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joaquinmaverick

Usuario (Argentina)

Primer post: 2 abr 2010
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Banda de Gendarmeria tocando la macarena y otros
HumorporAnónimo6/5/2010

Esto paso el 24 de Mayo en la ciudad de Cordoba, la Banda de Gendarmeria, perteneciente a la Escuela de Suboficiales "Cabo Raul R. Cuello" demostrando que mas alla del uniforme, son unos musicos excelentes!! Dede Jesus Maria, los RE bancamos!!!

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Malvinas Argentinas por siempre
OfftopicporAnónimo4/2/2010

Ya todos los argentinos sabemos lo que significa el 02 de abril, es un dia para recordar, el inicio de un conflicto bélico que no ganamos militarmente, pero al menos sirvio para mantener viva la llama de que algun dia podamos ver definitivamente el pabellón nacional flameando sobre un lugar que es nuestro por derecho... y que nos fue arrebatado por una nacion pirata! Marcha de las Malvinas Tras su manto de neblinas, no las hemos de olvidar. Las Malvinas, argentinas clama el viento y ruge el mar. Ni de aquellos horizontes nuestra enseña han de arrancar, pues su blanco está en los montes y en su azul se tiñe el mar. Por ausente, por vencido bajo extraño pabellón, ningun suelo más querido de la Patria en la extensión. Quien nos habla aquí de olvido, de renuncia, de perdón ningun suelo más querido de la Patria en la extensión. Rompa el manto de neblinas, como un sol nuestro ideal las Malvinas, Argentinas en dominio ya inmortal. Y ante el sol de nuestro emblema pura, nitida y triunfal ¡Brille oh Patria!, en tu diadema la Argentina perla austral. Coro Para honor de nuestro emblema, para orgullo nacional, ¡brille oh Patria!, en tu diadema la Argentina perla austral. José Tieri (música) y Carlos Obligado (letra) Traducción/ Translate Para que la entiendan los inlgeses!!! For the British people can understand the lyrics!!! Malvinas's march After his cloak of mist, we have not forgotten. Las Malvinas, Argentinas!! cries the roaring wind and the sea. Neither of those horizons our flag have to pull out, because its white is in the mountains and blue stain in the sea. For absent up under foreign flag no dearer land Homeland in the extension Who speaks here of oblivion, waiver, forgiveness no dearer land Homeland in the extension Break the mantle of fog, as a sun our ideal the Malvinas Argentinas domain already immortal. And before the sun of our emblem pure, clear and triumphant Shine oh Patria!, Your diadem Argentina, southern pearl. Chorus In honor of our emblem, to national pride, Shine oh Patria!, Your diadem Argentina's southern pearl. Traducción: traductor google, arreglos: yo José Tieri (Music) and Carlos Obligado (Lyrics) Iimagenes Monumento caidos Malvinas Buenos Aires Monumento caidos Malvinas Usuahia Córdoba (Pza San Martin) Ojala esta remera se usara en el mundial Cementerio de Darwin Tumba Soldado desconocido Se que nada de lo que hagamos sirve para revivir a todos los que perdieron la vida luchando por una razon justa, mas alla de que el gobierno de turno lo hizo para tratar de salvarse. Este post es un simple homenaje a todos ellos, y un pequeño recordatorio para que nunca nunca olvidemos lo que paso, desde 1833 hasta el dia en que sean nuevamente nuestras. No las hemos de olvidar...

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Ex jefe de la CIA revela secretos del general Galtieri
InfoporAnónimoFecha desconocida

LA GUERRA SUCIA EN CENTROAMERICA: DOUANE CLARRIDGE, DIRECTOR DE LA DIVISION AMERICA LATINA Un ex jefe de la CIA revela secretos del general Galtieri El ex jefe de espionaje no sabía qué hacer con los militares argentinos en Nicaragua Dice que su rol fue destructivo Y relata su cita sin pena ni gloria con Galtieri en su oficina rococó Mesiánica, destructiva y negativa. Esos son los tres adjetivos que el Director de la División América latina de la CIA y mentor de los contras nicaragüenses durante la administración del presidente Ronald Reagan, Douane Dewey Clarridge, utiliza para describir la intervención de los militares argentinos en la guerra centroamericana a principio de los años 80. En su libro Un espía para todas las temporadas. Mi vida en la CIA, Clarridge brinda, por primera vez, la visión que tenía la CIA en aquella época sobre las Fuerzas Armadas argentinas.El hecho coincide con el 50 aniversario de la CIA, un momento que, según él, sirve para reflexionar sobre los errores y los aciertos del pasado. Agente secreto desde 1954, Clarridge asumió la dirección de la División América Latina de la CIA el 3 de agosto de 1981. El problema argentino: Sólo dos meses después de asumir, Clarridge tuvo su primer dolor de cabeza con Argentina. Sucedía que las tropas enviadas por el general Galtieri a Centroamérica ignoraban todo -o casi todo-, sobre la guerrilla rural, lo que generaba una oleada de órdenes y contraórdenes caóticas. Los efectivos argentinos, al parecer, se manejaban con lo que sabían, la guerrilla urbana. Por lo demás, la presencia militar argentina en una verdadera operación encubierta ya resonaba negativamente en el Congreso estadounidense. Clarridge cuenta en su libro que a mediados de noviembre de 1981 voló a Buenos Aires para entrevistarse con el general Leopoldo Galtieri, en aquel momento comandante en Jefe del Ejército. -Nos instalaron en el Hotel Plaza con grandes medidas de seguridad: en el cuarto de enfrente había un comando que vigilaba día y noche. Me dieron armas y radios. Habían adoptado el mismo tipo de medidas de seguridad reservadas para los jefes de Estado. Pero todo esto era parte de un gran show, porque los terroristas izquierdistas urbanos habían sido eliminados uno o más años antes Clarridge recuerda que un día iban en una caravana de autos, cargados de espías y guardaespaldas, cuando a un taxista se le ocurrió cruzarse. Uno de los guardaespaldas apuntó su arma contra el taxista desde la ventana de nuestro vehículo. El taxista, aterrado, giró inmediatamente hacia el otro lado Estilo rococó: Galtieri tenía una oficina que, según Clarridge, era de estilo rococó, con enormes muebles oscuros. Nuestro encuentro comenzó por la mañana, a las 10.30, con varios vasos de whisky, dice Clarridge, y agrega: Desde un principio, fue evidente que el objetivo en última instancia de los argentinos era derrocar al gobierno sandinista de Nicaragua. Yo pensé que era un objetivo bastante grandioso. Pero Galtieri rechazó mi negativismo y se rió cuando le repetí que nuestro objetivo era impedir el tráfico de armas y mantener a los sandinistas en Nicaragua. Según Clarridge, los argentinos tenían una visión mesiánica y estaban dispuestos a terminar con el comunismo en cualquier parte del mundo. Los militares argentinos pensaban que Estados Unidos había abandonado la lucha contra el marxismo durante la época del ex presidente Jimmy Carter, y veían la oportunidad de aumentar la influencia de Argentina en un terreno no tradicional tomando la antorcha, de la misma manera que el conde Alexander de Marenches, el jefe de la Inteligencia Militar francesa, lo había hecho en Oriente Medio. El viaje de Clarridge a la Argentina concluyó sin pena ni gloria. Llegamos a un acuerdo. Pero, claramente, nuestros objetivos eran diferentes. Yo pensé que podía contener la visión argentina, o más bien que la realidad lo haría por mí. Clarridge cuenta que durante los operativos realizados in situ los militares argentinos demostraron lo que ya todos sopechaban: no tenían ningún tipo de preparación en guerra de guerrilla rural. Por eso, o intentaban aplicar los principios de la guerra convencional, totalmente inútiles para operar en un terreno montañoso, o intentaban desarrollar tácticas de guerra de guerrillas urbanas: Yo me oponía totalmente a este concepto. La guerrilla urbana puede convertirse muy rápidamente en terrorismo, o puede ser percibida como tal, dice Clarridge. La CIA sabía además que los militares argentinos estaban en buenas relaciones con individuos más que cuestionados, con el objetivo de hacer contrainteligencia. Por todos esos problemas nos vimos obligados a asumir el control total de la operación, que era justo lo que queríamos evitar. Pero no encontré otra alternativa. De lo contrario, no hubiésemos podido fundar un movimiento eficaz. Estaba seguro de que eventualmente ocurriría un incidente que nos traería problemas en Washington, dice Clarridge.El 2 de abril de 1982, mientras que Clarridge recibía en la sede de la CIA al general Mario Davico, director de Inteligencia militar argentina, una secretaria entró en su oficina con un mensaje que decía que la Argentina había invadido las islas Malvinas. Cuando le leí el mensaje a Davico, se quedó boquiabierto, dice Clarridge. La sorpresa de Davico parecía genuina. Yo consideré que los planes de una eventual invasión de las Malvinas probablemente se habían acelerado, pero lo que nunca entendí es por qué Davico nunca recibió instrucciones. Deterioro: En octubre de 1982, la relación entre los militares argentinos y los agentes de la CIA se había deteriorado mucho. El jefe de los argentinos en Honduras, Osvaldo Ribeiro, y su segundo, no hacían más que protestar, y eso en sus días buenos, porque en sus días malos daban contraórdenes que tenía repercusión no sólo en Centroamérica sino también en el Congreso de Estados Unidos. Habiendo comenzado como algo beneficioso, se habían convertido en algo negativo, relata Clarridge. Decidimos ir a Buenos Aires para resolver los problemas. El viaje no fue un éxito total, pero, al menos, logramos un modus vivendi. Los militares argentinos seguían molestos porque la CIA había asumido el control total de la operación de los contra en Nicaragua. No podían comprender que Clarridge se había visto obligado a hacerlo, entre otras cosas, por la inoperancia argentina. FUENTE: http://www.clarin.com/diario/1997/09/24/i-03201d.htm

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