jorgeandrada21
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Michael Eugene Porter y su piedra filosofal Hola a todos, el tema de esta semana suena un poco a J.K. Rowling y a magia; pero nada más lejos de la realidad, es un concepto básico dentro de la Economía de Empresa o del Marketing. Ha ido cobrando importancia dentro de la economía actual que se ha venido caracterizando por: la globalización, la innovación, la información, la desregulación de los mercados… en definitiva por la propia competencia. Si empiezo hablando de ¿qué tienen en común Felipe Calderón –Presidente de México-, G.W. Bush -Ex-Presidente de los EE.UU.-, Michael Blomberg -Alcalde de New York y famoso empresario- o el presidente del Olympique de Marsella entre otros? pues que han estudiado en la prestigiosa Harvard Business School, una de las principales escuelas de negocios del mundo, en donde imparte clases un tal Michael Eugene Porter, un economista especializado en estrategia empresarial; que en el año 1980 escribió Competitive Strategy: Techniques for Analyzing Industries and Competitors, donde habla de que una empresa tendrá que analizar sus objetivos y evaluar sus recursos, en función de la existencia de cinco fuerzas que van a influir en su rentabilidad a largo plazo. Este modelo originariamente se denominó modelo de competitividad ampliada de Porter, pero coloquialmente se conoce como las Cinco Fuerzas de Porter. ¿Cuáles son esas 5 fuerzas? 1) Rivalidad entre competidores 2) Amenaza de entrada de nuevos competidores 3) Amenaza de productos sustitutivos 4) Poder de negociación de los compradores 5) Poder de negociación de los proveedores Veámoslo con mayor detenimiento; imaginemos por un momento dos empresas, la alemana Adidas y la americana Nike; dos empresas que son rivales directas; es decir, compiten en el mismo mercado, ambas bien posicionadas y con cuotas de mercado significativas, no en vano Reebok es propiedad de la germana y Converse y Umbro son filiales de la estadounidense. Vamos a suponer ahora que está muy de actualidad, que recibimos una oferta de trabajo de Alemania de la multinacional de las “tres rayas”; y que nos desplazamos a su sede, que está en no sé qué ciudad de Baviera. Pero como nuestra imaginación es ilimitada, suponemos que tenemos un rol importante dentro de la marca; hasta el punto de que somos los encargados de diseñar su estrategia y lo primero que vamos a tener en cuenta a la hora de elaborarla, es la que suponemos que va a seguir nuestra principal competidora dentro del mercado, que como ya dijimos antes es Nike. Esta sería la primera de las fuerzas de Porter, la rivalidad entre competidores. Lo siguiente que tendremos en cuenta, es que si diseñamos nuestra estrategia en función de lo que pensemos que hará nuestra principal competidora, a largo plazo posiblemente fracasaremos. Llegados a este punto tenemos que tener muy en cuenta la segunda fuerza de Porter, y es que hay otras empresas que son potenciales competidoras. ¿Por qué no podrían competir con nosotros? pues por ejemplo, no sería muy descabellado pensar que lo mismo que Inditex fabrica textil en general o incluso complementos para el hogar con sus Marcas: Pull & Bear, Stradivarius, Bershka, Massimo Dutty, Uterque, Zara o Zara Home, podría empezar con alguna de éstas a producir ropa deportiva o incluso crear alguna marca nueva. Para protegernos de nuevos competidores debemos diseñar lo que se conoce como barreras de entrada, que consistiría en que si alguien quiere introducirse en el mercado de prendas deportivas, ya sea una empresa nueva o existente, que pretenda ser competencia directa de Adidas y Nike; deberá incurrir en unos elevados costes, ya que nosotros como miembros de Adidas vamos a tratar de defendernos de los potenciales competidores al mismo tiempo que trataremos de ganar cuota de mercado a Nike; para ellos gastaremos recursos en: diferenciar el producto gastando en publicidad, abaratar los precios, crear promociones... La próxima fuerza, serían los productos sustitutivos. Pero ¿qué son los productos sustitutivos? en economía hablamos de bienes sustitutivos cuando tienen características y precios similares por lo que he de decidir si me compro uno u otro, por ejemplo un Seat Ibiza o un Renault Clio. De bienes complementarios cuando la compra de uno implica que compremos otro, son bienes que se emplean de forma conjunta; cuantos más coches se vendan en España más gasolina se expenderá en las gasolineras. Y el último tipo, son los bienes independientes, es decir, que compremos uno no impide que compremos otro, por ejemplo el coche y las barras de pan no guardan ningún tipo de relación. Bueno, volviendo a la tercera fuerza de Porter, podemos ver que hay prendas que diseña Adidas que no son puramente deportivas, podríamos decir que ese tipo de ropa es informal o casual como, por ejemplo, unas zapatillas de vestir que podrían competir directamente con unos zapatos cómodos para el día a día diseñados por Zara. Nosotros ¡además de ser altos cargos en Adidas! somos consumidores racionales, conscientes de que tenemos una renta disponible limitada, por lo que muchas veces a la hora de comprar tenemos que escoger entre una serie de alternativas, ya que si gastamos el dinero en una no podremos comprar la otra. Otra fuerza es el poder de negociación con los clientes; esta fuerza es por sentido común; pero vamos con calma, suponemos que seguimos elaborando la estrategia de Adidas y tenemos que tener muy en cuenta que el precio al que voy a suministrar productos a la tienda de deportes del barrio no va a ser el mismo que le voy a ofrecer a Decatlhon, ya que este último tendrá un gran poder de negociación con nosotros no sólo en precios; incluso le podemos ofrecer la posibilidad de exclusividad de ciertos productos, facilidades de pago… Y la última, y por ello no menos importante, es el poder de negociación que voy a tener con los proveedores; es decir, aquellos que me suministran los insumos necesarios para llevar a cabo el proceso productivo. Por ejemplo creo que de lo que se hacen la mayor parte de las suelas de zapatillas deportivas es de caucho; si tenemos que negociar con un proveedor una elevada compra de caucho, como no nos haga un buen precio, ese caucho posiblemente se lo compremos a otro, suponiendo que hablemos de igualdad de calidades. Sin embargo esta sería una situación un tanto simple, ya que estamos suponiendo cierta facilidad para el cambio de proveedor; también podría darse que los proveedores estuviesen muy bien organizados (un ejemplo extremo de organización sería la OPEP). También nos dificultaría la negociación que no hubiese productos sustitutivos de esos inputs, que fuesen escasos o costosos. No obstante, el precio que consigamos será muy importante pero también nos interesará lograr facilidades de pago, agilizar plazos de entrega… Hasta aquí las fuerzas de Porter, espero que os haya entretenido tanto como lo hacía conmigo mi profesor de Marketing. Por último decir que hasta Porter se ha ido actualizando y ha incluido una sexta fuerza, que sería en una fuerza social; que estaría relacionada con el papel que pueden desempeñar los gobiernos con sus decisiones en Adidas (controles de calidad, asuntos relacionados con el medioambiente, subvenciones, normas fiscales, aranceles…) o las innovaciones tecnológicas… Un saludo y hasta la próxima semana. Publicado por Jorge Emilio Andrada Gómez http://www.economiatoday.blogspot.com/
Hola a todos, pongo este documento creado por mí, que he colgado en mi blog y en él intento explicar de la forma más concisa y respetuosa posible, lo acontecido en Argentina en aquel fatídico diciembre de 2001. Me he dedido a compartir mi humilde opinión con vosotros. Un saludo desde España. Qué bueno que… ¡sobreviviste! Bienvenidos una semana más, estoy un poco sorprendido porque pensaba o esperaba seguir tratando conceptos más puramente económicos, pero casualmente recibí varios emails en los que me comentáis que os había gustado el tema de Irlanda, lo que me enorgullece, y me sugerís que trate el tema del Corralito. Voy a empezar un poco como con Irlanda; ¿por qué Argentina llega al “Corralito”? pues lo primero de todo es que Argentina es mucho más que fútbol; hablar de Argentina es hablar de una potencia económica de América Latina, tiene una población algo inferior a la española que ronda los cuarenta millones de habitantes, de los cuales doce se aglutinan en su capital Buenos Aires y en su área metropolitana. Mientras que por superficie sería el octavo país del mundo, lo que hace de Argentina un país con muy poca densidad de población. Digo que es una de las potencias porque en términos de PIB, el de Argentina es casi seis veces inferior al de Brasil, pero la supera en PIB per cápita y en IDH; hago hincapié en esto ya que lo tenemos fresco del tema de la semana pasada. A modo de anécdota y, aprovechando que en la actualidad resido en Sevilla, cuento que el que descubrió Argentina fue Juan Díaz de Solís, quien se piensa que es de Lebrija, un pueblo del sur de la provincia. Lo que posiblemente sí sepamos todos, es que Argentina perteneció a España, de la cual se independizó en el siglo XlX. Siendo también conocido que a lo largo de su historia política, Argentina tuvo unos cuantos gobiernos de naturaleza militar, y que volvería a la democracia poco después que nosotros, allá por el año 1983. Nos vamos acercando al Corralito; en 1989 los argentinos eligen a Menem como presidente de la República quien va a llevar a cabo una política de clara tendencia liberal, lo que consiste en la mínima intervención del Estado en la economía. Menem se encuentra con una economía en crisis y su gobierno se caracterizará por: la privatización de las mejores empresas del sector público (a todos nos suena Repsol YPF, bien pues YPF es el acrónimo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales que era una empresa pública argentina adquirida por Repsol en este proceso privatizador, pero hubo otras como Aerolíneas Argentinas también vendida a Iberia, Entel de telefonía que se dividió en dos y una de estas nuevas empresas es filial de Telefónica, canales de televisión, redes ferroviarias…), junto a esto, Menem también llevó una reforma impositiva que favoreció a las clases altas, también liberalizó el comercio exterior pero lo que fue más conocido es que estableció una paridad de un dólar americano igual a un peso argentino; lo que favoreció las importaciones, la entrada de capital extranjero y la modernización del país. Todo esto hará que, durante los primeros años de la década de los 90, Argentina experimente un enorme crecimiento, incluso con una tasa de inflación inferior a la de los EE.UU, pero mientras esto se producía también se estaba debilitando su industria y se hacía más vulnerable a crisis internacionales. Las crisis no tardaron en llegar, durante los noventa la Crisis Mexicana también conocida como Crisis del Tequila o la Crisis Brasileña; y el miedo de los inversores de que Argentina fuese la próxima, hace que éstos comiencen a verle las orejas al lobo. La crisis mexicana tuvo una serie de consecuencias en Argentina, como fue el comienzo de la fuga de capitales o cierre de empresas, lo que desencadenó la mayor recesión de su historia que duraría cuatro años; estos efectos se conocieron popularmente como efecto tequila. Nos encontramos con Argentina en recesión; además de esto pierde competitividad y cae el precio de las materias; pero, ¿dependía tanto Argentina de sus materias primas? a ver, Argentina es un país con una enorme riqueza natural, las materias primas era lo que exportaba principalmente, y lo sabemos ya por su propio nombre; Argentina que proviene de argentum, plata del latín, también sabemos que el río que pasa por Buenos Aires es el Río de la Plata. Junto a la plata también tiene oro, cobre, uranio o riqueza petrolera y gasífera; la caída del precio agravaba su deuda externa, por lo que la balanza comercial de Argentina era cada vez más deficitaria. Continuamos, entra en el gobierno en 1999 Fernando de la Rúa (sí, el padre del que hasta ahora era novio de Shakira) quien se encuentra con un enorme déficit público y una deuda externa, por lo que reduce significativamente el gasto público y aumenta los impuestos, al mismo tiempo que empieza a haber rumores de una suspensión de pagos del país, por lo que pide ayuda al FMI. Ante ese panorama y, como es lógico, se produce una huida de los inversores y, en consecuencia, una fuga masiva de capitales. Frente a esto, para evitar el pánico bancario que veremos más adelante, se toman una serie de medidas en diciembre del 2001 que se conocerán con el nombre de Corralito; ¿en qué consistió? en que no se podía disponer libremente tanto del dinero en cuentas corrientes como de los depósitos. Seguro que la próxima pregunta en algún momento nos la habremos hecho todos ¿qué pasaría si todos quitásemos nuestros ahorros de los bancos? a ver, me explico mejor, si yo meto mañana 100 euros en mi cuenta, el banco va a invertir parte de ese dinero, y digo parte porque los bancos tienen una restricción que es lo que se conoce como coeficiente de caja (ya adelanté algo en los tipos de interés que es un porcentaje que están obligados a mantener en sus reservas),en el caso de España y de la Eurozona están obligados a quedarse con un 2%; es decir, podrían prestar noventa y ocho euros y dos se irían a sus reservas, vamos que si todos quitásemos el dinero al mismo tiempo el sistema bancario se colapsaría porque no serían capaces de devolverlo, es lo que se conoce como pánico bancario; y casualmente en diciembre del 2010 se habló algo del tema porque Eric Cantoná, ex jugador del Manchester United, propuso a modo de protesta contra el vigente sistema bancario, una retirada masiva del dinero de nuestras cuentas, lo que de paso aprovecho para decir que fue secundado por muy pocas personas. En conclusión, el fin del corralito era evitar el pánico bancario. Y podría haber más ejemplos, aquí cuando el Banco de España el año pasado intervino Caja Castilla La Mancha para garantizar su futuro, esta medida también se puede ver como una forma de evitar el pánico bancario, si el Banco de España no corriese a tomar esa decisión, el comportamiento racional de los usuarios sería correr y retirar sus ahorros con sus consiguientes efectos de arrastre para la economía. Por último y, en relación con los coeficientes de caja, decir que Venezuela es el país con un coeficiente mayor, creo que anda por el 17% mientras que hay países como EE.UU que tienen un coeficiente de encaje del 0%. Continúo, estábamos con el Corralito, en el que los argentinos no podían sacar más de 250 dólares a la semana de sus cuentas corrientes, por lo que sus pagos deberían hacerlos con tarjetas de debito, todo esto se hacía para frenar esa huida masiva de capitales que ya habían empezado por los inversores y que de haber continuado por las clases trabajadores habrían colapsado aún más el sistema bancario. Pero, al mismo tiempo en el que protegían a los bancos, restringieron la liquidez de las clases populares, lo que paralizó el comercio, creció el sabotaje y asfixió la economía, el PIB a finales de 2002 se redujo un 10% y el paro se disparó. Era tal la falta de liquidez, que las administraciones locales empezaron a emitir sus propias monedas para pagar sus gastos corrientes o el sueldo de sus funcionarios (por ejemplo: patacón en Buenos Aires o Lecor en Córdoba). Vemos con esto que Argentina se encontraba prácticamente en un estado de sitio, lo que echó a de la Rúa de la Casa Rosada, acabó con la convertibilidad que a las pocas semanas pasó a cotizarse a 2,4 pesos igual a un dólar, por lo el impacto fue brutal en la sociedad, tuvieron que convertir sus “secuestrados” ahorros en pesos devaluados. Publicado por Jorge Emilio Andrada Gómez en 01:28 0 http://economiatoday.blogspot.com/