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Arquitectura no apta para personas con claustrofobia. En el barrio de Shinbasi, en Tokio, se alza un referente arquitectónico construido en los años 70 y que intentaba aunar innovación en el diseño disimulando el problema de espacio en la capital japonesa. El edificio de capsulas de la torre Nakagin. Tras la segunda guerra mundial, casi todos edificios de Tokio había sido destruidos o estaban es estado ruinoso y los arquitectos japoneses comenzaron a crear ideas innovadoras que solucionaran también el problema del espacio que existe en el suelo japonés. Una de estas corrientes arquitectónicas era el llamado movimiento metabólico, que basaba sus construcciones en módulos que pudieran ser modificadas ampliando o reduciendo el edificio sin mucha dificultad. . El padre de este movimiento fue el arquitecto Kisho Kurokawa que llevó a la practica en 1972 su idea con el primer edificio modular del mundo, la torre Nakagin . El edificio esta formado por dos torres de acero y hormigón armado de 11 y 13 plantas cada una, a las que posteriormente se añadieron, con solo 4 tornillos, 140 cápsulas de 2,3 m × 3,8 m × 2,1 m que pueden utilizarse como vivienda u oficina. Estas cápsulas pueden conectarse para crear espacios más grandes. Las cápsulas están divididas en sala y baño. La sala tiene una televisión, una mini cocina, una cama, dos armarios empotrados e incluso una calculadora. La única ventana de las cápsulas es circular y está sobre la cama. El cuarto de baño similar al de un avión en tamaño. Esta sencillez de unir las capsulas con tornillos se ideó para que fueran sustituidas cada cierto tiempo, pero en Japón no hay mentalidad de reconstrucción, ya que los edificios históricos se derriban y se construyen igual, pero en los de hormigón, la cosa cambia, e incluso en este edificio, las capsulas no se han cambiado y siguen siendo las originales Los dueños han decidido demoler el edificio en lugar de sustituir las capsulas, ante la oposición de la comunidad de arquitectos internacional que lo consideran como un exponente de valor histórico. Asi que no os quejeis si vuestra casa os parece pequeña, a lo mejor en unos añs es un referente arquitectónico. link: https://www.youtube.com/watch?v=9roy5mbz5fk
la nada: el territorio donde todo está por suceder Usualmente consideramos la nada como algo siniestro, temible, ¿pero no es también esa zona donde todas las posibilidades de la existencia están por suceder? ¿El territorio por excelencia de la creatividad y la renovación? El momento decisivo de la evolución humana es permanente. Por eso tienen razón los movimientos intelectuales revolucionarios que declaran nulo todo lo sucedido con anterioridad, pues nada ha pasado todavía. Kafka, Aforismos de Zürau Es posible que la nada nos asuste o nos aterre. Es posible que no seamos capaces de siquiera imaginar el vacío absoluto, solamente por lo siniestro que nos parece su posibilidad. La nada nos recuerda la muerte, la soledad, el absurdo, la banalidad y, de esta forma, paradójicamente, la concebimos llena de significantes, un territorio vacío por definición pero al mismo tiempo poblado de conceptos temibles que por esto mismo evitamos o ignoramos tanto como podemos: viviendo, trabajando, creando, ocupando a nuestro cerebro siempre afiebrado (“heat-oppressed brain”, Macbeth) en otras cosas para que no piense en estas. La nada es parte de la respiración natural de la existencia, el reverso del aquí y el ahora, la oscuridad que se adivina en cada parpadeo. La nada es, quizá, ese abismo sin fin ni propósito que se hace presente en alguna pesadilla, la insignificancia que sospechamos al fondo de todos nuestros logros, el absurdo de una situación sostenida por nada más que invenciones y concesiones y acuerdos tan tácitos como arbitrarios. Sin embargo, ¿no tiene la nada un cariz tranquilizador? ¿No sería sumamente aquietante, como en la ambición malograda de John Cage, conseguir el silencio absoluto y sumirnos en él así fuera por 4 minutos y 33 segundos? La nada, en este sentido, quizá siga siendo temible pero también se revela de pronto acogedora, un abismo en donde se adivina inesperadamente atemperador que nada suceda. ¿Y no es está tranquilidad también una suerte de punto cero sumamente propicio para la creación y la generación? Si nada importa, entonces es posible que seamos nosotros mismos quienes asignemos esa importancia. Si nada existe, entonces quizá todo pueda existir. El nihilismo como una postura existencial que nos hace descubrir el mundo, la realidad, la vida, como cuadrantes en los que nada ha pasado todavía (como dice Kafka) porque todo está por suceder. Twitter del autor: @saturnesco

¿cuándo vemos una estrella, estamos viajando en el tiempo? Crononaútica astral: sin duda uno de los fenómenos científicos más poéticos es el hecho de que al contemplar las estrellas nos estamos proyectando al pasado. Non est ad astra mollis e terris via Séneca Desde tiempos inmemorables el hombre ha observado los cielos. Dicha actividad no solo ha servido como fuente inagotable de inspiración, también nos ha proveído con información crucial sobre los ciclos naturales de los astros, incluida la Tierra, y del universo. Gracias a la costumbre de voltear la mirada hacia el cielo, la humanidad aprovecha hoy herramientas calendáricas, se ha familiarizado, con cientos de fenómenos climatológicos, y ha sido capaz de entender, en cierta medida, el papel de nuestro planeta en el infinito desdoblado, el cosmos. Cuando ese mismo ejercicio se practica durante la noche entonces se torna en una experiencia de entrañable poiesis. Mediante la contemplación de los astros, además de obtener preciada información sobre el orden de las cosas, difícilmente una persona dejará de experimentar esa especie de exhalación lumínica, ese abrazar al vacío donde las fronteras se diluyen –la ineludible proyección del plexo como infinito cuenco. Más allá de las múltiples experiencias informativas y místicas que el observar las estrellas nos brinda, existe un intrigante fenómeno a cuya reflexión valdría la pena dedicar unos momentos: la posibilidad de viajar a través del tiempo, de desafiar la linealidad cultural que imponemos a esta variable del eje existencial (el tiempo-espacio). Como muchos sabemos, las estrellas que podemos apreciar hoy, en realidad son entidades que bien pudieron haberse desintegrado hace milenios. Sin embargo, el tiempo que tardan sus partículas de luz en completar el trayecto que les separa de nosotros, hace que la fuente de la información óptica que hoy podemos apreciar, bien podría ya no existir o existir en un tiempo radicalmente lejano al nuestro –por ejemplo, la luz solar que percibes en este instante, en realidad existió hace 8 minutos y 19 segundos, y existen estrellas observables a distancias miles de veces mayores que la que nos separa del sol. more-about-stargazing-safaris-stargazing-safaris_2_L De acuerdo a lo anterior, podríamos especular que al contemplar una estrella estamos, en cierto modo, conectándonos con ‘un algo’ que ya no existe en el presente –y el hecho de percibirlo sugiere una proyección en el tiempo a otro punto del axis. Rupert Sheldrake, brillante biólogo de la Universidad de Cambridge –y a mi juicio una de las mentes más lúcidas de nuestros días–, advierte que al recibir la información visual emitida por una estrella y proyectar su imagen con nuestra mente, estamos entablando una comunión con dicho objeto. Y dicha conexión se lleva a cabo no con la estrella actual, sino con la existencia pasada de ese cuerpo, es decir, estamos sosteniendo una relación más allá de la linealidad temporal. Independientemente de tecnicismos y minuciosos argumentos, lo cierto es que el contemplar las estrellas es en sí uno de los fenómenos científicos más poéticos que tenemos a nuestro alcance –y si reflexionamos en torno a esta acción, en algún punto pareciera confirmarse que bien podríamos hablar de una proyección a través del tiempo. Para concluir solo me queda invitarlos a contemplar las estrellas, no solo por el masaje visual o la “sensibilizante” experiencia que esto conlleva, también por que desde el punto de vista de la ciencia poética nos estamos sumergiendo en una comunión transtemporal –el eco lumínico de un pasado aparentemente distante. Y qué más estimulante que convertirnos, oficialmente, en crononautas, y sobretodo, hacerlo de una manera tan estética como mirar las luces allá arriba –además, se rumora, todos somos polvo de estrellas. Twitter del autor: @ParadoxeParadis
cuando yo narro una historia y tú escuchas, nuestros cerebros se sincronizan Estudio comprueba que las mentes de narrador y escucha se sincronizan, compartiendo idénticas funciones en diversas regiones de sus cerebros. Tal vez habrás reflexionado ya sobre la neuro-empatía que se genera en las mentes de dos interlocutores. Llevado a un plano íntimo, lo anterior queda en evidencia cuando leemos, y sentimos una particular conexión con esa ‘entidad’, aparentemente distante, que nos está narrando algo –o incluso, más allá del autor, con el propio protagonista de la narración, el personaje. En el caso de la lectura, Aeolus Kephas, en su inolvidable ensayo “Escritores en el cielo de Hades”, advierte: Una combinación entre buena escritura con buena (atenta) lectura crea en nosotros un estado de trance que involucra un empalme entre nuestro estado mental y aquél del autor al momento de escribir… contenida dentro de las propias palabras, existe una carga de información oculta que sobrevive a cualquier número de traducciones o reimpresiones y permanece invisible e indetectable en el texto mismo. Lo que hace a Dostoievski un gran escritor… es que su frecuencia cerebral se sintonizaba con la de los personajes imaginados, lo que provocaba que hubiese una mínima distancia entre el creador y su creación. También, probablemente, habrás notado que cuando conversas con alguien, la transmisión de información va mucho más allá de la simple comprensión de las palabras que se están empleando. Existe una danza de emociones compartidas, de flujos sinergéticos –del caos al orden, y de regreso–, que sumergen a los participantes en una comunión meta-lingüística. Un estudio reciente, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, expuso a once personas a la grabación de una historia. Los investigadores Greg Stephens y Uri Hasson comprobaron que la actividad cerebral de la narradora y la de los escuchas, era la misma –exactamente las mismas regiones del cerebro que se activaban, al mismo tiempo, en ambos casos. Si bien en este estudio las activaciones eran simultáneas, también se ha registrado que, en otros casos, la activación cerebral del narrador ocurre segundos antes que en los escuchas o, incluso, situaciones donde estos últimos parecen anticipar la continuación de la historia y experimentan la actividad neuronal antes que el propio narrador. Un eslabón importante dentro de esta dinámica son las neuronas espejo, células del cerebro que son activadas cuando hacemos algo, pero también cuando observamos a otra persona hacer la misma acción –como una especie de eco memético que genera una eufórica interconexión entre tú y todos aquellos con quienes interactúas. Las neuronas espejo reflejan al interior de una persona, lo que está sucediendo en a su alrededor, como si el observador fuese (y creo que en verdad lo es), el protagonista. Por ahora hay que reconocer que, a pesar de la emoción que nos genera la aventura neurocientífica, esta aún se encuentra alboreando. Los investigadores desconocen en buena medida el papel de las regiones activadas mediante narraciones, y las deducciones en torno a la sincronización cerebral entre narrador y escucha aún mantiene múltiples enigmas –como un afortunado jardín secreto. Pero, como suele suceder en estos casos, no deja de resultar delicioso, al menos para la región convencional de nuestra psique, confirmar que muchos (y eventualmente quizá todos) esos pequeños y apasionantes fenómenos, como sincronicidades, pinceladas telepáticas, o algoritmos emocionales, a fin de cuentas si están impresos también en este plano, que son medibles, y comprobables. *Gracias por leer este breve texto, espero que también hayas disfrutado la sintonización de nuestros cerebros –como un masaje compartido o un plexo binaural. Twitter del autor: @ParadoxeParadis ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- YAPA
la muerte simbólica en el amor La pérdida del amor y la muerte simbólica son el panorama ideal para los rituales de aceptación y desapego. ¿Qué pasa si, cuando experimentamos la muerte simbólica, hacemos a un lado nuestras reacciones negativas y nos limitamos a sentarnos con la pérdida y la contemplamos desde un lugar de no-pensamiento? El amor romántico no es solamente un impulso básico de apareamiento o un impulso sexual, es un desbordamiento de energía y atención enfocado en una sola persona, y deja al enamorado en un estado de constante necesidad y limerencia: un estado involuntario de obsesión por ser correspondido. El amor romántico es un desequilibrio homeostático, una urgencia como la sed y el hambre que posee todas las características de una adicción: nos hace distorsionar la realidad, incursionar en riesgos enormes, tener síndrome de abstinencia y nos hace recaer una y otra vez. El amor se encuentra en nosotros, en todo el mundo las personas cantan, escriben y bailan por amor, cuentan mitos y leyendas acerca del amor, suspiran, viven, mueren y matan por amor. Antropólogos han encontrado evidencia del amor romántico en 170 sociedades y aún no han encontrado una sola sociedad que lo carezca. No solo encontramos el amor romántico en la evolución, la cultura, el arte y los medios, sino que su búsqueda está profundamente embebida en nuestro cerebro, en específico en el centro reptil del cerebro asociado con el deseo, la motivación, las ansias y la recompensa. Cuando perdemos nuestro sentido del yo por entregarlo a la persona de nuestro afecto, el mundo adquiere un nuevo centro y lleva el nombre de esa persona. Entregamos toda nuestra fe y toda nuestra creatividad al amor porque es ahí donde encontramos la promesa más palpable de que seremos salvados, en el amor buscamos la respuesta a nuestra contingencia humana aunque le resulte imposible resolverla. Experimentar el amor es lo más cerca que podemos estar de lo divino en carne, porque el amor es desbordarse en éxtasis, vivir en un constante arresto extático que asemeja un estado de iluminación. Por esa razón vivimos y morimos con la esperanza de encontrarlo, y una vez que lo hayamos, es casi imposible que alguien nos lo pueda arrebatar. Pero vivimos en la dimensión de la impermanencia, en un universo entrópico donde la condición es que toda forma se deteriora hasta que pierda su estructura y muera. Experimentamos la pérdida del amor como una muerte. Cuando perdemos el amor, perdemos la promesa de la eternidad, como bien dijo Jean Anaulh “Está el amor y luego está la vida, su mortal enemigo”. Dejamos que permanezcan en nuestro interior los fragmentos de la historia y la incomprensión del “Una vez fuimos todo y ahora no somos nada” el mundo del amor que construimos termina por ser una ilusión editada por nuestro fanerón (“organo” de percepción subjetiva de la realidad), y se transforma en un sueño-memoria que sigue viviendo en nuestra cabeza, tal vez idealizado por nuestros filtros mentales, corroborando lo que dijo Faulkner “el pasado no está muerto porque ni siquiera es el pasado.” Pero intentar olvidar a la persona que amamos termina siendo como tratar de recordar a alguien que no hemos conocido. Para poder superar estos efectos mentales, nos es necesario concebir a la pérdida del amor como una muerte simbólica. La muerte es inevitable para la existencia humana. A lo largo de la historia la muerte ha tenido una presencia simbólica. La palabra “símbolo” viene del griego sýmbolon, que consiste en συν-(syn) “juntos” y βολή (bolē) “acción de”, por lo tanto, significa “reunir”. Símbolo podría considerarse algo que tiene varios significados en una entidad. El sýmbolon griego se refirió específicamente a los objetos de la fe que conectan lo sobrenatural de la vida cotidiana a los puntos de una “realidad más profunda” La muerte se convierte en encarnación a través de símbolos y rituales. Puede ser personificada como un “ser” místico, o se convierte en una representación de la naturaleza dual de la existencia. Los símbolos y rituales determinados hacen que la muerte cobre un sentido de transición. A diferencia de una muerte física, la muerte simbólica es la muerte de algo intangible. El proceso de duelo es a menudo tan real para la muerte simbólica como el que vivimos para una muerte física. El duelo se convierte en el proceso de experimentar los sentimientos, pensamientos, reacciones físicas, sociales y de comportamiento a la pérdida que puedan llegar a afectar nuestra disposición. Las reacciones de aflicción que experimentamos ante la muerte simbólica incluyen: la ira, la culpa, la depresión y la búsqueda de sentido. Nos puede llevar al llanto, pérdida de apetito y de sueño, a la sensación de volvernos locos o de entrar en un estado de shock. Básicamente experimentamos una cacofonía en un caleidoscopio de sensaciones, pensamientos y fantasías que surgen y se desvanecen, fantasmas fugaces en el teatro cartesiano de la mente, un vació de obscuridad y desesperanza que bien describió John Steinbeck “es más obscuro cuando una luz se apaga que si ésta nunca hubiera brillado.” La mayoría de nosotros, (auto-incluido) tendemos a interpretar la muerte como una experiencia negativa. Al observar la muerte del amor desde un punto de vista simbólico, nos da un ángulo en el que podemos ver una luz positiva en medio de nuestro deseo o pena por lo que hemos perdido, porque solo cuando hemos perdido todo, estamos libres de tomar cualquier camino. ¿Qué pasa si la muerte simbólica, tan dolorosa como sea, no es más que una apertura para que nueva energía pueda fluir? Si interpretamos la muerte en el lenguaje del simbolismo, la pérdida podría decodificarse como un flujo energético que hace espacio para una transformación. No estoy sugiriendo minimizar el dolor asociado con la pérdida del amor, al contrario … experimentar la muerte simbólica en el amor es un símbolo de cambio. Como tal, hay que ubicarse al fondo del abismo durante un tiempo con el fin de ver nuestras circunstancias con claridad. Si consideremos la analogía del flujo del agua, ya que el agua es símbolo de limpieza y purificación. Cuando el agua se mueve, se mueve para llenar un vacío. Una corriente, por ejemplo, se mueve cuando hay una apertura, o falta de resistencia y rellena las grietas de la superficie. El mismo principio funciona en la muerte simbólica. Cuando hay una brecha, también existe una energía que se mueve para llenar nuestro vacío. Esto me lleva a un punto importante sobre el significado de la muerte simbólica. Su significado va de la mano con el tiempo. El tiempo ondula y fluctúa, con subidas y bajadas. Experimentar la muerte simbólica en nuestra vida tiene lugar a veces en tiempos inexplicables para nuestro ego, y tenemos que ser flexibles para movernos en armonía con las olas del tiempo para adaptarnos mejor a los cambios que el momento nos puede proporcionar. Aunque puede que no seamos capaces de comprender la muerte del amor y existan voces que nos empujen a seguir aferrándonos a él, el curso de este evento está perfecta y cósmicamente coreografiado, es de conocimiento público que a veces nos tardamos días, meses o años para que podamos interpretar algo como una oportunidad de renovación, como un mensaje simbólico hablado desde nuestra pérdida del amor. La pérdida del amor y la muerte simbólica son el panorama ideal para los rituales de aceptación y desapego. ¿Qué pasa si, cuando experimentamos la muerte simbólica, hacemos a un lado nuestras reacciones negativas y nos limitamos a sentarnos con la pérdida y la contemplamos desde un lugar de no-pensamiento? A menudo, cuando suspendemos nuestra mente, y nos ubicamos en un lugar de no-pensamiento, ocurren transformaciones que nos permiten ver nuestras circunstancias con el fin de evolucionar. No podemos sostenernos sobre un mundo que está en constante cambio y transformación, no podemos hacer que el mundo deje de ser el mundo. La muerte simbólica nos ofrece percepciones revolucionarias sobre la idea de la posesión y la renuncia, como nos dio a entender Shunryu Suzuki Roshi “La renuncia no es dejar ir a las cosas del mundo, pero aceptar que se van.” Tal vez la pérdida del amor, la muerte simbólica, es el ensayo necesario para prepararnos para la muerte física, que finalmente nos lleve al acto de la trascendencia… Twitter del autor: @BienMal_ --------------------------------------YAPA--------------------------
La irracionalidad de lo perfecto: la mente bajo la heurística y otros vicios LA ESCASEZ NOS ABSORBE, ALTERA EL MODO EN QUE PERCIBIMOS LAS COSAS, NOS ATRAPA Y NOS HACE DECIDIR DIFERENTE. CUANDO PENSAMOS BAJO LA ESCASEZ (TIEMPO, DINERO, CALORÍAS) NOS ENFOCAMOS EN SUS IMPLICACIONES. ¿ES EL HOMBRE UN SER SIEMPRE RACIONAL? Existe un intenso debate en las Ciencias Sociales sobre la racionalidad de las personas, por un lado están quienes defienden que el ser humano es un ser completamente racional, basando sus argumentos en la escuela del rational choice la cual afirma que nuestras decisiones se buscan siempre maximizando la utilidad, del otro lado están quienes creen que el hombre puede actuar irracionalmente dependiendo el contexto social y psicológico en el que se encuentre, las siguientes líneas tratarán de aclarar el panorama de esta dicotomía y el peso que ha tenido el surgimiento de la “economía del comportamiento” en el estudio de la toma de decisiones. MAXIMIZANDO NUESTRA UTILIDAD En su libro El capital humano (1964), Gary Becker, economista reconocido por sus aportes a la teoría racional afirma que no existen en el hombre comportamientos irracionales, sino que las personas toman sus decisiones siempre calculando costos y beneficios bajo el supuesto de que nuestras preferencias se mantienen constantes, ello con la finalidad de comparar y predecir acontecimientos políticos-económicos. Becker pensaba lo siguiente sobre el matrimonio: “Las parejas se casan para mejorar su situación, se divorcian cuando la utilidad de estar casados cae por debajo de la utilidad esperada de estar divorciados, es decir, cuando ya no hay placer en seguir casados”. RACIONALIDAD LIMITADA En 1957, Herbert Simon expuso en su libro “Modelos del hombre” que la mayoría de la gente actúa de manera irracional y emocional en gran parte de sus acciones. Simon sugiere que las personas emplean la Heurística para tomar decisiones, sin realizar cómputos de costos y beneficios, ya que gran parte de ellas carece de los recursos mentales para llegar a una decisión óptima. La Heurística es un atajo mental que permite a las personas resolver problemas rápida y eficientemente, aunque muchas veces sea de ayuda, a veces puede introducir errores. Que algo haya funcionado en el pasado no significa que funcione en el presente. Existe una variedad de vicios cognitivos resultados de la heurística, para efectos de este texto nos concentraremos en tres: La teoría prospectiva, WYSIATI (What you see is all there is) y la escasez. La heurística tomó un gran papel en la economía después de la publicación de Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk por Daniel Kahneman y Amos Tversky quienes recibieron el Premio Nobel de Economía en el 2002 por sus aportes psicológicos a la ciencia económica. LA TEORÍA PROSPECTIVA A diferencia de la teoría tradicional racional que establece que el hombre busca siempre maximizar su utilidad respecto a preferencias estables, la teoría prospectiva afirma que las personas no buscan aumentar el nivel de su utilidad final, si no que toman sus decisiones con base en ganancias y pérdidas relativas a un punto de referencia, la utilidad se convierte en un valor relativo. Tenemos una tendencia irracional a arriesgar menos las ganancias que las pérdidas, el buscar o evitar el riesgo depende del punto en el que estemos situados (claramente ganar 100 pesos no es lo mismo que perderlos). Lo que ves es todo lo que hay (WYSIATI) Todos los días las personas toman decisiones con “lo que tienen”, con información muy limitada, información que obtuvimos de un modo fácil sin antes analizar de dónde viene, qué partes integran un problema que se nos presente y cómo llegar a una decisión correcta, así es como asumimos intuiciones para llenar los vacíos de la incertidumbre. No es fácil negar esto, la mayoría de los estudiantes contestan exámenes con “lo que tienen”, la mayoría tiende a llegar a una conclusión con la información que se tenga, por más limitada que sea, a no ser de que conozcan el problema que se les presente. ESCASEZ Debido a que contamos con información limitada, lo que vemos o tenemos puede ser tan poco que esa escasez limite nuestra capacidad de ver más allá de una situación, para explicarlo mejor trataré de responder la siguiente pregunta: ¿Qué tienen en común un universitario días antes de su examen y un agricultor en un país pobre? Esta pregunta puede resultar extraña e incluso patética si llegamos a una conclusión sin antes analizar una posible respuesta. En su más reciente obra, Sendhil Mullainathan y Eldar Shafir, un economista y un psicológo de la universidad de Harvard y Princeton respectivamente, responden a esta pregunta con una sola palabra: Escasez La escasez nos absorbe, altera el modo en que percibimos las cosas, nos atrapa y nos hace decidir diferente. Un agricultor en un país pobre vive siempre en riesgo, en riesgo de que se inunden sus parcelas, de que suba el precio de las semillas, este riesgo lo lleva a una escasez mental, donde al emprender la búsqueda de recursos para alimentarse debe concentrar gran parte de su energía física y mental en conseguirlos. Este enfoque lo hace eficiente en su búsqueda en el corto plazo pero débil ante lo que pase en el exterior. De la misma manera, un estudiante antes de su evaluación utiliza su espacio mental en resolver sus necesidades inmediatas (obtener un buen resultado en su examen), ya que el enfoque resultado de la escasez es involuntario, impide nuestra habilidad de enfocarnos en algo más. La escasez hace que prestemos menos atención y le dediquemos menos espacio mental al resto de nuestro entorno. Los pobres deben lidiar con una escasez monetaria, los estudiantes con una escasez de tiempo, la escasez crea una carga por encima de todas las preocupaciones e impide mirar hacia el futuro. Cuando pensamos bajo la escasez (tiempo, dinero, calorías) nos enfocamos en sus implicaciones: menos tiempo para divertirnos, menos dinero para gastar… Debemos lidiar con menos recursos mentales y con un desgastado control sobre nosotros mismos y nuestras decisiones futuras. Estas ideas abren paso a un nuevo paradigma que podría ser muy útil en la creación de políticas públicas, particularmente en el combate contra la pobreza, debemos reflexionar sobre la persistencia de la visión racional tradicional y preguntarnos: ¿Es el hombre un ser siempre racional? Twitter del autor: @mdurazob
UNA MENTE PARTICULARMENTE CREATIVA SUELE TAMBIÉN TENER MAYORES PROPENSIONES A LA LOCURA. ¿DÓNDE ESTÁ LA LÍNEA QUE SEPARA UN DESTINO CREATIVO DE UNO DESQUICIADO? ¿EXISTE ESA FRONTERA? Hoy, afortunadamente, la creatividad está de moda. Y si bien cuando el imaginario colectivo abraza efusivamente algo, suele frivolizarlo, al menos es preferible que estén en boga ciertas tendencias, como la salud alternativa o la creatividad, que otras, como consumir cocaína (aunque está moda parece incaducable entre ciertas tribus). En años recientes hemos presenciado el boom de conceptos como las “industrias creativas”, bajo la premisa de que la creatividad puede actuar como motor determinante de la economía, o teorías que promueven la necesidad de estimular la naturaleza creativa entre los niños y jóvenes. Cotidianamente nos encontramos con artículos, estudios, y reportajes, que sugieren prácticas para alimentar nuestro pulso creativo, o que alaban la creatividad como una herramienta fundamental en la evolución del ser humano. ¿Sabías que David Lynch recomienda la meditación para potenciar esta ‘aptitud’? ¿O que los sueños pueden proveernos con instrumentos inspiradores para eventualmente fungir como fuente creativa? ¿Qué es la creatividad? “Tu ego podría obstaculizar tu trabajo. Si comienzas a creerte tu grandeza, esa será la muerte de tu creatividad.” Marina Abramovic Antes de definir creatividad, quizá sea prudente hacer una distinción entre dos vertientes principales: la ejercidas desde un ámbito más práctico, por ejemplo, ante la solución de problemas, y que mucho tiene que ver con innovación. Y la que responde más a un arrebato expresivo, existencial, tal vez hasta visceral. Si bien la creatividad es un concepto evidentemente escurridizo, lo cual en sí nos revela algo de su propia esencia, parece que como bien han advertido algunos creadores, su naturaleza está ligada a la capacidad de relacionar elementos que, culturalmente, parecieran estar separados –esto me recuerda que la paranoia es una modalidad de esquizotipia, que mucho tiene que ver con la ‘alucinación’ relacional de eventos o fenómenos. En esta misma dirección, Ray Bradbury nos advierte: El intelecto es un gran peligro para la creatividad… porque comienzas a racionalizar e inventar razones para las cosas, en lugar de quedarte con tu propia verdad básica; quien eres tú, lo que eres tú, lo quieres ser. Por más de veinticinco años y hasta ahora he tenido un signo sobre mi máquina de escribir que lee “¡No pienses!” Nunca debes de pensar estando en la máquina de escribir; debes sentir. Además de esta detección de interconexiones disimuladas, otra potencial característica del acto creativo es que lejos de una imagen proyectada o una estrategia de vida, la creatividad parece llevarse mucho mejor con una dupla de cualidades: la espontaneidad y la honestidad. Recientemente, durante una memorable intervención dentro del marco de Bonus Creative Week Mexico, Jason Horsley, colaborador para este medio y autor de diversos libros, expuso una cautivadora teoría. Básicamente se trata de ubicar la creatividad como eje de un modelo que depende de nuestra capacidad de ejercer las dos virtudes anteriormente referidas. La posibilidad de acceder a lo espontáneo, implica el sacudirnos las expectativas sociales e individuales que, generalmente, determinan nuestra conducta y actitudes. Tiene que ver con una ruptura de patrones dominantes, auto-impuestos, que actúan como tajantes limitantes para “ser eso que somos”. Por otro lado, la honestidad alude a diluir la simulación y la apariencia, evitando enmascarar nuestra identidad con ellas, así como eludir esas nefastas proyecciones que intentan encajar en espacios que nuestro “yo” sociocultural ha elegido para autoreperesentarse en el gran teatro de lo social –efecto que incluso está activo ante nosotros mismos, y que muchas veces nos impide responder la pregunta: ¿quién soy? De acuerdo con lo anterior, la creatividad no imita, planea, o simula, sino que atiende a un llamado genuino. Inclusive podríamos afirmar que es una fuerza cuya presencia, cuando se manifiesta, es simplemente ineludible. Creatividad y locura Más allá de la celebración pop alrededor de la creatividad, lo cierto es que, en muchos casos, el flujo creativo nace en respuesta a una demanda psicológica: actúa como un vehículo para canalizar una cierta ansiedad existencial que debe ser encausada –o de lo contrario podría bien consumirnos. A lo largo de nuestra historia, la creatividad y la locura son dos presencias que han mantenido un frecuente coqueteo. Esta asociación es más que justificada, pues ambos fenómenos tienen que ver con la ruptura de límites establecidos o preconvenidos. Además, tiene múltiples e ilustres embajadores, basta mencionar a personajes como Van Gogh, el mexicano Martín Ramírez, o la artista japonesa Yayoi Kusama. Diversos estudios han sugerido la relación entre una personalidad creativa y una mentalmente “inestable”. Aquí podríamos citar, por ejemplo, el análisis del psiquiatra alemán Wilhelm Lang-Eichbaum, que en 1932 comprobó, tras analizar la personalidad de “800 genios”, que éstos tenían una mayor propensión a estados de ánimo alterados. En otro estudio publicado en el Journal of Psychiatric Research, bajo el nombre de “Mental Illness, Suicide, And Creativity: 40-Year Prospective Total Population Study”, se examinó a más de un millón de suecos, asociados con labores creativas, y posteriormente fueron contrastados con el resto de la población. La conclusión es que los profesionistas ligados a labores creativas mostraron un 8% mayor propensión a sufrir desórdenes bipolares, mientras que en el caso de los escritores, la diferencia fue de 121%. Recientemente surgió otra ‘prueba’ científica sobre la correspondencia entre locura y creatividad, y parece ser más contundente que cualquiera de sus antecesoras. Un grupo de neurocientíficos de la Universidad de Graz, en Austria, encabezado por Andreas Fink, descubrió una gran similitud entre las frecuencias cerebrales emitidas por personas que sufren algún tipo de esquizotipia, y aquellas que destacaban por su originalidad en pruebas realizadas como parte de la misma investigación: El descubrimiento de que la creatividad y la esquizotipia muestran efectos similares a nivel del cerebro refuerza la idea de que los procesos cognitivos implícitos en la creatividad son similares a los que involucra la predisposición psicótica. El estudio alimenta la teoría de Shelley Carson, investigadora de Harvard y autora del libro Your Creative Brain, quien afirma que la locura y la creatividad comparten un proceso llamado “desinhibición cognitiva”, que se refiere a la incapacidad de excluir información irrelevante, por ejemplo imágenes o ideas, del pensamiento consciente. Esto explicaría por qué este tipo de personas tienden más a la confusión mental o a las alucinaciones, pero paralelamente son más fértiles para permitir el florecimiento de la imaginación, y consecuentemente de la creatividad, pues tienen un menú más rico de ingredientes a partir de los cuales entretejer expresiones o conceptos. O como Carson advirtió en una entrevista: Tienes más información consciente a tu disposición para combinar y recombinar de forma novedosa y original en el proceso de acuñar ideas creativas. El concepto de desinhibición cognitiva forma parte de un modelo mayor, en el cual Carson define una “vulnerabilidad compartida” entre una patología mental y una creatividad particularmente desarrollada. De acuerdo con la psicóloga, existen múltiples factores cognitivos que terminarán por definir si esa persona consolida una identidad orientada a la locura, a la creatividad, o se mantiene entre ambos. Conclusión (la creatividad como un puente entre yo y el caos) La creatividad requiere del valor para dejar ir nuestras certezas. -Erich Fromm Aunque en ciertos casos acentuada, de alguna forma todos tenemos una relativa propensión a ambas, la locura y la creatividad. Y quiero pensar que en alguna medida podemos incidir, mediante decisiones personales o privilegiando ciertos estímulos, en la definición de esta inercia –pensando en favorecer la creatividad sobre la locura, y asumiendo que el pulso que las origina a ambas es relativamente programable. En este sentido, resulta fundamental practicar el autoconocimiento y detectar cuales son esas hebras que, en nuestro contexto individual, son particularmente fértiles para detonar emisiones creativas. Pero, para lograrlo, se requiere reconocernos con nitidez, ante nosotros mismos y ante los demás –máxima prueba de honestidad–, y confiar en eso que percibimos, o imaginamos percibir, lo cual permitirá la espontaneidad. La imaginación es tal vez la mayor bondad de la mente humana, pero a pesar de su sinceridad original tiene, como todo, un doble filo. Y creo que el ser tanto honestos, como espontáneos, puede determinar que ese flujo sea conducido a un destino esencialmente creativo, eludiendo así la posibilidad de encallar en la psicosis. A fin de cuentas la fuerza detrás de la locura y de la creatividad, supongo, reside en ese inquieto vacío que da forma a todo lo que conocemos, el caos. Y parece entendible que existan riesgos cada vez que nos aventuramos, sea de manera consciente o no, a extraer de ahí algo de materia prima. En fin, la creatividad no es tan dulce ni tan ácida como muchas veces hemos creído (en cambio, es siempre genuina). Twitter del autor: @ParadoxeParadis
ESTE PODRÍA SER EL ROSTRO DEL SER HUMANO DENTRO DE 100 MIL AÑOS La evolución no es tal sin adaptación, o al menos esa fue la gran premisa revolucionaria con que Darwin sorprendió al mundo. Conocida es la historia de los pinzones que el científico estudió en las Islas Galápagos, los cuales, a pesar de aparentemente pertenecer a la misma especie, presentaban diferencias significativas en la forma de su pico, resultado de la necesidad de adaptación expresada en los distintos hábitos alimenticios de cada ejemplar. Esto se cumple en todas las especies, según la teoría de la selección natural, y el ser humano no ha sido la excepción. Nuestros ancestros tenían un cráneo de menores dimensiones y un rostro más ancho y fueron los cambios en el clima, hace entre 800 mil y 200 mil años, el factor que provocó el cambio en ambas cualidades: ahora nuestro cráneo es mayor y nuestra cara un tanto más angulada. Este pequeño ejemplo nos hace preguntarnos cómo será nuestro aspecto físico cuando los siglos pasen y, digamos, se cuenten 100 mil años de este momento al futuro. Dicha pregunta también se la planteó el investigador y artista Nickolay Lamm, quien en colaboración con Alan Kwan, genetista computacional, quiso responder cómo será el rostro del ser humano dentro de 20 mil, 60 mil y 100 mil años. Como se ve, Lamm aventura que la transformación más notable ocurrirá en los ojos. Dentro de 100 mil años los ojos del ser humano estarán completamente volcados a la tecnología visual que, incipiente, ya existe en nuestra época. Este, claro, no fue el único factor de cambio tomado en cuenta. Los investigadores también consideraron las condiciones climáticas y ambientales en general, aunque sin duda los implementos tecnológicos que forman parte de nuestra vida cotidiana, según algunos imprescindibles, serán decisivos en la evolución futura de nuestra especie. De acuerdo con Kwan, la frente del ser humano también ganará en tamaño, siguiendo la tendencia observada ya al comparar cráneos actuales con los de personas de los siglos XIV y XVI: facciones menores pero frentes más amplias que dan cabida a un cerebro de dimensiones mayores. Explica el genetista: Este rostro humano estará fuertemente inclinado hacia las características que se consideran fundamentalmente atractivas: líneas fuertes y majestuosas, nariz recta, ojos intensos y la situación de los rasgos faciales conforme a la proporción áurea de simetría izquierda/derecha perfecta. Según Kwan, dentro de 60 mil años el ser humano será capaz de manipular su genoma y elegir las características físicas de, por ejemplo, el rostro de un individuo. Si esto se cumple, lo más probable que el aspecto de las personas se ajusten a cierta normalización del gusto dominante. En cuanto a otras características, en este ejercicio nuestras fosas nasales serán más amplias y el cabello mucho más denso, esto último para retener con mayor eficacia el calor despedido por una cráneo de mayor superficie. Además, la piel será mucho más oscura, más pigmentada, por efecto de los rayos ultravioleta que llegan a la Tierra. Cabe hacer notar que la proyección de Lamm y Kwan ha sido objetada, señalando sus deficiencias metodológicas y científicas y reclamando que no se haya insistido lo suficiente en que se trata de un trabajo más bien lúdico. A este respecto George Dvorsky, de io9, escribe: […] en vista del paso acelerado del cambio tecnológico, no sabemos cómo será el aspecto de la especie humana en mil años, mucho menos en 100 mil. Ahora que hemos comenzado a retirarnos nosotros mismos de los procesos darwinianos lentamente agonizantes —reemplazándolos con intervenciones tecnológicas —, las escalas evolutivas ya no tienen ninguna relevancia. En los próximos siglos podremos rehacer completamente la forma humana, sea a través de la genética o de la cyborgización. También está la posibilidad de las actualizaciones y la potencial presencia remota (por ejemplo, controlando avatares, como robots, externamente). En cualquier caso, ee trata, sin duda, de un ejercicio de imaginación científica que si bien nos hace soñar sobre el futuro de nuestra especie, al mismo tiempo nos plantea preguntas importantes sobre nuestro presente y nuestro modo de vida actual.
¿Qué les preocupa a las personas más inteligentes del mundo? Cada año el sitio Edge.org, considerado por muchos una de las publicaciones de mayor calidad intelectual en el mundo, reúne a cientos de los artistas, científicos y pensadores más renombrados del mundo y les hace la misma pregunta, creando una especie de think thank itinerante que busca dialogar y anticipar las grandes cuestiones que enfrenta la humanidad o en ocasiones sólo celebrar el conocimiento. Este año la pregunta fue: “¿qué es lo que nos debería preocupar?”, bajo el argumento de que “nos preocupamos porque somos capaces de anticipar el futuro. Nada puede hacer que nos dejemos de preocupar, pero la ciencia nos puede enseñar cómo preocuparnos mejor, y cuándo dejar de preocuparnos”. Algunas de las respuestas compiladas por Edge.org, son notables ensayos sobre las problemáticas más apremiantes de la civilización moderna (el ejercicio anual acaba siendo un libro); otras son simplemente irónicas (predomina por supuesto el pensamiento racional y el elogio a la ciencia). Vale la pena darse una vuelta por este panorma de la actualidad, aunque evidentemente esta visión del mundo no es demasiado incluyente y por lo tanto tampoco concluyente. Les compartimos aquí una selección de los temas más interesantes que preocupan a la intelligentsia occidental El biólogo Craig Venter, quien encabeza el desarrollo científico de la vida artificial o sintética, escribe desafiante: “Como científico, optimista, y macho alfa no me preocupo. Como científico exploro y busco entender el mundo que me rodea. Como optimista me despierto cada mañana y vuelvo a iniciar todas mis tareas con esperanza y excitación. Como ateo sé que tengo sólo el tiempo entre mi nacimiento y mi muerte para lograr algo significativo. Como macho-alfa creo que puedo y trabajo para resolver problemas y cambiar el mundo”. Dicho esto, Venter se muestra un poco consternado por la persistencia de personas “no vacunadas” que pueden ser caldos de cultivo para virus y bacterias e infiltrarse a la sociedad –un poco de paranoia a la William Burroughs, aunque suponemos que “científica”. Brian Eno se preocupa de que “la mayoría de las personas inteligentes no quieren tener nada que ver con la política. La evitamos como la plaga –como Edge la evita, de hecho. Es ¿por qué la política no es un lugar donde ocurre lo significativo? ¿O es por qué estamos demasiado involucrados haciendo lo que hacemos, sea esto física cuántica, estadística genómica o música generativa? ¿O somos demasiado amables para involucrarnos en airadas discusiones? … ¿O confíamos en que la Mano Invisible o la Tecnósfera lo arregle todo misteriosamente? El físico e informático W. Daniel Hills se preocupa de que “Los motores de búsqueda llevan tiempo siendo los jueces de lo que es importante; ahora empiezan a ser árbitros de la verdad”. “En el pasado el significado sólo existía en las mentes humanas. Ahora existe también en las mentes de las herramientas que nos traen la información. Desde ahora en adelante estos motores de búsqueda tendrán un punto de vista editorial, y los resultados de búsqueda reflejarán ese punto de vista. No podemos seguir ignorando las asunciones detrás de los resultados”. Kevin Kelly, ex editor de Wired, se preocupa por “la bomba de la subpoblación”, sugiriendo que más peligrosa que la amenazante sobrepoblación, es la subpoblación, un decrecimiento en el deseo de llenar el mundo y una humanidad en la que predominarán personas de más de 60 años de edad. Esta inversión de términos en lo que consideramos deseable nos colocaría en una situación en la que aún no sabemos cómo actuar –y es que para casi todo tenemos modelos. El director de cine Terry Gilliam, ex Monty Python: “Ya dejé de hacer preguntas. Sólo floto en un tsunami de aceptación de lo que sea que la vida me arroje… y me maravillo como estúpido”. (respuesta completa) Fiel a sus críticas de la tecnología y el internet como ejes enajenantes, Evgeny Morozov señala: “Me preocupa que conforme el poder para resolver problemas de nuestras tecnologías aumenta, nuestra habilidad para distinguir entre problemas importantes, triviales o incluso inexistentes, se deteriora”. El editor alemán Andrian Kreye tiene una interesante perspectiva sobre las cuitas históricas, las cuales tienden a imaginar escapes como la Singularidad, el milenarismo, el Apocalipsis, la iluminación, etc… “No existen momentos catárticos en la historia. Hay muchos en la fe y en la ideología”. El problema es que “la catarsis permanece como una promesa vacía” pero no “hay paraíso, no hay salvación o última victoria”. Y sin embargo la catarsis, con su falsa promesa es parte de nuestras improntas cerebrales, de lo que nos hace seguir viviendo. “La simulación de la catarsis es justo la forma en la que disfrutamos el arte, la música, las historias e incluso los deportes”. Tim O’Reilly hace referencia a una preocupación que se reitera en varias de las respuestas, que tiene que ver con la globalización y la homogenización de nuestra cultura, lo que algunos argumentan es un cauce hacia la falta de diferencia y la poca producción de modos alternos de existencia. Embebdios en esta monocultura hay un peligro nuevo. “Las civilizaciones fallan. Nunca hemos visto una que no lo haya hecho. La diferencia yace en que esa antorcha de progreso siempre se había pasado de una región del mundo a otra. Pero por primera vez tenemos una única civilización global. Si falla, todos fallamos”. Douglas Rushkoff, el analista de medios, y filósofo de la comunicación: “Debemos preocuparnos de la caída del sistema nervioso humano. Deberíamos de preocuparnos de que algo –probablemente ambiental, pero posiblemente más sutil que eso –está afectando nuestra capacidad de procrear nuevos seres humanos con aparatos perceptuales que función coherentemente. Deberíamos de preocuparnos de lo que esto significa para el futuro económico de nuestra sociedad, deberíamos de preocuparnos de lo que esto significa para el futuro de la cognición colectiva y la conciencia de nuestra especie”.

"Canal de Nicaragua": se autorizó a China la construcción de canal interoceánico El Canal de Nicaragua sería una alternativa al de Panamá, según especialistas. "Una de las razones para explicar por qué el comercio de petróleo entre Venezuela y China no ha crecido más rápido es porque los venezolanos no tienen costas en el Pacífico"..."Con un canal por el cual puedan transportarse los energéticos, ciertamente va a bajar mucho el costo de mover las materias primas que se extraen de América Latina hacia China" sostiene José Luis León Manríquez, investigador de la Universidad Autónoma de México Los analistas coinciden en que un canal interoceánico en Nicaragua facilita el paso de productos chinos a la mayor economía mundial, la de Estados Unidos. Pero no está claro si hhay en gérmen una disputa por el mercado regional. Pekín tiene en América Latina una presencia económica que ni Japón en los años 90´s ni la Unión Soviética en los 70´s imaginaron. Notes on the Nicaragua Canal, by Henry Isaac Sheldon, 3rd edition, 1902, Chicago: A. C. McClurg & Co. 1895 en:political cartoon advocating US action to build en:Nicaragua Canal http://en.wikipedia.org/wiki/Nicaragua_Canal El Canal Interoceánico de Nicaragua es un proyecto para conectar el Océano Atlántico con el Océano Pacífico. El canal seguiría los ríos nicaragüenses hasta el Lago de Nicaragua y luego 10 kilómetros más a través del istmo de Rivas para alcanzar el Pacífico. Esta construcción de un canal a lo largo de la cuenca del río San Juan, se propuso en la época colonial temprana. Luis Napoleón escribió un artículo sobre su viabilidad en el siglo XIX. Los Estados Unidos abandonaron los planes para construir un canal de este tipo en el siglo XX, después de que compró los intereses franceses en el Canal de Panamá a un costo razonable. La especulación sobre un nuevo canal continuó. El aumento constante en el transporte marítimo mundial puede hacer de este, un proyecto económicamente viable. En junio de 2013, la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó un proyecto de ley para otorgar una concesión de cincuenta años a una corporación basada en Hong Kong, Hong Kong Nicaragua Canal Development Investment Co. (HKND Group), para construir el canal. La concesión puede ser prorrogada por otros 50 años una vez que el canal esté en funcionamiento. ¿Qué gana China con el Canal de Nicaragua? Nicaragua se acerca a su sueño. Así fue como muchos medios locales resumieron la noticia de que la Asamblea Nacional nicaragüense autorizó a una empresa china la construcción de un canal interoceánico. De esta manera aludían al hecho de que no se trata de un proyecto largamente acariciado; uno que el país centroamericano no ha podido concretar desde hace casi cien años, cuando Estados Unidos asignó la ruta para construir el Canal de Panamá. 14 de junio de 2013 Alberto Nájar BBC Mundo Pero si los beneficios parecen claros para Nicaragua, algunos se preguntan cuánto puede sacar China, como país, en ganancia. Si bien el gobierno de Pekín no aparece oficialmente como participante en la obra, analistas consultados por BBC Mundo coinciden en que puede haber una relativa mejoría en la competitividad de sus productos al abaratarse el costo de transporte. Pero algunos creen que es parte de una jugada más amplia. "Tendría un acceso estratégico muy cerca de América del Norte, que en este momento no tiene", le dice a BBC Mundo Heinz Dieterich, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México. "Para China sería un golazo geopolítico frente a Estados Unidos y una respuesta a lo que hace Washington, al trabar alianzas" en la región cercana al país asiático. "Es como un ajedrez", añade. "China dice: ustedes tratan de construir un muro de contención en mi vecindad inmediata, pues nosotros podemos hacer lo mismo con Costa Rica, México y ahora Nicaragua". Petróleo La inversión para construir el canal transoceánico será de unos US$40.000 millones, cuatro veces el Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua. Además del beneficio económico para ese país, las repercusiones alcanzarán a toda la región, le dice a BBC Mundo José Luis León Manríquez, investigador del Departamento de Política y Cultura de la UAM. "No sólo le sirve a China, es una demanda de hace mucho tiempo del comercio que pasa por Centroamérica. Hace varios años que el Canal de Panamá está saturado", explica. En todo caso, las ganancias para el país asiático serían también importantes. "Una de las razones para explicar por qué el comercio de petróleo entre Venezuela y China no ha crecido más rápido es porque los venezolanos no tienen costas en el Pacífico". "Con un canal por el cual puedan transportarse los energéticos, ciertamente va a bajar mucho el costo de mover las materias primas que se extraen de América Latina hacia China". ¿Y Estados Unidos? La relación de Estados Unidos y China "es íntima", dicen especialistas. Hasta ahora los analistas coinciden en que un canal interoceánico en Nicaragua facilita el paso de productos chinos a la mayor economía mundial, la de Estados Unidos. Pero no está claro si es una disputa por el mercado regional. Pekín, dice el académico Manríquez, tiene en América Latina una presencia económica "que ni Japón en los años 90 ni la Unión Soviética en los 70 jamás imaginaron". Y sin embargo, Washington ha estado "extremadamente tranquilo". ¿Por qué? "La relación entre China y Estados Unidos es íntima, tienen más en común que en conflicto", explica a BBC Mundo Arturo Cruz Sequeira, profesor del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE). Las economías de los dos países representan más del 33% del PIB mundial, un dato que no puede desdeñarse, añade el especialista, quien fue embajador de Nicaragua ante la Casa Blanca entre 2007 y 2009. Políticos y empresarios estadounidenses buscan cómo administrar esta relación, mientras que la cúpula del gobierno chino reconoce que ese vínculo es estratégico en su futuro, explica. En ese sentido, no está claro si un canal interoceánico en Nicaragua administrado por una empresa china afecte esta relación. "En este proyecto Estados Unidos implícitamente tiene poder de veto", recuerda Cruz Sequeira, aunque agrega que es improbable que eso ocurra. "La verdad, puede ser un proyecto, que en vez de separarlos una a Estados Unidos y China", concluye. http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/06/130614_china_canal_interoceanico_nicaragua_estados_unidos_ panama_centroamerica_an.shtml Nicaragua necesita de aguas colombianas para construir canal Aprobada la ley para construir el canal interoceánico de Nicaragua que atravesaría aguas en disputa con Colombia, surgen dudas sobre el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) sobre San Andrés. En el propio Nicaragua el Gobierno de Daniel Ortega, recibe grandes cuestionamientos, porque la construcción del canal implica destruir el Lago Nicaragua y por la concesión, por 50 años renovables, a una empresa china que tiene varios pendientes con el Gobierno. La Cancillería de Colombia aún no se pronuncia de manera oficial sobre el tema. La excanciller colombiana, Noemí Sanín, puso en duda la legalidad del fallo de La Haya sobre San Andrés ante los evidentes intereses de China en este proyecto, que podrán afectar las relaciones diplomática de nuestro país con el gigante asiático. elcolombiano.com/BancoConocimiento/C/canal_nica_genera_dudas_y_division/canal_nica_genera_dudas_y_division. Una Nicaragua dividida recibía ayer el anuncio de que la Asamblea Nacional de este país centroamericano había aprobado la víspera conceder al empresario chino Wang Jing la concesión, por 50 años prorrogables, de la construcción de un canal interoceánico rival del de Panamá. Numerosos políticos opositores, intelectuales, defensores del medio ambiente, medios críticos y hasta la principal cámara empresarial del país critican la concesión, por considerarla una “absurda” entrega de soberanía y amplios poderes “a un chino”. http://internacional.elpais.com/internacional/2013/06/14/actualidad/1371240169_436728.html Mientras, el Ejecutivo sandinista y sus partidarios celebran lo que consideran una oportunidad para sacar a Nicaragua de la miseria. “Con esta inversión queremos cerrar la angustia de los pobres. Es el día más importante del desarrollo histórico del país”, dijo Edwin Castro, diputado del oficialista Frente Sandinista. Asesores del Gobierno de Daniel Ortega han dicho que la construcción de un canal por Nicaragua hará que la economía crezca hasta un 15% en los primeros años del inicio de la obra, y que además podría generar cientos de miles de empleos en este país de 5,6 millones de habitantes. El proyecto, tal y como está contemplado en la ley que aprobó la Asamblea Nacional, con los 61 votos a favor de los diputados sandinistas —la oposición, con 25 diputados, votó en contra— establece un megaproyecto que incluye la construcción de puertos de aguas profundas en el Caribe y en las costas del Pacífico, un ferrocarril, aeropuertos, un oleoducto y zonas de libre comercio. El coste de la obra ha sido calculada por el propio presidente Ortega en 40.000 millones de dólares (30.000 millones de euros). La oposición y varios analistas han criticado la forma en que el Gobierno impulsó la ley, aprobada de forma expeditiva y sin consultas previas. Las críticas se centran en el hecho de que no se presentaron estudios de viabilidad ni de impacto ambiental que permitan determinar si es factible construir un proyecto de este nivel en Nicaragua, y de que no se consultó a las comunidades indígenas de las regiones del Caribe, que se verían afectadas por la obra. Tampoco se hicieron consultas a expertos ni a la sociedad. Organizaciones de defensa del medioambiente, como la Alianza Nicaragüense ante el Cambio Climático y la Mesa Nacional para la Gestión del Riesgo, han calificado la obra como la “mayor amenaza a las condiciones ambientales de Nicaragua en toda su historia”. Sin embargo, las mayores dudas sobre el proyecto son las que rodean al hombre en cuyas manos el Gobierno ha depositado la obra faraónica: el empresario chino Wang Jing. De Wang se sabe muy poco. Nació en Pekín en diciembre de 1972 y en 1995 fundó la empresa de telecomunicaciones Xinwei. Con esta empresa aterrizó Wang en Nicaragua en 2012, de la mano de Laureano Ortega, un hijo del presidente que ha sido nombrado asesor en temas de inversión. El empresario chino se reunió con Daniel Ortega en septiembre del año pasado. Como recuerdo de esa reunión hay una foto en la que el político y el inversionista se estrechan la mano como dos sonrientes socios que cierran un buen negocio. Wang prometió que iba a modernizar el sistema de telecomunicaciones de Nicaragua con una inversión, según dijo el Gobierno, de 2.000 millones de dólares (1.500 millones de euros) en tres años. Hasta ahora no ha desembolsado ni un dólar, pero en cambio prometió construir el llamado Gran Canal. Para ello, el empresario chino creó tres compañías. Wang inscribió el 20 de agosto de 2012 la empresa HK Nicaragua Canal Development Investment Co. Ltd en el registro de empresas del Gobierno de Hong Kong. Esta compañía fue inscrita con unos fondos iniciales de 500.000 dólares hongkoneses (unos 48.000 euros), con él como director y único socio. La empresa no tiene oficinas en Hong Kong, por lo que Wang la inscribió en su dirección particular como domicilio, en el distrito Fengtai de Pekín. Wang gestionará también con otras compañías las inversiones para construir los proyectos relacionados al Gran Canal, dado que la ley aprobada por la Asamblea nicaragüense le da amplísimos poderes: Wang podrá solicitar a la Comisión del Gran Canal —un ente gubernamental— la expropiación de propiedades que crea conveniente, el uso de recursos naturales y demandar apoyo oficial y privado para su proyecto. http://internacional.elpais.com/internacional/2013/06/14/actualidad/1371240169_436728.html