guripanzaverde
Usuario (Argentina)
LA BICICLETA EN LA JURISPRUDENCIA ARGENTINA por Norbel J. Olocco La culpabilidad... ¿del ciclista o del automovilista? Jurisprudencia sobre responsabilidad y culpabilidad Colisiones entre automóviles y bicicletas El tema de las colisiones, que se suscitaren entre automovilistas y ciclistas, será dirimido, en cuanto a la responsabilidad civil, por la aplicación del artículo 1113 del Código Civil y conforme a la interpretación jurisprudencial de nuestros tribunales. El artículo 1113, 2do. párrafo del Código Civil Argentino dice: "…En el supuesto de daños causados con las cosas, el dueño o guardián, para eximirse de responsabilidad, deberá demostrar que de su parte no hubo culpa; pero si el daño hubiere sido causado por el riesgo o vicio de la cosa, sólo se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder…". Así, la responsabilidad civil tanto de un automovilista, como de un ciclista, por lesionar a otra persona con el auto o bicicleta y que motivará resarcimientos económicos, surge del hecho de haberlo provocado "por el riesgo o vicio de la cosa". La ley presume tal responsabilidad, por la sencilla razón de valerse la persona de una máquina que, por sí misma, trae aparejado un riesgo para los demás, y su conductor se verá obligado a acreditar que ha existido culpa exclusiva de la víctima para desligarse de ella o, al menos, que existió culpa concurrente con la suya, como para compartir o compensar las secuelas del siniestro. Pero, ¿qué pasa cuando la colisión se da entre un automóvil y una bicicleta?. ¿A quién se presume responsable de la colisión?, y por lo tanto, ¿quién deberá acreditar que no tuvo culpa en el siniestro o, que no la tuvo sola o totalmente él?. Al respecto, la jurisprudencia en nuestro país varía, desde tratar al ciclista como a un peatón, hasta considerarlo como conductor también de una cosa tanto o más peligrosa que el propio automotor. Así se ha resuelto : "Tratándose de un accidente ocurrido entre un vehículo y un ciclista, el caso debe regirse por el art. 1113 del Código Civil, dado que en su confrontación con un automotor el ciclista debe ser equiparado al peatón. Conforme con ello, el damnificado solo debe probar la relación de causa a efecto entre el automotor y la lesión sufrida, debiendo el conductor para exculparse, acreditar la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder" (CApel. CC San Martín, sala II, mayo 29-1984). (416- SJ), ED, 116-631. El mismo Tribunal, en otro fallo, ampliando sus consideraciones, alegó: "Tratándose de una colisión entre un automotor y un ciclista, cabe asimilar la situación de éste a la de un peatón. En efecto, siendo el automóvil una cosa cuya peligrosidad es mucho mayor que la de un biciclo, en este su conductor - que es a la vez su impulsor - carece de la protección de carrocería alguna; además, la velocidad que el ciclista puede imprimir a su vehículo, comparativamente, es mínima. Por ello es que, en defecto de demostración de la culpa en que pudiere haber incurrido la víctima, la presunción de culpa contenida en el parr. 2 del art. 1113 del Código Civil, juega contra el conductor del automóvil embistente" (CApel. CC San Martín, Sala II, Agosto 21-1984, Coria de Schimpf, Nora L. y Otros c. Baluk, Senowij). En otras sentencias similares, de distintos tribunales locales, se considera también que el ciclista, ante una colisión con un automovilista, cuenta a su favor con la presunción de que el otro es el responsable del evento dañoso, bastándole con probar el encontronazo y que las lesiones fueron su consecuencia, mientras que el automovilista, además de ser catalogado, casi siempre, más victimario que víctima, si pretende liberar o atenuar su responsabilidad, deberá demostrar que ha existido culpa por parte del ciclista. Pero, para que haya culpa del ciclista, éste deberá incumplir con las disposiciones de tránsito que puedan provocar el embate, porque no es el hecho de infringir tales normas lo que acarrea responsabilidad, sino el de transgredir aquéllas que se tornan en causa directa del siniestro. Por ello se ha dicho, y con razón, que no es el Código de Tránsito el que rige la responsabilidad por los daños emergentes de un siniestro, sino el Código Civil; por lo cual, la contravención de cánones de aquél, no necesariamente configura una culpabilidad tal, como para hacerlo responsable del evento. Así, por ejemplo, si el ciclista circula por una autopista, que se lo prohibe, pero lo hace sobre el carril de la derecha, al borde de la banquina, enfilado si va con otros ciclistas, con vestimenta chillona, con las luces reglamentarias, si lo hace de noche, no habrá culpa alguna de su parte de resultar embestido por un automotor. La prohibición de transitar, para el ciclista, no le otorga derechos al automovilista, en desmedro de aquél, pues la responsabilidad en el evento la decide el juez y no, de antemano, el conductor del vehículo automotor. Este, por otra parte, está obligado a conducir de tal manera que, aunque lo haga por una autopista, siempre deberá mantener un perfecto dominio de su rodado que evite dañar y/o lesionar a terceros; debiendo saber que, las restricciones a los demás no le amplían sus derechos, ni le dan vía libre para atropellar a nadie. Nuestro máximo tribunal provincial ha resuelto: "Quien tiene a su cargo la conducción de un vehículo, asume sobre sí la posibilidad cierta de la ocurrencia de sucesos que, en el curso ordinario del tránsito puedan presentarse de manera más o menos imprevista. Así la aparición de la figura del peatón distraído o del ciclista desaprensivo, son hechos que se presentan, si no normalmente, al menos, ocasionales. Y el conductor debe estar lo suficientemente alerta como para sortear esas emergencias, salvo casos excepcionales" (SC Buenos Aires, julio 23 1985). (801- SJ), ED, 120-677. En el otro extremo campea, lo que podríamos denominar como "teoría anticiclista", pues llega a sostener que: "Una bicicleta tiene tanto o más riesgo que un automóvil, ya que no crea el riesgo solamente la velocidad potencial o el mayor volumen o masa de un vehículo. También lo crea una máquina que circula sobre dos ruedas en la que el equilibrio, la fragilidad y versatilidad de maniobra, y muy a menudo la imposibilidad de control, precisamente a velocidades mínimas, como también el factor pericia, hacen que dicho vehículo, circulando por calles de tránsito automotriz indiscriminado, resulte una cosa riesgosa y peligrosa, tal vez más que como sujeto activo, como sujeto pasivo de responsabilidad y culpa". "Tratándose de un accidente entre un automotor y una bicicleta en movimiento y constituyendo esta última también un elemento riesgoso, a veces mayor que el automóvil, no es de aplicación la presunción juris tantum de la inversión del cargo de la prueba establecida en el art. 1113 del Código Civil, debiendo quien invoca la imputabilidad del daño probar la culpa de quien lo produjo según los principios generales de la prueba al utilizar ambos protagonistas del evento cosas peligrosas" (C2aCC Morón, Noviembre 19 1981, Taverna, Domingo J. C. Castaniza, Ricardo V. y Otra). Con tal criterio, el ciclista queda sometido frente a un percance, a la misma situación, de hecho y de derecho, que el automovilista, viéndose obligado a demostrar la culpabilidad de éste, para liberarse de responsabilidad, y no simplemente acreditar el hecho y sus secuelas, como lo entienden, por suerte, la mayoría de los tribunales. Aquél razonamiento, el de considerar a la bicicleta en movimiento como cosa peligrosa, frente al tránsito automotor, y al ciclista como sujeto pasivo de responsabilidad y culpa, constituye un presupuesto inadmisible, sobre todo para nosotros los ciclistas, por lo que ponderamos resoluciones que, como la siguiente, han establecido: "La reforma del Código Civil de 1968 -ley 17711, al hablar de "riesgo de la cosa" es comprensiva de la conducción de un automotor en la medida que como cosa mecánica en movimiento genera una especial peligrosidad, una mayor posibilidad y proximidad de un daño, dicho principio reviste mayor plenitud cuando el accidente ha sido protagonizado por un automotor y un ciclista, en el que las diferencias existentes en el riesgo creado por cada uno poseen una muy distinta entidad" (CApel, Penal, Santa Fe, Sala III, Diciembre 23 1981, Velazquez, Juan O.), como también la que repara en que "La bicicleta no se debe considerar como cosa riesgosa, ya que la ley se refiere a cosa cuyo uso constituye un riesgo para terceros, como el caso de los automotores, que puestos en funcionamiento adquieren una fuerza o peligro propio que escapa a menudo del control de quien los maneja" (C1aCC Bahía Blanca, Sala II, Abril 2 1985, Rosales de Flores, Martha H. y Otra c. Sánchez Hnos.). Por todo ello, los ciclistas, además de sortear todos los inconvenientes que nos crea el tránsito vehicular, tenemos que estar atentos a que las leyes y sentencias judiciales no nos desplacen de las rutas con disposiciones e interpretaciones que favorezcan, aún más, el absoluto dominio que detentan los automovilistas. http://legales.com/Tratados/l/lbicis.html
Buscando por la red diferentes temas, lei el siguiente articulo en el DIario el Pais, de España, creo que esta bien titulado, ahora si es de Colombia, Argentina, Chile, Peru, no importa, muchos de nosotros sabemos o leemos por ahi lo que esta pasando o pasa.. cada Dia.. leemos los diarios donde salen las noticias, pero sigue existiendo la trata de blanca. Antes de seguir con el Articulo,,,, Argentina no queda afuera.... link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=vU2xvJgE_pA Pereira (Colombia). 420.000 habitantes. Muchas niñas, adolescentes y mujeres viven de la prostitución. Ellas y sus familias. Esta historia cuenta cómo el precio de la carne, y de la vida, se convierte en un motor económico de la ciudad. Sólo unos 'ángeles' con rostro de ONG las pueden sacar del infierno. En Pereira, las maniquíes se hacen la cirugía estética. Algunas parece hasta que nacen así. Transformadas. Llegan con ella de fábrica. Te miran desde los escaparates con el escote hinchado como un globo y los ojos de plástico limpio, embotadas en un vaquero ajustado que les marca las nalgas respingonas. Allí la sensualidad es un gen. Una impronta. Como algunos delitos a los que les ha empujado el destino. La ciudad, antigua reina del eje cafetero, lleva 20 años inmersa en una crisis de la que, ante todo, la salvan sus heroínas: las mujeres. Como pueden. Desde una edad temprana. De la niñez a la vejez, muchas tiran del carro. Mantienen marido, padre, hermanos, hijos. Antes era el café. Pero la ruptura de un pacto que regularizaba los precios, roto en los años noventa, arruinó el negocio. Eso y los estragos de un terremoto en 1999 señalaron una salida a un gran número de habitantes de toda la zona. De Manizales a Armenia. De Pereira a Medellín: el crimen y la prostitución. Para muchos de sus hijos, era el futuro. Ahora manda la economía sumergida. Representa el 58% de la actividad. Se come gracias al comercio, el café y las remesas de los paisas que viven fuera: estas vienen a ser el 19% del PIB. En torno a 30.000 pereiranos salieron el año 2002 como efecto del terremoto y la crisis. La mitad eran víctimas de la trata de personas, según estudios. Eso explica que en la región donde más ha crecido el paro en todo el país -20,1% en 2009- se incremente el comercio, por ejemplo. Las remesas son, sobre todo, las que envían ellas. De esas víctimas de la trata, la mayoría eran mujeres de entre 15 y 30 años. Obligadas a ganarse su dinero fuera. En Madrid, en Panamá, en Estados Unidos, en Holanda, en China, en Japón Unos billetes que no conviene enterarse de su procedencia. Parte de las mujeres pereiranas lo ganan en clubes y en burdeles. La ciudad y sus alrededores pasan por ser una auténtica cantera para el negocio sexual. Nadie pregunta. Nadie afirma. Todo el mundo lo sabe. Punto final. La propia ciudad sangra a plena luz con el comercio de gran parte de su carne. Por el día, en los parques y en los tugurios de la Calle 14. De noche, en los clubes. Para dar prueba del panorama no hay más que sentarse, pasear y esperar a que al forastero le lluevan las ofertas. El parque de la Libertad, quien lo diría, es todo un reino de la esclavitud contemporánea. También de cierta impunidad. Un lugar donde delinquir, prostituirse, buscarse la vida es habitual. Lo hacen desde los seis años, comentan María Victoria Ramírez y Liliana Herrera, responsables de Contigo Mujer, una asociación que colabora, entre otras, con Womens Link. Niñas acompañadas por madres que las venden y consienten con la policía al lado. En varios lugares se comete proselitismo con menores con las autoridades pasando de largo. Delante de tus narices cualquiera puede ofrecerte un catálogo: "Amigo, ¿le gustan las pollitas? ¿De cuánto? ¿De 10, de 12, de 16?". Lo saben bien Marcela y Sami. Ejercen en la Calle 14 y buscan clientes por el parque. Luego los suben a un burdel medio oscuro donde preside la entrada una imagen del Sagrado Corazón. Debajo, reina el pecado. No el del sexo: el de la explotación. Las camas tienen las sábanas desechas, los baños están sin limpiar. La primera tiene 27 años, seis hijos -la mayor de 12 y la menor de siete meses-, pero también debe mantener a su madre y a sus tres hermanos. ¿Ellos no trabajan? "No, prefiero mantenerlos yo a que caigan en la mala vida, que se vuelvan ratas, ambiciosos y matones, no, no". La suya no es que sea una salida ideal. Ella hubiese preferido acabar de enfermera o doctora. En cambio tuvo que lanzarse a la calle con 10 años. "Dejaba a los viejos que me tocaran las teticas por unos pesos. Mi madre me empujaba fuera de casa, a buscar dinero, yo no le contaba cómo lo conseguía". A los 11 años le salió marido. A los 12 se quedó embarazada, pero perdió al niño. "Casi me muero. Me gustan los niños. Porque no soy rica, si no tendría 20". Seis son suficientes por ahora. La mayor llega junto con la abuela hacia el lugar donde ejerce su madre. Necesita plata para comprar la cena. A Marcela, el trabajo no le gusta. Aunque hay veces que sí. Pero esos momentos no traen a cuenta: "Hay veces que una se siente bien con los clientes. A mí me gustan gorditos, son muy buenos pa la cama. Pero esto no es vida. Me han tratado de ahorcar, me han pegado con fierros en la cabeza para no pagarme. Es lo que más me molesta: que me conejeen". Que se larguen sin soltar un peso, es lo que tampoco puede soportar Sami. Con 23 años, ejerce desde los 12. Tiene dos hijos y espera otro. Está embarazada de siete meses, pero no contempla una baja maternal. Se echa las manos a la espalda para aguantar la panza. Es morena, sonriente y tiene voz grave. Pero sabe reír pícaramente. Detesta su vida. También a los hombres. "Fui violada por un médico. Tenía 12 años. No se lo deseo ni a mi peor enemiga". Su pareja, un buen día, se fue: "Hay personas que le cogen pereza a uno", dice, resignada ya a todo. Ahora tiene novia. "Prefiero mil veces que mis hijos tengan madrastra a padrastro. Yo me fui de mi casa porque el mío me manoseaba". Las dos se llevan bien. Aunque en la calle hay mucha envidia. También mucho vicio. Pero tienen sus técnicas para evitar lo que no les gusta. "Cuando por ejemplo me piden culo, les doy carambola y les pongo chochito. Les hacemos la canica, que se dice. Algunos no se enteran, otros sí. Son muy aviones, se las saben todas". Por el parque deambulan las dos. La competencia es dura. Hay niñas de 12 años puestas de pegamento, borrachos tirados en el césped, negritas púberes, vendedores ambulantes y trileros al acecho. Más que una Colombia devota de García Márquez, el parque de la Libertad en Pereira es espejo fiel al país que Fernando Vallejo pinta en su último libro, El don de la vida (Alfaguara). Ese recinto de Medellín donde el autor dialoga con la parca es una fotocopia del pereirano: "Este parque desdichado de mendigos, prostitutos, prostitutas, chantajistas, estafadores, lustradores de zapatos, vendedores de lotería, expendedores de droga, travestis, raponeros. Y un puesto de policías bachilleres, que sirve para lo que sirven las tusas de las mazorcas y las tetas de los hombres. Colombia perdió desde hace mucho el respeto a la ley y la escupe a la cara. En fin, en este parque que digo las prostitutas son niñas y mujeres; los prostitutos, niños y muchachos, y los raponeros, ladrones in illo témpore de gafas y relojes, hoy arrancan teléfonos celulares". Pero si se trata de agarrarse a más referencias literarias, hay que mencionar que de Pereira surgió ese fenómeno sociológico que ha sido Sin tetas no hay paraíso. Primero en novela, de mano de Gustavo Bolívar y después como serie de televisión. Para unos ha creado un modelo que ha hecho mucho daño. Así lo cree Olga Dávila, responsable del Coat, el organismo interministerial que coordina la trata de personas en Colombia. "Son modelos que han resultado nocivos", afirma. También pasa con El padrino o Los Soprano. La vida imita al arte o el arte imita a la vida. Un dilema aún sin resolver al que tampoco merece la pena culpar de nada. Gustavo Bolívar se defiende: "Hay una apreciación equivocada por parte del Coat. Los escritores sólo escribimos sobre lo que vemos o sobre lo que investigamos. Si no fuera así, los países se quedarían sin referencias sobre sus procesos históricos. Es imposible que la prostitución, en Colombia o en cualquier otro lugar del mundo, sea impulsada por una obra literaria. La prostitución en nuestro país es producto de la iniquidad social, del abandono estatal hacia los más pobres, de los corruptos que se embolsillan el dinero de la educación y de la falta de políticas serias y sostenidas de generación de empleo. Es esencialmente un problema de pobreza y de falta de educación". Pero hay otros referentes más preocupantes: en la calle, en las propias familias, en la escuela, a cuyas puertas van los ojeadores a fichar futuras víctimas de redes que operan en todo el mundo. "Muchas niñas lo hacen por necesidad. Otras no lo necesitan, pero lo emplean en cirugía", relata María Victoria Ramírez. Las autoridades colombianas empiezan a ser muy conscientes del problema. Aunque en la calle la policía no brille por sus acciones, en la legislación comienzan a darse pasos. Las familias desestructuradas, "los huérfanos de padres vivos que llamamos aquí", comenta Olga Dávila, la vejación, la devastación psicológica de las víctimas, han encendido la luz roja. "Para las mujeres es espantoso. Muchas, después de haber sido explotadas hasta la extenuación, se encuentran con nada". El dinero que han ido mandando para una casa se quedó en la tele, en las zapatillas y en las tetas de alguien. Pero el Coat, que se encarga de hacer eficaz la acción de 14 áreas estatales implicadas en esa política contra la explotación, no sólo actúa en casos de prostitución, también lo hace contra abusos laborales o matrimonios serviles. Todo entra en la trata de personas, término que la legislación intenta aplacar con castigos, ocurra lo que ocurra, contra los tratantes: "Nuestra ley pena de forma directa. El consentimiento de la víctima, un argumento al que se acogían muchos para librarse de las penas, no exime de la responsabilidad al tratante, según el artículo 188 A". Las redes, sin embargo, proliferan. Hasta el punto de haber convertido a Colombia en el tercer país del mundo afectado por este mal tan eterno como contemporáneo de la esclavitud. No siempre son organizaciones mafiosas complicadas. Captan en el vecindario, tienen un contacto familiar o de amistad en España o Estados Unidos -los lugares adonde acuden más chicas ahora- y cuando ellas llegan allí, muchas creyendo que van a trabajar en una cafetería o una casa, otras sabiendo que deben ejercer la prostitución, se les retira el pasaporte y empiezan a pagar su deuda. Deuda por el billete, por los papeles del viaje, por la comida, el alojamiento. Deuda por respirar: unos 20.000 euros de media. O pagan ellas o sus familias. Con la vida. Resulta un hecho que si en lugares como Pereira los demonios surgen de las esquinas en forma de narcos o explotadores, los ángeles lo hacen en igual medida y con una determinación admirable. Suelen ser ángeles femeninos. Mujeres que dan la cara. Como en todo. Madres coraje, como María Victoria Ramírez y Liliana Herrera, de Contigo Mujer, o como Ofelia Suárez, luchadora a pie de calle, salvadora de los bajos fondos y una líder de la zona en la integración y el salvamento de víctimas desde su Corporación Casa de la Mujer y la Familia. Ofelia es muy famosa en el parque de la Libertad. Allí actúa a menudo y de allí han surgido grandes casos para su estudio de la trata de personas y la prostitución infantil en el eje cafetero. Ellas llevan bien cuantificado el problema. Ofelia domina el lenguaje, sonríe y no juzga a nadie. Gracias a ella y a sus compañeras Sonia Pachón Fernández y Gloria Inés Ramírez Ríos, las autoridades de Risaralda, la región a la que pertenece Pereira, saben que de las 12.800 nuevas mujeres extranjeras que la policía contabilizó en España dedicadas a la prostitución en 2003, 4.761 eran colombianas y que de las 30.000 que ejercían en Holanda, un 60% eran latinoamericanas. También que los 25 hombres detenidos por reclutar mujeres para Japón y Corea lo hacían con niñas de entre 12 y 14 años en los barrios de Cuba y en Dosquebradas. Que un promedio de 10 mujeres de la zona llegaron a salir al día desde 2003 al extranjero y ahora se ha reducido a 10 por semana, que la media de edad de las víctimas oscila entre 15 y 41 años, captadas en lugares como La Virginia, Marsella, Santa Rosa, Santuario, Calarcá, Caicedonia; que su nivel de escolaridad es primario o secundario no terminado y su estrato social es bajo o medio-bajo. Que en muchos casos su primer contacto sexual se da con clientes europeos. Que varias son madres solteras. Ofelia tiene bien catalogadas todas las variantes de la prostitución en Pereira. Están las furufas: "Niñas vendidas por sus propias familias desde que tienen 6 años. Lo más triste de muchas de ellas es que acaban prostituyéndose para comprar pegamento". Luego vienen las portoneras. "Se colocan en la puerta de un burdel a captar clientes". Después, las coperas. "Estas trabajan en clubes, a cubierto y cobran por copas vendidas, además de los servicios". Todas adolecen de lo mismo. Ausencia de autoestima. "Lo más normal es que digan: no soy nada. Una mera gonorrea". Son expresiones que ha oído a chiquillas como Keiko. "Keiko y su hermanita fueron vendidas por su mamá a unos tipos que cargaban mercancías. Le pagaron 50.000 pesos, unos 20 euros. Las violaron varias veces esa misma tarde. Ahora anda por el parque". A Keiko no ha logrado todavía arrancarla de esa vida. Pero sí lo ha hecho con 56 sardinas, que dirían en la calle. Niñas que devuelve a la escuela y que previamente han sobrevivido en barrios como La Churria, Las Brisas, Cuba, Tokio, San Nicolás, Villa Santana Lugares donde el almuerzo que dan en el colegio, comenta el amigo Giovanni desde su bicicleta, "no da ni para una muelita". Más si es la única comida que pueden llegar a hacer al día él o cualquiera de sus nueve hermanos. Muchas de las víctimas que Ofelia rescata de la calle las acoge doña Martha Lucía Arrubla. Una educadora con 38 años de experiencia a la espalda que no evita llevar un collar elegante y un reloj de oro a clase. No tiene miedo a que se lo roben. Los pelaos a quienes enseña la diferencia entre el bien y el mal, niños y niñas que ha sufrido el abuso y han mamado la violencia desde que nacieron metidos en el tráfico y la prostitución, la respetan como a una madre. Y la protegen. Les tiene encandilados con su voz ronca, su moño rubio, su sonrisa de madraza y su complicidad de viva psicóloga. "Un día me iban a atracar por la calle y llegó Jackson Octavio Lenis. Les dijo clarito que no lo hicieran, que yo era su profesora. Menos mal. Yo ya sentía el jalonazo". Pasar la tarde en su clase puede ser un curso intensivo de sueños truncados por el narcotráfico. José Leyder Valencia quiere ser soldado profesional: "Para matar guerrillas". Ha conocido a fondo la calle y lo que allí se vende: "Marihuana, heroína, perico, bopal, hache, éxtasis, leiris, esto te lo echas en la ropa y te vuelves loco". link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iLysh3ZQtcU A todos les trae a cuenta ir a la escuela. Allí comen. También causan sus problemas. "A veces llevan armas. Una se juega el pellejo a cada instante. Hay que tener temple y, al tiempo, sobar", comenta doña Martha. Mientras andan allá no tienen que vérselas con padres pirovos. "Es lo peor que te pueden llamar", aclara la maestra. Tampoco con madres jíbaras, dedicadas al tráfico. Así que no le extraña cuando muchos cogen confianza y dicen que quieren ser sicarios. "Al principio, me venía todos los días con la lágrima a casa", confiesa la mujer. Lo malo es comprobar que no tienen futuro. Después de esos cursos, ¿qué? La calle. "No hay salida para ellos", comenta doña Martha. "Ninguna". Si el 10% supera su ambiente, ya es un éxito. Pero las escuelas, las organizaciones de apoyo, las casas de acogida, están hartos de ver cómo van y vuelven. En el Coat han atendido víctimas de tráfico que han conseguido su billete para volver a casa y al cabo de un tiempo estaban fuera otra vez, relata Olga Dávila. Es la rueda siniestra. Una prisión. Por no hablar de las niñas que cada fin de semana acuden acompañadas al aeropuerto de Pereira para ejercer en Panamá. Un escándalo que denunció el periódico La Tarde porque su directora, Sonia Díaz Mantilla, era testigo muchos fines de semana de cómo sus madres o sus padres las dejaban en la terminal y después unos tipos las recogían en camionetas con destino incierto en el país fronterizo. Algunas encuentran redención. Para muchas, la religión, un sentimiento intenso en Colombia, es un clavo ardiendo. Por eso, las hermanas adoratrices tienen mucho predicamento. Es una congregación que nació en España en 1856 para acoger prostitutas y hoy sigue haciendo lo mismo en ciudades como Pereira. Allí fue a parar hace años Luz Gómez. El paso le supuso su salvación. "Cuando estás dentro, trabajas y vives borracha, crees que es imposible otra vida. Piensas, ¿con qué voy a mantener a mis hijos? Ahora me siento feliz de haber dado el paso. Soy estilista. Las hermanas me dieron formación, cobijo. Ahora voy al parque de la Libertad a intentar convencer a las niñas para que salgan de ese mundo. Me he encontrado a algunas que han salido, han vuelto y se esconden cuando me ven. Yo les digo que vuelvan de nuevo a intentarlo". Otras partieron para Madrid. "Volvieron cruzadas", comenta Luz. Sin plata. Sin dignidad. La mayoría huyen a Europa, Panamá y Estados Unidos, donde entran en un negocio del que en España se han contabilizado últimamente 2.400 víctimas, según datos oficiales de la policía. Un entramado mundial que mueve entre siete y ocho billones de dólares en todo el mundo y que por aquí representa 18.000 millones de euros, según un informe de las Cortes españolas. Dinero con cara, con dolor. Como el que relata un taxista de Pereira que trabajó en un macro burdel de Girona. Primero se lamenta de que nuestro viaje al aeropuerto sea de vuelta. "De haber sabido que andaban ustedes por aquí les hubiera conseguido un par de sardinas, bien guapas. Por 60.000 pesos (30 euros) les habrían atendido dos horas y por 100.000 toda la noche", comenta. "Hay muchas pereiranas en España. Son las mejores. En el club donde yo trabajé había 150 chicas. Las rumanas y las rusas, mala gente. Una chica colombiana era un amor. Le iba bien. Al día se podía hacer 15 o 16 servicios. Luego acababa tan rendida que venía donde mí y me decía: ¡Ay, papi, me duele todo el cuerpo!". link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BKj_KY3nEhY Mas Información al respecto: Entramado mafioso que incluye a políticos y fuerzas de seguridad América Latina no sólo necesita una concientización inmediata sobre la trata de mujeres y el tráfico de personas en general para que éste flagelo por el que pasan miles de ciudadanos latinoamericanos por año sea divulgado, sino que también precisa una regulación rigurosa que permita limitar la explotación sexual vista, en muchas regiones, como una cuestión cotidiana que no requiere de reflexión alguna. Latinoamérica a pesar de su escasa divulgación en los medios masivos de comunicación, es uno de los continentes con mayor tráfico de personas, sobre todo, de sexo femenino. A pesar de que el tráfico de personas sea una cuestión poco difundida dentro de la sociedad latinoamericana, éste es un grave conflicto que azota sobre todo a las zonas más pobres de la región y que afecta entre 600.000 y 800.000 personas víctimas de trata. Según un informe realizado por la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas, más de cinco millones de mujeres y niñas son víctimas de tráfico de personas en América Latina y el Caribe. Así lo declaró Teresa Ulloa Ziaurriz, directora de la organización, quién, además, agregó, en el marco del foro Experiencias exitosas de atención a víctimas, que más de 500 mil de todos esos casos tienen lugar en México. De acuerdo a lo establecido durante el foro, en el país azteca las protagonistas de estos secuestros son utilizadas con fines de explotación sexual y laboral, pornografía y tráfico de órganos humanos. A pesar de que en muchos casos el tráfico de órganos sea considerado una fantasía que se halla en el imaginario de la sociedad, existen hechos comprobables de desapariciones repentinas de hombres y mujeres que luego son convertidos en donantes de órganos ilegales. No obstante, este entramado mafioso que conjuga prostitución, drogas, venta de órganos y demás tiene como común denominador, según se expuso en el foro organizado por el Instituto Coahuilense de las Mujeres, al poder político y policial, convirtiendo a la trata de personas en la tercera industria ilícita más poderosa del mundo. Colombia, por su parte, según fuentes oficiales, es considerada como el país latinoamericano más utilizado como puerto de tránsito de mujeres secuestradas con fines sexuales de los países vecinos como Ecuador, Perú y Bolivia. Durante la "Conferencia Regional Trata de Personas: Teoría y Práctica en la Cooperación Regional e Internacional", organizada por la Oficina de las Naciones Unidas contra el Delito (UNODC) y la Embajada de Suecia en Colombia, realizada en Bogotá se llegó a la conclusión de que los conflictos internos por los que traspasa Colombia, en estos últimos años, han contribuido al crecimiento del tráfico de personas. Según el ministro del Interior y Justicia colombiano, Sabas Pretelt de la Vega, el tráfico de personas "es una nueva forma de esclavitud". Sin embargo, cabe destacar que Colombia no sólo cuenta con un alto índice de mujeres secuestradas para su explotación sexual, sino que también con un gran número de ciudadanos comunes arrebatados forzosamente de sus hogares o fusilados desde la implementación del Plan Colombia promulgado desde las entrañas del gobierno de Álvaro Uribe y con el apoyo militar de Estados Unidos. Sandra Valle, representante regional de la UNODC, destacó que el delito de tráfico de personas es "el negocio de más rápido crecimiento del crimen organizado, con ingresos de entre 7.000 millones y 12.000 millones de dólares al año". Si bien las cifras de las que se habla llaman la atención, se debería entender a la cuestión de la “trata de blancas” y del tráfico de personas no sólo desde el punto de vista monetario sino que, por sobre todo, desde la arista de los derechos humanos, los cuales son violados a ultranza en cada uno de los casos que se dan a diario en Latinoamérica. Para conocer estos, basta con escuchar alguno de los crudos testimonios de las personas que son recuperadas luego de años de cautiverio obligado. Estos delitos transnacionales -ya que en la mayoría de los casos las personas sometidas a los traficantes son llevadas por fuera de las fronteras de sus países de origen- son considerados como crímenes de lesa humanidad por el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente de niños y mujeres. Muchos de las individuos obligados a abandonar sus países y llevados a regiones lejanas para ser vendidos como mercancías, son devueltos por los proxenetas en la medida en que dejan de serles útiles, rigiéndose de esta manera una lógica capitalista tal como se utiliza con la mercancía pero con la diferencia de que lo que está en juego son vidas humanas. Según especialistas de la End Child Prostitution, Child Pornography and Trafficking of Children for Sexual Purposes (ECPAT) demostraron que más de 21 mil centroamericanas, en su gran parte menores de edad, son obligadas a prostituirse en 1.552 bares y burdeles de Tapachula, México. La coordinadora subregional sobre Tráfico y Trata de personas de Save the Children-Suecia, Ana Salvadó, aseguró que la pobreza, la falta de trabajo o la búsqueda de una vida mejor, son algunas de las causas que exponen a miles de personas a la posibilidad de ser traficadas. Éstas jóvenes son vendidas a unos pocos dólares por los traficantes, tal como lo expuso la revista mexicana Contralínea, que documentó que las redes mafiosas actúan al amparo de la corrupción de autoridades locales y federales del país azteca. Algo similar ocurre en Argentina, dónde, sobre todo, el noroeste del país se encuentra repleto de prostíbulos que explotan a las jóvenes recluidas allí en contra de su voluntad y sometidas no sólo a la humillación sexual sino que a la violencia extrema y al consumo de sustancias tóxicas para que sean más “serviciales” con el cliente. Esto fue expuesto y sacado a la luz desde que se dio a conocer el caso de Marita Verón, uno de los más resonantes de los últimos tiempos. Marita Verón es una joven tucumana que con sólo 23 años fue raptada y ya lleva 5 años desaparecida. http://www.casoveron.org.ar/ Desde el primer día de su desaparición, sus padres comenzaron una búsqueda incansable hasta llegar a la hipótesis -ya confirmada- de que su hija fue llevada por una red encargada de secuestrar jóvenes para prostituirlas en el noroeste argentino o venderlas a países como España. Este entramado mafioso fue denunciado por Susana Trimarco, quién se infiltró en ese mundo, simulando ser una prostituta más para llegar a la verdad sobre la desaparición forzada de Marita. Desde ese lugar, pudo recuperar a 19 adolescentes que eran obligadas a trabajar vendiendo su cuerpo, luego de haber sido extraídas de sus hogares y de sus vidas cotidianas. Tal como lo denuncia la página web oficial del Caso Verón, a pesar de que la trata de blancas en el norte argentino es de “conocimiento público, ningún fiscal ha promovido investigación alguna y se guarda riguroso silencio oficial sobre el tema”. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=mX-EK4S7ck8 Además, agrega que “cuando un funcionario puso crudamente el tema a la consideración pública, fue echado del Gobierno mientras los regentes de los lupanares eran recibidos en los despachos oficiales para buscar una solución al ´grave problema social´ que implicaba la clausura de los prostíbulos, por dejar a mucha gente sin su fuente de trabajo”. En este sitio, la familia Verón recibe a diario miles de mensajes de apoyo, de denuncia y de aporte de datos sobre la situación de Marita. Susana Trimarco desde el primer día de la desaparición de su hija no cesó en su esfuerzo por rastrearla y no dudó en poner en peligro su propia vida ya que sufrió varias amenazas de muerte por parte de los regentes de los prostíbulos denunciados y de los traficantes. Una de las jóvenes rescatadas de la casa de la regente Daniela Milhein por Trimarco, Fátima Mansilla, de 16 años, denunció: "Yo dormí a la par de Marita". Otra de las chicas devueltas a su hogar, Andrea Romero (15), declaró que mataron a una de sus compañeras y como castigo pusieron el cadáver acostado a su lado. A su vez, otras jóvenes en la misma situación afirmaron que las obligaban a tomar cocaína y vodka puro antes de estar con los clientes. Por otro lado, en Honduras, existe un caso muy resonante al igual que el de Verón, el de Jacqueline Jirón, una joven que fue secuestrada y aún no ha sido rescatada. Sin embargo, su familia ha podido rastrear la ruta usada por sus captores para prostituirla en varios países. Tal como sucedió con Marita, Jacqueline fue llevada al extranjero para ser explotada sexualmente y, continuando con las similitudes entre ambos casos, tanto a Marita como a Jacqueline y a miles de jóvenes que son raptadas le cortaron el cabello y lo tiñeron. Las mujeres son sometidas a estos cambios físicos para cambiar su fisonomía y no ser reconocidas. A su vez, son obligadas a consumir drogas y alcohol y, en los casos en lo que quedan embarazadas se les practican métodos muy violentos y sumamente peligrosos para hacerlas abortar. Tanto la madre de Jacqueline como la de Marita pasaron por los lugares dónde fueron llevadas sus hijas para prostituirse. A partir de esa experiencia, la mamá de Jacqueline relató: “Vi cosas que no pensé que existieran. Lo peor, hice cosas que no pensé que haría. Los prostíbulos están llenos de niñas, vendidas por traficantes y abandonadas por sus padres”. Estos dos ejemplos demuestran la audacia de dos mujeres que realizaron lo inimaginable para reencontrarse con sus hijas y aún continúan con esa lucha. Como ellas hay miles de familias que se hallan detrás de una mínima pista que les permita conocer el paradero de sus seres queridos, sin contar con ningún tipo de apoyo político, policiaco o judicial. América Latina no sólo necesita una concientización inmediata sobre la trata de mujeres y el tráfico de personas en general para que éste flagelo por el que pasan miles de ciudadanos latinoamericanos por año sea divulgado, sino que también precisa una regulación rigurosa que permita limitar la explotación sexual vista, en muchas regiones, como una cuestión cotidiana que no requiere de reflexión alguna. Es de vital importancia que se termine con el entramado mafioso que incluye a políticos y fuerzas de seguridad que respaldan a los traficantes de personas y a las grandes redes de trata de personas. Para ello, comenzar por una divulgación objetiva, que remita a fuentes, es un primer paso para dar a conocer la violación de derechos humanos que se está dando a gran escala en Sudamérica y el Caribe. http://www.mujeressinfronteras.com/msf/blog.php?id=140 No es posible, ni se puede concebir que una persona cualquiera salga de su casa y no regrese nunca más porque otro así lo quiso, destruyendo no sólo su vida sino también los lazos familiares y sociales que la víctima poseía. Tal como sucede en el caso de Marita Verón, las familias deben movilizarse para que éstos crímenes sean combatidos pero ellas solas no pueden, necesitan de la ayuda y del apoyo de todos los latinoamericanos y, sobre todo, de los sectores de poder que deberían resguardar la seguridad de cada uno de nosotros. Otro post anterior sobre el mismo tema... http://www.taringa.net/posts/info/1469098/Trata-De-Blancas-y-Prostitucion-En-Argentina_-Informe-Especi.html
Estimados Alumnos, si por si acaso llegan a esta instancia, será porque quieren saber que voy a tomar mañana. Le agradezco de todo corazón este año transcurrido, las buenas clases, las malas, les pido disculpas. Uno es humano y siempre aprende. Mis ultimas palabras antes del exámen de Mañana. SON: TRANQUILIDAD. ESTUDIO. ORDEN EN EL MATERIAL DEL EXAMEN: y andando por la web encontré dos frases que se las dejo para que la piensen. • Estudiar con esfuerzo y positivismo, trae siempre buenas recompensas (Autor anónimo) • Muchos dicen que es esfuerzo es cuestión de suerte, pocos dicen que la suerte es cuestión de esfuerzo (Autór anónimo) y les dejo una de mi amigo, y quizás será el recuerdo de mi paso por 5º año, en alguna de las tantas juntadas que les esperan desde aqui hacia adelante. La duda lleva al examen, y el examen a la verdad (Pedro de Abelardo) Que Descansen tranquilos hoy. y para mañana EXITOS. Eugenio Castro

UBICACION GEOGRÁFICA: Al abrigo de las enormes barreras del Himalaya, las más altas montañas del globo, abrazada por el Indo y el Ganges, y penetrando en el Océano Indico, se encuentra la extensa península que forma la India, habitada desde tiempos remotísimos por pueblos de raza aria, los indos, que penetrando por el Pendjab sojuzgaron a los dravidianos, y se establecieron en él. De vida sencilla y escasas necesidades, que cubría con creces la fertilidad del territorio ocupado, los indos no constituyeron nunca estados grandes, sino que vivieron en agrupaciones reducidas, con un régimen patriarcal, sufriendo, sin preocuparse el paso de los conquistadores, que nunca dejaron huella en aquel pueblo, de hondo sentido religioso, pero escaso espíritu político. LAS CASTAS: Lo primero que llama la atención al contemplar la organización del pueblo indio es su profunda, radicalísima, división en castas que quizá fueran el principio meras clases sociales, pero perpetuadas primero por la general costumbre de seguir los hijos la profesión de los padre y después por la de no tomar mujeres sino de la propia dase, acabaron por establecer tan hondas barreras entre unas y otras que aún hoy persisten con la misma rigurosa separación. link: http://www.youtube.com/watch?v=GU--iYSd8hg La primera casta es la de los Brahmanes o sacerdotes, únicos encargados del culto religioso y que fueron por mucho tiempo los verdaderos amos de la India, A estos siguen los Kchatrias o guerreros, que se iniciaron en la guerra contra los dravidianos y supieron mantener su prestigio. Componen la tercera los Vaiçias, labradores y comerciantes y van detrás los Sudras, formadas por artesanos y sirvientes, a los que le está prohibido el conocimiento de los libros sagrados. Pero aún hay una clase inferior, el Paria (los intocables), que representa en la India lo más vil y miserable; clase esclavizada y despreciada por sistema, que por considerarse impura debe alejarse de todo contacto con los demás y que sirve por su misma abyección para que sea mas manifiesta y duradera la distinción de castas. Los sacerdotes o brahmanes se preocuparon de hacer ver que estas jerar¬quías tenían categoría de voluntad divina, infranqueable al poder humano, y de ellos salió la tradición, según la cual, la casta de los brahmanes había surgido de la boca de Brahma, los kchatrias proceden del brazo del dios, los vaiçias de sus muslos y los sudras de los pies; de este modo la separación era de origen divino y nada la podía borrar. Brahma señalaba también el lugar y ocupación de cada una de ellas: dio el puesto más alto a los brahmanes por su afición a la ciencia divina; colocó después a los reyes y guerreros (kchatrias) porque son los que protegen a todos contra la maldad; en tercer lugar puso a los industriales (vaiçías) porque hacen florecer el comercio, y con el cultivo de la tierra y la cría de ganados proveen a su propio sustento y al de los demás, y señaló el último lugar a los criados (sudras), para que sirvieran a los otros y estuvieran humildemente a los pies de las clases superiores. Así creó el dios, por emanación de sí mismo, las cuatro grandes castas o clases, compuestas cada una de un hombre y de una mujer. Véase cuáles eran los deberes especiales de cada casta según el Código de Manú : «Para la propagación de la raza humana, de su boca, de su brazo, de su muslo y de su pie, el soberano dueño creó el brahman, el kchatrya, el vaiçia y el sudra. Para la conservación de esta creación entera, asignó ocupaciones diferentes a estas diferentes clases. Dio en la participación a los brahmanes el estudio y la enseñanza de los Vedas, el cumplimiento del sacrificio, la dirección de los sacrificios ofrecidos por otros, el derecho de dar y de recibir. Impuso por deber al kchatrya proteger al pueblo, ejercer la caridad, sacrificar, leer los libros sagrados y no abandonarse a los placeres de los sentidos. Cuidar los animales, dar limosna, sacrificar, estudiar los libros santos, comerciar, prestar a interés, labrar la tierra, son las funciones encomendadas al vaisya. Pero el soberano dueño no asignó al sudra sino un solo oficio, el de servir a las clases precedentes sin menospreciar su mérito. Debe reconocerse por sus acciones al hombre que pertenece a una clase vil, que ha nacido de una madre despreciable, pero que no es bien conocido, y que tiene la apariencia de un hombre de honor, aun no siendo tal. El que ha sido engendrado por un hombre honorable y por una mujer vil, puede convertirse en honorable por sus cualidades; pero el que no ha sido engendrado por una mujer de clase distinguida y por un hombre vil, debe el mismo como vil ser mirado; tal es la decisión. »Lo mismo que un sudra engendra con una mujer de la clase sacerdotal un hijo más vil que él, así también uno de esos seres viles, con una mujer de una de las cuatro clases puras, engendra un hijo aún más vil que él. El brahman que no se casa con mujer de su clase y que introduce una sudra en su lecho, desciende a la mansión infernal, y si tiene un hijo, es desposado de su categoría de brahman. EL IDIOMA: Es el segundo país más poblado del mundo (después de China), con 1150 millones de habitantes (estimado en 2008) La India tiene al menos 30 idiomas diferentes y alrededor de 2000 dialectos. La Constitución de la India ha estipulado el uso del hindi y el inglés como los dos idiomas de comunicación oficial para el gobierno nacional. Adicionalmente, clasifica un conjunto de 22 idiomas listados, que son idiomas que pueden ser oficialmente adoptados por diferentes estados para propósito administrativo, y también como un medio de comunicación entre los gobiernos estatales y el nacional, también para exámenes convocados para el servicio del gobierno nacional. de los cuales los más hablados son el hindi, el urdu, el bengalí, el gujarāti, el panjabi, el asamés, el cachemir, el maratí, el oriya, el sindhi, el sánscrito , el tamil, el telugu, el kannada (o canara) y el malayalam; el más hablado es el hindi; el inglés fue oficial hasta 1965, pero sólo lo habla un 5 % de la población; para que una ley sea válida ha de ser publicada en al menos dos de estas lenguas oficiales. Sin embargo, el sistema de "idiomas mellizos" está aún vigente debido a las protestas de varios estados (como Tamil Nadu, donde se niegan a la completa penetración del hindi). Debido a la rápida industrialización y una influencia multinacional en la economía, el inglés aún es popular e influyente en la comunicación en el gobierno y en los negocios. LA RELIGIÓN INDIA . Fue la India un país extremadamente religioso y dominado por la obsesión del más allá. En su religión se señalan claramente tres epatas que marcan la evolución sufrida por sus doctrinas; estas son: el vedismo, el brahamanismo y el budhismo. link: http://www.youtube.com/watch?v=an4uZmX7FJY El vedísmo es la doctrina que se halla. Consignada en los primeros libros sagrados de los indios: los Vedas. Estos son cuatro, el Rig-Veda, que es el más antiguo, pues se supone escrito en el período anterior a la conquista del Ganges, consta de himnos y alabanzas; el Sama-Veda, que contiene fórmulas sagradas; el Yajur-Veda que comprende la liturgia, y el Atharva-Veda lleno de conjuros y encantamientos. En estos libros, sobre todo en el primero se hallan las primitivas creencias de los arios, en las que entrevé la noción de la unidad de Dios; no se halla aún vestigio de las metamorfosis del espíritu humano, "que luego tanto se desarrollarán, ni se habla de castas, ni aparecen imágenes de los dioses. La religión es sencilla y su moral moderada, sobria y familiar. Al desarrollarse la influencia de los sacerdotes por efecto de la durable paz que siguió a a la conquista del territorio, se modificaron las ideas védicas y se formó un nuevo sistema religioso: el brahmanismo. Según parece, el monoteísmo con que comenzó la religión védica fue poco a poco derivando hacia cierto politeísmo en el que el dios principal era Indra, dios de los guerreros; los sacerdotes se propusieron asegurar su predominio destronando a Indra y creando otra divinidad propia de su clase, y para ello atacaron e hicieron desaparecer el politeísmo reinante, volviendo de nuevo a un monoteísmo encarnado por Brahma, espíritu supremo de quien procedían, por emanación todas las cosas y al cual habían de volver. Como en Brahma está contenido el mundo entero y a él han de volver todas las cosas que de él han emanado, se complementa el brahmanismo con la creencia de la metem-psicosis o transmigración. Según ella, cuando una persona muere vuelve a revivir en otro ser, de mejor o peor categoría, según las costumbres y vida del finado; se podía por consiguiente renacer en otra casta, inferior o superior, y mientras por un lado se podía descender hasta revivir en animal o vegetal, por el otro se ascendía hasta incorporarse al Brahma; al cabo de una serie de una serie de nacimientos y purificaciones, todos acabarían de reunirse con Brahma, su principio eterno. De ahí la concepción animista del Universo. Todos los seres creados son, mansión de almas penitenciadas, de las que algunas pueden pertenecer a nuestros padres o parientes. Por eso el brahmanismo prohíbe dañar o destruir los animales y las plantas, llegando las personas devotas al extremo de llevar un pañuelo delante de la boca para no tragar con la respiración algún mosqui¬to, y de barrer cuidadosamente el lugar que pisan para no matar alguna sabandija. Por la misma causa procuraron los brahmanes prohibir el uso de carnes, y ya que no consiguieron suprimirlo, lo limitaron, señalando los animales o plantas que no era lícito comer. La ley brahmánica prohibía a sus adeptos los manjares que consideraba impuros, ''como la leche de oveja, de camella, de yegua y de vaca recién parida, durante los primeros ocho días. Estaban también prohibidas las carnes de todo animal no admitido para sacri¬ficios, de los recién nacidos, enfermos o muertos naturalmente o por algún accidente; de los animales de cinco dedos, de los de doble hilera de dientes, de los muy peludos y de los de piel desmida, de los carnívoros y de rapiña, de las aves nocturnas y de peces mons¬truosos. Entre los vegetales estaban prohibidos igualmente los hongos, musgos y otras especies, y asimismo lo estaba en general todo alimento picado de insectos y roído por cualquier animal, o que hubiera tocado cualquier objeto impuro o persona impura, como las pertenecientes a la cuarta casta o la de una casta superior si estaba accidentalmente en estado impuro, como las parteras o las personas que se hallaban cerca de ellas o de un cadáver. A fin de que estas personas impuras no comuniquen su impureza a los alimentos que han de tomar, la ley manda que se laven las manos y se enjuaguen la boca antes de comer y, si necesario fuere, hasta durante la comida. Al lado de Brahma adoraban los indios a Vishnú, dios conservador y reno¬vador, y a Sivhá, dios destructor: estos dioses representar los ciclos de creación, conservación y destrucción de los fenómenos, encarnados respectivamente por cada uno de los anteriores. Estos últimos los dos antiguos númenes de los valles del Ganges y del Indo, respectivamente, y fueron enlazados con Brahma, dios creador, formando la Trimurti o Trinidad India El Dios está representado por un ser con 3 cabezas, 3 pares de brazos y 3 pares de piernas Todavía existían otras divinidades inferiores, entre las que se pueden citar a Manú, padre del género humano; Kali, mujer de Siva; Yama, rey de los infiernos, etc., mas innumerables espíritus que pueblan el mundo visible e invisible. En oposición al brahmanismo apareció en época indecisa (siglo V a.C) el Budhismo. Éste fue creado por Gautama o Sakyamuni, que luego se llamó Budha (el sabio o iluminado), era hijo de un reyezuelo de casta mili¬tar y no hablaba el sánscrito o lengua sagrada, sino el pali o idioma popular. El objeto de su doctrina era reaccionar contra el gobierno sacerdotal representado por los brahmanes, y a pesar de lo que en ello había de carácter político, los indios le han dado desde el primer momento un aspecto religioso que hace rodear de leyendas la cuna y vida del reformador. Los padres de Budha, Suddhodana y Maya (según la tradición nació de una virgen), educaron a su hijo con todo el boato y riqueza de su rango, prepa¬rándolo para suceder a su padre en el trono; sin embargo, nada influyó en él el ambiente que le rodeaba y pronto sintió repugnancia hacia este mundo tan brillante que le cansaba, mostrando deseos de buscar un retiro para dedicarse a la meditación. Según la leyenda, no hacía más que cumplir su destino, exci¬tado por la contemplación de las miserias de la vida en ciertas salidas que hizo del palacio, y encaminado por las profecías a ser Dios. La religión búdhíca ha sido objeto de fáciles comparaciones con la cristiana, si se atiende tan sólo a su expresión exterior: Las dos predican la igualdad entre los hombres, la caridad y el desprendimiento de las cosas terrenas; pero nada hay tan distinto como la vida de sus fundadores y el objetivo final de sus doctrinas. Mientras la vida del refor¬mador de Oriente transcurre en un "ambiente de poder y riqueza, la del Reformador de Occidente sufre las privaciones del trabajador manual; uno busca el aniquilamiento espiritual, el otro la vida eterna, y en tanto que Budha acaba extinguiéndose en sí mismo, Jesucristo muere crucificado para redimir al género humano. Budha no conocía de la vida más que el placer y la felicidad hasta que según la leyen¬da, en tres salidas que hizo del palacio conoció la vejez, la enfermedad y la muerte; comprendió entonces que éste era el destino de los hombres y que todo en la vida era dolor, no merecía la pena vivir en un palacio, si al fin se había di tropezar con la enfermedad la vejez o la muerte, y entonces lo abandonó todo y se retiró a buscar el origen y el remedio al dolor. En su retiro fue tentado tres veces por «Mara», el diablo budhista, quien le envió sus hijas para seducirle; salió victorioso de la prueba y se dedicó a la predicación basta su muerte. El fundamento de su doctrina es que el dolor es inseparable de la existencia y hay que huir de la transmigración que renueva, indefinidamente, ese dolor de vivir; para ello hay que borrar de sí todo deseo hasta extinguir el espíritu individual de este modo se logra que no se forme, después de esta vida, otro cuerpo en que renazca y se obtiene el Nivarna, es decir, el no ser, que para unos budhistas es el aniquilamiento completo de la personalidad (la nada) y para otros la reabsorción en la divinidad. Junto a ésta filosofía pesimista predicó Budha la igualdad de todas las castas. Todos los hombres nacen igualmente, y así como no hay diferencia entre los cuerpos de un príncipe y de un mendigo, tampoco la hay entre las almas; los deberes de todo hombre consisten en renunciar a la ambición y la sensua¬lidad, pacificar sus sentidos y pasiones, tolerar con paciencia cualquier injuria y no inmutarse por nada, ni aun por la muerte, que vendrá a librarnos de las miserias de esta vida. Budha y sus primeros discípulos vivieron en castidad y pobreza, peregrinando por varias partes y mendigando, pero luego que aumentó el número de sus afiliados les permitió dedicarse a sus ordinarias ocupaciones, siempre que guardasen sus diez mandamientos, cinco para los seglares y cinco para los monjes, todos ellos de precepto negativo (no matar, no robar, no mentir, etcétera). Se difundió rápidamente la doctrina y se fundaron monasterios, y a la muerte del reformador se le tributó culto idolátrico a pesar de que él mismo había suprimido la idolatría. Esta rápida propagación del budhismo alarmó a los brahmanes, que comenzaron por intentar la unión de ambas doc¬trinas, pero como la cuestión de las castas los separaba radicalmente, acabaron por perseguir sangrientamente a los budhistas y arrojarlos del país; los parti¬darios de Budha se refugiaron en China, isla de Ceylán y Japón, donde propa¬garon sus doctrinas, que aún existen, aunque desfiguradas por los bonzos, a lamas, sus sacerdotes y por fin, acabaron por volver de nuevo a la India y el Tibet, donde tienen hoy su principal asiento, pues en Lhasa reside su gran pon¬tífice, el Dalai-Lama, a quien se le considera como encarnación de Budha Apenas muere un Dalai-Lama, se dedican sus sacerdotes a buscar por todas partes la persona en que ha reencarnado el alma del difunto; ha de ser un niño nacido en el momento del fallecimiento, ofrecer ciertas particularidades, y conservar algunos recuerdos de la vida de los anteriores Lamas. Se han conservado como sentencias de Budha las siguientes: El que aprende, vence al mundo, la muerte y el infierno. El sabio anda entre el pueblo como la abeja entre las flores, sin dañar su matiz ni su fragancia. Las buenas palabras sin obras, son como flo¬res sin aroma. El buen olor de las obras virtuosas supera a la fragancia de las flores. Obra mala es la que deja remordimiento y cuyo fin hace salir lágrimas a los ojos. La alabanza y el vituperio no mueven más al saíno que el viento a un peñasco. Su ánimo se mantiene diáfana como un quieto y profundo lago. Sus palabras y obras son apacibles y no teme el dolor de nacer otra vez. Una sola máxima que pacifica el alma, vale más que mil himnos vanos. Un día de la vida del hombre virtuoso vale más que mil años de la vida del necio. Quien obra el bien con negligencia, recrea su espíritu con el mal. Todo es puro para el puro, al que ninguna herida tiene en la mano, no le daña tocar veneno. LEGISLACIÓN: De la época brahmánica y con un carácter mixto de cuerpo teológico y código jurídico, ha llegado a nosotros el Código de Manú, que prescribe castigos terrenos y ultraterrenos y desciende hasta fijar las reglas de urbanidad. Manú fue para los indios, el primer-hombre, el primer rey, el primer sacerdote y el primer santo. Su Código señala como sistema de gobierno la monarquía con carácter absoluto y de derecho divino; establece los tributos y exime de ellos a los brahmanes, a los que tampoco se pueden imponer penas corporales. El hombre se rige por el castigo, pues nunca obra espontáneamente el bien, y los castigos que impone son rigurosos y distintos, según las castas. Recomienda el matrimonio, pero éste no es lícito entre castas diferen¬tes; ensalza la condición de la mujer que, si queda viuda, no puede contraer segundas nupcias y tiene que dedicarse a la penitencia; más tarde se extendió la ley de cremación de las viudas. Todo el Código estaba encaminado a exaltar el predominio de los brahmanes, los cuales llegaron a tener tal orgullo que se imponían a los mismos reyes, y afirmaban que cuanto tenían las demás castas lo debían a su magnanimidad; nada tiene, por consiguiente, de particular, que saliese de otra casta la de los kchatrias, el reformador que había de producir la revolución religiosa que trastornase la dominación brahmánica. LITERATURA: El pueblo indio tuvo el más espléndido desenvolvimiento literario de la antigüedad, y son muchas y muy notables sus producciones. Tenemos, en primer lugar, los Vedas y el Código de Manú, llamado en sánscrito Manava-Dharina-Sosíra. La escritura sánscrita es de ignorado origen y se distingue por la belleza de sus caracteres que parecen como colgados de una raya horizontal y forman infinidad de enlaces; de ella hemos heredado los signos de la numeración que llamamos arábiga, porgue los árabes nos la trajeron después de haberla aprendido de los indios. Escribían sobre hojas de bambú, papel de algodón y capas corticales de algunas plantas, pero el clima del país ha hecho que no se conserven los códices originales y sí copias de 400 ó 500 años de antigüedad. Para conservar la verdadera pronunciación y sentido de los libros védicos, desarrollaron la gramática, alcanzando tal perfección en el estudio de raíces y formación de palabras, que la gramática sánscrita ha sido la inspiradora de las modernas. Desarrollaron la epopeya, que escribían en sánscrito, por ser él lenguaje del culto y peculiar de los brahmanes, frente al pali que usaba la población indí¬gena y se distinguía por la defectuosa pronunciación de las terminaciones. Las dos grandes epopeyas son el Mahabharata y el Ramayana, el primero rela¬ta las luchas sostenidas por los indo-arios para conquistar la cuenca del Gan¬ges y se atribuye a Vyasa, poeta que debió tener como base cantares de gesta o leyendas populares; el segundo, más erudito y uniforme, cuenta la expedi¬ción de Rama a Ceylán contra el gigante Ravana que le había robado a Sita, su esposa; se atribuye a Valmiki; el primero se cree del sigloVI y el segundo del III a.C. El Ramayana sólo tiene 48.000 versos y presenta menos interpolaciones; su héroe es un dios hecho hombre, encarnación de Vishnú, que realiza las más grandes hazañas en un mundo fantástico y eficazmente auxiliado por monos y buitres. Otros poemas, de carácter histórico-religioso, son los Puranas, escri¬tos para servir a los intereses brahmánicos. También cultivaron la poesía dra¬mática, que nació, según unos, de las danzas sagradas que acompañaban los sacrificios, y, según otros, de las cortes regias, pues las obras más antiguas tienen argumentos profanos. El desenlace había de ser precisamente feliz y se comenzaba por una oración de los espectadores y una explicación del asun¬to hecha por el director de escena; los personajes heroicos hablaban en sáns¬crito y las mujeres y personas subordinadas, en pali; el más celebrado fue el drama Sakuntala. FILOSOFÍA: Los indios elaboraron, tomando por base sus ideas religiosas, muchos y muy abstractos sistemas metafísicos. El más antiguo fue el Sanhhya (fondado por Kapila, anterior a Budha), según el cual todo, incluso Brahma, se ha formado por la eterna evolución de una materia primitiva (panteísmo evolucionista); el espíritu se liberta de la materia por el conocimiento y cultivo filosófico. La filosofía Mimansa, defiende la doctrina dé los Vedas y se fija en las prescripciones morales de ellos. La Nyaya es un sistema racionalista. De la filosofía búdhica salió la secta de los Gimnosofistas, o sabios desnudos corno los cínicos de Grecia, que hacían una vida solitaria y penitente. EL CALENDARIO: El calendario indio está formado por meses lunares puros, que se cuentan por tanto de luna nueva a luna nueva. Los años ordinarios son de 354 o 355 días (Samvatsara Mana), y los embolísmicos (bisiestos) son de 383, 384 o 385 días (Adhica Samvatsara). Pero con los meses lunares persisten los meses solares, recibiendo los lunares el nombre del mes solar; y cuando en un mismo mes solar tienen comienzo dos meses lunares, ambos reciben el mismo nombre, llevando el primero el sobrenombre de Adhica, y el segundo el de Nija. El año “bisiesto” recibe el nombre de fasli. El mes lunar está formado por una mitad clara, llamada Sudi, y otra oscura llamada Badi. Cada una de estas mitades está formada por 15 tithis; el nombre de los 14 primeros es su numeral, mientras el del 15º es Sudi Purnihma si corresponde al plenilunio, y Badi Amavasia si corresponde al novilunio. También las horas del día tienen sus propios nombres. Y como veíamos en el calendario babilonio, es la hora con que empieza el día la que da nombre a éste. La cuenta de los días del mes tiene también su singularidad, al depender totalmente de la luna. De hecho se cuentan los meses por números exactos de días: cuando la parte decimal es inferior a 0’5 días, no se cuenta; y cuando es superior a 0’5, se le añade un día entero al mes. La semana india coincide con la nuestra: es de 7 días. Sus equivalencias son: Domingo, Ravi-vara; Lunes, Soma-vara; Martes, Mangala-vara; Miércoles, Budha-vahra; Jueves, Gurú-vara; Viernes, Sukra-vara; Sábado, Sani-vara. El día sideral se divide en 60 gharis; cada ghari se subdivide en 60 palas; éstas en 60 vipalas; ésta en 60 atipalas; éstas en 60 kachthas; ésta en 60 nimechas; ésta en 60 lavas; y finalmente la lava se divide en 60 kchanas. El día civil tiene también sus propias divisiones: está formado por 60 dhatas, que se dividen en 60 vinadikas, formadas a su vez por 60 vipalas. Y finalmente el día solar está compuesto por 60 dandas, que se dividen en 60 vibealas. He ahí una catarata de divisiones sexagesimales, capaces de eternizar cada instante. El año indio está dividido en 6 estaciones, una cada dos meses: Vesanta (primavera), Grichma (verano), Varea (lluvias), Sarad (otoño), Hemanta (invierno) Sisiva (fresco). Además de estas divisiones tienen las eras: el 3102 a. de J.C. empieza la era Kaliyuga; el 3078, la era Lokakala; el 545, la era de Buda; el 59, la era Samvat Vrikramadityak; y ya en nuestra era, en el año 249 empieza la era Kulachuri. Un auténtico diluvio de nombres. LAS CIENCIAS: Puede afirmarse como regla general, que los indios tomaron todos sus conocimientos científicos de los pueblos con los que esta¬ban en relación, pero no supieron hacerlos progresar. Su constitución mental, el espíritu indio, tan sutil en la filosofía y tan exuberante en las artes, está desprovisto de la precisión y del inicio indispensable para ahondar en el estu¬dio de las ciencias; asimila fácilmente los resultados de los demás, pero no puede ir más allá. Se podría llegar a la conclusión de que exponer el estado de las ciencias entre los indios en una época cualquiera, seria sencillamente dar a conocer el nivel científico de los pueblos con quienes entonces estuvieren en contacto. Conocieron la Astronomía, aprendida de babilonios y de fenicios, y aplicada a determinar los días de las fiestas y los sacrificios; después de Alejandro aprendieron la astronomía de los griegos. Ellos enseñaron a los ara¬bes esta ciencia y el Algebra, que los árabes trajeron a Europa occidental. Después la Astronomía degeneró en Astrología, y los indios, en vez de seguir estudiando la Naturaleza, procuraron dominarla con conjuros y hechicerías; con esas supersticiones perjudicaron también a la Medicina, en la que habían comenzado a hacer progresos notables. Se les atribuye la invención del violín y del ajedrez, el cual era imitación de la estrategia que usaban en las guerras. LAS ARTES: En cambio, la expresión artística es algo originalísimo y especial de la India; ellos pudieron ser invadidos por los conquistadores más diversos y recibir en sus artes numerosas influencias extranjeras, pero todas las huellas extrañas desaparecían en sus manos para producir tan sólo arte indio, ese arte fantástico y monumental que llena de relieves fabulosos sus edificios y multiplica hasta el infinito los detalles de su ornamentación. No se conservan monumentos anteriores a la predicación del budhismo, pero sí de la época de esplendor de esta religión. Aparte de los riquísimos palacios de los príncipes indios, en los que el derroche ornamental no alcanza límite, han quedado para admiración de los occidentales numerosos templos que pue¬den afectar tres tipos distintos: las Stupas eran monumentos conmemorativos o sepulcros, consistentes en una gran columna o torre cubierta de esculturas y a veces rodeada de columnatas y cercas. Las Viharas son una clase de tem¬plos y monasterios excavados en las rocas donde se recogían los solitarios para acabar su vida en austeridades; los hay de proporciones gigantescas y decorados con fantásticos relieves. Las Pagodas son templos de muchas dependencias para vivienda de sacerdotes y hospedería de peregrinos, que ofrece formas arquitectónicas fantásticas y recargadas de adornos, constitu¬yendo como una especie de barroco oriental. La Escultura fue desarrollada por el culto a Budha y ofrece cierta som¬nolencia por la exageración de las partes carnosas y la extraordinaria obesi¬dad del cuerpo; se representa a Budha en posición sedente y muy ventruda, con las piernas cruzadas sobre la flor sagrada del loto. La más gigantesca de dichas esculturas se halla en Anaradhapura (Ceylán). ENSEÑANZA: La educación estuvo limitada a las tres primeras castas , con la diferencia de que los brahmanes la comenzaban a los ocho años, los kchatrías a los once y los vaiçias a los doce; los sudras y parias estaban exclui¬dos de la enseñanza y tampoco participaban, por lo menos de la enseñanza publica las personas del sexo femenino, si se exceptúan las bayaderas, especie de bailarinas públicas. Las escuelas de primera enseñanza fueron desde antiguo muy numerosas, pero sin organización oficial; los alumnos se agrupaban en torno del maestro al aire libre o bajo un cobertizo, según el tiempo, y se ejercitaban en escribir, primero sobre la arena y luego en hojas de palma o plátano, y en repetir de viva voz lo que el maestro les dictaba. El conocimiento de la lectura y escri¬tura estuvo tan generalizado en la India, que causó la admiración de los soldados de Alejandro. La enseñanza superior se limitaba a los brahmanes, y tenía por objeto los Vedas y las ciencias auxiliares necesarias para su inteligencia; podían llegar a conocer el sistema de las diez ciencias, a las que se agregaba la Música y la Medicina. Los indios no consideraban la ciencia como un valor absoluto (a la manera de los griegos o los o humanistas), sino como medio para llegar a la unión con la divinidad Un joven debía aprender la sabiduría, el varón practicarla y el ancia¬no olvidarla, sumergiéndose en la pasiva contemplación que lleva al nirvana. El panteísmo pesimista que formaba el fondo de sus creencias, esterilizó las excelentes cualidades de los indios, en nada inferiores a las de los demás pueblos. Acaso influyó en esto las condiciones del país opulentísimo en que se establecieron y acaso también el contagio de las supersticiones que apren¬dieron de los antiguos moradores del Indostán. Pero lo que no es dudoso es que su educación intelectual y moral fue causa de que cayeran sucesivamente bajo la opresión de una serie de conquistadores, de los que los últimos, los ingleses, han atendido más a su lucro que a levantar a aquella raza de su pos¬tración. Aunque no siempre fue así, históricamente en la antigüedad, India era una sociedad con un considerable desarrollo educativo. Sus centros educativos atraían a numerosos estudiantes de otros lugares de Asia, sobre todo chinos, que venían a estudiar las enseñanzas de Buddha en algunas de las primeras escuelas como Nalanda, que se fundó en el siglo VI a. C. La India también extendió su influencia educativa al enviar a sus maestros a enseñar a otros lugares de Asia. Sin embargo, desde el siglo XIII en adelante, primero bajo el control musulmán y después bajo el gobierno británico, la contribución original de los indios a la educación se redujo y con ella la aplicación de métodos educativos más novedosos. Dalits “intocables”: link: http://www.youtube.com/watch?v=jxF6mGFSf1g Los niños esclavos: link: http://www.youtube.com/watch?v=yr1pQPhI7nc La mujer en la India: link: http://www.youtube.com/watch?v=n9-2Oop9KnA India.Nepal.Ghanghes: link: http://www.youtube.com/watch?v=98jqLYy_ZKI Civilización del Valle del Indo: link: http://www.youtube.com/watch?v=xqOaIv3uWa0 El Taj Mahal: http: link: http://www.youtube.com/watch?v=Vu8kO9qxG4o El Taj Mahal: link: http://www.youtube.com/watch?v=ZblinvBE1VI Si quieres puedes visitar otros post sobre India: http://www.taringa.net/posts/info/6859138/Cultura-India-Hindu.html http://www.taringa.net/posts/imagenes/4762556/Mi-viaje-por-la-India-III--Conociendo-otra-India_.html http://www.taringa.net/posts/imagenes/4761752/Mi-viaje-por-la-India-II---Miradas-que-penetran-el-Alma.html http://www.taringa.net/posts/imagenes/4761279/Mi-viaje-por-la-India-I---La-luna-es-la-misma.html http://argentinosueltoenindia.blogspot.com/ http://www.taringa.net/posts/imagenes/8763229/Mi-viaje-a-la-India-_parte-1_.html

AUnque alguno no lo crea así, nuestros queridos políticos, también tienen su Santo Patrono. Por si no lo saben, este es TOMAS MORO. Para muchos de nosotros Santo Tomás Moro pueda servir de ejemplo de capacidad de renuncia a una posición privilegiada, de valentía para aceptar los incovenientes que nos puede suponer el mantenimiento de nuestros principios, y de modelo de político al servicio de los intereses nacionales y de no somentimiento al poder tiránico, por más que este presente las formas de legalidad y mantenimiento del orden establecido, como representaba Enrique VIII en su tiempo. "El poder corrompe", Montesquieu. El ejercicio de la política hay que engrandecerlo, al igual que tantos oficios honrados. Precisamente por el testimonio, ofrecido hasta el derramamiento de su sangre, de la primacía de la verdad sobre el poder, santo Tomás Moro es venerado como ejemplo imperecedero de coherencia moral. Y también fuera de la Iglesia, especialmente entre los que están llamados a dirigir los destinos de los pueblos, su figura es reconocida como fuente de inspiración para una política que tenga como fin supremo el servicio a la persona humana". De Tomas Moro . siempre se ha dicho que es el más inglés de los ingleses. Moro además de Gran Canciller de Inglaterra con Enrique VIII fue uno de los grandes humanistas del Renacimiento, amigo personal de Erasmo de Rotterdan, Vives y otros. Igualmente destacó como gran jurista. Se adelantó en siglos a la promoción de la mujer, dándo a sus hijas una educación equivalente a la universitaria de su tiempo. Y cuando más poder tenía, como número dos del reino, mire usted que, por coherencia con su fe católica, es ejecutado, al igual que algún obispo y fieles católicos, por orden de Enrique VIII. El ejercicio de la política puede, Moro señala el camino, ser la gran aventura de servir a la sociedad, al interés general, defendiendo los dictados de la conciencia, el interés general. «No es fácil hacer el elogio de la conciencia y testimoniar su valor supremo; porque exige cuidados constantes de formación, de maduración para que el hombre descubra “la presencia de una ley que no se ha dado a sí mismo y a la que debe obedecer. Cuando se leen las cartas conmovedoras escritas en prisión por Tomás Moro, comprendemos mejor hasta qué punto la obligación de conciencia, que había puesto frente a todas las autoridades preestablecidas, emergía de su santidad. Al descubrirlo e imitarlo, cada uno de nosotros se sentirá más hombre porque más llamado a la santidad, más libre porque más desprendido de todo, más alegre porque más amoroso hacia todos». En homenaje a Tomás Moro reproduzco sus últimas palabras antes del martirio, con algunas intercalaciones breves como comentario. Y una reflexión ¿caminamos hacia una repetición de esa escena? Quizá con la muerte, por ahora no, pero sí con la marginación por las ideas políticas y religiosas. En el cadalso Este diálogo tiene lugar después de un largo encierro en el que, sólo al final del mismo se logró que Tomás Moro dijese lo que pensaba sobre el Acta de Sucesión y el Acta de Supremacía de Enrique VIII. Como buen jurista, Sir Tomas buscó en todo momento no comprometer ni su conciencia ni su vida. Leal al rey se mostró leal hasta la muerte; y leal a Dios fue, purificado, a su encuentro un martes 6 de julio de 1535 desde la torre de Londres al cadalso. Sir Tomas Pope le anuncia, muy de mañana, el inminente desenlace de su tragedia: Moro: Master Pope, de todo corazón os agradezco la buena noticia que me traéis. Siempre estuve muy obligado a Su Majestad el rey por los beneficios y favores que magnánimamente ha prodigado sobre mí repetidas veces. Y más obligado aún por haberme traído a este lugar (la Torre de Londres) donde he dispuesto de tiempo y espacio convenientes para recordar mi fin. De manera, Master Pope, y Dios me perdone, que he de mostrarme ante todo agradecido a Su Majestad, por haberse dignado librarme tan pronto de las miserias de este desventurado mundo. Por tanto, no dejaré de rezar de veras por Su Majestad aquí y en el otro mundo. Pope: Es también deseo del Rey que no utilicéis demasiadas palabras en el momento de la ejecución. Moro: Master Pope, hacéis bien en darme aviso de la voluntad de Su Majestad, porque tenía intención de haber hablado algo en aquel instante, aunque no se trataría de cosas que pudiesen ofender al Rey ni a otras personas. Sin embargo, estoy dispuesto a pesar d ello a seguir obedientemente la orden de Su Majestad. Y os ruego, mi buen Master Pope, que intercedáis ante el rey para que mi hija Margarita pueda asistir al entierro. Pope: El Rey está ya conforme en que vuestra esposa, hijos y demás amigos puedan asistir con entera libertad. Moro: ¡Oh, cuanto agradezco a Su Majestad el que tenga semejante consideración con mi enterramiento! Ante las lágrimas de Master Pope, la víctima se apresta a darle consuelo. Moro: Sosegaos, mi buen Master Pope, y no os apenéis. Porque estoy seguro de que en el cielo nos veremos otra vez alegres, con la certeza de vivir y amarnos en la dicha eterna de la bienaventuranza. Su consuelo es la esperanza en la eternidad, lo que le da ánimos para sobrellevar tamaña injusticia. Y es que la fe le hace intuir que está cercana la puerta del cielo como fruto de su confesión de fe. Y eso que Tomás Moro ha hecho todo lo posible por salvar su vida, todo salvo traicionar su conciencia. Ante una mujer que le ofreció, espontánea el consuelo de un vaso de vino: Moro: A Cristo en su Pasión no le dieron vino, sino vinagre. Hay otras escenas emotivas hasta llegar a las escaleras del cadalso. Y pide ayuda al oficial para subirlas. Moro: Ayúdame a subir seguro, que ya bajaré por mis propios medios. Tomás Moro arrodillado reza el Salmo 50: Miserere mei, Deus, secundum magnam misericordiam tuam. Cor contritum et humiliatum, Deus, non despicies... Al verdugo le da ánimos: Moro: ¡Ánimo, hombre!, no tengas miedo a cumplir con tu oficio. Mi cuello es corto. Ándate, pues, con tiento y no des de lado, para que quede a salvo tu honradez". Después de vendarse los ojos él mismo, con la chispa de humor que siempre le caracterizó. Moro: Por favor, déjame que pase la barba por encima del tajo, no sea que la cortes El verdugo cumplió honradamente su oficio, enarboló el hacha y de un solo golpe le seccionó el cuello. Inglaterra ganó un Santo, la humanidad un ejemplo y el rey y su sociedad perdieron al quebrarse la libertad por tensar los ánimos contra la conciencia de sus súbditos. Y los más leales fueron proscritos, y nadie pudo ya tener ánimo para decir al Rey lo que pensaba. Y un Rey se convirtió en tirano. Les recomiendo uná película sobre su vida llamada "Un hombre para la eternidad", es larga, y quizás les resulte aburrida, pero vale la pena. Y no dejo de mencionar a su obra maestra. "UTOPIA", digna de leerse. .................... Creo que ante estas elecciones habría que contarle de su vida a mucho de nuestros políticos.........................
HISTORIA DE LA CULTURA Antes de comenzar la lectura del material referido a la Asignatura Historia de la Cultura parece lógico que se pregunten: ¿qué es la historia? ¿qué es la cultura? ¿qué vinculación existe entre ambas? Y es probable que también les interese saber para qué le sirve a un alumno de quinto año de un colegio que pretende el día de mañana estudiar abogacía, economía ingresar a la Universidad o simplemente no seguir nada. Comencemos por analizar los dos términos: historia y cultura. En primer lugar, ¿qué es la historia? Es casi seguro que todos han estudiado historia alguna vez en su vida. Quizá les guste o quizá no. Quizá les pareció sumamente interesante o por el contrario muy aburrida. Es probable que al estudiar historia los hayan torturado con un sinfín de nombres, fechas y acontecimientos que sucedieron hace mucho tiempo y que tuvieron que memorizarlos sin entender qué relación tenían con su realidad actual. Como afirmaba el historiador argentino José Luis Romero: "La historia no se ocupa del pasado sino que le pregunta a éste sobre los problemas que interesan al hombre que vive hoy". Pero si preguntara ahora ¿qué es la historia?, probablemente pensarían en una serie de hechos que les pasaron a personas que no conocieron, en lugares muchas veces lejanos y hace tanto tiempo que no podemos recordar los detalles. Es posible que imaginen la historia como algo que le pasó a otro, como si fuera una película que vieron como espectadores y no como protagonistas. Probablemente si les pidiera una definición casi todos sugerirían que la historia es una serie de acontecimientos que ya pasaron y que en el fondo les son totalmente ajenos. Si en cambio le preguntara a cada uno ¿cuál es su historia?, es posible que me contestasen algo así: "Me llamo Juan, Pedro o María, nací el día..., mis padres son..,, soy argentino o argentina, o italiano, español, descendiente de alemanes, franceses, italianos, españoles, soltero o casado, con hijos o sin hijos, estudio o trabajo, mi proyecto de vida es..., me gustaría ser feliz".(Como se puede observar, cuando hablamos de nosotros no nos referimos a hechos que pasan, sino a hechos que nos pasan y no es casual que generalmente comencemos diciendo quiénes somos, de dónde venimos y a dónde queremos ir. Estas son las preguntas fundamentales que se hace todo hombre en cualquier época y en cualquier fugar. Son los interrogantes sobre su identidad, su origen y su futuro. Así los grandes interrogantes históricos de cada hombre -parte de la humanidad— fueron y son: qué pasó, cuándo, donde, cómo, ¿por qué?, ¿para qué? A esta altura de la lectura supongo se habrán dado cuenta que nuestra intención no es que obtengan gran cantidad de información histórica (datos) sin saber para qué, sino que, por el contrario, a partir del análisis de esa información (no toda, sino solamente aquella que sea realmente necesaria), puedan entender cada época histórica y qué vinculación tiene con nuestra realidad actual De tal manera que bien observaba un pensador contemporáneo: 'La incompresión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado". Pero cuidado, no es tarea del historiador, reconstruir el pasado, sino interpretarlo para nosotros hoy. Si pretendemos acercarnos a una definición más precisa sobre ¿qué es la historia? podemos empezar expresando que "la historia es el conocimiento del pasado del hombre" y más precisamente definirla -en palabras de Ismael Quiles- como "el proceso de acontecimientos del hombre en tiempo y espacio con una conexión óntica entre sí". Ahora bien no se trata del pasado de cada uno de nosotros -de manera individual- ya que como sabemos el hombre es un "animal que vive en sociedad", o sea con los demás. Como lo expresara en una frase ya célebre el pensador español José Ortega y Gasset (s.XX), no soy solamente yo, sino "yo y mi circunstancia" (1). No vivo solamente mi historia, sino que formo parte esencial e irremplazable del común hacer "la Historia". Soy una parte activa en el mundo y en la historia entendida como acción concadenada de todos los seres con los cuales con-vivo. Con una visión teológica podemos hablar del Cuerpo Místico, donde todos los cristianos reunidos en la Iglesia aportan sus logros al bien común. Por eso, cuanto nos sucede cuando hablamos de nuestra historia personal, también es aplicable a la historia colectiva de la humanidad y particularmente de aquella historia de la que noso¬tros, como pueblo, somos parte. En otras palabras, si vemos la historia desde este punto de vista, ya no se trata de una serie de acontecimientos ajenos que sucedieron hace mucho tiempo, ni de una película que vemos cómodamente sentados en el living de nuestra casa; sino de temas que nos tocan profundamente: ¿quiénes somos? ¿cuáles son nuestras raíces? ¿cuál es nuestro proyecto como comunidad?; tratar de saber ¿por qué y para qué existimos en este lugar y en este tiempo? Por ello bien señalaba el citado Ortega y Gasset: "la historia es una melodía de experiencias en que cada nota supone todas las anteriores y emerge de ellas. Por eso la canción de la historia hay que cantarla entera. Hablando en puridad: no hay más historia plenamente tal que la historia universal; todas las demás son miembros amputados y descuartizamientos" (2). Con estas aclaraciones podemos avanzar en un intento de definición más preciso. El francés Raymond Aron (s. XX) escribió adecuadamente: "La historia es la reconstitución, por y para los vivos, de la vida de los muertos. Nace, por lo tanto, del interés actual que tienen los hombres que piensan, sufren, actúan, en explorar el pasado. Búsqueda de un antepasado cuyo prestigio y gloria se prolongan hasta el presente, elogio de las virtudes que hicieron nacer y prosperar la ciudad, relato de las desgracias enviadas por los dioses o causadas por las faltas de los hombres que la precipitaron en la ruina: la memoria colectiva, como la memoria del individuo, parte de la ficción, el mito o la leyenda, y se abre penosamente camino en la realidad". El siguiente paso de nuestro camino intelectual nos lleva a la descripción de los elementos que integran la realidad histórica: el sujeto de la historia, la contingencia del hecho histórico, la temporalidad y la finalidad. El sujeto de la historia De lo dicho anteriormente surge claramente que el sujeto de la historia es el hombre, o la humanidad en su conjunto. Y por ello todo historiador debe previamente conocer al hombre (antropología), ese hombre complejo que los filósofos han tratado de explicar desde hace milenios, que el pensador francés Blas Pascal (s. XVI) definía como "apenas un junco, lo más frágil de la naturaleza, pero un junco que piensa", mientras que el alemán Nietszche (s. XIX) lo consideraba "un superhombre". Pero ese hombre -sujeto de la historia- es racional y espiritual, y por ello no está, como está las cosas, sino por medio de su libre albedrío (libertad) se va haciendo. Los seres irracionales no tienen libertad ni responsabilidad, se encuentran sujetos a las leyes necesarias que regulan el mundo físico y no tienen historia. El hombre en cambio, si bien como ser físico también está sometido a las mismas leyes físicas, como ser espiritual es libre y responsable de sus actos que, como tales, nunca son necesarios sino resultados del libre albedrío humano. Así "sólo el hombre es sujeto de la historia, y el hombre es sociable por naturaleza. Y cuando se habla de hombres se entiende comúnmente que se está hablando de personas reales y concretas, no de unidades impersonales o despersonalizadas de una masa o de una colectividad, puesto que el hombre sólo en cuanto persona puede ser miembro de una sociedad"(3) . Pero, a su vez, al ser el hombre quien hace la Historia, a éste le cabe un papel indelegable en de "común hacer". ("Si yo no hago lo que debo hacer, habrá un vacío imposible de cubrir". Ello no ayuda a entender que además de la Historia existe mi historia', aquella que voy viviendo todos lo días, la misma que no puede vivir otro por mí porque en mi identidad soy único e irrepetible. Ésta -mi historia- no la puede construir otro, y de allí surge la importancia que adquiere mi existencia personal, el valor de mi papel en el mundo; la significación que reviste cada uno de mis actos, lo cuales debo hacerlos yo o no se harán y se producirá una merma, y si yo fallo habrá una ausencia motivada por mí. Bien lo aclara Paulo VI en la encíclica Populorum Progressio al afirmar que "de: los designios de Dios cada hombre está llamado a desarrollarse". Pero como señaláramos anteriormente, nuestro hombre no vive solo -el buen salvaje Robinson Crusoe es "anormal"-; el hombre vive agrupándose -con-vive- desde la "pareja" hasta la “sociedad de las naciones". El hombre -animal social (zoon polikon) según la célebre definición de Aristóteles-vive en relación con los demás: en sociedad. Y ese estar en sociedad requiere un ordenamiento de organización: la politicidad, única forma de la vida humana . Asimismo, "el modo de estar del hombre en el mundo cambia y se altera cuando cambia y se altera la circunstancia: por eso, ese modo de estar en el mundo es variable, es histórico. Estas consideraciones nos llevan al importante tema de la contingencia del hecho histórico; nos hace recordar que todo hecho histórico no es necesario, sino posible o contingente. Antes de si realización pudo no existir, no se encuentra atado a ninguna "necesidad histórica", pues, como y; dijimos, es el resultado del libre albedrío del hombre y como tal su accionar no solamente es indeter minado, sino también, en cierta manera, imprevisible. Por ello, ante el avance de ciertas interpretaciones deterministas -como la marxista o 1; estructuralista- es conveniente recalcar que el hombre tiene por misión hacer la historia, no padecerla El historiador no se ocupa de los acontecimientos históricos como si fueran cosas que pueden explicarse mecánicamente o desde afuera, sino como originadas en la persona y que repercuten en otra: personas o -dicho en otros términos-; "la historia sólo puede entenderse verdaderamente en la medid; en que esté relacionada con la persona humana. Los acontecimientos no son simples concatenacione: de hechos sistemáticos. La persona es la que rompe esa frialdad material de los acontecimientos pan verter en ellos "la paradoja, la ironía, el humor, la inquietud y la angustia" . La temporalidad Todo ser humano se maneja habitualmente en las coordenadas de tiempo y espacio (en el año. en la ciudad de...) y la historia solo puede sustentarse sobre ellas. Sabemos que el hombre recibe su existencia en un tiempo (de a poco), tiene una duración. Y sólo el hombre tiene conciencia de ella. Ya San Agustín (s. IV) observaba la complejidad del tiempo cuando nos advertía: "Los tiempos son tres; presente de las cosas presentes, presente de las cosas pasadas y presente de las cosas futura”. El presente de las cosas pasadas es el recuerdo, el presente de las presentes es la visión de ellas y el presente de las futuras es la expectación . Ese presente, de cuya fugacidad somos dueños, no parece nuestro, sólo prestado. El tiempo se nos presenta como memoria del pasado, conciencia del presente y previsión del futuro. En él ensamblamos esa existencia que es nuestra historia. El presente no es más que un instante infinitesimal entre nuestro pasado y el futuro que se nos acerca, o al que nos vamos acercando. La palabra que acabo de escribir ya pertenece al pasado y al estar apoyando la pluma para continuar escribiendo estoy incursionando en mi futuro.-El pasado es quien nos ha hecho como somos, pero el porvenir será obra nuestra. El porvenir no existe y puede no existir jamás. Somos nosotros quienes vamos hacia él para hacerlo o construirlo, y por ello contendrá solo aquello que nosotros mismos le aportemos. La historia no nos permite prever el futuro, pues éste es el secreto de Dios y el futuro de la acción de la libertad humana. Lo peculiar de nuestro mundo es estar siempre pasando ("los cielos y la tierra pasarán" pero lo propio del cristiano es ir permaneciendo, renaciendo. "Por ello, tiempo y cambio, o sea movimiento, están estrechamente unidos. El tiempo es la medida del movimiento con relación a un antes y un después. Por eso en la eternidad donde no hay cambio, ni antes ni después, no hay tiempo" . Pero debemos advertir que no todo está sujeto a cambio en el hombre, pues si bien su existencia va cambiando a lo largo del tiempo, su esencia humana se mantiene inmutable y es la que hace ser hombre y le permite ser sujeto o portador de los cambios accidentales a través de la historia. De allí surge la importancia de la tradición. Si todo fuera cambio, no habría historia.' Si el hombre no renegara de su tradición (memoria del pasado) sería un animal y la historia sería un permanente recomenzar. Por otro lado, ya Pío XII nos advertía que "tradición y progreso se complementan mutuamente con tanta armonía que aquella sin éste se contradeciría a sí misma y el progreso sin la tradición sería una empresa temeraria y un salto en la oscuridad" . Un excesivo apego a alguna de éstas ha dado lugar, a través del tiempo, a equívocas interpretaciones históricas La finalidad Sin duda la historia es un acontecer, pero no un mero acontecer, una serie de hechos que se producen sin ton ni son, sino un acontecer humano y por lo tanto orientado hacia una finalidad, portador de un sentido, de un significado. Como bien sabemos, el hombre como ser inteligente y libre obra conforme a un fin, que da sentido al obrar humano y permite captar su significado. El historiador Erich Kahler (s.XX) desarrolla cuidadosamente este pensamiento cuando afirma: "La historia es acontecer, un tipo particular de acontecer, y el torbellino que genera. Donde no hay acontecer no hay historia. La pura eternidad (si es que puede imaginarse), la permanencia por siempre estable, desprovista de todo cambio... no tiene historia. Y lo opuesto, es decir el puro acontecer, una mezcolanza completamente caótica, casual, de acontecimientos (por lo demás inimaginable también, pues todo suceso tiene vinculación con otros) tampoco constituye historia. Para volverse historia los acontecimientos deben ante todo estar relacionados entre sí, formar una cadena, un continuo flujo. La continuidad, la coherencia es el requisito previo elemental de la historia (y no sólo de la Historia sino hasta del más sencillo relato o historia). No hay acontecimiento aislado. Todo acontecimiento está ligado a otros, aquellos que lo generaron y los que él produce. Más la conexión de acontecimientos debe tener algún sustrato o foco, algo con lo que esté relacionada, alguien a quien acontezca. Este algo o alguien a que o a quien corresponde una conexión de acontecimientos, una coherencia actual, específica, que la convierta en historia. Pero semejante coherencia específica no se da por sí misma, es dada por una mente que perciba y que comprenda. Es creada como un concepto, es decir como un significado" . Ahora bien, si la historia es el estudio del obrar humano en el tiempo, para investigar sobre su finalidad qué mejor que preguntarnos cuál es el fin del hombre. Comprobamos que nuestro propio ser, por su esencia, tiende hacia lo insaciable, lo infinito, lo eterno, lo trascendente y es allí donde encontramos la meta buscada y aun dentro de la historia podemos hallar una cierta línea de continuidad que nos insinúa una tendencia hacia una meta absoluta . Nosotros no dudamos que el fin último del hombre no es otro que Dios y Cristo no es una etapa en la historia sino su Culminación, como lo señala expresivamente el texto sagrado: "todo sale de Dios, a Él tiende y a El vuelve transformado". Como bien sintetiza un autor, la historia nace más allá del hombre, en el origen mismo que se acerca al Creador, deviene a través de las civilizaciones primitivas hacia un monoteismo ejemplificado en el Pueblo Elegido: Israel; luego se recrea en Cristo, que al hacerse hombre en el tiempo se hizo histórico; y se prolonga en el tiempo "cristianizado" hacia el Apokülipsis, en una forma explicitada como lineal e irrepetible, porque el tiempo no retorna. Su centro mismo es Cristo -el Dios hecho hombre-, en tomo-al cual giran todos los hechos y las personas. El es la fuerza incita que vivifica a los hombres a través de los tiempos, o sea, vivifica la historia. En Él se han iniciado y en Él concluirán porque "Él estará entre nosotros hasta la consumación de los tiempos". Por ello señala el historiador inglés Christhoper Dawson {s. XX) que "para el cristiano el significado de la historia era un misterio que sólo se revelaba a la luz de la fe". La segunda palabra que encontrábamos al comenzar nuestra investigación era cultura. Etimológicamente ésta proviene de la palabra latina coleré que quiere decir "cultivo" y como tal integra la palabra "agricultura" que significa "cultivo de la tierra" (ager-colere) o sea tomar el arado y roturar la tierra para que dé su fruto. De este modo entenderíamos por cultura el cultivo de una tierra muy particular: el propio espíritu humano. Y de la misma manera, como para los romanos la tarea agrícola era personal e intransferible, y sólo era agricultor aquél que tornaba el arado y roturaba la tierra (si no podría ser productor agrícola pero no agricultor, o sea cultor del agro), vinculándose directamente con la tierra por una especie de contrato por medio del cual el agricultor le entregaba su trabajo y la tierra le devolvía el fruto. Lo mismo sucede con el cultivo de la propia humanidad, que necesariamente consiste también en una tarea personal e intransferible, tomando el arado espiritual y roturando nuestra propia naturaleza humana. En otras palabras, cada uno tiene que tomarse el trabajo de cultivar su propia tierra y realizar el esfuerzo personal del cual sacará su fruto. Esta actividad personal se integra dentro de un ambiente o tradición cultural que conforma la cultura de la cual formamos parte por ser seres naturalmente sociales; y sólo en comunidad con nuestros semejantes podemos alcanzar el pleno desarrollo como hombres. La palabra es rescatada por el Concilio Vaticano II y vinculada a la concepción del "Cuerpo Místico". Parece importante distinguir que por comunidad (koinonía-communilas) entendemos una for¬ma de agolpamiento natural y emocional, mientras que la sociedad es racional y artificial. "Así el hombre pertenece a una sociedad constituida no sólo por los que viven, sino por los que han de nacer y por los que han muerto. Esta sociedad (para nosotros: comunidad) es la patria" Así comprendemos cómo es posible una historia universal, porque "los elementos intelectuales de una cultura, tales como la religión y la ciencia no mueren con la cultura de la que formaban parte. Son trasmitidos de pueblo a pueblo y en su momento constituyen una fuerza creadora en la formación de nuevos organismos culturales". Tratando de acercarnos a una definición recordemos que Octavio N. Derisi entendía por cultura "la actividad, que desde la raíz espiritual de la inteligencia y de la libertad de la persona humana se proyecta y penetra, de algún modo, en las cosas y en el propio hombre, para transformarlos y acrecentar su ser o bien, en relación y al servicio del propio hombre". Desarrollando estas ideas Quintana añade: "Los hombres siempre estarán inmersos en alguna cultura, pues ésta existe juntamente con el hombre. No hay momento histórico que carezca de una cultura. Pero cabe señalar que no toda cultura, entendida de esta manera representa un bien para el hombre, ya que, paradójicamente, hay "culturas" que impiden el pleno desarrollo humano. Tanto la sociedad de consumo masificante que aliena el espíritu humano, como los totalitarismos que convierten al hombre en partícula de una máquina, con pérdida de su conciencia y libertad, son expre¬siones típicas de lo antihumano y en tal sentido manifestaciones de incultura. Por ello, hay que esta¬blecer una diferencia entre cualquier cultura y la auténtica cultura". Y entiende por "auténtica cultura" el cultivo y desarrollo de la persona y de la sociedad en la que se encuentra para que aquélla consiga su bien o felicidad y también el cultivo y desarrollo de los bienes exteriores al hombre con el fin de ponerlos a su servicio en la conquista de esa plenitud. Coincideníemente podemos adoptar la noción de Cultura que desarrolla el citado Dawson en Religión y Cultura: "La cultura, por una parte, es la forma organizada de la vida social que resulta de la interacción inteligente, finalística y socializada, la cual se ha forjado desde tiempo inmemorial en una determinada comunidad humana. Dicha forma se inspira en una particular visión del mundo y de la vida y se expresa en un conjunto de normas de pensamiento y de conducta comúnmente aceptadas por el respectivo A grupo humano. La cultura es, pues, una comunidad espiritual que sustenta su unidad y singularidad en un sistema de creencias y de valores ético-religiosos asimilado por vía de la tradición, la cual norma la conducta individual y colectiva del grupo a través de las edades. En su vertiente espiritual, la cultura es como la forma interna (o estructura espiritual) de un grupo humano. En su vertiente externa, como objeto observable, la cultura consiste en una especie de patrimonio social común del cual par¬ticipan por igual todos los miembros del grupo; dicho patrimonio está constituido por las técnicas de expresión y comunicación (lenguaje, arte), instituciones sociales, ritos religiosos, tradiciones y costumbres (en las que se contienen los sistemas de conocimientos y creencias y los códigos de conducta individual y social), herramientas y técnicas para la producción de satisfactores básicos: alimentos, vestido, vivienda, así como el cultivo de la tierra, la cacería, la cría y domesticación de animales la elaboración y transformación de los recursos naturales. Este patrimonio se va formando, desde tiempo inmemorial, por la experiencia social e histórica de cada pueblo y se transmite por tradición a las nuevas generaciones, y así constituye un factor central de unidad, cohesión, identidad y continuidad social" . De este modo podemos agregar a nuestras reflexiones sobre qué es la historia de la cultura, que ésta comprende tanto las acciones, pensamientos y emociones como las creaciones materiales y espirituales, y coincidir con el romanista francés Fierre Grímal (s.XX) que "los acontecimientos políticos, económicos, literarios, estéticos no son más que los signos materiales de esta realidad misteriosa que es la civilización en su sentido más amplio y puro". Pero en la base de toda cultura encontramos que los hombres que vivieron en esa época tuvieron una peculiar "visión del mundo" (cosmovisión) que les facilitaba la búsqueda de las respuestas a los grandes interrogantes de la vida que comentáramos al comenzar este trabajo. Esta visión del mundo y de la vida que inspira las formas de organización social y de vida material y que se trasmite por tradición de generación en generación nos obliga a reflexionar sobre qué entendemos por cosmovisión. La palabra consiste en un término compuesto formado por la palabra griega kosmos y el término de raíz latina visión. Por "cosmos" entedemos todo lo que existe, en tanto y en cuanto conforma una unidad plena de sentido y significado, ordenada, armoniosa y bella en donde la diversidad de sus componentes se encuentran vinculados en una unidad de orden como resultado de algún principio (o arjé en griego). Por su parte, la palabra "visión" se refiere a una determinada concepción que el hombre tiene respecto a ese "cosmos" (material, humano, político...) a que nos referimos anteriormente y que puede ir cambiando a través del tiempo en las distintas civilizaciones o culturas. En consecuencia, podemos -coincidentemente con Quintana- definir la cosmovisión como "el modo de vivir y de pensar de los hombres de una determinada cultura histórica, que brota de un núcleo o raíz que la inspira y orienta, y sus diferentes manifestaciones culturales siempre se encuentran estrechamente vinculadas entre sí y se derivan de esa raíz". Así entendemos la imposibilidad de explicar la historia sin relacionar las ideas y los actos de los hombres, ya que "toda acción es el resultado de un pensamiento y todo pensamiento que se expresa constituye ya una acción". Si recordamos que la historia estudia al hombre parece entonces bastante lógico que para iniciar un estudio sobre la actividad humana comencemos por preguntarnos en que planos actúa habitualmente el hombre. La experiencia nos permite comprobar que éste normalmente se desenvuelve en tres planos: - Su relación con Dios. - Su relación con los demás hombres. - Su relación con las cosas (la naturaleza). El análisis de las actividades del hombre en el plano mencionado en primer lugar (su relación con Dios) nos muestra un aspecto religioso un aspecto filosófico, ya que la parte más significativa de la filosofía (la metafísica o filosofía primera en el lenguaje aristotélico) tiende a lo trascendente. El estudio de las actividades del hombre en su relación con los demás hombres permite hablar de un aspecto político, un aspecto económico y un aspecto social. Finalmente, la relación del hombre con la naturaleza nos aporta un aspecto técnico, mal conocido como científico, ya que esta denomina¬ción puede perfectamente aplicarse al estudio de todos los demás aspectos. La integración de todos ellos nos aporta la cosmovisión de una época, o sea, la visión del mundo que el hombre se formó en dicha época y su actitud frente a la misma. A su vez, las manifestaciones artísticas y literarias de cada época, que a diferencia de los aspectos mencionados son acumulativas, se estructuran en una forma predominante que muestra íntimente la cosmovisión de esa época; o dicho de otro modo, el arte y la literatura son las expresiones "vitales" de una cosmovisión, así como el derecho intenta ser su expresión institucionalizada; ellas nos permiten captar las teorías subyacentes. Así, por ejemplo, podemos mencionar una cosmovisión medieval teocéntrica y trascendente, estamental y agrícola-artesanal o una concepción moderna antropocéntrica e inmanente, individualista e industrial. Ahora bien, todos estos aspectos o ámbitos de la actividad humana no se dan en forma separada y desconectada sino que se complementan, integran e interrelacionan entre ellos, guardando un orden jerárquico por el cual el aspecto técnico se subordina al político, económico y social y éstos a su vez a los aspectos filosófico, moral y religioso, llevándonos a considerar a este último como el corazón mismo de la cultura. Estas diversas cosmovisiones dieron lugar a distintas formas de estructuración de las comunidades políticamente organizadas (civitas); de allí que las llamemos "ciudades", y así tendremos una: Ciudad antigua -según el clásico trabajo de Fustel de Coulanges- o una Ciudad cristiana, en términos de Calderón Bouchet. Por ello, en la medida que el hombre -parte de cada una de estas "ciudades" entendidas como comunidades organizadas- es un micro-cosmos, podemos afirmar que éstas, como sus componentes, tuvieron un origen, un desarrollo hasta su apogeo (siglo de oro) y una decadencia que muchas veces llevó a su desaparición o -recordando que las ideas se trasmiten- su reaparición adaptada en otras culturas. Historia de la cultura Ahora que hemos visto por separado las nociones de historia y cultura, podemos avanzar hacia una integración de las mismas, antes de cerrar este capítulo introductorio, o sea ¿qué es la historia de la cultura? A esta altura de nuestro análisis sabemos que cultura e historia son dos dimensiones humanas íntimamente ligadas. No hay historia sin cultura, ni cultura sin historia, pues, por un lado la historia es siempre historia de la cultura, o sea del obrar humano en el tiempo, en todos los ámbitos en que éste se desarrolla, jerárquicamente ordenados a su fin último, al que accede por la religión. Y por otro lado la cultura siempre se realiza en el devenir histórico; no hay cultura abstracta sino concreta en el tiempo y en el espacio, y por eso ese obrar humano, en todos sus aspectos (que constituye la cultura), es necesaria e intrínsecamente histórico. Historia de la cultura e historia de la salvación El conocido historiador inglés Paul Johnson escribió recientemente que: "La pregunta acerca de la existencia o no existencia de Dios es lo más importante que los humanos siempre hemos estado llamados a responder. Si Dios existe, si por consiguiente estamos convocados a otra vida cuando ésta se acaba, de esto se sigue una serie importante de consecuencias, que afectarán cada día y casi todo momento de nuestra existencia terrenal. Nuestra vida se convierte entonces en una simple preparación para la eternidad y debe ser conducida en todo respecto sin perder de vista nuestro futuro. Si, por otro lado, Dios no existe, se sigue otra serie de consecuencias importantes. Esta vida pasa a ser la única que tenemos, no tenemos deberes ni obligaciones excepto hacia nosotros mismos y no necesitamos poner en la balanza nada que no sean nuestros propios intereses y placeres. No hay más mandamientos a seguir que los que la sociedad nos impone e incluso a éstos podemos eludirlos si logramos actuar con impunidad. En un mundo sin Dios, no existen bases obvias para el altruismo de ningún tipo, la anarquía moral se impone y prevalece el interés propio" Este autor nos permite comprobar que aún hoy la respuesta al problema de Dios se encuentra en el núcleo de toda cultura, pues el hombre es un ser naturalmente religioso y por lo tanto lo central de su existencia se refiere a esta relación entre lo humano y lo divino, tanto que hasta los mismos ateos se definen por su referencia (negativa) hacia Dios. De la misma manera nos parece evidente que "la interpretación de los hechos históricos depende en buena parte de los conceptos acerca de Dios y de los hombres que tiene quien históricamente los expone" Nosotros, cristianos bautizados -docentes y alumnos de una Institución Católica y perteneciente a una Orden Religiosa- observamos y aceptamos que la historia tiene un sentido propio, que surge de la Encarnación del Hijo, de Dios que al hacerse hombre se hace "histórico" y da sentido a toda la historia de la humanidad. Esta se convierte en "cristocéntrica" y el tiempo comienza a calcularse por un "antes" y "después" de Cristo. Únicamente el cristianismo nos proporciona una respuesta al sentido final de la vida del hombre, mediante el misterio de la encamación, redención y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, que conforma la entrada de Dios en la historia, constituyéndose de esta manera en el centro de la historia y de la cultura. Así la historia pasa a ser -como magistral mente lo diseñara San Agustín en la Ciudad de Dios-una larga "peregrinación" de la humanidad, desde la Creación hasta el fin de los tiempos (Parusío), mediante un "pacto" (alianza) entre Dios y el "Pueblo Elegido", extendido a todos los hombres con la Venida del Verbo Encarnado. En Él se han iniciado y en Él concluirán porque Él es el Señor de la Historia y como Él mismo dijo: "estará con nosotros hasta la consumación de los tiempos". Cristo no es una etapa en la historia, sino su culminación. Para nosotros, como expresara Danielou: "para la historia cristiana, la historia de la salvación no comienza con Abraham, sino simplemente con la creación del mundo... Por otra parte, la historia de nuestra salvación tiene, como acabamos de hacerlo observar, su fin en un acontecimiento cósmico, en ia resurrección de los muertos. Así, pues, la historia de nuestra salvación se sitúa entre dos acciones cósmicas. Pero no son tan sólo estas dos acciones, inicial y terminal, las que tienen reso¬nancia sobre todo el cosmos. En el centro mismo de la historia, es también la resurrección de Cristo una acción creadora" . Por todo ello, como bien señala Dawson, "la concepción cristiana de la historia no es un elemento secundario derivado, por la reflexión filosófica, del estudio de la historia. Yace en el corazón mismo del cristianismo y constituye una parte integral de la fe cristiana. De ahí que no exista una 'filosofía cristiana de la historia', en el sentido estricto de la palabra. Hay, en cambio, una historia cristiana y una teología cristiana de la historia, y no es mucho decir que sin ellas el cristianismo no existiría" . Por ello, habiéndose "encarnado" el cristianismo en el tiempo, podemos perfectamente estudiar una "historia de la cultura cristiana". Y ese homo viator que peregrina por la tierra conforma la marcha de la Ciudad de Dios hacia el Reino de los cielos o, en términos teológicos, forma el Cuerpo Místico de Cristo A manera de conclusión señalemos que el obrar cultural del hombre se desarrolla entre su punto de partida, que lo constituye la naturaleza Rumana (inteligente y libre), y su punto de llegada, que consiste en la plenitud o perfección de esa misma naturaleza en la posesión del supremo Bien que es Dios y que por lo tanto le da sentido a su existencia. Ni en el punto de partida, ni en el de llegada tenemos cultura, sino que es en el camino entre ambos, en el obrar del homo viator, del hombre peregrino desde el tiempo hacia la eternidad donde se hace la cultura. Por eso la cultura no se opone a la naturaleza de la que parte, sino que la supone (el hombre es un ser naturalmente cultural), constituyéndose así en una segunda naturaleza que la complementa y perfecciona en orden a la perfección plena y definitiva que el hombre alcanza cuando logra su fin último, en el cual ya no es necesaria la cultura (no hay necesidad del obrar humano, sino que sólo existe el goce pleno del bien conseguido) pero la supone como tránsito hacia esa perfección. Claro está que el hombre no puede alcanzar tan alta perfección si no es con la ayuda de la gracia de Dios que supone la naturaleza humana y la cultura como manifestación de la misma, sanándolas y elevándolas hacia el destino trascendente en el cual se plenifica el hombre. En suma, la cultura es el obrar del hombre que partiendo de su naturaleza inteligente y libre va desarrollándose en orden a su plenitud que sólo alcanza en la comunión con Dios. Ahora bien, este obrar humano se va realizando a través del tiempo, se va haciendo historia, y por eso de cada etapa de la misma podemos extraer conclusiones, sacar aportes positivos y negativos de este accionar hu¬mano que de alguna manera u otra ha influido en lo que hoy somos. Por lo tanto, más que realizar un estudio pormenorizado de los acontecimientos que sucedieron a lo largo de la historia de la humanidad, lo que pretendemos es observar esos acontecimientos desde la concepción del hombre y del mundo existente en cada época para ver como se fue formando nuestra cultura. En otras palabras, se trata de una cosmovisión, o sea del modo de vivir y de pensar de los hombres de una determinada cultura histórica, que brota de un núcleo o raíz que la inspira y orienta y donde sus diferentes manifestacio¬nes culturales se encuentran estrechamente vinculadas entre sí al derivarse de la misma raíz. Por eso: la historia de la cultura no es un simple relato del acontecer humano sino más bien tratar de encontrar el sentido de ese acontecer. En última instancia queremos saber no tanto cómo sucedieron las cosas, sino por qué sucedieron. Tratar de averiguarlo es el motivo de la materia. Bibliografía y Notas Bibliográficas a) Historia Integral de Occidente, Florencio Hubeñak. EDUCA. 2009 1) Ortega y Gasset, José, "Meditación del pueblo joven (y otros ensayos)", Madrid, Revisia de Occidcnie, 1962, p. 75/6. 2) Aron, Raymond, Dimensiones de la conciencia histórica, México, F.C.E., 1983, p. 14. 3) Suárez, Federico, La historia y el método de investigación histórica, Madrid. Rialp, 1977. p. 24. 4) Paulo VI, Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini (nació en 1897 en Concesio, Lombardía, 26 de septiembre de 1897 – † Castel Gandolfo, 6 de agosto de 1978) (latín: Paulus PP. VI) CCLXII Papa de la Iglesia Católica entre 1963 y 1978. 5) Bídart Campos, Germán, lecciones elementales de política, Bs. As., Ediar, 1973, p. 61. 6) Bídart Campos, Germán, lecciones elementales de política, Bs. As., Ediar, 1973, p. 61. 7) San Agustín, Confesiones, XX-26. 8) Quintana Eduardo Martín, Visión de la cultura y de la historia, Bs. As., Cooperadora de Derecho y Ciencias Sociales, 1975, p. 125. 9) Pio XII (en latín, Pius PP. XII), de nombre Eugenio Maria Giuseppe Giovanni Pacelli (Roma, Italia, 2 de marzo de 1876 – Castel Gandolfo, Italia, 9 de octubre de 1958), reinó como el papa número 260, cabeza visible de la Iglesia católica, y soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 2 de marzo de 1939 y hasta su muerte en 1958. El papa Benedicto XVI lo declaró Venerable el 19 de diciembre de 2009. 10) Mensaje de Pío XII del 29-111-1944. 11) Kahler, Erich, ¿Qué es la Historia?, México, F.C.E., p. 15. 12) "Sobre la religiosidad natural del hombre", ver: Zunini, Giorgio, Homo rcligiosus, Bs. As. EUDEBA, 1977. 13) Dawson, Christhoper, Dinámica de la historia universal, Bs. As., Emccé, 1962, p. 222. 14) Concilio Vaticano II,fue un concilio ecuménico de la Iglesia católica convocado por el papa Juan XXIII, quien lo anunció en el mes de enero de 1959. Fue uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX. El Concilio constó de cuatro sesiones: la primera de ellas fue presidida por el mismo Papa en el otoño de 1962. Él no pudo concluir este Concilio ya que falleció un año después, (el 3 de junio de 1963). Las otras tres etapas fueron convocadas y presididas por su sucesor, el Papa Pablo VI, hasta su clausura en 1965. La lengua oficial del Concilio fue la lengua latina.Fue el Concilio que contó con más representación de todos, con una media de asistencia de unos dos mil padres conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas. Asistieron además miembros de otras confesiones religiosas cristianas. 15) Llercna Amadeo, Juan y Ventura, Eduardo, El orden político, Bs. As., AZ, 1983, p. 70. Cfr. Tünnies, Fcrdinand. Comunidad y sociedad, Bs. As., Losada, 1947. A su vez -sobre la concepción greco-romana de "patria"- parece intere¬sante observar que la palabra patria es el femenino de pairíus, de un padre, paterno (paier) A su vez Pairiarkhés o pa¬triarca de patria = linaje, clan, familia (de patre o padre). Patrióles - compatriota, de patrios o patrius = del padre de uno. Daremberg-Saglio -en su renombrado diccionario- nos recuerdan que "patria es sinónimo de penates".Recordemos que Fustel de Coulanges afirmaba en La ciudad antigua: "...también ésta es la tierra de mis padres, térra patrum, patria: aquíestá mi patria, puesto que aquí están los manes de mi familia..." 16) Verduzco Hernández, Hcberto en: Dawson, Ch., Historia de la Cultura Cristiana, México, F.C.E., p. 16. 17) Johnson, Paul, En busca de Dios. Un peregrinaje personal, Barcelona, Javier Vergara, p. 11 18) Franceschi, Gustavo, "Sentido teológico de la historia", en: Criterio, 1134, 1951. 19) Danielou, Jean, El misterio de la historia. San Sebastián, Dinor, 1963, pp. 44/5. 20) Dawson, Ch., Dinámica de la historia. Bs. As., Emecé. 1962, p. 212. Este Post y los subsiguientes no pretenden ser un manual, ni tampoco una verdad absoluta sobre el tema. Está abierto a todas las críticas constructivas. Se los dejo en sus manos. Gracias por leer. Atentamente.
LA CULTURA, ENTRE POSTMODERNISMO Y POSTMARXISMO El dilema de los ex-docentes del marxismo La caída del marxismo ha creado una situación nueva en el ambiente universitario de los países de Europa central y de la ex-Unión Soviética. Las clases de marxismo han desaparecido de los programas, y muchos de los ex-profesores de marxismo han tenido que ponerse a enseñar otras materias. Los centros que tenían un carácter completamente ideológico —en los que se formaba solamente a los activistas del partido comunista— han desaparecido, o han cambiado totalmente de estructura. En algunas universidades —por ejemplo, en la Karlova Univerzita de Praga— se ha hecho una averiguación con el fin de despedir a los profesores que mostraban deficiencias en su nivel científico. De manera que en la mayor parte de las instituciones académicas han surgido graves problemas de organización, al tener que optar entre la natural compasión humana por los ex-profesores de marxismo, o afrontar más bien su incompetencia filosófica, que podría ocasionar un notable descenso del nivel académico. En un centro cercano a mí, el profesor de economía política se había dedicado a demostrar sistemáticamente, durante largos años, la supremacía de la «economía científica» socialista sobre la economía occidental. Ahora, el mismo profesor enseña las reglas de la economía del libre mercado, y cuando se refiere a la «economía política» anterior lo hace sólo para ridiculizar con sus chistes la economía socialista. ¿Qué es lo que ha cambiado en realidad, sus opiniones, o el repertorio de chistes? ¿Podemos nutrir la esperanza de que exista alguien con un talento y una capacidad tales, como para enseñar con libertad, a nivel universitario, dos teorías que se excluyen mutuamente, como si ambas fueran expresión de la verdad? La situación es todavía más difícil en las universidades menos conocidas, donde con frecuencia los profesores de materias filosóficas o humanistas son personas cuyos doctorados han intentado demostrar la superioridad de la doctrina bolchevique en cualquier campo, o criticar por ejemplo a un renegado como Kautsky por sus opiniones injustas en la controversia con Lenin. He tenido discusiones con algunos de los ex-marxistas que sienten el dolor del propio drama. En el pasado, cuando comenzaron sus estudios, soñaron con hacer ciencia verdadera; pero después, por diversos motivos, acabaron por adoptar el estilo de los burócratas del partido. Hoy, en cambio, se han dado cuenta de que es más fácil caer en la actitud sarcástica de cambiar simplemente de partido —o incluso de cambiar el nombre del partido— antes que esforzarse por adquirir una mayor competencia académica. Tienen familia, y quieren asegurarse el pan. No todos han caído en el cinismo practicado por los compañeros del mundo académico que han sido cínicos en todas las fases. ¿Qué solución cabe para esta situación tan enrevesada? ¿Cómo proteger a los futuros alumnos, entre la Escila de un comportamiento desalmado como el de Catón, y la Caribdis de una incompetencia embellecida con una apariencia de misericordia? Los profesores cínicos —aquéllos que están habituados a instrumentalizar las clases— querrían presentarse ahora como profesores de filosofía cristiana, sobre todo cuando ésta es respetada en el centro académico en el que están. Conozco casos de Rusia y de Eslovaquia, de estudiosos pertenecientes a los institutos del marxismo-leninismo, que han hecho la propuesta de transformar sus centros en institutos de filosofía cristiana; y ello a pesar de que entre los miembros de dichos institutos no se encuentra ni un solo estudioso que tenga un cierto nivel en materia de filosofía cristiana. En la práctica, es imposible que un docente que durante treinta años ha enseñado sólo marxismo, siguiendo las directrices de los funcionarios dirigentes del partido, pueda ahora reciclarse en algunos meses para dar, con responsabilidad, los cursos de otra materia. Ahora bien: existe precisamente una corriente filosófica que no tiene demasiado aprecio ni por la competencia, ni por la ciencia, ni por la responsabilidad. Se trata del postmodernismo, tan popular en los países occidentales hace tan sólo unos años, y que todavía tiene muchos seguidores en el campo de la literatura y del arte; aunque, en cambio, en los círculos de las ciencias exactas o de la filosofía racional, se considere como un sucedáneo de la verdadera actividad intelectual. Sin embargo, el postmodernismo se ha convertido en una opción particularmente atrayente para muchos ex-marxistas. Hojeando los documentos científicos publicados en Polonia en la Universidad de Poznan —que en tiempos trataba de suscitar un desarrollo creativo del marxismo— se puede observar un predominio explícito de los estudios que se refieren al postmodernismo. La autoridad de Lyotard, como supremo oráculo en la materia para la cultura contemporánea, se ha impuesto en poco tiempo con una autoridad sólo comparable a la que antes tenía el mismo Lenin. El problema de la verdad en el postmodernismo El interés por el postmodernismo, entendido en sentido amplio, se ha suscitado a raíz de la publicación del libro de Jean-François Lyotard, La condition postmoderne. Rapport sur le savoir, París, 1979. Lyotard define el postmodernismo desde el rechazo de doctrinas tradicionales como la dialéctica del Espíritu, la fe en la emancipación de la especie humana, la convicción de que la historia tiene un sentido. Precursores de esta posición se encuentran únicamente entre los estructuralistas —con Michel Foucault a la cabeza— o en Heidegger, que postula la superación de la onto-teología tradicional por simple destrucción. Las premisas que han inspirado el desarrollo de esta tendencia se pueden encontrar en las publicaciones, por cierto valiosas, de historiadores de las ideas como Arnold Toynbee, de críticos literarios como Irving Howe, de simpatizantes de Nietzsche como Rudolf Pannwitz, de literatos como Umberto Eco o Milan Kundera, o entre los artistas. Las tesis de Stephen Hawking sobre el fin inminente de la física, o las afirmaciones de Francis Fukuyama sobre el fin de la historia, expresan y consolidan la convicción de que hemos llegado a una especial fase del desarrollo de la humanidad. La antigua exaltación del progreso, de la ciencia, de la exigencia de racionalidad, debe ser sustituida por el escepticismo y la ironía. El puesto que ocupaban antes los defensores del cogito cartesiano o los que miraban con simpatía las grandes cuestiones de la metafísica, lo toman ahora los nuevos escépticos, ridiculizando con ironía las grandes ideas a las que hasta ahora se atribuía un papel fundamental en la formación de nuestra civilización. En la base de esta concepción están el happening, el distanciamiento irónico, la incredulidad escéptica respecto a toda verdad absoluta, todo ello en plena conformidad con el relativismo del momento, así como con la negación —típica de la Ilustración— de la fe en la inteligencia y en la posición privilegiada del hombre en el mundo. Con frecuencia, el radicalismo de los postulados del postmodernismo ha ido a la par con el radicalismo social de los más famosos de sus seguidores. Lyotard ha desarrollado durante mucho tiempo su actividad en el grupo de izquierdas «Socialismo o barbarie». Barthes ha pertenecido al círculo de colaboradores de la revista de izquierdas Tel Quel, publicada en el período 1960-1982. Muchos otros representantes se han manifestado como simpatizantes y defensores consecuentes de las minorías sexuales. El radicalismo de sus concepciones se ha puesto también de manifiesto en el campo de la epistemología y de la axiología. Durante el nacimiento del postmodernismo en Francia, Michel Foucault —estructuralista francés cuyo pensamiento ha dejado una enorme impronta en la cultura de nuestro tiempo— a raíz de su nombramiento para el Collège de France, expresó en su discurso su temor de que la aspiración intelectual a la verdad pueda crear una forma de represión que limite la libertad de expresión, tan importante para las sociedades liberales contemporáneas. Una expresión aún más fuerte de esta actitud la ha dado Zdzislaw Cackowski, ex-miembro del Comité Central del Partido Comunista y ex-profesor de marxismo en la Universidad «Maria Curie Sklodowska» en Lublin. A la pregunta de cómo se pueden conciliar las tesis postmodernistas con la responsabilidad más elemental propia del intelectual, dio esta breve respuesta para apoyar su postura: «Por favor, ¡no me cerréis la boca con la mordaza de la responsabilidad!» La norma de la irresponsabilidad intelectual, que ha jugado un papel tan importante en la apologética del marxismo, reaparece ahora como presupuesto elemental para la propagación de las nuevas corrientes de pensamiento en el mundo académico liberado de la ideología del marxismo. El postmodernismo ofrece la propuesta atractiva de liberarse de la responsabilidad intelectual, recurriendo a frases fáciles que anuncian la disgregación universal. En el tipo de actividad filosófica que se generaliza, basta por tanto con dar un juicio negativo del concepto clásico de racionalidad, citar a Umberto Eco y a Woody Allen como continuadores literarios de Lyotard, reemplazar con un comentario irónico los nexos de la argumentación lógica, o bien presentar el happening como el éxito supremo de la cultura postmodernista. Una expresión literaria de semejante actitud se puede ver en los protagonistas de las novelas del escritor polaco Witold Gombrowicz (1904-1969). En su novela Ferdydurke, los dos protagonistas —Filiodor y Anti-Filiodor— practican la apoteosis de la vida despreocupada, cuya plena expresión se encuentra en el postmodernismo. «[Estos protagonistas] viajaban por el mundo tirando a todo lo que se les ponía al alcance con todo lo que se les ponía al alcance. Cantaban canciones, les encantaba romper los cristales de las ventanas, y desde el balcón se divertían escupiendo al pelo a los que pasaban. [...] Filiodor se había especializado tanto, que sabía escupir desde la calle a uno que estuviese en el balcón. Anti-Filiodor apagaba las velas tirando a la llama la caja de cerillas» (W. Gombrowicz, Ferdydurke, edición literaria, Cracovia 1992, p. 97). Las novelas de Gombrowicz son muy apreciadas por la crítica literaria. Entre sus seguidores entusiastas están los desmitificadores que protestan contra todo sistema ordenado de pensamiento, en el que se encuentre un énfasis sobre el papel de la racionalidad, de la coherencia, de la obligación moral. Motivos semejantes mueven a los partidarios del postmodernismo a apreciar también las novelas de Milan Kundera. Este autor pone de relieve el carácter episódico de la existencia humana como su rasgo más destacado. Para él la vida es sólo una suma de episodios, que, al desaparecer, se precipitan en la nada, y ni siquiera dejan traza alguna en el psiquismo humano. En esta filosofía no nos encontramos sólo con la reedición del carpe diem epicúreo. Porque al nihilismo se une una antropología atrevida, que hace del hombre una tabula rasa ética, una prolongación de episodios de la existencia que no están contaminados por la responsabilidad moral de las acciones precedentes. Pero también por lo que respecta al carácter histórico de estos episodios se emplean criterios de selección muy atrevidos. Por ejemplo, en las biografías de Kundera se suele silenciar que el año 1964 recibió el premio estatal del gobierno comunista, y que a pesar de su expulsión del Partido Comunista Checo, volvió a entrar en él. Es más: en agosto de 1968, tras la invasión de Checoslovaquia por parte del Ejército Rojo, intentó justificar la intervención, argumentando —en polémica con Havel— que la importancia del otoño checo supera a la de la primavera checa. La aceptación de una filosofía de la vida cercana al postmodernismo conlleva importantes consecuencias prácticas. En su perspectiva desaparece la noción de responsabilidad moral, y no hay cabida para el concepto de verdad. Ambas son reemplazadas por la narración, a la cual no se puede atribuir un sentido objetivo —porque cada lector puede entender de modo diverso un determinado texto— mientras que la idea de objetividad se convierte sólo en un residuo de una ilusión ilustrada. En la actividad académica no hay nada de absoluto o de definitivo, mientras que toda la ciencia queda relativizada en función de las situaciones locales de los pensadores que la crean. Cultura de la disgregación y disgregación de la cultura En un artículo que valora la situación actual de la Universidad en Polonia (J. M. Zycinski, «Ideologia zamiast prawdy» [La ideología en sustitución de la verdad], en Wiez 433 [1994, 11]) he destacado que las ideas del postmodernismo son incompatibles con cuanto se expresa en el documento interdicasterial de la Congregación para la Educación Católica, del Consejo Pontificio para los Laicos, y del Consejo Pontificio de la Cultura, sobre la «Presencia de la Iglesia en la Universidad y en la Cultura Universitaria» (Ciudad del Vaticano, 1994; cf. Culturas y Fe 2 [1994/3] 162-177). Este artículo ha sido atacado por el ex-secretario del partido comunista en la Facultad de Filosofía de la Universidad «Maria Curie Sklodowska» de Lublín. Contestando mi valoración crítica del postmodernismo, sostiene que no es sólo el postmodernismo el que entiende de modo ideológico la idea de la verdad, sino que también los que defienden la idea de la verdad en el sentido clásico se presentan como ideólogos que poseen la verdad última. Criticando la concepción de verdad absoluta cercana al cristianismo, defiende la apoteosis postmodernista del relativismo, escribiendo entre otras cosas: «Estos pensadores postmodernistas, al apuntar el peligro de apropiación de la esfera del discurso público por parte de los seguidores de una opción axiológica única —incluso si esta opción mereciera un reconocimiento desde todos los puntos de vista—, al sensibilizarnos respecto a la prepotencia que se esconde en el lenguaje [...], no son infieles al ethos del intelectual europeo, en el mejor de los sentidos» (T. Szkolut, «Czy prawda moze byc ideologiczna» [Sobre si la verdad puede ser ideológica], Wiez 436 [1995, 2] 163). Las advertencias que encontramos en los demás escritos de los representantes del postmodernismo, no se dirigen sólo contra «la prepotencia que se esconde en el lenguaje», sino también contra la tiranía de la lógica, contra el terror de la verdad, contra el totalitarismo del intelecto, contra el imperialismo del significado. Se usan en el campo de la epistemología los mismos términos, cargados emocionalmente, que antes aparecían en los textos de los ideólogos políticos, pero ahora con el fin de criticar los conceptos tradicionales de la objetividad del conocimiento, de la racionalidad de la investigación, de la verdad absoluta. Helen E. Longino, conjugando elementos postmodernistas con referencias a la autoridad de la epistemología feminista, afirma que la objetividad —en el sentido clásico del término— ha sido sobrevalorada en la ciencia hasta el día de hoy, sobre todo por el dominio que en ella han tenido los varones («Essential Tensions - Phase Two: Feminist Philosophical, and Social Studies of Science», en: McMullin [ed.], The Social Dimensions of Science, University of Notre Dame, Notre Dame 1992, 202). De este modo, la objetividad no sólo es gradual, sino que además está condicionada por la cultura. Sería una ilusión creer en la imparcialidad del estudioso, o en la propagación de una ciencia axiológicamente neutral; por lo que, sin lugar a dudas, la orientación feminista juega un papel positivo para el desarrollo de la ciencia desde el punto de vista heurístico, al romper con un pasado en el que en la ciencia dominaba la exclusión del feminismo, el antifeminismo o, mejor, la misoginia (H.E. Longino trata ampliamente estas cuestiones en Science as a Social Knowledge, Princeton University Press, Princeton 1990. Entre los representantes de la epistemología feminista existen diferencias profundas en los puntos de vista; cf. H.E. Longino—E.A. Hommonds, «Conflicts and Tensions in the Feminist Study of Gender and Science», en M.Hirsch—E.F. Keller [ed.], Conflicts in Feminism, Routledge, New York 1990, pp. 164-183). La búsqueda de un estilo nuevo, según el espíritu que postula el postmodernismo, debería convertirse en un signo de apertura intelectual y en una liberación de los esquemas dogmáticos del pasado. Por mi parte, soy menos optimista, y opino que la «apertura» comprensiva ante fenómenos patológicos no forma parte del patrimonio intelectual socrático. La apertura al absurdo se puede tolerar en plan de broma en las reuniones de sociedad, pero no en la búsqueda académica de la verdad. La consigna de cultivar de forma sistemática la ironía o el humorismo sirve sólo para introducir en la reflexión racional ciertos elementos cuya responsabilidad recaía en épocas pasadas sobre el juglar de la corte. La tolerancia del intelectual no puede consistir en ser comprensivo con las tesis absurdas. Desde la perspectiva de la caída del totalitarismo marxista se puede valorar fácilmente a dónde conduce la tolerancia para con el absurdo. La prolongada apertura de algunos economistas a los «éxitos» de la economía socialista, ha producido unos frutos que la sociedad tendrá que sufrir todavía durante mucho tiempo. Pero el marxismo ha dejado también las huellas de la devastación en el campo de la cultura o de la ciencia. Cerrar los ojos ante esta realidad, y fomentar que los experimentos culturales marxistas continúen bajo capa postmodernista, es un pecado de omisión que dejará una huella profunda en la destrucción sistemática del ambiente académico. Dentro del postmodernismo, existen muchas corrientes y muchas modalidades de desarrollo. Incluso dentro del círculo de autores que cultivan el patrimonio científico de Jacques Derrida, se presentan diferencias profundas entre los seguidores americanos y franceses. De todos modos, a grandes rasgos el postmodernismo se caracteriza por su desconfianza hacia la filosofía y hacia las posibilidades de conocimiento de la ciencia tradicionalmente entendida. En el pasado, se buscaba una profunda revisión de los instrumentos de nuestro conocimiento para paliar las deficiencias conocidas. Pero según el postmodernismo esto no es posible. De lo único que podemos estar seguros es de que la verdad absoluta es inalcanzable, por lo que tenemos que resignarnos a nuestra situación con una mezcla de ironía y de sentido del humor. Desde esta perspectiva, el postmodernismo abre un amplio campo de acción a todos los que aprecian la brillantez y la armonía en la palabra por encima de la búsqueda de la verdad. A las preguntas razonables y profundas se puede responder haciendo burla. Todo problema se puede reducir a un chiste o a un happening. Lo cual es una propuesta óptima para todos aquellos que no tienen ninguna gran novedad que aportar a la filosofía, pero que querrían saber decirlo de un modo atractivo desde el punto de vista formal. Por eso muchos críticos consideran el postmodernismo como una nueva forma de narcisismo intelectual, que es significativa para la cultura contemporánea. Ch. Lash esboza en las páginas de su famoso best-seller The Culture of Narcissism un Narciso liberado, que huye sistemáticamente de la comunidad, de la seriedad o de la reflexión, todo lo cual podría turbar la contemplación estética del reflejo del propio rostro. En vez de las grandes disputas morales, o de las preocupaciones científicas que se refieren a la racionalidad de las motivaciones, cultiva la filosofía sin complicaciones del simple Ok, haciendo al mismo tiempo una opción por un estado moral consistente en la autoveneración y en la mediocridad. Dentro de las diversas versiones del postmodernismo se encuentran también trabajos equilibrados, que evitan el radicalismo excesivo y mantienen la moderación por lo que respecta a la valoración de las posibilidades intelectuales humanas. Aunque por lo general estos autores no hacen sino repetir las tesis que los filósofos de la ciencia y los epistemólogos conocen ya desde hace medio siglo. Hay motivos para pensar que el postmodernismo puede tener una función positiva en el arte y en la literatura, inspirando nuevas concepciones que rebajen importancia a la idea clásica de racionalidad y de verdad. Tienen también valor algunos trabajos postmodernistas que tocan algunos aspectos de la cultura contemporánea, como la obra de Zygmunt Bauman (cf. su libro Modernity and Ambivalence, Blackwell Publishers, London 1993). Pero, de todos modos, el postmodernismo antiintelectual que practican los postmarxistas frustrados puede dar como único fruto la devastación del ambiente cultural e intelectual. La cultura de la disgregación que el postmodernismo propone como axioma elemental puede tener como consecuencia la disgregación de la cultura, la desaparición de los valores objetivos que definían la forma de la tradición intelectual socrática. El esfuerzo cognoscitivo del hombre lo sustituye el juego atractivo de las palabras, mientras que los nexos de la argumentación lógica quedan reemplazados por las pautas de la moda. Al final, puede ser que sea la misma moda la que acabe rebelándose contra el mismo postmodernismo. Los simpatizantes de nuevas formas de pensamiento podrían crear el post-postmodernismo, el neo-postmodernismo, el neo-antimodernismo, etc, uniendo invariablemente a cada uno de estos términos la ideología de la liberación, del progreso, y del distanciamiento del antiguo estereotipo del pensamiento racional (cf. por ejemplo Cywilizacja na lawie oskarzonych, [La civilización, en el banquillo de los acusados], Res Publica 1990, 201). AUTOR: Mons. Józef Miroslaw ZYCINSKI Obispo de Tarnów
1. Para el modelo agroexportador, Argentina ya tenía: a) Mano de Obra b) Tierras c) Capital 2. La principal industria en Argentina en el siglo XIX fue ... a) Frigorífico b) Ninguna de las dos c) Saladero 3. Con el modelo agroexportador, Argentina fomentó... a) El comercio c) La revolución d) El fraude 4. ¿En qué año Perón inició su primer gobierno? a) 1946 b) 1951 c) 1973 5. Una importante movilización popular se produjo para exigir la liberación del General Perón, fue el día... a) 8 de octubre de 1946 b) 17 de octubre de 1945 c) 11 de septiembre de 1955 6. Los golpes militares han sido una constante en la historia argentina, el primero ocurrió en 1930 provocando el derrocamiento del gobierno de... a) Luis Sáenz Peña b) Juan Domingo Perón d) Hipólito Yrigoyen 7. ¿Que fue el “Grito de Alcorta”? a) Rebelión agraria b) Rebelión anarquista c) Rebelión estudiantil de principios de siglo 8. Una vez que asumió Roque Sáenz Peña (1910-1914) anticipó sus ideas sobre: a) Sufragio libre. b) Representación de las minorías. c) Ambas son correctas. 9. La ley Nº 8871, conocida desde entonces como "Ley Sáenz Peña" promulga el voto como: a) secreto, libre, individual y obligatorio b) secreto, libre, cantado y obligatorio c) secreto, testimonial, y obligatorio 10. En las Elecciones de 1916, triunfó el radicalismo. El elegido Hipólito Irigoyen, lo acompañó en la fórmula: a) Marcelo T. de Alvear b) Carlos María Alvear c) Pelagio Luna. 11. La Unión Cívica Radical ganaría las elecciones presidenciales en tres ocasiones sucesivas: a) 1916-1930: Irigoyen, Irigoyen, Alvear b) 1916-1930: Irigoyen, Alvear, Irigoyen c) 1916-1930: Alvear, Irigoyen, Alvear 12. Postura de Irigoyen y la I guerra Mundial: a) ordenó el inmediato retiro del embajador alemán b) exigió la reparación de daños a los alemanes al finalizar el conflicto. c) A pesar la influencia inglesa se negó a romper relaciones con Alemania. d) Todas son correctas 13. La segunda presidencia de Alvear, fue interrumpida por el golpe militar del: a) 6 de Septiembre de 1930 b) 6 de Septiembre de 1926 c) Ninguna es correcta. 14. En enero de 1919 Yrigoyen debió recurrir al ejército para contener una gran huelga metalúrgica. Este conflicto se lo conoce como: a) "La Semana Trágica". b) “La Patagonia Rebelde”. c) “El grito de Alcorta” 15. Quien ha sido el autor que en la década del 20 proclamó la llegada de: “La Hora de la Espada”. a) Julio Irazusta b) José Luis Romero c) Leopoldo Lugones. 16. La Reforma Universitaria, estallaría en Córdoba y se extendería por el país y por toda América Latina. En que año ocurre: a) en 1918 b) en 1919 c) en 1920 17. No fue presidente entre 1916-1946: a) José Félix Uriburu. b) Agustín P. Justo. c) Julio Argentino Roca (H) d) Marcelo T. de Alvear 18. En el año 1938, Alvear tomó una decisión muy discutida al decidir levantar la abstención electoral llevando a la UCR a las elecciones. Terminaría ganando con fraude incluido la fórmula: a) Perón-Quijano b) Ortiz-Castillo c) Alvear-Elpidio González. 19. La división del radicalismo entre personalistas y antipersonalistas le sirvió al Socialismo argentino para llevar en 1924 su fundador al Senado. ¿Quién fue? a) Leopoldo Melo b) Juan B. Justo c) Alfredo Palacios. 20. En abril de 1931, en un claro intento de medir la popularidad de la revolución, Uriburu convocó a elecciones por la gobernación de la provincia de Bs. As. ¿Cuál fue el resultado? a) Ganó Ampliamente b) Perdió por fraude. c) Perdió ante el radicalismo. 21. En 1935 para controlar las finanzas del estado se crea: a) La Junta Nacional de Granos. b) El I.M.I.B c) El Banco Central 22. Nombre del conjunto de medidas económicas puestas en marcha por el Presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt entre 1933 y 1937: a) New Deal b) Nuevo Trato c) Las dos anteriores son verdaderas. d) Plan Marshall 23. Autores del libro “La Argentina y el Imperialismo Británico” obra culmen del nacionalismo anti-imperialista: a) Manuel Ugarte y Alfredo Palacios b) Rodolfo y Julio Irazusta c) Ninguna de las anteriores. 24. Los años 30 se caracterizan por una tendencia política de tinte… a) Liberal b) Filo fascista c) Marxista 25. Economista cuyas directrices se implementarían en Argentina en los años 30´s a) Raúl Prebisch b) John Maynard Keynes c) Federico Pinedo 26. La guerra Civil Española ocurrió entre los años: a) 1931-1935 b) 1936-1939 c) 1935-1939 27. En 1932, Inglaterra resuelve en la conferencia de Ottawa comprarle todas las materias primas a: b) Sus dominios. c) Argentina. d) Otros países. 28. La actuación de la diplomacia argentina durante la guerra entre Paraguay y Bolivia le valió el 1º premio Nobel al país. Quien fue su acreedor: a) Dr. Bernardo Alberto Houssay b) Dr. Saavedra Lamas c) Dr. Luis Federico Leloir 29. ¿Quien encabezó la revolución de 1943 y ocupó primeramente la presidencia? a) Gral. Pedro Pablo Ramírez b) Gral. Edelmiro Farrell c) Gral. Arturo Rawson 30. ¿En que repartición el Gral. Perón ocuparía su primer cargo político? a) Dirección Nacional del Trabajo b) Ministerio de Acción Social c) Conferencia General del Trabajo 31. ¿Como se los llamó a los migrantes internos desde las zonas rurales y de las provincias del norte hacia Bs.? a) Cabecitas negras b) “Peones golondrinas” c) Provincianos 32. En 1945, el estado nacional declara la guerra a las potencias del eje, ¿cuál fue el argumento de apoyo a esta decisión? a) hundimiento de 4 cargueros argentinos por el eje. b) condición para ser admitidos en las Naciones Unidas c) líneas pro-norteamericanas en el ejecutivo nacional 33. En la campaña para las elecciones de 1946, se utilizaría el lema: a) “El primer trabajador” b) Braden o Perón. c) “Perón Perón que grande sos” 34. ¿En que consistía el Plan Marshall, adoptado por EEUU luego de la II Guerra Mundial, y del cual Argentina se quedo afuera? a) Ayuda económica a países pro-marxistas b) Ayuda a las multinacionales para reconstruir Europa. c) Ayuda a lo países europeos para reconstruir su territorio, y evitar el avance del comunismo. 35. ¿Que se conmemora el 17 de Octubre? a) Día el trabajador peronista. b) Día de Evita. c) Día de la Lealtad Peronista. 36. En 1922 se produce el acontecimiento de “la marcha sobre Roma”, símbolo de que pensamiento político imperante. a) Fascismo b) Nacionalsocialismo. c) Republicanismo 37. Principales hechos de corrupción ocurridos durante la “Década infame” de 1940 a) Pacto Roca-Rúnciman. b) “Niños Cantores” c) Venta de terrenos del Palomar. d) Ninguna de las anteriores e) Todas las anteriores. 38 Cupo de …% para los frigoríficos argentinos en las exportaciones de carne según el tratado Roca-Runciman. a) 85 % b) 15 % c) 5% 39. Principal denunciante del negociado “Roca-Runciman y los frigoríficos: a) Lisandro de la Torre. b) Raúl Scalabrini Ortiz. c) Arturo Jauretche 40. Cual de las siguientes palabras no corresponde al primer gobierno de Perón. a) Estado de Bienestar. b) Populismo c) Liberalismo económico. 41. Tendencia política era la “Liga Patriótica” surgida durante la Primer Presidencia de Irigoyen. a) Conservadora. b) Revolucionaria. c) Centro-izquierda. 42. La I Guerra Mundial puso de manifiesto viejos males: a) Vulnerabilidad de la economía argentina b) dependencia de las exportaciones agrarias c) falta de transportes marítimos. d) todas las anteriores. e) ninguna de las anteriores. 43. En la década del 20, la Sociedad Rural respaldó la idea de: a) Comprar a quien nos compra. b) Impulsar la apertura a otros mercados importadores c) Ninguna de las anteriores. 44. Denominación del sistema electivo utilizado para mantenerse en el poder durante el período 1930-1943 del partido oficialista: a) Elecciones nominales. b) Fraude Patriótico. c) Golpes de estados. 45. Nombre del tratado con el cual se rectifica el tratado Roca-Runciman: a) D’ Abernon b) Arana-Castillo c) Pacto Eden-Malbrán 46. Apellido de soltera de “Evita” a) Martínez b) Duarte c) Ramírez. 47. Calificativo con el que se conocía a “Evita” a) Jefa espiritual de la Nación. b) Abanderada de los humildes c) Alma de la revolución social. d) Todas las anteriores e) Ninguna de las anteriores. 48. Cual de los siguientes cargos no ocuparía nunca Perón a) Ministro de Guerra b) Vice-presidente de la Nación. c) Presidente de la Nación. e) Ministro de Desarrollo y Acción Social 49. Nombre de la Isla, famosa por ser el lugar de confinamientos de presidentes o importantes políticos derrocados: a) Maciel b) Martín García. c) Ninguna de las anteriores. 50. Cual de los siguientes sucesos no son contemporáneos de la “Década Infame” a) Gran Depresión. b) Guerra Civil Española c) Segunda Guerra Mundial d) Todas las anteriores. e) Ninguna de las anteriores. RESPUESTAS CORRECTAS: ………………….. NOTA FINAL: ……(……………)