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jose200030

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Primer post: 14 ene 2012Último post: 1 sept 2012
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Megapost Triangulo de las Bermudas 1 parte
Megapost Triangulo de las Bermudas 1 parte
ParanormalporAnónimo1/14/2012

Me imagino que todos han escuchado sobre el Triangulo de las Bermudas , bueno aqui tengo una informacion referente a él.El Triángulo de las Bermudas es un área geográfica con forma de triángulo, con un área aproximada de 1,1 millones de km², situada en el océano Atlántico entre las islas Bermudas , Puerto Rico y Fort Lauderdale (Florida).Ya desde la era de la vela, las naves que viajaban a Europa pasaban continuamente por esta zona para aprovechar los vientos dominantes y la corriente del Golfo. Luego, con el desarrollo de las máquinas de vapor y los barcos con motores de combustión interna, gran parte del tráfico del Atlántico Norte siguió cruzando (y aún lo hace) a través del área del supuesto «Triángulo de las Bermudas».La corriente del Golfo, un área con un tiempo muy inestable (conocida por sus huracanes), también pasa por el triángulo al abandonar el mar Caribe. La combinación de un denso tráfico marítimo y el tiempo tempestuoso hace posible que algunos barcos se adentren en tormentas y se pierdan sin dejar rastro, especialmente antes del desarrollo de las telecomunicaciones, el radar y los satélites a finales del siglo XX.Primeras mencionesLa primera mención documentada acerca de desapariciones en el área se hizo en 1951: E. V. W. Jones —periodista de Associated Press— escribió respecto a algunos barcos perdidos en la zona de las Bahamas. Jones dijo que las desapariciones de barcos , aviones y pequeños botes eran «misteriosas». Y le dio a esta zona el apodo de «Triángulo del Diablo». Al año siguiente (1952) George X. Sand afirmó en un artículo de Revista de Destino que en esa zona sucedían «extrañas desapariciones marinas».En 1964, el escritor sensacionalista Vincent Gaddis (1913-1997) acuñó el término «Triángulo de las Bermudas» en un artículo de la revista amarillista estadounidense Argosy. Al año siguiente publicó el libro Invisible Horizons: True Mysteries of the Sea (‘Horizontes invisibles: los verdaderos misterios del mar’), donde incluía un capítulo llamado «El mortal triángulo de las Bermudas». Generalmente, Gaddis es considerado el inventor del «triángulo» de las Bermudas .Pero diez años después, el pretendido misterio se convirtió en un verdadero mito gracias a Charles Berlitz (1914-2003), escritor neoyorquino de ciencia ficción, que en 1974 escribió el superventas El Triángulo de las Bermudas , donde copió bastante texto de Gaddis y recopiló casos de desapariciones (muy manipulados y mal presentados), mezclados con falsedades y flagrantes invenciones.Lista cronológica de incidentes informados por BerlitzEl Triángulo de las Bermudas ha recibido el crédito de muchas desapariciones que ocurrieron en sus aguas extraoficiales (aunque en algunos casos incorrectamente). A la fecha, la mayoría está de acuerdo en que más de 50 naves y 20 aviones se han perdido sin dejar rastro en esa área particular del océano Atlántico. Aunque la mayoría de estas desapariciones pueden explicarse, muchas otras no pueden serlo, y el tema continúa siendo un debate entre creyentes y escépticos. Los incidentes más populares se listan a continuación:•1840: HMS Rosalie, barco que se dirigía a La Habana (Cuba), y fue hallado sin tripulación.•1872: el Mary Celeste (hundido entre las islas Azores y la Península Ibérica, a unos 5000 Km. de distancia de las islas Bermudas ); se debe tener presente que a cada lado del triángulo se le atribuye sólo 1500 Km.•1902 (4 o 21 de octubre): el Freya, buque alemán encontrado a la deriva «poco después» de zarpar de Manzanillo (Cuba), hacia Chile. En realidad había dado la vuelta a Suramérica por Punta Arenas (sur de Chile) y fue encontrado frente a la costa occidental de México (varios meses después de zarpar de Cuba), arrastrado por las corrientes del océano Pacífico.•1909, noviembre: The Spray, un pequeño yate del aventurero canadiense Joshua Slocum (20 de febrero de 1844 – 14 de noviembre de 1909, o días después).•1917: SS Timandra, que se dirigía a Buenos Aires desde Norfolk (Virginia) con una carga de carbón y una tripulación de 21 personas. No emitió ninguna señal de radio, a pesar de que tenía la capacidad para ello.•1918: se hunde la nave carguera USS Cyclops (AC-4) con 308 hombres a bordo, debido a un huracán.•1921: se hunde la nave carguera Carroll A. Deering en el cabo Hatteras (a 1050 Km. al oeste de las islas Bermudas y unos 800 km al noroeste del triángulo).•1925 (21 de abril): Raifuku Maru (hundido con testigos en medio de una tormenta a 1063 km al norte de las islas Bermudas )•1925, diciembre: se hunde el carguero estadounidense SS Cotopaxi, «que desde la costa de Florida transmitió que el clima se encontraba en calma, y no envió ninguna señal de auxilio». En realidad, Meyers (capitán del barco) informó por radio que el barco estaba escorando y que tenían la bodega llena de agua.•1926: se hunde el SS Suduffco, debido a un huracán (un capitán que salió en su búsqueda lo llamó «el peor clima que he visto en mi vida»).•1938: se hunde el HMS Angloaustralian en las islas Azores (a más de 4000 km del Triángulo), después de emitir «en la tarde hemos pasado Faial. Todo bien».•1942: el submarino francés Surcouf es embestido por el carguero estadounidense Thompson Lykes cerca del Canal de Panamá (a unos 1800 km del Triángulo).-->•1945: desaparecen 5 aviones TBM Avenger (el famoso Vuelo 19) de la Marina Estadounidense. Encontrados los restos en 1999. Causa del accidente: los aviones se quedaron sin combustible, se desorientaron en el aire (mal guiado por su líder) y quedaron fuera del radio de telecomunicaciones. Finalmente cayeron al océano.•1948: se hunde el SS Samkey (Berlitz dice que se hundió en 1943, pero ese fue el año de inauguración). Dio su posición: 41° 48’ N 24° O (200 km al noreste de Azores, y a 4200 km al noreste del Triángulo). Sólo transmite: «Todo va bien».•1948: desaparece la aeronave Tudor IV Star Tiger, con 31 pasajeros.•1948: desaparece un avión DC-3 NC16002, con 28 pasajeros y la tripulación.•1949: desaparece el segundo Tudor IV, Star Ariel.•1950: desaparece un avión Globemaster, de la Fuerza Aérea estadounidense.•1950: se hunde el carguero estadounidense SS Sandra (de 350 pies), después de pasar por San Agustín (Florida) en su ruta hacia Puerto Cabello (Venezuela)•1952: desaparece un avión de transporte British York con 33 personas a bordo.•1954: desaparece un avión Lockheed Constellation, de la armada estadounidense, con 42 pasajeros a bordo.•1956: desaparece una avioneta de la marina estadounidense, el Martín P5M, con 10 tripulantes.•1962: desaparece un avión KB-50 Tanker, de la fuerza aérea estadounidense.•1963: se hunde el Marine Sulphur Queen, probablemente al desembarcar de Dry Tortugas; cargaba azufre fundido (posiblemente sin medidas de seguridad).•1967: desaparece un avión militar YC-122 convertido en avión de carga.•1967: se hunde el crucero Witchcraft a una milla de Miami; realizó una llamada a la guarda costera, pero a los 19 minutos ya se había hundido completamente.•1970: se hunde el carguero francés Milton Latrides cuando navegaba desde Nueva Orleans hacia Ciudad del Cabo; llevaba una carga de aceite vegetal y refresco cáustico.•1972 (aunque Berlitz dice 1973): se hunden en una tormenta dos cargueros alemanes: el Anita (de 20.000 toneladas, con una tripulación de 32) y su barco gemelo, el Norse Variant (ambos con carga de carbón). Un sobreviviente de este último fue encontrado flotando en una balsa; describió la pérdida del barco en medio de un huracán. Las olas rompieron la tapa de la compuerta y hundieron rápidamente la nave.•1976: se hunde el SS Sylvia L. Ossa en un huracán al oeste de las Bermudas (fuera del triángulo).•1980: se hunde el SS Poét. en un huracán, cuando transportaba granos hacia Egipto.•1995: se hunde el carguero Jamanic K (construido en 1943), tras zarpar de Cap-Haïtien.•1997: se hunde un yate alemán.•1999: se hunde el carguero Genesis después de zarpar del puerto de San Vicente; su carga incluía 465 toneladas de tanques de agua, tablas, hormigón y ladrillos; informó de problemas con una bomba de achique un poco antes de perder el contacto. Se realizó una infructuosa búsqueda en un área de 85 000 km2 (33.000 millas cuadradas).Otros barcos•Atlanta (importante buque no desaparecido; el pequeño bote desaparecido se llama Atalanta).•Connemara IV•Gloria Colite•John and Mary•Rubicon (desaparecido en medio de una tormenta tropical; aunque Berlitz afirma que desapareció en clima normal)•Stavenger (barco inexistente inventado por Berlitz).Debe notarse que algunos de los casos listados anteriormente, que popularmente están asociados con el Triángulo de las Bermudas , realmente no estuvieron en el área del Triángulo en el momento de su desaparición.Vuelo 19 o Escuadrilla 19Uno de los incidentes más conocidos y probablemente el más famoso sobre el Triángulo de las Bermudas es acerca de la pérdida de un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la marina de EE. UU. durante un vuelo de entrenamiento que salió de Fort Lauderdale (Florida) el 5 de diciembre de 1945. De acuerdo con el escritor fantástico Charles Berlitz (1914-2003), el caso consistía en que varios aviadores navales simplemente desaparecieron después de que informaran de varios efectos visuales extraños, una afirmación que no es completamente acertada. Además, Berlitz afirmó que debido a que los restos de los TBM Avenger flotarían por largos periodos de tiempo, estos debieron ser encontrados al día siguiente considerando que esos días se registraron con marea tranquila y cielo despejado. Sin embargo, no sólo no pudieron ser encontrados, sino que un avión de búsqueda y rescate de la Marina que mandaron también se perdió (Los Martin Mariner tenían muy mala fama entre los pilotos de la época debido a que sus tanques de combustible se inflamaban muy fácilmente; por lo que, un destello visto al poco de despegar la nave, pudo corresponderse con su explosión). Adicionalmente, la intriga se incrementó al conocer que el informe del accidente de la Marina se atribuyó a «causas o razones desconocidas».Mientras que algunos hechos de la versión de Berlitz son esencialmente exactos, no describe algunos detalles importantes. La visión de un experimentado escuadrón de aviadores de combate perdiéndose en una tarde soleada es inexacta. Para cuando se recibió la última transmisión de radio del Vuelo 19, había comenzado un clima tormentoso. Tan solo el líder de vuelo, el Teniente Charles Carroll Taylor, tenía experiencia de combate y un tiempo de vuelo significativo, pero al mismo tiempo tenía muy poca experiencia en esa área en particular, menor que la de los aprendices bajo su servicio, Taylor fue descrito como un líder calmado y confiado. En cambio, las transmisiones de radio del Vuelo 19 revelaron a un Taylor desorientado, con una carencia de confianza en sus decisiones, y completamente perdido.Además, las afirmaciones exageradas establecían que todos los aviones tuvieron problemas con sus brújulas, sin embargo, los informes navales y registros escritos de las conversaciones entre el Teniente Taylor y otros pilotos del Vuelo 19 no indicaban esto. En cuanto al informe de la Marina, se afirmó que el informe original atribuyó el accidente a la confusión del comandante de vuelo. El Teniente Taylor previamente había abandonado su nave en dos ocasiones en medio del Pacífico después de haberse perdido, para regresar al portaaviones. Sin embargo, el informe se alteró para retratar otra situación debido a los deseos de su familia.Otro factor a considerar es que las naves TBM Avenger nunca fueron diseñadas para el acuatizaje, contrario a las afirmaciones de Berlitz. La experiencia de combate en el Pacífico demostró que un avión Avenger se hundía muy rápidamente si este amaraba. Para un Avenger sería muy difícil amarar, especialmente con pilotos novatos al mando, y al dejarlo en los mares peligrosos del Triángulo de las Bermudas .Sin embargo, el hecho de que hasta la fecha no se ha descubierto rastros o algún resto de las naves ha llevado al misterio, y en sí mismo es un caso raro. En un documental sobre este evento del History Channel, se hizo notar que un piloto puede confundir fácilmente su ubicación si permitía que su imaginación controlara su razón. En este documental el escenario más probable fue que el líder de vuelo, el teniente Charles Taylor se confundió y se desoriento, y fue indeciso en última analogía de la situación del vuelo, creyendo incorrectamente que estaban lejos del sureste de Florida Keys, y giró bruscamente hacia la derecha creyendo que encontrarían tierra. En cambio, ellos se ubicaban exactamente donde debía de estar, fuera de las Bahamas, y al girar a la derecha los llevó más adentro del océano hacia el Atlántico. Esto también podría explicar por qué los aviones aún no han sido encontrados, ya que muy pocas búsquedas se han concentrado en las inmensas áreas abiertas del océano.Por consiguiente, la explicación generalmente más aceptada por entusiastas navales y civiles que han investigado minuciosamente este incidente coincide en que el Teniente Charles Taylor se confundió y se desorientó, llevando a su tripulación al mar abierto donde se les acabó el combustible y aterrizaron en aguas tormentosas durante la noche. Y aunque los pilotos estudiantes sabían que él estaba equivocado sobre su ubicación; él era el líder de vuelo y estaba al mando. Para cuando él tomo el consejo de uno de sus aprendices pilotos sobre volar hacia el oeste, ya se encontraban muy lejos como para aterrizar sobre tierra firme. La posición oficial de la Marina Estadounidense sobre el incidente no refleja ningún misterio relacionado a lo que le paso al Vuelo 19, describiendo el hecho de que la culpa residió completamente en el Teniente Charles Taylor. El único misterio para la Marina Estadounidense es donde se estrellaron los aviones del Vuelo 19.Otra teoría en ese mismo documental declara que los aviones realmente pudieron haber estado donde Taylor creyó que ellos estaban, y que ellos chocaron en los pantanos de Georgia. Sin embargo, esa teoría se ha tomado con escepticismo.Un hidroavión de rescate PBM Mariner también desapareció sin un rastro durante la búsqueda del Vuelo 19, tal como Berlitz declaró en su libro. Esto incrementó la especulación sobre fenómenos sobrenaturales y el Triángulo de las Bermudas , y aunque Berlitz aludió en su libro a la casualidad sobre el Triángulo de las Bermudas , se formula en cierto modo que algunos puntos también son misteriosos y desconocidos, cuando de hecho no lo fueron.El SS Gaines Mill informó una explosión por encima del agua poco después de que despegó el PBM Mariner, en el lugar donde debía de estar este. Se pudo divisar una mancha de aceite en ese punto, pero el mal clima impidió que se recobrara cualquier resto, y para cuando el clima tormentoso terminó, todos los rastros del accidente ya no estaban ahí. El escenario más probable fue que una fuga de combustible causó la explosión, la cual desintegro el avión.Luego hago la continuación. Hasta la proxima Aqui esta la continucación:

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Experiencias y leyendas. Parte 1
ParanormalporAnónimo9/1/2012

Hola taringuer@s espero que la esten pasando muy bien y que tengan algo que hacer hoy (Viernes) mientras tanto disfruten de las siguientes historias que encontre navegando en la web sin mas que decir. La bruja y el Diablo Hola a Kruela y seguidores de esta página web, les publicaré la siguiente leyenda que recopilé de un libro que me ofreció un amigo mío, es algo que pasó en la Sierra de mi país, espero que os guste. En el caserío de Cujurgunga, distrito de Cachicadan, vivía una mujer muy temida por su fama de bruja. Los vecinos y toda la gente del lugar decían que tenía pacto con el diablo. Don Hipólito, con sus más de 80 años, aseguraba que el acuerdo se celebró en un cerro de la comarca, a las 12 de la noche de un viernes. Por efectos del pacto, la mujer podría hacer y conseguir todo lo que quisiera, especialmente curar enfermedades, adivinar pérdidas y hacer daño; a cambio de ello, entregaría su alma al diablo el día de su muerte. En prueba del acuerdo, el diablo le sacó a la mujer el dedo mayor de su mano izquierda y él le entregó la punta de su cuerno del mismo lado. Una vez en posesión de su respectiva prenda, se despidieron para no volverse a ver nunca más por el resto de su vida. La mujer lucía en su cuello el cuerno diabólico a modo de medalla; lo mostraba orgullosa a sus clientes; se vanagloriaba que su mano izquierda tuviera un dedo menos; y alardeaba de su enorme poder. Su fama se extendió por los lugares más alejados, desde donde la gente acudía en busca de solución a sus problemas. Su casa se convirtió en posada permanente que se tornó terrible y peligrosa. Pero, ya anciana; sufrió por primera vez de una extraña enfermedad, a consecuencia de la cual desapareció del pueblo por espacio de 45 días, sin que nadie pudiera dar razón de su paradero. Cuando reapareció, lo hizo totalmente cambiada; ya no quiso trabajar ni ver a nadie. Duró pocos meses y al fin dejó de existir. Aunque en la sierra se acostumbraba velar a los difuntos durante tres noches, poca gente acompañó al velorio por temor a que algo malo les ocurriera. En efecto, las dos primeras noches no hubo nada anormal; pero faltaba la última… Cuando el diablo se enteró del fallecimiento de su socia, ensilló su caballo negro con una montura plateada, que relampagueaba con los reflejos de la luna, y emprendió rápido viaje. Calzaba relucientes botas con espuelas de plata; llevaba sombrero negro de filos también plateados; y se cubría el cuerpo con una capa negra de cuello blando, de modo que con el viento y la velocidad se extendía como alas y presentaba el aspecto de un cóndor gigantesco. Además, como la distancia que le separaba de la casa de la bruja muerta era de varios kilómetros, debía darse la próxima prisa, antes de que le ganara el día, dejando a su paso un ruido sordo que retumbaba por todos los confines. En estos momentos, dos arrieros que se dirigían tranquilamente a su chacra, arriando su burrito, escucharon de pronto el ensordecedor ruido que cada vez se acercaba más. Se detuvieron para atender mejor y quedaron paralizados de terror al observar el relámpago de los ásperos y espuelas de la maligna figura. En menos de un segundo el diablo cogió a uno de los hombrecitos, lo subió al anca del caballo, le dijo: “¡Agárrate fuerte!” y él prosiguió su loca carrera. El pobre arriero sentía la cintura y el cuerpo del jinete infernal fríos y duros, como el hielo y la madera. A eso de las 3 de la madrugada y a unos doscientos metros de la casa, el diablo le dijo: “Espérame aquí, cuidando mi caballo, no te muevas”. De inmediato se dirigió al cuartito del dueño, convertido en perro. Súbitamente se apagaron las velas y se pudo escuchar el ruido del ataúd al abrirse la tapa. Varios cristianos se inmovilizaron de espanto; otros rezaban, pero realmente nadie pudo ver nada. Solo cuando otra vez se encendieron las luces, el cajón apareció destrozado por el suelo. El cadáver había desaparecido. Todo ocurrió en brevísimos instantes. El diablo llevó a la muerta de una sola mano; de un salto subió a su caballo. Lo propio hizo con el hombrecito, al que colocó en la anca de la bestia, junto al cadáver; enseguida emprendió veloz carrera por entre cerros y quebradas, rumbo a un lugar desolado. Cuando el día ya clareaba se detuvo y bajó el cadáver al suelo; le pasó la uña por la frente; le partió en dos partes iguales, que se distribuyó con su acompañante, diciéndole: “Toma tu parte; esta es mía”. Rápido volvió a cabalgar y se prendió sin rumbo. Un poco recuperado del susto, el arriero caminó sin saber por dónde, pues estaba completamente perdido. Después de unos ocho días pudo llegar a su casa. Profundamente conmovido refirió la historia a su familia, y se retiró a descansar. Se le brindó toda clase de cuidados, en medio de rezos y oraciones; pero cuando quiso levantarse sintió fuertes dolores de cabeza: se enfermó muy seriamente y comenzó a enflaquecer, hasta que a los pocos días murió. Desde entonces, los cristianos de Cujurgunga tiene mucho miedo a los brujos, especialmente a los descendientes de la mala mujer. Original relato en el que, mas allá de las conjeturas, se exhiben las pruebas concretas del pacto con el diablo, quizás debido a que la persona no es alguien “normal”, sino prácticamente del mal. Tal vez un poco incomprensible resulte la muerte de uno de los arrieros, sin culpa alguna, pero el hecho se explicaría porque las fuerzas maléficas acechan a todos los hombres, sin ninguna diferencia. La procesión de las ánimas Dedicada a las personas chismosas Esta vez les traigo una leyenda que es muy conocida en mi país y dicen que más de uno le ha sucedido........ bueno aquí le va. Una vez hubo en la Villa una mujer de éstas que averiguaba a vida de todo el mundo y espiaba de noche, protegida por la oscuridad, para saber las andanzas de la gente. A cualquier hora que se pasara, tarde de la noche, por su calle, era casi seguro que ahí, detrás de alguna puerta o escondida en alguna sombra, estaba ella observando. Su fama llegó a ser tan grande, que la llamaban "María Chismosa". Una noche, como a las doce, estaba ella, como de costumbre, con una puerta “entrejusta”, esperando que algo se moviera o algo pasara por allí, cuando oyó un murmullo como de voces lejanas que luego le parecieron rezos. Miró por la rendija de la puerta y vio que por toda la calle abajo venía un gentío con luces encendidas. Un nietecito suyo comenzó a llorar en ese momento y para consolarlo fue a su cunita, lo cogió cargado y volvió a la puerta; la abrió un poquito más para ver mejor y pudo apreciar que una gran procesión, venía caminando también por los portales. Notó que todos venían alumbrando; no había una sola persona que no trajera su vela encendida. Ya llegaban frente a su puerta. Iban rezando el rosario. De pronto una de las “alumbrantes” le entregó una vela grande encendida, que ella tomó con la mano izquierda que le quedaba libre. La misteriosa procesión siguió adelante y cuando "María Chismosa" apagó la vela se dio cuenta de que era muy dura y que no era enteramente redonda y tenía protuberancias en los extremos. Trató de prender la vela y no pudo. Comprobó que no tenía mecha y empezó a temblar de miedo. Ensendio luz y “¡Jesús, Ave María Purísima!”, exclamó, “es una canilla de muerto lo que me han dado”. Presa de terror llamó a la vecina y le mostró la tibia macabra; y enseguida se pusieron a rezar. “Esas fueron las ánimas” convinieron las dos. La vecina le aconsejó que fuera a ver al cura y así lo hizo muy temprano en la mañana. El Cura después de oír la historia de "María Chismosa" le dijo que se había salvado porque tenía el niño en los brazos y le aconsejó entonces que otra noche, cuando volviera a pasar la procesión, le devolviera a un ánima el hueso de muerto, pero que tuviera el niño en los brazos. Así lo hizo una noche que volvió a pasar, a la misma hora, la procesión macabra. Le entregó la tibia de muerto a la primera ánima que pasó y ésta, volviéndose hacia ella y dejándole ver su cara descarnada, le dijo moviendo en horrorosa mueca los huesos de su boca: “Te has salvado por cargar en tus brazos un niño inocente, María Chismosa. Quédate en tu casa y no averigües más la vida ajena”. El infernal aparecido hace poco tiempo viajé a Ascope a investigar más casos de lo sobrenatural y me encontré con la siguiente leyenda que les contaré a continuación, espero que les guste: En épocas pasadas, la vinculación comercial de los pueblos de la sierra con los de la costa peruana, se hacía mediante vías improvisadas abiertas al tránsito, caminos de herraduras por donde viajaban los arrieros con sus acémilas cargadas de mercancías y demás productos. En estos caminos, hoy convertidos en afirmadas carreteras y debidamente asfaltadas para facilitar los viajes de vehículos, los antiguos caminantes transitaban días para llegar a la costa; generalmente, el viaje lo realizaban en horas de noche para gozar del frescor del clima o verse favorecidos por la luz de la luna. Se cuenta que a la vera del camino que conduce de Ascope (a 2 horas de la ciudad de Trujillo) a el pueblo de San Benito, se levanta un caprichoso risco de amorfa geometría, bordeado por barrancos y por otros cerros que le circundan, dándole aspecto de tétrica soledad; este lugar se hizo célebre entre los caminantes de pasadas épocas por el encanto que ese montículo encerraba. Era común oír a los viajeros que contaban como entre las sombras, a la luz de los luceros, veían la enorme figura de un macho cabrío; su forma, su color y demás señales extrahumanas, producían terror, un terror que se hacía más intenso al escuchar el siniestro balido del aparecido, que se extendía por la hondonada del silencio y los cerros repetían el eco, dando una sensación tétrica, sombría y de terror. Esta aparición era frecuente en las noches oscuras, y cada vez que los viajeros cruzaban el sendero la sombra desaparecía súbitamente en la horrenda y misteriosa peña como si la oscuridad la hubiera llevado a través del viento en el instante en que en la lejanía se escuchaba el canto del gallo, anunciando la presencia del Creador. Mucho tiempo se repitió esta terrorífica aparición, y la noticia extendida entre los lugareños, creó el terror. Para aliviar el miedo y salvarse de la influencia maligna del aparecido, los moradores realizaban sus viajes calculando pasar por el lugar antes de la hora de su aparición, o esperaban los albores de la madrugada. Solamente a esas horas, se libraban de ver y escuchar ese maléfico ser. Tan común se hizo ese sobrehumano acontecimiento, que les era familiar escuchar diariamente las misteriosas hazañas del diabólico aparecido. Para combatir su fatal influencia los lugareños recurrieron a diversos medios, pues según las versiones del común de las gentes se trataba del demonio que, tomando la figura de un macho cabrío, se les presentaba a quienes transitaban por aquel lugar a aquellas horas de la noche. Un día, dedicado al culto para ofrecer a Dios su ferviente devoción, los habitantes de los pueblos comarcanos peregrinaron al lugar del misterioso encanto, llevaban consigo sus imágenes y hasta el sacerdote del lugar acudió para exorcizar el peñón, refugio de la maligna figura cuya aparición se producía cada noche. Se realizaron actos rituales, sacrificios de todo orden y invocaciones al Supremo Hacedor para que, con su rayo divino, terminara con la siniestra figura y con el terror de los habitantes de los pueblos cercanos a ese lugar. Estimado lector, cuando vayas hacia San Benito, distrito de la provincia de Contumazá, siguiendo la ruta de Ascope, hallarás a la vera de la carretera, sobre un montículo de piedra, una cruz de madera roída por el tiempo, que colocada por los creyentes de Dios señala que allí, o muy cerca, aparecía la figura del macho cabrío, diabólica imagen que noche tras noche, mediado las doce, destapaba su horripilante efigie y lanzaba su tétrico balido que se extendía por la lejanía del silencio y que el eco repetía en el solitario paraje. Desde que se colocó la cruz, bandera de la fe cristiana, no volvió a presentarse aquella imagen, y los viajeros, llenos de seguridad, volvieron a su acostumbrada actividad sin el peligro de hallarse con la horrenda figura del diabólico aparecido. El puente del diablo El Pont del Diable en realidad no es un puente, si no un acueducto. Llevaba el agua hasta la capital de la Provincia Citerior Hispana Tarraconensis: Iulia Vrbs Triumphalis Tarraco. Pero si hacemos caso a la leyenda… Hace mucho tiempo vivía una pareja de ancianos en el bosque. Tenían que cruzar un río de camino de su casa al pueblo. Cada día pasaban por el puente sobre el río con su burro cargado de las cosas que vendían después en el pueblo y volvían otras. Era un puente de madera viejo, pero cada vez que lo atravesaban, los viejos se decían el uno al otro que tenían suerte de contar con aquel paso, pues la corriente del río era muy fuerte y el camino para rodear el río muy largo para un día. Un otoño lluvioso llegó una corriente muy fuerte y se llevó el puente. Los ancianos se encontraron con que no podían pasar. -Que tremendo desatino- dijo el viejo- hoy no podremos pasar y yo soy viejo para construir un puente con mis manos. -Que contrariedad- dijo la vieja- pasarán días antes de que se den cuenta de que no vamos al pueblo, y más días aún tardarán en reconstruir el puente- Se lamentaban los ancianos de su mala suerte cuando apareció un hombre extraño en su lado del río. -Saludos venerable pareja, os veo muy perturbados- Dijo el hombre. El anciano inmediatamente explicó el problema que tenían con el desaparecido puente. - Yo me comprometo a construir un puente en una noche, además no será de madera como el anterior, será de piedra, para que ninguna riada se lo lleve- Enseguida desconfiaron los ancianos. -¿Qué hacemos?- preguntó el a ella por lo bajo. -Está claro que no es posible hacer un puente en una noche, si no es con trucos o con magia. Pregúntale cual es el pago que pide, cuales son las condiciones. Eso hizo el anciano, a lo que el misterioso hombre contestó que la única condición, el único pago que exigía, era que le fuese concedida el alma del primer ser vivo que atravesase el puente. Quedaba claro que era el mismísimo diablo el que ante ellos estaba. La vieja meditó un poco y luego aceptó. Al día siguiente cuando los viejos llegaron al río el puente estaba construido. Era de piedra, con doble arcada sobre el río. El diablo había cumplido, construyéndolo en una noche, y esperaba al otro lado para recibir su pago. -Mujer!, ¿qué vamos a hacer ahora?- Preguntó el marido. Entonces la mujer cogió la vara y arreó al burro, que pasó delante de ella, el primero por el puente. El diablo, engañado, tuvo que conformarse con llevarse el alma del desdichado animal como pago por su trabajo. Siii pueden dejen puntos (no es obligatorio pero se lo agradeceria mucho si lo hacen)

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Bruno Amadio "El pintor maldito"
Bruno Amadio "El pintor maldito"
ParanormalporAnónimo1/14/2012

Esto lo encontre navegando en internet, espero que lo disfrutenBruno Amadio (nacido en Venecia, Italia en 1911 y fallecido en Padua, Italia en 1981), más conocido cómo Angelo (Giovanni) Bragolin, Franchot Seville, J. Bragolin (se lee mal en sus pinturas) ó El Pintor Maldito, fue un pintor italiano nacido en Venecia y afincado en España tras la Segunda Guerra Mundial. Es el supuesto creador, de fama algo extraña, de una serie de 27 retratos conocidos cómo Los Niños Llorones.Se dice que los cuadros de éste artista atraen desgracias a quiénes los poseen. No obstante, han sido obras de mucha difusión, siendo muy solicitadas sus reproducciones en países como España ó Inglaterra, ya que algunos creen que protegen a los niños pequeñosBiografiaBruno Amadio nació en Venecia, Italia, en 1911.Estudió las artes plásticas de manera academicista, aunque posteriormente desarrollaría una técnica, pincelada y estilo propios. Se dice que siendo joven se adhirió (cómo cientos de miles de italianos) al movimiento moussoliniano. Además, entabló una relación con los artistas plásticos futuristas de aquel movimiento artístico, liderados por Filippo Tommaso Marinetti. Durante esta época artística, Amadio, realizó la imagen de una obra suya que retrata a una bella y airosa mujer disparando una flecha con un arco, qué según algunos datos obtenidos, pudo ser pintada en 1941.Al parecer, Bruno Amadio fue movilizado como soldado en el ejército italiano durante la Segunda Guerra Mundial. Fue durante ésta experiencia cuando vió el sufrimiento de los niños de diversas aldeas y ciudades a causa de la contienda. Ésta angustiosa imagen hendiría la sensibilidad del artista y marcaría posteriormente de forma significativa su obra.Terminada la guerra, se marchó a España y se instaló en la ciudad de Sevilla. Posteriormente al parecer residió en Madrid. Ahí mismo es dónde comenzaría a utilizar el seudónimo "Giovanni Bragolin" para firmar sus cuadros, los conocidos retratos de Los Niños Llorones, que muestran imágenes de niños y niñas en primer plano en cara y busto, los cuáles muestran un gesto triste con grandes y visibles lágrimas escurriéndoles por la cara. Éstos cuadros fueron posteriormente reproducidos en láminas de papel y tablé y se comercializaron muy ampliamente por numerosos países del mundo sobre todo durante la década de 1970 y 1980.También, Amadio pintó bodegones de estilo academicista. Éstas obras incluyen una serie de bodegones de tipo figurativo realista, con cierto estilo del siglo XVII, en las que los contrastes de luz y los sfumatos en sombras dan una idea de la posible formación original académica del artista. Los motivos que aparecen en sus conocidos bodegones suelen ser frutas y libros. En ambos cuadros se observa una gran dosis de realismo, unos efectos del reflejo de las frutas sobre una mesa impolutamente barnizada; una carta y fotografía en uno de ellos, y una muestra del gran talento del pintor a la hora de realizar los juegos de luz y sombra. Al parecer, uno de ellos podría estar datado en 1967.Bruno Amadio regresó a Italia en la década de 1970 y se instaló en una villa de la ciudad de Padua. Hay quien afirmó que durante algún tiempo pintó cuadros para turistas en ésta ciudad y también en Florencia. En 1979, continuaba pintando según testimonios.Bruno Amadio falleció en Padua en 1981.LeyendaSe dice que frustrado por su nula fama como artista, Amadio hizo un pacto con el Diablo para que sus pinturas tuvieran éxito en la sociedad. A partir de entonces realizó cuadros en los que aparecen niños llorando. Uno de ellos fue un retrato de un niño que vivía en un orfanato que, una vez finalizado el cuadro, se incendió y acabó con la vida del niño. Su alma, entonces, se dice que habita en el cuadro.Al igual que otros cuadros, cómo El Grito de Edvard Munch, las obras de este pintor han transcendido el posible hecho pictórico. La gran expresividad y el simbolismo que reflejan, emanada de la sensibilidad del autor influida por los acontecimientos sociales del momento, han llevado a la creación de fábulas que nunca han sido corroboradasImagenes123 456luego le agrego mas imagenes.Comentar no cuesta nada, postear si

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