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Primer post: 15 sept 2009Último post: 26 oct 2009
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Producción de Tomate bajo Invernadero
Producción de Tomate bajo Invernadero
Apuntes Y MonografiasporAnónimo9/15/2009

Buenas, la verdad que este post no se si tendrá éxito, pero la verdad que a mi me está costando mucho trabajo encontrar información sobre la producción de tomate bajo invernadero. Por ende posteo lo que he encontrado hasta ahora y si alguien necesita más información, no duden en pedir. Ahhh los puntos son agradecidos porque es mi 1er post. Está estructurado de esta forma: 1) Características Generales 2) Invernaderos 3) Mercado del Tomate CARACTERISTICAS GENERALES DEL TOMATE El origen del género Lycopersicom se localiza en la región andina, que se extiende desde el sur de Colombia al norte de Chile, pero parece que fue en México donde se domesticó, quizá porque crecería como mala hierba entre los huertos. Durante el siglo XVI se consumían en México tomates de distintas formas, tamaños e incluso rojos y amarillos, sin embargo, ya habían sido llevados a España y servían como alimento también en Italia. En otros países europeos, sólo se utilizaban en farmacia y así se mantuvieron en Alemania hasta comienzos del siglo XIX. Los españoles y portugueses difundieron el tomate a Oriente Medio y África, de allí a otros países asiáticos y de Europa se difundió a Estados Unidos y Canadá. 1.1 Taxonomía y Morfología Familia: Solanáceas. Especie: Lycopersicon esculentum Mill. Planta: Tipo arbustivo que se cultiva como anual. Puede desarrollarse de forma rastrera, semirrecta o erecta. Existen variedades de crecimiento limitado (determinadas) y otras de crecimiento ilimitado (indeterminadas). Sistema radicular: Raíz principal (corta y débil), raíces secundarias (numerosas y potentes) y raíces adventicias. Tallo principal: Eje con un grosor que oscila entre 2-4 cm. en su base, sobre el que se van desarrollando hojas, tallos secundarios e inflorescencias. Hoja: Compuesta con foliolos peciolados, lobulados y con borde dentado- en número de 7 a 9 y recubiertos de pelos glandulares. Las hojas se distribuyen de forma alternativa sobre el tallo. Flor: Es perfecta, regular e hipógina y consta de 5 o más sépalos de igual número de pétalos color amarillo. Fruto: Baya, bi o plurilocular que puede alcanzar un peso que oscila entre unos pocos miligramos y 600 gramos. Está constituida por el pericarpio, el tejido placentario y las semillas. 1.2 Clasificaciones Dentro del cultivo de jitomate podemos encontrar dos tipos de clasificaciones: Por hábitos de crecimiento Dentro de este tipo podemos encontrar a las plantas de porte bajo, cuya altura no haciende de 1.5m. Denominadas de crecimiento determinado, su ciclo vegetativo es aproximadamente de 150 a 180 días desde el transplante al fin de la cosecha. También encontramos plantas de porte alto, conocidas como de crecimiento indeterminado, cuya longitud del tallo asciende a más de 5m. Este tipo de cultivo requiere de condiciones más específicas de manejo tanto de humedad, temperatura, fertilización y, sobre todo, de podas. Su ciclo vegetativo se puede extender a más de 300 días después del transplante. Por la forma del fruto Otra forma de clasificar estos cultivos es por la forma de sus frutos, que son: tomate redondo, tomate “perita” y tomate cereza. a) Tomate redondo: es utilizado con mayor frecuencia para ensaladas, hamburguesas y tortas, gracias a su tamaño y forma. b) Tomate “perita”: Es usado con mayor frecuencia en guisados, purés, salsas etc. c) Tomate cereza: Es usado con frecuencia en la repostería, ensaladas, botanas y salsas. 1.3 Valor Nutricional Debido a la alternativa de la producción que representa el invernadero, es importante hacer notar que ésta sería la respuesta a las limitantes que el joven emprendedor rural se enfrente en cultivos a cielo abierto, como lo son climas extremos, medio ambiente y suelos infectados, falta de agua, así como el manejo óptimo de recursos. Utilizando ésta tecnología se garantiza una producción más elevada, de mejor calidad y durante todo el año. 1.4 Requerimiento Climático y de Suelo El manejo racional de los factores climáticos de forma conjunta es fundamental para el funcionamiento adecuado del cultivo, ya que todos se encuentran estrechamente relacionados y la actuación sobre uno de éstos incide sobre el resto. Temperatura La temperatura óptima de desarrollo oscila entre 20 y 30 °C durante el día y entre 1 y 17 °C durante la noche; temperaturas superiores a los 30-35 °C afectan la fructificación por mal desarrollo de óvulos, el desarrollo de la planta, en general, y del sistema radicular, en particular. Temperaturas inferiores a 12-15 °C también originan problemas en el desarrollo de la planta. A temperaturas superiores a 25 °C e inferiores a 12 °C la fecundación es defectuosa o nula. La maduración del fruto está muy influida por la temperatura en lo referente a la precocidad y coloración, de forma que valores cercanos a los 10 °C y superiores a los 30 °C originan tonalidades amarillentas. No obstante, los valores de temperatura descritos son meramente indicativos, debiendo tener en cuenta las interacciones de la temperatura con el resto de los parámetros climáticos. Suelo La planta de tomate no es muy exigente en cuanto a suelos, excepto en lo que se refiere a drenaje. Aunque prefiere suelos sueltos, de textura silícea arcillosa y rica en materia orgánica, se desarrolla perfectamente en suelos arcillosos enarenados. En cuanto al pH, los suelos pueden ser desde ligeramente ácidos hasta ligeramente alcalinos, cuando están enarenados. Es la especie cultivada en invernadero que mejor tolera las condiciones de salinidad, tanto del suelo como del agua de riego. 1.5 Humedad y Luminosidad Humedad La humedad relativa óptima oscila entre el 60% y 80%. Humedades relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de enfermedades del follaje y el agrietamiento del fruto y dificultan la fecundación, debido a que el polen se compacta, abortando parte de las flores. El rajado del fruto igualmente puede tener su origen en un exceso de humedad del suelo o riego abundante tras un período de estrés hídrico. También una humedad relativa baja dificulta la fijación del polen al estigma de la flor. Luminosidad El factor que más afecta el desarrollo vegetativo, es la iluminación diaria total. El valor mínimo, para floración y cuajado, se sitúa en torno a los 235 Wh/m2 de radiación total diaria. Valores reducidos de luminosidad pueden incidir de forma negativa sobre los procesos de la floración y fecundación, así como el desarrollo vegetativo de la planta. En los momentos críticos, durante el período vegetativo, resulta crucial la interrelación existente. Debe ir acorde con la temperatura: En momentos de menor iluminación, la temperatura del invernadero debe ser más baja. En momentos de mayor iluminación, la temperatura debe ser más alta. Desequilibrios entre temperatura e iluminación, favorecen la aparición de racimos dobles y problemas en la polinización que conllevan o caída de flores o frutos mal cuajados. 1.6 Etapas de Producción PREPARACIÓN DEL SUELO Es muy importante una labor profunda de 40-50 cm a base de reja y un acondicionamiento superficial sin llegar a desmenuzar demasiado, con grada y molón. Para evitar suelas impermeables y falta de drenaje, es preferible que las labores se efectuen con terreno seco en profundidad. Si no es posible realizar la labor profunda adecuadamente, por exceso de humedad en el suelo, es mejor no hacerlo y dejar el suelo con la labor profunda de final de verano. DENSIDAD DE PLANTACIÓN Las densidades aconsejadas son de 2 a 3 plantas/m2 para tomate indeterminado. Las distancias de planta a planta no serán inferiores a 30 cm, mientras que la distribución de líneas quedará libre conservando la densidad. Se recomiendan pasillos holgados, en ningún caso inferiores a 1,10 m, para facilitar la recogida y garantizar la correcta iluminación del cultivo. ACOLCHADO Se utilizarán filmes plásticos negros de 200 - 400 galgas de espesor perforados según su marco de plantación. El acolchado cubrirá únicamente la línea de cultivo. EPOCA DE PLANTACIÓN El momento de plantación vendrá condicionado por la posibilidad de obtener las condiciones climáticas adecuadas para la correcta evolución del cultivo en sus diferentes fases de crecimiento vegetativo, floración, cuajado y maduración. Es decir, será distinta en función de la zona geográfica, del tipo de estructura (capilla o túnel) y cubierta con la que se cuente y según las dotaciones que tenga el propio invernadero: doble cámara, pantalla térmica, calefacción salva heladas, calefacción para desarrollo del cultivo, etc. PLANTACIÓN Se debe partir de planta sana, proporcionalmente desarrollada, de semillero de la zona, con 3-4 hojas verdaderas e inducida a flor en ambiente propicio de temperatura Previo a la plantación, el taco se saturará de agua. Se enterrarán solamente, dos tercios del mismo. RIEGO DE PLANTACIÓN Antes de la plantación y después del laboreo se dará un riego fuerte para humedecer hasta 50-60 cm. de profundidad. En plantación, se dará un riego por goteo en función del caudal y distancia entre goteros y otro por aspersión para asegurarse el arraigue de plantas lejanas al gotero. RIEGOS DE ENRAIZAMIENTO En los días sucesivos a la plantación se darán riegos por aspersión para evitar el secado del taco y asegurar su arraigue. Esta práctica es especialmente importante en cultivos de otoño. MANEJO DEL INVERNADERO PARA FAVORECER EL ENRAIZAMIENTO Buscaremos conseguir en el invernadero los 18-22ºC manteniéndolo para ello cerrado, y abriéndolo sólo si se alcanzan los 25ºC. La Humedad Relativa debe ser alta: superior al 80%. Esta fase dura aproximadamente una semana. RIEGOS DE CULTIVO Una vez arraigada la planta y hasta el cuajado de los primeros frutos, los riegos por goteo se distanciarán el máximo posible, con el fin de favorecer la exploración del suelo en profundidad por el sistema radicular, teniendo en cuenta que en este periodo las necesidades de agua son escasas. Si hubiese necesidad, los riegos serán espaciados y medianos. Durante este periodo y en tomate de primavera se tendrá especial cuidado ya que la temperatura del agua en estas fechas es muy baja, al igual que la del suelo y el cultivo queda muy expuesto a enfermedades de cuello. A partir del cuajado del primer racimo y conforme avanza el cultivo, las necesidades aumentan y el riego debe ajustarse a la demanda según evapotranspiración. La frecuencia y abundancia de los riegos debe aumentar. Estos serán continuos y abundantes. Con los frutos engrosando no debe haber altibajos en la humedad, pues el crecimiento sufrirá estas mismas variaciones y aparecerán frutos agrietados, con necrosis apical, etc. Si la aportación de agua en esta fase es escasa, los frutos madurarán prematuramente, sin alcanzar tamaño. ENTUTORADO Y PODA La poda consiste en la eliminación de todos los brotes que nacen en las axilas de las hojas, dejando solamente un tallo principal con hojas y racimos. Según va desarrollándose la planta hay que ir eliminando los brotes cuando éstos alcancen de 5-10 cm. de longitud. Para evitar que la planta se "ciegue" (que pierda el brote terminal) dejaremos siempre sin podar junto con el final, el último brote lateral. Si la operación de poda se retrasa, los brotes crecen demasiado, restan energía a la planta al podarlos, disminuye la calidad y precocidad de los frutos y se producen grandes heridas que constituyen una vía de penetración de enfermedades. La hora más adecuada para realizar esta operación es la primera de la mañana aprovechando la máxima turgencia de la planta. El entutorado se hace con cuerda sujeta en un extremo a la planta bien con nudo no corredizo o bien con anilla-grapa y por el otro extremo al alambre de cultivo. Conforme se quitan los brotes axilares se gira la cuerda sobre el tallo principal o se colocan anillas-grapas “cazadas” en la bisagra cada 30-40 cm aproximadamente. FLORACIÓN FECUNDACIÓN La fecundación del tomate es autógama, es decir, se fecunda con su propio polen pero las condiciones deben ser las adecuadas. Exigencias climáticas, la temperatura idónea está entre 18-24º C. Y una Humedad Relativa entre el 30 y el 80%. Cuando estemos fuera de estos límites es necesario actuar para evitar pérdidas por falta de cuajado. • Con temperaturas superiores a 12 ºC, pero con otros parámetros no adecuados: humedad relativa alta, etc., es necesario instalar colmenas de abejorros (Bombus terrestres), con la aparición de las primeras flores. • Para temperaturas inferiores a 12º C el cuajado será defectuoso, y la aparición de frutos deformes o no cuajados, inevitable, con o sin abejorros. • Para temperaturas comprendidas entre 28-38º C habrá que usar algún sistema de enfriado, para evitar los problemas. MANEJO DE LOS ABEJORROS PARA POLINIZACIÓN La colmena se ubicará en un lugar accesible, a una altura cómoda que facilite los cuidados de mantenimiento de la misma. El lugar elegido, favorecerá su actividad, por lo tanto protegeremos la colmena de temperaturas altas (la sombrearemos), y de posibles invasiones de hormigas. Los abejorros son activos a temperaturas comprendidas entre los 10 y 30 grados. Pero su función es mejor a temperaturas entre 15 y 25 grados. En caso de temperaturas altas en el interior de la colmena, los abejorros no vuelan y mediante el movimiento de sus alas tratan de airear la colonia. En días muy calurosos los abejorros sólo salen durante las primeras y últimas horas del día. Debe colocarse una colmena por cada 2000 plantas. La actividad de los bombus en las flores, las deja con unas pequeñas marcas marrones. En primavera es normal que un 80 - 90 % de las flores abiertas tengan estas marcas. En verano este porcentaje puede bajar hasta un tercio de las flores abiertas debido a que la actividad de los abejorros es menor por las elevadas temperaturas que se alcanzan en el interior del invernadero. Si las flores no están bastante marcadas, se debe observar el contenido de polen ya que los abejorros no tocarán las flores sin polen. La falta de producción suficiente de polen de buena calidad depende de factores externos como la temperatura, humedad, etc., inadecuados. MANEJO DEL INVERNADERO EN CULTIVO Desde mediados de mayo con la subida de las temperaturas, se producen al mismo tiempo en los invernaderos bajadas importantes de humedad relativa (HR), que pueden llegar hasta un 15 % y aún menos, siendo recomendable que no bajasen del 40 - 50 %. Una ayuda en el manejo del invernadero en esos momentos, es el blanqueo-sombreo de los mismos y la utilización del riego por aspersión, no para regar, sino para humedecer la atmósfera. Así, el suelo deberá permanecer en todo momento mojado, para permitir la evaporación y humidificación de la atmósfera. Se trata de mojar bien las plantas, y los pasillos de tierra, para que durante todo el día fuese evaporando y aportando humedad a la atmósfera. Se dieron fundamentalmente a primera hora de la mañana, con ráfagas de unos 10 minutos de duración y un caudal de 2,5 – 3 l/m2. ELIMINACIÓN DE HOJAS BAJAS Es una práctica conveniente sobre todo si están enfermas o es necesario aumentar la ventilación del cultivo o bien, en cultivos de otoño, para favorecer la maduración de los frutos. No se podarán las hojas inmediatamente inferiores a un racimo, hasta que esté recogido, ya que el racimo, se alimenta, básicamente, de las hojas inmediatamente inferiores al mismo. PINZAMIENTO O DESPUNTE Cosiste en eliminar el brote terminal del tallo de forma que cese su desarrollo, con esta operación se consigue un aumento del tamaño del fruto y una mayor precocidad. En general en el cultivo de primavera se suele realizar sobre el 7-8 º racimo. SANIDAD DEL CULTIVO En general, es un cultivo que no presenta graves problemas sanitarios en los invernaderos.. Pero no por ello hay que dejar de señalar, que la prevención de estos problemas, debe estar basada en el cuidado del cultivo y en el manejo del invernadero de tal forma que logremos en su interior un clima lo más cercano posible al descrito en esta guía como el adecuado para el correcto desarrollo del mismo. Trabajar activamente en este aspecto y una cuidadosa observación de su evolución, conforman la base para minimizar los problemas que se puedan presentar. A la vista de todo ello, la sanidad debe basarse en el manejo de estos factores, en la vigilancia de la posible aparición de las enfermedades y plagas y en la actuación conjunta de los mismos con la lucha integrada o biológica. Hay que reafirmar una vez más que en ningún caso puede esperarse un estado sanitario bueno basado fundamentalmente en un calendario de tratamientos. 2. INVERNADERO 2.1 Descripción y características generales Un invernadero es toda aquella estructura cerrada cubierta por materiales transparentes, dentro de la cual es posible obtener unas condiciones artificiales de microclima, y con ello cultivar plantas fuera de estación en condiciones óptimas. Los invernaderos se pueden clasificar de distintas formas, según se atienda a determinadas características de sus elementos constructivos (por su perfil externo, según su fijación o movilidad, por el material de cubierta, según el material de la estructura, etc.). La elección de un tipo de invernadero está en función de una serie de factores o aspectos técnicos: • Tipo de suelo. Se deben elegir suelos con buen drenaje y de alta calidad aunque con los sistemas modernos de ferti–irrigación es posible utilizar suelos pobres con buen drenaje o sustratos artificiales. • Topografía. Son preferibles lugares con pequeña pendiente orientados de norte a sur. • Vientos. Se tomarán en cuenta la dirección, intensidad y velocidad de los vientos dominantes. • Exigencias bioclimáticas de la especie en cultivo • Características climáticas de la zona o del área geográfica donde vaya a construirse el invernadero • Disponibilidad de mano de obra (factor humano) • Imperativos económicos locales (mercado y comercialización). Según la conformación estructural, los invernaderos se pueden clasificar en:  Planos o tipo parral.  Tipo raspa y amagado.  Asimétricos.  Capilla (a dos aguas, a un agua)  Doble capilla  Tipo túnel o semicilíndrico.  De cristal o tipo Venlo. 2.3 Evolución Histórica Las estructuras de protección, entre ellas los invernaderos, son un componente esencial de la agricultura moderna en todo el mundo. Si bien los ejemplos más antiguos de agricultura protegida se remontan a tiempos de los romanos (simples espacios cavados en el suelo y cubiertos con un material transparente – quizá mica – para la producción de hortalizas en época fría), recién en el siglo XVII se hicieron populares en Europa del Norte los Orangeries (estructuras de piedra y vidrio para el cultivo de cítricos). El desarrollo arquitectónico de los invernaderos floreció en los siglos XVIII y XIX a través de los Conservatories (para exposición de plantas exóticas) y los Palm Houses (casas de palmeras) en jardines botánicos y parques en Inglaterra y buena parte de Europa. Entre los siglos XIX y XX se desarrollaron los invernaderos para la producción comercial de hortalizas y plantas de follaje, principalmente en Inglaterra y Holanda, con grandes mejoras en cuanto a iluminación y sistemas de calefacción. A partir de la Segunda Guerra Mundial el desarrollo ha sido muy acelerado y en la actualidad sostiene a una gran industria vinculada a la agricultura tecnificada, la agroindustria de exportación y la biotecnología. Para los invernaderos de polietileno, los tipos de láminas de polietileno son muy similares de aquellas introducidas hace 15 años, las cuales retardan la pérdida del calor infrarrojo. Se ha reportado que estas láminas reducen el 20% del calor perdido desde el invernadero y han llegado a ser comunes en la industria actual, especialmente en Europa. Otros materiales de vidrio tales como la fibra de vidrio, el polivinil clorado, Mylar y Tedlar han probado ser tanto inapropiados, inconvenientes o en la mayoría de casos, mucho más caros que el polietileno, aunque el último tendría que ser reemplazado frecuentemente. Materiales más recientes, tales como los policarbonatos y los acrílicos han llegado a ser mucho más comunes, pero su popularidad ha sido puesta fuera de lugar por los altos costos. Los invernaderos son caros y, sin embargo, controlar el ambiente dentro de un invernadero requiere considerable energía. Comenzando hace 25 años, hubo mayor énfasis en la investigación sobre el uso de la energía solar y el calor no aprovechado por las grandes unidades industriales. Aunque la energía solar como la fuente de calor de un invernadero es técnicamente factible, éste no ha probado ser económico por los costos de colección y de almacenamiento. Sea la fuente de energía que fuese, es importante conservar la energía una vez que está en el invernadero. En regiones donde el invierno es frío, se instalan cortinas termales de hoja delgada de poliéster poroso o de aluminio, para reducir la perdida de calor nocturno hasta 57%. En los desiertos del suroeste, las temperaturas de invierno no son lo suficientemente severas para garantizar cortinas. Mientras las cortinas ahorren energía, esto no es suficiente para garantizar el alto costo de inversión de las cortinas mas la sombra de las cortinas, aún cuando la cortina esté enrollada y almacenada durante el día, puede ser un factor. En el futuro los invernaderos tendrán techos retráctiles que permitan la iluminación y ventilación deseada. 2.4 Área de invernaderos a nivel mundial Los invernaderos de plástico han sido fácilmente adaptados en los 5 continentes, especialmente en la región Mediterránea, China y Japón. El mayor número de invernaderos de plástico opera en base a la estación más que en todo el año, como es el caso con la mayoría de los invernaderos de vidrio. El área estimada de invernaderos de plástico se muestra en el Cuadro 1. Cuadro 1. Estimado mundial del uso de invernaderos de plástico Región Area (Ha) Europa Norte 16,700 Mediterráneo 95,300 América 15,600 Asia 138,200 Total Mundial 265,800 Fuente: Wittwer y Castilla, 2008 Láminas de PVC para invernaderos aún es dominante en Asia, especialmente en Japón (35,200 Ha), y el polietileno de baja densidad también es usado en Italia (500 Ha) y Grecia. Las láminas de polietileno de baja densidad cubren un total de 149,000 a 162,00 Ha; el consumo promedio es de 1.5 TM/Ha/año, con un tonelaje total mundial de alrededor de 250,000 TM/año. China es el mayor usuario de plásticos agrícolas en el mundo, donde alrededor de mil millones de personas (29% de la población mundial) están siendo alimentadas de sólo 5% de la tierra cultivada. Desde 1960 el invernadero se ha desarrollado en más que un simple protector de plantas. Los invernaderos de hoy en día pueden ser mejor vistos como fábricas de plantas o de hortalizas. Casi todo el aspecto del sistema de producción está automatizado, con el ambiente artificial y el sistema de crecimiento bajo el control casi total de la computadora. La agricultura en ambiente controlado ha ganado importancia en la horticultura no solamente en la producción de cultivos de hortalizas y ornamentales sino también en la producción de plántulas, por cualquiera de los procedimientos, desde semilla o a través del cultivo de tejido. 3. MERCADO MUNDIAL DE TOMATE El tomate es la hortaliza más difundida en todo el mundo y la de mayor valor económico. Su demanda aumenta continuamente y con ella su cultivo, producción y comercio. El incremento anual de la producción en los últimos años se debe, principalmente, al aumento en el rendimiento y, en menor proporción, al aumento de la superficie cultivada. 3.1 Información Histórica En menos de un siglo, el tomate se ha convertido en un cultivo alimentario importante en todo el mundo. Originario de los Andes, domesticado en México y hasta hace poco considerado venenoso por muchos, en la actualidad el tomate se consume en todas partes. Junto con la popularidad mundial creció el gran negocio, primero el de los mejoradores comerciales y ahora el de los ingenieros genéticos, cuyos tomates hechos a la medida fueron el primer cultivo manipulado genéticamente que llegó a los comercios. Las características conocidas del tomate, como el tamaño, el sabor y el color, son la expresión de sólo el 5% del fruto. El resto es agua. Pese a la amplia aceptación que tiene hoy en día, hasta el siglo pasado se temía que fuera venenoso, como sus parientas la belladona y la mandrágora que efectivamente lo son. En 1820, Robert Gibbon Johnson se hizo famoso por atreverse a comer un tomate frente al Palacio de Justicia de Nueva Jersey. Ciento cincuenta y siete años más tarde, el tomate ha llegado a ser la hortaliza que más se consume en el mundo. Con respecto a la importancia creciente del tomate como bien casi imprescindible en cualquier hogar, se analiza a continuación la evolución a nivel mundial en el territorio destinado a dicho cultivo, el nivel de producción y productividad obtenida en los diferentes países, y por último, se realiza un importante análisis del comercio internacional de los últimos años. Tomándose datos de los últimos 50 años, se observa un importante incremento en la cantidad de hectáreas destinadas a la plantación de tomate, más concretamente desde 1961 a la actualidad, el territorio destinado a dicho cultivo aumentó de 1.680.452ha a 4.543.957ha., lo que equivale a un incremento del 170%. Este aumento se debe fundamentalmente a la evolución de dicho cultivo en China, Estados Unidos, la Unión Europea (España e Italia), India, Turquía y Brasil, entre otros. Destacando el caso de China, que en los últimos 10 años el territorio destinado a la producción de tomate aumentó más de un 100%, de 708.776 ha en 1998 a más de 1.500.000 ha. en la actualidad. Con respecto a la producción, los principales actores de los últimos 50 años fueron fundamentalmente los anteriormente nombrados. La creciente demanda mundial de tomate generó la necesidad de aumentar tanto en cantidad como en calidad la producción de dicho cultivo. En dichos años, se destaca en gran medida el país asiático, con un increíble aumento del 600% en su producción desde 1961 hasta hoy, pasando de una participación en la producción mundial de 17% a un 26%. A pesar del importante aumento de la superficie plantada mundial, los incrementos en la producción no se han manifestado del mismo modo. Esto indica que gran parte del cultivo de esta hortaliza se desarrolla en condiciones tradicionales y muy poco desarrolladas tecnológicamente, fundamentalmente en China, que es donde se ha experimentado el mayor incremento de las hectáreas destinadas al cultivo de tomate. Dicho de otra manera, el aumento en la superficie no fue acompañado por un incremento en la productividad. En el siguiente cuadro se analiza el comportamiento de estas dos variables por década desde el año 1961, lo cual nos ayudará a observar más claramente este fenómeno. Cuadro Producción por Pais (Tn) y Productividad por País (Tn/Ha) -1961 a 2001- 1961 1971 1981 1991 2001 China 4825890 15,95 4101339 24,27 5454558 22,86 8466088 26,84 24116211 23,99 Estados Unidos 4820709 25,45 5812212 36,41 6364000 41,29 11405700 57,79 10001720 61,93 Unión Europea 7022549 20,29 10558853 26,94 13901319 32,66 15540431 39,50 17109192 47,03 Mundo 27617540 16,43 37720586 19,87 54311347 21,94 76099787 26,61 106968784 26,67 Elaboración propia, Fuente FaoStat (FAO) Gráficamente: Con respecto a las importaciones mundiales de tomates frescos se detalla que han crecido sostenidamente en la década pasada. Los antecedentes muestran un crecimiento de casi un 49%, siendo los principales importadores los Estados Unidos y Alemania y el resto de los principales países de la Unión Europea. 3.2 Panorama Internacional Actual En la actualidad el comercio internacional del tomate está localizado en dos áreas concretas con alto poder adquisitivo: La Unión Europea y Estados Unidos. Los países que suministran a la Unión Europea son: España, Holanda (comercio intracomunitario) y Marruecos. En el caso de EEUU el tomate consumido proviene (al margen de la producción local) de Méjico y Canadá. Se analizará por un lado la situación de estos dos focos importadores y por otro lado las posibilidades del comercio intercontinental de tomate. Si se observa, en las dos áreas que centran el comercio internacional de tomate (U.E. y EEUU) se pueden extraer algunas conclusiones realizando algunos ajustes en los datos: Las importaciones de tomate de la Unión Europea suponen 1.997 millones de euros, las exportaciones fueron de 1.651 millones de euros. Dentro del conglomerado de frutas y hortalizas, el tomate es el producto de mayor importancia suponiendo el 10% y el 11% del total, respectivamente, de importaciones y exportaciones de la U.E. Las importaciones de países ajenos a la Unión (principalmente de Marruecos) sólo suman 158 millones de euros. Las exportaciones fuera de la Unión suman 178 millones de euros. Las importaciones de los EEUU (Datos USDA) supusieron 721 millones de dólares y representaron el 8% de las importaciones. Las exportaciones fueron 135 millones de dólares y el 2% de las exportaciones de frutas y hortalizas. Esta situación muestra un grado de apertura en EEUU, para producciones ajenas, superior al existente en la Unión Europea; este contexto choca con el tradicional proteccionismo estadounidense. En la actualidad España y sobre todo Holanda está logrando introducir tomate de invernado en los mercado canadienses y estadounidenses, sin embargo se parte de la premisa de no descartar en un futuro la introducción de tomate americano en la U.E. El país ibérico, es el primer productor y exportador europeo, aprovechando sus ventajas comparativas de clima y de coste de mano de obra en relación a los países del norte. Italia si bien es un gran productor no tiene un sector exportador pujante. Holanda y Bélgica-Luxemburgo aprovechan su capacidad comercial para la canalización de producciones, sobre todo españolas en el ciclo otoño-invierno; en época estival Holanda se convierte en el principal suministrador europeo. Si se analizan los datos que suministra FAO, a nivel mundial, Canadá y EEUU destacan como receptores de tomate. La Unión Europea aparece como un área fuertemente importadora y exportadora, sin embargo, se debe tener en cuenta que la mayor parte de su comercio es intracomunitario favorecido por la existencia de una política aduanera común. Como países con un potencial exportador (por cercanía a países importadores y por su importante producción, así como, por su incipiente sector exportador) destacan Méjico, Turquía, Marruecos e incluso Chile. En la actualidad se debate entre las organizaciones de exportadoras sobre la posibilidad de ampliación de los envíos españoles hacia EEUU. En definitiva, la estrategia general que se sigue consiste en la búsqueda de nuevos mercados como fórmula de escapar de una cierta saturación en la U.E. En el caso concreto del mercado americano, se puede afirmar que es un destino apetecible, el consumo de tomate ha ido en alza, incrementándose un 60% en los últimos 30 años, sin embargo este crecimiento no ha compensado el aumento de la producción. Pero no hay que dejarse llevar por los datos externos de la situación del país, hay que profundizar para conocer el estado real del mercado antes de poder decir que puede tratarse de un destino potencial, sobre todo debido a la gran incertidumbre presente acerca de cómo reaccionará dicha economía después de la presente crisis. Con respecto al mayor productor a nivel mundial de tomate, China, se observa una participación en el mercado internacional de tomate sorprendentemente baja, con un nivel de importaciones para el año 2008 de 250 toneladas y un margen de exportaciones totalmente despreciable, con un 0,002%; es decir, sólo el 0,002 de la producción interna de tomate se exporta, esto es 80.000 toneladas de los 33 millones que se producen. Cuadro resumen con los principales exportadores de tomate a nivel mundial. País Tn. Mill. de U$S % México 1072646 1.219 0,16 Siria 1038935 225 0,15 España 880630 1.170 0,13 Holanda 834589 1.527 0,12 Jordania 386968 175 0,06 Turquía 372094 219 0,05 Marruecos 297593 204 0,04 Mundo 6810531 6846505 1 Se observa una alta concentración de las exportaciones en pocos países. Entre los casos que no se describieron anteriormente, se destaca México, principalmente por su comercio con Estados Unidos. Entre 1980 y 1995 las devaluaciones del peso y los acuerdos de libre comercio con América del Norte (NAFTA) hicieron entrar en crisis a los productores estadounidenses de tomate, entonces tiene, al hablar del sector de hortalizas, importantes ventajas comparativas en relación a EEUU (mano de obra más barata, clima, agua suficiente). También se destacan Siria, Jordania, Turquía y Marruecos por su gran importancia como países que abastecen el exigente mercado europeo. La característica redundante en todos estos países es el costo de la mano de obra, el cual es significativamente más bajo que en países desarrollados, permitiendo un precio final más bajo. 3.3 Mercado Nacional 3.3.1 Evolución y Situación Actual del mercado argentino. La horticultura platense se caracteriza por su sistema de producción bajo invernáculo, altamente dependiente de insumos que en su mayoría son importados y dolarizados. Paralelamente, el producto hortícola fresco obtenido es no transable, debiéndose comercializar en el mercado interno. Debido a esto, la devaluación de principios de 2002 inauguró una etapa crítica para el sector hortícola en general y el platense en particular. Ante este contexto se investigaron las diferentes estrategias adoptadas por los productores y el impacto resultante a nivel mercado, precios y costos, como así también los resultados físicos y económicos de los establecimientos hortícolas. Para ello se apeló a la recolección de información primaria y secundaria, interpretando los resultados obtenidos mediante diferentes metodologías. Se analizó el impacto de la devaluación y su asimilación bajo distintos razonamientos según cada productor. Este contexto y las estrategias elegidas también afectaron al mercado, provocando una determinada evolución del precio y volumen ofertado de productos hortícolas. Las estrategias adoptadas, los costos de los insumos, los precios y los volúmenes de los productos ofrecidos, provocaron cambios en los márgenes brutos de los productores, cuyo ingreso nominal y real resultó afectado. La actividad hortícola en la Argentina ostenta una importancia social que se evidencia en su participación en la alimentación de la población (132 kg/hab/año) (Iacobucci, 2000), por su contribución histórica al producto bruto (11,6% del PBI Agrícola, utilizando apenas el 2% de la superficie agrícola) por estar sustentada en sistemas de producción caracterizados como pequeñas y medianas empresas (PyMES), y por su alta capacidad de generación de empleo (estimado en 200.000 puestos directos) (1) La región conocida como "Cinturón Verde Bonaerense" comprende un radio de 50 kilómetros alrededor de la Ciudad de Buenos Aires, el cual lo conforman 13 partidos abarcando 7.000 km 2 con una superficie dedicada a la actividad hortícola de aproximadamente 18.000 hectáreas. Dentro de éste, La Plata es el partido de mayor importancia en cuanto a la producción hortícola de la región, con 4.753,2 hectáreas (26,7% de la superficie del cinturón) en donde se producen anualmente más de 75.000Tn de productos hortícolas, prácticamente duplicando la productividad promedio nacional (Censo Hortícola Bonaerense, 1998). A partir de mediados de la década del ´80 y principalmente durante los ´90, la actividad hortícola ha sufrido una serie de transformaciones complejas debido al proceso de modernización general de la agricultura, conocido como "Revolución Verde" (2). En el caso del sector hortícola platense, estas variables fueron más acentuadas, impulsando profundas transformaciones tecnológicas, constituyéndose los cultivos protegidos como el símbolo del progreso técnico del período. En forma gradual, la espiral tecnológica incluyó la mecanización, agroquímicos, híbridos, riego localizado, fertirrigación, teniendo grandes repercusiones en los rendimientos, la calidad de la producción, la demanda de insumos, la comercialización y en el uso y remuneración de los distintos factores de producción (Selis, 2000; Vega, 1999). No se puede dejar de mencionar el efecto que tuvo la expansión de las cadenas de supermercados en ese mismo período, proceso de cambio que impacta en la estructura general de circulación y distribución de los productos hortícolas. Así, el poder de negociación se desplaza cada vez más hacia las etapas finales, otorgándole al supermercado un peso decisivo (Bifaretti y Hang, 1997; Green y Schaller, 1996 ; Viteri y Ghezan, 2003). Toda esta transformación ocurre en un contexto político - económico que lo posibilita y facilita: liberalización y apertura del mercado en general, desregulación de la intervención estatal sobre el desenvolvimiento económico privado, privatización de los bienes públicos rentables, flexibilización laboral y ventajas para la localización de empresas transnacionales (Manzanal, 1995; Obschatko, 1992). En síntesis, la alta demanda y dependencia de insumos que exige el paquete tecnológico adoptado mayoritariamente en el Cinturón Hortícola Platense se debió a una favorable relación insumo/producto que permitía la apertura y convertibilidad. Fue en ese complejo estado que el cambio de política económica instaurado a principios del 2002 en la Argentina aparece en el sector. El modelo económico llegó a su fin en Enero del 2002, tras una profunda crisis política y social, que tuvo como hechos más salientes la renuncia del presidente de la Nación y, posteriormente, el fin de la convertibilidad. Esto último implicó una devaluación de la moneda del 200% (pasó de $1 por US$1 a $3 por US$1) lo que a su vez ocasionó el derrumbe del sistema financiero -formal e informal-, entre otros profundos cambios (3). Por otra parte, para el sector vinculado a la producción y exportación de "commodities", el impacto resultó distinto, siendo en muchos casos, significativamente favorable. La horticultura platense ha sido principalmente afectada por esta salida de la convertibilidad, debido a su sistema de producción bajo invernáculo altamente dependiente y demandante de insumos, elementos que en su mayoría son importados y rigiéndose entonces a valor dólar. Agroquímicos, fertilizantes, plásticos y semillas híbridas prácticamente triplican su valor en pesos, en concordancia con el nuevo tipo de cambio de 3:1 (García y Hang, 2005a). Paralelamente, se corta la cadena de pago y desaparece la financiación. Esta actividad, que trabajaba con créditos informales y en dólares en toda la cadena de comercialización ( Rambeaud y otros, 2002 ), ve interrumpida su normal operatoria. Sumado a esto, los productos hortícolas se generalizan como no transables, es decir, son de consumo interno. A diferencia del resto del sector agrícola al cual el cambio de política económica benefició, el sub-sector hortícola posee un ínfimo volumen de productos que se exportan (no pudiendo superar el 10% de la producción -INDEC-), debiéndose producir de esta manera con insumos en dólares y vender en un mercado deprimido, con varios de recesión, y una población cuya pobreza se encuentra entre un 40 y 50% (en el período bajo estudio) e ingresos sin indexar. Como corolario, es de suponer que la heterogeneidad de productores (con diferentes grados de tecnificación, racionalidad, poder financiero, expectativas y actitudes) asuma diferentes estrategias de adaptación ante la situación descripta. En este marco, a cuatro años de la devaluación y con escasa información hasta el momento, surge como relevante la necesidad de describir la evolución del contexto económico hortícola, las estrategias adoptadas por los productores e indagar el impacto sobre la productividad y producción de las hortalizas, correlacionándolo con los ingresos y costos del sector. En la Actualidad, el tomate es la hortaliza que mayor superficie ocupa en la producción bajo invernáculo en Argentina. Su destino principal es para consumo fresco en el mercado interno, si bien el porcentaje destinado a la industria es importante: 35/40% de la producción total. Dada la facilidad de producir tomate en diferentes épocas del año según la zona de producción y la posibilidad de que la oferta se adecue bastante bien a la estacionalidad de la demanda hacen del cultivo de tomate bajo invernadero un negocio altamente rentable con una gran ventaja respecto al producido a cielo abierto. No obstante, dado el escaso desarrollo en el país, en determinadas situaciones hay faltante de producto, especialmente hacia fines del invierno y comienzo de la primavera, lo que determina que algunos años se importe de países vecinos (Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile). La producción de tomate se encuentra distribuida a lo largo de todo el país, excepto en el sur de la Patagonia. Las provincias de Mendoza, San Juan, Santiago del Estero, Catamarca y Río Negro se dedican principalmente a la producción de tomate para uso industrial (tomate perita) y el tomate redondo para consumo fresco se produce en Buenos Aires, Salta, Jujuy, Tucumán, Corrientes, Santa Fe y otras provincias. En cuanto a la producción de tomate bajo cubierta, esa misma fuente indica que la superficie dedicada a esta hortaliza fue de 1.185 has., lo que representó un 40% de las 2.961 has. del total de hortalizas en invernaderos. Existe una fuerte concentración de la actividad, dado que un 87,7% de la superficie nacional se concentra entre las Provincias de Corrientes y Buenos Aires (ver mapa 1). En cambio, para la producción de tomate a campo se utilizaron 14.389 hectáreas, es decir 6,34% de la superficie nacional. En este caso la producción no se encuentra tan concentrada, como el anterior, ya que el 87% de la superficie nacional se reparten entre ocho provincias, entre las que se destaca Mendoza con 5201 has, lo que equivale al 36.1% de la Producción Nacional, mucho menor es la participación de las otras provincias, ya que la más cercana en nivel de producción es Salta con 1715 has., un 11.9% en el agregado. La participación relativa de las principales provincias productoras de tomate para consumo fresco en la oferta del Mercado Central de Buenos Aires, año 2005 fue la siguiente: Estas provincias representaron en el año 2005 el 97% de la oferta total de tomate comercializado en el Mercado Central. En los últimos años ha disminuido la participación en el mercado fresco de tomate de las provincias del noroeste argentino, Santiago y Río Negro y se ha incrementado la oferta de Corrientes y Buenos Aires por el desarrollo del cultivo en invernáculos. En la Argentina, el rendimiento promedio para los dos destinos del tomate está en el orden de las 35 a 40 toneladas por hectárea. Sin embargo este dato es muy variable según la tecnología y variedad utilizada, sistema de producción (a campo o bajo invernáculo), zona de producción, etc. toneladas. En tomate redondo, usando híbridos a campo abierto, con conducción del cultivo y tecnología media, se pueden obtener 50/60 toneladas. Si se utiliza tecnología moderna se alcanzan las 80/90 toneladas. Si la producción es bajo invernáculo, con alta tecnología y dependiendo de la longitud del período de cosecha, se tienen rendimientos de 100 a 150 o más toneladas. En experiencias de cultivo de tomate sin suelo se superaron esos valores. Uno de los principales condicionamientos de la producción de tomate bajo invernadero, es que los fertilizantes y agroquímicos deben pagarse a precio dólar, habiendo alcanzado ya los valores de la época del 1x1, mientras que los precios son en pesos. Estudiar y continuar analizando día a día la evolución del sector y sumar los datos que brinde el Censo hortícola, servirá para tener todas las herramientas que permitan adoptar medidas para que el productor evolucione y pueda sostenerse, frente a la creciente demanda de las grandes ciudades. Este “fenómeno” es una de las principales razones por las que observamos el constante aumento de los precios tanto del tomate como de la mayoría de las frutas y hortalizas que se producen en el territorio argentino, es decir, es una de las desventajas de tener un tipo de cambio devaluado y vender en el mercado local. 3.3.2 Comercio Exterior El consumo per cápita de tomates frescos en Brasil es muy bajo, de acuerdo con la Ceagesp (Instituto Agrícola de Sao Paulo), el consumo alcanza a unos 6.3 kilos anuales, mientras que, por ejemplo, en Noruega, Grecia, Suiza, y otros países ronda los 40 kilogramos anuales. Esta es una de las principales razones por las que el mercado brasileño no se ve como un destino interesante. El consumo de tomates frescos debería aumentar con el crecimiento económico, mejoramiento de las variedades y control de calidad. Las exportaciones de tomates frescos se encuentran altamente concentradas. Argentina es el principal mercado de destino y el más regular en términos de continuidad. De hecho, más del 90% de las exportaciones tiene como destino este mercado. Los otros países, si bien importantes por las expectativas desde punto de vista comercial, tienen poca importancia tanto en términos de valor como de volumen. Los otros mercados se consideran de importancia secundaria. Una de las grandes posibilidades se presenta con la apertura del mercado hacia los Estados Unidos, mediante diversos acuerdos comerciales, aunque uno de los principales impedimentos, es el tratamiento de desinfección con Bromuro de metilo, que habría que realizarle al tomate antes de enviarlo. Puesto que este tratamiento implica una disminución de la vida útil de los tomates, necesariamente deberían enviarse por vía aérea, agregándose además las comisiones y un alto costo de envío, lo que encarecería el producto puesto en este mercado. Dado los puntos descriptos, podemos concluir que, es sumamente estrecho margen de operación con los mercados internacionales, entonces, las posibilidades de aumentar el volumen de los envíos se verá limitada por lo menos en el corto y mediano plazo. 3.4 Panorama Mendocino 3.4.1 Situación actual de la producción de tomate en Mendoza 3.4.2 Análisis FODA sectorial y del Proyecto. Chile: Las exportaciones de tomates frescos, nacen de la necesidad de diversificar los mercados dada la creciente oferta interna que se venía registrando desde hace algunos años. Estas sin embargo han presentado un comportamiento cíclico, registrándose los mayores volúmenes de envíos al extranjero, en los años 1996 y el año 2000. Los valores totas de las exportaciones han alcanzado cifras que van desde el millón de dólares a un poco más de 4 millones de dólares FOB en cuatro años. Espero que les haya gustado y lo voy a ir actualizando con el tiempo.. espero sus comentarios y puntos

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Tomate bajo Invernadero (2010) - Trabajo Completo
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/26/2009

Buenas gente, este es mi primer post. He estado recopilando bastante informacion acerca de esta clase de emprendimientos y vi que en Taringa no habìa nada... por eso me decidi a colocar un poco de todo lo que tengo y, llegado el caso y dependiendo de la aceptaciòn, seguire subiendo mas data. Capitulo 1: CARACTERISTICAS GENERALES DEL TOMATE El origen del género Lycopersicom se localiza en la región andina, que se extiende desde el sur de Colombia al norte de Chile, pero parece que fue en México donde se domesticó, quizá porque crecería como mala hierba entre los huertos. Durante el siglo XVI se consumían en México tomates de distintas formas, tamaños e incluso rojos y amarillos. Ya habían sido llevados a España y servían como alimento también en Italia. En otros países europeos, sólo se utilizaban en farmacia y así se mantuvieron en Alemania hasta comienzos del siglo XIX. Los españoles y portugueses difundieron el tomate a Oriente Medio y África, de allí a otros países asiáticos y de Europa se difundió a Estados Unidos y Canadá. 1.1 Taxonomía y Morfología Familia: Solanáceas. Especie: Lycopersicon esculentum Mill. Planta: Tipo arbustivo que se cultiva como anual. Puede desarrollarse de forma rastrera, semirrecta o erecta. Existen variedades de crecimiento limitado (determinadas) y otras de crecimiento ilimitado (indeterminadas). Sistema radicular: Raíz principal (corta y débil), raíces secundarias (numerosas y potentes) y raíces adventicias. Tallo principal: Eje con un grosor que oscila entre 2-4 cm. en su base, sobre el que se van desarrollando hojas, tallos secundarios e inflorescencias. Hoja: Compuesta con foliolos peciolados, lobulados y con borde dentado- en número de 7 a 9 y recubiertos de pelos glandulares. Las hojas se distribuyen de forma alternativa sobre el tallo. Flor: Es perfecta, regular e hipógina y consta de 5 o más sépalos de igual número de pétalos color amarillo. Fruto: Baya, bi o plurilocular que puede alcanzar un peso que oscila entre unos pocos miligramos y 600 gramos. Está constituida por el pericarpio, el tejido placentario y las semillas. 1.2 Clasificaciones Dentro del cultivo de tomate se pueden describir dos tipos de clasificaciones: Por hábitos de crecimiento Dentro de este tipo se encuentran las plantas de porte bajo, cuya altura no asciende de 1.5m. Denominadas de crecimiento determinado, su ciclo vegetativo es aproximadamente de 150 a 180 días desde el transplante al fin de la cosecha. También encontramos plantas de porte alto, conocidas como de crecimiento indeterminado, cuya longitud del tallo asciende a más de 5m. Este tipo de cultivo requiere de condiciones más específicas de manejo tanto de humedad, temperatura, fertilización y, sobre todo, de podas. Su ciclo vegetativo se puede extender a más de 300 días después del transplante. Por la forma del fruto Otra forma de clasificar estos cultivos es por la forma de sus frutos, que son: tomate redondo, tomate “perita” y tomate cereza. a) Tomate redondo: es utilizado con mayor frecuencia para ensaladas, hamburguesas y tortas, gracias a su tamaño y forma. b) Tomate “perita”: Es usado con mayor frecuencia en guisados, purés, salsas etc. c) Tomate cereza: Es usado con frecuencia en la repostería, ensaladas, botanas y salsas. 1.3 Valor Nutricional Tabla 1: Valor Nutricional del tomate 1.4 Requerimiento Climático y de Suelo El manejo racional de los factores climáticos de forma conjunta es fundamental para el funcionamiento adecuado del cultivo, ya que todos se encuentran estrechamente relacionados y la actuación sobre uno de éstos incide sobre el resto. Temperatura La temperatura óptima de desarrollo oscila entre 20 y 30 °C durante el día y entre 1 y 17 °C durante la noche; temperaturas superiores a los 30-35 °C afectan la fructificación por mal desarrollo de óvulos, el desarrollo de la planta, en general, y del sistema radicular, en particular. Temperaturas inferiores a 12-15 °C también originan problemas en el desarrollo de la planta. A temperaturas superiores a 25 °C e inferiores a 12 °C la fecundación es defectuosa o nula. La maduración del fruto está muy influida por la temperatura en lo referente a la precocidad y coloración, de forma que valores cercanos a los 10 °C y superiores a los 30 °C originan tonalidades amarillentas. No obstante, los valores de temperatura descritos son meramente indicativos, debiendo tener en cuenta las interacciones de la temperatura con el resto de los parámetros climáticos. Suelo La planta de tomate no es muy exigente en cuanto a suelos, excepto en lo que se refiere a drenaje. Aunque prefiere suelos sueltos, de textura silícea arcillosa y rica en materia orgánica, se desarrolla perfectamente en suelos arcillosos enarenados. En cuanto al pH, los suelos pueden ser desde ligeramente ácidos hasta ligeramente alcalinos, cuando están enarenados. Es la especie cultivada en invernadero que mejor tolera las condiciones de salinidad, tanto del suelo como del agua de riego. 1.5 Humedad y Luminosidad Humedad La humedad relativa óptima oscila entre el 60% y 80%. Humedades relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de enfermedades del follaje y el agrietamiento del fruto y dificultan la fecundación, debido a que el polen se compacta, abortando parte de las flores. El rajado del fruto igualmente puede tener su origen en un exceso de humedad del suelo o riego abundante tras un período de estrés hídrico. También una humedad relativa baja dificulta la fijación del polen al estigma de la flor. Luminosidad El factor que más afecta el desarrollo vegetativo, es la iluminación diaria total. El valor mínimo, para floración y cuajado, se sitúa en torno a los 235 Wh/m2 de radiación total diaria. Valores reducidos de luminosidad pueden incidir de forma negativa sobre los procesos de la floración y fecundación, así como el desarrollo vegetativo de la planta. En los momentos críticos, durante el período vegetativo, resulta crucial la interrelación existente. Debe ir acorde con la temperatura: En momentos de menor iluminación, la temperatura del invernadero debe ser más baja. En momentos de mayor iluminación, la temperatura debe ser más alta. Desequilibrios entre temperatura e iluminación, favorecen la aparición de racimos dobles y problemas en la polinización que conllevan o caída de flores o frutos mal cuajados. Capítulo 2: MERCADO DE TOMATE El tomate es la hortaliza más difundida en todo el mundo y la de mayor valor económico. Su demanda aumenta continuamente y con ella su cultivo, producción y comercio. El incremento anual de la producción en los últimos años se debe, principalmente, al aumento en el rendimiento y, en menor proporción, al aumento de la superficie cultivada. 2.1 Información Histórica En menos de un siglo, el tomate se ha convertido en un cultivo alimentario importante en todo el mundo. Originario de los Andes, domesticado en México y hasta hace poco considerado venenoso por muchos, en la actualidad el tomate se consume en todas partes. Junto con la popularidad mundial creció el gran negocio, primero el de los mejoradores comerciales y ahora el de los ingenieros genéticos, cuyos tomates hechos a la medida fueron el primer cultivo manipulado genéticamente que llegó a los comercios. Las características conocidas del tomate, como el tamaño, el sabor y el color, son la expresión de sólo el 5% del fruto. El resto es agua. Pese a la amplia aceptación que tiene hoy en día, hasta el siglo pasado se temía que fuera venenoso, como sus parientas la belladona y la mandrágora que efectivamente lo son. Más precisamente, en 1820, Robert Gibbon Johnson se hizo famoso por atreverse a comer un tomate frente al Palacio de Justicia de Nueva Jersey. Ciento cincuenta y siete años más tarde, el tomate ha llegado a ser la hortaliza que más se consume en el mundo. Con respecto a la importancia creciente del tomate como bien casi imprescindible en cualquier hogar, se analiza a continuación la evolución a nivel mundial en el territorio destinado a dicho cultivo, el nivel de producción y productividad obtenida en los diferentes países, y por último, se realiza un completo análisis del comercio internacional de los últimos años. Si se analizan datos de los últimos 50 años, se observa un importante incremento en la cantidad de hectáreas destinadas a la plantación de tomate. Más concretamente, desde 1961 a la actualidad, el territorio destinado a dicho cultivo aumentó de 1.680.452ha a 4.543.957ha., lo que equivale a un incremento del 170%. Este aumento se debe fundamentalmente a la evolución de dicho cultivo en China, Estados Unidos, la Unión Europea (España e Italia), India, Turquía y Brasil, entre otros. Al observar el caso específico de China, sólo en los últimos 10 años, el territorio destinado a la producción de tomate aumentó más de un 100%, de 708.776 ha en 1998 a más de 1.500.000 ha. en la actualidad. Con respecto a la producción de tomate, los principales actores de los últimos 50 años fueron fundamentalmente los anteriormente nombrados. La creciente demanda mundial de tomate generó la necesidad de aumentar tanto en cantidad como en calidad la producción de dicho cultivo. En dichos años, se destaca nuevamente el país asiático, con un incremento del 600% en su producción desde 1961 hasta hoy, pasando de una participación en la producción mundial del 17% a un 26%. A pesar del importante aumento de la superficie plantada mundial, los incrementos en la producción no se han visto modificados análogamente. Esto indica que gran parte del cultivo de esta hortaliza se desarrolla en condiciones tradicionales y muy poco desarrolladas tecnológicamente, fundamentalmente en China, que es donde se ha experimentado el mayor incremento de las hectáreas destinadas al cultivo de tomate. Dicho de otra manera, el aumento en la superficie no fue acompañado por un incremento en la productividad. En el siguiente cuadro se analiza el comportamiento de estas dos variables desde el año 1961 al 2001, lo cual ayudará a observar más claramente dicho fenómeno. Tabla 3: Producción de tomate por Pais (Miles de Tn) y Productividad por País (Tn/Ha) -1961 a 2001- 1961 1971 1981 1991 2001 China 4825 15,95 4101 24,27 5454 22,86 8466 26,84 24116 23,99 Estados Unidos 4820 25,45 5812 36,41 6364 41,29 11406 57,79 10001 61,93 Unión Europea 7022 20,29 10558 26,94 13901 32,66 15540 39,50 17109 47,03 Mundo 27617 16,43 37720 19,87 54311 21,94 76099 26,61 106968 26,67 Elaboración propia, Fuente FaoStat (FAO) Gráfico 1: Evolución de la productividad. 1961-2001 Con respecto a las importaciones mundiales de tomates frescos se detalla que han crecido sostenidamente en la década pasada. Los antecedentes muestran un crecimiento de casi un 50%, siendo los principales actores los Estados Unidos, Alemania y el resto de los principales países de la Unión Europea. 2.2 Panorama Internacional Actual En la actualidad el comercio internacional del tomate está localizado en dos áreas concretas con alto poder adquisitivo: La Unión Europea y Estados Unidos. Los países que suministran dicho cultivo a la Unión Europea son: España, Holanda, mediante el comercio intracomunitario, y Marruecos. En el caso de EEUU el tomate consumido proviene (al margen de la producción local) de Méjico y Canadá. Se analizará por un lado la situación de estos dos focos importadores y por otro lado las posibilidades del comercio intercontinental de tomate. Si se observa, en las dos áreas que centran el comercio internacional de tomate (U.E. y EEUU) se pueden extraer algunas conclusiones realizando algunos ajustes en los datos: Las importaciones de tomate de la Unión Europea suponen 1.997 millones de euros, las exportaciones fueron de 1.651 millones de euros. Dentro del conglomerado de frutas y hortalizas, el tomate es el producto de mayor importancia suponiendo el 10% y el 11% del total, respectivamente, de importaciones y exportaciones de la U.E. Las importaciones de países ajenos a la Unión (principalmente de Marruecos) sólo suman 158 millones de euros. Las exportaciones fuera de la Unión suman 178 millones de euros. Por su parte, las importaciones de los EEUU supusieron 721 millones de dólares y representaron el 8% de las importaciones. Las exportaciones fueron 135 millones de dólares y el 2% de las exportaciones de frutas y hortalizas. Esta situación muestra un grado de apertura en EEUU, para producciones ajenas, superior al existente en la Unión Europea En la actualidad tanto España como Holanda, están logrando introducir tomate de invernado en los mercado canadienses y estadounidenses. El país ibérico, es el primer productor y exportador europeo, aprovechando sus ventajas comparativas de clima y de coste de mano de obra en relación a los países del norte. Italia si bien es un gran productor no tiene un sector exportador pujante. Holanda y Bélgica-Luxemburgo aprovechan su capacidad comercial para la canalización de producciones, sobre todo españolas en el ciclo otoño-invierno; en época estival Holanda se convierte en el principal suministrador europeo. Un debate muy común entre las organizaciones de exportadoras es sobre la posibilidad de ampliación de los envíos españoles hacia EEUU. En definitiva, la estrategia general que se sigue consiste en la búsqueda de nuevos mercados como fórmula de escapar de una cierta saturación en la U.E. En el caso concreto del mercado americano, se puede afirmar que es un destino apetecible, el consumo de tomate ha ido en alza, incrementándose un 60% en los últimos 30 años, sin embargo este crecimiento no ha compensado el aumento de la producción. Pero no hay que dejarse llevar por los datos externos de la situación del país, hay que profundizar para conocer el estado real del mercado antes de poder decir que puede tratarse de un destino potencial, sobre todo debido a la gran incertidumbre presente acerca de cómo reaccionará dicha economía después de la presente crisis. Con respecto al mayor productor a nivel mundial de tomate, China, se observa una participación en el comercio internacional de tomate sorprendentemente baja, con un nivel de importaciones para el año 2008 de 250 toneladas y un margen de exportaciones totalmente despreciable, con un 0,002%; es decir, sólo el 0,002 de la producción interna de tomate se exporta, esto es 80.000 toneladas de los 33 millones que se producen. Cuadro 4: Principales exportadores de tomate a nivel mundial. Año 2007 País Tn. Mill. de U$S % México 1072646 1.219 0,16 Siria 1038935 225 0,15 España 880630 1.170 0,13 Holanda 834589 1.527 0,12 Jordania 386968 175 0,06 Turquía 372094 219 0,05 Marruecos 297593 204 0,04 Mundo 6810531 6846505 1 Elaboración Propia, Fuente FAO Se observa una alta concentración de las exportaciones en pocos países. Entre los casos que no se describieron anteriormente, se destaca México, principalmente por su comercio con Estados Unidos. Entre 1980 y 1995 las devaluaciones del peso y los acuerdos de libre comercio con América del Norte (NAFTA) hicieron entrar en crisis a los productores estadounidenses de tomate, dicho país tiene, al hablar sobre sector de hortalizas, importantes ventajas comparativas en relación a EEUU (mano de obra más barata, clima favorable, agua suficiente). También se destacan Siria, Jordania, Turquía y Marruecos por su gran importancia como países que abastecen el exigente mercado europeo. La característica redundante en todos estos países es el costo de la mano de obra, el cual es significativamente más bajo que en países desarrollados, permitiendo un precio final más bajo. Si se analiza el caso particular de Marruecos, el incremento de las exportaciones de tomate a la Euro Zona es una constante en los últimos años. En el año 2004 fueron de 191.310 toneladas y en 2008 se han situado en 305.542 toneladas, según datos de Eurostat. Además, cabe destacar la introducción incontrolada de tomate procedente de Marruecos conlleva una reducción severa del valor del comercio del tomate dentro de la Unión Europea, con importantes perjuicios económicos y sociales para dicho sector. 2.3 Mercado Nacional La actividad hortícola en la Argentina ostenta una importancia social que se evidencia en su participación en la alimentación de la población (132 kg/hab/año), por su contribución histórica al producto bruto (11,6% del PBI Agrícola, utilizando apenas el 2% de la superficie agrícola) por estar sustentada en sistemas de producción caracterizados como pequeñas y medianas empresas (PyMES), y por su alta capacidad de generación de empleo (estimado en 200.000 puestos directos) 2.3.1 Evolución y Situación Actual del mercado argentino A partir de mediados de la década del ´80 y principalmente durante los ´90, la actividad hortícola ha sufrido una serie de transformaciones complejas debido al proceso de modernización general de la agricultura, conocido como "Revolución Verde". En el caso específico del cultivo de tomate, estas variables fueron más acentuadas, impulsando profundas transformaciones tecnológicas, constituyéndose, como el símbolo del progreso técnico del período. En forma gradual, el espiral tecnológico incluyó la mecanización, agroquímicos, híbridos, riego localizado y fertirrigación, teniendo grandes repercusiones en los rendimientos, la calidad de la producción, la demanda de insumos, la comercialización y en el uso y remuneración de los distintos factores de producción. No se puede dejar de mencionar el efecto que tuvo la expansión de las cadenas de supermercados en ese mismo período, proceso de cambio que impactó en la estructura general de circulación y distribución de los productos. Así, el poder de negociación se desplaza cada vez más hacia las etapas finales, otorgándole al supermercado un peso decisivo. Toda esta transformación ocurre en un contexto político - económico que lo posibilita y facilita: liberalización y apertura del mercado en general, desregulación de la intervención estatal sobre el desenvolvimiento económico privado, privatización de los bienes públicos rentables, flexibilización laboral y ventajas para la localización de empresas transnacionales. En síntesis, la alta demanda y dependencia de insumos que exige el paquete tecnológico adoptado se debió a una favorable relación insumo/producto que permitía la apertura y convertibilidad. Fue en ese complejo estado que el cambio de política económica instaurado a principios del 2002 en la Argentina aparece en el sector. El modelo económico llegó a su fin en Enero del 2002, tras una profunda crisis política y social, que tuvo como desenvolvimiento el fin de la convertibilidad. Esto implicó una devaluación de la moneda del 200% (pasó de $1 por US$1 a $3 por US$1) lo que a su vez ocasionó el derrumbe del sistema financiero -formal e informal-, entre otros profundos cambios. Por otra parte, para el sector vinculado a la producción y exportación de "commodities", el impacto resultó distinto, siendo en muchos casos, significativamente favorable. La producción de tomate ha sido principalmente afectada por esta salida de la convertibilidad, debido a su sistema de producción bajo invernáculo altamente dependiente y demandante de insumos, elementos que en su mayoría son importados y rigiéndose entonces a valor dólar. Agroquímicos, fertilizantes, plásticos y semillas híbridas prácticamente triplican su valor en pesos, en concordancia con el nuevo tipo de cambio de 3x1. Paralelamente, se corta la cadena de pago y desaparece la financiación. Esta actividad, que trabajaba con créditos informales y en dólares en toda la cadena de comercialización ve interrumpida su normal operatoria. Sumado a esto, el tomate, como la mayoría de las hortalizas, se generaliza como no transable, es decir, de consumo interno. A diferencia del resto del sector agrícola al cual el cambio de política económica benefició, el sub-sector hortícola posee un ínfimo volumen de productos que se exportan (no pudiendo superar el 10% de la producción -INDEC-), debiéndose producir de esta manera con insumos en dólares y vender en un mercado deprimido, además de una población cuya pobreza se encuentra entre un 40 y 50% con ingresos sin indexar. Como corolario, es de suponer que la heterogeneidad de productores con diferentes grados de tecnificación, racionalidad, poder financiero, expectativas y actitudes asuma diferentes estrategias de adaptación ante la situación descripta. 2.3.2 Comercio Exterior Si bien existen grandes expectativas desde punto de vista comercial, fomentadas por un tipo de cambio devaluado, estas tienen poca importancia tanto en términos de valor como de volumen, principalmente debido a la dificultad de exportar bienes de consumo fresco a grandes distancias y a la escasa oferta de productos agrícolas en el país. Analizando el mercado brasileño como potencial consumidor del tomate fresco argentino, se desestima rápidamente esta posibilidad, ya que sumado a los problemas recientemente nombrados, el consumo per cápita de tomates frescos en Brasil es muy bajo. De acuerdo con la Ceagesp (Instituto Agrícola de Sao Paulo), el consumo alcanza a unos 6.3 kilos anuales, mientras que, por ejemplo, en Noruega, Grecia, Suiza, y otros países ronda los 40 kilogramos anuales. Esta es una de las principales razones por las que el mercado brasileño no se ve como un destino interesante. Por otro lado, las importaciones de tomates frescos se encuentran altamente concentradas. Chile es el principal mercado de origen y el más regular en términos de continuidad. De hecho, más del 90% de las exportaciones de tomate de dicho país, tiene como destino nuestro mercado. Los otros mercados se consideran de importancia secundaria. Sin embargo una de las grandes posibilidades se presenta con la apertura del mercado hacia los Estados Unidos, mediante diversos acuerdos comerciales. Aunque uno de los principales impedimentos, es el tratamiento de desinfección con Bromuro de metilo, que habría que realizarle al tomate antes de enviarlo. Puesto que este tratamiento implica una disminución de la vida útil de los tomates, necesariamente deberían enviarse por vía aérea, agregándose además las comisiones y un alto costo de envío, lo que encarecería el producto puesto en este mercado. Dado los puntos descriptos, podemos concluir que, es sumamente estrecho el margen de operación con los mercados internacionales, entonces, las posibilidades de aumentar el volumen de los envíos se verá limitada por lo menos en el corto y mediano plazo, por lo que se deberá fomentar a un mayor abastecimiento del mercado local. 2.3.3 Tomate bajo invernadero en Argentina En la Actualidad, el tomate es la hortaliza que mayor superficie ocupa en la producción bajo invernáculo en Argentina. Su destino principal es para consumo fresco en el mercado interno, si bien el porcentaje destinado a la industria es importante: 35/40% de la producción total. Dada la facilidad de producir tomate en diferentes épocas del año según la zona de producción y la posibilidad de que la oferta se adecue bastante bien a la estacionalidad de la demanda hacen del cultivo de tomate bajo invernadero un negocio altamente rentable con una gran ventaja respecto al producido a cielo abierto. No obstante, dado el escaso desarrollo en el país, en determinadas situaciones hay faltante de producto, especialmente hacia fines del invierno y comienzo de la primavera, lo que determina que algunos años se importe de países vecinos (Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile). La producción de tomate se encuentra distribuida a lo largo de todo el país, excepto en el sur de la Patagonia. Las provincias de Mendoza, San Juan, Santiago del Estero, Catamarca y Río Negro se dedican principalmente a la producción de tomate para uso industrial (tomate perita) y el tomate redondo para consumo fresco se produce en Buenos Aires, Salta, Jujuy, Tucumán, Corrientes, Santa Fe y otras provincias. En cuanto a la producción de tomate bajo cubierta, la superficie dedicada a esta hortaliza es de 1.185 has., lo que representó un 40% de las 2.961 has. del total de hortalizas en invernaderos. Existe una fuerte concentración de la actividad, dado que un 87,7% de la superficie nacional se concentra entre las Provincias de Corrientes y Buenos Aires, como se observa en el gráfico precedente. En cambio, para la producción de tomate a campo se utilizaron 14.389 hectáreas, es decir 6,34% de la superficie nacional. En este caso la producción no se encuentra tan concentrada, como el anterior, ya que el 87% de la superficie nacional se reparten entre ocho provincias, entre las que se destaca Mendoza con 5201 has, lo que equivale al 36.1% de la Producción Nacional, mucho menor es la participación de las otras provincias, ya que la más cercana en nivel de producción es Salta con 1715 has., un 11.9% en el agregado. Gráfico 3: Oferta total de tomate en la Argentina para el año 2005 La participación relativa de las principales provincias productoras de tomate para consumo fresco en la oferta del Mercado Central de Buenos Aires, año 2005 fue la siguiente: Estas provincias representaron en el año 2005 el 97% de la oferta total de tomate comercializado en el Mercado Central. En los últimos años ha disminuido la participación en el mercado fresco de tomate de las provincias del noroeste argentino, Santiago del Estero y Río Negro y se ha incrementado la oferta de Corrientes y Buenos Aires por el desarrollo del cultivo en invernáculos. En la Argentina, el rendimiento promedio para los dos destinos del tomate está en el orden de las 35 a 40 toneladas por hectárea. Sin embargo este dato es muy variable según la tecnología y variedad utilizada, sistema de producción (a campo o bajo invernáculo), zona de producción, etc. toneladas. En tomate redondo, usando híbridos a campo abierto, con conducción del cultivo y tecnología media, se pueden obtener 50/60 toneladas. Si se utiliza tecnología moderna se alcanzan las 80/90 toneladas. Si la producción es bajo invernáculo, con alta tecnología y dependiendo de la longitud del período de cosecha, se tienen rendimientos de 100 a 150 o más toneladas. En experiencias de cultivo de tomate sin suelo se superaron esos valores. Uno de los principales condicionamientos para la expansión de la producción de tomate bajo invernadero, se basa en que los fertilizantes y agroquímicos deben pagarse a precio dólar, habiendo alcanzado ya los valores de la época del 1x1, mientras que los precios son en pesos. Estudiar y continuar analizando día a día la evolución del sector y sumar los datos que brinde el Censo hortícola, servirá para tener todas las herramientas que permitan adoptar medidas para que el productor evolucione y pueda sostenerse, frente a la creciente demanda de las grandes ciudades. Este “fenómeno” es una de las principales razones por las que se observa el constante aumento de los precios tanto del tomate como de la mayoría de las frutas y hortalizas que se producen en el territorio argentino, es decir, es una de las desventajas de tener un tipo de cambio devaluado y vender en el mercado local. 2.4 Panorama Mendocino 2.4.3 Situación actual de la producción de tomate en Mendoza 2.4.4 Análisis FODA sectorial y del Proyecto. A continuación, se finaliza el estudio de mercado para la Producción de Tomate bajo Invernadero con un análisis estratégico de las Fortalezas, Oportunidades, Amenazas y Debilidades del presente proyecto. Fortalezas: • Condiciones naturales favorables; • Productores con capacidad de recepción y asimilación de nuevas tecnologías; • Bajo coste de la mano de obra; • Alto consumo interno tomate; • Mayor productividad por hectárea; • Independencia con respecto al clima; • Alta rentabilidad debido a la producción en tiempos de escases, lo que permite la venta del producto a un precio superior; • Mejor calidad comercial, los productos obtenidos son mas uniformes, de mayor tamaño, mejor presentación y realza las características organolépticas (susceptibles de ser percibida por los sentidos) ; • Permite un mejor manejo, prevención y control de enfermedades y plagas; • El trabajo se hace más cómodo, placentero y seguro, evitando la pérdida de jornales por condiciones climáticas adversas o ausencias por enfermedad; • Posibilidad de obtener más de un ciclo de cultivo al año. Oportunidades: • Ser el precursor de este tipo de producción en la Zona, organizando visitas y capacitación a los demás productores; • Fuerte y pronunciado exceso de demanda regional para las épocas no tradicionales de producción; • Mercado externo de productos orgánicos en crecimiento; • Posibilidad auténtica de expansión de la oferta a nivel nacional; • Uso responsable del agua para riego, lo que generará una concientización generalizada en los productores de la zona; • Venta directa en puestos y verdulerías de la zona. Debilidades: • La inversión inicial es elevada. Desde el punto de vista financiero se debe disponer de un capital inicial importante aunque económicamente se lo amortice en los años de vida útil de cada uno de los materiales; • El costo de producción es más alto ya que exige alta incorporación de tecnología; • El productor y los operarios deben tener conocimientos específicos de la actividad (asesoramiento, capacitación). • Dependencia del exterior con respecto a los insumos; • El tipo de cambio devaluado; • Ubicación del terreno para el proyecto. • Falta de garantías hipotecarias para ser sujeto de créditos. Amenazas: • Menor costo relativo de insumos en los países vecinos; • Mayor nivel tecnológico en aspectos productivos en los países vecinos; • Distorsión de precios y oferta en los mercados locales debido a los altos niveles de importaciones; • Dificultosa inserción en los mercados externos (barreras fitosanitarias y tratamientos para la exportación); • Posibilidad de Granizo. 3 PRODUCCION DE TOMATE BAJO CUBIERTA 3.1 Proceso de Producción. Etapas El tomate en invernadero es un cultivo que principalmente se trabaja durante los meses de primavera y otoño, debido fundamentalmente a los requisitos climáticos del mismo y para aprovechar también la época del año durante la cual el precio, por escases de oferta, es muy superior a períodos de cosecha tradicionales. A continuación se explicitan las etapas o pasos para la producción del cultivo que, bien llevado y controlando minuciosamente las características necesarias para el mismo, se asegurará una cosecha de calidad y sin mermas, los cuales son los objetivos que pretende cualquier productor. PREPARACIÓN DEL SUELO Y ABONADO El Abonado se debe realizar siempre en función: *Del tipo de tierra: de su textura, de su estructura y de la riqueza de la misma. *De la composición del agua que se utilizará en la fertirrigación. Las aportaciones a inicio de la campaña, no deben sobrepasar los 8 Kg/m2, siendo siempre más adecuado el estiércol bien compostado, aunque admita incluso, los estiércoles frescos. En cuanto a la preparación del suelo, es muy importante una labor profunda de 40-50 cm a base de reja y un acondicionamiento superficial sin llegar a desmenuzar demasiado, con grada y molón. Para evitar suelas impermeables y falta de drenaje, es preferible que las labores se efectúen con terreno seco en profundidad. Si no es posible realizar la labor profunda adecuadamente, por exceso de humedad en el suelo, es mejor no hacerlo y dejar el suelo con la labor profunda de final de verano. DENSIDAD DE PLANTACIÓN Con respecto a este tema, la discusión es larga y parece no llegar a ningún punto en común. Sin embargo, recientes estudios han confirmado a través de extensas pruebas experimentales que la distribución más productiva es la de colocar las plantas a 50 cm. una de otra, lo que resultaría en una densidad aconsejada de 2 plantas/m2 para tomate redondo. Esta distancia de planta a planta tendrá como conclusiones una planta fuerte sin obstruirle el sol a la vecina y por ende su fruto será de un fuerte color rojo y de gran calidad. La distribución de las líneas quedará libre conservando la densidad, pero de todas formas se recomiendan pasillos holgados, en ningún caso inferiores a 1,50 m, para facilitar la recogida y garantizar la correcta iluminación del cultivo. ACOLCHADO Es un proceso mediante el cual se busca la desinfección continua del suelo en forma natural. Consta en la colocación de un film plástico preferentemente negro de poco espesor perforado según su marco de plantación. El acolchado cubrirá únicamente la línea de cultivo. El principal objetivo perseguido es ayudar a mantener los nutrientes en la planta y evaporar todo tipo de malezas que pueda tener el suelo o pueda llegar a afectar la planta. De la misma forma, al ser de color negro, el mismo ayuda a mantener por más tiempo el calor, tan necesario en épocas de frío. EPOCA DE PLANTACIÓN El momento de plantación vendrá condicionado por la posibilidad de obtener las condiciones climáticas adecuadas para la correcta evolución del cultivo en sus diferentes fases de crecimiento vegetativo, floración, cuajado y maduración. Es decir, será distinta en función de la zona geográfica, del tipo de estructura y cubierta con la que se cuente y según las dotaciones que tenga el propio invernadero: doble cámara, pantalla térmica, calefacción salva heladas, calefacción para desarrollo del cultivo, etc. En el presente caso, dadas las características del invernadero en estudio y clima de la zona, se analizarán dos campañas al año. Una comenzará con la plantación en Marzo, para estar cosechando 90 días después, en Junio; y la otra plantación se hará en Agosto, luego del invierno, para aprovechar la escases de tomate y por ende los altos precios de Noviembre. PLANTACIÓN Se debe partir de planta sana, proporcionalmente desarrollada, de semillero de la zona, de bandeja de 70 alvéolos para tomate primavera y de 104 para tomate de otoño, con 3-4 hojas verdaderas e inducida a flor en ambiente propicio de temperatura. Previo a la plantación, el taco se saturará de agua. Se enterrarán solamente, dos tercios del mismo. RIEGO DE PLANTACIÓN Antes de la plantación y después del laboreo se dará un riego fuerte para humedecer hasta 50-60 cm. de profundidad. En plantación, se dará un riego por goteo en función del caudal y distancia entre goteros y otro por aspersión para asegurarse el arraigue de plantas lejanas al gotero. RIEGOS DE ENRAIZAMIENTO En los días sucesivos a la plantación se darán riegos por aspersión para evitar el secado del taco y asegurar su arraigue. Esta práctica es especialmente importante en cultivos de otoño. MANEJO DEL INVERNADERO PARA FAVORECER EL ENRAIZAMIENTO Como se afirmó en la introducción del presente capítulo, se busca conseguir en el invernadero los 18-22ºC manteniéndolo para ello cerrado, y abriéndolo sólo si se alcanzan los 25ºC. La Humedad Relativa debe ser alta: superior al 80%. Esta fase dura aproximadamente una semana. CONTROL DE PLAGAS Durante todo el proceso es imprescindible la realización y puesta en marcha de un programa de calidad hortícola que, fundamentalmente, trate las polillas del tomate y la mosca blanca, entre otros. Dicho control y tratamiento no es homogéneo todo el año, ya que depende de la época del mismo y del clima. Por ejemplo en la campaña de primavera, el uso de los mismos debe aumentar, puesto que con la buena temperatura, llegan las plagas. CONTROL DE ENFERMEDADES Existen muchos tipos de enfermedades que pueden afectar el cultivo (moho gris, podredumbre de raíces, moho de las hojas, oidio, mancha gris, tizón temprano, etc.). Estas se presentan cuando las temperaturas no son las adecuadas, cuando al invernadero no se le realizan los mantenimientos pertinentes o simplemente por concentraciones altas de humedad, etc. Para esto es altamente recomendable y rentable, realizar el tratamiento durante las campañas y en los meses de invierno cuando se descansa. RIEGOS DE CULTIVO Una vez arraigada la planta y hasta el cuajado de los primeros frutos, los riegos por goteo se distanciarán el máximo posible, con el fin de favorecer la exploración del suelo en profundidad por el sistema radicular, teniendo en cuenta que en este periodo las necesidades de agua son escasas. Si hubiese necesidad, los riegos serán espaciados y medianos. Durante este periodo y en tomate de primavera se tendrá especial cuidado ya que la temperatura del agua en estas fechas es muy baja, al igual que la del suelo y el cultivo queda muy expuesto a enfermedades de cuello. A partir del cuajado del primer racimo y conforme avanza el cultivo, las necesidades aumentan y el riego debe ajustarse a la demanda según evapotranspiración. La frecuencia y abundancia de los riegos debe aumentar. Estos serán continuos y abundantes. Con los frutos engrosando no debe haber altibajos en la humedad, pues el crecimiento sufrirá estas mismas variaciones y aparecerán frutos agrietados, con necrosis apical, etc. Si la aportación de agua en esta fase es escasa, los frutos madurarán prematuramente, sin alcanzar tamaño. En el ANEXO XXI, se realiza una amplia y detallada explicación acerca del riego por goteo, así como también sus ventajas y desventajas. ENTUTORADO Y PODA La poda consiste en la eliminación de todos los brotes que nacen en las axilas de las hojas, dejando solamente un tallo principal con hojas y racimos. Según va desarrollándose la planta hay que ir eliminando los brotes cuando éstos alcancen de 5-10 cm. de longitud. Para evitar que la planta se "ciegue" (que pierda el brote terminal) dejaremos siempre sin podar junto con el final, el último brote lateral. Si la operación de poda se retrasa, los brotes crecen demasiado, restan energía a la planta al podarlos, disminuye la calidad y precocidad de los frutos y se producen grandes heridas que constituyen una vía de penetración de enfermedades. La hora más adecuada para realizar esta operación es la primera de la mañana aprovechando la máxima turgencia de la planta. La sujeción suele realizarse con hilo de polipropileno (rafia) sujeto de un extremo a la zona basal de la planta (liado, anudado o sujeto mediante anillas) y de otro a un alambre situado por encima de la planta (1,8-2,4 m sobre el suelo). Conforme la planta va creciendo se sujeta al hilo tutor mediante anillas, hasta que la planta alcanza el alambre. A partir de este momento se debe bajar la planta descolgando el hilo. Este sistema está empezando a introducirse con la utilización de un mecanismo de sujeción denominado “holandés” o “de perchas”, que consiste en colocar las perchas con hilo enrollado alrededor de ellas para ir dejándolo caer conforme la planta va creciendo (sujetándola al hilo mediante clips). De esta forma la planta siempre se desarrolla hacia arriba, recibiendo el máximo de luminosidad, por lo que incide en una mejora de calidad del fruto y un incremento de producción. FLORACIÓN FECUNDACIÓN La fecundación del tomate es autógama, es decir, se fecunda con su propio polen pero las condiciones deben ser las adecuadas. Como se ha dicho, la temperatura idónea está entre 18-24º C. Y una Humedad Relativa entre el 30 y el 80%. MANEJO DEL INVERNADERO EN CULTIVO Desde mediados de Octubre con la subida de las temperaturas, se producen al mismo tiempo en los invernaderos bajadas importantes de humedad relativa (HR), que pueden llegar hasta un 15 % y aún menos, siendo recomendable que no bajasen del 40 - 50 %. Una ayuda en el manejo del invernadero en esos momentos, es la utilización del riego por aspersión, no para regar, sino para humedecer la atmósfera. Así, el suelo deberá permanecer en todo momento mojado, para permitir la evaporación y humidificación de la atmósfera. Se dieron fundamentalmente a primera hora de la mañana, con ráfagas de unos 10 minutos de duración y un caudal de 2,5 – 3 l/m2. ELIMINACIÓN DE HOJAS BAJAS Es una práctica conveniente sobre todo si están enfermas o es necesario aumentar la ventilación del cultivo o bien, en cultivos de otoño, para favorecer la maduración de los frutos. No se podarán las hojas inmediatamente inferiores a un racimo, hasta que esté recogido, ya que el racimo, se alimenta, básicamente, de las hojas inmediatamente inferiores al mismo. PINZAMIENTO O DESPUNTE Cosiste en eliminar el brote terminal del tallo de forma que cese su desarrollo, con esta operación se consigue un aumento del tamaño del fruto y una mayor precocidad. En general en el cultivo de primavera se suele realizar sobre el 7-8 º racimo. SANIDAD DEL CULTIVO En general, es un cultivo que no presenta graves problemas sanitarios en los invernaderos. Pero no por ello hay que dejar de señalar, que la prevención de estos problemas, debe estar basada en el cuidado del cultivo y en el manejo del invernadero de tal forma que logremos en su interior un clima lo más cercano posible al descrito como el adecuado para el correcto desarrollo del mismo. Trabajar activamente en este aspecto y una cuidadosa observación de su evolución, conforman la base para minimizar los problemas que se puedan presentar. A la vista de todo ello, la sanidad debe basarse en el manejo de estos factores, en la vigilancia de la posible aparición de las enfermedades y plagas y en la actuación conjunta de los mismos con la lucha integrada o biológica. Hay que reafirmar una vez más que en ningún caso puede esperarse un estado sanitario bueno basado fundamentalmente en un calendario de tratamientos. RECOLECCION La mínima madurez para la cosecha del tomate, se define en términos de la estructura interna del fruto; las semillas están completamente desarrolladas y no se cortan al rebanar el fruto, el material gelatinoso está presente en al menos un lóculo y se está formando en otros. Para la clase de tomate redondo o Larga Vida, la mínima madurez de cosecha corresponde a la clase “Rosa”, es decir cuando más del 30%, pero no más del 60% de la superficie del fruto muestra un color rosa-rojo, según conclusiones de estudio realizado por la United States Department of Agriculture (USDA). Es importante destacar la importancia de una cosecha rápida y eficaz, ya que en producciones bajo invernadero, al estar concentrado el calor, un día puede significar mucho en términos de madurez. Es recomendable tomarse un tiempo máximo de 3 días por hectárea en temporada de primavera y a lo sumo 7 días en otoño. RECOLECCION Una vez hecha la recolección, se deberá depositar en contenedores o en cajas de cosecha. No debe asolearse y debe llevarse al área de selección y empaque, cuidando que el tamaño y el peso de la caja no sean demasiado grandes para no dañar el fruto. Se lleva a cabo la limpieza y selección aplicando los criterios de color, tamaño y textura y en algunos casos también de peso. Según la demanda del mercado, se selecciona la fruta para el corte, manejando los siguientes parámetros: • Rayado: Es el fruto que inicia su maduración y se aprecia más verde que rojo. • Tres cuartos (3/4): Usualmente es el parámetro que más se maneja. Su color se aprecia en tono naranja o rojo claro. • Maduro: Este parámetro es cuando el fruto presenta madurez del 100%. Posteriormente se clasificará, según su estándar de calidad en: • Primera • Segunda • Tercera El empacado se realizará en cajas de madera o de cartón, cuyo llenado será de 18kg. para evitar dañar el fruto. El proceso más conveniente de empaque es intercalar un tendido de tomate y un entrepaño hasta alcanzar el peso ideal de la caja, donde los tendidos pueden variar dependiendo del tamaño del fruto. Posteriormente se estiban por clasificación, listos para salir al mercado. 4. EVALUACION ECONOMICA PRIVADA En los capítulos anteriores se realizó un breve repaso por el tomate como cultivo, sus características y bondades, luego se hizo un análisis del mercado de tomate y finalmente se presentó específicamente la producción del mismo bajo condiciones de ambiente controlado. Pero como se mencionó en la introducción, el objetivo de este trabajo es la Evaluación Económica Privada de un Proyecto de Inversión de una empresa tipo. Para ello es necesario identificar el caso base, diferenciando las variables claves del negocio, planteando escenarios posibles e identificando aquél donde se ubica el emprendimiento a evaluar. Una vez desarrollado dichos pasos, realizar la correspondiente evaluación económica y así permitir el uso de esta herramienta por parte del empresario a la hora de decidir la conveniencia o no de la inversión. Para formar el flujo de beneficios y costos atribuibles al proyecto, que luego permita calcular los indicadores de rentabilidad, se procede a comparar lo que se espera que ocurra a través del tiempo en la situación con proyecto con lo esperado en la situación sin proyecto. De esa diferencia surge la identificación de los beneficios y costos del mismo, que luego deben ser cuantificados en unidades físicas y finalmente valorados. Esta valoración se efectúa utilizando el concepto de costo de oportunidad. En el análisis, para determinar los beneficios y costos atribuibles al proyecto, se procede considerando que las situaciones sin y con proyecto se encuentran optimizadas, de manera de lograr un resultado sin sobreestimaciones. Permitiendo así acotar nuestro análisis a la evaluación de “producir tomate en invernadero” versus “no producir nada” en la hectárea libre. “Es necesario tener en cuenta que las decisiones se toman para el futuro y que no hay seguridad respecto de lo que ocurrirá. Al evaluar las consecuencias futuras de una decisión tomada hoy, se logra disminuir la probabilidad de actuar en forma equivocada. Esas consecuencias son los beneficios y costos del proyecto”. (Extracto de Evaluación Privada de Proyectos/C Ferrá y C Botteon). En la actualidad, el productor bajo análisis se encuentra dedicado a la producción de tomate con destino industrial en el distrito de La Consulta, Municipio de San Carlos, Provincia de Mendoza. Posee 4 hectáreas propias de las cuales 3 tiene destinada a la plantación de dicho cultivo. El incentivo del empresario para diversificar su producción, se encuentra en que el tomate “perita” o para industria, viene de dos años con bajísimos precios de comercialización y dificultosa venta. Fundamentalmente debido a la sobreproducción de la zona y el encarecimiento del precio si se intentara transportar los mismos buscando mejores condiciones. Debido a esto, ha decidido analizar la conveniencia de cambiar el cultivo original por tomate redondo de consumo fresco, con la particularidad producirlo bajo invernadero, lo cual le dará un mayor margen a la hora de buscar precios convenientes. Destinará para dicha producción la hectárea que sin ningún cultivo, manteniendo el tomate para industria en las otras 3. Dicho proyecto posee importantes ventajas, como utilizar su propio terreno que hasta ahora se encontraba ocioso, afectar parte del tiempo de los empleados ya contratados para este nuevo emprendimiento, sólo requiriendo incorporación de personal para el período de cosecha y sobre todo, diversificar parte del riesgo que actualmente posee al tener su producción concentrada en un solo bien. 4.1 Inversiones Necesarias En la presente sección, se describen en detalle todas las inversiones necesarias para comenzar con la producción de tomate bajo invernadero, es decir, el terreno, la construcción de la estructura, maquinarias, entre otros. Dichas erogaciones se realizan al comenzar la primer campaña y tienen una vida útil que difiere según el caso. Por ende, se explicitará para cada una de estas inversiones si se deben reponer y, en caso afirmativo, el momento. Terreno Como se mencionó en la introducción, el productor es propietario de la hectárea bajo estudio, la cual dispone de derecho a riego. Por ende, para dicho bien no será necesario realizar ninguna erogación más allá del acondicionamiento del terreno. Inmueble Para el procesamiento y el acopio temporario del tomate luego de la cosecha es necesario un inmueble, el cual ya se encuentra a disposición debido a que es actualmente utilizado para el tomate industrial. El mismo tiene una superficie aproximada de 1000m2 y, se podrá utilizar sin problemas debido a la divergencia existente entre la fecha de cosecha del tomate tipo “perita” y la nueva producción de tipo “redondo”. Invernadero El invernáculo que se construirá será de tipo “capilla” con una altura máxima en la cumbrera de 3mts. y una pendiente del techo de 25º. La estructura del mismo será de madera, precisando para la construcción alrededor de 800 palos de diversas longitudes, lo cual tiene un costo con IVA (21%) de $12.355. El material de cobertura del invernadero es polietileno de larga duración (PLD), el cual tiene un espesor de 150 micrones. La cantidad de rollos estimados por el técnico, necesarios para toda la estructura son 30. Dichos plásticos son de fabricación local y su costo es total es de $21.120, sin IVA (10,5%). Cabe destacar que la cobertura sufre un desgaste por el tiempo y será necesaria la reposición de la misma cada 3 años. Será necesario también 1945 varillones de madera de 8x4 pulgadas, para los laterales los cuales tienen un costo unitario de $2,4. Se debe adquirir también una puerta de metal con cierre hermético la cual tiene un costo de $500 sin IVA (10,5%). Por último, se precisan tapa juntas, alambre, tensores, tornillos, cemento y mezcla para la construcción del mismo. Esto acarrea un costo total de $5000 con sin (10,5%). Cobertura para el Acolchado del terreno Con el fin de llevar a cabo la solarización, se debe adquirir un film de menor espesor que el de la cobertura del invernadero, preferentemente de color negro. Se requerirán 3 rollos de 100 micrones, los cuales tienen una vida útil de 5 años, dado que no sufren ningún desgaste por las exigencias climáticas. El costo total de dicho plástico es de $1500 sin IVA (10,5%). Riego por Goteo Será necesaria la instalación de los caños de PVC con sus correspondientes válvulas en el terreno. También será menester la adquisición de una bomba hidráulica para riego de 2 h.p. instalada en la sala de máquinas. Además de esto, se instalarán 3 tanques de agua de 300 litros para la mezcla y mantenimiento de los fertilizantes y nutrientes repartidos a las plantas mediante el proceso de fertirrigación, a través de las tuberías de riego. El precio a pagar por la instalación del riego por goteo por m2 es de U$S 1. Lo que en total da un costo de U$S 10.000. La bomba hidráulica tiene un costo de $550 sin IVA (10,5%) y los 3 tanques de agua suman un total de $600 sin IVA (10,5%). Calefacción Este es un factor crítico y vital para dicho emprendimiento. El cálculo de las Kcal./h. requeridas es directamente proporcional al salto térmico deseado, por ejemplo si se considera una temperatura interna deseada de 20 grados, hay que ver cuál sería la temperatura mínima exterior para poder tener los 20 grados incluso los días más fríos. Dado el gran tamaño del Invernadero, algo no recomendable, se requerirá la compra de 11 equipos generadores de aire caliente portátil modelo AGRO-145. Lo cual tendrá un costo total de $152.610 sin IVA (10,5%). Máquina Pulverizadora Para realizar un correcto control de plagas y enfermedades es imprescindible la compra de 2 pulverizadores simétricos de alta presión de 20 litros de capacidad, con lanza especial cromada y resistente y chasis de plástico, que no oxide. El costo total de dichos artículos finales es de $400. 4.2 Estimación de la Producción y las Ventas Como se dijo en otro apartado del presente trabajo, el proceso de producción de tomate se va a dividir en dos campañas o turnos de plantación por año. Debido a que la temperatura óptima para el cultivo de tomate es de 18ºC, se decide no plantar en invierno ni en verano, ya que el trabajo para calefaccionar o ventilar, respectivamente, aumentaría los costos de sobremanera y no aseguraría un producto de alta calidad. Es por esto que se decide organizar el cultivo en dos campañas anuales: Marzo-Junio y Agosto- Noviembre. Dejando entre medio de las mismas un tiempo de recupero de la tierra, donde se le hacen distintos trabajos de desinfección y fertilización; lo que a largo plazo traerá aparejado un menor desgaste de la tierra, por ende, mayor productividad y calidad de los tomates a futuro. Según diversos estudios y experiencias de productores de esta hortaliza en invernadero, se estima bajo condiciones normales, una producción por campaña de 150.000 a 200.000 kilos por hectárea. Entonces se está hablando de más de 300tns de tomate al año. Teniendo en cuenta que la actual producción anual de tomate bajo invernadero en la Provincia es de 600 toneladas, este emprendimiento generaría un importante impacto en la economía mendocina. En el presente trabajo, se supondrá que la producción no sufrirá mermas a lo largo del tiempo y que ésta será de 150.000 kg/ha por campaña. 4.3 Determinación de los Costos Operativos Se detallan y analizan a continuación los costos operativos incurridos para la producción de tomate bajo invernadero. Mano de Obra Al estar actualmente desarrollándose una actividad productiva en el terreno (cultivo de tomate para industria) la cual utiliza mano de obra en forma permanente y, ya que la política del productor es destinar estos 3 empleados ya contratados a ambas actividades, el costo de la misma no se va a tener en cuenta en el presente análisis. Esto debido a que es indiferente la realización o no del proyecto con respecto al gasto en dicho ítem. El problema para el productor surge durante las épocas de cosecha, ya que es imprescindible levantar toda la producción en menos de una semana, algo que con la plantilla actual de empleados sería imposible. Por ende se observa la necesidad que, durante el tiempo de cosecha, contratar personal temporario mientras dure la misma. Se estima que para cosechar 150 toneladas en menos de una semana, serán necesarios 2 empleados adicionales. La mano de obra tiene un valor de $ 700 mensuales por empleado permanente en concepto de incentivo para la vinculación de los mismos a la nueva actividad. Este valor incluye las cargas sociales. Se le paga anualmente un sueldo adicional en concepto de aguinaldo. Los empleados permanentes cobrarán todos los meses dicho incentivo y los temporarios cobrarán el incentivo ($700) durante los dos meses de cosecha anuales. Las cargas sociales representan un 21% del sueldo bruto. Insumos Será necesario adquirir a principio de cada campaña las semillas de tomate redondo y pagar el servicio de cultivación de las mismas. Se estima que existe una probabilidad del 85% de que las semillas crezcan y se conviertan en plantines fuertes y sanos. En conclusión será necesario adquirir 12000 semillas que tienen un costo total de $3300, con IVA (21%). A su vez se deberá pagar un canon por el servicio de cultivo el cual se abona por resultado, es decir por los plantines que resultan del proceso. El mismo es igual a U$S 26 cada 1000 plantines. Lo que da un total de U$S 260 por campaña. Además, para los cultivos en ambientes controlados, es fundamental un correcto tratamiento higiénico, ya que cualquier bacteria o plaga que se introduzca al invernadero, se convierte en un problema grande. Es por esto, que los artículos higiénicos así como también la ropa son específicos para dicha actividad. Se considerará un conjunto de mameluco, botas, guantes descartables y barbijo para que cada empleado permanente pueda realizar sus tareas en forma eficiente. Se estima que este conjunto se recambia cada dos años. El mismo tiene un costo de $500 por conjunto. Se necesitará a su vez fertilizante, plaguicida y remedios para las plantas. El costo de los mismos depende de la etapa de producción en la que estemos. Ya que por ejemplo en la etapa temprana de la planta, se requiere una mayor cantidad de potasio para que la misma se fortalezca y enraíce; a mediados del proceso de producción, son necesarias mayores cantidades de fósforo para fomentar la polinización; y por último cuando los frutos son visibles ya, se requiere altas cantidades de calcio con el fin de agrandar el cultivo. Adicionalmente se tiene en cuenta un monto fijo por mes para combustible, lubricante, clavos, alambre o cualquier otro gasto adicional que pueda requerir una erogación no planificada. Dicho monto será de $500 mensuales. Tareas anuales Honorarios profesionales: El cultivo bajo invernadero es un negocio altamente rentable pero acarrea un gran riesgo, ya que a la más mínima equivocación en el laboreo, el producto final puede que no sea de calidad o que se sufra una pérdida importante en la producción. Entonces, para un correcto desarrollo de la actividad, es fundamental el apoyo de profesionales durante todo el año. Se necesitará el apoyo de un ingeniero agrónomo especialista en invernadero para que instruya al personal al inicio del proyecto y, durante el mismo, le haga un seguimiento semanal al proceso de producción. Se le abonará sólo el primer año del emprendimiento un sueldo mensual de $3000, debido a que el personal no tiene ningún conocimiento previo de este tipo de cultivos y se requerirá una mayor dedicación horaria del Ingeniero. Los años sucesivos del proyecto se le reducirá el sueldo a $1500 mensuales, ya que sólo deberá realizar tareas de control de las actividades una vez por semana. Embalaje: Es necesario realizar un proceso de embalaje para mejorar la presentación el producto. Para dicha tarea, será necesaria la compra de cajones de madera con una capacidad de 18 kg. Es decir, por campaña, dada la producción estimada de 100.000 kilogramos, se requerirán 5.556 cajones. El costo individual por cajón es de $0,50. Fletes y acarreos: Actualmente el productor traslada su producción de tomate al Departamento de Tunuyán, donde se le hace el proceso de industrialización y luego envasado. Como el tomate para consumo en fresco se pretende comercializar en la Feria de Frutas y Verduras de Guaymallén, se deberá incurrir en un costo de flete y traslado del producto desde la finca en San Carlos. El mismo consta de un pago por kilómetro de $5. Se estima que para trasladar la producción total por campaña se deberán realizar viajes de 120 kilómetros, dada la distancia que existe desde la finca hasta la feria de Mendoza, Además la capacidad del camión es de 6tn x viaje y, al estimar una producción de 100 toneladas por campaña, se concluye que la cantidad de viajes que se deberán realizar por año son 34. En consecuencia el costo total asignable al traslado de la producción es igual a $20000 anuales. Impuestos y Servicios • Servicios Los servicios considerados y sus respectivos valores mensuales proporcionales estimados para la hectárea adicional son: Municipalidad $1200 Agua $ 1200 Energía $1650 Teléfono $1860. El gasto anual es de $ 4.710. La tasa de IVA a considerar en servicios es del 27%. • Impuestos La empresa paga impuesto a ingresos brutos y a las ganancias, un 3% y un 30%, respectivamente. 4.4 Precio de Venta Como se afirmó en el Capítulo 2 del presente trabajo, la producción de tomate fresco bajo invernadero es un bien no transable (a menos de que se incurra en altos costos para el traslado en frío), por lo que la producción se destinará en principio a Mendoza y una parte al mercado interno del país con el fin de cubrir el exceso de demanda, presente en los meses de Junio/Julio y Noviembre/Diciembre. Dicho faltante de tomate es cubierto en la actualidad por productos procedentes de Chile y del Norte argentino, por lo que se le debe computar un alto costo por transporte. Cabe destacar que, más allá de que represente un gran cambio para la provincia de Mendoza, el emprendimiento no es de gran envergadura a nivel nacional, en consecuencia no se reflejarán cambios en los precios luego de que se lleve al mercado la producción obtenida del invernadero. Se utiliza el precio promedio de los últimos años como metodología para estimar los precios de venta del tomate en la época de producción, esto con el fin de no sobrestimar el precio cuando está alto y no subestimarlo cuando está bajo, es decir, evitar las fluctuaciones presentes propias del sector hortícola en general. A continuación se presenta el promedio anual del precio pagado al productor de tomate durante todo el año en la provincia de Mendoza. Se consideran los precios obtenidos luego del efecto inflacionario generado a partir de la devaluación de Enero de 2002. Campaña Precio Promedio Precio Promedio época de escases 2002/2003 0,65 0,78 2003/2004 0,51 0,612 2004/2005 0,83 0,996 2005/2006 0,92 1,104 2006/2007 1,18 1,416 2007/2008 0,9 1,08 2008/2009 1,4 1,68 Promedio Anual 0,91 1,092 Dado que según la experiencia, se estima que el precio pagado al productor de tomate en los meses de escases supere en un 20% al promedio anual, se recalculan dichos promedios hasta obtener un valor final estimado de $1,092 en la época en la que se comercializará la producción del emprendimiento. Según consideraciones de los especialistas, este valor de $1,09 por kilogramo de tomate es un monto bastante acertado y estable, por lo que se decide utilizar para el presente análisis. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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