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Usuario (Argentina)

PILDORA ANTICONCEPTIVA PARA HOMBRES Se trataría de una dosis mensual o trimestral que impediría que los espermatozoides fecunden el óvulo. Su fundamento consiste en "desactivar" una proteína del esperma necesaria para la concepción. El fármaco no tiene efectos sobre la conducta masculina Un equipo de investigadores de la Universidad de Bar-Ilán (Israel) ha probado con éxito en ratones una píldora anticonceptiva para hombres capaz de "esterilizar" al varón "de forma reversible" con una dosis mensual o trimestral que impide que los espermatozoides fecunden el óvulo. Más tarde, los ratones macho volvieron a ser fértiles. Por tanto, los efectos son completamente reversibles A diferencia de los anteriores intentos, esta nueva píldora no contiene una mezcla de la hormona masculina de la testosterona con la femenina progesterona. Su fundamento consiste en "desactivar" una proteína del esperma necesaria para la concepción, consiguiendo así que, aunque el esperma llegue al útero, no sea capaz de fecundarlo. El estudio, publicado en la revista Genes and Development, ha probado la 'Bright Pill' -un juego de palabras con el nombre de su creador, Haim Breitbart- en fase preclínica con "una efectividad del cien por cien" a la hora de "esterilizar" a ratones macho durante un periodo de tiempo determinado por la dosis. "Más tarde, los ratones macho volvieron a ser fértiles. Los efectos son reversibles", ha prometido el profesor Breitbart. La píldora, también probada en forma de inyección, fue administrada en tres días (un día sí, otro no, otro sí) y se comprobó que tardaba en torno a una semana en dejar "estériles" a los ratones, informa Israel21. Comenzarán a probar la píldora anticonceptiva masculina en humanos el año que viene y en tres años esperan que llegue al mercado No obstante, los científicos israelíes aseguran que "en ningún momento los ratones mostraron signos de falta de apetito sexual, ni aumentaron de peso, ni redujeron su actividad social". De hecho, tras recibir la píldora, "los ratones estaban estupendamente, tenían sexo, comían y se divertían como cualquier otro, por lo que se puede decir que el fármaco no tiene efectos sobre la conducta masculina", subraya Breitbart. En este sentido, el creador de la 'Bright Pill' vaticina que "un hombre que tome la píldora podrá también ser activo sexualmente y más tarde tener hijos". Con este propósito, el equipo de Breitbart comenzará a probar la píldora en humanos el año que viene y en tres años esperan que llegue al mercado. Reafirma investigaciones anteriores Esta investigación refuerza el planteamiento de estudios anteriores, como el publicado por The Lancet, en el que se afirmaba que un hombre blanco o asiático 'tipo' de 35 años tratado con esta píldora durante un año necesitará unos cuatro o cinco meses para regresar a la concentración de espermatozoides de 20 millones por mililitro, el umbral mínimo de fertilidad. Los resultados del estudio, realizado entre 1.500 varones de entre 18 y 51 años, indicaron que el 90% recupera la fertilidad menos de un año después de abandonado el tratamiento, y el 10% durante el año siguiente. FUENTE: http://www.20minutos.es/noticia/754166/0/pildora/masculina/esterilizar/ Comenten! Creo que hay algunos países en que ya se ha probado vender, pero no estoy segura ¿alguien sabe algo más??
![Prostitución [ Mujeres en situación de prostitución]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2013/06/04/mi_vida_tiene_valor-epgubHK8mRP.webp)
MACHISTAS RETRÓGRADOS ABSTENERSE!!! (si escriben comentarios denigrantes de las mujeres en situación de prostitución serán eliminados). ES UN ARTÍCULO UN POCO LARGO, POR ESO RECOMIENDO LEERLO ENTERO CUANDO TENGAN TIEMPO. (por favor no comentar si no se leyó) CONSUMO de MUJER - Las mujeres en situación de prostitución Lic. Magdalena González [email protected] Este artículo fue publicado en la Revista feminista BRUJAS N° 31, publicada por ATEM “25 de noviembre” Mientras cursaba la escuela secundaria visité por primera vez, junto con una profesora y un grupo de compañeras, el hospicio de mujeres de Lomas de Zamora. En un momento dado, me entretuve hablando con algunas de las internas y, cuando quise volver a reunirme con mi grupo, ellas me señalaron un atajo. Así me encontré atravesando lo que después supe era el pabellón de mujeres que habían estado en situación de prostitución. Me llamó la atención la gran cantidad de mujeres que había en ese pabellón. Cuando le pregunté al Director por qué esa cantidad me contestó “Son muchas por las cosas que les hicieron y les hicieron hacer”. En ese momento fui testigo del costo de esa forma de vida. Lo innegable era la destrucción que para estas mujeres había significado. También me pareció innegable su padecimiento. Fue a partir de tal circunstancia que se me impuso un interrogante: ¿Qué acontecimientos pudieron producir un daño tan profundo como extenso? SEXUALIDAD-VIOLENCIA-DOMINACIÓN Es sabido que en nuestra cultura hay una ideología instalada que valora como emblemas de la masculinidad atribuciones de coraje, decisión, iniciativa y poder sobre el otro/a. Por este motivo, los sentimientos y representaciones de temor, incertidumbre, humillación, sensibilidad, ternura que puedan tener los varones, son reprimidos e inhibidos o les producen vergüenza si llegan a hacérseles concientes. Al ser inhibidas, estas representaciones y los afectos ligados a ellas, son mostradas como dificultad de expresión, como modalidades de carácter y blasones de virilidad. De cualquier modo, estos sentimientos se transforman frecuentemente en violencia, una de cuyas formas más comunes de descarga es la violencia doméstica. En este ámbito, las relaciones sexuales terminan siendo el lugar oculto donde se realizan actuaciones de mandatos sociales y familiares. Estas creencias concientes o inconcientes relacionan la frecuente actividad sexual con la valoración de una supuesta virilidad y por lo tanto son una reafirmación de potencia. Este equívoco es facilitado y sostenido por el prejuicio de una necesidad perentoria de la actividad sexual masculina. Se trata en realidad de la descarga de ansiedad no reconocida como tal y podemos afirmar que mientras se sostenga esta estructura, el varón quedará impedido de contactar con sus propios sentimientos y sus representaciones inconcientes, no conocidos por él y, por lo tanto, no elaborados. Junto a la valoración de esa supuesta virilidad, en el trabajo con los analizandos encontré que se da por descontado que sus mujeres están en función de “satisfacer esa necesidad” y deseosas de hacerlo, independientemente del deseo sexual de ellas, como expresión conciente o inconciente del dominio que ejercen los varones. Esta necesidad sexual masculina a la que se le atribuye el carácter de apremiante, inaplazable, es, en el imaginario social, uno de los motivos que justifica el prostituir a las mujeres Lo mismo ocurre con los sentimientos de violencia. La violencia padecida por el varón, cuando se la inflige otra persona a él, o él mismo se encuentra ante diversas circunstancias de impotencia, puede derivar también hacia el sexo violento por esa vía de descarga ya instalada. Por parte de la mujer, en no pocos casos, existe una falta de apropiación de su cuerpo y de su sexualidad. Estas dos condiciones, generadas desde la cultura, formadoras de la intimidad del psiquismo de las personas, permiten la apropiación indebida por parte del hombre. Dicha apropiación se incrementa por la fantasía inconciente masculina que da como supuesto un goce femenino en el sufrimiento y por la fantasía del amor como equivalente de la sumisión Esta falta de apropiación, esta apropiación sesgada de la mujer de su cuerpo y de su sexualidad, impide un buen proceso de autonomía como persona dando lugar a un Yo frágil e indefenso, con el permanente temor a la pérdida del afecto del otro. Asimismo, la enajenación de su sexualidad la ubica en una situación de vergüenza: Ya tradicionalmente no era bien vista como mujer si no respondía a los requerimientos de su marido, siendo estigmatizada como frígida, insatisfecha y en ultima instancia histérica. En un paso más, se instala fácilmente aquí la idea de la prostitución en una pareja, cuando, avalando estos supuestos, un hombre le dice a su mujer “Si no encuentro satisfacción en mi casa la voy a buscar afuera”. Este tipo de subjetividad inducida en las mujeres por el patrón cultural, produce el sometimiento: la mujer accede al requerimiento del marido sin participar del deseo ni de la posibilidad de disfrutar de la relación sexual; finge agrado cuando en realidad estas relaciones sexuales son vividas como actos coercitivos. No debemos olvidar que la patología de la sexualidad en nuestra cultura, al estar jugada sobre el eje del dominio, hace que el victimario, violento desde la misma apropiación, vaya empobreciéndose como persona y transformándose, en parte, en dispositivo destructivo de ambos. Mediante una continua manipulación de los sentimientos de la mujer la lleva al convencimiento de que ya no podrá modificar su situación. En muchas familias la violencia se expande aún más, apareciendo grados que implican cualitativamente efectos de mayor denigración y peligrosidad lo que se exacerba cuando se agregan el alcoholismo y la drogadicción. Como es sabido, uno de estos grados es el maltrato corporal donde las mujeres y los hijos sufren restricciones, amenazas, extorsiones y golpes. Escalando en la violencia se llega a la violación, al abuso sexual infantil intrafamiliar y al grado mayor que es el asesinato de las mujeres o los chicos a manos de sus maridos o padres. En este crescendo de situaciones que producen humillación, vergüenza y muerte, las víctimas tienden a creerse cómplices de la violencia para tolerar psicológicamente semejante inermidad. Por lo tanto, es claro el daño que producen estos hechos traumáticos tanto en la sana evolución del narcisismo como en los sentimientos de esperanza y en la confianza en las propias realizaciones. Esto se produce debido a la disociación y a la falta de simbolización, procesos de los que hablaremos más adelante en este artículo. En las investigaciones realizadas, encontré que en la gran mayoría de los casos, las mujeres en prostitución provenían de familias donde se vivían situaciones de violencia. Transcribo acá textualmente uno de ellos: Lily: “Mis padres son testigos de Jehová, fueron siempre muy reprimidos, cuando éramos chicas a mí y a mi hermana nos castigaban siempre corporalmente. Hice la primaria, en 4to año de bachiller me bautizaron en la religión de ellos en un estadio de football lleno de gente. Luego comienzo a estudiar el profesorado de comunicación de los sordomudos porque mis padres querían que hiciera eso, a los 8 meses me rebelé, no estudié más y les planteé que quería ser una chica como las demás, con un jean, los ojos un poco pintados, nada del otro mundo. Comenzaron las discusiones todos los días y mis viejos siempre metiendo a Dios en el medio. Mi viejo me echó, me hice un bolso y cuando entré a la pieza de mi vieja le dije: “no te olvides que soy tu hija” y me contestó que me dejaba en manos de Dios. Viví un mes en un auto abandonado por Flores, hasta que me rajaron los vecinos, entonces una noche en la estación de Once, una prosti de madrugada se sienta al lado mío y me da una factura (hasta ese momento me alimentaba de la basura de las hamburgueserías y pizzerías de Lavalle). Empecé a hablar con ella, me llevó al hotel donde estaba, ahí me hizo bañar, me dio de comer y dormí en una cama. A la semana yiraba en la calle con ella. Me levantó la cana, estuve en el departamento de policía una semana y mis viejos ni aparecieron, cuando por fin salí, me fui a laburar a un sauna” Como se ve, Lily ha vivido diferentes tipos de violencia por parte de sus padres: violencia corporal; el acoso del control en vez de la protección; la imposición para estudiar algo que no entraba en sus proyectos, aunque como metáfora aludiera a la falta de comunicación en la familia. Y cuando plantea a sus padres su anhelo de ser una chica como las demás, ellos consuman uno de los actos más temidos para cualquier joven: la expulsan del hogar donde ella había sentido la única protección, ya que no tenía vínculos afectivos importantes fuera de su casa por la actitud excluyente de sus progenitores. El mundo externo había sido mostrado por sus padres como sumamente peligroso y no había sido preparada para subsistir fuera de su casa. La sociedad repite la misma violencia cuando no le permite permanecer en el único lugar que había conseguido y no la provee de algo mejor. La mujer en prostitución que la ampara le ofrece lo que ella tiene, su casa, su comida y su práctica. Esta fue la “posibilidad de elección” de Lily. EL RECLUTAMIENTO En todos los casos estudiados, ellas realizaron sus “elecciones” ya desde la niñez, condicionadas por situaciones externas e internas. En este sentido, es decisivo el enlace que realizan con el mundo de la prostitución los reclutadores, personajes clave del ámbito del proxenetismo, ya que la enorme mayoría de las mujeres que llegaron a la situación de prostitución son inducidas, cuando no obligadas, por ellos. Y en el último tramo de esta pesadilla, el tristemente célebre trafico desatado con la globalización, a través de la promesa engañosa de un trabajo anhelado en un país mas desarrollado, donde les quitan los documentos y permanecen en cautiverio. En otros casos el que inicia a la joven- se trata de niñas o jóvenes menores de edad- es el propio padre o la madre. En América Latina hay un dicho atroz por parte de algunos hombres: “Donde hay hembras no hay hambre”. Obviamente se las hace cargo, desde tempranísima edad, de la enajenación total de su persona para conseguir el sustento de sus padres y de sus hermanos varones con ese uso explotador y tiránico. Otro tipo de reclutador se hace el novio y, entre seducción y presión, les pide que “atienda algún amigo”, o las conecta con un prostíbulo. También puede reclutarla una mujer en prostitución al encontrarla desprotegida: me estoy refiriendo a las especialistas en captar mujeres para el sistema de la prostitución. En el caso de Lily no se trata de una reclutadora por motivos de beneficio personal, aunque de todos modos se produce el ingreso al sistema. Se agrega otro tipo de reclutador que medra en el ámbito de las Discos o lugares donde se toman copas, y le sugiere a la joven seleccionada que hay un tipo interesado en ella deseoso de invitarla a salir. Es común que estas jóvenes reciban regalos importantes, participen de fiestas, etc., sintiéndose muy halagadas por sus clientes, a los que ellas no reconocen como tales. Sin que lo sepan, también se les sacan fotos manteniendo prácticas sexuales. Cuando toman conciencia de esta situación y quieren retirarse, estas fotos serán usadas como extorsión para ser mostradas a sus familias. Algunas de estas jóvenes mantendrán esta doble vida bajo terror. Otras encontrarán el suicidio como única salida. De la misma manera que las víctimas de otros tipos de violencia, las mujeres en situación de prostitución, como ya dijimos, también tienden a creerse cómplices de la violencia para tolerar psicológicamente semejante inermidad. Confunden su situación de víctima con “no haber valido nada” ya desde antes de que las ingresaran a esa situación o antes del abuso sexual, y justifican esas vejaciones infiriendo equivocadamente que la violencia y el abuso son consecuencia de lo poco que valen. Por un lado, esto se debe a la desvalorización que se les ha venido transmitiendo desde la infancia y, por el otro les permite tener de sí una imagen menos desvalida suponiendo que han tenido alguna responsabilidad en lo sucedido. A su vez, el proxeneta ejerce una acción de objetivación, es decir que realiza una negación de la persona, por medio de la cual no se le reconoce la posibilidad de pensamiento, decisión ni sentimiento atribuyéndose él, omnipotentemente, el poder de disponer de la mujer según su conveniencia, a su arbitrio, justificando de esa manera cualquier acción contra ella. Esta objetivación es una de las acciones más destructivas contra estas mujeres ya que les niega su condición humana. Tanto el cliente como el proxeneta, en muchos casos dan por supuesto que la disponibilidad de la mujer es absoluta y su poder sobre ellas también. Resulta claro que semejante exigencia por parte del prostituyente lleva a la servidumbre sexual y a la esclavitud por lo tanto, en la práctica queda claro que ellas en ningún caso están prestando un servicio, ya que el cliente también participa de esta objetivación. En cuanto al aspecto económico, este es un determinante clave en la apropiación que los proxenetas realizan sobre la persona de las mujeres pues, si estas mujeres se liberasen, ellos perderían su “mercadería”; por eso, el intento de salida de ellas puede llegar a estar penado hasta con la muerte. Frecuentemente estos casos de asesinatos no son resueltos por la justicia, por que debemos recordar que además, el proxenetismo está avalado por los organismos de poder. El IMAGINARIO SOCIAL Queda claro, que la prostitución es abuso. La mujer nunca la elige libremente sino que llega a ella, a veces, para no morir de inanición, otras, porque se la convenció de que es para “lo único que sirve”, o bajo amenaza, o por manipulación del proxeneta, o por secuestro, o por mandato inconciente. Por ejemplo, una de las madres de estas mujeres le dice a su hija “acá hace falta plata, hay que trabajar o hacer la calle. Vos para trabajar no servís”. Otra, modista de altacostura quien, desde que su hija era niña la vestía como a una de sus clientas ricas, le decía: “Sos una muñequita de lujo para usar buena ropa y tomar champagne”. En estos casos las madres, a partir de su propia devaluación, son sostenedoras inconcientes del paradigma patriarcal. Estos abusos son naturalizados por la censura social contra las mujeres y también ellas naturalizan: “puta una vez, puta para siempre”, dicen de si: “una puta no vale nada”. Se intenta destruirles la dignidad y la esperanza de modificar su forma de vida, pues si esto sucediera podrían escaparse de la situación o, por lo menos, intentarlo. Los vecinos, los clientes, el proxeneta, la sociedad, desplazan y dejan depositadas en las mujeres en situación de prostitución algunas de sus fantasías y deseos, puesto que cada uno, por distintos motivos, no se hace cargo de la responsabilidad que les cabe . Como muestra del imaginario social transmitiré opiniones emitidas en grupos motivacionales de hombres y mujeres de diferentes edades y diferentes sectores sociales, comentándolos brevemente: Grupo de hombres “Les gusta la plata fácil”. En realidad, es una plata sumamente difícil, pero puede llegar a ser obtenida rápidamente, que no es lo mismo. “Son mujeres muy ardientes que necesitan muchas relaciones con los hombres” Lo cierto es que son mujeres que ya no tienen sensibilidad alguna como consecuencia de su actividad. “Un hombre puede pasar por cualquier cosa pero siempre es un hombre; una mujer cuando cayó, ya no se levanta más”. Fantasía estereotipada y paradigmática del castigo social patriarcal contra la mujer. “Que estén en lugares determinados, ocultos, que el ciudadano pueda vivir dignamente, como elija vivir”. Para este hombre las mujeres en prostitución no son ciudadanas y por lo tanto, no pueden elegir dignamente ni elegir dónde ejercer su actividad. Cabe señalar que de esa manera quedan expuestas a todo tipo de peligro. “La puta es irrecuperable y comparable a los casos de los chicos de la calle”. Para quien opina así, estas personas tienen un destino marcado fuera de la sociedad. “Ponele a una chica muy linda un tipo sumamente desagradable. No me digas que lo hace por dinero. Es porque le gusta”. Aquí vuelve a aparecer la fantasía de una sexualidad desbordante hasta el punto como para aceptar hacerlo con alguien sumamente desagradable. Estas fantasías de una sexualidad desbordante, coinciden con las fantasías que socialmente se tienen respecto de los hombres. Grupo de mujeres “Son personas que se sienten disminuidas”. “Claro, lo hacen para levantar el ánimo”. “Yo creo que tiene más que ver con la cosa salvaje de uno”. “Podes obligar a alguien a hacer lo que vos querés”. “Haceme sentir tal cosa y chau”. “Yo creo que ella es más viva que cualquiera”. En estas fantasías hay proyecciones y negaciones como para confundir el rol de la mujer en situación de prostitución con el rol del cliente. “La prostitución tiene que existir porque si no todos esos hombres estarían violando a nuestras hijas”, frase paradigmática que pone de manifiesto cómo la prostitución es funcional al sistema. En todos estos ejemplos el imaginario social nos muestra que, tanto por parte de los hombres como de las mujeres, la explotación éstas en prostitución está justificada. ALGUNAS CONSECUENCIAS de la PRÁCTICA de la PROSTITUCIÓN En el ámbito de la prostitución el cumplimiento de los deseos del prostituyente produce, en algunas mujeres, el orgullo de ser “una verdadera puta”. Es frecuente, en las mujeres en general, más que en los hombres, la actitud de anticiparse a realizar el deseo del otro. En algunos de estos casos puede verse que se ha producido una desapropiación del deseo y una transformación: el propio deseo, entonces, consiste en la realización del deseo del otro. Por su parte el prostituyente, el cliente, valora narcisísticamente esta anticipación, esta particular servidumbre sexual, y la refuerza. Él disocia a la persona y la ve como si fuera un objeto, deshumanizándola, a la vez que disocia algunos de sus propios sentimientos de su sexualidad. Todos estos mecanismos están al servicio de un abuso de poder. El prostituyente y todo el sistema de la prostitución se basa en un pago que supuestamente los habilita para tal abuso; de la misma forma el cafishio -llamado en el ambiente “marido”- lleva al extremo el poder sobre la mujer entre amenazas y ofrecimiento de protección, en una relación de dominación a veces absoluta: “No sos nada” le dice. Ella misma está negada como persona –“una puta no es nada”, “a quién le importo” - y sólo le resta el “ser utilizable” por el dinero que proporciona. Pero, a la vez, se le hace sentir que ella no tiene valor. Incluso hay mujeres que jamás tocaron dinero, pues no pasa por ellas. Para la mujer prostituida, el maltrato del proxeneta produce efecto traumático, con el agravante de que se le hace creer que siempre el maltrato es merecido por el hecho de ser una prostituta. La paradoja aquí consiste en que el hombre que la castiga es el mismo que la llevó a la situación de prostitución. Otra situación paradojal podemos observarla cuando los propios padres de la mujer, para ser mantenidos, retienen como rehén a un hijo de ella con la excusa de estar “cuidándole el chico”. Estas y otras situaciones paradojales en las que viven, van produciendo en ellas un socavamiento en la posibilidad de reflexión, proceso imprescindible para desarrollar sus propias vidas de un modo autónomo. Del mismo modo, el hecho de tener obligadamente muchas relaciones sexuales durante cada jornada, constituye inexorablemente aumento de la vulnerabilidad, y ellas no tienen libre elección, sino elección del mal menor dentro del sometimiento. Esta situación queda clara cuando, por ejemplo, algunas prefieren realizar la práctica en la calle porque por lo menos pueden elegir a los clientes menos ofensivos. Por otra parte, debemos tener en cuenta que cada cliente solicita o exige la realización en acto de sus fantasías en el cuerpo de estas mujeres, o exigen que ellas presencien actos que, por su diversidad y características, son sumamente perturbadores. En un caso como en el otro habrá sufrimiento corporal y psicológico y deterioro de la relación con el mundo externo. Teniendo en cuenta que el Yo es ante todo corporal, el daño al cuerpo es un daño a la totalidad de la persona y será necesaria la asistencia hasta un fortalecimiento yoico que permita el cese de la práctica. Sin estas condiciones es imposible la elaboración de semejantes hechos traumáticos y también es dificultoso que puedan elaborar las fantasías depositadas en sus cuerpos por ellas mismas y por los otros: la familia, la sociedad, la cultura en general. Un común denominador que pude observar, independientemente de las diferencias individuales, es que cualquiera sea el sector social en el que se desempeñaron y las vicisitudes atravesadas en su infancia, ellas tienen una gran tendencia no sólo a la ya mencionada disociación entre su racionalidad y su afectividad, sino también una enorme dificultad para dirigir sus impulsos y una tendencia a veces extrema a refugiarse en la fantasía, para huir de la cotidianeidad de una práctica intolerable. En muchas aparece una tensión intrapsíquica que a veces impide casi totalmente su capacidad de reflexión. Padecen enorme temor a las relaciones interpersonales, sobre todo donde se juegue la afectividad. Paradójicamente tienen marcada dependencia afectiva y también un gran rechazo a su propia sexualidad. Me estoy refiriendo a que no ponen en juego su sexualidad en la práctica, o sea, no incluyen su cuerpo erótico sino el cuerpo físico -incluso éste disociado de su mente- y por lo tanto no hay deseo sexual en la mayoría de los casos, ni siquiera con el hombre al cual quieren. Sufren repetidas angustias por baja tolerancia a la frustración y sentimientos de culpa que, en algunos casos, se relacionan con haber sido abusadas siendo niñas y por haberse hecho cargo de esa culpa que no les correspondía. Asimismo, se sienten culpables por estar realizando una actividad que, aunque es tan inducida por la sociedad, paradojalmente está tan censurada. Aparecen también tendencias a negar la realidad o a hacer un recorte importante de ella, por la falta de recursos para poder operar sobre esa realidad que las desborda. Por el mismo motivo, aparecen tendencias agresivas que reprimen y a veces, son actuadas contra sí mismas produciendo síntomas orgánicos. En la mayoría de los casos se observa que sienten temor a la desestructuración y fragmentación; sufren ansiedad referida a la sexualidad masculina; tienen tendencia a la fabulación y vivencia de hostilidad con inclinación al aislamiento, como mecanismo de defensa. Estas son tendencias autodestructivas, que cumplen función de mecanismos de defensa que, a veces, aparecen como único escape de sus realidades. Sus proyectos en general no coinciden con su realidad, lo que las lleva a generar una depositación de sus deseos de realización en sus hijos, como intento de reparar a través de ellos sus propias historias. Esto se relaciona con su propia inmadurez emocional y se presenta de la forma ambivalente amor-odio. Teniendo en cuenta otro aspecto en el que se manifiesta la problemática, podemos observar que en la sintomatología manifestada en el aspecto corporal, aparecen frecuentemente jaquecas, hemorragias menstruales y, por el contacto y la violencia física sufrida, dolores crónicos de todo el cuerpo -sobre todo mamas y genitales- desgarros múltiples de vagina y recto, portación de HIV y enfermedad de SIDA. En esta progresión de daño, nos encontramos con múltiples casos de internación psiquiátrica, y finalmente, también con numerosos casos de suicidio. La falta de procesamiento de los acontecimientos vividos, impide el desarrollo de la reflexión sobre estos acontecimientos, o sea falta la mediación del pensamiento, lo cual genera muchas veces conductas compulsivas que no les permiten elegir adecuadamente. Por lo tanto, tienen obstaculizada la elaboración de duelos, y, en consecuencia, más aún, la salida de la prostitución. Y la sintomatología sigue agravándose por la acumulación de situaciones sin elaboración. El CONSUMO DE MUJERES Una mujer en situación de prostitución expresó en una oportunidad en un programa de televisión “No me da vergüenza mi actividad, ¿por qué me va a dar vergüenza si me consumen?”. Ella expresa, aún de manera inconsciente, el doble aspecto de reconocerse a sí misma como objeto de consumo asumiendo la postura del proxeneta y del prostituyente, y, el de ser “consumida” en el sentido de ser “devastada”. De esta manera, no sólo no se reconoce como persona en el trato con el prostituyente que “consume” de ella la integridad de su corporeidad y psiquismo, sino que esta relación la ubica en un punto de vista desde el cual, claramente, no se considera persona. Estamos aquí ante la tremenda paradoja de que hay gente que consume personas, y que para llegar a esto es necesario creer que esa mujer es una “cosa” pasible de ser usada, abusada y consumida, tal como ya se había sostenido al hablar del proceso de objetivación. El proxeneta y el consumidor se encuentran en una posición narcisista sostenida en el poder. En el caso de la mujer prostituida se trata en cambio de una posición devaluada. El solo hecho de pagar coloca al hombre en una situación de superioridad respecto a la mujer. En algunos casos no se trata de tener una aproximación sexual, sino de poder relatarle cosas que lo desbordan. Pero esta situación no se basa en la confianza, sino que es una circunstancia más del ejercicio de control y dominio sobre ella, ya que la coloca en la obligación de tener que tolerar todo tipo de relatos, a veces de índole eminentemente angustiante y perturbadora por haber cobrado su hora. Todas éstas son situaciones en las que el varón daña a las mujeres descargando sobre ellas sus sentimientos displacenteros y sus fantasías más temibles por sus aspectos más denigrados, valiéndose del anonimato, sin atinar a buscar para él contención o asistencia que le permita algún tipo de resolución que no quede solamente en la descarga circunstancial. De la misma manera es llamativa la falta de cuidado que la mayoría de los hombres tiene en cuanto a la prevención de las infecciones de transmisión sexual. En muchos casos es difícil, independientemente de las edades, que ellos accedan al uso de preservativos. Este es un riesgo más en la práctica de la prostitución y las mujeres tratan de implementar técnicas varias para usarlos sin que ellos lo adviertan. Una situación arquetípica de la relación sexualidad – locura – muerte, se da por ejemplo cuando una mujer le advierte al cliente que está enferma de SIDA, mostrando inclusive manchas producto de la enfermedad, y el cliente no cree en esa afirmación y realiza el acto sexual sin profiláctico. La relación sexual se convierte así en una ceremonia propiciatoria de la enfermedad y la muerte. Aquí me interesa llamar la atención acerca del concepto de ética por su significado de cuidado del otro y de sí mismo, que, como podemos ver en estos casos de sexualidad masculina, está ausente. Estos varones prostituyendo a las mujeres producen una espiral de devastación en diferentes niveles. Por otra parte, ellas muestran una falsa fortaleza yoica, con actitudes de desparpajo que ocultan su extrema indefensión. Les resulta imprescindible realizar un simulacro ante los prostituyentes y su disociación se incrementa aún más ya que para resultar atractivas fingen dando una idea de fortaleza dentro de esa ficción. He comprobado de distintas maneras que estas personas, cuyos cuerpos son invadidos permanentemente con esas prácticas a través de los años, sufren consecuencias de tal gravedad que sólo son comparables a las de personas que han sufrido tortura física y psicológica. Algunos ejemplos dan muestra de ello: María: “Yo tengo muy bien formada mi ‘doble personalidad’, a veces me río sola. Una sola vez me dijo un tipo “O lo haces muy bien o lo actúas muy bien”. Yo a todo el mundo le digo que sí que lo siento, que lo hago porque me gusta, pero en realidad lo hago pensando en otra cosa. Hago todo tan rápido, digo todo tan rápido y manejo la situación cuando puedo, así no me lleva tanto tiempo, cuando tengo ganas de actuar, me desarmo toda diciendo pavadas para que puedan terminar rápido. Pero a mí nunca me llega nada. A veces los agarraría a trompadas por rechazo, por asco”. Soledad: “A veces, aunque con cara bonita hago todo bien, estoy con ellos y no pienso ni siquiera en el dinero, solamente tengo náuseas. Si tengo que estar con mi pareja también es como con un cliente porque no siento nada. Es como que ya la mujer está anulada”. Sonia: “Mi hermano me violó cuando tenía 13 años. Me tapó la boca y me violó y me gritaba ‘Puta, puta, sos una puta’. Yo no sabía nada no entendía nada. Y era como si yo no estuviera ahí. Es lo mismo que me pasa cuando estoy con los clientes. Hago un personaje, hablo, me río, pero es como si yo no estuviera ahí”. Las tres mujeres expresan una realidad doliente, tanto María como Soledad y Sonia, separadas, escindidas de su sensualidad, de su sexualidad, no exponen ya un cuerpo erótico sino órganos sexuales. Para realizar una elaboración mínima, sería necesario que pudieran reflexionar y hacer un relato sobre las actividades a las que están sometidas, pero esto se ve impedido, en general, porque no les es posible tolerar la angustia. Un ejemplo de ello es este comentario que hizo Adriana: “Una vez un grupo que estábamos reunidas a la madrugada porque no había clientes, quisimos imaginar con cuántos hombres se había acostado cada una. Fuimos imaginando micros llenos de hombres para poder tener una idea, pero nos sentimos muy mal y algunas se descompusieron. Fue tan espantoso que nunca más tocamos el tema” El RETIRO AÑORADO Siempre es difícil, aunque siempre deseado, el retiro de esa actividad. Para poder retirarse, deben liberarse en primera instancia de los proxenetas, cuestión que a muchas se les plantea como inimaginable porque viven en un sistema de cautiverio que coadyuva a que se produzca un deterioro a veces total de su relación con el mundo externo. Y decimos que el cautiverio es total, porque aunque la actividad se desarrolle en la calle, lo hacen vigiladas por el proxeneta desde la vereda de enfrente; si la realizan en departamentos, de allí no pueden salir salvo que sea en compañía de los proxenetas o están recluidas en casas destinadas a tal fin. La base de la relación entre el proxeneta y la mujer en situación de prostitución se apoya en la inducción por parte de él a que ella crea que cualquier agresión de su parte, es siempre producida porque ella “no se portó bien”. Esta “razón” arbitraria produce en la mujer un miedo crónico y el sentimiento permanente de peligro cierto; paradójicamente se observa que la persona que la mantiene en este estado es quien pretende convencerla de ser su protector, lo cual le genera además confusión. En algunos casos, las mujeres sufrieron durante años graves depresiones y fobias como consecuencia de intentos de elaboración de esas situaciones vividas. En otros casos, después de breves períodos de interrupción, volvieron compulsivamente a la práctica ya que, sin ningún tipo de asistencia, la intensidad de la angustia por el proceso de elaboración se les volvía insostenible. LA “INDUSTRIA” DE LA PROSTITUCION NO ES UNA INDUSTRIA Finalmente, debemos mencionar un tema central al desarrollo de la prostitución: se trata de la actualmente llamada “industria” del sexo, que no es una industria porque el consumo de cuerpos no puede ser considerado trabajo. Esta actividad, así como considerar a la prostitución un trabajo, incrementa más aún el trafico de mujeres para su explotación sexual, que ha sido históricamente funcional al sistema patriarcal. La trata de mujeres y niñas/os para la prostitución representa después del tráfico de armas, el segundo lugar en el mundo en rédito económico. Recibe el aporte de algunos medios de comunicación que muestran esta actividad como una opción posible y sumamente atractiva para la mujer. En un programa de televisión emitido el año pasado se presentaba una figura argentina, una vedette, expresando que había tenido relaciones sexuales por dinero y lo había pasado ¡muy bien! En este y en muchos otros casos, tal banalización de una actividad capaz de producir un daño tan profundo, opera como publicidad a favor de los proxenetas extendiendo aún más la prostitución. Y aún más: en este momento estamos ante un brutal incremento del secuestro de mujeres. Este extremo de maltrato y cosificación se da con el conocimiento de los clientes de estar tratando con personas privadas ilegalmente de su libertad. Todo ello provoca una enorme distorsión que impregna a la sociedad toda. Por otra parte, la defensa de los derechos civiles y humanos está vedada en el ámbito donde los proxenetas pretenden adquirir el rol de ejecutivos legales. Así como me refería a la banalización como falsa opción atractiva, en el otro extremo existe la fantasía generalizada de que los daños a la víctima son “demasiado irrevocables”, que “vienen desde el fondo de la historia de la humanidad” y “son tan vastos que no hay posibilidad de revertirlos socialmente por política alguna”. Sin embargo, es necesario y posible desenmascarar esta “naturalización”, y poner bajo una mirada ya advertida la abrumadora carga cultural de estas prácticas, porque es posible, así, modificar desde la cultura el consumo de mujeres en prostitución. Se exalta y banaliza la prostitución mostrándola como una ocupación atractiva, pícara, con “onda”, y muy redituable económicamente para la mujer. Sin duda, esto facilita la tarea de los reclutadores, ya que consiguen generar sobre esta falacia una expectativa que no se corresponde de ninguna manera con la realidad. Son múltiples los personajes en connivencia que se benefician con esta práctica a la que entiendo, no puede ser considerada trabajo. En el caso de las personas esclavizadas para la realización de trabajos forzados, se trata de una circunstancia en la que se ven obligadas a realizar actividades con privación de la libertad. Estas actividades serían consideradas trabajo si las personas tuvieran opción para realizarlas. En el caso de la prostitución no existe la mediatización que implica un trabajo, pues el cuerpo y el psiquismo de la mujer son la materia prima para la realización de un acto que se desarrolla únicamente para el placer del que consume a esa mujer, a la que se le impide su propio desarrollo precisamente por esa misma práctica. Casi podría equipararse con la situación de la persona que vende su propia sangre, ya que, aunque haya un intercambio y se reciba dinero, es una práctica que de ninguna manera puede ser considerada como trabajo. Por lo tanto, la gravedad de la prostitución como consumo de persona se ve aún más profundizada cuando se le agrega el estado de esclavitud o cautiverio que se da en muchos casos de tráfico de mujeres, pero no debemos confundir los casos en que la mujer no se halla en cautiverio porque de cualquier modo son puestas en el lugar del objeto a consumir y tratadas como tal. El incremento de la pobreza y la miseria en el país significó una tremenda violencia para la sociedad toda, que paralelamente se tradujo en un fuerte ingreso de mujeres a la situación de prostitución. Este ingreso se dio fundamentalmente en aquellas mujeres provenientes de sectores de menores ingresos, aunque también ha sucedido con mujeres de clase media, bancarias, amas de casa, profesionales, etc. A partir de este momento también se dio un fenómeno inédito: mujeres mayores de cincuenta años, hasta sesenta o más, que para poder subsistir entraron por primera vez en su vida a la situación de prostitución. Las mujeres que ya estaban en esta actividad comentaban asombradas la rapidez del efecto devastador que la misma producía en las recién iniciadas. A la vez, hubo un notable aumento del abuso con mayor violencia y mayor denigración por parte de los prostituyentes hacia las mujeres. Simultáneamente, la mal llamada “industria de la pornografía” realiza estragos en el psiquismo de los hombres que se identifican con prácticas de sadismo y denigración de la mujer. Muchas mujeres llegan con la promesa de que se las iniciará en el cine y después de la primera película en que se les pide, “por excepción, escenas especiales”, sienten que es tarde para volver atrás. Otro efecto de la pornografía es la imitación: “se pone de moda” golpear a las mujeres. “Ahora desde la onda de la pornografía, hombres que eran tranquilos...cualquiera quiere pegar, y ni siquiera quieren pagar extra como antes por este servicio especial” (María). En la pornografía, menos el asesinato, todo lo demás es legal porque hay “consentimiento”. El concepto de “consentimiento”, como es obvio, es en este caso un eufemismo, ya que las mujeres llegan a estas situaciones, engañadas, drogadas o bien en situaciones de extrema necesidad y vulnerabilidad. Esta escalada llega hasta la pornografía “snuff” donde, además de la tortura se llega al asesinato, que no por ilegal es impracticable. Es evidente que esta sociedad ha producido el pasaje del ciudadano/a al consumidor/a y de esta manera se ha realizado una facilitación para el pasaje del consumo de los objetos al consumo de las personas. La situación de prostitución aparece entonces como paradigmática de este modo de producción del capitalismo salvaje, extremo brutal de este modelo. Es el lugar del abuso ilimitado en el que la mujer es destruida en el ejercicio de esta práctica, sin legalidad psíquica ni para el cliente ni para el proxeneta. Por lo tanto, como sociedad es preciso que asumamos nuestra propia disociación. Integrar permitiría modificar mandatos sociales, incluyendo la reflexión sobre los temas que producen esta situación para modificar estos procesos. Pero es indudable que se necesita también de una vocación política que permita desmontar la “industria” de la prostitución, facilitando la generación de programas que posibiliten esta transformación. Por estas y otras tantas razones como las que vengo sosteniendo es preciso que resignifiquemos el prejuicio de que la actividad de la prostitución es irreversible (“es tan viejo como el mundo”). Además, la fantasía de que cuando se entra en la prostitución ya no se puede salir, da lugar a que esta victimización se perpetúe. Cuando avancé en la investigación, comprobé que el daño producido en las mujeres en situación de prostitución era mucho más grave de lo supuesto después de aquella experiencia en el neuropsiquiátrico. Y en esta tarea, al igual que las personas que me acompañaron, necesité elaborar permanentemente el impacto producido en mí. Durante el transcurso de este trabajo encontraron respuesta algunas de mis preguntas: cómo habría sido su niñez, cómo se reconocieron más tarde en lo que habían sido sus anhelos de adolescente, en las ilusiones de realización. La respuesta que el psiquiatra me había sugerido en el pabellón donde se encontraban mujeres que habían estado en prostitución -“son muchas por lo que les hicieron y les hicieron hacer”- fue lo que más tarde pude comprobar en ese largo recorrido de contacto, entrevistas y terapias. Allí también pude conocer la dignidad, el dolor y el sufrimiento de estas mujeres. notas: (1) Este artículo es una síntesis de la investigación cualitativa que realicé para la cual diseñé el formato y los materiales e interpreté los resultados de las diferentes técnicas utilizadas, que fueron: 1. Relevamiento del imaginario social a través de a) técnica de investigación motivacional con Cámara Gesell a grupos por separado de hombres y mujeres, de diferentes franjas etáreas pertenecientes a tres sectores socioeconómicos y b) relevamiento de opiniones sobre el tema en diferentes grupos sociales y en los Talleres realizados en el marco de cuatro Encuentros Nacionales de Mujeres;2.Conversaciones con mujeres en situación de prostitución, tanto en grupo como individualmente, mantenidas en bares a los que ellas concurren;3. Toma del relatos de informantes clave; 4.Entrevistas en las que se recogió material con una técnica mixta de historia de vida y reportaje, con toma de tests gráficos. 5. Análisis e interpretación de los tests gráficos. Intervine en todos los tramos de la investigación contando con la colaboración de un grupo de especialistas contratadas en las siguientes actividades: Lic.en Psicología Lucía Ansalone, en el punto 1.a); Sara Torres y Licenciadas en Antropología Cynthia Golzman y Nélida Luna, en el punto 4; Lic. en Psicología Norma Bisignani en el punto 5. A partir del relato de pacientes que atendía en el consultorio y en el hospital - tanto varones como mujeres- pude conocer en muchos casos, bajo múltiples formas de manifestación, las inequidades de género en nuestra cultura, y, entre otras fundamentales, la apropiación masculina del cuerpo de la mujer. Tal apropiación es violencia y se da en un continuo que va desde aparentes sutilezas en la práctica sexual en las relaciones de pareja, pasando por grados más severos de violencia, hasta llegar a la situación de la mujer en prostitución, donde las consecuencias son de la mayor gravedad. La información la saqué de la página: http://www.campanianiunavictimamas.blogspot.com/
Un itinerario político del travestismo en Argentina Lohana Berkins En esta presentación me propongo dar cuenta de la reciente historia política del travestismo en Argentina, construida a través de una dura lucha por el reconocimiento. El camino estará trazado por las diversas miradas que distintos grupos han tenido y tienen sobre nosotras y las que nosotras vamos construyendo sobre nosotras mismas. Esta lucha política se inicia de manera organizada en el año 1991, cuando un grupo de compañeras travestis forma la Asociación de Travestis Argentinas (ATA). Antes se produce la primera aparición de una travesti en un medio masivo de comunicación. Ella es Keny de Michelli, que visita varios programas televisivos con el objeto de visibilizar nuestra existencia. Esta aparición fue un hito destacado si tenemos en cuenta que cinco años antes el periodista José de Ser y el canal en el que trabajaba afrontaban juicios por mostrar y denunciar, con recursos testimoniales, las muertes de travestis que trabajaban en Panamericana. El recibimiento de Keny de Michelli por parte de algunos medios televisivos introduce una curva en el ocultamiento que hasta entonces había de las travestis. Claro que esta aparición fue rápidamente banalizada presentando a Keny como un personaje pintoresco de la masculinidad. En este primer momento se ve al travestismo como una expresión hiperfemenina, pero de la masculinidad disponible para el consumo. El travestismo no tiene por entonces el carácter impugnador que luego comenzará a concedérsele. Ilustración: Paula CabildoRegresando al año 1991, nuestro primer contacto es con Carlos Jáuregui, integrante de Gays por los Derechos Civiles, que nos invita a organizarnos. De la mano de este dirigente gay nace ATA, nuestra primera organización. Entretanto se está preparando la III Marcha del Orgullo Gay Lésbico, para nosotras la primera. El mismo Jáuregui nos recibió diciendo: “Esta es la pata que le faltaba al movimiento”. Sin embargo, no todos/as pensaban igual. Buena parte de las organizaciones gays y lesbianas de entonces sentían nuestra presencia como una invasión. Las lesbianas discutían nuestro “femenino” y nos alentaban a realinearnos con los gays, viéndonos como una de las tantas versiones de esta orientación sexual. Los gays oscilaban entre el maravillarse por el glamour travesti y el rechazo al mismo. Aquí se dio nuestra primera lucha por la visibilización. Fuimos excluidas de los volantes convocantes y el lugar concedido a nuestro nombre en el cartel principal se caía casi de su contorno. Sin embargo, la participación travesti en la marcha fue no sólo numéricamente mayor a la de los otros grupos, nuestra colorida vestimenta nos destacaba también del conjunto. Un poco más adelante, la revista gay NX organiza encuentros para debatir la problemática de las minorías sexuales y somos invitadas a ellos. Nosotras ocupamos ese espacio para relatar a nuestros/as compañeros/as la experiencia de vida que teníamos como travestis. Estos relatos fueron generando cierta sensibilidad (sólo dentro de las minorías) y desembocan en el Primer Encuentro Nacional Gay, Lésbico, Travesti, Transexual y Bisexual, que organiza el Colectivo Arco Iris en Rosario. Allí presentamos la obra “Una noche en la comisaría”, cuyo eje era mostrar los atropellos y maltratos que pasábamos cinco travestis en una comisaría y, simultáneamente, mostrar nuestros sueños y deseos. Era la primera vez que nuestra realidad era vista por otros/as que no son la policía ni nosotras y también era la primera vez que expresábamos nuestros sueños y deseos, es decir, empezamos a decir cómo nos vemos y cómo somos. Como resultado de esta participación en el encuentro, los gays y las lesbianas allí presentes pidieron disculpas por los prejuicios que habían marcado la relación con nosotras. Si bien Rosario marca un antes y un después no sólo para el conjunto de los grupos de minorías sino especialmente para nosotras mismas, se trata de un triunfo que no salta todavía la frontera del movimiento GLTT y B. Nos instalamos allí fundamentalmente como víctimas. Varios años deberían pasar para autopercibirnos como sujetas de derechos o como personas con una identidad propia, ni masculina ni femenina. Estos temas nos llegan a través del feminismo. Conocer a las mujeres feministas nos pone frente a una serie de preguntas vinculadas a nuestra identidad. ¿Qué somos las travestis? ¿Somos varones? ¿Somos mujeres? ¿Somos travestis? ¿Qué quiere decir esto? En la búsqueda de respuestas a estos interrogantes, creamos dos organizaciones más: Asociación Lucha por la Identidad Travesti y Organización de Travestis Argentinas. Transcurre por entonces el año 1995. En la acotada binariedad masculino/femenino, nosotras comenzamos a usar el femenino como manera de instalación en él y como un claro alejamiento de lo masculino y su simbolización. Otros actores se irán sumando en este camino. El ámbito universitario, aunque al principio restringido, será uno de ellos. Allí tejemos nuestras primeras alianzas con estudiantes y docentes. Una anécdota que querría contarles transcurrió en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Luego de un extenso debate sobre travestismo e identidad, un alumno avanzado de antropología me definió como “un homosexual con tetas”. Cuento esto sólo para graficar el asombro ante la falta de lenguaje disponible para nombrar una diversidad y para incluirla al lado de otras. Debo decir, sin embargo, que las travestis encontramos en el espacio universitario buenos/as aliados/as. Algunas integramos hoy el Área de Estudios Queer y Multiculturalismo de la Universidad de Buenos Aires. Los debates en la Estatuyente son otro escenario de lucha política del travestismo. Estos debates giraban en torno a la inclusión de la no discriminación por orientación sexual en el Artículo 11 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Lo curioso de esta lucha fue que esa pelea por la inclusión de la no discriminación por orientación sexual no nos incluía a las travestis, hecho del que nos dimos cuenta poco tiempo después. Sin embargo, reconocida esta no inclusión las travestis comenzamos a exigir que se hable no sólo de orientación sexual sino también de identidad de género. Simultáneamente comienza la discusión para derogar los Edictos Policiales. Allí vamos las travestis y allí conocemos a diversos grupos de feministas, al Servicio de Paz y Justicia, al Centro de Estudios Legales y Sociales, las Madres de Plaza de Mayo y otros organismos de Derechos Humanos y organizaciones de mujeres en prostitución. No hubo casi mirada hacia las travestis por parte de los/as estatuyentes. Gran parte de los debates tenían como sujetos de argumentación a jóvenes, niños de la calle, mujeres en prostitución, etc., aun cuando nuestra presencia era muy superior a la de cualquiera de estos grupos. Me detendré brevemente en contarles que compartiendo este espacio con compañeras feministas, algunas de nosotras comenzamos a levantar las banderas de este movimiento e incluso a definirnos también nosotras como feministas. No obstante, la mirada de algunas de ellas sobre nosotras sigue situándonos en nuestro origen biológico masculino. De ahí que en el año 1996 se nos prohibiera la entrada a unas jornadas feministas que se realizan anualmente. De ahí también que bastante después se nos prohibiera la entrada a uno de los encuentros nacionales feministas, realizado en la ciudad de Río Ceballos. La identidad travesti inquieta aún hoy al colectivo feminista al punto de introducir una ruptura dentro del movimiento que aún no está saldada. Pese a la negativa, manifestada casi por la mayoría, de participar en el encuentro mencionado, un grupo de compañeras realizó el primer taller sobre travestismo y feminismo en el mismo. Incluso se publicó en una conocida revista feminista porteña una reflexión sobre ambos temas. Con más tristeza debo decir que tampoco las Madres de Plaza de Mayo tomaron la lucha travesti como una lucha propia, como una lucha por los Derechos Humanos. Su compromiso con el tema fue tibio, salvo alguna excepción de tipo individual. Llegan los debates sobre el mal llamado Código de Convivencia Urbana y llegan los vecinos de Palermo. Con menos sutilezas pero también con más crueldad, los vecinos nos definen como amorales, híbridos, degenerados, sidóticos, motivo de escándalo, aquellos que nuestros hijos no deben ver. Instan a la ciudadanía a apedrear a las travestis enarbolando eslóganes casi clericales. Recordemos el cartel que llevaban frente a la Legislatura porteña. Se leía en él: “No a la Ciudad Autónoma del Santo Travesti”. Desde la perspectiva de los vecinos, el Código de Convivencia Urbana hizo de “toda la ciudad una zona roja”. Del lado de algunos/as legisladoras, las travestis somos una “minoría muy minoritaria” y no habrá costo político alguno si se modifica el Código. Todos/as ustedes conocen los resultados de la contienda alrededor del Código y sabrán ya que hay tres propuestas en circulación en la Legislatura para seguir construyéndolo más represor aún. Lo cierto es que a partir del debate sobre él, como dice Ana Amado, el género empezó a figurar de modo contundente entre los desafíos de la sociedad a la política. Nuestra mirada Me queda por plantear la mirada que nosotras hemos ido construyendo sobre nosotras mismas a lo largo de este itinerario de lucha y encuentro. ¿Qué es ser mujer? Esta misma pregunta nos conduce a algo que resulta bastante difícil en la práctica, nos conduce al esencialismo. ¿Hay algo que define esencialmente a la mujer? ¿El cariotipo? ¿Los genitales? ¿Las funciones reproductivas? ¿La orientación sexual? ¿La conducta, la ropa? ¿Todo junto? ¿Una parte de ello? De acuerdo a los genitales con los cuales nacimos, el sistema patriarcal ha decidido que tenemos que actuar de determinada manera. Nuestros nombres tienen que ser masculinos, nuestra personalidad fuerte y poco sensible, debemos ser padres protectores y usufructuar de los privilegios de ser opresores. Nosotras no quisimos sujetarnos a vivir en función de ese rol que estaba determinado simplemente por nuestros genitales y nuestro sexo. Muchas cosas hacen a una persona y no sólo la circunstancial realidad de sus genitales. Ser transgénero es tener una actitud muy íntima y profunda de vivir un género distinto al que la sociedad asignó a su sexo. No se trata de la ropa, el maquillaje o las cirugías ... Se trata de maneras de sentir, de pensar, de relacionarnos y de ver las cosas. Este género, de alguna manera elegido o autoconstruido, no debe ser uno de los dos géneros que impone el sistema patriarcal. Nosotras pensábamos que nuestra única opción (si no queríamos ser varón) era ser mujer. Es decir, si para ser varones había que ser masculinos, al no querer adoptar las características masculinas como propias, pensamos que nuestra única opción era la única otra existente: ser mujer femenina. Hoy tratamos de no pensar en sentido dicotómico o binario. Pensamos que es posible convivir con el sexo que tenemos y construir un género propio, distinto, nuestro. Nosotras hacemos una transición dentro del sistema sexo-género. Al hacerla, nos demostramos a nosotras mismas que ese sistema no significa un condicionamiento inexorable de las personas, y se lo demostramos a cuantos nos miren. En otras palabras, probamos que una misma persona puede aceptar unos condicionamientos sexo genéricos u otros; emerge la condición de persona como independiente, distinta, de esos condicionamientos. Nosotras no nos hemos encontrado a gusto como personas condicionadas masculinamente. Tenemos diferencias con las mujeres, como ellas las tienen entre sí. Las nuestras giran en torno a haber sido criadas con toda una carga patriarcal, para ser “opresores”, para gozar de la dominación y esto ha hecho más difícil nuestra propia elección de género. Somos traidoras del patriarcado y muchas veces pagamos esto con nuestra vida. Las travestis sufrimos dos tipos de opresión. Por un lado, la opresión social basada en el imaginario colectivo de lo que es una travesti: misterio, ocultamiento, perversión, contagio, etc. El patriarcado nos castiga por “renegar” de los privilegios de la dominación que nos adjudican los genitales con los cuales nacemos. Las mujeres se sienten muchas veces con un sentimiento de invasión, de usurpación de la identidad. Por el otro lado, sufrimos la violencia institucional, aplicada en aras de salvaguardar la moral, las buenas costumbres, la familia, la religión. Esta violencia es consecuencia de otra, la social, y nos es aplicada por atrevernos a desafiar el mandato social de lo que tenemos que ser y hacer. A diferencia de gays y lesbianas, las travestis no tenemos opción en cuanto a nuestra visibilidad. No podemos elegir no decir a nuestras familias qué somos o queremos ser, no podemos elegir cuándo salir del closet. Nuestra propuesta es erradicar los encasillamientos en identidades preconstruidas por el mismo sistema que nos oprime. Podemos lograrlo si empezamos a desaprender nuestra parte opresora, eligiendo las características que deseamos desde todas las posibilidades, no determinadas por los géneros impuestos. Nuestra misma existencia rompe, de alguna manera, con los determinantes del género. La deconstrucción de las dicotomías jerarquizadas que se nos impone es nuestra meta. En otras palabras, el travestismo constituye un giro hacia el no identitarismo. Creo que en la medida en que las identidades se convierten en definiciones señalan límites y se vuelven fácilmente en separatistas y excluyentes. Esto es lo que Kim Pérez llama identitarismo. Los seres humanos somos un punto de partida más un punto de llegada, más que un ser somos un proceso. -------------------------------------------------------------------------------- Lohana Berkins es activista travesti. Este artículo ha sido publicado originalmente en el nº 31 de la Revista Pueblos, marzo de 2008
¿Revolución social y maternidad? ¿Feminismo y maternidad? Habitamos, felices, nuestros cuerpos de mujeres convencidas de que ser madres no es un destino inevitable y obligatorio. Muy por el contrario, la maternidad debería ser consecuencia de nuestro deseo más profundo. Y decimos “debería” porque cuando la educación sexual y el acceso a anticonceptivos no pasa de ser una mera declaración de principios que el Estado no termina de decidirse a implementar ¿cómo encontrarse con una misma? ¿cómo atreverse a desoír milenios de mandatos? Frente a un nuevo Encuentro Nacional de Mujeres pensamos que deberíamos trascender la vieja antinomia que viene dándose dentro del movimiento de mujeres, esto es: el derecho a decidir, a favor del aborto libre, legal y gratuito versus la maternidad patriarcal, la madre sufriente que pare con dolor, una mujer que siente a sus hijos/as como un pesado yunque que la hunden en las profundidades de la mediocridad y del hogar. Esa antinomia es falsa, entre otras cosas, porque nadie quiere abortar, si existe la necesidad de hacerlo y los índices de mujeres que interrumpen su embarazo es enorme es porque vivimos en un sistema que nos impide vivir nuestra sexualidad en libertad. Es la opresión patriarcal la que nos niega el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y la que organizó un modelo de mujer que equivale a una madre que es guardiana de los privilegios de los varones, una madre alejada de sus deseos y de las otras mujeres. Por eso pensamos ¿por qué el viejo slogan feminista Nosotras parimos, nosotras decidimos está pensado en términos de: o decido abortar o decido parir pero cómo, en qué condiciones de violencia e indefensión parece no importarle a nadie? Pero luego resulta que si las que tuvimos hijas/os hablamos de cómo fuimos tratadas en el parto sobran las historias de terror. Pero cómo ¿no era que lo personal es político? No hay nada más político que mantener en la clandestinidad el aborto y el maltrato a las mujeres durante nuestra gestación y el parto. Nos infantilizan, nos pesan y nos miden como a vacas y al momento de parir –si es que nos dejan- toman decisiones por nosotras, nos atan las piernas, nos anestesian, nos mandan a callar, nos acuestan, nos cortan, nos separan de nuestras bebes y todo es muy normal, ¿todo es muy normal?. Y decimos que es político porque parir es una experiencia de poder enorme ¿será por eso que el patriarcado nos sentenció a parir con dolor y a obedecer al varón hace ya más de 5 mil años? ¿será por eso que nos separa de nuestros hijos/as y se los apropia como una mercancía imponiendo el nombre del padre como quien marca al ganado o a un producto? ¿será que el capitalismo nos desdibuja como personas? ¿será que el capitalismo necesitaba de nuestra mano de obra que hace unas décadas atrás los médicos –esclavos de los laboratorios- nos mandaban a alimentar con mamadera? ¿será que hay evidencia científica en contrario que ahora la “moda” es amamantar pero el mercado de trabajo nos manda a que volvamos a nuestro puesto de trabajo a los 45 días de nacidas nuestras crías? Mientras nosotras nos preguntamos, nos contestamos, caminamos y nos encontramos. Y nos organizamos en esta colectiva para que nuestras experiencias de partos felices dejen de ser un lindo testimonio que se cuenta a los amigos/s o se cuelga en internet y que nuestras experiencias de maltrato dejen de llorar y sean grito que denuncia para que al fin pueda cicatrizar tanto corte en nuestros úteros, en nuestras vaginas y en nuestras almas. Porque sí, somos madres, madres orgullosas de nuestra elección, madres rebeldes, madres gozosas, madres antipatriarcales, madres anticapitalistas, madres luchadoras, madres que parimos con placer, madres que lamemos a nuestros/as bebés cuando nacen, criamos con amor, dormimos con nuestros/as niños, madres repletas de fluidos. Madres que nos proponemos nada más ni nada menos que cuestionarnos todo, poner al mundo de cabeza para parirlo de nuevo con placer y con poder! FUENTE: http://maternidadlibertaria.webs.com/ Comparto este vídeo, de la Asociación hermana Dando a luz, en Argentina, con el que se denuncia lo díficil que es elegir o decidir sobre nuestros partos ante la presión de estar tumbadas y en el que se anima a las mujeres a parir en la posición que deseen. link: http://www.youtube.com/watch?v=EbLuREIMWSQ NOSOTRAS PARIMOS, NOSOTRAS DECIDIMOS NO SÓLO SI QUEREMOS O NO TENER HIJ@S SINO TAMBIÉN ... CÓMO, DÓNDE Y CON QUIÉN QUEREMOS PARIR Después voy a subir más sobre violencia obstétrica!!!
LAS HUELLAS DE LA MASCULINIDAD Las expectativas sociales respecto a los varones, la competencia entre éstos, las exigencias de los grupos de amigos y la necesidad inducida de probar que se es "macho", lleva a los hombres de cualquier edad a asumir hábitos no saludables y conductas temerarias, que se traducen en lesiones, enfermedades y muertes. El presente reportaje pone el énfasis en un aspecto escasamente estudiado en la construcción de la identidad de género: la presencia de cicatrices en el cuerpo, que para los hombres son motivo de orgullo y para las mujeres historias de dolor. Por Antonio Contreras En mayo pasado, la revista "New Scientist" publicó que los hombres tienen más probabilidad de morir antes que las mujeres a cualquier edad, pero especialmente entre los 20 y 24 años, cuando el gusto por las emociones fuertes, la velocidad y las actividades riesgosas alcanza su punto máximo. En esas edades, la tasa de mortalidad para los hombres es casi tres veces más alta que para las mujeres, y sus principales causas son accidentes, homicidios, cirrosis hepática, suicidios y VIH/sida. Las diferencias entre las causas de morbilidad y mortalidad entre varones y mujeres no son naturales, sino consecuencia de los modelos de identidad genérica que los hombres aprenden y no se cuestionan. En la mayoría de las culturas se enseña a los muchachos a volverse hombres soportando el dolor y ocultando sus emociones para ganarse la admiración de las mujeres y el respeto de sus iguales. No por nada una de las fantasías infantiles más comunes es la de llegar a ser bomberos o policías "cuando sea grande", profesiones revestidas del mito del héroe. Margarita Reza, en su texto En defensa de la masculinidad, apunta que un factor importante en el repertorio masculino es la presencia de cicatrices en el cuerpo, ya que cada una de ellas demuestra la forma en como libró la muerte, que en la mayoría de los casos les proporciona una historia que contar. Este hecho responde a que el rol masculino está basado en el "mito del héroe", es decir, el varón busca vivir arriesgadamente, abusando, una y otra vez, de su cuerpo y salud, con la idea de que posteriormente pueda contarlo él mismo u otras personas. Si se pregunta a los hombres si están orgullosos de sus cicatrices, contestan que no, pero si se les interroga sobre la forma en que las obtuvieron se entusiasman y rememoran detalladamente el hecho. Agustín se resistió a ser asaltado. Con las ventanillas del coche abajo, el estéreo a todo volumen, apenas se dio cuenta cuando en un alto dos hombres lo amenazaron con una pistola. Impulsivo, Agustín aceleró. No sintió la bala que le perforó el tórax, sólo el líquido caliente que le empapaba la camisa. Siguió manejando hasta llegar a un hospital donde, en el momento de ser atendido, se desmayó. Salvó la vida, pero lo más importante para él, se convirtió en héroe. De esa aventura ha transcurrido más de un año y las veces que la ha contando son más de 20. La primera, a los 15 días de haber sido dado de alta. Su madre le organizó una comida con sus amigos para agradecerle a éstos su preocupación. Las preguntas surgieron y Agustín, henchido de orgullo, mostraba la cicatriz de la operación una y otra vez al tiempo que daba detalles de la odisea. Aún sigue contando su historia a quien quiera escucharlo. "Siempre fui el más cabrón" En su artículo Los procesos educativos como recurso para cuestionar modelos hegemónicos masculinos, Juan Guillermo Figueroa Perea afirma que existe una especie de "machómetro" que calibramos colectivamente, pero que nadie sabe bien a bien cuáles son sus categorías ni cuáles sus estándares. "Al parecer ¬dice¬ todos los hombres nos vigilamos mutuamente y aparentamos cumplir con un cierto estándar, que no siempre es tan evidente en qué consiste. Por esta razón, inventamos una cantidad impresionante de situaciones que decimos haber vivido, porque es una manera de justificarnos como varones." Agrega que muchos de los accidentes y homicidios surgen de la exposición intencional a situaciones de riesgo, legitimada por un estereotipo de la masculinidad. "Los varones ¬prosigue¬ creemos que hay que ser héroes y tener historias que contar para poder legitimarnos como tales. Una de las formas de contar historias es exponerse a peligros y luego platicar de los peligros que sobrevivimos. La expresión de los peligros que sobrevivimos encierra en sí mismo el dramatismo de la experiencia, porque es obvio que de los que no sobrevivimos no hay muchas historias qué contar. Lo que ha demostrado el mito del héroe, por ejemplo, al hacer estudios antropológicos sobre la construcción masculina de los cuerpos, es cómo los varones presumimos de nuestras cicatrices, pero no de las que nos hacemos accidentalmente, sino de las cicatrices que supuestamente nos hicimos por sobrevivir situaciones riesgosas; fuimos tan valientes que vivimos tal situación de riesgo, la sobrevivimos y por eso tenemos historias que contar." Cuestionado por las quemaduras de cigarro que luce en la palma de su mano y antebrazo, Mario niega haber sido un niño maltratado. Afirma que en su adolescencia, vivida en su natal Sinaloa, acostumbraba competir en carreras de motocicletas. El perdedor debía apagarse lentamente un cigarro en la parte del brazo que eligiera. Pero cuando no eran las carreras, se infligían las quemaduras sólo para ver quién aguantaba más tiempo "sin chillar". Mario muestra las 17 cicatrices de quemaduras, a más de diez años de que se las hizo, y repite ufano: "siempre fui el más cabrón". Algunos autores califican estas actitudes como "negligencia suicida", dado que se usa y abusa del cuerpo sin los mínimos cuidados, además de que cualquier atención hacia él se percibe como muestra de debilidad y de fragilidad. De acuerdo con su experiencia en la conducción de talleres de salud y género, Benno de Keijzer ha encontrado que los hombres son particularmente reacios a hablar de ellos mismos en grupos mixtos de discusión, donde se expresan libremente sobre aspectos teóricos, pero tienen grandes dificultades para hablar sobre sus sentimientos e historias personales. Sin embargo, en la dinámica "Una historia en cada cicatriz"1, los hombres se muestran entusiastas al contar sus historias. Allí hablan de sus accidentes como resultado de tomar riesgos, de transgresiones y de violencia. La mayoría de las historias, aunque están acompañadas de recuerdos de dolor físico y emocional, son narradas de manera un tanto divertida. Esto es, a pesar del dolor, la mayoría de los hombres sienten sus cicatrices como si fueran medallas de honor. Incluso alguien se refirió a sus cicatrices como "bonitas" y "bien hechas". Uno de los participantes en esos talleres contó: "En una final de básquetbol, mi equipo iba ganando. El balón estaba en disputa, yo lo gané y de recuerdo tengo una bella cicatriz en la ceja." Otro participante, sin aventura que narrar, confesó: "La cicatriz de mi brazo izquierdo me la hice con un cuchillo, sólo para sentir algo." Cicatrices femeninas, historias de dolor Juan Guillermo Figueroa señala que algunas capacidades y dinamismos básicos como la sexualidad se convierten en recurso de competencia con los demás, en objeto de constantes calificaciones y en práctica obligatoria para legitimarse como varones, dentro del estereotipo dominante, panorama que se vuelve más complejo cuando se identifican las formas en que muchos varones viven su relación con el proceso de salud-enfermedad y cómo aprenden a cuidar o descuidar de su cuerpo y los cuerpos de las personas con las que tienen vínculos cotidianamente. Asegura que de acuerdo con estudios sobre causas de morbilidad y muerte de los varones de muchos grupos sociales y diferentes contextos nacionales, se encuentra que a partir de la adolescencia empiezan a emerger como principales causas de muerte los accidentes, los homicidios, la cirrosis hepática y en algunos contextos el VIH/sida, mientras que en otros también los suicidios. Muchas de esas prácticas, continúa, son distintas en el caso de las mujeres y ello no se explica por diferencias fisiológicas, sino por procesos de aprendizaje social diferenciados en función del sexo biológico. Al respecto, Benno de Keijzer apunta que al contrario de los hombres, las cicatrices de las mujeres son resultado invariablemente de agresiones (por lo general de hombres) y de intervenciones quirúrgicas más que de la transgresión. Las mujeres, dice, no muestran sus cicatrices con orgullo, pues las asocian con historias de dolor. Miguel Lorente Acosta, de la Universidad de Granada, en su ensayo Masculinidad y violencia: características diferenciales de la agresión del hombre a la mujer, escribe que el objetivo de la violencia de los hombres hacia las mujeres es dejar bien claro a éstas quién mantiene la autoridad en la relación y cuál debe ser el papel que debe jugar cada uno en ella. Muchas veces, concluye, la agresión busca la producción de heridas que dejen importantes cicatrices para que recuerde cada vez que se mire los motivos y circunstancias bajo las que se produjeron. Pero aun cuando no sean producto de la violencia masculina, las cicatrices femeninas, por mínimas que sean, son objeto de vergüenza, ya que las mujeres, según los roles tradicionales de género, están obligadas a ser bellas, además de obedientes. De pequeña, Alejandra se machucó el dedo anular con una puerta. Se le rompió la uña, que jamás se regeneró. Tenía entonces 8 años y no le importó, pero cuando entró en la adolescencia, se le convirtió en un trauma, por lo que empezó a usar uñas postizas, que no se quita salvo cuando nadie la ve. Como ella, la mayoría de las mujeres oculta sus cicatrices, que tampoco adquirieron por asumir conductas riesgosas, sino por cumplir con sus "deberes", es decir, en el ámbito doméstico. A ellas no se les aplauden ni envidian sus cicatrices. Peor aún, son víctimas de las conductas masculinas, pues el hecho de correr riesgos se manifiesta inclusive en la salud reproductiva, porque habitualmente los varones no se protegen, ni tampoco protegen a sus parejas del riesgo de transmisión de enfermedades.

Inocencia interrumpida A mediados de marzo, un operativo coordinado por la Guardia Civil Española dejó al descubierto una gigantesca red de pornografía infantil en Internet que involucraba a 12 países, entre los que se cuenta la Argentina. Pero ésta fue sólo la porción a la vista de una inmensa red sumergida y amparada por la tecnología virtual que todos los días abre nuevas posibilidades para pedófilos/as y victimiza una y otra vez a niños, niñas y adolescentes. Por Sonia Santoro Es conocida popularmente como Vicky. Ella se para frente a la cámara y se va sacando de a poco su ropa: primero la remera, luego la pollera. Vicky se queda con un corpiño sobre sus pechos totalmente planos, con una bombacha holgada que le cubre toda la cola, y con unas medias ancladas a mitad de los muslos. Da una vuelta antes de quitarse la bombacha, siempre mirando a cámara y acatando órdenes del camarógrafo aficionado. Y finalmente se saca el corpiño: se baja los breteles de a uno y hace girar el contorno de la prenda hasta que el broche queda adelante. Recién entonces se lo desabrocha. El gesto, por si quedaran dudas sobre su edad, delata que Vicky no es más que una nena. ¿Tendrá 10 años? ¿Quién sabrá cuál es su verdadero nombre? A la infinidad de “conocidos” que acceden a ella a través de Internet poco parece importarles. Vicky es una de las tantas víctimas de pornografía infantil a la que pedófilos del mundo entero visitan y revictimizan diariamente. El 17 de marzo, los medios difundieron un operativo internacional coordinado por la Guardia Civil Española para desarticular una red de pornografía infantil por Internet en 12 países, incluida la Argentina. El disparador fue la denuncia realizada por un ciudadano de la localidad de Caldas de Rei, sobre la existencia de fotografías “altamente agresivas en las que aparecían menores y que se podían conseguir en un chat público”. En el chat, de habla hispana, se llegaron a distribuir más de 20 mil artículos con contenido pedófilo, filmaciones, fotografías y grabaciones, además de otros documentos que fueron analizados por los investigadores. Luego se siguieron las conexiones en distintos países y se hicieron allanamientos en otras localidades de España, Argentina, Francia, Italia, Suecia, Holanda, Chile, Panamá, Costa Rica, México, República Dominicana y Uruguay. En total hubo 500 detenciones, una en la Argentina. Se trata de un profesor de informática de 55 años de la localidad de Moreno. Según el diario Clarín, este hombre daba clases en un colegio religioso de Merlo. Y en su casa sacaba fotos y filmaba a chicos en posiciones sexuales. Uno de ellos declaró que le había ofrecido 15 pesos a cambio de dejarse fotografiar. Apenas un mes atrás se conocía en Tucumán el caso de un hombre de 32 años acusado de haberle sacado fotos íntimas por lo menos a un menor. La ONG Adoptar, que maneja la línea 102 de esa provincia, dijo a Las/12 que en noviembre del 2004 recibieron “una denuncia anónima respecto de esta banda de pornografía infantil con sede en nuestra provincia y con conexiones internacionales”. Según el diario La Gaceta de Tucumán, fue la madre de un adolescente de 16 años quien denunció ante la Justicia que su hijo se había encontrado en un sitio pornográfico de Internet con fotos suyas. La causa ya tiene un detenido, Néstor Fabián Rosciano, caratulada como “Rosciano sobre corrupción de menores” y está a cargo del fiscal Pedro Gallo (Fiscalía 4ª) y del juez de garantía Alfonso Zotoli. Siempre según el relato del diario La Gaceta, el adolescente dijo que entraba diariamente a una sala de chat, en la cual comenzó a tener comunicación más privada con una persona que se hacía llamar Fabián. Luego de algunas semanas se encontraron en un bar y el hombre lo habría convencido de que fueran a un departamento. Allí le habría ofrecido 100 pesos para sacarle fotos en poses sexuales para mandárselas a unos amigos en el exterior. Hubo varios encuentros posteriores en un hotel, donde el chico fue con un amigo para retratarse juntos. Tiempo después, el chico encontró esas fotos junto a las de otros menores en una página porno. La pornografía infantil no es un delito nuevo, pero los avances tecnológicos están facilitando su desarrollo. Antes, producir pornografía requería de un estudio para revelar fotos o tener algún contacto de confianza donde revelarlas. De lo contrario se era presa fácil para la policía (basta recordar que, en noviembre del 2003, un hombre de Bella Vista fue detenido después de haber llevado a revelar 140 imágenes de nenas desnudas). Hoy, con mínimos conocimientos de informática, del uso de una web-cam o de una cámara digital, cualquiera puede producir pornografía. Y además lo que sucede con Internet, coinciden los especialistas, es que naturaliza la conducta del pedófilo, que encuentra allí pares con quien compartir lo que hasta el momento era de su ámbito más íntimo. Según un estudio de la ONG española Anesvad, en el mundo hay más de 4 millones de zonas de Internet que contienen material de sexo con menores y cada día se crean 500 sitios nuevos. Reciben unos 2 millones de visitas al año y la industria mueve unos 6 mil millones de euros anuales. Aproximadamente, el 60 por ciento de estos sitios son pagos (unos 40 euros mensuales) y están alojados en países con alto desarrollo tecnológico y gran desigualdad económica, como Rusia o Brasil. Por otro lado, el 40 por ciento restante es de acceso gratuito y fomenta el intercambio de material pornográfico de todo tipo (fotos, videos, audios, textos) para poder acceder a los documentos que ofrecen. En la Argentina no hay datos precisos sobre la dimensión de este delito, pero su incremento puede deducirse a partir de algunos datos de la División de Inteligencia Informática de la Policía Federal. En el año 2000 se registraban 4 causas por averiguación de la infracción al artículo 128 del Código Penal –que estipula penas de entre seis meses y cuatro años de prisión a quien produjere o publicare imágenes pornográficas en las que se exhibieran a menores de 18 años– y en el 2003 hubo 25. Sin embargo, la legislación no está actualizada. El artículo 128 es anterior a las sutilezas de Internet. Y hay varios proyectos tratando de adecuar la legislación, pero hasta el momento ninguno ha sido aprobado. El Protocolo de la Convención de los Derechos del Niño tiene una definición bastante amplia y avanzada, ya que establece que “por pornografía infantil se entiende toda representación, por cualquier medio, de un niño dedicado a actividades sexuales explícitas, reales o simuladas, o toda representación de las partes genitales de un niño con fines primordialmente sexuales”. Pero, a pesar de que el instrumento fue ratificado por la Argentina, aún no fue reglamentado. El Consejo Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia (Connaf), por su parte, está en la etapa de diagnóstico y diseño de algunas acciones. Durante el 2004 realizó la “Investigación sobre tráfico de niños/as con fines de explotación sexual, pornografía infantil en Internet y marcos normativos”. En el capítulo destinado a este tema, Inda Klein, coordinadora del Programa Interamericano de Información sobre Niñez y Familia, hizo un trabajo de campo para determinar el nivel de difusión de la pornografía infantil en la red y sus mecanismos, y llegó a conclusiones escalofriantes. La investigación se realizó durante junio y julio del 2004, y consistió en 3 o 4 horas diarias de navegación en Internet desde distintos cibercafés de la Ciudad de Buenos Aires, con los softwares y programas que puede usar cualquier persona. Relevó comunidades virtuales o grupos de Hotmail, Yahoo Argentina y Ciudad Internet. En el único que no se pudo detectar grupos pedófilos fue en Yahoo Argentina, porque la política de la empresa impide que sus grupos usen en sus nombres o descripciones términos como “xxx” o “lolitas”, por ejemplo. Y aunque el sentido común indicaría que los consumidores de pornografía infantil serían más cuidadosos a la hora de elegir cómo titular a sus grupos, la experiencia demostró lo contrario. “En Hotmail, por ejemplo, hay más de 20 mil grupos, así que si un pedófilo quiere entrar a un grupo, después de revisar 20 mil no llega. Entonces usan los nombres más concretos y más claros para que no quede ninguna duda como, por ejemplo, ‘niño pedo’ o ‘sexo con menores’”, apuntó Klein a Las/12. La investigación determinó que Hotmail fue el que más grupos de pornografía infantil tenía. Se relevaron 11 grupos durante una semana. La cantidad de participantes varió de entre 12 y 500 usuarios. Y el promedio de tiempo que esos grupos duraron online, antes de que Hotmail los detectara y les diera de baja, fue de unos 10 días. “La modalidad observada en estos grupos es colocar fotos en el sitio para compartir y, a través de los mensajes, intercambiar direcciones de MSN para establecer diálogos privados en línea donde, a pesar de cerrarse los grupos, se contactan para abrir nuevos. La mayoría demuestra conocer que la actividad es ilegal y que no tardarán en cerrarlos: uno de los grupos, llamado ‘sólo lo mejor porque dura poco’, colocaba fotos bajadas de grupos que fueron cerrados e invitaba a los participantes a hacer lo mismo para que no se pierdan las imágenes. El total de material encontrado fue de 623 fotografías, siendo sus víctimas el 78 por ciento varones y el 22 por ciento niñas”, dice el informe. Por otro lado, están los foros de carácter gratuito. Los investigadores observaron Amigos Latinos, Melody Soft y Planeta Com, y constataron que se usaban para difusión, en distintas variantes, de pornografía infantil, ofreciendo contraseñas, páginas de personas, páginas web u otros grupos, canje de fotos y videos, venta de CD-Rom y hasta un “extenso mensaje ofreciendo turismo sexual en el Club Mundo Niño Puebla (México)”. En tercer lugar se investigaron los programas par a par, que sirven para intercambiar documentos más pesados, como música o videos. “Funcionan de la siguiente manera: tengo el programa en mi computadora, me conecto y mi computadora queda abierta a todo lo que está en ese momento. Entonces, todo lo que tengo en mi máquina lo podés tomar y yo tomo lo que está en tu máquina indiscriminadamente. Va máquina a máquina, a gran velocidad. Al hacer la investigación entramos a uno de esos programas, pusimos pedofilia y limitamos la búsqueda a 10 minutos. Había dos millones de usuarios conectados a este programa. Bajamos más de mil archivos. De esos mil vimos sólo cinco y eran videos y fotos de pornografía infantil. Por otro lado, inmediatamente esos archivos que habíamos bajado empezaban a ser ‘chupados’ por otra computadora. O sea, había pedófilos en ese momento buscando archivos”, explicó Klein. Por último, la investigación se concentró en las páginas web. Se encontraron sólo tres sitios en castellano relacionados con la pornografía infantil. Uno de ellos ofrecía un club pedófilo. Los beneficios de ser parte del club eran: la garantía de que la página le iba a avisar al socio donde estuviera, a pesar de los constantes cambios de direcciones debido alos cierres; el acceso a cinco fotos mensuales extremas de violaciones y muerte; y la opción de acceder a turismo sexual. “Otra página ofrecía muñecas inflables de niños y niñas que hasta lloran cuando son penetrados (HIJOS DE LA REMIL!). Esta página se paga a través de Western Union, así como hay otras que aceptan tarjetas de crédito”, señaló Klein. Entre las páginas web detectaron algunas que tienen en común una especie de espiral triangulada como símbolo, y se presentan como “amantes de niños” (boy lovers). Los boy lovers se consideran una minoría sexual y se comparan con los homosexuales. “Se presentan como en contra de la pornografía y el abuso, y defendiendo los derechos de los niños; plantean que tienen una relación amorosa con el niño, y que el niño se enamora de ellos. El objetivo es convivir con un niño y hasta crearon el Día N, Día Internacional del Amor por los Niños, el 26 de junio de 2004”, dijo Klein. La investigación fue siempre exploratoria, pero en un caso hubo intervención. En el grupo “niñas de 10 a 16 que quieran aprender a masturbarse” de Hotmail apareció un mensaje que ofrecía datos de niñas en Tucumán. Entonces “se le solicitaron más detalles, fingiendo interés y disponibilidad para viajar desde Buenos Aires; la respuesta llegó directamente a nuestro e-mail 30 minutos más tarde, dándonos detalles del costo ($ 3 pesos / U$S 1) y edades (8 años en adelante), e indicándonos un teléfono para encontrarnos, ‘esperando que seamos amigos’. El mail fue entregado a la Policía Federal, División Delitos Informáticos”, se lee en la investigación. “Son personas que están prácticamente todo el día en esto”, dijo Klein. “Con frecuencia buscan trabajo o actividades que les permitan estar en contacto con niños”, señala un perfil de pedófilo elaborado por la misma división de la Policía Federal. Como se vio en ese caso, hay una relación directa entre la pornografía infantil y otros delitos como el turismo sexual y la prostitución infantil. Esa fue una de las conclusiones del trabajo, que constató que los consumidores de pornografía demuestran un alto interés en tener contactos sexuales con chicos y que, por otro lado, se incentiva la producción de pornografía porque las comunidades virtuales exigen el aporte de nuevos materiales para permanecer en ellas, o piden una equis cantidad de fotos, preferentemente de producción casera, para poder acceder a otras tantas. También concluye que el material más requerido por los consumidores de pornografía infantil “es el que muestra genitales sin desarrollar: cuanto más imberbes, más codiciados”. Y destaca que en la pornografía infantil, además del daño por el abuso concreto, se produce una “revictimización indefinida”. Hay material de más de 20 años de producido que sigue circulando porque una vez que una imagen entra a la red es imposible eliminarla. La otra arista del problema la expuso hace casi un año el caso de Comodoro Rivadavia. Se trataba de un pedófilo que había enviado material pornográfico a niñas de diez años a través de un canal de chat. Klein lo llama “peligro virtual”, y parece dejar en la prehistoria las recomendaciones que los padres hacían a sus hijos, como “no hables con extraños” o “no aceptes caramelos”: “Los padres estamos preparados para prevenir el peligro real y a veces sacralizamos Internet pensando que chicos o chicas ahí están seguros, que están aprendiendo. Pero no sabemos qué están haciendo y los pedófilos entran a los chats, los captan, se hacen pasar por menores y rápidamente extraen todos los datos que necesitan para ubicarlos”. Es obvio que esto también puede suceder en otros ámbitos de encuentro, pero se sabe que el tercer motivo de acceso a los cibers (detrás de los juegos en red y el chat) es el consumo de material condicionado. Y en algunos de estos negocios conviven niños, niñas y adolescentes con adultos. “Los cibers no sólo son utilizados para consumir pornografía de todo tipo, incluyendo la infantil; también es el sitio preferido de los pedófilos, quienes utilizan estos sitios públicos para evitar ser identificados. En los foros pedófilos encontrados, esta sugerencia es muy difundida”, dice la investigación del Connaf. Algunas ciudades del país, como Buenos Aires o Córdoba, obligan a instalar filtros en las máquinas para impedir el acceso a pornografía online a estos comercios. Por ejemplo, en febrero fue clausurado en la Ciudad de Buenos Aires un ciber por permitir el acceso y consumo de material pornográfico vía Internet a menores de 18 años. El titular fue condenado a pagar 1800 pesos y el local fue clausurado por 7 días, invocando el artículo 62 del Código Contravencional que castiga a quien permite el acceso a material pornográfico a personas con menos de 18 años; también se mencionó la Ley 943, que obliga a instalar filtros. Sin embargo, no es común que esto suceda, el control es escaso y, por otro lado, los filtros son fáciles de levantar. A pesar de todo, María Elena Naddeo, presidenta del Consejo de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires, considera que no hay que ser alarmistas: “La mejor protección para los chicos es tener un ámbito familiar sano y una educación permanente vinculada al tema de la educación sexual, al cuidado del cuerpo. Es lo mismo que con el tema de las adicciones: hay que rodear a los chicos de un ámbito afectivo, sano, de un buen circuito de recreación. Esa es la mejor protección frente a todo, porque el mundo moderno es muy complejo”. “De todos modos –agregó–, lo que nosotros observamos es que hay muchos chicos y chicas solos. Hay todo un sector de niños y niñas, de temprana edad incluso, que carecen de un acompañamiento permanente de los padres, ya sea por los múltiples trabajos, por padres ausentes, mamás jefas de hogar que tienen varias actividades para poder sostener su casa, o mamás muy jóvenes que están con distintas búsquedas personales y no pueden hacerse cargo en forma completa de los chicos o chicas. Esto sí es zona de riesgo, esto hace vulnerables a los y las menores al contacto con abusadores que pueden llegar a ofrecerles una amistad y, a partir de esa amistad, el circuito de corrupción.” La Línea de Ayuda a los Niños (102) está abierta a estas denuncias, y el Consejo brinda acompañamiento y seguimiento de la causa judicial. Pero no hay muchas denuncias de este tipo y luego son difíciles de probar. Por eso, para Naddeo, “hay que empezar a incorporar este tema en los circuitos de control, mejorar los de diagnóstico, perfeccionar los mecanismos de denuncia, para lo cual la creación de la Fiscalía especializada en delitos contra la integridad sexual sería fundamental”. A fines del año pasado, la Procuración General de la Nación y la Ciudad de Buenos Aires habían avanzado bastante en la creación de una unidad especial de este tipo, a tal punto que fue anunciado su lanzamiento para principios de marzo de este año. Todavía no hay novedades. FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-1852-2005-04-03.html

Me pareció instructivo, comparto. Sin intención de ofender. Por favor, sin bardeo. Leer entero, sino, no leer. Por que los artículos tienen inicio, desarrollo y conclusión: CONCLUSIÓN. LA HISTORIA MÁS ABSURDA JAMÁS CONTADA Diego Lafuente Soy un ateo convencido. No agnóstico, sino ateo. Niego la existencia de dios. Qué barbaridad, ¿cómo puedes negar la existencia de dios? Demuéstramelo. Parafraseando al gran Richard Dawkins en su legendaria charla de TED de 2002, respondo: no me corresponde a mí demostrar la no-existencia de dios. Sois vosotros, los creyentes, los que tenéis que probar que dios efectivamente existe. Personalmente, yo también niego la existencia de los unicornios, de los centauros y de los concejales de urbanismo honrados. Dios es simplemente una cosa más en la que no creo. Por qué no, yo podría defender la existencia de una cafetera orbitando alrededor de Marte, fundar una religión en torno a eso, acusar de hereje a todo aquél que lo niegue, y además pedirle que justifique esa no creencia con algún tipo de prueba so pena de quemarle en la hoguera. Es curioso que lo de la cafetera sideral le resulte un despropósito a cualquiera con dos dedos de frente, y lo de la religión no. Conozco a unos cuantos eminentes científicos e ingenieros que además son profundamente religiosos. Gente que sabe de la eficiencia del método científico y que le confían a ese método la construcción de aviones, barcos y puentes de los que dependen vidas humanas. Y nunca les falla. Lo sorprendente es que esa misma gente luego trague con las inmensas ruedas de molinos de los dogmas religiosos. Si yo le digo a un físico teórico que he construido una máquina que contradice cualquiera de los principios de la termodinámica, me dirá que es imposible, me lo demostrará en un papel, y ni siquiera me dará la oportunidad de enseñarle mi diseño. Sin embargo si ese físico teórico es además católico en algún momento habrá tenido que tragar y asumir como ciertas cosas como que Jesús de Nazaret nació de una virgen, que hizo milagros que contradecían a la vez varios principios de la termodinámica y que resucitó y ascendió a los cielos, entre otras perlas. Me sorprende tanto rigor para unas cosas y tan poco para otras. Tan meticulosos en unas cosas y tan relajados y permisivos en otras. Sobre todo cuando unas cosas y otras son contradictorias, porque la multiplicación de los panes y los peces y la ley de conservación de la masa no parecen, así a primera vista, demasiado compatibles. Al principio pensaba que estos científicos creyentes eran capaces de distinguir entre mito y realidad, pero me temo que estaba profundamente equivocado. Un creyente no piensa que su religión es un mito. Yo sí que pienso que su religión es un mito, pero ellos no, porque creen en ella. Creo que es muy importante poder distinguir entre mito, parábola y realidad. Poder discernir entre hecho histórico contrastado, ley física probada empíricamente y personaje mitológico más o menos inventado con el objetivo de contar una historieta con moraleja. Se pueden extraer buenos hábitos y buenas enseñanzas de las religiones, incluso sin ser creyente. También se pueden extraer buenas enseñanzas de la trilogía de El Señor de los Anillos, y sin embargo saber que lo que se cuenta ahí realmente no sucedió. Si esto se toma demasiado en serio, se corre el peligro de que alguien llegue a creer de verdad que Gandalf fue un personaje histórico, que Sam, el hobbit, derrotó heroicamente a una araña gigante en la legendaria batalla de Torech Ungol durante su peregrinación anual a Módor, y acabar vendiendo estampitas conmemorando los triunfos de Sam, el hobbit, frente al reino de los artrópodos. Hace no mucho que regresé de un viaje por Siria y Líbano, los dos países que me quedaban por conocer de Oriente Medio. Hay algo de esa zona del mundo que me atrae enormemente. Posiblemente el mar de contradicciones en el que viven todos y cada uno de sus habitantes. Unas contradicciones que resultarían muy divertidas de no ser por las demoledoras consecuencias políticas y sociales que están teniendo en la zona. Hay 2 tipos de musulmanes en este mundo: los suníes, que representan al 90% del Islam y los chiíes que son el otro 10%. La principal diferencia entre ambos radica en un sobrino de Mahoma llamado Alí. Los chiíes creían que Alí era el sucesor legítimo de Mahoma, y los suníes no. ¿Ah, no? Pues me escindo. Y ya no te adjunto en Facebook. Desde el año 632 en el que sucedió esto hasta la fecha, no sólo no se han puesto de acuerdo, sino que se han ido distanciando cada vez más hasta el punto de haber provocado guerras por un “quítame de aquí a este sobrino”. Muy parecido a la rivalidad entre el Frente Judáico Popular y el Frente Popular de Judea de La Vida de Brian, pero en macabro. En 1948, la ONU metió con calzador al estado de Israel en lo que los británicos conocían como Palestina. En una especie de Principio de Arquímedes religioso, la entrada de los judíos desplazó a los palestinos (musulmanes suníes en su totalidad) fuera de su recipiente, y muchos de ellos fueron a caer a la cacerola del Líbano. Allí se encontraron con unos simpáticos falangistas cristianos y se lió la de dios es cristo (nunca mejor dicho) desencadenando la guerra civil del Líbano (1975-1990). Moros contra cristianos. Sólo hacía falta soltar una vaquilla por el pueblo. Y esa vaquilla se llamó Israel, que aprovechó la confusión para meter unos pocos tanques en su país vecino con la excusa de ayudar a los cristianos. No es que los judíos se hayan llevado históricamente bien con los cristianos (fueron los judíos los que condenaron a Jesucristo a la cruz e hicieron rico a Mel Gibson), pero entre cristianos y palestinos, la verdad, no parecía haber mucho color. ¿Y los chiíes? Pues ahí está lo sorprendente: en lugar de tomar partido por los suníes (musulmanes como ellos, al fin y al cabo), salieron a la calle a jalear la entrada de los tanques Israelíes, simplemente porque iban a apoyar a los cristianos que iban en contra de los suníes. Están locos estos asirios. Estos mismos chiíes son los que en la actualidad forman Hezbolá, una ONG de carácter ecologista que recoge escombros del Líbano, los mete en un cohete y se los lanza al país vecino para que los recicle. Y vive dios que los reciclan. Los reciclan y los devuelven multiplicados por mil. Hay una mezquita impresionante en la ciudad vieja de Damasco, la mezquita omeya (los omeyas fueron precisamente los que se cargaron a aquel famoso sobrino de Mahoma, Alí, al que siguen los chiíes). Al lado de esa mezquita hay varios carteles en los que sale Bashar Al-Assad (el cacique local Sirio y posiblemente el tipo más fotografiado del planeta) abrazando a Hassan Nasrallah, secretario general de Hezbolah, chií de pro, y por lo tanto seguidor acérrimo de Alí, al que, repito, se cargaron precisamente los omeyas. Es como si en la plaza de San Pedro hubiese una foto del Papa jugando al parchís con Lutero. Hemos perdido el norte. Y no se puede decir que al otro lado del río Jordán estén mucho mejor de la cabeza. Es probable que no sea un hecho demasiado conocido, pero cuando David Ben Gurión fundó el estado de Israel en 1948 con el beneplácito de la ONU, encontró sus más rebeldes opositores en…los judíos ortodoxos. ¿Por qué? Siéntense que ésta es de traca. Según la versión de El Señor de los Anillos de los judíos, el estado de Israel se debe refundar sólo después de la llegada del mesías. ¿Y cómo nos enteraremos de la llegada del mesías? Pues muy sencillo: cuando llegue el mesías, se levantarán los muertos que hay enterrados en el Monte de los Olivos (actualmente un cementerio judío), que tras lavarse los dientes entrarán en Jerusalén por la Puerta Dorada, arrasarán la ciudad y, junto con el mesías, reconstruirán el Templo de David donde ahora mismo hay una mezquita refundando así el estado de Israel. Y no ahora, Ben Gurión, que no te enteras. Manda huevos. Con lo sencillo que sería que el mesías se apareciese en Twitter anunciando su buena nueva. Lo cachondo es que los árabes se han tomado en serio esta majadería y, no se lo pierdan, han tapiado la Puerta Dorada de Jerusalén, porque oye, con el jet-lag que van a tener los muertos cuando se levanten, no creo que se pongan a trepar muros. Eso y construir un cementerio árabe al lado del Monte de los Olivos, que muy mal se nos tiene que dar para que llegue el salvador, despierte a los muertos judíos y deje a los árabes durmiendo. Desde luego, cuando llegue el mesías en cuestión, se va a montar la de Puerto Hurraco. En versión zombi. Esto y sólo esto (su oposición a la formación del estado de Israel en el 48) es la razón por la que los ortodoxos son los únicos judíos Israelíes que están exentos de hacer la mili, y que, además, reciben una subvención del estado por pasarse la vida golpeándose la cabeza contra un muro. Hay un estado que paga a sus ciudadanos para que se den cabezazos contra un muro mientras esperan la rebelión de los zombis. Muy fuerte. Estos chiflados, que resultarían entrañables encerrados en cualquier manicomio, son los responsables de decenas de miles de muertos que se ha cobrado conflicto de Israel con Palestina y que dura ya más de 60 años. Estos tipos se llevan pegando tanto tiempo básicamente por culpa de una piedra. Una piedra que, según El Señor de los Anillos judío, fue donde Abraham intentó sacrificar a su único hijo Isaac como prueba de fe hacia dios, y donde un arcángel sin identificar (sospecho del Juez Garzón) le paró la mano y le puso un cordero donde antes estaba Isaac, porque oye, el caso era matar algo, y es de muy mala educación dejar a Abraham con el hacha en la mano. Encima de esa piedra Salomón construyó su templo, Nabuconodosor lo destruyó y David lo recalificó para que finalmente fueran los romanos los que pusiesen fin a tanta locura especulatoria. Ya es mala suerte que esa misma piedra figure en El Señor de los Anillos islámico como el sitio en el que Mahoma ascendió a los cielos. La misma piedra, no la de al lado. Así que los árabes aprovecharon su paso por la zona para construir una templo islámico encima de la piedra en cuestión y lo rodearon de la famosa esplanada de las mezquitas, de forma que en la actualidad los musulmanes rezan justo encima de donde los judíos se golpean la cabeza. Y todo eso con el beneplácito de la comunidad internacional. Yo personalmente soy partidario de poner esa piedra en órbita y mandarlos a todos a pegarse por ella a la Estación Espacial Internacional. La religión es una herramienta inventada por el hombre, y que en su día servía para morir más tranquilos, explicar lo inexplicable y dotarnos de cierta transcendencia. La humanidad ha ido evolucionando y la religión no. Su papel se ha ido reduciendo gracias al avance de la ciencia y aunque sigue siendo una herramienta útil para mucha gente hay que saber acotarla para que no se convierta en un boomerang y te acabe partiendo una ceja. Hay que educar muy bien a la gente en las artes profanas y tener mucho cuidado con lo que se cuenta sobre las religiones, porque es muy fácil mezclar a Jesucristo con los elfos, pensar que Gandalf es tan real como Sócrates o Julio César y estropear una sociedad entera cuya única obsesión será encontrar el anillo de poder y llevarlo a Mórdor para destruirlo. FUENTE: http://alfacentauro.info/2011/01/29/la-historia-mas-absurda-jamas-contada/
Para tener a su bebé por parto natural tuvo que ir a la JusticiaLos médicos le indicaron cesárea porque “corría riesgo” su hijo, pero ella no creyó en los argumentos y los enfrentó. El niño nació perfecto.Feliz. Luz Bres, con Cauã. Demostró que podía parir sin poner en peligro a su hijo, pero tuvo que pagar $ 5.800 para cumplir su deseo.Por Laura Gambale “Todos los días le decía a mi hijo: por favor no nazcas hoy, aguantá un poquito más”, le contó a PERFIL Luz Bres, mamá de Cauã (en portugués, gavilán) Gael, un bebé marplatense que hoy cumple una semana de vida y que ya antes de nacer estuvo envuelto en una pelea judicial. “Le pedía tiempo a mi hijo para conseguir un lugar donde respetaran mi voluntad de intentar un parto vaginal”, agregó la mujer de 24 años, quien decidió enfrentarse a la indicación de estricta cesárea que le daban los médicos del hospital público Materno Infantil de Mar del Plata, donde se atendía.“Cauã es mi tercer hijo y el único que tuve por parto natural, pero desde mi primer embarazo soñaba con esto. Cuando fui mamá por primera vez era chica y tenía miedo de contradecir a los médicos. Con el segundo, ya estaba más informada, y quise atenderme con el obstetra Víctor Ibarguren, que en ese momento era el único médico a favor del parto natural en Mar del Plata, pero tuve la mala suerte de que no estaba en el país”, relató Luz, en diálogo telefónico. Así fue como su segundo bebé también nació por cesárea, ya que le dijeron que el parto natural era riesgoso para ella y su hijo. “Esta vez, con Cauã, decidí que sería distinto. Tras meses de lucha, opté por tenerlo en el Hospital Privado de la Comunidad, ya que allí respetaban mi voluntad, pero como ahora no tengo obra social, tuve que pagar $ 5.800, que es lo que sale el nacimiento vaginal. El día del parto me asistió Alfredo Conti, jefe de Obstetricia, y todo fue excelente”, detalló la mamá de un nene de 4, una nena de 2, y del recién nacido.Historia. Pero las cosas no fueron sencillas ni tan fluidas para Luz y su marido, Diego. Durante las primeras 35 semanas de embarazo, Luz fue atendida sin problemas en la salita pública Jorge Newbery. “A la semana 36 me derivaron al hospital público Materno Infantil (Hiemi), donde pasé los peores momentos. En la semana 38, los médicos programaron una cesárea, argumentando que hay normas que impiden poner en riesgo la vida del bebé teniendo como antecedente que ya me habían hecho otras dos cesáreas”, aseguró la flamante mamá. Y agregó: “A los pocos días, al ver que yo no cambiaba mi postura de que quería un parto vaginal, me iniciaron juicio por ‘protección del menor’. Encima, días antes, me realizaron un estudio de rutina falso, donde se mencionaba que mi bebé estaba con taquicardia”.En ese momento, Luz decidió llamar a Víctor Ibarguren, el obstetra del Hospital Privado de la Comunidad que ella sabía que estaba a favor de los partos respetados. “Me dijo que fuera a verlo para hacer un control obstétrico completo, y por suerte me dio todo bien. Una semana antes de parir, tuve que afrontar un juicio iniciado por el Hiemi, donde me querían hacer quedar como una loca que estaba poniendo en riesgo la salud de mi hijo. Nos presentamos con los nuevos estudios, y gracias a éstos logramos enfrentar al hospital”, recordó Luz. De todos modos, no se animó a intentar el parto en el Hiemi, después de todo lo que había pasado, así que eligió el Hospital Privado de la Comunidad.El tema, entonces, fue conseguir el dinero para pagar el parto. Para juntar los $ 5.800, la pareja pidió ayuda a familiares y un grupo de madres marplatenses creó una cuenta en Facebook –“Por un nacimiento respetado en Mar del Plata”–, en donde abrieron una cuenta bancaria y juntaron en menos de una semana $ 2.200 pesos, claves para concretar el deseo de Bres.¿Cuáles fueron las causas de su lucha por un parto natural?, preguntó este diario. “Quería el parto vaginal porque la recuperación es más rápida y menos dolorosa que el postoperatorio de una cesárea y, principalmente, para poder atender a mis otros dos hijos, que son muy chicos, lo antes posible. Además, siempre creí que para el bebé lo más natural y menos traumático es salir al mundo como lo rige la ley de la naturaleza, salvo cuando hay un riesgo puntual. Pero yo sabía que no era mi caso y que mi bebé estaba bien.”La pelea legal. “Cuando Luz se negó a que le realizaran cesárea en la semana 38, presentó un consentimiento informado al Hospital Materno Infantil, dejando por escrito su postura, y fue entonces cuando se desató la pelea”, explicó a PERFIL Marcos Tusar, abogado de la mujer. “El hospital, por su parte, instó a la Asesoría de Menores a conseguir la autorización de la jueza de turno para realizar la cesárea, argumentando que corría riesgo la salud del niño”, continuó el experto y abundó: “El día del juicio, cuatro días antes de que naciera Cauã, se presentaron los dos estudios de salud: el nuestro, abalado por el doctor Ibarguren, y el del Hospital Materno Infantil, abalado por su propio equipo. La jueza tomó en consideración ambos análisis y dictó una resolución ambigua: por un lado, pidió al hospital que le respetara la voluntad a Luz, pero, por el otro, también autorizaba la realización de la cesárea”, concluyó.PERFIL quiso conocer la opinión del Hospital Materno Infantil sobre el caso, pero desde la dirección respondieron que “prefieren no dar declaraciones por el momento”.Finalmente, el sábado 12, Cauã Gael nació por parto natural, tras seis horas de trabajo de parto, con un peso de 3,850 kilos y excelente estado de salud. Abuso de nacimientos “programados”“Argentina está en el puesto ocho entre los países con tasa de cesáreas más altas del mundo”, afirmó a PERFIL José Belizán, obstetra y miembro del Departamento de Investigación en Salud de la Madre y el Niño del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS). Y detalló: “Una de las principales causas de las excesivas cesáreas es la mala organización del sistema de salud, donde muchas veces faltan médicos de guardia, camas, y se usa la cirugía programada como una forma de organizar el caos. En las clínicas privadas, suele ser más común la decisión de una cesárea, ya que no tienen médicos con sueldos fijos ni residentes ni guardia permanente, por lo tanto, los médicos del sistema privado, se esfuerzan por obtener gran cantidad de pacientes para asegurarse una buena facturación”. Por su parte, Agustina Mazzoni, también obstetra del IECS, hizo un aporte numérico: “La Organización Mundial de la Salud recomienda que la tasa de cesáreas no supere el 15%, pero en las clínicas y sanatorios de la Argentina oscila entre el 45% y el 75%”. En cuanto a los riesgos de la cesárea, Belizán resaltó: “Las mujeres tienen más chances de lesiones en el tracto urinario y vejiga y en el embarazo siguiente, más posibilidades de ruptura urinaria e histerectomía; y el recién nacido, más problemas respiratorios”. Con todo, reconoce que “la cesárea es una operación muy importante que logra salvar muchas vidas”, aunque pide que “no se abuse de ella”..
Educación Sexual por y para la felicidad - ¡¡guías y audiovisuales!!Educando para ser feliz, hacer de las pequeñas grandes personitas, personas felices... Ahí van unas guías que ayudan a madres, padres, profesorxs y a todxs en general a entendernos, querernos y saber quiénes somos desde nuestra entrada al mundo... La importancia del despertar de la represión, que causa personas que sufren, confusas, que generan patrones de conducta destructivos para sí mism@s y con sus relaciones... ¿Compartes?Guías Ni ogros ni princesas: guía para la Educación Afectivo-Sexual en ESO (http://tematico.asturias.es/imujer/upload/documentos/guia_no_ogros_ni_princesas1069.pdf) Programa de Educación Sexual con familias desde atención primaria (http://www.asturias.es/Astursalud/Ficheros/AS_Salud%20Publica/AS_Promocion%20de%20la%20Salud/Programas%20de%20Educaci%C3%B3n/Educaci%C3%B3n%20afectivo%20sexual/EDUCACION%20SEXUAL%20PRIMARIA%201%20web.pdf) Guía para chicas (36 págs.) de María José Urruzola (2009) (http://www.educandoenigualdad.com/IMG/pdf/28333.pdf) Guía para chicas, niñas: Autodefensa (35 págs.), de María José Urruzola (http://www.juntadeandalucia.es/institutodelajuventud/sites/miraporlaigualdad/images/descargas/Guia%20para%20chicas%20II.pdf) La educación sexual de la primera infancia (139 págs.) Guía para madres, padres y profesorado de educación infantil, de Graciela Hernández y Concepción Jaramillo (2003) (https://sede.educacion.gob.es/publiventa/detalle.action?cod=11476) Educación sexual, educación para la felicidad (3 págs.) de Escuela de Padres, Universidad César Vallejo (Perú) (http://www.ucvpiura.edu.pe/integracion/AdministrarServicios/imagenes/EDUCACI%C3%93N%20SEXUAL.pdf) Guía de Educación Sexual y Discapacidad (170 págs.), de Mercedes García Ruiz (2009) (http://www.asturias.es/Asturias/descargas/PDF%20DE%20TEMAS/Asuntos%20Sociales/guia%20de%20educacion%20sexual%20y%20discapacidad.pdf) Guías y cuentos para la infancia, adolescencia y familia (http://www.educagenero.org/libros.html)Audiovisuales Vídeo: El clítoris, ese gran desconocido (http://vimeo.com/16612098) Documental: La luna en ti (http://vimeo.com/25671897)A mí me asombra que haya críticas feroces a un material respetuoso, pedagógico, con información científica y que esos sectores (educación / familia) no alcen la voz en repudio de lo que l@s chic@s ven y escuchan en los medios de comunicación: una sexualidad mecánica y sin respeto. (...)Ser adolescente hoy es vivir en un torbellino de estímulos e imágenes que convierten la intimidad y la sexualidad en un objeto de consumo. Los cuerpos se exhíben a toda hora, se invita a las niñas y niños a tratar de encajar en un tipo de modelo de belleza y éxito. Hay una ley de educación sexual que no se implementa en forma efectiva en las aulas, no se habla en casa como debiera, entonces no se pueden lograr cambios reales que generen conductas de cuidado propio y empatía.Mara Brawer (verano 2011)A la infancia, quizá; pero a la adolescencia no quiere volver nadie. La edaddel pavo la llamamos, la de deslumbrado descubrimiento de sus propioscuerpos justo en la peor hora: la del desgarbo, el acné...Recién salidos de la niñez, están hechos al juego. A esconderse y a jugar...Antonio GalaLa sexualidad inicia desde el momento de la fertilización y termina con la muerte; la sexualidad es parte de la vida humana y no es manifestación espontánea que aparece en la adolescencia, consolidándose en la adultez; por lo tanto es necesario tener un breve panorama del desarrollo de la mismaEducación sexual, de Escuela de Padres, Universidad César VallejoEl objetivo último es plantear un marco de trabajo desde el cual podamos enfocar un programa de educación sexual desde un planteamiento integral. Y contribuir en el acompañamiento En el proceso educativo de "construir" personas capaces de gestionar su propio bienestar: aprendiendo a conocerse, aceptarse y expresar su erótica del modo en el que cada uno sea feliz.Programa de Educación Sexual con familias desde la atención primaria
Este es el proyecto que se viene presentando en Argentina por la Campaña por el derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Lxs argentinxs tenemos derecho a saber qué es lo que se está discutiendo en diputados. Este es el proyecto que se está discutiendo. No sean ridículos, no eliminen el post. Esta cerrado para que no haya bardeo. El Senado y Cámara de Diputados,...Proyecto: INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZOArtículo 1º: Toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras doce semanas del proceso gestacional.Artículo 2º: Toda mujer tiene derecho a acceder a la realización de la práctica del aborto en los servicios del sistema de salud, en las condiciones que determina la presente ley.Artículo 3º: Fuera del plazo establecido en el art 1º toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción del embarazo en los siguientes casos:a) Si el embarazo fuera producto de una violación, acreditada con denuncia judicial o policial o formulada en un servicio de salud.b) Si estuviera en riesgo la salud o la vida de la mujer.c) Si existieran malformaciones fetales graves.Artículo 4º: Previamente a la realización del aborto en los casos previstos en la presente ley, se requerirá el consentimiento informado de la mujer expresado por escrito.Artículo 5º: Los servicios de salud del sistema público garantizarán el acceso gratuito a las prestaciones mencionadas en los arts. 1º y 3º y los de la seguridad social de salud y de los sistemas privados las incorporarán a sus coberturas en igualdad de condiciones con sus otras prestaciones.Asimismo deberán garantizar en forma permanente las prestaciones enunciadas en la presente ley, incluyendo el personal de salud, instalaciones e insumos requeridos.Artículo 6º: Aquellos médicos/as y demás personal de salud que manifiesten objeción de conciencia para intervenir en los actos médicos a que hace referencia esta ley, deberán hacerlo saber a las autoridades de los establecimientos a los que pertenezcan dentro del plazo de treinta días corridos contados a partir de la promulgación de la presente ley. Quienes ingresen posteriormente podrán manifestar su objeción de conciencia en el momento en que comiencen a prestar servicio. Los/as profesionales que no hayan expresado objeción en los términos establecidos no podrán negarse a efectuar las intervenciones. En todos los casos la autoridad responsable del servicio de salud deberá garantizar la realización de la práctica.Artículo 7º: Las prácticas profesionales establecidas en la presente ley se efectivizarán sin ninguna autorización judicial previa.Artículo 8º: En caso de que la interrupción del embarazo deba practicarse a una mujer de menos de catorce años se requerirá el asentimiento de al menos uno de sus representantes legales, o en su ausencia o inexistencia de su guardador de hecho. En todos los casos la niña deberá ser oída y frente a cualquier otro interés se considerará primordial la satisfacción del interés superior de la niña en el pleno goce de sus derechos y garantías consagrados en la Convención Internacional de los Derechos del Niño (Ley 23.849).Artículo 9º: Si se tratara de una mujer declarada incapaz en juicio se requerirá el consentimiento informado de su representante legal.Artículo 10º: Derogase el Art. 85 inc. 2 del Código Penal de la Nación.Artículo 11º: Deróganse los Arts. 86 y 88 del Código Penal de la Nación.Artículo 12: De forma.FUNDAMENTOSSeñor presidente:Desde hace décadas mujeres feministas vienen poniendo en debate el tema del aborto y las consecuencias de su status legal actual en la vida y la salud de las mujeres."La realidad material del grito de las mujeres por su derecho a decidir visibilizada en el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres de Rosario en 2003 se impuso desafiantemente a lo legal, se afirmó lo auténtico que desnuda el fetichismo que oprime. Mostró la ilegalidad de lo obsoleto; que no siempre lo legal es legítimo, y que por lo tanto, la legitimidad impone la transformación de lo legal. Mostró que las leyes están atrás de la sociedad. Demostró que no queremos seguir siendo mercancía, que hace mucho queremos ser las protagonistas de nuestra propia historia y del proceso social. Era un paso adelante hacia una sociedad más justa, más igualitaria, más libertaria. Porque el derecho es una construcción social" (1)La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, fue decidida por más de 20.000 mujeres reunidas en el XIX Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Mendoza en 2004. Iniciada el 28 de Mayo de 2005 por más de 70 organizaciones de mujeres de todo el país, es actualmente asumida por una amplia alianza a nivel nacional, que incluye más de 200 organizaciones, grupos y personalidades vinculadas al movimiento de mujeres, organismos de derechos humanos, al ámbito académico y científico, trabajadores de salud, sindicatos y diversos movimientos sociales y culturales, entre ellos redes campesinas y de educación, organizaciones de desocupados, de fábricas recuperadas, grupos estudiantiles y religiosos. Organizaciones y personalidades que asumimos un compromiso con la integralidad de los derechos humanos, y defendemos el derecho al aborto como una causa justa para recuperar la dignidad de las mujeres y con ellas, la de todos los seres humanos.Las organizaciones de este gran arco de alianzas consideramos que los derechos sexuales y los derechos reproductivos son derechos humanos y deben ser reconocidos como derechos básicos de todas las personas. Para eso, es necesario garantizar el acceso universal a los servicios públicos que los sostienen. Nuestro lema -así como nuestro trabajo de años- es integral: "educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir". Esto implica la exigencia hacia el Estado de realizar modificaciones en los sistemas de Educación, Salud y Justicia, y también, por supuesto propiciar en la sociedad profundos cambios culturales.Nuestra lucha y el valor de las mujeres que exigieron sus derechos, apoyadas por la sociedad, lograron hacer avanzar a la Justicia. Hubo cambios en la interpretación judicial en los años 2006 y 2007 al considerar como no punibles: violación en todos los casos y ampliar el concepto de riesgo para la salud, incluyendo el aspecto psicológico, basándose en la definición de la Organización Mundial de la Salud.Proponemos despenalizar y legalizar el aborto para que las mujeres que decidan interrumpir un embarazo tengan atención segura y gratuita en los hospitales públicos y obras sociales de todo el país.La despenalización del aborto implica la derogación de los artículos del Código Penal que lo tipifican como delito, para que las mujeres que recurren a esta práctica no sean sancionadas legal, moral y socialmente. Solo debieran castigarse por ley los abortos realizados contra la voluntad de la mujer. La legalización del aborto significa modificar leyes, pero sobre todo diseñar y ejecutar políticas públicas para que el aborto sea realizado en hospitales públicos y obras sociales de manera segura y gratuita para quienes no tienen otra cobertura de salud, como parte de las diversas prestaciones que deben asegurar el derecho a la salud integral de las mujeres.La legalización del aborto no obliga a ninguna mujer a practicarlo, todas las mujeres que en función de sus creencias no lo aprueben, pueden sostener sus convicciones, de igual manera que aquellas que lo admiten deben poder actuar según su conciencia, tomando en libertad las decisiones que juzguen necesarias, sin amenazas ni coerción alguna. Sí exige del Estado garantizar las opciones, el acompañamiento y alta calidad de atención a mujeres y niñas que atraviesan estas decisiones.Despenalizar y legalizar el aborto es reconocer que no hay una única manera válida de enfrentar el dilema ético que supone un embarazo no deseado. Es reconocer la dignidad, la plena autoridad, la capacidad y el derecho de las mujeres para resolver estos dilemas y dirigir sus vidas, es aceptar que el derecho a decidir sobre el propio cuerpo es un derecho personalísimo ya que éste es el primer territorio de ciudadanía de todo ser humano.La decisión de interrumpir un embarazo no deseado se concreta en el cuerpo de las mujeres. Ya en el siglo XVIII, John Locke reflexionando acerca de la esclavitud, planteaba: "...aunque la tierra y todas las criaturas inferiores pertenecen en común a todos los hombres, cada hombre tiene, sin embargo, una propiedad que pertenece a su propia persona; y a esa propiedad nadie tiene derecho excepto él mismo"El embarazo sucede en un ámbito que pertenece a las mujeres.El derecho a decidir no sólo se circunscribe al derecho a la interrupción de un embarazo, sino que incluye también la posibilidad de decidir la maternidad. Es reconocer a las mujeres como sujetos sociales, como ciudadanas y agentes morales capaces de decidir si desean o no ser madres, el número de hijos y el espacio entre los nacimientos.La penalización del aborto es la demostración más visible del sistema patriarcal, en lo que significa: el desconocimiento de la libertad y la autonomía de las mujeres en las decisiones que refieren a su cuerpo y su capacidad reproductiva."Las mujeres somos protagonistas en el tema del aborto, porque es en nuestro cuerpo en el que transcurre el embarazo y se realiza el procedimiento, es nuestra vida la más afectada por la continuación de un embarazo involuntario, es el derecho a la integridad corporal de las mujeres y a la libertad de decidir el que se desconoce en la imposición forzada de la maternidad.Y, sin embargo, no es un asunto exclusivo de las mujeres. No sólo por la participación masculina en la procreación, sino por su responsabilidad en la prevención de embarazos involuntarios. Si ubicamos el aborto como un tema de derechos humanos, es evidente que toda la sociedad está involucrada en resolver el grave problema de salud y de justicia que significa la ilegalidad del aborto....". (2)La penalización del aborto no incide sobre la decisión de abortar. Si una mujer, por la razón que sea, decide interrumpir su embarazo, lo hace, sin que la penalización sea una traba para ello. Las consecuencias para su vida y su salud serán distintas según el circuito que recorran para llevar adelante su decisión. "Las mujeres, con incriminación o sin ella, abortan, como lo reflejan las estadísticas de distintos países. La realidad sociológica de prácticas abortivas consentidas nos muestra que la opción es entre la vida y la muerte de esas mujeres. Mantener vigentes las normas punitivas significa optar por la muerte, y esta opción será siempre condenada." (3)¿Por qué abortan las mujeres? ".... el aborto es la manera ancestral que tienen las mujeres para resolver el conflicto de un embarazo no deseado"... "Pero entonces, porqué, en pleno siglo XXI, hay embarazos no deseados?...Hasta donde se ve, hay tres tipos de causas: a) las que tienen que ver con la condición humana: olvidos, irresponsabilidades, violencia, deseos inconcientes. Aquí desempeñan un papel protagónico las violaciones sexuales y los "descuidos" o errores individuales; b) las que se relacionan con carencias sociales, en especial la ausencia de amplios programas de educación sexual -lo que se traduce en una ignorancia reproductiva generalizada y en acceso restringido (por motivos económicos y sociales) a los métodos anticonceptivos modernos y c) las relativas fallas de los anticonceptivos". (4) Algunas de estas causas podrán ser superadas, pero es difícil pensar que aquellas relacionadas con la condición humana pueden tener una resolución que implique la eliminación de la decisión de abortar. No podemos afirmar que no habrá más violaciones, ni olvidos, ni deseos inconcientes, ni errores individuales.... sólo podemos evitar que las consecuencias de esas conductas acarreen para las mujeres, muertes, maltratos, discapacidades o mayor violencia: esto solo es posible si el aborto es legal, seguro y gratuito.El informe de Human Rights Watch, presentado al gobierno argentino en el año 2005, concluye "Para que la Argentina cumpla con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos se requiere urgentemente una reforma que garantice el acceso de las mujeres al aborto legal y seguro y otorgue acceso a anticonceptivos e información adecuada. Para todas las mujeres, es una cuestión de igualdad. Para algunas, es una cuestión de vida o muerte". (5)La penalización del aborto en nuestro país, no ha logrado hasta ahora salvar ninguna vida. La ley penal interviene para sancionar cuando ya el aborto ha sido realizado, no es preventiva, no evita que se realicen los abortos, ni que mueran las mujeres por recurrir a una intervención clandestina. Por el contrario éstas se realizan cada vez más a edades más tempranas y en condiciones más terribles."La criminalización del aborto y la penalización de las mujeres que abortan no reduce el número de esas intervenciones y provocan, en cambio más muertes y un mayor sufrimiento humano al facilitar la existencia de un mercado clandestino de abortos inseguros. En virtud de ello, las sociedades deben despenalizar el aborto y legislar para prevenir los embarazos no deseados" (6)La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito fundamenta el presente proyecto de ley en las siguientes consideraciones:I- Nos basamos en la integralidad, interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos.Las organizaciones de este gran arco de alianzas queremos que los derechos sexuales y los derechos reproductivos sean reconocidos como derechos básicos de todas las personas. Para eso, es necesario garantizar el acceso universal a los servicios públicos que los sostienen.El derecho de las mujeres al aborto - legal seguro y gratuito- está fundado en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Argentina como país signatario de pactos y convenciones de derechos humanos y sus protocolos facultativos, que forman el corpus jurídico de este derecho, está obligada a garantizar a las mujeres los siguientes derechos: a la vida, al máximo nivel posible de salud física y mental, a la igualdad y no discriminación, a la intimidad y a la autonomía reproductiva, a la libertad, a verse libre de tratos crueles inhumanos y degradantes, a la libertad de conciencia y religión, entre otros. La prohibición del aborto y la falta de acceso a procedimientos seguros, de calidad y gratuitos es una violación a estos derechos tal como ha sido expresado por los comités de expertos en el seguimiento de varios de estos instrumentos legales y en los textos aprobados por consenso en las conferencias internacionales. Garantizan la vigencia de estos derechos, rigiendo con rango constitucional, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP); la Convención sobre la Eliminación de todas la Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW); el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC); la Convención sobre los Derechos del Niño; la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), y otros. En relación a las interpretaciones y recomendaciones elaboradas por estos comités, el Estado Argentino ha manifestado en su presentación ante el Comité de Derechos Humanos del PIDCP que por jurisprudencia expresa de la Corte Suprema de Justicia de la Nación los pactos y tratados de DDHH rigen en nuestro país "en las condiciones de su vigencia" y que ello se interpreta como "efectivamente rige en el ámbito internacional y considerando particularmente su efectiva aplicación jurisprudencial por los tribunales internacionales competentes para su interpretación y aplicación ... ya que lo contrario podría implicar la responsabilidad de la nación frente a la comunidad internacional (CCPR/C/ARG/98/3). El artículo 75, inc. 22 de la Constitución Nacional reconoce estos tratados con jerarquía superior a las leyes.a) Según cifras oficiales en Argentina el aborto clandestino es desde hace décadas la primera causa de muerte materna. La criminalización del aborto que da como resultado los abortos inseguros y la muerte de las mujeres, incluido el riesgo de muerte, resulta una violación directa del art. 6 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que expresa "El derecho a la vida es inherente a la persona humana". El Comité de Derechos Humanos ha señalado en sus observaciones finales y recomendaciones de manera expresa su preocupación por estas violaciones, entre ellas en la Observación General Nº 28 (Igualdad de derechos entre hombres y mujeres), señalando a los estados que al presentar informes sobre el derecho a la vida deberán aportar datos sobre el número de casos de muertes de mujeres en relación con el embarazo y deberán proporcionar información sobre las medidas que hubieran adoptado para que las mujeres no tengan que recurrir a abortos clandestinos que pongan en peligro su vida (29/03/2000- Ob.Gral 28/ parr.10). Asimismo ha expresado: "El comité observa con preocupación: a) las leyes estrictas sobre el aborto que llevan a la práctica de un elevado número de abortos clandestinos con los riesgos concomitantes para la vida y la salud de las mujeres (Observaciones finales, Poland 29/07/99 CCPR/C/79/Add.110). También ha manifestado la preocupación de "que el aborto esté sujeto a sanciones penales...y de que el aborto clandestino sea la mayor causa de mortalidad materna ..." y ha recomendado expresamente "una revisión de las disposiciones del Código Civil y del Código Penal a la luz de las obligaciones establecidas en el Pacto... así como "tomar las medidas necesarias para evitar que las mujeres deban arriesgar su vida en razón de la existencia de disposiciones legales restrictivas sobre el aborto" (O.F. Perú 18/11/96 - CCPR/C/79/ Add.72).b) De la misma manera el derecho a la salud, el acceso a la atención médica y el logro por las mujeres del más alto nivel posible de salud, establecido en los instrumentos de DDHH, no se encuentra garantizado en nuestro país ya que el estado actual de la regulación del aborto es la causa directa de que enfermen muchas mujeres, en edad reproductiva. El Comité de la CEDAW en su recomendación general Nº 24 (02/02/99) sobre la mujer y la salud ha expresado: "11. Las medidas tendientes a eliminar la discriminación contra la mujer no se considerarán apropiadas cuando un sistema de atención médica carezca de servicios para prevenir, detectar y tratar enfermedades propias de la mujer. La negativa de un Estado Parte a prever la prestación de determinados servicios de salud reproductiva a la mujer en condiciones legales resulta discriminatoria." "14. El acceso de la mujer a una adecuada atención médica tropieza también con otros obstáculos, como las leyes que penalizan ciertas intervenciones médicas que afectan exclusivamente a la mujer y castigan a las mujeres que se someten a dichas intervenciones." Asimismo ha dejado claramente establecido la obligación de los Estados Partes de adoptar medidas adecuadas de carácter legislativo tendientes a velar por el ejercicio del derecho a la salud de las mujeres y que "los estudios que ponen de relieve las elevadas tasas de mortalidad y morbilidad derivadas de la maternidad... constituyen una indicación importante para los Estados Partes de la posible violación de sus obligaciones de garantizar el acceso a la atención médica de la mujer"(apartado 17) figurando entre las recomendaciones la de "enmendarse la legislación que castigue el aborto".El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en la Observación general Nº 14 ha señalado: "8. El derecho a la salud entraña libertades y derechos. Entre las libertades figura el derecho a controlar su salud y su cuerpo, con inclusión de la libertad sexual y genésica" y "entre los derechos figura el relativo a un sistema de protección de la salud que brinde a las personas oportunidades iguales para disfrutar el más alto nivel posible de salud. En el apartado 21 el CDESC ha dado claras indicaciones de que para suprimir la discriminación contra la mujer y garantizar su derecho a la salud los Estados Partes se deber "suprimir todas las barrera que se oponen al acceso de la mujer a los servicios de salud, educación e información, en particular en la esfera de la salud sexual y reproductiva". Tal como se establece al punto III, 46 de la observación general sobre la identificación de las violaciones al derecho a la salud, la violación de la obligación de respetar se produce por medio de acciones, políticas o leyes de los Estados susceptibles de producir una morbosidad innecesaria y una mortalidad evitable consignándose además que: "la no adopción de un enfoque de salud basado en la perspectiva de género y el hecho de no reducir las tasas de mortalidad materna" constituyen violaciones de la obligación de cumplir con el art. 12 del PIDESC, (el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud).c) Derecho a la no discriminación y la igualdad (CEDAW art.1º, PIDCP art.3º, PIDESC art.2º.2) la prohibición legal de una intervención médica que sólo es utilizada por las mujeres así como la falta de servicios de aborto, como se relacionó en el párrafo anterior, ha sido considerada por el Comité de la CEDAW como una violación al derecho de las mujeres a la no discriminación y a la igualdad. Significativamente el Comité de Derechos Humanos, entre sus observaciones finales sobre Argentina (03/11/2000) expresa: "su inquietud ante los aspectos discriminatorios de las leyes y políticas vigentes, que da como resultado un recurso desproporcionado de las mujeres pobres y de las que habitan en zonas rurales a un aborto ilegal y arriesgado". "La garantía del PIDCP del derecho a la vida en el Artículo 6 obliga a los gobiernos a adoptar "medidas positivas" orientadas a preservar la vida. Tales medidas deberían responder a las necesidades tanto de las mujeres como de los hombres, en concordancia con los artículos 3 y 26 que garantizan el derecho a la igualdad en el goce de los derechos enunciados en el PIDCP así como la igualdad ante la ley" (Información suplementaria sobre Costa Rica, 09/03/2007 Centro de Derechos Reproductivos).d) El derecho a la intimidad y a la autonomía reproductiva se encuentra protegido por el art. 17 del PIDCP. En el documento citado supra se ha establecido que el derecho a estar libre de interferencias en la toma de decisiones reproductivas tiene sus raíces en el derecho a respetar el derecho a la intimidad. "El derecho a la intimidad protege a las personas de la influencia estatal en sus vidas privadas. Es decir que protege las decisiones relacionadas con la vida sexual y reproductiva de las personas..." De igual manera, el derecho a la autonomía reproductiva tiene su fundamento en el derecho a estar "libre de interferencias en la toma de decisiones reproductivas y el derecho a estar libre de todas las formas de coerción y violencia que afecten la vida sexual y reproductiva de la mujer". El derecho a la autonomía reproductiva ha sido reconocido en diferentes instrumentos internacionales, así la CEDAW establece en el art. 16 que los Estados Partes adoptarán todas las medidas adecuadas y asegurarán en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres "los mismos derechos a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos y el intervalo entre los nacimientos y a tener acceso a la información, la educación y los medios que les permitan ejercer estos derechos".e) El derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, protegido por el art. 18 del PIDCP y art. 12 CADH, que comprende el de obrar según las propias convicciones, se viola cuando el Estado interfiere en la autonomía reproductiva de las mujeres obstaculizando el ejercicio del derecho a decidir. Del examen del derecho internacional de los derechos humanos surge que no existe ninguna base legal para mantener un régimen penal que solo perjudica la vida y la salud de las mujeres. Por el contrario, las interpretaciones y recomendaciones de los órganos de vigilancia de los tratados indican que esta legislación debe modificarse porque viola los derechos consagrados. Razones confesionales e imposiciones de fe, apuntalaron la prohibición del aborto establecida en el Código Penal desde principios del siglo pasado por lo que es deber del Congreso restablecer el principio de libertad religiosa y de conciencia que dicha normativa transgrede. La "Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones" proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de noviembre de 1981 (resolución 36/55), establece que "toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión" (art.1) y que "nadie será objeto de discriminación por motivos de religión o convicciones por parte de ningún Estado, institución, grupo de personas o particulares" (art.2.1), precisándose que: "A los efectos de la presente Declaración, se entiende por "intolerancia y discriminación basadas en la religión o las convicciones" toda distinción, exclusión, restricción o preferencia fundada en la religión o en las convicciones y cuyo fin o efecto sea la abolición o el menoscabo del reconocimiento, el goce o el ejercicio en pie de igualdad de los derechos humanos y las libertades fundamentales". (art.22).f) Se fundamenta también en los compromisos asumidos por nuestro país en las conferencias globales y regionales en relación a la vigencia efectiva de los derechos humanos de las mujeres como parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales, declaración formulada en la Conferencia Internacional de Derechos humanos (Viena, 1993) en la que se reconoció la importancia del disfrute por la mujer del más alto nivel de salud física y mental durante toda su vida y se reafirmó el derecho de la mujer a tener acceso a una atención de salud adecuada. La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (Cairo, 1994) estableció en el Programa de Acción el carácter incuestionable de derechos humanos de los derechos reproductivos, en los siguientes términos: "Los derechos reproductivos abarcan ciertos derechos humanos que ya están reconocidos en las leyes nacionales, en los documentos internacionales de derechos humanos y en otros documentos pertinentes de las Naciones Unidas, aprobados por consenso. Estos derechos se basan en el reconocimiento del derecho básico de todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el número de hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el momento de tenerlos y a disponer de la información y de los medios necesarios para ello y el derecho a alcanzar el nivel más alto de salud sexual y reproductiva. También incluye el derecho de todas las personas a adoptar decisiones en relación con la reproducción sin sufrir discriminaciones, coacciones ni violencia".La Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer (Beijing, 1995) definió la salud reproductiva como un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia la salud reproductiva entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia...la atención de la salud reproductiva se define como el conjunto de métodos, técnicas y servicios que contribuyen a la salud y al bienestar reproductivos al evitar y resolver los problemas relacionados con la salud reproductiva..." "Los derechos humanos de la mujer incluyen su derecho a tener control sobre las cuestiones relativas a su sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva y decidir libremente respecto de esas cuestiones sin verse sujeta a la coerción las discriminación ni la violencia."En la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social (Copenhague, 1995) los gobiernos asumen el compromiso de adoptar medidas apropiadas para garantizar el acceso universal a la variedad más amplia de servicios de atención de la salud, incluso los relacionados con la salud reproductiva de conformidad al Programa de Acción de la CIPD.Asimismo en los últimos años nuestro país ha suscripto varios acuerdos regionales de importancia: Por ejemplo en la 8ª Conferencia Regional Sobre la Mujer (Lima, 2.000) se adoptó el Consenso de Lima en el cual nuestro país se comprometió a garantizar la protección de los derechos humanos de las mujeres, incluidos sus derechos sexuales y reproductivos y a formular y perfeccionar programas encaminados a proteger la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.En la Reunión de la Mesa Directiva Ampliada de CEPAL (Marzo, 2004) se adoptó la Declaración de Santiago que establece la importancia de incorporar políticas públicas que promuevan el ejercicio de los derechos reproductivos y aseguren la prestación de servicios integrales de salud sexual y reproductiva que procuren asegurar el acceso universal a la variedad más amplia posible de métodos de planificación familiar, procurar asegurar la expansión de la atención integral de salud sexual y reproductiva de calidad, en particular para los sectores más pobres, los pueblos indígenas y para los sectores excluidos en razón de su etnia, edad, o condición social. La 9ª Conferencia Regional de la Mujer (México, 2004) adoptó el Consenso de México en el cual se acordó implementar la legislación que garantice el ejercicio responsable de los derechos sexuales y reproductivos y el acceso sin discriminación a los servicios de salud, incluida la salud sexual y reproductiva de conformidad con el Consenso de Lima. Además en la reunión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (revisión Beijing + 10) realizada en marzo de 2.005, nuestro país participó del consenso para ratificar íntegramente la Plataforma de Acción de Beijing y participó de la declaración del grupo Río que también ratifica los compromisos suscritos en el Consenso de Lima, la Declaración de Santiago y el Consenso de México.II- La despenalización y legalización del aborto es una causa justa en razón de su contenido democrático y de justicia social.Legalizar el aborto en razón de justicia social, es reconocer que en el contexto latinoamericano, sumido en la pobreza y en la desigualdad social, son las mujeres pobres quienes sufren o mueren por abortos realizados en clandestinidad, excluidas también de otros bienes culturales y materiales.La ilegalidad del aborto da lugar a prácticas diferenciadas según la condición socioeconómica de la mujer y la falta de información. Mientras que las mujeres de los sectores más ricos o mejor ubicados social y económicamente acuden en forma privada a profesionales idóneos, las pertenecientes a las franjas más pobres sólo tienen acceso a procedimientos caseros o de baja calidad, y por lo tanto, riesgosos para su salud y su vida."En nuestro país los abortos clandestinos practicados en buenas condiciones sanitarias, en clínicas o consultorios privados y con altos costos económicos, son el recurso fácilmente accesible para las mujeres educadas de la clase media y alta, ante un embarazo inoportuno o no deseado"(..) los casos de abortos inducidos que requieren hospitalización, debido a cuadros patológicos como hemorragias e infecciones, con consecuencias muchas veces irreversibles, incluyendo la muerte corresponden en un 75 % a mujeres de los estratos sociales más carenciados y desprotegidos, con escaso caudal de educación e información, con o sin pareja estable. El deficiente estado nutricional, que obedece a las mismas causas exógenas que en muchos casos provocan la decisión del aborto, condiciona fuertemente la evolución de estas intervenciones, favoreciendo el círculo vicioso desnutrición- infección. Vemos cómo las condiciones económicas crean un ciclo abortivo: las mujeres pobres -hijas abandonadas de la sociedad- ven condicionada su capacidad reproductiva al aborto o la maternidad múltiple y precaria, que pone en peligro su sobrevida y la de sus hijos, tanto por sus consecuencias físicas como psíquicas". (7)Legalizar el aborto supone ampliar la democracia, dado que garantizar este derecho implica escuchar a las afectadas por una sociedad patriarcal que limita, vulnera y subordina al 52% de la población.Una de las características que definen un Estado democrático es el respeto a los derechos humanos, de los cuales los derechos sexuales y reproductivos forman parte. El ejercicio pleno de estos derechos implica emprender diversas acciones, entre ellas se destacan garantizar el acceso universal a servicios de salud reproductiva de calidad, además de promover la equidad de genero y la igualdad social, como lo prevén los compromisos internacionales que ha suscripto nuestro país. En un estado democrático se espera que se satisfagan las demandas de todas las mujeres en materia de salud reproductiva. Sigue siendo pertinente la cuestión que planteó Dixon-Mueller en 1990: "¿Porqué la mayoría de las mujeres de los países en desarrollo siguen arriesgando su vida o sufriendo con frecuencia graves consecuencias para su salud por el simple hecho de regular su fecundidad cuando le corresponde al Estado proporcionarles servicios de salud seguros y accesibles? (8)III- La ilegalidad del aborto es un problema de salud pública:Una de las consecuencias más terribles de las leyes penalizadoras del aborto en nuestro país es la muerte de 300 a 400 mujeres en edad fértil por año. La tercera parte de las muertes de mujeres gestantes se producen a causa de abortos clandestinos, y un número imposible de determinar vive con secuelas en su salud por prácticas realizadas sin un mínimo indispensable de asepsia. "Las consecuencias de los abortos inseguros son y han sido durante varias décadas la principal causa de mortalidad materna en Argentina." (9)La OMS define la mortalidad materna como la "muerte de una mujer mientras está embarazada o dentro de los cuarenta y dos días siguientes a la terminación del embarazo, independientemente de la duración y el sitio del mismo, debido a cualquier causa relacionada con, o agravada por el embarazo mismo o su atención, pero no por causas accidentales o incidentales" y define el aborto riesgoso e inseguro como "aquel practicado en condiciones sanitarias y de seguridad inadecuadas e insuficientes, mediante la utilización de prácticas peligrosas, en recintos carentes de higiene, y, en la mayor parte de las ocasiones, realizado por personal médico no calificado".Esto significa que un aborto realizado en efectores públicos de salud con buenas condiciones sanitarias, con posibilidades de derivación por complicaciones, utilizando métodos seguros y eficaces, por profesionales calificados, con buena atención pre y post aborto no constituye necesariamente un riesgo para la salud física y psíquica de las mujeres, salvo las normales de cualquier intervención menor.Argentina presenta una tasa de mortalidad materna para el año 2004, de 4 por 10.000 nacidos vivos, según las estadísticas aportadas por el Ministerio de Salud de la Nación. Pero además sabemos que existe sub-registro, variable según la provincia, lo que significa que se muere más de una mujer por día por causa de maternidad. Al interior de nuestras fronteras la distribución geográfica de la tasa de mortalidad materna (que debería ser llamada tasa de mortalidad de mujeres por gestación) es sumamente heterogénea, correspondiendo a las provincias más pobres los mayores valores. Mientras que en el año 2004 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se registraba una mortalidad materna de 2 por 10.000 nacidos vivos, en Jujuy la tasa era de 13,1 por 10.000 n.v. y en La Rioja de 13,6 por 10.000 n.v., una brecha casi once veces superior. (10)Tanto la persistencia de indicadores de mortalidad materna en valores elevados, como la existencia de marcadas diferencias entre distintas regiones del país, ponen de manifiesto una situación de injusticia social de enormes proporciones.Según declaraciones del ministro de salud de la Nación se calcula que se realizan en el país 800.000 abortos por año.Según estimaciones del Ministerio de Salud, el 37 % de los embarazos que se registran en el país terminan en aborto. De ellos, cerca del 15 % corresponde a adolescentes menores de 20 años.El aborto inducido -en forma clandestina y en condiciones inseguras- es la causa de una de cada tres muertes maternas en nuestro país y de aproximadamente 80 mil hospitalizaciones por año. " ..en 1995 hubo 53.978 egresos hospitalarios por complicaciones de abortos. Esta cifra ascendió en 2000 a 78.894 internaciones a causa de una interrupción del embarazo inseguro. Nunca hubo una cifra tan alta y las adolescentes son carne de cañón de este desamparo: en el 2000 hubo 555 internaciones correspondientes a niñas de 10 a 14 años y 11.105 chicas de entre 15 y 19 años, hospitalizadas por problemas derivados de un aborto" y por otra parte..."...el 35% de las muertes maternas en adolescentes es a causa de embarazos terminados en abortos, según datos del Ministerio de Salud de la Nación. En el año 2000 por primera vez en elpaís se registraron muertes maternas en menores de 15 años". (11)En la actualidad, el 33% de los egresos hospitalarios por causas obstétricas -excluyendo el parto normal- se debe a complicaciones de aborto. El notable aumento de los egresos por aborto en los últimos años -crecieron entre 1995 y 2000 un 46%- da cuenta de la alta incidencia del aborto inseguro.La penalización del aborto y la consideración que la mujer que lo practica es una "delincuente" acarrea asimismo consecuencias tales como el maltrato físico y emocional del cual son objeto las que concurren a los efectores públicos para ser atendidas en condiciones de post-aborto. Estos hechos, graves, generalizados y persistentes, a pesar de constituir un atentado a su dignidad y una violación sistemática de sus derechos humanos a la salud, son "naturalizados" por los/las profesionales de la salud y hasta por las mismas pacientes, como una consecuencia inevitable de su accionar "delictivo"."En países como el nuestro, en donde el aborto es punible, se incrementan los factores que provocan más riesgo de muerte a la mujer por tres razones esenciales: a) Métodos inseguros. Las mujeres que no pueden continuar con un embarazo no deseado toman medidas desesperadas, algunas tratan de autoinducirse el aborto o concurren a personas que no pueden garantizarles seguridad. b) Ausencia de responsabilidad médica. Los abortos no son realizados por personal idóneo. Las clínicas clandestinas escapan la reglamentación y supervisión del gobierno por lo cual la práctica es más riesgosa. c) Se desalienta la atención post-aborto. Las mujeres que temen ser denunciadas no buscan la necesaria atención médica post- aborto en los hospitales, que les puede salvar la vida, hasta que se encuentran graves...""En los países donde el aborto está legalizado se estima que se produce una muerte materna cada 100.000 abortos. Cuando está declarado ilegal, esa cifra asciende hasta 1.000 muertes por cada 100.000 abortos. En Francia, Italia y Cuba, por ejemplo, la legalización del aborto produjo una disminución del 40 por ciento en la tasa de mortalidad materna sin incremento del número total de abortos. Esta decisión no fue tomada en forma aislada, sino acompañada con la aplicación de programas de salud sexual y procreación responsable." (12)IV- Nos inspira la necesidad de un estado laico: las directivas de las iglesias no pueden ni deben ser colocadas por encima del derecho a la libre decisión de las personas, inclusive cuando esas decisiones se vinculan a la sexualidad o reproducción humana. Necesitamos un Estado que no imponga reglas desde una teología moral, y que ejecute políticas públicas para habitantes de distintas creencias religiosas, o para quienes no las tienen. Necesitamos políticas públicas para todas y todos en el respeto por la democracia, la pluralidad y la legítima diversidad que supone un estado que descansa en la soberanía popular y no en un poder emanado de arriba, que legisla en nombre de Dios y de lo "supuestamente sagrado".Ni las iglesias, ni el estado, ni la corporación médica, puede sustituir a las mujeres en una decisión personalísima, forzándolas a tomar cada embarazo que no se pudo evitar -por las razones que fueren- como un destino único e inevitable. Queremos que se garanticen medios para cumplir con nuestro derecho a decidir sobre el curso de nuestras vidas.Quienes con distintas creencias y cosmovisiones, estamos en esta Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, creemos que la mejor forma de garantizar la libertad religiosa y de cultos es al amparo de un estado laico."En la sociedad laica tienen acogida las creencias religiosas en cuanto derecho de quienes las asumen, pero no como deber que pueda imponerse a nadie. De modo que es necesaria una disposición secularizada y tolerante de la religión incompatible con la visión integrista que tiende a convertir los dogmas propios en obligaciones sociales para otros o para todos."..."las religiones pueden decretar para orientar a sus creyentes qué conductas son pecado, pero no están facultadas para establecer qué debe o no ser considerado legalmente delito. Y a la inversa: una conducta tipificada como delito por las leyes vigentes en la sociedad laica no puede ser justificada, ensalzada o promovida por argumentos religiosos de ningún tipo, ni es atenuante para el delincuente, la fe (buena o mala) que declara". (13)V- Derecho comparado - legalidad del aborto en el mundoEl 41 % de la población mundial vive en 50 países que permiten el aborto sin restricciones causales, (China, Francia, Federación Rusa, Sudáfrica y EEUU entre otros), el 21 % en 14 países que lo permiten de acuerdo con amplios criterios sociales y económicos (Barbados, Gran Bretaña, India y Zambia, etc.), el 13 % en 53 países donde solo es permitido cuando en ciertos casos donde existe una amenaza (en este grupo se encuentra Argentina, Jamaica, Malasia, Botswana, Zimbabwe) y el 26 % de la población mundial vive en 74 países donde el aborto es prohibido totalmente o sólo se permite para salvar la vida de la madre (Nigeria, Indonesia, Republica Dominicana, Senegal, Egipto).En estos últimos años, numerosos países de diferentes regiones del mundo han promulgado legislaciones que liberalizan, total o parcialmente el aborto: Albania en 1996, Burkina Fasso, 1996, Camboya en 1997, Guyana en 1995, Sudáfrica en 1996, Colombia, Brasil en 2006 y el D.F de México recientemente.De los 193 países que integran Naciones Unidas, el aborto solo se prohíbe totalmente en cuatro: Vaticano, Malta, Chile y El Salvador, a los que se agrega últimamente Nicaragua. (Fuente: Centro de Derechos Reproductivos. www.crlp.org ).Si el aborto está legalizado en numerosos países, tal como está enunciado, si los Derechos Humanos son universales y pertenecen a todas/todos las/os ciudadanas/os, condenar a unas por el delito de aborto, mientras es un derecho para otras, representa una discriminación a nivel internacional.Es una responsabilidad insoslayable para los cuerpos legislativos dotar de leyes justas y adecuadas al ejercicio de los más elementales derechos.Algo se ha abierto en nuestra sociedad, algo hemos abierto con nuestra larga militancia a favor de los derechos de las mujeres: si hoy estamos en este lugar es porque hay una masa crítica de diputadas y senadoras dispuestas a no atravesar esta función legislativa sin haber colaborado en la construcción de una ciudadanía de las mujeres que no puede pensarse sin tener la capacidad de decidir sobre su vida, su sexualidad y su capacidad reproductiva.Por todo lo expuesto solicitamos la pronta aprobación de la presente ley.-(1) Documento presentado por la "Comisión por el derecho al aborto" en el Primer Encuentro Nacional por el derecho al aborto legal, Buenos Aires, 2004.(2) Convocatoria Hacia el Encuentro Nacional por el Derecho al Aborto, Grupo Estrategias para el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, Buenos Aires, enero 2004.(3) Gil Domínguez Andrés, "Aborto voluntario, Vida Humana y Constitución", Editorial Ediar, Buenos Aires, 2000.(4) Lamas Marta: "Aborto, derecho y religión en el siglo XXI", Debate Feminista, Año 14, Vol.27, Abril de 2003, México DF.(5) Human Rights Watch, op.cit.(6) Faundes Aníbal y Barzelatto José: "El drama del aborto. En busca de un consenso", Tercer Mundo Editores, Bogotá, Colombia, 2005).(7) Checa Susana, Rosenberg Martha: "Aborto hospitalizado. Una cuestión de derechos reproductivos, un problema de salud pública". Ediciones El Cielo por Asalto, Buenos Aires, 1996.(8) Agnès Guillaume y Susana Lerer: "El aborto en América Latina y el Caribe", Ceped, Colegio de México, 2005 (en línea www.ceped.cirad.fr).(9) Human Rights Watch: Informe "Decisión prohibida, Acceso de las Mujeres a los anticonceptivos y al aborto en Argentina", Junio 2005, Vol.17, Nº1 (B)(10) Ministerio de Salud de la Nación, http://www.msal.gov.ar/htm/site/salud_sexual/downloads/7_estadistica. pdf .(11) Bianco, Mabel; Correa, Cecilia. La adolescencia en Argentina: sexualidad y pobreza. EIM,UNFPA,2003. Pág.38-40 .(12) Rosso Graciela, El aborto en Argentina hoy, mimeo, 2007.(13) Savater, Fernando: "Laicismo: cinco tesis". "El País", Madrid, España, 3/04/04.