jesuhadinperez
Usuario (Estados Unidos)

Vivimos en una sociedad machista. Definitivamente. Pero el machismo es un arma de doble filo para los hombres y no siempre nos beneficia. Muchas veces nos coloca en situaciones en las que las expectativas nos sobrepasan. Entre las más recurrentes puede estar la satisfacción sexual femenina. El sexo pone al descubierto nuestras capacidades masculinas: virilidad, inteligencia, destreza, sensibilidad, experiencia y técnica. De manera que el sexo puede ser tan estresante como un examen final. Un examen en el que está en juego nuestro prestigio sexual. Como mismo nadie quiere en su garaje un coche liqueando, es normal que ninguna mujer desee para su cama un «macho sapiens» de dudoso desempeño sexual. Por eso la mayoría ponemos en práctica en esas ocasiones, determinadas habilidades -que en mayor o menor medida- sirven para aumentar la satisfacción sexual de nuestra pareja y así lograr un desenvolvimiento más satisfactorio de nuestra intimidad. Pero la impetuosa necesidad de tener éxito, a veces nos lleva por caminos equivocados. La improvisación sumada a una inadecuada observación y comunicación nos inducen a cometer determinados errores comunes en nuestra relación sexual. Quizás reconozcan algunos de estos. ¿Que no les agrada a la mayoría de las mujeres? Piensen, ¿nunca mientras besan se les ha ocurrido experimentar con su lengua más allá de la boca y los labios? Algunos creen que a ellas les resultan muy excitante los baños de saliva en el rostro. Digamos que usan y abusan de su lengua pasándola indiscriminadamente por toda la cara. Esto es un error. La mayoría lo odia. Peor es que algunos confunden la oreja con el punto G. Menudo disparate. Las orejas y el cuello son erógenas, pero no hay que abusar. Las babas corriendo por las orejas y el cuello las desconcentra. Les repugna. Las caricias suaves y limpias pueden aumentar la excitación, pero no hay que exagerar. Comerte la oreja de una mujer no la llevará al orgasmo. Después vienen los pechos que algunos hombres confunden con el dial de los antiguos radios analógicos. De manera que piensan que retorciéndolos sintonizarán la frecuencia del placer. Es absurdo. Un pecho de mujer es un tejido blando que hay que tratar con delicadeza. Los pechos son lugares muy sensibles, pero el placer a ellos llega mediante caricias suaves, con objetos u órganos dúctiles. En movimientos lentos. Graduales. Sinuosos… Nada de pellizcos, mordidas, palmadas violentas, golpes de fusta, ganchos de tender, cera caliente o cigarrillos encendidos… Olviden las extravagancias. Los pechos son magnolias. No las deshojen. ¡Y entonces el salto al clítoris! Los más experimentados, los que saben que es un lugar repleto de terminaciones nerviosas, le dedicarán toda su atención. A veces prematuramente. Y como le ven protuberante, reconocen en él, al órgano de ignición por naturaleza, y le aplican la misma técnica que al botón del ascensor. Aprieta, aprieta y aprieta… Como al arranque del carro. Y ejercen más y más presión creyendo que la fuerza sobre él es proporcional al nivel de deleite que está sintiendo ella. Otra burrada. Sí es un botón -de hecho le llaman órgano de “gatillo”- pero hay que saber gatillar o se encasquillará el arma. A posteriori escarban en la entrada del sexo como si hurgaran en la madriguera de una rata. Igual que topos con dedos duros -que dilatan y violentan per se y no por placer- un órgano tan suave como una servilleta mojada… … y ahí van disparando, un dedo, otro dedo, un tercer dedo si pueden -como un plomero que resuelve la obstrucción de una cañería. Velozmente, como si tuvieran que ir a apagar un incendio después. No son amantes, sino bomberos. Apenas descubren la boca del hidrante ya quieren conectar su manguera. Y la velocidad es lo que menos interesa a las damas. La cuestión no es apagar un fuego sino iniciarlo. Las mujeres aman los trayectos de las cosas. Las chispas que van volviéndose lumbre para después ser hogueras. Ellas quieren que el helado se les derrita mientras miran al techo, a la ventana, o a ningún lugar. Que el barquillo se ablande y se te humedezcan los dedos esparciendo toda esa vainilla por el cuerpo. Por eso hay que procurarles tiempo para que descongelen. Darles vueltas y vueltas a la cucharita y lamer sin prisa, como hacen los niños con sus golosinas. Es lo que más a menudo olvidamos los hombres. Nosotros que confundimos metodologías y creemos que hacer el amor es como echarle gasolina al carro: destapa el tanque, coloca el nozzle, dispara el gas, saca el nozzle del tanque y listo. Una vez dentro vienen los errores tácticos. Por favor no hay que hablar mientras haces el amor. Para conversar, invítala a un restaurante. Si te preocupa algo, usa la intuición. No preguntes nada, adivínalo. No grites: los gimoteos masculinos se escuchan «feos» en los oídos de una mujer, (tus gemidos no deben superar el ronroneo de un gato). No cambies constantemente de posición. No cambies de orificio sin avisar, no supongas que a todas las mujeres le gusta conducir en reversa, la mayoría lo odia. Mira un estacionamiento detenidamente, ¿cuántas crees que hacen parking por los espejos? En el sexo no son diferentes. El sexo en reversa solo les gusta a las porn star y eso porque les pagan muy bien. Hay que entenderlo así. Si no tienes suficiente empatía para aceptarlo, ponte en su lugar y prueba a ver si es tan excitante como se ve en el cine para adultos. No obstante, si te interesa su reversa -por favor- no le redactes una declaración formal porque arruinarás el momento. Lenguaje extra verbal y código morse es lo que mejor funciona en estos casos. Tampoco hay que pasarse con las nalgadas, los golpecitos y (o) los tirones de pelo. Ni ser violento en los movimientos. Ni demasiado veloz, ni demasiado lánguido, ni arañar y (o) morder furiosamente. Dale tiempo y trata de conectarte a su bluetooth biológico. No es cosa de una sección, ni de un día completo de sesiones siquiera. Probablemente necesitarás toda una temporada de práctica para lograrlo. Porque conectarte a una mujer es complejo y depende de muchísimos y misteriosos factores psicológicos. Por último: no te derrames sobre su cara, su boca y mucho menos pretendas que trague tus liqueos eróticos. No todo lo que ves en esos sombríos sitios web es viable, ni excitante para ella. Lo que expulsas no es crema de cacahuate, sino tu más íntima secreción biológica. Y si bien no es tóxica, tampoco resulta comestible. Por favor comprendedlas, o jamás tendrán sus más genuinas y hermosas voluptuosidades.
Xubuntu está diseñado para usuarios con computadores que poseen recursos limitados de sistema, o para usuarios que buscan un entorno de escritorio altamente eficiente". Ocupa el lugar 35 en la Distro-Watch ranking pero su posición es subjetiva no constitutiva. Porque Xubuntu es un campeón histórico. El sistema -ahora mismo- yace aplastado bajo toneladas de excelentes distros. La razón de esta posición desventajosa es la propia libertad existente en el medio que se desarrolla. La diversidad es tan feroz en linux que importantes distribuciones quedan en la sombra de sus hermanas mayores. Xubuntu es un vivo ejemplo. Por eso apenas se distingue -en la enorme familia del software libre- esta potente distribución derivada de Ubuntu mantenida por la comunidad y reconocida oficialmente por Canonical. Xubuntu es un Ubuntu con escritorio XFCE. Todos conocen a Ubuntu y todos conocen el entorno XFCE. Todos los que queman el terminal de linux reconocen también quién esta detrás de este popular sistema operativo. Ubuntu es el tercer OS mas “pinchado” de Distro-Watch. Pues bien, Xubuntu es un Ubuntu modificado para bien. Ubuntu es un buen sistema operativo -amen de lo que digan sus detractores- y XFCE es un excelente escritorio. La combinación mejora a ambos. Los hace perfectos. XFCE tiene las cuatro hojas del trébol de buena suerte: es potente, personalizable, liviano y con respaldo comunitario. ¿Qué mas necesitáis para ser felices? XFCE es -para mi- el escritorio idóneo. El perfecto equilibrio entre lo robusto y lo veloz. Fuerza y velocidad en el mismo paquete. Amigable, versátil, estable y -con algo de ingenio y creatividad- puede llegar a ser tremendamente hermoso. De manera que un XFCE montado sobre Ubuntu corre como la lana frente a la turbina de un avión. Es carrocería de aluminio, sobre motor V8. Pero es feo recién instalado. Feo, muy feo... Entonces los novatos que abren las capturas de pantallas y ven todo tan recto y minimista se espantan. Xubuntu recién instalado asusta. Solo cuando te montas en él y le aprietas las tuercas comprendes sus bondades. Solo si lo pisas a fondo, le quemas llantas y ves como despega comprendes su poder, su estabilidad, su perfección y sus demás cualidades. Solo entonces te seduce. Después, chequeas el uso del hardware con carga extrema y sonríes satisfecho. Pasa de optimo. El reconocimiento periférico es completo y absoluto, sin traumatismos ni búsquedas interminables en Internet. Entonces acabas enamorándote perdidamente de esta distro fea y aparentemente insignificante. Pero lo increíble llega cuando le modificas los temas, los colores la transparencia, los iconos, le instalas tu Conky personal, le modificas Whisker al dedo y lo reinicias todo para ver como corre... Pero sucede que no corre sino vuela. Es un jet. Todo esta listo en instantes. Al primer clic al icono el aire del ventanazo te saca el sombrero de la cabeza. Thunar va como engrasado. Como si se deslizara por un tobogán. Cuando ves que el milagro sucede, cuando compruebas que algo potente y funcional puede ser hermoso, entonces te atrapa. Te envuelve. Te somete y la relación se entre tú y tu sistema operativo se vuelve sentimental. Romántica. Si, puede que tu espíritu emprendedor y aventurero te lleve por otros lares: Debian, Mint, Manjaro, Fedora, Solus, Antergos, Elementary, Open-Suse, Zorin, CentOS, Lite, Kali... En fin quizás alguna vez le desinstales condenándole a un temporal olvido, pero volverás tarde o temprano sobre tus pasos, como se vuelve al confortable hogar, al auto seguro y engrasado o a la novia hermosa. Porque Xubuntu te deja un sabor inolvidable. Xubuntu es un linux imposible de olvidar. By: Jesuhadin Perez

"No porque tengas alas puedes volar" El pensamiento mas extravagante de los iPhonistas es: “No existe nada antes ni después de un iPhone y si no tienes uno es porque no tienes lo suficiente para comprártelo”. Por eso -según encuesta- el 70% de los que usan un iPhone se sienten superiores a los que usan androide u otro sistema y (o) terminal. Los linuxeros no se quedan atrás. Para ellos solo existe Linux, todo lo demás es malo, inseguro o costoso. Linux -como iPhone- es bueno, pero los fanáticos del Sistema se pasan. Malware en Linux… Inexistente. Una de las mas difundidas mentiras sobre Linux es que es tan seguro que no es necesario antivirus ni nada por el estilo. Algunos han llegado a afirmar que “es imposible ser infectado en GNU/Linux mientras tengas activado la opción 'Descargar e instalar actualizaciones de seguridad automáticamente'”. Esta afirmación es absolutamente falsa. Linux al igual que Windows y MacOS X tienen fallos de seguridad, los que pueden ser explotados por programas maliciosos. Todos conocen el famoso Shellshock o mas recientemente el Meltdown y Spectre. Las compañías de seguridad identificaron millones de ataques y pruebas relacionadas con el error en los días siguientes a su descubrimiento. Virus como “BadBIOS” afectan lo mismo a Windows, a iOS que a Linux u otros sistemas operativos. También “Linux.Bi.a/Virus.Win32.Bi.a”, escrito en lenguaje ensamblador y multiplataforma es un peligro para Linux. Y por ese rumbo podríamos citar a mas de una treintena de malwares que afectan e infectan este sistema operativo. Los fanáticos de Linux olvidan que tener acceso al código fuente y la documentación funciona para ambos lados y no todas las personas son buenas ni reportan bugs y exploits cuando los encuentran, y que -de hecho- hay muchos “chicos malos” muy buenos compilando códigos y son muy prolíficos en su oficio. Entren a la deep web con algo de bitcoins y encontraran demonios que se pasan por el “escroto” la seguridad del SELinux y el AppArmor. El instituto SANS especializado en seguridad informática pública ha declarado que “aquellos que siguen pensando que Linux o Mac OS X son invulnerables a las amenazas deberían cambiar de opinión rápidamente”. La fragmentación del disco no existe en Linux Si la fragmentación en Linux no existe, ¿para que pierden su tiempo los programadores creando utilidades como E4defrag? Imagina un estante lleno de libros, todos juntos. Al quitar uno, queda un vacío. Eso pasa en el disco duro cuando borramos un archivo. Esto tiene como efecto que el sistema sea un poco más lento -por el hecho que pierde tiempo buscando, incluso en esos vacíos. Desfragmentar sirve para juntar la información y aprovechar esos vacíos. Los sistemas ZFS, EXT, JFS, XFS, ReiserFS, Btrfs, etc., tienen sistemas inteligentes de asignación para los ficheros, que evitan -en la medida de lo posible- la fragmentación, pero eso no quiere decir que el problema no exista. Porque la fragmentación se produce de cualquier manera en el proceso de escritura y eliminación de archivos en todas las unidades físicas que mantienen una actividad constante. Solo que solo los usuarios con espacio de disco duro limitado pueden sentir mas el problema de la fragmentación. De hecho en maquinas con capacidad de almacenamiento limitada, puede convertirse en un serio problema dando lugar a avisos sobre “falta espacio de almacenamiento” que puede ser resuelta con un reordenamieto de los ficheros. Luego entonces: ¿existe o no la fragmentación en Linux? Más recomendables para computadores portátiles y viejas Muchos linuxeros afirman que Linux es excelente para revivir ordenadores con hardware viejo y ademas hacen durar más la batería de las laptops y que GNU/Linux (en entornos como Xfce, Lxde, KDE, etc) resulta ser la mejor opción. Esto es una verdad a medias. Las distros tradicionales hace mucho tiempo que han dejado de ser ligeras. Algunas demandan tanto espacio y recursos como Windows. El tiempo aquel donde tenias todo tu Ubuntu en un disco de 700mb ha terminado. Ahora bien, sí existen distros muy ligeras que pueden hacer correr hardware bastante pobre y obsoleto, -algo que también puedes conseguir con Windows modificados- ahora bien, estas ligeras distribuciones consiguen la disminución de la demanda de recursos a expensas de la utilización de software muy básico en prestaciones y gráficamente horrible. Por lo que obtienes un resultado bastante dudoso al final. La red esta llena de estas distros ultralivianas que son promovidas por sus creadores y desarrolladores como soluciones mágicas, sin embargo, en la práctica muy pocos son los que las usan. Primero- porque el hardware no tiene hoy en día un precio prohibitivo para la mayoría y -en segundo lugar- por el enorme esfuerzo que trae aparejado usar y mantener distros poco conocidas en hardware viejo. Problemas con la compatibilidad del hardware son típicos, con los drivers, y con los correspondientes periféricos, añadido a la ya mencionada utilización de software muy básico que dificulta la navegación eficiente, la reproducción desde los sitios web y la supuesta seguridad informática, convirtiendo, de hecho la romántica experiencia, en una quimera complicada y tremendamente agotadora. De manera que ¿quién termina en la practica usando un ordenador lento, feo y pesado con un sistema operativo de dudosa reputación para tareas muy básicas cuando puedes solucionar todo tu problema con un chromebook; hermoso, ecológico, ligero, fácil de utilizar y mantener, barato y mucho mas eficiente? Solo un nerd, un friki o un masoquista. Por cierto tengo un portatil Dell Inspiron 1150 por el que han pasado mas de 60 distros de todos los tipos. Todavía esta por verse cual le queda -medianamente- bien. Nada es como lo pintan. Se los aseguro. Las distribuciones GNU/Linux son gratuitas. Para muchos usuarios Linux es sinónimo de alternativa gratuita a los sistemas operativos de pago, como Windows y Mac OS X. Pero esto no es siempre, al menos exactamente, así. Cualquier distribución del sistema operativo GNU/Linux está conformada por un "corazón" de código, común al resto de distribuciones, y un paquete con diferentes aplicaciones y controladores que son los que le confieren sus características personales. De esta forma, a pesar de estar basadas en software libre, no todas las distribuciones son gratuitas, ya que algunas incluyen aplicaciones comerciales o soporte técnico por suscripción. En otras palabras, aunque la aplicación se pueda instalar libremente, si se produce algún problema, se quiere completar o se necesita adaptarla a las propias necesidades, se deberá pagar. Linux es igual de sencillo que Windows, e incluso mas hermoso. Esta es otra menuda idealización de Linux. Lo de la belleza, es muy cuestionable. Pero salvando excepciones, los sistemas Linuxs son bastante horribles recién instalados. Aunque es cierto que se pueden conseguir grandes efectos estéticos, a primera vista no enamoran. Con respecto a la facilidad de uso, aunque Linux ha cambiado mucho en los últimos años y varias distribuciones pueden ser realmente fáciles de usar, aún quedan distribuciones extremadamente complicadas, únicamente recomendadas para los usuarios que dispongan de tiempo y ganas de aprender con ellas. Citaremos por ejemplo a Debian, que es una de las mas conocidas y utilizadas. Debian ofrece un rendimiento muy alto pero -por defecto- no viene con un gran número de paquetes instalados, por lo que los usuarios deberán instalar estos manualmente según los necesiten. Aunque Debian no es una de las distribuciones más complicadas de usar, merece la pena estar en este grupo ya que no es para nada apropiada para usuarios sin experiencia. Por su parte Arch Linux es sin duda una de las distribuciones más complicadas de usar. Arch Linux ofrece un rendimiento excelente incluso en ordenadores bastante antiguos y con pocos recursos pero toda su administración y configuración se debe hacer desde el terminal, aunque sus usuarios suelen comenzar instalando un escritorio openbox para gestionar el sistema y tener así un entorno gráfico desde el que trabajar. Gentoo es otra distribución orientada a usuarios con experiencia dentro del ámbito de Linux. Basada en un proyecto llamado Enoch Linux, Gentoo ha ido creciendo con el tiempo, ganándose unos megas en los discos duros de sus seguidores y mejorando como distribución. Aunque la dificultad de Gentoo se ha reducido en los últimos años, aún sigue siendo bastante complicada de utilizar, por lo que no es recomendada para usuarios novatos o inexpertos dentro de Linux. También podríamos incluir en la lista de distros complicadas otros ejemplos como Slackware y FreeBSD, para nada fáciles de usar. La principal causa de la complejidad en Linux es el montaje ocasionalmente profesional y el ajuste singular del propio sistema. Su estructuración funcional, personalización y puesta a punto según nuestras necesidades de software y periféricos. La instalación de paquetes y sus dependencias pueden llegar a darnos mas de un dolor de cabeza. Los reajustes a través del terminal son el anticristo para el usuario promedio debido en parte a la diversidad de comandos y a la rigidez del sistema en sus estructuras de seguridad. Sobre este anticristo es mejor ni hablar... El terminal parece querer acabar hasta con las paciencias mas inquebrantables. Linux ha evolucionado mucho, y en la mayoría de ocasiones todo se realiza mediante ventanas y clics de ratón. Pero el terminal sigue ahí, esperando a que lo uses y se ría de ti con mensajes como “comando incorrecto”, “archivo bloqueado”, “no se encuentra la orden”, “no sé de qué me hablas”, o “instala más paquetes que aún tienes sitio en el disco...” La mayoría del usuario promedio que usa un Sistema Operativo, no desea romperse la cabeza con el. Es como un auto: a un auto no necesitas saber montarle cada pieza para ir a tu trabajo o a la playa. Si sabes compilar, programar y leer el código fuente de Linux eres brillante, pero no todo el mundo quiere eso, ni tiene tiempo para ello. Con encender el ordenador, hacer un par de clics y tener a disposición los tres o cuatro recurrentes programas, basta para ser feliz. Linux posee todo el software necesario. Actualmente Linux posee la mayoría del software necesario gratuitamente, eso es cierto pero, ¿y la calidad? Hay cientos de aplicaciones para Linux, pero es que la mayoría sólo necesita “una” que funcione bien, no “tres mil” que realicen su tarea a medias o que nos parta la cabeza instalándola y configurándola. Hay gente afortunada que instala Ubuntu en su portátil a la primera, y le funciona la webcam, el Bluetooth, la impresora y el Wi-Fi... ¿Mi opinión? “pura leyenda urbana” Con Linux es imposible que “todo funcione a la perfección”, ya sea porque no reconoce un periférico o te dice que es incompatible o porque sencillamente se nos ha quedado viejo para los futuristas efectos visuales de la última distro de turno. Pero los fanáticos de Linux te dirán que no es cierto; típico: se toman todo en serio, hasta las mentiras. La comunidad linuxera si es numerosa y ha confeccionado toda clase de manuales y tutoriales. Incluso hay distribuciones con soporte técnico. Pero a la hora de la verdad, nunca hay nadie cuando se le necesita, y si se dignan a responderte te “ningunean” y tras dejarte en ridículo por tu falta de conocimientos sobre Linux, te envían a leer un manual del tamaño de un ladrillo que parece escrito en chino. Linux es absolutamente hostil con el usuario promedio, no es en absoluto un sistema operativo dócil, es un SO profesional y por ello es rechazado mayoritariamente por los usuarios domésticos (el 2.32% del mercado en el último estudio publicado por NetMarketShare), hay que dejar de engañarlos afirmando que es un SO doméstico porque no lo es, por ello hay que dejar de compararlo con Windows o Mac que sí lo son. Fanáticos de Linux... si quieren entrar en el ámbito doméstico tienen que entender, al igual que lo entendieron Windows y Mac, que es el Sistema Operativo el que tiene que adaptarse al usuario, no el usuario al Sistema Operativo. Y lo peor, realmente lo peor y el verdadero enemigo de Linux, son en gran parte sus propios fanáticos y defensores por su comportamiento elitista, despectivo y enormemente maleducado. Estos “caballeros templarios de la orden de GNU/Linux” son el medio más eficaz para alejar a cualquiera que tenga interés en Linux. Como ejemplo es más que suficiente en este post los insultos que me lloverán en los comentarios. Leedlos por ustedes mismos. Conoced el lenguaje agrio de los linuxeros. Se los dice alguien que usa este OS cotidianamente y que a sufrido los embates del Sistema y de la acre Comunidad linuxera durante mucho tiempo. Así es Linux y así es su comunidad. Y no le amo por eso, sino a pesar de eso. By: Jesuhadin Perez