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julian_weimer

Usuario (Argentina)

Primer post: 5 feb 2016Último post: 13 feb 2016
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De eso no se lee
InfoporAnónimo2/5/2016

Un archivo que el PRO hizo desaparecer Las nuevas autoridades dependientes del ministro Germán Garavano eliminaron el trabajo de más de tres años de investigaciones sobre violencia institucional, de género, lavado de dinero o civiles imputados en delitos de lesa humanidad. Por Diego Martínez El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que conduce Germán Garavano decidió eliminar de la web a su cargo más de diez mil investigaciones periodísticas y notas de prensa publicadas por Infojus Noticias, portal que en los últimos tres años dedicó amplias coberturas a temas como violencia institucional, violencia de género, lavado de dinero o civiles imputados en delitos de lesa humanidad. Entre los contenidos que la gestión Cambiemos decidió invisibilizar a los lectores aparecen temas sensibles para el presidente Mauricio Macri como su imputación por espionaje ilegal como jefe de Gobierno porteño, la represión en el Hospital Borda, el incendio del depósito de documentos de la empresa Iron Mountain en el que murieron diez personas o la relación de la familia de la primera dama con talleres de costura clandestinos. Los trabajadores de Infojus expresaron su “preocupación por la desaparición de miles de notas”, advirtieron que la decisión se tomó “en un contexto de vaciamiento de la agencia” –que ya despidió a 12 de sus 44 trabajadores– y que consultaron pero no obtuvieron ninguna explicación de las actuales autoridades. La nueva directora del portal, Sabrina Santopinto, se negó anoche a responder preguntas de Página/12 y derivó la consulta a una empleada que nunca atendió el teléfono. La noticia sobre las notas desaparecidas comenzó a circular el miércoles a la noche, a medida que lo advertían redactores, editores y lectores de Infojus Noticias, portal que en base a un trabajo riguroso se convirtió en sitio “de consulta permanente en el ámbito periodístico y judicial”, como recordó ayer el comunicado de la asamblea. Sobre un total de 15 mil artículos publicados desde 2013 y relevados en diciembre por los trabajadores, ayer se podía acceder sólo a “un diez por ciento”, calcularon. “No sólo nos preocupa la pérdida de nuestro trabajo de tres años sino que muchas de las notas tenían un fuerte valor testimonial, documental e histórico. Descubrimos que se ‘borraron’ coberturas enteras sobre temas de violencia institucional, violencia de género, femicidios, lesa humanidad, talleres textiles clandestinos, delitos económicos y lavado de dinero, narcotráfico, y muchas otras áreas en las que Infojus Noticias era referente”, informaron. El criterio para las desapariciones, que el Gobierno hasta el momento no explicitó, tampoco es del todo claro para los trabajadores de prensa. “En temas como lesa humanidad parecen ser cuidadosos porque saben que es sensible”, sugirieron. En el sitio sobreviven notas sobre la ESMA o el Plan Cóndor pero llamativamente borraron algunas con datos sobre la aparición de Ignacio Guido Carlotto, el nieto recuperado de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, o sobre los abogados que luchan a favor de la impunidad de represores, informaron. Entre las desaparecidas había notas sobre el despido de delegados de Shell y fallos judiciales que intimaban al entonces presidente de la empresa Juan José Aranguren, ahora titular del Ministerio de Energía y Minería. “El presidente de Shell tiene 24 horas para reincorporar a una delegada despedida”, era uno de los títulos que ya no están. También fue borrada una serie de artículos (salvo el último) sobre una maniobra para cobrar ilegalmente bonos de la dictadura y estafar al Estado nacional que denunció la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) y en la que está imputado el escribano Nicanor Moreno Crotto, a quien Macri designó coordinador de Asuntos Legales de la Jefatura de Gabinete, tal como informó Página/12. Entre los títulos que ayer a la tarde habían sido bajados figuran “Cómo hacía el HSBC para ocultar la ruta del dinero”, “El HSBC, un banco en la mira de la Justicia por lavado de dinero”, “A un año de la represión en el Borda: 10 imágenes para no olvidar”, “Escuchas ilegales: rechazan el pedido de sobreseimiento de Mauricio Macri”, “Clarín lidera la lista de empresas argentinas en el HSBC de Suiza” y varias notas sobre los bomberos muertos en Iron Mountain o las pruebas de que el incendio fue intencional. El vaciamiento de Infojus y la reducción del trabajo de los periodistas habían comenzado diciembre con el pedido de renuncia al periodista Cristian Alarcón, creador y director del portal. Las caras visibles del gobierno de Macri fueron Santopinto (vocera de Jorge Rizzo, presidente del Colegio de Abogados de la Capital y ex concejero de la magistratura), Pablo Altclass (ex asesor del empresario de medios Daniel Hadad) y Soledad Lladó, quienes prometieron ante los trabajadores que no habría despidos. El 30 de diciembre, sin embargo, echaron a la subdirectora y al jefe de redacción, y la semana pasada a otros diez redactores, editores, fotógrafos y editores de video, a quienes bloquearon los usuarios de sus computadoras a modo de notificación. Los despidos fueron justificados y publicitados ampliamente desde el diario Clarín, que presentó a Infojus Noticias como “una agencia de difusión K con más de 200 empleados” y planteó una insólita comparación con los “20 empleados” del Centro de Información Judicial (CIJ), el portal de propaganda del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, que se limita a cargar fallos y resoluciones judiciales. La Comisión Gremial Interna y la asamblea de trabajadores de Clarín tomaron distancia de la operación al sacarse una foto en la redacción, solidarizándose con los despedidos de Infojus. “Lo que persiguen es el desmantelamiento de un proyecto periodístico, de un medio que no puede hacer periodismo con las noticias que el Estado produce. No puede informar sobre la ilegalidad con que el nuevo gobierno procede al tomar grandes decisiones con el instrumento preferido del presidente”, advirtió entonces Alarcón al solidarizarse con sus ex compañeros que se declaraban en estado de asamblea y exigían la reincorporación de los despedidos. El periodista apuntó que desde el 10 de diciembre era evidente el vaciamiento de contenidos y la conversión en un portal para dar comunicados oficiales de Garavano, agregó que en su gestión “Infojus Noticias se negó a ser una agencia oficial, un portal K, un órgano de propaganda”, y destacó con dolor que las visitas de lectores se habían reducido de 322 mil en noviembre a poco más de 120 mil en enero. Santopinto se negó a explicar ayer por qué y con qué criterio decidieron desaparecer notas de prensa. Tampoco quiso hablar sobre su promesa incumplida de que no habría despidos y ni siquiera sobre su valoración del portal. Sugirió hablar con Lladó, que nunca respondió. “Exigimos a las autoridades del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que investiguen qué pasó y vuelvan a poner online todo ese material”, plantearon ayer los trabajadores (sobrevivientes) de Infojus Noticias. Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-291854-2016-02-05.html

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La murga nació para luchar contra la dictadura militar
InfoporAnónimo2/10/2016

link: https://www.youtube.com/watch?v=N90ryCd9b9U Uno de los tradicionales festejos universales más antiguos de la historia de la humanidad, persiste hoy, a pesar de las prohibiciones y ataques de parte de las autoridades. Desde las antiguas leyendas del dios momo expulsado del olimpo por sus burlas hacia lo establecido. Desde los incontrolables festejos en la edad media y sus ataques a los monarcas. El carnaval tiene sus distintas versiones y tradiciones adaptadas a sus poblaciones originarias y también migrantes. En distintas partes del planeta también atraviesa distintas resignificaciones, algunas completamente contaminadas por el mercado y vaciadas de contenido, en otros casos, solo parcialmente y también en otros se sigue luchando por mantener o recuperar esta tradición de crítica y expresión popular. Hay una enorme y rica historia de los carnavales en Latinoamérica, que resultaría imposible contar en un artículo, también en el Río de La Plata. El carnaval Rioplatense está muy ligado al candombe y a la murga (tanto en su versión argentina como en la uruguaya), con influencias negras y europeas. En el interior de Argentina están muy presentes tradiciones folclóricas originarias, que desde las migraciones, se han hecho presentes también en Buenos Aires. Algunas tradiciones rioplatenses cuentan con elementos de la época colonial, en donde la historia se mezcla con las leyendas, vinculadas a los esclavos y sus momentos de recreación, en donde lo tribal se mezcla con la crítica y la burla hacia sus amos. En las murgas porteñas, están presentes en los trajes de raso, cuya leyenda recuerda a negros esclavos que utilizaban las levitas de sus amos pero al revés exhibiendo el raso que esos trajes tenían en su interior. Sus pasos de baile recrean distintas situaciones: algunos pasos simulan en andar encadenado de los esclavos, los tres saltos (3 por los 30 latigazos, un castigo muy común en aquel entonces), el intento de sacarse las cadenas, y la matanza, el momento de mayor liberación. Los maquillajes y las máscaras, presentes en ambas orillas del Río de La Plata y en muchas otras partes del mundo, mas allá de lo pintoresco, representan y recuerdan a aquellos festejos en donde los esclavos, en esos pequeños momentos de libertad, ocultaban sus rostros detrás de los maquillajes para poder criticar a los poderosos y sin ser reconocidos y evitar posteriores castigos. Existen numerosas estrategias de cada gobierno para controlar y “permitir” el festejo, de eclosión de emociones. Algunos de ellos están documentados en diversos documentos oficiales (edictos policiales, crónicas periodísticas y solicitadas públicas) que, pueden demostrar la voluntad de los diferentes gobiernos de cada época, de controlar, pero también de sancionar esos festejos restringiendo la subversión del orden durante unos días para que permanezca vigente el orden los demás días del año. Una tradición de control y sanción por parte de las autoridades, que acompaña a estos festejos desde la Grecia antigua y ha contado con su versión local en el Río de la Plata en distintos momentos de la historia. Ya en 1770 durante el Virreinato del Río de La Plata, los carnavales ya eran foco de la atención oficial, dado que se trataba de festividades protagonizadas principalmente por los negros esclavos. Estas fiestas eran consideradas “escandalosas”, groseras, desenfrenadas; por lo tanto el Virrey Vértiz, quien detentaba en ese entonces el Gobierno de Buenos Aires, promulgó un bando por el cual establecía la prohibición de dichos festejos, con un castigo de 200 latigazos a quien intente llevarlas a cabo mediante “los bailes y toques de tambor”. El carnaval fue proscripto mediante dos órdenes reales de Carlos III, el 7 y 14 de enero de 1773, alegando que nunca “habían sido permitidos, y que debería dominarse el “escandaloso desarreglo de costumbres” que se estaba produciendo en la ciudad de Buenos Aires, gracias a los festejos carnavalescos. Sin embargo, ya en ese entonces se aplicaban distintos dispositivos de control que no se limitaban solo a la prohibición y represión. “La Ranchería”, es un galpón de madera y paja inaugurado en 1783, en un principio para exponer obras teatrales, en la actual esquina de Perú y Alsina, en dónde posteriormente se realizaron bailes de carnaval luego de que Vértiz los autorizara nuevamente, algunos argumentos para justificar dicha autorización están ligadas a “poder controlar dichos festejos”. En la época del virreinato los carnavales fueron foco de atención de los distintos actores de la escena del poder en esos días. Por un lado, se convirtieron en un objeto de interés en la puja por el poder entre la corona y el Virreinato; por otro, se transformaron en “un ámbito de disciplinamiento de las almas y los cuerpos”. Actualmente, también existe esta doble modalidad, en donde se combinan las prohibiciones directas con los controles y sanciones parciales, así como también los intentos de “cooptación” de dicho festejo por parte de punteros políticos y gobernantes. Desde el primer corsos en Buenos Aires, que tuvo lugar en 1869, en la calle Hipólito Irigoyen, entre Bernado de Irigoyen y Luís Sáenz Peña, existieron numerosas situaciones de festejos, controles, prohibiciones y permisos entregados con intenciones de obtener “réditos políticos”. Previo a ese corso, y a la creación de la primer comparsa en 1858, durante el Gobierno de Juan Manuel de Rosas, el carnaval había sido nuevamente prohibido el 22 de febrero de 1844. Las celebraciones se reanudaron recién en 1854, con Rosas fuera del poder. Pero el carnaval volvió muy reglamentado, se realizaban bailes públicos en diversos lugares, previo permiso de la policía. Había mucha vigilancia policial para prevenir los desmanes de las décadas anteriores. Por otra parte existen en documentos referentes a la “Campaña al Desierto” menciones respecto al carnaval: Una nota del Diario La Nación, en 1872, revelaba el desvelo del Gobierno de la Provincia Y la Jefatura de Policía por el anuncio de una comparsa que se proponía representar la Expedición al Desierto. Las “súplicas” de la policía a los jóvenes de la comparsa hicieron que se desistiera del proyecto: “...Parece que la seriedad de la expedición al desierto iba a ser defendida, mejor que la frontera, en las calles de la ciudad y se temía una conflicto. En consecuencia, la comparsa “Expedición al Desierto” se ha disuelto; y queda allanada la cuestión de estado y el conflicto que tenía por base una broma de carnaval...” (Puccia: “historia del carnaval porteño”) Durante el siglo XX existieron numerosas prohibiciones que lastimaron la historia y la tradición del carnaval porteño. La última prohibición es el decreto 21329/76, en el quese prohíben los feriados de carnaval y que sirvo de excusa a numerosos gobiernos locales en distintas partes del país para prohibir corsos e impedir que se realicen festejos, y en algunos casos, ensayos de murgas en espacios públicos. Dicho decreto fue implementado en 1976, durante la última dictadura militar. link: https://www.youtube.com/watch?v=tmPzDiOpNnU link: https://www.youtube.com/watch?v=yj42BLVvP34 "La dictadura no pudo taparnos la boca"

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Ahora las ratas están adentro
Ahora las ratas están adentro
InfoporAnónimo2/13/2016

LEGADO K Árboles caídos en todo el predio, lagos con agua podrída y suciedad en todos los sectores: encontraron ratas y otras plagas en el sótano del chalet presidencial. El estado de la residencia presidencial cuando Mauricio Macri asumió como jefe de Estado sorprendió a los flamantes funcionarios. Como contó Santiago Fioriti hace unos días en @clarincom la sorpresa de los nuevos habitantes de la quinta de Olivos fue tal que hasta encontraron un joystick de PlayStation en el techo de la habitación que usaba Máximo Kirchner. Leé también: Estilo Macri: trabajo de 8 a 20, la historia de Roma y las pinturas con Antonia Ahora, de la mano de Juliana Awada, la residencia presidencial está cambiando de aspecto. Ahora las ratas están adentro.

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Mira a Venezuela y se te pasa
InfoporAnónimo2/13/2016

Venezuela sin hambre y sin analfabetos El capitalismo invierte en negocios, el socialismo en la gente. La inversión social con respecto al PIB era de 11,3% en 1998, y casi se duplica elevándose al 19,2% en 2013. Dicha inversión social con respecto al Ingreso Nacional era del 37,2% en 1988, y para 2013 asciende al 60,7%. El gobierno ataca la pobreza coyuntural y estructural mediante el Sistema Nacional de Misiones y Grandes Misiones, establecido en agosto de 2013 para satisfacer necesidades de empleo, salud, educación, vivienda y mejoramiento del hábitat con el apoyo de organizaciones del Poder Popular. Para 1998 el 21% de la población padecía de subnutrición. Entre 1999 y 2001, cuatro millones de personas sufrían de hambre en el país. Para 2014 la subnutrición disminuye 19 puntos, y sólo aqueja al 3,37% de la población, superando ampliamente la Meta del Milenio de 5%. El 95,4% de los Venezolanos comen 3 y más veces al día. Más de 4 millones de niños y niñas consumen dos comidas y una merienda en las escuelas Bolivarianas. 900 mil personas reciben al menos una comida diaria en 6.000 casas de alimentación. Según la Encuesta Nacional de Consumo de Alimentos, los venezolanos están consumiendo en promedio 2.285 Kcal diarias. En 2014 se ajustó el Ticket de alimentación a la Unidad Tributaria máxima, es decir de 0,50 U.T a 0,75 U.T, por día laboral. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Venezuela 4.717.372 personas han dejado de padecer hambre. Estos resultados han sido autenticados por la FAO, y sin embargo un diario de circulación nacional miente el 23 de abril de 2015 en primera plana que “80 de cada cien venezolanos no pueden comer completo”. Por el contrario, la mejora alimenticia determina que un 37% de los venezolanos presenten sobrepeso. En la Venezuela actual la tasa de alfabetización es de 98,8% para ciudadanos entre 15 y 24 años, lo cual significa la erradicación del analfabetismo, reconocida por la UNESCO. Durante los años escolares 1990-91 a 1999-00 la tasa neta de escolaridad se ubicó en alrededor del 87%. Sólo 70 de cien niños culminaban la educación primaria. Pero la matrícula en primaria para el período escolar 2011-12 se eleva significativamente hasta 92,20%. Para el período escolar 2005-06 al 2010-12 , 85% de los alumnos culminaron la educación primaria en el tiempo reglamentario. Al considerar los que culminan este nivel educativo en siete u ocho años, esta proporción se incrementa hasta llegar a 97 de cada 100 niños y niñas. Entre 1998 y 2014, la política educativa presentó los siguientes resultados: Aumento de la Matrícula de Educación Inicial de 43% (737.967 personas) al 77% (1.605.391 personas). Aumento de la Matrícula de Educación Primaria de 86% (3.261.343) a 93% (3.473.886). Aumento de la Matrícula de Educación Media de 48% (400.794) a 76% (1.620.583). La Educación Universitaria se incrementó de 862.862 estudiantes el año 2000, a 2.629.312 en 2013. Casi uno de cada diez venezolanos cursa educación superior. En líneas generales, estas cifras indican que uno de cada tres venezolanos está estudiando. La asistencia escolar de personas entre los 3 y 16 años, pasó de 84,4% en 1997/1998 a 91.3% para 2013/2014. Los años de escolaridad promedio de la población de 25 años y más aumentaron de 7,35 años en 1998 a 9,57 en el 2014. En el mismo período, Venezuela creó 16 nuevas universidades de acceso gratuito, entre ellas una de las Artes y otra de la Seguridad. Mejoras educativas mejoran los hábitos culturales. Según encuesta del Centro Nacional del Libro en 2012, el 82% de los venezolanos lee cualquier tipo de materiales; 50,2% de ellos libros, que ahora son abundantes y accesibles, lo cual nos convierte en el tercer país lector de América Latina. En Venezuela funcionan unos 29.000 planteles educativos en las diversas ramas de la educación, en su mayoría públicos y gratuitos. El gobierno ha repartido unos tres millones y medio de Canaimitas, computadoras con los programas educativos incorporados, e instaló wi fi gratuito en todos los planteles públicos. Se levanta una generación cada vez más informada e informatizada, mejor preparada para las pruebas del sabotaje interno y la agresión imperial.

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