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Freyja, o Freya, es una de las diosas mayores en la mitología nórdica y germánica, de la cual se preservaron numerosos relatos que la involucran o la describen. Debido a que las fuentes mejor documentadas de esta tradición religiosa fueron transmitidas y alteradas por historiadores cristianos medievales, y, en muchos casos, escritas más de siglo y medio más tarde, su verdadero rol, las prácticas paganas y su culto son inciertos. En las Eddas, Freyja es descrita como la diosa del amor, la belleza y la fertilidad. La gente la invocaba para obtener felicidad en el amor, asistir en los partos y para tener buenas estaciones. Freyja también era asociada con la guerra, la muerte, la magia, la profecía y la riqueza. Las Eddas mencionan que recibía a la mitad de los muertos en combate en su palacio llamado Fólkvangr, mientras que Odín recibía la otra mitad en el Valhalla. El origen del seid y su enseñanza a los Æsir se le atribuía a ella. Frigg y Freyja son las dos diosas principales de la religión nórdica9 y son descritas como las superiores entre las Ásynjur. Freyja es la diosa más venerada junto con Frigg, y su culto parece ser el más prevalente e importante de los dos. En la saga Droplaugarsona se describe que en el templo de Ölvusvatn, Islandia, las estatuas de Frigg y Freyja se ubicaban en las posiciones más importantes, frente a las de Thor y Freyr. Estas estatuas estaban arregladas con elaborados paños y ornamentadas con oro y plata. En Heimskringla se presenta a Freyja desde un punto de vista evemerista como una mitológica princesa de Suecia. Su padre Njörðr es visto como un mítico rey de Suecia y también se menciona a su hermano Frey. La madre de Freyr y Freyja es la hermana de Njörðr, quien generalmente es relacionada con la antigua diosa germánica Nerthus, como era costumbre entre los Vanir y permitido por sus leyes. Más adelante en Heimskringla, se relata que muchos templos y estatuas de los dioses paganos nativos fueron asaltados y destruidos por Olaf I de Noruega y Olaf II el Santo durante el gradual y violento proceso de cristianización de Escandinavia. Durante y luego de extendido y completado el proceso de cristianización, Freyja y muchos elementos asociados con ella fueron demonizadas por la creciente influencia de misioneros cristianos. Luego de que la influencia cristiana fuera consolidada en ley, restos de su fe se conservaron en la clandestinidad, principalmente en zonas rurales, sobreviviendo hasta tiempos modernos en el folclore germánico y más recientemente reconstruida en varias formas del neopaganismo germánico. Freyja es presentada en Gylfaginning, el primer libro de la Edda prosaica. Se narra que luego de la guerra que se desatara entre los Æsir y los Vanir por los malos tratos dados a Gullveig por parte de los Æsir; el tratado de paz incluía el intercambio de rehenes entre ambos grupos de dioses. El dios Njörðr fue enviado por los Vanir desde el Vanaheim al Asgard donde engendró dos hijos muy bellos. Njörðr í Nóatúnum gat síðan tvau börn, hét sonr Freyr en dóttir Freyja. Þau váru fögr álitum ok máttug. Freyja er ágætust af ásynjum, hon á þann bœ á himni er Fólkvangar heita, ok hvar sem hon ríðr til vígs, þá á hon hálfan val, en hálfan Óðinn Salr hennar, Sessrýmnir, hann er mikill ok fagr. En er hon ferr, þá ekr hon köttum tveim ok sitr í reið. Hon er nákvæmust mönnum til á at heita, ok af hennar nafni er þat tignarnafn er ríkiskonur eru kallaðar fróvur. Henni líkaði vel mansöngr. Á hana er gott at heita til ásta. Njördr en Nóatún más tarde engendró sus hijos: el hijo fue llamado Freyr, y la hija Freyja; ambos bellos y poderosos. Freyja es la diosa de más renombre; tiene en el cielo una morada llamada Fólkvangr, y siempre que cabalga a las contiendas, tiene una mitad de los muertos, y Odín la otra mitad Su salón Sessrúmnir es grande y hermoso. Cuando se desplaza, conduce sus gatos y se sienta en su carro; ella responde las plegarias de los hombres, y de ella viene el nombre del honor, Frú, por el cual muchas mujeres nobles son llamadas. Las canciones de amor le complacen y es bueno invocarla para fortuna en el amor. Gylfaginning, capítulo 24 Freyja er tignust með Frigg. Hon giftist þeim manni, er Óðr heitir. Dóttir þeira er Hnoss. Hon er svá fögr, at af hennar nafni eru hnossir kallaðar, þat er fagrt er ok gersimligt. Óðr fór í braut langar leiðir, en Freyja grætr eftir, en tár hennar er gull rautt. Freyja á mörg nöfn, en sú er sök til þess, at hon gaf sér ýmis heiti, er hon fór með ókunnum þjóðum at leita Óðs. Hon heitir Mardöll ok Hörn, Gefn, Sýr. Freyja átti Brísingamen. Hon er ok kölluð Vanadís. Freyja es la de cuna más noble (junto con Frigg): está casada con el hombre llamado Óðr. Su hija es Hnoss: es tan bella, que todas las cosas bellas y preciosas son llamadas hnossir. Óðr viaja por largas jornadas, y Freyja llora por él, y sus lágrimas son oro rojo. Freyja tiene muchos nombres, y esto es debido a que adquiría diferentes nombres cuando viajaba entre gente desconocida buscando a Óðr: es llamada Mardöll y Hörn, Gefn, Sýr. Freyja tenía el collar Brisingamen. También es llamada, la "Dama de los Vanir". Gylfaginning, capítulo 35 Las tres diosas menores mencionadas luego de Freyja en Gylfaginning son con frecuencia consideradas como sus asistentes: Sjöfn (una diosa de amor), Lofn (una diosa de las bodas), y Vár (una diosa de las promesas entre hombres y mujeres). En la saga de Egil, cuando Þorgerðr amenaza con cometer suicidio, dice: "No he tenido una cena, y ni tendré una hasta que cene con Freyja. No puedo hacer nada mejor que mi padre: no sobreviviré a mi padre y mi hermano." En Hálfs saga ok Hálfsrekka, la reina Signy, esposa del rey Alfrek, ruega por la ayuda de Freyja en un concurso de elaboración de cerveza. Su oponente, Geirhild, sin embargo, había pedido la ayuda a Odín, quien le dio su saliva como levadura y de ese modo Signy perdió. Según la saga de Njál: "Hubo cambios en los regentes de Noruega, el earl Hacon había muerto y en su lugar se encontraba Olaf Tryggvason. Junto con ello hubo un cambio en la fe en Noruega; se deshicieron de la vieja fe, y el rey Olaf había cristianizado las tierras occidentales, Shetland, y las Orcadas, y las Islas Faroe. Luego muchos hombres hablaron de modo que Njal lo escuchó, que era extraño y perverso abandonar las antiguas creencias..." Luego, Hjalti Skeggiason, un islandés recientemente convertido al cristianismo deseoso de expresar su desprecio hacia los dioses nativos, recitó unos versos agraviándolos. Hjalti fue encontrado culpable de blasfemia por sus infames versos y debió huir hacia Noruega junto a su suegro, Gizur el Blanco. Más tarde con el apoyo de Olaf Tryggvason, Gizur y Hjalti regresaron a Islandia e invitaron a aquellos reunidos en el Althing a convertirse al cristianismo. La saga del rey Olaf Tryggvason, compuesta alrededor del año 1300, describe que siguiendo las órdenes del rey Olaf Tryggvason, para probar su piedad, la gente recién convertida al cristianismo debía insultar y ridiculizar a los principales dioses paganos. Hallfreðr vandræðaskáld, quien se mantuvo reacio a convertirse del paganismo al cristianismo por Olaf, fue obligado a redactar un poema para probar su renuncia a las antiguas deidades, y Freyja es mencionada entre las principales diosas paganas.
En la Mitología griega (Griego antiguo νεράιδα neraida 'ondina'), se llamaban ondinas a las ninfas acuáticas Náyades de espectacular belleza que habitaban en los lagos, ríos, estanques o fuentes al igual que las Nereidas mitad mujer y mitad pez. Ondina es la heroína de una leyenda alsaciana. A su nacimiento todas las hadas del vecindario se reúnen en torno a su cuna y le proporcionan muchas cualidades. Su abuela, que también es hada, le proporciona una persistencia excepcional. Un día, Ondina es raptada por un joven noble que consigue enamorarla hasta tal punto que rehúsa ir a ver a su madre enferma. Como castigo, su abuela la condena a amar por siempre al joven noble. Este, cansado de ella, finge creer que esta le ha engañado con otro. Le dice que no la creerá hasta que no le traiga un jarrón enorme lleno de agua del río Niddeck. Tras tres días de marcha llevando ese enorme peso, Ondina cae exhausta al agua mientras rellena el jarrón. Su abuela, el hada, va a rescatarla y para evitarle continuar sufriendo a causa del noble, la transforma en una ninfa protectora de las aguas del río Niddeck. Desde entonces, en los días de tormenta, se ve su reflejo en el agua de las cascadas del río. E igualmente en la actualidad existen variedades de leyendas, cuentos o hasta maldiciones. Ya que en la mitología se cree que hay ninfas, es decir hadas, que se encargan del orden del medio ambiente. Así como también, que son las encargadas que no se altere la naturaleza. En el siglo XVIII, sin poder establecer con veracidad el año, fue publicado en la ciudad de Roma el Gran Grimorio del Papa Honorio, atribuido oficialmente a Antonio del Rabino. En esta obra de carácter ocultista, se hace mención de las Ondinas como los seres elementales protectores del agua. Los espíritus elementales, llamados así porque su morada está en los cuatro elementos, se clasifican en cuatro clases, y son los siguientes: los Silfos, que pueblan el aire; los Gnomos, que moran en las profundidades de la tierra; las Salamandras, que se hallan en el fuego, y las Ondinas, que viven en el agua. En éste mismo texto, se puede encontrar una oración, que según el autor, genera el favor de estos seres y evita que el hombre imbuido en esta magia sea muerto por ahogamiento o que naufrague bajo las inclemencias del tiempo. Rey impetuoso y terrible del mar. Tú que tienes las llaves de las cataratas del cielo y que encierras las aguas subterráneas en las profundidades de la tierra; Rey del diluvio y de las lluvias de la Primavera y de las aguas torrenciales; tú, que abres los manantiales de los ríos y de las fuentes; tú, que mandas a la humedad, que equivale a la sangre de la tierra, se transforme en savia de las plantas, te adoramos y te invocamos. A nosotros, que somos tus móviles e inestables criaturas, háblanos en medio de las grandes conmociones del mar y temblaremos ante tu presencia; háblanos en el murmullo de las aguas límpidas y ansiaremos tu amor. ¡Oh, Inmensidad, en la cual van a perderse todos los ríos del ser, que incesantemente renacen en ti! ¡Oh, Océano de las perfecciones infinitas! ¡Profundidad que te exhalas a las alturas, condúcenos a la verdadera vida por la inteligencia y el amor! Llévanos a la inmortalidad por el sacrificio, a fin de que lleguemos a ser dignos de ofrecerte un día el agua, la sangre y las lágrimas para el perdón de los errores. ¡Sálvanos! Amén.
La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Con un diámetro ecuatorial de 3474 km es el quinto satélite más grande del Sistema Solar, mientras que en cuanto al tamaño proporcional respecto de su planeta es el satélite más grande: un cuarto del diámetro de la Tierra y 1/81 de su masa. Después de Ío, es además el segundo satélite más denso. Se encuentra en relación síncrona con la Tierra, siempre mostrando la misma cara hacia el planeta. El hemisferio visible está marcado con oscuros mares lunares de origen volcánico entre las brillantes montañas antiguas y los destacados astroblemas. A pesar de ser en apariencia el objeto más brillante en el cielo después del Sol, su superficie es en realidad muy oscura, con una reflexión similar a la del carbón. Su prominencia en el cielo y su ciclo regular de fases han hecho de la Luna un objeto con importante influencia cultural desde la antigüedad tanto en el lenguaje, como en el calendario, el arte o la mitología. La influencia gravitatoria de la Luna produce las mareas y el aumento de la duración del día. La distancia orbital de la Luna, cerca de treinta veces el diámetro de la Tierra, hace que se vea en el cielo con el mismo tamaño que el Sol y permite que la Luna cubra exactamente al Sol en los eclipses solares totales. La Luna es el único cuerpo celeste en el que el ser humano ha realizado un descenso tripulado. Aunque el programa Luna de la Unión Soviética fue el primero en alcanzar la Luna con una nave espacial no tripulada, el programa Apolo de Estados Unidos consiguió las únicas misiones tripuladas hasta la fecha, comenzando con la primera órbita lunar tripulada por el Apolo 8 en 1968, y seis alunizajes tripulados entre 1969 y 1972, siendo el primero el Apolo 11 en 1969. Estas misiones regresaron con más de 380 kg de roca lunar, que han permitido alcanzar una detallada comprensión geológica de los orígenes de la Luna (se cree que se formó hace 4500 millones de años después de un gran impacto), la formación de su estructura interna y su posterior historia. Desde la misión del Apolo 17 en 1972, ha sido visitada únicamente por sondas espaciales no tripuladas, en particular por los astromóviles soviéticos Lunojod. Desde 2004, Japón, China, India, Estados Unidos, y la Agencia Espacial Europea han enviado orbitadores. Estas naves espaciales han confirmado el descubrimiento de agua helada fijada al regolito lunar en cráteres que se encuentran en la zona de sombra permanente y están ubicados en los polos. Se han planeado futuras misiones tripuladas a la Luna, pero no se han puesto en marcha aún. La Luna se mantiene, bajo el tratado del espacio exterior, libre para la exploración de cualquier nación con fines pacíficos. otra cosa la fuente es la misma en las siguientes parte.
HÉCATE era una diosa lunar, una de las trinidades originales conectada con las tres fases de la luna que gobernaba el cielo, la tierra y el submundo. A diferencia de Artemis, que representaba la luz lunar y el esplendor de la noche, Hécate representaba su oscuridad y sus terrores. La diosa Hecate no es mala ni buena, es dual, posee un caracter violento y cruel, si se la ofende.. Está relacionada también a la sangre menstrual que originalmente era considerada sagrada y misteriosa. Es la energia vital, consciente y primigenia de la tierra, se la identifica como la Señora de las Bestias. Era la diosa viajera, la diosa cazadora, la patrona de las tierras salvajes. El principal templo de Hécate se encontraba en Lagina, donde la diosa era servida por eunucos, y en Grecia se celebraban festivales en su honor el 13 de Agosto y el 30 de Noviembre, mientras que los romanos le consagraron el 29 de cada mes lunar (luna negra). La diosa Hecate era uno de los nombres principales de la Madre Primigenia, la Anciana, la hechicera, la bruja , la enigmática diosa del paleolítico. La abuela de la triada de la Madre. El nombre Hécate deriva de la diosa-comadrona egipcia Hequit, Heket o Hekat. El Heq era el matriarcado tribal del Egipto predinástico, presidido por una mujer sabia. Heket era una diosa con cabeza de rana conectada con el estado embrionario en el que el grano muerto se descomponía y comenzaba a germinar. Era también una de las comadronas que asistía cada mañana al nacimiento del sol. A la energia de esta Madre Primigenia, cada territorio la ha llamado diferente, Heket en el Egipto Ancestral, Hecate en la Grecia Antigua, Trivia en Roma, Ixchel,… son algunos de los nombres por los que se la conoce. Pero sus caracteres personales son casi los mismos. En principio aparece en La Teogonía como hija de dos titanes: Perses y Asteria. Heródoto la llama Atena y nos cuenta que a sus sacerdotisas, de la tribu de los pedaseos, les salía la barba cuando tenía que ocurrir un desastre. En el Himno homérico a Demeter aparece ayudándola. También ayudará a Perséfone. En Hesíodo no tiene ningún carácter infernal. En la Alejandría ptolemaica terminaría adquiriendo sus connotaciones de diosa de la hechicería y su papel como «Reina de los Fantasmas», bajo cuyo aspecto triplicado fue transmitida a la cultura post-renacentista. Se creía que, en las noches sin luna (luna negra o luna nueva invisible), ella vagaba por la tierra con una jauría de perros fantasmales y aulladores que precedían su aparición. Como “perra negra” su estrella es Sirio y se la asocia también con los perros que ladran a la luna. Era responsable de los cruces de caminos y ganó notoriedad en Grecia como fuente de brujería. Se creía que Hécate y su jauría de perros aparecían en esos espacios apartados, que eran para los viajeros lugares demoníacos y espectrales. Allí se levantaban estatuas en forma de una mujer de triple cuerpo o bien tricéfala. Eran muy abundantes, antiguamente, en los campos, y a su pie se depositaban ofrendas. Por estar en el cruce de caminos puede mirar al pasado al presente y al futuro. Uno de sus aspectos es representado en la Trivia romana. La mitología también nos habla a veces de Hécate como una de las diosas menos conocidas, hija menor de Zeus, que había sido diosa de la Luna. Zeus reconoce sus poderes y sus antiguos privilegios. Extendía su benevolencia a todos los hombres concediendo los favores que se le piden en todos los ámbitos (prosperidad material, don de la elocuencia, victoria en las batallas y juegos, etc) pues su poder es inmenso. En el Hades gozaba de gran autoridad, porque era conocida como la reina invencible y presidía las ceremonias de expiación y purificación de las sombras a las que se les permitía reparar las malas acciones de su vida pasada. Ferea era un sobrenombre de Hécate. Entre sus numerosas sacerdotisas estaban Medea y Circe. Con el tiempo, la anterior Hécate se difumina y aparece una Hécate oscura e inquietante vinculada al mundo de las sombras. Hecate pasa a ser la diosa de la hechicería y lo arcano, y la veneraban especialmente magos y brujas, quienes le ofrecían en sacrificio corderos y perros negros al final de cada lunación. A los videntes se les aparecía con una antorcha en la mano o en forma de distintos animales: yegua, perra, loba, etc. La rana, criatura anfibia que vive en dos elementos (tierra y agua) , está también consagrada a Hécate y a la diosa rana egipcia Heqet, con la que a menudo se la asocia. Como diosa triple, a veces aparecía representada con tres cabezas: de perro, caballo y oso, o de perro, serpiente y león. En los llamados Oráculos caldeos Hécate fue también asociada a un laberinto serpentino alrededor de una espiral, conocido como “rueda de Hécate” (el «Strophalos de Hécate»). El simbolismo alude al poder de la serpiente para renacer, al laberinto de conocimiento a través del cual Hécate guíaría a la humanidad y a la llama de la propia vida. El arte representa también a Hécate a menudo con tres cuerpos o tres cabezas y con serpientes entrelazadas alrededor de su cuello ya que es una divinidad triforme: lunar, infernal y marina. Los marinos la consideraban su numen titular y le pedían que les asegurase buenas travesías. La figura de Hécate siguió estando asociada a la brujería mucho después de la desaparición de la Grecia Clásica y el Imperio Romano. El cristianismo rodeó la figura de Hécate de un aura maléfica y connotaciones negativas, a menudo asociándola a Lilith y al diablo. En este sentido debemos aclarar que si bien desde la Grecia helenística Hécate estaba asociada a la oscuridad, la hechicería y la muerte, no podemos ver estos atributos desde un punto de vista cristiano, pues entre las culturas paganas tanto el inframundo como la muerte, o la brujería, estaban exentos de las connotaciones maléficas que recibieron posteriormente, poseyendo un carácter, aunque sobrenatural, mucho más neutral, lejano a la concepción del bien y el mal cristiana. Algunos mitógrafos modernos, como Karl Kerényi , Carl AP Ruck y Danny Grapas interpretan las diosas Deméter la «madre», Perséfone la «hija» y Hécate la “vieja”, como aspectos de un ex Gran diosa identificada por algunos como Rhea o como Gaia. Gaia y Hecate son energias teluricas diferentes que estan entrelazadas. Hécate, Diosa de la Luna Oscura, es una diosa con origen arcaico y muy compleja y misteriosa puesto que sus atributos fueron cambiando con el tiempo, siendo asimilada con otras diosas lunares. Aunque empieza abrir su campo de visión con la luna menguante, es la diosa de la fase oscura de la luna, es decir la luna negra, ella es quien brinda luz sobre lo desconocido, lo que nos aterra. Pero la diosa lunar ha pasado a ser sólo fuente de inspiración a la acción, no puede actuar directamente. Experta en el arte de la adivinación, concede a los mortales sueños y visiones que, si se interpretan correctamente, les proporciona una mayor claridad para resolver los problemas. Los Strophalos de Hécate es un antiguo símbolo mencionado en los Oráculos Caldeos. Strophalos haber sido un laberinto serpentino alrededor de una espiral central o la rueda y es representativo del poder del conocimiento y la divinidad femenina. Se asocia con un curioso diseño en forma de rueda, conocido como rueda de Hécate, o los “Strophalos de Hécate”. Es un círculo que encierra un laberinto serpentino con tres pestañas principales, que a su vez se encuentra a alrededor de un espiral de fuego central. El simbolismo se refiere al poder de la serpiente de la regeneración, al laberinto de conocimiento a través del cual Hécate podía guiar a la humanidad, y la llama de la vida misma, Quizá haya también alguna relación entre este laberinto o rueda de Hécate y Ariadna, a la que se consideraba “Señora del Laberinto”. En el paganismo actual, Hecate es la Anciana que prefiere jugar a adivinanzas y entretenerse con nuestros sueños. aunque odia que la molestemos por banalidades y menos que no respetemos la jerarquia y el poder ejecutor de su hija y heredera: Gaia. Hecaté, al ser la espiral más antigua es muy sabia, pero se desequilibra, porque se agota con facilidad, asi que es mera observadora de los humanos. Solo las ancianas videntes conectan con el espíritu de Hecate con el tacto y protocolo que la diosa requiere. Se debe dirigir a ella con el respeto que ser vieja significaba: tener la sabiduría, la bondad y la generosidad que sólo da la experiencia del paso del tiempo. Sabe más la bruja por vieja que por bruja, no en vano se la considera la Gran Hechicera. Ofenderle podría tener consecuencias terribles. Es capaz de hacer enloquecer al causante de su enfado pues puede enviar a los mismos malos espíritus de los que se pide la intervención para que aullen al oído del incauto. Oír voces es un castigo de Hecate. Y es que aveces, la Anciana se aburre y se entretiene jugando con la estupidez humana. El tejo, el ciprés, el álamo negro y el sauce estaban consagrados a Hécate. Los cipreses estaban asociados a la muerte, y siguen estando presentes en los cementerios del área mediterránea. Las hojas del álamo negro, oscuras por una cara y claras por la otra, simbolizarían la frontera entre los mundos mientras que el Tejo, quizá por sus hojas y semillas venenosas, estaba fuertemente asociado al inframundo, a la muerte y el renacimiento: La poción del caldero de Hécate contenía «esquejes de tejo» y las bayas de este árbol se creía que, por el poder de Hécate, podían dar sabiduría o la muerte (esto estaba relacionado con la preparación de sustancias alucinógenas a partir de la cantidad correcta de bayas de tejo, que en caso de ser demasiada provocaría la muerte). Muchas otras hierba y plantas estaban asociadas a Hécate, probablemente debido a su papel como reina de las brujas y diosa de la hechicería, pues las “brujas” o curanderas de la antigüedad eran mujeres que poseían un extenso conocimiento de las hierbas y sus propiedades: el ajo, las almendras, la lavanda, el tomillo, la mirra, la artemisia, la menta, el diente de león…entre otras, habrían estado consagradas a Hécate, además de varios venenos y alucinógenos como la belladona, la cicuta, la mandrágora, el acónito (conocido como “hecateis”) o el opio.
Odín (nórdico antiguo Óðinn) o Wotan o Woden, es considerado el dios principal de la mitología nórdica y algunas religiones etenas. Su papel, al igual que el de muchos dioses nórdicos, es complejo. Es el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte. Pero también es considerado, aunque en menor medida, el dios de la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza. Odín residía en el Asgard, en el palacio de Valaskjálf, que construyó para sí y donde se encuentra su trono, el Hliðskjálf, desde donde podía observar lo que sucedía en cada uno de los nueve mundos.1 En la batalla blandía su lanza, llamada Gungnir, y montaba su corcel de ocho patas, llamado Sleipnir. Era hijo de Bor y de la giganta Bestla, hermano de Vili y Vé, esposo de Frigg y padre de muchos de los dioses3 tales como Thor, Balder, Vidar y Váli. En la poesía escáldica se hace referencia a él con infinidad de kenningar y uno de los que se utiliza para mencionarlo es Allföðr ("padre de todos". Como dios de la guerra, se encargaba de enviar a sus hijas, las valquirias, a recoger a los guerreros heroicos muertos en batalla, los einherjer, que se sientan a su lado en el Valhalla donde preside los banquetes. En el final de los tiempos Odín guiará a los dioses y a los hombres contra las fuerzas del caos en la batalla del fin del mundo, el Ragnarök. En esta batalla el dios será muerto y devorado por el feroz lobo Fenrir, el cual será inmediatamente muerto por Vidar, quien le desgarrará las fauces y colocará un pie en la garganta. Odín es una deidad ambivalente. Las connotaciones nórdicas antiguas de la edad vikinga para Odín están relacionadas con la "poesía y la inspiración" así como con la "furia y la locura". Es el dios del conocimiento; sacrificó uno de sus ojos en el pozo de Mimir, para de este modo poder acceder a la sabiduría de los años, y era quien daba a los poetas valerosos la hidromiel de la inspiración hecha por los enanos, de la vasija llamada Óð-rœrir. Sin embargo, otra interpretación sugiere a un personaje egoísta, puesto que en los relatos mitológicos de las eddas se menciona que Wotan obtiene conocimiento de las runas luego de sacrificarse en el árbol del mundo, sin embargo, ese conocimiento se lo guarda para él mismo y no lo comparte con nadie más, en el Hávamál se menciona claramente que el conoce una serie de conjuros rúnicos, los cuales mantiene en secreto. De la misma forma, al sacrificar un ojo en el pozo de Mimir, el conocimiento que obtiene es sólo para él, para poder convertirse en el máximo dios, pero dichos conocimientos no los comparte con nadie. Siendo uno de los dioses más antiguos, creador del mundo y de los hombres, Odín es el señor de la sabiduría, experto en todas las cosas desde el principio de los tiempos. Ha aprendido todas las artes y luego los hombres han aprendido de él. Entre los muchos epítetos de Odín, muchos hacen referencia a su gran sapiencia, y ha sido llamado Fjölnir y Fjölnsviðr ("gran sabio", Sanngetall ("quien intuye la verdad", Saðr o Sannr ("quien dice la verdad", Forni ("conocedor de lo antiguo" y Fornölvir ("sacerdote antiguo". La sabiduría de Odín es fruto del conocimiento, la magia y la poesía, todo a la vez. Es conocedor de los misterios de los nueve mundos y de sus orígenes, pero también del destino de cada uno de los hombres, así como de su propio destino y el del universo. Odín disfruta compitiendo en discusiones con los individuos más sabios. Bajo el disfraz de Gágnraðr ("victoria", arriesgó su vida cuando el gigante Vafþrúðnir, cuya erudición era ampliamente reconocida, lo desafió en un duelo de sabiduría sobre el pasado, el presente y el futuro del mundo. El gigante contestó rápidamente a todas las preguntas, pero Gágnraðr al final preguntó qué fue lo que el dios Odín susurró al oído de su hijo Balder en su pira funeraria. Vafþrúðnir, en este punto, reconoció la identidad de Odín, ya que una regla era que quien hacía una pregunta debía conocer la respuesta, y esta respuesta era conocida solamente por el propio dios. Así, el gigante perdió el duelo. En otra ocasión, haciéndose pasar por un hombre llamado Gestumblindi ("huésped ciego", el dios desafió a un rey llamado Heiðrekr, a un duelo de adivinanzas. Tras una serie de preguntas que ambos contestaron sin dificultad, Odín realizó la misma pregunta que había hecho a Vafþrúðnir. Ante esta pregunta, el rey intentó matarlo, pero el dios escapó bajo la forma de un halcón. Odín se aventuró hasta el pozo de Mimir, cerca de Jötunheim, la tierra de los gigantes bajo la apariencia de un caminante llamado Vegtamr. Mímir, que vigilaba el pozo, para permitirle beber de éste le pidió que sacrificara su ojo izquierdo, siendo esto un símbolo de su voluntad por obtener el conocimiento. Mientras bebía vio todo el sufrimiento y los problemas que los hombres y los dioses deberían soportar, pero también vislumbró por qué era necesario que esto sucediera. El sacrificio del mayor de todos los dioses es un tema recurrente en la mitología nórdica. A este respecto cabe mencionar que también Tyr sacrificó su mano para así poder encadenar a Fenrir. El ojo de Odín permanece en el fondo de dicha fuente, de la cual el mismo Mímir bebe cada día. De aquella mutilación autoinfligida derivan los epítetos de Bileygr ("tuerto" y Báleygr ("ojo faltante". Odín conserva la cabeza de Mimir, que fue decapitado por los Vanir durante su enfrentamiento con los Æsir, y logra hacerla hablar por medio de la magia, siendo una fuente inagotable de conocimientos que le revela las noticias de lo que sucede alrededor del mundo. Odín conoce el secreto de las runas. Éstas son la lengua de los poetas y los caracteres tallados en madera, piedra, las hojas de las espadas, los vasos de los caballos y son el origen de todo conocimiento y de cada fuerza. Odín obtiene estos conocimientos convirtiéndose en el primer Erilaz, o "sabio de las runas". De hecho, para aprender el arte de las runas y de la adivinación, se colgó de un árbol llamado Yggdrasil, atravesado por su lanza durante nueve días y nueve noches, en un sacrificio que se ofreció a sí mismo. Según Hávamál, 138, en la sección conocida como Rúnatal: Estela rúnica de Funbo, del siglo XI, en Upsala, Suecia. Veit ek, at ek hekk vindga meiði á nætr allar níu, geiri undaðr ok gefinn Óðni, sjalfr sjalfum mér, á þeim meiði, er manngi veit, hvers af rótum renn. Við hleifi mik sældu né við hornigi, nýsta ek niðr, nam ek upp rúnar, æpandi nam, fell ek aftr þaðan. 138 Sé que colgué en un árbol mecido por el viento nueve largas noches herido con una lanza y dedicado a Odín, yo ofrecido a mí mismo, en aquel árbol del cual nadie conoce el origen de sus raíces. No me dieron pan, ni de beber de un cuerno, miré hacia lo hondo, tomé las runas las tomé entre gritos, luego me desplomé a la tierra. Edda poética - Hávamál, estrofa 138 Rúnar munt þú finna ok ráðna stafi, mjök stóra stafi, mjök stinna stafi, er fáði fimbulþulr ok gerðu ginnregin ok reist hroftr rögna. Conoce las runas y aprende los signos, los caracteres de mucha fuerza, los caracteres de mucho poder, que tiñó el tulr supremo (Odín). y los altos poderes hicieron y el señor de los dioses (Odín) grabó. Edda poética - Hávamál, estrofa 142 Odín es el dios de la magia y se decía que había aprendido los misterios del seid de la diosa Vanir y völva Freyja, según la saga de los Ynglings, a pesar las connotaciones poco guerreras que tenía el uso de la magia. En el Lokasenna, Loki acusa a Odín de la práctica de "seid", condenándolo como un arte que no era considerado propio de un hombre. Snorri explica que una justificación para esta acusación puede encontrarse en la saga de los Ynglings, en donde el practicante de seid era considerado como un individuo débil. La magia antiguamente se decia que solo las mujeres la usaban pero despues los hombres tambien la usaron en algunos casos siendo mas habiles que las mujeres pero en si las mejores en magia eran ellas y tambien la usaban de manera buena ya que la magia era una practica que podia corromper a la persona y las mujeres eran resistentes a eso.

En la mitología grecorromana, Aracne (del griego ἀράχνη, ‘araña’) fue una gran tejedora que alardeó de ser más habilidosa que la divina Atenea, que tiene su equivalente en la romana Minerva, diosa de la artesanía y la sabiduría. Minerva, ofendida, entró en competición con Aracne, pero, según cuenta Ovidio, no pudo superarla. Además, el tema elegido por Aracne, los amores de los dioses, fue ofensivo, y Minerva la transformó en una araña. La fábula de Aracne es una adición tardía a la mitología grecorromana. El mito no aparece en el repertorio de los pintores de vasijas áticas. La historia se narra en Las metamorfosis de Ovidio.También hace mención de ella Virgilio en las Geórgicas. Como estas fuentes son romanas, identifican a la diosa con Minerva. Aracne era la hija de Idmón de Colofón, un tintorero que teñía la lana con púrpura de Tiro. Era famosa en Hipepa (Lidia), donde tenía su taller, por su extraordinaria habilidad para el tejido y el bordado. Las alabanzas que recibía terminaron por subirse a la cabeza de la joven, que acabó tan engreída de su destreza como tejedora que comenzó a afirmar que sus habilidades eran superiores a las de Atenea, la diosa de la sabiduría y la guerra además de la artesanía. La diosa se enfadó, dio a la joven Aracne una oportunidad de redimirse. Adoptando la forma de una anciana, advirtió a Aracne que no ofendiese a los dioses. La mortal se burló y propuso un concurso de tejido en el que pudiera demostrar su superioridad. Atenea se quitó el disfraz y el concurso comenzó. Atenea tejió la escena de su victoria sobre Poseidón, que inspiró a los ciudadanos de Atenas para bautizar la ciudad en su honor. Según el relato latino de Ovidio, el tapiz de Aracne representaba veintidós episodios de infidelidades de los dioses disfrazados de animales: Zeus siendo infiel a Hera con Leda, con Europa, con Dánae y con otras. Atenea admitió que la destreza de la joven era perfecta, pero se enfadó mucho por la irrespetuosa elección del motivo. Perdiendo finalmente los estribos, la diosa destruyó el tapiz y el telar de Aracne golpeándolos con su lanzadera, y también golpeó en la cabeza a la joven. Aracne, que advirtió su insensatez, quedó embargada por la vergüenza, huyó y acabó por ahorcarse. En el relato de Ovidio, Atenea se apiadó de Aracne. Roció la soga con jugo de acónito, haciendo que está se convirtiera en una telaraña y transformando a la propia Aracne en una araña. La historia sugiere que el arte de tejer tenía su origen en la imitación de la labor de las arañas y que había sido desarrollada en Asia Menor. El relato de Ovidio de la metamorfósis de Aracné proveyó material para un episodio de la sátira heroica de Edmund Spenser Muiopotmos, or the Fate of the Butterflie (Muiopotmos o El destino de la mariposa). La adaptación de Spenser, que «reinterpreta la historia ovidiana en términos del mundo isabelino». Está diseñada para proporcionar una explicación racional del odio que siente el descendiente de Aracne Aragnoll por el héroe-mariposa Clarion. La historia de Aracne inspiró uno de los cuadros más interesantes de Velázquez: La fábula de Aracne, conocido popularmente como Las hilanderas, en el que el pintor representa dos de los momentos importantes del mito. Al frente, el concurso de Aracne y la diosa (las tejedoras joven y vieja), y al fondo un Rapto de Europa que es una copia de la versión de Tiziano (o quizá de la copia de ésta hecha por Rubens). Frente al rapto de Europa, se ve a Atenea en el momento de castigar a Aracné. Se transforma el mito en una reflexión sobre la creación y la imitación, el Dios y el hombre, el maestro y el pupilo (y así sobre la naturaleza del arte).

En la mitología griega, las Nereidas (en griego antiguo Νηρείδες Nêreídes o Νηρηίδες Nêrêídes, en singular Νηρείς Nêreís o Νηρηίς Nêrêís, de νέειν néein, ‘nadar’) eran las cincuenta hijas de Nereo y de Doris y hermanas del apuesto Nerites (deidad marina menor). Se las consideraba ninfas del Mar Mediterráneo, y como tales vivían en las profundidades del Mediterráneo; no obstante, emergían a la superficie para ayudar a marineros que surcaban los procelosos mares, siendo los Argonautas los más famosos de entre los que socorrieron mientras viajaban en búsqueda del vellocino de oro. Simbolizaban todo aquello que hay de hermoso y amable en el mar. Cantaban con voz melodiosa y bailaban alrededor de su padre. Se las representa como muchachas muy hermosas, vestidas con túnicas de seda blanca con bordeados dorados, coronadas por ramas de coral rojo e iban descalzas, portando el tridente de Poseidón, de cuyo séquito formaban parte. Se aparecen a los hombres montadas en delfines, hipocampo y otros monstruos marinos. Los griegos las adoraban en altares situados en playas y acantilados, donde se les ofrendaba leche, aceite y miel. Las más célebres eran Tetis (mujer de Peleo y madre de Aquiles), Galatea (amante de Acis y que enamoró al cíclope Polifemo) y Anfítrite (mujer del poderoso Poseidón). La relación de nereidas aparece en las obras de varios autores clásicos, difiriendo de una a otra. Así, Apolodoro relata: De Nereo y Doris nacieron las nereidas, cuyos nombres son Cimótoe, Espeo, Glaucónome, Nausítoe, Halia, Erató, Sao, Anfítrite, Eunice, Tetis, Eulímene, Ágave, Eudora, Doto, Ferusa, Galatea, Acteea, Pontomedusa, Hipótoe, Lisianasa, Cimo, Éyone, Halimede, Plexaura, Eucrante, Proto, Calipso, Pánope, Cranto, Neomerís, Hipónoe, Yanira, Polínome, Autónoe, Mélite, Dione, Nesea, Dero, Evágora, Psámate, Eumolpe, Yone, Dinámene, Ceto y Limnorea. Hesíodo enumera las siguientes: Adorables y divinas hijas nacieron en el ponto estéril de Nereo y Doris de hermosos cabellos, hija del Océano río perfecto: Ploto, Eucrante, Sao, Eudora, Tetis, Galene, Glauce, Cimótoe, Espeo, Toa, la amable Halia, Pasítea, Erató, Eunice de rosados brazos, la graciosa Mélite, Eulímene, Ágave, Doto, Proto, Ferusa, Dinámene, Nesea, Acteea, Protomedea, Doris, Pánope, la hermosa Galatea, la encantadora Hipótoe, Hipónoe de rosados brazos, Cimódoce que calma sin esfuerzo el oleaje en el sombrío ponto y las ráfagas de los vientos huracanados junto con Cimatolege y Anfítrite que calma fácilmente las olas sobre el brumoso mar y las ráfagas de furiosos vientos, Cimo, Éyone, Halimede de bella corona, la risueña Glaucónome, Pontoporea, Leágora, Evágora, Laomedea, Polínoe, Autónoe, Lisianasa, Evarne de encantadora figura y belleza sin tacha, Psámate de gracioso porte, la divina Menipe, Neso, Eupompa, Temisto, Prónoe y Nemertes que tiene la inteligencia de su inmortal padre. Homero cita en la Ilíada a las siguientes: Allí estaban Glauce, Talía, Cimódoce, Nesea, Espeo, Toe, Halia, la de los grandes ojos, Cimótoe, Acteea, Limnorea, Mélite, Yera, Anfítoe, Ágave, Doto, Proto, Ferusa, Dinámene, Dexámene, Anfínome, Calianira, Doris, Pánope, la célebre Galatea, Nemertes, Apseudes, Calianasa, Clímene, Yanira, Yanasa, Mera, Oritía, Amatea, la de hermosas trenzas, y las restantes nereidas que habitan en lo hondo del mar. Añadiendo inmediatamente después a Tetis: Y Tetis, dando principio a los lamentos, exclamó: —Oíd, hermanas nereidas, para que sepáis cuantas penas sufre mi corazón. Higino menciona a estas nereidas: De Nereo y Doris cincuenta nereidas: Glauce, Talía, Cimódoce, Nesea, Espeo, Toe, Cimótoe, Acteea, Limnorea, Mélite, Yanira, Anfítoe, Ágave, Doto, Proto, Ferusa, Dinámene, Dexámene, Anfínome, Calianasa, Doris, Pánope, Galatea, Nemertes, Apseudes, Clímene, Yanira, Panopea, Yanasa, Mera, Oritía, Amatea, Drimo, Janta, Ligea, Filodoce, Cídipe, Licoria, Clío, Beroe, Éfira, Opis, Asia, Deyopea, Aretusa, Clímene, Creneis, Eurídice, Leucótoe. Las pinturas de vasijas de la época citan a otras nereidas más, como por ejemplo Nao, Pontómeda, Cálice, Coro, Iresia, Cimatótea, Eudia, etcétera.
Jorogumo es un tipo de Yokai, una criatura del folclore japonés. Según algunos relatos, una Jorogumo es una araña que puede cambiar su apariencia en la de una mujer seductora. En japonés Kanji, Jor?gumo se escribe como (que literalmente significa “mujer de carácter vinculante “. Jorogumo también puede referirse a algunas especies de arañas, también en el uso ocasional puede hacer referencia a las arañas Nephila y Argiope. Las historias cuentan que en el periodo Edo una mujer hermosa atrae a los hombres en una choza y empiezan a tocar un Biwa, o un tipo de laúd japonés. Mientras que la víctima se distraiga con el sonido del instrumento, que se une a su víctima en hilos de seda de araña con el fin de devorar a los incautos como su próxima comida. Según la leyenda, cuando una araña posee 400 años de antigüedad, gana poderes mágicos. Historias de Jor?gumo se puede encontrar en el período Edo obras como “Taihei-Hyakumonogatari” y “Tonoigusa”. En muchas de estas historias, Jor?gumo cambia su apariencia en una hermosa mujer para pedir a un samurai de casarse con ella, o toma la forma de una mujer joven con un bebé. Una Jorogumo también se conoce como la dueña de la cascada Joren en Izu, Shizuoka. La leyenda dice que un hombre estaba descansando al pie de la cascada cuando sus pies estaban atados con un gran número de hilos de araña. Para liberarse, cortó los hilos pero en vano, fue atado a un tronco, sacado de la tierra y arrastrados a las aguas. Después de este incidente en la cascada Joren, los aldeanos, temerosos de la araña, dejaron de ir a la cascada. Sin embargo, un día, un leñador de fuera de la ciudad, sin darse cuenta de la historia de la Jor?gumo Joren, comenzó a cortar madera en la zona. Cuando accidentalmente dejó caer el hacha en el agua, se zambulló en la piscina para encontrarlo, y apareció una mujer hermosa y le devolvió el hacha, diciéndole que no dijera a nadie sobre ella. Un día, en estado de ebriedad, le dijo su secreto y cayó en un profundo sueño de nunca despertar otra vez.
Deméter o Demetra (en griego antiguo Δημήτηρ o Δημητρα, ‘diosa madre’ o quizás ‘madre distribuidora’, quizá del sustantivo indoeuropeo *dheghom *mater) es la diosa griega de la agricultura, nutricia pura de la tierra verde y joven, ciclo vivificador de la vida y la muerte, y protectora del matrimonio y la ley sagrada. Se la venera como la «portadora de las estaciones» en un himno homérico, un sutil signo de que era adorada mucho antes de la llegada de los olímpicos. El himno homérico a Deméter ha sido datado sobre el siglo VII a. C. Junto a su hija Perséfone eran los personajes centrales de los misterios eleusinos que también precedieron al panteón olímpico. En la mitología romana se asociaba a Deméter con Ceres. Cuando se le dio a Deméter una genealogía, se dijo que era hija de los titanes Crono y Rea (ambos hijos de Gea y Urano), y por tanto hermana mayor de Zeus. A sus sacerdotisas se les daba el título de Melisas. Es fácil confundir a Deméter con Gea, su abuela, y con Rea, su madre, o Cibeles. Los epítetos de la diosa revelan lo amplio de sus funciones en la vida griega. Deméter y Core (‘la doncella’) solían ser invocadas como to theo (‘las dos diosas’), y así aparecen en las inscripciones en lineal B del Pilos micénico en tiempos pre-helénicos. Es bastante probable que existiese una relación con los cultos a diosas de la Creta minoica. Según el retórico ateniense Isócrates, los mayores dones que Deméter daba a los atenienses eran el grano, que hacía al hombre diferente de los animales salvajes, y los misterios eleusinos, que le daban mayores esperanzas en esta vida y en la otra. En diversos contextos, se invoca Deméter con diversos epítetos: Anesidora (Ανησιδωρα, ‘dadora de dones’ de la tierra), como Deméter. Anfictíone (de αμφικτιονία, 'fundación conjunta') en referencia al primer lugar de reunión de la Liga del Peloponeso en la ciudad tesalia de Antela, que pasó a alternarse a partir del siglo VII a. C. con el santuario de Delfos. Cabiria (Καβειραιη), un nombre prehelénico de significado incierto. Cloe (Χλοη, ‘el brote verde’), por sus poderes de fertilidad y eterna juventud. Ctonia (Χθονια, ‘de la tierra’). Erinia (Ερινυς, ‘implacable’). Lusia (Λουσιη, ‘baño’). Maloforos (Μαλοφορος, ‘portadora de manzanas’ o ‘portadora de ovejas’). Potnia (Πωτνια, ‘señora’) en el Himno homérico a Deméter. Termasia (Θερμασια, ‘calidez’). Tesmófora (Θεσμοφορος, "dadora de hábitos", "la que aplica la ley" o "legisladora", un papel que la enlaza a la aún más antigua diosa Temis. Este título estaba conectado con las Tesmoforias, fiestas atenienses de rituales secretos exclusivamente femeninos relacionados con las costumbres nupciales. Teócrito recordaba un papel más antiguo de Deméter: Para los griegos Deméter siendo una diosa de la amapola Portando gavillas y amapolas en ambas manos. En una estatuilla de arcilla de Gazi, la diosa de la amapola minoica lleva las cápsulas de semilla, fuente de nutrición y narcosis, en su diadema. Kerényi señala que «parece probable que la Gran Diosa Madre, que llevaba los nombres de Rea y Deméter, trajese la amapola consigo de su culto cretense a Eleusis, y es seguro que en la esfera religiosa cretense el opio se preparaba a partir de amapolas». En honor a Deméter de Misia se celebraba una fiesta en Pellene, Arcadia. Pausanias visitó el santuario de Deméter en Misia en su viaje de Micenas a Argos, pero todo lo que pudo averiguar para explicar el arcaico nombre fue un mito de un misio epónimo que veneraba a Deméter. Los lugares de culto a Deméter más importantes no se concentraban en ninguna región concreta del mundo griego, sino que se repartían por muchos lugares: Eleusis, Hermíone, Megara, Celeas (cerca de Fliunte), Lerna, Égila (actual Anticitera) , Muniquia, Corinto, Delos, Priene, Acragante, Pérgamo, Selinunte, Tegea, Tóricos, Díon, Licosura, Mesembria, Enna y Samotracia. Deméter enseñó a la humanidad las artes de la agricultura: sembrar semillas, arar, recolectar, etcétera. Era especialmente popular entre las gentes del campo, en parte porque eran los beneficiarios más directos de su ayuda, y en parte porque eran más conservadores a la hora de mantener las viejas costumbres. De hecho Deméter era fundamental en la antigua religión de Grecia. Reliquias propias de su culto, como cerdos votivos de arcilla, se fabricaban ya en el Neolítico. En la época romana, aún se sacrificaba una marrana a Ceres cuando había una muerte en la familia, para purificar la casa. Los nombres de Deméter y Poseidón están relacionados en las primeras inscripciones en lineal B halladas en Pilos, donde aparecen como PO-SE-DA-WO-NE y DA-MA-TE en el contexto sagrado de echar a suertes. El elemento «DA» que aparece en ambos nombres está aparentemente conectado con una raíz protoindoeuropea relacionada con la distribución de tierras y honores (compárese con el latín dare, ‘dar’). Poseidón (cuyo nombre parece significar ‘consorte de la distribuidora’) persiguió una vez a Deméter, en su forma original de diosa-yegua. Ella se resistió a Poseidón, pero no pudo ocultar su origen divino entre los caballos del rey Oncos. Poseidón se transformó en semental y la cubrió. Deméter se puso literalmente furiosa (Deméter Erinia) por este asalto, pero lavó su ira en el río Ladón (Deméter Lusia). Le dio a Poseidón una hija Despena, pero que cuyo nombre no podía ser pronunciado fuera de los misterios eleusinos, y un corcel de negras crines llamado Arión. En Arcadia se había adorado históricamente a Deméter como una deidad con cabeza de caballo: La segunda montaña, el monte Elaios, está a unos 30 estadios de Figalea y tiene una cueva consagrada a Deméter Melania ... los figaleos dicen que aprovecharon la cueva consagrada a Deméter y pusieron una imagen de madera en ella. La imagen fue tallada de la siguiente forma: estaba sentada en una roca y era como una mujer en todo salvo en la cabeza. Tenía la cabeza y el pelo de un caballo, y serpientes y otras bestias crecían de ella. Su quitón le llegaba justo hasta los pies, y sostenía un delfín en una mano y una paloma en la otra. Por qué hicieron el xoanon de esta forma debería estar claro para cualquier hombre inteligente versado en la tradición. Dicen que la llamaron Negra porque la diosa llevaba ropas negras. Sin embargo, no pueden recordar quién hizo este xoanon o cómo ardió, pero cuando quedó destruido los figaleos no le dieron una nueva imagen a la diosa y desatendieron largamente sus fiestas y sacrificios, hasta que finalmente la esterilidad cayó sobre el país. El mito fundamental de Deméter, que constituye el corazón de los misterios eleusinos, es su relación con Perséfone, su hija, y ella misma de joven. En el panteón olímpico, Perséfone era hija de Zeus y consorte de Hades (Plutón para los romanos, dios de la riqueza del inframundo). Perséfone se convirtió en diosa del inframundo cuando Hades la secuestró en la tierra y la llevó con él. Perséfone había estado jugando con algunas ninfas (o Leucipe) a quienes Deméter convirtió en sirenas como castigo por no haber intervenido. La vida se paralizó mientras la deprimida Deméter (diosa de la tierra) buscaba a su hija perdida (descansando en la piedra Agelasta). Finalmente, Zeus no pudo aguantar más la agonía de la tierra y obligó a Hades a devolver a Perséfone enviando a Hermes para rescatarla. Pero antes de liberarla, Hades la engañó para que comiese seis semillas de granada, lo que la obligaba a volver seis meses cada año. Cuando Deméter y su hija estaban juntas, la tierra florecía de vegetación. Pero durante seis meses al año, cuando Perséfone volvía al inframundo, la tierra se convertía de nuevo en un erial estéril. Estos seis meses son los de verano, pues en Grecia es cuando toda la vegetación muere por el calor y la falta de lluvia. Por el contrario, el invierno traía abundantes lluvias y temperaturas suaves, floreciendo la vida vegetal. Fue durante su viaje para rescatar a Perséfone del inframundo cuando Deméter reveló los misterios eleusinos. En una versión alternativa, Hécate rescató a Perséfone. En otras versiones Perséfone no era engañada para comer las semillas de granada sino que decidía comerlas por sí mismas. Algunas versiones afirman que comió cuatro semillas en lugar de seis. En cualquier caso, el resultado final es la ocurrencia del verano, la primavera, el otoño y el invierno. Mientras Deméter buscaba a su hija Perséfone, habiendo tomado la forma de una mujer anciana llamada Doso, recibió la hospitalaria bienvenida de Céleo, el rey de Eleusis en Ática (y también de Fítalo). Céleo le pidió que cuidase de Demofonte y Triptólemo, los hijos que había tenido con Metanira. Como regalo a Céleo por su hospitalidad, Deméter planeó convertir a Demofonte en un dios, cubriéndolo y ungiéndolo con ambrosía, respirando suavemente sobre él mientras lo sostenía entre sus brazos y su pecho, y haciéndolo inmortal quemándolo sobre carbones al rojo vivo en la chimenea del hogar familiar cada noche, a espaldas de sus padres. Deméter no pudo completar el ritual porque Metanira sorprendió una noche a su hijo en el fuego y chilló asustada, lo que enfureció a Deméter, quien lamentó que los mortales no entendiesen el concepto y el ritual. En lugar de hacer inmortal a Demofonte, Deméter decidió enseñar a Triptólemo el arte de la agricultura y, a través de él, el resto de Grecia aprendió a plantar y segar cultivos. Triptólemo cruzó el país volando en un carro alado mientras Deméter y Perséfone cuidaban de él, ayudándolo a completar su misión de educar a Grecia entera en el arte de la agricultura. Más tarde, Triptólemo enseñó a Linco, rey de Escitia, el cultivo del trigo, pero Linco rehusó enseñarlas a sus súbditos, y trató de matar a Triptólemo. Deméter lo transformó en lince. Algunos investigadores creen que la historia de Demofonte está basada en una leyenda popular prototípica anterior.

Medusa Gorgon (メデューサ ゴーゴン, Medyūsa Gōgon) es una poderosa Bruja y una de los principales antagonistas. Es la madre de Crona y creadora de la Sangre Negra. Su tema, como Bruja, son las serpientes. Medusa es una mujer delgada, rubia y de ojos dorados, su piel es de un color blanco bastante claro; lleva su cabello con algunos mechones sobresaliendo por los lados y dos grandes mechones que forman una trenza delante de su pecho, siempre portando una capucha, con dos ojos blancos en sus lados. Lleva puesto un traje ligero de cuerpo completo de un color negro verdoso, este carece de mangas y se puede distinguir que lleva tatuajes de serpientes en sus brazos, la parte inferior del traje está compuesto por un pantalón un poco ancho que llega hasta sus tobillos, por su cintura sobresale un pedazo de tela que asemeja una flecha; siempre camina descalza. Medusa es alguien increíblemente malvada y siniestra, llegando a cometer cualquier clase de actos con tal de conseguir sus metas. Una de sus principales características es su capacidad para manipular a las personas, demostrada incontables veces con Eruka o Free. También es alguien bastante cínica, no importándole a quien puede causar daño o quien se convierte en objeto de sus experimentos. Disfruta de causar dolor a los demás, ya sea físico o psicológico. También presenta una mente bastante superior a la de las otras personas, poseyendo una inteligencia y/o grado analítico bastante altos, siendo capaz de crear planes complejos y llevarlos a cabo exitosamente. Suele perder fácilmente la paciencia con aquellos que interfieren en sus planes o experimentos, incluso con sus compañeros si estos se llegan a negar a realizar lo que ella desea, castigándolos de maneras muy dolorosas. A pesar de todo esto, Medusa también es capaz de demostrar afecto o amar a alguien, llegando a mostrarse amable con Crona luego de que esta cumpliera con alguna misión exitosamente, inclusive es capaz de demostrar amor con seres ajenos a ella, como es el caso de Stein, de quien está enamorada. Su magia está basada en las serpientes y se caracteriza por llamarse "Magia Vectorial". Es una de las brujas más poderosas y una de las pocas que no necesita deshacerse del Soul Protect para realizar magia ofensiva. Además de esto presenta ser bastante habilidosa en otros tipos de magia comunes entre las Brujas, tales como la Magia Aritmética o el Soul Protect. También presenta una gran habilidad para combatir cuerpo a cuerpo y utilizar magia al mismo tiempo, valiéndose de múltiples hechizos para logras su cometido. Cada vez que realiza magia recita: "Snake snake cobra cobubra". Bomba Serpiente: Medusa esconde una de sus serpientes en el cuerpo de alguien y es capaz de hacerla detonar cuando esta le dé una señal. Vector Arrow: Medusa ataca con una gran cantidad de "flechas" capaces de cortar o impactar fuertemente contra su oponente. Steam Vector: Con este ataque, Medusa rodea su cuerpo con una gran cantidad de "Vector Arrows", los cuales comienzan a girar alrededor de esta a manera de un tornado, siendo una técnica tanto defensiva como ofensiva. Steam Vector Compress: Variación del "Steam Vector". Cuando Medusa dice el comando "comprimir" los "Vector Arrow" comienzan a envolver y aplastar a su oponente. Vector Drill: Medusa rodea su mano con una "Vector Arrow" la cual comienza a girar como un potente taladro. Vector Plate: Con esta técnica, Medusa coloca una flecha en cualquier superficie la cual lanza a quien quiera que se pare sobre esta hacia la dirección en la cual apunta la flecha. Vector Boost: Con esta técnica, Medusa duplica la fuerza de ataque de alguien con dirección a la que apunta la flecha. Vector Conduct: Medusa puede conducir a alguien hacia un lugar específico por medio de "flechas imaginarias". Vector Blade: Medusa crea una gran espada compuesta por una "Vector Arrow". Magia Aritmética: Con esta magia, Medusa es capaz de realizar cálculos matemáticos en cuestión de segundos, gracias a esto es capaz de encontrar la ubicación exacta de algo o alguien. Un final de esta serie en anime(en el manga se confirmo que esteba muerte pero en el anime es posible que siga viva) es que medusa se comiera el alma de asura y se hiciera mas poderosa ya que ademas de ser quien lo revivio, medusa tambien tenia el artefacto que aracne y shinigami buscaban asi que tenia las posibilidades de ganar por lo que el que medusa se comiera el alma de asura en mi opinion pudo haber pasado.