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RUMBO A OCTUBRE LOS QUE QUIEREN GOBERNAR : ELECCIONES EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Francisco de Narváez: el millonario que saltó del PJ a candidato de Macri Es colombiano nacionalizado. Pasó del menemismo al PJ anti-K. Se postula con el primo de Macri. María Seoane [email protected] Fue el primer extranjero en llegar a diputado nacional. Ocurrió en el 2005, por la provincia de Buenos Aires y de la mano del peronismo. Esa no fue la única originalidad de este empresario que se define a sí mismo como "un agitador" y cuya frase preferida, tatuada en su cuerpo, es "crisis es oportunidad", inscripción realizada en los años en que casi pierde lo que creía amar y también la vida por mano propia. Se quiso suicidar en 1992 en una habitación de un hotel 5 estrellas. La pasión por sus hijos y por la política parecen haber sido una puerta de salida. Francisco de Narváez Steuer, más conocido como "El Colorado" tuvo un derrotero político zigzagueante como son las búsquedas del poder. Se nacionalizó en 1983 para votar por Raúl Alfonsín; luego, inició su carrera política junto a Mauricio Macri, luego se enroló con Carlos Menem y más tarde aplaudió el ascenso de Kirchner. Ascendió al Congreso de la mano de Eduardo Duhalde y, finalmente, cuando se distanció de Roberto Lavagna, volvió— o tal vez nunca se fue— al lugar donde había comenzado por negocios, ideas y procedencia social, el PRO de los Macri. Va en la fórmula a candidato a gobernador bonaerense con Jorge, el primo de Mauricio. Es un punto de llegada que tiene, en sus espaldas, la laboriosidad política y la inversión de recursos del "colorado" que ya llevaba recorridos, con su avión Cessna y su camioneta blindada, 60 pueblos de la provincia de Buenos Aires en una campaña centrada en su figura. Conocido por su "billetera generosa y codiciada" para proyectos políticos, sociales y culturales desplegados en fundaciones y otros centros comunitarios —con una fortuna que ascendería a 500 millones de dólares—, deportista casi fanático, la historia de De Narváez es poco conocida. Su abuelo materno, Carlos Steuer era dueño desde 1933 del pequeño negocio Casa Te-Ta ("tía" en checo), una tienda con regalos para niños. El local estaba pegado a la catedral de San Vito, en la bella Praga, en Checoslovaquia. Asociado a su compatriota y amigo Federico Deutsch, se extendieron a Rumania y Yugoslavia bajo ese nombre. La expansión del negocio duró hasta las vísperas de la Segunda Guerra. Los Steuer huyeron e hicieron una escala en Colombia. Luego desembarcaron en la Argentina en 1939. En 1946, junto con Deutsch, Carlos Steuer inauguró Casa Tía en Buenos Aires. Los años del peronismo fueron pródigos para el impulso al consumo y para esa tienda, que atendía sobre todo las necesidades de obreros y de la clase media. La clase alta compraba en Harrod's o en Europa. Lo cierto es que De Narváez pudo haber nacido argentino pero nació en Bogotá en setiembre de 1953 porque Doris Steuer se casó con Juan de Narváez, un colombiano dedicado al negocio del café. Tuvieron cuatro hijos, entre ellos Francisco, que no sólo heredó la admiración por Perón. También, el huevo de oro puesto por su abuelo, que le tocará reproducir. Sus padres se instalaron en Buenos Aires cuando tenía tres años; realizó el primario y parte del secundario, que no completó, en el selecto Cardenal Newman— donde también estudió Macri—, y a comienzos de 1981 comenzó como administrativo a formarse en el directorio de Casa Tía. A fines de los 80, inició un camino de control total de la compañía como director general que incluyó una pelea feroz con su hermano, a quien echó del negocio, paso previo para reajustar —en base a no pocos despidos— todo el grupo. Hacia 1992 había concluido su faena. Un año después, se separó de su primera esposa con la que tuvo tres hijos. Al promediar los 90 su fortuna trepó hacia las finanzas, luego de la venta de Casa Tía en controversia con los Deutsch. De Narváez se diversificó y se lo señala como dueño o accionista fuerte de varias empresas: La Rural SA, Aisa, América TV, del diario Ambito Financiero y radio La Red, además de ser parte de fondos de inversión del grupo D&S, un holding de empresas vinculadas a Internet y nuevas tecnologías. Hace unos años, De Narváez volvió a casarse, esta vez con la abogada platense y ex modelo Agustina Ayllón, con quien tiene dos hijos pequeños. En 2003, apoyó con fervor la candidatura presidencial de Menem. Su fracaso lo sublimó, tal vez, en la compra de reliquias del peronismo rematadas en Christies en Roma. Pagó 93 mil dólares por el uniforme militar de Perón y por 148 mil se quedó con su biblioteca. Del peronismo guarda esos objetos, pero también su convicción de que persigue "el capitalismo que acumula y la distribución más equitativa de la riqueza". Ahora, sin embargo, eligió otra trinchera electoral. FUENTE (09/09/2007) De Narváez: el peronismo ca$h Hace pocas semanas se juntaron, en el lujoso Hotel Intercontinental, Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco De Narváez Steuer. Allí anunciaron su proyecto de construir una fuerza de centroderecha de base peronista, apadrinada por Eduardo Duhalde y auspiciada por sectores de la burguesía industrial y campestre. ¿Quién es este valuarte del llamado PROperonismo? El comienzo Los Steuer huyeron de Alemania en los inicios de la segunda guerra, para continuar sus negocios en América Latina. Casa Tía se convertía así en líder del comercio minorista en la Argentina, hasta tener más de 50 locales. Francisco abrazó su pasión por los negocios de chiquito. Dejó sus estudios en el coqueto Cardenal Newman para sumarse a la administración del grupo familiar en plena dictadura. La carrera del ‘Colorado’, como le dicen amigos y alcahuetes, no podía ser tan vertiginosa. Al final de la década del 80 ya se convertía en gerente general de Casa Tía. Francisco a la gerencia, Menem al poder La década del 90 sería terreno fértil para sus negocios. Con la venia de Carlos Menem y la Sociedad Rural, conseguía la cesión del predio de “La Rural” para montar negocios comunes. Al mismo tiempo, comenzaba a liquidar las empresas familiares, con maniobras de vaciamiento y numerosos despidos. La tragedia del avión de Lapa encontraba a De Narváez procesado como parte de su directorio. Sin embargo, su gran obsesión era Casa Tía. Desde la gerencia comenzaba un plan de reestructuración que dejaría 3500 trabajadores en la calle. Modelo de supermercado express, Casa Tía también era modelo de dictadura patronal: la ausencia de representación gremial y precarización eran una norma para sus trabajadores. Pero, como cualquier burgués, ‘el Colorado’ no confunde el desprecio por ‘sus’ trabajadores con un entrañable cariño por los burócratas sindicales. Por eso hoy recibe el apoyo de la CGT Azul y Blanca del gastronómico Barrionuevo, y del dirigente de los mercantiles Julio Ledesma, los gremios a los que han pertenecido gran parte de sus empleados. Para entender lo que siente De Narváez por un trabajador en lucha, basta recordar aquella respuesta al diario Perfil: “Usted fue uno de los pocos que llamó a Sobisch después del asesinato del maestro Fuentealba. ¿Piensa que Sobisch hizo bien en desalojar el puente? Hizo lo que tenía que hacer como funcionario público”. Mano dura en la empresa, y las calles Para convertirse en figura de la derecha, De Narváez tomó la cuestión de la seguridad como caballito de batalla, sumando a oscuros personajes como candidatos y asesores. Como el caso de Ignacio Arcidiácono, que fue candidato a intendente de San Martín por Unión-PRO, y había sido director de inteligencia de la Policía Federal de Córdoba durante la dictadura. Lo mismo que Macri, De Narváez no se molestó con las críticas: sus principales asesores vienen del mismo palo. Como su candidata a diputada y asesora en seguridad, Constanza Guglielmi, hija del represor Alejandro Guglielmi y ex secretaria de Juan Carlos Blumberg. Mucho más influyente es el rol de Juan José Alvarez, integrante de la SIDE durante la dictadura (bajo el seudónimo de Javier Alzaga), y de Alfredo Atanasof, el ministro de Duhalde que dirigió la Masacre de Avellaneda. Hoy Francisco jura que quiere “aniquilar a la delincuencia”. Su última ocurrencia ha sido el Mapa del delito. ¿Para denunciar la inseguridad laboral, algún caso de gatillo fácil, de vaciamiento empresario? Nada de eso, sólo un arma más de la reaccionaria campaña “de la inseguridad”. El agitador busca su oportunidad “Crisis es oportunidad” dice su tatuaje. Luego de vender parte de sus empresas en 1998, De Narváez se dedicó a construir su carrera política. Primero se jugó a la vuelta de Menem en 2003, luego coqueteó con Lavagna, para terminar con Macri en este nuevo proyecto. De Narváez se define: “Un agitador, eso soy”. En los últimos años, para apuntalar su carrera política y sus negocios, se asoció a José Luis Manzano y Carlos Avila en el Grupo América, además de comprar parte de El Cronista y Ambito Financiero. Desde allí fogonea la campaña “contra la inseguridad”. Los más inseguros son –otra vez- los trabajadores de prensa. En América TV ya han realizado varias medidas de fuerza por atraso salarial, y el incumplimiento del convenio colectivo. Francisco de Narváez es hoy el diputado más rico del parlamento, con una declaración jurada por 28.709.880 pesos. Puro verso: las revistas especializadas aseguran que su fortuna no baja de los 200 millones de dólares. Con el cinismo que caracteriza a los capitalistas en plena campaña electoral, Francisco De Narváez dice que “he decidido pasar del ámbito privado a ser un hombre público para intentar que el pueblo sea feliz”. Empresario mediático y terrateniente. Agitador de la mano dura y amigo de ex represores. Enemigo de los trabajadores y los jóvenes pobres: su prontuario nos ahorra los comentarios. Fuente Fotos El disfraz le calza perfecto... Con dos amigazos... La Triple Alianza Patovica de Duhalde Con Lavagna
Menos mal que a Clarin cayo la AFIP, y no la Secretaria de DDHH, o la CIDH, o HIJOS, etc... eso hubiera sido un "operativo intimidatorio" como lo titularon al operativo de AFIP?? estan tan a favor de la democracia?? De paso, en la nota, algo de información acerca de la calidad periodistica de Morales Sola... Y para que vean q soy tan democratico como Clarin, me permito cerrar los comentarios... Puteadas, ideas, conceptos, regalos y besos ---> por MP Los hijos de Ernestina y la Justicia 16-08-2009 / José Pirillo contará ante el juez lo que dice saber acerca de la apropiación presunta. El ex empresario presentó un escrito ante Bergesio el 3 de julio, en el que afirma que fue Héctor Magnetto (CEO del Grupo Clarín) quien personalmente hizo las gestiones para que el dictador “Videla le consiguiera los chicos”. por RUBÉN PEREYRA Editor de Política de BAE Esta semana tendrá lugar una audiencia que en cualquier otro país sería tapa de todos los diarios. Acá pasará seguramente inadvertida para el gran público, porque el diario de mayor tirada, uno de los canales de noticias más importantes y un canal de aire líder en audiencia se encargarán de no informarla, o sea, de desinformar. Este miércoles 19 declarará ante el juez Conrado Bergesio, juez federal de San Isidro, el ex dueño del diario La Razón, José Pirillo, quien hace unos meses recurrió a Abuelas de Plaza de Mayo para decir que tenía información sobre Marcela y Felipe, los hijos de Ernestina Herrera de Noble. En Abuelas le recomendaron a Pirillo que lo que tuviera que contar lo hiciera en la Justicia. El ex empresario, entonces, presentó un escrito ante Bergesio el 3 de julio, en el que afirma que fue Héctor Magnetto (CEO del Grupo Clarín) quien personalmente hizo las gestiones para que el dictador “Videla le consiguiera los chicos”. Cabe recordar que tanto Pirillo (La Razón) como Magnetto (Clarín) integraban junto con La Nación y el Estado el directorio de Papel Prensa. Fue en el año ’85 que Magnetto le pidió a Pirillo que bajara el tono de los artículos periodísticos que en La Razón hablaban de derechos humanos, desaparecidos e hijos apropiados. Y fue en esa ocasión que le habría manifestado que él personalmente hizo las gestiones ante la dictadura para que dos chicos apropiados fueran a parar y a crecer en la casa de una de las personas más influyentes del país. Cuentan los periodistas que pasaron por la redacción de Clarín en los años ’80 que todas las informaciones que tenían que ver con esa temática eran supervisadas especialmente por Joaquín Morales Solá, en ese entonces uno de los hombres más importantes en la dirección periodística del matutino. Precisamente fue Morales Solá quien, en ocasión de la detención de Ernestina Herrera de Noble, el 19 de diciembre de 2002, editorializó en La Nación: “Una noche fría de ese tiempo ingrato, la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, nos sorprendió con el relato de la adopción de sus hijos. Había también lágrimas, muchas lágrimas, en sus ojos, pero correspondían a las emociones que despierta la alegría. (…) Más de 25 años después, la señora de Noble sigue llorando por esos hijos. Su detención dispara una primera injusticia: una madre no debería ser detenida sólo por serlo”. Hay lealtades que no cambian. Alcanza con estar, siempre, contra la verdad. La historia de la adopción que cuenta Morales Solá es, en realidad, una historia cargada de inexactitudes que bien relata el periodista Pablo Llonto en su libro La Noble Ernestina. Partidas adulteradas, fechas cambiadas, números que no concuerdan, toda una serie de inexactitudes que llevaron a Marquevich a procesar a la viuda de Noble por falsificación de la adopción de sus hijos Marcela y Felipe. Llonto es, además, el abogado que representa a la familia Lanuscou-Miranda, que sospecha que Marcela puede ser, en realidad, hija de militantes montoneros muertos por el Ejército en un operativo que la prensa de la época informó así: “Mueren cinco subversivos en un operativo antisubversivo”. Los “cinco subversivos” eran Lanuscou, Miranda y sus tres hijos de 6 y 4 años, y seis meses. La menor era Matilde. Se sospecha que ella podría ser Marcela. Lo que cuenta Ernestina Herrera respecto de la adopción es la siguiente: se encontró a la nena en el jardín de su casa, se la quedó, siete días después fue al juzgado a decir que quería adoptarla. Justo en el juzgado había otra madre que quería dar en adopción a su bebé porque no podía mantenerlo. La historia es tan inverosímil como las pruebas que aportó para probarlo: un jardinero que habría visto la caja en que estaba la nena que resultó ser chofer del diario y una madre cuya identidad no pudo probarse (se recuerda que el trámite se hizo en la Justicia) y de quien se aporta un DNI que en realidad pertenece a un hombre. Tras el fallo de la Corte Suprema conocido esta semana, la justicia podría ordenar allanamientos que, sin llegar a la extracción compulsiva de sangre, puedan identificar el ADN, como cabellos y cepillos de dientes. Bergesio podría ordenar estos allanamientos en el hogar de la Noble. Claro que exponiéndose al ataque furibundo del multimedios. Lo que se busca desde Abuelas de Plaza de Mayo es que se haga la extracción de sangre y se coteje con el banco de datos genéticos, no sólo con las de las dos familias que hoy sospechan que Marcela y Felipe podrían ser hijos de desaparecidos como pretende la viuda de Noble. Pero antes de todo eso, Bergesio deberá tomar declaración a Pirillo. Y hasta podría ordenar, como pide Abuelas de Plaza de Mayo, un careo entre Magnetto y Pirillo, cuyo resultado podría complicar al CEO de Clarín, que ya declaró en la Justicia que no sabía nada del tema. Pirillo tampoco quiere complicaciones y dice que ahora cuenta su verdad por una simple razón: “No quiero terminar como Julio López”. Retrato de familia: Ernestina, Marcela y Felipe. Pirillo habla de un acuerdo con Jorge Rafael Videla. Fuente: http://www.elargentino.com/nota-53979-Los-hijos-de-Ernestina-y-la-Justicia.html

The Beatles - The Solo Years PDF | English | 15.73 Mb Los distintos caminos elegidos por los 4 genios de Liverpool, luego de la separación de la banda mas grande de todos los tiempos, en un PDF con imagenes muy buenas... y en inglés... (ACA tienen un diccionario ingles/español online que les puede ayudar) Click en el logo para descargar! Fuente: magesy

Buscando uno de los libros q posteo me encontre con una gran coleccion en DD de los libros de Joe Pass... además una yapa metalera... The Joe Pass Method Click en la imagen para descargar! Joe Pass on Guitar - All The Things You Are (mp3 + Tab) Click en la imagen para descargar! The Genius of Joe Pass Click en la imagen para descargar! Joe Pass Chord Solos Click en la imagen para descargar! Joe Pass - Guitar Chords Click en la imagen para descargar! Joe Pass Guitar Method - The Red Book Jazz Theory Click en la imagen para descargar! Yapa John Petrucci - Rock Discipline Click en la imagen para descargar! Fuente: http://zion.ajd.czest.pl/~i35574/
Un monton de Ebooks!!! Aca les dejo una pagina para q se descarguen unos cuantos libritos y alimenten el alma... http://ebooks.noctis.com.ar/archivos/ Ejemplos: Autores Argentinos (Cortazar, Borges, Storni) Isaac Asimov Bukowski Shakespeare
La burocracia/1 En tiempos de la dictadura militar, a mediados de 1973, un preso político uruguayo, Juan José Noueched, sufrió una sanción de cinco días: cinco días sin visita ni recreo, cinco días sin nada, por violación del reglamento. Desde el punto de vista del capitán que le aplicó la sanción, el reglamento no dejaba lugar a dudas. El reglamento establecía claramente que los presos debían caminar en fila y con ambas manos en la espalda. Noueched había sido castigado por poner una sola mano en la espalda. Notieched era manco. Había caído preso en dos etapas. Primero había caído su brazo. Después, él. El brazo cayó en Montevideo. Noueched venía escapando a todo correr cuando el policía que lo perseguía alcanzó a pegarle un manotón, le gritó: ¡Dése preso! y se quedó con el brazo en la mano. El resto de Noueched cayó un ańo y medio después, en Paysandú. En la cárcel, Noueched quiso recuperar su brazo perdido: - Haga una solicitud -le dijeron. Él explicó que no tenía lápiz: - Haga una solicitud de lápiz - le dijeron. Entonces tuvo lápiz, pero no tenía papel: - Haga una solicitud de papel - le dijeron. Cuando por fin tuvo lápiz y papel, formuló su solicitud de brazo. Al tiempo, le contestaron. Que no. No se podía: el brazo estaba en otro expediente. A él lo había procesado la justicia militar. Al brazo, la justicia civil. La burocracia/2 El Tito Sclavo pudo ver y transcribir algunos partes oficiales de la cárcel llamada Libertad, en los ańos de la dictadura uruguaya. Son actas de castigo: se condena a calabozo solitario a los presos que han cometido el delito de dibujar pájaros, o parejas, o mujeres embarazadas, o que han sido sorprendidos usando una toalla estampada de flores. Un preso, cuya cabeza estaba, como todas, rapada a cero, fue castigado por entrar despeinado al comedor. Otro, por sacar la cabeza por abajo de la puerta, aunque bajo la puerta había un milímetro de luz. Hubo calabozo solitario para un preso que pretendió familiarizarse con un perro de guerra, y para otro que insultó a un perro integrante de las Fuerzas Armadas. Otro fue sancionado porque ladró como un perro sin razón Justificada. La burocracia/3 Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla. En medio del patio de ese cuartel, había un banquito. junto al banquito, un soldado hacía guardia. Nadie sabía por qué se hacía la guardia del banquito. La guardia se hacía porque se hacía, noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si así se hacía, y siempre se había hecho, por algo sería. Y así siguió siendo hasta que alguien, no sé qué general o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar, se supo. Hacía treinta y un ańos, dos meses y cuatro días, un oficial había mandado montar guardia junto al banquito, que estaba recién pintado, para que a nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca. DESCARGA EL LIBRO COMPLETO! FUENTE
Eduardo Galeano - El libro de los Abrazos DESCARGA! Fuente: http://ebooks.noctis.com.ar/archivos/
Para invitar a esa persona que amas (u odias) a una cena romantica y unica!Y a vos, odiosa, te espero... ENTRADABERENJENAS CON QUESOCaracterísticasAlimentos Base: Berenjenas Dificultad: Fácil Tiempo preparación: 60 min. Comensales: 4 Ingredientes2 berenjenas 1 cebolla 1 zanahoria 1 tomate 1 pimiento verde 4 dientes de ajo 200 gr. de bacon 250 gr. de queso tierno que se funda bien Aceite Sal Pimienta negra Comino en polvo PreparaciónAbrid las berenjenas por la mitad y vaciad la pulpa dejando 1/2 cm. tan solo con la piel. Calentad el horno a temperatura media. En una bandeja resistente al calor, poned las berenjenas con la parte abierta hacia arriba y envueltas por debajo con papel de aluminio de manera que se sostengan. Rociad con aceite la parte superior (o mejor: pintadlas con un pincel untado en aceite). Picad la pulpa de las berenjenas. Picad los dientes de ajo finamente. Lo mismo con la cebolla. Limpiad y picad finamente la zanahoria. Quitadle las semillas al pimiento verde y picadlo también. Trocead el tomate. Se fríe todo esto junto con el bacon cortado en trozos pequeños.El orden puede ser indiferente: primero el bacon con poco aceite, de modo que se fría en su propia grasa y que quede bien doradito. Sacáis el bacon de la sartén y lo reserváis en un plato aparte. A continuación, añadís mas aceite y freís los dientes de ajo. Seguidamente, añadís la cebolla, el pimiento verde y la zanahoria. Cuando ésta última empiece a reblandecerse, añadís la pulpa de las berenjenas y cuando ésta se haya deshecho, el tomate y el bacon de nuevo. Dejad que se deshaga el tomate y añadís la sal, la pimienta negra y el comino según vuestro gusto. Todo esto a fuego medio/lento.Mientras tanto, las berenjenas se habrán ido reblandeciendo en el horno (conviene vigilarlas de vez en cuando mientras se hace todo lo anterior y sacarlas si vemos que van demasiado deprisa). Si no las hemos sacado antes, lo hacemos ahora y las rellenamos con el engrudo de la sartén. Ponemos por encima el queso cortado y lo devolvemos todo al horno que estará en posición de gratinar. Cuando el queso se haya fundido y esté dorándose es el momento de sacarlas, llevarlas a la mesa y comerlas antes de que se enfríen.PRIMER PLATOCARPACCIO DE SOLOMILLO DE TERNERA CaracterísticasAlimentos Base: Ternera Dificultad: Muy fácil Tiempo preparación: 60 min. Comensales 4 Estacionalidad: Ingredientes500 gr. de solomillo de ternera100 gr. de queso parmesano rallado o en virutas4 cucharadas de aceite de oliva1 limón1 trufa pequeñaSalPimienta PreparaciónDejar la carne durante media hora en el congelador. Sacarla y cortarla en filetes finísimos. Tras esto, colocarlos en una fuente.Por otro lado, preparar una salsa batiendo el aceite con el zumo de medio limón, sal y pimienta. Verterla sobre la carne, espolvorearla con el queso parmesano y decorar con la trufa cortada en láminas finas. A tener en cuentaPresentación: Este plato se sirve inmediatamente después de su preparación. SEGUNDO PLATOTALLARINES A LA CARBONARACaracterísticasAlimentos Base: Tallarín Dificultad: Fácil Tiempo preparación: 20 min. Comensales 4 Ingredientes500 g tallarines200 g de bacon en tiras150 g de champiñones500 cl nata líquida200 g queso manchego4 huevosAceiteSal y pimienta PreparaciónHervir los tallarines en abundante agua con sal y un chorrito de aceite.Poner el bacon en una sartén (sin aceite) y cuando empiece a dorarse añadir los champiñones lavados y cortados en lonchas finas.Mezclamos en un bol: la nata, los huevos, el queso rallado y salpimentar.Cuando la pasta esté "al dente" escurrir y añadir el sofrito de bacon y champiñón, mezclar bien e incorporar la salsa de nata. Poner al fuego unos dos minutos para que cuaje el huevo. Servir muy caliente. POSTRETIRAMISÚCaracterísticasAlimentos Base: Queso Dificultad: Fácil Tiempo preparación: 40 min. Comensales:4 Ingredientes3 yemas 50 gr. de azúcar fino 250 gr. de queso mascarpone 2 claras 150 ml. de café fuerte 3 cucharadas de ron negro 50 gr. chocolate amargo 24 galletas PreparaciónEn un bol pon las yemas y el azúcar y bate hasta conseguir una crema pálida y espumosa. En otro bol pon el queso y ablándalo con una cuchara hasta que quede cremoso añadiendo poco a poco la crema de las yemas y cuando la mezcla esté homogénea, añade las claras batidas a punto de nieve. Hazlo con cuidado para no dejar escapar todo el aire que le has incorporado.En un plato hondo pon el café y el ron. Ten a mano las copas donde vayas a servir y alterna con una capa de galletas untadas en el café, un poco de la crema del queso, un poco de chocolate rallado, más crema, etc., acabando con chocolate rallado. Refrigera hasta la hora de servir.Y nada mejor que acompañar todo esto con una buena bebida afrodisiaca...VINO PERFUMADO CON NUEZ MOSCADAIngredientes: - 3 pellizcos de nuez moscada rallada - Un poco de corteza de naranja - Un vasito de vino perfumado A la Nuez Moscada, se le atribuye el poder de favorecer la erección. Preparación: Para hacer el elixir, se añade la nuez moscada rallada al vino perfumado (caliente), y luego se agrega la corteza de naranja. FUENTE IFUENTE II
The Best of Rolling Stones (Band Score) 158 page pdf - 9.8MB Full Band Tabs (Vocal, Guitars, Bass, Keyboard, Drum and any other instrument used) Contains: Tell Me (You're Coming Back) Route 66 Carol Paint It Black (I Can't Get No) Satisfaction Get Off Of My Cloud Street Fighting Man Jumpin' Jack Flash Honky Tonk Woman Gimme Shelter Let It Bleed Sympathy For The Devil Brown Sugar Tumbling Dice Angie Let's Spend The Night Together Time Is On My Side Harlem Shuffle Pass: magesy

Tetas por Hernan Casciari Tengo infinidad de recuerdos infantiles alrededor del tema. Elijo uno al azar. Una vez, en un recreo, alguien notó que yo tenía tetas. Y otro, que estaba en el mismo grupo, dijo: “Tenés suerte, Gordo, podés tocar una teta cuando quieras”. Me lo dijo de verdad, no era un chiste. Esa mañana yo tenía siete años y estaba enamorado de Paola Soto. A la noche me miré al espejo y me pregunté cómo era posible tener más tetas que el amor de mi vida. No me pareció bueno experimentar el romanticismo en desventaja. Aunque hubiera podido, jamás utilicé el sobrepeso como arma arrojadiza. Ni el panzazo al adversario distraído, ni arrojarme encima del enemigo y asfixiarlo. Con el tiempo, en cambio, me convertí en comediante. Desarrollé la ironía y la autocrítica. Me reía de mí mismo —con enorme esfuerzo— y logré ser un gran observador del defecto ajeno. Encontraba fallos en todo el mundo. En todos menos en Paola Soto, que era perfecta. Paola Soto no tenía tetas, pero tampoco le hacían falta. Tenía algo mucho más sutil: tenía, para mi gusto, la mejor risa de la escuela. Su felicidad obraba con el mismo retraso que el trueno y el relámpago. En la tormenta, primero aparece el destello y un rato después llega el estruendo. En la risa de Paola Soto, primero le subían los colores a la cara, de un rojo íntimo, y después le explotaba la boca de alegría. Yo no podía sostener la vista cuando ella se reía, en grupo de tres o cuatro, con sus amigas del recreo. Además, tenía la virtud de reírse poco, y nunca porque sí; no regalaba esa magia a cualquiera. Yo no la podía hacer reír, estaba minusválido de sus dientes. No la podía hacer reír porque venía mal acostumbrado desde la cuna. En casa y en el barrio divertía a todos con cualquier morisqueta de nene gordo. Hasta los cinco años provocar la risa ajena era tan sencillo como bajarse medio tarro de dulce de leche. La infancia en general es fácil para el comediante; los padres son críticos muy parciales y cualquier idiotez es bien recibida. Yo era Jerry Lewis en el hogar, y también en el jardín de infantes. Pero entonces empecé la escuela primaria y todo cambió. Apareció Paola Soto, me topé con el amor despiadado, con el dolor de panza. Me topé con la dificultad de su risa. A Paola Soto mis morisquetas no le hacían ninguna gracia. Existe un documento fotográfico, que alguna vez mostré en Orsai por otras razones, y que ahora me sirve para que ustedes le pongan rostro a la que ella era entonces, y también al que yo era: Yo podía ponerme bizco en su presencia, imitar el sonido de un barco que zarpa o dar vueltas de carnero sin manos. Con cualquiera de mis rutinas lograba desmayar de risa a mis compañeros de primer grado, pero Paola se mantenía impasible y lejana, como en la foto. La señorita Norma tampoco se reía de mis idioteces, pero yo no estaba enamorado de la señorita Norma y me importaba muy poco su indiferencia de magisterio. Solamente me importaba Paola Soto. Cuando acabó el año, mis padres y los de ella (que eran amigos) nos cambiaron de colegio. Paola y yo, de golpe, nos vimos en escuela desconocida y con compañeros nuevos. Sólo a ella conocía yo en ese mundo de delantales blancos, y ella a nadie más que a mí. En ese otro mundo de la Escuela Normal, los primeros recreos fueron los mejores de mi vida. Paola, sin amigas, solamente se acercaba a mí para conversar. Fueron semanas intensas, en las que a veces lograba sacarle una media sonrisa con palabras, con frases muy esforzadas. Eran muecas brevísimas y enseguida ella volvía a ensimismarse. De todos modos, esas milésimas de segundo con dientes blancos funcionaban en mí como un fogonazo de luz. Entendí, por primera vez, que debía trabajar mejor los argumentos. Entendí también que lo mío no era el humor gestual. Supe que, para hacer reír a Paola Soto, había que esforzarse. Solamente seis recreos me llevó saber que aquel sería el único esfuerzo que estaba dispuesto a hacer en la vida. Si me hubiera enamorado de otra, de la Colorada Giacoy por ejemplo, o de Pablo Santoro, hoy no sería humorista. También ayudó que desde los siete años tuve tetas. Porque esa es la otra parte del cuento: cuando cambiamos de escuela, los chicos nuevos descubrieron algo que los antiguos no habían sabido ver. —Tenés suerte, Gordo, podés tocar una teta cuando quieras —me dijo Bugarín un día, y los demás asintieron con mezcla de respeto y asombro. (Juan José Bugarín fue el Rodrigo de Triana de mis tetas. El primero que las vio, el que dio la voz de alerta.) Igual que los reos de las tres carabelas, mis nuevos compañeros, los que más tarde iban a ser mis amigos, se desesperaban por ver una teta, por tocarla, por acariciar la suavidad tersa de una carne humana acabada en pezón. Y yo estaba ahí, turgente, en el tercer banco de las posibilidades de todos. Disponible, amistoso, unisex. Entonces supe que lo mío sería la risa afilada o sería el escarnio. No había opciones. Tenía que ser gracioso, punzante, certero, o tenía que dejarme manosear en los baños hasta el final de la secundaria. La decisión era trascendente, porque de ninguno de los dos caminos se puede regresar jamás. Por eso la primera vez que Diego Caprio me hizo una propuesta de canje fue, posiblemente, el momento más importante de mi infancia. No lo supe entonces: lo sé ahora. —Si me dejás que te toque una teta —me dijo—, te doy este sánguche. No era una amenaza, y eso hablaba bien de Diego Caprio. Tampoco era un ofrecimiento menor, y eso hablaba bien de mí. No me proponía una trompada ni un chicle. Me ofrecía un sánguche enorme a las diez de la mañana. De algún modo confuso, la propuesta me halagó. Mis tetas, aunque anacrónicas, valían un sánguche precioso, un ejemplar único: el sol de la mañana hacía brillar la costra del pebete, y por los bordes se escapaban dos fetas de jamón mucho más grandes que los panes. —Tiene una sola mordida —dijo Diego Caprio. También eran mis primeros días en segundo grado, y en un colegio nuevo. Era, casi, la primera vez que alguien me daba conversación en el recreo a excepción de Paola Soto. —Te la toco por arriba de la remera, dale —dijo Diego Caprio. Paola Soto pasaba por la galería en ese momento; caminaba sola, como siempre, concentrada en sus cosas, un poco flotando. Quizás escuchó la propuesta indecente que me hacía Diego Caprio. Y quizás por eso ahora se detenía y fingía sentarse, o atarse los cordones, para escuchar mejor. —Cuento hasta tres y te la suelto —insistió Diego Caprio. Desarrollar la comicidad es importante cuando tenés tetas, y también cuando estás enamorado. El humor no es una elección, ni siquiera es una llamada, ni una señal; tampoco un talento. Cuando tenés tetas, el humor es sobrevivir. —Si me traés almóndigas —le dije— me podés agarrar el pito. No fue un gran chiste, es cierto, pero a esa edad la palabra almóndigas funciona; no sé bien por qué. Diego Caprio sonrió y se olvidó del canje. Sonrió y me convidó la mitad del sánguche sin pedirme nada a cambio. Al día siguiente volvería al ataque, pero yo entonces sabría cómo distraerlo con la palabra bayonesa, con la palabra muñuelo. Con nuevos argumentos eficaces. Pero eso no es lo más importante de este recuerdo. También pasó algo que yo no esperaba. Cuando dije almóndigas y dije pito, en ese retruque infantil tan básico, Paola Soto bajó la vista, se puso colorada de vergüenza y después rió, con la boca enorme, iluminando el patio. Fue la primera vez que la hice reír a carcajadas. Si no hubiera ocurrido aquello, posiblemente hoy sería un escritor serio. O un travesti serio. Si no decía lo correcto, si no sacaba un chiste de alguna parte, a los dos minutos alguien me estaría manoseando en un baño y ahora, ante ustedes, tendría que estar contando esa humillación. Tuve suerte. O quizás hayan sido reflejos. No tengo idea. Pero si en todo lo que escribo —melodramas incluidos—, no puedo dejar de meter un chiste pavo, es porque durante media década quise hacer reír a Paola Soto. Después me fui a caminar por la galería con Diego Caprio, y con mi medio sánguche gratis, pero seguí mirando a Paola Soto un rato, un rato largo. A veces la miro, y ya pasaron treinta años. Escribir esta historia es volver a mirarla de reojo. Ella sigue ahí sentada, al costado de la galería, roja de vergüenza. Por suerte, no para de reírse. FUENTE