irving237
Usuario (México)
La sustentabilidad comenzó por ser una forma primitiva de vida, se convirtió en necesidad y ha terminado en una moda, en la cual los visionarios han logrado poner al mercado los conceptos más antiguos como la última novedad estampada con algún eslogan de Greenpeace para aquellos que deseen ser amigables al planeta; pero ese no será el tema de hoy. El bambú tampoco es ninguna novedad; también llamado ‘guadua’ en Latinoamérica, es una planta nativa de todos los continentes con excepción de Europa y Antártica. Este pasto de tallo hueco, entre sus miles de usos ha sido utilizado desde tiempos inmemorables en la arquitectura vernácula de diferentes regiones como: Brasil, China, India, Tailandia, Vietnam, entre otros. Pues a partir del Siglo XVIII, con la Revolución Industrial, el uso del acero en la construcción generó un desarrollo vertiginoso del mismo y dejó de lado toda arquitectura vernácula; junto con la torre Eiffel, el acero se convirtió en símbolo de innovación, tecnología y estatus, mientras que el bambú, el adobe y la palma se estereotiparon como material para casas pobres. Para el siglo XXI el bambú comienza a vislumbrarse como "el material de construcción a escoger" y la panacea universal por sus excelentes características físicas, mecánicas y estéticas; y aunque esto no tiene nada de novedoso, es completamente cierto. Con él se construye una casa entera: tejas, paredes, cañerías y puertas. Con él se fabrican muebles, telas y papel. También se come y es sabroso. Y se vende bien. Produce la mejor madera al menor costo ambiental. La cosecha del bambú es un procedimiento beneficioso a cada paso, ya que la siembra en un área nativa (sin deforestar para su siembra) cuadruplica el consumo Co2 que tendría un cultivo común de madera; listo para cosechar en un periodo de 5 años. Mucho más liviano que el acero y 5 veces más resistente, el bambú es fácil de acarrear fuera de los lugares de cosecha sin dañar el medio ambiente con camiones y transportes que contaminan y crean grandes gastos de energía: bastará con dos o tres personas para acarrearlo, sin mencionar que el costo de la construcción se reduce muchísimo. De manera comparativa - una varilla de hierro de 1 cm2 de sección - menos de ½" - resiste a la tracción 40 KiloNewtons. Una guadua con una sección de 12 cm2 resiste 216 KN. Con él puede construirse todo: la estructura, cimientos, puertas, pisos, escaleras, ventanas, muebles hasta las tuberías y, al final, si se necesita demoler la casa, los deshechos que se crearán serán orgánicos, completamente biodegradables y sin ninguna clase de perjuicio al ambiente. Desde luego que tiene desventajas, pero son mínimas en contraposición con sus virtudes: 1. El agua, la humedad y la intemperie, que le causan pudrición. 2. El fuego, que la consume. 3. Los hongos e insectos, que atacan su estructura y la destruyen. 4. Los rayos ultravioleta de la luz solar que la decoloran y la hacen más vulnerable a los anteriores agentes. Todo esto puede evitarse o contrarrestarse con tratamientos específicos para el bambú. . -No podría inventarse un mejor material de construcción-, dice Darrel DeBoer, arquitecto de San Francisco, especializado en materiales sustentables. .- Cualquier cosa construida en acero, yo la puedo hacer en bambú más rápido e igualmente barato-, asegura Pero Vélez. No pretendo presentarles el bambú como lo último en tecnología e innovación porque sería una falacia, sino demostrarles que la arquitectura vernácula, que se dejó de lado en un principio en combinación con algunos nuevos conceptos, es la opción más prometedora en un mundo que pretende volverse un poco más amigable al ambiente.
High Rocks. Situado entre las ciudades de Oregon y Gladstone, en Estados Unidos, se trata de un estanque ampliamente visitado por los nadadores que gustan disfrutar de la naturaleza y la diversión. ¡Pero cuidado! Muchas personas han sufrido accidentes y al menos 12 turistas han muerto en el lugar. El motivo son los pilares de basalto natural que alberga, los cambiantes niveles del agua y las corrientes. Isla de Palau. Es una laguna de 15 mil años de antigüedad ubicada en el Pacífico Sur, cerca de Filipinas. En este paradisíaco lugar los turistas tienen la oportunidad de nadar en las tranquilas y azules aguas mientras conviven con medusas. Estos animales están considerados entre los más peligrosos del mundo acuático; sin embargo, se asegura que aquí no hay ningún peligro. El argumento es que la transición generacional les ha modificado los mecanismos de defensa. Río Bravo. Durante las vacaciones de verano, muchas personas van a nadar a sus aguas, ubicadas en la frontera natural de México y Estados Unidos. Responsables de la Cruz Roja, Bomberos y Protección Civil consideran que este lugar es peligroso debido a las cavernas que existen dentro de su cauce y a los remolinos que se forman. Playa Bolinas. Al norte de California se encuentra esta costa, muy visitada por los surfers. Pese a ser un lugar turístico, es bastante peligroso, pues en sus aguas habitan feroces tiburones toro, tiburones tigre y el tiburón oceánico. Aunque el Organismo Internacional de Ataques de Tiburones indica que las probabilidades de ser asesinado por uno de estos animales es baja, se recomienda que las personas no naden al amanecer ni al anochecer, no usen joyas brillantes, siempre vayan acompañados y no entren al agua con heridas abiertas ni sangrantes. Lago Ziro. Ubicado a 4.5 kilómetros al oeste de Filippiada, en Grecia, es uno de los lugares más bellos y menos conocidos del mundo. Este lago de agua dulce alcanza los 70 metros de profundidad. Sus bajos niveles de flotabilidad son un peligro que debe tomarse en cuenta por quienes deseen nadar en sus aguas. La piscina del diablo. Es considerada el lugar para nadar más peligroso del mundo entero. Está situado en el borde de las cataratas Victoria, en el río Zambeze, entre los países africanos de Zambia y Zimbawe. Los aventureros que decidan experimentar un chapuzón en esta alberca natural deben hacerlo entre septiembre y octubre. Entonces el caudal de agua es bajo y no se corren tantos riesgos. La altura de las cataratas es de 100 metros, lo que hace que la experiencia de nadar en ellas brinde al turista mucha adrenalina. En el borde de las cataratas hay unas rocas que delimitan la "piscina", algo que aporta cierta
Aca les traigo un pequeño postre facil de hacer, me sirvio para conquistar a mi novia, jejeje, Si ya has preparado el clásico postre de limón con galletas marias, este postre tambien te va a gustar, porque prácticamente es el mismo procedimiento. Para prepararlo necesitas los siguientes ingredientes: 1 ó 2 paquetes de galletas Oreo de chocolate 1 lata de leche evaporada 1 lata de leche condensada Chocolate en polvo, o chocolate líquido de los que usas para dar sabor a la leche. la licuadora y un recipiente de plástico o metal, preferentemente cuadrado o rectangular, donde colocarás el postre. Preparación: Separa las galletas por la mitad y colócalas en el recipiente, cubriendo todo el fondo con las galletas. En la licuadora, pon la leche evaporada y la condensada y después el chocolate en polvo o líquido. Licua todo por unos segundos hasta que se vea espeso y color oscuro. Una vez licuado, cubre la capa de galletas con un poco de esta mezcla. Debe quedar bien cubierto. Pon otra capa de galletas y nuevamente cubrelas con la mezcla, y asi sucesivamente hasta que termines con la galletas y la mezcla. Debes refrigerar el postre apróximadamente por un hora.Ya que si quieres acelerar un poco, puedes congelarlo un rato, o hacerlo una noche antes de cuando te lo quieras comer. Te sugiero decorarlo con unas galletas cortadas por la mitad en la parte de arriba, o talvez fresas, para que se vea mas antojable... Puedes poner las capas de galletas con las galletas enteras, es decir, sin separar a la mitad, de esta manera te quedará un pastel más grueso, y tienes que dejarlo mas tiempo en el refrigerador.