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Usuario (Argentina)

La muerte de Néstor Kirchner dejó una marca profunda en la historia de la democracia argentina. La noticia tuvo un impacto fuerte porque es fuerte la huella que dejó. El rasgo más potente de su legado quizás sea el de vencer la cultura de la resignación, difundir la idea de que se puede, de que vale la pena, de que es viable cambiar las cosas y correr las fronteras de lo posible. También el hecho de recuperar el valor de la militancia, del compromiso, de volver a creer en proyectos colectivos. En resumen, la vuelta de la política y el debate al centro de la escena pública. Hay un antes y un después del 25 de mayo de 2003. Desde entonces, cambiaron las recetas inamovibles y se reintrodujo la idea del compromiso sin límites en lo que uno cree. Y todo eso se expresó en cosas concretas: en la política de Derechos Humanos, en reivindicar el valor de lo público y el rol del Estado. Logros que, a su vez, se encarnaron en políticas puntuales —ley de medios audiovisuales, ley de asignación universal, recuperación del empleo, la integración regional, etcétera— que tuvieron un gran impacto en la vida cotidiana de la gente. Para las familias a las que no les alcanzaba para su comida diaria, la ley de asignación universal marcó un antes y un después. Recuperar el sistema jubilatorio dio una perspectiva distinta a millones de personas que no imaginaban su futuro. La creación de empleo en los barrios tuvo un anclaje territorial profundo, aún cuando queda bastante por hacer para terminar con el trabajo en negro. Con la muerte de Néstor se dio visibilidad a este proceso que se venía gestando, con militancia y nuevas voces en escena, y la sociedad tuvo que adelantar el balance sobre su figura y su rol como presidente. Y si ya el Gobierno venía creciendo desde antes, el balance anticipado reforzó esa evaluación positiva y los aciertos se revalorizaron. Al calor de la actualidad de la región, estamos ante un proceso interesante que tuvo a Néstor como un protagonista importante. Un momento histórico que tiene a la Argentina en un lugar interesantísimo que, tan sólo 10 años atrás, era difícil de imaginar. Esto produce una reacción de todos los sectores más conservadores, que quieren sostener los privilegios de una Argentina para pocos. Es la reacción de una oposición articulada en la derecha y que ya demostró su incapacidad para generar propuestas. En el Congreso, esa derecha mostró su perfil; clausuró debates a los cachetazos y quiso convertir el Parlamento en el bufet de abogados de los intereses concentrados, ante cada proyecto de ley que interpelaba al poder. El desafío frente a este momento interesantísimo iniciado en 2003 es ver cómo se defiende el rumbo, por lo hecho y por lo que falta. Debemos profundizar la política de inclusión, la distribución del ingreso y una matriz productiva más justa. Ése es el camino, y para ello es necesario generar fuerzas políticas y sociales capaces de continuar y acentuar este rumbo. Asimismo, es necesario poner las construcciones provinciales y municipales en sintonía con el rumbo transformador del país. Este presente genera las mejores condiciones para lograr ese objetivo. Es necesario que este período sea fundante de una nueva etapa del movimiento popular que nazca para quedarse.Desde Nuevo Encuentro, nos sentimos parte de la tradición, de las ideas y del relato histórico que gobierna la Argentina. Y, al mismo tiempo, vemos que una cosa es lo que pasa a nivel nacional y otra es lo que pasa en Salta, Formosa o la Provincia de Buenos Aires. Sabemos, por ejemplo, que Kirchner militó con fuerza por la ley de matrimonio igualitario que nosotros impulsábamos, mientras el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, operó en su contra. El Gobierno nacional sostiene con hechos la bandera de no reprimir y, al mismo tiempo, en Formosa, Gildo Insfrán se jacta de terminar las protestas de los tobas con muertos en las rutas. La trayectoria de Nilda Garré, su defensa de la seguridad democrática y el control civil de las fuerzas van a contramano de lo que hace Daniel Scioli en la provincia, con su discurso de autogobierno policial y demagogia punitiva. Por eso, desde Nuevo Encuentro estamos comprometidos con la candidatura de Cristina Fernández a presidente, porque consideramos que no sólo es quien mejor expresa y sintetiza este proceso, sino que es la única que lo garantiza. De cara a los comicios de 2011, habrá distintas estrategias que se opondrán, por derecha, al Gobierno: algunas con propuestas más vinculadas a la derecha republicana, como la Coalición Cívica o —a pesar de su historia— la UCR; y otras que buscarán interpelar cierta tradición popular conservadora, como el Peronismo Federal. Y habrá candidatos que, independientemente de que se identifiquen como progresistas, serán —quieran o no— parte de la estrategia de la derecha. En síntesis, vivimos un presente que reivindicamos, un presente de cambio para las grandes mayorías populares, y deseamos que se profundice. A tres meses de la muerte de Néstor Kirchner, militar en la defensa de este rumbo y en la construcción de una alternativa política popular y transformadora es el mejor aporte que desde Nuevo Encuentro hacemos a nuestro país y a este presente.

EL CHE link: http://www.youtube.com/watch?v=ZK926hGidhc Revolucionario iberoamericano (Rosario, Argentina, 1928 - Higueras, Bolivia, 1967). Ernesto Che Guevara nació en una familia acomodada de Argentina, en donde estudió Medicina. Su militancia izquierdista le llevó a participar en la oposición contra Perón; desde 1953 viajó por Perú, Ecuador, Venezuela y Guatemala, descubriendo la miseria dominante entre las masas de Iberoamérica y la omnipresencia del imperialismo norteamericano en la región, y participando en múltiples movimientos contestatarios, experiencias que le inclinaron definitivamente a la ideología marxista. En 1955 Ernesto Che Guevara conoció en México a Fidel Castro y a su hermano Raúl, que preparaban una expedición revolucionaria a Cuba. Guevara trabó amistad con los Castro, se unió al grupo como médico y desembarcó con ellos en Cuba en 1956. Instalada la guerrilla en Sierra Maestra, Guevara se convirtió en lugarteniente de Castro y mandó una de las dos columnas que salieron de las montañas orientales hacia el Oeste para conquistar la isla. Participó en la decisiva batalla por la toma de Santa Clara (1958) y finalmente entró en La Habana en 1959, poniendo fin a la dictadura de Batista. El nuevo régimen revolucionario concedió a Guevara la nacionalidad cubana y le nombró jefe de la Milicia y director del Instituto de Reforma Agraria (1959), luego presidente del Banco Nacional y ministro de Economía (1960) y, finalmente, ministro de Industria (1961). Buscando un camino para la independencia real de Cuba, se esforzó por la industrialización del país, ligándolo a la ayuda de la Unión Soviética, una vez fracasado el intento de invasión de la isla por Estados Unidos y clarificado el carácter socialista de la revolución cubana (1961). En aquellos años, Guevara representó a Cuba en varios foros internacionales, en los que denunció frontalmente el imperialismo norteamericano. Su inquietud de revolucionario profesional, sin embargo, le hizo abandonar Cuba en secreto en 1965 y marchar al Congo, donde luchó en apoyo del movimiento revolucionario en marcha, convencido de que sólo la acción insurreccional armada era eficaz contra el imperialismo. Relevado ya de sus cargos en el Estado cubano, el Che Guevara volvió a Iberoamérica en 1966 para lanzar una revolución que esperaba fuera de ámbito continental: valorando la posición estratégica de Bolivia, eligió aquel país como centro de operaciones para instalar una guerrilla que pudiera irradiar su influencia hacia Argentina, Chile, Perú, Brasil y Paraguay. Al frente de un pequeño grupo intentó poner en práctica su teoría, según la cual no era necesario esperar a que las condiciones sociales produjeran una insurrección popular, sino que podía ser la propia acción armada la que creara las condiciones para que se desencadenara un movimiento revolucionario (Guerra de guerrillas, 1960; Recuerdos de la guerra revolucionaria, 1963). Sin embargo, su acción no prendió en las masas bolivianas; por el contrario, aislado en una región selvática en donde padeció la agudización de su dolencia asmática, fue delatado por campesinos locales y cayó en una emboscada del ejército boliviano en la región de Valle Grande, donde fue herido y apresado. Dado que el Che se había convertido en un símbolo para los jóvenes de todo el mundo, los militares bolivianos, aconsejados por la CIA, quisieron destruir el mito revolucionario, asesinándole para después exponer su cadáver, fotografiarse con él y enterrarlo en secreto. Se salvó, sin embargo, su Diario de campaña, publicado en 1967. En 1997 los restos del Che Guevara fueron localizados, exhumados y trasladados a Cuba, donde fueron enterrados con todos los honores por el régimen de Fidel Castro. link: http://www.youtube.com/watch?v=WNtX101AN5U Fuente http://actanonverba1810.blogspot.com/

Nos hará falta Néstor. Nos hará falta el líder, el batallador carismático, el que resucito la patria y le dio vida, una y mil veces, a la esperanza que me arremete. Néstor, mi presidente eterno, ese que andaba cuando todos se detenían, ese que no olvido, ni un solo momento, en momentos de amnesia obligatoria, ese que forjo mi costado y me dio un espejismo que seguir. Néstor, ese estoico que supo poner a la patria de pie. Es curioso como la vida, apresuradamente, nos desposee a tramos de las mezquinas certidumbres cotidianas y nos arroja impiadosa al infinito de la perplejidad. Kirchner era joven, porque la juventud no depende del número de documento, la edad depende de las ideas, porque nunca se nace joven, la juventud se adquiere, se forja, con ideas. Nos hará falta Néstor, el insigne, ese que nos tomo la mano y, trémulo de pavor, arrastro el mundo y, a él, con nosotros. Adiós amigo del alma. Gonzalo Pereyra Saez 27 de octubre de 2010 FUENTE http://actanonverba1810.blogspot.com/

En la historia de nuestro pueblo latinoamericano, se reiteran los casos de importantes figuras políticas unidas por una fuerte relación sentimental y al mismo tiempo, por un mismo ideal de redención social o nacional. Pero, como la Historia no sólo la escriben los que ganan sino especialmente “los hombres que ganan” y no las mujeres, resulta que muchas admirables luchadores han quedado en el olvido o son apenas reconocidas sin otorgársele la debida importancia. Una de estas mujeres fue Manuela Sáenz, quien luchó junto a Simón Bolívar. Como se sabe, Bolívar fue traicionado por su vicepresidente, Francisco de Paula Santander -indignidad que suele ocurrir en nuestra América Morena- y precisamente a Santander se lo acusó por el golpe comando del 25 de septiembre de 1828 en el cual intentaron asesinar a Bolívar, ocasión en la cual Manuela impidió el crimen, enfrentando a los conjurados y dando así tiempo a la fuga del Libertador. Manuela salvó así a su hombre y al mismo tiempo a su líder político, a quien acompañó en una lucha que le había valido, años atrás, una condecoración del General San Martín. Otro caso semejante es el de Elisa Lynch, en la cual encontró su gran compañera el mariscal Francisco Solano López, en su trágica epopeya de la Triple Alianza. Aunque escocesa de nacimiento, Elisa unió su destino al de la Patria Grande Latinoamericana martirizada por aquel infame genocidio y cuando quince años después de la tragedia -luego de sufrir toda clase de humillaciones por parte de las damas aristocráticas- arribó al puerto de Buenos Aires, la abucheó un grupo de mitristas hasta que le abrió paso a bastonazos el poeta Carlos Guido Spano para rescatarla y protegerla. En estas historias se puede ir más lejos, como cuando las guerrillas altoperuanas impidieron una y otra vez el avance de las fuerzas realistas. Allí combatió también una pareja, consolidando su amor en la lucha por la libertad: Juana Azurduy y Manuel Ascencio Padilla. Una y otra vez enfrentaron a la reacción, pero en 1816, en la acción de Villar, Padilla fue muerto y degollado, siendo clavada su cabeza en lo alto de una pica en el pueblo de la Laguna. La Juana no pudo soportar semejante ignominia y tiempo después, al frente de sus amazonas, ocupó la Laguna y recuperó la cabeza de su esposo. Luego, acompañó la lucha de las guerrillas de Güemes en el Norte, ya con el título de Teniente Coronel que le otorgó el General Belgrano. También se puede ir más cerca y recordar la entrega total de Evita junto a Juan Domingo Perón, donde la pasión por el compañero de lucha, se consolidaba en el común proyecto político de emancipación social. Y por supuesto, se reitera en el matrimonio Kirchner, en estos días: más allá de la maledicencia de los diversos opositores, algunos para quienes no gobernaba él entre 2003 y 2007 sino que era ella la que dirigía; otros, para los cuales no era ella la verdadera presidenta entre 2007 y 2010 sino él quien gobernaba desde las sombras, míseras chicanas de quienes personificaban en el matrimonio su rechazo al avance popular, cuando resultaba evidente la complementariedad de ambos en la acción política. También en este caso, las circunstancias produjeron la muerte de uno de ellos y la soledad del otro, soledad que sólo puede superarse con la presencia popular en las calles. Néstor, a pesar del alerta de los médicos, no puso límite alguno a su militancia llevado hacia la muerte por su consecuencia porque, como él decía, no había llegado a la presidencia para abandonar sus convicciones sino para empujar en el camino de los cambios necesarios. Esta vez no fue, como en el 52, que el hombre quedó solo prosiguiendo la lucha sino que, en cambio, Cristina vive su lucha por superar su dolor mientras redobla esfuerzos para continuar el camino que había comenzado con Néstor en las luchas estudiantiles del pasado. En sus palabras de estos días, Cristina ratificó la clave de esa identidad en la lucha: “El nos diría seguramente: seguir adelante, para eso vinimos, a cambiar la Argentina”. En todos estos casos, se ensamblan los afectos personales profundos con la identidad en el proyecto político de liberación. Quizás todavía haya muchos que no lo entiendan porque se lo impide su cerrado sentido de clase que abomina de todo progreso popular y de los líderes que lo representan, y que, además, en su formación enciclopedista, conocen seguramente los entretelones de alcoba de las corruptas dinastías europeas, pero no comprenden estas historias de la propia patria, donde el amor no se expresa en predominio alguno entre dos seres que se complementan en la lucha política, sino que se sublima en una sola palabra: Compañeros.
Mi voluntad suprema, Eva Perón 26 de julio de 1952 - Muere Eva Perón El 9 de enero de 1950, mientras inauguraba el nuevo local del Sindicato de Conductores de Taxis, Evita se desmayó. Poco después, los médicos le diagnosticaban cáncer de útero. A partir de ese momento, empezó un largo padecimiento. El 26 de julio de 1952, a las 20.25, Evita dejaba este mundo. Durante la última etapa de su agonía, Evita escribió Mi mensaje, el libro del que transcribimos el capítulo “Mi voluntad suprema”. Mi voluntad suprema Eva Perón, Mi mensaje, Ediciones del Mundo, Buenos Aires, 1987. Quiero vivir eternamente con Perón y con mi Pueblo. Esta es mi voluntad absoluta y permanente y será también por lo tanto cuando llegue mi hora, la última voluntad de mi corazón. Donde esté Perón y donde estén mis descamisados allí estará siempre mi corazón para quererlos con todas las tuerzas de mi vida y con todo el fanatismo de mi alma. Si Dios lo llevase del mundo a Perón antes que a mí yo me iría con él, porque no sería capaz de sobrevivir sin él, pero mi corazón se quedaría con mis descamisados, con mis mujeres, con mis obreros, con mis ancianos, con mis niños para ayudarlos a vivir con el cariño de mi amor: para ayudarlos a luchar con el fuego de mi fanatismo; y para ayudarlos a sufrir con un poco de mis propios dolores. Porque he sufrido mucho; pero mi dolor valía la felicidad de mi pueblo... y yo no quise negarme -yo no quiero negarme- yo acepto sufrir hasta el último día de mi vida si eso sirve para restañar alguna herida o enjugar alguna lágrima. Pero si Dios me llevase del mundo antes que a Perón yo quiero quedarme con él y con mi pueblo, y mi corazón y mi cariño y mi alma y mi fanatismo seguirán en ellos, seguirán viviendo en ellos haciendo todo el bien que falta, dándoles todo el amor que no les pude dar en los años de mi vida, y encendiendo en sus almas todos los días el fuego de mi fanatismo que me quema y me consume como una sed amarga e infinita. Yo estaré con ellos para que sigan adelante por el camino abierto de la justicia y de la libertad hasta que llegue el día maravilloso de los pueblos. Yo estaré con ellos peleando en contra de todo lo que no sea pueblo puro, en contra de todo lo que no sea la "ignominiosa" raza de los pueblos. Yo estaré con ellos, con Perón y con mi Pueblo, para pelear contra la oligarquía vendepatria y farsante, contra la raza maldita de los explotadores y de los mercaderes de los pueblos. Dios es testigo de mi sinceridad; y él sabe que me consume el amor de mi raza que es el pueblo. Todo lo que se opone al pueblo me indigna hasta los límites extremos de mi rebeldía y de mis odios. Pero Dios sabe también que nunca he odiado a nadie por sí mismo, ni he combatido a nadie con maldad sino por defender a mi pueblo; a mis obreros, a mis mujeres, a mis pobres "grasitas" a quienes nadie defendió jamás con más sinceridad que Perón y con más ardor que "Evita". Pero es más grande el amor de Perón por el pueblo que mi amor; porque él, desde su privilegio militar, supo encontrarse con el pueblo, supo subir hasta su pueblo, rompiendo todas las cadenas de su casta. Yo, en cambio, nací en el pueblo y sufrí en el pueblo. Tengo carne y alma y sangre del pueblo. Yo no podía hacer otra cosa que entregarme a mi pueblo. Si muriese antes que Perón, quisiera que esta voluntad mía, la última y definitiva de mi vida sea leída en acto público en la Plaza de Mayo, en la Plaza del 17 de Octubre, ante mis queridos descamisados. SIGUE EN LA FUENTE -------> http://actanonverba1810.blogspot.com/2011/02/mi-voluntad-suprema-eva-peron.html

¿De donde vino el indio Americano? ORIGEN DEL HOMBRE AMÉRICANO - LLEGADA DEL HOMBRE A AMÉRICA A lo largo del tiempo se han formulado muchas teorías sobre el origen del hombre americano, estas hipótesis o teorías empezaron cuando el Nuevo Mundo fue descubierto por Cristóbal Colon el 14 de octubre de 1492. Luego los conquistadores españoles quisieron dar una explicación para el origen de estos hombres de la América. Surgieron hipótesis, uno decía que los americanos eran parte de las tribus pérdidas del antiguo Israel, en cambio algunos personajes como el padre José de Acosta distinguió rasgos asiáticos en los pobladores americanos pero no vinculo sus orígenes con Asia de forma directa. El primero en sugerir el origen asiático del hombre americano fue el Jesuita y antropólogo español José de Acosta en su libro Historia Natural Y Moral De Las Indias S XVI. Alex Hrdlicka: fue un antropólogo (checo-norteamericano) Obras: La cuestión de hombre antiguo en América (The Question of Ancient Man in America) publicada en 1937, La Fase Neanderthal del Hombre (Neanderthal Phase of Man), publicado en 1927. Sostiene este ultimo que el ser humano habría ingresado a América por Alaska (valle de Yucon) proveniente de Siberia (Asia) hace aproximadamente 10.000 años atrás, cruzando el Estrecho de Bering para después dispersarse por toda América. Los primeros pobladores de América habrían sido cazadores paleomongoloides asiáticos del periodo Plesitoceno. Alex Hrdlicka fue el autor de la teoría asiática y sostenía que el ser humano había ingresado a América por Alaska proveniente de Siberia (Asia), cruzando el Estrecho de Bering. La teoría está desarrollada en La cuestión de hombre antiguo en América (The Question of Ancient Man in America) publicada en 1937. Se basó en que los rasgos del aborigen americano eran similares a los del hombre asiático. Hrdlicka comparó las características morfológicas de los indígenas norteamericanos, sobre todo los alutiiq, y los mongoles modernos y concluyó que aquellos descendían de estos y que por lo tanto debían haber llegado a América, cruzando el Estrecho de Bering, en un pasado no muy remoto. En estas investigaciones Hardlička desenterró sin permiso miles de cadáveres en Larsen Bay, una aldea alutiiq, que generó una grave protesta de la comunidad. En 1991 el Instituto Smithsoniano devolvió a la comunidad alutiiq los cadáveres ilegalmente exhumados por Hrdlicka. Algunas publicaciones le atribuyen erróneamente a Hrdlicka haber postulado la teoría más moderna, de que el hombre cruzó caminando por una zona llamada Itsmo de Bering, formado a raíz del descenso del nivel de las aguas del Estrecho de Bering, durante el último período glacial. Si bien Hardlicka nunca se pronunció expresamente sobre la fecha de llegada del hombre al continente americano, rechazó sistemáticamente las pruebas que proponían la existencia de paleoindios y sostenía que, a diferencia de Europa, no existían rastros en América que permitieran hablar de presencia humana durante el Pleistoceno (1,8 millones de años adP - 10.000 años ac.), en tiempos de la última glaciación. De hecho Hrdlicka consentía la creencia del Instituto Smithsoniano, representada por William Henry Holmes, que considerada que los indígenas habían emigrado a América en un pasado reciente, imprecisamente estimada en unos pocos siglos. Hrdlicka dedicó gran parte de su vida a desacreditar la seriedad científica de las investigaciones que sostenían una presencia antigua del ser humano en América. PRUEBAS Cercanía entre América y Asia (91km). Restos arqueológicos: Niño de Taber (60 mil años a.c.) y Cráneo de los Ángeles (4 mil años a.c) Existe la semejanza física como pigmentación de la piel y ojos, el grosor y forma de los cabellos; pómulos salientes, dientes en forma de pala, la escasa pilosidad, el pliegue mongólico o la mancha mongólica. Además las existencias polisintéticas y aglutinantes. Aleš Hrdlička: 1869-1943, por Ashley Montagu, artículo originalmente publicado en la revista American Anthropologist (46:113-117) http://actanonverba1810.blogspot.com/2010/11/de-donde-vino-el-indio-americano.html

Hace varios días que he estado dando vueltas con la intención de escribirte. Lo hago sin otra autoridad que el haberte abierto mi casa para que entraras en forma de voz ( la radio, con programas como Hora 25, Lanata AM), la imagen ( televisión, Día D, Después De Todo), la prensa escrita (Página 12, Crítica, Revista XXI, XXII, XXIII), libros (Cortinas de Humo, La guerra de las Piedras, Polaroids, Historia de Teller, Argentinos, ADN, Hora 25, Muertos de amor) y varios documentales que realizaste. En una oportunidad fui al programa de radio que hacías en la Rock and Pop, para ver cómo trabajabas. Soy un oyente radial veterano, de más de sesenta años, y recién hace 12 pude darme el gusto de conducir y coconducir programas de radio. Fui periodista siempre, aunque no ejercía profesionalmente ocupado en la militancia universitaria y política, en la docencia universitaria y en las actividades inherentes al contador público. Muchas veces he dicho ante el micrófono que fuiste uno de los periodistas más originales en las últimas tres décadas. Innovaste en Página 12, en día D, hiciste un buen programa como Hora 25, y algunas cosas recordables de fuerte impacto en la revista XXI como el agujero en la tapa en uno de sus primeros números. No me olvido de una actitud tuya valiente e inusual como la denuncia por irregularidades de una empresa que publicitaba en tu programa. Recuerdo reportajes que mantenían en vilo al televidente como el que le realizaste a Cecilia Felgueras que codirigía el Pami durante la Alianza, al dirigente sindical Luis Barrionuevo, al periodista Mariano Grondona Desde que volviste a la televisión en Canal 26- también lo dije al aire- te he notado en una versión light, como si estuvieras aburrido; o debido a que la situación que vive el país con importantes debates, incluido el papel del periodismo, te ha dejado en posición adelantada. Como si una situación esperanzadora aquí y en unos cuantos países de América Latina te dejara en off-side. Como si a los cincuenta años hubieras envejecido exponencialmente. Tal vez el empresario periodístico se comió al periodista, igual que algunos sindicalistas gordos que en su juventud fueron combativos. ¿Habrá también una conceptualización que llegue a calificar de periodistas gordos a aquellos que decidieron arrumbar sus sueños y sucumbieron al reconocimiento del establishment? Aquel periodista ingenioso se ha transformado en alguien que se plagia mal a sí mismo. Ya había pasado con Crítica que fue una versión menor, muy desmejorada, de la mejor Página 12. Tus reportajes actuales son conversaciones sin repreguntas. Acostumbrado al éxito, transitas un periodo de reiterados fracasos, como Critica, el teatro de revistas, la escasa repercusión de DDT (Después de Todo). Será por eso o tal vez porque el escenario político no te sienta cómodo que has perdido los estribos. Y entonces empezás a derrapar mal. Declarás “Me tienen harto con la dictadura”, justamente a vos que en Página 12 hiciste un emblema de la lucha por verdad y justicia para esclarecer a las aberraciones perpetradas por el terrorismo de estado y sentar en el banquillo de los acusados a los asesinos. En ese editorial dijiste entre otras cosas: “Quiero pensar tranquilo. Déjenme pensar tranquilo…..Hay cosas que estoy de acuerdo con Clarín y en otras estoy de acuerdo con el gobierno….En Argentina no se puede hablar. Sos una cosa u otra ….La pelea con Clarín no es una pelea ideológica, es una pelea por negocios ” ¿Sabés lo que me llama la atención Jorge? Que a pesar de que sos un divulgador histórico, no entiendas que siempre y especialmente en las coyunturas decisivas está lo principal y lo secundario. En el caso de Papel Prensa (que en la revista Noticias afirmás “que no le importa a nadie y encima con pruebas falsas”) lo fundamental es terminar con el monopolio. Lo secundario son las intenciones, que no es el campo de un analista político sino del psicoanálisis. En la página 402 del tomo 2 de “Argentinos” escribiste: “La historia de Papel Prensa es el sueño de cualquier editor: un monopolio de papel barato.” Resulta contradictorio que cuando se está librando el combate para revertir situaciones anómalas que vos denunciaste pero obviamente no tenías poder para modificarlo, ahora te entran las dudas. En el modelo lanatacéntrico las cosas son importantes si caen bajo tu interés y dejan de tenerlas cuando la enarbolan otros. Hacés afirmaciones categóricas como “pruebas falsas” y no aportás una sola prueba que avale tu aseveración. Buscás en la realidad procesos cristalinos. No los hay. Tampoco en la historia, que es la política del pasado como la política es la historia del presente. Tu posición me parece similar al que entra al Vaticano, se para frente a La Piedad de Miguel Ángel y en lugar de admirar la fenomenal escultura, se concentra en la mosca posada sobre la cara de Jesús. Y después sale hablando de la mosca. O en tu estilo conforme a tu escala de prioridades, denunciando que el artista se quedó con un vuelto cuando compró el mármol en Carrara. Ya cumpliste cincuenta años y es hora que entiendas que una posición ideológica expresa siempre intereses económicos. Un filósofo que sabía de esto, un tal Carlos Marx sostenía: “En la historia como en la naturaleza, la podredumbre es el laboratorio de la vida” No estamos viviendo una revolución. Apenas- pero para una Argentina arrasada parece revolucionario - un intento de desarrollo capitalista con recuperación de algunos resortes económicos, una mayor presencia del Estado, un mayor control sobre el mercado y poner en caja algunas corporaciones mientras se favorecen y desarrollan a algunos sectores económicos. Recuperación de la influencia de los sectores sindicalizados y mejoría en las leyes que regulan el trabajo. Predominio de la política sobre la economía. Política exterior latinoamericana con logros como la UNASUR y el no al ALCA. Apenas algunos de los avances concretados. El kirchnerismo tiene continuidades y rupturas con la década infame de los noventa. Por sus rupturas recibe críticas despiadadas del establishment y sus voceros mediáticos. Y por sus continuidades se los crítica desde sectores de izquierda, que según como se ubiquen ayudan a intentar profundizar lo existente o son funcionales al poder económico afectado. Olvidan una vieja frase de Armando Tejada Gómez: “Como el mundo es redondo, si uno se corre mucho a la izquierda, termina abrazado a la derecha” ¿Preguntás por qué ahora se hace esto? La respuesta sería: ¿Por qué no ahora? Si el gobierno avanza en algo que siempre propusiste, no te quedes al costado del camino como un moderno Hamlet sumido en dudas existenciales. Conservá la distancia crítica que te parezca. Pero esa equidistancia debe ser simétrica, tanto en relación al gobierno como del poder económico. Si no tu planteo es tan tramposo como tu reiteración que “la presidenta habló una hora y media, por cadena nacional, de algo que pasó hace 34 años”. Presentó el informe elaborado sobre Papel Prensa ¿ de qué querés que hable? Parecés esos oyentes de radio que cuando uno trata un tema, por ejemplo la pobreza, llaman diciendo por qué no se habla hoy de la inseguridad o la situación de los jubilados, temas tal vez analizados la semana anterior. Demagógicamente preguntaste: ¿Habló del hambre, de la educación, de la inseguridad? Y repetís, con la insistencia que le criticas a 6-7-8: “Ayer la presidenta habló una hora y treinta de Papel Prensa. En todo lo demás nos va como la puta madre. Habló de algo que pasó hace 34 años cuando hoy y ayer se mueren chicos de hambre.” Disculpá Jorge pero tu amiga Mirtha Legrand no lo hubiera hecho mejor. Si la misma que te elogia en sus almuerzos en donde sos invitado en soledad y le retribuís su admiración con toneladas de miel hacia su persona dedicándole un libro con la leyenda: “ Para la Chiqui que es una grande. Con cariño y admiración. Jorge”. Permitime que te lo diga, pero al antiguo transgresor progre parece que lo has jubilado. O tal vez coincidas con Elisa Carrió, la que te ofreció ser candidato a jefe de la ciudad de Buenos Aires, quien en otro encuentro gastronómico dijo que la diva manducadora era la mejor periodista argentina. Parece increíble que en la contienda sobre la ley de medios, creas que Clarín es el más débil. Es tan endeble el multimedio que la ley recién se podrá aplicar integralmente, según quien gane el próximo gobierno o será archivada para siempre. Es un grupo hegemónico tan anoréxico que puede escamotear durante años y años una prueba de ADN de los hijos adoptados irregularmente por Ernestina Herrera de Noble. Dijiste: “No le creo (a los Kirchner) su preocupación por los derechos humanos porque además compraron los organismos de derechos humanos.” Coincido con vos que los Kirchner no se preocuparon por el tema hasta que primero Néstor y luego Cristina llegaron a la presidencia. Por convicción tardía u oportunismo cambiaron. Vuelvo a decirte: el análisis político considera hechos no intenciones. Si hubieras vivido en 1810/1811 habrías criticado el Plan Secreto de Operaciones de Mariano Moreno porque en 1809 escribió La Representación de los Hacendados que era su antítesis. ¿Que le pasó a Mariano Moreno? te hubieras preguntado. Y te hubieras quedado en el palco mirando cómo se definía la suerte de lo iniciado en 1810. Adoptás la misma posición de los socialistas que se mostraban incómodos y hasta llegaban a votar en contra ante la ejecución de algunos de sus proyectos por Perón o como Victoria Ocampo que luchaba por el voto femenino pero se opuso cuando lo concretó Eva Perón. Como decía Hipólito Yrigoyen “esas son patéticas miserabilidades” Decís que compraron a los organismos de derechos humanos. Es una acusación por lo menos aventurada que sabés que no podes probar. Si Hebe, Nora, o Estela afirmarían que vos decís lo que decís porque querés quedar bien con Clarín ¿como reaccionarías? Tal vez con la crispación adjetivadora de tus declaraciones a la revista Noticias. En mi opinión, Abuelas y un sector de las Madres, encontraron después de muchos años de adversidad, donde vos las apoyaste y acompañaste, pero no los gobiernos, un lugar donde fueron comprendidas y reconocidas por el oficialismo. ¿Cuál es el derecho que te asiste de colocarte a la izquierda del dolor de los familiares de las víctimas? Elsa Oesterheld a la que le desaparecieron su esposo y sus cuatro hijas le dijo a la presidenta en la Feria del Libro de Frankfurt: “Yo que creí estar muerta y hoy vuelvo a tener esperanzas.” Solidarizarse y haber luchado y seguir luchando por verdad y justicia de una tragedia argentina es justo y lógico. Sobreactuar el dolor por encima de las víctimas ronda el grotesco. Me imagino que te debe sacudir hasta las vísceras cuando Estela de Carlotto dice que “ Lanata está del tomate” o “ que tus declaraciones son de un papanata.” ¿No sería bueno que incorpores el comentario de los más directamente afectados por el terrorismo de estado, reflexionando en dónde has quedado ubicado? Tal vez te ayude en tu deseo de pensar tranquilo. También sostenés que “somos el hazmerreir en el exterior” Osvaldo Bayer, un crítico duro, insobornable, a quién vos llevaste a Página 12, le dijo al diario Tiempo Argentino en relación a la Feria del Libro de Frankfurt: “Hace diez años nadie imaginaba que la Argentina sería la invitada de honor” ( 8-10-2010 página 35) En la revista Noticias insistís: “El kirchnerismo usó y prostituyó los derechos humanos…por un lado parte de los organismos se vendieron y por otro lado el gobierno los usó o ellos se dejaron usar. Es una mezcla de todo” Cuando uno formula este tipo de afirmaciones, es conveniente observar quiénes aplauden y quiénes critican. Si alguien propone la reforma agraria y recibe el aplauso de la Sociedad Rural, es obvio que el que está equivocado es el que la propone y no quienes la aplauden. Uno de los nietos recuperados ha afirmado que cuando te veía el apropiador quería que apague la tele y ahora está seguro que te aplaudiría.

Carta de Juan Domingo Perón por la muerte del Che Guevara El asesinato de Ernesto “Che” Guevara El 9 de octubre de 1967, un día después de ser capturado por el ejército boliviano, el “Che” Guevara fue asesinado en la localidad de La Higuera, Bolivia. Lo que sigue es la carta que dirigió Juan Domingo Perón al Movimiento peronista al confirmarse la caída en combate del guerrillero. Revista Sala 2, Año 1, Nº 5. Compañeros: Con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal, nos sentimos hermanados con todos aquellos que, en cualquier lugar del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la explotación. Nos sentimos hermanados con todos los que con valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con la complicidad de las oligarquías apátridas apuntaladas por militares títeres del Pentágono mantienen a los pueblos oprimidos. Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven más extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto “Che” Guevara. Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia de la causa que abrazó, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva a la categoría de héroe y mártir. He leído algunos cables que pretenden presentarlo como enemigo del peronismo . Nada más absurdo. Suponiendo que fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿qué edad tenía entonces? Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. Yo también en ese momento fui utilizado por la oligarquía. Lo importante es darse cuenta de esos errores y enmendarlos. ¡Vaya si el “Che” los enmendó! En 1954, cuando en Guatemala lucha en defensa del gobierno popular de Jacobo Arbenz ante la prepotente intervención armada de los yanquis, yo personalmente di instrucciones a la cancillería para que le solucionaran la difícil situación que se le planteaba a ese valiente joven argentino; y fue así como salió hacia México. Su vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que se deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de toda América Latina. No faltarán quienes pretendan empalidecer su figura: el imperialismo, temeroso del enorme prestigio que ya había ganado en las masas populares; otros, los que no viven las realidades de nuestros pueblos sojuzgados. Ya me han llegado noticias de que el Partido Comunista Argentino, solapadamente, está en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender, ya que siempre se ha caracterizado por marchar a contramano del proceso histórico nacional. Siempre ha estado en contra de los movimientos nacionales y populares. De eso podemos dar fe los peronistas. La hora de los pueblos ha llegado y las revoluciones nacionales en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual equilibrio será roto porque es infantil pensar que se pueden superar sin revolución las resistencias de las oligarquías y de los monopolios inversionistas del imperialismo. Las revoluciones socialistas se tienen que realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso y para eso, deben conectarse entre sí todos los movimientos nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre sí los usufructuarios del privilegio. La mayoría de los gobiernos de América Latina no van a resolver los problemas nacionales sencillamente porque no responden a los intereses nacionales. Ante esto, no creo que las expresiones revolucionarias verbales basten. Es necesario entrar a la acción revolucionaria, con base organizativa, con un programa estratégico y tácticas que hagan viable la concreción de la revolución. Y esta tarea, la deben llevar adelante quienes se sientan capaces. La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será de los pueblos. Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente superior a las nuestras, pero nosotros contamos con la extraordinaria fuerza moral que nos da la convicción en la justicia de la causa que abrazamos y la razón histórica que nos asiste. El peronismo , consecuente con su tradición y con su lucha, como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde su homenaje emocionado al idealista, al revolucionario, al Comandante Ernesto “Che” Guevara, guerrillero argentino muerto en acción empuñando las armas en pos del triunfo de las revoluciones nacionales en Latinoamérica. Juan Domingo Perón Madrid, 24 de octubre de 1967
Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles. Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada Bertolt Brecht Eugen Berthold (Bertolt) Friedrich Brechter (Brecht) Han Culen (Augsburgo, 10 de febrero de 1898 – Berlín, 14 de agosto de 1956), fue un dramaturgo y poeta alemán, uno de los más influyentes del siglo XX, creador del llamado teatro épico. Vida y obra Eugen Berthold Friedrich Brecht nació el 10 de febrero de 1898 en el seno de una familia burguesa de Augsburgo, ciudad de Baviera. Su padre, católico, era un acomodado gerente de una pequeña fábrica de papel, y su madre, protestante, era hija de un funcionario. El joven Brecht era un rebelde que jugaba al ajedrez y tocaba el laúd. Se sentía atraído por lo distinto, lo extravagante, y se empeña en vivir al margen de las normas de su tiempo, de su recato y su sentido de disciplina. Desde muy joven demostró que estaba lleno de ideas para construir una sociedad distinta, mejor. En la escuela destacó por su precocidad intelectual y terminó el bachillerato especial (Notabitur), al verse involucrado en un escándalo. Inicialmente influído por la euforia de la guerra, Brecht la criticó con el ensayo sobre el poeta Horacio (65 a. C.–8 a. C.) «Dulce et decorum est pro patria mori» («Dulce y honorable es morir por la patria»), en el que se considera honorable morir por la patria y que Brecht considera como «propaganda dirigida» en la que sólo los «tontos» caen. Por ello fue castigado con la expulsión de la escuela. Sólo la intervención de su padre y el profesor de religión le evitaron el cumplimiento del castigo. Inicios Comenzó a escribir poesía pornografica desde muy joven, y publicó sus primeras experiencias sexuales convertidas en poemas sobre prostitutas y vagabundos en 1914. También escribía cuentos, y canciones que entonaba él mismo acompañándose con la guitarra. En 1917 inició la carrera de Medicina en la universidad Ludwig Maximilian de Múnich, pero tuvo que interrumpir los estudios para hacer el servicio militar como médico en un hospital militar en Augsburgo, en el marco de la Primera Guerra Mundial. En 1918, con sólo veinte años, escribió su primera obra teatral, Baal, cuyo personaje principal es un poeta y asesino bisexual. Durante este tiempo conoció a Paula Banholzer, quien en 1919 dio luz a un hijo suyo, Frank, que moriría en el frente soviético durante la Segunda Guerra Mundial, en 1943. Luego, entre 1918 y 1920 escribió una pieza sobre la revolución alemana, que fue liderado por los espartaquistas, con el titulo Tambores en la noche. El final de esta obra sacude al auditorio: "Todo esto no es más que puro teatro. Simples tablas y una luna de cartón. Pero los mataderos que se encuentran detrás, ésos sí que son reales". La moralidad de la obra suplanta al teatro tradicional, que pretende ser imparcial. También por aquella época, la agitación revolucionaria bávara de 1918 llevó a Brecht a ingresar en 1919 en el partido social-demócrata independiente. A partir de 1920, Brecht viajó a menudo a Berlín, donde entabló relaciones con gente del teatro y de la escena literaria. En 1922 se casó con la actriz de teatro y cantante de ópera Marianne Zoff. A partir de aquel momento el joven artista tuvo papeles en Münchner Kammerspiele y en el Deutsches Theater de Berlín. Un año más tarde tuvieron una hija, Hanne; poco después conoció a la que sería su segunda esposa, Helene Weigel. En 1924 abandona Augsburgo y se traslada a Múnich; de ahí se trasladaría posteriormente a Berlín, la capital, en la que reinaba una vida cultural efervescente, y donde conoce al poeta expresionista Arnolt Bronnen con el que funda una productora a la que llamarían Arnolt y Bertolt. Ese mismo año empezó a trabajar como dramaturgo junto a Carl Zuckmayer en el Deutsches Theater de Max Reinhardt y tuvo a su segundo hijo, Stefan, aunque tres años más tarde se divorciaría de Marianne Zoff. Desde 1926 tuvo frecuentes contactos con artistas socialistas que influirían en su pensamiento y en 1927, comenzó a estudiar El Capital de Marx. En 1929 ingresó en el Partido Comunista. Ese mismo año se casó con Helene Weigel, matrimonio del cual tuvieron una hija, Bárbara. Entre 1929 y 1934 escribió una serie de obras entre las que se destacan: Línea de conducta, Acuerdo y tal vez el más importante y bello de los trabajos de esta época: La excepción y la regla (1930). A sus 29 años publicó su primera colección de poemas Devocionario doméstico y un año más tarde alcanzó el mayor éxito teatral de la República de Weimar con La ópera de cuatro cuartos, con música de Kurt Weill, una obra disparatada en la que critica el orden burgués representándolo como una sociedad de delincuentes, prostitutas, vividores y mendigos. Esta obra fue llevada al cine en 1931 bajo la dirección de Georg Wilhelm Pabst. Brecht siempre buscó con sus actuaciones concienciar al espectador y hacerlo pensar, procurando distanciarlo del elemento anecdótico; para ello se fijó en los incipientes medios de comunicación de masas que la recién nacida Sociología empezaba a utilizar con fines políticos: la radio, el teatro e incluso el cine, a través de los cuales podía llegar al público que pretendía educar. Su meta fue alcanzar un cambio social que lograse la liberación de los medios de producción. Ese propósito lo abordó tanto a través del ámbito intelectual como del estético. Un año después, Brecht llevó sus ideas comunistas al cine con Kuhle Wampe (o ¿A quién le pertenece el mundo?), dirigida por Slatan Dudow y con música de Hanns Eisler, que muestra lo que podría ofrecer el Comunismo a un pueblo alemán azotado por la crisis de la República de Weimar. Hasta 1933, Brecht trabajó en Berlín como autor y director de teatro. Pero en aquel año, Hitler se hace con el poder. A comienzos de 1933 la representación de la obra La toma de medidas fue interrumpida por la policía y los organizadores fueron acusados de alta traición. El 28 de febrero —un día después del incendio del Reichstag— Brecht y Helene Weigel con su familia y amigos abandonan Berlín y huyen a través de Praga, Viena y Zúrich a Skovsbostrand, cerca de Svendborg, en Dinamarca, donde el autor pasó cinco años. En mayo de 1933 todos sus libros fueron quemados por los nacionalsocialistas.Aunque al día de hoy se duda de si la totalidad de sus libros fueron quemados. A comienzos de 1949 se trasladó con un pasaporte checo a través de Praga a Berlín Este. Vivió en la «Casa de Brecht» en Weissensee, comenzó a trabajar en el Antígona de Sófocles, versión de Friedrich Hölderlin, y en otra obra importante, el Pequeño Organum para el teatro, siendo director general del Deutsches Theater. En otoño fundó junto con Helene Weigel el Berliner Ensemble. A continuación trabajó de una manera muy comprometida para el teatro. Son años de escenificaciones y publicaciones espectaculares en los que llegaría a hacerse famoso y en los que tuvo algunas actuaciones por invitación en capitales europeas, lo que causó tensiones con la dirección del SED (Sozialistische Einheitspartei Deutschlands: Partido Socialista Unificado de Alemania) así como con representantes de la burocracia cultural y de la vida del teatro. Diversas obras fueron rechazadas, como por ejemplo Santa Juana de los Mataderos y la película Kuhle Wampe. En 1955 Brecht recibió el premio Stalin de la paz. Al año siguiente, el 14 de agosto, contrajo una inflamación del pulmón y murió de una trombosis coronaria en Berlín del este. Su estilo y su lenguaje continúan ejerciendo influencia hasta hoy día en el teatro moderno.