juanirn
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Registrate y eliminá la publicidad! Un resumen de este libro: Capítulo 1: LLEGADA – EL NUEVO – EL DESPERTAR Cané tuvo que entrar en el Colegio Nacional tres meses después de la muerte del padre, más precisamente cuando terminaron los funerales. Pidió entrar antes porque no soportaba la tristeza y el llanto permanente de su madre, y el duelo. El Colegio acababa de fundarse bajo la presidencia de Mitre, sobre el antiguo seminario, y a pesar de que se perfiló como un colegio de avanzada, el primero de Ameríca Latina, fue más tarde en que logro su mejor momento, bajo la dirección de Amadeo Jacques. Anteriormente lo dirigió el Dr. Agüero, con el cual Cané no estaba de acuerdo en cuanto a la ideología (recordar que Cané pertenece a una generación que amaba el liberalismo francés, y a esta escuela de pensamiento pertenecía Jacques, que había nacido en Francia, había llegado a la Argentina, y luego de estar exiliado en Montevideo, había sido llamado para dirigir el Colegio Nacional). Los primeros tiempos fueron duros para Cané, porque le pesaba el encierro, tanto que llama al Colegio como “prisión” y añoraba sus días de libertad, de despertarse más tarde, la comida de su casa. Sin embargo, en la misma oración también llama “nido” al Colegio, es decir, un lugar desde el cual comenzó a crecer y que lo albergó. Dice que hubo dos cosas que no pudo superar: el despertar y la comida. El despertar era mediante la campana que tocaba el portero a las cinco de la mañana en verano y a las seis en invierno, y aunque muchas veces se subieron a la parra y a la reja y le cortaron la cuerda, eso no impidió que los despertaran a esa hora, por dos razones: estaban muy cerca del Cabildo y además porque el portero tenía un reloj que funcionaba bien, entonces entraba con una campana de mano que hacía sonar en el oído de sus enemigos, entre los que estaba Cané.- Luego de despertarse, se formaban en fila en el claustro largo y glacial (helado) y rezaban un padrenuestro y después iban a lavarse. El portero los despertaba y el celador los hacía formar. También cuenta otro recurso que inventó para no levantarse: lo había visto en la plaza, debajo de los ejes de una carreta colgaba un pedazo de cuero con un niño dormido adentro, entre la carreta y el suelo. Hizo lo mismo en su cama con una manta: la ató por debajo del colchón a las cuatro puntas de la cama y cuando fue la hora de despertar, se deslizó hasta allí y tapó el invento con la colcha. Pero cinco días después todos hicieron lo mismo y cuando llegó el celador no había nadie en las camas ni formado. El celador fue a la cama de Cané y lo descubrió. Capítulo dos: LA COMIDA Mientras comían en silencio, otro alumno leía la vida de un santo o de un héroe de la historia argentina, y los grandes eran los que servían. Menciona a Eyzaguirre, que servía, al que vuelve a mencionar varias veces. El primer plato era un caldo incoloro, siempre igual, en el que flotaban algunos pálidos fideos, de los que le tocaron tres en total en un mes. Después un sábalo (pescado) que no era fresco, después carnero (no cordero sino carne dura de animal viejo) cortado en pedazos y nadando en un líquido amarronado, y después un asado de tira que estaba recubierto por una capa de venas imposible de morder. De postre, arroz con leche (dice que era sólido y que si daban vuelta la fuente se caía al pso sin dispersarse, guardando la forma del recipiente) u orejones de color marrón, crujientes y duros, nada que ver con los orejones que todo el mundo conoce que son naranjas y suaves. Después de comer iban a hacer gimnasia (hacían la digestión, dice Cané). Capitulo 3: LAS NOVELAS Cuenta que estaba muy triste y le rogaba a la madre que lo sacara, pero ella solo lo miraba llorando. Una noche de casualidad encontró una novela, Los Tres Mosqueteros, del escritor francés Alejandro Dumas, y eso fue su salvación, porque a partir de allí se convirtió en un lector incansable de novelas de autores franceses, llegando a quedarse despierto hasta terminarlas o quedándose sin salir al recreo. Le pedía a su madre que le trajera más y también en las salidas de los domingos los parientes que tenían biblioteca le prestaban libros. Pero esta afición hizo que tuviera que hacer el doble de esfuerzo para poder estudiar o leer un libro que no fuera una novela, ya que le costaba muchísimo. -Capítulo 4: BENITO NETO Cuenta que durante todo un año se escapaba con sus amigos a la noche, para ir a los bailes de los suburbios o a los cafés, y que para eso usaban alguna de las tres posibles vías de escapatoria: la portería, que se comunicaba con el atrio de San Ignacio, donde había una puerta abierta hasta tard, pero tenían que sobornar al portero o recurrir a la fuerza para que los dejara salir; la despensa, que tenía una puerta a la calle Moreno, y el portón de la calle Bolívar, que no llegaba hasta el suelo, y aunque tenían una reja de puntas filosas pasaban por debajo sacándose previamente el jacquet que era e único que tenían. Benito Neto era un alumno que, no saben cómo, tenía una llave del portón, y entonces recurrían a él para poder salir. Nunca la prestaba, ni la alquilaba ni la vendía, pero el único requisito para abrir el portón era que lo dejaran sumarse a la escapada, aunque fuera el velatorio de una tía de alguno al que no le habían dado permiso para salir. Lo describe como un bohemio, es decir, una persona indisciplinada que no acepta las leyes, con gran corazón pero muy haragán, dormilón, con cabez enorme y mucho pelo. Capítulo 5: EL PELUQUERO Otras travesuras que relata era lo que hacían en carnaval, que esperaban a la gente que pasaba con las manos llenas de harina, carmín (rojo) y azul, y mientras uno lo atacaba el otro le llenaba la cara con blanco, rojo y azul, y entonces el paseante se enfurecía, y si había trompadas, los más grandes eran los que se peleaban. Uno de ellos, un francés con una peluquería enfrente del colegio que no los quería a los alumnos porque no le compraban nada, un día fue atacado por Cané y Eyzaguirre, y se enojó tanto que quiso ir a quejarse con el Rector Dr. Agüero, pero otro alumno llegó ants y le mintió al anciano (que siempre defendía a los alumnos y que los creía “angelitos”) y le dijo que el peluquero le había pegado a uno y Eyzaguirre lo había defendido. Entonces, el Dr. Agüero se enojó con el peluquero y lo amenazó con denunciarlo a la policía. Capítulo 6: EL DR. AGÜERO Una costumbre durante el rectorado del Dr. Agüero era que un alumno se quedara haciéndole compañía por la noche, porque dormía sentado en su sillón de respaldo alto, y le gustaba dormirse de a poco, mientras un alumno le leía la vida de un santo de un libro de tapas verdes. En la página 101 del libro había puesto un billete de $ 20, y todas las mañanas revisaba que estuviera allí, y como nunca nadie lo tocaba, estaba orgulloso de sus muchachos que eran incapaces de tentarse. A las cinco de la mañana; el alumno que lo cuidaba pasaba al salón de al lado y le cebaba mate hasta las siete. Y en agradecimiento, siempre le decía el Rector al chico que buscara en el armario un plato donde dejaba una galletita americana y un damasco, que había que comer la primera despacito y recién después el damasco. Dice que era un hombre anciano, de alma buena, pura y cariñosa. Pero que bajo su rectorado el Colegio estaba desorganizado. Poco después de ser separado de su cargo de rector, reemplazado por Amadeo Jacques, murió. Capítulo 7: AMADEO JACQUES Lo describe como el hombre más sabio que pisó suelo argentino. Era muy alto, corpulento, calvo, no tenía patilla, labios correctos pero algo“sensuales”, con carácter fuerte y duro, pero muy inteligente y preparado, se le iba la mano con frecuencia, pero era al único que se lo toleraban, llegaba a veces hasta el enfrentamiento físico como dándole una trompada a un profesor que antes había abofeteado a un alumno, y a luchar a golpes y patadas con el alumno Corrales. Dirigía una revista que se llamaba “La Libertad de Pensar”. Sabía muchísimo de física, se había casado y había trabjado en veinte oficios diferentes, llegando hasta a fabricar pan. Cané destaca que era un liberal, libre pensador y coincide con las ideas filosóficas de Jacques, a quien considera su “querido maestro”. Vivía a dos cuadras del Colegio, y siempre llegaba a las nueve, lo primero que hacía era ver si algún profesor había faltado y entonces él lo suplantaba y daba la clase. Lo vio dar todo tipo de materias, desde física a filosofía, matemáticas, latín, etc., todo menos inglés. Capítulo 9: SIGUE CON JACQUES Dice que Mitre lo llamó para dirigir el colegio, y que su influencia en seguida se hizo sentir entre los alumnos. Era muy exigente, y consideraba que los jóvenes argentinos eran más inteligentes que los franceses y por eso podían aprender con menor esfuerzo, por eso hizo un programa de estudios muy largo. Siempre vestía un traje negro y grandes cuellos abiertos. Todo era luminoso en Jacques. Pero tenía un carácter irascible: “no puedo con mi temperamento”. Nadie nunca se rebeló contra Jacques, aunque tenían ganas a veces después de una dura discusión, y decían “Si no fuera Jacques.....¡pero era Jacques!”. Capítulo 10: LA EXPULSION El vicerrector se llamaba Torres, y ni Cané ni sus compañeros le tenían simpatía. Dice que dos cosas lo irritaban de Torres: su tiranía y la mala comida. Un día armaron una pequeña revolución, quejándose de él. Como Torres lo mandó llamar, Cané se negó a presentarse, y en lugar de ello, se lanzó un discurso que siguieron otros, llamando a los demás a levantarse contra la tiranía y hablando de la revolución francesa y el libre pensamiento. Torres le contó a Jacques, y éste se presentó con gran estruendo en el claustro, insultando y haciendo mucho ruido, lo tomó del brazo a Cané, lo llevó a la fuerza a la sala del vicerrector y después lo expulsó. Quince minutos después, con su baúl , se encontró solo y sin dinero , a las ocho y media de la noche en la puerta del Colegio. Dispuesto a pasar la noche en la Plaza Victoria (hoy Plaza de Mayo), se encontró con el entonces Presidente, Marcos Paz, que lo conocía y lo llevó a pasar la noche a su casa. La madre de Cané habló con Jacques, y éste accedió a qu diera un examen, y si salía regular podía volver. Como sacó las mejores calificaciones (fue premio de honor) pudo volver internado. Capítulo 11: LOS CIGARRILLOS Si había algo que irritaba much´simo a Jacques era ver a un alumno distraído durante sus clases, ya sea por dormirse o por leer novelas. Jacques daba la clase con un gran tiza en la mano que limpiaba contra la levita, e iba armando cigarrillos con papel y tabaco que ponía sobre su escritorio, pero al buscar el fósforo, se olvidaba que había hecho el cigarrillo y hacía otro. Así hasta que se le terminab el papel o el tabaco, y aunque tenía toda una fila de cigarrillos recién armados, le pedía a algún alumno que le convidara uno, y le daban sin chistar. Hablaba muy rápidamente entonces no lo podían seguir escribiendo, por eso Cané y otros habían inventado un sistema de escritura con símbolos, pero un día lo descubrió y le tiró a Cané su manuscrito por la cabeza. Capítulo 12: CORRALES. Un compañero de Cané se llamaba Corrales y era el típico travieso, mal estudiante, que nunca entendía nada, se la pasaba inventando implementos para robar uvas, gracioso en la charla, pero incapaz de estudiar,, que no abría nunca los libros pero igual eran los más sucios y ajados del Colegio. Siempre inventaba trampas, había inventado una para robarse las botellas de vino del patio de la iglesia de San Ignacio. No podía aprender la noción del ángulo recto. Siempre recibía las “vigorosas arremetidas” de Jacques. Pero sabía “canchar” muy bien: esquivar los golpes corriendo rápidamente el cuerpo, una pierna más adelante que la otra, inclinándose hacia atrás y a los costados. Un día estba distraído en la clase de Jacques, que estaba explicando que los tres angulos interiores de un triángulo equivalían a dos rectos, y cuando lo retó a él y a un amigo que estaban en otra cosa, le dijo “cuánto valen los dos?” refiriéndose los dos alumnos, y Corrales le contestó, intentando hacerse el que prestaba atención “dos rectos”. Jacques enfureció, se le fue encima, pero no lo podía tocar porque canchaba maravillosamente, hasta que se dio cuenta que no sabía canchar con las piernas, le pegó una patada a las piernas haciendo que Corrales se arrodillara en un banco, y entonces, dado que no había nadie más sobre el banco, le dio una patada y voló por el aire, y cuando cayó lo tomó por el cuello y le dio un solo y sonoro bofetón. Capítulo 13: NO SALIERON AL RECREO – LAS CLASES DE JACQUES Cané cuenta que las clases eran tan maravillosas cuando estba de buen humor que un día, incluso, no salieron al recreo en una clase donde daba la composición del aire atmosférico, porque estaban encantados con Jacques, y un alumno disimuladamente cerró la puerta para que no entrara el ruido, y así siguieron en clase media hora más. Esto no ocurría jamás en el Colegio. A veces se olvidaba y les hablaba en francés, que todos entendían entonces. Les dio para estudiar un manual con el que estaba completamente en desacuerdo: “el día que escriba mi filosofía comenzaré por quemar ese manual”. Dice que adoraban a Jacques, a pesar de su carácter, no faltaban nunca a sus clases y se siente orgulloso de haber sido su discípulo. Había luchado cuerpo a cuerpo contra Napolén, nombre simbólico de la tiranía. Capítulo 14: LA MUERTE DE JACQUES Una mañana les extrañó que no hubiera llegado y un alumno, Fidanza, dio un grito cuando se enteró que Jacques había muerto. Todos corrieron a la portería y se enteraron de la noticia, Fidanza repetía como un zombie que se había muerto, no lo podían creer. Se fueron sin permiso hasta la casa, donde lo encontraron vestido sobre la cama, ya que la muerte lo había sorprendido al llegar a su casa a la madrugada, después de una noche agitada, y había muerto vestio. Lo velaron, y luego llevaron el cajón a pulso hasta su tumba. Con sus pocos ingresos entre todos juntaron dinero y le hicieron un monumento en su tumba en el cementerio de la Recoleta, y Cané siempre pasaba a visitar su tumba cuando iba a ver la de sus seres queridos. Capítulo 21: LA EPIDEMIA EN LA ENFERMERIA Para poder pasarla mejor, dado que charlaban de cama a cama, estaban más calentitos y tenían mejor comida, durante una época muchos se hacían psar por enfermos, tanto que parecía una epidemia indefinida. Los síntomas eran terribles dolores de cabeza y de estómago (era todo mentira). El Dr. se llamaba Quinche, pero el que estaba a cargo era un enfermero italiano cuyo nombre no recuerda Cané, pero sí cómo era. Dice que era muy poco inteligente, y que se endurecía más frente al Dr. Físicamente era delgado pero barrigón (cuenta que estando en Arica tuvo una discusión durante días con el luego presidente Saenz Peña acerca de un general Buendía que uno decía que era flaco y el otro opinaba que era extremadamente gordo, hasta que descubrieron luego de mucho tiempo que era flaco pero barrigón). Tenía mucho pelo, no se podía calcular su edad. Capítulo 22: EL ENFERMERO Hace la descripción como muy peludo, de frente estrecha, cejas unidas, cuerpo flaco pero vientre enorme, y también pies enormes, tanto que tenía que mandarse fabricar las alpargatas porque no había a su medida. Cree Cané que sirvió como soldado para Garibaldi en el sitio de Montevideo, porque cuando trabajó como portero y alguien cortaba la cuerda de la campana, los despertaba con una tonada pronunciada en italiano, que decía LEVANTASI, MUCHACHI, QUE LA CUATRO SUN, E LO FEDERALI SUN VENI O CORDUN. El vicerrector le prohibió seguir con el canto, pero cuando fue enfermero y se reunía a comer y tomar vino que entraba de contrabando en la enfermería, cantaba despacito la tonada. Finalmente, lo echaron porque un día entendió mal una orden del m´dico, y había frotado una herida con un jarabe que le tenía que haber dado a un enfermo, y el médico se cansó y pidó que se lo llevaran, entonces pasó a ser sirviente de comedor. Al poco tiempo, Torres y el Dr. Quinche se encargaron que terminara la epidemia, poniendo a los supuestos enfermos a dieta absoluta y controlando que no hubiera contrabando. Capítulo 24: LA CHACARITA DE LOS COLEGIALES. RECURSOS: 1) GALICISMOS: Cané, como los demás escritores de la generación del 80, amaba la literatura francesa, por eso usa muchas palabras y referencias en francés, además de una gramática particular que es traducción del francés, y que en castellano estaría mal redactad. 2) HUMOR: también realiza comparaciones humorísticas como llamar al reloj “tachómetro”

Registrate y eliminá la publicidad! Muy bien hubiera podido llamarse libertad condicional. Cada vez que la portera le entregaba un sobre, a Luis le bastaba reconocer la minúscula cara familiar de José de San Martín para comprender que otra vez más habría de franquear el puente. San Martín, Rivadavia, pero esos nombres eran también imágenes de calles y de cosas, Rivadavia al seis mil quinientos, el caserón de Flores, mamá, el café de San Martín y Corrientes donde lo esperaban a veces los amigos, donde el mazagrán tenía un leve gusto a aceite de ricino. Con el sobre en la mano, después del Merci bien, madame Durand, salir a la calle no era ya lo mismo que el día anterior, que todos los días anteriores. Cada carta de mamá (aun antes de eso que acababa de ocurrir, este absurdo error ridículo) cambiaba de golpe la vida de Luis, lo devolvía al pasado como un duro rebote de pelota. Aun antes de eso que acababa de leer -y que ahora releía en el autobús entre enfurecido y perplejo, sin acabar de convencerse-, las cartas de mamá; eran siempre una alteración del tiempo, un pequeño escándalo inofensivo dentro del orden de cosas que Luis había querido y trazado y conseguido, calzándolo en su vida como había calzado a Laura en su vida y a París en su vida. Cada nueva carta insinuaba por un rato (porque después el las borraba en el acto mismo de contestarlas cariñosamente) que su libertad duramente conquistada, esa nueva vida recortada con feroces golpes de tijera en la madeja de lana que los demás habían llamado su vida, cesaba de justificarse, perdía pie, se borraba como el fondo de las calles mientras el autobús corría por la rue de Richelieu. No quedaba más que una parva libertad condicional, la irrisión de vivir a la manera de una palabra entre paréntesis, divorciada de la frase principal de la que sin embargo es casi siempre sostén y explicación. Y desazón, y una necesidad de contestar en seguida, como quien vuelve a cerrar una puerta. Esa mañana había sido una de las tantas mañanas en que llegaba carta de mamá. Con Laura hablaban poco del pasado, casi nunca del caserón de Flores. No es que a Luis no le gustara acordarse de Buenos Aires. Más bien se trataba de evadir nombres (las personas, evadidas hacía ya tanto tiempo, los verdaderos fantasmas que son los nombres, esa duración pertinaz). Un día se había animado a decirle a Laura: "Si se pudiera romper y tirar el pasado como el borrador de una carta o de un libro. Pero ahí queda siempre, manchando la copia en limpio, y yo creo que eso es el verdadero futuro." En realidad, por qué no habían de hablar de Buenos Aires donde vivía la familia, donde los amigos de cuando en cuando adornaban una postal con frases cariñosas. Y el roto-grabado de La Nación con los sonetos de tantas señoras entusiastas, esa sensación de ya leído, de para qué. Y de cuando en cuando alguna crisis de gabinete, algún coronel enojado, algún boxeador magnífico. ¿Por qué no habían de hablar de Buenos Aires con Laura? Pero tampoco ella volvía al tiempo de antes, sólo al azar de algún diálogo, y sobre todo cuando llegaban cartas de mamá, dejaba caer un nombre o una imagen como monedas fuera de circulación, objetos de un mundo caduco en la lejana orilla del río. -Eh oui, fait lourd -dijo el obrero sentado frente a él. "Si supiera lo que es el calor -pensó Luis-. Si pudiera andar una tarde de febrero por la Avenida de Mayo, por alguna callecita de Liniers." Sacó otra vez la carta del sobre, sin ilusiones: el párrafo estaba ahí, bien claro. Era perfectamente absurdo pero estaba ahí. Su primera reacción, después de la sorpresa, el golpe en plena nuca, era como siempre de defensa. Laura no debía leer la carta de mamá. Por más ridículo que fuese el error, la confusión de nombres (mamá había querido escribir "Víctor" y había puesto "Nico", de todos modos Laura se afligiría, sería estúpido. De cuando en cuando se pierden cartas; ojalá ésta se hubiera ido al fondo del mar. Ahora tendría que tirarla al water de la oficina, y por supuesto unos días después Laura se extrañaría: "Qué raro, no ha llegado carta de tu madre." Nunca decía tu mamá, tal vez porque había perdido a la suya siendo niña. Entonces él contestaría: "De veras, es raro. Le voy a mandar unas líneas hoy mismo", y las mandaría, asombrándose del silencio de mamá. La vida seguiría igual, la oficina, el cine por las noches, Laura siempre tranquila, bondadosa, atenta a sus deseos. Al bajar del autobús en la rue de Rennes se preguntó bruscamente (no era una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) por qué no quería mostrarle a Laura la carta de mamá. No por ella, por lo que ella pudiera sentir. No le importaba gran cosa lo que ella pudiera sentir, mientras lo disimulara. (¿No le importaba gran cosa lo que ella pudiera sentir, mientras lo disimulara?) No, no le importaba gran cosa. (¿No le importaba?) Pero la primera verdad, suponiendo que hubiera otra detrás, la verdad inmediata por decirlo así, era que le importaba la cara que pondría Laura, la actitud de Laura. Y le importaba por él, naturalmente, por el efecto que le haría la forma en que a Laura iba a importarle la carta de mamá. Sus ojos caerían en un momento dado sobre el nombre de Nico, y él sabía que el mentón de Laura empezaría a temblar ligeramente, y después Laura diría: "Pero qué raro... ¿qué le habrá pasado a tu madre?" Y él habría sabido todo el tiempo que Laura se contenía para no gritar, para no esconder entre las manos un rostro desfigurado ya por el llanto, por el dibujo del nombre de Nico temblándole en la boca. En la agencia de publicidad donde trabajaba como diseñador, releyó la carta, una de las tantas cartas de mamá, sin nada de extraordinario fuera del párrafo donde se había equivocado de nombre. Pensó si no podría borrar la palabra, reemplazar Nico por Víctor, sencillamente reemplazar el error por la verdad, y volver con la carta a casa para que Laura la leyera. Las cartas de mamá interesaban siempre a Laura, aunque de una manera indefinible no le estuvieran destinadas. Mamá le escribía a él; agregaba al final, a veces a mitad de la carta, saludos muy cariñosos para Laura. No importaba, las leía con el mismo interés, vacilando ante alguna palabra ya retorcida por el reuma y la miopía. "Tomo Saridón, y el doctor me ha dado un poco de salicilato..." Las cartas se posaban dos o tres días sobre la mesa de dibujo; Luis hubiera querido tirarlas apenas las contestaba, pero Laura las releía, a las mujeres les gusta releer las cartas, mirarlas de un lado y de otro, parecen extraer un segundo sentido cada vez que vuelven a sacarlas y a mirarlas. Las cartas de mamá eran breves, con noticias domésticas, una que otra referencia al orden nacional (pero esas cosas que ya se sabían por los telegramas de Le Monde, llegaban siempre tarde por su mano). Hasta podía pensarse que las cartas eran siempre la misma, escueta y mediocre, sin nada interesante. Lo mejor de mamá era que nunca se había abandonado a la tristeza que debía causarle la ausencia de su hijo y de su nuera, ni siquiera al dolor -tan a gritos, tan a lágrimas al principio- por la muerte de Nico. Nunca, en los dos años que llevaban ya en París, mamá había mencionado a Nico en sus cartas. Era como Laura, que tampoco lo nombraba. Ninguna de las dos lo nombraba, y hacía más de dos años que Nico había muerto. La repentina mención de su nombre a mitad de la carta era casi un escándalo. Ya el solo hecho de que el nombre de Nico apareciera de golpe en una frase, con la N larga y temblorosa, la o con una torcida; pero era peor, porque el nombre se situaba en una frase incomprensible y absurda, en algo que no podía ser otra cosa que un anuncio de senilidad. De golpe mamá perdía la noción del tiempo, se imaginaba que... El párrafo venía después de un breve acuse de recibo de una carta de Laura. Un punto apenas marcado con la débil tinta azul comprada en el almacén del barrio, y a quemarropa: "Esta mañana Nico preguntó por ustedes." El resto seguía como siempre: la salud, la prima Matilde se había caído y tenía una clavícula sacada, los perros estaban bien. Pero Nico había preguntado por ellos. En realidad hubiera sido fácil cambiar Nico por Víctor, que era el que sin duda había preguntado por ellos. El primo Víctor, tan atento siempre. Víctor tenía dos letras más que Nico, pero con una goma y habilidad se podían cambiar los nombres. Esta mañana Víctor preguntó por ustedes. Tan natural que Víctor pasara a visitar a mamá y le preguntara por los ausentes. Cuando volvió a almorzar, traía intacta la carta en el bolsillo. Seguía dispuesto a no decirle nada a Laura, que lo esperaba con su sonrisa amistosa, el rostro que parecía haberse dibujado un poco desde los tiempos de Buenos Aires, como si el aire gris de París le quitara el color y el relieve. Llevaban más de dos años en París, habían salido de Buenos Aires apenas dos meses después de la muerte de Nico, pero en realidad Luis se había considerado como ausente desde el día mismo de su casamiento con Laura. Una tarde, después de hablar con Nico que estaba ya enfermo, se había jurado escapar de la Argentina, del caserón de Flores, de mamá y los perros y su hermano (que ya estaba enfermo). En aquellos meses todo había girado en torno a él como las figuras de una danza. Nico, Laura, mamá, los perros, el jardín. Su juramento había sido el gesto brutal del que hace trizas una botella en la pista, interrumpe el baile con un chicotear de vidrios rotos. Todo había sido brutal en eso días: su casamiento, la partida sin remilgos ni consideraciones para con mamá, el olvido de todos los deberes sociales, de los amigos entre sorprendidos y desencantados. No le había importado nada, ni siquiera el asomo de protesta de Laura. Mamá se quedaba sola en el caserón, con los perros y los frascos de remedios, con la ropa de Nico colgada todavía en un ropero. Que se quedara, que todos se fueran al demonio. Mamá había parecido comprender, ya no lloraba a Nico y andaba como antes por la casa, con la fría y resuelta recuperación de los viejos frente a la muerte. Pero Luis no quería acordarse de lo que había sido la tarde de la despedida, las valijas, el taxi en la puerta, la casa ahí con toda la infancia, el jardín donde Nico y él habían jugado a la guerra, los dos perros indiferentes y estúpidos. Ahora era casi capaz de olvidarse de todo eso. Iba a la agencia, dibujaba afiches, volvía a comer, bebía la taza de café que Laura le alcanzaba sonriendo. Iban mucho al cine, mucho a los bosques, conocían cada vez mejor París. Habían tenido suerte, la vida era sorprendentemente fácil, el trabajo pasable, el departamento bonito, las películas excelentes. Entonces llegaba carta de mamá. No las detestaba; si le hubieran faltado habría sentido caer sobre él la libertad como un peso insoportable. Las cartas de mamá le traían un tácito perdón (pero de nada había que perdonarlo), tendían el puente por donde era posible seguir pasando. Cada una lo tranquilizaba o lo inquietaba sobre la salud de mamá, le recordaba la economía familiar, la permanencia de un orden. Y a la vez odiaba ese orden. Y a la vez odiaba ese orden y lo odiaba por Laura, porque Laura estaba en París pero cada carta de mamá la definía como ajena, como cómplice de ese orden que el había repudiado una noche en el jardín, después de oír una vez más la tos apagada, casi humilde de Nico. No, no le mostraría la carta. Era innoble sustituir un nombre por otro, era intolerable que Laura leyera la frase de mamá. Su grotesco error, su tonta torpeza de un instante -la veía luchando con una pluma vieja, con el papel que se ladeaba, con su vista insuficiente-, crecería con Laura como una semilla fácil. Mejor tirar la carta (la tiró esa tarde misma) y por la noche ir al cine con Laura, olvidarse lo antes posible de que Víctor había preguntado por ellos. Aunque fuera Víctor, el primo tan bien educado, olvidarse de que Víctor había preguntado por ellos. Diabólico, agazapado, relamiéndose, Tom esperaba que Jerry cayera en la trampa. Jerry no cayó, y llovieron sobre Tom catástrofes incontables. Después Luis compró helados, los comieron mientras miraban distraídamente los anuncios en colores. Cuando empezó la película, Laura se hundió un poco más en su butaca y retiró la mano del brazo de Luis. Él la sentía otra vez lejos, quién sabe si lo que miraban juntos era ya la misma cosa para los dos, aunque más tarde comentaran la película en la calle o en la cama. Se preguntó (no era una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) si Nico y Laura habían estado así de distantes en los cines, cuando Nico la festejaba y salían juntos. Probablemente habían conocido todos los cines de Flores, toda la rambla estúpida de la calle Lavalle, el león, el atleta que golpea el gongo, los subtítulos en castellano por Carmen de Pinillos, los personajes de esta película son ficticios, y toda relación... Entonces, cuando Jerry había escapado de Tom y empezaba la hora de Bárbara Stanwyck o de Tyron Power, la mano de Nico se acostaría despacio sobre el muslo de Laura (el pobre Nico, tan tímido, tan novio), y los dos se sentirían culpables de quién sabe qué. Bien le constaba a Luis que no habían sido culpables de nada definitivo; aunque no hubiera tenido la más deliciosa de las pruebas, el veloz desapego de Laura por Nico hubiera bastado para ver en ese noviazgo un mero simulacro urdido por el barrio, la vecindad, los círculos culturales y recreativos que son la sal de Flores. Había bastado el capricho de ir una noche a la misma sala de baile que frecuentaba Nico, el azar de una presentación fraternal. Tal vez por eso, por la facilidad del comienzo, todo el resto había sido inesperadamente duro y amargo. Pero no quería acordarse ahora, la comedia había terminado con la blanda derrota de Nico, su melancólico refugio en una muerte de tísico. Lo raro era que Laura no lo nombrara nunca, y que por eso tampoco él lo nombrara, que Nico no fuera ni siquiera el difunto, ni siquiera el cuñado muerto, el hijo de mamá. Al principio le había traído un alivio después del turbio intercambio de reproches, del llanto y los gritos de mamá, de la estúpida intervención del tío Emilio y del primo Víctor (Víctor preguntó esta mañana por ustedes), el casamiento apresurado y sin más ceremonia que un taxi llamado por teléfono y tres minutos delante de un funcionario con caspa en las solapas. Refugiados en un hotel de Adrogué, lejos de mamá y de toda la parentela desencadenada, Luis había agradecido a Laura que jamás hiciera referencia al pobre fantoche que tan vagamente había pasado de novio a cuñado. Pero ahora, con un mar de por medio, con la muerte y dos años de por medio, Laura seguía sin nombrarlo, y él se plegaba a su silencio por cobardía, sabiendo que en el fondo ese silencio lo agraviaba por lo que tenía de reproche, de arrepentimiento, de algo que empezaba a parecerse a la traición. Más de una vez había mencionado expresamente a Nico, pero comprendía que eso no contaba, que la respuesta de Laura tendía a desviar la conversación. Un lento territorio prohibido se había ido formando poco a poco en su lenguaje, aislándolos de Nico, envolviendo su nombre y su recuerdo en un algodón manchado y pegajoso. Y del otro lado mamá hacía lo mismo, confabulaba inexplicablemente en el silencio. Cada carta hablaba de los perros, de Matilde, de Víctor, del salicilato, del pago de la pensión. Luis había esperado que alguna vez mamá aludiera a su hijo para aliarse con ella frente a Laura, obligar cariñosamente a Laura a que aceptara la existencia póstuma de Nico. No porque fuera necesario, a quién le importaba nada de Nico vivo o muerto, pero la tolerancia de su recuerdo en el panteón del pasado hubiera sido la oscura, irrefutable prueba de que Laura lo había olvidado verdaderamente y para siempre. Llamado a la plena luz de su nombre el íncubo se hubiera desvanecido, tan débil e inane como cuando pisaba la tierra. Pero Laura seguía callando el nombre de Nico, y cada vez que lo callaba, en el momento preciso en que hubiera sido natural que lo dijera y exactamente lo callaba, Luis sentía otra vez la presencia de Nico en el jardín de Flores, escuchaba su tos discreta preparando el más perfecto regalo de bodas imaginable, su muerte en plena luna de miel de la que había sido su novia, del que había sido su hermano. Una semana más tarde Laura se sorprendió de que no hubiera llegado carta de mamá. Barajaron las hipótesis usuales, y Luis escribió esa misma tarde. La respuesta no lo inquietaba demasiado, pero hubiera querido (lo sentía al bajar las escaleras por la mañana) que la portera le diera a él la carta en vez de subir al tercer piso. Una quincena más tarde reconoció el sobre familiar, el rostro del almirante Brown y una vista de las cataratas del Iguazú. Guardó el sobre antes de salir a la calle y contestar el saludo de Laura asomada a la ventana. Le pareció ridículo tener que doblar la esquina antes de abrir la carta. El Boby se había escapado a la calle y unos días después había empezado a rascarse, contagio de algún perro sarnoso. Mamá iba a consultar a un veterinario amigo del tío Emilio, porque no era cosa de que el Boby le pegara la peste al Negro. El tío Emilio era de parecer que los bañara con acaroína, pero ella ya no estaba para esos trotes y sería mejor que el veterinario recetara algún polvo insecticida o algo para mezclar con la comida. La señora de la lado tenía un gato sarnoso, vaya a saber si los gatos no eran capaces de contagiar a los perros, aunque fuera a través del alambrado. Pero qué les iba a interesar a ellos esas charlas de vieja, aunque Luis siempre había sido muy cariñoso con los perros y de chico hasta dormía con uno a los pies de la cama, al revés de Nico que no le gustaban mucho. La señora de al lado aconsejaba espolvorearlos con dedeté por si no era sarna, los perros pescan toda clase de pestes cuando andan por la calle; en la esquina de Bacacay paraba un circo con animales raros, a lo mejor había microbios en el aire, esas cosas. Mamá no ganaba para sustos, entre el chico de la modista que se había quemado el brazo con leche hirviendo y el Boby sarnoso. Después había como una estrellita azul (la pluma cucharita que se enganchaba en el papel, la exclamación de fastidio de mamá) y entonces unas reflexiones melancólicas sobre lo sola que se quedaría si también Nico se iba a Europa como parecía, pero ese era el destino de los viejos, los hijos son golondrinas que se van un día, hay que tener resignación mientras el cuerpo vaya tirando. La señora de al lado... Alguien empujó a Luis, le soltó una rápida declaración de derechos y obligaciones con acento marsellés. Vagamente comprendió que estaba estorbando el paso de la gente que entraba por el angosto corredor al métro. El resto del día fue igualmente vago, telefoneó a Laura para decirle que no iría a almorzar, pasó dos horas en un banco de plaza releyendo la carta de mamá, preguntándose qué debería hacer frente a la insania. Hablar con Laura, antes de nada. Por qué (no era una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) seguir ocultándole a Laura lo que pasaba. Ya no podía fingir que esta carta se había perdido como la otra, ya no podía creer a medias que mamá se había equivocado y escrito Nico por Víctor, y que era tan penoso que se estuviera poniendo chocha. Resueltamente esas cartas eran Laura, eran lo que iba a ocurrir con Laura. Ni siquiera eso: lo que ya había ocurrido desde el día de su casamiento, la luna de miel en Adrogué, las noches en que se habían querido desesperadamente en el barco que los traía a Francia. Todo era Laura, todo iba a ser Laura ahora que Nico quería venir a Europa en el delirio de mamá. Cómplices como nunca, mamá le estaba hablando a Laura de Nico, le estaba anunciando que Nico iba a venir a Europa, y lo decía así, Europa a secas, sabiendo tan bien que Laura comprendería que Nico iba a desembarcar en Francia, en París, en una casa donde se fingía exquisitamente haberlo olvidado, pobrecito. Hizo dos cosas: escribió al tío Emilio señalándole los síntomas que lo inquietaban y pidiéndole que visitara inmediatamente a mamá para cerciorarse y tomar las medidas del caso. Bebió un coñac tras otro y anduvo a pie hacia su casa para pensar en el camino lo que debía decirle a Laura, porque al fin y al cabo tenía que hablar con Laura y ponerla al corriente. De calle en calle fue sintiendo cómo le costaba situarse en el presente, en lo que tendría que suceder media hora más tarde. La carta de mamá lo metía, lo ahogaba en la realidad de esos dos años de vida en París, la mentira de una paz traficada, de una felicidad de puertas para afuera, sostenida por diversiones y espectáculos, de un pacto involuntario de silencio en que los dos se desunían poco a poco como en todos los pactos negativos. Sí, mamá, sí, pobre Boby sarnoso, mamá. Pobre Boby, pobre Luis, cuánta sarna, mamá. Un baile del club de Flores, mamá, fui porque él insistía, me imagino que quería darse corte con su conquista. Pobre Nico, mamá, con esa tos seca en que nadie creía todavía, con ese traje cruzado a rayas, esa peinada a la brillantina, esas corbatas de rayón tan cajetillas. Uno charla un rato, simpatiza, cómo no vas a bailar esa pieza con la novia del hermano, oh, novia es mucho decir, Luis, supongo que puedo llamarlo Luis, verdad. Pero sí, me extraña que Nico no la haya llevado a casa todavía, usted le va a caer tan bien a mamá. Este Nico es más torpe, a que ni siquiera habló con su papá. Tímido, sí, siempre fue igual. Como yo. ¿De qué se ríe, no me cree? Pero si yo no soy lo que parezco... ¿Verdad que hace calor? De veras, usted tiene que venir a casa, mamá va a estar encantada. Vivimos los tres solos, con los perros. Che Nico, pero es una vergüenza, te tenías esto escondido, malandra. Entre nosotros somos así, Laura, nos decimos cada cosa. Con tu permiso, yo bailaría este tango con la señorita. Tan poca cosa, tan fácil, tan verdaderamente brillantina y corbata rayón. Ella había roto con Nico por error, por ceguera, porque el hermano rana había sido capaz de ganar de arrebato y darle vuelta la cabeza. Nico no juega al tenis, qué va a jugar, usted no lo saca del ajedrez y la filatelia, hágame el favor. Callado, tan poca cosa el pobrecito, Nico se había ido quedando atrás, perdido en un rincón del patio, consolándose con el jarabe pectoral y el mate amargo. Cuando cayó en cama y le ordenaron reposo coincidió justamente con un baile en Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque. Uno no se va a perder esas cosas, máxime cuando va a tocar Edgardo Donato y la cosa promete. A mamá le parecía tan bien que él sacara a pasear a Laura, le había caído como una hija apenas la llevaron una tarde a la casa. Vos fijate, mamá, el pibe está débil y capaz que le hace impresión si uno le cuenta. Los enfermos como él se imaginan cada cosa, de fija que va a creer que estoy afilando con Laura. Mejor que no sepa que vamos a Gimnasia. Pero yo no le dije eso a mamá, nadie de casa se enteró nunca que andábamos juntos. Hasta que se mejorara el enfermito, claro. Y así el tiempo, los bailes, dos o tres bailes, las radiografías de Nico, después el auto del petiso Ramos, la noche de la farra en casa de la Beba, las copas, el paseo en auto hasta el puente del arroyo, una luna, esa luna como una ventana de hotel allá arriba, y Laura en el auto negándose, un poco bebida, las manos hábiles, los besos, los gritos ahogados, la manta de vicuña, la vuelta en silencio, la sonrisa de perdón. La sonrisa era casi la misma cuando Laura le abrió la puerta. Había carne al horno, ensalada, un flan. A las diez vinieron unos vecinos que eran sus compañeros de canasta. Muy tarde, mientras se preparaban para acostarse, Luis sacó la carta y la puso sobre la mesa de luz. -No te hablé antes porque no quería afligirte. Me parece que mamá... Acostado, dándole la espalda, esperó. Laura guardó la carta en el sobre, apagó el velador. La sintió contra él, no exactamente contra pero la oía respirar cerca de su oreja. -¿Vos te das cuenta? -dijo Luis, cuidando su voz. -Sí. ¿No creés que se habrá equivocado de nombre? Tenía que ser. Peón cuatro rey, peón cuatro rey. Perfecto. -A lo mejor quiso poner Víctor -dijo, clavándose lentamente las uñas en la palma de la mano. -Ah, claro. Podría ser -dijo Laura. Caballo rey tres alfil. Empezaron a fingir que dormían. A Laura le había parecido bien que el tío Emilio fuera el único en enterarse, y los días pasaron sin que volvieran a hablar de eso. Cada vez que volvía a casa, Luis esperaba una frase o un gesto insólitos en Laura, un claro en esa guardia perfecta de calma y de silencio. Iban al cine como siempre, hacían el amor como siempre. Para Luis ya no había en Laura otro misterio que el de su resignada adhesión a esa vida en la que nada había llegado a ser lo que pudieron esperar dos años atrás. Ahora la conocía bien, a la hora de las confrontaciones definitivas tenía que admitir que Laura era como había sido Nico, de las que se quedan atrás y sólo obran por inercia, aunque empleara a veces una voluntad casi terrible en no hacer nada, en no vivir de veras para nada. Se hubiera entendido mejor con Nico que con él, y los dos lo venían sabiendo desde el día de su casamiento, desde las primeras tomas de posición que siguen a la blanda aquiescencia de la luna de miel y el deseo. Ahora Laura volvía a tener la pesadilla. Soñaba mucho, pero la pesadilla era distinta, Luis la reconocía entre muchos otros movimientos de su cuerpo, palabras confusas o breves gritos de animal que se ahoga. Había empezado a bordo, cuando todavía hablaban de Nico porque Nico acababa de morir y ellos se habían embarcado unas pocas semanas después. Una noche, después de acordarse de Nico y cuando ya se insinuaba el tácito silencio que se instalaría luego entre ellos, Laura lo despertaba con un gemido ronco, una sacudida convulsiva de las piernas, y de golpe un grito que era una negativa total, un rechazo con las dos manos y todo el cuerpo y toda la voz de algo horrible que le caía desde el sueño como un enorme pedazo de materia pegajosa. Él la sacudía, la calmaba, le traía agua que bebía sollozando, acosada aún a medias por el otro lado de su vida. Decía no recordar nada, era algo horrible pero no se podía explicar, y acababa por dormirse llevándose su secreto, porque Luis sabía que ella sabía, que acababa de enfrentarse con aquel que entraba en su sueño, vaya a saber bajo qué horrenda máscara, y cuyas rodillas abrazaría Laura en un vértigo de espanto, quizá de amor inútil. Era siempre lo mismo, le alcanzaba un vaso de agua, esperando en silencio a que ella volviera a apoyar la cabeza en la almohada. Quizá un día el espanto fuera más fuerte que el orgullo, si eso era orgullo. Quizá entonces él podría luchar desde su lado. Quizá no todo estaba perdido, quizá la nueva vida llegara a ser realmente otra cosa que ese simulacro de sonrisas y de cine francés. Frente a la mesa de dibujo, rodeado de gentes ajenas, Luis recobraba el sentido de la simetría y el método que le gustaba aplicar a la vida. Puesto que Laura no tocaba el tema, esperando con aparente indiferencia la contestación del tío Emilio, a él le correspondía entenderse con mamá. Contestó su carta limitándose a las menudas noticias de las últimas semanas, y dejó para la postdata una frase rectificatoria: "De modo que Víctor habla de venir a Europa. A todo el mundo le da por viajar, debe ser la propaganda de las agencias de turismo. Decíle que escriba, le podemos mandar todos los datos que necesite. Decíle también que desde ahora cuenta con nuestra casa." El tío Emilio contestó casi a vuelta de correo, secamente como correspondía a un pariente tan cercano y tan resentido por lo que en el velorio de Nico había calificado de incalificable. Sin haberse disgustado de frente con Luis, había demostrado sus sentimientos con la sutileza habitual en casos parecidos, absteniéndose de ir a despedirlo al barco, olvidando dos años seguidos la fecha de su cumpleaños. Ahora se limitaba a cumplir con su deber de hermano político de mamá, y enviaba escuetamente los resultados. Mamá estaba muy bien pero casi no hablaba, cosa comprensible teniendo en cuenta los muchos disgustos de los últimos tiempos. Se notaba que estaba muy sola en la casa de Flores, lo cual era lógico puesto que ninguna madre que ha vivido toda la vida con sus dos hijos puede sentirse a gusto en una enorme casa llena de recuerdos. En cuanto a las frases en cuestión, el tío Emilio había procedido con el tacto que se requería en vista de lo delicado del asunto, pero lamentaba decirles que no había sacado gran cosa en limpio, porque mamá no estaba en vena de conversación y hasta lo había recibido en la sala, cosa que nunca hacía con su hermano político. A una insinuación de orden terapéutico, había contestado que aparte del reumatismo se sentía perfectamente bien, aunque en esos días la fatigaba tener que planchar tantas camisas. El tío Emilio se había interesado por saber de qué camisas se trataba, pero ella se había limitado a una inclinación de cabeza y un ofrecimiento de jerez y galletitas Bagley. Mamá no les dio demasiado tiempo para discutir la carta del tío Emilio y su ineficacia manifiesta. Cuatro días después llegó un sobre certificado, aunque mamá sabía de sobra que no hay necesidad de certificar las cartas aéreas a París. Laura telefoneó a Luis y le pidió que volviera lo antes posible. Media hora más tarde la encontró respirando pesadamente, perdida en la contemplación de unas flores amarillas sobre la mesa. La carta estaba en la repisa de la chimenea, y Luis volvió a dejarla ahí después de la lectura. Fue a sentarse junto a Laura, esperó. Ella se encogió de hombros. -Se ha vuelto loca -dijo. Luis encendió un cigarrillo. El humo le hizo llorar los ojos. Comprendió que la partida continuaba, que a él le tocaba mover. Pero a esa partida la estaban jugando tres jugadores, quizá cuatro. Ahora tenía la seguridad de que también mamá estaba al borde del tablero. Poco a poco resbaló en el sillón, y dejó que su cara se pusiera la inútil máscara de las manos juntas. Oía llorar a Laura, abajo corrían a gritos los chicos de la portera. La noche trae consejo, etcétera. Les trajo un sueño pesado y sordo, después que los cuerpos se encontraron en una monótona batalla que en el fondo no habían deseado. Una vez más se cerraba el tácito acuerdo: por la mañana hablarían del tiempo, del crimen de Saint-Cloud, de James Dean. La carta seguía sobre la repisa y mientras bebían té no pudieron dejar de verla, pero Luis sabía que al volver del trabajo ya no la encontraría. Laura borraba las huellas con su fría, eficaz diligencia. Un día, otro día, otro día más. Una noche se rieron mucho con los cuentos de los vecinos, con una audición de Fernandel. Se habló de ir a ver una pieza de teatro, de pasar un fin de semana en Fontainebleau. Sobre la mesa de dibujo se acumulaban los datos innecesarios, todo coincidía con la carta de mamá. El barco llegaba efectivamente al Havre el viernes 17 por la mañana, y el tren especial entraba en Saint-Lazare a las 11:45. El jueves vieron la pieza de teatro y se divirtieron mucho. Dos noches antes Laura había tenido otra pesadilla, pero él no se molestó en traerle agua y la dejó que se tranquilizara sola, dándole la espalda. Después Laura durmió en paz, de día andaba ocupada cortando y cosiendo un vestido de verano. Hablaron de comprar una máquina de coser eléctrica cuando terminaran de pagar la heladera. Luis encontró la carta de mamá en el cajón de la mesa de luz y la llevó a la oficina. Telefoneó a la compañía naviera, aunque estaba seguro de que mamá daba las fechas exactas. Era su única seguridad, porque todo el resto no se podía siquiera pensar. Y ese imbécil del tío Emilio. Lo mejor sería escribir a Matilde, por más que estuviesen distanciados Matilde comprendería la urgencia de intervenir, de proteger a mamá. ¿Pero realmente (no era una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) había que proteger a mamá, precisamente a mamá? Por un momento pensó en pedir larga distancia y hablar con ella. Se acordó del jerez y las galletitas Bagley, se encogió de hombros. Tampoco había tiempo de escribir a Matilde, aunque en realidad había tiempo pero quizá fuese preferible esperar al viernes diecisiete antes de... El coñac ya no lo ayudaba ni siquiera a no pensar, o por lo menos a pensar sin tener miedo. Cada vez recordaba con más claridad la cara de mamá en las últimas semanas de Buenos Aires, después del entierro de Nico. Lo que él había entendido como dolor, se lo mostraba ahora como otra cosa, algo en donde había una rencorosa desconfianza, una expresión de animal que siente que van a abandonarlo en un terreno baldío lejos de la casa, para deshacerse de él. Ahora empezaba a ver de veras la cara de mamá. Recién ahora la veía de veras en aquellos días en que toda la familia se había turnado para visitarla, darle el pésame por Nico, acompañarla de tarde, y también Laura y él venían de Adrogué para acompañarla, para estar con mamá. Se quedaban apenas un rato porque después aparecía el tío Emilio, o Víctor, o Matilde, y todos eran una misma fría repulsa, la familia indignada por lo sucedido, por Adrogué, porque eran felices mientras Nico, pobrecito, mientras Nico. Jamás sospecharían hasta qué punto habían colaborado para embarcarlos en el primer buque a mano; como si se hubieran asociado para pagarles los pasajes, llevarlos cariñosamente a bordo con regalos y pañuelos. Claro que su deber de hijo lo obligaba a escribir en seguida a Matilde. Todavía era capaz de pensar cosas así antes del cuarto coñac. Al quinto las pensaba de nuevo y se reía (cruzaba París a pie para estar más solo y despejarse la cabeza), se reía de su deber de hijo, como si los hijos tuvieran deberes, como si los deberes fueran los de cuarto grado, los sagrados deberes para la sagrada señorita del inmundo cuarto grado. Porque su deber de hijo no era escribir a Matilde. ¿Para qué fingir (no era una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) que mamá estaba loca? Lo único que se podía hacer era no hacer nada, dejar que pasaran los días, salvo el viernes. Cuando se despidió como siempre de Laura diciéndole que no vendría a almorzar porque tenía que ocuparse de unos afiches urgentes, estaba tan seguro del resto que hubiera podido agregar: "Si querés vamos juntos." Se refugió en el café de la estación, menos por disimulo que para tener la pobre ventaja de ver sin ser visto. A las once y treinta y cinco descubrió a Laura por su falda azul, la siguió a distancia, la vio mirar el tablero, consultar a un empleado, comprar un boleto de plataforma, entrar en el andén donde ya se juntaba la gente con el aire de los que esperan. Detrás de una zorra cargada de cajones de fruta miraba a Laura que parecía dudar entre quedarse cerca de la salida del andén o internarse por él. La miraba sin sorpresa, como a un insecto cuyo comportamiento podía ser interesante. El tren llegó casi en seguida y Laura se mezcló con la gente que se acercaba a las ventanillas de los coches buscando cada uno lo suyo, entre gritos y manos que sobresalían como si dentro del tren se estuvieran ahogando. Bordeó la zorra y entró al andén entre más cajones de fruta y manchas de grasa. Desde donde estaba vería salir a los pasajeros, vería pasar otra vez a Laura, su rostro lleno de alivio porque el rostro de Laura, ¿no estaría lleno de alivio? (No era una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo.) Y después, dándose el lujo de ser el último una vez que pasaran los últimos viajeros y los últimos changadores, entonces saldría a su vez, bajaría a la plaza llena de sol para ir a beber coñac al café de la esquina. Y esa misma tarde escribiría a mamá sin la menor referencia al ridículo episodio (pero no era ridículo) y después tendría valor y hablaría con Laura (pero no tendría valor y no hablaría con Laura). De todas maneras coñac, eso sin la menor duda, y que todo se fuera al demonio. Verlos pasar así en racimos, abrazándose con gritos y lágrimas, las parentelas desatadas, un erotismo barato como un carroussel de feria barriendo el andén, entre valijas y paquetes y por fin, por fin, cuánto tiempo sin vernos, qué quemada estás, Ivette, pero sí, hubo un sol estupendo, hija. Puesto a buscar semejanzas, por gusto de aliarse a la imbecilidad, dos de los hombres que pasaban cerca debían ser argentinos por el corte de pelo, los sacos, el aire de suficiencia disimulando el azoramiento de entrar en París. Uno sobre todo se parecía a Nico, puesto a buscar semejanzas. El otro no, y en realidad éste tampoco apenas se le miraba el cuello mucho más grueso y la cintura más ancha. Pero puesto a buscar semejanzas por puro gusto, ese otro que ya había pasado y avanzaba hacia el portillo de salida, con una sola valija en la mano izquierda, Nico era zurdo como él, tenía esa espalda un poco cargada, ese corte de hombros. Y Laura debía haber pensado lo mismo porque venía detrás mirándolo, y en la cara una expresión que él conocía bien, la cara de Laura cuando despertaba de la pesadilla y se incorporaba en la cama mirando fijamente el aire, mirando, ahora lo sabía, a aquél que se alejaba dándole la espalda, consumaba la innominable venganza que la hacía gritar y debatirse en sueños. Puestos a buscar semejanzas, naturalmente el hombre era un desconocido, lo vieron de frente cuando puso la valija en el suelo para buscar el billete y entregarlo al del portillo. Laura salió la primera de la estación, la dejó que tomara distancia y se perdiera en la plataforma del autobús. Entró en el café de la esquina y se tiró en una banqueta. Más tarde no se acordó si había pedido algo de beber, si eso que le quemaba la boca era el regusto del coñac barato. Trabajó toda la tarde en los afiches, sin tomarse descanso. A ratos pensaba que tendría que escribirle a mamá, pero lo fue dejando pasar hasta la hora de la salida. Cruzó París a pie, al llegar a casa encontró a la portera en el zaguán y charlo un rato con ella. Hubiera querido quedarse hablando con la portera o los vecinos, pero todos iban entrando en los departamentos y se acercaba la hora de cenar. Subió despacio (en realidad siempre subía despacio para no fatigarse los pulmones y no toser) y al llegar al tercero se apoyó en la puerta antes de tocar el timbre, para descansar un momento en la actitud del que escucha lo que pasa en el interior de una casa. Después llamó con los dos toques cortos de siempre. -Ah, sos vos -dijo Laura, ofreciéndole una mejilla fría-. Ya empezaba a preguntarme si habrías tenido que quedarte más tarde. La carne debe estar recocida. No estaba recocida, pero en cambio no tenía gusto a nada. Si en ese momento hubiera sido capaz de preguntarle a Laura por qué había ido a la estación, tal vez el café hubiese recobrado el sabor, o el cigarrillo. Pero Laura no se había movido de casa en todo el día, lo dijo como si necesitara mentir o esperara que él hiciera un comentario burlón sobre la fecha, las manías lamentables de mamá. Revolviendo el café, de codos sobre el mantel, dejó pasar una vez más el momento. La mentira de Laura ya no importaba, una más entre tantos besos ajenos, tantos silencios donde todo era Nico, donde no había nada en ella o en él que no fuera Nico. ¿Por qué (no era una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) no poner un tercer cubierto en la mesa? ¿Por qué no irse, por qué no cerrar el puño y estrellarlo en esa cara triste y sufrida que el humo del cigarrillo deformaba, hacía ir y venir como entre dos aguas, parecía llenar poco a poco de odio como si fuera la cara misma de mamá? Quizá estaba en la otra habitación, o quizá esperaba apoyado en la puerta como había esperado él, o se había instalado ya donde siempre había sido el amo, en el territorio blanco y tibio de las sábanas al que tantas veces había acudido en sueños de Laura. Allí esperaría, tendido de espaldas, fumando también él su cigarrillo, tosiendo un poco, riéndose con una cara de payaso como la cara de los últimos días, cuando no le quedaba ni una gota de sangre sana en las venas. Pasó al otro cuarto, fue a la mesa de trabajo, encendió la lámpara. No necesitaba releer la carta de mamá para contestarla como debía. Empezó a escribir, querida mamá. Escribió: querida mamá. Tiró el papel, escribió: mamá. Sentía la casa como un puño que se fuera apretando. Todo era más estrecho, más sofocante. El departamento había sido suficiente para dos, estaba pensado exactamente para dos. Cuando levantó los ojos (acababa de escribir: mamá), Laura estaba en la puerta, mirándolo. Luis dejó la pluma. -¿A vos no te parece que está mucho más flaco? -dijo. Laura hizo un gesto. Un brillo paralelo le bajaba por las mejillas. -Un poco -dijo-. Uno va cambiando...
Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la mas ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia. Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo le dejaba a Irene las ultimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. Almorzábamos al mediodía, siempre puntuales; ya no quedaba nada por hacer fuera de unos platos sucios. Nos resultaba grato almorzar pensando en la casa profunda y silenciosa y como nos bastábamos para mantenerla limpia. A veces llegábamos a creer que era ella la que no nos dejo casarnos. Irene rechazo dos pretendientes sin mayor motivo, a mi se me murió María Esther antes que llegáramos a comprometernos. Entramos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos, era necesaria clausura de la genealogía asentada por nuestros bisabuelos en nuestra casa. Nos moriríamos allí algún día, vagos y esquivos primos se quedarían con la casa y la echarían al suelo para enriquecerse con el terreno y los ladrillos; o mejor, nosotros mismos la voltearíamos justicieramente antes de que fuese demasiado tarde. Irene era una chica nacida para no molestar a nadie. Aparte de su actividad matinal se pasaba el resto del día tejiendo en el sofá de su dormitorio. No se porque tejía tanto, yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada. Irene no era así, tejía cosas siempre necesarias, tricotas para el invierno, medias para mi, mañanitas y chalecos para ella. A veces tejía un chaleco y después lo destejía en un momento porque algo no le agradaba; era gracioso ver en la canastilla el montón de lana encrespada resistiéndose a perder su forma de algunas horas. Los sábados iba yo al centro a comprarle lana; Irene tenía fe en mi gusto, se complacía con los colores y nunca tuve que devolver madejas. Yo aprovechaba esas salidas para dar una vuelta por las librerías y preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina. Pero es de la casa que me interesa hablar, de la casa y de Irene, porque yo no tengo importancia. Me pregunto qué hubiera hecho Irene sin el tejido. Uno puede releer un libro, pero cuando un pullover está terminado no se puede repetirlo sin escándalo. Un día encontré el cajón de abajo de la cómoda de alcanfor lleno de pañoletas blancas, verdes, lila. Estaban con naftalina, apiladas como en una mercería; no tuve valor para preguntarle a Irene que pensaba hacer con ellas. No necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba plata de los campos y el dinero aumentaba. Pero a Irene solamente la entretenía el tejido, mostraba una destreza maravillosa y a mi se me iban las horas viéndole las manos como erizos plateados, agujas yendo y viniendo y una o dos canastillas en el suelo donde se agitaban constantemente los ovillos. Era hermoso. Cómo no acordarme de la distribución de la casa. El comedor, una sala con gobelinos, la biblioteca y tres dormitorios grandes quedaban en la parte mas retirada, la que mira hacia Rodríguez Peña. Solamente un pasillo con su maciza puerta de roble aislaba esa parte del ala delantera donde había un baño, la cocina, nuestros dormitorios y el living central, al cual comunicaban los dormitorios y el pasillo. Se entraba a la casa por un zaguán con mayólica, y la puerta cancel daba al living. De manera que uno entraba por el zaguán, abría la cancel y pasaba al living; tenía a los lados las puertas de nuestros dormitorios, y al frente el pasillo que conducía a la parte mas retirada; avanzando por el pasillo se franqueaba la puerta de roble y mas allá empezaba el otro lado de la casa, o bien se podía girar a la izquierda justamente antes de la puerta y seguir por un pasillo mas estrecho que llevaba a la cocina y el baño. Cuando la puerta estaba abierta advertía uno que la casa era muy grande; si no, daba la impresión de un departamento de los que se edifican ahora, apenas para moverse; Irene y yo vivíamos siempre en esta parte de la casa, casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble, salvo para hacer la limpieza, pues es increíble como se junta tierra en los muebles. Buenos Aires será una ciudad limpia, pero eso lo debe a sus habitantes y no a otra cosa. Hay demasiada tierra en el aire, apenas sopla una ráfaga se palpa el polvo en los mármoles de las consolas y entre los rombos de las carpetas de macramé; da trabajo sacarlo bien con plumero, vuela y se suspende en el aire, un momento después se deposita de nuevo en los muebles y los pianos. Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o en la biblioteca. El sonido venia impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación. También lo oí, al mismo tiempo o un segundo después, en el fondo del pasillo que traía desde aquellas piezas hasta la puerta. Me tire contra la pared antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el gran cerrojo para más seguridad. Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene: -Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado parte del fondo. Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados. -¿Estás seguro? Asentí. -Entonces -dijo recogiendo las agujas- tendremos que vivir en este lado. Yo cebaba el mate con mucho cuidado, pero ella tardó un rato en reanudar su labor. Me acuerdo que me tejía un chaleco gris; a mi me gustaba ese chaleco. Los primeros días nos pareció penoso porque ambos habíamos dejado en la parte tomada muchas cosas que queríamos. Mis libros de literatura francesa, por ejemplo, estaban todos en la biblioteca. Irene pensó en una botella de Hesperidina de muchos años. Con frecuencia (pero esto solamente sucedió los primeros días) cerrábamos algún cajón de las cómodas y nos mirábamos con tristeza. -No está aquí. Y era una cosa mas de todo lo que habíamos perdido al otro lado de la casa. Pero también tuvimos ventajas. La limpieza se simplificó tanto que aun levantándose tardísimo, a las nueve y media por ejemplo, no daban las once y ya estábamos de brazos cruzados. Irene se acostumbró a ir conmigo a la cocina y ayudarme a preparar el almuerzo. Lo pensamos bien, y se decidió esto: mientras yo preparaba el almuerza, Irene cocinaría platos para comer fríos de noche. Nos alegramos porque siempre resultaba molesto tener que abandonar los dormitorios al atardecer y ponerse a cocinar. Ahora nos bastaba con la mesa en el dormitorio de Irene y las fuentes de comida fiambre. Irene estaba contenta porque le quedaba mas tiempo para tejer. Yo andaba un poco perdido a causa de los libros, pero por no afligir a mi hermana me puse a revisar la colección de estampillas de papa, y eso me sirvió para matar el tiempo. Nos divertíamos mucho, cada uno en sus cosas, casi siempre reunidos en el dormitorio de Irene que era más cómodo. A veces Irene decía: -Fijate este punto que se me ha ocurrido. ¿No da un dibujo de trébol? Un rato después era yo el que le ponía ante los ojos un cuadradito de papel para que viese el mérito de algún sello de Eupen y Malmédy. Estábamos bien, y poco a poco empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar. (Cuando Irene soñaba en alta voz yo me desvelaba en seguida. Nunca pude habituarme a esa voz de estatua o papagayo, voz que viene de los sueños y no de la garganta. Irene decía que mis sueños consistían en grandes sacudones que a veces hacían caer el cobertor. Nuestros dormitorios tenían el living de por medio, pero de noche se escuchaba cualquier cosa en la casa. Nos oíamos respirar, toser, presentíamos el ademán que conduce a la llave del velador, los mutuos y frecuentes insomnios. Aparte de eso todo estaba callado en la casa. De día eran los rumores domésticos, el roce metálico de las agujas de tejer, un crujido al pasar las hojas del álbum filatélico. La puerta de roble, creo haberlo dicho, era maciza. En la cocina y el baño, que quedaban tocando la parte tomada, nos poníamos a hablar en vos mas alta o Irene cantaba canciones de cuna. En una cocina hay demasiados ruidos de loza y vidrios para que otros sonidos irrumpan en ella. Muy pocas veces permitíamos allí el silencio, pero cuando tornábamos a los dormitorios y al living, entonces la casa se ponía callada y a media luz, hasta pisábamos despacio para no molestarnos. Yo creo que era por eso que de noche, cuando Irene empezaba a soñar en alta voz, me desvelaba en seguida.) Es casi repetir lo mismo salvo las consecuencias. De noche siento sed, y antes de acostarnos le dije a Irene que iba hasta la cocina a servirme un vaso de agua. Desde la puerta del dormitorio (ella tejía) oí ruido en la cocina; tal vez en la cocina o tal vez en el baño porque el codo del pasillo apagaba el sonido. A Irene le llamo la atención mi brusca manera de detenerme, y vino a mi lado sin decir palabra. Nos quedamos escuchando los ruidos, notando claramente que eran de este lado de la puerta de roble, en la cocina y el baño, o en el pasillo mismo donde empezaba el codo casi al lado nuestro. No nos miramos siquiera. Apreté el brazo de Irene y la hice correr conmigo hasta la puerta cancel, sin volvernos hacia atrás. Los ruidos se oían mas fuerte pero siempre sordos, a espaldas nuestras. Cerré de un golpe la cancel y nos quedamos en el zaguán. Ahora no se oía nada. -Han tomado esta parte -dijo Irene. El tejido le colgaba de las manos y las hebras iban hasta la cancel y se perdían debajo. Cuando vio que los ovillos habían quedado del otro lado, soltó el tejido sin mirarlo. -¿Tuviste tiempo de traer alguna cosa? -le pregunté inútilmente. -No, nada. Estábamos con lo puesto. Me acordé de los quince mil pesos en el armario de mi dormitorio. Ya era tarde ahora. Como me quedaba el reloj pulsera, vi que eran las once de la noche. Rodeé con mi brazo la cintura de Irene (yo creo que ella estaba llorando) y salimos así a la calle. Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada
LA CULTURA DE LOS PUEBLOS TOBA DEL GRAN CHACO La cosmovisión de los pueblos toba, que comprende su vida social, economía, educación, salud, creencias, etc. es muy compleja. La nación toba está constituida por varios subgrupos denominados: No'olgaxanaq, Huagiilot, Dapicoshic, Oolopi, Qolpi, 'Eraxaicpi, Tacshicpi, Teguesanpi, Pioxotpi, La'añaxashicpi. Se distinguen por sus distintos dialectos regionales. La diferenciación de los nombres de cada subgrupo revela ciertas características, hábitos y habilidades prácticas de los distintos clanes. Su origen es patagónico y arribaron a la región chaqueña hace unos siete a ocho mil años, luego de su permanencia en las llanuras y mesetas del sur. Las otras naciones de aborígenes chaqueños, de acuerdo a la nomenclatura toba son: Moqoit (Mocoví), Piilaxa (Pilagá), Shimpi (Vilela), El-la (Lules), Shadoua (Charrúa), Lcaxaic (Mataco), Sotegaxaic (Chulupí), Mashicoi (Macá) y Ñimqa (Lengua). El Abipón desaparece en la nomenclatura toba Las relaciones entre los diferentes grupos étnicos que habitan el Gran Chaco, están dirigidas y reguladas por sus jefes para mantener el buen orden y las amistades, respetando los principios fundamentales que rigen la vida de cada grupo étnico: la idiosincrasia política y religiosa. Se considera traición, toda vez que cualquiera de ellos transgrede las reglas de convivencia establecidas a través de los siglos, por medio de pactos y alianzas. Por esta causa hubo guerras entre grupos étnicos. A pesar de la diferencia de idiomas, la comunicación es bastante fluida, gracias a los habilidosos oradores que resolvían con sabiduría las disputas, logrando hasta la admiración de sus oponentes ocasionales. Esto permitió que a través de los siglos los grupos chaquenses se mantuvieran unidos para defender sus espacios territoriales. I.-VIDA SOCIAL El gobierno y la conducción general de los distintos sub-grupos tobas, están a cargo de los jefes máximos de cada clan, pero compartiendo las decisiones generales para garantizar las buenas relaciones de parentesco. Son ellos quienes determinan todos los asuntos generales e internos de convivencia, manteniendo siempre el orden, la paz , la seguridad y la tranquilidad de todos, ya sea de la familia nuclear como de los grupos en general. Sus decisiones están basadas en los principios tradicionales reconocidos por ellos mismos, tanto en el orden moral como espiritual. El matrimonio y el linaje son la base fundamental de la organización social del pueblo toba. La reglamentación del matrimonio de los hijos, es en orden preferencial el linaje de padre o de la madre (primos cruzados), a fin de mantener puros sus clanes. Se conserva la ley del cuñado/a: después del fallecimiento de la esposa/o, para que sus hijos no sufran el desamparo, el cónyuge vivo deberá casarse con el cuñado/a. El matrimonio intertribal está permitido, pero el matrimonio joven está obligado a cambiar de residencia, al hogar del padre o de la madre o de un tío más cercano. La poligamia está regulada por acuerdo mutuo de hermanas o de la madre con sus hijas, cuando el marido reúne la condición para mantener a sus mujeres. Mientras que la infidelidad es siempre causa de conflictos en ambos matrimonios y sus parientes, la asistencia de un consejero de familia cercano hace controlable estos problemas internos, con lo cual se evitan mayores malentendidos, puesto que la tradición no deja impune cualquier acto que transgreda la ley matrimonial. Los hijos huérfanos de padre y madre, son protegidos por los abuelos de ambas familias hasta el momento de independizarse. a) Vivienda Las viviendas son sumamente sencillas, hechas con ramas de árboles , con esteros de juncos o con pieles de animales, pues por lo general no tienen un lugar fijo, movilizándose por las distintas regiones del territorio chaqueño, debido a la caza de animales y la recolección de frutas. Sus asentamientos fueron siempre en las orillas de los ríos: Salado, Pilcomayo, Bermejo, Paraná y en las vertientes naturales. No dejaron ningún monumento, porque dentro de su territorio no existen metales, piedras preciosas, plata u oro. Algunas grietas de las rocas muestran huellas de que en una época no determinada fueron su morada. Pero la riqueza del bosque chaqueño, los ríos, las lagunas y la tierra son patrimonios vivientes que aún siguen hablando del pasado. Algunos pueblos antiguos de la América , como los Incas, Aztecas y Mayas, sí han hecho grandes construcciones que todavía hoy siguen admirando al mundo: edificios, templos, pirámides, torres, canales de riego, caminos empedrados, etc. b) Muerte. Cuando fallece uno de los integrantes del grupo, todos expresan sus sentimientos de condolencia y solidaridad con los familiares del desaparecido/a y para mostrar tal sentimiento los familiares del difunto pintan sus rostros con la carbonilla de ciertos árboles. La viuda corta su cabellera como señal de luto y todas las pertenencias del desaparecido serán destruidas: arco, flechas, plato, olla y otras de sus pertenencias. Luego se procede a la quema de la vivienda para ahuyentar el espíritu del muerto, y durante un tiempo no determinado los varones de esa familia no ejercen ninguna actividad (pesca y caza), para evitar la furia de los animales terrestres y acuáticos, que generalmente se esfuman al detectar la presencia de seres humanos que no están purificados ceremonialmente. La sepultura se hace en forma colectiva, en un cementerio. Cuando la muerte es ocasionada por animales feroces, el grupo persigue al animal hasta darle muerte. Cuando la muerte es causada por personas en forma intencional, también se procura la venganza y castigo del agresor. Cuando un familiar es sepultado fuera del cementerio colectivo luego de dos años o más, es desenterrado y trasladado al lugar apropiado para estar en armonía con el espíritu del muerto y tener paz y tranquilidad de conciencia. c) Festividad (Naimatac) Es el nombre de la fiesta más grande del año en señal de agradecimiento a las bondades que ofrece la naturaleza. Cada individuo está invitado a traer un poco de miel y frutos de algarrobo para contribuir al llenado de un recipiente hecho de un tronco de palo borracho de cien o más litros donde una vez colocadas la harina de las chauchas de algarrobo y la miel de abeja, comienza la fertilización de la Lataxa na amap, (aloja). La convocatoria inicia con el sonar de los tambores de los expertos en fermentación que rítmicamente cantan las canciones tradicionales, al igual que las chicharras anuncian la madurez de la algarroba,mientras se incrementa la algarabía de las diferentes familias que van llegando en el transcurso de los días para celebrar la época de la vida fecunda y la abundancia de frutas que ofrece la naturaleza; -pues las familias andantes se detienen en el lugar indicado para participar de este encuentro veraniego- Cuando el Apishi lo'o, (encargado de la preparación de la aloja), anuncia que ya está todo listo, entonces comienza la fiesta de la alegría. La bebida está a disposición de todos y después de varios sorbos el tono de la conversación sube aceleradamente, los simples saludos se convierten en charlas, testimonios, anécdotas, mitos, hazañas, la danza tradicional, concertación de nuevos matrimonios. Los mayores y ancianos se alternaban al lado del fuego para hablar de los espacios políticos, dirigencias y disputas con los otros jefes de bandas y otros asuntos de interés general. En esta festividad tradicional, también tenían previsto poner nombre a los niños de ambos sexos que hasta ese momento no lo tenían. La nómina de los nombres es aprobada por un consejo de unos 10 ancianos, expertos en psicología, quienes previo examen de los niños y con el consentimiento de los padres, eligen el nombre que quieren conservar. Una vez terminada la ceremonia los familiares de los niños entregan obsequios a los miembros del consejo.La fiesta continúa, la alegría es desbordante, entonces comienzan las bromas de los nayicpi, (amigos, bromistas calificados), que se dirigen a sus amigos con expresiones despectivas que hieren el orgullo propio, provocando con un tono burlón, para escandalizar frente a los demás;mostrando así que pueden más y son más, apoyados en actitudes de falsa amabilidad y en el engaño, mediante expresiones agresivas que humillan a sus amigos personales, cuidándose los otros de no ser heridos en su orgullo. Esta costumbre permanece hasta el presente y se da concretamente en las relaciones humanas que surgen de la convivencia diaria, donde se pueden observar actitudes antagónicas tales como: verdad y mentira, honestidad y engaño, soberbia y humildad. Esta tradición milenaria es todavía conservadas por algunas familias. Algunas veces, esta fiesta es interrumpida por la presencia de un ser llamado Qatalo, ser de estructura gigante, cuyo nombre significa "traga gente", quien según la mitología es el cuidador de las colmenas, y que con su poder mágico hace que la aloja salga agria, y cuando está así, el apishi lo'o aconseja a todos no beber la aloja agria, pues el mencionado ser está reclamando la producción mielera (Se amplía esta información en la sección Religión). FIESTA DE LA PUBERTAD Es costumbre también realizar la fiesta de la iniciación de la pubertad cuando a alguna de las hijas les llega el primer periódo. Esto motiva una fiesta colectiva, cada uno de los integrantes de las familias aportan la miel de diferentes clases para el festejo y en la ceremonia para bendecir a la joven utilizan la larva joven mezclada con miel espesa extraída de una flor muy amarga y le dan a beber a la Señorita para que tenga fecundidad hasta la ancianidad. Mientras dure la fiesta de la iniciación de la pubertad, la madre contrata una mujer de la comunidad de contextura robusta y muy buena en todo sentido, físico, mental, espiritual. Esta mujer subirá sobre la joven echada boca abajo, y caminará sobre su cuerpo, masajeándola con su caminar de los pies a la cabeza, pisándola sobre la columna. Con ésta acción se busca que la joven adquiera robustez y participe de la cordura de la mujer que la masajea. A la joven la mantienen encerrada en una choza mientras dura su primer período, no la dejan salir afuera. La madre es la encargada de preparar la comida de su hija con todos los utensilios nuevos de cocina, nunca usados, preparados exclusivamente para ella, los que una vez terminado el período, son guardados, y serán usados durante cada nuevo período hasta su matrimonio. Durante esos días la madre le enseña las clases de comida que puede comer en ese período. En el menú diario no se incluyen: grasa, carne y sal, y sólo puede alimentarse de tubérculos, vegetales, frutas, huevos y otros. En esos días sólo puede ocuparse y entrenarse en telares y tejido de bolsos, redes, cinturones, ponchos, sin salir afuera de la choza. Y no debe sacar el agua de las lagunas o de un pozo, no tocar los utensilios de la familia; los arcos y las flechas para no quitar el poder de la pesca y la caza. El padre y los hermanos no deben intentar participar en la caza y pesca, porque no obtendrán nada si el grupo con el que sale a cazar, a lo sumo puede acompañarlos a distancia. CANTOS DE LA ALEGRIA. Palotaxac, lamentación. Ldetac ada'alo, la mujer entonando el canto de lamentación. Después de una guerra con otras tribus, es costumbre que las mujeres salen al encuentro de sus hombres entonando las canciones. Son canciones melancólicas, generalmente indican la pérdida de uno de los integrantes de las familias: padre, hijo, hermano muerto en la guerra. CANTOS TRADICIONALES. Son las canciones que se cantan en los bailes organizados y circunstanciales que se realizan en cualquiera de las aldeas. Son canciones basadas en la relaciones humanas; recuerdos de amor, relaciones sexuales, invitación al hogar. Estas canciones son en forma de versos simbolizadas por las aves pequeñas; picaflor, carau, chaja, caburé, etc,etc. Durante el siglo XVIII se ha incorporado el violín y la quena hecha de caña. Existen más de 500 composiciones. II.- ECONOMÍA. El sistema económico de los grupos está basado generalmente en la caza de animales, peces, aves, recolección de frutas, y de los animales domesticados. Los grupos étnicos que adapataron sus culturas económicas desarrollaron el conocimiento de la riqueza que ofrece la naturaleza del monte, de los animales, aves y peces, asimismo cultivaron una variedad de sementera baja, zapallo, maíz y otras hortalizas. Sus costumbres de vestirse, de alimentarse, sus artesanias, musicas, bailes, cuentos y leyendas, son características creadora del hombre con la naturaleza. El código de cada grupo étnico chaquense, es compartir solidariamente con los demás integrantes de la familia nuclear, cuando la caza y la pesca son mayores y abunda la comida; y cuando no hay éxito en ellos ese día, no hay porque preocuparse pues seguramente alguien del grupo tendrá éxito, así el alimento está asegurado. La esfumación repentina de los animales tanto de los peces, siempre es atribuida a las personas, por ejemplo, al estado de menstruación de alguna mujer de la familia. Por lo tanto las reglas generales impiden al varón pescar y cazar mientras está en estado de impureza su mujer o su hija, para evitar la furia de los animales terrestres y acuáticos. La alimentación está basada en la carne de los animales silvestres, entre otras variedades: tatú mulita (grandes y chiquitos), guazuncho, ciervos, tapir, jabalí, chancho moro, avestruz, patos, palomas, perdices, charatas, etc. y todas clases de animales. Aves y peces están clasificados en dos categorías: buenos y malos, limpios e inmundos. Los frutos que se comen son: chañar, mistol, ñangapirí, frutas de cactus, tunas, chauchas de algarrobo, porotos, tubérculos vegetales, cogollos de palmas, papa y batata, huevos y miel en abundancia. La papa excavada es para quitar la sed, el tabaco se usan como estimulante en los momentos de agotamiento físico y mental, la raíz y hojas de trepadoras se consumen para no ingerir alimentos durante dos o tres días cuando los grupos están en guerras.La recolección de las frutas y chauchas comienza en la época de verano hasta la terminación de la estación veraniega. Durante este tiempo las familias numerosas se detienen en algún lugar del territorio chaqueño para dedicarse a recolectar las diferentes chauchas y frutas para almacenar en el lcopi, (parva o granero), que es un depósito para almacenar frutas: chauchas de algarrobo, mistol y porotos. Se construyen en los alrededores de las aldeas y hombres , mujeres y niños se dedican a cosechar y traer a los hogares los preciados frutos de la naturaleza. Otros se encargan del secado y la trituración del mismo con los morteros para hacer las harinas para el consumo diario; además se continua con el preparado de pastas con la mezcla de las harinas de chauchas amarillas, y negras, y frutas secas de mistol. La conservación de éstas abarcan el mes de enero hasta el mes de setiembre; es decir, una mitad del verano, otoño e invierno. La medida de los alimentos a conservar está totalmente calculada de acuerdo a la cantidad de familias nucleares y una vez hecho el almacenamiento en los correspondientes contenedores, se aplica el último tratamiento de esterilización, utilizando el humo de ciertos arbustos para prevenir las plagas de los insectos y roedores. De esa manera tienen asegurados su alimento durante dos estaciones del año (los arbustos son: el paico, ceniza del quebracho blanco y quiyilli, arbusto con frutas parecido a la naranja). El gusto de las harinas de algarrobo es dulce; tiene azúcar, buenas proteínas y mucho calcio. III. LA EDUCACION. La educación fundamental de los hijos está basada científicamente en los conocimientos astrales, y es muy importante destacar que durante el proceso del embarazo, la mujer se cuida muchísimo de ciertos alimentos, en especial de las carnes de animales, aves y peces que son considerados inmundos y prohibidos comer, para no dañar la vida en gestación, durante el desarrollo físico y mental llamado: Nauogaxashit. La palabra se traduce de diferentes maneras: poder que toma dominio sobre el ser en desarrollo, que causa el lunar, epilepsia, ceguera, mudez y ojos torcidos, etc, de modo que la alimentación está basada en las carnes de animales, aves y peces considerados limpios, y fundamentalmente de los tubérculos vegetales, frutas, huevos. Desde el nacimiento del ser; femenino o masculino, es considerado Ñaq chigoxouo, (recién nacido), o bebé. Luego de ésta etapa el niño comienza a aprender de todo lo que le rodea instintivamente en forma visual, táctica y lingüística, hasta la pubertad. Generalmente los padres son los encargados de todo el entrenamiento de sus hijos adolescentes, enseñándoles el arte de la pesca y caza, las técnicas de seguimiento y búsqueda de animales, indicando su hábitat y trucos, y las formas de simulacro de acercamiento, usos y distancias de las flechas para la caza de un animal, ave o pez. Todos estos entrenamientos están acompañados también del aprendizaje de la lengua; conocimiento de los principios sagrados de cada una de las cosas creadas (medio ambiente); especialización para asumir responsabilidad, actos religiosos y políticos. El entrenamiento físico y mental aplicado durante este proceso es a la edad de 16 a 18 años. Curación de toda la dentadura después de caer todos los dientes desde el nacimiento, vacunación del brazo izquierdo o derecho, talones izquierdo o derecho. Para la prevención de las caries de dientes se utilizan grasas del yacaré o del jabalí. Las dos vacunas están adaptadas para la supervivencia en el agua y en la actividad diaria. Se realiza con la utilización de la cola de raya, huesos punzantes del avestruz, gato moro, jabalí y otros animales, para la adaptación del ejercicio corporal diario, con la finalidad que el hombre y la mujer tengan una formación desarrollada y adaptada a un clima de altas y bajas temperaturas. La madre es la encargada de la educación de las hijas, enseñándoles la técnica doméstica, tejedurías de lanas, fibras de cactus, recolección de frutos, de tal manera que las hijas están muy apegadas a la madre y a la abuela, quienes son sus instructoras directas. El entrenamiento físico y mental es muy parecido al de los hijos varones. Aquí comenzamos la parte más compleja de la pedagogía, basada en el movimiento del universo y de los astros, con el reflejo del mapa cosmogónico del mundo conocido de los tobas, que nos ayudará a visualizar algunos de los conceptos de todas las disciplinas de la vida desde su infancia hasta la ancianidad. La influencia de éstas constelaciones es muy importante en el desarrollo de la vida humana y espiritual, pues la cultura se va formando y transformando en base a la experiencia del medio ambiente vivido y adaptado, el hombre nace y desarrolla su capacidad creativa, teórica, científica, pedagógica y se socializa. Con el adiestramiento de los jóvenes de ambos sexos, se inicia su primer ciclo de la vida. Es un entrenamiento más severo comenzando con agua congelada para que el cuerpo se acostumbre al rigor del frío del invierno, practicando con la pesca colectiva sin tener fuego preparado. Después de salir de la primera pesca y, cuando demuestra tener fuerzas y resistencia bajo la temperatura muy fría con tantas destrezas, recibe la aprobación de los familiares y de la comunidad. Luego de esta prueba continúa con la caza de las distintas clases de aves acuáticas que durante el invierno se despluman, llamadas peec. La concentración abundantes de estas aves, permite una abundante caza para el consumo diario de las familias. Con el tensar de los arcos se incluyen el uso de una variedad de flechas cortas y largas, para aves pequeñas y grandes como el avestruz y los bastones para la defensa y caza de los animales feroces. En algunos grupos existen tradiciones para la preparación especial de los jóvenes destinados para la batalla que incluyen por ejemplo: un pedacito de la carne del corazón del tigre y otros animales fuertes para obtener la fuerza de dominio en las luchas, y poseer fuerzas y coraje en los momentos de sorpresa y en la ofensiva sin desmayar manteniendo siempre la lucidez de la mente. Para el ejercicio corporal diario deben utilizar huesos punzantes de animales para frotar sus músculos, para estar siempre preparados para cualquier ocasión. Durante el transcurso del tiempo, el hombre puede sufrir el desgaste de su capacidad como rastreador, adquirida durante su formación, por transgredir las leyes tradicionales de la caza y la pesca, llamadas: yaviigui, totalmente calcinado- quemado, su presencia es detectada por el instinto de los animales, aves y peces. Pero tiene su remedio, pues el hombre tiene que purificarse utilizando las hierbas de hermosa fragancia para ahumarse, literalmente pasar por el humo de fuego, para quitar la impureza. Luego puede volver a la actividad de la caza y de la pesca, sin que los animales puedan olfatearlo y detectarlo. Todos estos elementos que proporciona el conocimiento, las ideas, reglas, valores, técnicas, costumbres determinan la forma de vida de cada individuo y le permiten tener una identidad propia a nivel de sus grupos. Por lo general, la transmisión es oral, sencilla y afectiva para permitir una buena percepción a través de los cinco sentidos: audición, gusto, olfato, tacto y visión. Son las familias quienes realizan gran parte del proceso de socialización y aprendizaje de los niños, enseñando las costumbres, las reglas de convivencia, la manera de encontrar sustento. LA OBSERVACIÓN ASTRAL La observación y diagnóstico del funcionamiento de la luna, desde su salida, entrada y muerte es de vital importancia. Cuando la luna vuelve a aparecer, la mirada de los tobas es muy objetiva, pues si aparece junto con una estrella al lado derecho o a la izquierda, ya sea pequeña o grande, siempre motiva a la reflexión, pues la influencia de ella, es decir, de la estrella, puede indicar que el hombre o la mujer pueden tomar una decisión importante relacionada con su vida íntima. De acuerdo a la lectura y conclusión de la aparición de la estrella en observación, que generalmente tiene dos indicaciones: la pequeña estrella influye más la vida de los jóvenes de ambos sexo. La grande influye la vida de los mayores de edad, incluyendo a los viudos y viudas, para iniciar la relación matrimonial, siempre y cuando ya estén comprometidos y, en el caso de los no comprometidos es el momento propicio de encontrar su pareja. Son aconsejados por los sabios en materia astrológica, pues el acontecimiento no deja de ser motivo de alegría para la familia y la comunidad. Aso dapichi', ( las estrellas "Siete Cabritos", cuando ya está en la posición vertical, o sea la mitad de la noche, indica que ya fenece el invierno. Luego comienza la primavera con la aparición de las primeras flores del chañar, el árbol alerta, también llega la primera crecida de los ríos caudalosos, poco después aparecen las dos grandes Constelaciones del Sur llamadas: Araxanaxaqui', ("los dos morteros", ubicada en la parte sudoeste, lado derecho de la cabeza del avestruz (mañic) o sea de la vía láctea, conocida universalmente, que ya está en posición horizontal. Desde su aparición, el reflejo de éstas dos constelaciones va en aumento, hasta ponerse en posición vertical y su figura se parece a los morteros y se pone más visible, en ese momento se profundiza el examen de la lectura y diagnóstico. El reflejo por encima de ella si da el color de humo claro: la lectura indica que la actividad agraria es muy fecunda, pues se nota el polvillo de la harina del algarrobo en su entorno. NOTA: Ver Antiguos Relatos Toba, dice: El mortero me parece liviano. Es como si fuese que estoy jugando nomás mis nietos. Pero estoy anunciando que ya está llegando el día La lectura está indicando que en el tiempo que sigue hasta la maduración de las frutas de los árboles, éstas son buenas y fructíferas, tanto para los animales silvestres, y toda clase de aves, voladoras y acuáticas, asimismo de las colmenas y de los peces. En el sentido opuesto, cuando la aparición de éstas dos constelaciones son borrosas y opacas, no incrementan sus reflejos, se nota una sombra, puede indicar dos acontecimientos distintos: a)Tiempo lluvioso, grandes inundaciones y granizo, o b)una larga sequía, de modo que los árboles no producen nada. Pero cuando la lectura es buena en la primera observación, las mujeres comienzan con los preparativos de prevención vacunando sus brazos para estar preparadas en el momento de las distintas recolecciones de frutas. Mientras los hombres continúan con la actividad de la caza y la pesca, con mucho cuidado se fijan primero en la presa antes de matarla, pues todas las especies están en período de gestación y reproducción, siempre respetando las hembras de todas las especies; animales silvestres, aves. La búsqueda de las colmenas se continúa pero muy limitada hasta cuando llega el momento de su gordura. El mismo trato hacen con los animales y las aves, hasta cuando se observan que ya están abandonando sus crías; es decir, el momento de independizar y formar sus parejas. Durante ese período las familias se detienen para establecer campamentos en cualquiera de las comarcas estratégicas para preparar el almacenaje de las distintas frutas de chauchas obtenidas. (Ver capitulo II) Es importante destacar que durante este proceso de aprendizaje y formación de los adolescentes de ambos sexos, cada cultura proporciona al individuo una serie de código que le permite comunicarse con los demás. El principal código de comunicación es representado por la lengua, pero hay otras series de código que utilizan el cuerpo para la comunicación: moverse, sentarse, caminar, el uso de las manos, el lenguaje gestual y la expresión corporal. Esta función del cuerpo no se limita a la producción de los sonidos que constituyen la lengua, porque el cuerpo participa de todos los otros lenguajes de comunicación, y es muy importante el reconocimiento de los otros, el significado del gesto humano. Esto así demuestra que la gestualidad y la manera de utilizar el cuerpo expresan también la identidad sexual, es decir; gesto masculino y gesto femenino, que comunican automáticamente el estado emotivo o la actividad del individuo. IV. SALUD Y MEDICINA Cada pueblo hace el intento de resolver a su manera el problema de las distintas enfermedades y encontrar la causa del origen de cada una de ellas, según la manera de organizar su mundo y las relaciones entre los elementos de la realidad natural y espiritual, pues cada cultura tiene un conjunto de ideas sobre la curación de las enfermedades. Para realizar este proceso, existen diferentes prácticas: si se trata de una simple enfermedad, es la misma familia la que cura, y si se trata de una enfermedad o problema más grave, se buscará un especialista que sabe tratarla y curarla. En la cultura toba, la salud de la comunidad depende en gran parte de la asistencia de sus médicos naturales llamados Pio'oxonaq, (médico y psiquiatra) cuya profesión viene desde tiempo inmemorial. Es una vocación profundamente religiosa y espiritual que abarca mucho más allá de la curación de los enfermos, crisis en el equilibrio espiritual que afecta integralmente a la persona y al alma, que es el centro de la vida humana. En la enfermedad el médico natural tiene que emprender un largo análisis para buscar y encontrar el origen y la causa, sus medios principales son vehículos espirituales y un canto particular que encierra el lenguaje de toda la naturaleza, para hallar la solución y el restablecimiento del equilibrio mental de la persona enferma. El saber de los médicos naturales no es adquirido intelectualmente, sino desarrollado instintivamente a partir de sus dotes. El origen de éste poder se manifiesta en forma antropomórfica y zoomórfica, es un ser espiritual quien le ha de asistir durante el ejercicio de su profesión, al modo de un "espíritu compañero", Nnatac, hasta su muerte. Este ser espiritual es el encargado de suministrar todas las informaciones relacionadas al origen y las causas de las enfermedades y el desajuste del comportamiento humano, dolencia y enfermedades del cuerpo, etc. Debe señalarse que aún perduran aspectos de una peculiar cosmovisión toba que integra toda una realidad en tres estratos: Seres superiores en lo alto de los cielos, en medio del viento, nubes, rayos y tormentas; ejemplo: Qasoxanaxa, elefante, ser imaginario grande y uránico, etc. Seres superiores sobre la tierra, plantas, montes, ríos, lagunas y las vertientes naturales, las montañas. Los nombres son: No'vet, Huashole, Yollaxaic, Qatalo, Na'araxanaq late'e, Da'ailo'oc, Quiyoc, Daua'chi, etc. Y otros espacios sagrados no conocidos. Niveles inferiores y superiores, por debajo de la superficie de la tierra y el agua (animales inferiores que habitan en ella: Late'e na nyaq, Locolhue, Lta'a na quiyoc, Huedaic, etc. Estos médicos naturales realizan sus tareas a través de un estado psíquico personal, equivalente al concepto de trance. Y utilizan un ritual personal y exclusivo: canto, rezo, imprecaciones, súplica y gestos simbólicos. Las curaciones las hacen en la casa de los pacientes, o en su propia casa, alojando al enfermo incluso a sus familiares, cuando el tratamiento es prolongado y complejo. Entre los médicos naturales existe una alianza para la atención y diagnóstico de las distintas enfermedades. Entre ellos se conocen muy bien y cada uno de ellos conoce la limitación de su conocimiento y saber. También entre ellos aparecen personas llamadas, Oiquiaxai (con poderes excepcionales). Los orígenes de su poder son seres habitantes en algunos de los planetas desconocidos, o de la luna, y la profundidad de la tierra, o del agua, y de los bosques y montañas. La mayoría de estos médicos naturales, además de ejercer la curación sicosomática paralelamente utilizan las medicinas herborísticas, según la complejidad del caso; o de tipo natural con hierbas que tienen virtudes curativas, por ejemplo: diurético, para mejorar la función de los riñones; cicatrizante, enfermedades del pulmón, artritis y dolores reumáticos, digestiones difíciles y débiles, enfermedad del hígado, faringitis crónica, calmante de cualquier dolor de bronquitis, casos de menstruaciones dolorosas, hemorragia de matriz, menstruaciones excesivas, enfermedades sexuales, enfermedades de la piel, pérdida de sangre de la nariz, resfriados y catarros en general, lombrices intestinales, enfermedades venéreas, decaimiento físico y postración, picaduras de insectos, caso de estreñimiento, putrefacciones intestinales, úlceras de estómago, hígado, garganta y de la boca, sistema nervioso, acidez estomacal, planificación familiar, anticonceptivos, esterilidad deseada, purificador de la sangre, antirrábico, desmayo y mareos, etc., etc. Las altas fiebres generalmente son tratadas por medio de cantos y soplidos para bajar la temperatura. Las enfermedades originadas por cuerpos extraños, alteraciones mentales son tratadas por trances espirituales para analizar su origen espiritual. Pues la sospecha de su origen se atribuye al contacto con un ser llamado: napal'l lta'al "Jefe de los espíritus de los muertos". Generalmente es un antepasado desconocido que se introduce para buscar contacto con el ser humano, pero el síntoma y signos, le producen al ser humano una alteración mental muy fuerte, pues le deja generalmente privado de su capacidad intuitiva. El tratamiento de las relaciones humanas y amorosas tiene dos formas de solución: La primera que es muy difícil, pues se trata de un amor imposible y complejo, siempre requiere la mediación del Pio'xonaq que sabe hacer el acercamiento de dos posiciones distintas en el plano amoroso, sin que se diera cuenta el preferido o la preferida. Pio'xonaq también puede suministrar herborísticamente perfumes que excitan al hombre o a la mujer para atraer sus sentimientos amorosos en forma definitiva, o para satisfacción sexual erótica. El nombre genérico de las hierbas utilizada para excitar el amor son : 'Iyaxaic. Pero existe otro que puede dañar: Qaigaxauaic, que causa el desprecio al que más se ama. Toc lauxo: que causa alucinación. Por eso el que maneja lo hace en forma profesional. Esta sabiduría empírica y mística para la curación y salud, también se destaca que el Pio'xonaq puede hacer daños a la salud por varias razones. El saber herborístico se puede utilizar para dañar el buen comportamiento humano, pero estas actitudes son muy combatidas, por ejemplo: las brujerías y hechicerías cuando no son justificada, se aplica la contra brujería y la contra hechicería para frenar y parar estas actitudes agresivas que desvían y desvirtúan el uso correcto de estas ciencias. También existen hombres y mujeres especializados que heredaron de sus antepasados las técnicas y la aplicación de cada saber empírico y místico, sin ser pio'xonaq, personas dotadas en forma excepcional de los conocimientos de la naturaleza, que siglo tras siglo, cada cultura acumula sus descubrimientos y los utiliza en caso de necesidad. Es por este proceso que un pueblo sabe curar solamente las enfermedades que ya encontró y resolvió en su historia. Hay diferentes formas de recibir el poder para llegar a ser Pio'xonaq, (Médico y Psiquiatra por naturaleza). Trataré de describir la experiencia de un hombre que recibió el poder para curar, y después de poseer los misteriosos conocimientos para ejercer la función de curaciones, llegó a éstas conclusiones: Conocer, saber, entender el contenido del lenguaje simbólico del mensaje, en sus distintas formas de manifestaciones, basándose en la primera manifestación de dos seres que trataron de comunicarse con él, ejemplo: Hualliquiaxai-(carpincho), qachiyiichi' (cocodrilo), (da'ailo'oc) estando en la orilla de un riacho pescando con arco y flechas y de pronto se les apareció un carpincho con un aspecto femenino que trató de hablar con él, pero no logró hacer la comunicación y fracasó. Detrás de ella se les apareció un cocodrilo con una actitud defensiva, que tampoco logró hacer comunicación con él. Con ésta primera manifestación, el ser que está invitando y llamando, está tratando de comunicar y cautivar al hombre elegido por él, que hasta ese momento no está entendiendo nada de lo que está ocurriendo. Este hombre dijo que, después de ir a su campamento, llevando algunos peces que estaban destinados para su hermana que está convaleciendo de una terrible enfermedad, meditaba animosamente en lo ocurrido. Repentinamente sintió un escalofrío impresionante, sentía que alguien le estaba espiando muy de cerca, luego trató de serenarse y finalmente olvidó lo que pasó en el agua. Por la noche tuvo una terrible pesadilla, pues el ser que quería comunicarse con él, le apareció en sueño, pero tampoco logró explicar el motivo y propósito de su interferencia con el humano, que luego de despertarse trató de reconstruir sus sueños, pero no logró sacar ninguna conclusión clara y se quedó con mucha duda durante la mañana. Pero antes del mediodía, volvió otra vez a pescar en el mismo lugar, esta vez iba solo, sin compañía y al llegar a la orilla del riacho comenzó a preparar su arco y flecha para entrar al agua, pero al ver que era temprano pensó que podía empezar con el anzuelo y así lo hizo. Cuando ya logró sacar cinco peces, decía entre sí: _Voy a preparar el fuego_ Dejó el anzuelo con el cebo en el agua para levantarse, cuando llegó un hombre y le saludó cortésmente: _Hola hermano, cómo estás?, yo soy el nuevo enviado del jefe que ayer te mandó dos de sus mensajeros: la señorita Carpincho y el Cocodrilo, pero ellos no lograron decirte nada porque estaban asustados, pero yo estoy aquí para traerte la palabra de nuestro jefe, que tan ansioso desea verte para darte un poder especial para curar las diversas enfermedades, pues él conoce todas tus intimidades y conoce muy bien la preocupación permanente que tienes por tu gente. Este hombre dijo que después de salir de su asombro, fijó su atención en la persona que le estaba hablando, porque le contaba detalladamente lo acontecido el otro día: la aparición del Carpincho y el Cocodrilo y la clase de peces que habían pescado, hasta de las palabras que pronunciaron mientras estaban en el agua y cuando salieron del agua; todas las bromas y anécdotas que estaban relatando mientras conversaban. Continua en la parte 2
Registrate y eliminá la publicidad! El jugador que se perfila como el remplazante de Martín Palermo en Boca Juniors tiene una historia muy particular. No solo luchó en las inferiores del club de la Ribera para llegar a primera sino que tuvo que pasar un mes por la cárcel por equivocación. El 25 de mayo de 2008 no fue un día más en la vida del delantero Lucas Viatri: convirtió su primer gol en la primera de Boca frente a Vélez Sarsfield, pero algo más hizo que ese gol sea el más gritado en su vida. Un tiempo antes de esa gran alegría cayó preso y estuvo un mes tras las rejas por equivocación. Según contó el delantero, fue a visitar a una amiga a un hospital y aparecieron unos policías que lo llevaron detenido a la comisaría 3ª de Castelar junto con su hermano y dos amigos más . Viatri estaba acusado de robar una peluquería ubicada a unos kilómetros de su casa. La pesadilla del juvenil de Boca recién comenzaba y debía esperar hasta que se demostrara su inocencia. “En esos momentos me preguntaba si iba a salir algún día. Sufría por mí pero mucho más por mi familia”, cuenta Viatri al diario deportivo Olé. "Me agarraron por error. Creyeron que había asaltado una peluquería y no fue así. Estuve en una comisaría durante mucho tiempo, fue una situación difícil", apuntó el pibe, uno de los goleadores de las divisiones inferiores. Al mes quedó en libertad luego de que se demostrara su inocencia. Nadie le devolverá el tiempo perdido ni la angustia de haber vivido una experiencia como tal. Sin embargo, el juvenil rescata algunos aspectos positivos de su pesadilla. “Me sirvió para valorar y disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Saber por qué tengo que hacerme problema y por qué no”, concluye. Hoy el panorama es completamente diferente para este joven de tan sólo 21 años. Tendrá la responsabilidad y la oportunidad de ganarse un lugar y mostrase para que los hinchas de Boca no extrañen los de Palermo. Viatri sabe que de ahora en más tendrá libertad para escribir su propia historia, pero esta vez, el escenario no será una celda sino el área grande de la Bombonera. "Cuando subí al plantel de Primera, en diciembre, creí que no tendría posibilidades por ser muy joven y todos me aconsejaban que consiga otro club porque acá estaba muy tapado. Finalmente, no se concretó nada de eso y decidí quedarme en Boca hasta junio a pelearla", contó Viatri, quien jugó en Emelec de Ecuador y Unión Maracaibo de Venezuela durante el año pasado. El atacante de 21 años, nacido en San Martín, afirmó: "La vengo peleando desde chico para cambiar mi historia y espero continuar por este camino. Pero estoy tranquilo, porque todavía me queda mucho tiempo por delante. A los jóvenes futbolistas les digo que se esfuercen, porque la chance siempre llega." El juvenil, que quiere hacer que la gente de Boca no extrañe a Palermo, destaca la importancia del apoyo de su familia y confiesa que durante su estadía en la cárcel no se entrenó para nada, "no tenía ganas ni de hacer abdominales”. Fuente: http://www.minutouno.com/1/hoy/article/88670-Viatri,-el%C2%A0delantero-que%C2%A0sali%C3%B3-de-la-c%C3%A1rcel%C2%A0para-reemplazar-a-Palermo/ http://www.clarin.com/diario/2008/05/27/deportes/d-04303.htm <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Canto 1: Ulises luego de volver de Troya, en vez de volver a su ciudad Ítaca, se quedo en una isla, al ser seducido por una ninfa, q lo mantiene prisionero, y lo quiere hacer su esposo. Mientras q en la casa majestuosa de Ulises, los pretendientes inquietaban cada vez mas a Penélope y a su hijo, haciendo escándalo, comiéndole la comida y matando a sus animales para comérselos Mientras q los dioses se compadecen por Ulises, la Diosa Palas Atenea, la de los ojos claros, propone mandar a Hermes el mensajero para informarle a Ulises lo q acontecía en su casa, mientras q ella encarnaría en Mentes, rey de los Tafios, para consolar a Penélope (esposa de Ulises), y a Telémaco (hijo de Ulises). Al llegar lo ve a Telémaco muy triste ya q su padre no había retornado, y su casa estaba llena de pretendientes de su madre. Telémaco lo invita a pasar, ahí es cuando le da esperanza de q su padre podría seguir vivo (así pasaba), entonces Telémaco quiere echar a los pretendientes de su madre q lo único q hacían era ilustrar soberbia, comer, cantar y bailar. Uno de los pretendientes empieza a cantar una canción sobre los combatientes griegos de Troya (o sea Ulises), ahí es cuando Penélope baja la escalera y pide q pare, y Telémaco le dice q no se tiene q enojar con el pretendiente, es solo una canción. Luego de eso les dice a los pretendientes q disfruten sus últimos momentos de comer, y vivir de su morada (casa de Telémaco). Ahí es cuando los pretendientes insinúan cosas de q ojalá nunca Zeus le permita ser rey de Ítaca. Luego Telémaco se va a su habitación, y su sirvienta mas querida, Euriclea, lo puso en una túnica, y ahí se fue, luego Telémaco se queda pensando, sabiendo q el tal Mentes era en realidad una Diosa. Canto 2: Cuando despertó Telémaco, fue a la plaza principal, y cuando se hallo todo el pueblo congregados se sentó en la silla de su padre (Ulises, el Rey), y hablo primero un héroe de Egipto, q había perdido a su hijo por un Cíclope q le dio muerte en su cueva, y lo hizo su cena, mientras q otro estaba entre los pretendientes de la hermosa Penélope, y el anciano dijo q ¿quien los citaba hoy?, para q?, y todas preguntas provocativas. Entonces Telémaco contó al pueblo sus desgracias, de la perdida de su padre, y de cómo los pretendientes abusaban de él y de su morada, mataban a su ganado, y tomaban todo el vino. Entonces Antinoo le respondió q su madre (Penélope) venia evitando el casamiento con alguno de los pretendientes, ya q decía q cuando terminara de tejer elegiría, y se pasaba todo el día tejiendo, y a la noche deshacía su trabajo, hasta q la agarraron y la obligaron a terminarla, y le dijo q vaya y le diga a su madre q se vaya a la casa de su padre( abuelo de Telémaco), y se case con quien convenga, mientras ellos seguirían en la casa de Telémaco, hasta q su madre eligiera a alguno de ellos. Entonces Telémaco le dijo q no podía echar a su madre de la casa, y lo iba a esperar a su padre, y si le parecía bien devorar imprudentemente los bienes de su familia, q Zeus algún DIA lo castigaría. Ahí fue cuando Zeus mando una señal, mando dos águilas q al pasar por la reunión con sus propias garras se rompieron la cabeza. Ahí fue cuando otro anciano hablo, fue Haliterses Mastorida, dijo q Ulises volvería en cualquier omento, y tal vez traería males para Ítaca, o tal vez el propio exterminio; así q recomendaba q los pretendientes cesaran su acto. Fue respondido como un anciano tonito, y q no excite a Telémaco, sino q le diga q su madre vaya con Icaro su padre, y se case con quien le plazque. Ahí Telémaco hizo su propuesta de q le den un bote, buenos remeros e iría a ver noticias de su padre, si estaba vivo lo esperaría, si estaba muerto volvería a Ítaca y desosaría a su madre. La propuesta fue aceptada, mientras q el Mentor (fiel amigo de Ulises, y un joven discutían). Se disolvió el ágora, y Telémaco pidió a la Diosa q se apareciera, y le hablara, y la Diosa tomo forma del Mentor y le dijo q no sea cobarde ni insensato, que si es hijo de Ulises y Penélope haría bien la misión, y si la hacia mal es q no era, q vaya ahora con los pretendientes q ella le buscaría un bote y los mejores remeros. Cuando volvió a su morada, Antinoo le dijo q venga a festejar con ellos, y Telémaco se enojo y le dijo q como podía el regocijarse y festejar mientras q su padre podía estar todavía vio, y sufriendo, q ellos ya le habían desbaratado la casa cuando era chico, pero ahora ya es grande, y se va a enfrentar con la muerte. Entonces Antinoo dijo q el los quería destruir q iba a traer veneno para ponerle en el vino, o auxiliares para matarlos. Atenea tomo la forma de Telémaco y junto a los mejores remeros. Cuando todos reunidos estaban en la orilla del mar partieron en un viaje muy largo, en el q la Diosa lo acompañaría hasta el final Canto 3: Llegaron a la ciudad de Pilos, y vieron q estaba haciendo sacrificios, q había filas y filas llenas de hombres y al lado de cada fila yacían 9 toros muertos. En una de esas filas se encontraba Néstor junto a su padre y sus hijos. En cuanto Néstor vio a los visitantes, los saludo y les ofreció lugar al lado de el y de su padre, luego les dio un pedazo de entraña de toro, y vertió en la cratera de oro, un buen vino tinto y les pidió q le agradecieran a Poseidón, y su deseo fue cumplido por Palas Atenea y por Telémaco. Al terminar de satisfacer sus necesidades de comer y beber, entablaron una conversación en la q Telémaco informo de donde venia y por que. Luego de formular la pregunta de donde estaba Ulises, el gran domador de caballos, Néstor, le contó resumidamente como sufrieron, él, Ulises y muchos mas, en la guerra de Troya, y después de ella. Le contó q luego de destruir la ciudadela de Troya, volvieron a sus naves, y al parecer Zeus no dejo q su retorno fuera fácil. Menelao quería volver, pero Agamenon no. La mitad volvió (Ulises y Néstor estaban en ella), y la otra se quedo con Agamenon. Luego de muchas desventuras Néstor termino en la arenosa Pilos, y no sabe q le deparo a el divino Ulises. Lo q si sabe es como Egisto mato a Agamenon, y se acostó con su mujer, y luego fue matado por el hijo de Agamenon, Orestes. Telémaco afirmo q Orestes dio una justa venganza, y q el quería hacer lo mismo con los pretendientes de su madre, y Néstor dijo q Ulises algún día si vuelve lo hará, y q si no a los pretendientes se les ira las ganas de casarse, y a eso dijo Telémaco q nunca pasaría, a eso la Diosa encarnada en Mentor dijo q no era cierto, q si los dioses querían salvarlo lo harían. Telémaco no creía q Ulises volvería jamás, pero quería asegurarse de donde estaba Menelao. Entonces Néstor dijo: voy a contarte la verdad. Todo lo que supones, ha sucedido efectivamente. Sin duda, si el rubio Menelao, a su regreso de Ilion, hubiera encontrado en el palacio del aterida a Egisto vivo aún, jamás habría erigido tumba alguna a este traidor después de su muerte, sino que los perros y los buitres habrían devorado su cuerpo tendido en los campos lejos de Argos. Mientras q nosotros, en las riberas troyanas sosteníamos numerosos combates; pero Egisto, tranquilo en el seno de la fértil Argos, seducía con sus palabras a la esposa de Agamenón. La noble Clitemnestra rehusó durante mucho tiempo consentir en esta mala acción, porque su alma era virtuosa. Entretanto, lejos de Ilion, navegábamos juntos Menelao y yo, que siempre fuimos buenos amigos. Cuando llegamos a Sunion, promontorio sagrado de los atenienses, el radiante Apolo atravesó con sus flechas al piloto de Menelao, el cual tenía en sus manos el timón de la nave, Frontis, hijo de Onetor, y el más hábil de los hombres en dirigir una nave cuando las tempestades se han desencadenado. Menelao, aunque impaciente por continuar su viaje, se detiene en esos lugares para sepultar a su compañero y celebrar sus exequias fúnebres. Las olas destruyeron las naves, estrellándolas contra los escollos; no obstante, cinco naves fueron impelidas hacia las riberas de Egipto por los vientos y por las olas. Allí Menelao, recogiendo oro y bienes en abundancia, erraba con sus naves entre pueblos extraños. Te aconsejo y te invito a que vayas a ver a Menelao, que muy recientemente acaba de abandonar unos pueblos extranjeros, de los cuales sin duda no esperaría regresar aquel que a esos lugares hubiera sido arrojado por las tempestades a través de un mar tan extenso, y de donde las aves no podrían volver en un año, tan larga es esa ruta, y peligrosa. Parte, pues, ahora con tu nave y los que te acompañan. Si deseas hacer por tierra el viaje, tendrás a tu disposición un carro y corceles; cerca de ti mis hijos os servirán de guía hasta que llegues a la divina Lacedemonia, donde reina el rubio Menelao. Imploraré para que hable con sinceridad; este héroe no mentirá, porque es un varón lleno sobre todo de prudencia. Luego de decir eso, Palas atenea dice q ya es hora de descansar, y q corten las lenguas, y derramen el vino, y después a dormir. En seguida unos heraldos vierten agua sobre las manos; jóvenes esclavos llenan copas de vino y las distribuyen entre todos los invitados; arrojan las lenguas al fuego, luego, levantándose, hacen las libaciones. Cuando han terminado estas libaciones y bebido a discreción, Atenea y el hermoso Telémaco se disponen a volver a su nave; pero Néstor les retiene, y les dice q duerman en su palacio. En cuanto Atenea agradece a Néstor, ella se convierte en águila y vuela, Néstor se queda perplejo y le dice a Telémaco: Amigo mío, no pienso que seas ahora un hombre sin fuerza ni valor, porque, siendo tan joven aún, los inmortales son tus guías. De todos los moradores del Olimpo, esa deidad no puede ser más que la hija de Zeus, la poderosa Atenea. Al día siguiente, al despuntar la aurora, el augusto Néstor abandona su lecho. Sale del palacio y se sienta sobre unas piedras lisas que, blancas y ungidas con aceite, estaban delante de las altas puertas, y sobre las cuales se sentaba en otro tiempo el rey Neleo. En torno a él se congregan sus hijos, todos los cuales han abandonado sus lechos: Equefrón, Estracio, Perseo, Areto, y Trasimedes; el sexto es Pisítrato; conducen a Telémaco y hacen que se coloque junto al anciano, y le dice q quiere una novilla, todos los remeros de Telémaco menos dos para q hagan guardia, y q cubran de oro los cuernos de la novilla, y un banquete. Sus ordenes son ejecutadas en un segundo. Luego corta el cuello de la novilla, la cubre de oro sus cuernos. Cuando la sangre ha cesado de correr y la vida abandona a la víctima, le sacan las tripas; separan los muslos, según costumbre, y los recubren con dos capas de grasa, sobre las cuales colocan jurones palpitantes de carne. El anciano quema los m muslos en unas astillas de madera que riega con vino; junto a él unos jóvenes tienen en sus manos unos asadores de cinco puntas. Néstor pide luego caballos para Telémaco, para q luego al siguiente DIA, parta de nuevo a ver a Menelao. Canto 4: Telémaco y Pisístrato (hijo de Néstor) llegan al valle profundo donde se yergue la vasta Lacedemonia, y se dirigen hacia la mansión del ilustre Menelao. Le encuentran ofreciendo un festín en su palacio a numerosos amigos con ocasión de la boda de su hijo y la de su hija irreprochable. Así, en esta suntuosa morada, los vecinos y los amigos del ilustre Menelao se entregan a la alegría de los festines; junto a ellos un cantor divino cantaba acompañándose con la lira; y dos hábiles saltadores, mientras él marcaba el ritmo, evolucionaban en medio de la asamblea. Luego de bañarse, y comer, Menelao cuenta todos sus males, y habla muy bien de Ulises, y como había dejado a su hijo y a su esposa, ahí es cuando Telémaco llora, y Menelao reconoce su cara, y se lo cuenta a su esposa. Luego de seguir contando sobre Ulises, todos en la casa lloran, Telémaco, Menelao, su esposa, y el hijo del domador Néstor no se puede contener, y luego el dice q no hay q llorar ahora sino en el aurora, y lo único q pueden hacer es cortarse el cabello (tributo a los muertos) y derramar lagrimas; también dice q el también perdió a su hermano y q el no era el menos valiente de los griegos. Menelao alaba su prudencia y sabiduría, y dice q ahora coman y después en el aurora el y Telémaco tendrían una conversación. Elena, la esposa de Menelao, contó como fue q conoció a Ulises, y q luego de bañarlo le contó todos los planes griegos, y dice q fue un gran hombre. Entonces Menelao alaba también a su esposa, y cuenta como fue q Ulises salvo a todos en el caballo de madera, para el ingreso a Troya, no dejando salir antes a él, y otros mas, y callando a soldados. Al siguiente día, Telémaco, le pide a Menelao q le cuente sobre su padre, y q no le oculte nada. Menelao le cuenta la historia de cómo queda, después de Troya, atrapado en una isla, y como es su encuentro con una Diosa q le dice q hacer para atrapar al Dios Marino llamado Proteo, q lo mantiene en esa isla, por no hacerle tributos. Para atraparlo lo tenia q hacer mientras dormía con sus focas, y así es concretada la emboscada, a través de q ellos se visten de focas, y al agarrar al viejo, este se transforma en dragón, león, árbol, hasta en agua, pero cuando se fatigo les dijo q tenia q volver a Egipto y hacer sacrificios a todos los inmortales. Menelao llora, y cuando se le habla de Egisto (asesino de su hermano), le vuelve el valor al cuerpo, y el le dice q si hay otro igual q el, y el Dios le dice q si, q era Ulises, y le cuenta lo de la ninfa Calipso. Menelao después fue a Egipto, e hizo muchos sacrificios para los dioses, y hasta le hizo una tumba a su hermano. Luego de terminar la historia, Menelao le dice q se quede 2 semanas mas en su palacio. Mientras en Ítaca, los pretendientes no podían creer q Telémaco se había ido a Pilos, y a buscar a su padre, además vieron a Palas Atenea encarnada en Mentor, subir al bote, y el mentor estaba hoy en el aurora!. Entonces el jefe de los pretendientes Antinoo, dice q le den remeros, y q el aniquilaría a Telémaco. Eso se le fue comunicado a Penélope por sus criadas y heraldos, y Penélope lloraba hasta q fue consolada por Euriclea fiel servidora. Los pretendientes zarparon, y mientras q Penélope lloraba, la diosa Palas, le mando un fantasma para consolarla, y en lo posible lo hizo, pq dijole q su hijo volvería, ya q nunca ofendió a los dioses. Mientras tanto, los pretendientes, con sus intenciones malignas navegaban por el vasto mar. Canto 5: Los Dioses decretaron por fin, mandar a Hermes a exigir la vuelta de Ulises, a la ninfa. Al llegar, Hermes vio lo decorada q estaba la vivienda, de la ninfa, el olor tan atrayente, q podía conquistar a cualquier mortal, pero no a él. La ninfa le ofreció comida y vino. Luego de satisfacerse, Hermes le cedió el mensaje del gran Zeus, y la ninfa dijo q era envidiada, pero q no se iba a oponer a la voluntad de los Dioses, entonces se lo fue a comunicar al divino Ulises, q el insinuando la posible estrategia de la ninfa le hizo jurar q no lo mataría. Entonces empezó la construcción de la balsa: Ulises taladro, unió con clavijas, mientras la ninfa preparaba manjares para su viaje. Al terminar la balsa, la Diosa le coloco vino, agua y pan. Navego 17 días en el mar, hasta q en el 18 vio la tierra de los faikeanos, entonces Poseidón se enojo por la decisión de los inmortales, favorable a Ulises, entonces revolvió el mar, y lleno de nubes el cielo. Ulises pensó en lo q le había dicho la Diosa, de q tendría arduos trabajos en el mar, y q sus predicciones se estaban cumpliendo. Al decir esto, una ola hundió momentáneamente su balsa, y arrojo al mar a Ulises, q sin rendirse subió de nuevo a la balsa, salvándose de la muerte. Entonces la Diosa Ino tuvo piedad, y encarnando en somormujo e indico, q se sacara sus ropas, y q nadara hasta la tierra de los faikeanos, y q llevara con el una banderola, q fue entregada. Ulises no siguió las ordenes, ya q quería seguir en su balsa, pero luego se vio obligado, y cuando Poseidón lo iba a matar con sus olas y vientos, Atenea las mando a cesar. Ulises paso 2 días en la olas, hasta q vio la tierra de los faikeanos, y cuando no estaba distante de ella, escucho como las olas golpeaban fuertemente Contra una gran roca, y dijo q era desdichado, q si seguía nadando una ola lo partiría contra esa roca, y lo único q le quedaba era q un dios del mar se apiade de el, y lo malo era q Poseidón estaba en contra de el. Entonces mientras pensaba esto una ola lo arrastra contra la roca, y si no fuera por Atenea q lo lleno de sabiduría, el hubiera perecido, ya q agarrose de la roca y suspiro, y luego de eso, volvió a nadar y fue casi ahogado de nuevo pero se salvo de nuevo al sacar la cabeza por arriba de las olas. Al llegar a 20 metros de la playa alabo al Rey de la deidad q lo había salvado. Luego al llegar a tierra se acuesta en dos árboles impenetrables de la lluvia y frió, y se cubre con hojas gigantes, entonces Atenea lo cubre de sueño, y duerme y descansa de tan ardua aventura. Canto 6: Mientras Ulises dormía, la Diosa entro al palacio faikeano, y hablo con la hija del Rey mientras dormía, y le dijo q lave su ropa en el rió, ya q se iba a casar (ahí es donde estaba Ulises). Entonces cuando se despertó, concreto las ordenes de la Diosa, y con sus doncellas lavo la ropa en el rió, y se baño. Entonces después de jugar a la pelota y cuando se estaban por ir, Atenea quiso q Ulises se despertara, entonces una doncellas mal dirigió la pelota y cayo al mar, entonces todas gritaron y Ulises despertó y con una rama grande cubrió su desnudez, y suplico a la única q quedo sin irse corriendo, q era Nausicaa, la hija del rey. Ulises alabo a la mujer, y ella le respondió q lo iba a ayudar, entonces reto a sus doncellas por huir, y dijo q le trajeran ropa, y aceite para q se bañe, y Ulises fue al mar, se baño, y se puso la ropa cedida por la hermosa mujer. también ordeno q le dieran de comer y beber, y así fue. Pero le dijo q cuando llegara a su pueblo, evitara las palabras amargas, ya q serian mal tomadas. Al llegar a su casa le dijo q se arrodillara frente a su madre, y q le suplicara alojamiento. Ulises rogó ayuda a Palas, pero por miedo no fue dada, por el hermano de Zeus, Poseidón. Canto 7: Cuando Ulises llega a la ciudad, recubierto por una nube q el no veía, echa por Atenea, q era para q nadie lo moleste con preguntas, entonces le pregunta a una chica donde esta el palacio del rey Alkinoo, y esa chica era Atenea encarnada en una chica del pueblo. Atenea lo guía con la nube alrededor, y le dice q no hable con nadie, pq no quieren a los extranjeros, y al llegar al palacio le dice q entre y venere a la mujer de Alkinoo, Arete, q nació del hermano de Alkinoo, y es la esposa del Rey, o sea la honorable Reina. Al acabar de decir estas palabras, Atenea se lanza hacia el vasto mar, abandonando la amable Esqueria; atraviesa Maratón, la gran ciudad de Atenas, y se dirige a la sólida morada de Erecteo. Ulises entre tanto se encamina hacia el soberbio palacio de Alcino; con el corazón agitado por mil preocupaciones, se detiene, antes de trasponer el umbral de cobre. Cincuenta mujeres esclavas vivían en este palacio; las urnas se ocupaban en moler bajo la piedra el rubio trigo, las otras, sentadas en fila, o tejían la tela, o hilaban la lana. Más allá del patio, hay un jardín de cuatro arpendes; por todas partes está circundado por un muro. Allí crecen árboles altos y verdes, perales granados, de brillantes frutos, dulces higueras y olivos siempre verdes. Los frutos de estos árboles no cesan en todo el año, no faltan ni un invierno ni en verano. Ulises atraviesa la casa, siempre envuelto en la densa nube de que le rodeara Atenea, hasta que hubiera llegado junto al poderoso Alcino y junto a Arete. Entonces con ambas manos abraza las rodillas de la reina; inmediatamente la nube se aleja de él, y todos se callan y lo contemplan mientras q el le ruega q le ayude a volver a su patria. Cuando termina de decir esto, se sienta al lado de las cenizas del fuego, lo q a esto un anciano le dice al Rey q lo siente en una silla apropiada, y q le den vino; esto es aceptado, y el divino Ulises come y bebe. Entonces el Rey dice q todos tengan vino, y les dice q vuelvan a sus casas, y q ellos alojaran al extranjero (y tmb dice q puede ser un dios). Entonces Ulises dice q no es ni semejante al Dios, y le pide de nuevo ayuda para volver a su patria. Se van todos, luego de aplaudir a Ulises, y solo queda el, la reina, y el rey. Entonces la reina dirige estas palabras: Extranjero, deseo ser la primera en interrogarte: ¿de quién eres, pues? ¿Cuáles son los pueblos que acabas de dejar? ¿Quién te ha dado esos vestidos? ¿No dijiste que después de haber errado por el mar, fuiste arrojado a estas playas?. Entonces Ulises le cuenta todo desde como estaba con la ninfa, y le dice q lo ayudo la hija del Rey. Entonces el rey dice q su hija lo debía haber acompañado, a esto le retruca Ulises q no q el era impresentable, y su hija le dio ropa. Entonces Alkinoo dice q le honraría si se casara con su hija, y q mañana le tendría preparada su partida, aunque sea mas allá de Eubea, ciudad totalmente alejada. Ulises le pidió a Zeus q Alkinoo cumpliera lo q dice, y mientras la reina le prepara el lecho a Ulises, y luego el y el rey duermen. Canto 8: Cuando se levantaron todos, el Rey reunió una comida en la q todos los faikeanos fueron. Ahí fue un Aeda, gran cantante q canto sobre la guerra de Troya, y cada vez q cantaba Ulises lloraba, cuando paraba, Ulises no lloraba mas, pero cuando reanudaba, el llanto volvía. Nadie lo vio, pq se tapaba, solo el Rey, q dijo q cesen los cantos, y q vayan todos a efectuar los juegos (carrera, lucha, salto y lanzamiento de disco), en los juegos se destacaron muchos jóvenes, hasta q el hijo de Alkinoo provoco a Ulises q no estaba jugando en nada, y le dijo q seguro q no sabia jugar a nada, y Ulises lo negó, y volvió a provocar, hasta q Ulises enojose y tiro el disco a una distancia record en la tierra de los faikeanos. Ahí fue cuando el rey ordeno q vulva el Aeda, y q los mejores bailadores, bailen para Ulises. El Aeda canto sobre la historia de Ares y Afrodita, esposa de Hefesto, q le metió los cuernos con Ares, y q con unos lazos, los atraparon en la cama, y los vio Hefesto, q dijo q ella estaba con Ares pq no era cojo (cosa q Hefesto lo era), y q Zeus lo traiciono al darle a Afrodita, q le cambio por un dote. Luego del debate Hefesto los soltó gracias a Poseidón q dijo q Ares pagaría la deuda, y q sino la pagaría el mismo. Eso cantaba el Aeda mientras los dos mejores bailaban y Ulises los felicito. El rey dijo q cada uno le haga un regalo a Ulises y fue cumplido, cada uno mando un heraldo para enviar el regalo. También le regalaron una espada de bronce. Al volver al palacio Alkinoo pidió a su esposa q trajera ropa y agua caliente para Ulises y así podía disfrutar del banquete, y tmb q llamaran al Aeda, para seguir disfrutando de su música. Luego de bañarse, Nausicaa le pidió q no se olvide ella, y Ulises dijo q la iba a venerar como una diosa, y se sentó a tomar vino. Entonces Ulises le pidió al Aeda q cantara sobre el caballo de Troya, y cuando describió todo, Ulises lloro. El rey pidió q de nuevo cese el canto, y le pregunto de donde venia a Ulises, y q les contara de su vida. Canto 9: Ulises revela su identidad y empieza a contar sus tres años de odisea, empezando desde la caída de Troya hasta que llegó a la isla de Calipso. “Navegando desde Troya en doce barcos, llegó a Ismaro, donde saquearon y destruyeron toda la población de la ciudad de los cícones. Después llegaron al país de los lotófagos, y algunos hombres cayeron en la tentación y comieron loto, con lo cual ya no querían regresar a los barcos y tuvieron que ser obligados. De ahí fueron a la isla de los cíclopes. Ulises les pidió a sus compañeros que lo esperaran en los barcos mientras él iba junto con doce de sus mejores hombres a ver si les ofrecerían hospitalidad. Polifemo, el gigante de un solo ojo, hijo de Poseidón, los encerró y se comió a varios, lo que hizo que Ulises lo engañara y al escapar lo dejara ciego. Polifemo imploró a Poseidón, su padre, la venganza. Se comieron todas las vacas del Cíclope y sacrificaron un carnero. Descansaron todo el DIA, y al DIA siguiente zarparon de nuevo, con menos compañeros. Canto 10: Invitados por un mes en la isla de Eolia, el rey de los vientos, Eolo Hipótada, le regala a Ulises todos los vientos dentro de una bolsa excepto el que los puede llevar a Ítaca. Mientras duerme, los hombres revisan la bolsa pensando en los tesoros que podría tener, y q ellos se iban con las manos vacías, y liberan todos los vientos. DE ahí es echado por Eolo de sus estancias por haber vuelto, y dijo q los Dioses no lo querían. Llegaron a la isla de Lamos, situada en Lestrigolia Telepila, después de navegar 6 días y 6 noches. Mando a un heraldo y a compañeros para q averiguasen quien reinaba en esa ciudad, y le preguntaron a una chica, q les dijo q era la hija del rey, y q les mostraría su palacio. Cuando llegaron vieron a la reina, alta como una montaña, y se espantaron, pero ella llamo a su marido, Antifates, el rey, y se comió a un de los compañeros, los otros se escaparon. Entonces el Rey grita por toda la ciudad y llegan a la isla de los lestrigones, gigantes antropófagos quienes matan y se comen a la tripulación de once barcos. Ulises y sus hombres huyen y llegan a la isla Eea. Ulises encuentra y caza un ciervo y todos comen de el. Luego encuentran el palacio de Circe, y escuchan su voz hermosa cantar y tejer. Entonces la llamaron, y ella los invito a pasar, solo Euriloco, sospechando de una emboscada, se quedo. Entonces ella mezcla queso, harina, miel dulce, y les da pan con veneno, q luego los convierte en cerdos, y los mete en pocilgas. Euriloco, aterrado volvió y le contó a Ulises lo q había pasado, y los llevo hasta ahí. Entonces Euriloco se quedo, y fue Ulises, q se encontró con Hermes, q le dijo q como podía venir solo, y le dijo q cuando lo tocara con la varita la Diosa, el se abalanzara sobre ella, y la acogotara, entonces ella le pediría tener subir a su lecho, y el no se lo tenia q negar, ya q lo liberaría a el y a sus compañeros, pero q le haga jurar por los Dioses q no lo traicionaría. Y Hermes le da unos Hierbas q los dioses la llaman Molly. Entonces obedeció y hizo todo, entonces se apiado por como era q Ulises no se había convertido en cerdo, y los libero a todos. Al cumplirse un año, Ulises le pide a Circe que lo deje partir y lo ayude a llegar a su patria. A lo que Circe responde que primero deben de ir a la morada de Edes para consultar el alma del tebano Tiresias, adivino ciego y lo instruye para llegar sin tropiezos a la morada, y q cuando llegara cabe un foso y echara leche, miel, vino dulce, agua y harina, y suplícales a los muertos q en cuanto llegues a Ítaca sacrificaras en tu palacio la mejor vaca. y llenarás una pira de obsequios y que, aparte de esto, sólo a Tiresias le sacrificarás una oveja negra por completo, la que sobresalga entre vuestro rebaño. Cuando hayas suplicado a la famosa rata de los difuntos, sacrifica allí mismo un carnero y una borrega negra, de cara hacia el Erebo; y vuélvete para dirigirte a las corrientes del río, donde se acercarán muchas almas de difuntos. Cuando Ulises manda a su tripulación a hacer lo que dice la hechicera, Elpénor, el más joven de todos se resbala y muere Canto 11: Luego de llegar a la isla de los Kimerios, Ulises hizo todo lo q la Diosa le dijo, y cavo una fosa y echo los ingredientes, y aparecieron almas de los muertos, en una de ellas su madre, también Elpénor, recientemente muerto, q le pidió q lo enterrara y q lo haga en frente del mar, y apareció Tiresias, q le dijo como iba ser su vida, le dijo q Poseidón le iba a hacer la vuelta difícil, y luego llegara a la isla de Tinakias y encontrara el rebaño de Helios, q si no lo toca, volverá feliz y rápido, pero si lo lastima o lo molesta, hombres acapararan su casa, vivirán de sus riquezas y querrán conquistar a su esposa, luego los mataras y hallaras venganza. Pero todos sus compañeros morirán. Y luego partiría de nuevo, e ira a encontrar unos hombres q no conocen el mar, ni le ponen sal a sus manjares, ni conocen las naves rojas. El le hará una señal q será cuando un hombre le diga q lo ve como un hombre capaz de desgarañar trigo, q el clave el remo, y q realice ofrendas a Poseidón. Dijo esto y desaprecio, y apareció al madre de Ulises, y le dijo como estaba y el le contesto q desde Troya no ha parado de ser maldecido, y le pregunto como murió, y si era verdad lo de los pretendientes. La madre le dijo q todo estaba tranquilo, y luego cuando la intento de abrazar se fue, y los muertos se amontonaron para beber la sangre, y el los interrogo, entre ellos encontró a la madre de Edipo, a Tiro, madre de Neleo, hijo de Poseidón, a Erifilia q traiciono a su marido por oro, y a muchos mas.” Arete, la reina, dijo q su huésped era honorable y q todos le hagan presentes, y el Rey le pidió q siga contando. “Luego de q se fueran la mayoría de las almas, vio a Agamenon, y los dos lloraron, entonces Agamenon le contó como Egisto y su esposa (Agamenon`s), lo mataron y a sus compañeros los degollaron. Y vio como degollaban a la hija del Rey troyano Príamo. Luego Agamenon le pregunto si había si Orestes, su hijo, todavía vivía, y le respondió q no sabia. Ahí aparecieron Patroclo, Aquiles, Ayax y Aquiles le pregunto como llego hasta ahí, y Ulises le dijo q venia a buscar a Tiresias y alabo a Aquiles. Aquiles le pregunto sobre su hijo, Neoptolemo, y Ulises le dijo q era un gran guerrero, y entonces lleno de felicidad, marcho Aquiles. Luego vio a muchas otras almas mas, y lo vio a Hércules q hablo con el. Y luego volvió a su nave, y zarpo, con muchas ganas y viento a favor. Canto 12: Luego de llegar a la isla de Eea, mando a sus compañeros a buscar el cuerpo de Elpénor, y le hicieron un gran funeral, y después vino Circe, y les trajo vino, carnes y pan, todos comieron hasta la caída del Sol, Helios tmb llamado, y cuando todos se durmieron la diosa se llevo a Ulises y le dijo q se va a encontrar con las sirenas, q ninguno escuche su canto, pq los hechizaría, y q se tapen las orejas con cera blanda, pero si el quería escucharla, q sus amigos lo aten y no lo dejen despegarse. Luego q se va a encontrar con dos caminos, y q el decidiría cual, uno lo llevaría a escalar una montaña jamás escalada, y q arriba habita un monstruo llamado Escila, q laza fuertes rugidos., q tiene 12 pies deformes y 6 cuellos con su respectivas cabezas. Y el otro camino lleva a un lugar donde esta Caribdis q toma tres veces el agua, y la larga otras 3, si llega cuando la toma, no hay forma de salvarse, si no se salvara. Luego de esto le cuenta lo q le dijo Tiresias sobre el rebaño de Helios. Luego terminaron de hablar, y zarpo Ulises, y les contó lo q le había dicho la Diosa. Navegaron, y se encontraron con las sirenas, todos se taparon los oídos y pasaron, pero después se encontraron con Escila y Caribdis, y Escila se comió a 6 compañeros, pero lograron escapar, y llegaron a la isla del rebaño de Helios. Luego Ulises les dijo q no tenían q ir a esa isla, y todos se le pusieron en contra, entonces les hizo jurar q irían, pero q no toquen los bueyes, y luego de q se acabaran los víveres, los compañeros mataron a los mejores bueyes, y Helios indignado quiso vengarse, y Zeus le dijo q lo aria el mismo. Luego de muchos días de comer bueyes, al 7 se fueron y cuando salieron, se cayo el mástil (por los vientos), y le rompió la cabeza al piloto. Luego de q todos murieran el mar lo arrastro a Ulises de nuevo con Caribdis, y Escila, q no lo advirtió, y cuando Caribdis devolvió el agua, el mar lo llevo a la isla de Ogigia, la isla de Calipso”, dijo así y dijo tmb q no contaría mas, ya q lo demás ya lo había contado. Canto 13: Luego de terminar todos lo alabaron, y dijo el rey q le dieran regalos, y al final de q todos le pusieran los regalos, y q los remeros estuvieran listos, Ulises se durmió. Y luego de navegar mucho, llego a Ítaca, y Poseidón descontento con esto le pidió a Zeus q no fuera así. Y Zeus le dijo q haga como quiera. Y cuando los faikeanos estaban llegando a su tierra, Poseidón les petrifico la nave, y quedo en la entrada de la isla de los fiakeanos, una gran montaña, entonces Alkinoo dijo q fue pq a los Dioses no le gusta q ellos salven a todos los forasteros, y q no salvarían a nadie mas, y q ahora harían un gran sacrificio hacia Poseidón. Cuando Ulises se despierta, no reconoce su tierra y llora pensando q esta en otra. Atenea disfrazada de un joven pastor le explica a Ulises donde está, después se da a conocer y lo ayuda a esconder los tesoros recibidos. Lo transforma en un viejo mendigo para que nadie lo reconozca y pueda planear como deshacerse de los pretendientes. Canto 14: Ulises va a las porquerizas a buscar al porquerizo, de quien recibe hospitalidad e información de cómo está la situación local. Sin darse a conocer, Ulises disfrazado de mendigo, inventa la historia de que es cretense y le dice que Ulises va a regresar. El duerme en las porquerizas, mientras que Eumeo (el porquerizo) se va a dormir con los puercos al monte. Canto 15: Mientras tanto en Lacedemonia, Atenea se le aparece en un sueño a Telémaco y le dice que debe de regresar de inmediato a Ítaca, también le advierte de la emboscada de los pretendientes que desean su muerte. El y Pisístrato se despiden de Menelao y de Helena, quienes le dan regalos. Se dirigen a Pilos donde Telémaco se despide de Pisístrato y sin acercarse a Néstor para que éste no lo retenga, sube en su embarcación para dirigirse a Ítaca. En el momento de embarcar acoge al adivino Teoclímeno, que le pide ayuda para huir. Mientras Ulises y Eumeo se platican historias, Telémaco sortea la emboscada y al llegar a Ítaca sigue los consejos dados por Atenea y se dirige a la porqueriza. Canto 16: Luego de levantarse, y por cuando estaban por comer, llega Telémaco al porquerizo, y se sienta y come con ellos. Luego de q el porquerizo le cuente la situación de su madre, Telémaco pregunta sobre el forastero, y el responde q viene de Creta, y q vago por muchas ciudades. Eumeo le pide a Telémaco q lo aloje en su morada, y el lo niega por los pretendientes, diciendo q podrían ultrajar al forastero (Ulises disfrazado). El forastero le dice q pida ayuda a sus hermanos, investigando a ver si Penélope había tenido otro, y Telémaco le dice q no tiene, y q de todos lados quieren a su madre, desde Dulikio, Zacinto y hasta desde Ítaca. Telémaco le pide a Eumeo q le avise a su madre su regreso, y q le diga a la despensera q le diga a su abuelo Laertes. Luego cuando se va, Atenea lo convierte de nuevo en Ulises, y se encuentra con su hijo y planea la forma de matar a los pretendientes (118, contando criados). Ulises se convertiría en mendigo, y si algo le pasara, q Telémaco diga con suaves palabras q lo dejen, y luego lleve todas las armas hacia arriba, y deje dos lanzas, dos espadas, y escudos para ellos, cuando se abalancen entre ellos. Y q no diga a nadie, ni siquiera a su madre, q el había vuelto (Ulises). Luego los pretendientes se reunieron todos, y dijeron q había q matar a Telémaco antes de q informara a los demás sobre sus intenciones de matarlo. Pero uno dijo q hagan lo q prefieran los Dioses, y fue aplaudido. Penélope bajo y critico a todos diciendo como era q iban a matar a su hijo, y esto fue negado. Luego de esto, Penélope lloro. Mientras en la porqueriza, Ulises fue convertido en mendigo de nuevo, y Eumeo le contó como vio volver a la nave llena de pretendientes a Ítaca. Luego de comer y beber acostaronse y durmieronse todos. Canto 17: A la siguiente mañana, Telémaco regresa al palacio y le cuenta a Penélope, q primero se había ido a lo de Néstor, y luego a lo de Menelao. Teoclímeno profetiza que Ulises vive, y q esta en Ítaca Mientras va hacia la ciudad, se encuentran con Melantio lo insulta y le da una patada. El único que lo reconoce al llegar en su fiel perro Argos, q le movió la cola reconociéndolo. Durante el banquete de los pretendientes, Ulises se pasea entre ellos solicitando su caridad. Antinoo lo desprecia pero lo defiende Penélope, que le solicita, a través de Eumeo, le cuente si sabe algo de su esposo. Canto 18: Cuando estaba mendigando, llega Iro, un hombre q se hacia llamar el rey de los pobres y mendigos, y le dijo a Ulises (encarnado en mendigo anciano), q se fuera ahora o lo lastimaría, Ulises lo desafió, y se armo una lucha, q entre todos fue muy entretenida, ya q era un anciano contra un gran hombre fuerte y musculoso; el q ganara se llevaría una cabra y asistiría todos los banquetes, y ningún otro mendigo mas lo haria; mientras q el q perdía se iría a la isla del Rey Eketo, q le cortaría la nariz, el pené y las orejas. Comenzó la lucha, e Iro pegole a Ulises en el hombro, pero Ulises pegole en el cuello y lo desmayó, fue aplaudido, y le dieron su cabra. Luego bajo Penélope y le dijo a Telémaco q como podía ser q un invitado sufriera tal ofensa de una pelea, y le dijo q mirara si fuera un extranjero, la isla de donde vendría, se enojaría con Ítaca al ser tan maltratados sus huéspedes. Telémaco el dijo q no dependió de el, y aunque la hubiera evitado no le habrían escuchado. Luego de discutir Penélope pidió q todos los q querían casarse con ella le dieran presentes y así fue, el mejor fue el de Antinoo. Luego a la noche Eurimaco le ofreció trabajo a Ulises en sus campos. Esto fue totalmente rechazado por Ulises, y encima uso palabras provocativas hacia Eurimaco, q le quiso pegar, y luego Telémaco mando a todos a dormir, luego de hacer libaciones a los Dioses, y así fue. Canto 19: Luego de q todos se fueron a dormir, Telémaco corrió todas las armas, según su padre había dicho, y con la excusa de q estaban muy cerca del humo, y se ensuciaban. Luego de q Telémaco se fue a dormir, Ulises y Penélope hablaron, ahí fue cuando Penélope le pregunto a Ulises, vestido de forastero, de donde venia, cual es su pueblo, y cuales sus padres??. Ulises no le quiso responder con la excusa de no hablar de sus dolores pasados, a esto Penélope le respondió q estaba bien, y le contó q desde q se fue Ulises, ella perdió su hermosura, y luego le volvió a preguntar de donde venia, y Ulises le dijo q de Creta, q su padre era Deucalion, y q tenia un hermano rey, llamado Idomeneo, y q el era el menor; también le dijo q el conocía a Ulises, y le había dado hospitalidad. Y para probarlo Penélope le pregunto como era, y el forastero le respondió exactamente como el estaba vestido y como se llamaban sus amigos, y ahí Penélope lloro, y Ulises reteniendo las lagrimas siguió hablando, y le dijo q le jura q Ulises volvería entes de fin de mes, en los próximos días. A esto Penélope alabo, y le dijo q le haría muchos presentes para demostrarle su amistad, y luego le dijo a sus sirvientas q le prepárenle lecho, y un baño caliente a la mañana, y de paso q Euriclea le lave los pies. Cuando Euriclea fue a lavarle los pies, vio q tenía los pies iguales a los de Ulises, y lloro. A esto el forastero le respondió q era muy parecido. Y cuando le lavo el pie, Euriclea reconoció una cicatriz q había curado ella a Ulises, y lo reconoció, y le quiso decir a Penélope, pero Ulises lo impidió, y le dijo q no le diga, pq sino se iban a enterar los pretendientes, y lo matarían. Esto fue cumplido por Euriclea, y le dio un gran baño, y luego hablo el con Penélope, q le contó sobre un sueño, y Ulises le dijo q tenia q ver con la vuelta de su esposo, y el exterminio de los pretendientes. Luego se fueron todos a dormir, y Penélope lloro por Ulises, hasta q Atenea le dio sueño en el espíritu y durmió. Canto 20: Luego de q todos se acostaron Ulises no podía dormir, y hablo con Atenea q le dijo q ella lo ayudaría a matar a los pretendientes, y luego de eso se despertó Penélope llorando y le pidió a Artemisa q la matara para no sufrir mas, a esto Ulises lo oyó, y conmoviose. Entonces luego le pidió a los Dioses q le dieran una cosa para alegrarse, y ahí fue cuando escucho a una de las sirvientas decir q ojalá q los pretendientes se murieran. Luego de q todos se despertaron, Telémaco pregunto como estaba el forastero y Euriclea le dijo q bien. Luego llego el porquerizo, y el cabrero Melantio (el q le había pegado e insultado a Ulises), y lo insulto de nuevo; luego vino Filetio q dijo q el forastero se parecía al rey. Luego de esto lo alabo y Ulises le respondió q era un gran hombre y q Ulises se lo recompensaría, y lo vería matando a los pretendientes; a esto le respondió q ojalá. Mientras los pretendientes se resignaron matar a Telémaco. Comieron todos, y Telémaco amenazo a los pretendientes, si tocaban al forastero, y no les importo. Luego Ctesipo le tiro una pata de buey para golpear a Ulises, q este esquivola fácilmente, y Telémaco le dijo q si le hubiera pegado, q el mismo lo atravesaría con su lanza. Entonces uno dijo q no golpeen al forastero, sino q se preocupe Telémaco de desosar a su madre con alguien, a esto Telémaco respondiole q el no estaba en contra del casamiento de su madre, q lo haga cuando quiera. Todos rieron. Pero Teoclímeno, profeta, dijo q todos los pretendientes se iban a morir, y todos se rieron de el y lo echaron. Luego dijeron q pq no mandaban al forastero y a Teoclímeno a Sicila q le pagarían bien por ellos, y todo esto lo escucho Penélope. Los pretendientes no sabían lo q les estaban preparando una Diosa y dos hombres. Canto 21: Penélope les explica a los pretendientes que el que pueda armar, tensar y disparar una flecha entre el centro de doce hachas, será el que gane la contienda y se casará con él. Telémaco trata de hacerlo pero una señal de Ulises lo detiene. Los pretendientes intentan armar el arco y ninguno lo logra. Ulises se identifica con Eumeo y Filetio, les dice que deben de cerrar las puertas a una señal suya. Los pretendientes se molestan cuando ven que el mendigo quiere tensar el arco pues dicen los humillaría si él pudiese hacerlo y se llegara a saber. Mientras Ulises arma el arco, le hace una seña a sus fieles y éstos cierran las puertas y Euriclea encierra a la mujeres. Ulises dispara la flecha que pasa por los blancos. Los pretendientes tienen miedo. Telémaco, a una señal de su padre, se sitúa junto a él. Canto 22: Ulises empezó a matar a todos, y no había forma de escapar, entonces Melantio fue a buscar las armas a la habitación de arriba, y Eumeo lo impidió atándolo a una columna cuando se disponía a salir. Eran cuatro defendiendo la guardia (Ulises, Telémaco, Eumeo y el boyero Filetio), entonces apareció Atenea en forma de mentor y ayudoles, y lanzaron sus picas sobre los pretendientes y mataron a los lideres. Paso lo mismo una vez más, hasta q mataron a todos los mas significativos. Luego uno de los pretendientes le pidió piedad, y el corto su cabeza, hasta q el Aeda le pidió piedad, y le explico q el cantaba a la fuerza de los pretendientes, y se salvo junto al heraldo Medón, q se fueron al patio según lo indicaba Ulises. Luego de matar a todos le pidió a Euriclea q llame a todas las sirvientas q habían ayudado a los pretendientes, y q limpiaran, junto al porquerizo y al boyero, los cadáveres y la casa. Luego mato a todas las sirvientas traicioneras y luego le corto las manos, los pies, las partes viriles, la nariz y las orejas a Melantio, y se las arrojo a los canes. Luego le dijo a Euriclea q purificara la casa con fuego y azufre, y q luego llamara a las sirvientas y luego a Penélope. Canto 23: Euriclea despierta a Penélope para informarle que el mendigo era en realidad su esposo y que ya había matado a los pretendientes. Ella no lo cree y se muestra con mucha precaución ante Ulises. El dice el como fabricó su lecho nupcial y ella ya le cree. Ulises manda que se toque música y que dancen las esclavas para que la gente que pase por ahí crea que celebran una fiesta. Solos en la noche, Ulises le relata sus aventuras y le dice que debe cumplir con la profecía que le había hecho Tiresias cuando fue a la morada de Hades. A la mañana siguiente, acompañado de su hijo y los pastores va a buscar a su padre Laertes Canto 24: Mientras en Hades, se encuentran las almas de los pretendientes, la de Aquiles, Agamenon, Patroclo, Ajax, Peleo y Egisto, entre otros. Ahí es cuando Aquiles alaba a Agamenon, y este al otro diciéndole q su nombre no se había olvidado ni se olvidara jamás. Y luego Hermes trae definitivamente a las almas de los pretendientes a Hades, y se encuentra con Agamenon q se dirige a Anfimedon, q le cuenta todo lo q paso de cómo murió desde la tela de Penélope hasta la flecha. Mientras Ulises entro a la casa de Laertes , y le dijo a sus compañeros q mataran al mejor cerdo para después comerlo, y el fue a ver a su padre, y lo vio triste y empobrecido. Hablaron, y Ulises le dijo q era un forastero de nombre Eperito y q había tenido de huésped a Ulises, y cuando su padre llora, no resiste y le dice q es Ulises y le muestra una herida de jabalí única en el. Luego de saludarse y llorar, Laertes se baña, y comen y ahí es cuando llega el esposo de la sirvienta q lo reconoce, y lo alaba, su nombre era Dolió. Mientras en Ítaca se da la noticia de la muerte de los pretendientes, y el padre de Antinoo, Empites dijo q había q vengarse y cuando iban para la mansión, se encontraron con el heraldo Medón y con el Aeda, y les dijeron a los itaquenses enfurecidos y tristes, q esto había sido obra no solo de Ulises, sino q tmb de los Dioses. Todos se asustaron y Haliterses Mastorida dijo q los mataron por sus actitudes, y los tendrían q haber escuchado a el, y a Mentor q pedían q cesasen. Algunos se fueron y otros se abalanzaron a la casa de Laertes, y cuando los vinieron venir, se armaron y salieron a luchar, ahí es cuando Atenea, encarnada en Mentor, bajo del Olimpo y dijo q soltasen las armas; Dolio justo tiro su lanza y atravesó el casco de Eupites, y Atenea dijo q cesasen ahora la carnicería, y todos se asustaron y rajaron, y Ulises se abalanzo sobre ellos, y Zeus tiro un gran rayo q lo espanto, y Atenea dijo q se quede tranquilo y se llene de alegría, y así fue como se mantuvo la paz en Ítaca gracias a los Dioses, y especialmente gracias a Palas Atenea.
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Bueno dejo un resumen del libro "La Odisea" de Homero, esta hecho por mi y me sirvio un monton: Canto 1: Ulises luego de volver de Troya, en vez de volver a su ciudad Ítaca, se quedo en una isla, al ser seducido por una ninfa, q lo mantiene prisionero, y lo quiere hacer su esposo. Mientras q en la casa majestuosa de Ulises, los pretendientes inquietaban cada vez mas a Penélope y a su hijo, haciendo escándalo, comiéndole la comida y matando a sus animales para comérselos Mientras q los dioses se compadecen por Ulises, la Diosa Palas Atenea, la de los ojos claros, propone mandar a Hermes el mensajero para informarle a Ulises lo q acontecía en su casa, mientras q ella encarnaría en Mentes, rey de los Tafios, para consolar a Penélope (esposa de Ulises), y a Telémaco (hijo de Ulises). Al llegar lo ve a Telémaco muy triste ya q su padre no había retornado, y su casa estaba llena de pretendientes de su madre. Telémaco lo invita a pasar, ahí es cuando le da esperanza de q su padre podría seguir vivo (así pasaba), entonces Telémaco quiere echar a los pretendientes de su madre q lo único q hacían era ilustrar soberbia, comer, cantar y bailar. Uno de los pretendientes empieza a cantar una canción sobre los combatientes griegos de Troya (o sea Ulises), ahí es cuando Penélope baja la escalera y pide q pare, y Telémaco le dice q no se tiene q enojar con el pretendiente, es solo una canción. Luego de eso les dice a los pretendientes q disfruten sus últimos momentos de comer, y vivir de su morada (casa de Telémaco). Ahí es cuando los pretendientes insinúan cosas de q ojalá nunca Zeus le permita ser rey de Ítaca. Luego Telémaco se va a su habitación, y su sirvienta mas querida, Euriclea, lo puso en una túnica, y ahí se fue, luego Telémaco se queda pensando, sabiendo q el tal Mentes era en realidad una Diosa. Canto 2: Cuando despertó Telémaco, fue a la plaza principal, y cuando se hallo todo el pueblo congregados se sentó en la silla de su padre (Ulises, el Rey), y hablo primero un héroe de Egipto, q había perdido a su hijo por un Cíclope q le dio muerte en su cueva, y lo hizo su cena, mientras q otro estaba entre los pretendientes de la hermosa Penélope, y el anciano dijo q ¿quien los citaba hoy?, para q?, y todas preguntas provocativas. Entonces Telémaco contó al pueblo sus desgracias, de la perdida de su padre, y de cómo los pretendientes abusaban de él y de su morada, mataban a su ganado, y tomaban todo el vino. Entonces Antinoo le respondió q su madre (Penélope) venia evitando el casamiento con alguno de los pretendientes, ya q decía q cuando terminara de tejer elegiría, y se pasaba todo el día tejiendo, y a la noche deshacía su trabajo, hasta q la agarraron y la obligaron a terminarla, y le dijo q vaya y le diga a su madre q se vaya a la casa de su padre( abuelo de Telémaco), y se case con quien convenga, mientras ellos seguirían en la casa de Telémaco, hasta q su madre eligiera a alguno de ellos. Entonces Telémaco le dijo q no podía echar a su madre de la casa, y lo iba a esperar a su padre, y si le parecía bien devorar imprudentemente los bienes de su familia, q Zeus algún DIA lo castigaría. Ahí fue cuando Zeus mando una señal, mando dos águilas q al pasar por la reunión con sus propias garras se rompieron la cabeza. Ahí fue cuando otro anciano hablo, fue Haliterses Mastorida, dijo q Ulises volvería en cualquier omento, y tal vez traería males para Ítaca, o tal vez el propio exterminio; así q recomendaba q los pretendientes cesaran su acto. Fue respondido como un anciano tonito, y q no excite a Telémaco, sino q le diga q su madre vaya con Icaro su padre, y se case con quien le plazque. Ahí Telémaco hizo su propuesta de q le den un bote, buenos remeros e iría a ver noticias de su padre, si estaba vivo lo esperaría, si estaba muerto volvería a Ítaca y desosaría a su madre. La propuesta fue aceptada, mientras q el Mentor (fiel amigo de Ulises, y un joven discutían). Se disolvió el ágora, y Telémaco pidió a la Diosa q se apareciera, y le hablara, y la Diosa tomo forma del Mentor y le dijo q no sea cobarde ni insensato, que si es hijo de Ulises y Penélope haría bien la misión, y si la hacia mal es q no era, q vaya ahora con los pretendientes q ella le buscaría un bote y los mejores remeros. Cuando volvió a su morada, Antinoo le dijo q venga a festejar con ellos, y Telémaco se enojo y le dijo q como podía el regocijarse y festejar mientras q su padre podía estar todavía vio, y sufriendo, q ellos ya le habían desbaratado la casa cuando era chico, pero ahora ya es grande, y se va a enfrentar con la muerte. Entonces Antinoo dijo q el los quería destruir q iba a traer veneno para ponerle en el vino, o auxiliares para matarlos. Atenea tomo la forma de Telémaco y junto a los mejores remeros. Cuando todos reunidos estaban en la orilla del mar partieron en un viaje muy largo, en el q la Diosa lo acompañaría hasta el final Canto 3: Llegaron a la ciudad de Pilos, y vieron q estaba haciendo sacrificios, q había filas y filas llenas de hombres y al lado de cada fila yacían 9 toros muertos. En una de esas filas se encontraba Néstor junto a su padre y sus hijos. En cuanto Néstor vio a los visitantes, los saludo y les ofreció lugar al lado de el y de su padre, luego les dio un pedazo de entraña de toro, y vertió en la cratera de oro, un buen vino tinto y les pidió q le agradecieran a Poseidón, y su deseo fue cumplido por Palas Atenea y por Telémaco. Al terminar de satisfacer sus necesidades de comer y beber, entablaron una conversación en la q Telémaco informo de donde venia y por que. Luego de formular la pregunta de donde estaba Ulises, el gran domador de caballos, Néstor, le contó resumidamente como sufrieron, él, Ulises y muchos mas, en la guerra de Troya, y después de ella. Le contó q luego de destruir la ciudadela de Troya, volvieron a sus naves, y al parecer Zeus no dejo q su retorno fuera fácil. Menelao quería volver, pero Agamenon no. La mitad volvió (Ulises y Néstor estaban en ella), y la otra se quedo con Agamenon. Luego de muchas desventuras Néstor termino en la arenosa Pilos, y no sabe q le deparo a el divino Ulises. Lo q si sabe es como Egisto mato a Agamenon, y se acostó con su mujer, y luego fue matado por el hijo de Agamenon, Orestes. Telémaco afirmo q Orestes dio una justa venganza, y q el quería hacer lo mismo con los pretendientes de su madre, y Néstor dijo q Ulises algún día si vuelve lo hará, y q si no a los pretendientes se les ira las ganas de casarse, y a eso dijo Telémaco q nunca pasaría, a eso la Diosa encarnada en Mentor dijo q no era cierto, q si los dioses querían salvarlo lo harían. Telémaco no creía q Ulises volvería jamás, pero quería asegurarse de donde estaba Menelao. Entonces Néstor dijo: voy a contarte la verdad. Todo lo que supones, ha sucedido efectivamente. Sin duda, si el rubio Menelao, a su regreso de Ilion, hubiera encontrado en el palacio del aterida a Egisto vivo aún, jamás habría erigido tumba alguna a este traidor después de su muerte, sino que los perros y los buitres habrían devorado su cuerpo tendido en los campos lejos de Argos. Mientras q nosotros, en las riberas troyanas sosteníamos numerosos combates; pero Egisto, tranquilo en el seno de la fértil Argos, seducía con sus palabras a la esposa de Agamenón. La noble Clitemnestra rehusó durante mucho tiempo consentir en esta mala acción, porque su alma era virtuosa. Entretanto, lejos de Ilion, navegábamos juntos Menelao y yo, que siempre fuimos buenos amigos. Cuando llegamos a Sunion, promontorio sagrado de los atenienses, el radiante Apolo atravesó con sus flechas al piloto de Menelao, el cual tenía en sus manos el timón de la nave, Frontis, hijo de Onetor, y el más hábil de los hombres en dirigir una nave cuando las tempestades se han desencadenado. Menelao, aunque impaciente por continuar su viaje, se detiene en esos lugares para sepultar a su compañero y celebrar sus exequias fúnebres. Las olas destruyeron las naves, estrellándolas contra los escollos; no obstante, cinco naves fueron impelidas hacia las riberas de Egipto por los vientos y por las olas. Allí Menelao, recogiendo oro y bienes en abundancia, erraba con sus naves entre pueblos extraños. Te aconsejo y te invito a que vayas a ver a Menelao, que muy recientemente acaba de abandonar unos pueblos extranjeros, de los cuales sin duda no esperaría regresar aquel que a esos lugares hubiera sido arrojado por las tempestades a través de un mar tan extenso, y de donde las aves no podrían volver en un año, tan larga es esa ruta, y peligrosa. Parte, pues, ahora con tu nave y los que te acompañan. Si deseas hacer por tierra el viaje, tendrás a tu disposición un carro y corceles; cerca de ti mis hijos os servirán de guía hasta que llegues a la divina Lacedemonia, donde reina el rubio Menelao. Imploraré para que hable con sinceridad; este héroe no mentirá, porque es un varón lleno sobre todo de prudencia. Luego de decir eso, Palas atenea dice q ya es hora de descansar, y q corten las lenguas, y derramen el vino, y después a dormir. En seguida unos heraldos vierten agua sobre las manos; jóvenes esclavos llenan copas de vino y las distribuyen entre todos los invitados; arrojan las lenguas al fuego, luego, levantándose, hacen las libaciones. Cuando han terminado estas libaciones y bebido a discreción, Atenea y el hermoso Telémaco se disponen a volver a su nave; pero Néstor les retiene, y les dice q duerman en su palacio. En cuanto Atenea agradece a Néstor, ella se convierte en águila y vuela, Néstor se queda perplejo y le dice a Telémaco: Amigo mío, no pienso que seas ahora un hombre sin fuerza ni valor, porque, siendo tan joven aún, los inmortales son tus guías. De todos los moradores del Olimpo, esa deidad no puede ser más que la hija de Zeus, la poderosa Atenea. Al día siguiente, al despuntar la aurora, el augusto Néstor abandona su lecho. Sale del palacio y se sienta sobre unas piedras lisas que, blancas y ungidas con aceite, estaban delante de las altas puertas, y sobre las cuales se sentaba en otro tiempo el rey Neleo. En torno a él se congregan sus hijos, todos los cuales han abandonado sus lechos: Equefrón, Estracio, Perseo, Areto, y Trasimedes; el sexto es Pisítrato; conducen a Telémaco y hacen que se coloque junto al anciano, y le dice q quiere una novilla, todos los remeros de Telémaco menos dos para q hagan guardia, y q cubran de oro los cuernos de la novilla, y un banquete. Sus ordenes son ejecutadas en un segundo. Luego corta el cuello de la novilla, la cubre de oro sus cuernos. Cuando la sangre ha cesado de correr y la vida abandona a la víctima, le sacan las tripas; separan los muslos, según costumbre, y los recubren con dos capas de grasa, sobre las cuales colocan jurones palpitantes de carne. El anciano quema los m muslos en unas astillas de madera que riega con vino; junto a él unos jóvenes tienen en sus manos unos asadores de cinco puntas. Néstor pide luego caballos para Telémaco, para q luego al siguiente DIA, parta de nuevo a ver a Menelao. Canto 4: Telémaco y Pisístrato (hijo de Néstor) llegan al valle profundo donde se yergue la vasta Lacedemonia, y se dirigen hacia la mansión del ilustre Menelao. Le encuentran ofreciendo un festín en su palacio a numerosos amigos con ocasión de la boda de su hijo y la de su hija irreprochable. Así, en esta suntuosa morada, los vecinos y los amigos del ilustre Menelao se entregan a la alegría de los festines; junto a ellos un cantor divino cantaba acompañándose con la lira; y dos hábiles saltadores, mientras él marcaba el ritmo, evolucionaban en medio de la asamblea. Luego de bañarse, y comer, Menelao cuenta todos sus males, y habla muy bien de Ulises, y como había dejado a su hijo y a su esposa, ahí es cuando Telémaco llora, y Menelao reconoce su cara, y se lo cuenta a su esposa. Luego de seguir contando sobre Ulises, todos en la casa lloran, Telémaco, Menelao, su esposa, y el hijo del domador Néstor no se puede contener, y luego el dice q no hay q llorar ahora sino en el aurora, y lo único q pueden hacer es cortarse el cabello (tributo a los muertos) y derramar lagrimas; también dice q el también perdió a su hermano y q el no era el menos valiente de los griegos. Menelao alaba su prudencia y sabiduría, y dice q ahora coman y después en el aurora el y Telémaco tendrían una conversación. Elena, la esposa de Menelao, contó como fue q conoció a Ulises, y q luego de bañarlo le contó todos los planes griegos, y dice q fue un gran hombre. Entonces Menelao alaba también a su esposa, y cuenta como fue q Ulises salvo a todos en el caballo de madera, para el ingreso a Troya, no dejando salir antes a él, y otros mas, y callando a soldados. Al siguiente día, Telémaco, le pide a Menelao q le cuente sobre su padre, y q no le oculte nada. Menelao le cuenta la historia de cómo queda, después de Troya, atrapado en una isla, y como es su encuentro con una Diosa q le dice q hacer para atrapar al Dios Marino llamado Proteo, q lo mantiene en esa isla, por no hacerle tributos. Para atraparlo lo tenia q hacer mientras dormía con sus focas, y así es concretada la emboscada, a través de q ellos se visten de focas, y al agarrar al viejo, este se transforma en dragón, león, árbol, hasta en agua, pero cuando se fatigo les dijo q tenia q volver a Egipto y hacer sacrificios a todos los inmortales. Menelao llora, y cuando se le habla de Egisto (asesino de su hermano), le vuelve el valor al cuerpo, y el le dice q si hay otro igual q el, y el Dios le dice q si, q era Ulises, y le cuenta lo de la ninfa Calipso. Menelao después fue a Egipto, e hizo muchos sacrificios para los dioses, y hasta le hizo una tumba a su hermano. Luego de terminar la historia, Menelao le dice q se quede 2 semanas mas en su palacio. Mientras en Ítaca, los pretendientes no podían creer q Telémaco se había ido a Pilos, y a buscar a su padre, además vieron a Palas Atenea encarnada en Mentor, subir al bote, y el mentor estaba hoy en el aurora!. Entonces el jefe de los pretendientes Antinoo, dice q le den remeros, y q el aniquilaría a Telémaco. Eso se le fue comunicado a Penélope por sus criadas y heraldos, y Penélope lloraba hasta q fue consolada por Euriclea fiel servidora. Los pretendientes zarparon, y mientras q Penélope lloraba, la diosa Palas, le mando un fantasma para consolarla, y en lo posible lo hizo, pq dijole q su hijo volvería, ya q nunca ofendió a los dioses. Mientras tanto, los pretendientes, con sus intenciones malignas navegaban por el vasto mar. Canto 5: Los Dioses decretaron por fin, mandar a Hermes a exigir la vuelta de Ulises, a la ninfa. Al llegar, Hermes vio lo decorada q estaba la vivienda, de la ninfa, el olor tan atrayente, q podía conquistar a cualquier mortal, pero no a él. La ninfa le ofreció comida y vino. Luego de satisfacerse, Hermes le cedió el mensaje del gran Zeus, y la ninfa dijo q era envidiada, pero q no se iba a oponer a la voluntad de los Dioses, entonces se lo fue a comunicar al divino Ulises, q el insinuando la posible estrategia de la ninfa le hizo jurar q no lo mataría. Entonces empezó la construcción de la balsa: Ulises taladro, unió con clavijas, mientras la ninfa preparaba manjares para su viaje. Al terminar la balsa, la Diosa le coloco vino, agua y pan. Navego 17 días en el mar, hasta q en el 18 vio la tierra de los faikeanos, entonces Poseidón se enojo por la decisión de los inmortales, favorable a Ulises, entonces revolvió el mar, y lleno de nubes el cielo. Ulises pensó en lo q le había dicho la Diosa, de q tendría arduos trabajos en el mar, y q sus predicciones se estaban cumpliendo. Al decir esto, una ola hundió momentáneamente su balsa, y arrojo al mar a Ulises, q sin rendirse subió de nuevo a la balsa, salvándose de la muerte. Entonces la Diosa Ino tuvo piedad, y encarnando en somormujo e indico, q se sacara sus ropas, y q nadara hasta la tierra de los faikeanos, y q llevara con el una banderola, q fue entregada. Ulises no siguió las ordenes, ya q quería seguir en su balsa, pero luego se vio obligado, y cuando Poseidón lo iba a matar con sus olas y vientos, Atenea las mando a cesar. Ulises paso 2 días en la olas, hasta q vio la tierra de los faikeanos, y cuando no estaba distante de ella, escucho como las olas golpeaban fuertemente Contra una gran roca, y dijo q era desdichado, q si seguía nadando una ola lo partiría contra esa roca, y lo único q le quedaba era q un dios del mar se apiade de el, y lo malo era q Poseidón estaba en contra de el. Entonces mientras pensaba esto una ola lo arrastra contra la roca, y si no fuera por Atenea q lo lleno de sabiduría, el hubiera perecido, ya q agarrose de la roca y suspiro, y luego de eso, volvió a nadar y fue casi ahogado de nuevo pero se salvo de nuevo al sacar la cabeza por arriba de las olas. Al llegar a 20 metros de la playa alabo al Rey de la deidad q lo había salvado. Luego al llegar a tierra se acuesta en dos árboles impenetrables de la lluvia y frió, y se cubre con hojas gigantes, entonces Atenea lo cubre de sueño, y duerme y descansa de tan ardua aventura. Canto 6: Mientras Ulises dormía, la Diosa entro al palacio faikeano, y hablo con la hija del Rey mientras dormía, y le dijo q lave su ropa en el rió, ya q se iba a casar (ahí es donde estaba Ulises). Entonces cuando se despertó, concreto las ordenes de la Diosa, y con sus doncellas lavo la ropa en el rió, y se baño. Entonces después de jugar a la pelota y cuando se estaban por ir, Atenea quiso q Ulises se despertara, entonces una doncellas mal dirigió la pelota y cayo al mar, entonces todas gritaron y Ulises despertó y con una rama grande cubrió su desnudez, y suplico a la única q quedo sin irse corriendo, q era Nausicaa, la hija del rey. Ulises alabo a la mujer, y ella le respondió q lo iba a ayudar, entonces reto a sus doncellas por huir, y dijo q le trajeran ropa, y aceite para q se bañe, y Ulises fue al mar, se baño, y se puso la ropa cedida por la hermosa mujer. también ordeno q le dieran de comer y beber, y así fue. Pero le dijo q cuando llegara a su pueblo, evitara las palabras amargas, ya q serian mal tomadas. Al llegar a su casa le dijo q se arrodillara frente a su madre, y q le suplicara alojamiento. Ulises rogó ayuda a Palas, pero por miedo no fue dada, por el hermano de Zeus, Poseidón. Canto 7: Cuando Ulises llega a la ciudad, recubierto por una nube q el no veía, echa por Atenea, q era para q nadie lo moleste con preguntas, entonces le pregunta a una chica donde esta el palacio del rey Alkinoo, y esa chica era Atenea encarnada en una chica del pueblo. Atenea lo guía con la nube alrededor, y le dice q no hable con nadie, pq no quieren a los extranjeros, y al llegar al palacio le dice q entre y venere a la mujer de Alkinoo, Arete, q nació del hermano de Alkinoo, y es la esposa del Rey, o sea la honorable Reina. Al acabar de decir estas palabras, Atenea se lanza hacia el vasto mar, abandonando la amable Esqueria; atraviesa Maratón, la gran ciudad de Atenas, y se dirige a la sólida morada de Erecteo. Ulises entre tanto se encamina hacia el soberbio palacio de Alcino; con el corazón agitado por mil preocupaciones, se detiene, antes de trasponer el umbral de cobre. Cincuenta mujeres esclavas vivían en este palacio; las urnas se ocupaban en moler bajo la piedra el rubio trigo, las otras, sentadas en fila, o tejían la tela, o hilaban la lana. Más allá del patio, hay un jardín de cuatro arpendes; por todas partes está circundado por un muro. Allí crecen árboles altos y verdes, perales granados, de brillantes frutos, dulces higueras y olivos siempre verdes. Los frutos de estos árboles no cesan en todo el año, no faltan ni un invierno ni en verano. Ulises atraviesa la casa, siempre envuelto en la densa nube de que le rodeara Atenea, hasta que hubiera llegado junto al poderoso Alcino y junto a Arete. Entonces con ambas manos abraza las rodillas de la reina; inmediatamente la nube se aleja de él, y todos se callan y lo contemplan mientras q el le ruega q le ayude a volver a su patria. Cuando termina de decir esto, se sienta al lado de las cenizas del fuego, lo q a esto un anciano le dice al Rey q lo siente en una silla apropiada, y q le den vino; esto es aceptado, y el divino Ulises come y bebe. Entonces el Rey dice q todos tengan vino, y les dice q vuelvan a sus casas, y q ellos alojaran al extranjero (y tmb dice q puede ser un dios). Entonces Ulises dice q no es ni semejante al Dios, y le pide de nuevo ayuda para volver a su patria. Se van todos, luego de aplaudir a Ulises, y solo queda el, la reina, y el rey. Entonces la reina dirige estas palabras: Extranjero, deseo ser la primera en interrogarte: ¿de quién eres, pues? ¿Cuáles son los pueblos que acabas de dejar? ¿Quién te ha dado esos vestidos? ¿No dijiste que después de haber errado por el mar, fuiste arrojado a estas playas?. Entonces Ulises le cuenta todo desde como estaba con la ninfa, y le dice q lo ayudo la hija del Rey. Entonces el rey dice q su hija lo debía haber acompañado, a esto le retruca Ulises q no q el era impresentable, y su hija le dio ropa. Entonces Alkinoo dice q le honraría si se casara con su hija, y q mañana le tendría preparada su partida, aunque sea mas allá de Eubea, ciudad totalmente alejada. Ulises le pidió a Zeus q Alkinoo cumpliera lo q dice, y mientras la reina le prepara el lecho a Ulises, y luego el y el rey duermen. Canto 8: Cuando se levantaron todos, el Rey reunió una comida en la q todos los faikeanos fueron. Ahí fue un Aeda, gran cantante q canto sobre la guerra de Troya, y cada vez q cantaba Ulises lloraba, cuando paraba, Ulises no lloraba mas, pero cuando reanudaba, el llanto volvía. Nadie lo vio, pq se tapaba, solo el Rey, q dijo q cesen los cantos, y q vayan todos a efectuar los juegos (carrera, lucha, salto y lanzamiento de disco), en los juegos se destacaron muchos jóvenes, hasta q el hijo de Alkinoo provoco a Ulises q no estaba jugando en nada, y le dijo q seguro q no sabia jugar a nada, y Ulises lo negó, y volvió a provocar, hasta q Ulises enojose y tiro el disco a una distancia record en la tierra de los faikeanos. Ahí fue cuando el rey ordeno q vulva el Aeda, y q los mejores bailadores, bailen para Ulises. El Aeda canto sobre la historia de Ares y Afrodita, esposa de Hefesto, q le metió los cuernos con Ares, y q con unos lazos, los atraparon en la cama, y los vio Hefesto, q dijo q ella estaba con Ares pq no era cojo (cosa q Hefesto lo era), y q Zeus lo traiciono al darle a Afrodita, q le cambio por un dote. Luego del debate Hefesto los soltó gracias a Poseidón q dijo q Ares pagaría la deuda, y q sino la pagaría el mismo. Eso cantaba el Aeda mientras los dos mejores bailaban y Ulises los felicito. El rey dijo q cada uno le haga un regalo a Ulises y fue cumplido, cada uno mando un heraldo para enviar el regalo. También le regalaron una espada de bronce. Al volver al palacio Alkinoo pidió a su esposa q trajera ropa y agua caliente para Ulises y así podía disfrutar del banquete, y tmb q llamaran al Aeda, para seguir disfrutando de su música. Luego de bañarse, Nausicaa le pidió q no se olvide ella, y Ulises dijo q la iba a venerar como una diosa, y se sentó a tomar vino. Entonces Ulises le pidió al Aeda q cantara sobre el caballo de Troya, y cuando describió todo, Ulises lloro. El rey pidió q de nuevo cese el canto, y le pregunto de donde venia a Ulises, y q les contara de su vida. Canto 9: Ulises revela su identidad y empieza a contar sus tres años de odisea, empezando desde la caída de Troya hasta que llegó a la isla de Calipso. “Navegando desde Troya en doce barcos, llegó a Ismaro, donde saquearon y destruyeron toda la población de la ciudad de los cícones. Después llegaron al país de los lotófagos, y algunos hombres cayeron en la tentación y comieron loto, con lo cual ya no querían regresar a los barcos y tuvieron que ser obligados. De ahí fueron a la isla de los cíclopes. Ulises les pidió a sus compañeros que lo esperaran en los barcos mientras él iba junto con doce de sus mejores hombres a ver si les ofrecerían hospitalidad. Polifemo, el gigante de un solo ojo, hijo de Poseidón, los encerró y se comió a varios, lo que hizo que Ulises lo engañara y al escapar lo dejara ciego. Polifemo imploró a Poseidón, su padre, la venganza. Se comieron todas las vacas del Cíclope y sacrificaron un carnero. Descansaron todo el DIA, y al DIA siguiente zarparon de nuevo, con menos compañeros. Canto 10: Invitados por un mes en la isla de Eolia, el rey de los vientos, Eolo Hipótada, le regala a Ulises todos los vientos dentro de una bolsa excepto el que los puede llevar a Ítaca. Mientras duerme, los hombres revisan la bolsa pensando en los tesoros que podría tener, y q ellos se iban con las manos vacías, y liberan todos los vientos. DE ahí es echado por Eolo de sus estancias por haber vuelto, y dijo q los Dioses no lo querían. Llegaron a la isla de Lamos, situada en Lestrigolia Telepila, después de navegar 6 días y 6 noches. Mando a un heraldo y a compañeros para q averiguasen quien reinaba en esa ciudad, y le preguntaron a una chica, q les dijo q era la hija del rey, y q les mostraría su palacio. Cuando llegaron vieron a la reina, alta como una montaña, y se espantaron, pero ella llamo a su marido, Antifates, el rey, y se comió a un de los compañeros, los otros se escaparon. Entonces el Rey grita por toda la ciudad y llegan a la isla de los lestrigones, gigantes antropófagos quienes matan y se comen a la tripulación de once barcos. Ulises y sus hombres huyen y llegan a la isla Eea. Ulises encuentra y caza un ciervo y todos comen de el. Luego encuentran el palacio de Circe, y escuchan su voz hermosa cantar y tejer. Entonces la llamaron, y ella los invito a pasar, solo Euriloco, sospechando de una emboscada, se quedo. Entonces ella mezcla queso, harina, miel dulce, y les da pan con veneno, q luego los convierte en cerdos, y los mete en pocilgas. Euriloco, aterrado volvió y le contó a Ulises lo q había pasado, y los llevo hasta ahí. Entonces Euriloco se quedo, y fue Ulises, q se encontró con Hermes, q le dijo q como podía venir solo, y le dijo q cuando lo tocara con la varita la Diosa, el se abalanzara sobre ella, y la acogotara, entonces ella le pediría tener subir a su lecho, y el no se lo tenia q negar, ya q lo liberaría a el y a sus compañeros, pero q le haga jurar por los Dioses q no lo traicionaría. Y Hermes le da unos Hierbas q los dioses la llaman Molly. Entonces obedeció y hizo todo, entonces se apiado por como era q Ulises no se había convertido en cerdo, y los libero a todos. Al cumplirse un año, Ulises le pide a Circe que lo deje partir y lo ayude a llegar a su patria. A lo que Circe responde que primero deben de ir a la morada de Edes para consultar el alma del tebano Tiresias, adivino ciego y lo instruye para llegar sin tropiezos a la morada, y q cuando llegara cabe un foso y echara leche, miel, vino dulce, agua y harina, y suplícales a los muertos q en cuanto llegues a Ítaca sacrificaras en tu palacio la mejor vaca. y llenarás una pira de obsequios y que, aparte de esto, sólo a Tiresias le sacrificarás una oveja negra por completo, la que sobresalga entre vuestro rebaño. Cuando hayas suplicado a la famosa rata de los difuntos, sacrifica allí mismo un carnero y una borrega negra, de cara hacia el Erebo; y vuélvete para dirigirte a las corrientes del río, donde se acercarán muchas almas de difuntos. Cuando Ulises manda a su tripulación a hacer lo que dice la hechicera, Elpénor, el más joven de todos se resbala y muere Canto 11: Luego de llegar a la isla de los Kimerios, Ulises hizo todo lo q la Diosa le dijo, y cavo una fosa y echo los ingredientes, y aparecieron almas de los muertos, en una de ellas su madre, también Elpénor, recientemente muerto, q le pidió q lo enterrara y q lo haga en frente del mar, y apareció Tiresias, q le dijo como iba ser su vida, le dijo q Poseidón le iba a hacer la vuelta difícil, y luego llegara a la isla de Tinakias y encontrara el rebaño de Helios, q si no lo toca, volverá feliz y rápido, pero si lo lastima o lo molesta, hombres acapararan su casa, vivirán de sus riquezas y querrán conquistar a su esposa, luego los mataras y hallaras venganza. Pero todos sus compañeros morirán. Y luego partiría de nuevo, e ira a encontrar unos hombres q no conocen el mar, ni le ponen sal a sus manjares, ni conocen las naves rojas. El le hará una señal q será cuando un hombre le diga q lo ve como un hombre capaz de desgarañar trigo, q el clave el remo, y q realice ofrendas a Poseidón. Dijo esto y desaprecio, y apareció al madre de Ulises, y le dijo como estaba y el le contesto q desde Troya no ha parado de ser maldecido, y le pregunto como murió, y si era verdad lo de los pretendientes. La madre le dijo q todo estaba tranquilo, y luego cuando la intento de abrazar se fue, y los muertos se amontonaron para beber la sangre, y el los interrogo, entre ellos encontró a la madre de Edipo, a Tiro, madre de Neleo, hijo de Poseidón, a Erifilia q traiciono a su marido por oro, y a muchos mas.” Arete, la reina, dijo q su huésped era honorable y q todos le hagan presentes, y el Rey le pidió q siga contando. “Luego de q se fueran la mayoría de las almas, vio a Agamenon, y los dos lloraron, entonces Agamenon le contó como Egisto y su esposa (Agamenon`s), lo mataron y a sus compañeros los degollaron. Y vio como degollaban a la hija del Rey troyano Príamo. Luego Agamenon le pregunto si había si Orestes, su hijo, todavía vivía, y le respondió q no sabia. Ahí aparecieron Patroclo, Aquiles, Ayax y Aquiles le pregunto como llego hasta ahí, y Ulises le dijo q venia a buscar a Tiresias y alabo a Aquiles. Aquiles le pregunto sobre su hijo, Neoptolemo, y Ulises le dijo q era un gran guerrero, y entonces lleno de felicidad, marcho Aquiles. Luego vio a muchas otras almas mas, y lo vio a Hércules q hablo con el. Y luego volvió a su nave, y zarpo, con muchas ganas y viento a favor. Canto 12: Luego de llegar a la isla de Eea, mando a sus compañeros a buscar el cuerpo de Elpénor, y le hicieron un gran funeral, y después vino Circe, y les trajo vino, carnes y pan, todos comieron hasta la caída del Sol, Helios tmb llamado, y cuando todos se durmieron la diosa se llevo a Ulises y le dijo q se va a encontrar con las sirenas, q ninguno escuche su canto, pq los hechizaría, y q se tapen las orejas con cera blanda, pero si el quería escucharla, q sus amigos lo aten y no lo dejen despegarse. Luego q se va a encontrar con dos caminos, y q el decidiría cual, uno lo llevaría a escalar una montaña jamás escalada, y q arriba habita un monstruo llamado Escila, q laza fuertes rugidos., q tiene 12 pies deformes y 6 cuellos con su respectivas cabezas. Y el otro camino lleva a un lugar donde esta Caribdis q toma tres veces el agua, y la larga otras 3, si llega cuando la toma, no hay forma de salvarse, si no se salvara. Luego de esto le cuenta lo q le dijo Tiresias sobre el rebaño de Helios. Luego terminaron de hablar, y zarpo Ulises, y les contó lo q le había dicho la Diosa. Navegaron, y se encontraron con las sirenas, todos se taparon los oídos y pasaron, pero después se encontraron con Escila y Caribdis, y Escila se comió a 6 compañeros, pero lograron escapar, y llegaron a la isla del rebaño de Helios. Luego Ulises les dijo q no tenían q ir a esa isla, y todos se le pusieron en contra, entonces les hizo jurar q irían, pero q no toquen los bueyes, y luego de q se acabaran los víveres, los compañeros mataron a los mejores bueyes, y Helios indignado quiso vengarse, y Zeus le dijo q lo aria el mismo. Luego de muchos días de comer bueyes, al 7 se fueron y cuando salieron, se cayo el mástil (por los vientos), y le rompió la cabeza al piloto. Luego de q todos murieran el mar lo arrastro a Ulises de nuevo con Caribdis, y Escila, q no lo advirtió, y cuando Caribdis devolvió el agua, el mar lo llevo a la isla de Ogigia, la isla de Calipso”, dijo así y dijo tmb q no contaría mas, ya q lo demás ya lo había contado. Canto 13: Luego de terminar todos lo alabaron, y dijo el rey q le dieran regalos, y al final de q todos le pusieran los regalos, y q los remeros estuvieran listos, Ulises se durmió. Y luego de navegar mucho, llego a Ítaca, y Poseidón descontento con esto le pidió a Zeus q no fuera así. Y Zeus le dijo q haga como quiera. Y cuando los faikeanos estaban llegando a su tierra, Poseidón les petrifico la nave, y quedo en la entrada de la isla de los fiakeanos, una gran montaña, entonces Alkinoo dijo q fue pq a los Dioses no le gusta q ellos salven a todos los forasteros, y q no salvarían a nadie mas, y q ahora harían un gran sacrificio hacia Poseidón. Cuando Ulises se despierta, no reconoce su tierra y llora pensando q esta en otra. Atenea disfrazada de un joven pastor le explica a Ulises donde está, después se da a conocer y lo ayuda a esconder los tesoros recibidos. Lo transforma en un viejo mendigo para que nadie lo reconozca y pueda planear como deshacerse de los pretendientes. Canto 14: Ulises va a las porquerizas a buscar al porquerizo, de quien recibe hospitalidad e información de cómo está la situación local. Sin darse a conocer, Ulises disfrazado de mendigo, inventa la historia de que es cretense y le dice que Ulises va a regresar. El duerme en las porquerizas, mientras que Eumeo (el porquerizo) se va a dormir con los puercos al monte. Canto 15: Mientras tanto en Lacedemonia, Atenea se le aparece en un sueño a Telémaco y le dice que debe de regresar de inmediato a Ítaca, también le advierte de la emboscada de los pretendientes que desean su muerte. El y Pisístrato se despiden de Menelao y de Helena, quienes le dan regalos. Se dirigen a Pilos donde Telémaco se despide de Pisístrato y sin acercarse a Néstor para que éste no lo retenga, sube en su embarcación para dirigirse a Ítaca. En el momento de embarcar acoge al adivino Teoclímeno, que le pide ayuda para huir. Mientras Ulises y Eumeo se platican historias, Telémaco sortea la emboscada y al llegar a Ítaca sigue los consejos dados por Atenea y se dirige a la porqueriza. Canto 16: Luego de levantarse, y por cuando estaban por comer, llega Telémaco al porquerizo, y se sienta y come con ellos. Luego de q el porquerizo le cuente la situación de su madre, Telémaco pregunta sobre el forastero, y el responde q viene de Creta, y q vago por muchas ciudades. Eumeo le pide a Telémaco q lo aloje en su morada, y el lo niega por los pretendientes, diciendo q podrían ultrajar al forastero (Ulises disfrazado). El forastero le dice q pida ayuda a sus hermanos, investigando a ver si Penélope había tenido otro, y Telémaco le dice q no tiene, y q de todos lados quieren a su madre, desde Dulikio, Zacinto y hasta desde Ítaca. Telémaco le pide a Eumeo q le avise a su madre su regreso, y q le diga a la despensera q le diga a su abuelo Laertes. Luego cuando se va, Atenea lo convierte de nuevo en Ulises, y se encuentra con su hijo y planea la forma de matar a los pretendientes (118, contando criados). Ulises se convertiría en mendigo, y si algo le pasara, q Telémaco diga con suaves palabras q lo dejen, y luego lleve todas las armas hacia arriba, y deje dos lanzas, dos espadas, y escudos para ellos, cuando se abalancen entre ellos. Y q no diga a nadie, ni siquiera a su madre, q el había vuelto (Ulises). Luego los pretendientes se reunieron todos, y dijeron q había q matar a Telémaco antes de q informara a los demás sobre sus intenciones de matarlo. Pero uno dijo q hagan lo q prefieran los Dioses, y fue aplaudido. Penélope bajo y critico a todos diciendo como era q iban a matar a su hijo, y esto fue negado. Luego de esto, Penélope lloro. Mientras en la porqueriza, Ulises fue convertido en mendigo de nuevo, y Eumeo le contó como vio volver a la nave llena de pretendientes a Ítaca. Luego de comer y beber acostaronse y durmieronse todos. Canto 17: A la siguiente mañana, Telémaco regresa al palacio y le cuenta a Penélope, q primero se había ido a lo de Néstor, y luego a lo de Menelao. Teoclímeno profetiza que Ulises vive, y q esta en Ítaca Mientras va hacia la ciudad, se encuentran con Melantio lo insulta y le da una patada. El único que lo reconoce al llegar en su fiel perro Argos, q le movió la cola reconociéndolo. Durante el banquete de los pretendientes, Ulises se pasea entre ellos solicitando su caridad. Antinoo lo desprecia pero lo defiende Penélope, que le solicita, a través de Eumeo, le cuente si sabe algo de su esposo. Canto 18: Cuando estaba mendigando, llega Iro, un hombre q se hacia llamar el rey de los pobres y mendigos, y le dijo a Ulises (encarnado en mendigo anciano), q se fuera ahora o lo lastimaría, Ulises lo desafió, y se armo una lucha, q entre todos fue muy entretenida, ya q era un anciano contra un gran hombre fuerte y musculoso; el q ganara se llevaría una cabra y asistiría todos los banquetes, y ningún otro mendigo mas lo haria; mientras q el q perdía se iría a la isla del Rey Eketo, q le cortaría la nariz, el pené y las orejas. Comenzó la lucha, e Iro pegole a Ulises en el hombro, pero Ulises pegole en el cuello y lo desmayó, fue aplaudido, y le dieron su cabra. Luego bajo Penélope y le dijo a Telémaco q como podía ser q un invitado sufriera tal ofensa de una pelea, y le dijo q mirara si fuera un extranjero, la isla de donde vendría, se enojaría con Ítaca al ser tan maltratados sus huéspedes. Telémaco el dijo q no dependió de el, y aunque la hubiera evitado no le habrían escuchado. Luego de discutir Penélope pidió q todos los q querían casarse con ella le dieran presentes y así fue, el mejor fue el de Antinoo. Luego a la noche Eurimaco le ofreció trabajo a Ulises en sus campos. Esto fue totalmente rechazado por Ulises, y encima uso palabras provocativas hacia Eurimaco, q le quiso pegar, y luego Telémaco mando a todos a dormir, luego de hacer libaciones a los Dioses, y así fue. Canto 19: Luego de q todos se fueron a dormir, Telémaco corrió todas las armas, según su padre había dicho, y con la excusa de q estaban muy cerca del humo, y se ensuciaban. Luego de q Telémaco se fue a dormir, Ulises y Penélope hablaron, ahí fue cuando Penélope le pregunto a Ulises, vestido de forastero, de donde venia, cual es su pueblo, y cuales sus padres??. Ulises no le quiso responder con la excusa de no hablar de sus dolores pasados, a esto Penélope le respondió q estaba bien, y le contó q desde q se fue Ulises, ella perdió su hermosura, y luego le volvió a preguntar de donde venia, y Ulises le dijo q de Creta, q su padre era Deucalion, y q tenia un hermano rey, llamado Idomeneo, y q el era el menor; también le dijo q el conocía a Ulises, y le había dado hospitalidad. Y para probarlo Penélope le pregunto como era, y el forastero le respondió exactamente como el estaba vestido y como se llamaban sus amigos, y ahí Penélope lloro, y Ulises reteniendo las lagrimas siguió hablando, y le dijo q le jura q Ulises volvería entes de fin de mes, en los próximos días. A esto Penélope alabo, y le dijo q le haría muchos presentes para demostrarle su amistad, y luego le dijo a sus sirvientas q le prepárenle lecho, y un baño caliente a la mañana, y de paso q Euriclea le lave los pies. Cuando Euriclea fue a lavarle los pies, vio q tenía los pies iguales a los de Ulises, y lloro. A esto el forastero le respondió q era muy parecido. Y cuando le lavo el pie, Euriclea reconoció una cicatriz q había curado ella a Ulises, y lo reconoció, y le quiso decir a Penélope, pero Ulises lo impidió, y le dijo q no le diga, pq sino se iban a enterar los pretendientes, y lo matarían. Esto fue cumplido por Euriclea, y le dio un gran baño, y luego hablo el con Penélope, q le contó sobre un sueño, y Ulises le dijo q tenia q ver con la vuelta de su esposo, y el exterminio de los pretendientes. Luego se fueron todos a dormir, y Penélope lloro por Ulises, hasta q Atenea le dio sueño en el espíritu y durmió. Canto 20: Luego de q todos se acostaron Ulises no podía dormir, y hablo con Atenea q le dijo q ella lo ayudaría a matar a los pretendientes, y luego de eso se despertó Penélope llorando y le pidió a Artemisa q la matara para no sufrir mas, a esto Ulises lo oyó, y conmoviose. Entonces luego le pidió a los Dioses q le dieran una cosa para alegrarse, y ahí fue cuando escucho a una de las sirvientas decir q ojalá q los pretendientes se murieran. Luego de q todos se despertaron, Telémaco pregunto como estaba el forastero y Euriclea le dijo q bien. Luego llego el porquerizo, y el cabrero Melantio (el q le había pegado e insultado a Ulises), y lo insulto de nuevo; luego vino Filetio q dijo q el forastero se parecía al rey. Luego de esto lo alabo y Ulises le respondió q era un gran hombre y q Ulises se lo recompensaría, y lo vería matando a los pretendientes; a esto le respondió q ojalá. Mientras los pretendientes se resignaron matar a Telémaco. Comieron todos, y Telémaco amenazo a los pretendientes, si tocaban al forastero, y no les importo. Luego Ctesipo le tiro una pata de buey para golpear a Ulises, q este esquivola fácilmente, y Telémaco le dijo q si le hubiera pegado, q el mismo lo atravesaría con su lanza. Entonces uno dijo q no golpeen al forastero, sino q se preocupe Telémaco de desosar a su madre con alguien, a esto Telémaco respondiole q el no estaba en contra del casamiento de su madre, q lo haga cuando quiera. Todos rieron. Pero Teoclímeno, profeta, dijo q todos los pretendientes se iban a morir, y todos se rieron de el y lo echaron. Luego dijeron q pq no mandaban al forastero y a Teoclímeno a Sicila q le pagarían bien por ellos, y todo esto lo escucho Penélope. Los pretendientes no sabían lo q les estaban preparando una Diosa y dos hombres. Canto 21: Penélope les explica a los pretendientes que el que pueda armar, tensar y disparar una flecha entre el centro de doce hachas, será el que gane la contienda y se casará con él. Telémaco trata de hacerlo pero una señal de Ulises lo detiene. Los pretendientes intentan armar el arco y ninguno lo logra. Ulises se identifica con Eumeo y Filetio, les dice que deben de cerrar las puertas a una señal suya. Los pretendientes se molestan cuando ven que el mendigo quiere tensar el arco pues dicen los humillaría si él pudiese hacerlo y se llegara a saber. Mientras Ulises arma el arco, le hace una seña a sus fieles y éstos cierran las puertas y Euriclea encierra a la mujeres. Ulises dispara la flecha que pasa por los blancos. Los pretendientes tienen miedo. Telémaco, a una señal de su padre, se sitúa junto a él. Canto 22: Ulises empezó a matar a todos, y no había forma de escapar, entonces Melantio fue a buscar las armas a la habitación de arriba, y Eumeo lo impidió atándolo a una columna cuando se disponía a salir. Eran cuatro defendiendo la guardia (Ulises, Telémaco, Eumeo y el boyero Filetio), entonces apareció Atenea en forma de mentor y ayudoles, y lanzaron sus picas sobre los pretendientes y mataron a los lideres. Paso lo mismo una vez más, hasta q mataron a todos los mas significativos. Luego uno de los pretendientes le pidió piedad, y el corto su cabeza, hasta q el Aeda le pidió piedad, y le explico q el cantaba a la fuerza de los pretendientes, y se salvo junto al heraldo Medón, q se fueron al patio según lo indicaba Ulises. Luego de matar a todos le pidió a Euriclea q llame a todas las sirvientas q habían ayudado a los pretendientes, y q limpiaran, junto al porquerizo y al boyero, los cadáveres y la casa. Luego mato a todas las sirvientas traicioneras y luego le corto las manos, los pies, las partes viriles, la nariz y las orejas a Melantio, y se las arrojo a los canes. Luego le dijo a Euriclea q purificara la casa con fuego y azufre, y q luego llamara a las sirvientas y luego a Penélope. Canto 23: Euriclea despierta a Penélope para informarle que el mendigo era en realidad su esposo y que ya había matado a los pretendientes. Ella no lo cree y se muestra con mucha precaución ante Ulises. El dice el como fabricó su lecho nupcial y ella ya le cree. Ulises manda que se toque música y que dancen las esclavas para que la gente que pase por ahí crea que celebran una fiesta. Solos en la noche, Ulises le relata sus aventuras y le dice que debe cumplir con la profecía que le había hecho Tiresias cuando fue a la morada de Hades. A la mañana siguiente, acompañado de su hijo y los pastores va a buscar a su padre Laertes Canto 24: Mientras en Hades, se encuentran las almas de los pretendientes, la de Aquiles, Agamenon, Patroclo, Ajax, Peleo y Egisto, entre otros. Ahí es cuando Aquiles alaba a Agamenon, y este al otro diciéndole q su nombre no se había olvidado ni se olvidara jamás. Y luego Hermes trae definitivamente a las almas de los pretendientes a Hades, y se encuentra con Agamenon q se dirige a Anfimedon, q le cuenta todo lo q paso de cómo murió desde la tela de Penélope hasta la flecha. Mientras Ulises entro a la casa de Laertes , y le dijo a sus compañeros q mataran al mejor cerdo para después comerlo, y el fue a ver a su padre, y lo vio triste y empobrecido. Hablaron, y Ulises le dijo q era un forastero de nombre Eperito y q había tenido de huésped a Ulises, y cuando su padre llora, no resiste y le dice q es Ulises y le muestra una herida de jabalí única en el. Luego de saludarse y llorar, Laertes se baña, y comen y ahí es cuando llega el esposo de la sirvienta q lo reconoce, y lo alaba, su nombre era Dolió. Mientras en Ítaca se da la noticia de la muerte de los pretendientes, y el padre de Antinoo, Empites dijo q había q vengarse y cuando iban para la mansión, se encontraron con el heraldo Medón y con el Aeda, y les dijeron a los itaquenses enfurecidos y tristes, q esto había sido obra no solo de Ulises, sino q tmb de los Dioses. Todos se asustaron y Haliterses Mastorida dijo q los mataron por sus actitudes, y los tendrían q haber escuchado a el, y a Mentor q pedían q cesasen. Algunos se fueron y otros se abalanzaron a la casa de Laertes, y cuando los vinieron venir, se armaron y salieron a luchar, ahí es cuando Atenea, encarnada en Mentor, bajo del Olimpo y dijo q soltasen las armas; Dolio justo tiro su lanza y atravesó el casco de Eupites, y Atenea dijo q cesasen ahora la carnicería, y todos se asustaron y rajaron, y Ulises se abalanzo sobre ellos, y Zeus tiro un gran rayo q lo espanto, y Atenea dijo q se quede tranquilo y se llene de alegría, y así fue como se mantuvo la paz en Ítaca gracias a los Dioses, y especialmente gracias a Palas Atenea.
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