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Usuario (Venezuela)
Para preparar esta deliciosa receta de mejillones al vino blanco solo necesitas pocos ingredientes para tener un plato muy nutritivo, ligero y lleno de sabor. El mejillón es un alimento rico en nutrientes, en vitaminas y en minerales, además aporta muchas proteínas y tiene bajo contenido calórico lo que lo convierte en un compañero altamente recomendado a la hora de hacer una buena dieta para cuidar nuestro organismo. El 95% del mejillón que se consume en toda España es producido en Galicia y se distingue por tener alta calidad y un sabor magnífico, lo que lo califica como inmejorable en su condición. INGREDIENTES: 1 kg. de mejillones frescos (siempre utiliza los mejillones que hayas comprado el mismo día) 1 cucharada de aceite de oliva 300 ml. de vino blanco ½ cebolla mediana 4 cucharadas de ajoporro (puerro) ½ pimentón (pimiento) rojo mediano 2 dientes de ajo 1 zanahoria pequeña el jugo o zumo de ½ limón la ralladura de ½ limón 1 manojo de perejil fresco cebollino o cebollín fresco para decorar sal y pimienta a tu gusto chili en escamas o pimienta cayena a tu gusto Mejillones al vino blanco - Elaboración VAMOS A LIMPIAR LOS MEJILLONES: Antes de comenzar con la preparación tenemos que lavar y limpiar bien los mejillones. Antes que nada, debemos retirar y botar todos los mejillones que estén rotos y tengan la concha estropeada o partida. A los mejillones que estén abiertos dale unos golpecitos con un cuchillo, si todavía están vivos, deberían volver a cerrarse y si están muertos, permanecerán abiertos. Desecha los que no se cerraron. Es muy importante que utilices únicamente los mejillones que estén completamente cerrados para evitar cualquier intoxicación. Coloca los mejillones en un bol grande, los cubres con agua bien fría y añades un poco de chili en escamas o cualquier picante que tengas y los dejas remojando unos 45 a 60 minutos. Esto ayudará a que el mejillón se lave por dentro y saque el mismo la arena y las impurezas que tiene en su interior. Sácalos del agua uno a uno, examinas nuevamente que estén completamente cerrados y frotas con un cepillo de cerdas duras toda la arena y la suciedad que tienen en las valvas (parte de afuera del mejillón). Con la ayuda de un cuchillo, retira todas las barbas, es decir, los pelos que tienen alrededor de la concha. Tira las barbas hacia arriba, es decir, hacia la unión de las valvas. De ésta manera es mucho más fácil de retirarlas. Una vez desbarbados, los colocas nuevamente dentro de agua limpia y bien fría. PREPARACIÓN: En una olla grande con tapa dora en aceite de oliva la cebolla, el ajoporro (puerro), el ajo, la zanahoria y el pimentón (pimiento) rojo cortados en brunoise hasta que estén traslúcidos. Agrega el vino blanco y esperas a que el alcohol se evapore. Inmediatamente después, añades los mejillones revuelves bien, añades el jugo de limón y tapas la olla. Deja cocinar a fuego medio por aprox. 10 minutos o hasta que veas que todos los mejillones se han abierto. Debes tener presente que el mejillón tiene en su interior agua salada, por lo que no necesitarás añadir mucha sal. Es preferible que pruebes el caldo una vez que los mejillones estén todos abiertos y luego condimentes a tu gusto. Cuando ya estén todas las conchas abiertas, deja que sigan cocinando unos 3 minutos más hasta que los mejillones estén cocinados y tiernos. Los mejillones que permanezcan cerrados, debes retirarlos, botarlos y no consumirlos. Aparta la olla de la hornilla, condimentas con pimienta negra recién molida, chili en escamas a tu gusto, rallas la piel de ½ limón, decoras con perejil y cebollino fresco cortadito. Sirve en plato hondo y bañas los mejillones con el caldo y los vegetales. Acompaña con un buen pedazo de pan blanco recién horneado.
Hoy fuimos de compras y nos pasamos, como de costumbre, por la pescadería a ver que pescadito tenían bien fresco. Las doradas estaban preciosas y decidimos hacerlas en papillote. INGREDIENTES: 2 doradas de aprox. 300 gr. cada una (pide en la pescadería que te las entreguen limpias y sin escamas) 2 rodajas de limón (1 para cada pescado) cilantro fresco tomillo limón fresco ajoporro (puerro) en rodajas a tu gusto 2 tomates en rodajas aceite de oliva sal y pimienta negra a tu gusto 2 pedazos de papel de aluminio para envolver los pescados PREPARACIÓN: Precalienta el horno a 180ºC / 350ºF (arriba y abajo). Lava y corta los vegetales. Lava los pescados. Sazona los pescados por dentro y por fuera con sal y pimienta negra a tu gusto. Coloca en el medio de cada pedazo de papel aluminio una cama de vegetales y sitúa encima los pescados. Rellénalos con tomates en rodajas, las hierbas aromáticas y rocía con un poco de aceite de oliva. Cierra muy bien los paquetes. Esto es importante para que todos los jugos y vapores que genera el pescado queden dentro. Hornea por 15 a 20 minutos. Para saber si el pescado ya está en su punto, hala la aleta de la espalda y si ésta se desprende con facilidad, significa que ya puedes sacar los cuchillos y tenedores y poner la mesa para deleitarte de una comida muy saludable y ligera. Lo puedes servir completo o lo puedes filetear, todo al gusto del comensal.
Esta receta de pulpo al grill sobre crema de garbanzos con salsa romesco y salsa verde es perfecta para cuando tienes muchos comensales y deseas participar de tu reunión sin estar mucho tiempo en la cocina. Todos los componentes del menú los puedes tener listos un día antes y a la hora de servir solo tienes cocinar las papas al vapor o al horno y luego rápidamente marcar el pulpo en el grill. ¡Listo, harás todo en un santiamén y degustarás un plato sensacional! INGREDIENTES PARA EL PULPO: 1 pulpo de aprox. 2,5 kilos suficiente aceite de oliva Virgen Extra para pincelar los tentáculos 1 diente de ajo en láminas para aromatizar el aceite de oliva pimentón ahumado molido a tu gusto sal gruesa a tu gusto pimienta negra recién molida a tu gusto PREPARACIÓN DEL PULPO: En olla de presión u olla rápida: Lava el pulpo. Mete el pulpo dentro de la olla de presión y cierras la olla. Cocina 10 minutos por cada kilo a partir de que suba la válvula de la olla de presión, eso significa que para un pulpo de 2,5 kilos necesitas 25 minutos. En una olla convencional: Lava el pulpo. Agrega suficiente agua en una olla para que cubra el pulpo y llévala a ebullición. Cuando el agua ya esté hirviendo introduce el pulpo y le das siete “sustos”. Eso significa que lo introduces en el agua y lo vuelves a sacar siete veces seguidas. Verás como le pulpo se pone duro y los tentáculos se enrollan. Cocina tapado durante 40 minutos a fuego medio o hasta que al insertar un cuchillo en la parte más gruesa del animal, éste entre con suavidad. Cuida que el pulpo esté siempre bien cubierto por el agua. Usualmente se necesitan unos 30 a 35 minutos para un pulpo de entre 1,8 a 2 kilos. Luego que tengas el pulpo cocinado, lo sacas del agua, lo guardas en un envase con tapa y dejas que se enfríe completamente para llevarlo a la nevera hasta el momento que lo vayas a servir. La preparación de las salsas la puedes hacer también con un 1 o 2 días de antelación: la crema de garbanzos o Hummus (receta con video), la salsa romesco y la salsa verde siguiendo las recetas que te damos en estos enlaces. Si deseas acompañar el pulpo con papas al vapor o al horno, cocínalas unos 30 minutos antes de servir. COMO MARCAR EL PULPO ANTES DE SERVIRLO: Corta los tentáculos del pulpo de manera que te queden las 8 patas y la cabeza separadas. Corta el diente de ajo en láminas finas y lo doras en una sartencita con suficiente aceite de oliva para pincelar los tentáculos del pulpo. Cuando tengas el aceite aromatizado, pincela los tentáculos y la cabeza del pulpo. Calienta una sartén grill y cuando esté caliente, dora y marca el pulpo por todos lados. Sirve, colocando las salsas en un plato llano y encima los tentáculos. Rocía con pimentón ahumado molido, esparce sal gruesa y pimienta negra recién molida. ¡Listo para llevar a la mesa !!!
Cada vez son más las personas que consumen semillas negras para adelgazar esto por su gran capacidad digestiva, ayudando a mejorar el tránsito intestinal y a regular el metabolismo. Pero esta no es la única propiedad de las semillas negras, las cuales también son conocidas como nigella sativa, abésoda o ajenuz, ya que detrás de su apariencia pequeña y oscura, se esconden multiples propiedades curativas, combatiendo el envejecimiento, ayudando a eliminar el ácido úrico, combatiendo el dolor y siendo un eficaz analgésico y anti inflamatorio. Las propiedades de las semillas negras también ayudan a tratar la diabetes tipo 2, epilepsia, la presión arterial alta, el asma y el cáncer de colón por mencionar solo algunos beneficios. Semillas negras para adelgazar beneficios y uso Al utilizar semillas negras para adelgazar, no solo se perderá eficazmente peso, sino que también se obtendrá un efecto positivo en la salud, ya que sus propiedades curativas ayudan a tratar diversas dolencias. Para esto estas semillas deben ser de alta calidad, ayudando a reducir el colesterol y los triglicéridos en al sangre, sin dejar de mencionar que al ser un gran antioxidante, también es un gran aliado de belleza. La forma en que se puede encontrar este producto natural es a través de pequeñas semillas, polvo de semillas negras o en aceite. Esto hace que se puedan aprovechar sus propiedades para adelgazar de muchas formas, es decir; agregando semillas negras a las ensaladas para que sea parte de los platos principales, aunque también se pueden agregar al yogur o leche para el desayuno, lo ideal es que acompañen las principales comidas del día para que sus propiedades digestivas ayuden a perder peso, pero solo se deben espolvorear ya que su sabor puede llegar a ser algo picante. Además al utilizar semillas negras para adelgazar, también se puede combatir el estreñimiento crónico, por lo que es ideal para quienes tienen problemas digestivos y además tienen kilos de más. Pero si se utiliza su composición de aceite, lo recomendable es que se beba una cucharada cada mañana antes del desayuno, pudiendo ser mezclado con miel para suavizar su sabor. Siendo muy importante que el aceite de semillas negras sea de alta calidad y extra virgen en lo posible, ya que no se puede beber cualquier aceite que sea vendido sin la certificación orgánica necesaria. Semillas negras y sus propiedades para la salud No solo se pueden consumir semillas negras para adelgazar, ya que además se pueden utilizar para tratar diversas enfermedades como la gota, ya que sus propiedades ayudan a eliminar el ácido úrico, protegiendo de paso los riñones; además, es muy útil para tratar la diabetes tipo 2, ya que un modulador hormonal que actúa con eficacia para disminuir la glucosa de la sangre. Las enfermedades respiratorias también pueden ser tratadas gracias a las semillas negras, ya que es un anti bacterial, anti inflamatorio y un anti viral muy eficaz; pudiendo tratar la bronquitis, faringitis, asma, alergias respiratorias y laringitis. Los efectos de la gripe y el catarro también se pueden tratar, al igual que se pueden aliviar enfermedades cardiovasculares, previniendo ataques cardíacos y disminuyendo la presión arterial. También refuerza el sistema inmunitario, previniendo de paso muchas enfermedades. Para aprovechar el efecto diurético de las semillas negras se puede preparar una infusión, para esto se agregan dos gramos de estas semillas a dos litros de agua, las semillas deben estar troceadas y el agua hervida; se deja reposar durante 10 minutos y luego se filtra el agua, pudiendo beber este líquido dos veces al día para eliminar la retención de líquidos del cuerpo y de paso adelgazar. El preparar un té de semillas negras es muy efectivo para tratar la diarrea y cólicos, para esto se añaden dos cucharaditas de estas semillas previamente trituradas a un cuarto de litro de agua hirviendo; dejando reposar durante 15 minutos, para beber dos veces al día. Consumir aceite de semillas negras para adelgazar es muy eficaz, reduciendo tallas en poco tiempo; pero también se puede aprovechar esta composición para tratar el dolor de espalda, artritis, reumatismo y contusión. Para esto se debe calentar ligeramente este aceite y se masajea la zona afecta, ya que sus propiedades anti inflamatorias y analgésicas ayudan a reducir el dolor. Aunque otra forma de combatir estas dolencias es beber una cucharadita de aceite de ajenuz o semillas negras con una cucharadita de aceite de oliva tres veces al día. Por otro lado para tratar la úlcera, se debe tomar una preparación con una cucharadita de aceite de ajenuz, un poco de miel pura de abeja y una cucharada de cáscara de granada molida, tomando diariamente esta preparación en ayunas.