L

lady_steel

Usuario (Argentina)

Primer post: 18 jul 2010Último post: 3 feb 2014
5
Posts
81
Puntos totales
54
Comentarios
Festividades Celtas
Festividades Celtas
InfoporAnónimo7/18/2010

La rueda celta del año Festividades Yule , solsticio de Invierno El Solsticio de Invierno, que se celebra en los días comprendidos entre el 20 y 23 de Diciembre es una de las fiestas celtas. Los sabbats, son fiestas que se celebran en días de luna llena. Y esta es una de ellas. Este día es el momento de mayor oscuridad: el sol está en su punto más bajo en los cielos, mientras que la noche es la más larga del año. Yule es uno de los puntos clave del ciclo. Tras Yule, los días empiezan a prolongarse, por lo que esta festividad se celebra tradicionalmente para convocar el retorno de la luz y de la esperanza al mundo oscuro. Hay muchas similitudes entre los ritos celtas y las tradiciones navideñas que ahora se identifican con la tradición cristiana. Repasemos alguna de ellas. - Era costumbre adornar las casas con hiedra, por dentro y por fuera, y poner guirnaldas de acebo y muérdago, para protegerse de visitas no deseadas. - Los colores empleados para los adornos eran el color rojo, símbolo del nacimiento (por su asociación con la sangre del parto), y el verde, símbolo de la tierra, ya que se consideraba que, al empezar los días a ser más largos, era entonces cuando verdaderamente empezaba a resurgir la vida en la tierra - Otra costumbre heredada de los pueblos celtas es la del árbol de navidad, que en su origen era un tronco de árbol que se quemaba la noche del solsticio, para festejar el renacimiento del sol y para atraer la prosperidad. Esta costumbre se remonta incluso a Egipto, en el 5000 a.c. (festejaban el nacimiento de Horus, su "rey sol" y a los antiguos sumerios (festejaban el nacimiento del dios Mitra), y ha sufrido cambios, pero ha estado presente desde entonces en multitud de culturas. Cuando los celtas adoptaron esta costumbre, hacia el 1100 a.c., recogían un leño después del solsticio y lo guardaban hasta que, unos días antes de la festividad, lo adornaban con piñas de conífera, acebo, hiedra y otras plantas siempre verdes, lo que parece que puede ser uno de los orígenes de la costumbre actual de adornar un árbol. Después de varios días adornado y colocado en un lugar de honor del hogar, para que todos los miembros de la familia pudieran tocarlo y dejarle golosinas y regalos, el leño se prendía al ponerse el sol la noche del solsticio (normalmente era la madre quien prendía el fuego) y se quemaba lentamente. Sus cenizas se guardaban con veneración, ya que se decía que podían curar enfermedades, y se solía guardar algún resto carbonizado para encender el fuego del leño del año siguiente. Imboloc Esta estación pertenece a Brígid (Brigida), la diosa celta quien en tiempos posteriores seria reverenciada como una santa cristiana. Originalmente, su festival del dia 1 de Febrero era conocido como Imbolc o Oimelc, dos nombres que hacen referencia a la lactancia de las ovejas, el flujo de leche que anuncia el retorno de la vida en la Primavera. Mas tarde, la Iglesia Católica sustituiría esta fecha por el Dia de las Candelarias (Candlemas Day) el 2 de Febrero, fiesta dedicada a la Virgen María y que incluye procesiones de velas. La poderosa figura de Brigida, la portadora de luz cubre ambas celebraciones, la pagana y la cristiana. En muchas de las partes de las Islas Británicas, Febrero es un mes cruel y amargo. En la Escocia Antigua, el mes cae en medio de un periodo conocido como Faoilleach, el mes del Lobo; y tambien era conocido como a’ marbh mhiòs, el mes de la muerte. Pero aunque esta estacion es muy fria y deprimente, pequeños pero energicos signos de nueva vida comienzan a aparecer; los corderos empiezan a nacer y la suave lluvia trae nueva hierba. Los cuervos comienzan a construir sus nidos y las alondras son vistas cantando con clara voz. En Irlanda la tierra estaba preparada para recibir la nueva semilla con pala y arado, los terneros nacen y los pescadores miran con vehemencia el final de las tormentas de invierno y tempestades marinas para volver a lanzar sus botes a la mar. En Escocia, la vieja Mujer de Invierno Cailleach renace como Bride, la Joven Doncella de Primavera, frágil aun pero que se hara mas fuerte cada dia a medida que el sol reavive su fuego, y tornando la escasez en abundancia. Es tentador el ver a esta diosa dulce de la pronta primavera solamente como es representada en el mas famoso cuadro del artista escocés John Duncan: The coming of Bride : una chica ingenua, de pelo dorado y rodeada de niños. Pero detras de esa inocencia femenina esta el poder de una de las mas grades diosas ancestrales, Brigid, cuyo nombre significa "Aquella que es ensalzada", reina y diosa madre de muchas tribus europeas. Ella tambien es conocida como Brigid, Bridget, Brighid, Brighde, Brig o Bride y algunos eruditos consideran que su nombre esta originada en la palabra Brihati en sanscrito, un epiteto de lo divino El Glosario de Cormac, del siglo X, la describe como la hija de Dagda, el Gran Dios de los Tuatha de Danaan. El la llama una " mujer de sabiduria... una diosa a quienes los poetas adoran, porque su protección es muy grande y famosa". Desde la disciplina de la poesia, filidhect, Brigid fue vista como la gran inspiración detras de la adivinación y la profecia y la fuente de los oráculos. De ella se dice que tiene dos hermanas: Brigid la médico y Brigid la herrera , pero se piensa generalmente que las tres son aspectos de una sola diosa de la poesia, curación y el arte del hierro. Ademas es descrita como la patrona de otras artes vitales de la temprana sociedad celta: la muerte, el tejido y la elaboración de la cerveza. Una diosa de la regeneración y la abundancia, fue grandemente amada como proveedora de grandes cosas del mundo natural por el bien de la gente. Esta estrechamente relacionada con los animales salvajes y domesticos. Posee dos bueyes a los que dio el nombre de Fea y Feimhean, y tambien es la guardiana de Torc Triath, rey de los verracos salvajes. Estos tres animales totemicos eran usados para que profirieran un grito de aviso si Irlanda estaba en peligro. Beltane -1 de mayo La fiesta del Dios Solar Bel, del Dios Verde de los Bosques, del Dios Astado, del Amante de la Diosa. Se celebra su unión, el matrimonio sagrado. Es la fiesta de fertilidad más importante. Celebrándose antiguamente con los fuegos de Beltane, que fueron tan perseguidos por la Iglesia Católica, ya que durante 3 días y 3 noches, mientras ardían los fuegos, se suspendían temporalmente los lazos matrimoniales, pudiéndose elegir libremente los amantes en los ritos de fertilidad. En muchos países europeos ha sobrevivido la costumbre del Palo de Mayo. Antiguamente se hacían bailes con cintas de colores a su alrededor, entrelazándose estas cada vez más. Se elegía una joven doncella como Reina de Mayo, a ella correspondía fertilizar simbólicamente la tierra. Litha - Solsticio de Verano - 21 de Junio Muchos investigadores nos cuentan que Coamhain era la fiesta más importante de los celtas y también la de más derroche, puesto que se festejaba en una época de abundancia. Y la Diosa Madre, en su apariencia de Reina de la Abundancia se encuentra simbólicamente embarazada de una exuberante cosecha, mientras que el Dios Bel o Belenos, su esposo y fecundador, está en el ápice de su virilidad y se muestra en el aspecto de Sol Supremo. Otros apuntan su importancia porque afirman que es la más solemne para los druidas e incluso nos dicen que la piedra en la entrada de Stonehenge, marca la salida del sol en mitad del verano, desde la perspectiva del centro del Crónlech y por ello un lugar de concentraciones y celebraciones ancestrales durante el solsticio de verano. Una faceta importante del solsticio de verano en diversas comunidades celtas de antaño e incluso actuales, es la construcción de fogatas circulares en algún punto que tuviera alguna importancia ritual, como un pozo sagrado, un cruce de caminos etc., y se encendía en el justo momento del ocaso y se la bendecía para consagrar sus poderes para la protección de los cultivos que estaban creciendo, hoy en día se sigue popularmente el ritual, pero desgraciadamente las personas desconocen su significado. Para estas fogatas se designaba a un miembro de la comunidad para que vigilara su construcción y una vez prendida para que controlara sus llamas, a este individuo se le designaba con el nombre gaélico de “giolla an tiene”, esta persona a su vez también recitaba invocaciones y plegarias sobre las llamas con el fin de que no decrecieran en intensidad y conseguir que la influencia del mágico fuego extendiera su ámbito de influjo a los campos cercanos, donde los cultivos esperaban para crecer satisfactoriamente en bien de la comunidad. Con tal fin, se prendían antorchas y teas de la propia fogata y los mas atrevidos jugaban con el fuego, lanzándolas por el aire, corriendo con ellas a campo traviesa, e incluso haciendo procesiones con antorchas encendidas y encendiendo ruedas y lanzándolas por pendientes. Estos rituales han persistido hasta nuestros días, si bien los fuegos de artificio han suplantado algo las antiguos rituales, pero consiguiendo a cambio expandir más la atmósfera de fuego y colorido. Lughnasadh o Lúnasad - 1 de agosto Aunque la luz empieza ya a diluirse, aún así es la fiesta de mayor esplendor lumínico. Pero al contrario que otras fiestas celtas donde el fuego es protagonista, en esta agradecen al agua su papel preponderante .En efecto Lughnasadh era y es una época tradicional .Época también de peregrinación hacia lugares sagrados y una fiesta donde se organizan juegos y carreras donde se conceden a los jóvenes la posibilidad de liberar esa energía que los caracteriza . Esta es una fiesta para después de la cosecha, donde los frutos y vegetales madurados tardíamente forman parte de la fiesta, así como de las ofrendas a Lugh, o sus equivalentes, y a su madre adoptiva Tailtiu. Ofrendas que aún hoy se siguen celebrando bien en los términos paganos, bien disfrazada de fiesta cristiana, como pueden ser las diferentes romerías, fiestas estivales, locales, de recolección o meramente parroquiales y yendo más lejos aún, en homenaje a cualquier santo cristiano protector de ganado o cosecha. La fiesta de Lugh, el más grande de todos los dioses, el de mayor esplendor en su rostro, el dios de todo arte u oficio, también llamado en irlandés samildánach, el que ejerce muchos oficios o "ildanach", el de los múltiples dones. Es la fiesta en la que este dios polivalente contrae nupcias con la Madre Tierra. Mabon / Alban Elfed -21 de Septiembre Entre Los druidas este es el nombre con que se designa, el día y la fiesta del equinoccio de otoño, hacia el 21 de Septiembre, que al igual que otros equinoccios, como hemos visto al repasarlos, no estaba en un principio, marcado por ningún ritual. Pero al igual que los otros, por influencias de otras tradiciones religiosas , quedó asentado como fiesta celta pagana y no pagana. La fiesta de Alban Elfed, posee también otros nombres como Mabón ( Maybowhn ) en Gales, denominada de esta manera, en honor al Dios de las viñas Mabón, el joven Divino, hijo de Modrón. Es una celebración de la vendimia y del vino, pues como se apuntó al tratar del mes arbóreo de Muinn, La Vid, esta festividad ocurre justamente en este mes. Una de las formas en la que los druidas de antaño celebraban el solsticio, era recogiendo manzanas frescas, depositándolas luego sobre túmulos funerarios, como una forma más de honrar a los míticos seres que habitan en éstos. Ofrenda que simboliza el agradecimiento de la tribu por la cosecha, así como del respeto hacia los ancestros que ya partieron al Otro Mundo. Existen diversas ceremonias entre los pueblos celtas aún hoy perviven y que se celebran, algunas modificadas por el cristianismo otras evolucionadas de antiguos rituales paganos: Entre los celtas de Eire, recoger la última cosecha entrañaba una suerte de peligros vinculados con el Otro Mundo. Cosechar los frutos del suelo era un acto de violencia contra las divinidades de la Tierra, sino fuera por la protección de Lugh. Pero la recolección de los últimos frutos atentaba contra las reservas Fomorianas de la fertilidad y podían llevar a plagas. El último haz de la recolección tenía un fuerte simbolismo pues se creía que concentraba todas las propiedades del reino fomoriano. La elección de un hombre para cortar este último haz se determinaba al azar y de este modo se convertía en un personaje de suma importancia ritual en la fiesta. Cuando el destinado a cortar el último haz, lo hacía, debía trenzar una figura con este que simbolizara el espíritu de la Tierra, para ello se realizaba una figura en forma de muñeca de maíz, en otros lugares celtas era una figura animal asociada a la Madre Tierra, una liebre o como en Gales una “yegua de la cosecha” o”caseg fedi”. En Escocia, si la cosecha había dados buenos frutos, la figura consistía en una mujer joven como representación de la Diosa de la cosecha o “Reina de la Cosecha” como un ser fértil y bondadoso, pero si resultaba lo contrario la muñeca en cuestión, era denominada la “Cailleach” o mujer hechicera estéril. Esta figura era guardada en algún árbol o entre semillas hasta el siguiente Mabón, donde se quemaba y se sustituía por una nueva. Volviendo al segador que había cortado el último haz, ya convertido en el guardián de “Babban( la fértil) o cailleach( la estéril) o de “caseg fedi” (yegua de cosecha), podía gracias a este papel esperar, que un deseo se cumpliese, pero mientras, era tomado como figura para diversión del resto de la tribu. El segador intentaba entrar con la muñeca al poblado, en secreto, evitando a los otros miembros de la tribu que agazapados le esperaban para rociarlo con agua, como un juego y a la vez como simbolismo y ritual de fertilidad. Por último el banquete clausuraba, la fiesta de la comunidad. El equilibrio propio del solsticio de primavera, entre la luz y oscuridad esta ya a punto de declinar a favor de la oscuridad, hacia el invierno. La mayoría de las cosechas ya se han recogido, tanto las propias de la tribus, como las cosechas interiores, y están ya almacenadas ante la llegada del período más inactivo y de recogimiento de Giamos. Una vez recogidos los frutos de nuestros cultivos, es un tiempo para empezar a descansar, a reflexionar, a celebrar y prepararse para el período frío que nos espera. Samhain Correspondencias: Hierbas y Plantas: Crisantemo, Ajenjo, Nueces, Trigo (y demás granos) Colores: Naranjas, Amarillos, Rojos, Blanco y Verde Decoración: Calabazas, Maiz, Heno, Calabacines, Otros alimentos de temporada, Brujas, Fantasmas... Otros Nombres: Samhain (Celta), Halloween (Actual), Shadowsfest (Strega), Martinmas (Escocesa-Celta), Old Hallowmas (Escocesa-Celta) Samhain, representa el final del verano y el principio del invierno, y además es considerado el fin del año Celta. Se considera un excelente momento para los métodos adivinatorios y la adivinación en general, ya que el velo entre los mundos es mas fino. (Se suele decir que en esa noche la puerta entre los mundos está abierta). En este día se recuerda a los antepasados que ya han fallecido, conmemorando que la vida continúa debido a la reencarnación. (En el Cristianismo, este día es el Día de todos los Santos, ya que cogieron el significado de la fiesta Pagana) También es un buen día para contactar con las hadas, ya que es mas fácil que otros días, ya sea para bien o para mal. Samhain es la tercera y ultima fiesta de la cosecha y es la mas importante dentro de la rueda del año, aunque en estos momentos no se recoja nada. Pero es época en la que antiguamente se guardaban las últimas cosechas para pasar el invierno. Las meditaciones regresivas tienen su mejor momento durante esta noche. Si nos fijamos en la Diosa, predomina su aspecto de Anciana, y el Dios está agonizando para su futuro renacimiento en Yule. Costumbres: En Samhain, antiguamente, se ponían velas o faroles, e incluso grandes hogueras en algunos sitios, para guiar a los muertos en su camino, y a su vez, para marcar el fin del verano. Como el velo entre los mundos es mas fino, es una noche en la que los amigos que han pasado a la otra vida puedan reunirse con nosotros. Hay gente que representa esto poniendo un plato más en la mesa en honor a los muertos que este día están allí con nosotros. Las calabazas que hoy se decoran en Halloween, en la antiguedad tenían un significado distinto, se hacían caras amenazantes para alejar a los malos espiritus, y se solían poner velas en el interior de las calabazas, para así, como hemos dicho antes, guiarlos en su camino.

20
12
Cultura: Cartas a Diego Rivera, la otra cara de Frida Kahlo
Cultura: Cartas a Diego Rivera, la otra cara de Frida Kahlo
InfoporAnónimo1/12/2014

Cultura: Cartas a Diego Rivera, la otra cara de Frida Kahlo "… COMO SIEMPRE, CUANDO ME ALEJO DE TI, ME LLEVO EN LAS ENTRAÑAS TU MUNDO Y TU VIDA, Y DE ESO ES DE LO QUE NO PUEDO RECUPERARME. PINTA Y VIVE, TE ADORO CON TODA MI VIDA" -FRIDA KAHLO Hoy que se cumplen 106 años de su natalicio, quisimos hacer un pequeño homenaje no a la artista, sino a la mujer, a la otra cara de Frida Kahlo. Todos conocemos bien su nombre, hemos admirado sus pinturas, leído un poco de su historia y quizá hasta visto alguna de las películas o documentales dedicados a su trayectoria. Conocemos el rostro de Frida; el reflejo de una mujer fuerte. En mi caso, siempre la imaginé fría, enojada con la vida por el sufrimiento en el que se encontraba y estaba condenada; percibía en sus pinturas un desahogo crudo, duro y sin embargo, lleno de nostalgia; ella tenía el don de esa dualidad. Frida tenía esa otra cara que descubrí gracias a ella misma. Hace algunos años, acudí por primera vez a una exposición dedicada total y completamente a su trabajo. Trajeron a la ciudad sus pinturas y lo que yo no sabía era que ella también asistiría. A lo largo de la exposición, podíamos observar sus obras por fin lejos de la pantalla o de un libro o revista. Cada pasillo nos contaba su historia, cada pintura nos acercaba un poco más y aún así se encontraba tan lejana. Hasta que finalmente llegamos a ese en el que pudimos encontrarnos con ella realmente. Era un espacio lleno de cartas que colgaban desde el techo. Perfectamente bien protegidas para que nadie pudiera tocarlas. Algo más o menos así: Se trataban de las cartas que Frida le escribió a Diego Rivera, de su vivo puño y letra. No podía creerlo, estaba leyéndola y casi escuchando su voz. Poco a poco la percepción que tenía iba cambiando hacia el de una mujer súmamente tierna, sensible y locamente enamorada. Fue como un shock, recuerdo. Diego (el sapo como ella le decía) había penetrado en lo más profundo de su alma y es que no había leído nunca a nadie así, tan coherentemente perdida por amor. "Mi amor, hoy me acordé de ti aunque no lo mereces tengo que reconocer que te amo. Cómo olvidar aquel día cuando te pregunté sobre mis cuadros por vez primera. Yo chiquilla tonta, tu gran señor con mirada lujuriosa me diste la respuesta aquella, para mi satisfacción por verme feliz, sin conocerme siquiera me animaste a seguir adelante. Mi Diego del alma recuerda que siempre te amaré aunque no estés a mi lado. Yo en mi soledad te digo, amar no es pecado a Dios. Amor aún te digo si quieres regresa, que siempre te estaré esperando. Tu ausencia me mata, haces de tu recuerdo una virtud. Tu eres el Dios inexistente cada que tu imagen se me revela. Le pregunto a mi corazón por que tu y no algún otro. Suyo del alma mía. Frida K." "Diego: Nada comparable a tus manos, ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días. Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio. Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos, tus ojos, espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos. Solo tú en el espacio lleno de sonidos. En la sombra y en la luz; tú te llamarás auxocromo, el que capta el color. Yo cromóforo, la que da el color. Tú eres todas las combinaciones de números. La vida. Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz. Frida" Y así fue como entre esa letra, esas palabras, poesía y un profundo amor, tuvimos un encuentro personal con la mujer, con su nostalgia y alegría que Diego mantenía viva. Ojalá tengan la oportunidad también de conocer así a Frida Kahlo, porque no sólo podrán leer estas dos cartas sino muchas otras más en las que vivirán a una mujer que alguna vez amó a un hombre, más que a ella misma y se llevarán por siempre con ustedes, el otro lado de una Frida que jamás se habrían imaginado.

0
0
C
Camilo Torres: Los caminos del amor revolucionario
InfoporAnónimo2/3/2014

Por Tomás Astelarra Camilo Torres saltó a la fama mundial con el mote de “el cura guerrillero”. Sin embargo, su opción por las armas no fue una decisión antojadiza, sino la culminación de una vida en búsqueda de la justicia social. A 85 años de su nacimiento, la investigación publicada en la revista Sudestada N° 99. El combatiente es anónimo, sabe que se ha unido a esta causa porque es la única forma de resolver los problemas estructurales que marcan la injusticia de su pueblo. Lo ha intentado todo, lo ha meditado arduamente, en el fondo jamás pensó que ese día llegase de verdad: las armas, la selva, el duro entrenamiento militar, la violencia, la soledad, la realidad de ese otro al que no se puede acceder por la vía del diálogo. Lleva un mes y medio aprendiendo a convivir con esa situación, sabe que para combatir necesita un fusil. Lleva tres días emboscado esperando. Le han dicho que la única forma de conseguir el fusil es robárselo al enemigo. La impaciencia le pica más que los mosquitos. Suenan los disparos, retumba la selva, se aceleran las imágenes, apunta su revólver y dispara siete veces. Silencio. A pocos pasos delante de él, en medio del barro, al lado del enemigo muerto, yace su fusil. Camilo Torres Restrepo nació en cuna de oro, en la capital del país del oro, en Bogotá, un 3 de febrero de 1929. Descendiente por cuatro ramas de familias tradicionales de Colombia, sus primeros años de vida transcurren entre las lujosas recepciones del Hotel Ritz (regenteado por su madre, Isabel Restrepo Gaviria) y los salones europeos (siguiendo la carrera diplomática de su padre, Calixto Torres Umaña). Forma parte de la joven oligarquía bogotana que, a caballo del boom económico de los Estados Unidos, las compensaciones a Colombia por la anexión de Panamá y el desembarco de las nacientes empresas multinacionales en los negocios del oro, el petróleo y las plantaciones de bananos, vive una época que los historiadores bautizarán como la “Danza de los Millones”. Claro, bien lo sabemos, el baile de salón no es para todos. La explotación laboral y la desigualdad social provocan una huelga general que el Ejército colombiano, por orden de la United Fruit Company, reprime disparando sobre las familias de miles de trabajadores en la llamada Masacre de las Bananeras en 1928. A punto de encaminarse a presidente, tras la insistente denuncia en el Congreso de esta y otras atroces injusticias, un par de décadas más adelante, en 1948, el abogado y líder político liberal Jorge Leicer Gaitán es brutalmente asesinado. Los colombianos salen a las calles en un feroz estallido popular conocido como “el Bogotazo” y se inaugura, así, una época que los historiadores bautizarán como “La Violencia”. Recluido en el Seminario Conciliar de Bogotá, pocas serán las informaciones que de estos hechos llegarán a oídos de un adolescente Camilo. La decisión de dejar la carrera de Derecho y meterse a cura ha desatado un escándalo entre padres y amigos. Sin embargo, el joven dice haber encontrado su vocación. Sus días transcurren entre sotanas, pasillos desolados, púlpitos con hombres de rodillas y rígidos estudios en teología, filosofía, economía y otras ciencias sociales. “Era la tarde del 9 de abril, como rugidos del infierno repercutieron en los oídos de los creyentes las más horrendas blasfemias contra Dios, vomitadas por bocas impías en todo el suelo de la patria”, dice la pastoral del obispo Miguel Ángel Builes en alusión al Bogotazo. El vocero de la Iglesia en temas políticos ya ha definido al Partido Liberal como “un verdadero sanedrín judío contra Cristo” y prevenido a los creyentes sobre “el espíritu verdaderamente diabólico del liberal-comunismo y sus secuaces”. La institución católica será una de las más fervientes herramientas del régimen que bajo la presidencia de Laureano Gómez dejará durante la década del 50 un millonario tendal de muertos y desplazados en Colombia. La esmeralda más grande del mundo será el regalo con el que el líder conservador convencerá al papa Pío XII de nombrar al frente del arzobispado de Bogotá a un hombre de su confianza. Camilo Torres estudia y reflexiona; y una tarde después del almuerzo, curioso por aquellos entrometidos ranchos que solitarios y endebles hacen equilibrio al filo de la montaña que encierra el seminario, decide arremangarse la sotana y trepar la cuesta rumbo a una realidad desconocida. En aquellas miserables chozas de picapedreros y desplazados por La Violencia, el joven seminarista finalmente entrará en contacto con aquello que los libros llaman “la pobreza”. “–Por lo que usted acaba de afirmar, puedo deducir que los dos estamos de acuerdo en que la revolución es necesaria. Diferimos únicamente en la forma como se ha de realizar esa etapa histórica. Ahora bien, le pregunto: ¿en cuánto tiempo piensan ustedes realizar la ‘revolución’ sin que ello implique un derramamiento de sangre?... –¿Esa pregunta me la hace usted como cristiano, o como dirigente político?... Si es como lo primero, le digo que en cuanto tal, más siendo sacerdote, eso no me incumbe sino en sentido negativo. Si ese derramamiento de sangre implica odio de cualquier clase que sea, nunca lo podremos realizar. Si es como dirigente político, creo que no lo soy ni lo debo ser y por lo tanto no puedo responderle. Sin embargo, yo creo que un dirigente político cristiano no puede rehuir esa respuesta. Con todo, no la podría contestar sino teniendo en cuenta circunstancias históricas muy determinadas”, le contestó Camilo a Piedrahita. Rafael Maldonado Piedrahita y Camilo Torres se conocieron en la casa de Isabel Restrepo Gaviria. “Te presento a mi ateo de cabecera”, le dijo Isabel a su hijo. Al principio, el joven escritor se mofó del curita colombiano que estaba de vacaciones de sus estudios en el exterior. Pero con el correr de las respuestas, la sorpresa fue in crescendo. Aquel muchacho de sotana admitía que Colombia era un país dominado por el afán capitalista de los Estados Unidos y que la Iglesia debía dejar de lado muchas de sus rígidas estructuras y formalismos para enfrentar la realidad social que vivía el país. Admitía que el catolicismo debía agradecerle esta nueva inquietud al Manifiesto socialista de Carl Marx. Tras consagrarse como sacerdote, Camilo Torres había decidido estudiar Sociología en la Universidad de Lovaina (Bélgica). Aquel era un fortín de la Democracia Cristiana y sede de la Confederación Internacional de Sindicatos Cristianos, surgida tras las luchas del movimiento obrero belga. Allí estudiaban muchos jóvenes latinoamericanos de decidida vocación social, se dictaban teorías marxistas y se fomentaba a los curas a dejar sus lujosas costumbres y convivir mano a mano con el pueblo. Bajo estas influencias, Camilo decide vender su auto y pasar las vacaciones trabajando con los mineros de Marchin o con los sin techo de París en los equipos del famoso Abate Pierre. Funda el Equipo Colombiano de Investigación Socioeconómica y es nombrado vicerrector del Colegio Latinoamericano, un instituto donde se preparaban sacerdotes europeos para misiones en América Latina. Su actividad es intensa, viajando por todo el viejo continente o conviviendo con refugiados del Frente Nacional de Liberación de Argelia o consejeros obreros del comunismo independiente de Belgrado. Su activismo es frenético y no cesa en su visita a Bogotá en junio de 1956. Su carisma y sus palabras causan sensación por donde pasa, y su figura comienza a propagarse por diferentes círculos. Incluso colabora en el libro Conversaciones con un cura colombiano, que Maldonado publica al año siguiente de aquellos encuentros. En marzo de 1959, recién vuelto de Europa tras unos meses de estudios en la Facultad de Sociología de la Universidad de Minessota, Camilo es designado capellán de la Universidad Nacional de Bogotá. La reciente Revolución cubana ha causado conmoción entre los estudiantes y el despacho de aquel simpático curita con ideas socialistas pronto se transforma en un lugar de encuentro. Camilo comienza a dar clases en el Departamento de Sociología de la Universidad de Ciencias Económicas y luego, junto con Orlando Fals Borda, funda la Facultad de Sociología. También, con la misión de acercar a los estudiantes la realidad social colombiana, crea el Movimiento Universitario de Promoción Comunal, con el que realizan investigaciones, cursos de formación y programas de acción comunitaria en las zonas periféricas de Bogotá. Ingresa a la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) y al Comité Técnico del Instituto Colombiano de Reforma Agraria (INCORA). En todas y cada una de sus numerosas actividades chocará con la lentitud y el desinterés de la burocracia estatal, amén del prejuicio conservador de su Iglesia. En cambio, en su afán de soluciones para las problemáticas sociales colombianas, comenzará a trabar amistad con estudiantes y líderes sociales ligados al comunismo. Cuando una de sus alumnas, María Arango, militante de la Juventud Comunista, lo invita a un congreso organizado por el Partido en Moscú, Camilo le contesta con cierta ironía: “Gracias, pero el día que yo me meta en política, cuelgo la sotana y agarro el fusil”. Un par de años después, una manifestación de estudiantes apedrea las instalaciones del diario El Tiempo y del Palacio Arzobispal. Tras los incidentes, el rector de la Universidad decide expulsar sin investigación previa a diez alumnos, entre ellos, a María Arango. Camilo interviene a favor de los expulsados y, por pedido de los alumnos, celebra una misa en honor a los universitarios caídos por la represión estatal. “Aunque algunos estudiantes sacrificados no hubieran sido católicos, si habían vivido y habían muerto de buena fe en sus creencias, podrían haberse salvado”, opina el capellán en su sermón. El diario El Tiempo aprovecha para publicar que el cura Torres ha dicho que “los comunistas van al cielo”. Su figura es hace rato un rumor inevitable para la prensa. Activo, carismático, buen mozo, hijo de buena familia y empedernido tomador de whisky en reuniones de alta sociedad, profesional, activista social, funcionario público, amigo de pobres, ateos y comunistas, cuestionador de las jerarquías y las formas; su andar dentro de la institución eclesiástica es lo más parecido al de un elefante en un bazar. Aquellos incidentes son la excusa perfecta. Por orden del cardenal Luis Concha, Camilo Torres debe renunciar a todas sus actividades en la Universidad Nacional y trasladarse a la iglesia de Veracruz, una parroquia de la clase alta de Bogotá. A pesar de ello, sus actividades políticas no cesan y cubren todo el país, entre las que está la convivencia con campesinos desplazados de la costa atlántica y el departamento de Tolima (donde luego nacerían las Repúblicas Independientes). A sus puertas llegan pedidos de formación tan extraños y disímiles como el de entrenar militares a la órdenes del coronel Álvaro Valencia Tovar (famoso por su participación en la Guerra de Corea y la represión de la guerrilla en los Llanos Orientales) o campesinos de esa misma zona, por pedido de Eduardo Franco (precisamente uno de los ex-líderes de la guerrilla). En todos los ofrecimientos, Camilo ve oportunidades de relacionarse con el pueblo colombiano. Mientras, crece su figura como confesor y maestro de ceremonias en bautismos de las élites bogotanas, realiza viajes por el continente en reuniones con sus ex-compañeros de Lovaina y va desarrollando diferentes tratados sociológicos. En uno de 1963, “La Violencia y los cambios socioculturales en las áreas rurales colombianas”, valora la posibilidad que los grupos guerrilleros creados en esa época habían dado al campesinado de legitimizarse y adquirir conocimientos y autonomía, independizándose de la férrea estructura social colombiana. Entre otras cosas, esboza que ningún cambio real se producirá en Colombia sin recurrir a medios violentos. “Lo que distinguía a Camilo era precisamente ese afán de acercarse a los trabajadores. Como intelectual no era nada erudito; incompletos quedaban sus análisis, sus artículos y pronunciamientos casi siempre torpes, a veces hasta inexactos en algún detalle. Pero eso sí, duros y desafiantes. Sus adversarios se defendían como podían. Los marxólogos se burlaban de él y los tecnócratas del gobierno lo miraban con una sonrisa indulgente; los obispos, en cambio, lo censuraban y los politiqueros bufaban de rabia. Y todos, unánimemente, empezaban a cerrarle la puerta. Al mismo tiempo, otras puertas se le iban abriendo. Eran puertas hechas de lata o de tablas viejas o de láminas de cartón, que daban entrada a chozas de obreros y campesinos donde Camilo era siempre bienvenido”, es la descripción que el biógrafo Joe Broderick hace del cura Torres en aquellas épocas. “Los progresistas somos muy inteligentes. Hablamos muy bien. Tenemos popularidad. Cuando estamos juntos somos realmente simpáticos. Pero la reacción mueve uno de sus poderosos dedos, ¡y nos paraliza! No podemos seguir así, sin organización y sin armas iguales”, le escribe Camilo Torres a un amigo en junio de 1964. Con treinta millones de dólares y dieciséis soldados montados sobre helicópteros, con la ayuda de los Estados Unidos y sus más modernas técnicas de combate (el napalm y la guerra bacteriológica), el gobierno colombiano pone fin a las Repúblicas Independientes del Tolima, un intento de los campesinos desplazados de construir en lo alto de las montañas un mundo diferente, con cultivos autosustentables, gobiernos y ejércitos propios. Ante el anuncio de la operación por parte del gobierno, Camilo –que conoce y ha convivido con esos campesinos–, junto a los curas Gustavo Pérez y Germán Guzmán, el sociólogo Orlando Fals Borda, el abogado Eduardo Umaña Luna, y el político izquierdista, Garavito Muñoz, decide conformar una misión de paz. El gobierno los desautoriza y la curia les niega el permiso. De todo se enteran por El Tiempo. Camilo esta vez no se quedará afuera de la información veraz. Las noticias no le llegarán a través de los dichos de la curia o los diarios oficiales, sino a través de sus contactos con el Partido Comunista en Tolima. Tras el bombardeo, los sobrevivientes de la masacre de Marquetalia crean el Bloque Guerrillero del Sur. Así nacen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Ese mismo mes, Camilo presentará el estudio “La desintegración social en Colombia: se están gestando dos subculturas”. Allí afirma: “es posible que en Colombia se estén gestando dos subculturas, cada vez más disímiles, independientes y antagónicas. La de reforma urbana con solo una casa para todo ciudadano; nacionalización de bancos, hospitales, compañías de seguros, transporte público, radio y televisión; y la explotación de todos los recursos naturales por el Estado”. Afirma, entre otras cosas: “la defensa de la soberanía nacional estará a cargo de todo el pueblo” o “la mujer participará, en pie de igualdad con el hombre, en las actividades económicas, políticas y sociales del país”. Mientras crecen sus confrontaciones con el Estado y la Iglesia, su imagen popular empieza a quebrar todos los cauces. Después de muchos intentos y deliberaciones, acorralado por las presiones de la curia, Camilo finalmente decide renunciar a la Iglesia y abocarse a la política: “Descubrí el cristianismo como una vida centrada totalmente en el amor al prójimo; me di cuenta de que valía la pena comprometerse en este amor, en esta vida, por lo que escogí el sacerdocio para convertirme en un servidor de la humanidad. Fue después de esto cuando comprendí que en Colombia no se podía realizar este amor simplemente por la beneficencia sino que urgía un cambio de estructuras políticas, económicas y sociales que exigían una revolución a la cual dicho amor estaba íntimamente ligado”, afirma. “¿A qué llama usted revolución?”, le pregunta el periodista francés Jean-Pierre Sergent. “A un cambio fundamental de las estructuras económicas, sociales y políticas. Considero esencial la toma del poder por la clase popular, ya que a partir de ella vienen las realizaciones revolucionarias (…) Mi convicción es la de que el pueblo tiene suficiente justificación para una vía violenta”, responde a la vez que enumera parte de sus propuestas: reforma agraria y urbana, planificación integral de la economía, establecimiento de relaciones internacionales con todos los países del mundo, nacionalización de todas las fuentes de producción, de la banca, los transportes, los hospitales y los servicios de salud… “Mientras no seamos capaces de abandonar nuestro sistema de vida burgués, no podremos ser revolucionarios. El inconformismo cuesta, y cuesta caro. Cuesta descenso en el nivel de vida, cuesta destituciones de los empleos, cambiar y descender de ocupación, cambiar de barrio y de vestido. Puede ser que implique el paso a una actividad puramente manual. El arquitecto inconformista, por ejemplo, debe estar dispuesto a trabajar como albañil, si ese es el precio que le exige la estructura vigente para subsistir sin traicionarse. El inconformismo puede implicar el paso de la ciudad al campo, o al monte...”, clama ante los estudiantes de la Universidad Nacional. En cinco meses, su Frente Unido traspasa las fronteras de la popularidad por encima de cualquier estructura partidaria, incluso hasta los toques de queda y la represión del Ejército. Su plataforma electoral clama por la abstención y sus famosos mensajes a los cristianos, los comunistas, los militares, los no alineados, los sindicalistas, los estudiantes, los campesinos, las mujeres, la oligarquía y los presos políticos, llaman a la “revolución” más allá de las estructuras de poder. Sin embargo, su carrera política no parece tener bases suficientes. Más allá de la popularidad, Camilo encuentra la misma rigidez y burocracia de la Iglesia y del Estado en los partidos políticos que lo apoyan. El Partido Comunista y la Democracia Cristiana, a pesar del fervor popular en torno al cura revolucionario, no cesan de enfrentarse por nimiedades entre ellos y aun en el interior de sus formaciones. La carrera política de Camilo se sostiene alrededor de un par de buenos amigos, los líderes estudiantiles Jaime Arenas y Manuel Vásquez, y Guitemie Olivier, vieja amiga de los tiempos de trabajo social junto a los refugiados del Frente Nacional de Liberación de Argelia. Mientras tanto, comienza a recibir intentos de sobornos, y luego amenazas de parte del gobierno. Cuando en 2008, después del controvertido ataque del Ejército colombiano al campamento de las FARC en Ecuador, la prensa anunció la muerte de Raúl Reyes, pocos supieron que aquel dirigente de la más antigua guerrilla viviente de Latinoamérica había comenzado sus intentos revolucionarios como sindicalista de la alimentación y militante del PC. Raúl Reyes no eligió entre política y guerra. Amenazado de muerte, tomó las armas para salvar su vida. El sindicato al cual pertenecía, Sinaltrainal, ha recorrido el mundo denunciando el uso de fuerzas paramilitares por parte de multinacionales como Nestlé o Coca Cola para el amedrentamiento de sindicalistas, con más de veinte compañeros asesinados en lo que va de su existencia. El mismo año de la muerte de Reyes, el Tribunal Permanente de los Pueblos, convocado por Sinaltrainal, condenó al gobierno colombiano y al de los Estados Unidos, en complicidad con un buen número de empresas multinacionales y organismos internacionales, por el asesinato sistemático de líderes sociales en Colombia. A la Masacre de las Bananeras, el asesinato de Jorge Leicer Gaitán, los desplazamientos y muertes de La Violencia o la Operación Marquetalia, debe sumarse, entre otros, el asesinato del candidato a presidente Luis Carlos Galán en 1989 o el exterminio durante esa década de la Unión Patriótica, el partido surgido del acuerdo de paz con la guerrilla, a quien las fuerzas paramilitares asesinaron más de 4.000 dirigentes, incluyendo su principal líder, Carlos Pizarro, y dos candidatos a presidentes, 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales y 11 alcaldes. El gobierno de Álvaro Uribe Vélez ha dejado un tendal de 30 millones de pobres, 9 millones de indigentes; 4,9 millones de desplazados, 250.000 desaparecidos, 3.000 falsos positivos y 600 sindicalistas asesinados desde 2002. “Falsos positivos” es el modismo con el que los colombianos denominan al arresto sin condena de campesinos, indígenas, jóvenes de los barrios marginales, intelectuales y dirigentes sociales, con la excusa de que colaboran con la guerrilla. Entre los más renombrados, está el caso de Miguel Ángel Beltrán, sociólogo y profesor de la Universidad Nacional, deportado de México por supuestas vinculaciones con las FARC. A casi dos años de su secuestro, aun sin pruebas en su contra, el catedrático, cuyo único acto de “terrorismo” ha sido, hasta el momento, sus trabajos académicos que critican el plan de Seguridad Democrática de Uribe, sigue preso. A pesar de ello, y de las fosas comunes que día a día se suman al recuento de las masacres sobre los pueblos originarios perpetuadas por los grupos paramilitares en vinculación con el gobierno Colombiano y de los Estados Unidos, son muchos los movimientos que hoy siguen abogando por una vía pacífica en Colombia. ¿Habría podido sobrevivir Camilo Torres a esta realidad? ¿Hubiera sido válida su opción política? ¿Cuál era el papel que debía desempeñar este joven de cuna de oro con vocación social? “¿La vida de Camilo si no se hubiera metido a la guerrilla? Muy hipotética la pregunta, por supuesto. Camilo habría organizado un movimiento político de largo aliento, tal vez; un movimiento frustrado finalmente, como tantos que han aparecido en Colombia a lo largo de las últimas décadas. Incluso podría haber sido eliminado por la vía de la masacre generalizada, el genocidio, como fue el caso de la Unión Patriótica. Aquí la élite, la oligarquía colombiana, no permite que ninguna oposición real prospere. Camilo podría haber servido en el Congreso de la República, como senador o representante. En cualquier caso, su vida habría terminado en una frustración, creo yo”, opina Broderick. Calle 80. Tres jóvenes esperan impacientes debajo de un árbol. Frente a ellos un auto con matrícula de Santander mantiene el motor prendido. Un hombre se acerca caminando rápidamente entre la lluvia, se aproxima al coche, abre la puerta y tira un maletín sobre el asiento trasero. Es la señal, Camilo abraza a Jaime y Guitemie, y les pide que por favor cuiden de su madre. Apura el paso y sube al coche. No lleva mucho, su pipa, un poco de tabaco y una pequeña edición de la Biblia. El viaje es largo y trata de dormir. No lo logra. Finalmente ha recibido la orden de unirse a la guerrilla. Desde hace meses ha estado en contacto con ellos. “El pueblo no cree en las elecciones. El pueblo sabe que las vías legales están agotadas. El pueblo sabe que no queda sino la vía armada (...) Yo quiero decirle al pueblo que este es el momento. Que no los he traicionado. Que he recorrido las plazas de los pueblos y ciudades clamando por la unidad y la organización de la clase popular para la toma del poder. Que he pedido que nos entreguemos por estos objetivos hasta la muerte…”. La proclama sale en El Tiempo y en todos los principales diarios del país con una foto de Camilo junto a los líderes del ELN, Fabio Vásquez Castaño y Víctor Medina Morón. Sin su presencia, el Frente Unido se desbanda. El gobierno envía al coronel Valencia Tobar a la zona de conflicto para atraparlo. Quizás junto a él, a alguno de los soldados a los que Camilo brindaba capacitación en la selva. Su imagen ligada a la del grupo guerrillero es muy peligrosa. Su lugar en el frente de batalla, también. Sin embargo, Castaño no puede convencer al cura. No hay forma de explicarle que no es prudente que los acompañe en aquella operación. Camilo ya ha recibido el entrenamiento, ha compartido almuerzo y chistes con los compañeros, le han dicho que la única forma de conseguir su fusil es robárselo al enemigo, se niega a recibir ningún trato diferenciado. Son las reglas del grupo, esgrime. Son las reglas de la sociedad igualitaria por la que están dispuestos a dar la vida, dice. Y Castaño acepta su posición. Aquella mañana, en el fragor de la batalla, cuando extiende su mano para tomar su fusil, Camilo Torres recibe una metralla de balas. Un par de compañeros intentan rescatarlo. Es inútil, también pierden la vida. El comando se retira. La operación ha fracasado. En el suelo yace el cuerpo sin vida de Camilo Torres, el cura guerrillero. Donde cayó Camilo nació una cruz, pero no de madera sino de luz. Lo mataron cuando iba por su fusil, Camilo Torres muere para vivir. Cuentan que tras la bala se oyó una voz. Era Dios que gritaba: ¡Revolución! A revisar la sotana, mi general, que en la guerrilla cabe un sacristán. Lo clavaron con balas en una cruz, lo llamaron bandido como a Jesús. Y cuando ellos bajaron por su fusil, se encontraron que el pueblo tiene cien mil. Cien mil Camilos prontos a combatir, Camilo Torres muere para vivir.

20
5
A
Algunos poemas de Charles Baudelaire
ArteporAnónimo7/25/2010

Elevación Sobre los lagos, sobre los valles, de las montañas, de los bosques, de las nubes, de los mares, más allá del sol, más allá del espacio, más allá de los confines de las esferas estrelladas. Espíritu mío, te mueves tan ágilmente, y, como un buen nadador que se solaza en la ola, surcas alegremente la inmensidad profunda con indecible y vigorosa voluptuosidad. Vuela bien lejos de estos efluvios malignos ; y ve a purificarte en el aire elevado y bebe, como un puro y divino licor, el fuego claro que habita los espacios limpios. Detrás de los enojos y los enormes disgustos que cargan con su peso la existencia opaca, dichoso aquel que puede con un ala vigorosa lanzarse hacia los campos luminosos y serenos; aquel cuyos pensamientos, como las alondras, por la mañana emprende hacia el cielo su vuelo libre, que se abraza a la vida y comprende sin esfuerzo el lenguaje de las flores y el de las flores mudas La vida anterior Yo he habitado mucho tiempo en vastos pórticos que los soles marinos teñían de mil fuegos, y que sus grandes pilares, fuertes y majestuosos, parecían, al anochecer, las grutas basálticas. Las olas , espejando las imágenes de los cielos, mezclaban de una manera ritual y mística los poderosos acordes de su rica música a los colores del ocaso reflejados por mis ojos. Es allá que yo he vivido en las voluptuosidades serenas, en medio del azul, de las olas, de los esplendores y de esclavos desnudos, todo impregnado de aromas, que me refrescaban la frente con palmas, y cuyo único cuidado era profundizar el doloroso secreto que me hacía languidecer. Los búhos Bajo los tejos negros que los protegen, los búhos meditan alineados, como dioses extraños, arrojando chispas coloradas. Inmóviles permanecerán hasta la hora melancólica en que , empujando el sol oblicuo, las tinieblas se desparramarán. Enseñan al sabio su actitud: que es necesario en este mundo huir del tumulto y del movimiento ; el hombre embriagado por las sombras que pasan carga siempre con la condena de haber querido cambiar de lugar. El gato Acércate, mi bello gato, a mi amante corazón: guarda las uñas de tus patas, y deja que me sumerja en tus bellos ojos , matizados con metal y ágata. Cuando mis dedos acarician lentamente tu cabeza y tu lomo elástico, mi mano se embriaga de placer deslizándose por tu cuerpo eléctrico, percibo el espíritu de mi mujer. Su mirada, como la tuya, amable y bestial, profunda y fría, corta y hiere como un dardo, y, de los pies hasta la cabeza, un aire sutil, un peligroso perfume irradia de su cuerpo moreno ¿Qué dirás esta tarde, pobre y solitaria alma... ¿Qué dirás esta tarde, pobre y solitaria alma, qué dirás, corazón mío, corazón en otro tiempo herido, a la muy bella, a la muy buena, a la muy querida, de cuya divina mirada de súbito has reflorecido? -Nuestro orgullo cantará alabanzas: nada vale la dulzura de su autoridad; su carne espiritual tiene el perfume de los ángeles, y su mirada nos envuelve en un ropaje de luz. Ya sea en la oscuridad y solitario, ya sea en la calle y entre la multitud, su espectro en el aire danza como una antorcha. A veces, habla y dice: ''Yo soy bella, y ordeno que por mi amor sólo ames lo bello; soy el ángel guardián, la musa y la madonna'' Epígrafe para un libro condenado Lector tranquilo y apacible, sobrio e ingenuo hombre de bien, arroja este libro saturnal, orgíastico y melancólico. Si tú no has aprendido tu retórica con Satán, el sagas decano, ¡arrójalo! pues no lo comprenderías, o me tomarías por un loco. Pero si no te dejas hechizar, y tu ojo sabe sumirse en los abismos, léeme, para aprender a quererme; alma curiosa que sufres y vas en busca de tu paraíso, ¡compadéceme!... si no, ¡te maldigo! La oración de un pagano ¡Ay, no detengas tus llamas! Enciende mi corazón entumecido, ¡voluptuosidad, verduga de las almas! diva! supplicem exaudi! Diosa recostada en el aire, brilla en nuestro pozo. consuela a un alma muerta de frío, que te consagra este canto hondo. ¡Voluptuosidad, sé siempre mi soberana! Toma la máscara de una sirena hecha de piel y terciopelo, o derrámame tus sueños profundos en el vino virtual y místico, ¡voluptuosidad, fantasma infinito! El muerto jubiloso En la tierra fértil llena de caracoles cavaría una fosa profunda, donde pueda placenteramente mostrar mis cansados huesos y dormir en el olvido como un tiburón en la onda. Detesto las sepulturas y odio los testamentos, antes de vivir implorando una lágrima del mundo, preferiría invitar a los cuervos a sangrar todas las salientes de mi esqueleto viejo. ¡Oh gusanos! negros compañeros que no ven ni oyen, he aquí muerto libre y jubiloso; filósofos disolutos, hijos de la inmundicia, a través de mi ruina id, pues, sin remordimiento, y desidme si hay todavía alguna tortura para este viejo cuerpo sin alma y muerto entre los muertos. Triztesas de la luna La luna sueña con pereza, esta noche. Como una bella, encima de blandos almohadones, con una mano distraída y ligera, acaricia el contorno de sus pechos antes de dormirse. Sobre la espalda plateada de melodiosos aludes, agonizante, se libra a largos desmayos, y reposa sus ojos por las visiones blancas que suben en lo azul como floraciones. Cuando alguna vez sobre este globo, en su languidez ociosa, deja hilar una lágrima furtiva, un poeta piadoso, enemigo del sueño, toma esta lágrima pálida en el hueco de su mano de reflejos satinados como un fragmento opalino y la guarda en su corazón lejos de la mirada del sol Soneto de otoño En tus ojos, claros como el cristal, escucho: ''Para ti, tosco amante, ¿cuál es mi mérito?'' -¡Sé encantadora y cállate! Mi corazón, al que todo lo irrita menos el candor de la antigua bestialidad, no quiera mostrarte su secreto infernal, arrulladora en que la mano a largos sueños me invita, ni su negra leyenda con la llama escrita. Deploro la pasión y el espíritu me hace daño. Amémonos dulcemente. El amor en su guarida, tenebroso, emboscado, tiende su arco fatal. Conozco los lazos de su viejo arsenal: ¡Muerte, horror y locura! ¡Oh, pálida Margarita! ¿No eres como yo un sol otoñal, oh mi tan blanca, oh mi tan fría Margarita? El alba espiritual Cuando en los libertinos el alba clara y roja entra en sociedad con el Ideal roedor, por la operación de un misterio vengador de su habitual modorra un ángel se despierta. De los cielos espirituales el azul inaccesible, para el hombre caído que sueña todavía y sufre, se abre y se hunde con el atractivo de un abismo. Así, querida diosa, ser lúcido y puro, sobre los restos humeantes de estúpidas orgías tu recuerdo más claro, más rosa, más encantador, gira incesantamente en mis ojos engrandecidos. El sol ha oscurecido la llama de las lámparas; ¡así, siempre vencedor, tu espectro es semejante, alma resplandeciente, al inmortal sol! El vampiro Tú que, como el filo de un cuchillo, en mi corazón lloroso entraste; tú que, fuerte como ejército de demonios, llegaste, loca y engalanada a mi espíritu humillado e hiciste de mí tu cama y tu dormitorio; -infame a quien estoy atado como el forzado a la cadena como al juego el jugador empedernido, como a la botella el borracho, como a los gusanos la carroña, -¡maldita, maldita seas! Yo perdí la espada veloz para conquistar mi libertad, y he dicho al veneno pérfido que socorra mi cobardía. ¡Ay! el veneno y la espada me han rechazado con desdén y me han gritado: ''Tú no eres digno de que alguien te libere de tu maldita esclavitud. ¡Imbécil!-del imperio que eres prisionero si nuestros esfuerzos te libraran tus besos resucitarían el cadáver de tu vampiro'' Con sus vestiduras livianas y nacaradas... Con sus vestiduras livianas y nacaradas, que cuando camina se creería una danza, como estas serpientes que los junglares sagrados agitan en el extremo de sus bastones con candencia. Como la arena triste y el azul de los desiertos, insensibles al sufrimiento humano, como las largas redes marinas de las olas, ella se mueve con indiferencia. Sus ojos pulidos están hechos de minerales encantadores, y en esta naturaleza extraña y simbólica donde el ángel sin mácula se mezcla con la antigua esfinge, donde todo es sólo oro, acero, luz y diamantes, resplandece para siempre como un astro vano la fría , majestad de la mujer estéril. Te adoro como al cielo nocturno... Te adoro como al cielo nocturno, oh, copa de tristeza, oh, gran taciturna, y te amo tanto más, bella, cuando me huyes, y me pareces ornamento de las noches, donde irónicamente acumulo palabras para separar mis brazos de las inmensidades azules. Me lanzo al ataque, y trepo a los asaltos, como tras un cadáver un coro de gusanos, y quiero, ¡oh, deseo implacable y cruel, hasta esta frialdad por la cual me pareces más bella!

21
0
La Dama De Shalott
La Dama De Shalott
ArteporAnónimo6/18/2011

La Poesía Fue escrita por Alfred Tennyson, uno de los poetas ingleses más populares de su tiempo, perteneciente al Postromanticismo, incluida en Poems (1833) . La dama de Shalott I A ambos lados del río se despliegan anchos campos de cebada y centeno, que decoran la tierra y se reúnen con el cielo; y a través del campo se extiende el camino que va hacia las torres de Camelot; y la gente va y viene, contemplando el lugar donde se balancean los lirios alrededor de la isla de allí abajo, la isla de Shallot. Los sauces palidecen, tiemblan los álamos, Las leves brisas se ensombrecen y tiemblan en las olas que discurren sin cesar por el río que rodea la isla fluyendo hacia Camelot. Cuatro muros grises y cuatro torres grises, dominan un lugar rebosante de flores, y la silenciosa isla aprisiona a la Dama de Shallot. Por la orilla, cubiertas por los sauces, se deslizan las pesadas barcazas tiradas por lentos caballos; e ignorada navega la chalupa con revoltosa vela de seda rasurando las aguas hacia Camelot: pero, ¿Quién la ha visto agitando su mano? ¿O asomada en el marco de la ventana? ¿Acaso es conocida en todo el reino la Dama de Shallot? Sólo los segadores, segando temprano entre la espesura de cebada, escuchan un canto que resuena vivamente desde el río transparente que serpea, hacia las torres de Camelot: Y a la luz de la luna, el cansado segador, apilando los fajos en aireadas mesetas, al escucharla, murmura: “Es el hada Dama de Shallot”. II Allí, noche y día, teje un mágico lienzo de alegres colores. Ha oído un susurro advirtiéndole que una maldición caerá sobre ella si mira hacia Camelot. Desconoce el tipo de que maldición es, y debido a ello teje sin parar, sin preocuparse de nada más, la Dama de Shallot. Y moviéndose a través de un cristalino espejo colgado todo el año ante ella, aparecen las tinieblas del mundo. Ve la cercana calzada discurriendo hacia Camelot: ve los arremolinados torbellinos del río, los rudos patanes pueblerinos, y las capas rojas de las muchachas, provinientes de Shallot. A veces, un grupo de alegres damiselas, un abad deambulando, a veces, un pastorcillo con bucles en el pelo , o un paje con melena y vestido carmesí, van hacia las torres de Camelot; Y a veces, a través del azul espejo los caballeros vienen cabalgando en pares: No tiene un caballero leal y franco, la Dama de Shallot. Pero aún gozando en tejer en su lienzo las visiones del mágico espejo, -cuando a menudo en las noches silenciosas un funeral, con velas, penachos y música, se dirigía hacia Camelot; o cuando la luna estaba en lo alto, y llegaban dos amantes recién casados- “Cansada estoy de las sombras”, dijo la Dama de Shallot. III A tiro de arco de su alero, cabalgaba entre los fajos de cebada, el sol resplandecía por entre las hojas, y llameó en las grebas de bronce del intrépido Lanzarote. Un cruzado de rodillas para siempre ante una dama en su escudo, que resplandecía entre los dorados campos, cercanos a la remota Shallot. Las engarzadas bridas brillaban libres, como las ramificaciones estelares que vemos suspendidas en la áurea Galaxia. Alegres resonaban los cascabeles mientras él cabalgaba hacia Camelot: y de su ostentoso tahalí colgaba un poderoso clarín de plata, y al galope su armadura repicaba, cerca de la remota Shallot. Bajo el azul del despejado día brillaba la lujosa montura de cuero, el yelmo junto con su pluma ardían juntos en una única llama, mientras él cabalgaba hacia Camelot. Como suele suceder en la purpúrea noche, bajo radiantes constelaciones, algunos meteoros, trayendo una estela de luz gravitan sobre la apacible Shallot. Su frente clara y amplia resplandecía al sol; con cascos bruñidos pisaba su caballo; bajo el yelmo flotaban sus rizos negros como el carbón mientras cabalgaba, mientras cabalgaba hacia Camelot. Desde la orilla y el río Brilló en el cristalino espejo, “Tirra lirra”, por el río cantaba Sir Lancelot. Ella dejó el lienzo, dejó el telar, dio tres pasos por la habitación, vio florecer el lirio en el agua, vio la pluma y el yelmo, y miró hacia Camelot. La tela salió volando y ondeó en el vacío; El espejo se quebró de lado a lado; “la maldición cae sobre mí”, gritó la Dama de Shallot. IV Tensos, bajo el tormentoso viento del este, los dorados bosques empalidecían, la corriente gemía en la ribera, el cielo encapotado llovía fuertemente sobre las torres de Camelot; Ella descendió y halló una barca flotando junto al tronco de un sauce, y alrededor de la proa escribió “La Dama de Shallot”. Y en la oscura extensión río abajo -como un audaz vidente en trance, contemplando su infortunio- con turbado semblante miró hacia Camelot. Y al final del día la amarra soltó, dejándose llevar; la corriente lejos arrastró a la Dama de Shallot. Yaciendo, vestida con níveas telas ondeando sueltas a los lados -cayendo sobre ella las ligeras hojas- a través de los susurros nocturnos navegó río abajo hacia Camelot: Y yendo su proa a la deriva entre campos y colinas de sauces, oyeron cantar su última canción, a la Dama de Shallot. Escucharon una tuna, lastimera, implorante, tanto en voz alta voz como en voz baja, hasta que su sangre se fue helando lentamente, y sus ojos se oscurecieron por completo, vueltos hacia las torres de Camelot; Y es que antes de que fuera llevada por la corriente hacia la primera casa junto a la orilla, murió cantando su canción, la Dama de Shallot. Bajo torres y balcones, por muros de jardín y tribunas, con brillante esbeltez pasó flotando, entre las casas, pálida como la muerte y silenciosa por Camelot. A los muelles acudieron, caballeros y burgueses, damas y lores, y en torno a la proa su nombre leyeron, La Dama de Shallot. ¿Quién es? ¿Y qué hace aquí? Y junto al iluminado palacio, cesaron los sones de vitoreo real; y temerosos se persignaron todos los caballeros de Camelot: Pero Lancelot se quedó pensativo; dijo, “Tiene un rostro hermoso; Dios, en su bondad, la llenó de gracia, a la Dama de Shallot”. The Lady of Shalott es una de las obras más conocidas de John William Waterhouse. Fue pintada en 1888, exhibiéndose en 1894. Como pintor prerrafaelita, romántico y neoclásico, a Waterhouse le gustaba la temática de corte medievalista fantástico. El pintor realizó tres obras sobre el mismo tema, inspiradas en un poema con el mismo título de Tennyson (poema de 1832),1 que forma parte de la antología clásica victoriana: The Lady of Shalott (1888),2 Lady of Shalott. Looking for Lancelot (1894),3 y I am half sick of shadows, said the Lady of Shalott (1916)..4 Esta trilogía tiene relación con el ciclo artúrico. Concretamente, cuenta la historia de Elena, la dama de Shalott, que fue encerrada en una torre donde tejía noche y día. Un susurro le anunció que le aguardaba una horrible maldición si miraba en dirección a Camelot: aunque desconocía en qué consistía la maldición, seguía tejiendo sin parar. Nadie la conocía, ya que vivía encerrada; algunos campesinos creían oírla cantar por las mañanas, al amanecer, y se referían a ella como a un hada. Su contacto con el mundo era a través de un espejo, que reflejaba la ventana, que le mostraba Camelot. En las telas que tejía se reflejaba lo que ella veía a través de ese espejo, como las aventuras de los Caballeros de la Mesa Redonda. Un día, a través del espejo, Elena vio a Lancelot y se enamoró de él. Dejó de coser y, sin poder evitarlo, miró hacia Camelot. En ese momento, el espejo se quebró, las telas salieron volando por la ventana y la maldición cayó sobre ella. Bajó de la torre y cogió una barca. En la escena que pinta Waterhouse se ve a Elena en una barca, fluyendo en dirección a Camelot. Se nos muestra una muchacha indefensa, con una simple túnica blanca en lugar de la poderosa bruja con el elegante vestido que solía tener. Su aspecto es el de una mujer agotada y caída a su destino, a su muerte. Su mirada está ausente, y sus brazos abandonados en señal de rendición. Si se observan los detalles, se ven las telas en la barca que ella misma había tejido. Éstas narran las aventuras de los Caballeros de la Mesa Redonda, así como el amor que siente por Lancelot. También cobran importancia las velas, que se van apagando a medida que la dama avanza hacia su destino. El paisaje inglés de fondo se reduce a trazos de color apagado y los juncos que aparecen en primer plano se muestran mediante simples pinceladas. La riqueza de color y los magníficos detalles sólo se utilizan para enfatizar la figura central. Waterhouse se concentra en la atmósfera y la decoración que tan bien ejemplifica Lady of Shalott; hay menos insistencia en el diseño, y más en la atmósfera. link: http://www.youtube.com/watch?v=Vw_cZGrVFqw link: http://www.youtube.com/watch?v=9TLqgIlo6qU link: http://www.youtube.com/watch?v=jwFe2KBc3Qw Si te gusto el post, deja un comentario (:

20
2
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.