la violencia y el desplazamiento forzado se describen desde consecuencias traumáticas pasajeras a otras de prolongada duración: Psicofisiológicos: fatiga, náuseas, temblores finos, tics, sudoración profusa, escalofríos, mareos y trastornos gastrointestinales. De comportamiento: cambios del sueño y del apetito, abuso de sustancias, estado hiperalerta, cambios de comportamiento y llanto fácil. Emocionales: ansiedad, aflicción, depresión e irritabilidad. Cognitivos: dificultades para la toma de decisiones, confusión, falta de concentración y reducción del tiempo de atención. A largo plazo, varios autores han señalado la posibilidad de pesadillas, disminución del deseo sexual, ansiedad, depresión, violencia doméstica y disminución de la capacidad de trabajo. Es importante destacar que los síntomas como el insomnio, la ansiedad, la tristeza, el estado de alerta exagerado o las expresiones de desespero y los problemas del comportamiento deben interpretarse, no tanto como elementos patológicos, sino como reacciones normales ante situaciones extremas. La fase de transición temporal lleva consigo nuevas rutinas, cambio del contexto cultural y, sobre todo, una larga espera buscando asistencia humanitaria o soluciones legales y económicas definitivas o transitorias, aunque muchas veces se vive una seguridad relativa en relación con la violencia que motivó el desplazamiento. Finalmente, el retorno o la reubicación confrontan al desplazado con un proceso de reajuste en un contexto cambiado y con condiciones que contrastan con el pasado personal y familiar en lo social y económico o, en el caso del retorno, hasta con las amenazas vividas anteriormente. Propuestas de integración popular para la fase de post impacto Realizar un padrón de trabajadores que han quedado sin su fuente laboral por la destrucción del espacio físico donde desarrollaban sus tareas para darlo a conocer a la Secretaria de Trabajo de la provincia. Disponer de albergues o viviendas sociales para personas altamente damnificadas que han perdido su hogar y no pueden regresar por un tiempo prolongado a las mismas, hasta que se realice su reconstrucción. Implementar un fondo de subsidios para damnificados, a partir de diversas actividades de participación comunitaria. (bingos, rifas, ferias, conciertos, obras de teatro, etc.) Fomentar la asistencia psicologica grupal (grupos de autoayuda y ayuda mutua) para damnificados. El empleo de un modelo terapéutico individual implica el riesgo de considerar a la víctima como enferma y convertirla en objeto de discriminación. Esto impide la comprensión de los eventos traumáticos originados por la violencia y el desplazamiento. Se sugiere, como elemento fundamental del trabajo de asistencia psicologica a las victimas, la realización de una evaluación de daños y un análisis de necesidades psicosociales con métodos cuantitativos y cualitativos, de los cuales se debe hacer partícipes a los representantes de la comunidad. Las agencias humanitarias deben orientar sus esfuerzos hacia el apoyo a las respuestas que permiten a las comunidades afrontar el duelo, así como la rabia, la pérdida de identidad y el sentimiento de abandono. CONCLUSION Muchos de los problemas de tipo psicosocial que aparecen en una emergencia o desastre podrían evitarse o reducirse haciendo un uso más eficiente del intercambio de información y de las estrategias de comunicación social. La comunicación, en un sentido amplio, como base de las relaciones sociales, implica interacción, diálogo e intercambio de información entre actores que generan conocimientos y aprendizajes, y favorecen la toma de decisiones. El acto de informar se refiere más específicamente a la transmisión de datos, mientras que la comunicación es un proceso más complejo e interactivo que implica la respuesta de quien recibe el mensaje. En situaciones de desastre, la información y la comunicación son fundamentales para lograr reducir los problemas psicosociales. El intercambio de información entre las víctimas de desastres es lo más común y se produce de un modo directo, de persona a persona, o entre grupos de familias y de la comunidad. Sin embargo, nadie puede negar el papel trascendental que en situaciones de crisis juegan los medios de comunicación masivos como fuente de información tanto para las poblaciones afectadas como para las poblaciones externas (nacional e internacional). Desde el punto de vista del sector salud, es importante preparar con anticipación un plan para el manejo de la información antes, durante y después de la emergencia, que posibilite un adecuado manejo de la crisis, incluida la protección de la salud mental. FUENTE Y BIBLIOGRAFIA Revista “ Noticias”- Noviembre de 1995 Lic. En psicología Cecilia Agüero Gioda Lic. En psicología Diana Scorza Ana Gritti (Damnificada) Norberto Torino (damnificado) Martha Ruatta (damnificada) Secretaria de Protección Civil y Medio Ambiente – Municipalidad de Río Tercero Vulnerabilidad Psicosocial - Oscar Santini Impacto Psicosocial – Oscar Santini- Daniel López Guía práctica de salud mental en situaciones de desastres Editores: Jorge Rodríguez - Mónica Zaccarelli Davoli – Ricardo Pérez (OPS/OMS)
TITULO: Primeros Auxilios TEMA: Los primeros auxilios: Estos se pueden brindar a la víctima sin necesitar herramientas o métodos invasivos sino empleando técnicas sencillas y efectivas para evaluar el daño y dar los primeros cuidados de emergencia hasta ser derivado a un nosocomio especializado para su atención definitiva. PROPÓSITO: Generar en la persona un sentimiento de seguridad a la hora de enfrentar situaciones de riesgos, logrando fortalecer su autoestima para enfrentar el miedo y el estrés que se generan ante estos escenarios. EJE TEMÁTICO: Seguridad, escena y situación en la emergencia. Fracturas, esguinces y luxaciones. Tratamiento prehospitalario del trauma osteomioarticular. OBJETIVOS: Al finalizar la lección el alumno será capaz de: Definir los conceptos y clasificación de fractura, esguince y luxación. Inmovilizar adecuadamente cualquiera de las lesiones anteriormente citadas. Conformar un equipo de trabajo de 3 integrantes para representar en forma de “moulage” un accidente vehicular que implique al menos dos de los tres traumas posibles que se mencionaron anteriormente, y su consecuente tratamiento pre hospitalario. ¿Qué riesgos puedes identificar en la siguiente foto? Tómate 3 minutos y analiza bien la situación. NO DEBEMOS CONVERTIRNOS EN PARTE DEL PROBLEMA Existen tres factores básicos para efectuar la evaluación de la escena: SEGURIDAD – evaluación de todos los posibles peligros, asegurarse de que ninguno existe. ESCENA – evaluación del número de vehículos que fuerzas actuaron sobre cada uno de ellos, grado y tipo de daño a los vehículos. SITUACIÓN - ¿Qué fue lo que realmente pasó? ¿Hay interrogantes sin respuesta que sugieran otras posibilidades médicas? (choque automovilístico a consecuencia de que el paciente sufrió un infarto de miocardio). Edad y número de personas involucradas. La evaluación de los pacientes debe ser efectuada de manera ordenada. Deben atenderse en primer término aquellas condiciones que ponen en peligro la vida, en segundo lugar las que pueden causar pérdida de una extremidad y por último el resto de los problemas. La primera prioridad es la protección del personal que brinda la atención de urgencia y la protección de los pacientes para evitar que sufran mayor daño: “SEGURIDAD”. La segunda prioridad es identificar al paciente que se encuentra con mayores necesidades, o bien reconocer la necesidad de proporcionar el mayor número de cuidados al mayor número de pacientes. La tercera prioridad es el manejo del paciente más críticamente lesionado. Las dos primeras prioridades son abordadas al efectuar la evaluación del escenario y a través del entendimiento de la historia del incidente, incluyendo los mecanismos de lesión. La primera consideración cuando se acerque a cualquier escenario es su propia seguridad. El socorrista no debe convertirse en víctima, no debe efectuar rescates a menos que se encuentre entrenado para ello y cuente con los medios adecuados. Debe también considerarse la seguridad del paciente. Cualquier paciente en una situación de peligro debe ser desplazado a un área segura antes de efectuar la evaluación y tratamiento. FRACTURAS, LUXACIONES Y ESGUINCES El Esqueleto Es el conjunto de piezas rígidas, denominadas huesos, que forman el armazón resistente del cuerpo. Estas piezas óseas, duras y fuertes, se encuentran unidad entre sí formando las articulaciones. Además de servir de protección a diferentes partes blandas del cuerpo, los huesos forman un complejo sistema de brazos de palanca para los músculos que se insertan en ellos, constituyendo una de las partes fundamentales del aparato locomotor. Las Articulaciones Los huesos se hallan unidos entre sí formando las articulaciones, las cuales se presentan unidas por la cápsula y los ligamentos. Según sea la amplitud de su recorrido, se denominan como: móviles, semimóviles e inmóviles. Los músculos La movilización de las piezas óseas del esqueleto se logra mediante la acción de elementos fibrosos, dispuestos en haces, con capacidad para contraerse, es decir, disminuir su longitud, denominados músculos. Los músculos se fijan por sus extremidades en superficies que se denominan puntos de inserción, por medio de los tendones; que son fibras resistentes a la tracción. FRACTURAS Se denomina fractura a toda rotura, completa o incompleta (como es el caso de las fisuras), de un hueso. Según sea la línea de separación de los trozos óseos de la fractura se denominan en: - Transversa - Oblicua - Oblicua en espiral - Conminuta (varios fragmentos) - Tallo verde (en niños) En función que se asocie o no con la rotura de la piel, éstas se dividen en: - Cerradas: si la piel continua intacta - Abiertas: si se produce comunicación de los extremos fracturados con el exterior a través de la rotura de la piel, con el peligro añadido de la penetración de gérmenes y contaminantes que agraven el proceso. Las fracturas pueden producirse bien por la aplicación directa de un impacto sobre el hueso, o bien por la aplicación indirecta de la fuerza de colisión que va transmitirse hacia la parte o hueso más débil que es el que se rompe. También puede producirse por la contracción potente de un músculo o grupo muscular en el caso de huesos débiles o enfermos. Síntomas más característicos · Dolor espontáneo severo · Impotencia funcional en la zona de lesión · Posible deformidad. LUXACIONES La luxación es la dislocación permanente de una de las extremidades óseas que forman una articulación, con la consiguiente rotura de la cápsula articular y, a veces, la de los demás tejidos circundantes. Como ocurre con las fracturas, también puede producirse en las luxaciones la rotura de la piel, transformándose entonces en una luxación abierta. Síntomas más llamativos · Dolor espontáneo · Deformidad articular · Impotencia funcional ESGUINCES El esguince es la distensión, desgarro parcial o rotura de alguno o de todos los tendones y ligamentos que forman parte de una articulación, sin que se llegue a producir una luxación o una fractura. Fundamentalmente, este se produce cuando se fuerza a una articulación para que realice un movimiento excesivo, que supere los límites de movilidad que le imponen sus ligamentos y demás tejidos y estructuras anatómicas que la componen. Según sea su mayor o menor severidad, los esguinces se clasifican en: - Esguinces de 1er grado: presentan sensación dolorosa de intensidad media, tumefacción limitada a la zona afectada y una ligera limitación de movimiento - Esguinces de 2do grado: mayor dolor e inflamación que el anterior, cierto grado de inestabilidad articular e impotencia funcional - Esguinces de 3er grado: dolor espontáneo, tumefacción severa de la articulación e impotencia funcional completa PARA TENER EN CUENTA A LA HORA DE EVALUAR UNA LESION · Observe todas las características que pueda, sin mover innecesariamente la parte dañada · Trate de imaginar cómo se causó la herida y la fuerza que pudo haberse ejercido · Compare la forma, posición y aspecto de la parte herida con el lado no herido · Si tiene dudas sobre la gravedad, atiéndalo como si se tratara de una fractura Pautas generales para el tratamiento de una fractura, luxación o esguince - Si hay hemorragia, controlarla. - Impedir el movimiento innecesario - Prevenir la infección en el lugar de la herida lavando con agua corriente y jabón neutro. - Reducir la inflamación y el dolor aplicando frío. (Hielo) - Conseguir ayuda y traslado al centro de asistencia adecuado Los procedimientos generales para prestar un primer auxilio en estos casos son: · Tranquilizar a la víctima · Realizar la evaluación inicial · Si es posible, reducir la inflamación colocando la extremidad elevada y hielo o compresas frías · Inmovilizar · No dar a la víctima de comer o tomar · Conseguir traslado a un hospital o centro asistencial · No mover al afectado hasta que la parte herida esté segura y apoyada, a menos que corra peligro · No tratar de colocar un hueso dislocado. SINTESIS Existen tres conceptos claves a tener en cuenta ante el análisis de una escena determinada para no convertirnos en parte del problema: seguridad, escena y situación. Estos tres elementos que componen una situación de emergencia son básicos y elementales a la hora de ofrecernos como asistentes de primeros auxilios, pues evita que nos lastimemos nosotros mismos y lastimemos al paciente. Dentro de las lesiones que podemos encontrar en una escena con victimas politraumatizadas encontramos a las fracturas. Estas pueden ser abiertas o cerradas, según haya o no lesión en la piel, y podemos distinguir cinco tipos distintos de acuerdo a la lesión propia del hueso. (Transversa, oblicua, en espiral, en tallo verde y conminuta) Otro de los traumatismos comunes son las luxaciones, es decir la dislocación de un hueso largo de su articulación, con pérdida de la movilidad del miembro. Son comunes las luxaciones de hombro, codos, mandíbula, caderas, rodillas y falanges. Los esguinces son una de las lesiones mas leves que podemos encontrar en una víctima. Existen tres tipos de acuerdo a la complejidad de la zona afectada, es decir la cantidad de tendones y ligamentos comprometidos en dicha lesión (1er grado, 2do grado y 3er grado). Para cualquiera de estos tipos de lesión (fracturas, luxaciones y esguinces) se deben tener en cuenta sin mover innecesariamente la parte dañada, cómo se causó la herida y la fuerza que pudo haberse ejercido, se debe comparar la forma, posición y aspecto de la parte herida con el lado no herido. Si tiene dudas sobre la gravedad, atiéndalo como si se tratara de una fractura. PROCEDIMIENTOS PARA CUALQUIERA DE LAS TRES LESIONES ANTES DESCRIPTAS Tranquilizar a la víctima Realizar la evaluación inicial Si es posible, reducir la inflamación colocando la extremidad elevada y hielo o compresas frías Inmovilizar No dar a la víctima de comer o tomar Conseguir traslado a un hospital o centro asistencial No mover al afectado hasta que la parte herida esté segura y apoyada, a menos que corra peligro No tratar de colocar un hueso dislocado.