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Usuario (Argentina)
Enviar por E-mail Así es el fútbol. Los jugadores argentinos emigran de adolescentes y de repente nos enteramos de que hay un tal Lionel Messi que juega en Barcelona. Y es bastante bueno, según dicen.Así es el vino . Argentina vive un auge exportador y cada tanto escuchamos que una etiqueta que ni conocemos obtiene 93 puntos en Wine Spectator. Y es bastante buena, según dicen.¿Cuáles son esos vinos de los que habla Robert Parker? ¿En serio son de Mendoza? ¿Cómo puede ser que no los conozca? ¿Los venden en Winery?No desesperes. Lo que pasa es que muchas bodegas enfocan sus esfuerzos en el mercado externo y venden sus productos en destinos como Estados Unidos, Brasil, Reino Unido y Canadá, por mencionar los principales mercados, hasta China, Vietnam y Costa de Marfil, entre los más exóticos. Y algunos de esos vinos logran consagrarse en las grandes ligas internacionales sin jamás haber pasado por la góndola de Jumbo. El eco de ese éxito no tarda en llegar a los oídos de los consumidores locales que quieren probarlos. Dos ejemplos de este fenómeno son los ya consagrados Alamos y Trumpeter, que triunfaron en EE.UU. antes de convertirse en marcas exitosas a nivel nacional.Con ese horizonte en mente, ahora las bodegas exportadoras vuelven a observar el mercado doméstico con buenos ojos. Y, con la chapa obtenida en el extranjero, traen sus premiados vinos a su país de origen.En esta nota te contamos cuáles son las etiquetas que triunfan en el mundo, cuál es la historia que las llevó a la fama y dónde podés comprarlas sin que sea necesario subirte a un avión. Latente Malbec 2009 ($24). En el mercado de exportación no todo es altos puntajes. El éxito a veces viene dado por una red de contactos o por el expertise de un empresario. Ese es el caso de Latante, la marca que Francisco Pannocchia desarrolla desde 2007. Pannocchia trabajó en varias bodegas de primer nivel en el área de Comercio Exterior y hoy vende sus vinos en Estados Unidos, México y China. En el mercado doméstico se ven en algunos restaurantes, como Doppio Zero o Brando. También se consiguen en la ciudad de La Plata. Es un vino frutado, con estructura y boca amable. La relación calidad precio es muy buena. El Cabernet Sauvignon Reserva también vale la pena.Lamadrid Malbec 2009 ($46). Esta bodega, con etiquetas surrealistas, representa otro modelo de éxito exportador. La empresa es una sociedad perfecta. Comercialmente está manejada por Guillermo García Lamadrid, un hombre que fue enviado desde Cuba a Miami con 11 años de edad y que con los años construyó una distribuidora de alimentos en el Caribe y en EE.UU. Sus vinos los elabora Héctor Durigutti, el enólogo argentino que más puntajes internacionales lleva acumulados en su carrera. El estilo frutal y directo de sus tintos conquistaron el mercado norteamericano en poco tiempo, mientras que hoy ganan presencia en la góndola nacional en restaurantes y vinotecas. Probá también el Lamadrid Malbec Gran Reserva (2005, $110), o su flamante Cabernet Franc Reserva (2007, $66).Altocedro Malbec Año Cero 2010 ($42). La historia de esta bodega es típica del fenómeno que contamos. Karim Mussi Safie es un joven enólogo que, a comienzos de la década pasada, en una bodega vieja La Consulta, empezó su proyecto con la prioridad de asegurar la calidad de su producto. Consiguió un buen viñedo de Malbec, acondicionó unas piletas y elaboró la primera vendimia en 2004 con unos pocos pesos propios y otros prestados. Tres años después, sus vinos sacaban 91 puntos en Wine Spectator y comenzaba una carrera que lo llevaría a hacer crecer su negocio. Hoy, concentra sus ventas en Estados Unidos y su línea se completa con Altocedro Reserva Malbec (2008, $75) y Altocedro Tempranillo (2010, $42), además de Desnudos, el ícono de la casa. En nuestro país se lo consigue en el sitio especializado sietespirits.com.Tempus Alba Malbec 2009 ($62). La bodega de la familia Biondolillo es conocida por dos motivos: su proyecto de selección genética de Malbec y sus excelentes vinos. La genética la dejamos para otra vez, para concentrarnos en sus vinos, que desde la primera vendimia en 2003 no se han dejado de exportar. Tempus Alba conquistó primero el mercado externo –son fuertes EE.UU., Brasil y ahora China, su principal comprador de alta gama- y luego en el mercado doméstico. En estos años, la casa cimentó su prestigio con base a vinos expresivos, elegantes y con buena estructura. Su Malbec es el hit, con ocho meses de crianza, pero también conviene ponerle el ojo al Tempranillo (2009, $62). Suelen estar entre los top cada vez que se realiza un concurso o alcanzan los 90 puntos de Robert Parker. En Buenos Aires, por suerte, cada vez es más fácil conseguirlos en vinotecas especializadas.Manos Negras Malbec 2006 ($76). Proyecto de cuatro emprendedores vinculados al vino de exportación: Jeff Mausbach (ex Wine Education Director en Catena), el agrónomo Alejandro Sejanovich (ex Catena) y de los enólogos neocelandeses Jason Mabbett (ex Escorihuela y Rutini) y Duncan Killiner (consultor). Su red de relaciones les ha abierto las puertas del mercado. La marca rinde homenaje a la gente que elabora el vino con sus propias manos, de ahí el nombre y la imagen de la etiqueta. Elaboran un Torrontés de San Juan (2009, $48) y un Pinot Noir de Patagonia (2008, $76). El Malbec está elaborado con uvas de Altamira, Valle de Uco. En la ciudad se lo consegue en algunas vinotecas y restaurantes, como Aldo’s, del sommelier Aldo Graziani, en San Telmo.Perpetuum Merlot 2008 ($78). Giménez Riili es una bodega de larga trayectoria en nuestro país que, en los últimos años, se enfocó especialmente en la exportación. Está ubicada en Vista Flores, Tunuyán, al pie de la cordillera. Sus viñedos están en las principales zonas de Mendoza –Valle de Uco y Maipú- y elaboran vinos de un estilo que marcha a caballo de los modernos y los clásicos. Que uno de sus productos más famosos sea Merlot ya da la nota: un tinto aromáticamente rico, cargado de tintas, con una acidez refrescante. En eso, los seis meses de roble colaboran. También su Torrontés Riojano (2010, $60) es famoso, lo mismo que el Malbec Reserva (2007, $252). En la ciudad, recién ahora se los ve en vinotecas, de la mano de la pequeña distribuidora Los Pasos.La Mascota Cabernet Sauvignon 2009 ($80). El nombre de esta línea de vinos de Bodega Santa Ana no responde a ningún animal. La Mascota se llama el viñedo insignia de la casa y está ubicado en Cruz de Piedra en Maipú, Mendoza, cuna de los grandes Cabs argentinos, algo que este vino ha demostrado ampliamente, ya que siempre está entre los primeros puestos en cualquier cata nacional e internacional. La bodega elabora unas 80.000 botellas, cuyos principales destinos son Holanda, Dinamarca y Suiza, a los que se suma Brasil. Está disponible en la carta del famoso restaurante Fat Duck, en Londres, pero en nuestro mercado lo vas a conseguir sólo en algunas vinotecas especializadas. Sabemos que está en “La Estación de Vinos”, La Lucila, y sino, por venta directa llamando al 5198-8022.Benmarco Cabernet Sauvignon 2008 ($100). Dominio del Plata elabora este vino en el corazón de Agrelo, Luján de Cuyo, y es un caso ejemplar de éxito exportador. Partiendo de que la enóloga Susana Balbo –socia propietaria- fue durante 2009 presidente de Wines of Argentina (entidad que nuclea a las bodegas que venden afuera), está claro que su voluntad es conquistar el mundo. Desde su nacimiento a fines de la década del 90, sus vinos se afianzaron especialmente en el mercado norteamericano. Etiqueta mimada por la prensa especializada –suele rankear con más de 90 puntos-, Benmarco es un tinto de una riqueza difícil de igualar, con una boca jugosa y largamente refrescante. De la misma bodega, buscá el fragante Críos de Susana B Torrontés (2010, $60). Acá se lo consigue en muy pocos restaurantes y vinotecas especializadas.Trez Malbec 2007 ($120). Nacida del sueño de tres CEO’s dedicados cada uno a su manera al comercio exterior –Esteban Zombory, Jorge Ramírez y Roberto Timms-, Bodega Deumayen ya hizo pie en difíciles mercados como Suiza y Reino Unido, mientras gana terreno en EE.UU. luego de obtener 92 puntos Parker. Recién llegado al país, Trez Malbec es un tinto profundo, de estructura lograda y taninos redondos, que deja la boca con un sabroso final frutal. Se lo consigue en un puñado de vinotecas, entre las que están Lo de Joaquín Alberdi, El Pireo y Borbore.
La obesidad es una enfermedad que afecta gravemente la calidad de nuestra vida. Pero ¿peligra sólo su calidad o también su duración? Estudios demuestran que ciertos hábitos alimenticios pueden reducir la esperanza de vida hasta en doce años. Te presentamos las cinco comidas que tenés que evitar si querés ver crecer a tus nietos:1. Hamburguesas y papas fritasUna hamburguesa corpulenta tiene alrededor de 800 calorías. Las papas fritas, alrededor de 500. Sin contar la bebida, ya tenemos ¡1300! calorías que ingerimos sin pensarlo dos veces en los cuarenta minutos del almuerzo, sumadas al alto contenido en grasas y conservantes. No es difícil imaginar que la comida rápida ayude a quitarnos un par de años de vida. 2. Gaseosas¿Qué es una gaseosa? Azúcar, químicos especiales para convertirnos en adictos y el gas que las diferencia de cualquier jugo en botella. Nada más. No tienen nada útil para el cuerpo en su composición. Una lata de gaseosa tiene más de 100 calorías que van a parar directamente a los cuatro kilos que se pueden aumentar por año gracias a este tipo de bebidas.3. DulcesLas tortas, las golosinas, los chocolates… todos estos alimentos están hechos en base a un ingrediente fundamental: el azúcar. Los azúcares son difíciles de digerir para nuestro organismo, a quien le cuesta mucho desintegrar cada partícula de ellos. Consumir dulces con regularidad no sólo conduce a la obesidad sino también a la diabetes, además de los problemas odontológicos que todos conocemos.4. Carne rojaLa carne roja es una fuente importante de grasas saturadas y colesterol. Si el lunes comés un bife, el martes una hamburguesa casera, el miércoles albóndigas, el jueves lomo al horno y el fin de semana un asado, no esperes llegar a los cincuenta con mucho menos que presión alta, cáncer de colon y tres preinfartos en tu historial médico.5. Comidas congeladasEstas cajitas que vemos en el super y prometen hacernos la cena en cinco minutos están llenas de químicos y conservantes que permiten mantener las comidas intactas en el freezer durante largos períodos de tiempo. Sin embargo, esos minutos que ahorramos en cocinar algo casero puede costarnos mucho más en el futuro: son productos altos en sodio, calorías y que no tienen ni una pizca del valor nutricional que aportan las comidas verdaderas.
Mientras crece la polémica a nivel mundial sobre la prohibición y la legalización del consumo de marihuana , la industria de las bebidas y los alimentos no es ajena al tema: constantemente hay novedades sobre la gastronomía canábica. Estas son algunas de las más resonantes.1. Gaseosas a base de THCClay Butler, un empresario de California, lanzó seis variantes de bebida hecha a base de THC, el componente psicoactivo de la planta de marihuana . Canna-Cola y Diesel Acido son algunas de ellas. Cuestan 10 dólares y reemplazan al cigarrillo de cannabis.2. Restaurante con platos a base de marihuanaSe llama Ganja Gourmet, queda en Denver y basa sus platos en este polémico ingrediente. Pero ojo: para sentarse en sus hay que presentar una prescripción médica. Hay pizza, paella, mousse de chocolate, cheesecake… todo con gustito canábico.3. Licor de marihuanaEs holandés y se vende libremente en las calles de Amsterdam. Su graduación alcohólica es liviana (14,5 %), pero lo pesado viene por el otro ingrediente. Un dato: se recomienda como digestivo para después de las comidas .4. Bar para fumadoresEn Portland, EE.UU., se inauguró Budtenders, el primer bar para fumar marihuana , siempre y cuando los clientes tengan licencia médica para consumirla. Se cobran las bebidas pero no el cannabis y se paga una membresía mensual de 25 dólares.5. Almacén canábicoThe Farmacy, con tres locales en Los Angeles, vende comestibles caseros a base de marihuana , como limonadas, manteca, pretzels, aceite de oliva y helado. También organizan clases de cocina con cannabis. 6. Libros y recetarios“La Cocina de la Marihuana” es un libro con información para cocinar con cannabis. Posee más de 50 recetas alucinantes y sabrosas. Además, explica cómo añadir marihuana a tus platos favoritos o incluso a comidas preparadas del supermercado.
1. “La torrefacción me tapa a la fruta”. Muchos creerán que la torrefacción tiene que ver con un modelo de ropa interior que nos tapa las partes pudendas, siendo la fruta una metáfora vulgar pero siempre efectiva. No. La cosa es vínica y más profunda. Es típico de muchos vinos cuyos aromas de humo y tostado (la famosa torrefacción) son dominantes y abrumadores, de forma que esconden la fruta roja. Pronunciar esta máxima es atinado, y más ahora, cuando los vinos ligeros ganan la escena.2. “Lo que a mí me cabe, es la prefermentativa con nieve carbónica”. Juramos que hemos oído esta frase en muchas catas realizadas por periodistas expertos que no estaban drogados ni borrachos al momento de degustar. A lo que se referían es a una técnica empleada para hacer grandes vinos en poco tiempo: al momento de empezar la molienda de la uva, se le agrega hielo seco en forma de espuma (la famosa nieve carbónica) que la enfría y protege de las oxidaciones. Luego se los deja reposar uno o dos días, y así se realzan los aromas y se beneficia el color del vino. Arrojá la frase, guardá silencio y seguí bebiendo. Que ellos discutan.3. “Tenían la canopia bien ordenada”. No, no están hablando del faaaaso. Esto se aplica a los viñedos (que por supuesto visitaste la semana pasada), e indirectamente al vino que estás probando. Los grandes ejemplares nacen de viñedos que están en equilibrio y parte de ese balance corresponde a la relación entre superficie de hojas y cantidad de racimos. A esa relación refiere la canopia; que esté ordenada es un punto esencial para la buena sanidad de la uva y piedra angular de los buenos vinos. Decilo, y fumá.4. “Se nota que este vino pasó por piletas de mampostería”. Bebé un trago corto, hacé un buche, tragá y soltá esta frase: más de uno va a quedar descolocado. El tema es así: hasta hace no mucho las bodegas dejaban fermentar el vino en higiénicos tanques de acero inoxidable. Ahora pegó la onda retro y vuelven a las piletas de hormigón armado. ¿Si le aportan algún aroma al vino? Probablemente no, pero si los demás pueden encontrar aromas de lechuga frita, ¿por qué vos no vas a poder percibir ese suave dejo a cemento? 5. “En este vino se nota la mano de Durigutti”. Seguramente no tenés idea de quién catzo es Durigutti. No importa. Vos decilo que queda bárbaro. Héctor Durigutti es uno de los enólogos más en boga del momento; uno de esos cracks a los que quienes están en la movida conocen como Héctor, a secas. Algo parecido pasa con Mauricio (Lorca), y con la pareja que forman (Luis) Barraud y (Andrea) Marchiori. Como asesoran y elaboran en varias bodegas que nadie tiene muy presente, la sola mención de su nombre te dará la pátina de conocedor que estás buscando y hasta por ahí le pegás y justo estás probando uno de sus vinos. 6. “Uhmm, qué bien le sienta la Brett a este tinto”. Te parecerá un delirio, pero así como hay vinos de moda, también hay hongos de moda. Uno de ellos es la Brettanomyces, que está en la boca de todos los críticos snob, que la apodan amigablemente Brett. Pero lo más cool no es sólo detectarla, sino también afirmar que en ciertos casos sienta de maravillas (como los que dicen que un queso azul es mejor cuanto más olor a podrido tiene). Por si te interesa, la Brett, se detecta como un delicioso olor a témpera, o como un poco atractivo efluvio a riñón pasado. Un asco, la verdad.7. “Los Tokaji me gustan con cinco putonyos”. Ni los Tokajis son un grupo teen pop japonés onda Miranda, ni los putonyos tienen algo que ver con las preferencias sexuales de sus integrantes. Estos vinos dulces son unos de los más prestigiosos del mundo. Elaborados en Hungría con uvas atacadas por la podredumbre noble, la escala de su dulzura se mide en Putonyos que van de 3 a 5. Si la vas de tipo cool y entendido, al pedir un vino tardío decí que está bueno, pero que mucho más te gustaría un Tokaji de 5 putonyos, y ya tenés la atención de todos. 8. “Qué buenas piracinas las de este Cabernet”. Cada vez que escuchamos una palabra desconocida, femenina, y en plural, pensamos en eso, pero no: el vino no tiene tetas. En comparación, el significado de “piracinas” es un embole: así se conoce al grupo aromático que destaca al Cabernet Sauvignon, responsable de su carácter de morrón verde tan ponderado por la crítica cuando aparece. Si olés un Cabernet y tirás un bocado sobre piracinas, quedás como un rey.9. “Se nota que fue criado en barricas de tercer uso”. Hasta hace algunos años, la gracia estaba en detectar la madera en los vinos. Cuánto tiempo había estado el vino dentro de las barricas, de qué madera estaban hechas dichas barricas, o cosas tan específicas como si eran vírgenes o si habían sido rellenadas una, dos o hasta tres veces. Parece joda, pero todavía hoy hay gente considerada muy seria que arriesga el uso de las barricas con sólo acercarle la nariz a una copa. Si lo dicen ellos, también tranquilamente lo podés decir vos.10. “En boca es sobrio y está bien acomodado”. Acá no podemos ayudarte demasiado. Leímos esto en una conocida revista de vinos y la verdad que no tenemos ni puta idea de a qué se refiere. Suena lindo, así que tené el latiguillo siempre a mano cuando quieras blablear sobre una etiqueta.
McDonald´s y Burger King son el Boca-River de las hamburguesas, con fieles devotos y detractores por igual. En esta nota, sentamos en el banquillo a las dos cadenas más grandes de fast food: tres razones para amar y tres para odiar a cada una.Lo mejor de McDonald’s1. El Big Mac: un ícono de la cadena que vende más de 50.000 millones de unidades al año en todo el mundo. Tres rebanadas de pan con semillas de sésamo, dos hamburguesas de carne, lechuga, queso cheddar, pepinillos, cebollas rehidratadas y una salsa secreta a base de pepinos, que lo convierte en un sándwich único. 2. McCafé: tratándose de una cadena de sándwiches, la cafetería no está nada mal. Hay variedad de cafés, las tortas son buenas y el proveedor de facturas es General Mills (Delicity), lo que para un fast food es un plus. Además hay diarios para entretenerse y tiene WIFI, que casi siempre anda. 3. Auto Mac: si estás apurado y no tenés ganas de salir a comer afuera, es una alternativa que no falla. Rápido, sencillo y siempre hay uno cerca para salir al paso. Lo peor de McDonald’s1. La limpieza: las mesas suelen estar sucias y engrasadas con restos de mayonesa (en parte, responsabilidad de los cochinos comensales) y los baños apestan a desinfectante concentrado y pis. 2. El mobiliario: un gol en contra. Los asientos rígidos están empotrados al piso a una distancia de la mesa suficiente como para que comer la hamburguesa resulte una tarea de elongación física. La incomodidad y la marea de gente que pasa por entre las mesas hacen que la experiencia de comer sea literalmente rápida. No pretendas estar más de 15 minutos sentado. 3. El sundae de frutilla: una salsa gelatinosa de dudosa procedencia que baña generosamente la crema helada soft de vainilla. ¿Alguna vez viste que alguien lo pidiera? Lo mejor de Burger King1. El tamaño de las hamburguesas. Acá la foto no engaña. La más grande, la Stacker cuádruple, viene con cuatro medallones de carne vacuna, queso, panceta, salsa Stacker y es tan grande como parece. La cocción de la carne es a la parrilla, lo que la hace más sabrosa. 2. Podés customizar la hamburguesa: la posibilidad de agregar lo que quieras a tu sándwich es una opción que no abunda en los fast food de atención estandarizada. Obviamente, el pedido es más caro, pero tenés el beneficio de armar la hamburguesa a tu gusto. 3. Los aros de cebolla: son un acompañamiento original, así que merecen ser destacados. Doraditos y crocantes, sirven para salir de la rutina de la papa frita.Lo peor de Burger King1. Los desayunos: las facturas, los muffins y los tostados no tientan en las fotos y, una vez en el paladar, confirman todas las sospechas. Son secos y no son la idea más brillante para empezar el día. 2. Las papas fritas: no se ven bien y no saben mejor. Son aceitosas y tienen gusto a margarina. Mejor pedir los aros de cebolla. 3. La limpieza: al igual que en el caso de la competencia, no es su fuerte. Las mesas libres están sucias y no es raro ver a los comensales usar sus propias servilletas para limpiarlas.
Se pueden decir muchas cosas sobre la sidra . Que no tiene onda, que es demasiado dulce, o que trae resaca. Pero lo cierto es que es la bebida más popular de las fiestas navideñas argentinas y que es hora de dejar en claro que no todas las sidras son iguales. La diferencia está en que las ricas están hechas simplemente con manzanas, mientras que la mayoría de las que se venden a un peso el litro apenas si contiene algunas manzanas podridas, y el resto son peras de descarte y vino de segunda y tercera.Estas son nuestras recomendadas para cada momento de consumo:1. Para bolsillos flacos: LA PRINCESA Cumple con lo necesario, es decir, un dulzor evidente y rico, con una lejanísima reminiscencia de manzanas. A su favor habría que argumentar que no existe, ni se puede exigir, nobleza ni milagros por lo que cuesta. Bebela bien fría.2. Para un brindis familiar: TUNUYAN De todas las sidras baratas que probamos, es la más rica. Huele a manzanas frescas, sabe a manzanas frescas y tiene un buen dulzor a un precio accesible. Si tenés el presupuesto acotado, esta es tu mejor opción: cero glamour pero mucho sabor.3. Para brindis de oficina: GRAN SIDRA FARRUCA Farruca es una promesa para un largo brindis en vasitos de plástico sacados del sparkling acompañados de sanguchitos de miga. Dulce al paladar: eso es todo lo que tiene para ofrecer. Y aunque a vos pueda parecerte un poco insulsa, tus compañeros de trabajo igual no saben nada de bebidas y van a decir que es un manjar.4. Para valientes: GRAN SIDRA REAL Cuando la destapás, te inunda una amable sensación de manzanas, como las compotas que preparaba tu abuela. Pero al minuto se revela un vaho de alimaña en desgracia que sobrevuela la atmósfera lejanamente cordial de las manzanas. Si te gusta hacerte el macho, ésta es tu mejor opción.5. Para paladares dulzones: STRAWBERRY FIZZ REAL Si sos de los que aman los espumantes frutados y dulces, estarás harto de los que puristas te acusan de no saber beber. Te dicen que eso que tomás se parece al Bactrim que te daban de chico para el catarro y que tiene gusto artificial. Mandalos a ya sabés dónde y sé fiel a tu trago. De los que probamos, recomendamos el de frutilla de la marca Real. Strawberry Fizz for ever. 6. Para estar a la moda: GRAN SIDRA REAL VASIJA ESPECIAL Frutada, tiene el paso dulzón que tanto te gusta. La presentación no está nada mal: corcho y bozal de espumante hacen que luzca sobre la mesa. Probala con ese pionono que tu tía prepara todos los años.7. Para disfrazar de champagne: SAENZ BRIONES 1888 De las sidras que se consiguen en el súper, es el mejor ejemplar. Un producto Premium, a mil años luz del resto de las sidras nacionales. Dulce, de burbuja fina, su sabor recuerda al strudel recién horneado. Es igualito a un espumante de gama baja, así que presentalo tranquilamente como un Champagne. Nadie notará la diferencia.8. Para redescubrir la sidra : LOS AMAYA Por afano la mejor que hay en el país. Elaborada con manzanas de primera selección del Valle de Uco, Mendoza, nomás servirla el aire se llena del perfume jugoso de la Red Delicious. Para los nostálgicos de la sidra buena de otros tiempos que quieran comer un turrón con gusto a infancia. Se consigue en vinotecas y algunos restaurantes.9. Para un regalo paquete: SIDRA REAL PATAGONICA Es una edición especial elaborada con manzanas del Alto Valle que viene en un coqueto estuche de metal. La vas a reconocer por el ciervo de la etiqueta. No es fácil de conseguir, pero si rascás acá o allá aparece. Por lo pronto, en San Telmo está a la venta en algunos bolichones.10. Si no te gusta la sidra argentina: ZAPIAIN Es vasca y la importa Sagardi, el restaurante de pintxos de San Telmo (Humberto Primo 319). Si te considerás un amante de la sidra nacional, olvidate de Zapiaín: no tiene gas, por eso se sirve desde alto, y carga con una punzante nariz de manzanas verdes y un paso ácido al paladar, como el de un buen Sauvignon Blanc. Claro que eso es la sidra tradicional vasca y bien vale la pena probarla. Se bebe en el restaurante, aunque también venden la botella para llevar.
Un grupo en Buenos Aires, tuvo la genial idea de comercializar una cerveza artesanal llamada Duff (sí, igual que la de los Simpson, el mismo packaging, colores) y vender la botellita de 350 cm3 por 12.50 pesos. La Cerveza Duff es una cerveza rubia artesanal suave con un destacado sabor a malta y posee un indicador que te avisa cuando la cerveza esta fría haciéndola única y de colección. El precursor de esta idea fue el mexicano Rodrigo Contreras, de 33 años, quien curso sólo un par de materias de la carrera de Mercadotecnia en Zapopan, Jalisco, pero parecen haber alcanzado para darse cuenta que comercializar el producto de un cómic que se veía en todo el mundo podía ser un buen negocio. La cerveza Duff (Duff Beer) es una marca ficticia de cerveza en la serie de dibujos animados Los Simpson. En la serie es solo una parodia de la cerveza producida en masa en los Estados Unidos: de baja calidad, barata y anunciada ostentosamente y por doquier. El nombre de la cerveza proviene probablemente de la palabra "Duff", que se utiliza en argot para aludir al trasero de alguien, con connotación de pereza y obesidad debida a la ingesta de alcohol y el modo de vida sedentario. También puede tener que ver con el adjetivo "duff," que se utiliza en inglés británico para expresar la idea de "defectuoso" o "inútil". Además puede también ser tomada como una parodia de "Bud" como conocen los americanos a su cerveza "Budweiser".
La vida agitada de la actualidad obliga a muchas personas a recurrir a restaurantes de comida rápida, ya que ofrecen un servicio ágil y relativamente económico. Desafortunadamente, consumir ese tipo de alimentos en exceso puede dañar la salud y provocar enfermedades como: obesidad, problemas cardiacos y respiratorios, por mencionar algunos. De acuerdo con un estudio, investigadores estadounidenses encontraron que las personas que viven en vecindarios con muchos restaurantes de comida rápida son más propensas a sufrir accidentes cerebrovasculares (ACV), según a información publicada por el sitio Politicaspublicasysalud.org. Otra investigación realizada por el grupo de Biodisponibilidad de Minerales de la Estación Experimental de Zaidín (CSIC), aseguraron que el exceso de "fast food" disminuye los procesos de digestión de las proteínas, lo que supone un peligro para las personas que tienden a consumir este tipo de alimentos. Científicos de la Universidad de Londres recomiendan disminuir la cantidad de comida procesada para evitar afecciones relacionadas con la obesidad. Asimismo, sugieren comer frutas y verduras, ya que contienen antioxidantes que ayudan a prevenir enfermedades. El doctor McCulloch, director de Mental Health Foundation, indica que con una dieta equilibrada, el uso esporádico de restaurantes de comida rápida y alimentos procesados no debería ocasionar ningún tipo de problema, publica la página Substratu.com. Con base a una lista publicada por el sitio de internet Nutra Legacy, recopilamos las 10 enfermedades que puede provocar el consumo constante de "fast food". Enfermedades del corazón. Es una de las afecciones más comunes a causa del consumo de comida rápida. Grandes cantidades de grasa corporal suelen dar lugar a mayores niveles de colesterol LDL y niveles bajos de HDL. Ambos factores pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiacas, una de las principales causas de muerte en el mundo. Diabetes tipo 2. Una de las enfermedades relacionadas con la obesidad es la diabetes. Quien padece de esta afección no puede producir suficiente insulina para que los azúcares se conviertan en energía, debido al mal funcionamiento del páncreas. El azúcar que no es transformada termina flotando en la sangre y provoca daños severos al cuerpo. Dislipidemia. Son un conjunto de patologías caracterizadas por altercaciones en la concentración de lípidos sanguíneos en niveles que involucran un riesgo a la salud , informa la Asociación de Sociedades Científicas. Esta afección está relacionada con el consumo de comida chatarra, ya que se produce cuando los niveles de colesterol "malo" (LDL) y los triglicéridos son anormalmente altos. La mayoría de los médicos atribuyen directamente su desarrollo al aumento de peso. Síndrome de Ovario Poliquístico. Las mujeres que tienen sobrepeso tienen un riesgo mayor de desarrollar este trastorno, que es una de las principales causas de infertilidad en las mujeres que se encuentren en edad reproductiva. Esta afección hace que los ciclos menstruales sean irregulares y que aumente el crecimiento de vello. Además, la enfermedad se asocia con resistencia a la insulina, lo que significa que también es un factor en el desarrollo de la diabetes en las mujeres. Apnea del sueño. Algunas personas con problemas de peso atribuyen su falta de energía a su tamaño, pero muchos de ellos en realidad tienen un trastorno conocido como apnea del sueño. Esta enfermedad se relaciona, entre otras, con la obesidad; y se caracteriza por dejar de respirar mientras se duerme. Esa perturbación del sueño no permite un descanso reparador. Artritis. Aunque la relación entre obesidad y artritis no es muy clara, existe una correlación significativa entre niveles de ácido úrico y peso corporal. Además, el aumento de peso agrega una carga traumática a las articulaciones que soportan el peso del cuerpo, explica el sitio Colombia Médica. Enfermedad de Blount. La obesidad es especialmente peligrosa para los niños en crecimiento. Esta enfermedad es una condición que se desarrolla cuando mucho peso se coloca en el crecimiento de huesos en la mitad inferior del cuerpo. Este peso extra puede causar un crecimiento que es anormal. Problemas respiratorios. Así como el sobrepeso pone más tensión en el corazón, también hace que los pulmones trabajen más para obtener más oxígeno del necesario. Niveles de colesterol malo elevados complican que el oxígeno pueda desplazarse fácilmente por el organismo. Las personas con obesidad también pueden presentar asma. Daño hepático. A veces, el cuerpo tiene problemas para digerir los alimentos grasos; como resultado, la grasa se puede acumular alrededor del hígado. Esta condición puede terminar causando cicatrices y la inflamación del órgano, así como daños permanentes al mismo. Accidentes cerebrovasculares. Son causados por una obstrucción en las arterias que suministran sangre al cerebro. Cuando la sangre y el oxígeno que transporta no puede llegar al cerebro, las células comienzan a morir, causando daño cerebral permanente. Estos bloqueos son más comunes en personas con sobrepeso porque son más propensas a tener presión arterial alta y colesterol alto.
Buenos Aires tiene más de 5000 restaurantes. Podrías cenar todos los días afuera, durante más de trece años, sin repetir jamás un lugar. Probar miles de platos hechos por otros tantos miles de cocineros. Y gastar, en ese masticar, varios cientos de miles de pesos. Suena tentador, pero tiene sus riesgos. No todos los restaurantes son buenos. A continuación, algunos tips para evitar malos momentos. 1. El menú parece un libro de poesía Si abrís la carta y leés "deliciosas mollejitas crocantes con suave emulsión de aceto" o "pechuguitas de ave en sutil reducción de mostaza y miel" y postres como "delicadas láminas de fruta en cremoso almíbar de jengibre", te falló el olfato. Cuanto más se adjetiva, más probable es que la comida no sea del todo buena. Recordamos con nostalgia los menús de los ‘80, en los que la comida no tenía originalidad, pero era literalmente lo que figuraba en la carta: milanesa a caballo con papas fritas, pollo al ajillo, revuelto gramajo. Un menú, no un poemario. 2. Sponsoreo excesivo Hay lugares que más que restaurantes parecen autos de Fórmula 1: tienen carteles publicitarios hasta en el inodoro, con marquesinas sponsoreadas, igual que las mesas, los ceniceros, los delantales de los camareros, el gorro del chef, las servilletas... mala señal. Indica que las marcas son socias de hecho del restaurante, que depende más de ellas que del ingreso por cubierto, y que falta independencia en la toma de decisiones. Además, nos obligan a soportar el bombardeo publicitario. No, gracias. 3. Café malo y aceite dudoso El café y el aceite de oliva indican la calidad de las materias primas. ¿Por qué? Muchos dueños de restaurantes creen que el cliente ignora si son buenos o malos, y hacen pasar un líquido verdoso con penetrante olor a aceituna - en las antípodas de un buen aceite- por oliva, o rellenan la máquina espresso con café torrado de supermercado, que vale la mitad que el café en grano tostado. Si el lugar ahorra en estos ítems, es probable que ahorre en todo lo demás. En la carne de la empanada, en los rellenos de la lasagna, en la calidad de los huevos. No ignoramos que un restaurante debe hacer un equilibrio entre costo y calidad. Pero si la balanza apunta solo al costo, mejor evitarlo. 4. Baño sucio, cocina inmunda En muchos de los restaurantes de moda los baños tienen una estética y una decoración que sorprende por su buen gusto. Pero, curiosamente, sorprenden también por su falta de higiene. Si los baños son un asco, no cuesta demasiado imaginar como será la cocina. 5. A mayor mayor glamour, peor comida Suena absurdo, pero es una fija: los lugares con exceso de diseño e inversión, así como los que tienen ubicaciones estratégicas, suelen ser malos. Debería ser al revés, hasta podrían marcar el rumbo gastronómico de la ciudad. Pero no. Con honrosas excepciones, la mayoría parece conformarse con la estética y la ubicación para despreocuparse por la comida. Esto aplica especialmente a los restaurantes de Palermo. 6. El pan lo dice todo No todo restaurante puede hacer su pan casero, pues tener un panadero propio, comprar los ingredientes y encender los hornos temprano implica un alto costo. Pero de allí a ofrecer pan berreta hay un mar de distancia. Si la calidad del pan deja mucho que desear, lo que viene será peor
Jorge Rial fue durísmo con Daniel Tognetti en Ciudad GotiK, el programa radial que tiene el conductor de Intrusos. La muerte de Jazmín De Grazia reavivó una pelea que ya venía de varios años atrás. "Se cortó la luz, no tenía tele y entonces me contaban por Twitter lo que decía Tontognetti (sic) en Duro de Domar sobre nosotros", disparó Rial. Y continuó:“Es la mascota oficial del gobierno. Yo le digo Tontognetti". Además, Rial agregó: “El novio de Jazmín De Grazia confirmó que le había dolido el despido injustificado de Duro de Domar. Entonces me contaron que para tapar su cagad…, en ese programa pusieron lo mío con Juan Castro. Y nosotros fuimos los únicos que contamos la verdad de Juan Castro”. Por último, el conductor fue más allá: "Tontognetti le hizo la cámara oculta a Beatriz Salomón y huyó como un cobarde, dejando a sus compañeros. Después le hizo juicio a Pergolini, quien le dio de comer durante años", cerró.