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Historia de la energía nuclear en Argentina
Historia de la energía nuclear en Argentina
EcologiaporAnónimo10/30/2010

Historia de La Energía nuclear en Argentina INTRODUCCIÓN La energía nucleoeléctrica plantea innumerables riesgos ambientales en cada uno de sus aspectos: minería, procesamiento de uranio, combustibles, reactores, residuos, etc. Las dificultades para mitigar esos riesgos y la magnitud del daño que pueden ocasionar ha hecho que su uso sea cada más resistido en todo el mundo. Es un método costoso y peligroso para producir electricidad. Sin embargo, su desarrollo ha sido impulsado por los gobiernos en diferentes partes del mundo. Argentina es uno de los países más «nuclearizados» de la región. Entre las razones que subyacen a esa decisión ha estado el factor «estratégico» o militarista: un país con tecnología nuclear es un país que posee o está en condiciones de tener capacidad bélica nuclear. El presente informe describe el desarrollo de la empresa INVAP SE, una de las empresas clave en el desarrollo nuclear argentino. No pretende ser una descripción abarcadora de todo el desarrollo nuclear nacional, aunque la historia de INVAP describe buena parte del mismo. En el desarrollo de esta empresa se conjugan los planes militares nacionales, los intereses bélicos de otros países, una concepción tecnócrata del desarrollo y la búsqueda de la supervivencia de una compañía que fue diseñada para un contexto político y social que hoy ya no existe. Pero este no es un informe sobre el pasado. Actualmente, la empresa INVAP ha colocado a la Argentina en una compleja situación. INVAP se ha comprometido a ingresar a nuestro país residuos nucleares desde Australia, operación que está prohibida por el artículo 41 de la Constitución Nacional. Este compromiso se ha plasmado en un contrato comercial firmado por INVAP en julio de 2000. Pero a pesar de la ilegalidad de la operación, existen intenciones de respaldarla desde el propio Estado Nacional. El Gobierno de Fernando De la Rua firmó un Acuerdo Nuclear bilateral con Australia con ese objetivo, el cual está ahora en proceso de ratificación en el Congreso Nacional. Esta es una nueva demostración de una compleja y poderosa trama de vínculos e intereses entre distintos sectores políticos en relación con la cuestión nuclear. Este nuevo escándalo internacional que se genera en torno de los negocios nucleares de INVAP exige una profunda reflexión acerca del papel que ha jugado esta empresa a lo largo de los últimos 25 años. También debería motivar un cambio sustancial en las prioridades de inversión en ciencia y tecnología, dejando de lado tecnologías peligrosas y resistidas por la sociedad, como es el caso de la energía nuclear, y dar prioridad a tecnologías limpias, seguras y de plena aceptación Poco después de producirse en la Argentina el golpe militar de 1976 que llevó al Gobierno Nacional a la Junta Militar presidida por el General Jorge R. Videla, se puede verificar una notable ampliación de las actividades y desarrollos en el área nuclear, muchas de las cuales tuvieron un desarrollo secreto y paralelo a las actividades oficiales y públicas. Se abre entonces un período caracterizado por un notable incremento en la militarización de la actividad nuclear. Es así que bajo el objetivo de alcanzar «el dominio del ciclo del combustible nuclear» primero se definen los objetivos en esta materia y luego se establece el llamado Plan Nuclear Argentino (Decretos 3183/77 y 302/79 respectivamente). El Plan Nuclear preveía llegar a finales de los '90 con seis plantas atómicas y un número extraordinario de proyectos e instalaciones en todo el país, que abarcarían desde la minería del uranio, la fabricación de combustibles, la obtención de plutonio y hasta un «basurero» nuclear. Es en ese marco en el que comienza la historia de la empresa INVAP. El 3 de septiembre de 1976 se conformó el directorio de INVestigaciones APlicadas Sociedad del Estado (INVAP S.E.) como empresa propiedad de la Provincia de Río Negro, mediante el Decreto provincial 661/76. Nació ligada a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) mediante un convenio por el que puede hacerse cargo de proyectos de Investigación y Desarrollo de la misma. Ese convenio fue firmado por el presidente de la CNEA, el capitán de Navío Carlos Castro Madero, el gobernador de la provincia de Río Negro, contralmirante Aldo Luis Bachmann, y el presidente de INVAP, capitán de Fragata José Gregorio. Todos ellos miembros de la Armada Argentina. El convenio fue firmado el 6 de septiembre de 1976. En el mismo se lee la amplia cesión de atribuciones hacia el nuevo ente. Allí dice que, entre otros, es objetivo de INVAP «participar directamente en el desarrollo de procesos y obtención de productos de alto nivel tecnológico de interés específico para el cumplimiento del Plan Nuclear al que la CNEA se halla abocada; optimizar el uso del personal e raestructura, requeridos para el objetivo anterior...». El Dr. Conrado Varotto, en ese entonces Jefe del programa e «Investigaciones Aplicadas» de la CNEA que funcionaba en el Centro Atómico Bariloche (CAB), fue uno de los entusiastas impulsores locales de la creación de este organismo2. La existencia del CAB se vincula a que fue en Bariloche donde tuvo su origen el desarrollo nuclear argentino con el fraude de los experimentos del científico austríaco Ronald Richter, en busca del dominio de la fusión atómica. La presencia de militares conduciendo ambos organismos nucleares, CNEA e INVAP, no debe sorprender. La participación de la Armada Argentina en la actividad nuclear es significativa. Luego de sus dos primeros años de existencia (1950-1952) en que fue conducida por un Coronel de Ejército, cuatro altos jefes de la Marina se sucedieron en la presidencia de la CNEA hasta enero de 1984, independientemente de que durante ese periodo el gobierno fuera civil o dictatorial.4 Esta influencia se potenció durante el gobierno militar que gobernó la Argentina entre 1976-1983.5 INVAP nació como un brazo operativo de la CNEA para proyectos que se desarrollarían de manera no pública, en forma secreta o «clandestina». Luego de la caída de la dictadura en 1983 la CNEA pasó a ser administrada por civiles y la relación con INVAP comenzó a presentar algunas grietas. Si bien esta nueva situación condujo a que INVAP se vea obligado a buscar nuevos proyectos para sobrevivir, su relación con la CNEA seguiría siendo su principal apoyo. DESARROLLO INICIAL DURANTE LA DICTADURA En 1976, mientras la dictadura militar en pleno apogeo desataba la más feroz represión que registraría la historia argentina, los directivos de la CNEA buscaban cómo profundizar la actividad nuclear en forma secreta. Con inmensos presupuestos procuraban el dominio total en materia de lo más sensible de la tecnología nuclear, con la clara intención de adquirir capacidad industrial y militar en ese terreno. En dicho contexto se constituyó INVAP y se le asignaron sus primeras «funciones». Alquiló viejos y pequeños hoteles de la ciudad turística de Bariloche, a 1500 Km al Sur de Buenos Aires. Poco tiempo después comenzó a producir sus primeros desarrollos tecnológicos y a diseñar nuevas instalaciones ¿Qué tipo de instalaciones? Nada menos que una planta de enriquecimiento de uranio por difusión gaseosa. ( Videla) El desarrollo de la tecnología del enriquecimiento de uranio se inició en 1978, en Pilcaniyeu, un pequeñísimo paraje desértico de la provincia de Río Negro, a unos 60 kilómetros de Bariloche, donde se comenzaron a levantar instalaciones a mediados de 1979 en un predio de 8.900 hectáreas. Un verdadero ejército de más de 1.000 personas, cientos de ellos trasladados diariamente por tren, trabajaron en el proyecto Pilcaniyeu, en lo que buscaría convertirse en la versión argentina de «Los Alamos». Albañiles, soldadores, calderistas, electricistas, mecánicos, técnicos electrónicos, especialistas en los más diversos oficios y decenas de profesionales en física, matemáticas, química e ingeniería, en el más absoluto secreto, comenzaron a dar forma a uno de los más ambiciosos proyectos de militares y científicos argentinos. Otro de esos proyectos sería la planta de procesamiento de combustibles quemados para obtener plutonio en la Provincia de Buenos Aires.8 En Pilcaniyeu se fueron desarrollando paso a paso los galpones de almacén de materias primas y componentes, la planta de producción electrolítica de flúor, las de tetra y hexafluoruro de uranio, la de cerámica para producir membranas filtrantes y la de producción de los tubos largos de esas membranas, la planta de ensamblado de tubos en las unidades de intercambio isotópico, los comedores, vestuarios y alojamiento, la usina, la planta de aceite (sustancia especial que lubrica y sella los compresores del proceso) y obviamente la planta de enriquecimiento, incluyendo la primera etapa piloto de escala 1:1, llamada «Mock up», la segunda de producción, la A1, la planta de cascadas de difusión gaseosa. También se deben contabilizar las plantas piloto de esponja de Circonio y de Berilio y los talleres que en otras ciudades producían en secreto compresores, filtros, válvulas, etc. Así, en pleno desierto inhóspito y despoblado se desarrolló un verdadero pueblo, con una usina de generación de energía que podría alimentar eléctricamente a toda la ciudad de Bariloche. La construcción de la tercera etapa, la A2, estaba prevista para la década de los '90,pero ya con INVAP fuera del complejo y con CNEA a cargo del proyecto. Obviamente, este desarrollo que pasaba desapercibido para la sociedad argentina, fruto de la desinformación reinante, era una de las actividades sospechadas y observadas desde el ámbito nuclear internacional. Más aún, estos desarrollos alimentaron la fuerte competencia que existía con los militares y el sector nuclear brasileño, quienes desarrollaban, casi en paralelo, programas similares. Esta «carrera» consumió enormes recursos económicos y científicos y, hasta hoy, el sector nuclear no ha hecho una debida autocrítica al respecto.9 Sorpresivamente, en noviembre de 1983, la palabra Pilcaniyeu saltó a las primeras planasde los diarios del país. A escasas semanas del fin de la dictadura y del comienzo del gobierno democrático del Dr. Raúl Alfonsín, el que sería el último presidente militar de la CNEA, el vicealmirante Castro Madero anunció de manera triunfalista que la Argentina había logrado enriquecer Uranio en la planta (secreta) de Pilcaniyeu.10 Los medios nacionales le dieron amplia cobertura al logro anunciado por la CNEA, pero sin que exista un análisis crítico de esa situación11. Es notable cómo los principales partidos políticos y los medios de comunicación le dieron apoyo a estos desarrollos, aún los más conflictivos, oscuros y militaristas del programa nuclear. Sin embargo, ante la opinión pública, la situación era bien diferente. El fin de la Dictadura Militar se produjo precipitadamente a partir de la derrota militar en la Guerra de Malvinas en junio de 1982. Se exacerbó entonces en la sociedad un profundo rechazo por ese gobierno y por las actividades militares en general. El anuncio de Castro Madero, pocos días antes de que finalizara el gobierno militar, se asimila a una maniobra propagandística y de intento de blanqueo de una actividad que le había costado mucho dinero a la sociedad y que sufría ya serias denuncias de violaciones a los derechos humanos y de «desapariciones» en el sector que había comandado el almirante. También el sorprendente anuncio de Castro Madero servía para ocultar el accidente ocurrido dos meses antes en el reactor de investigación RA-2 del Centro Atómico Constituyentes (Buenos Aires) que había costado la vida de un técnico.12 El propósito declarado entonces de la planta de Pilcaniyeu era producir uranio enriquecido al 20% para ser utilizado en reactores de investigación y combustible levemente enriquecido para reactores de potencia. De todos modos, la obtención de uranio enriquecido para ser usado en armas nucleares (al 90%) era factible en una planta de ese tipo, estimándose una posible producción de suficiente material para construir un explosivo nuclear por año. Años más tarde Castro Madero reconoció que la Argentina habría podido construir una bomba atómica si lo hubiera querido. (Raul Alfonsín) Durante la última semana de noviembre, a pocos días del anuncio de Castro Madero, Argentina recibió la urgente visita del titular de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), Hans Blix. El objetivo era interiorizarse sobre la situación del programa nuclear argentino, el cual había sido seguido con recelo por el resto del mundo durante los años de la dictadura. Coincidentemente con la visita de Hans Blix y de la multiplicación de expresiones de orgullo y algarabía por parte de diversos sectores ultra-nacionalistas, el vicealmirante Castro Madero debió salir al cruce de diversas acusaciones que provenían de organismos de derechos humanos sobre desapariciones de personas y persecuciones en el sector nuclear argentino.14 El titular del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), Emilio Fermín Mignone, lo responsabilizó de acciones represivas y de desapariciones de por lo menos 12 científicos de ese organismo. Luego de haber mantenido reuniones con autoridades del sector nuclear, con las autoridades nacionales recientemente electas y poco antes de partir de la Argentina, el titular de la AIEA remarcó que «en estos momentos, las plantas de reprocesamiento y enriquecimiento de uranio no están sometidas a regímenes de salvaguardia».15 Blix procuró convencer a los futuros funcionarios del Gobierno de Alfonsín, de blanquear el programa nuclear y colocar las instalaciones bajo los regímenes de inspecciones internacionales. Al mismo tiempo Castro Madero confrontaba tales apreciaciones diciendo que la Argentina «no debe firmar el tratado de no proliferación».16 Luego de varios años de finalizado el gobierno militar y luego de una renovación de autoridades tanto en INVAP y la CNEA, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) descubriría que el anuncio había sido una mentira: nunca la Argentina logró enriquecer uranio, a pesar de lo dicho y de lo gastado. El anuncio de 1983 era parte de un juego militar- civil de desinformación y presiones. El engaño siguió durante varios años más, hasta 1991; se intervinieron aproximadamente 200 millones de dólares además de los 100 millones oficialmente reconocidos. Se supone que durante el gobierno militar ya se habían gastado no menos de 300 millones de dólares. En 1987 se buscó realizar las inversiones necesarias para concluir la planta con el objetivo de fabricar unos 40 elementos combustibles enriquecidos al 20% para Argelia y otros 70 elementos para Irán. Más adelante se describirán esas operaciones. La historia del enriquecimiento de uranio es una muestra clara del procedimiento utilizado por la CNEA e INVAP durante la dictadura. Este programa secreto paralelo le representó enormes costos económicos a la Argentina y una sombra de sospechas que cubrió al país por mucho tiempo en el plano internacional, debido a la firme presunción de la existencia de programas nucleares militares paralelos. Vale como muestra del secretismo utilizado por el INVAP las declaraciones que años más tarde realizó el Ing. Jorge Cosentino, prestigioso científico de la CNEA: «Pensé que conocía la totalidad de los planes nucleares argentinos por mis 31 años en la CNEA. Sin embargo, en noviembre de 1983, supe, a través de la radio de un taxi, en Bariloche, que la Argentina había llegado al enriquecimiento de uranio, en un programa desarrollado en cinco años. Yo había sustituido interinamente algunas veces al vicealmirante Castro Madero (en la presidencia de la CNEA), más nunca supe nada. Un taxista, con su radio, es quien me contó el secreto». (CNEA) El Plutonio también es partedel programa Paralelamente, mientras en el país se producía un proceso de destrucción y debilitamiento de todo el sistema universitario, con un éxodo masivo de científicos y técnicos, en 1978 se creó la Carrera de Ingeniería Nuclear en el Instituto de Física «Balseiro» en Bariloche, dotándolo de herramientas tales como un reactor de investigación y docencia de 500 kW, el RA-6, diseñado por INVAP. Este reactor fue inaugurado en 1982. De este modo se consolidaba, en el área de formación de cuadros profesionales, un proyecto de largo alcance que era único y desvinculado del resto del país. Al mismo tiempo, INVAP también se vería involucrado en el desarrollo de otro reactor con algunas características muy particulares, aunque repitiendo la metodología del secreto y el ocultamiento. El RA-7, RXI o RPI (Reactor de Potencia Intermedia), fue otro proyecto simultáneo (1980-1982) con el de enriquecimiento de uranio, que se efectuaba en un edificio del Centro Atómico Constituyentes. Se trató del diseño de un reactor de 100 MW de potencia (Reactor de potencia intermedia) térmica con el objeto público de desarrollar tecnología, pero cuyo objetivo real era la producción de plutonio. Para este proyecto se llegó a comprar el agua pesada a China clandestinamente.18 El teniente-coronel Hugo Durán ejercía entonces la jefatura del departamento de Reactores de la CNEA. Bajo su conducción se encaró el diseño y construcción de este reactor «plutonígeno», es decir, productor de plutonio. Los elementos combustibles irradiados en este reactor, ricos en plutonio, serían reprocesados luego en la planta secreta de reprocesamiento de Ezeiza,que CNEA estaba diseñando y construyendo bajo la supervisión del coronel Luis Arguello. Hay que recordar que los combustibles quemados de Atucha I estaban bajo un régimen de control establecido con la empresa KWU (la rama nuclear de Siemens) de Alemania y no podrían ser legalmente utilizados para producir plutonio en secreto. La planta de reprocesamiento jamás llegó a funcionar, a pesar de los 300 millones de dólares gastados en ella. Las instalaciones fueron finalmente reconvertidas19. El Plutonio que se produciría podía tener uso civil o militar. Como pantalla en el Centro Atómico Constituyentes existía un grupo dentro del Departamento de Combustibles dirigido por el capitán de Fragata Domingo Giorgetti, el grupo OXIM, encargado de la búsqueda de uso civil para los óxidos mixtos de uranio y plutonio que se iban a producir. La jefatura del Departamento de Reactores de la CNEA tenía una conducción formal de los trabajos de desarrollo de reactores; en la práctica, los trabajos eran realizados por un numeroso grupo de profesionales de INVAP, coordinados por el Lic. Juan José Gil Gerbino. El período de construcción proyectado para el RA-7 era de 1982 a 1988. Luego de la derrota militar argentina en las Islas Malvinas (junio 1982), el Coronel Durán fue desplazado de su puesto y el propio Vicealmirante Castro Madero, presidente de la CNEA se hizo cargo de reorientar los proyectos de reactores, modificando el objetivo del RA-7. Ya no sería el RA-7 un actor «plutonígeno», sino un reactor compacto para un submarino propulsado por energía nuclear. Se reactualizaba así la intención, ya lanzada en 1970, por parte de la Armada Argentina para que la CNEA diseñara un reactor de propulsión naval20. El submarino sería construido en los Astilleros Domeq García. Mientras tanto en el edificio de Arribeños de la CNEA, sede del área de centrales nucleares dirigida por el capitán de Navío H. Leibovich, tenía su oficina el capitán de Fragata A. Terranova, encargado de la coordinación entre la CNEA y el astillero. El reactor del submarino fue otro proyecto muy costoso que emprendió INVAP a solicitud de la CNEA. El proyecto incluia el armado de cuatro submarinos adquiridos desarmados a Alemania. Estos cuatro submarinos formaban parte de un acuerdo multimillonario firmado en 1979 con la empresa alemana Thyseen Nordeseewerke. Los submarinos habían sido adquiridos por el almirante Massera y formaban parte del sueño de convertir a la Argentina en una potencia militar Los intentos para concluir este proyecto continuaron aún durante el gobierno de Alfonsín. El fracaso de este plan fue absoluto. Según algunas fuentes, se gastaron más de 1.200 millones de dólares en ellos. Los submarinos, desarmados, fueron vendidos en 1996 como simple chatarra (Almirante Massera) LOS PRIMEROS AÑOS DE DEMOCRACIA Sin grandes cambios El cambio de Gobierno a finales de 1983 trajo expectativas de cambio, pero lo cierto es que son muchas las iniciativas que la CNEA e INVAP venían desarrollando durante la dictadura que continuaron su curso durante los primeros años de la democracia. Se colocó en la Pre sidencia de la CNEA al Ing. Alberto Constantini, que, si bien fue el primer presidente civil de esa institución, contaba con antecedentes y métodos de conducción que lo emparentaban fuertemente con el antiguo régimen militar.22 Como ya fue mencionado, los esfuerzos destinados a desarrollar un reactor para impulsar un submarino nuclear continuaron su curso. En 1986 el titular de la Armada, vicealmirante Ramón Arosa, anunció que en unos dos años más la Argentina ya tendría su primer submarino nuclear.23 Durante 1988 los directivos de la CNEA se quejaron por la mala prensa que el programa nuclear argentino tenía a nivel internacional; lo cierto es que la continuidad del proyecto del reactor para un submarino de manera secreta, o no declarada, era una de los motivos de sospechas. Según Nucleonics Week en agosto de 1988 la presidencia de la CNEA rechazó los informes de prensa, tanto nacionales como extranjeros, que señalaban que la CNEA proyectaba un reactor para un submarino, diciendo que «ni un centavo» se estaba gastando en ese proyecto. Pero otro funcionario del gobierno, señaló que la CNEA había hablado «prematuramente » y que el gobierno todavía no había abandonado el proyecto. «Nucleonics Week supo que, luego de la guerra de Malvinas, la CNEA había hecho un estudio de factibilidad de un reactor de agua ligera para un submarino, los resultados son desconocidos ».24 Pero el progresivo debilitamiento del poder militar y su consiguiente declive presupuestario, así como también la disminución de los gigantescos presupuestos anuales con que contaba la CNEA, fueron erosionando los proyectos más conflictivos para ser desarrollados en un contexto democrático como era el caso del submarino nuclear.25 Así, el vicealmirante Castro Madero, que había logrado sobrevivir como asesor de la CNEA, comenzó a darle un nuevo giro al reactor compacto del submarino que desarrollaba con INVAP. Así nació el CAREM. En 1988 Castro Madero reconoció que había realizado, durante el gobierno militar, el estudio de factibilidad para un reactor de un submarino que utilizaría uranio enriquecido al 20% y que la decisión estaba entonces en manos del presidente Alfonsín. También señaló que no existía mucha diferencia entre el reactor del submarino y el reactor modular pequeño (25 MW) para producir electricidad que estaba entonces bajo su dirección: el CAREM.26 El «estudio de factibilidad» del motor para submarinos nucleares al que hace referencia Castro Madero costó unos 90 millones de dólares.27 La continuidad durante el gobierno de Alfonsín de proyectos tales como el reactor para un submarino a cargo de la CNEA e INVAP muestra claramente la falta de transparencia que tuvo la actividad nuclear, aún durante los primeros años de la democracia fruto de una práctica de secreto militar que siempre tiñó a ese sector y en particular, a áreas como INVAP. La situación siguió siendo tan poco clara que los laboratorios de Pilcaniyeu permanecieron cerrados a la mirada pública por mucho tiempo más. Se sospechaba que allí continuaban los trabajos vinculados a la puesta en marcha de la planta de enriquecimiento de uranio. Pero no se sabía acerca de los resultados concretos obtenidos. En octubre de 1984 se tienen nuevamente noticias desde Pilcaniyeu. Un accidente ocurrió en la Planta Industrial de la empresa INVAP. Había estallado un recipiente que contenía hexafluoruro de uranio. El accidente le costó la vida a Daniel Bonazzi, un técnico de INVAP. Otros tres operarios fueron internados sin graves consecuencias.28 La actividad de INVAP en Pilcaniyeu continuó siendo un secreto para el propio sector nuclear. El Ing. Jorge Cosentino sinceró su desconocimiento en 1986 sobre las actividades en Pilcaniyeu: «no sé exactamente. Nunca estuve en Pilcaniyeu. No sé cual es la situación actual. Decidí no insistir más con mis colegas. Se continúa guardando silencio».29 Uno de los principales pasos dados durante el gobierno de Alfonsín en la dirección de transparentar la política nuclear y desmilitarizarla fue iniciar el diálogo con Brasil. Las conversaciones entre Alfonsín y José Sarney derivaron en la negociación de un acuerdo bilateral que ayudaría a distender la relación y a evitar la continuidad en el drenaje de recursos económicos y científicos que ambos países invertían en la pequeña, pero costosa, carrera nuclear que sostenían, principalmente desde los ’70. Fruto de ese diálogo, ambos mandatarios fueron invitados a visitar sus respectivas instalaciones nucleares «secretas». Así, que en julio de 1987 Sarney visitó la Argentina y, junto a Alfonsín, recorrió «la planta secreta de energía atómica en Pilcaniyeu»30.Luego firmaron en Viedma (Río Negro) una serie de acuerdos, uno de ellos de cooperación y un sistema de vigilancia mutuaLa visita a la planta del INVAP se desarrolló bajo las características de una visita a un sitio secreto, donde no podían ingresar cámaras fotográficas y las medidas de seguridad eran extremas. Allí, el gerente de INVAP, Conrado Varotto les explicó a ambos presidentes sobre el método de enriquecimiento de uranio. Sin embargo, ya corría el rumor entre algunos medios de prensa que todo era una gran mentira. Algunos medios ya se preguntaban si el secreto que se guardaba en Pilcaniyeu era «¿Un embarazoso bluff tal vez?».32 Pocos meses después, en Septiembre de 1987 Brasil anunció que había alcanzado la capacidad de enriquecer uranio por el método de ultracentrifugación gaseosa, un método más moderno y efectivo que el utilizado en Pilcaniyeu. El anuncio tuvo gran repercusión. La entonces presidenta de la CNEA, Dra. Emma Perez Ferreyra, descartó «que el país haya decidido importar uranio enriquecido de Brasil». Seguidamente admitió que podría existir un interés por parte del país dependiendo de los precios que pidiese Brasil. Como se puede deducir de esas declaraciones, la posibilidad de obtener uranio enriquecido en la Argentina era nula. Llegó el «bondibala» Otro de los anuncios «rutilantes» provenientes de INVAP y que sorprendieron a muchos durante el año 1987 fue el desarrollo de un Sistema de Transporte Liviano (STL). «Llegó el ‹Bondibala›» tituló Clarín el anuncio de INVAP, por «la inevitable comparación con el tren bala japonés».34 El sistema comprendería un vehículo que correría por un pista elevada a unos dos metros del suelo que uniría la ciudad de Bariloche con los laboratorios de Pilcaniyeu. El vehículono tendría chofer, sería manejado por una computadora y su velocidad sería algo más de 150 km/h: «Liviano como una bailarina, inteligente como un zorro, veloz como un galgo, silencioso como una sombra, seguro como un tanque... y barato».35 La iniciativa nació de la necesidad de disminuir las horas que perdían los técnicos del INVAP viajando desde Bariloche a Pilcaniyeu, debido a lo dificultoso de los caminos y lo poco accesible del paraje. Lo que había sido buscado como una virtud en Pilcaniyeu, su inaccesibilidad, en los orígenes del INVAP, ahora se había tornado un problema. Así nació su nuevo proyecto, más propaganda que hechos reales: el «bondibala » nunca existió, hubo una inversión millonaria y aún hay restos del «prototipo» abandonados en Pilcaniyeu. La prensa adulaba la idea diciendo «que el sistema haya nacido en una cerebroteca de alta tecnología, ligado a lo nuclear, no es casualidad». EL CAREM: UN PROYECTO PARA SOBREVIVIR La conducción del INVAP, a partir de la necesidad de reconvertir el proyecto del reactor compacto que había promovido Castro Madero, decidió desarrollar una alternativa al mismo. Se generó así el Proyecto CAREM, que era (y es) el diseño de un reactor modular de pequeña potencia eléctrica, «...útil para electrificar pequeñas poblaciones y ciudades aisladas», según fue presentado entonces. Los reactores nucleares comerciales suelen ser de alrededor de 600 MW a 1000 MW de potencia efectiva, en cambio el CAREM sería de una potencia de 25 MW. El concepto del reactor CAREM fue presentado por primera vez en marzo de 1984 en Lima, Perú, durante una conferencia sobre reactores medianos y pequeños auspiciada por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).37 La presentación del diseño CAREM apela a calificativos como «reactor innovativo» o «intrínsecamente seguro», denominaciones que refieren a un diseño de reactor que incluye iferencias en relación con los demás reactores en su funcionamiento y que, según sus propios diseñadores, tales diferencias implican una probabilidad de accidente diez veces menor a los diseños convencionales.38 El proyecto pertenecía a la CNEA, en tanto la ingeniería y las instalaciones experimentales fueron contratadas a INVAP. La CNEA tuvo a su cargo el diseño de los elementos combustibles. El CAREM se convirtió entonces en el principal proyecto de INVAP, sobreviviente de los desarrollos nacidos en la dictadura. El CAREM también fue una de las principales apuestas que hizo INVAP para subsistir en el nuevo contexto. Ya en el año 1987, el proyecto CAREM, a cargo de INVAP, era considerado un proyecto prioritario en términos de presupuesto por la CNEA.39 Este proyecto sería apoyado por la gobernación de la provincia de San Luis, a cargo del Dr. Adolfo Rodríguez Saa, quien manifestó su interés por instalar uno o dos de esos reactores en su provincia. Así, en 1988 esa provincia contrató al vicealmirante retirado Carlos Castro Madero para analizar la posibilidad de instalar dichos reactores. La racionalidad económica y eléctrica de ese proyecto es más que discutible, de hecho tampoco prosperó. Sin embargo Castro Madero aprovechó su idilio con San Luis para fustigar al gobierno Nacional por «destruir» el Plan Nuclear que había sido ideado por él y anunció que «San Luis contaría en 4 años con un reactor de baja potencia totalmente diseñado y construido por técnicos argentinos nucleados en INVAP».40 La queja de Castro Madero tenía que ver con que el programa nuclear ya no contaba con los abultados presupuestos que solía tener durante el gobierno militar. Obviamente el reactor sería básicamente el mismo del submarino, compacto, de uranio enriquecido e «intrínsecamente seguro» (expresión que es el «caballito de batalla» con que INVAP procura justificar este nuevo reactor). Este reactor costaría unos 100 millones de dólares, pero además debían desarrollarse todavía instalaciones complementarias previas a la construcción de su primer prototipo. Estas instalaciones eran imprescindibles para optimizar el diseño final. Las mismas fueron construidas años después en Pilcaniyeu (serán el RA-8 y el circuito experimental hidráulico). Durante esos años INVAP demandó de la CNEA permanentes recursos económicos para desarrollar el prototipo del CAREM, ya que el reactor debía ser instalado por primera vez en algún sitio, puesto que sólo existía en el papel, y sólo así podría haber alguna chance de ser comercializado. a posibilidad de instalarlo en San Luis seducía a Castro Madero, porque permitiría financiar el prototipo y además actuaría «como una vidriera para un mercado internacionalde los países en vías de desarrollo que puede ser muy importante».41 El CAREM era el reactor que se buscaba vender a países que no poseían energía nuclear. Al ser pequeño, suponían, generaría poca resistencia social y además INVAP especulaba con otro atractivo: venderlo con el servicio de tratamiento de los residuos nucleares en la Argentina. Así, INVAP comenzó una persistente búsqueda de recursos económicos nacionales para concretar su prototipo y también una insistente actividad para ofertarlo a nivel internacional. El proyecto de financiamiento había logrado una rápida aprobación por parte de la Cámara de Diputados, sin oposición de ningún bloque y sin saberse exactamente de qué se trataba ese proyecto. Otra vez la capacidad de convencimiento de INVAP sobre legisladores lograba una decisión fuera de toda racionalidad presupuestaria.118 Vale señalar que el CAREM, en sus inicios, de la mano de Castro Madero y Varotto, era un proyecto presentado básicamente como reactor para pequeñas localidades, para proyectos de desalinización de agua y para generación en sitios aislados. Durante los '90, bajo la gerencia de Otheguy, el CAREM pasa a ser presentado como un reactor que inicie el proceso de nuclearización de países en desarrollo. «El día que haya un prototipo en operación se podrán exportar varios a diferentes países, ya que el proyecto despierta gran interés en todos los países que están considerando la opción nuclear para la generación de la potencia eléctrica que necesitan», escribió Tomás Buch, de INVAP, en un artículo cuyo objetivo era alentar la aprobación de los fondos para el CAREM. «Para un país novel puede ser una central nuclear ‹escuela›, un verdadero puente hacia la nucleoelectricidad›». El pedido era explícito en el párrafo final del artículo: «La financiación de este proyecto no lo hará nadie salvo el Estado nacional; ese financiamiento está en este momento en el Congreso Nacional, en la forma de un proyecto de ley que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, donde fue apoyado por todos los bloques».119 El reclamo presupuestario para el CAREM motivó diferencias de opinión dentro del sector nuclear y científico. La tensión entre las prioridades de INVAP y de la CNEA es señalado en un documento de la Asociación Física Argentina (AFA) en 1998 en el que señalan que en muchos casos, se han canalizado fondos para proyectos multimillonarios a empresas externas a la CNEA, como es el caso del reactor CAREM, cuyo financiamiento por parte de la CNEA había sido ya suspendido.120 En 1999 el Senado de la Nación actualizó las fechas del proyecto de financiamiento del CAREM para que el endeudamiento opere a partir del presupuesto de 1999, y fue aprobado. En Diputados se aceptó esta modificación y fue aprobada la Ley Nacional 25.160 que establece el siguiente cronograma de financiamiento para el CAREM:121 A pesar de este logro, INVAP no tenía resuelto sus problemas presupuestarios, los tiempos involucrados en la búsqueda de financiamiento para ese proyecto no le era demasiado útil dada la crisis que vivía. Es así que se realizó un movimiento desesper ado para incluir, al menos los 7 millones iniciales, en el presupuesto del año 2000 que comenzaba a discutirse entonces en el Parlamento. La Argentina ya vivía una de sus peores crisis económicas con un componente de endeudamiento externo enorme. La discusión del presupuesto 2000 obligó al Congreso Nacional a plantear recortes presupuestarios a diversas áreas: salud, previsión social, educación, ciencia, etc. Sin embargo, no sólo se había aprobado dos meses atrás el posible endeudamiento para el CAREM, sino que también un grupo de legisladores, básicamente del justicialismo, habían colocado el CAREM en el presupuesto 2000.122 En el Proyecto de Presupuesto para el año 2000 figura que entre «las principales políticas presupuestarias previstas para el ejercicio financiero del año 2000» de la CNEA incluía el «encarar el proyecto Reactor Argentino Modular Innovativo de Baja Potencia (CAREM) a efectos de poder responder a las necesidades y requerimientos de los países en vías de desarrollo». Específicamente se intentó aprobar un artículo que decía: «Autorízase la contratación por parte de la Comisión Nacional de Energía Atómica, según planilla anexa al presente artículo, del PROYECTO CAREM patentado por CNEA e INVAP S.E., que implica el desarrollo y la construcción de un prototipo de reactor innovador de baja potencia para la producción de energía eléctrica aprobado por Ley 24.805.123 La propuesta era claramente una irracionalidad desde el punto de vista ambiental, nergético y económico. Las organizaciones ambientalistas de todo el país redoblaron su esfuerzo y reclamaron se elimine ese artículo del Presupuesto y se impida seguir «gastando dinero público en reactores atómicos».124 La apelación ambientalista no estaría sola. Una carta abierta firmada por miembros de la Comunidad científica y tecnológica reclamaba una discusión abierta sobre la asignación de fondos en Ciencia y Tecnología y que se posponga toda decisión respecto del CAREM.125 El debate presupuestario se realizó en la Cámara de Diputados el 16 de diciembre y finalmente el polémico Artículo fue eliminado. Un duro debate entre los legisladores, en donde las consideraciones ambientalistas y de los científicos fueron tenidas en cuenta, esfumó las apetencias presupuestarias de INVAP. De todos modos, quedó una cláusula que permitiría a la jefatura de Gabinete a estudiar el tema y, eventualmente, liberar algunos fondos. Para algunos se trató de un «empate».126 Una inédita coalición de ambientalistas y miembros del sector científico lograron exitosamente cuestionar la asignación presupuestaria al CAREM. Fue ésta una de las primeras ocasiones en que, de manera conjunta, organizaciones sociales y miembros del sector científico desafiaban la visión dominante que existe en la clase política argentina según la cual toda inversión en la actividad nuclear es sinónimo de progreso científico y tecnológico. Una visión hegemónica totalmente equivocada que ha conducido a muchos de los fracasos y errores en la historia nuclear argentina. Pocos días después, ya habiendo sido removido de su cargo, el ex-secretario de Ciencia y Tecnología durante la gestión de Menem desde 1996, el Lic. Juan Carlos del Bello dijo: Invertir 135 millones en un reactor CAREM es un disparate». Las argumentaciones para burlar la Constitución Las argumentaciones dadas por INVAP y quienes han defendido esta operación para eludir la prohibición constitucional han sido básicamente dos: a) Lo que ingresará es combustible gastado y no residuos radiactivos: Esta argumentación es incompatible con la propia literatura de divulgación de la CNEA en la que se considera al combustible nuclear gastado como residuo de alta actividad. Es además incompatible con las definiciones que se aplican en la Argentina, básicamente a través de la Ley 25.018 (de residuos radiactivos) según la cual los combustibles gastados en la Argentina son residuos radiactivos. Además, se suele aludir a la Convención sobre Residuos Nucleares y combustibles Gastados155, sin embargo esa convención distingue ambos elementos en tanto exista la posibilidad del reprocesamiento (obtención de plutonio), caso que no es el planteado por INVAP. Aún así, esa convención define como desechos radiactivos a los materiales que no tengan usos ulteriores y sean controlados como tal según el marco legislativo y regulatorio del país, es decir, la Ley 25.018.156 b) La Constitución prohíbe el ingreso permanente, no el transitorio: esta argumentación no tiene fundamento. La constitución no hace ningún distingo entre ambos casos. Se trata de una caprichosa interpretación que ha sido instalada por los tres constitucionalistas que colaboraron en el armado de esta operación de respaldo al contrato de INVAP (Residuos Nucleares) El Acuerdo en el Congreso Nacional Para que el Acuerdo adquiera validez debe ser ratificado por el Congreso Nacional. Esta operación se fue gestando lentamente y en silencio de manera de poder dar un golpe rápido, silencioso y sin despertar a la opinión pública. Es así que en el Senado de la Nación, en un trámite que sorprendió por su rapidez, el Acuerdo fue aprobado sobre tablas. Sin pasar por ninguna comisión, sin mayor debate en el recinto, el Senado le dio media sanción al polémico Acuerdo Nuclear con Australia. El Senador Menem en su defensa de la aprobación del Acuerdo, advirtió que «seguramente algunas entidades defensoras del ecosistema o las entidades defensoras de la ecología harán objeciones en este sentido. Pero nos anticipamos, diciendo que de ningún modo se viola la Constitución por cuanto no se trata del caso específico que menciona el artículo 41 de nuestra Carta Magna».158 El Gobierno Nacional había enviado al Senado el Acuerdo el día 29 de octubre, en la sesión inmediata posterior, el día 7 de noviembre, es aprobado. Pocas leyes tuvieron semejante tratamiento preferencial y urgente. Según algunos medios de prensa, los legisladores clave en esta operación fueron el Senador Eduardo Menem (PJ), que presidía la Comisión de Relaciones Exteriores, y el Senador Luis León (UCR).159 Pocos días después, se hizo pública la aprobación del Acuerdo a raíz de la denuncia de las ONGs y el tema ganó nuevamente estado público. Otra vez se había avanzado a espaldas de la gente y en secreto.160 Se generó así, un nuevo escándalo de proporciones, sólo opacado por la profunda crisis económica, social y política que vivía en ese momento el país.161 A pesar de eso, se intentó completar la maniobra en Diputados. Allí, se puede verificar el activo «lobby» de diputados como Marcelo Stubrin (UCR), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, el diputado Fernández Valoni, de Acción por la República, y del diputado Miguel Pichetto (PJ) de Río Negro. Luego de sucesivos intentos, el acuerdo llegó al recinto el día 29 de noviembre. Un fuerte debate en el que se destacó la oposición del bloque del ARI y de diversos legisladores de las otras bancadas, se adopta la decisión de enviar el Acuerdo a las Comisiones.162 La fuerte oposición de una amplia coalición de ONGs a nivel nacional, acompañado por una opinión pública contraria al acuerdo, tuvo su eco en un grupo significativo de legisladores que bloquearon un Acuerdo que expone al país a un enorme riesgo y que habilitaría que la Argentina se convierta en un país de procesamiento de basura nuclear internacional Más mentiras en torno a la basura nuclear Otro de los aspectos conflictivos en relación a procesamiento de la basura nuclear del reactor de Lucas Heights es que INVAP ha sostenido en Australia que dicho procesamiento se realizará en el Centro Atómico de Ezeiza.164 El Centro Atómico Ezeiza, a sólo 20 km. del centro de la ciudad de Buenos Aires, no posee en la actualidad instalaciones destinadas al «acondicionamiento» de combustibles nucleares gastados. Las instalaciones de Ezeiza pertenecen a la CNEA; y en el caso que en el futuro la CNEA quisiera iniciar ese tipo de procesamiento de combustible, tal iniciativa deberá estar incluida en el «Plan Estratégico de Gestión de Residuos Radiactivos» que la CNEA debe presentar al Congreso Nacional, según lo dispone la Ley 25.018.165 Además, la Ley Nacional de la Actividad Nuclear (Ley 24.804) establece que toda nueva instalación nuclear relevante debe contar con el licenciamiento de la ARN y además la aprobación del Estado Provincial, en este caso la Provincia de Buenos Aires. Son calificadas como instalaciones relevantes aquellas que poseen un cierto nivel de riesgo radiológico asociado.166 En relación a la Provincia de Buenos Aires existe otro problema grave. La Constitución provincial dice que el Gobierno debe «prohibir el ingreso en el territorio de residuos tóxicos o radioactivos». Esto hace que la aprobación de la instalación pretendida por INVAP sea otra fuente de polémicas y controversias. También se debe sumar que el uso del puerto de Buenos Aires también está vedado dada la prohibición constitucional existente en la ciudad de Buenos Aires.168 Estos elementos muestran que cuando el Lic. Héctor Otheguy explicó en Australia, en la investigación del Senado de ese país, que el combustible se trataría en Ezeiza, comprometió a la Argentina en una decisión que le corresponde a la CNEA, al Congreso Nacional y a la Provincia de Buenos Aires, pero de ningún modo a INVAP. Un ejemplo más en el que INVAP aparece operando con la política del hecho consumado y, seguramente, especulando con una futura maniobra de presiones en las sombras. CONCLUSIONES La historia de INVAP está plagada de capítulos oscuros. Sus vínculos iniciales con la dictadura militar ha teñido su accionar y se ha destacado por su falta de escrúpulos. INVAP es una empresa tecnócrata que poco le ha importado a quién ha beneficiado o a quien le ha servido su trabajo. Nadie puede decir a ciencia cierta cuánto ha contribuido el INVAP a la proliferación de tecnologías nucleares militares. Pero sin duda su accionar ha sido fuente de conflictos, temores y sospechas. Con la llegada de la democracia INVAP no ha mostrado un cambio de conducta significativa. Su política de hechos consumados ha sido práctica corriente y ha confiado en sus fuertes vínculos políticos para subsanar las controversias que ha generado. INVAP considera que impulsar la tecnología nuclear justifica cualquier negocio. Sus vínculos comerciales con países claramente conflictivos lo demuestran. Su compromiso asumido en Australia, también. En relación a la actual polémica en torno al Acuerdo Nuclear con Australia, el Poder Ejecutivo Nacional y el Congreso de la Nación deben tomar debida cuenta de las enormes irregularidades que se cometieron en este proceso vinculado al contrato entre INVAP y ANSTO. El Gobierno Nacional debe considerar que cualquier acto que tenga por resultado la violación de las prohibiciones contenidas en el artículo 41 de la Constitución Nacional no sólo será un grave error institucional, sino que además, será altamente resistido por la sociedad y muy difícilmente logre su propósito. La introducción de los combustibles gastados de Australia al territorio nacional pondrá en contradicción no sólo la validez del artículo 41 de la Constitución Nacional. También debilitará la Constitución de Buenos Aires y las leyes nacionales que regulan la actividad nuclear. En definitiva significará contrariar la lógica sobre la cual fueron diseñadas estas normas durante los últimos años. Los combustibles quemados o gastados son residuos radiactivos para la legislación Argentina. La Convención sobre Combustibles Gastados y Residuos Nucleares reconoce las definiciones aplicadas por las partes. El único motivo por el que INVAP asumió el compromiso de procesar ese residuo en la Argentina, es político-comercial, tratando de sentar un precedente, para luego repetir la oferta de reactores nucleares experimentales o el CAREM con otros países, ya con el «valor agregado de procesamiento de residuos radiactivos, o sea la venta de «kilovatios limpios». El procesamiento de elementos combustibles gastados, ya sea con o sin recuperación de elementos como el plutonio, es una delicada actividad química, de compleja tecnología y generadora de residuos radiactivos de muy alta actividad. La Argentina, en este caso la CNEA, no tiene las instalaciones para procesar combustibles quemados. Instalar esa capacidad requeriría de fondos que el contrato con ANSTO no pagará: por lo tanto se estará pagando con el bolsillo de los argentinos la planta de procesamiento de basura australiana. Según lo han señalado las propias autoridades de INVAP, el sitio donde se instalaría la planta «procesadora» de combustible nuclear sería el Centro Atómico Ezeiza (CAE)177. Esto implica que Ezeiza tendrá una planta de procesamiento de combustible nuclear internacional, donde no sólo llegarán los residuos de Australia, sino de muchos otros países. Este es el proyecto que INVAP ha venido impulsando desde hace años. Ahora, mediante el Acuerdo con Australia, el Estado Argentino desactivará» la prohibición constitucional que impide ese negocio y quedará así abierta la puerta para que INVAP venda sus «kilovatios limpios» y ofrezca el servicio de procesado de basura nuclear a nivel internacional. A los riesgos ambientales y para la salud que implica este proyecto, hay que agregar el riesgo que significa una instalación de esta naturaleza en materia de terrorismo y posibles actos de sabotaje. Las plantas de reproceamiento de combustible nuclear de Cogema (Francia) o Sellafiled (Gran Bretaña) son las instalaciones que la industria nuclear ha estado observando con mayor preocupación después de los atentados en New York del 11 de septiembre de 2001. Estas plantas no sólo son susceptibles a este tipo de ataques por su peligrosidad radiológica: también son una atracción para intentar obtener sustancias de uso militar. En ellas se almacenan residuos que poseen elementos, como el plutonio, que son factibles de ser utilizados en armamento nuclear. Esto hace que estas plantas sean un blanco potencial para atentados o intentos de sustracción de material sensible. Es importante recordar que Australia ha sido ya blanco de amenazas terroristas a sus instalaciones nucleares. El reactor australiano HIFAR (Lucas Heights), el que sería reemplazado por el reactor de INVAP, estuvo bajo menaza de acciones terroristas en el año 2000, poco antes de la realización de las Olimpíadas de Sidney.178 El Acuerdo nuclear con Australia tiene implicancias negativas de enorme magnitud para el orden jurídico, el medio ambiente y la seguridad en la Argentina. La Cámara de Diputados de la Nación tiene en sus manos el poder de evitar estos riesgos y hacer cumplir las leyes vigentes en Argentina. Digamosle no a la energía nuclear,comenten Gracias Greenpeace Argentina por la Info

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Ranquin de empresas limpias (megapost)-greenpace
EcologiaporAnónimo10/23/2010

Ranquin de empresas limpias Nokia 1ro Nokia se mantiene en 1º lugar con un puntaje ligeramente reducido de 7.3. Perdió un punto por no hacer presión de lobby para la revisión de la RoHS (Directiva Europea sobre la Restricción de sustancias peligrosas en aparatos electrónicos). Esta norma está siendo revisada para adoptar una metodología de nuevas restricciones de sustancias peligrosas y la prohibición de forma inmediata de sustancias cloradas y bromadas. A partir de esta versión del ranking, el criterio C1 se ha perfeccionado para exigir a las empresas no sólo la adopción de una política de sustancias químicas basada en el principio precautorio, sino también el apoyo a la revisión de la Directiva RoHS -prohibición de otras sustancias nocivas, tales como retardantes de fuego bromados en particular (BFRs, por sus siglas en inglés), retardantes de fuego clorados (CFRs, por sus siglas en inglés) y policloruro de vinilo (PVC, por sus siglas en inglés)-. En general, Nokia obtiene mejor calificación en los criterios sobre eliminación de sustancias químicas tóxicas, seguido por una buena puntuación en criterios de energía, pero disminuye su puntaje en cuestiones relacionadas con residuos. Gana puntos porque casi todos sus nuevos modelos de teléfonos móviles están libres de BRFs. Además, todos sus nuevos modelos están libres de PVC desde finales de 2005 y actualmente, el objetivo es lograr que todos los nuevos modelos estén libres de todos los compuestos bromados, clorados y de trióxido de antimonio desde inicios de 2010. La empresa obtiene los máximos puntajes por su completo programa voluntario de recolección de residuos, que abarca 85 países con casi 5.000 puntos de recolección. Asimismo, el puntaje más alto está dado por la información, buena y completa, que la compañía ofrece a sus clientes sobre qué hacer con los productos desechados. Sin embargo, su tasa de reciclado de 3 a 5 por ciento es muy pobre; Nokia debería informar sobre cómo calcula estas cifras. Por otra parte, también debería comenzar a utilizar plásticos reciclados más allá de los envases. La puntuación de Nokia en criterios de energía ha disminuido ligeramente por no aclarar sobre la compra de energías renovables; además debería brindar más información sobre las compras de Certificados de Energía Renovable de la UE (RECs, por sus siglas en inglés). Por otro lado, utilizó un 25 por ciento de de energía renovable en 2007 sobre el total de sus necesidades energéticas y tiene el objetivo de alcanzar el 50 por ciento en 2010. Los mejores puntajes fueron otorgados por la eficiencia energética en todos sus productos, menos el correspondiente a uno de sus cargadores de teléfonos móviles que ha superado los requisitos de la norma Energy Star, entre el 30 y 90 por ciento. La empresa cuenta con un certificado de verificación externo -auditado por terceros- sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI); sin embargo, mientras obtiene máxima calificación por su compromiso de reducir sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) por un mínimo de 10 por ciento en 2009 y 18 por ciento en 2010 -tomando como base el año 2006- no logra sumar puntos por la falta de apoyo a las indispensables reducciones globales de emisiones de GEI. Nokia debería pronunciarse a favor de alcanzar el pico máximo de emisiones en el año 2015 y que los países industrializados, como grupo, establezcan objetivos obligatorios de reducción de al menos 30 por ciento en 2020. Sony Ericsson 2 do Sony Ericsson sigue en el 2º puesto con la misma puntuación (6,9). Es la mejor empresa del Ranking en materia de sustancias químicas tóxicas (la primera en conseguir la máxima puntuación en todos los criterios sobre sustancias químicas). También obtiene una buena puntuación en los criterios de energía. Todos los productos de Sony Ericsson se encuentran libres de policloruro de vinilo (PVC) y de retardantes de llama bromados (BFRs, por sus siglas en inglés), con la excepción de unos pocos componentes que se están reduciendo progresivamente. Sony Ericsson ha alcanzado la nueva meta de prohibición de antimonio, berilio y ftalatos de los nuevos modelos lanzados desde enero de 2008. Por otra parte, Sony Ericsson es una de las dos empresas (junto a Acer) que de manera proactiva está a realizar una presión positiva en la UE para la revisión de la Directiva RoHS (Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos); esta directiva promueve la adopción de nuevas restricciones sobre sustancias organocloradas y bromadas en un plazo de 3 a 5 años. Obtiene menor puntuación en materia de residuos y reciclaje, y no puntúa al no utilizar plástico reciclado. Gana puntos por informar que en 2008 un 5%, aproximadamente, de sus teléfonos móviles (basado en el volumen de ventas) se habían recolectado y reciclado mediante programas de recogida y reciclado en Europa. Las cifras son las mismas para los programas en los EE.UU., Australia y Canadá. Sony Ericsson suma puntos por la buena información que ofrece a sus consumidores respecto a los programas de recogida. Si quiere obtener mejor clasificación en este criterio, debe continuar con una presión proactiva sobre el principio de Responsabilidad Individual del Productor (IPR, por sus siglas en inglés), ampliar sus programas de recogida y reciclaje y utilizar el plástico reciclado en todos sus productos. En materia de energía, Sony Ericsson gana puntos por comprometerse a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de sus actividades en un 20% en 2015 (tomando 2008 como el año de referencia) e informa que el 40% de su consumo de electricidad a nivel mundial proviene de fuentes renovables. Sin embargo, pierde un punto en este criterio, ya que tiene que abordar las inquietudes acerca de la compra de energía renovable, proporcionando mayor información sobre los Certificados de Energía Renovable de la UE (RECs, por sus siglas en inglés), detalles de hidroeléctrica y otras fuentes de energías renovables. Sony Ericsson firmó el Comunicado de Copenhague, que exige que las emisiones globales alcancen su punto máximo y comiencen a reducirse en la próxima década; este escenario requerirá una reducción del 50-85% para 2050. Este Comunicado también establece que los países desarrollados deben asumir compromisos de reducción inmediata más altos que el promedio mundial, pero no ofrece cifras concretas. Philips 3 ro Philips asciende desde el 4º al 3º puesto, a pesar de reducir su puntuación (ahora 5,1 puntos). Esto es el resultado de que otras empresas hayan bajado en el Ranking. Philips obtiene una buena puntuación en los criterios sobre sustancias tóxicas. Se comprometió a eliminar el plástico PVC y todos los retardantes de llama bromados (BFRs, por sus siglas en inglés) de todos sus nuevos productos hacia en final de 2010 y seis tipos de ftalatos y el antimonio para el 31 de diciembre de 2010. El berilio y sus compuestos ya están restringidos; el arsénico fue eliminado del cristal de TV y otros productos de visualización desde 2008. Además, Philips puso en el mercado televisores libres de PVC/BFRs (hasta ahora, sólo en el mercado de la UE) desde hace dos años, sin que haya progresado mucho estos años, excepto el Senseo sin PVC/BFRs y otros productos de salud oral y un mando a distancia sin PVC, pero esto no es suficiente para obtener un punto (doble). Pierde puntos por no apoyar las actuales revisiones de la RoHS 2.0 (Directiva de la UE sobre la Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos) que busca mayores restricciones de sustancias peligrosas y la prohibición de forma inmediata de compuestos organoclorados y bromados. Philips obtiene una clasificación bastante mala en los criterios de residuos electrónicos y reciclaje: no obtiene ningún punto por uso de plástico reciclado e informa poco sobre las tasas de reciclado basadas en las ventas pasadas. Tampoco puntúa por su programa voluntario de recolección de residuos, ya que no fue ampliado más allá de la India y los programas piloto en Brasil y Argentina. Philips apoya ahora el principio de Responsabilidad Individual del Productor (IPR, por sus singlas en inglés), y participa en una ONG europea y en una coalición de la industria que apoyan la IPR y asume el compromiso de trabajar activamente en el desarrollo de programas que apoyen la IPR, basados en sistemas de reciclado y sus respectivos mecanismos de apoyo financiero. Philips es una de las empresas que obtiene la mejor puntuación en los critérios energéticos, y obtiene la máxima puntuación por apoyar los porcentajes de reducción global de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) necesarios para luchar contra el cambio climático peligroso; y por comprometerse en reducir su huella de carbono en un 25% para 2012 (tomando 2007 como año de referencia). Sus emisiones totales de CO2 descendieron un 10% en 2009 en comparación con los niveles de 2008, bajando las emisiones referentes a producción en un 6%. También obtiene una buena puntuación por informar sobre las emisiones de dióxido de carbono equivalente de sus propias operaciones, por el aprovisionamiento de un 15% de toda la electricidad utilizada en 2009 a partir de energías renovables y por informar acerca del cumplimiento de la norma Energy Star. Todos los televisores vendidos en los EE.UU. y el 90% de los modelos europeos cumplen la Energy Star v.3. Motorola 4 to Motorola asciende desde el 7º al 4º puesto, manteniendo la misma puntuación (ahora 5,1 puntos). Esto es el resultado de que otras empresas empresas hayan bajado en el Ranking. Motorola obtiene una puntuación relativamente buena en los criterios sobre sustancias químicas y tiene como objetivo eliminar el plástico PVC y los retardantes de llama bromados (BFRs) aunque sólo en los dispositivos móviles y no en todos los productos introducidos después de 2010, a pasear de que Nokia y Sony Ericsson ya lo hayan hecho. Ninguno de sus teléfonos móviles contiene ahora PVC y tiene un móvil sin PVC ni BFRs, el A45 ECO, y un par de cargadores. Para obtener más puntos Motorola tiene que completar la eliminación de BFRs en los móviles y empezar a trabajar para conseguir la eliminación de PVC y BFRs en sus restantes productos. Pierde puntos por no apoyar las actuales revisiones de la RoHS 2.0 (Directiva de la UE sobre la Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos) que busca mayores restricciones de sustancias peligrosas y la prohibición de forma inmediata de compuestos organoclorados y bromados. Motorola también debe aclarar su postura respecto a la posición a favor de la Federación de Comercio TechAmerica acerca de nuevas restricciones en sustancias químicas y, en particular, de policloruro de vinilo (PVC), retardantes de llama clorados (CFRs, por sus siglas en inglés) y retardantes de llama bromados (BFRs) en 3-5 años. Motorola obtiene una puntuación baja en temas referidos a residuos, con un débil apoyo al principio de Responsabilidad Individual del Productor (IPR, por sus singlas en ingés) y no informar adecuadamente sobre el uso de plástico reciclado. Gana puntos por sus programas de recogida y reciclaje en 72 países, que representan más del 90% de la unidad global de ventas de teléfonos móviles y por ofrecer una buena información a los consumidores. Informa de una tasa global de recogida del 3% del total de teléfonos vendidos en 2005, pero es necesario explicar cómo se calculan las cifras europeas. La compañía obtiene una puntuación relativamente buena en los criterios de energía, mejorando en todos los criterios, excepto en el que se refiere al apoyo público a las reducciones globales de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en países industrializados. Gana un punto extra por efectuar una auditoría externa de sus emisiones de GEI y el máximo de puntos en eficiencia energética de sus productos, informando que desde el 1º de noviembre de 2008 todos los cargadores de teléfonos móviles recién diseñados cumplen y exceden en un 67% los nuevos requerimientos para el modo standby de la norma internacional Energy Star v.2. Informa también que el 15% de la energía que compra proviene de fuentes renovables, pero incluye en este número el 5% de la energía renovable disponible por defecto en la red eléctrica en 2009. Tiene el objetivo de aumentar el porcentaje de energías renovables utilizadas (20% en 2010 y 30% en 2020) y se compromete a reducciones de un 6% en sus emisiones de GEI para el año 2010, en tomando como base el año 2000. Apple 5 to Apple sigue en el 5º puesto, con una pequeña reducción en su puntuación (ahora 4,9 puntos y en la versión anterior 5,1 puntos). Baja la puntuación por su falta de transparencia en la información que ofrece sobre el uso de energía renovable. Apple tiene un buen comportamiento en materia de sustancias químicas, donde obtiene la mayoría de sus puntos. Todos los productos de Apple son ahora libres de policloruro de vinilo (PVC) y retardantes de llama bromados (BFRs, por sus siglas en inglés), con la excepción de los cables de alimentación sin PVC en países donde aún está pendiente el proceso de certificación de seguridad. Debido a esto, Apple sigue obteniendo doble calificación. Apple gana puntos debido a tener una política de sustancias químicas basada en el Principio de Precaución y por presionar a las instituciones de la UE a prohibir en PVC, los retardantes de llama clorados y los BFRs durante la actual revisión de la Directiva RoHS (Directiva de la UE sobre la Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos), pero para obtener la máxima puntuación es necesario que asuma una posición pública en apoyo a las restricciones inmediatas de la RoHS 2.0 en compuestos organoclorados y bromados. También necesita aclarar su posición respecto a la Federación de Comercio TechAmerica sobre nuevas restricciones y en particular sobre PVC y BFRs. Apple solo obtiene un punto respecto a la información que ofrece sobre su gestión de sustancias químicas y por la comunicación con su cadena de suministro (este criterio evalúa la divulgación del flujo de información en la cadena de suministro). Apple sigue puntuando mal al dar poca información acerca de sus futuros programas de eliminación de sustancias químicas tóxicas. Obtiene una puntuación bastante inferior en cuanto a los residuos, en comparación con la puntuación en los criterios sobre sustancias químicas tóxicas. Apple ha mejorado el alcance de sus programas de recolección y reciclado de productos hacia otras regiones tales como Asia-Pacífico, incluyendo India, China, Hong Kong, Malasia, Singapur, Nueva Zelanda, Corea y Australia. Se informa de una tasa de reciclaje de 2008 (como porcentaje de las ventas de hace siete años) del 41,9%, frente al 38% en 2007 y el 18% en 2006. Sin embargo, es necesario disponer de más detalles sobre cómo se calculan estas cifras. Apple estableció una nueva meta de alcanzar un 50% de reciclado en 2010. En los criterios referidos a energía, Apple informa de las emisiones del ciclo de vida completo del producto (incluida la cadena de suministro) y también respecto a la cantidad de emisiones de CO2 equivalente ahorradas por la utilización de energías renovables en el año 2008. Sin embargo, Apple pierde un punto puesto que no informa del porcentaje de energía renovable respecto al total de energía que utiliza, que depende de la fuente de combustible fósiles desplazados por este uso de energía renovable. Apple gana puntos por informar que sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) se redujeron en un 3% en 2007 en relación al año 2006. A pesar de haber abandonado la participación en la Cámara de Comercio de EE.UU. por sus diferencias respecto a la política de clima, resulta decepcionante que Apple aún tenga que hacer una declaración sobre la necesidad de una reducción obligatoria de las emisiones de GEI. Su puntuación respecto a la eficiencia energética en sus productos podría mejorar si se proporcionaran datos sobre qué cantidad de ellos superan los últimos estándares de la norma Energy Star y por cuánto. Panasonic 6 to Panasonic sube del 10º al 6º puesto manteniendo la misma puntuación. Su ascensión se debe a que otras empresas han bajado la puntuación, más que por mejorar su comportamiento. Obtiene su mejor puntuación en los criterios energéticos y la peor en los criterios de residuos y reciclaje. La puntuación de Panasonic en el criterio referido al uso de tóxicos es debida al lanzamiento en el mercado de varios modelos sin policloruro de vinilo (PVC), incluyendo aparatos de DVD, home cinemas, reproductores de vídeo y equipos de iluminación. Además, cuenta con dos ejemplos de productos sin retardantes de llama bromados (BFRs, por sus siglas en inglés): lámparas de techo y lámparas de cocina. Sin embargo, la empresa debe comprometerse a eliminar completamente el PVC y los BFRs de todos sus productos disponibles en el mercado. Además, no ha evidenciado un compromiso público a favor de la revisión de la Directiva RoHS de la UE (Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos); que busca una mayor restricción de sustancias peligrosas y la prohibición inmediata de BFRs, retardantes de llama clorados (CFRs, por sus siglas en inglés) y PVC. La empresa obtiene una puntuación baja en todos los criterios referidos a residuos electrónicos. Hasta la fecha, los programas de recolección y reciclado voluntarios no están disponibles para todos sus productos, aunque tenga un programa de recolección y reciclaje de televisores en Estados Unidos, que alcanzó el nivel nacional. Sigue avanzando lentamente en la ampliación de estos servicios a todos sus productos y en otros países, especialmente los países que no pertenecen a la OCDE. En materia de energía, Panasonic logra altas puntuaciones por alcanzar los últimos estándares de eficiencia energética Energy Star para fuentes de alimentación externa y televisores. Todos los nuevos modelos de televisores alcanzan los últimos requerimientos de Energy Star y los superan en un 70% en el modo standby. Además, la empresa obtiene puntos por apoyar una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) hasta un 30% en 2020 y que alcancen en 2020 el pico máximo de emisiones (no 2015 como requerido); existe además el compromiso de reducción absoluta de sus emisiones y divulgación de los GEI generados en sus operaciones y auditados por terceros. Sony 7 mo A pesar de perder puntos (en la versión anterior obtuvo 5,1 puntos), Sony asciende desde el 7º al 6º puesto con la misma puntuación que Panasonic, 4,9 puntos. Sony pierde puntos por no ampliar su programa de recolección a países que no pertenecen a la OCDE y por ofrecer los datos de su informe de RSC y no especificar el cálculo de sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Sin embargo, recibe un punto adicional por informar de una reducción de un 17% en ocho años (2000-2008) y por comprometerse a una reducción del 30% para 2016 sobre los niveles de 2001. En materia de sustancias químicas tóxicas Sony tiene un comportamiento relativamente bueno. Su puntuación se incrementa por tener modelos en el mercado que son parcialmente libres de PVC y BFRs, incluyendo muchos modelos del PC VAIO, de Walkman, videocámaras, grabadoras de video y modelos de cámaras digitales. Aún es necesario fijar un calendario para la eliminación de todos los ftalatos, berilio, cobre y antimonio y sus compuestos. Sony aún tiene que mostrar su apoyo para eliminar e plástico PVC y los retardantes de llama bromados y organoclorados (BFRs/CFRs, por sus siglas en inglés) durante la revisión de la Directiva RoHS (Directiva de la UE sobre la Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos). En temas de residuos, la puntuación de Sony fue impulsada por informar del uso de 17.000 toneladas de plástico reciclado anualmente en varios productos y que representa el 10% de los plásticos utilizados en el ejercicio fiscal del 2008. Casi el 90% del plástico reciclado utilizado proviene post-consumo y no del menos atractivo post-industrial (desecho de fábrica). Se informa además de una tasa de reciclado del 58% sobre la base de ventas pasadas de televisores y computadoras, pero esta información sólo abarca al mercado japonés y es necesario, además, que reporte datos de manera diferenciada para televisores y PCs de otros mercados. Las energías renovables representan actualmente el 8% del total de la energía consumida a nivel mundial, respecto al 2,5% de un año atrás. Sony también gana puntos por informar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de sus operaciones. Sobre la eficiencia energética de sus productos, Sony reporta que el 75% de sus computadoras VAIO lanzadas entre abril y agosto de 2009 cumplen con los últimos requisitos de Energy Star. El adaptador AC lanzado durante el ejercicio financiero 2009 cumple con las normas Energy Star v.2.0. Todos los nuevos modelos de televisores lanzados en el mercado de EE.UU. cumplen con los últimos estándares de la norma Energy Star y el 78% los excede en al menos un 15%. HP 8 vo HP sube al octavo lugar desde la 11º posición, y una mayor puntuación 4,9 (frente a 4,7), debido a las mejoras en la aplicación de la Directiva RoHS de la UE (Restricción de sustancias peligrosas en aparatos electrónicos), y específicamente, en la adopción de restricciones al PVC y los retardantes de llama bromados (BFR) como un foco para la eliminación del cloro y bromo en productos eléctricos y electrónicos. HP cree que las restricciones de PVC y BFR en las normas RoHS puede ser posible en 2015, siempre y cuando exista un control de ello. HP cuenta actualmente en el mercado con varios productos libres de PVC y BFR, incluyendo una PC de escritorio, una serie de computadoras portátiles y dos monitores LCD, que se suman a la oferta que HP lanzó en septiembre de 2009 para clientes empresariales (con una opción sin costes adicionales libres de PVC y BFR, a excepción de la fuente y cable de alimentación). HP podría mejorar sus resultados sobre químicos al comprometerse a eliminar sustancias nocivas adicionales y poner más productos (incluidas las impresoras) libres de PVC y BFR en el mercado. HP obtiene pocos puntos en el capítulo de residuos electrónicos, aunque puntúa más por su apoyo y ejercer presión por lograr la Responsabilidad Individual del Productor, y su programa “Consumer Buyback" de reciclaje en los EE.UU. para HP Compaq y los residuos de sus productos, y la información que proporciona a los clientes sobre qué hacer con sus aparatos desechados. Sin embargo, su programa voluntario de recolección, aunque está mejorando, sigue siendo débil y todavía está orientado principalmente hacia las empresas en lugar de a los clientes individuales. La empresa informa de un índice de reciclado y reutilización en 2008 de 17,5%, frente al 15% de 2007, aunque se necesita más información sobre cómo se calculan estos ratios. HP también tiene que demostrar que la recuperación de energía en su cadena de producción no está basada en la incineración de residuos, y que no es parte de su 17,5% de reciclado y si es así, excluirla a quema de residuos en el futuro. HP mejora en materia de energía, ya que audita externamente sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) procedentes de sus propias operaciones. También suma puntos en su objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de sus operaciones un 20% por debajo de los niveles de 2005 para el año 2013, y por informar que 2008 usó un 4% de energías renovables y con el objetivo de duplicar a 8% por ciento para 2012. Esto es compatible con la necesidad de que las emisiones globales de gases de efecto invernadero desciendan y se produzca un declive en su emisión en la próxima década, a pesar de que podría ganar más puntos mediante el apoyo a objetivos específicos para los países industrializados a reducir sus emisiones y la necesidad de que las emisiones globales no suban más a partir de 2015. Sobre la eficiencia energética de sus productos, HP informa que más del 90% de sus PCs portátiles y el 41% de las de escritorio cumplen con las normas Energy Star 5. Sharp 9 no Sharp sube al 9º puesto desde la posición 13 con la misma puntuación de 4,5 puntos, como consecuencia de que otras empresas han caído en el ranking. Sharp obtiene puntos en eficiencia energética de sus productos, pero los pierde en otros dos criterios; la verificación de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y su política de gestión de productos químicos. Por ejemplo, su Manual sobre contenido en sustancias químicas en materiales y partes ya no está disponible para la consulta pública. Su nuevo “posicionamiento sobre compras verde” es más confuso en lo relativo a la eliminación de retardantes de llama bromados (BFR) que anteriormente y en su documento sobre sustancias químicas ya no se presentan criterios para la identificación de sustancias y futura eliminación de los mismos. Por el contrario, Sharp obtiene puntos por su política y prácticas en materia de sustancias químicas tóxicas, a pesar de que especifica que no será hasta final del año fiscal 2010 (no del año calendario), cuando vaya a eliminar el PVC y BFR. Proporciona un plazo de tiempo para el ejercicio 2010 referente a la eliminación de los ftalatos y el antimonio, pero hay una falta de claridad sobre si el compromiso de eliminar los ftalatos se refiere a todos los ftalatos. Sharp lanzó muchos modelos de televisores LCD y módulos solares libres de PVC (excepto accesorios) y ahora cuenta con 14 modelos de equipos de luces LED que están libres de BFR. Sin embargo, no logra demostrar su apoyo a mejoras en la versión revisada de la Directiva RoHS de la UE (Restricción de sustancias peligrosas en aparatos electrónicos), específicamente, una metodología para restricciones de sustancias peligrosas, y la prohibición inmediata de retardantes de llama bromados (BFR), retardantes de llama clorados (CFR) y de PVC. Sharp pierde en sus criterios sobre residuos electrónicos. Suma puntos en su programa de recuperación voluntaria de televisores y electrónica de consumo en los EE.UU., por proporcionar información a los consumidores en unos algunos países sobre qué hacer con sus productos desechados de la marca Sharp y por informar sobre el uso de pequeñas cantidades de plástico reciclado en sus productos. Sharp apoya la Responsabilidad Individual del Productor (IPR), pero tiene que aclarar este apoyo, así como mostrar pruebas de su presión sobre éste. Sharp gana la mayoría de sus puntos en la vertiente de energía. Obtiene el máximo de puntos por informar de que todos sus televisores cumplen con el último estándar Energy Star y que al menos la mitad lo supera en modo de espera, sus fuentes de alimentación externas no están incluidas en la evaluación (es el caso de un cargador universal que Sharp utiliza en Japón). La emisión absoluta de gases de efecto invernadero de (GEI) Sharp es de 103Kt (6% más bajo en 2008 que en 2007). En temas energéticos Sharp contribuye a una iniciativa global que pide a los países industrializados a alcanzar su pico de emisiones de GEI para 2015 y reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero por lo menos un 30% en 2020. Sharp revela sus emisiones de GEI de sus operaciones, aunque los datos no fueron verificados externamente e informa que un 0,4% de la electricidad que usa en todo el mundo, en el ejercicio 2006, provino de fuentes de energía renovables. Dell 10 mo Dell aumenta su puntuación a 4,3, pasando al 10º lugar desde el 14º puesto. Dell sigue penalizado por dar marcha atrás en su compromiso de eliminar el PVC y los retardantes de llama bromados (BFR) en todos sus productos antes de finales de 2009. Dell gana un punto por las restricciones sobre el PVC y retardantes de llama bromados en la revisión de la Directiva RoHS de la UE (Restricción de sustancias peligrosas en productos electrónicos) y ahora tiene que demostrar la defensa proactiva para mantener esta puntuación. Sin embargo, pierde un punto en su nuevo compromiso de eliminar el PVC y BFR a finales de 2011 que se limita a los productos de informática. En los criterios de otros productos químicos, la compañía gana puntos por poner en el mercado los monitores de la Serie G, el primero completamente libre de PVC y aunque con los cables sin BFR, PVC sólo están disponibles actualmente en Norte América, Japón, Europa/Medio Oriente y África. En total cuenta con 35 productos con PVC/BFR reducido o sin PVC/BFR, entre ellos, dos computadoras portátiles recientemente salidas al mercado. Dell también lanzó un teléfono celular libre de BFR y PVC, el Mini 3i, que se vende sólo en China. Dell también gana puntos en criterios energéticos, por proporcionar verificación de sus emisiones de gases (GEI) en 2009 procedentes de sus operaciones globales y por proporcionar más información sobre el origen de su uso en energía renovable, que constituye el 26% de su uso mundial de electricidad, por encima del 20% de 2008. Obtiene la máxima puntuación por comprometerse a reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero absoluta de sus instalaciones en todo el mundo en un 40% para 2015, usando como año base 2007 y se acredita ya en la reducción de las emisiones de 2008 a 2009. Sobre la eficiencia energética de sus productos Dell informa que el 59% de los modelos de computadoras portátiles y 63% de los modelos de escritorio son compatibles con Energy Star 5.0. Casi todas las PC de escritorio de Dell, CPU y notebooks consumen menos de 5 vatios en modo de bajo consumo, superior a los actuales requisitos de eficiencia de Energy Star. Es alentador que Dell esté dando pasos continuos para mejorar la eficiencia de sus modelos. Dell debe seguir apostando por la necesidad de recortar las emisiones de GEI al menos el 30% en los países industrializados y apoyar un descenso en las emisiones mundiales a a partir de 2015. Dell obtiene pobres resultados en residuos. Ya no proporciona datos sobre las tasas de reciclado basadas en las ventas pasadas y continúa sin apoyar ninguno de los puntos del manual de Responsabilidad del Productor Individual (DPI), ya que no pudo aclarar su apoyo personal. Es puntuado favorablemente por proporcionar un programa relativamente amplio de recuperación, de información a sus clientes sobre qué hacer con sus productos electrónicos desechados, y por informar del uso de 1,1 millones de libras (500 toneladas) de plástico reciclado post-consumo en 2008. Acer 11 vo Acer pasa del 12º al 11º lugar, con una puntuación de 4,1 puntos. Acer pierde puntos por su nuevo plan para eliminar el plástico de PVC y retardantes de llama bromados (BFR) sólo en productos de informática y móviles para el año 2011 en lugar de para todos los productos Acer obtiene más puntos debido a sus esfuerzos en la eliminación de productos tóxicos. Apoya activamente la mejora de la versión revisada de la Directiva RoHS de la UE (Restricción de sustancias peligrosas en aparatos electrónicos), específicamente, una metodología para restringir sustancias peligrosas, y la prohibición inmediata de retardantes de llama bromados, retardantes de llama clorados (CFR) y de PVC, por lo cual obtiene los máximos puntos. Acer también suma puntos por poner en el mercado 16 modelos de monitores con muchas partes casi libres de PVC y BFR, a excepción del cable de alimentación. En las últimas tres versiones de la guía verde de electrónicos, la empresa no fue sancionada por dar marcha atrás en su compromiso de eliminar el PVC y los BFR en todos los productos antes de finales de 2009. Como garantía de que este plazo se cumplirá, Acer lanzó cuatro nuevos modelos de computadoras portátiles libres de PVC y BFR en enero de 2010 y va a lanzar más productos en breve. Acer necesita ahora que todos sus productos dejen de usar retardantes de llama bromados y PVC. La compañía también obtiene puntos por su compromiso de eliminar todos los ftalatos, berilio y compuestos de antimonio y compuestos y en todos los productos nuevos en 2012. Acer pierde puntos debido a su política de residuos, declara un índice de reciclado del 29,8% sobre la ventas de años anteriores, para equipos de escritorio y portátiles, pero sólo para los vendidos y reciclados en Taiwán. Acer tiene que aclarar su apoyo, y hacer más presión, para cumplir con la Responsabilidad Individual del Productor, ampliar la recuperación voluntaria y programa de reciclado más allá de la India, y empezar a utilizar plástico reciclado. Acer gana en los criterios de energía, por el apoyo a los recortes globales en gases de efecto invernadero (GEI) de al menos el 50% para 2050 y del 30% para el año 2020 (en comparación con los niveles de 1990). Acer tiene que establecer un objetivo de reducción absoluta de sus emisiones de gases de efecto invernadero, y empezar a usar energía renovables. Sobre la eficiencia energética, según los informes de Acer el 63,2% de los ordenadores portátiles y el 40,6% de los PCs de escritorio se ajustan al nuevo estándar Energy Star v. 5; anteriormente, el 55% de sus computadoras portátiles y el 29% de los PCs de escritorio cumplían con esta norma. LG 12 vo LG Electronics cae del 6º al 12º puesto, y pasa de 5,1 puntos a 3,7. Pierde la mayor parte de sus puntos por la escasa eficiencia energética de sus productos, por hacer falsas declaraciones sobre la eficiencia energética de sus productos de línea blanca, tanto en EE.UU. como en Australia, y por su conformidad con la norma Energy Star en sus cargadores, computadoras y televisores con los que había ganado anteriormente el máximo de puntos en este criterio. También sigue siendo penalizados por dar marcha atrás en su compromiso para que todos sus productos estén libres de PVC y retardantes de llama bromados (BFR) a finales de 2010. Ahora sólo los teléfonos celulares estarán libres de estas sustancias tóxicas a partir de 2010, televisores, monitores y PCs tienen que esperar hasta 2012 y los electrodomésticos hasta el año 2014, LGE pierde un punto más por la falta de evidencia sobre cómo se llevará a cabo este programa. LGE lanzó su primer teléfono celular libre de PVC y de retardantes de llama bromados y cuenta con seis modelos de unidades ópticas de disco libres de halógenos. LGE todavía tiene que demostrar su apoyo a la prohibición de PVC, retardantes de llama bromados y clorados (BFR / CFR) en la revisión de las normas RoHS de la Unión Europea la Directiva (Restricción de sustancias peligrosas en aparatos electrónicos). Se anota un punto por comprometerse a eliminar el uso de los ftalatos y el antimonio en los nuevos teléfonos móviles, televisores, monitores y PCs para el 2012, y todos los electrodomésticos nuevos para el 2014. Ya dejó de usar óxido de berilio en los celulares y otros tipos de compuestos de berilio se prohibirán en 2012. En cuanto a residuos, las puntuaciones LGE son relativamente mejor entre otros por informar del uso de plástico reciclado en todos los productos de LG (11%), con planes de aumentar al 25% en 2025. La compañía recopiló las cifras de reciclaje de residuos electrónicos en Europa, Asia y América del Norte y los informes de sus tasas de reciclado para el año 2008 respecto a ventas de años anteriores. Sin embargo, LGE no revela la fuente de los datos de reciclaje de la UE o cómo fueron calculados, y si éstas no fueron sólo extrapoladas a partir de cuotas de mercado. La tasa voluntaria de recuperación de residuos a nivel mundial de LGE parece haberse estancado, y en su defecto no va más allá de los teléfonos celulares y del programa en EE.UU. (que incluye a LG, Zenith y GoldStar marcas de televisores), lanzado hace más de un año. Respecto a los criterios de la energía, LGE obtiene puntos por su apoyo a la necesidad de reducir los gases de efecto invernadero (GEI) antes de 2015, así como reducciones obligatorias de emisiones de GEI de al menos el 30% en los países industrializados para el año 2020. Verifica de forma externa las emisiones por países de GEI y comprometió a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 5% (75.000 toneladas) por debajo del nivel de 2008 para el año 2012 y en un 10% en 2020, a pesar de tener aún que informar de todas las emisiones globales de sus operaciones. Samsung 13 mo Samsung sigue en caída libre, y pasa del séptimo puesto al 13º lugar, al ser penalizado con dos puntos. La pena fue impuesta en versión anterior de nuestra guía (v.14) por dar marcha atrás en su compromiso de eliminar los retardantes de llama bromados (BFR) en sus nuevos productos a partir de enero de 2010 y el PVC a finales de 2010. Un segundo punto de penalización le fue sido impuesto por desorientar a sus clientes y a Greenpeace y no admitir que no iba a cumplir con su compromiso temporal de eliminar estas sustancias. Samsung también pierde puntos en los criterios relativos a sustancias químicas. En la versión 13 de la guía verde de Greenpeace se revisó el SEC Standard que Samsung utiliza para comunicar a sus proveedores la nueva fecha de eliminación total de sustancias. También pierde puntos por su falta de compromiso de eliminar el PVC y BFR en todos los nuevos productos. A pesar de que Samsung ofrece nuevos plazos para algunos grupos de productos por ejemplo, los retardantes de llama bromados y el PVC se eliminarán de los nuevos modelos de portátiles a partir del 1 de enero de 2012 (un año más tarde d lo anunciado), y no planea una fase de eliminación del uso de estas sustancias en sus televisores y electrodomésticos. También rebajó su compromiso de eliminar otros productos químicos tóxicos, como ftalatos, compuestos de antimonio y el berilio y sus aleaciones, por ejemplo mediante la ampliación de los plazos. A pesar de que Samsung tiene una declaración sobre la revisión de la directiva RoHS de la UE (Restricción de sustancias peligrosas en aparatos electrónicos), su posición es ambigua. Todos los modelos de teléfonos móviles y reproductores de MP3 están libres de BFR a partir de enero de 2010 y de PVC desde abril de 2010. Desde noviembre de 2007, todos los nuevos modelos de pantallas LCD están libres de PVC, y han desarrollado chips de memoria libres de halógenos. En lo relativo a residuos electrónicos, los informes de Samsung marcan porcentajes de reciclado del 137% para los televisores (en base a ventas anteriores, con un promedio de vida útil de 10 años. Pero ¿desde cuándo, las ventas de TV de Samsung multiplicaron por diez?), el 12% de los PC (con una vida útil de 7 años) y 9% para los teléfonos móviles (con una vida útil de 2 años). Es necesario ampliar su programa de recuperación en países no pertenecientes a la OCDE. Tiene puntuaciones más altas por usar un 16,1% de plástico reciclado, (aunque sólo un 0,2% es post-consumo), con el objetivo de aumentar al 25% en 2025, y usar la mayoría de plásticos post-consumo. En materia de energía, Samsung se comprometió a reducir sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero (GEI), a pesar del crecimiento en las ventas de la compañía, incorporando los compromisos de reducción de recortes requeridos globalmente y por países industrializados para mantener el cambio climático peligroso bajo control, y se le otorga un certificado por la verificación de sus emisiones de gases de efecto invernadero en Corea. Samsung obtiene el doble de puntos por la eficiencia energética de los cargadores de baterías, la mayoría de los cuales superan el último estándar Energy Star. El único criterio para el que Samsung no suma ningún punto es de la energía renovable, donde necesita establecer un objetivo temporal para aumentar el porcentaje de energía renovable que utiliza a nivel mundial. Toshiba 14 vo Toshiba baja drásticamente del 3º para el 14º puesto. Esta bajada se debe a haber recibido un punto de penalización por no haber cumplido con su compromiso de poner en el mercado, a partir del 1 de abril de 2010 (fecha establecida por la propia Toshiba para cumplir con este compromiso), nuevos modelos de sus productos electrónicos de consumo sin el plástico PVC ni retardantes de llama bromados (BFRs). También pierde puntos por no haber ofrecido una nueva fecha, lo que significa que ya no existe un compromiso para eliminar estas sustancias químicas peligrosas. También pierde puntos porque sus datos de emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) carecen de una auditoria externa (el elemento de verificación que Toshiba ofrece es su informe de RSC). A pesar de la pérdida de puntos por no haber sido capaz de renovar su compromiso de eliminación del PVC y de los BFRs, Toshiba sigue obteniendo una buena clasificación en los criterios de sustancias químicas, consiguiendo puntos por sus computadoras personales de la serie Portege 600, que son denominados como “diseño sin PVC”, excepto el adaptador de corriente para mercados fuera de Japón, bien como las piezas de plástico modelado con menos de 10g que siguen conteniendo BFRs. También ya se encuentran en el mercado teléfonos móviles con cantidades reducidas de PVC y BFRs, y productos con certificados EcoMark sin PVC. Toshiba también lanzó un televisor (modelo 55X1) en diciembre de 2009 sin BFRs en la carcasa y sin PVC/BFRs en la placa de control principal. Toshiba también se comprometió a introducir alternativas a los ftalatos, berilio y el antimonio en 2012 en todos sus productos. La puntuación respecto a los criterios de residuos son malos debido a su falta de apoyo al principio de Responsabilidad Individual del Productor (IPR, por sus singlas en inglés) y su bajo uso de plástico reciclado. En el último año apenas ha avanzado la puesta en marcha de un programa global de recolección para todos sus productos. En particular no consiguió ampliar su programa de recolección de televisores a los países que no está en la OCDE. Sin embargo, Toshiba informa de una tasa de reciclado del 12% a nivel mundial para un grupo de cinco tipos de productos, que incluye televisores, computadoras y tres tipos de aparatos electrodomésticos. También ofrece información discriminada sobre distintos índices de reciclado para los televisores (21,2% en 2008) y PC (12,8% sobre la base de las ventas de 10 y 7 años, respectivamente). En materia de energía, obtiene una buena puntuación en el criterio de eficiencia energética de sus productos. Los informes de Toshiba respecto a los PC desarrollados en 2009 (hasta finales de julio) cumplen con la certificación Energy Star v.5, excepto los modelos no-OS. Todos los nuevos televisores LCD lanzados en el mercado desde noviembre del 2008 cumplen con la normativa Energy Star y 34 modelos exceden las especificaciones en un 30% o más. Toshiba es recompensada por el apoyo global a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), con reducciones mayores exigidas a los países industrializados y por informar sus propias emisiones GEI de la cadena de suministro, aunque no están auditadas por terceros. La empresa se compromete a reducir las emisiones de GEI y aclaró que su objetivo es frenar futuros aumentos en el ejercicio financiero de 2012. La empresa informa que el porcentaje de energía renovable utilizada por el grupo Toshiba en total (adicional a la suministrada por la red) es de aproximadamente 0,6% más que el 0,1% del año pasado, aunque no suma puntos por este bajo porcentaje. Fujistsu Siemens Computers 15 vo Fujitsu permanece en el 15º puesto con la misma clasificación de 3,5 puntos. Fujitsu gana puntos por incorporar el Principio de Precaución a su política de sustancias químicas, pero pierde puntos ya que el certificado de la auditoria externa para la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), es, de hecho, para informar en su informe de sostenibilidad y no específicamente para el cálculo de las emisiones de gases de efecto invernadero. Fujitsu obtiene la misma clasificación en los criterios energéticos y en los criterios sobre sustancias químicas. Es recompensada por apoyar públicamente la necesidad de alcanzar el pico máximo de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 2015 y que los países industrializados deben reducir el 30% de sus emisiones. También gana puntos por informar que el 100% de los portátiles y las Tablet PC a nivel global cumplen con los estándares de Energy Star. Además, Fujitsu informa de una reducción de emisiones de GEI de sus operaciones en 2008 en relación a 2007, sin que estén verificadas externamente, y de la utilización de energías renovables en Europa (al menos 15% de la electricidad adquirida en 2007). Fujitsu no asumió nigun compromiso para reducir sus emisiones absolutas de GEI. En relación al criterio de sustancias químicas, en la actualidad Fujitsu alcanza su puntuación máxima por poner en marcha un sistema de gestión de sustancias químicas. Logra doble puntuación por el Fujitsu Technology Solutions (antes denominado Fujitsu Siemens Computers) y por las computadoras con reducidos niveles de policloruro de vinilo (PVC) y de retardantes de llama bromados (BFRs, por sus siglas en inglés) que se venden en la región EMEA (Europa, Medio Oriente y África, por sus siglas en inglés). También obtiene una buena puntuación por su compromiso de eliminar en 2013 algunos ftlalatos en las computadoras. Fujitsu tiene también como objetivo eliminar totalmente el uso de PVC y el BFRs HBCDD (hexabromociclodecano, por sus siglas en inglés) en las computadoras en el año 2013, pero no logra ningún punto en este criterio ya que no se comprometió a eliminar todos los BFRs. Aunque ahora ofrezca una definición clara sobre el Principio de Precaución, sigue sin apoyar la actual revisión de la Directiva RoHS (Directiva de la UE sobre la Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos), que busca una mayor restricción de sustancias peligrosas y la prohibición inmediata de BFRs, retardantes de llama clorados (CFRs por sus siglas en inglés) y PVC. La empresa tiene una posición débil en relación al criterio de residuos electrónicos, aunque gana algunos puntos por sus programas voluntarios de recogida y reciclaje de sus productos desechados. Ofrece información a algunos consumidores sobre qué hacer con productos electrónicos obsoletos. También gana un punto por el apoyo (aunque débil) a la Responsabilidad Individual del Productor (IPR, por sus singlas en inglés) y por informar de las tasas de reciclaje en algunos países de la UE. Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer en relación a la información ofrecida a sus clientes, uso de plástico reciclado y en relación a su apoyo a la IPR. Microsoft 16 to Microsoft sube del 17º para el 16º puesto, con un incremento en su puntuación (antes 2,4 puntos y ahora 3,3 puntos). Gana la mayoría de sus puntos en los criterios energéticos al apoyar un recorte obligatorio de las emisiones globales de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) y por ofrecer una auditoria externa de sus emisiones de GEI. Ya no se considera la eficiencia energética de sus productos puesto que la norma Energy Star aún no se aplica a consolas y videojuegos. También mejora su puntuación en cuanto a residuos, puesto que ofrece una mejor información sobre recolección de productos fuera de uso a los consumidores y por informar sobre el reciclaje de sus productos. Sin embargo, pierde un punto en materia de sustancias químicas por no informar a sus proveedores de que comprometió a eliminar el plástico PVC en sus especificaciones sobre Sustancias Restringidas en el Hardware. Microsoft sigue obteniendo la mayoría de sus puntos en los criterios sobre sustancias químicas. La empresa se comprometió a eliminar el PVC y los BFRs de sus productos de hardware en 2010 y los ftalatos para fines de ese año. Sin embargo, necesita poner en el mercado productos sin BFRs en las placas de circuito impreso para poder obtener puntos en este criterio. Sigue sin apoyar la actual revisión de la Directiva RoHS (Directiva de la UE sobre la Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos), que busca una mayor restricción de sustancias peligrosas y la prohibición de forma inmediata de retardantes de llama bromados (BRFs, por sus siglas en inglés), retardantes de llama clorados (CFRs, por sus siglas en inglés) y policloruro de vinilo (PVC). En relación al criterio referido a residuos electrónicos, además de los puntos obtenidos por informar a los consumidores sobre el programa de recogida y por informar sobre reciclaje de sus productos, Microsoft es recompensada por haberse sumado en la UE a una coalición que aboga por la Responsabilidad Individual del Productor (IPR, por sus singlas en inglés). No logra ganar puntos en otros aspectos de este criterio. Microsoft obtiene puntos en el criterio de energía, por informar sobre las emisiones totales de CO2 de sus operaciones, las cuales son verificadas externamente, y por utilizar un 24,4% de energías renovables sobre el total del consumo de electricidad en 2007, sin embargo, debe comprometerse a aumentar el uso de energías renovables con objetivos claros en el tiempo. Lenovo 17 mo Lenovo baja un puesto ocupando ahora el 17º, viendo reducida también su puntuación (antes 2,5 y ahora 1,9 puntos). Sigue penalizada con un punto por no cumplir con su compromiso de eliminar el plástico PVC y los retardantes de llama bromados (BFRs) de todos sus productos a finales de 2009. Pierde también un punto adicional debido a que el progreso es muy lento y no existe ninguna evidencia de que vaya a cumplir con su compromiso de eliminar el PVC y los BFRs para el 2011. Lenovo también pierde puntos en el criterio sobre la eficiencia energética de sus computadoras personales, puesto que la información ofrecida solo se refiere a su serie de productos “Think” y además se presenta de una forma que es imposible comparar con la información de las otras empresas. Lenovo obtiene la misma información en los criterios de sustancias químicas y de residuos. Es recompensada por comprometerse a eliminar el berilio (incluyendo sus aleaciones y compuestos) y el antimonio y sus compuestos en el 2012, pero los ftalatos siguen siendo sustancias sólo a informar. La empresa lanzó un segundo modelo de monitor sin PVC ni BFRs, el cual se puede encontrar en todos los países (como excepción, en algunas zonas, no están diponibles los cables de alimentación sin PVC y BFRs). Sin emabrgo, esto no es suficiente para obtener un punto. En materia de residuos, Lenovo ofrece un programa de recolección y reciclado en 51 países donde Lenovo comercializa sus productos directamente, pero no en países donde sus productos son comercializados por terceros. Se ofrece a los consumidores información sobre que hacer con los ordenares fuera de uso. Lenovo informa de una tasa de reciclado de 3,88% del peso de los productos transportados en 2008 y 6,39% del peso de los productos transportados en 2001. Sin embargo, casi el 80% de estos datos se basan en la cantidad de basura electrónica de la EU cuyo reciclaje es financiado por Lenovo (por la actual cuota de mercado) y puede no tener relación con la cantidad de basura electrónica de la marca Lenovo reciclada. La empresa suma puntos por su relativamente amplio programa voluntario de recuperación y reciclaje, por ofrecer información a los consumidores en los países que cuentan con estos programas y por el uso de plásticos reciclados. Lenovo obtiene la puntuación más baja de todas las empresas en los criterios de energía. Obtiene solo un punto por informar sobre emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de sus operaciones globales en 2008, aunque hayan aumentado un 6% y no estén verificados externamente. Nintendo 18 vo Nintendo sigue ocupando el último puesto pero aumentó un poco su puntuación (antes 1,4 y ahora 1,8 puntos). Gana puntos por adoptar el Principio de Precaución en su política para la gestión de sustancias químicas y por la publicación de sus Normas para la gestión de productos químicos. Obtiene casi todos sus puntos en los criterios sobre sustancias químicas. Ha puesto en el mercado videoconsolas en las que el cableado interno no contiene PVC. Prohibió los ftalatos y está monitorizando el uso del antimonio y del berilio. A pesar de que pretende eliminar el uso de PVC, no se fijó un calendario para su eliminación. Sigue si puntuar en los criterios sobre residuos electrónicos. Gana puntos en el criterio de eficiencia energética gracias al adaptador AC de bajo consumo de su modelo Nintendo DSi, que cumple con los requisitos de las fuentes de alimentación externa del programa Energy Star. Mantiene, además, un punto por divulgar el nivel de emisiones de dióxido de carbono (CO2) de sus operaciones. Sin embargo, no logra más puntos ya que aumentó sus emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero (GEI) a pesar del compromiso de reducción del 2% anual. Las emisiones en 2007 aumentaron 1,5% en comparación con el año anterior, siguiendo un aumento del 6% en 2006. Comenten:y den su opinión

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Queres saber por que las pilas contaminan ( Hiper mega post)
Queres saber por que las pilas contaminan ( Hiper mega post)
EcologiaporAnónimo1/27/2012

Queres saber por que las pilas contaminan ( Hiper mega post ) Que tal gente Hace mucho que no posteaba nada y me parecio bueno reaparecer con un poco de informacion acerca de la contaminacion de la cual somos parte todos, las pilas y baterias... La gestión de los residuos de pilas y baterías1 (pilas y baterías descartadas una vez finalizada su vida útil) representa hoy un problema ambiental de difícil abordaje. Es necesario entender, en primer término, que se debe propender a pautas de consumo más razonables: millones de pilas son usadas en artefactos prescindibles, sumado esto a la circulación de pilas de dudosa calidad, que en muchos casos vienen incorporadas a los aparatos; tampoco se ha generalizado el uso de pilas recargables. Un uso más racional de pilas y baterías es imprescindible más cuando no existen aún en el país tecnologías de tratamiento para la mayor parte de las pilas. El consumo de pilas y baterías, primarias (no recargables o desechables) y secundarias (recargables) tiende a incrementarse año tras año, no sólo por el crecimiento de la población sino también por el incesante aumento de la cantidad de aparatos y artefactos que las utilizan. Es por ello necesario tener en cuenta la toxicidad de sus compuestos en virtud del incesante crecimiento de este tipo de residuos dentro del flujo de los residuos sólidos urbanos (RSU) o residuos domiciliarios (RD) y en los sitios de disposición final. El aumento creciente del consumo y desecho de pilas y baterías y su gestión última se han vuelto un grave problema para las autoridades locales2. A esto debemos sumarle la percepción de la ciudadanía que reconoce en las pilas usadas que se desechan una fuente de contaminación y generación de impactos en el ambiente y la salud. Este reclamo se ha traducido en intentos de dar solución a la demanda y al problema a través de programas o recomendaciones que no contemplan sus reales dimensiones3. La percepción de los habitantes con respecto a las pilas usadas como residuos contaminantes hace que eviten deshacerse de ellas con los residuos domiciliarios por lo que en muchos casos las pilas son acumuladas en hogares o escuelas. Esta acción (que intenta no desechar las pilas para que no encuentren su destino final en los basurales o rellenos) constituye un gran peligro. Todas las pilas y baterías contienen materiales contaminantes (generalmente metales) que tienen la potencialidad de ser liberados y causar impactos en su tratamiento (según la tecnología) y disposición final. Las pilas y baterías que integran -desde la producción y previamente a la puesta en el mercado- un aparato electrónico o eléctrico (AEE) pueden ser consideradas como un componente de dicho aparato. Parte de las pilas y baterías, tanto primarias,como las secundarias, son, junto con las plaquetas electrónicas (circuitos impresos), los componentes con mayor potencial de contaminación de los AEE por las sustancias que las componen. Aunque las pilas y baterías contribuyen en un bajo porcentaje al volumen total de los RSU, son, junto a los residuos de los aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), la corriente con mayor aporte de metales pesados al total de los residuos de este tipo. En el Congreso de la Nación4 se encuentra en discusión un proyecto de ley de Presupuestos Mínimos, que establece un sistema de gestión de residuos de aparatos electrónicos y eléctricos. La Ley es importante porque establece un marco legal nacional para regular la gestión de estos residuos; en este sentido, el proyecto que está en tratamiento en el Senado Nacional es un paso muy importante. Greenpeace considera que el proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos para la Gestión y Tratamiento de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos representa la solución para crear de manera urgente una infraestructura especial de reciclaje y recuperación de materiales, que, además, permitirá la correcta gestión y tratamiento de esta clase de residuos; establecerá la responsabilidad (legal y financiera) individual del productor como concepto político y determinará los incentivos para reducir la presencia de residuos peligrosos y complejos en los nuevos aparatos eléctricos y electrónicos. Sólo a partir de un sistema de gestión integral plasmado en una ley nacional de Presupuestos Mínimos se podrá generar un circuito de recuperación y tratamiento adecuado de este tipo de residuos, así como también establecer límites e incentivos para minimizar los impactos ambientales y sanitarios de las sustancias que los componen a partir del su progresivo reemplazo por mejores opciones y mejoras en los diseños. Junio. Pilas y Baterias Las pilas y baterías (primarias y secundarias) usadas pertenecen a la categoría de los llamados residuos domiciliarios (RD) o residuos sólidos urbanos (RSU) porque surgen del flujo habitual de los residuos domésticos. Principalmente provienen de electrodomésticos medianos y pequeños, teléfonos celulares, calculadoras, computadoras portátiles, cámaras fotográficas y de video, relojes y juguetes, etc. Sin embargo las pilas y baterías primarias y secundarias, junto a otro número de RSU, cumplen además con los criterios de residuos peligrosos, por lo que pueden ser clasificadas como residuos peligrosos universales o masivos5. Esta clase de residuos pueden tener origen domiciliario, comercial o industrial, pero en virtud de presentar alguna característica de peligrosidad es conveniente su recolección diferenciada de los RSU. Este tipo de residuos peligrosos universales o masivos (en este caso domiciliarios) entran en una zona gris con relación a la legislación vigente en nuestro país ya que, “al contener compuestos químicos previstos por la Ley de Residuos Peligrosos Nº 24.051, una pila usada podría estar alcanzada por la definición de residuo peligroso según el texto de la ley y su decreto reglamentario: "todo material que resulte objeto de desecho o abandono, … pueda contaminar el agua, el suelo y la atmósfera" y posea algunos de los constituyentes enumerados en su Anexo I o su Anexo II” (SAyDS). Por otro lado y debido a sus características específicas, las pilas y las baterías ocupan un lugar incierto en las normativas de gestión de RSU o RD6. Asimismo, no existe una legislación específica que tenga como objeto la gestión de las pilas y baterías primarias y secundarias una vez terminada su vida útil por fuera del sistema de gestión de RSU o residuos peligrosos. Según el documento de la Dirección de Residuos Peligrosos de la SAyDS, Manejo Sustentable de Residuos de Pilas en Argentina, “todo manejo inadecuado de pilas y/o baterías agotadas resulta especialmente peligroso para la salud y el ambiente en general, especialmente cuando se trata de pilas y/o baterías que contienen cadmio, mercurio o plomo. También debe prestarse especial atención a aquellas pilas y/o baterías que contengan metales como el manganeso, níquel, zinc y litio. Aunque las pilas contribuyen en bajo porcentaje al volumen total de residuos sólidos urbanos, son una de las corrientes con mayor aporte de metales pesados al total de este tipo de residuos”7. Existe una gran variedad de pilas y baterías en el mercado, que varían en la naturaleza de sus componentes activos, en su geometría y tamaño. Cada sistema tiene su propia combinación de materiales que determinan la capacidad, voltaje de salida y vida útil. Tipo de pilas Zinc/Carbono (Zn/C) o tipo Leclanché o pilas secas.Carbono de grafito de Dióxido de Manganeso (cátodo) Zinc chapa metálica (ánodo) Cloruro de Amonio (electrolito) Para: Para todo tipo de equipamiento eléctrico y electrónico sencillo y de bajo consumo. Denominadas “pilas comunes (Zn/MnO2) o Alcalinas Dióxido de Manganeso (cátodo) Zinc en polvo (ánodo) Hidróxido de Potasio (electrolito) Para todo tipo de equipamiento eléctrico y electrónico sencillo y de bajo consumo, con vida útil hasta 10 veces mayor a las “comunes”. Casi todas vienen blindadas, lo que dificulta el derramamiento de los constituyentes. Sin embargo este blindaje no tiene duración ilimitada Óxido Mercúrico Óxido Mercúrico (cátodo) Zinc (ánodo) Para audífonos y equipamiento médico. Usualmente de tipo botón. Contienen alrededor de 30% de mercurio Zinc/Aire Oxígeno (cátodo) Zinc (ánodo) Para audífonos y equipamiento médico. Presentan gran cantidad de agujeros diminutos en su superficie. Alta capacidad. Contienen más del 1% de mercurio Óxido de Plata Óxido de Plata (cátodo) Amalgama de Zinc (ánodo) Hidróxido de Potasio (electrolito) Uso en calculadoras, relojes y cámaras fotográficas. Usualmente de tipo botón pequeñas, contienen alrededor de 1% de mercurio. Litio Varios elementos son usados como cátodo (Magnesio, Hierro, Carbono, etc.) Litio (ánodo) Uso en relojes, calculadoras, flashes de cámaras fotográficas, memorias de computadoras, aplicaciones militares e industrias. Comercializadas en tipo botón, cilíndricas o geométricas especiales. Producen tres veces más energía que las alcalinas, considerando tamaños equivalentes, y posee también mayor voltaje inicial (3 voltios). Pilas primarias (no recargables) sin mercurio agregado: Ley Nacional 26.184 de “Energía Eléctrica Portátil”. En el año 1985 las compañías miembro de la EPBA (European Portable Battery Association, Asociación Europea de compañías que fabrican, venden y distribuyen pilas portátiles) comenzaron un programa para eliminar el mercurio de las pilas alcalinas, desde su nivel del 1% (10.000 partes por millón) hasta cero. En esa época las pilas comunes (ácidas) también tenían 100ppm de mercurio y su remoción también fue incluida en el programa9. En Argentina la Ley 26.184 de “Energía Eléctrica Portátil” sancionada en el año 2006, cuyo objeto son las pilas primarias10, prohíbe en todo el territorio de la Nación la fabricación, ensamblado e importación de pilas, con forma cilíndrica o de prisma, comunes de Carbón Zinc (ácidas) y alcalinas de manganeso, estableciendo porcentajes máximos de concentración en peso de mercurio, cadmio y plomo11. Asimismo, prohíbe la comercialización de pilas con las características mencionadas a partir de los tres años de la promulgación de la misma. La prohibición se encuentra en vigencia desde diciembre de 2009. (No obstante la excepción establecida por la Resolución 14/07 de la SAyDS)12. A pesar de esto y, como sucedió con anterioridad en otros países, y de manera voluntaria antes de la plena vigencia de la Ley Nº 26.184 de “Energía Eléctrica Portátil”, comenzaron a importarse13 y comercializarse pilas primarias ácidas y alcalinas con menor porcentaje de mercurio14 o sin mercurio agregado. La “Ley de Energía Eléctrica Portátil” establece en su Artículo Nº 6 la certificación de los productos objeto de la Ley15, este proceso involucra el control para la comercialización en torno a: 1) la no superación de los límites máximos establecidos para las sustancias; 2) indicación de fecha de vencimiento en el producto; 3) protección, blindaje y hermeticidad de las sustancias que contiene; 4) requisitos de duración mínima según normas internacionales16. Pero la Ley 26.184 nada establece acerca de la gestión de las pilas una vez desechadas, es decir, los residuos de las mismas. Tampoco indica un sistema de gestión para aquellas pilas que aún hoy circulan en el mercado y otras que están siendo desechadas, que superan los límites establecidos para el mercurio por la Ley de Energía Eléctrica Portátil. Tampoco para las denominadas pilas botón que aún cuentan con altas concentraciones de mercurio en peso. Es necesario aclarar en este último caso que, aunque constituyan un porcentaje significativamente menor, el tipo de pilas tipo “moneda, ficha o botón”, según la Resolución 14/07 de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) “…hasta la fecha no tienen sustitución, y […] pueden contener mercurio en peso en un porcentaje que deberá ser inferior o igual al DOS POR CIENTO (2%)17”. Esta clase de pilas (usada mayormente en relojes, audífonos y calculadoras) son, junto a las pilas recargables o secundarias, las más tóxicas. El mercurio y otros compuestos de las pilas primarias (no recargables) Más allá de la ausencia de mercurio agregado o teniendo en cuenta la concentración máxima en peso de acuerdo a la “Ley de Energía Eléctrica Portátil”, para los tipos alcalinas y ácidas, las pilas primarias siguen conservando compuestos contaminantes, aunque su toxicidad es menor. Es necesario poner en consideración el grado de toxicidad19 de sus compuestos en altas concentracionesacumuladas, especialmente a través de la disposición final, ya que representan el mayor porcentaje de las pilas que se desechan diariamente.20 (Ver tabla 3) Según los datos del “Estudio para la Identificación y Análisis de Pilas y Baterías”, realizado por el Instituto de Ingeniería Sanitaria de la Universidad de Buenos Aires, en virtud del Programa de Recolección de Pilas y Baterías desarrollado por la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el 69% de las pilas recolectadas en la Ciudad corresponden al tipo categorizado como primarias. De esta cantidad, el 67% son tipo AA y AAA y el 2% restante está constituido por pilas tipo “botón”. 21 Por otro lado, el mercurio sigue presente en altas concentraciones en las pilas ácidas y alcalinas que continúan circulando, situación que se mantendrá hasta que se desechen las que aún se comercializan y las que aún no se han desechado. Por otro lado y por la excepción establecida por la reglamentación de la SAyDS 14/07 también continúan consumiéndose y desechándose las llamadas pilas “moneda, ficha o botón”, con un importante porcentaje de mercurio, que junto con las baterías secundarias son las más contaminantes. El consumo de las pilas primarias tiende a aumentar año tras año, especialmente por el incremento de la cantidad de aparatos y artefactos que las utilizan (esto incluye también a las baterías aunque la duración de estas últimas es superior ya que soportan entre 200 y 400 cargas). El aumento creciente del consumo y desecho de pilas y baterías -especialmente las primarias- y su gestión última se han vuelto un grave problema para las autoridades. La ausencia de mercurio agregado en gran parte de las pilas primarias ha hecho que desde las empresas comercializadoras y también desde organismos de gobierno, se animen a tratar a estos residuos COMO SI fueran inocuos, recomendando arrojarlos al cesto de basura junto a los residuos domiciliarios comunes. El destino final: los rellenos comunes o basurales a cielo abiertoHoy no existen estadísticas oficiales actualizadas sobre consumo o descarte de pilas y baterías per cápita en nuestro país (las cifras siguen siendo del año 1990). Sin embargo, podemos tomar como referencia los datos de descarte que surgen del Estudio de Calidad de los Residuos Sólidos Urbanos elaborado por la FIUBA/CEAMSE de 2009. Segúneste Estudio, basado en un muestreo general de los RSU de la Ciudad de Buenos Aires, el descarte de pilas usadas creció 50% en 2009 en relación al año anterior, alcanzando 0,03% del total en 2009, mientras en 2008 representaban 0,02% de los RSU muestreados. Estas cifras arrojan que durante 2009 se enviaron a enterramiento en rellenos de la CEAMSE 734 kilos de pilas y baterías por día, es decir 264 toneladas durante ese año. 23 La percepción de la ciudadanía con respecto a las pilas usadas como residuos contaminantes hace que muchas veces sean acumuladas en hogares o escuelas, constituyendo esta acción (que intenta no desechar las pilas para que no encuentren su destino final en los basurales o rellenos) un gran peligro. Según la ingeniera Rosana Iribarne, secretaria del Instituto de Ingeniería Sanitaria:24 "Lo peor es juntarlas [cada individuo], porque si a uno se le juntan 50 pilas, es como si tuviera una bomba química. Por otro lado, en el país ya hay empresas interesadas en recuperar las sustancias que contienen". Por otro lado, “desde el inicio de diferentes iniciativas de recolección de pilas usadas, se esgrimió el argumento, sobre todo desde el sector empresarial que “juntar las pilas” era peor que arrojarlas junto con la basura común, ya que la naturaleza tiene la suficiente capacidad para absorber estos compuestos sin causar daños. Concepto que se viene escuchando desde hace décadas para justificar el ritmo de extracción de recursos no renovables, actividad que por sí misma genera residuos peligrosos en sus procesos y que ha alterado los ciclos biogeoquímicos de la naturaleza, con una creciente contaminación del suelo, agua y aire.” 25 Sin embargo, las pilas y baterías una vez finalizada su vida útil no son residuos inocuos y son las mismas empresas las que deberían gestionar sus residuos. Todos los tipos de pilas y baterías deben ser tratados y reciclados con la mejor tecnología disponible o, en su defecto, deben ser separados del flujo de los residuos domiciliarios comunes y dispuestos de manera segura. Deshacerse de estos residuos con los demás RD o recolectarlos, acopiarlos o acumularlos en hogares, escuelas, etc., no es una solución segura ni ambientalmente adecuada Greenpeace considera que los fabricantes de aparatos electrónicos, quienes se benefician por la venta de sus productos, deben asumir la responsabilidad por sus productos hasta el final de su vida útil. Para prevenir una crisis por el crecimiento de la basura electrónica, los fabricantes deben diseñar productos limpios con mayor vida útil que sean seguros y fáciles de reciclar y que no expongan a los trabajadores y al ambiente a químicos peligrosos. Los contribuyentes no deben cargar con los costos de reciclar los productos electrónicos. Los fabricantes deben tomar la responsabilidad tota por sus productos, esto significa hacerse cargo de todo su ciclo de vida. Deben hacer productos limpios que puedan ser reutilizados o reciclados de manera segura y establecer un sistema de recuperación cuando finaliza su vida útil .Por otro lado, son las empresas importadoras de toda clase de pilas y baterías, quienes colocan estos productos en el mercado y obtienen una ganancia por ello, las responsables de la recolección y gestión de estos artefactos una vez finalizada su vida útil. Pilas y baterías recargables Según la duración de la carga y el manejo requerido, las pilas pueden clasificarse en no recargables (primarias) –anteriormente referidas- y recargables (secundarias). Estas últimas pueden clasificarse en: pilas/baterías de Níquel- Cadmio (Ni-Cd); de Níquel-Hidruro Metálico (Ni-MH), de Ión-Litio y acumuladores y pequeñas pilas selladas de Plomo-ácido28. (Ver tabla 4). A diferencia de las pilas primarias o no recargables, que se desechan porque que sus componentes químicos una vez que se convierten en energía eléctrica ya no pueden recuperarse; las pilas secundarias y baterías de uso doméstico se desechan en menor volumen y con menor frecuencia. No obstante, su nivel de toxicidad es superior al de las pilas primarias (ácidas y alcalinas) sin mercurio y similar al de las pilas primarias con altas concentraciones de mercurio en peso y a las pilas “botón”. Entre las sustancias tóxicas que contienen las pilas secundarias o baterías se encuentran el plomo, el cadmio y el níquel. Contienen además litio, que si bien no es considerado una sustancia tóxica es altamente reactivo y debe manipularse adecuadamente para prevenir posibles explosiones.29 Las nuevas pilas y baterías tienden a utilizar menos componentes tóxicos, pero los volúmenes de producción y consumo han aumentado considerablemente en los últimos años, situación que debe tenerse en cuenta a la hora de evaluar la gestión de este tipo de residuos. Hoy en día, es muy elevado el número de artefactos que dependen de la energía de baterías recargables. Las baterías de Níquel Cadmio, han sido y son utilizadas en diferentes clases de aparatos/artefactos: celulares, computadoras, cámaras de video, etc. Por otro lado, parte de las pilas y baterías, primarias y secundarias, son, junto con las plaquetas electrónicas (circuitos impresos), los componentes con mayor potencial de contaminación entre los aparatos electrónicos y eléctricos (AEE) debido a las sustancias que las componen. Las baterías de Níquel Cadmio, consideradas residuos peligrosos en todo el mundo, pueden ser recicladas con recuperación de materiales especialmente en Francia y en Suecia. Las baterías de Ión Litio y Níquel Metal, que en otros países no son consideradas residuos peligrosos como en Argentina, pueden ser también exportadas y recicladas con recuperación de materiales valiosos. Hace casi una década que las baterías de Níquel cadmio han empezado a ser sustituidas por las de Ion-Litio y Níquel Metal, con el fin del reciclaje, la disminución de la toxicidad y la recuperación de materiales. Estas baterías de Ión Litio son la tecnología más nueva que se ha incorporado al mercado. Se utilizan generalmente en computadoras portátiles y teléfonos celulares por su pequeño tamaño, bajo peso y alta capacidad de energía con baja tasa de descarga. Las baterías de Níquel Hidruro Metálico son usadas en productos donde es necesaria alta capacidad de energía y tamaño pequeño, por ejemplo en computadoras portátiles y videocámaras. Todas las pilas/baterías recargables o secundarias pueden ser recicladas con recuperación de materiales valiosos y debe realizarse donde se disponga de la tecnología adecuada. Además, existen tecnologías de reciclado de pilas primarias que deben analizarse y estudiarse. Componentes contaminantes en las pilas y baterías y sus impactos sobre la salud y el ambiente Hoy, la enorme mayoría de las pilas y baterías son depositadas en rellenos sanitarios comunes y basurales junto con el resto de los RSU. Al depositarse los residuos en los rellenos, comienzan a descomponerse mediante una serie de procesos químicos complejos. Los productos principales de la descomposición son los líquidos lixiviados y los gases. Tanto los líquidos como los gases pueden afectar la salud de las poblaciones de los alrededores.30 Los líquidos lixiviados se forman mediante el percolado de líquidos (por ejemplo, agua de lluvia) a través de sustancias en proceso de descomposición. El líquido, al fluir, disuelve algunas sustancias y arrastra partículas con otros compuestos químicos. Los ácidos orgánicos formados en ciertas etapas de la descomposición de contenidos en el lixiviado (como ácido acético, láctico o fórmico) disuelven los metales contenidos en los residuos, transportándolos con el lixiviado. Es así como los metales que se encuentran en los residuos depositados en los rellenos, debido al carácter ácido de los líquidos lixiviados, son disueltos y transportados.31 Las pilas pueden sufrir la corrosión de sus carcazas, las cuales pueden ser afectadas internamente por sus componentes y externamente por la acción climática y por el proceso de descomposición de los residuos sólidos urbanos, si se encuentran mezclados con este tipo de residuos. Cuando se produce el derrame de electrolitos internos de las pilas, se pueden arrastrar los metales pesados en forma de ánodo de pilas. Estos metales pueden lixiviar los suelos y fluir por cursos de agua y acuíferos, contaminando el ambiente en general.32 “Al ser destruidas en los rellenos sanitarios [las pilas y baterías] estallan y riegan todo el sulfato, que al combinarse con los líquidos de la basura restante provoca reacciones químicas, las soluciones se dispersan, contaminado la tierra y los mantos acuíferos, sin pasar por alto los daños que ocasionan a la salud, desde infecciones a la piel hasta el manganismo, enfermedad que afecta la parte del cerebro que ayuda a controlar los movimientos”. Por otro lado y como se mencionó anteriormente, aún hoy continúan desechándose pilas con una concentración importante de mercurio en peso. “Las emisiones de mercurio inorgánico o metálico y sus compuestos, que se originan en diferentes procesos como la extracción de depósitos minerales; al quemar carbón o basura pasan al aire, del aire, el mercurio pasa al agua o a la tierra por deposición en suelo o en cuerpos de agua como mares, lagos o ríos en los cuales se encuentran bacterias capaces de descomponer el mercurio en metil mercurio, compuesto orgánico bioacumulable, el cual puede concentrarse en toda la cadena alimentaria desde los pequeños seres vivos como el plancton hasta el hombre, provocando diferentes efectos. El metil mercurio se acumula en los tejidos de peces. Peces de mayor tamaño y de mayor edad tienden a concentrar niveles de mercurio más altos34”. “Redondeando cifras, casi el 30% del peso de las pilas [primarias y secundarias] está formado de materiales tóxicos como mercurio, cadmio, níquel, manganeso, litio y zinc. Estos contaminantes se concentran inadvertidamente y sin control en los rellenos sanitarios y tiraderos del país, con consecuencias muy graves y escasamente documentadas.35 Es necesario hacer estudios más extensos para evaluar cuál es, realmente, el poder contaminante de este tipo de residuos -filtración de los metales contaminantes en el suelo- y deshacernos de la idea de que son residuos inocuos. Hoy no existe certeza alguna de la “no toxicidad” de las pilas primarias. Asimismo, se pone en duda la seguridad de los rellenos sanitarios comunes para este tipo de residuos y otros36 37, más aún de los basurales a cielo abierto. Junto al mercurio encontramos al cadmio y al plomo como los metales pesados más peligrosos que son altamente tóxicos a bajas concentraciones. “Estos metales se bioacumulan en la cadena alimentaria dañando tejidos blandos y duros como los riñones y los huesos. Además tienen efectos neurotóxicos, pueden causar daños en el comportamiento y en la función neuronal alterando el metabolismo de neurotransmisores. Son cancerígenos y teratogénicos (producen malformaciones en el embrión o feto) a largo plazo”.38 “El cadmio constituye entre un 11 y un 15% en peso de la batería Ni-Cd. El problema del cadmio está siendo abordado por sustitución de baterías menos tóxicas o asegurando el reciclado e impidiendo que las Ni-Cd entren a los RSU. La liberación de cadmio al medio ambiente es peligrosa para la salud. El cadmio puede acumularse alcanzando lasaguas subterráneas o superficiales desde los rellenos y puede ingresar a la atmósfera a través del humo de los incineradores. Un control efectivo de los humos puede atrapar el cadmio, pero éste termina en las cenizas. El cadmio es tóxico para los peces y la vida animal y puede pasar al ser humano a través de la cadena alimentaria Responsabilidad Extendida Individual del Productor El concepto de “responsabilidad extendida del productor” (REP) (förlängt producentansvar) fue oficialmente presentado en el informe elaborado para el Ministerio de Medio Ambiente de Suiza “Modelos para la responsabilidad extendida del productor”. Posteriormente, el concepto fue revisado y definido como principio ambiental, dándole un matiz legal ya que “hace legalmente vinculantes las acciones de los organismos internacionales, la práctica estatal y los débiles compromisos con las leyes”. En él se define la REP de la siguiente manera: “Se trata de un principio político para promover mejoras ambientales para ciclos de vida completos de los sistemas de los productos al extender las responsabilidades de los fabricantes del producto a varias fases del ciclo total de su vida útil, y especialmente a su recuperación, reciclaje y disposición final. Un principio político es la base para elegir la combinación de instrumentos normativos a ser implementados en cada caso en particular. La responsabilidad extendida del productor es implementada a través de instrumentos políticos administrativos, económicos e informativos”. Esta definición refleja tres piedras angulares de la REP, principalmente los principios: “enfoque de prevención de la contaminación”, “pensamiento sobre el ciclo de vida” y “el que contamina paga”. Además, es un concepto más amplio que la definición utilizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) (2001: 9): “un enfoque sobre política ambiental en el que la responsabilidad del productor [económica y/o física] sobre un producto se extiende al estadio posterior al consumidor del ciclo de vida de un producto” en sentido de que las responsabilidades extendidas de un productor no se limitan a la fase final del ciclo de vida, sino también a otros estadios del ciclo de vida del producto donde las responsabilidades convencionales resultan insuficientes para garantizar la óptima protección del medio ambiente. A la fecha, la REP se aplica en los países miembros de la OCDE y se ha concentrado principalmente en la fase final del ciclo de vida, “el ‘eslabón más débil’ en la cadena de responsabilidades de la producción”. Sin embargo, en países no miembros de la OCDE, como Argentina, donde el desarrollo ambiental aún enfrenta muchos desafíos fundamentales, un programa REP quizás deba ser de mayor alcance para lograr mejoras ambientales similares. Hay dos grupos de objetivos en un programa REP: (1) la mejora en el diseño de los productos y sus sistemas, y (2) la alta utilización de productos y materiales de calidad a través de la recolección, tratamiento y reutilización o reciclaje de manera ecológica y socialmente conveniente. En igualdad de condiciones, cuanto más se acerque un programa REP a la responsabilidad individual del productor (RIP) —en la que un productor es responsable de sus propios productos— más efectivo será. Greenpeace considera que los fabricantes de aparatos electrónicos y eléctricos, quienes se benefician por la venta de sus productos, deben asumir la responsabilidad por sus productos hasta el final de su vida útil. Para prevenir una crisis por el crecimiento de la basura electrónica los fabricantes deben diseñar productos limpios con mayor vida útil que sean seguros y fáciles de reciclar y que no expongan a los trabajadores y al ambiente a químicos peligrosos. Fabricar sin Tóxicos: los fabricantes de productos electrónicos deben suspender el uso de materiales peligrosos. Los fabricantes sostenían que era imposible dejar de usar plomo en las soldaduras en sus productos, pero cuando la directiva RoHS entró en vigencia los obligó a utilizar alternativas superadoras. Algunos fabricantes aceptan ahora que es posible dejar de usar todos los retardantes de fuego bromados y el plástico PVC44. Recolección y reciclado: Los contribuyentes no deben cargar con los costos de reciclar los productos electrónicos. Los fabricantes deben tomar la responsabilidad total por sus productos, esto significa hacerse cargo de todo su ciclo de vida. Deben hacer productos limpios que puedan ser reutilizados o reciclados de manera segura y establecer un sistema para recuperar sus productos cuando finaliza su vida útil Conclución El manejo inadecuado de toda clase de pilas y baterías una vez finalizada su vida útil resulta especialmente peligroso para la salud y el ambiente en general, especialmente cuando se trata de pilas o baterías que contienen cadmio, mercurio o plomo. Pero también debe prestarse atención especial a las pilas y/o baterías que contengan metales como el manganeso, níquel, zinc y litio. Si bien la Ley 26.184 de Energía Eléctrica Portátil, establece los límites máximos de concentración de plomo, mercurio y cadmio en las pilas primarias comunes y alcalinas, no regula la gestión de los residuos de esta clase de artefactos. Por otro lado, más allá de los límites establecidos por la Ley 26.184, todas las pilas y baterías siguen conteniendo compuestos tóxicos. De acuerdo con esto, las pilas primarias, una vez finalizada su vida útil, no pueden ser considerados residuos inocuos. Todos los tipos de pilas y baterías deben ser tratados y reciclados con la mejor tecnología disponible en el país o en el exterior y separados del flujo de los residuos domiciliarios comunes o en su defecto dispuestos de manera segura. Deshacerse de estos residuos con los demás RSU no es una solución segura ni ambientalmente adecuada. Los municipios y los ciudadanos no pueden seguir haciéndose cargo de los impactos ambientales, sanitarios y económicos de la disposición de esta clase de residuos. Los responsables de la puesta en el mercado de productos que necesitan un tratamiento y gestión diferenciada, ya sea por su nivel de toxicidad o por la dificultad o imposibilidad de su reciclado, deben ser legal y financieramente de su gestión una vez finalizada su vida útil. Los rellenos sanitarios, basurales a cielo abierto y la incineración no son alternativas válidas para la gestión final de las pilas y baterías una vez finalizada su vida útil. Las mismas deben ser separadas del flujo de los RSU y tratadas adecuadamente con una gestión diferenciada para, además, recuperar los materiales valiosos que las componen. La gestión de pilas y baterías debe regirse por el principio de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y de Responsabilidad Individual del Productor (RIP), entendiendo el primero como “un principio político para promover mejoras ambientales para ciclos de vida completos de los sistemas de los productos que extiende las responsabilidades de los fabricantes del producto a varias fases del ciclo total de su vida útil, especialmente a su recuperación, reciclaje y disposición final”. Son las empresas importadoras, comercializadoras y productoras de pilas - primarias y secundarias- quienes obtienen una ganancia al momento de comercializar sus productos deben asumir su responsabilidad para la adecuada gestión y tratamiento de estos artefactos una vez finalizada su vida útil. Los organismos oficiales deben informar correctamente a los ciudadanos acerca del peligro para la salud y el ambiente que conlleva la mala gestión de las pilas y baterías una vez finalizada su vida útil, coordinando una respuesta conjunta a nivel nacional para no generar confusiones. Asimismo deben encarar políticas tendientes a revisar críticamente los hábitos de consumo para propender a pautas de consumo más razonables. Greenpeace reclama que todas las pilas y baterías sean incluidas en el proyecto de ley de Presupuestos Mínimos de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos presentado en el Senado de la Nación, ya que son parte integrante de los AEE y/o comparten los mismos problemas en su disposición final y reciclado. No se olviden, ayuden al mundo y comenten

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