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HISTORIA DE LOS HOSPITALES GENERALES EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES Es de verdad muy interesante, si tenes ganas de conocer algo de historia y tenes un poco de tiempo, leelo que esta muy bueno!!!! Hospital Aeronáutico Central Ventura de la Vega 3697 49119261 Historia del Hospital La historia reconoce como antecedente del actual Hospital al Hospital Regional Tecnológico Beato Roque González del Ministerio del Salud Pública, que fuera transferido al entonces Ministerio de Aeronáutica el 4 de febrero de 1953, bajo la denominación de Hospital Aeronáutico Central. En aquel entonces sólo existía la planta baja y dos subsuelos. Sobre esa base se reformuló y se construyó en corto tiempo lo que es hoy el Hospital, inaugurado el 19 de octubre de1954. El edificio inaugurado constaba originalmente con la siguiente distribución: en el segundo subsuelo, sala de máquinas; en el primer subsuelo, servicios de lavado, secado y planchado, la cocina, depósitos y laboratorios provisorios; en la planta baja consultorios externos, administración y capilla; en el primer piso, dirección, odontología y restantes consultorios externos; en el segundo piso, internación de traumatología, radiología y fisioterapia; en el tercer piso, servicio de hombres, con sus dependencias de cirugía, clínica y subespecialidades; en el cuarto, servicio de mujeres, con las mismas dependencias que el tercero; en el quinto, servicio de niños, nursery y obstetricia; en el sexto, internación del Personal Militar Superior; en el séptimo piso, internación de Personal Civil Superior; en el octavo, la planta técnica con cuatro quirófanos, cada uno con sala de anestesia y de rayos, tres salas de partos y una sala de traumatología quirúrgica, con sus correspondientes salas de yesos y de rayos; en el noveno piso, finalmente, el casino de oficiales, departamento de director y departamentos de las Hermanas de la Caridad. En aquellas épocas el equipamiento médico representó el más moderno de América Latina, contando entre otros con sistema de circuito cerrado de televisión color para docencia quirúrgica con emisión directa desde el quirófano, elemento que permitió el desarrollo de las sesiones quirúrgicas del Congreso Internacional de Urología realizado en Buenos Aires en 1956. Destacándose también el sector para tratamiento con balneoterapia de pacientes quemados. Para el confort de los pacientes se utilizaba una "almohadilla parlante" que conectada a la cabecera de la cama permitía la audición de dos canales de música y otro de radio local. Hospital Alvarez Aranguren 2701 46116666 Historia del Hospital Siendo Director General de la Asistencia Pública, el Dr. Telémaco Susini e intendente de la Ciudad de Buenos Aires, el Sr. Francisco Alcovendas, se creó en el año 1897 por iniciativa del primero, el HOSPITAL VECINAL DE FLORES; esto ocurría por el mes de Enero de 1897. La calle San Pedrito 43 fue su primer solar; el Dr. Arturo Balbastro su primer Director. Tres practicantes, una partera, dos enfermeros, un encargado de farmacia, un mucamo y un cocinero formaban su plantel. El hecho destacable fue que el vecindario, con su esfuerzo, donó la mayor parte del mobiliario y su menaje. Durante el mes de Noviembre de 1897, le tocó asumir la Dirección del Hospital al Dr. Juan F. Aranguren, después de un episodio que terminó con el asesinato del Dr. Balbastro. Empezaron entonces a esbozarse los primeros intentos de su organización asistencial, con 2 salas de doce camas (8 para hombres y 4 para mujeres) y un consultorio odontológico. Tres años después se trasladó al solar de la calle Camacuá 68 y se lo proveyó entonces de la primera ambulancia que tuvo la zona oeste de la Capital Federal. Esta ambulancia fue facilitada con carácter precario por la Sanidad Militar, ante los numerosos "casos de insolación" que según se dijera en la época, azotaron la zona. Al año siguiente, 1901, ocupa definitivamente el solar actual. Es interesante destacar que previamente a la instalación del Hospital en la calle San Pedrito, y por sugerencia del Dr. Juan B. Señorans, Director de la Asistencia Pública, el Concejal Dr. Nicolás P. Berutti presentó un proyecto para que se adquiriera un terreno y levantara en él un Hospital con capacidad para 150 camas. Informado favorablemente por el Dr. Señorans se aconsejó, además, que se adoptara el tipo de construcción del Hospital Pirovano; el solar que se adquirió estaba delimitado por las calles San Eduardo, Bolivia, Condarco y Morón. Se pagó por él la suma de 26.000 (veintiséis mil) pesos, empezándose la obra a mediados de 1897. En los primeros meses de 1901, la Municipalidad compró en 31.000 pesos la manzana circundada por las calles San Eduardo, Terrada, Morón y Condarco, que se agregó al terreno anteriormente adquirido. Fueron los principales animadores para que la inauguración se efectuara el Intendente Sr. M. Zorrilla, el Dr. Susini (entonces Concejal) y una comisión de vecinos quienes con el esfuerzo de otros vecinos proveyeron de gran cantidad de camas completamente equipadas. Siendo las 3 de la tarde del día 16 de mayo de 1901, se inauguró y libró al servicio de la comunidad EL HOSPITAL DE FLORES. Fueron sus primeros médicos de salas (ad honorem) los Dres. Telémaco Susini, Rafael Serrano, Antonio Ibarguren, Julio Hansen, continuando el Dr. Juan F. Aranguren como Director y a la sazón, Cirujano del Hospital. Fue el 12 de Junio de 1911 cuando ingresó al hospital su primer enfermo, Don Agustín Torres. Ocupó la cama número 1 de la sala 7, y al día siguiente se practicó la primera intervención quirúrgica realizada por el Dr. Aranguren. El día 17 de junio de 1901, por moción del Concejal García Fernández, se cambió la denominación del Hospital de Flores por la de Hospital Teodoro Álvarez, y así, en un contínuo progresar, en 1903 el hospital contaba con una capacidad instalada para atender 260 enfermos en internación. El Dr. Teodoro Álvarez, decano de los cirujanos argentinos, nació en Buenos Aires el 9 de noviembre de 1818. En 1830 ingresó a la Facultad de Teología y Derecho Canónico, graduándose en 1839. Pasó luego al Hospital de Hombres. Completó sus estudios médicos en 1843 y fue nombrado Profesor de Nosografía y Clínica Quirúrgica el mismo año. De 1845 datan sus operaciones más importantes: ligadura de la arteria femoral por aneurisma, amputación del cuello de útero en pacientes con cáncer, ligadura de la artera humeral por heridas de la palmar, etc. Durante 44 años desarrolló su acción de cirujano y médico humanista sobre todo. Falleció el 25 de agosto de 1889. Hospital de Agudos Doctor. Cosme Argerich Historia del Hospital El Hospital General de Agudos Dr. Cosme Argerich, fundado en 1897, es uno de los hospitales más antiguos de la ciudad de Buenos Aires, que no nace por un legado hereditario, sino por una verdadera necesidad de los pobladores que se instalaron en la zona del Riachuelo a mediados del siglo XIX. En el barrio de la Boca, al sur de la ciudad, brindó atención por largos años conservando su viejo emplazamiento en la calle Brandsen 555. En 1900 el aumento de la demanda determino la ampliación de esta primera sala de auxilios en un nuevo edificio en Pinzón 546, hasta su actual localización en la calle Pi y Margall y la Av. Alte. Brown. En 1944 el nuevo edificio se transfiere al Ministerio de Obras Públicas. No obstante, la resistencia de los vecinos y la Asociación de Médicos permitieron que apenas un año después se restituyera el destino original del Hospital Argerich para brindar asistencia médica gratuita a su comunidad. http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRH--cZl2boSpFpXZjhj3SfutegrEeXfDvMYFDKQUNm7i33ErJxdw Hospital Churruca Uspallata 3400 49125045 Historia del Hospital Hay que remontarse a los hechos conocidos como “La Semana trágica”, que sucedieron en Buenos Aires allá por el año 1919, cuando obreros de la Compañía de Aceros Pedro Vasena e hijos, comenzaron huelgas en las que reclamaban una reducción de la jornada de 12 horas a 8 horas y un descanso dominical. Los hechos de violencia entre huelguistas y la Policía, no tardaron en desencadenarse. Los intensos enfrentamientos entre policías y huelguistas, dejaron un tendal de heridos y de muertos en las calles. Pero no terminaba allí la cosa, sino que también se enfrentaban en los lugares de curación y de internación, verdaderas batallas campales de camilla a camilla, de cama a cama y usando como escudos a enfermeras y a médicos. Esos eventos llevaron a la necesidad de plantearse la conveniencia de contar la Policía con un hospital propio, para la atención exclusiva del personal policial, por lo que bajo la Jefatura de Policía a cargo del Dr. Elpidio González, comenzó a gestionarse esa idea. Hasta esa fecha, el personal policial y sus familias eran atendidos en nosocomios municipales y en un pequeño sanatorio del Dr. “Caride” contratado por la Policía para intervenciones quirúrgicas en la calle Montes de Oca en Barracas. Los partos eran atendidos en un Centro Asistencial de Callao 324 El Sanatorio Andrés F. Llobet se le ofreció en venta a la Policía. Finalmente se le otorga a Policía un predio en la intersección de Luis María Campos y Dorrego. En realidad se trató solo de una promesa de la Municipalidad, de otorgarle un predio de dos hectáreas entre las calles Luis María Campos y Dorrego, a pocas cuadras del Hospital Militar y frente al edificio que se conoce hoy en día como el “medio rulero”, pegado a las vías del FFCC Bartolomé Mitre. El Jefe de Policía gestionó ante el Ministerio del Interior, que se encomendara a la Comisión Asesora de Asilos y Hospitales la construcción del mismo. El Proyecto original contemplaba la construcción de seis pabellones de tres pisos cada uno y un subsuelo, además de un séptimo pabellón que se destinaría a oficina administrativas y consultorios. A solicitud del Intendente de Buenos Aires, en 1922 el coronel Bortagaray, Jefe de la Policía, renunció a ese terreno que había sido ocupado por un lavadero del Ejército Lo hizo ante la promesa de otro, de mayores dimensiones, pero en el barrio de Caballito … Esto recién se concreta y solo por dos meses en 1934, cuando tomó posesión transitoriamente la Policía del predio… Años más tarde, en ese mismo lugar se levantaría el Hospital Municipal Julio Méndez. En 1932, el Jefe de Policía García, elevó el plan de construcción de un Hospital Policial, proyecto que fue aprobado en 1933. Policía recibe una donación ese año del Dr. Carlos Madariaga e hijos, de 230 mil pesos y otra donación de Pedro Mena de 30.000 $ m/n, destinados a la construcción de una maternidad para el personal policial. (En total 260 mil pesos) A principios de diciembre de 1933, el Comisario Inspector Florencio Heritier, tesorero de la Caja de Socorros, recibe un legado de 20.000 $ m/n instituido por la señora Mercedes Churruca de Maglione (El total sumaba 280.000 pesos) El Comisario Heritier, analizó que en una cláusula del testamento se disponía que una vez satisfechos los gastos testamentarios, el resto se destinaría para la “construcción de un buen y gran hospital a edificarse en la Capital y que llevaría el nombre de su padre Bartolomé Churruca”. La suma 3.000.000$ m/n (Un total acumulado de 3.280.000 pesos) Hospital de Clínicas José de San Martín Av. Córdoba 2351 - 1120 Historia del Hospital Los orígenes del actual Hospital de Clínicas se remontan a 1879, cuando comenzó su construcción. Un año más tarde -y aún sin terminar- fue escenario del conflicto por la federalización de la ciudad de Buenos Aires al funcionar como cuartel de rifleros y hospital de concentración de heridos. Cuando la provincia de Buenos Aires fue vencida por las tropas de la Nación, entregó el edificio a la Facultad de Medicina. Recién el 4 de junio de 1884 se oficializó el traspaso bajo el nombre “Hospital de Buenos Aires”. Más tarde, se lo cambió a “Hospital de Clínicas”. La atención a la comunidad comenzó poco después del conflicto de 1880, momento en que Buenos Aires dejaba de ser una “gran aldea” y se desarrollaba como ciudad capitalina gracias al auge del comercio exterior, el desarrollo agropecuario, la inmigración y la urbanización. Una cantidad importante de pacientes provenían del interior, derivados por médicos egresados de la Facultad de Medicina que guardaban un recuerdo especial de las aptitudes de sus maestros en la medicina, los profesores titulares. El profesor titular era el cono de atracción de las cátedras y de la actividad de las salas del Hospital. Constituía un ejemplo ético a emular por sus estudiantes, quienes lo apoyaban, compartían sus estudios, a veces su mesa, y hasta establecían parentescos por casamientos basados en esa relación de admiración. Importantes hazañas de la medicina tuvieron lugar en los pabellones del Hospital de Clínicas: la primera aplicación de insulina, la descripción de la Enfermedad de Ayerza, el síndrome de Tobías, los síndromes de Castex, el primer cateterismo cardíaco, las primeras residencias médicas, el primer Comité de Ética, la cirugía experimental, las primeras punciones de riñón y las primeras toracotomías. Hospital Durand Díaz Vélez 5044 49825555 Historia del Hospital Carlos Gustavo Durand, nació en la ciudad de Salta, el 21 de Febrero de 1826. -Su padre, el médico francés Jean André Cliarles Durand había actuado en Las Campañas Napoleónicas como Cirujano Mayor, por lo que fue condecorado por Luis XVIII, con la Flor de Lys, en. 1814. Arribado a estas tierras fue designado por Rivadavia médico de Policía, el 11 de Febrero de 1822.-. El año anterior, había figurado entre los firmantes del Acta de Fundación de la Universidad de Buenos Aires el 12 de Agosto, siendo el primer Profesor de Obstetricia de la novel institución. Se lo contó también entre los fundadores de la Academia Nacional de Medicina. Su madre, criolla de la más selecta estirpe porteña - Doña María del Rosario Chavarría - era hermana del que fuera por decreto del presidente Mitre, en 1862 - canonigo de nuestro Cabildo Metropolitano, Presbítero Matías de Chavarría. Carlos Gustavo tuvo dos hermanos menores: Eduardo, cuya trayectoria hemos perdido y Carolina, que permaneció soltera al lado de su hermano mayor hasta sus últimos momentos. Aún siendo niño, se trasladó con su familia a Buenos Aires, donde curso como conspicuo alumno sus estudios secundarios y universitarios, graduándose de médico en 1846.-, versando su tesis sobre el contagio del cólera. Por ese entonces, el Dr. Durand era un apuesto joven de arrogante y magra figura, elevada estatura, nariz fina, mirar profundo, tez notablemente blanca, adornado todo ello, con cuidados bigotes y perilla de corte francés. Minucioso en su vestir, se destacaba por sus modales señoriales, su pausada elocuencia y clara inteligencia. Pronto adquirió fama como obstetra, atendiendo a los más selectos apellidos de la sociedad porteña, a lo que se sumo una vasta actividad de trabajos científicos, que encontraron eco en publicaciones nacionales y extranjeras, de los que merece destacarse, "Adelantos de la Operación Cesárea en la Ciudad de Buenos Aires ". Ocupó varios cargos municipales, como asimismo fue Miembro del Tribunal del Juicio de imprenta, Miembro de la Academia de Medicina y Cirujano Mayor del Ejército. En 1859 fue elegido Diputado Provincial por la campaña de Buenos Aires, alternando con ilustres figuras de la talla de Carlos Tejedor, Emilio Castro, Manuel A. Montes de Oca, Juan A. Cascallares, Jorge Atucha, Marcelino Ugarte, Juan A. Gelly y Obes, Benito Nazar, Jose María 'Bustillo, Santiago Calzadilla, Juan Agustín García, Emillo Agrelo, Jaime Llavallol, Luis María Drago, Mariano Saavedra, Nicanor Alvarellos, y Mariano Castex.. Fue tan destacada su actuación, que en 1865, consolidada definitivamente la Nación, se lo elevó al rango de Senador por la provincia de Buenos Aires, cargo que detentó hasta 1870, descollando como hombre de consulta, especialmente en temas vinculados con la higiene y la salud pública. En septiembre de 1869, a los 43 años de edad, contrajo matrimonio con Amalia Pelliza Pueyrredón, una hermosa joven de 15 años nieta del que fuera Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Al poco tiempo, dos hechos nefastos se asociaron en detrimento de ese matrimonio tan auspiciosamente iniciado: a la muerte de doña Rosario, se agregó una gravísima viruela confluente, que arrasó con la belleza y la tersura del cutis angelical de doña Amalia..Esto determinó que a partir de allí, en la señorial y alegre casona de la calle Del Parque ( hoy Lavalle ) casi esquina Suipacha - donde actualmente se halla el cine,Select Lavalle se operarán cambios fundamentales. Se cerraron las persianas, se corrieron las cortinas, no se permitió que la luz transpusiera los umbrales y se limitaron las visitas a unas pocas familias muy seleccionadas. El Dr. Durand, poseedor de una inmensa fortuna proveniente del ejercicio de su profesión y el legado de su tío, el canónigo Chavarría - y con su carácter proverbialmente comunicativo, se tornó en un ser hosco, taciturno y poco propenso a los gastos de la casa y de la vestimenta. Y a más avanzada edad, nuestro protagonista se enfermó de gravedad y durante su larga dolencia - presuntamente una neumonía complicada - fue asistido solícitamente por su esposa y su hermana, que cumplieron estrictamente las indicaciones del joven médico Dr. 'Nicolás Repetto, lográndose así superar el difícil transe no obstante ello, el episodio dejó huellas físicas y tanto más psíquicas: se volvió aún más agresivo, instituyendo en su hogar un régimen realmente intolerable. A tal punto, que su esposa temerosa por su vida, a mediados de, dlciembre de 1900, abandonó la casa, huyendo a la República Oriental del Uruguay, donde años más tarde murió en la pobreza. Esta actitud de doña Amalia, le valió ser ignorada en el testamento que por ese entonces dictó el Dr. Durand, donde dispuso que sus bienes se destinaran a la construcción de un " Hospital para Hombres” El acta número trescientos noventa y cinco de la Sección Décima Cuarta del Registro, informa que " en la Capital de la República el día 08 de agosto de 1904 a las 10,00 Hs de la mañana, en su domicilio de la calle Lavalle novecientos diez y nueve, según lo que consta en el certificado extendido por el médico Agustín Drago, falleció a raíz de " Uremia " Carlos Durand”. Así se apagó la brillante, azarosa, tormentosa y dramática vida de este benefactor de nuestra Ciudad. Inauguración del Hospital Al fallecer el Dr. Durand, el albacea testamentario don Gabriel Tapia, informó a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires del contenido del legado. Se dispuso entonces, que el Dr., José Penna se ocupara de encontrar un predio acorde en este barrio que contaba solamente con una Estación Sanitaria: la de San Carlos -Norte. El Dr. Penna, notorio higienista, consideró que la quinta de Espeleta era la indicada, siendo adquirida de inmediato, llamándose a licitación para construir un hospital con capacidad para 220 camas y un presupuesto estimado en 700.000.- pesos- Se presentaron 9 proyectos que estuvieron expuestos en la calle Malpú N' 12 y que dieron lugar a diversas controversias. En definitiva, realizando el concurso en 1907, se adjudicó la construcción de la obra al Ingeniero Alfredo R. Buschiazzo. El 20 de junio de 1909 a las 15,30 I-Is., en presencia del Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Mariano Antonio de Espinosa, el Sr. Intendente Municipal, don Manuel guiraldez, sus secretarios, el director de la asistencia Pública, funcionarios, damas y caballeros de la sociedad porteña y vecinos de la zona el albacea testamentario, don Gabriel Tapia y su esposa María Posadas de Tapia - quienes actuaban como padrinos de la ceremonia - se colocó la piedra fundamental del Hospital. El acto finalizó con la entrega de medallas recordatorias las cuales tenían impresas en el anverso la efigie del Dr. Durand y en el reverso una leyenda que decía "Dejó sus bienes para construir el Hospital" .Los trabajos demandaron dos años y tres semanas, lo que motivó una serie de interpelaciones en el Honorable Consejo Deliberante, además de solicitarse un incremento de 50.000.- pesos, destinados a la ejecución de las obras sanitarias. El día 1 8 de marzo de 1912, el albacea testamentario Señor Tapia hizo entrega del hospital a la comuna, siendo Intendente Municipal el Dr. Joaquín S. de Anchorena y Director de la Asistencia Pública el Dr. Horacio Piñero. En este acto, el Sr. Villier Tapia -hijo de don Gabriel y a su vez, inspector de las obras - procedió a entregar las llaves del edificio ( recuerda la anécdota que estas llaves, inmediatamente se perdieron y no volvieron a ser encontradas jamás, como si premonitoriamente este hecho significara que las puertas del Hospital Durand, no se cerrarían " in saecula saeculorum en ( por ) los siglos de los siglos ».A pesar de estar prácticamente terminado, demandó aún un año más y un incremento de 300.000 pesos moneda nacional, completar " las instalaciones de aquel ( se refería al hospital ), con los servicios de luz, calefacción, tanques, mueblaje, etc. con el objeto de librarlo al servicio público. El día 28 de abril de 1913, fue habilitado, recibiendo sus primeros pacientes - todos hombres, por expresa disposición testamentaria del Dr. Durand - provenientes de la estación sanitaria San Carlos Norte. Muy pronto se vio la necesidad de ampliar la atención también a las mujeres. Para ello, se contó con el asesoramiento del Dr. Adrián Beccar Varela y la intervención del Dr. Marcelino Herrera Vega - prestigioso médico y profesor universitario, a la sazón concejal quien obtuvo la autorización para habilitar un servicio de Ginecología y Obstetricia. Hospital Gral. de Agudos Juan A. Fernández Cerviño 3356 - 1425 Tel: 4808-2600/2650 Historia del Hospital Esta centenaria Institución nació en Abril de 1889, como un Sifilicomio Municipal de Mujeres, instalado provisoriamente en una clínica de salud mental, hasta tanto se construyera un edificio más adecuado a esa misión. Hacia fines de siglo XIX se lo conocía como “Hospital del Norte”, y estaba afincado en una zona solitaria y triste del Barrio de Palermo. Con el nacimiento del nuevo siglo, comenzó lentamente a tomar funciones de Hospital General, incorporando primero una maternidad y luego hombres en el servicio de Guardia. Por esa época se cambió su nombre por el epónimo actual, en homenaje a un maestro de la escuela médica argentina, organizador y conductor de la actual Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y de la Academia Nacional de Medicina, ambas de inspiración Rivadaviana, pocos años después de la Revolución de Mayo. Durante los últimos años de la década del 30 y los primeros del 40, y en el mismo predio, se construyó el actual edificio del Hospital, Luego de diversas remodelaciones conformaría la presente Institución de Alta Complejidad, y cabecera de una red de servicios constituida por cuatro Centros de Salud y Acción Comunitaria, Consultorios Barriales y Médicos de Cabecera, en un área programática de más de medio millón de habitantes. Su área de influencia comprende pacientes de otras zonas de nuestra Ciudad, y también de otras jurisdicciones nacionales o aún de otros países. Sus actividades comprenden intervenciones de prevención primaria (promoción y protección de la salud), secundaria (diagnóstico temprano y tratamiento clínico y quirúrgico) y rehabilitación. Sus integrales y complejos servicios incorporan asimismo la Docencia y la Investigación, siendo Hospital Asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y sede de numerosas Cátedras de otras Universidades, y contándose por decenas los trabajos de investigación presentados en eventos o publicados en revistas o libros de las diversas incumbencias y especialidades, a nivel nacional e internacional. Hospital general de Agudos José María Penna Prof. Dr. Pedro Chutro 3380 - 1437 Tel: 4911-5555/3030/2762/8397/7222 Historia del Hospital Contar la historia del Penna es el pago de una deuda afectiva con la institución que nos albergó y con la comunidad en la que nació. La inauguración de la Estación Sanitaria Nueva Pompeya en 1905 marca el origen de la historia del Hospital Penna. Tiene como antecedente, además del crecimiento de la población de la zona, la actitud de priorizar la atención sanitaria derivada de la epidemia de Fiebre Amarilla de 1871; sus víctimas hicieron crecer el Cementerio del Sud, ubicado en Plaza Ameghino, frente al hospital Muñiz. Allí se encuentra el túmulo con los nombres de médicos muertos durante la epidemia, como De la Peña, Muñiz, Roque Pérez, Argerich. Consecuencia transformadora para la ciudad fue la migración de las clases pudientes al norte, perdiendo San Telmo su carácter de barrio residencial. Prácticamente, al comienzo del siglo se completaba la red hospitalaria con que cuenta nuestra ciudad. La emergencia de este conjunto de efectores destinados a tomar a su cargo la satisfacción de las necesidades más apremiantes de la población, es el embrión de lo que será después el Sector Público de Salud. Geográficamente, en la zona se destacaban los Corrales Viejos y la pulpería de la esquina de la avenida Sáenz y Roca. Hacia la calle Caseros se extendía el “barrio de las latas”, era una zona pantanosa e inundable, de terrenos rellenos con basura, con una población de personas humildes y trabajadoras. Vale la pena hacer un esfuerzo de imaginación para representarse mentalmente lo que era la zona en ese entonces: las calles de tierra transitadas por carros y chatas, mal iluminadas a kerosén o gas, el cruce del Riachuelo por el antiguo Puente Alsina, lo que valoriza el gesto de crear la Estación Sanitaria y la silenciosa tarea que desde ese momento realiza el personal asignado: médicos, enfermeras, auxiliares y una categoría para el recuerdo, la de los conductores o cocheros de ambulancia a caballo con las que se hacían los auxilios. El nombre de Parque Patricios se impone en 1904, como lo atestigua la placa sita en Caseros y Monteagudo. Nadie mejor que Homero Manzi para contarnos acerca del barrio y sus calles, quien transformará su evocación en mito a través de los tangos “Sur” y “Barrio de Tango”. La estación cumple con sus objetivos y ya le queda chica al barrio. El 11 de marzo de 1926 se pone la piedra fundamental del Hospital de Nueva Pompeya, y el 22 de diciembre se inauguró con la presencia del Presidente Marcelo Torcuato de Alvear, el intendente y el director del hospital el Dr. Roberto Dalved, entre otros. El 26 de enero de 1927 a las 10:00 horas abre sus puertas y recibe al primer paciente. Contaba con 2 salas con 26 camas cada una, una de ellas de Clínica y la otra de Cirugía, además de los consultorios externos. A un año de su inauguración el hospital comenzó a crecer, a principios del 1928, gracias a donaciones, se construyeron la maternidad y cirugía de mujeres, aparte de urgencias y sala de operaciones, rayos, laboratorio y el pabellón de odontología. Se habilitaron en octubre de dicho año. Se le anexan al hospital dos manzanas linderas que se destinan a caballeriza, cocheras y dependencias. Ese mismo año se cambia el nombre, de Hospital de Nueva Pompeya a “Dr. José María Penna” en homenaje al “sabio higienista” y ex director de la Asistencia Pública, creador y primer director de la Casa de Aislamiento en 1880, que luego sería en 1904 el Hospital Muñiz; realizador en 1906, de la primera campaña de desratización de la Capital Federal. Al iniciarse el año 1928, en el hospital funcionaban los consultorios de clínica médica, piel, proctología, ginecología, urología, cirugía y cirugía menor; funcionan en su mayor parte atendidos por médicos honorarios. Se crea además el consultorio externo de niños. Una afirmación que se repite frecuentemente, señalando la misión oficial y comúnmente aceptada de los hospitales en esos tiempos es que “atienden las necesidades de la gente pobre y sin recursos, obligada a recurrir indefectiblemente al hospital”. Al año siguiente se incorporan los consultorios de oftalmología y nariz, garganta y oído. En Valentín Alsina se hallaba la obra de Santa Teresita del Niño Jesús en cuya farmacia se expedían las recetas que provenían del hospital. En 1930, año de la crisis económica internacional que provoca en la Argentina efectos muy duros, se encomienda al doctor Domingo Iraeta la organización de todo lo relacionado con los servicios de maternidad del hospital José Penna. En 1945 se recibió la donación Mouras y se inicia la construcción del actual pabellón principal del hospital; que se destinó no solamente a tocoginecología, sino que lo ocupan actualmente otros servicios como clínica, ortopedia y traumatología, urología y terapia intensiva. Hospital de Agudos Parmenio Piñero Varela 1310 - 1406 Tel: 4631-5555 Historia del Hospital Parmenio Teódulo Piñero nació en la Ciudad de Buenos Aires el 3 de abril de 1841. Su buena situación económica le permitió pasar una vida sin mayores sobresaltos y dedicarse a una de sus pasiones: el arte. Falleció soltero el 18 de mayo de 1907 y en su testamento dejó asentado que sus bienes se repartan entre la familia, sirvientes, empleados, amigos e instituciones de bien público. Entre sus donaciones filantrópicas se destacan: $50.000 para el Patronato de la Infancia con el objetivo de construir un pabellón para cobijar a chicos de la calle y los más de dos millones de pesos dedicados a un hospital que llevará su nombre. Piñero donó a la Municipalidad de Buenos Aires la suma de $2.144.881,56 (respaldado en oro) para la construcción de un hospital que debía llevar su nombre. Luego de la búsqueda de distintos terrenos para comenzar con la construcción, el 18 de abril de 1915 se colocó la piedra fundamental en los terrenos ubicados entre las calles Lafuente, Balbastro, Varela y Álvarez”. “En enero de 1916 se llamó a licitación pública para su edificación y en junio comenzaron los trabajos de construcción. Finalmente, el 9 de septiembre de 1917 se inauguró una primera parte del edifico destinado a cirugía con sólo cuarenta camas bajo la jefatura del Dr. Ricardo Spurr. Luego se completó el pabellón de Cirugía con casi 300 camas. Una de las obras fabulosas que hizo el Dr. Spurr fue la creación de la Escuela de Nurse, que funcionó hasta 1926 y promovió a 87 enfermeras diploma-das. En forma progresiva, se fueron completando las construcciones de los nuevos pabellones destinados a Clínica Médica y Maternidad”. El Piñero a través del tiempo En 1925 se amplió la Maternidad y diez años después se construyeron dos nuevos pabellones destinados a Clínica Médica y otro específico para la Maternidad y Ginecología. También se inauguró la Casa de la Madre Soltera. En 1930 el hospital contó con la primera ambulancia automóvil. En 1936 se creó el servicio de Psicopatología y Salud Mental bajo la dirección del Dr. René Arditti Rocha. En 1940 comenzó la construcción del servicio de Guardia bajo la dirección del Dr. Ricardo Spurr. En 1953 se inauguró el servicio de Kinesiología. En 1962 se comenzó con el régimen de residencias médicas. En 1991 se creó la Escuela de Auxiliares de Enfermería y de Enfermeras. Hospital Pirovano Monroe 3351 45425552 Historia del Hospital A fines del siglo pasado, aunque no suficientemente poblado, Belgrano estaba constituido por una extensa zona surcada por los arroyos Vega y Medrano. Esos escasos vecinos –que iban aumentando en número– necesitaban una posta médica, una sala de primeros auxilios, destinada a enfrentar las afecciones agudas y los accidentes de la peonada de las quintas y del turf. Una ordenanza municipal del 6 de noviembre de 1889, autorizó la adquisición de un terreno para fundar la Casa de Socorro de Belgrano. El intendente Francisco Seeber se lo compró a los hermanos Francisco y Tomás Chas. Pero como tantas veces ocurrió en nuestro país, no fue fácil. Desavenencias, deliberaciones, largas charlas y poca ejecutividad, empantanaron los buenos propósitos. Finalmente, ante la gestión del intendente Pinedo que nombró una comisión y la Sociedad de Beneficencia local, transcurridos varios años, se colocó la piedra fundamental el 26 de agosto de 1894. El presidente Luis Sáenz Peña y su esposa apadrinaron el acto. El nuevo barrio, incorporado pocos años atrás al distrito de la Capital Federal, era tomado muy en cuenta por las autoridades. La construcción comenzó por lo que constituye el frente actual del Hospital Pirovano, sobre la calle Monroe. Hasta ese momento se llamaría Hospital de Belgrano, señalando claramente a la población que serviría. Pero en 1895, el doctor Señorans, en ese entonces director de la Asistencia Pública, gestionó el cambio de nombre: se denominaría Pirovano, en homenaje al distinguido cirujano argentino El 13 de julio de 1896, el Hospital Pirovano, que constaba del pabellón de Administración y dos salas designadas Martín García y González Catán, fue inaugurado. Tenía una capacidad de poco menos de medio centenar de camas: 20 para hombres, 20 para mujeres y seis para niños. Su primer director fue Arturo Billinghurst, su clínico jefe Nicolás Ramallo y su primer cirujano Miguel Juan Petty. Estos dos últimos médicos asistieron en la Estación Sanitaria de Belgrano a los enfermos de la epidemia de fiebre amarilla de 1896. Belgrano se vio acosada por la peste y el primero en morir fue Santiago Saccone, de 42 años, que vivía en la calle Primera (actualmente Arribeños) 1.571 que enfermó el 23 y murió el 27 de febrero. En 1897, es decir un año después, la necesidad creciente obligó a anexar dos barracas de madera que se habían desarmado en el Hospicio de las Mercedes. Cuesta creer que apenas ha pasado un siglo de tal precariedad. Esto justifica que 50 años después, parte de Belgrano tuviera ese tono orillero. Con estos dos pabellones de madera, el Pirovano aumentó su capacidad a 136 camas. En 1904, estas dos barracas fueron retiradas y destruidas. En ese año comenzaría a trabajar el primer practicante: Arturo Soldini. Dos años después se inauguraron nuevos pabellones que configuraron las salas III, IV, V y VI, el pabellón de las hermanas de caridad, la cocina y un anfiteatro. Los servicios estaban a cargo de los siguientes médicos: Sumblan, sala I; Nicolás Ramallo, II; la sección ginecología Marcelo Viñas y obstetricia Enrique Pardo, III; Fortunato Canevari, IV; Juan Emina. V y Aquiles Pirovano, la VI. Con los 10.000 pesos que donó Rosa V. de Bancalari se agrandó la sala V, que así quedó convertida en el pabellón de cirugía con todas sus dependencias y el material quirúrgico que brindó el mismo Emina. Por su parte, la otra sala de cirugía –la VI– fue favorecida por el material quirúrgico que donó la señora de Ignacio Pirovano. Cuando en 1907 Zubizarreta ocupó la jefatura de oftalmología, otorgó al hospital todo el instrumental necesario para el desarrollo de su especialidad. En 1909, Elías Aráuz inauguró el consultorio de otorrinolaringología que desde esa fecha tuvo eminentes médicos como jefes de sala. Por esa época se establecen los servicios cloacales, tan necesarios en la vida de un hospital por razones obvias que no hace falta mencionar. Paso a paso, disciplinadamente, el Pirovano creció con su gente. Aumentó la población y, en proporción directa, se engrandeció el hospital o bien –cosa que también influye en el progreso– se perfeccionaron sus servicios y se los aprovechó al máximo. En 1906, se incorporó el Laboratorio Central (ampliado en 1926). En 1911, se nombró el primer odontólogo: Pedro de la Torre. En 1914, se inauguró la maternidad y, en la mitad de la sala que había quedado liberada por ese traslado, se conformó una sección de pediatría, nombrándose jefe a Juan Passicot, con Mariano Etchegaray como encargado. En 1922, los odontólogos empezaron a trabajar en el pabellón Jockey Club, recién habilitado. Hasta ese momento lo habían hecho en el pabellón de la Administración. En 1928, se inauguraron las salas XI y XII, y los servicios de oftalmología (funcionaban solamente los consultorios externos) y de piel y sífilis. El 30 de septiembre de 1931, con el liderazgo de Fortunato Canaveri, Enrique Boero y Antonio Cantó se fundó la Asociación Médica del Hospital Pirovano –el primero de los nombrados fue designado presidente– que unos años más tarde habilitó una biblioteca que reunió 6.000 libros, cuatro salones de lectura, un salón de actos y un aparato de proyección. Estaba –en ese entonces– suscripta a 325 revistas científicas del país y del exterior. La comisión de homenaje al Dr. Emina entregó 369 libros para el salón de la misma bautizado con su nombre. En la década del 40, con el clínico Fortunato Canevari como director, el Hospital Pirovano tenía una importante construcción edilicia: en el predio de dos manzanas delimitadas por las calles Monroe, Pedro Ignacio Rivera, Roque Pérez y Melián, se alineaban –en dos filas– 10 pabellones; en su frente se hallaban la Administración –en el centro–, la sala de Guardia y la de vacunaciones; en la parte posterior cerraba el edificio un pabellón de tres plantas que se extendía por toda la cuadra. Solamente en 1940 se habían efectuado casi 288.000 consultas y unas 5.000 intervenciones quirúrgicas. El número de internados había llegado a 8.566 enfermos. En ese mismo año los jefes de las diversas salas eran: Luis Resio, Cándido Patiño Mayer, Juan B. Cestino, Gerardo Segura, Pedro O. Bolo, Domingo H. Berevaggi, Aquiles Pirovano, Octavio Pico Estrada, Adolfo Muschietti, Fortunato Canevari, Amadeo Natale, Daniel A. Rojas, Narciso D. Lugones, Juan de la Cruz Correa y Carlos Piccardo. Poco más de siglo y medio habían cambiado al barrio de Belgrano. Cuando Juan Manuel de Rosas fue gobernador de Buenos Aires adquirió las tierras que circundaban el arroyo Maldonado. Esa zona se conocería como “Palermo de San Benito” y “los alfalfares de Rosas”. Tierras con buenas pasturas para la hacienda vacuna y la caballada del Restaurador. Esos predios correspondían a lo que hoy es Belgrano. “El bañado de Palermo” fue el bajo Belgrano Hospital Ramos Mejía Urquiza 609 41270200 Historia del hospital La historia del Servicio de Cirugía General del Hospital Ramos Mejía está indisolublemente unida a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, especialmente a la II Cátedra de Cirugía de la misma. Si bien, como veremos más adelante, cobijadas por la ley Padilla, el Hospital fue sede durante diferentes períodos históricos de la tercera y quinta Cátedras, con insignes cirujanos como titulares de las mismas, la columna vertebral fue siempre la segunda Cátedra de Cirugía. Nacieron juntos y nunca se separaron. La epidemia mundial de cólera de 1867, golpeó con dureza a los ejércitos de la terrible guerra del Paraguay. Llegó a Buenos Aires en el mes de abril de ese año. Poco tiempo después la Comisión de Higiene Pública, a la sazón dirigida por el Dr. Leopoldo Montes de Oca, hermano de Manuel Augusto e hijos ambos de Juan José Montes de Oca, Director del Hospital Militar del Retiro y de la Facultad de Medicina en ese entonces, creó en los Corrales de Miserere, un precario lazareto de apenas 40 camas que llevaría por nombre "San Roque". En 1871 la epidemia de fiebre amarilla desbastó la Ciudad de Buenos Aires y el lazareto tuvo una participación decisiva en la lucha contra el mal, murieron 14000 personas que representaban el 7% de la población de la ciudad, se llenó el Cementerio del Sud (actual Parque Ameghino) y hubo que inaugurar el de Chacarita. En 1872, comenzó la transformación del lazareto en hospital, construcción que fue detenida y reiniciada en 1881, durante la intendencia de Torcuato de Alvear. Finalmente, en 1883 se fundó el Hospital San Roque con 240 camas, que nació en un país inmerso en las ideas de lo que se denominó: "generación del 80". Ese mismo año, por Ley de la Nación el Hospital Buenos Aires, pasó definitivamente a la Facultad de Medicina, con la denominación de Hospital de Clínicas. En la misma época la Universidad de Buenos Aires gestionó convenios con la Comuna para la instalación de Cátedras, primero en el Hospital San Roque, y luego en otros hospitales municipales. Por estos convenios, la Municipalidad nombraba Jefe de Servicio al Profesor titular de la Cátedra, quien adquiría todas las obligaciones de un jefe municipal, además de cumplir sus funciones docentes. El San Roque se convirtió en el primer Hospital Asociado a la Facultad de Medicina (término hoy de uso corriente). Esta asociación resultó de extraordinario beneficio para alcanzar el alto nivel de atención médica y de formación profesional que dio prestigio mundial a la medicina argentina en las primeras décadas del siglo XX. Hospital Santojanni Pilar 950 46305500 Historia del Hospital Como tantos otros que deseaban trabajar, ayudar a los suyos que quedaban en Italia y labrarse un porvenir de progreso, el joven Francisco Santojanni llegó a la Argentina en aquellos años en que nuestro país era tierra de promisión. No tardó en afincarse y encontrar el bienestar con que había soñado en Europa trabajando primero como cochero para la familia Flores, de quien recibe los terrenos donde se levantaría el hospital, y luego atendiendo su propio y próspero almacén de barrio. Pero un día, su hijo sufre los embates de lo que por entonces era una terrible enfermedad: Tuberculosis. Esta desgracia personal pone de manifiesto el espíritu solidario de don Santojanni, quien el 10 de enero de 1929, con 69 años y ya viudo de doña Urbana Sánchez, decide legar al municipio bajo ciertas condiciones, una fracción de terreno para la construcción de un hospital para tuberculosos. Las condiciones exigían que la municipalidad construyera el hospital dentro de los cinco años posteriores a su muerte, o su legado quedaría para la Sociedad de Beneficencia Italiana. El “legado Santojanni” destinó para la construcción del hospital, la suma de $1.336.22 (m/n) y un terreno de 66.185 metros cuadrados. El informe-memoria de la Dirección de Asistencia Pública del año 1938 destaca la importante labor que cumplirá el nuevo hospital con sus 280 camas. Finalmente, el 18 de mayo de 1940, se entrega formalmente el Hospital Donación Francisco Santojanni al Municipio de la Ciudad de Buenos Aires. Hasta 1977, año en que se cierra para su remodelación, el hospital fue especializado en tisiología. Luego, tras una importante obra que significó la ampliación de todos los servicios y la incorporación de otros nuevos, se reinaugura el establecimiento como Hospital General de Agudos el 14 de abril de 1981, fusionando toda la estructura y personal del antiguo Hospital Salaberry, posteriormente demolido. Desde entonces y hasta la fecha, el Santojanni trabaja para la salud de la comunidad adecuándose en forma permanente a las crecientes demandas de atención y complejidad de servicios Hospital Tornú Ex Combatientes de Malvinas 3002 45218700 Historia del Hospital Como la tuberculosis era un tema tabú hace 100 años, el 8 de Octubre de 1904, se elige esta parte de la Ciudad como lugar para levantar el Hospital, ya que aquí por aquella época era un gran descampado. Por ese entonces hubo bastante resistencia de los escasos pobladores de esto pagos por miedo al contagio. Pero con el tiempo se fue evolucionando y se demostró que las personas que están enfermas hay que ayudarlas, y ese fue el espíritu del Hospital Tornú y la comunidad de a poco lo comprendió. El Tornú cambió la historia de la Ciudad de Buenos Aires, ya que eran derivados los enfermos de todo el país, es así que existía el Pabellón que se llamaba de las Provincias, dónde se internaban los peones de campo que llegaban muy enfermos y mucho de ellos dejaron aquí su vida. El Hospital Tornú fue el único que atendía a las madres con tuberculosis. Y era por ese motivo que prematuramente se las separaba de sus hijos, para evitar el foco de infección que eran los pulmones y por ende la respiración. Al hijo recién nacido se lo separaba de su progenitora y las nodrizas se encargaban de amamantarlos. La maternidad se funda bajo el mandato de Marcelo T. de Alvear, quien trajo al país un trabajo científico realizado en Francia que explicaba que de 100 madres tuberculosas, 86 hijos se contagiaron la enfermedad. Y de 100 madres que no estuvieron en contacto con sus hijos, la totalidad de ellos no contraían la tuberculosis. Por lo tanto ése fue el principio a seguir, y se tuvo que tomar la dolorosa decisión de aislar a los recién nacidos de sus madres. Por todo ello la tarea de este hospital fue muy destacada en su lucha por combatir esta terrible enfermedad en nuestro país. Hospital Vélez Sarsfield Calderón de la Barca 1550 46398700 Historia del Hospital Comenzando nuestra evocación, digamos que fue fundado en 1914. El 11 de febrero de dicho año, por decreto del Señor intendente Municipal, se designó Director del "Hospital Vecinal Dr. Dalmasio Vélez Sarsfield" al Dr. Luis F. Pippo, con antigüedad al 1º de enero. En consecuencia, consideramos al Dr. Pippo corno su Director Fundador. El Dr. José Benito Cabrera, ex - Director del "Hospitalito", como afectuosamente se lo denominó desde su comienzo, expresó que, primitivamente alcanzaba la categoría de Hospital Vecinal de Urgencia. Funcionaba entonces, en el edificio sito en Rivadavia 9677. El 16 de marzo de 1914, según consta en el Libro de Ordenanzas del Concejo Deliberante, son nombrados los Tres. Francisco Scarella y Santiago Casullo en calidad de médicos del servicio permanente del hospital. El 11 de marzo de ese mismo año se designa administrador al Sr. Emilio Modet Rondie, y el 27 de mayo al Sr. Adolfo Gómez como Farmacéutico. En 1911, el "Hospitalito" se traslada a la propiedad del Sr. Fortunato Stelbizer, ubicada en la Av. Avellaneda 4113, esquina Gualeguaychú. Allí permaneció durante más de tres décadas. El cargo de Director fue ocupado, finalizada la función del Dr. Pippo, por el Dr. Santiago Ragno, quien en 1923 fue sucedido por el Dr. Ignacio Torres. En 1926, asume la dirección el Dr. Eduardo Centeno, quien en trece años de ardua labor consigue grandes adelantos. Entre ellos, cabe destacar la creación de consultorios en las especialidades de Clínica Médica, Pediatría, Ginecología, Oftalmología, Otorrinolaringología, Laboratorio y Kinesiología. A partir de 1939, nuestro Hospital fue dirigido por el Dr. Raúl Rumbado, propulsor de las obras de construcción del nuevo edificio, proyectado para 326 internados, habiendo previsto dotarlo de los últimos adelantos técnicos y científicos. El 6 de junio de 1949, se inaugura el nuevo Hospital y la Maternidad "Clara Alurralde de Lanús" en el edificio que hasta hoy ocupa, en la calle Pedro Calderón de la Barca 1548/50. Hoy lo vemos convertido en "Hospital General de Agudos", lo cual nos habla de las varias especialidades de patologías que asiste, además de la promoción de la Salud y prevención de enfermedades. Cubre sanitariamente una extensión de 858 manzanas del Oeste metropolitano, con una población estimada en 150.000 habitantes. Es la Salud de ellos la destinataria de nuestros mayores esfuerzos. Y es a ellos a quienes les debemos nuestro compromiso de Crecer Hospital Zubizarreta Nueva York 3952 45015555 Historia del Hospital En el año 1897, siendo entonces Director de la Asistencia Pública el Dr. Telémaco Susini, hubo un proyecto para establecer una estación sanitaria en la zona de Villa Devoto. Pero fue en 1905 cuando la iniciativa prosperó siendo Director de la Asistencia Pública el Dr. Eduardo Peña que estableció en Villa Devoto un Consultorio Externo y un Servicio de Primeros Auxilios. En fecha 2 de Junio de ese año se asignó el presupuesto para la creación de la Estación Sanitaria, que se estableció en una casa arrendada en la calle Pareja 3322; dos meses más tarde, en el mes de Agosto, inició sus actividades sólo como Consultorio Externo, prestando importante socorro a los enfermos de una vasta zona, la cual se encontraba tan apartada de todos los hospitales de la ciudad y de la casa central de la Asistencia Pública. La Subcomisión de Hacienda opina que debe aceptarse la oferta de los vecinos para costear el terreno que designe el Departamento Ejecutivo, una vez que se obtuvo el terreno, la Comisión Municipal dictao la resolución para llevar a cabo la construcción del edificio destinada a la Estación Sanitaria. Luego fue trasladada a otro predio que ofrecía mayores comodidades, ubicado en la Avenida de la Capital (hoy Chivilcoy), esquina Asunción y en la cual funcionó por varios años, cambiándose el nombre de Estación Sanitaria por el de Casa del Socorro de Villa Devoto porque definía mejor su función. En el año 1912 se lo denomina Hospital Vecinal de Villa Devoto continuando con los Consultorios y fue trasladado a una casa más amplia de la Calle Nueva York entre Bahía Blanca y Chivilcoy, edificio circundado por terrenos libres, que en esos momento era la quinta de los Tamini, adquirida luego por la Municipalidad en el año 1924 siendo entonces Intendente Municipal el Dr. Carlos N. Noel. Esta casa es la que hoy ocupa la Dirección y la Administración del actual Hospital Zubizarreta. En ese año surgió la idea de las ampliaciones para transformarlo en un pequeño y verdadero hospital con servicios de internación pero que sólo se llevó a cabo 11 años después. No obstante el hospital fue habilitado en Agosto de 1935 siendo que su construcción había sido terminada en 1932 y que el Consejo Deliberante en sesión del 7 de Noviembre de 1933 por Ordenanza Nº 5048 dispuso la habilitación inmediata de las camas, y demoró su habilitación el Director de la Asistencia Pública Dr. Roberto Acosta pretendiendo destinar el Edificio a otros fines y contrariando el espíritu y el mandato que le dio la ordenanza de origen. Felizmente la idea del Dr. Acosta no prosperó y en 1932 se habilitada la parte baja del edificio, para consultas externas y el 7 de Noviembre de 1933 por Ordenanza 5058 se habilitó al público la internación con una capacidad de 60 camas aunque ella en realidad comenzó el 15 de Mayo de 1935. La inauguración oficial se efectuó el 15 de Agosto de 1935 con una sencilla ceremonia y por una Ordenanza Municipal se llamó desde su inauguración Hospital Dr. Abel Zubizarreta honrando la memoria del ilustre médico nacido en Buenos Aires el 10 de Abril de 1880 y fallecido el 12 de Octubre de 1934 y que fuera Director de la Asistencia Pública desde 1922 hasta 1927. La Municipalidad de Buenos Aires después cambió el nombre de algunos hospitales por el de Policlínico, alegando que definía mejor su función, pero esta denominación fue cambiada años después. Actualmente se llama Hospital Gral. de Agudos "Dr. Abel Zubizarreta". http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQv-zaqBo_cY2uxtQHrGf9BqvLu4hci_4XJ5p4A914hudbfUgupoQ Año de inauguracion de estos hospitales: Hospital de Clinicas 1879 Ramos Mejia 1883 Fernandez 1889 Pirovano 1894 Alvarez 1897 Argerich 1897 Tornu 1904 Durand 1909 Velez Sarfield 1914 Piñero 1917 Penna 1926 Churruca 1933 Zubizarreta 1935 Santojanni 1940 Aeronautico 1954 Es increíble que hayan solo 15 hospitales generales para 3.000.000 de personas que habitan en Capital Federal, sin contar los más de 2.000.000 que vienen de lugares aledaños a trabajar todos los días. El último hospital se construyo hace 57 años y todos los que siguen en pie están con una estructura edilicia deplorable, y como si eso fuera poco, sin insumos para atender adecuadamente un paciente. Lo más triste de todo…seguimos votando fascistas ineptos que intentan privatizar los bienes públicos destruyendo lo que nos pertenece a todos que son los pocos lugares que siempre en caso de necesitarlo vamos a poder acudir… Me fui. Comenten!!!
Ingredientes: Una crema de leche. Una cucharada sopera bien cargadita de mostaza. Harina Leudante can. necesaria. Sal cant. necesaria. Una pizca de pimienta roja. Un poquito de manteca. Preparación 1- Encender el horno y dejarlo en medio. 2- Enmantencar y enharinar una bandeja para horno. 3- Verter en un bols la crema con la mostaza, la sal y la pimienta. Mezclar con cuchara de madera. 4- Agregar la Harina Leudante hasta formar una masa uniforme, enharinar la mesa y estirar la masa con un palo d amasar (en el caso de no tener con una botella limpia). 5- Una vez que este la masa estirada cortarlos con forma redondita (yo corte la parte d arriba de una tapa de una botella de agua mineral y uso eso) sino, tambien pueden utilizarse cortantes. 6- La masa que va quedando a medida que hacemos los cortes se rejunta y se vuelve a estirar. 7- Los bizcochitos se van ubicando en la bandeja y se los pincha con el tenedor antes de meterlos al horno. No hace falta que esten muy separados unos de otros ya que no crecen mucho ni se pegan! 8- Apenas estén doraditos hay que quitarlos y dejarlos enfriar (o comerlos calientes)!!! Espero que les haya gustado!!!! Es mi primer post!!! Besos!!!