lgaribotti
Usuario (Argentina)
“La gente me dice ídolo pero no lo soy, no descubrí la vacuna contra las caries, solo maté a mi familia” Lúcida apreciación de Ricardo Barreda quien asesinó a su esposa, a sus dos hijas y a su suegra en el año 1992. Con el paso de los años el caso generó una división en la sociedad entre quienes lo consideran un ídolo y quienes lo consideran un simple delincuente. En las redes sociales, especialmente en Facebook hay grupos de apoyo a Barreda con opiniones que nos hacen pensar. ¿Por qué personas que cometen un delito generan simpatía y hasta admiración en una parte de la sociedad? Desde lo social podríamos pensar que el hecho de ser un profesional universitario, hombre de familia y de clase media no cumple con el estereotipo del delincuente, se nos aparece como un delincuente en versión “humana”, un delincuente pero de los “buenos”. Estas explicación tiene su peso, hasta el hartazgo los medios han hablado del “odontólogo” o del “ingeniero” (en el caso Santos), esta idea puede convivir con una más para aportar y es estrictamente psicológica. Barreda puso en acto un deseo que muchos tienen y no pueden cumplir, el deseo de hacer justicia hizo que un hombre sometido y agobiado por el maltrato familiar haga justicia. Esos sentimientos de desesperanza e injusticia pueden llevarnos a ver en un caso tangible que por fin alguien hizo justicia y esto merece ser reconocido incluso hasta la idolatría En las sociedades hay individuos que cometen delitos claro está, lo interesante es que pasa con quienes no los cometen, dentro de este último grupo encontramos a quienes: a) No cometen delitos porque no tienen la oportunidad b) No cometen delitos porque no se animan y temen al castigo. c) No cometen delitos por falta de oportunidad y temor al castigo. d) No cometen delitos porque aún con la oportunidad y sin temor al castigo saben que no deben hacer algo indebido. Psicológicamente este último grupo es el más interesante, pero es francamente minoritario, la mayoría de las personas provistas de valentía y oportunidades llevan a lo largo de su vida acciones que no están permitidas, no necesariamente asesinatos, pero si, engaños, estafas, defraudaciones, hurtos, etc. En el caso de Barreda la simpatía puede provenir de admirarlo por cumplir un deseo compartido socialmente dando además otra ventaja, el cumple el deseo por todos, pero paga solo el… Lo esencial psicológicamente es ver cumplido un deseo pero que el castigo recaiga en otro. ¿Acaso no hemos escuchado más de una vez “Los violadores deben ser violados en las cárceles, para pagar por lo que hicieron” si les preguntamos a esas personas si ellas mismas lo violarían nos dirán que por supuesto no, el deseo está pero debe ser ejecutado por otro, el beneficio es doble, se cumple un deseo en manos de otro y solo paga el otro, todos contentos, satisfacción sin culpa, deseo cumplido. Justamente esto pasó en la percepción de la opinión pública con el caso Barreda, no es un ídolo, el lo reconoce, pero sin embargo para mucha gente lo es, el tuvo la oportunidad y se animó por eso es considerado un ídolo, le cumple el deseo a muchos y solo el paga la condena, deseo social cumplido pero con culpa individual por supuesto… en fin ¿un ídolo?
Nunca pude apartar de mi recuerdo el crimen de Candela Rodríguez, han pasado ya casi cuatro años y hay más preguntas que respuestas. Pocas noticias son más duras que la muerte de un inocente, la de Candela Rodríguez no es la excepción. La justicia hizo y hará su labor, los medios la suya, desde aquí solo intentaré pensar en los temas que hace resonar el asesinato. Dichos temas son, trata de personas, responsabilidad política, en fin temas viejos, odres viejos que se llenan con vino nuevo... pero el más preocupante es la liviandad con la que se menciona la pena de muerte. Estos crimenes ocurren en todos los países del mundo, con todos los gobiernos y en todos los momentos de la historia. Desde lo más profundo de mi no hay otro deseo que castigar con la muerte a los culpables, deseo arcaico y compartido en todas las especies que pierden a una cría. El gran problema es que la justicia se equivoca y se puede matar a un inocente. Un culpable suelto es atroz, pero un inocente muerto por un error de la justicia implica retroceder siglos y siglos en la historia de la humanidad. Escojo un relato histórico de un tiempo no tan lejano en palabras de Sigmund para referirme a ese retroceso “Un herrero de un pueblo húngaro cometió un sangriento crimen y fue sentenciado a morir en la horca. Pero el alcalde, fundándose en que en el pueblo no había más que aquel herrero y, en cambio, dos sastres, mandó ahorcar a uno de éstos para que el delito no quedara impune” Mataron a un sastre inocente para no quedarse sin herreros! Me parece que no tiene que ver con los gobiernos, en los crimenes el ser humano suele mantenerse constante en tiempo y espacio. Se me vinieron a la mente los asesinatos de Wineville, fueron en Estados Unidos, en los años 20 y con un presidente republicano! A un gobierno se le pueden reprochar delitos que nacen de la complicidad policial o de la corrupción pública. Pero hay que reconocer que se cuando se trata de delitos sexuales en manos de perversos individuales o ajustes de cuenta es más confuso darle la responsabilidad a un gobierno, es dificil generar políticas en esas áreas... Son muchas las personas que piden la pena de muerte, pero cuando se les pregunta si la ejecutarían con sus propias manos, tragan saliva, disimulan, les cuesta admitir que no, la mayoría de ellos creo que vomitarían solo con el tacto de la palanca de la silla eléctrica o de la jeringa letal... Me opongo a la pena de muerte, claro está, motivos hay varios, uno de ellos, pragmático, el motivo es que no sirve para nada, no soluciona absolutamente nada, las pruebas sobran. La psicología ha demostrado que un castigo no cambia significativamente la tasa de emisión de una conducta, si lo hacen los premios, pero nunca los castigos. Pensar que por aplicar la pena de muerte bajarían los índices de criminalidad sería como querer bajar el indice de mortalidad aumentando los aranceles de los servicios fúnebres... Me opongo también por valorar aquello que es más grave para una sociedad. Un chorrito, punga, violador, asesino libre es grave si, pero un inocente preso también lo es ¿no es incluso más grave? ¿cómo le pedimos perdón a quienes estuvieron procesados e inclusos presos por delitos que no cometieron? ¿cómo les pediríamos perdón si lo hubieramos matado? Me opongo también por una cuestión si se quiere religiosa, la vida la da Dios y no el humano, tampoco puede quitarla el humano por puro deseo de venganza. Si todos coincidimos en que matar a alguien a sangre fría es algo cruel ¿podemos pedirle al estado que debe protegernos a todos que actúe conforme a esa crueldad? En resumen me parece que con este crimen abusamos de hablar desde el dolor, no está mal, lo hacemos por empatía por reconocer la emoción de las víctimas, pero no aportamos nada a la solución o a un intento de solución. Nos apuramos en decir que era un caso de trata de personas, ataque sexual o ajuste de cuentas. Lo hicimos con poco fundamento, nos queda una asignatura pendiente.
Hace poco un taxista, dándome su lúgubre diagnóstico del país encendió un poco la luz entre tanta sombra. El razonamiento era más o menos así, tras bancarnos desempleo, devaluaciones, confiscaciones, inseguridad entre otros males, los argentinos reaccionamos saludablemente. El señor llegaba a esa conclusión ante la evidencia que no hay entre nosotros ningún "loco de esos que van a la escuela y matan a todos un día" ni ningún "Michael Douglas en día de furia". Es verdad que no tenemos fenómenos de serialidad criminal, no se si decir que es un síntoma de salud pero es un buen punto. El fenóneno, o el concepto de serialidad criminal se aplica casi exclusivamente a los casos que ocurren en Estados Unidos. El clima, el aislamiento o el miedo cultural son algunas de las explicaciones. En sentido estricto el taxista se refería un asesino en masa y no a un asesino serial. Son fenómenos conexos pero no son exactamente lo mismo. Suena raro escuchar esto en un país que fue pionero con los crimenes Cayetano Santos Gogidno (me resisto a nombrarlo como el "Petiso Orejudo" personaje vasto para su estudio, estigmatizado por la criminologia lombrosiana de la época. Teoría de Césare Lombroso que básicamente correlacionaba rasgos físicos con conducta criminal. Nunca está de más refrescar algunos conceptos y lo hago de la mano de los trabajos del Doctor. Luis Di Santo fundamentalmente: Asesino en serie es alguien que comete tres o más asesinatos durante un extenso período con un tiempo de inactividad entre un crimen y otro. Inactividad en el cual el asesino permanece readaptado a la sociedad. Un asesino en masa, por otra parte, es un individuo que comete múltiples asesinatos en una ocasión aislada y en un solo lugar. Los pocos asesinos masivos que han podido ser atrapados afirman que no recuerdan claramente el evento. Un ejemplo de esto sería Junior en Carmen de Patagones, con premeditación incluida. Un spree killer comete múltiples asesinatos en diferentes lugares, dentro de un período que puede variar desde unas cuantas horas hasta varios días. A diferencia de los asesinos en serie, ellos no vuelven a su comportamiento normal entre asesinatos. Dejo la pregunta abierta ¿tenemos asesinos seriales o eso también es un producto importado? ¿puede nuestra sociedad provocar su aparición? ¿es un fenómeno generado por la sociedad o exclusivamente por el individuo?
Creo que fue en Francisco Alvarez cerca de La Reja. Típico barrio con casas al fondo de amplio parque. En una casa vivía Susana y familia en la otra Susana y su hija. La cosa fue más o menos así, Susana tenía dos hijos y aunque no lo había parido tenía un amor inconmensurable por Tobi a quien lo consideraba un hijo más, no tenía los rasgos de sus dos hijos, a los que si había parido, Tobi tenía la estética de un rottweiller y el largo de un salchicha, era un perro muy simpático, atorrante, si se me permite. Medianera no había, era un alambrado artístico lo que separaba la casa de Susana de la de Marta. Aunque no lo consideraba un hijo ni tampoco lo quería tanto, Marta tenía a Junior un tierno conejo y lo conservaba con vida . La historia de Marta es un poco más intrincada. Nunca quiso tener a Junior pero su única hija le insistió. Marta sabía que le iba a arruinar al jardín y lo hizo, por decirlo de un modo sutil. La idea de decirle a su hija que iba a llevar a Junior a un campo le pareció despiadada, no porque no tuviera ganas de matar al conejo sino porque ya era viuda y durante años le dijo a su hija que papá se había ido de viaje y la nena lo esperaba navidad tras navidad. A veces el temor a la muerte nos hace negarla, nos hace no querer saber nada de ella, eso hizo Marta diciéndole a su hija que el pobre Marcos se había ido de viaje. Bueno, convengamos que si uno cree en la vida eterna a algún lado se va cuando termina la vida, al menos por un tiempo. Podemos creerlo, pero a Marta la idea de que Marcos se había ido para siempre no la dejaba en paz, quería irse del barrio, vender la casa a la que consideraba maldita, ya que desde que llegaron Marcos enfermó y no paró el declive. La pobre Marta vivía con la creencia de que la casa estaba embrujada y esa brujería había matado al pobre Marcos, pero la nena, el patio, el conejo y la vida de barrio la alejaban de la idea de sumergirse en un departamento urbano nuevo, sin brujas pero con mucho más ruido y contaminación. Susana a su hartazgo de Rubén, su marido, le había empezado a sumar el hartazgo a Marta que no podía excluir de su relato el tema de la brujería. Si la bombilla se tapaba, si no llegaba el asfalto al barrio, si no llegaban las cloacas, todo, pero todo era culpa de la brujería. Creo que si por algún motivo de esos encuentros del tercer tipo Susana veía a algún espíritu no era miedo lo que iba a sentir, iba a combatir con uñas y dientes contra el pobre fantasmita con tal de que Marta dejara de salpicar sus lamentos culpando de todo a la brujería. Una tarde soleada, que pintaba ser igual a muchas otras cuando el atorrante de Tobi, traía algo blanco colgando en la boca.Lo que era novedoso es que además del objeto blanco que llevaba en la boca estaba lleno de tierra. Susana lo vió venir y nada hizo, pero a medida que se acercaba una sensación de que algo malo había pasado comenzó a invadirla. Tobi se acercó un poco más y la sensación dejó de invadirla, ya estaba inundada por esa real sensación “El conejo! El conejo! Mataste al conejo perro de Miércoles” alcanzó a gritar Susana en el silencio de la tarde. “Perro inútil, nunca agarraste nada que no te viniera de arriba y ahora matás un conejo” Susana intuía con toda razón que era responsable por el crimen del pobre conejo. Confesarlo tampoco podía, era un acto de la naturaleza es verdad, pero tener que soportar a Marta era lo más alejado de la naturaleza, porque los relatos de Marta y de la brujería llevarían el tema a limites insospechados. Susana tenía que hacer algo, estaba en soledad, en la la soledad que la tenía su escaso diálogo con Rubén y los sonidos guturales que emaban sus hijos a cuentagotas en las comidas familiares. Si bien estaba sola en la decisión, algo la entusiasmaba, por fin tenía un problema que podía y debía resolver sola, sin el ínutil de Rubén, su marido. No tardó mucho en darse cuenta de que lo mejor era fingir una muerte natural, al fin y al cabo la muerte nos llega a todos y un conejo no es la excepción. Pero bueno, volvamos a Susana. Muerte natural sería la causa de defunción del conejo, punto. Todo muy lindo pero el conejo estaba lleno de tierra “Este sátrapa de Tobi lo revolvió por ahí , pobrecito”. Ahí tenía razón Susana, pero lo raro es que no tenía sangre “Perro inútil, lo debe haber matado del susto”. Bueno basta, lo mató está bien, era de tarde y ni Marta ni su hija habían vuelto de la escuela, el margen era corto. “A la cucha, ya perro sarnoso” Tobi marchó. Me imagino la confusión del pobre, trajo una presa fresca con sus propios dientes y encima lo retan. Tobi marchó a la cucha y Susana al lavadero con el pobre conejo obviamente, al menos para que el pobre descansara en paz debía dejar un cadáver limpio. Entonces fueron al lavadero, lo lavó rápido, más bien lo sacudió con el ruido agua brotando de la canilla como banda soporte. El conejo quedó limpito limpito, no voy a decirles que parecía uno de peluche, pero estaba blanco, no más de lo habitual para no generar sospechas y sin ninguna herida. Con el conejo limpio cruzó la medianera y lo depósito en su jaula Llegó la hora de cenar y todos cenaron. Justo un rato antes de terminar la cena, se cree que cuando Marta fue a sacar la basura, la nena de Marta aprovechó y se escapó al parque para darle las buenas noches al conejo y ahí, recién ahí llegó lo peor. Seguido al grito de la nena Marta no gritó, con toda la seriedad de un general que anuncia la rendición dijo “te vas adentro, esta noche es la última, de esta noche no pasa”. Susana no pudo escuchar nada más en toda la noche, que fue larga muy larga, no podía dormir, cuando lo conseguía lo hacía entrecortado y cada vez que se asomaba las luces de la casa de Marta estaban prendidas. Se despertó a las 2 y estaban prendidas, a las 4 también, a las 7 y a las 8 cuando comenzó a clarear seguían prendidas. Al fin la mañana llegó junto con el ruido de un camión de mudanzas. Era raro, nadie se iba del barrio sin que los demás lo supieran. Es más, siempre alguno ayudaba a otro a mudarse. Marta era rara ya sabemos pero era cordial, no podía irse sin despedirse y estaba a punto de hacerlo. Susana no aguantó mas y mientras los peones del flete cargaban los bolsos y las cajas decidió encarar a Marta. -Marta buen día. -Buen día. -¿Estas bien? -¿Cómo te parece que puedo estar? Ahora que me estoy yendo mejor. -¿Pasó algo?. Marta por favor, decime que pasó, si es un problema conmigo lo podemos hablar. -Chau Susana chau, saludos a los chicos y a Rubén. Una vez más Susana y Marta no pudieron comunicarse, aunque cruzaron palabras no pudieron comunicarse y mucho menos entenderse. Sorprendentemente la nena fue quien aportó la cuota de seriedad y aclaró el asunto. -Susana ¿puedo despedirme de Tobi? -Si mi amor, pasá por casa, está en el parque. -Chau Susana – dijo la nena- cuide mucho a Tobi. Tal vez la nena había comprendido todo y le advertía a Susana de una futura venganza contra Tobi. -Nena ¿pasó algo que se van tan rápido? Estoy seguro que no le dijo “nena” sino que Susana la llamó por su nombre, pero no lo recuerdo. -Usted sabe lo que pasa Susana. -No mi amor, ¿que pasa? -Usted sabe que mamá dice que la casa está embrujada y ayer enloqueció más cuando vió al conejo muerto en la jaula. -Pobrecito, esas cosas pasan. -Ya se que pasan y pasó, hacía días que lo veía mal hasta que ayer a la mañana amaneció muerto. -¿Ayer a la mañana? ¿Vos lo viste muerto antes de irte a la escuela? -Mamá lo vió y me sorprendió. No hizo escándalo y lo enterró y ayer a la noche volvimos y estaba en la jaula. Susana pensó en confesar y retener a las pobres emigrantes. -Un poco loca está pero enterró al conejo a la mañana y volvió a aparecer en la jaula. Esas cosas no pasan, está casa está embrujada. Susana no supo si reir o llorar. Yo puedo asegurarles que sonreí cuando me contaron. Cuando me lo contaron en terapia.
La fidelidad es algo que tienen los buenos equipos de audio. Punto. Por supuesto que cuando oímos la palabra infidelidad todos sabemos de lo que hablamos. La palabra misma infidelidad ya contiene una orientación moral porque decir fiel supone algo firme, constante, conforme a la verdad, noble, etc. Si partimos de esa idea de fiel y nos preguntan si la infidelidad está bien o está mal, la pregunta ya contiene la respuesta, porque nunca diríamos que está bien algo desconfiable, impuro, falso, inconstante. Por ese motivo, me atrevo a decir que la infidelidad no existe en el mundo humano. Existen en el humano conductas monógamas y conductas polígamas. No me propongo decir si la infidelidad está bien o está mal, solo digo que no existe, al menos no existe como se la plantea. No soy quien para decir si está bien o está mal, porque no soy ni un sacerdote ni un teólogo, ni tengo los cimientos para construir una moral. Digo que la infidelidad no existe porque el humano puede tener conductas polígamas o monógamas que nada tienen que ver con ser confiables o puros o falsos o impuros. Son conductas y punto, la moral podrá juzgarla a su gusto, pero yo no me propongo moralizar nada. ¿Que es un hombre y una mujer? ¿Que nos diferencia? ¿Que uno tiene pene y otro vagina? ¿Que uno es más fiel que el otro? Nada de eso, la diferencia está en las células que traemos para tener hijos, esas células se llaman gametas, esas gametas son el óvulo y el espermatozoide. Es ahí donde está nuestra diferencia, los machos portan espermatozoides, las hembras portan óvulos. La orquesta no se completa con esas gametas, tienen de coro a un montón de hormonas, testosterona, estrógenos, oxitocina, adrenalina y muchas más. Si la diferencia está en las gametas, hay que ver en que se diferencian. El óvulo es grande, celularmente grande, tiene poca movilidad, reserva de nutrientes y un número limitado en la vida de una mujer. El espermatozoide es pequeño, con mucha movilidad, sin reserva de nutrientes y virtualmente ilimitado. En esos motivos están nuestras diferencias. Por eso se explica que los machos busquen tantas compañeras como puedan, porque tienen gametas ilimitadas. Por eso se explica que las hembras tengan que ser más selectivas, ser más cuidadosas de sus gametas limitadas y elegir al mejor macho posible y hacer todo para retenerlo. Recién ahí podríamos ver la mayor tendencia a la poligamia en los machos. Eso no quiere decir que la poligamia esté bien o mal, es una conducta y punto, conducta con bases biológicas y neurológicas. Por eso vuelvo a molestar, la infidelidad no existe, solo existen conductas polígamas o monógamas. ¿Está bien o está mal? No lo se, no hago moral, solo soy un psicólogo que ve conductas a diario y veo como se sufre por la infidelidad, por ser victima o por sentirse culpable, especialmente en esta era de los celulares, los hackers y esas yerbas. Veo la gente sufrir y trato de amortiguar el sufrimiento. Trato de que la gente no sufra por algo que no existe, porque, ya los harté de decirlo, la infidelidad no existe.
Cada día se reciben más consultas para niños con problemas que requieren ayuda psicólogica. Los derivadores más frecuentes son los docentes y en segundo lugar los propios padres. Sin entrar en los casos en los cuales esta búsqueda de ayuda proviene del cansancio de los docentes y los padres intento acercarles una guía breve de los aspectos más importantes a tener en cuenta. ¿Qué aspectos deben considerarse en la consulta con niños? - la vulnerabilidad específica del niño - los factores de mantenimiento (la actitud de los padres y docentes hacia el niño) - los factores desencadenantes (estrés familiar, laboral, económico, bullying, etc) ¿Qué elementos hay que considerar para definir la intervención con niños? Se debe considerar como será la intervención, con el niño, con la familia o con ambos. Si se aborda solo con el niño con el niño solo toman en cuenta los factores de vulnerabilidad Si se trabaja solo con las padres se toman en cuenta los elementos de la disfuncionalidad familiar Si se trabaja con ambos se toman en consideración los patrones comunicacionales entre los niños y la familiia, buscando promover la flexibilización de dichos patrones. ¿Cuáles son las contraindicaciones para terapia familiar? • Padres excesivamente punitivos • Padres psicológicamente frágiles • Padres excepcionalmente hostiles hacia el terapeuta • Padres intrusivos • Padres con enfermedad terminal
Arranco esta vez desde el respeto por la singularidad, que tiene cada caso, no pretendo dar mi opinión sobre el aborto desde una posición moral. Respeto la decisión que cada uno como sujeto individual pudo o puede tomar en cuanto al aborto. Por fuera de lo singularidad y en términos estrictamente generales estoy en contra de despenalizar la práctica del aborto al menos en primer momento. El primer argumento es el respeto infinito por la vida. Podemos discutir sobre cuando empieza la vida, mi postura es biológica, la vida comienza al unirse las dos gametas, a partir de ese momento se puede borrar algo que ya ha comenzado a escribirse. Dije que estoy en contra al menos en primer momento porque los casos en los que se pide la despenalización tales como embarazos por violaciones o violaciones en débiles mentales ya están contemplados, como asi también está contemplado el aborto cuando la vida de la madre corre peligro. Se puede decir con total razón que los tiempos que se toma un juez para tomar la decisión atentan contra la práctica y contra la vida de la madre, en todo caso habrá que corregirlo, pero no por eso despenalizarlo. Dije también en contra en primer momento porque creo que antes hay otra estrategia, la educación sexual, es a largo plazo pero es la mejor estrategia. En la educación sexual en si se teje la madeja de la vida sexual en el ser humano, podemos pasar años discutiendo si la educación sexual debe darse en las escuelas o debe relegarse a las familias o aún al instinto mismo, lo que es claro es que desde el momento en que empezamos a discutir reconocemos sin darnos cuenta que el ser humano no sabe que hacer con la sexualidad, porque no discutiríamos con esa pasión educación sexual para chanchos, que saben obviamente lo que tienen que hacer y con quien como también sucede en los otros animales, el perro con la perra, la vaca con el toro, el mono con la mona, en fin, en el único animal donde admitimos que no se sabe que hacer con la sexualidad es en el ser humano, es ese el núcleo de toda discusión. Uno de los principales argumentos para la despenalización, muy noble por cierto es el de reconocer que miles de mujeres mueren a causa de la práctica del aborto, aún más cruda es la realidad la mayoría de esas mujeres que mueren son pobres, quienes pueden costearlo en una clínica mueren con una incidencia infinitamente menor. A esto respondo que legalizar una práctica que atenta contra la vida no resuelve nada, el problema siguen siendo los embarazos no deseados, la única solución educación sexual, sumándole el uso de los anticonceptivos orales y profilácticos provistos por el estado. Es un debate apasionante que circula por fuera de lo ideológico más general, podemos encontrar personalidades de centro izquierda en contra y personalidades de derecha a favor. Cristina Fernández de Kirchner por ejemplo está en contra, vivió en carne propia la pérdida de un embarazo y su dolor es inconmensurable. Además está en contra por su coherencia en la gestión, Ginés González García el ministro de salud de Néstor Kirchner libró una guerra santa (va con saracasmo) repartiendo profilácticos y pastillas anticonceptivas ganandose el odio de la iglesia. Brillante la gestión de Ginés y brillante la coherencia de Cristina. Dejo la pregunta para el final, si los que están a favor lo hacen para defender los derechos de los sectores más vulnerables al punto de llevar al máximo las libertades individuales ¿no es esta una estrategia de extremo liberalismo disfrazada de social demócrata?