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pastillero92

Usuario (Argentina)

Primer post: 16 may 2011Último post: 26 may 2011
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Sexologia (parte I)
InfoporAnónimo5/16/2011

Títulos: El Beso La Caricia La Virginidad Sexo Seguro Sexo sin amor Sexo sin temor Punto G masculino & femenino Masturbación masculina & femenina Orgasmo masculino & femenino Sexo anal Sexo oral Drogas y sexo Alcohol y sexo Fantasías sexuales Juegos sexuales El Beso El beso es el primer contacto con nuestra nueva pareja. Y ese primer contacto puede llegar a ser tan importante como para decidir basándonos en él si tendrá lugar una segunda cita o no. Quizás sean las mujeres las que más importancia le den a ese primer beso. El primer beso puede ser bastante preocupante para personas muy tímidas, que temen en extremo ser rechazadas. Para ellos un consejillo:Si quieres estar seguro que tu beso será correspondido, coge una mano de tu nueva pareja y colócala entre las tuyas. Si la retira, espera a una mejor ocasión. Pero si el/ella permite este contacto durante unos minutos e incluso coloca su otra mano libre sobre las tuyas, lánzate a por ese beso.Muchas personas, sobre los más jóvenes (y pasionales), confunden la acción de besar con la de pegar sellos: puro ejercicio lingüístico. Nada más lejos de la realidad. El beso es todo sentimiento, y besamos de forma totalmente intuitiva, ya que no es asignatura en el instituto. Pero dentro de esa intuición, hay ciertas pautas lógicas que debemos tener en cuenta, por ejemplo: Si estáis en un lugar público, evita emitir sonidos. No es muy agradable ir al cine y escuchar los sorbetones de la pareja de al lado. Cuida tu aliento. Sobre todo si uno de los dos fuma el beso puede resultar como pegarle un lametón a un cenicero. Si los dos usáis gafas, quítatelas antes de besar a tu pareja. Y siempre, siempre, traga saliva antes de besar "con lengua". Los besos húmedos están muy bien, pero chorreando no le gusta a nadie. Y ahora pasemos a los diferentes tipos de besos. Dejaremos, por supuesto, a un lado los besitos esos que damos por compromiso a la familia y conocidos, y que hacen más ruido que otra cosa. Esos no cuentan. Los besos "sin lengua" Son los más sensuales. Pero no debéis limitaros al "muac" labios contra labios. Jugad con ellos. Atrapa uno de los dos tu pareja con los tuyos. Besa sus comisuras. Extiéndete por toda su cara, sus mejillas, su frente, sus párpados... Roza sus labios con la punta de tu lengua (sin llegar a introducirla en su boca) entre beso y beso. Los besos "con lengua" Comportan una mayor carga sexual. Si están bien dados, claro. En caso contrario, casi revuelven el estómago y ya sabemos con quién no volver a salir en la vida. Porque no consisten en "meter la lengua hasta la garganta", como muchos creen. También deberás tener en cuenta que tal vez a tu pareja le guste respirar de vez en cuando, así que no debemos agobiar con besos demasiado largos y profundos. Cuando beses "con lengua" comienza introduciendo la punta de tu lengua suavemente en su boca para acariciar con ella la lengua de tu pareja. Juguetea dentro de su boca. Acaricia sus dientes, su paladar, explora su boca. Pero permitiendo que tu pareja también juegue en la tuya. Lo mejor es alternar los dos tipos de besos para que resulte sensual y sexual al mismo tiempo. Los besos pueden ser considerados una señal de amor, así que no olvides besar a tu compañero/a con la mayor frecuencia posible. Todo un Secreto... El Labio Superior de la Mujer Para muchas mujeres el beso dulce y tierno es uno de los excitantes más eficaces. Pero es importante considerar las distintas fases. Empiece con los labios juntos, tiernos y calientes. Después de cierto grado de excitación siga con besos más intensos y húmedos. Pasado este estado pruebe con la lengua, introduciendo la punta en la boca de su pareja y viendo la reacción de ésta; si al retirar su lengua ella le sigue con la suya, aventúrese a más. Recuerde que los músculos de la cara y la boca deben estar distendidos, así se podrá establecer un contacto más intenso y gozar de una mayor sensibilidad. Los tratados eróticos establecen que el labio superior de la mujer es una de las zonas más erógenas de su cuerpo, incluso se hace referencia al canal nervioso que une directamente el labio superior con el clítoris. El Kama-Sutra al igual que otros textos indica que si el hombre estimula el labio superior de su compañera mordiéndolo y succionándolo suavemente, mientras ella juega en el inferior de él, es muy posible que se provoquen olas de placer para ambos. La técnica japonesa (Shiatsu) hace referencia también a que el masaje del labio superior en la mujer libera energía sexual y estimula el deseo. Tipos de Besos: El beso expresa una amplia gama de emociones, desde la gentileza y la ternura, la consideración hasta las sensaciones profundas de erotismo y de pasión. EL BESO NOMINAL. Es el simple beso de contacto entre los labios de la pareja. EL BESO DE SUCCIÓN. La mujer toma entre sus labios el labio inferior de su pareja y lo introduce en su boca mientras el hombre ejerce una movimiento de succión. EL BESO DE LENGUA. La mujer toca con su lengua los labios del hombre y cerrando los ojos coge al hombre por la sien e introduce la lengua dentro de la boca de su pareja y viceversa. Otras variantes: EL BESO DIRECTO. Los dos labios buscan contacto con los de su pareja. EL BESO INCLINADO. Los dos amantes se besan los labios con la cabeza colgando hacia detrás. EL BESO VUELTO. Cada uno de los miembros de la pareja gira su cabeza en sentidos opuestos para besarse mutuamente e incluso se pueden coger o acariciar el mentón al mismo tiempo. EL BESO DE PRESIÓN. En el que uno de los amantes aprieta fuertemente sus labios contra el labio inferior del otro. EL BESO DE GRAN PRESIÓN. Uno de los amantes, toca con el dedo el labio del otro y además le besa con la lengua. EL BESO DEL LABIO SUPERIOR DE LA MUJER. El hombre besa el labio superior de la mujer mientras que ella besa el inferior del hombre. EL BESO GRAPA. Uno de los amantes toma entre sus labios los labios del otro. EL COMBATE DE LENGUAS. Los amantes introducen sus lenguas en la boca del contrario y tocan también con ellas los dientes al paladar. EL BESO DE SEGUIMIENTO. Se espera que uno de los amantes inicie la acción de besar y el otro le siga alcanzando un ritmo frenético. EL BESO DE LOS DOS AMANTES. Entre amantes se juega a quien ser el primero que atrapar con sus labios el labio inferior del otro. EL BESO DE TENTACIÓN. La mujer besa al hombre de todas las formas posibles y el hombre permanece individual sin corresponder hasta que no puede más. No olvide los besos de después. Al finalizar la relación sexual es muy importante que bese tiernamente a su pareja en los labios, nariz, el cuello... Así demostrará a su pareja su felicidad por tener al lado una mujer que ha sabido provocarle tanto placer. No olvide que los besos posteriores al acto sexual son tan importantes como los preliminares. "Cada cosa que uno de los amantes hace por su pareja debe ser devuelta por el otro. Beso por beso, caricia por caricia, golpe por golpe". La Caricia Acariciar es un arte. Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No se debe concentrar únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que su piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que deber descubrir día tras día. Acariciarse suavemente con sus labios y su lengua los lóbulos de las orejas, continuando por el cuello, alrededor de su boca, la nariz y sus mejillas. Continúe por su pecho, siguiendo lentamente sus curvas. Párese en los pezones, chupándolos y lamiéndolos con dulzura. Siga deslizando sus labios por la espalda, los costados, el vientre, la zona anal, la zona interna, los muslos, la parte trasera de las rodillas, el ombligo, los pies, etc... También es importante morder de vez en cuando todas las zonas descritas anteriormente pero siempre con mucha delicadeza y observando la reacción de su pareja. Muchas personas disfrutan de estos mordiscos incluso durante el acto sexual. La estimulación por pellizcos es muy gratificante y se debe realizar a través de gestos breves y simples, por todo el cuerpo de la pareja. Normalmente se utilizan los dedos pulgar e índice de la mano, aunque también es posible realizarlos con los labios. En ambos casos hay que ser extremadamente delicado en su ejecución para así obtener el efecto de excitación deseado. Tipos de Caricias: Cabellos El estímulo del cuero cabelludo produce un relax muy placentero al comienzo de la relación. Orejas El lóbulo de la oreja, la cavidad del pabellón auricular y la zona de detrás de la oreja aumentan su sensibilidad durante la excitación sexual, pero también como prólogo resultan muy sensibles a la estimulación oral. Ojos Los nervios parasimpáticos de los párpados pueden ser estimulados con algunos besos suaves sobre los ojos cerrados, produciendo una relajación que hace más sensible la relación. Boca y lengua La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios. La lengua permite un juego activo con las diferentes zonas del cuerpo. Nuca, cuello y hombros Con las manos o la boca se pueden estimular estas zonas de especial sensibilidad produciendo los placenteros escalofríos. Zona axilar y cara interna del antebrazo La estimulación manual suave resulta placentera en esta zona, pero siempre que se evite producir cosquillas. Como extensión de la línea mamaria requiere una estimulación muy suave. Dedos Su receptividad nerviosa es utilizada continuamente para sentir las texturas,formas y rugosidades de las cosas. Esta sensibilidad los convierte en un medio muy adecuado para sentir el cuerpo de la pareja. Parte interna del codo De carácter secundario y muy lento tiene utilidad en combinación con otras zonas, pero no de forma independiente. Cintura y cadera Acariciando suavemente toda la superficie de estas partes se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad. Espalda A los lados de la columna vertebral se localizan una serie de nervios que pueden estimularse de forma muy efectiva por medio oral o manual, siempre en sentido ascendente o descendente. Frente al hueso sacro existe una zona más sensible que el resto. Perineo La zona comprendida entre los órganos genitales y el ano resulta sensible a la estimulación manual. Ano De gran sensibilidad tanto en el hombre como en la mujer, su estimulación sensibiliza toda la plataforma orgásmica. La Virginidad Un tema común entre los jóvenes es el relacionado con la virginidad. Tanto los hombres, como las mujeres a menudo quieren saber qué hacer y cuánto esperar para tener por primera vez relaciones sexuales (es decir, penetración pene-vagina), más adelante aclararemos que los jóvenes actualmente tienen relaciones sexuales y no las consideran como tal. Para poder dar una respuesta a esto es necesario aclarar que el evento de tener relaciones sexuales por primera vez, sobre todo para el caso de las mujeres, tiene un dignificado social, además del significado propio de las emociones, sensaciones y sentimientos que existen para que una joven decida tener relaciones sexuales. Este evento en la vida de una persona, esta en medio de los valores familiares, religiosos, sociales, etc., que en muchos de los casos son como frenos que impiden el libre ejercicio del placer de la sexualidad. Se considera virgen aquellas mujeres quienes no han sido penetradas sexualmente y por lo tanto cuentan con su himen, a pesar de que existen diversos puntos de vista tanto médicos, religiosos y sociales. Desde la perspectiva social, es virgen aquella mujer que llega al matrimonio sin haber tenido ninguna relación sexual, sin embargo el contexto fisiológico supone que es virgen la mujer que conserva intacto su himen. A pesar de que las dos tendencias anteriores no son completamente exactas, la existencia del himen se refiere a una delgada membrana elástica que obstruye el paso hacia la vagina y que protege los órganos internos del aparto reproductor femenino. Existen diferentes clases de himen, los cuales pueden ser tan elásticos que incluso se llegan a romper en el momento del alumbramiento. Los hay en forma de rejas, y también muy duros que se quiebran en la adolescencia o infancia al practicar ejercicio o con alguna caída. Hay mujeres que congénitamente carecen de himen. El himen puede sangrar cuando se desgarra, lo que ocurre durante la penetración en los primeros contactos sexuales o por lesión accidental. Si se ha tomado plena conciencia de perder la virginidad, hay que tomar en cuenta diversos factores que determinarán que la primera vez sea placentera o dificultosa, según las convicciones de quien la experimente. El experimentar una relación sexual es cuestión de elección personal, para quienes la quieran poner en práctica es importante tener previo conocimiento a lo que se va a enfrentar y a los miedos lógicos de la primera vez. Para muchas mujeres el primer contacto sexual difiere mucho del momento más placentero de su vida o la noche de sus sueños, ya que la penetración se dificulta de sobre manera causando un gran dolor para algunas y sangrado para otras. Para ello, nada mejor que contar con una pareja de confianza que ayude a ser más placentero el momento. Previo al coito, se pueden poner en práctica juegos que estimulen la relajación de la mente y cuerpo, logrando así una atmósfera idóneo para la penetración. No sólo la entrada del pene a la vagina es el sexo, esto va más allá de ello, por lo tanto las caricias, los besos y las palabras juegan un papel preponderante en la excitación de ambas partes, que se verá reflejado en el grado de lubricación y así facilitar la penetración, que no siempre tiene por que ser dolorosa. Desde el punto de vista de algunas religiones, la virginidad es considerada como un tesoro irrefutable que determina la pureza de una mujer, sin embargo los tiempos cambian y actualmente la mujer comienza a conocer más su cuerpo y a descubrir que sus órganos sexuales no sólo fueron hechos para la reproducción, sino también para disfrutar plenamente su sexualidad, ya sea con una pareja o con ella misma. Y no olvidemos que muchos hombres son también vírgenes en sus años de adolescencia y aún cuando son jóvenes adultos. Los hombres homosexuales, hombres que tienen sexo con hombres u hombres que tienen experiencias de penetración anal con su pareja femenina, pueden también tener una primera experiencia dolorosa, sobre todo si su pareja no es cuidadosa. Asegurarse de tener suficiente lubricación y darle tiempo al cuerpo para que se estire es lo más importante. Otra vez, los ejercicios de Kegel pueden ayudar a aliviar parte de la incomodidad. El erotismo debe ser considerado como parte fundamental en la vida del ser humano para un desarrollo sano de la mente y cuerpo, y no como una cuestión pecaminosa y de vergüenza. Si bien es cierto que la virginidad está estrechamente relacionado a un concepto meramente tradicional y religioso, las mujeres no tienen que ser valoradas ni estigmatizadas por el hecho de tener himen o no, pues antes que eso, el valor de un ser humano va más allá de las condiciones sexuales con las que vive. La virginidad no garantiza el no haber tenido relaciones sexuales, es tiempo de desechar tabúes y miedos que sólo reprimen la sexualidad en los seres humanos y hacen menos satisfactoria la relación entre parejas. Aunque muchos mitos suponen que la virginidad es un sello de garantía de la mujer para el hombre, esto es absolutamente falso, puesto que la mujer no es un artículo que se pueda comprar y después de usado, desecharlo a la basura. Otra de las creencias populares es que si una mujer sigue siendo virgen es una persona amargada y frustrada, también es absolutamente falso; la decisión de tener relaciones sexuales es una cuestión meramente personal que se hace por convicción. Sexo Seguro Sexo seguro Entendemos por sexo seguro la toma de precauciones, que disminuyen el riesgo de transmisión y adquisición de enfermedades de transmisión sexual (ETS), al tener relaciones sexuales. La abstinencia es una respuesta absoluta para prevenir ETS pero no es práctica ni, en la mayoría de los casos, deseable. Una relación monógama con una persona de la que se sabe que no ha contraído ninguna ETS es, probablemente, la medida preventiva más aceptable que se puede tomar en la sociedad actual. Conocer a su pareja. Antes de tener una relación sexual con una pareja nueva es prudente resguardarse de la presencia de ETS, especialmente VIH y hepatitis B. El uso de preservativos por ambos sexos disminuye notablemente la probabilidad de contraer una ETS, pero los preservativos deben usarse adecuadamente. El preservativo debe estar en su lugar desde el principio hasta el final de la actividad sexual y debe usarse cada vez que un individuo se compromete en una actividad sexual con una pareja no monógama u otra pareja sospechosa. Los preservativos son baratos considerando las consecuencias que se derivan de contraer una ETS. Otras medidas Conozca a su pareja Esto suena obvio, pero mucha gente se compromete en una actividad sexual sin establecer antes una relación comprometida que permita una confianza y comunicación abierta. Usted debería discutir con su pareja historias sexuales pasadas y cualquier ETS o uso de drogas intravenosas, así como también su estado actual de salud. Debe sentirse libre para iniciar o terminar una relación, sin sentirse forzado a tener contacto sexual. Use barreras para evitar el contacto con el semen, fluidos vaginales o sangre. Es imprescindible el uso uniforme y correcto del preservativo. El uso adicional de lubricantes puede disminuir el efecto barrera. Se recomienda el uso de preservativos de látex tanto para relaciones vaginales como orales. La gente que elige participar en actividades sexuales que involucran contacto anal debe buscar información adicional para poder reducir los riesgos, consultando a sus propios consejeros o a especialistas en salud pública disponibles en la mayoría de clínicas o centros especializados en VIH. Permanecer sobrio El uso de alcohol o drogas puede disminuir la capacidad de comunicación y la coordinación requerida para utilizar barreras o lubricantes. El alcohol y las drogas pueden menoscabar la capacidad para hacer elecciones apropiadas sobre el sexo. Sea considerado con su pareja Las personas con infección por VIH o SIDA, desde un punto de vista moral, ético y legal, dichas personas deben advertir a cualquier presunta pareja sexual de su situación. No deben intercambiar fluidos corporales durante la actividad sexual y deben usar cualquier medida preventiva (tal como un preservativo de látex) que aporte más protección a la pareja. Si está embarazada, tome precauciones Las mujeres con una ETS deben ser aconsejadas antes de llegar a quedarse embarazadas, ya que su hijo corre riesgo. La mujer embarazada debe pedir atención médica para prevenir la infección en el feto. Las mujeres VIH positivas no deben dar de mamar a su bebé. Sexo Sin Amor ¿Es necesario estar enamorada y que él lo esté para vivir una pasión sin límites? No siempre amamos a quien deseamos, ni deseamos a quien amamos. Y esto a veces crea un cierto mal de conciencia. Pero, ¿acaso no se puede disfrutar de la sexualidad sin que haya un compromiso de por medio? Las opiniones son muchas, y tan diferentes... Pero la opción ha de ser tuya. La problemática del sexo, como fuerza irrefrenable, ha pasado del más severo de los controles a la más bella de las satisfacciones. Muchas veces el camino hacia el sexo es lo más parecido a una carrera de obstáculos, pero esta vez, morales. Y es que a veces parece que el amor da al sexo una especie de cubierta ética que hace que la vida sexual pueda vivirse sin culpas. Esa moralidad está constituida por un conjunto de normas que nos dicta lo que está bien hacer y lo que está mal. "Definitivamente está mal tomar al otro como objeto sexual", nos dictan las convenciones culturales y sociales. Pero llegado el momento de la intimidad ¿quién podría afirmar si es sujeto u objeto de deseo? ¿No se es, acaso, las dos cosas al mismo tiempo? El deseo por lo que está por venir Dejarse seducir es un pasaporte a la aventura. Como todo viaje a lo desconocido, implica riesgos y limitaciones a las que una se expone. Abandonar el miedo y dejarse conducir por los territorios inexplorados del erotismo, propio y ajeno, es posible tanto entre un matrimonio como entre un hombre y una mujer que se acaban de conocer. El deseo aparece cuando no se conoce lo que está por venir. Descubrir el secreto que se esconde debajo de los atuendos cotidianos es una invitación al placer. Es tomarse vacaciones de la realidad, y dar lugar a las fantasías. Cuando se produce un encuentro con un desconocido lo previsible queda absolutamente de lado, nada sabemos de ese otro: sólo que nos resulta atractivo y nos provoca ese "extraño cosquilleo". ¿Quién pude negar la jovialidad que imprime en nuestro ánimo sentirse deseado por la persona que nos gusta? Se necesita un poco de suspenso, aceptar el desconocimiento de esa "verdad" que será revelada en unos momentos. Esperar con ansias el instante de la revelación, de la experiencia mística de lo extraño ¿DISFRUTAN ELLAS EL SEXO SIN AMOR? “El sexo sin amor de por medio, te sirve y es de suma utilidad en algunos momentos en que no quería saber de compromisos o líos extraños. Yo después de terminar una relación de seis años, tuve dos encuentros diferentes de sexo sin amor y te digo que los disfrute bastante porque al ser sólo placer como que se intensifica la cosa. Yo lo recomendaría en esas situaciones, te sube hasta el autoestima”, revela Gloria de 26 años, soltera, quien acaba de salir de una relación sentimental estable. En su caso el sentimiento de vacío no existía porque tenía claras las cosas desde el comienzo: “solo placer”. ¿Por qué unas disfrutan y otras no? La respuesta a las distintas posturas debe tener tantas respuestas como mujeres existen, sin embargo, la reflexión de la diputada socialista española, ex ministra de Cultura y escritora Carmen Alborch, da una luz al respecto. Para ello cita las declaraciones de Carlos Castilla del Pino a El País, en las cuales afirma que en la cultura masculina "el sexo tiene un carácter más compulsivo, quizás porque tenemos erección. Al menos es más visible. La cultura masculina es de exterioridad, la presunción juega un papel importante, mientras que la femenina es de intimidad". Asimismo, pone énfasis en las confesiones de la antropóloga norteamericana Leanna Wolfe "Mi cabeza no podría admitir sexo sin amor, y si de alguna manera se aproximaba lo rechazaba". Pero ojo, Alborch, autora del libro “Solas” asegura que no todas ven las cosas como Wolfe. “Hay mujeres que pueden separar el sexo del amor, piensan en satisfacer sus propios deseos y creen que combinar sexo con amor es una mera construcción cultural y no una práctica universal. Igualmente, hay mujeres que tienen miedo a las emociones y eluden las situaciones o las relaciones que pueden hacerla sentir víctimas de la necesidad de poseer o ser poseídas. Me contaba recientemente una amiga que, cuando hacía el amor y funcionaba bien, se sentía poseída y se venían abajo todos sus planteamientos, porque notaba el poder masculino y ello la convertía en una mujer dependiente, incluso sumisa. Perdía autonomía. Por el contrario, algunas mujeres declaran que necesitan afecto y conexión emocional, y consideran el sexo ocasional peligroso y no demasiado divertido. Entonces, ¿por qué hacerlo? De una u otra manera llegan a la sublimación por medio del trabajo, el compromiso político o la vida intelectual, descargan energías a través del ejercicio físico”, explica en una teoría bastante lógica. Lo claro es que las mujeres tampoco piensan igual todo el tiempo. Pasan por etapas en que su autoestima es más o menos buena y de acuerdo a ello actúan, sienten y quieren. Pero, el sexo sin amor –casual- ya es parte de la experiencia femenina, el cómo se sientan frente a él guarda directa relación con la etapa de la vida en la que se encuentran. Sexo Sin Temor El romance, el amor y el sexo son una parte muy importante en la vida, y deben provocarte gran placer y felicidad, nunca malestar Desde que eres pequeña desarrollas una curiosidad en torno al sexo; recordarás que jugar “al doctor” y “a la casita” con mucha cercanía física se vuelven un poco eróticos, y entonces la educación familiar interviene para determinar lo que es bueno y lo que es malo. Pero también de niña te enseñaron a alejarte de las personas que quisieran tocar tu cuerpo, a decir no para protegerte de alguien que no tuviera buenas intenciones. Pero hoy que eres adulta, ¿realmente sabes decir no fuerte y claramente? ¿Te sientes presionada? Si tienes novio, está junto a ti el chico que tanto te gusta o eres casada, debes saber que en cualquier relación sentimental se deben respetar los deseos sexuales de la pareja. Si tu voz interior te dice que no debes hacer algo, es porque no estás convencida. Entonces di no fuerte y claramente, y ese no incluye desde un beso, hasta una caricia o una relación sexual. Sigue tus sentimientos y no tengas pena de no querer acceder a las presiones de nadie. Incluso besar a un chico sin estar completamente convencida de querer hacerlo, crea una situación de estrés entre él y tú, y te hace sentir tan incómoda que se puede ocasionar una fractura en la relación. Cuidado con los pasos en falso No experimentes cosas nuevas sólo porque los demás lo hacen, tú vive tu propio momento cuando sientas que estás preparada para disfrutarlo y sin sentirte culpable. Piensa que el sexo debe ejercerse libremente, cuando tú te sientas bien y a gusto con la persona con la que estás. Sé siempre coherente con lo que piensas y actúa de acuerdo con lo que sabes que no te ocasionará sentimientos de culpa o arrepentimiento. Si tú sientes que alguien te está presionando sexualmente, con un beso, con cercanía física corporal, con la mirada, etc., aléjate de esa persona y si lo crees necesario habla con alguien de tu confianza sobre lo que está ocurriendo y pide ayuda. Lo mejor es que no te precipites para aceptar tener sexo, porque corres el riesgo de herirte a ti misma. Toma tus propias decisiones, no para darle gusto a nadie más, ni para ser aceptada en algún grupo, sino para sentirte bien contigo y con tu pareja. Punto G Descúbrete Descubre los misteriosos rincones de tu cuerpo. Como quiza ya sepas, el punto G femenino forma parte de tu anatomía y es un tejido que se encuentra en la pared frontal de la vagina, a aproximadamente cinco centímetros de su entrada. Es sumamente sensible porque está rodeado de terminaciones nerviosas y la mejor manera de estimularlo es explorarlo y tocarlo, o tener una penetración por detrás durante el acto sexual. Este enigmático y pequeño espacio de la anatomía femenina, se considera el foco de la máxima excitación en la mujer. Es una masa compuesta por nervios, situada a dos o tres pulgadas de la entrada de la vagina, y de forma parecida a un fríjol. Su tamaño es, aproximadamente, el de una moneda mediana, aunque su localización y dimensión, pueden variar entre una mujer y otra. Descubrir el Punto G, sin embargo, no es una tarea fácil, por lo que algunas mujeres llegan a creer que no lo poseen. Aquellas que sí lo han encontrado, dicen disfrutar mucho la posición de “perrito” durante el acto sexual, ya que le permite al pene del hombre, un mejor acceso a la pared del frente de la vagina, donde se encuentre dicho punto. Una presión firme, un ritmo rápido y mucha fricción, facilitarán el logro del orgasmo del Punto G. Es curioso cómo muchas mujeres, sienten una sensación parecida al deseo de orinar, cuando se comienza a estimular el punto, por lo que te recomendamos ir al baño antes de comenzar a hacer el amor. Es posible, además, que eyacules una pequeña cantidad de un líquido blanco o transparente, cuando llegues al clímax. Tal vez, a tu pareja y a ti, les cueste un poco de trabajo encontrar el “mágico Punto G” pero sin embargo, vale la pena, pues podrán adicionar placer, experiencia y nuevas sensaciones a la relación sexual. Así que, ¡inténtalo! ¡No pierdas la oportunidad de experimentar un nuevo tipo de orgasmo! Sin embargo, en años recientes se ha descubierto que el hombre también cuenta con un ‘sitio estratégico’ de sensibilidad extrema que si se sabe explorar, puede ser estimulado para desencadenar orgasmos de dimensiones no experimentadas. Muchos hombres no quieren descubrir este punto por considerarlo antihigiénico o por miedo a perder algo de su masculinidad, pero la realidad es que quienes lo han probado no dudan en repetir esta experiencia extremadamente satisfactoria. Se le ha llamado el punto G masculino, aunque en realidad se trata de la próstata, una glándula que genera el líquido seminal que transporta a los espermatozoides. Atrévete a estimularlo Si recibe un adecuado masaje, la próstata incita al hombre al orgasmo. Sin embargo, él no puede estimularse a sí mismo tan fácilmente, ya que su punto G está dentro del recto, por lo tanto será necesaria tu colaboración. ¿Quieres tratar? ¡Lo volverás loco! * Podrás sentir la forma de nuez que tiene la próstata si introduces con toda suavidad y delicadeza un dedo por el conducto anal y lo guías a través de su pared frontal. * Aproximadamente a cinco centímetros presionas hacia adelante, es decir, hacia su pene hasta notar el pequeño abultamiento a esa altura. * La posición que facilitará esta actividad es estando él acostado boca arriba con las rodillas contra el pecho, que para él será más excitante si tú lo pones en esa postura e inicias la exploración. * Dale un suave y pausado masaje hasta que lo hagas llegar al orgasmo, que será mucho más intenso que uno normal. Es importante insistir en que es sumamente delicado emplear el tacto en la zona anal, pues es un tejido muy susceptible de lastimarse si lo no lo haces con sutileza o si no empleas un lubricante. ¿Quieres que él goce el doble? Prodúcele un mayor placer estimulando su punto G al mismo tiempo que le practicas sexo oral o cuando él te esté penetrando. Sugerencias importantes Atrévete a darle a tu amor el enorme regalo de experimentar un nuevo placer desmedido. Pero es muy importante que antes tengas en cuenta los siguientes consejos: * Evita molestias o heridas teniendo las uñas bien recortadas. * Usa guantes de látex o un preservativo para una mayor protección. * Aplica en el dedo un lubricante a base de agua que encontrarás en cualquier farmacia. * Antes de introducirlo, toca suavemente la parte externa del ano, haciendo círculos. * Introduce la punta del dedo un centímetro dentro del conducto anal y gíralo pausadamente haciendo círculos en su interior. * Pregúntale a cada instante qué sensaciones que le produce cada movimiento. Aumenta el Placer Descubre nuevas formas de placer. El goce que produce la contemplación del cuerpo de la pareja se puede multiplicar infinitamente si se agregan caricias, besos y abrazos en el momento de la relación sexual. ¡Basta ya de sentirte reprimida! Es hora de dialogar con tu pareja sobre dónde y cómo te gustaría que te tocara para que ambos puedan disfrutar a plenitud y sin obstáculos del sexo. Uno de los métodos para llegar al orgasmo es la estimulación erógena, y los expertos en sexología han comprobado que las áreas que provocan más excitación en la mujer son la boca, a través de los besos, ya sean suaves o apasionados; desde el nacimiento del cabello hasta la frente; las sienes, las cejas, los párpados y las mejillas. Una bomba atómica son el lóbulo de la oreja, el cuello, los senos y el área alrededor del ombligo. Y para culminar, el punto máximo femenino es el clítoris, donde la sensibilidad y el placer se unen. Para el hombre, las caricias en los genitales son estímulos que provocan una excitación inmediata. Los hombros, las palmas de la mano, la espalda, el pecho y los pezones son sus otros puntos débiles en la intimidad. Con estos datos en cuenta, desde hoy comienza una nueva etapa en tu relación, y pídele a tu pareja que te ayude a localizar los rincones de sus cuerpos donde se esconde el placer. Comiencen la exploración erógena con besos en las manos y los dedos en un ambiente relajado, y extiéndanlos por todo el cuerpo. Mientras más se prolongue y se esmeren en el juego previo, mejor será el resultado final. Apresurarse y perder el tiempo quitándose la ropa inmediatamente, restará placer y beneplácito. Punto G Femenino El punto G Nuestra mitología erótica incluye miles de narraciones en las cuales da cuenta de la existencia de un punto secreto dentro del órgano sexual femenino sobre el que se centra la excitación sexual. Hoy esa creencia está científicamente probada. El punto G o G-Spot en Inglés es embriológicamente un equivalente de la próstata en el hombre, descubierta por el médico alemán Ernst Grafenberg quién escribió la obra acerca de “Una Zona Erótica Femenina”, ubicada en la pared anterior de la vagina a lo largo de la uretra, la cual se hincha mediante la estimulación sexual. Todas las mujeres lo tienen pero ello no significa que todas se estimulen positivamente y es más: a algunas mujeres les desagrada. El punto G implica que ciertas células del embrión humano se desarrollan de una u otra forma dependiendo de si corresponde a un varón o a una hembra. Así en las niñas, en la zona donde podría haber estado la próstata aparece la zona del punto G. Algunas autoridades médicas son escépticas sobre la existencia de éste punto pues es muy difícil de ubicar mediante autopsias y solo adquiere un tamaño relevante mediante la excitación sexual. El punto G se halla ubicado a lo largo de la parte superior frontal de la pared vaginal, avanzando unos cinco centímetros hacia el estómago. La mejor forma de localizarlo es insertar uno o dos dedos algo doblados hacia arriba. Realice un movimiento como queriendo decir con un gesto “ven aquí”. El área es del tamaño de un pequeño garbanzo pero que al excitarse adquiere el tamaño de una nuez y es probable que al ser estimulada la mujer sienta necesidad de orinar. Eso es porque al igual que la próstata cuando se agranda presiona nervios que controlan la vejiga urinaria. Si continúa la estimulación la molestia es reemplazada en muchas mujeres por una sensación placentera. Y más aún, algunas mujeres pueden llegar a experimentar orgasmo, incrementando en otras la longitud del orgasmo y habilitando multi-orgasmos. Punto G Masculino Los hombres también tendrían su Punto G Al parecer ésta zona o glándula no está a la vista. Para acceder a esa zona el hombre debería permitir que su pareja haga algo similar a lo descrito para la ubicación de ese punto en la mujer, pero en éste caso por el único orificio disponible: por el ano, lo cual dificulta su conocimiento en nuestra cultura. No obstante proliferan negocios que venden toda clase de aparatos para estimular estos puntos en ambos sexos. Uno de los métodos para llegar al orgasmo es la estimulación erógena y los expertos en sexología han comprobado que las áreas que provocan más excitación en la mujer son la boca, a través de los besos, ya sean suaves o apasionados; desde el nacimiento del cabello hasta la frente; las sienes, las cejas, los párpados y las mejillas. Una bomba atómica son el lóbulo de la oreja, el cuello, los senos y el área alrededor del ombligo. Y para culminar, el punto máximo femenino es el clítoris, donde la sensibilidad y el placer se unen. Para el hombre, carente del llamado punto G, las caricias en los genitales son estímulos que provocan una excitación inmediata, muy parecida a la que puede recibir la mujer cuando se le estimula esa zona rugosa de la vagina que los expertos definieron como punto G. Los hombros, las palmas de la mano, la espalda, el pecho y los pezones son sus otros puntos débiles en la intimidad. El frenillo, zona justo debajo del glande con el pene erecto, puede resultar muy estimulante. Pero sin duda alguna el hombre encuentra en los testículos uno de los llamados puntos G. Para casi todos los hombres es muy relajante que les acaricien los testículos, eso sí, siempre con suavidad. Para experimentar placer se debe de coger el pene con la mano y usar la otra para cubrir y recorrer los testículos y acariciar la zona entre estos y el ano. Esta zona es muy sensible. El escroto (bolsa que contiene los testículos) es como si fueran los labios exteriores de la mujer, por eso aunque las caricias y los besos produzcan sensaciones muy agradables, no es probable que desemboquen en un orgasmo. La localización del punto G en la mujer es mucho más complicada. Para ello, se debe mover el dedo hacia arriba y hacia abajo, adentro y afuera, la presión debe ser rítmica, fuerte y sostenida por 4 o 5 minutos. Muchos hombres se desesperan y muchas mujeres dicen no sentir placer por que no dan el tiempo suficiente para estimular esta zona; si se ha detectado bien, la mujer siente deseos de orinar en un principio, algo parecido a lo que le sucede al hombre cuando se le estimulan los testículos. En el caso de la mujer se debe detectar este punto antes de la penetración. En las mujeres es importante tener bien fortalecidos los músculos vaginales que son los que rodean la vagina y el ano. Estos músculos se fortalecerán con los ejercicios de Kegel, que ha visto que la estimulación, no solo puede ser por vía vaginal. En los hombres de igual manera la sensación de placer será mayor cuanto más fortalecidos tengan el pene y los testículos. En ambos casos la estimulación del punto G no es más que una masturbación que consiste en procurarse placer sexual uno mismo. Los hombres podrían disfrutar de una parte de su cuerpo equivalente al Punto G en la mujer, la glándula prostática, aunque no se suele estimular por el lugar en el que está (está escondido y los hombres no se suelen dejar tocar esa zona). Esta glándula no está a la vista, y para muchos de los hombres nunca existirá porque no se dejarán tocar su Punto G. Para acceder a él hay que introducir un dedo en su ano unos cinco centímetros y presionar hacia delante (hacia su pene) un pequeño abultamiento que se debe notar a esa altura. Quienes lo han probado no dudan en repetir, aunque son muchos los que no quieren descubrir este punto por miedo. Todavía quedan estos tabúes, pero cada pareja es libre de experimentar. El consejo de los expertos es utilizar un preservativo u otra cosa para lubricar la zona y evitar hacer daño. Continua....

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Los mejores errores de windows!(a que no podes no reirte)
Los mejores errores de windows!(a que no podes no reirte)
HumorporAnónimo5/26/2011

calculo que se rieron un rato RECUERDEN: *Comentar no cuesta nada *si te gustan mis post, seguime los que me agregan los agrego yo tmb *los puntos nunca estan demas

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Manual de los mejores chamuyos (hombres) parte I
Manual de los mejores chamuyos (hombres) parte I
HumorporAnónimo5/18/2011

CAPITULO I : TIPOS DE CHAMUYO Los chamuyeros nos valemos de diferentes armas para conquistar el amor de las muchachas. Para eso nacieron los chamuyos. Chamuyos hay miles. Se reinventan día a día. Vos podes estar inventando uno ahora mismo. Pero esto es mas bien general. Los más comunes y los no tanto. Hay que entender que los porcentajes son de efectividad, pero no así de belleza. Algunos chamuyos son exquisitos pero tienen un porcentaje de efectividad baja. Otros tienen un alto porcentaje de efectividad pero nada se pone en juego, es un planteo meramente conservador. Un hurra por quienes se juegan el todo por el todo, los chamuyeros de alma que prefieren salir a golear y no a buscar el empate y los penales. Dicho esto, aquí están, estos son. El Saludo (Porcentaje de efectividad: 50%) Requisitos: estar aprendiendo. Ser chico o novato. Este es el primero. Para novatos, para rookies. Es el primero que se aprende y el primero que se practica. En un boliche, generalmente, las primeras veces que estás saliendo a bailar, tímido aún (aunque tal vez un chanta en potencia), después de unas cuantas copitas o sea que estás MUY desinhibido tirás un: -Hola, ¿todo bien? O, más jugado: -Hola, ¿podemos hablar un segundito? La efectividad de este chamuyo es discutible. Yo lo atribuyo más al azar. No es ni osado ni timidón, es sin dudas el chamuyo más básico de la lista. Puede funcionar. Pero es probable que no. Depende mucho de los atributos físicos de quien lo practique. Calificación: Tal vez sea efectivo, la mitad de las chances son positivas, ya que no te jugás con nada. Es un planteo defensivo: no hay belleza en tu juego, querido. El Confundido (0,2%) Requisitos: Ser medio bobo, inseguro de sí mismo. Un clásico. Clásico por la cantidad de veces que fue practicado, no así por su eficacia, que es bajísima. Caso típico. Mina sola esperando a las amigas/novio. Divina ella, se la chamuyaron ya 300 tipos antes que vos. Te acercás, le tocás el hombro y le decís: -Perdoná, ¿vos ibas al San Pablo? O más jugado aún: -¿Sos vos? Marianela? Este chamuyo es uno de los peores, y no es recomendable casi en ningún caso. Las probabilidades de que resulte efectivo son casi nulas, las minas van a pensar que sos un repelotudo aún siendo lindo. Salvo que seas el más hermoso de Occidente, ni lo intentes. (Nota: la única variante accesible, que haría un poco menos nulo este chamuyo, es confundirla con alguna famosa modelo. Pero saldría de la categoría de confundido para pasar a ser un chanta nomás, así que no estoy seguro de que se pueda considerar lo mismo). Calificación: Berreta, infantil. Una en un millón te va a dar bola, y va a ser una estúpida. Pero después de todo, qué te importa. El Violento (2%) Requisitos: Alcohol en sangre. Hay un requerimiento casi fundamental para poder practicar esto, que apenas se puede considerar chamuyo: estar borracho. Caso contrario, las chances de que alguien se anime a hacer esto son bajísimas. Consiste en entrar a una pista de baile (la de cumbia es muy visitada; guarda con los novios) y pararse en un lugar bien concurrido. Cada presa que pase, es tomada del brazo/cintura y arrimada hacia el lugar del cazador (cuando digo tomar es tomar, fuerte, como un macho cabrío). El final es conocido: en un 98%, las mujeres se van a ir enojadas. De ese 98%, un tercio utilizará la nunca bien ponderada cachetada (se han visto carterazos). La única ventaja que tiene el chamuyo es que si el 2% restante agarra viaje, agarra viaje en serio. Vos me entendés. Calificación: Prácticamente suicida. Pero si funciona vas a ser feliz. El Bailarín (38%) Requisitos: huevos para sacar a bailar una minita. Este es peligroso pero efectivo. Hay que saber antes que nada que una de las cosas más peligrosas (y en lo posible se debe tratar de evitar) en el mundo del chamuyo es una ronda de mujeres bailando. Estamos hablando de la formación humana más inquebrantable que se ha visto desde la formación tortuga utilizada por las legiones romanas para la guerra. Una ronda de mujeres bailando es una barricada muy difícil de romper. Por lo tanto tratemos de evitarlas. El cazador entra en la pista (ritmos movidos, de cumbia o música latina preferentemente) y comienza a buscar presas. Siempre intentando evitar las rondas de a partir de 4 mujeres, se dirigirá hacia las parejas de mujeres o a lo sumo un trío. Se elije una y se la toma de las manos, comenzando a bailar. Es casi imposible que la mujer sea tan yegua de sacarte las manos y darse vuelta, por lo tanto casi con seguridad va a bailar con vos, aunque no tenga ganas. Acá la tenés que laburar vos. El primer paso ya lo diste: te miró y está bailando con vos. Si sos lindo, mostrá tus facciones. Si bailás bien, mové el cuerpo. Si no sos ni lindo ni bailás rico, al menos tenés que tener buena labia (si tampoco tenés buena labia dejá de leer). El mecanismo es el siguiente: tratás de coordinar tu voluntad con tus extremidades, para que al menos parezca que bailás, disimulando, sabiendo que ella y las amigas te están mirando de arriba abajo, y te acercas cada algunos segundos y le hablás al oído. Atención: vas a tener que hablar fuerte, para que te escuche de una, sin necesidad de repetir. Y estar concentrado escuchando: nada las irrita mas que la preguntita: “¿Qué?”. Las preguntas para hacer al oído son básicas: edad, nombre, procedencia, ¿novio?. En un plazo de como máximo 5 minutos, ya tiene que haber algun acercamiento o al menos tiene que haber respondido a algún estímulo. Caso contrario, a buscar otra, bailarín. Calificación: Difícil de realizar pero altamente efectivo. El Filósofo (16%) Requisitos: 900 palabras castellanas en el vocabulario y ganas de hablar boludeces. Acá llegó la hora de la verdad. Este es selecto: si tu lengua no hace karate, ni lo intentes. Hay que ser rápido y tu léxico tiene que ser nutrido. Acá primero tenés que entablar conversación. No te voy a enseñar cómo. De cualquier manera. Este chamuyo es profundo. Para llevarlo a cabo la mina tiene que, por lo menos, querer hablar con vos. Tal vez no le parecés un símbolo sexual. Pero algo en vos le interesa. Hay que usar ese punto. En cierto momento de la charla, comenzás a hablarle de la vida. Ahí va una muestra gratis: “Pasa que acá la gente está confundida. Con el solo hecho de ver el sol cada mañana deberíamos ser felices, ¿para qué el dinero?” “Yo creo que la vida es simplemente la vida, y si continúa o no es sencillamente irrelevante. ¿Coincidís conmigo?” “Mi vida pasa más por encontrar el amor verdadero que por tener pequeños encuentros cuasi sexuales. ¿Para qué, si no me dejan recuerdos vívidos para rememorar?” Dicho con el tono adecuado, y con la mina adecuada enfrente, puede funcionar. Atención que hay dos peligros. A) Hay peligro de enamoramiento (de parte de ella, más bien. Vos sos un chamuyero). B) Hay peligro de bagarto. Las lindas casi nunca se fijan en si sos inteligente o no. Atenti la tosca. Calificación: extraño. Si llegaste a utilizarlo es posible que funcione. El Directo (25%) Requisitos: ser directo, je. Y tener un poco de alcohol en la sangre facilitaría las cosas. Simple, concreto. Directo, en fin. Entrás al boliche, o en la parte de afuera, o en cualquier lugar con mujeres, te acercás y le decís directamente lo que querés hacer con ella. Ejemplos: “Que tal. ¿Me harías el favor de chaparme?” “Dame un beso” “CHAPAMEEEE” (este tal vez es un poco zafado). No pienses que la mina te va a chapar ahí nomás, no. Es muy difícil, tal vez no existe la posibilidad. Pero bien hecho, podés resultar simpático (sobretodo porque generalmente la gente que está alrededor se ríe de tu caradurez) y entrarle por ese lado. Tenés chances. Calificación: Simpático. Jugado pero puede funcar. El Romántico (30%) Requisitos: tener a mano un diccionario lleno de grasadas. Y ser un Sergio Denis cualquiera. Este es especial. Casi no se registran casos en que las minas se enojen. En el peor de los casos, la mina se rie y te hace una cara tierna. O al menos se rie de lo boludo que sos. Es difícil que caiga mal en la presa. Aún así, tampoco es infalible ni mucho menos. Son bajos los casos en los que ganás con este chamuyo. Pero vale la pena intentarlo. La idea principal es simular que estás enamorado de ella. Es totalmente inverosímil pero tal vez la conquiste tu simpatía. Tu tono es importante. Ejemplos: “Sos o no sos? Si, sos el amor de mi vida” “Disculpame pero creo que me enamoré” “En mi vida había visto algo tan lindo” Y demás cosas grasas. Si la mina es cursi, es casi tuya. Caso contrario, asegurate de que se note que estás jodiendo. Bien hecho es un chamuyo muy aceptable. Calificación: algo cursi. Peligroso en ese sentido pero puede que ande, si lo hacés bien. El Gentilicio (55%) Requisitos: imitar bien alguna tonada. Tal vez estemos hablando del más mítico y simpático de los chamuyos. Aún así, no deja de ser absolutamente simplón. Ojo: al mismo tiempo es jodido. Consiste en elegir una nacionalidad/provincia que hablen con linda tonada y ejecutarlo. Córdoba es un punto común. Atención: hay que estudiarse bien la tonada y los modismos. Puede resultar simpático, pero ni bien la mina se de cuenta que no sos cordobés anula todo lo bello del chamuyo. Tal vez te la ganes pero, ¿Dónde está la calidad? Vas y le entrás por ahí, diciendo cualquier cosa. Si estas en Buenos Aires pega mucho el “Qué linda porteñita, che!” (culeao esta permitido también). Al cuarto o quinto intento, alguna mina se va a interesar por conocerte. Mantené la tonada hasta que logres conquistarla. Nunca pierdas la gracia que tienen los provincianos. Con respecto a la nacionalidad, hacerse el extranjero es peligroso. Venezolano, Colombiano, y hasta Brasilero, está permitido y hasta recomendado. Pero no entres en Italiano o Francés, salvo que la tengas muy clara con el idioma. Tampoco te hagás el alemán porque vas muerto. Tirale algo de sangre caliente, que después de todo es lo que andan buscando. Calificación: el príncipe de los chamuyos. Bien hecho, es casi una fija. El Boludeador (0,5%) Requisitos: estar medio al pedo y haber rebotado ya muchas veces. Este no necesita introducciones baratas. Es muy discutido si se trata de un chamuyo o de... bueno, de otra cosa que no es un chamuyo. Pero bueno, primero la diversión. Estas al pedo y queres tirar tu último tirito. Probaste todos los que conocías y no te funcionó ninguno. Te entiendo. Acá lo único que tenés que hacer es entrarle a una mina, y mientras hablás, boludearle alevosamente, como hacen ellas cuando no les interesás. Ejemplos: "Estoy formando una banda y necesitamos un baterista, te copás?" ”Mi nombre? Hércules.” "El jueves hay partido, andamos buscando un 5 tapón... Como te ves?" “La barba? No, estoy en segundo año de la secundaria, pasa que repetí nueve veces cuarto grado...”. Y otras necedades pubertiles. Es casi imposible, pero tal vez a alguna le excite que la boludees. Por las dudas tiralo. Calificación: Poco serio. Barato, borracho. Prácticamente imposible. El Baboso (5%) Requisitos: ser un guaso de nacimiento. Puritanos abstenerse. Este es lindo, esto es jugar bien, esto es saber de mujeres. Esto es querer dar espectáculo. Es una frase, a lo sumo dos, que lo resume todo, vas directo al grano, después de todo, ¿qué es lo que buscamos de ellas? No hay más preámbulo, los ejemplos son superfluos: ”Disculpá, ¿sos virgen?” (delicatessen) “Te llego a agarrar y te dejo culito pal norte” (provinciano soft-porn) “Como te parto, mamá” (camionero remix 09) “Contigo tendría sexo toda la noche” (gallego ganador) “Yo, a vos te haría el amor” (rozando lo metrosexual) “Te violo mami” (vikingo nórdico) Y muchas otras. Lo lindo de este chamuyo es la improvisación, el misterio. Las novedades. La variedad. En otro momento comentaremos mas al respecto. Probablemente se enoje y te putee. Probablemente se ría y siga su camino. Tal vez alguna te golpee. ¿Ganartela? Difícil pero vale la pena intentarlo. Calificación: jogo bonito. La belleza hecha chamuyo. Una lástima que es casi imposible que funcione. La víctima / el humilde (27%) Requisitos: un par de dotes actorales. Muchos dirán que son dos diferentes, pero yo uno estos dos chamuyos ya que se parecen lo suficiente. La víctima y el humilde, la base es la misma. A ver cómo es esto: Consiste básicamente en dar lástima. O intentarlo. Ejemplo: “Pasa que anoche murió mi perro… Estoy destrozado”. “Claro, no me contestás porque soy feo…” “Por qué, dios, por qué me hiciste así?” “Nunca voy a poder estar con una chica como vos” A ver… no te aseguro nada. Pero bien hecho (si tirás algún lagrimón hasta puede que se la crea) puede resultar o bien simpático, o bien lastimoso, lo suficiente como para que se quede hablando con vos un rato. Y ahí está la base del chamuyo. Lograr que la mina hable un rato con vos es oro. Un buen chamuyero aprovecha esos minutitos para arrimar el bochín. La víctima y el humilde, bien realizados, te aseguran un par de minutos para tirar el anzuelo. Ojo, de ahí a que pique hay un tramo largo. Calificación: algo boludazo, pero puede funcionar, si sos Alfredo Alcón y la mina es la Madre Teresa… El Cantante (6%) Requisitos: muchas ganas de hacer papelones. Están pasando una canción. Una canción preferentemente romántica y preferentemente grasa. La escuchás. Y te gusta y de casualidad la sabés. Y la ves, es tu chica. Te gustó. Vas, suavecito, sin que te vea, y desde atrás, le cantas bajito pero que escuche tu voz masculina: “Quiero darte, mi libertad, mi vida, y desnudarte el alma, querida, y no dejar de abrazarte”. O se rie y dice, qué boludo; o te pega un cachetazo y se va casi enojada. Calificación: gracioso pero si querés ganar, se complica. Para intentar con una minita del montón. El Guardaespaldas (9%) Requisitos: Que el tipo sea una larva. O bien ser enorme, o bien tener los huevos enormes. O saber kung fu. La minita está hablando con un tipo que le habla, le habla, le habla y no pasa nada. Y la mina pone caritas. Te das cuenta que no le gusta, que no va a pasar nada, que el chabón es un bagre y a la mina no le interesa. Es decir, está buscando el momento justo para despacharlo. Ahí entrás vos, machazo. Te ponés al lado de ella y le tirás un: ”Pasa algo, mi amor?” (guiñando el ojo que él no ve). Si la mina de verdad quiere deshacerse de él, se va a prender en el operativo y tal vez consigas que finja ser tu novia / hermana. Después llegaría el momento de chamuyarla propiamente dicho. Hasta ahí todo lindo. El tema es que el muchacho se enfade y quiera golpearte. No vas a tener otra que pelearte, porque no hay nada más humillante que cagarte por algo que vos provocaste. Así que te arremangás y peleás. Guarda con este. Calificación: Medio raro. Sólo si estás cuasi enamorado de la mina. Peligroso: podés cobrar. El Rico (34%) Requisitos: no ser rico. El lugar ideal para practicarlo es en una barra, o en algún lugar donde estés parado o sentado pero puedas hablar claramente. Pistas de baile, olvídalo. Básicamente, tenés que lograr que la mina quiera usarte (mas bien usar tus pertenencias). Presumir tu auto, tu casa, tu jet ski, tu cuatriciclo, tu helipuerto o tu holding de empresas en Suiza son buenas ideas. Dos observaciones: A) si la conquistás, es una gran perra usadora, interesada y no vale nada. B) guarda con lo que decís. Sabelo que cuanto más mientas, menos la vas a seguir viendo. Las mentiras grandes son difíciles de sostener. Ejemplos: “Si queres ahora nos vamos en mi BM… Ah, no, hoy traje el 206, perdoname, ¿te subís igual o ni da? Mando un amigo a buscar el otro eh, no hay drama.” “El otro dia me quede en la arena con el auto, tuvo que venir papá con el helicóptero a sacarme… Un bajón, pero bueno, después el hidromasaje en casa me relajó.” Billetera mata galán, como dijo Jacobo: este es especial para feos. Si te la ganás, terminá de hacerlo y salí corriendo fingiendo que pasó algo con tus amigos. Si se entera que además de feo sos pobre te vas a sentir un poco mal (aunque hay quienes aseguran que es muy divertido que se enteren de que fuiste en el 152… “te llevo en el auto” y parar un taxi es una fórmula casi mágica para resolver estos encuentros. Ojo que si se enojan estas yeguas golpean). Calificación: si empezás a presumir, y se queda escuchando, altísimas chances. No te jugás casi nada. Eso sí: no esperes amor de estas lobas. El Mirón (70%) Requisitos: concentración mental nivel budista. Vos dirás, es fácil, ni siquiera hay que hablar. Pero es difícil. Muy difícil. Difícil y hermoso. Uno de los chamuyos mas sutiles. “Jogo Bonito”. Consiste en mirar a la presa, mirarla a los ojos, 10, 15, 20 minutos. Estoy hablando de mirada fija, cosa que pocos pueden hacer: no hay nada mas incendiario que una mina devolviéndote la mirada cuando la estas chapando con los ojos. Si te bancás dos arremetidas de miradas, estás listo para el show. No despegues tus ojos de los suyos. Ella va a intentar mantenerte la mirada, pero si sos macho al toque la va a bajar. Interesantes son los casos en los que ella no baja la mirada. En ese caso, es casi una fija que te vas del boliche con mujer. Pero como no es lo más normal, tenés que lograr que sea evidente que te gusta y que la estás comiendo con la mirada. Ojo, no mirada de pajero, no mirada de “mami, que linda estas”. Mirada de amor, mirada Juan Dhartes. Pasado un buen rato (siempre y cuando no se vaya, ojo con eso que te corta el mambo de una manera cruel), te acercas y las palabras fluyen, no me preguntes por qué. Calificación: el Afrodita, el Narciso de los chamuyos. Mucha calidad, para hacerlo hay que tener años en el tema. No cualquiera. Si lo hacés bien, es casi una fija. El Agrandado (0,1%) Requisitos: creerse mil, al menos unos instantes. Restringido para Brads Pitts. A ver. Acá estas jugando con fuego. Puede ser, sí, que a alguna le excite que tengas el ego por las nubes. Puede ser, también, que a alguna que otra le guste los chicos con autoestima y seguros de sí mismo. Pero es real también que la gran mayoría rechaza a los soberbios. Por lo tanto, hay que saber usarlo con la mina adecuada. No le pifies porque te quemás para toda la cosecha. En primer lugar, si no sos lindo o al menos fachero quedás excluído. Aún los lindos deben ser carismáticos. Así que no es para cualquiera. Primero lo primero: hay que saber pararse. Derecho, erguido, casi trabado. Mirándola como desde arriba. Segundo, hay que saber hablar. Sobradoramente, socarronamente, desde un lugar más alto que ella. Tercero, hay que meter bocadillos. Bocadillos que casi nunca caen bien. “No, yo vengo acá afuera porque ahí adentro no me dejan de chamuyar las minas…” “Sabes las minas que me dieron bola a mi? Y vos no me vas a dar bola?” “Yo podría estar con cualquier mina, y te elegí a vos… No te sentís orgullosa?” La verdad: el 99% se va a ir enojada. Y con razón, sos muy sorete. Pero ojo: el 1% existe y también existe la chance de que te encuentres uno de esos especimenes que les gusta el autoflagelamiento y les encanta tu soberbia. Si ganaste con este, tenés el título de chamuyero. Ojo, no te la creas. Calificación: no imposible pero sí dificilísimo. Las minas que gustan de los agrandados existen, pero nunca nadie las ha visto. Pequeños chamuyos: - El del trago: Consiste en comprar un trago (preferentemente frutal) e ir ofreciéndolo a todas las mujeres. Las chances son bajas pero es un recurso válido. Borrachos, felices. - El Famoso: hacerse el famoso es un recurso bajísimo pero tan chanta que puede funcionar. Importante nombrar alguna serie que esté al aire y tirar un nombre de un personaje que sea imposible que exista (ejemplo: “No ves Los Exitosos Pells? Bueno, yo soy Eusebio!”). La verdad, es un chamuyo boludísimo. Pero, quien te dice. En la guerra y en el chamuyo todo vale. -El Invitador: te parás en la barra, te apoyás, tranqui, fachero, al lado de la mina que te gusta. “Qué te vas a pedir?”. Lo que te conteste, pedís dos (y lo pagás vos, animal). Es cortés y probablemente abra una puerta. Ahí entrás con todo. -El deprimido: se desprende de “La víctima”, pero se puede considerar que está separado. Te sentás solo en la barra y empezás a tomar, un trago tras otro (de bebidas blancas preferentemente, no te tomes un daikiri que se te va a acercar el barman nomás). Flojos, abstenerse. Acá hay que escabiar. Si podés llorar, mejor. Alguna va a picar. Ahí hacés lo tuyo. partes II & III http://www.taringa.net/posts/humor/10677045/Manual-de-los-mejores-chamuyos-_hombres_-parte-II-Eamp_-III.html

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Manual de los mejores chamuyos (hombres) parte II & III
Manual de los mejores chamuyos (hombres) parte II & III
HumorporAnónimo5/18/2011

Acá estamos nuevamente para hacer la entrega final del Curso acelerado de Chamuyo. Con ustedes, capítulos II y III. CAPITULO II : LOS LUGARES Chamuyar, se puede chamuyar en cualquier lado. Lo sé, lo sabemos. Es así, en el ambiente se sabe. Pero, aún así, hay algunos lugares por defecto a los que concurrimos una vez y otra vez en búsqueda de carne nene, de carne. Aquí están estos son. El Boliche Y sí…. Y sí. Qué esperabas, es el escenario de la vida, la cancha de fútbol. La mesada para amasar tu pastafrola, el boliche nació para crear nuevos amoríos. No importa si sos lindo, feo, simpático, un ortiva de aquellos, un forrito agrandado, un estilista amanerado, un empleado del zoológico municipal, un recalcitrante comunista, un enfermo antisocial, un amante de los cómics o un terrorista talibán. Todos pueden, todos podemos ganar en el boliche. Sólo hay que saber cómo. Es el lugar convencional. Miles de mujeres presentes, cientos de mujeres borrachas, decenas de mujeres calientes. Nos están esperando. Calificación: el más común. Lo más normal. Lo convencional. No tiene mucho mérito, pero tampoco hay que restarle. Qué se yo. Es un boliche. La Playa Uhh… verano, olas, el viento… qué mas lindo que chamuyar at the beach. Es una alegría inconmensurable, un placer de los dioses. Uno de los lugares más afrodisíacos para chamuyar, para ganar y hasta para rebotar. Rebotar tiene su gustito en la praia. Esta comprobado científicamente que la arena genera fuertes estímulos seudo sexuales, y que el sonido del mar puede provocar orgasmos múltiples en los oídos de las damas. Dicho con otras palabras, es posible que te vean lindo sólo por estar en la playa (quemate, no seas gil de estar blanquito que no gusta). Ejemplo, costa argentina, pongamos un Mar del Plata, parador de una playa, te estás por comprar algo para tomar, hace 38 grados de térmica y el mar, como siempre, está frío como la san puta. Estás ahí en la barra y llega ella, divina, en bikini (gracias Dios), a lo sumo con un pareo, si es timidona… y dice “me das un licuado de durazno y naranja?”, y vos pensás, “encima cuida su salud, es sanita, me encantó”. En ese instante, las aletas de tiburón se desplegan, los colmillos de lobo cazador salen como garras, y te acercás convencido (insisto, convencido) de que la mina ya es tuya. En la playa no hay lugar para tibios. Es un todo o nada. Si vas con dudas, va a preferir seguir tomando sol con sus amigas (que no tengas dudas, están buenísimas como ella. Los motivos continúan siendo investigados, pero que van a estar buenísimas, te lo firmo). La mejor, en estos casos, y la mas recomendable, es llamar a tu grupo de amigos (o al menos a los más presentables, si traes a uno borracho y son las 3 de la tarde tal vez sea una táctica errada), y atacar al grupo entero, porque las chances, haciendo un simple cálculo, se multiplican: SIEMPRE; a alguna de las minas les va a gustar UNO de tus amigos. Eso te asegura contacto con un par de días, y un par de días es tiempo suficiente (para un chamuyero, claro) para enamorar por completo a la que elijas. En fin, es raro, no todos pueden, generalmente hay que ser muy extrovertido, no es cosa de todos los días. Entrar, penetrar, lograr entablar conversación en la playa no es moco de pavo. Calificación: Ojo. Sólo para expertos, la playa es un lugar divino pero difícil. Si entrás, probablemente termines casado con hijos. Si lográs entablar una relación, la playa los unirá para siempre (o para una noche, da igual). El Bar Claro que sí. Sí se puede y está muy bien probar, es original y es entretenido. Es cierto que no ofrece la variedad de recursos que te da, por ejemplo, un boliche. Eso no lo vamos a negar. Pero hay que utilizar el contexto a nuestro favor: gente tranquila, hablando, un bar oscuro (fundamental si te salió un forúnculo, te acabás de cortar el pelo, o si por cualquier motivo estás mas feo que de costumbre), música “chill out” (qué carajo será chill out), mesas… Jugá con la ventaja de que las mujeres no están, como siempre, bailando como bobis toda la noche. Aprovechá que por un rato, las tenés tranquilas y bien a tiro. Digámoslo, conversar en un bar es mas propicio que hacerlo en un boliche. De eso no hay dudas. La típica es acercarse (preferentemente de a 3, si si, no de a 4 ni de a 2, de a 3) a una mesa lindera a la propia (preferentemente con más de 4 mujeres), vaso en mano y si es posible un poco copeteado, y sacar un tema. Cuanto más bizarro el tema, más chances hay de ganar. El objetivo es sentarse. El resto de chamuyo. Calificación: Muy posible y entretenido. Hay que probar, altas chances. Es difícil que se nieguen a dejarte sentar (aunque hay yeguas que lo hacen). La Calle Llegamos al paraíso. El Edén, el rey, el príncipe de los escenarios. La reina. La calle es el lugar más difícil, mas imposible, más impenetrable para el chamuyo del buitre. Buitrear en la calle ya es digno de admirar. Ganar en la calle se puede, pero nunca nadie lo hizo. Y no me refiero a una peatonal, donde está lleno de mujeres prontas para salir, arregladas, caminando de acá para allá, enloquecidas por encontrar un hombre que finalmente calme sus ansias. Tampoco me refiero a esas Grandes Mujeres, con mayúscula, que alquilan su amor al mejor postor, que en la calle, y de noche, podés encontrar tranquilamente y más que chamuyar vas a tener que garpar. No, me refiero a una calle convencional, no sé, un Leandro Alem y Libertador, un 9 de Julio y Santa Fé. La calle propiamente dicha. Qué lugar señores. ¿Nunca viste en la calle una minita que te volvió loco? Que te das vuelta y decís, “la $)”/$)!($% madre, como ¡”(#!=?/$ va a estar con ese /%”&$% y no conmigo, hija de “!($/%”&, dios mio… que ¡/”#&$)”, la re ¡(#&/$ que los parió!” (y más insultos también, lo sé, lo sabés). Bueno, imaginate por un momento ir y entablar conversación, desplegar chamuyo, utilizar tácticas milenarias de seducción: en otras palabras, ser un ninja sigiloso enamorador de quinceañeras (chicos, en Argentina es legal a partir de los 18, anótenselo en la mano). El sueño del chamuyero. Calificación: el imposible, el cacique, el Zar de los escenarios de la vida misma para buitrear. Si sos tiburón, intentalo. Aunque pierdas, te bancamos a muerte. Si ganás pegame un tubazo y contame todo. El Casamiento Tranquilo, el casamiento pero de otro. Sabemos que el buitre es soltero por naturaleza. Mundialmente famoso gracias a Rompebodas (gracias Owen Wilson por mostrarnos que hay nuevos mundos que explorar), este escenario de chamuyo es, digámoslo… especial. Imaginate. Casamiento de un amigo/a/primo/pariente lejano, o simplemente, un desconocido, utilizando la ya legendaria táctica de colarse y chupar gratis (alcohol, malpensados). La novia suele invitar a sus amigas de la secundaria, de la facultad, inclusive algunas excitadas invitan amigas de la primaria, del curso de botánica, en fin, un abanico de posibilidades prácticamente infinito. A la variedad y cantidad (y tal vez calidad) hay que sumarle el contexto: nada más sensible al amor que una soltera en un casamiento. Estudios de dudosa procedencia aseguran que una mujer soltera en un casamiento tiene un 44% más de posibilidades de darte pelota, que esa misma mujer en otro momento o lugar. Por lo tanto, tus chances aumentan con el sólo hecho de entrar al establecimiento. Apelá al golpe bajo. Lográ que crean que serías un padre ejemplar y al mismo tiempo un amante de la diversión. Hacelas sentir, por un momento, que se podrían vestir de blanco. Por otro lado, y para confirmar su condición de gran escenario, los casamientos suelen tener una característica común: las mujeres son mas lindas. Tal vez gracias a las 18 horas de producción que les llevo arreglarse para ir a la fiesta, tal vez gracias a las 41 capas de maquillaje que tienne, o a las 20 veces que fueron a la peluquería, no lo sé, pero están lindas. Y la misma a la que en un boliche no le tirarías un tiro, acá es Evangelina Anderson. Atenti con verla a los dos días y que sea Gladis Florimonti. Guardiola con esto. Calificación: los casamientos son espectaculares. Alcohol gratis, gente borracha, mucho baile, mucha soltera sensible, y muchas (muchas) mujeres producidas y divinas. Altamente recomendado por quien les habla. La Oficina Atención, laburante! Hay que decir dos cosas a modo de preámbulo: 1) “no mezcles lo profesional con lo personal”. Esa frase tan trillada y que a priori uno dice “pero me chupa un hue…”, debo admitir, tiene mucho de cierto. Relacionarse más allá de lo sexual (e incluso sólo sexualmente) con una compañera de trabajo puede traer tantas satisfacciones como problemas. 2) Cómo nos gustan las compañeras de trabajo. No me pregunten si es por el gustito de fingir de día y concretar de noche, no me pregunten si es porque está lleno de bombas sexuales (lo está, no lo nieguen), no me pregunten por qué, pero es así. A quién no le gustaría hacer un pequeño encame con esa chiquita de Administración que tan linda voz tiene por teléfono, y que cuando la conociste personalmente (porque bajaste al piso 2) no te decepcionó. Quién no se ha arreglado particularmente para ir al trabajo porque sabe que en el escritorio contiguo trabaja una zorra de esas que se ven en los años bisiestos. En fin. Qué lindas son. Ahora sí. Como escenario, y en términos generales, resulta un lugar poco cómodo para chamuyar. En primer lugar, porque tal vez tu jefe ande cerca y te exija más laburo y menos cháchara. En segundo lugar, porque tal vez generes odio entre los hombres, que mientras fotocopian recibos te miran como diciendo “yo laburando como un pelotudo y essssste (si, con muchas s) no para de chamuyar”; y quedes como un pajero ante las mujeres (aunque después de todo, pensándolo bien, uno siempre queda como pajero). Ahora bien, dejando de lado el tema comodidad, qué gran lugar para el chamuyo. Qué lindo, cuánta emoción, verla todos los días, el acercamiento, el chamuyo en cuotas (porque claro, no le tirás los perros de una, sabés que si rebotás como una pelota, al otro día la volvés a ver, y ya lo va a saber toda la oficina), los comentarios intencionados, la respuesta tímida de ella ante los estímulos que no dejás de lanzarle… el típico “che, y salís este finde?”, con muchas ganas de que la respuesta sea “no, mis amigas se fueron de viaje al Principado de Andorra y vuelven a fin de año, estoy sola y encima me RE aburro en casa SOLA, miro pelis, como helado…” y con cada palabra que continúa vos te babeás más y más. No se puede dejar de comentar, no obstante, lo siguiente: las oficinas son, habitualmente, un nido de histéricas. Vas a encontrar muchas veces una mina divina, que te trata como si quisiera tener 9 hijos con vos, que (según vos, claro) “no me para de tirar onda boludo, es tremendo”, y muchas otras cosas, pero en realidad se trata de la típica “es así con todos”. Te dice que tenes lindos ojos, y cuando viene el de Comercial a traerle unos papeles le dice “te queda re lindo el pelo así”, y al rato decís la puta que los parió, o está enamorada de todos o nos está pelotudeando a todos. Nunca olvides el principio “La que es de todos, es de nadie”. Tal vez lo hagan simplemente por su personalidad repleta de histeria, tal vez porque la psicóloga les dijo “fortalecé tus relaciones laborales”, en fin, todas esas cosas que dicen los psicólogos, y que claramente nos perjudican. Guarda con esto. Calificación: todos lo hemos hecho y/o intentado. Hay buenas chances, y lo interesante es que se trata de un chamuyo a largo plazo: un poquito cada día, paso a paso, diría Mostaza; nada de apurarlas. Caminá con pie de plomo, pero adelante. Lugares poco convencionales (pero no menos entretenidos) La Iglesia: alto, hereje! Se puede, pero es difícil. Hay dos problemas fundamentales (en caso de que ganes): 1) tal vez quiera virginidad hasta el matrimonio. 2) tal vez te vayas al infierno. El infierno vaya y pase, pero la virginidad… Exceptuando esos detalles, el lugar es válido y se sabe, se sabe, en el ambiente se sabe, que las mujeres que uno ve en la Iglesia son superlativamente bellas. Sólo hay que animarse. Transporte público: Esto incluye colectivos y subtes. Es de público conocimiento que en cada colectivo viajan 2 mujeres increíbles por cada 15 pasajeros, y que en el subte viaja una yegua por vagón, en un día promedio. Apoyarlas es válido pero sólo dará placer instantáneo: nunca vas a llegar a enamorarla (si lográs enamorarla apoyándola es una perra de antología, casate). Si ganás en un transporte público no sos Dios, pero sos un Moisés, un Abraham. CAPÍTULO III: TIPOS DE MUJERES Por último, vamos a hablar de un tema fundamental. ¿Con qué se encuentra el cazador a la hora de ir en busca de su presa? ¿A qué nos enfrentamos? ¿Qué podemos esperar del otro lado? Bien, en este apartado analizaremos, en términos generales, algunos puntos comunes en las mujeres, situaciones y estilos de mujeres con los que nos toca convivir día a día. Por supuesto que hay mil tipos de mujeres más... Pero a modo de ejemplo y tomando a grandes rasgos las características, estas fueron las seleccionadas. Aquí están... ellas son. (Nota: las imágenes a partir de este momento dejan de ser de los Simpsons, por la sencilla razón de que no encontré fotos que describan estos tipos de mujeres; sí algunos, pero no todos. Por eso cabe aclarar que todas las imágenes que aparecen a partir de ahora son ilustrativas y corresponden a gustos y opiniones personales. Me hago cargo de todas ellas. Sí, a vos te hablo, Gladys Florimonti) La Perfecta Características: citando al Bambino “eeeesss una cooosssa de looocos”. Pero una actitud que deja mucho que desear. Ella no mira, ella examina. Ella no camina, se desplaza. Ella no toma, bebe sorbos sensuales. Ella no combina la ropa, la ropa le combina a ella. Es el clásico, el típico 10. La chica 10. Es divina. Es una diosa del Olimpo. La más linda entre las lindas, esa que antes que llegues, ya se la chamuyaron 160 tipos, muchos de ellos más lindos que vos, pero rechazó a todos, sin siquiera llegar a conocer su nombre. No le interesa tu dinero, tus facciones, tu simpatía, tu swing para el baile. A primera vista, no le interesa nada. Es más, la ves como aburrida, como con fiaca, como con ganas de irse, mientras sus amigas bailan. Pero atención: imposible is nothing. Algo le tiene que interesar, sólo hay que saber cómo entrarle. Aquí lo interesante. Es común en el ambiente, digamos en la atmósfera de los chamuyeros (esos que tienen los satélites prendidos y son capaces de darse vuelta toscamente porque a 155 metros se acerca una mujer a la que sin dudas, advirtió por su aroma), ver alguna de estas yeguas, las imposibles, las intocables, de la mano con un mamarracho, medio narigón, medio petiso, medio sucio, medio pobre, en fin, todo medio, ni siquiera es feo completo. Ni asco produce el tipo. Y la ves ahí, de la manito, a los besitos… y delante de todos eh! Eso sí, delante de todos. No lo oculta. Lo muestra. Dice, “este es mi novio”, está orgullosa de él. Y ahí recurrís a la frase (que suena envidiosa pero no lo es) “Es la ley del embudo, la más linda con el mas boludo”. Y vos dirás… tan boludo no es, si está con ese minon. Error. Es un boludo. Pasa que estas zorras, estas lobitas descorazonadas, después de tanto rechazar gente linda, por alguna extraña razón (que continúa siendo investigada por nuestros científicos en el CONICET) se fijan en gente fea y boluda. Y si no es fea, extraña. Y si no es extraña, distinta. O una combinación de todo esto. Feos, tranquilos: esto no significa que por ser un bagallo, freak y bicho antisocial, vas a conseguir a una de estas potras. Es más, todo lo contrario. Dedicate a la apicultura y hacé voto de castidad. Amigate con el sistema hermano. No te confundas. Esto solo una advertencia, un llamado de atención, para finalmente, todos juntos, de la mano, decir: SE PUEDE. ¿Es posible? ES POSIBLE. Es una cuestión de fingir. Simular. Mentir. Semblantear. Analizar. Nada es improvisación con las mujeres… Todo es cálculo. Sólo hay un axioma que debe ser respetado: “sé diferente”. Por más que seas Gael García Bernal, si vas a encararla del mismo modo que se la encararon los otros 160, vas a rebotar igual que esos otros 160. Sé original. Jugá con tu personalidad, si es que la tenés. Si no la tenés, inventate una, y que sea distinta. Llamale la atención. Y vas a lograr ser el “boludo” de la ley del embudo. Vamos para adelante. La histérica Características: nunca en la puta vida vas a entender qué quiere. Señores, llegamos al paradigma, al modelo vivo de la mujer argentina actual. El terreno más fértil para insertar nuestro chamuyo. Después de todo, si la mina es fácil, ¿dónde esta la belleza de la conquista? Lo que cuesta, vale hermano. Las histéricas conforman un abanico amplísimo: las hay espantosas, feas, normales, regulares tirando a pasables, dables, compañeras sexuales en ocasión nocturna, potras irrefrenables y ángeles caídos directamente del cielo. Pero todas tienen algo en común: se divierten con vos. Suena duro, lo sé. Es la dura realidad. El primer paso para resolver nuestro problema es aceptarlo. Sos para ellas un juguete. Te están BO-LU-DEAN-DO pibe. Asumilo. Una vez asumido, el resto es más fácil. Lo asumiste? Te doy 20 segundos. Ok. Sigamos. Te acercás. Es una presa más. Conseguís llegar a una charla, estás entablando la conversación… y ella, ella duda (eso te hace creer, en su cabeza ya tiene bien claro qué va a hacer y qué no), que sí, que no, te cierra la puerta pero deja el pie puesto, como que no está del todo cerrado el asunto… Y no sabés que hacer. Le tirás la boca y no se enoja, se rie pero te la corre. Y decís, puta que lo parió, aunque sea andate enojada. Te entiendo, nos pasó a todos. Hay una táctica. Seguime chango. Después de años de estudio exhaustivo, de investigación profunda y desinteresada, la Organización Mundial de la Salud ha dado una sentencia que, si bien se intuía en el ambiente, no deja de ser un alivio, porque nos entrega una solución a este problema universal: si querés ganarte una histérica, pensá como ella. Esa es la regla que hay que seguir. Todo se aplica. Todo se amolda a esta regla. A ver. Están hablando, y ella tiene trazado en su cabeza (atención, generalmente son cuasi idiotas, con severos trastornos a nivel psicológico y neurológico, pero para boludearte, son astrofísicas profesionales) todo lo que va a hacer y lo que no va a hacer con vos. Ejemplo: “si me tira la boca, se la corro. Si me abraza, lo abrazo. Si me dice que soy linda, le digo que él también. Si me vuelve a tirar la boca, se la corro y le pregunto qué quiere. Si me pregunta si tengo novio, soy ambigua en la respuesta. No me voy. Me quedo a hablarle un rato, me divierte. Al final, le doy unos besitos (o no)”. Este mecanismo, que parece sencillo, es un encadenamiento milenario de pensamientos que se transfiere genéticamente de madres a hijas. Es decir, si ganás y te enamorás, te espera una suegra del recontra carajo. Este modo de pensar, decía, se remonta a épocas ancestrales, en las cuales las mujeres antiguas ya histeriqueaban de igual modo (o peor) a los hombres de la época. No nos vayamos de tema. Ahora bien: pensemos como ellas. Invirtamos la situación: ella tiene trazado un plan de acción en el cual contempla todo lo que haría un pobre infeliz como vos, sediento de amor, caricia y chape. Pues bien: hacé lo contrario. En el momento en que le tirarías la boca (ellas lo saben, lo intuyen, no saben manejar un simple auto, pero intuir cuándo vas a tirarles la boca, eso lo hacen perfecto), saludala y decile que te vas. No te acerques, fingí desinterés (no macho, no te vayas, tranquilo, un pequeño desinterés. Después de todo, vos mismo fuiste a chamuyar). No te desesperes. Resumiendo: histeriqueá. Es la kriptonita de las histéricas. Su punto débil. Su talón de Aquiles. En fin. Atención: no te asegura nada. Esto solo te otorga una chance, que puede funcionar, o puede no hacerlo. Pero no hay dudas de que siguiendo cualquier otro tipo de alternativa, vas a fracasar rotundamente, y no te va a quedar otra que volver a tu casa, triste, solo, comerte una empanada que sobró de anoche, tomar un vaso de coca, masturbarte viendo I-SAT y a la camucha, hasta mañana. El histeriqueo con las histéricas te abre una puerta que, si sos hábil y la mina pica, no se cerrará jamás. La Fea Ortiva Características: particularmente fea, particularmente mala onda. Este es un caso emblemático, por lo indignante. A pesar de lo que se puede pensar a simple vista, es la única mujer que representa un desafío insuperable para un chamuyero. Sencillamente no hay solución. No puede resolverse una situación que involucre a estas infelices. Es triste pero real. Te chamuyaste a todo el boliche. Completo eh. No quedó ninguna sin probar. Todas ellas te rechazaron, obviamente (alguna hirió tus sentimientos, o incluso tu físico). Estás medio entonado, a punto caramelo, te tomaste un Caruso Lombardi con Speed y venís embaladísimo, no te desanimás, a pesar del constante rebote. Pero no te querés ir sin chape. Es esencial. Fuiste a bailar, pista de cumbia, pista de electrónica, semblanteaste en rockandroll, y nada, no entró ni una, y vos, chamuyero de ley, macho argentino, no te podés ir sin picotear algo. Brindo por la actitud. Ahí decidís ir a buscarla. Salís a matar, a todo o nada. A buscar a la fea. La fea que nadie quiere. La narigona. La bigotuda. La culona. La que le está sangrando la nariz. La que está vomitando contra una baranda porque empezó a tomar a las 6 de la tarde vino en cajita, siguió con cerveza Bieckert y culminó con altas dosis de Fernet Capri, un mamarracho absoluto, esas minas que no te acercás ni para pedirle fuego porque tenés miedo que te afane. Esa mina. La que nadie se le arrimó en toda la noche, un poco por su aspecto y un poco por su aroma. Ni hola le dijeron. Ni amigas tiene. El famoso y nunca bien ponderado bagarto. La ves, ahí, media escabio, media rota, con ojeras, no se depiló las axilas, un desastre. Encima tiene pinta de rápida, la muy zorra. Vos tenés el estómago que te está pidiendo el divorcio. Te zumban los oídos. Estás mareado. Preocupado. Son las seis menos cuarto y no te dieron ni un piquito. Venís caído anímicamente pero con ganas de levantarte. La viste. Te acercaste. Entablás conversación y la notás cortada. Notas que algo no anda bien. Esa mancha de fernet en su musculosa blanca agujereada te hace pensar que de seguro está medio tomada, por eso lo tomás con calma y proseguís. Van dos minutos y medio de chamuyo, no te dijo ni la edad, y ya tiraste la boca. Y bien hecho, sos un tiburón, un buitre, un chamuyero, que está soportando estoicamente su color verdoso y su olor a zarigüeya. Ya está, claro, dame un beso lobita, que me voy a casa con saliva ajena, al menos (esa frase suena fuerte, lo sé). Te banco, te bancamos todos nene. Pero no va nomás que la mina se te ofende. Te saca. Te empuja. Te da una cachetada. Te patea. Te insulta y luego te escupe. Se va ofendidísima, medio tambaleando, con el culo de dos plazas que tiene, moviéndolo, se le cae el jean y se le ve el comienzo de la raya del culo. Y vos te quedaste sólo, otra vez solo, y con el duro golpe de que ese proyecto de mujer, qué digo de mujer, ese proyecto de ser humano, te rebotó. Y vos, que fuiste, ahí tranquilo, a lo seguro, a lo que nunca falla… te llevaste un uppercut que te noqueó, estás sin respuestas. Amigo, compañero, debo decirte que aún no se ha hallado la solución para estas mujeres. Hay quien ha sugerido llevar un espejo de mano en el bolsillo, para sacarlo antes de tirar la boca y mostrarle a la presa (en el más amplio sentido de la palabra presa, porque hay chances de que haya pasado por el penal de Ezeiza) cuán desagradable es su rostro, cuán tupido está su acné, y cuántos carditos le sobran por debajo de la nariz y por sobre la boca. No está comprobado, y aunque intentando no se pierde nada, considero que llevar un instrumento ajeno al chamuyo para chamuyar un pobre bagarto que no se dio cuenta que lo es, puede considerarse en cierto modo exagerado. Por mi parte, lo dejo a tu criterio. Pero a tener cuidado con estas zorras, porque no sólo rebotan. Lastiman. La Extranjera Características:Exótica. Intrigante. Distinta. No le entendés un carajo cuando habla. Qué lindas son las extranjeras! No me digas que nunca dijiste algo como “la verdad que no es la gran cosa… Pero es gallega boludo, me mata la tonada!”. Si no lo dijiste, es hora de que lo digas. Anda a un boliche turístico (bueno, no tan turístico, mirá que está caro el asunto), arreglátelas, y conseguí un buen ejemplar de estas lobas, porque juro ante Dios que no te vas a arrepentir. Ponete en su lugar. Te vas a otro país, lejos de las responsabilidades, la familia, ¿la novia?, los compromisos, la gente conocida… Todo es nuevo. Estás listo para hacer destrozos sin que quede la menor evidencia. Como se dice habitualmente, si “lo que pasa en Bariloche, queda en Bariloche”, ¡imaginémonos donde quedan las cosas que pasan en otro país! Esta situación, ideal por donde se la mire, se ve aún mas acentuada en las mujeres. En primer lugar, porque tal vez se liberan más de las formas y quieren hombres, hombres y mas hombres. En segundo lugar, porque también es probable que vengan de un lugar con la cabeza más abierta, más liberal y… en fin, que le guste más la joda que el helado de limón. Y vos, chamuyero, vas a aprovecharte de ellas. Si se trata de una extranjera de países limítrofes, de más está decir que la brasileras afanan. Sangre caliente, carne abundante, es casi seguro que baila mejor que Pampita en el caño, y esa tonada, a mi no me joden, fue inventada para calentarnos. Como buen argentino, es probable que creamos que sabemos hablar en portugués. Esto puede resultar muy gracioso y recomiendo hacerlo (“voce quere danzar cunmigu? Coomo le gusta la jodinha a la garota!” y cosas aún más bizarras). Si preferís ser vos mismo y hablar en castellano, la realidad en este caso es que ella nos va a entender todo lo que digamos, y nosotros no vamos a entender un carajo de lo que nos dice. Qué te importa, después de todo. Vos asentí, decí que sí a todo, y si Dios quiere ligás brasilera. Eso sí, que no se te ocurra hacer la pelotudez de ponerte a discutir sobre Diego y Pelé (primero, porque el Diego es más grande y no hace falta discutirlo, y segundo porque pocas cosas están mas lejos del chamuyo que el fútbol. Duele pero es así).Esto también puede resultar muy gracioso, y también recomiendo hacerlo (todo me viene bien, por si no se dieron cuenta). Si se trata, en cambio, de una extranjera de un rincón más lejano, pongamos Europa o Estados Unidos, bueno, habrá que pilotearla con el inglés, italiano, francés, o lo que sea que hablen. Todo sirve, y si hay que adecuarse, tratá de imitar su tonada y aplicala al español. Las europeas suelen ser divinas, en cambio yanquis hay de todo tipo, aunque por lo general son imperialistamente putonas. Y de última, ¡es extranjera! Las españolas cotizan en bolsa: hablan en tu idioma pero pronuncian de una manera que te volvés loco. Y encima, es sabido que también a ellas les resulta curioso como hablamos los argentinos. Todo esta dado, no la dejes pasar. Otros destinos más exóticos son un misterio, te pueden salir bien o mal, las culturas son distintas y las costumbres también, pero siempre hay que intentar: si tenemos suerte, y le ponemos garra, nos llevamos una Copa Internacional, otra más para los estantes. La Doble G (Gordita Gauchita) Características: excedida de peso, y de amor. Está bien, digámoslo, no tiene el cuerpo de Dolo Barreiro. También es propicio admitir que su cara dista de ser lo que buscamos. Pero cabe a su vez un reconocimiento: no hay mujer en este mundo con más amor y afecto para dar que una Doble G. Son esas minas que se sacan un “muy bien 10, felicitado” en simpatía y buena onda. Nunca te van a dejar pagando, si te acercás a hablarles siempre van a tener a mano una sonrisa, una respuesta larga, una pregunta por tu vida y un claro interés en seguir hablando con vos. Olvidate de escucharles una respuesta monosilábica, cortada o con poca actitud.Y a la hora de los bifes, no creas que va a arrugar: siempre dispuesta para la batalla, es una especie de Indiana Jones del amor. No te falla nunca, es la rueda de auxilio de todo hombre hambriento de cariño. Estas mujeres, vale también la aclaración, son muchas veces las que hacen de intermediarias entre vos y una amiga de ella que te fichó. Las mujeres, por un tabú que seguimos intentando comprender (aunque cada vez menos, gracias a Dios), muchas veces temen acercarse a un hombre, sea por el miedo al rechazo, al ridículo o al qué dirán. La Doble G ha construido, Gauchita como ella sola, innumerable cantidad de parejas (ocasionales o definitivas) gracias a su infinita solidaridad. A quién no se le acercó una Doble G y le dijo “Hola, no te gusta mi amiga?” (está bien, que la amiga suele ser un desastre, es cierto, pero eso es jurisdicción de la Ley de Murphy y no mía). Todos, a lo largo de nuestra vida chamuyera, hemos recurrido a la hermosa (y pocas veces bien ponderada) Doble G. Y todos hemos partido absolutamente satisfechos, con una plenitud que sólo ellas saben dar. Nunca un “esto no”, nunca un “pará, no te desubiques”. Y si es necesario, las que van para adelante son ellas. Si una Doble G te fija en el boliche, no te vas a enterar porque no deja de mirarte, sino porque se acercó y te preguntó tu nombre, y, presentaciones mediante, te empieza a chamuyar ella a vos. No tienen miedo a nada, y la palabra “complejo” no figura en su vocabulario. Brindo por ellas: gracias por tanto, Doble G, perdón por tan poco. La Posible Características: Parece imposible. No lo es. Por último, vamos a analizar el particular caso de lo que hemos dado en llamar “La Posible”. Ha recibido, a lo largo de la historia, otros nombres, como por ejemplo “La Gloriosa”, “Simplemente Gracias”, “No Puedo Creer Que Me Diste Pelota”, y “¿Vos Me Viste Bien?”. Se trata, claro está, de aquella mujer que uno ve pasar, vamos a ejemplificar, en el boliche, y se da cuenta al instante que está mirando a la mujer mas linda del recinto, y sin que quede lugar a ninguna duda. Previa consulta con tus amistades, lo confirmás (Vox Populi, Vox Dei): no hay zorra en ese boliche que pueda atarle los cordones. Vos sos conciente y realista: no sos el rey de la pista, no sos precisamente George Clooney, y no sos un chamuyero estilo Darín en Nueve Reinas. Sos gauchito, pero la realidad te derrumba: no alcanza. Aún así, y siguiendo un mandato de vaya uno a saber quién o qué, inspirado en una confianza del más allá (una confianza que nunca habías experimentado antes), vos te acercás lentamente, como quien no quiere la cosa, trago en mano (si es por lo menos el quinto, esto podría explicar la confianza “del más allá”), paso firme, estabilidad dudosa, corazón en mano y chamuyo en la boca, directo hacia el objetivo, directo hacia… en ese momento, La Imposible. Embarcado en tamaña hazaña, de tintes épicos sin lugar a duda, tenés dentro tuyo una contradicción: una mitad de vos te está diciendo “andá papá, que es tuya”. La otra mitad insiste en gritarte “sos un pelotudo, se te va a cagar de la risa”. Antes de llegar finalmente al objetivo e intentar abordarlo (al mejor estilo bucanero del siglo XVIII), das media vuelta para ver las caras de tus amigos, que indefectiblemente resulta una mezcla poco disimulada de risa contenida y expectativa por el rebote inminente. Vos lo sabés: tienen más ganas de que rebotes que de ver a Argentina campéon del mundo en 2010. Lo ves en sus rostros poseídos por el demonio. Eso, sin embargo, no socava tu confianza, y seguís para adelante. Llegaste. “Hola”, le decís, un poco temeroso, un poco fingiendo ser un ganador, un poco esperando el cachetazo. Y de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve (gracias Silvio), un momento sublime, ves tu vida pasar por delante de tus ojos (en blanco y negro, obvio), ella se detiene, te mira, y escuchas el tan ansiado… “Hola”. Estás en tu salsa. No sólo está retetrabuena, sino que tiene voz, y no es joda, de ángel. No tenés dudas que si se pone a cantar una de Whitney Houston, gana Operación Triunfo 4, por afano (puede tener voz de camionero, pero te juro que cuando la escuches contestarte con amabilidad, va a parecer de ángel). Y vos, que fuiste con la idea “perdido por perdido…”, te llevaste de regalo la respuesta de esa Diosa del Olimpo, que, ya no hay dudas, quiere conversar con vos. Es este el momento, y no otro, de darse media vuelta lentamente, ojear a tus amigos y ver esas caras, las mismas que hace instantes contenían las risas, relamiéndose de envidia por tu pequeña victoria. Es placentero, lo recomiendo. Ahí te ponés a hablar, y descubrís que además de ser hermosa, tener voz de ángel, y de haberte contestado (lo cual ya valorás), la mina es simpática, femenina, buena onda, y, ya no hay dudas, quiere chacha con vos (reemplazá la palabra “chacha” por lo que quieras). Vos no lo podés creer, estás en el cielo. Lograste que la Imposible sea Posible, y para vos. Sos un héroe de tu tiempo, y todos lo sabemos y te bancamos. Yo, como diría Zambayonny, te considero mi hermano. Dale para adelante, no aflojés, y pase lo que pase (por el amor de Dios) pedile su MSN, ICQ, teléfono particular, celular, DNI, grupo sanguíneo, Código Postal, lo que vos quieras, pero un dato llevate. Puede dar para largo y te puede hacer muy feliz. Qué mas se puede decir, si es que caben mas elogios: esta mujer, además de proporcionarte una inmensa alegría desde todo punto de vista (sexual, psicológico, antropológico, filosófico, intelectual e incluso higiénico), va a lograr que adquieras una confianza tal, que a partir de ese momento no vas a parar de repetirte “si yo me gané esta mina, me puedo ganar cualquier mina”. Y ahí está. Lo descubriste. El secreto del chamuyo, ese secreto que nunca debe ser dicho a viva voz, que debe ser guardado y conservado por la importancia de que cada uno lo descubra solito. “Me puedo ganar cualquier mina”. Pero claro papá! Esa es la clave. La Imposible, ahora Posible, es la que nos da la enseñanza fundamental en esto del chamuyo. Como dijo Enrique Bunbury, “Todo arde si le aplicas la chispa adecuada”. De eso se trata. aca estan las aprtes II & III como prometi aca les dejo la parte I

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Naranja Molesta (muy bueno jaj)
HumorporAnónimo5/16/2011

La Naranja Molesta link: http://www.youtube.com/watch?v=rlxSvEuY_IA link: http://www.youtube.com/watch?v=R2iZi9W9k40 link: http://www.youtube.com/watch?v=awy0GX8UWY0&NR=1&feature=fvwp link: http://www.youtube.com/watch?v=v1Du3ORGEmY&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=gb17CS2xTtk&NR=1 link: http://www.youtube.com/watch?v=Em-T0IWezHk&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=Brao8_mnnuY&NR=1 link: http://www.youtube.com/watch?v=Fu05gu8WnpM&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=raH8yNRaNMg&feature=fvwrel link: http://www.youtube.com/watch?v=l8hAL_X8eLY&feature=fvwrel link: http://www.youtube.com/watch?v=bN_9WtYiclo&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=hniQKcTb2jE link: http://www.youtube.com/watch?v=IW7nejVIPRk&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=koMOb-Eld8w&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=9_OEyBKI77s&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=y84nvI9NgNQ&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=zPdhgyDiqJA&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=un1XA-WHvi4&NR=1&feature=fvwp link: http://www.youtube.com/watch?v=mq-vFjNUHHI&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=lJ0L-07GT9Y&feature=related

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