jose120167
Usuario (Argentina)
Inventaron un parche que oculta el olor de las flatulencias, el Flatulence Deodorizer. Consiste en un parche que se pone bajo la ropa interior y absorbe el mal olor de las flatulencias transformándolo en frescor. Mucha gente ha pasado por situaciones bochornosas cuando involuntariamente realiza una flatulencia enfrente de terceros, especialmente si ese tercero es su cita romántica. Si te ha pasado o te sigue pasando, no sufras más o más bien deja de sufrir un poco, ya que un individuo conocido como wnef2924 inventó y está vendiendo parches-desodorantes para los pedos, llamados Flat-D Flatulence Deoderizer. El parche se coloca en los calzones y tiene la capacidad de disfrazar el olor de las flatulencias gracias al carbón vegetal del que está compuesto. El único problema es que no absorbe el sonido, así que hay que tener cuidado cuando se sepa que la ventosidad viene con audio.

Zemanta Related Posts ThumbnailDinamarca, Suecia y Noruega no han sido siempre ejemplos de economías equilibradas, y en los años 90 sufrieron una crisis de la deuda muy similar a la que han padecido recientemente varios países de la UE. No obstante, los nórdicos fueron capaces de gestionar con inteligencia a largo plazo dicha crisis, reformando por completo el Sector Público y haciéndolo más eficiente y efectivo en sus funciones. Desde los 70, los países nórdicos fueron países centrados en los impuestos y gasto público, el cual en Suecia, por ejemplo, llegó a alcanzar el 63% del PIB en 1993 (un nivel mucho inferior al español actualmente). Pero esta fórmula de Estado sobredimensionado acabó pasando factura a nivel macroeconómico y Suecia pasó de ser la cuarta economía mundial a ser la catorceava en 1993. Era evidente que hacía falta un giro brutal en la política económica de estos países para poder crear un crecimiento eficiente y sostenible que proporcionara bienestar a la población en el largo plazo. Pero el problema no era el gasto público por sí mismo, ya que este es totalmente necesario en un Estado del Bienestar, sino que aún no se había hallado el equilibrio adecuado entre Estado y Mercado. Se optó por dar marcha atrás en relación a diversos aspectos del modelo intervencionista sueco, y se llevaron a cabo importantes reformas liberalizadoras en sectores clave como la educación o las pensiones y de desregulación de algunos mercados como el energético o las telecomunicaciones. Hoy en día el déficit presupuestario de Suecia es del 0,3% y el gasto público ha bajado 18 puntos de su PIB, siendo ya menor que en Francia. La tasa del Impuesto sobre Sociedades es del 22%, mucho menor que la de los Estados Unidos y España. La misma tendencia, con sus matices, ha sido seguida por Dinamarca y Noruega. Pero ninguno de estos países ha dado un giro radical a la derecha, sino que simplemente están demostrando que es posible compatibilizar el Estado Social con un capitalismo competitivo. Estos países con Noruega como abanderada son capaces de hacer brillar los puntos más positivos de la competencia privada, combinada con un bien diseñado sistema de protección y gasto social. Un ejemplo es la competencia entre hospitales que les hace ser más eficientes y poder ofrecer un servicio de mayor calidad, junto con un sistema de cobertura sanitaria que alcanza al 100% de la población. Otro ejemplo es el método de “flexiseguridad” en el mercado laboral, el cual se basa en un mercado flexible que garantice cierta libertad a los empleadores, junto con un sistema generoso de apoyo a los desempleados, centrado fundamentalmente en dar cursos de formación y reciclaje que permitan la reincorporación rápida de un parado. ¿El resultado? Unas tasas de paro increíblemente bajas y una economía que camina de la mano de la sociedad. Todo ello tiene consecuencias muy positivas no sólo para el crecimiento económico y la prosperidad nacional, sino también para la felicidad de las personas, que pagan impuestos con la certeza de contar con un Estado Social que les asegura cobertura para cuando lleguen momentos malos. ¿Pero de dónde viene la riqueza noruega? Lo cierto es que Noruega era un país relativamente pobre hasta que se descubrió petróleo en el Mar del Norte en 1969. Desde entonces se abrieron las oportunidades y la clave de todo es, desde mi punto de vista, la “sociabilización de las ganancias“. En España, la población está cansada de haber oído hablar permanentemente en los medios sobre los rescates bancarios que se han pagado con dinero público (que óptimamente tendría que ser destinado a financiar la educación, la sanidad o las pensiones) o sobre las elevadas primas de riesgo; que se traducen en la necesidad de nuevos recortes (porque se entra en la espiral imparable de crecimiento del déficit y la urgente necesidad de consolidación de cuentas públicas para estabilizar la deuda), en la restricción del crédito a familias y emprendedores debido a la falta de confianza en el mercado de la banca comercial, etc. Todo esto se puede llamar, en última instancia “la sociabilización de las pérdidas”. Kristin_plattform_Photo_Marit_Hommedal_Statoil Por lo contrario, en Noruega llevan más de 30 años sociabilizando las ganancias del descubrimiento que cambió todo su modelo económico; el del petróleo. En Noruega, un empleado de trabajo manual en la industria petrolífera gana 3 veces más que un compañero suyo que viva en Londres, mientras que el mayor directivo de la mayor compañía de petróleo del Estado, Statoil, gana mucho menos que un homólogo suyo en una compañía inglesa o americana. A través de un sistema impositivo y de gasto social simple y bien estructurado, se converge hacia una sociedad más igualitaria que la media de países de la OCDE. El hecho de ser la octava en el ránking de exportadores de petróleo (pero sin pertenecer a la OPEC), o que el petróleo signifique el 30% de los ingresos del gobierno y una cuarta parte del valor añadido de la economía noruega no han impedido que la cultura socialdemócrata de esta sociedad se deteriore ni un ápice. En los últimos años Noruega ha trabajado para ajustar su modelo a la mejor combinación posible entre el control del estado y la competición y competitividad global. En 2007 se cerró la fusión entre dos compañías del Estado, Statoil e Hydro, con el objetivo de crear un campeón nacional con más poder e influencia. Puede parecer que esto se debe a una estrategia de liberalización… Pero lo cierto es que es muy similar a los métodos elegidos por China u otros ejemplos paradigmáticos del capitalismo estatal. Además, el Estado controla las empresas a través de tener un gran porcentaje de las acciones, lo cual le da poder para influir en la toma básica de decisiones en favor de los criterios preferidos por la colectividad de equidad social, pero se abstiene de introducir regulación pesada. Así, se evita el tener que intervenir en el funcionamiento del día a día a través de la ineficiente burocracia característica de todo entramado estatal. A pesar de la mayor riqueza, Noruega se mantiene firme como uno de los líderes mundiales en la defensa de los derechos humanos, para lo cual tener el control del Premio Nobel de la Paz contribuye considerablemente. A pesar de las dudas que han surgido después de que se premiara a la Unión Europea en plena turbulencia o a Barack Obama antes de que le diera tiempo a hacer nada (lo está haciendo todo ahora) es innegable que Noruega se alza ante el mundo como un ejemplo de respeto a los derechos humanos y lucha por la paz y la igualdad. El convertirse en un país rico no ha hecho que Noruega abandonara las características de democracia social que siempre la han acompañado; sino todo lo contrario. En Oslo no hay rascacielos ni enormes centros comerciales, el sector público representa un 52% del PIB y casi la mitad de la población trabaja en temas relacionados con la educación, en sanidad y en servicios sociales. Otro aspecto positivo ha sido la gran apuesta por la emprendeduría y las pocas trabas que existen para montar un negocio o empresa. La pregunta es, ¿se podrá sostener este ritmo cuando el petróleo se acabe? norway Sin embargo el petróleo también trae con él algunos problemas para la economía noruega. En primer lugar, el sector energético emplea a gran parte del talento joven del país de todo tipo de formaciones, lo cual crea un déficit de capital humano disponible para poder desarrollar otro tipo de sectores (naval, turismo, tecnológico, I+D) que, sin aportar hoy en día tanta riqueza al país, sin duda son esenciales para su futuro. En segundo lugar, Noruega y en particular Oslo están asistiendo a un peligroso episodio de subida de precio de las viviendas. En Noruega no hay instaurada una cultura del alquiler y la mayoría de personas aspiran a comprarse un piso lo antes posible después de ponerse a trabajar, lo cual unido a los efectos de estar exportando petróleo hace que los precios de las viviendas estén subiendo un 7% cada año, algo que sin duda representa una amenaza ya que incentiva la inversión no productiva y la especulación con los activos inmobiliarios, lo que se traduce en la creación de una burbuja que a largo plazo explotará con terribles repercusiones sobre la economía real y el bienestar y riqueza de los ciudadanos. En tercer lugar, Oslo ya es la ciudad más cara del mundo, en la cual se deben pagar 8$ por un Big Mac en el McDonalds. El país debe hacer frente a los retos derivados de una riqueza creciente, pero desde su libertad e independencia es una sociedad fuerte que tiene las herramientas para hacerlo con éxito. La población tiene poder de decisión y los políticos escuchan y actúan en consencuencia. Aunque los poderes económicos y políticos querían entrar en la moneda europea única por todos los beneficios comerciales de la integración, la población votó que no, quizás por asociar las políticas europeas como algo demasiado favorecedor de un capitalismo salvaje del cual se quiere huir. Además, el hecho de no tener la moneda única mantiene a Noruega alejada de las turbulencias del mundo occidental más cercano, mientras ella puede centrarse en explotar sus oportunidades a la vez que prepara las bases para la era post-petróleo, a sabiendas de que esta puede ser complicada. Noruega vive cerca del Círculo Polar Ártico, en una situación geográfica compleja que provoca que sus ciudadanos casi no vean el Sol durante 6 meses del año. En un entorno a veces hostil y con una densidad de 13 habitantes por metro cuadrado, quizás se trate de una sociedad un poco claustrofóbica, pero que sin duda sabe aprovechar las oportunidades que la Historia le ha ido brindando. Si hace un frío polar, en Noruega salen las mejores y más coquetas tiendas de decoración de interiores que se pueden encontrar en el mundo. Si poseen un paraje natural salvaje y único, se favorece el turismo pero sin masificación. Si se descubre petróleo, se explota de tal manera que las ganancias sean sociales y no fuente de mayor desigualdad. El modelo nórdico evidentemente NO es perfecto, ni está cerca de serlo. Además, la crisis económica y financiera nos obliga a poner en tela de juicio todo lo que se ha venido haciendo hasta ahora, existiendo la urgente necesidad de revisar la Economía como ciencia global, cómo se interrelaciona con la legislación y cómo se aplica en la toma de decisiones del día a día de una sociedad (política). Sin embargo, lo que se ha hecho bien en Noruega es el haber aprovechado correctamente las sinergias entre el capitalismo y el “socialismo” entendido en su versión más soft. La principal conclusión no debe ser ideológica, sino más bien pragmática. En Noruega, como en ninguna otra parte, nada es ni será fácil, pero tener una clase política creíble lo hace todo más sencillo para que las decisiones se tomen en consenso y la sociedad pueda disfrutar de su bienestar en la mayor armonía posible entre todos los seres que la integran.

Desde los 70, los países nórdicos fueron países centrados en los impuestos y gasto público, el cual en Suecia, por ejemplo, llegó a alcanzar el 63% del PIB en 1993 (un nivel mucho inferior al español actualmente). Pero esta fórmula de Estado sobredimensionado acabó pasando factura a nivel macroeconómico y Suecia pasó de ser la cuarta economía mundial a ser la catorceava en 1993. Era evidente que hacía falta un giro brutal en la política económica de estos países para poder crear un crecimiento eficiente y sostenible que proporcionara bienestar a la población en el largo plazo. Pero el problema no era el gasto público por sí mismo, ya que este es totalmente necesario en un Estado del Bienestar, sino que aún no se había hallado el equilibrio adecuado entre Estado y Mercado. Se optó por dar marcha atrás en relación a diversos aspectos del modelo intervencionista sueco, y se llevaron a cabo importantes reformas liberalizadoras en sectores clave como la educación o las pensiones y de desregulación de algunos mercados como el energético o las telecomunicaciones. Hoy en día el déficit presupuestario de Suecia es del 0,3% y el gasto público ha bajado 18 puntos de su PIB, siendo ya menor que en Francia. La tasa del Impuesto sobre Sociedades es del 22%, mucho menor que la de los Estados Unidos y España. La misma tendencia, con sus matices, ha sido seguida por Dinamarca y Noruega. Pero ninguno de estos países ha dado un giro radical a la derecha, sino que simplemente están demostrando que es posible compatibilizar el Estado Social con un capitalismo competitivo. Estos países con Noruega como abanderada son capaces de hacer brillar los puntos más positivos de la competencia privada, combinada con un bien diseñado sistema de protección y gasto social. Un ejemplo es la competencia entre hospitales que les hace ser más eficientes y poder ofrecer un servicio de mayor calidad, junto con un sistema de cobertura sanitaria que alcanza al 100% de la población. Otro ejemplo es el método de “flexiseguridad” en el mercado laboral, el cual se basa en un mercado flexible que garantice cierta libertad a los empleadores, junto con un sistema generoso de apoyo a los desempleados, centrado fundamentalmente en dar cursos de formación y reciclaje que permitan la reincorporación rápida de un parado. ¿El resultado? Unas tasas de paro increíblemente bajas y una economía que camina de la mano de la sociedad. Todo ello tiene consecuencias muy positivas no sólo para el crecimiento económico y la prosperidad nacional, sino también para la felicidad de las personas, que pagan impuestos con la certeza de contar con un Estado Social que les asegura cobertura para cuando lleguen momentos malos. ¿Pero de dónde viene la riqueza noruega? Lo cierto es que Noruega era un país relativamente pobre hasta que se descubrió petróleo en el Mar del Norte en 1969. Desde entonces se abrieron las oportunidades y la clave de todo es, desde mi punto de vista, la “sociabilización de las ganancias“. En España, la población está cansada de haber oído hablar permanentemente en los medios sobre los rescates bancarios que se han pagado con dinero público (que óptimamente tendría que ser destinado a financiar la educación, la sanidad o las pensiones) o sobre las elevadas primas de riesgo; que se traducen en la necesidad de nuevos recortes (porque se entra en la espiral imparable de crecimiento del déficit y la urgente necesidad de consolidación de cuentas públicas para estabilizar la deuda), en la restricción del crédito a familias y emprendedores debido a la falta de confianza en el mercado de la banca comercial, etc. Todo esto se puede llamar, en última instancia “la sociabilización de las pérdidas”. Kristin_plattform_Photo_Marit_Hommedal_Statoil Por lo contrario, en Noruega llevan más de 30 años sociabilizando las ganancias del descubrimiento que cambió todo su modelo económico; el del petróleo. En Noruega, un empleado de trabajo manual en la industria petrolífera gana 3 veces más que un compañero suyo que viva en Londres, mientras que el mayor directivo de la mayor compañía de petróleo del Estado, Statoil, gana mucho menos que un homólogo suyo en una compañía inglesa o americana. A través de un sistema impositivo y de gasto social simple y bien estructurado, se converge hacia una sociedad más igualitaria que la media de países de la OCDE. El hecho de ser la octava en el ránking de exportadores de petróleo (pero sin pertenecer a la OPEC), o que el petróleo signifique el 30% de los ingresos del gobierno y una cuarta parte del valor añadido de la economía noruega no han impedido que la cultura socialdemócrata de esta sociedad se deteriore ni un ápice. En los últimos años Noruega ha trabajado para ajustar su modelo a la mejor combinación posible entre el control del estado y la competición y competitividad global. En 2007 se cerró la fusión entre dos compañías del Estado, Statoil e Hydro, con el objetivo de crear un campeón nacional con más poder e influencia. Puede parecer que esto se debe a una estrategia de liberalización… Pero lo cierto es que es muy similar a los métodos elegidos por China u otros ejemplos paradigmáticos del capitalismo estatal. Además, el Estado controla las empresas a través de tener un gran porcentaje de las acciones, lo cual le da poder para influir en la toma básica de decisiones en favor de los criterios preferidos por la colectividad de equidad social, pero se abstiene de introducir regulación pesada. Así, se evita el tener que intervenir en el funcionamiento del día a día a través de la ineficiente burocracia característica de todo entramado estatal. A pesar de la mayor riqueza, Noruega se mantiene firme como uno de los líderes mundiales en la defensa de los derechos humanos, para lo cual tener el control del Premio Nobel de la Paz contribuye considerablemente. A pesar de las dudas que han surgido después de que se premiara a la Unión Europea en plena turbulencia o a Barack Obama antes de que le diera tiempo a hacer nada (lo está haciendo todo ahora) es innegable que Noruega se alza ante el mundo como un ejemplo de respeto a los derechos humanos y lucha por la paz y la igualdad. El convertirse en un país rico no ha hecho que Noruega abandonara las características de democracia social que siempre la han acompañado; sino todo lo contrario. En Oslo no hay rascacielos ni enormes centros comerciales, el sector público representa un 52% del PIB y casi la mitad de la población trabaja en temas relacionados con la educación, en sanidad y en servicios sociales. Otro aspecto positivo ha sido la gran apuesta por la emprendeduría y las pocas trabas que existen para montar un negocio o empresa. La pregunta es, ¿se podrá sostener este ritmo cuando el petróleo se acabe? norway Sin embargo el petróleo también trae con él algunos problemas para la economía noruega. En primer lugar, el sector energético emplea a gran parte del talento joven del país de todo tipo de formaciones, lo cual crea un déficit de capital humano disponible para poder desarrollar otro tipo de sectores (naval, turismo, tecnológico, I+D) que, sin aportar hoy en día tanta riqueza al país, sin duda son esenciales para su futuro. En segundo lugar, Noruega y en particular Oslo están asistiendo a un peligroso episodio de subida de precio de las viviendas. En Noruega no hay instaurada una cultura del alquiler y la mayoría de personas aspiran a comprarse un piso lo antes posible después de ponerse a trabajar, lo cual unido a los efectos de estar exportando petróleo hace que los precios de las viviendas estén subiendo un 7% cada año, algo que sin duda representa una amenaza ya que incentiva la inversión no productiva y la especulación con los activos inmobiliarios, lo que se traduce en la creación de una burbuja que a largo plazo explotará con terribles repercusiones sobre la economía real y el bienestar y riqueza de los ciudadanos. En tercer lugar, Oslo ya es la ciudad más cara del mundo, en la cual se deben pagar 8$ por un Big Mac en el McDonalds. El país debe hacer frente a los retos derivados de una riqueza creciente, pero desde su libertad e independencia es una sociedad fuerte que tiene las herramientas para hacerlo con éxito. La población tiene poder de decisión y los políticos escuchan y actúan en consencuencia. Aunque los poderes económicos y políticos querían entrar en la moneda europea única por todos los beneficios comerciales de la integración, la población votó que no, quizás por asociar las políticas europeas como algo demasiado favorecedor de un capitalismo salvaje del cual se quiere huir. Además, el hecho de no tener la moneda única mantiene a Noruega alejada de las turbulencias del mundo occidental más cercano, mientras ella puede centrarse en explotar sus oportunidades a la vez que prepara las bases para la era post-petróleo, a sabiendas de que esta puede ser complicada. Noruega vive cerca del Círculo Polar Ártico, en una situación geográfica compleja que provoca que sus ciudadanos casi no vean el Sol durante 6 meses del año. En un entorno a veces hostil y con una densidad de 13 habitantes por metro cuadrado, quizás se trate de una sociedad un poco claustrofóbica, pero que sin duda sabe aprovechar las oportunidades que la Historia le ha ido brindando. Si hace un frío polar, en Noruega salen las mejores y más coquetas tiendas de decoración de interiores que se pueden encontrar en el mundo. Si poseen un paraje natural salvaje y único, se favorece el turismo pero sin masificación. Si se descubre petróleo, se explota de tal manera que las ganancias sean sociales y no fuente de mayor desigualdad. El modelo nórdico evidentemente NO es perfecto, ni está cerca de serlo. Además, la crisis económica y financiera nos obliga a poner en tela de juicio todo lo que se ha venido haciendo hasta ahora, existiendo la urgente necesidad de revisar la Economía como ciencia global, cómo se interrelaciona con la legislación y cómo se aplica en la toma de decisiones del día a día de una sociedad (política). Sin embargo, lo que se ha hecho bien en Noruega es el haber aprovechado correctamente las sinergias entre el capitalismo y el “socialismo” entendido en su versión más soft. La principal conclusión no debe ser ideológica, sino más bien pragmática. En Noruega, como en ninguna otra parte, nada es ni será fácil, pero tener una clase política creíble lo hace todo más sencillo para que las decisiones se tomen en consenso y la sociedad pueda disfrutar de su bienestar en la mayor armonía posible entre todos los seres que la integran.
La ciencia ha soñado muchas veces con un alimento que sea la perfección nutricional, que contenga antioxidantes y nutrientes que sean una verdadero elixir para la vida humana. Existe un hongo en China y Japón que ha sido reverenciado por miles de años, pero que recién hoy occidente fija su mirada en él. Los antiguos sabios de Oriente conocían sus propiedades medicinales y las traspasaron, de generación en generación, hasta la generaciones actuales. Sin embargo, el rigor científico en su estudio sólo llegó con el tiempo. Tanto así, que existen tesis doctorales que, por ejemplo, avalan su éxito en el tratamiento de la leucemia. El hongo se llama Ganoderma Lucidum, crece en bosques subtropicales y tiene una forma arriñonada. Su parte superior es rojiza y suave, mientras en su interior tiene poros blancos y marrones. Crece solamente en árboles envejecidos, es decir, se encuentra sólo en 2 o 3 árboles cada 10.000, por lo que es sumamente escaso. Pero hoy la ciencia intenta cultivarlo artificialmente, para así poder gozar de sus propiedades. El Laboratorio de Hongos Comestibles y Medicinales del CERZOS (CONICET-UNS), en Argentina, está utilizando la cáscara de las semillas del girasol para cultivar hongos, lo que también funcionaría en el caso de la Ganoderma. Además de ser bellísimo, el reishi, como se lo conoce en Japón, tiene múltiples efectos terapéuticos. De acuerdo a Maximiliano Andrés Bidegain, farmacéutico y becario del laboratorio, actúa y previene un número de enfermedades que resulta asombroso: Hipertensión arterial, diabetes, alzheimer, parkinson, artritis y artrosis, bronquitis, cirrosis hepática, hepatitis, colesterol elevado, ulceras y gastritis, enfermedades renales, estreñimiento, insomnio, dolores menstruales, mala digestión, migrañas, dolores de cabeza, menopausia, miomas, tumores, quistes, obesidad y sobre peso, osteoporosis, colon irritable, várises, prostatitis, vitiligo, psoriasis, cáncer y VIH Es muy común la toxicidad en las familias de hongos, pero en el caso del reishi, esto no es así. No existen efectos adversos tras su consumo. Sin embargo, es muy amargo y su aspecto es leñoso, así que es difícil comerlo. Se recomienda consumirlo en infusiones o a partir de un suplemento creado con sus compuestos. Por supuesto y como siempre, debes consultar a tu médico antes de tomar la decisión de consumir reishi.

Una tormenta geomagnética se dirige a nuestro planeta, amenazando con perturbar redes eléctricas y sistemas de satélite. En vísperas de Navidad, un regalo especial llegará a la Tierra en cualquier momento: se trata de una tormenta solar que ha sido pronosticada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. en un boletín de alerta. El organismo estadounidense prevé fluctuaciones en las redes eléctricas y sobrecargas en los sistemas de satélite en los próximos días. Además, habrá posibilidad de observar auroras boreales en latitudes a nivel de Canadá y Alaska, según el comunicado. En octubre pasado, el presidente estadounidense, Barack Obama, había advertido sobre los efectos que podría tener una tormenta solar, diciendo que el clima espacial puede afectar e interrumpir "simultáneamente" los sistemas de salud y seguridad en continentes enteros. Las tormentas geomagnéticas, llamadas también tormentas solares, ocurren cuando un haz de partículas cargadas es expulsado en dirección a la Tierra por una explosión en la corona del Sol conocida como 'eyección de masa coronal'. Este tipo de fenómeno suele tener numerosos impactos negativos. Uno de los peores casos registrados sucedió en 1859; conocida como 'el evento Carrington', esa tormenta provocó el colapso de los sistemas de telégrafo en toda Europa y América del Norte.

Hijo de un militar que cultivaba una profunda amistad con el Gral. Julio Argentino Roca, cursó sus estudios en el Colegio Nacional Buenos Aires y luego se recibió de ingeniero. Como decidió realizar una especialización en petróleo, viajó a Italia para cursar Geofísica en la Universidad de Milán. Baigorri Velar - La maquina de hacer llover Durante su estadía en Italia diseño y construyó un aparato que medía el potencial eléctrico y las condiciones electromagnéticas de la tierra. Esto sería el principio de lo que hoy es casi una leyenda. Se trataba de una caja cúbica del tamaño de un aparato de TV actual (de los medianos) y con dos antenas que sobresalían misteriosamente. Pero aún no lo usaba para los fines que lo harían famoso. En 1929 Baigorri Velar acepta un cargo que le fuera ofrecido por el director de YPF, el Gral. Enrique Mosconi. Por este motivo se instala definitivamente en Buenos Aires junto a su mujer e hijo. Al principio van a vivir al barrio de Caballito pero el ingeniero advierte que la zona es demasiado húmeda para su gusto y el de sus delicados instrumentos. Un día recorre un amplio sector de la ciudad llevando con él uno de sus aparatos, y al pasar por la zona de Villa Luro, descubre que ese lugar es el más alto de la ciudad de acuerdo a la medición de su instrumento, y allí se muda luego de encontrar una casa adecuada en Ramón Falcón y Araujo. Es en 1938 cuando el ingeniero Baigorri descubre que uno de sus aparatos, cargado con reactivos químicos y conectado a una batería, provoca lluvias en cualquier lugar donde se encuentre. A partir de ese momento comienza a realizar pruebas en los lugares más difíciles. En la estancia "Los milagros", de Juan Balbi, provincia de Santiago del Estero, hacía 16 meses que no había precipitaciones. Baigorri conecta sus instrumentos y logra hacer llover. También en Santiago del Estero es solicitado por el mismo gobernador de la provincia, el Dr. Pío Montenegro. Acude a una estancia del funcionario en donde no llovía desde hacía ya tres años. Tres días de trabajo y llueven 60 mm. en dos horas. Nuevamente Santiago del Estero, para Navidad; llueve como nunca. En Carhué hacía tres años que no llovía. Va Baigorri con sus aparatos y llueve tanto que desborda la laguna. El ministro de Asuntos Técnicos de la provincia de San Juan lo llama en 1951 para probar suerte en una zona en la cual no caía agua desde hacía 8 años. Prueba y llueven 30 mm. A pesar de todo esto hay una buena parte de la opinión pública que desconfía del método. Lo llaman "el mago de Villa Luro" y les cuesta creer que todo aquello sea posible. El director del Servicio de Meteorología Nacional no perdía ocasión para hablar con tono entre burlón y despectivo de Baigorri Velar. Un día el diario "Crítica" anuncia, a modo de desafío, que el ingeniero hará llover entre el 2 y el 3 de enero de 1939. Baigorri acepta el reto y no sólo eso: con un rasgo de humor poco habitual en él, ya que se trataba de un hombre que tomaba todo muy seriamente, le envía un paraguas de regalo al hombre que se burlaba de sus métodos, el Director de Meteorología. Una tarjeta adunta decís: "Para que lo use el 2 de enero" En efecto, llueve entre el 2 y el 3 de enero. Lo entrevistaron de varios diarios y revistas extranjeras. En la década del 40' un ingeniero norteamericano vino a verlo ofreciéndole mucho dinero por el invento y Baigorri contestó que: -Soy argentino ... Y mi invento es para beneficiar a la Argentina. Los ofrecimientos se sucedieron, pero la respuesta fue siempre la misma. A pesar de todo esto, el manoseo popular de la idea y las feroces embestidas de funcionarios que no estaban de acuerdo, hicieron que Baigorri Velar decidiera retirarse, aunque continuó con esporádicas experiencias en los lugares en donde se lo solicitaba. Tal vez no llovió en ciertos lugares a los que acudió el ingeniero con sus aparatos, pero es innegable que sí lo hizo en mucho otros donde hacía mucho tiempo que tal cosa no ocurría. El hecho es que todavía hoy se polemiza sobre el tema. EL DIA EN QUE TODA LA CAPITAL MIRO HACIA EL CIELO PARA VER SI IBA A LLOVER (Héctor Gambini. Redacción de Clarin.17-06-2002) Sucedió el 2 de enero de 1939, cuando un ingeniero llamado Juan Baigorri le aseguró al director de Meteorología que haría llover sobre la ciudad. Y llovió. Como respuesta a la censura a mi procedimiento, regalo —por intermedio de Crítica— una lluvia a Buenos Aires para el 2 de enero de 1939". La frase salió en el diario a fines del 38 y era un desafío público al director de Meteorología Nacional, para quien el autor de los dichos no era más que un embustero. Un ingeniero provocador que decía haber inventado la máquina de hacer llover. Cuando llegó el 1° de enero, los porteños tenían el desafío tan presente que chocaban copas de madrugada con los ojos clavados en el cielo limpio. El día fue tan caluroso y húmedo que hasta la tarea de sentarse bajo la parra a mirar las nubes raquíticas que pasaban por Buenos Aires resultaba un entretenimiento cansador. Pero llegó la noche y nada. ¿Quien inventó del dulce de leche? En la mañana del 2, la ciudad volvió al trabajo. Y nada. Ni rastros de la lluvia. Pero no había viento ni para mover un pétalo de rosa. Y las nubecitas blancas y enfermizas de la tarde anterior iban echando cuerpo y color. Primero grises plomo. Después virando hacia el negro. Cada vez más. Hasta que una brisa de suspiro apareció de la nada con un aliento de humedad en suspensión. Gotitas sin peso ni para llegar al suelo. Y otras gotitas finas detrás, que ya tocaban el asfalto. Y otras gordas como ñoquis, que ahora hacían dibujos en los charcos incipientes. Enseguida, tormenta eléctrica y chaparrón violento. Una catarata que caía del cielo mientras Crítica paraba las rotativas para salir al mediodía con el título principal de la quinta edición, en tipografía catástrofe: "Como lo pronosticó Baigorri, hoy llovió", debajo de una volanta que daba información acerca de lo que acababa de ocurrir en Buenos Aires: "Baigorri consiguió que tres millones de personas dirijan sus miradas al cielo". El tal Baigorri había nacido en Entre Ríos a fines del siglo anterior. Hijo de un militar amigo del general Roca, llegó a Buenos Aires para hacer la secundaria en el Colegio Nacional. Cuando egresó viajó a Italia para estudiar geofísica y se recibió de ingeniero en la Universidad de Milán. En esos años —principios de la década del 30— comenzó a viajar por el mundo, contratado por diferentes petroleras. Estuvo en diversos países de Europa, Asia y Africa. Y también en Estados Unidos, desde donde volvió contratado por YPF. Con su mujer y su hijo se instaló en Caballito. Junto a sus bultos de familia hizo trasladar desde el aeropuerto un aparato con antenas expandibles, que guardó celosamente en un placard. "Más o menos estoy adaptado a Buenos Aires, pero hay mucha humedad", se quejaba. Una mañana se decidió. Tomó unos aparatos y los utilizó para ir midiendo la humedad por los barrios porteños. Se paró frente a una casa de Araujo y Falcón, en Villa Luro. Las agujas le indicaban que era la zona más alta de cuanto había recorrido. Compró esa casa, que tenía un altillo perfecto para un laboratorio. Allí se fue "desarrollando" la función de la extraña máquina, un artefacto que, a los dichos de Baigorri, provocaba que el cielo rompiese en lluvia cada vez que la encendiera. Según él, ocurría por un mecanismo de electromagnetismo que concentraba nubes en el área de influencia del aparato. Era 1938 y los diarios hablaban de los recientes suicidios de Leopoldo Lugones y Alfonsina Storni. Y de los fraudes en las elecciones parlamentarias que ponían al presidente Roberto Ortiz al borde de la renuncia. River inauguraba el Monumental. Baigorri buscaba demostrar que podía manejar la lluvia y buscó el patrocinio del Ferrocarril Central Argentino. El gerente inglés oyó la propuesta y sonrió, malicioso. "¿Y usted podría hacerlo en cualquier lugar?", preguntó, tropezando con las palabras en español. Baigorri contestó que sí, y el inglés desafió, sarcástico: "Bueno, haga llover en Santiago del Estero". Hacia allí salió el ingeniero, con su extraña máquina y un perito agrónomo de acompañante, que viajaba para controlarlo. A los pocos días volvieron y el perito certificó que, en una estancia de una localidad llamada Estación Pinto, Baigorri se puso a trabajar y a las ocho horas llovió. Su fama comenzó a crecer y llegó con él, en tren, a Buenos Aires. Hasta viajaron dos periodistas de The Times, de Londres, para entrevistarlo. En el otro rincón, el ingeniero Calmarini, director de Meteorología, salió a decir que todo era un invento infame o, a lo sumo, obra de la casualidad. Aprovechando la polémica y con el tema instalado en la calle, Crítica fue a entrevistar a Baigorri. De allí salió el desafío para el 2 de enero. Ante el silencio de Meteorología, el ingeniero subió la apuesta: le mandó al funcionario nacional un paraguas de regalo . Junto al bulto, una tarjeta: "Para que lo use el 2 de enero".Fue el día en que los porteños se desvelaron para mirar el cielo, esperando la lluvia. Baigorri comenzó a viajar por el interior y a "hacer llover" con su máquina en diferentes localidades, con suerte dispar. En 1951 fue asesor ad honórem del Ministerio de Asuntos Técnicos. Al año siguiente desempolvó su viejo invento y viajó a La Pampa. Llegó, encendió la batería y empezó a llover, aunque ya la gente dudaba de sus méritos: "Iba a llover de todos modos", decían. Baigorri se recluyó en un largo silencio. Ya viudo, pasaba horas en el altillo de Villa Luro. Leonor, la mujer que hoy vive en esa casa, contó a Clarín: "Cada vez que llovía la gente rodeaba la casa y se ponía a mirar hacia el altillo". Allí mismo Baigorri se negó a atender a un emisario que decía venir en nombre de un empresario norteamericano para comprarle la fórmula. "Mi invento es argentino y será para exclusivo beneficio de los argentinos", le contestó. Anciano y solo, vendió la casa y se mudó a lo de un amigo francés, que le prestó una habitación en un departamento. Murió en el otoño de 1972, hace justo 30 años. Tenía 81 y había llegado al hospital solo, con problemas en los bronquios. Nadie más supo de la extraña máquina de las antenas. Ni si Baigorri dejó un sucesor secreto para que la activara como homenaje durante su propio sepelio: cuando lo estaban enterrando, en el cementerio de la Chacarita, se largó a llover.
En Alemania tuvieron que pagarle a la gente para que usara la electricidad La vida nunca se detiene, cada día llegan a nuestro mundo nuevos inventos que muestran resultados fantásticos. Genial.guru adora estar al tanto del progreso y hoy encontramos un caso curioso que sucedió en Alemania: durante un día soleado fueron producidos en exceso energía solar y viento. Estas fuentes de energía suministraron 55 GW de los 63 GW que se consumen, es decir, el 87% de toda la electricidad necesaria. Sumando la potencia de las estaciones eléctricas convencionales se obtuvo un exceso considerable de electricidad. Como resultado, durante un corto período de tiempo, la demanda de electricidad fue negativa, así que las autoridades tuvieron que pagarle a la gente por el uso de la misma. Los alemanes se sienten orgullosos por las medidas que toman para cuidar el medio ambiente. Alemania planea empezar a usar únicamente fuentes de energía renovables en 2050. Nosotros estamos seguros de que lo lograrán.
muhas veces paso que por una piedra se te astille un vidrio aca la solucion Creo que todos hemos tenido el parabrisas del coche astillado por alguna piedra que ha salido disparada hacia nuestro coche. Lo que normalmente ocurre con el parabrisas astillado, es que el cristal empieza a resquebrajarse poco a poco debido a las vibraciones de la conducción. Llegados a este punto, si tienes un seguro que te cubra este tipo de roturas de las lunetas, simplemente das el parte en el taller para que en un momento te lo reparen. Si tu seguro te cubre la reparación a través de la empresa de seguro, se importa un kit especial, extraen el aire y la humedad del interior de la grieta, y la rellenan con una resina trasparente que tras secarse, hace los efectos del propio cristal y no se nota. En caso de que no tengas seguro pero no quieras que la grieta vaya a más, existe un remedio casero: simplemente hay que rellenar la grieta con esmalte de uñas transparente ya que al rellenar la grieta con el esmalte se consigue que no haya mucho aire dentro y se cierre la grieta; de este modo, la vibración que recibe el cristal cuando se conduce “pasa de largo” ya que al no haber hueco en la grieta, los bordes rotos del cristal no friccionan unos contra otros que es lo que provoca que la grieta siga creciendo. te servio comenta

Una alimentación sana compuesta de: Carbohidratos: Arroz, panes, cereales, papas, pasta Los carbohidratos son “la gasolina” del cuerpo. Son los que proveen al organismo con energía para hacer actividades físicas y también para que los órganos funcionen bien. Existen dos tipos de carbohidratos: los simples y los complejos. Los simples son los que el organismo procesa rápidamente. Algunos carbohidratos simples como las frutas y la leche proveen vitaminas y minerales. Pero otros como las harinas refinadas, dulces, azúcares, arroz blanco no tienen mucho valor nutricional y deben evitarse. Los carbohidratos complejos duran más en ser metabolizados por lo que proveen al cuerpo con una fuente de energía mas constante. Ejemplos de carbohidratos complejos son granos enteros (avena, arroz integral, cebada, salvado), algunos vegetales (papas, elotes, garbanzos, camote) y bananos. La recomendación general es que la persona obtenga del 40% al 50% de las calorías diarias de carbohidratos preferiblemente de carbohidratos complejos. Muchos carbohidratos también son una buena fuente de fibra. Verduras – de 3 a 5 al día Dependiendo de cuales nutrientes se desean conservar es mejor comerlas crudas o cocinadas. Por ejemplo, el brocoli es mejor comerlo crudo ya que el calor destruye las sustancias que lo hacen un super vegetal para reducir el riesgo de cancer. Por otro lado, el tomate (que también es considerado una fruta) libera mas licopeno cuando se cocina. El licopeno es un nutriente que previene enfermedades cardiovasculares y cancer. Las verduras son ricas en nutrientes y bajas en calorías por lo que ayudan al cuerpo a mantenerse saludable y en forma. También son una buena fuente de fibra soluble e insoluble por lo que ayudan a mantener la regularidad intestinal. Frutas – 2 o 3 al día Las frutas contienen vitaminas, minerales, antioxidantes, fitonutrientes y fibra soluble. Todos estos nutrientes ayudan al cuerpo a mantenerse sano y a retrasar el proceso de envejecimiento. Proteínas Pescado, carnes blancas (pollo, pavo) huevos y queso fresco. Productos lácteos: Leche, yogur, queso. Dos o tres raciones al día. Grasas Aunque generalmente asociamos la palabra grasa con la gordura, la verdad es que el organismo necesita la grasa para funcionar. Pero no estamos hablando de la grasa que tienen las frituras y la comida chatarra, estamos hablando de grasas saludables como el aceite de oliva. Las grasas son esenciales para dar energía al cuerpo y para fortalecer el crecimiento celular. También ayudan a proteger los órganos y a mantener la temperatura del organismo. Las grasas también sirven para absorber algunos nutrientes y producen hormonas importantes. Dos o tres cucharadas diarias de aceite de oliva extra vírgen prensado en frío le darán la cantidad de grasa que el cuerpo necesita. Agua – de 6 a 8 vasos al día El agua es el mayor componente del cuerpo humano. Como regla general se puede decir que el organismo consiste de 2/3 agua. Algunas de las funciones del agua en el cuerpo son: Transportar nutrientes y oxígeno a las células Ayudar con el metabolismo Proteger nuestros órganos vitales Ayudar a nuestros órganos a absorber los nutrientes de manera más eficiente Regular la temperatura del cuerpo Desintoxicar el organismo Con todas estas funciones que tiene el agua en nuestro organismo es fácil saber por qué es importantísimo beber la cantidad adecuada de agua todos los días. Ejercicio aeróbico El ejercicio aeróbico fortalece el corazón y ayuda a la persona a mantenerse en forma. Puede practicar ejercicio aeróbico de bajo impacto como nadar, caminar, subir escaleras o de alto impacto como correr, andar en bicicleta, jugar tenis. Lo recomendable es tres o cuatro horas por semana. Bienestar emocional 1. Dedíquese unos momentos a usted mismo diariamente. Relájese, medite, de un paseo. Duerma bien, si es necesario tómese una siesta durante el día. 2. Llene su casa de luz. Durante el día abra las cortinas y las ventanas. Deje entrar el aire. El ser humano necesita luz y aire fresco. Durante la noche encienda unas velas aromáticas. 3. Disfrute la naturaleza. Un paseo por la playa escuchando el sonido de las olas resulta muy relajador o también sentarse a la par de un río y escuchar la corriente. Si está muy ocupado para ir a uno de estos lugares, vaya a un parque y acuéstese bajo un árbol. Manténgase alejado de las drogas recreacionales, cigarrillo y alcohol A pesar de que se han hecho muchas campañas para educar a las personas sobre el daño a la salud que hacen las drogas recreacionales, el alcohol y el cigarillo, muchas personas todavía acuden a estas sustancias ya sea para divertirse o para olvidarse de sus problemas. El asunto es que estas sustancias no solucionan los problemas y el precio que paga su organismo por unos momentos de diversión es muy caro. Así que lo mejor es buscar otras opciones cuando se siente desanimado y con problemas o cuando desea divertirse. Otros tips de salud Para sentirse menos cansado No tire esa mecedora vieja, puede ayudarle a controlar la fatiga. Los científicos dicen que mecerse por un minuto o realizar cualquier otro movimiento rítmico, aumenta los niveles de energía en un 100% por 90 minutos. El movimiento rítmico aumenta la circulación de sangre al cerebro y estimula la producción de trifosfato de adenosina, la forma principal de energía del cerebro. Reduzca el riesgo de desarrollar diabetes No necesita pasar una hora en el gimnasio para empezar a obtener los beneficios del ejercicio. Para prevenir la diabetes lo único que necesita son dos minutos de pedalear en la bicicleta estacionaria a toda velocidad. Aún si lo divide en cuatro sesiones de 30 segundos cada una! Esta actividad mejora la habilidad del cuerpo para quemar el azúcar en la sangre, lo cual reduce su riesgo de contraer diabetes en un 58%. Prevenga un ataque al corazón o un derrame cerebral Para reducir el riesgo de ataques al corazón y derrames cerebrales en un 60%, beba 8 onzas de jugo de uva morado todos los días. El jugo de uva tiene más antioxidantes protectores de las arterias que ningún otro jugo. Combata el estrés Sueñe despierto durante dos períodos de dos minutos cada uno al día por dos semanas y verá una reducción en sus niveles de estrés.

5 Alimentos Alcalinos que No deben faltar en tu Alimentación Seguir una alimentación alcalina en lugar de ácida es fundamental para evitar el cáncer entre otras enfermedades. El premio Nobel Dr. Otto Warburg descubrió que las células cancerígenas proliferan en los ambientes ácidos y por tanto carentes de oxígeno y esto sucede cuando las células comienzan a presentar un pH inferior que a 7,0 o 6,5. Pero por encima de un pH de 7 las células cancerígenas tienen dificultades para sobrevivir ya que en los tejidos alcalinos las células tienen 20 veces más oxígeno que en los tejidos ácidos. Dicho esto basar nuestra alimentación principalmente en alimentos alcalinos hará que tengamos un organismo más alcalino para poder evitar el cáncer. Vamos a ver que 5 tipos de alimentos deberíamos de consumir en nuestra alimentación para reforzar nuestro sistema inmune: 1. Las verduras crudas: Algunas pueden ser ácidas pero en el organismo producen alcalinidad: Las verduras más recomendadas son el repollo, brócoli, apio, remolacha, cebollas, berenjenas, ajos, alfalfa, tomates…aunque en realidad todas las verduras crudas producen alcalinidad. 2. Frutas: Las frutas especialmente cuando son de origen ecológico son alcalinas y las más recomendadas son las manzanas, peras, plátanos, cerezas, coco, sandía, melón y limón, que a pesar de ser un alimento con un pH aproximado de 2,2, en el organismo es altamente alcalino. 3. Semillas: Todas las semillas son altamente alcalinas y tenemos las semillas de chía, de lino, cáñamo y sésamo como las más saludables. 4. Mijo: Se trata del único cereal integral que es alcalinizante y es recomendable incluirlo en la dieta. Al contrario que el resto de los cereales el mijo si alcaliniza el organismo remineralizándolo con minerales como calcio, magnesio, potasio, hierro y zinc, además de que nos aporta vitaminas del grupo B y en especial, B6, ácido fólico y niacina. 5. Miel: Cuando consumimos miel ayudamos al equilibrio alcalino de nuestra sangre, mejorando además el nivel de colesterol en la sangre, aumentando el número de glóbulos rojos y mejorando nuestra salud en general. La miel natural de abeja es la única que deberíamos tomar y por supuesto dejar de lado las marcas comerciales que contienen azúcares y otros compuestos añadidos.