giulianocamilletti
Usuario (Argentina)

En este post esta detallado como restaurar llantas, el informe es echo por un europeo asique por ahi habla de presios y marcas pero no hay que hacerle caso, fuera de eso el informe es exelente ami me sirvio mucho cuando restaure unas llantas IAVA para mi 600.. espero que les sirva saludos PD: hay que ser muy paciente para restaurar por este metodo Proceso de restauración de las llantas. Una vez compradas las llantas, me propuse restaurarlas para dejarlas como finalmente las he dejado, con el aro pulido. No quise pulirlas a espejo para no deslumbrar ni dejar ciego a nadie :-) porque quedarían demasiado artificiales, muy americanizadas, y en este coche no pegaban pulidas a espejo, al menos desde mi punto de vista, porque ya sabemos que para gustos los colores. También tenían que quedar con el interior en negro brillante. Las había visto en negro mate que las vendía un norteamericano en un foro de USA, y en negro mate parecían sucias, como guarrillas, así que tenían que ser en negro brillante. Los pasos que he seguido para conseguir unas llantas restauradas y pulidas, partiendo de unas llantas viejas, ha sido el siguiente, y por este orden: a) Lavado de las llantas. b) Decapado de la pintura original. c) Limado de los cantos o de los bordes de las llantas. d) Lijado de las llantas. e) Pulido del aro de las llantas. f) Pintado de los radios de las llantas. g) Barnizado de las llantas. Materiales utilizados. • Rollo de lija fina, sobre tela (hay lija de papel, y lija sobre tela, ...pues ese rollo es sobre tela). PVP: 5 euros los 3 metros de rollo. Producto necesario para la restauración. • Hojas de lija de varios granos. PVP: los tenía en casa. • Esmalte acrílico negro brillante Titanlux. PVP: ni puta idea, pero debía valer sobre los 5 euros. • Barniz para metales incoloro brillante Titalunx. PVP: sobre los 6 euros. • Masilla reparadora para metales Pattex (no me hizo falta utilizarla). PVP: ni idea, pero sobre los 3-4 euros. Producto necesario para la restauración. • Mascarilla protectora para la respiración. PVP: de los chinos, a 0,60 o 1 euro Producto necesario para la restauración. • Pulimento Sonax, para darle unas pasadas finales a las llantas, antes de aplicar el limpia cromados. PVP: Sobre los 7 euros. Producto necesario para la restauración. • Limpia cromados Kraftt, para darle unas pasadas al final de todo, justo antes de barnizarlas. Es una pasta similar a cualquier pulimento líquido (pasta blanquecina), y se utiliza como cualquier otro pulimento que se aplique con trapo: se unta con un trapo limpio, se deja secar el producto, y posteriormente se retira con otro trapo seco. PVP: Sobre los 6 euros. Producto necesario para la restauración. • Dos pinceles, uno para la pintura, y otro para el barniz. PVP: 2,5 euros cada pincel. • Acople para taladro, de alambres, para decapado de pintura en las zonas difíciles. PVP: lo tenía por casa. Producto necesario para la restauración. • Otro acople para taladro, de alambres, para decapado de pintura en las zonas difíciles. PVP: lo tenía por casa. Producto necesario para la restauración. • Acople para taladro de nylon (plástico), para decapado de pintura en las zonas difíciles. PVP: sobre los 10 euros. Producto necesario para la restauración. • Acople para taladro de múltiples tiras de lija, para el lijado de cantos. PVP: La verdad es que no me acuerdo, pero supongo que sobre los 4 euros. Producto necesario para la restauración. • Kit de pastas para pulir, de color marrón y azul, para el desbastado y el pulido final, de la marca Wolfcraft. En internet he visto que esta misma marca tiene el kit completo con las dos pastas, más el acople de taladro de hilo de cuerda, y el acople de algodón, pero yo no lo encontré (y he leído que lo venden en El Corte Inglés y en Leroy Merlín). Solo encontré el kit con las dos pastas, en Leroy Merlín. PVP: Creo que estaban sobre los 3 euros el pack con las 2 pastas (que por cierto, tienen una textura de plastelina, pero más dura). • Lima pequeñita, para rebajar, desbastar, y alisar las zonas de los cantos rozadas en los bordillos al aparcar. PVP: La tenía por casa (en los chinos también puedes conseguir limillas de estas). • Pasta de color entre marrón y anaranjado, para el desbastado inicial. Con esta pasta de la marca Turtle, el aluminio coge un color de tonos azulados (no queda mal, pero yo las quería plateadas, del color “natural” del aluminio). Posteriormente habría que darle con la pasta de color azul para dejarlas bien pulidas. Yo solo utilicé esta pasta en una de las llantas, pero no se nota la diferencia con respecto al resto de llantas. PVP: No lo recuerdo, pero supongo que sobre los 5-6 euros. Producto necesario para la restauración. • Acople para taladro, de fieltro (bonete). Para utilizar con la pasta de color azul, para el pulido final. PVP: Sobre los 5 euros. • Acople para taladro, de algodón. Para utilizar con la pasta de color azul, para el pulido final. El problema de este acople, es que si no está humedecido, se deshilacha enseguida. De hecho, su tamaño original, era similar al acople de cuerda que aparece a su derecha en la fotografía, con lo que os podéis hacer una idea de cómo se va perdiendo hilo por el camino. Yo utilice en una sola llanta, este acople. PVP: Sobre los 5 euros. Producto necesario para la restauración. • Acople de hilo de cuerda, para el desbastado inicial, a utilizar con la pasta marrón del kit. PVP: Sobre los 6 euros. • Decapante de pintura de la marca Titanlux. PVP: No me acuerdo, pero creo que sobre los 7 euros. Lavado de las llantas. Hay que lavarlas al máximo posible, para eliminar toda la grasa, polvo de pinzas de freno, y suciedad, que pueda haber en las llantas. En especial, este tipo de llantas, junto con las BBS RM, RS, y demás, si están muy guarras, tienen un problema, y es que hay que meter mucho tiempo para eliminar toda la suciedad que hay entre los radios, y que se acumula entre ellos. Productos utilizados: Al principio las limpié con unas nanas metálicas y lavavajillas de esos de lavar los platos, pero las nanas metálicas rayan el aluminio solo con acercar las nanas, así que opté por limpiarlas con KH7 (para eliminar la grasa), disolvente Titanlux (también para eliminar la grasa, y mucho más efectivo que el KH7). Tiempo estimado dedicado a la limpieza de cada llanta: 3 horas (la grasa, y los múltiples radios con sus recovecos, requieren su tiempo de dedicación para dejarlos limpios). Decapado de la pintura original. Con decapante, procedí a eliminar la pintura ocre de las llantas (puede verse en las fotos de las llantas vistas de perfil, cual era el color que tenían las mismas, una vez limpias, aunque no lucían así frontalmente, pues parecían de otro color ocre bastante más oscuro por la parte de los radios, como con un color más "matado". En especial decapé la zona exterior o del aro, porque los radios de la llanta iban a ir en negro, así que no merecía pegarse la paliza decapándolos. Productos utilizados: El decapante que utilicé, es de la marca Titanlux, y tiene textura de gel (el gel decapante, tiene la misma textura, que la cola que se usaba antes para empapelar las paredes del piso con papel). Se aplica sobre la superficie a decapar, con un pincel, y se deja actuar durante unos 15 minutos (o algo más si queremos, pero con 15 minutos es más que suficiente). Hay que tener cuidado con el producto, pues en contacto con la piel, quema, y cuando digo que quema, es porque produce una quemadura en la piel, si no se retira el gel de la piel de inmediato. A mí me cayó una gota de gel en la sien, y me quemaba, pero no le di demasiada importancia, pero por la noche, tenía la marca de un quemazo, como si hubiese sido de un cigarrillo. Por eso es recomendable utilizar guantes de latex, o de plástico (de esos que hay en casi todas las gasolineras). Yo utilicé también una mascarilla de esas de las tiendas de los chinos a peso (10 mascarillas, 1 euro, o por ahí). El decapante se aplica con un pincel (yo usé uno viejo), y actúa durante esos 15 minutos. Se va resquebrajando y arrugando poco a poco la pintura que estamos decapando. Con una rasqueta (yo utilicé una de plástico, de esas de limpiar la grasa de las bandejas del horno), debemos ir eliminando el gel y la pintura, que van saliendo juntos, al darles con la rasqueta. Si en un primer intento no sale todo, podemos darle una nueva capa de gel en aquellas partes donde todavía se resiste la pintura. Yo pasé de darle una segunda mano, ya que decidí quitar esos restos de pintura, acoplándole al taladro, un disco de hilos de alambre (también probé con uno de hilos de plástico). Con el disco de hilos de alambre (tenía uno de alambres finos, y otro de alambres más finos todavía) dejas irregular la superficie de la llanta, pues te llevas un poco de aluminio, ya que va eliminando lo que encuentra a su paso, dejando surcos minúsculos (nada que no se solucione con un buen lijado posterior, así que si lo usáis, no hay que tener miedo). Con el disco de hilos de plástico, cuesta más tiempo eliminar los restos de pintura, aunque la superficie queda más lisa que con el disco de alambres. Una vez decapada toda la pintura, pasamos al lijado de la llanta. Tiempo estimado dedicado al decapado y a la eliminación del gel y la pintura de cada llanta (con rasqueta, y acople de alambre para el taladro): 2 horas. Limado de los cantos (o bordes) de las llantas. Con una lima pequeña (una de esas limas finitas), hay que darle a los cantos de la llanta, con el fin de igualarlas. Las llantas delanteras, suelen estar más tocadas por los cantos, debido a los roces con los bordillos, por lo que tendremos que darle a la lima, para eliminar las rebabas del aluminio, intentando dejarlas lo más llanas e igualadas posibles. Si hay algún hoyito, o falta aluminio en la llanta, debido a un fuerte bordillazo, podría intentarse la reparación con masilla reparadora para metal, de la marca Pattex, por ejemplo, aunque hay muchas otras marcas en el mercado. Yo no tuve necesidad de darle masilla, porque los arañazos de los cantos eran superficiales, y con la lima igualé de forma bastante buena, todos los cantos. Productos utilizados: Una lima fina (una lima pequeñita). Tiempo estimado dedicado al limado de los cantos de cada llanta: 30 minutos. Lijado de las llantas. Con papel de lija grueso, procederemos a lijar la superficie de la llanta (yo no lijé los radios, porque era casi imposible, debido a su superficie irregular). Lijé los aros, así como los cantos de las llantas. Existen unos acoples de taladro con múltiples hojitas de lija (ver foto de los materiales utilizados), que pueden servirnos para darle a los cantos de las llantas, sin apenas esfuerzo. Como las llantas en cuestión tienen muchas curvas, es casi imposible utilizar una lijadora orbital o una lijadora delta, pues solo podrías darle con ella, en las zonas planas del aro o de la parte exterior. Yo las lijé a mano, con grano grueso. Todo es cuestión de tiempo y de paciencia. Cuanto más lijéis, más regular y lisa queda la superficie, pues se eliminan las irregularidades, y se igualan y eliminan todas las partes que no son lisas (poros, golpecitos, marcas, manchas, etc.). Una vez lijada con lija gruesa, hay que darle con lija de grano medio, ya que con este grano iremos dejando más suave todavía la superficie de la llanta. También aquí hay que dedicar tiempo y paciencia. A más tiempo, mejores resultados. Finalmente, le daremos lija fina, para dejar la llanta más suave que como la teníamos con la lija media. Volvemos a lo mismo, tiempo y paciencia. Hay que dedicarle también su tiempo a lijar con lija de grano fino, ya que cuando más le demos a esta lija, mejores resultados tendremos a la hora de pulirlas. Productos utilizados: El número que aparece en las hojas de lija, nos indica la cantidad de granos por superficie. Es decir, una lija de grano 100, indica que tiene 100 granos, mientras que una que indica 400, informa que tiene 400 granos, por lo que a mayor número, el grano será más fino, pues tenemos más granos por superficie. Yo utilicé estas lijas: Varias hojas de lija de grano 180 (grano grueso). Varias hojas de lija de grano 360 (grano medio). Varias hojas de lija de grano 500 (grano fino). Hay gente que utiliza lijas de grano 1000 o 2000, para dejarlas finas, pero eso va a gustos. Si le das con un grano tan sumamente fino, es posible que tengas que dedicarle menos tiempo al pulido final, pero dándole con un grano tan fino, tu paciencia se agota enseguida, ya que los resultados tardan en verse, pues parece que estemos lijando con un folio, en lugar de una hoja de lija. Por cierto, no utilicé lija al agua, es decir, no humedecí las lijas para hacer más suave el paso cada vez que lijaba la llanta, porque se forma un barrizal. Si le damos con un poquito de agua, la llanta se queda negra del aluminio que vamos rebajando, y la lija se obtura, pues entre sus granos se forma una pasta producto de la mezcla del agua, los granos de lija que van soltándose, y los granos de aluminio que vamos rebajando. Por eso opté por darle con lija seca (evidentemente probé los efectos de la lija con agua, y vi más inconvenientes que ventajas). Tiempo estimado dedicado al lijado de cada llanta: 2 horas (40 minutos por cada uno de los tres tipos de lija). Pulido del aro de las llantas. El siguiente proceso es el pulido del aro de las llantas. El proceso que he seguido ha sido el siguiente: Acoplé primero al taladro, un disco de hilo de cuerda, y le di a la llanta con una pasta marrón especial para el pulido en bruto, o para igualar la superficie del aluminio. Cuando más tiempo dediques a este proceso, mejor que mejor. Seguidamente le di con el disco de fieltro (previamente probé con un disco de algodón, pero se deshilachaba enseguida) y una pasta azul, para sacar brillo. Aquí también ocurre como con todo el proceso, pues cuanto más tiempo dediquemos, mejor que mejor. Si se desean dejar pulidas a espejo, solo hay que meterle tiempo a esta tarea: a más tiempo dedicado, más pulidas quedan, todo e cuestión de darle, darle, y darle con el taladro. Productos utilizados: Acople de taladro con disco de hilo de cuerda, acople de taladro con disco de fieltro, y kit de pastas marrón y azul (este kit de pastas se venden en varios sitios, aunque alguno lo ha conseguido en El Corte Inglés, en Barcelona, en el Corte Inglés de Plaza Cataluña no tenían ni folla de que eso existiera, así que me tocó ir a Leroy Merlín de Badalona para conseguirlo). Tiempo estimado dedicado al pulido del aro de cada llanta: 2 horas. Pintado de los radios de las llantas. Una vez lijadas las llantas por su aro, y sus cantos, procedí a pintar los radios y el borde, hasta llegar al principio del aro (le llamo aro, por llamarle de alguna forma, a la parte exterior de la llanta, pues el aro sí que es una parte que existe en ciertas llantas, como las llantas desmontables BBS RM o RS). Las pinté en negro con el aro pulido, porque el color negro le daba un toque racing, e iba a ser el ideal para un coche de color blanco. Productos utilizados: Pintura, pincel e tamaño medio (2 dedos de grosor), y un pincel fino para los detalles. Las pinté con Titanlux acrílico en color negro brillante especial para exterior, tanto para madera, como para metales. Al ser acrílico se va con agua, si la pintura está fresca, sin necesidad de tener que eliminar los excesos con disolvente, o incluso con un poco de decapante. Les di a las llantas dos manos de pintura, más unos brochazos más de repaso, a ciertas zonas donde se clareaba el color primitivo de la llanta. Los bordes, los pinté a pulso, con mucha paciencia. ¿Por qué no las pinté a pistola o a spray?. Pues porque para empapelar y encintar con cinta de carrocero, una llanta de este tipo, empleas más tiempo que haciendo como yo lo hice. Hubiera tenido que emplear horas en encintar. Hay tantos detalles para tapar, que te das cuenta que estás perdiendo el tiempo, así que preferí invertirlo pintando a mano, y los bordes a pulso. Además, si pintas con pistola o spray unas llantas de este tipo, no solo debes encintar la superficie frontal de la llanta que deseas pulir (el aro o la parte exterior), sino también el interior de la llanta (la cara interior que no se ve), pues en caso de no hacerlo, la pintura que cae entre los radios, va dejando negro el interior de la llanta. Yo quería dejar de color original (ocre) en el interior de las llantas, para darles un toque de metal, pues aunque con el tiempo, por dentro acaben negras de la suciedad que vayan cogiendo, siempre es preferible que parezcan tener el interior metálico, que de color totalmente negro. Si me preguntáis si se notan los brochazos, os diré que no se notan. Todo es cuestión de dejar la superficie lisa (en algunas partes de los radios si te acercas mucho, a un palmo, puede notarse que están pintadas a mano, porque no dejé completamente lisa esa parte de la llanta, ya que con tantos recovecos, es casi imposible dejarlas superlisas). Si usas buena pintura, y una buena brocha, no se nota nada de nada. Tiempo estimado dedicado al pintado de cada llanta: 1,5 horas. Barnizado de las llantas. Una vez pintadas las llantas, con su aro pulido y brillante (pero sin llegar a estar pulidas a espejo), les di una sola mano de barniz especial para metales. Me costó encontrarlo, pues la mayoría de los barnices es para madera. Finalmente lo localicé en Leroy Merlín, preguntándole a un empleado. Productos utilizados: Barniz brillante incoloro especial para metales de la marca Titanlux. En el envase pone que es incoloro, lo cual no quiere decir que sea translúcido, ya que el barniz mata un poco el brillo del aluminio. De hecho, sin aplicar el barniz, las llantas brillaban más, sin llegar a tener un pulido a espejo, sí que tenían más brillo. Así que aunque ponga en el barniz, que es incoloro, algo de brillo mata, por eso supongo que el fabricante recomienda solo una mano de barniz. ¿Por qué les di con barniz, en lugar de dejarlas "al natural"?. Le di con barniz a la pintura negra, para que fuera más consistente la pintura y para que no saltara a las primeras de cambio (no utilicé imprimación previa para que agarrara la pintura negra, cosa que cualquier “purista”, me echaría en cara). Aparte de ese motivo, barnicé el aro de la llanta, porque sin barniz, el metal y en especial el aluminio, va cogiendo un color negruzco con el paso del tiempo (fruto de la oxidación con el aire). Para no tener que estar puliendo continuamente el aro de las llantas eliminando el color negro que toma el metal, y que no se va con agua y jabón, sino con pulimento, y trapo, dándole que te pego, decidí darles una mano de barniz. Así, para limpiar posteriormente y darles brillo a las llantas con barniz cuando estuviesen guarrillas, solo necesitaría agua, jabón, y una esponja. Tiempo estimado dedicado al barnizado de cada llanta: 30 minutos (una sola capa, como indica el fabricante). Tiempo total invertido. En definitiva, para cada llanta he invertido el siguiente tiempo: 1.- Lavado: 3 horas. 2.- Decapado: 2 horas. 3.- Limado: 0,5 horas. 4.- Lijado: 2 horas. 5.- Pulido: 2 horas. 6.- Pintado: 1,5 horas. 7.- Barnizado: 0,5 horas. Total: 11,50 horas por llanta. En total, por tanto, les he dedicado a las 4 llantas: 11,50 h. x 4 llantas = 46 horas aproximadamente (quizás hayan sido realmente 42, 44, o 52 horas, pero es para que os hagáis una idea del tiempo que he invertido aproximadamente). Todo este ha sido el proceso que he seguido para hacer de un trozo de metal sucio, unas llantas clásicas con un toque racing.
bueno aca os dejo la increible creacion de un loquito.. LA COMUNIDÁ DEL ANILLO Capítulo 1 Aquí me pongo a cantar tocando de cualquier modo; les voy a contar a todos, oiganmé con atención, el viaje de iniciación que se mandó el hobbit Frodo. Del guapo Bilbo Bolsón era sobrino el petiso, que era uno que se hizo famoso por su aventura; vivía en tiempo e' cordura en un aujero del piso. Se apareció el mago Gandalf pa'l cumpleaños del tío, y armó semejante lío con los cuetes que tiró que pronto en el caserío el bailongo se largó. Era amigo el cumpleañero del istari calavera, que lo llevó a una carrera ande embocó una sortija que embrujaba al sabandija siempre que se la pusiera. El anillo hacía invisible por algún raro gualicho, y como Bilbo era bicho pa' hacer diabluras lo usó; más de cien años cumplió y seguía con sus caprichos. Se paró el homenajeao como pa' hablarle a la gente; y ansina, en un redepente, sin que vieran la tramoya, puso en su dedo la joya que lo hacía trasparente. Oculto en la brujería vio a la gente boquiabierta con la cara medio muerta; caminando bien ligero se llegó hasta su aujero y le echó tranca a la puerta. Le esplicó al amigo Gandalf preparando el equipaje que dejaba el paisanaje y que no iba a regresar; que no quería espichar sin haber hecho este viaje. Dejaba al sobrino todo lo que había en el aujero: la guitarra, el apero, la bombacha de faena, mucha yerba de la güena, pañuelo y hasta un sombrero. "¿Y el anillo?", dijo el mago. "¿También se lo vas a dar?" No supo qué contestar; llevó la mano al bolsillo donde guardaba el anillo y ahí nomás dentró a dudar. Medio haciendosé el pollito le vaciló: "Y... no sé... Hace tanto lo gané y me acostumbré a usarlo, que pienso en abandonarlo y me agarra un no sé qué". El de la barba, enojao, se le paró frente a frente y gritó: "¡No se comente que se nos vino a enviciá con la invisibilidá un gaucho ansí de valiente!". Avergonzao por el grito, Bilbo agachó la cabeza y contestó con tristeza: "Tenés razón, che, lo dejo", y haciendolé caso al viejo lo puso arriba e' la mesa. Le habría gustao tener tiempo pa' saludarlo al pariente; le encargó muy diligente que lo despidiera de él, y marchó pa' Rivendel con los elfos, güena gente. Relojeó el mago el anillo que tenía frente a sí, quiso agarrarlo y ahí le dentró un escalofrío; en eso llegó el gurí preguntando por el tío. Gandalf dijo la verdá: "Bilbo dejó la querencia; se fue a vivir con urgencia al pago e' lo' orejudos. Te deja muchos saludos y tuitas sus pertenencias". Lo desembuchó con bronca al entripao el muchacho, y puso el grito: "¡Caracho! ¡Con lo que yo lo quería!". Pero llorar no podía porque no es cosa de machos. Señalandolé la mesa dijo Gandalf: "Ese anillo es el que usa el muy pillo siempre que desaparece; guardálo y lustrálo a veces pa' que no te pierda brillo". Y se fue el mago en el sulky en el que había llegao. Iba medio preocupao con el anillo en las mientes; rato largo ya había andao cuando se golpió la frente. "¡La pucha!" lo largó al grito y ahí le dentró el jabón, que si tenía razón la tierra estaba perdida; pegó la güelta enseguida y lo apuró al mancarrón. Capítulo 2 Salió Frodo del aujero caminando como pudo pa' ventilarlo al peludo que tenía del festejo, y vio venir al barbudo que golvía dende lejos. "Tuve que pegar la güelta, algo dentré a maliciar. Mejor andalo a buscar al anillo de oro ése; recordarlo me parece y lo vamo' a examinar." La verdá que parecía inocente el anillito; era casi un juguetito, pero el sobrino Bolsón calentandoló al fogón vio que tenía algo escrito. Ahí nomás el de la barba se quedó de miedo duro y dijo: "Dice siguro: un anillo pa' buscarlos, un anillo pa' encontrarlos y arrearlos pa' lo oscuro". Se tomó un par de amargos como pa' calmarse el chucho, se puso a pitar un pucho refrescando la memoria y a Frodo contó la historia de lo que pasó hace mucho. "Tres anillos prodigiosos eran de elfos soberanos; siete más de los enanos que vivían en las minas; otros nueve, pa' su ruina, usaban gauchos humanos." "Y uno más, que de los otros era el único patrón: el anillo de Saurón, el señor de las sortijas, que no aflojaba manija su angurria e' dominación." "Y allí se armó un entrevero que jue bravo de verdá: el gran elfo Gil Galá y Elendil, rey de los hombres, lo toparon al Sin Nombre pa' frenar la oscuridá." "Los caudillos espicharon frente al enemigo vil, pero el hijo de Elendil encarandoló al villano pudo cortarle la mano con la cachuza Narsil." "¡Allí se hubiera acabao y viviéramos en paz! La codicia pudo más y en aquel lejano sur, algo hizo este Isildur que no debió hacer jamás." "En vez de fundirla ahí mesmo la sortija se guardó; mucho tiempo la llevó, hasta que orcos matreros lo enyenaron de aujeros y el anillo se perdió." "Endijpué de eso Saurón quedó muy debilitao: sólo un ojo colorao sin pestaña ni rabillo, pero lo busca al anillo pese al tiempo que ha pasao." "Y ahura lo tenés vos", terminó la historia el mago. Frodo se mandó un trago con la pelambre de punta y la largó a la pregunta: "Con este anillo, ¿qué hago?". "Eso depende de vos: ya que sos el propietario ahura se hace necesario que pensés bien lo que hacés; lo único que no podés es dir y hacerte el otario." "Pero en el pago e' los hobbits ya no te podés quedar; mejor mandate a mudar y andá lejos dendeveras, porque si el malo se entera te va a venir a buscar." "¡Y vos, che, salí de ahí! ¡Los de ajuera son de palo!" Poniendo la cara e' malo jue a retarlo al tarambana que se llegó a la ventana como peludo e' regalo. Ajuera Sam, el peón, temblaba por el apuro: "¡Yo no espiaba, se lo juro! ¡No me convierta en culebra! A mí el seso no me suebra pa' entender lo del Oscuro." "¡Mirá si serás paspao!" dijo el alias Mitrandir. "Te vas a tener que dir con el Frodo del poblao, que ya sabés demasiao y te van a perseguir." Sam lo largó al juramento con sentimiento profundo sin dudarlo ni un segundo: "yo le asiguro, mi amigo, que a mi patrón yo lo sigo ni que sea al fin del mundo". "Aguaiten a que yo güelva", dijo Gandalf yendosé. "Si hay peligro, yo no sé; más vale no hacer escombro". Y con un peso en los hombros, como había llegao, se jue. Capítulo 3 A Isengar jue el mago Gandalf espoleando el alazán, pa pedirle al Sarumán el consejo que hacía falta, y llegó a la torre alta que le decían Ortán. Le contó de aquel anillo que era el daño de Isildur; si el patrón de Baradur de la sortija sabía, al humo se les venía galopeando dende el sur. Dijo el otro: "Tarde piaste, el Oscuro se ha enterao. A ese Gollum desgraciao los orcos ya le cayeron, y una paliza le dieron hasta que tuito ha cantao." "¡Amalaya!", dijo el Gris. El Gollum lo había portao a aquel anillo encantao hasta que Bilbo llegó; muy contento no quedó pues lo tenía enviciao. "Tus amigos los medianos lo van a tener fulero, que los nazgul ya salieron tuitos juntos en malón pa' encontrarlo a este Bolsón y que cante pa'l carnero." "¡Ahijuna!", respondió el otro. "¡Pero qué suerte tan ruin! Pa' llevar esto a su fin y del malino escapar, el anillo habrá que echar en el fuego 'el Orodruín." Le respondió Sarumán: "¡Qué lo va' queré fundí! Andá, traemeló a mí que yo le viá dar güen uso; nunca naides se lo puso como éste que está aquí." Al Gandalf no le gustó que lo tome por idiota; le vio la pata a la sota, malició que se dio güelta, y con atitú resuelta jue a enfrentarlo al cararrota. "¡Ah maula! ¡Te descubrí! ¡No tenés ningún derecho!" El otro lo tomó a pecho: ni lerdo ni perezoso lo metió en un calabozo que tenía listo en el techo. Demientras, en la Comarca el tiempo no se quedaba. Sin sosiego Frodo andaba como bola sin manija; le quemaba la sortija y Gandalf que no llegaba. "Hace mucho que se jue" le dijo a Sam un güen día. "Nos dijo que iba y golvía, pero esto va pa' largo; tenemos que hacernos cargo mientras se pueda entuavía." Se colgó el anillo 'el cuello y encarandoló al destino, enfiló por el camino que pa'l este lo llevaba; dos primos lo acompañaban, que eran Merry y el Pipino. "Linda noche pa' viajar" dijo Sam con alegría. "No es calurosa ni fría." Y al parar de hablar al cuete oyeron el paso e' un flete que dende atrás los seguía. Vieron venir al jinete ocultos en la maleza, que montaba con destreza en un oscuro tapao, de negro todo empilchao de los pies a la cabeza Capucha tapando el mate, botas de cuero en las patas, un facón con cabo e' plata bajo el poncho le asomaba, y el aire el coso vichaba con mucho barullo e' ñata. Y siguió por el camino hasta que se perdió e' vista. "Éste nos sigue la pista", vino Frodo a maliciar, y propuso pa' escapar dejar la ruta prevista. El paisano Meriadoc quiso darles un consejo: "Si queremo' llegar lejos un camino más existe: si la tropa lo resiste, agarremo' el Monte Viejo." Jue a responderle el Pipino: "¿Qué te pasa? ¿Ta's mamao? Ese monte está embrujao, maldito hasta lo projundo; ni por tuito el oro 'el mundo le paso ni por al lao." Al fin decidió el Frodo: "Otra eleción no tenemos, atrapaos acabaremos si seguimo' este camino; endijpué del Brandivino por el Monte tomaremos." Y siguieron caminando los compañeros pa'l este, bajo una esfera celeste más oscura ahura que antes; derecho, siempre adelante iban, cueste lo que cueste. Capítulo 4 Llegaron al Monte Viejo justo cuando amanecía, y a la lú del nuevo día se les cerró la garganta con esa paré de plantas que dende el suelo crecía. El Merry los jue llevando entre los troncos ladeaos. Parecía muy confiao hasta que al fin se paró. "Compañeros, creo yo que nos hemos estraviao." Estaba oscuro y el guía, con la lengua tartamuda, entre el quebracho y la ruda dijo con voz temblorosa: "Me parece que la cosa se está poniendo peluda". "Fiero monte ande no cantan calandria, zorzal ni mirlo. Bien ligero habrá que juirlo ¡y guay con el Tornasauce!" Y en terminar de decirlo se toparon con un cauce. Tapando el ruido del agua, el Merry pegó un grito. "¡Tornasauce, el río maldito! ¡Ahura ya sé diánde estamos! Pa' salir, el río sigamos. ¡Hasta si hay un caminito!" Los otros le hicieron caso y siguieron el riachuelo. Pero no duró el consuelo: mientras iban caminando un sueño les jue dentrando que los dejó por el suelo. "¡Qué modorra me está dando!" dijo uno remolón. "Que me digan dormilón la verdá no me molesta; yo me viá echar una siesta abajo 'el sauce llorón." Al rato Merry y Pipino roncaban a pata suelta. Frodo y Sam se dieron güelta cuando escucharon un ruido: habían desaparecido de las raíces regüeltas. De adentro mesmo e' la planta salían gritos apagaos. El tronco se había cerrao como si juera un estuche: ¡Ese árbol desgraciao los había mandao al buche! Dentraron a dar patadas en el hermético aujero. "¡Mis primos no son puchero! ¡Dejalos salir de áhi!" Y pararon porque oyeron un tremendo sapucay. Un paisano redepente salió del bosque machazo; daba larguísimos pasos cruzando charcos y zanjas con una cesta e' naranjas que le colgaba del brazo. Parecía muy contento, saltando de un pie a otro pie, una pluma e' caburé en el chambergo sencillo, los zapatos amarillos, y cantaba un chamamé. Medio el Frodo se asustó con el coso inesperao; pensó que estaba mamao, pero se olvidó e' la duda y corrió a pedirle ayuda a puro grito pelao. "Quién es éste que se viene gritando tanto, ¡qué digo! ni que viera al enemigo iba a ser menos sutil. Yo me llamo Bombadil. ¿Qué se le ofrece, chamigo?" "¡Ayuda, don Bombadil!" lo apuró Sam al reclamo. "A descansar nos tiramo' pero aquel árbol cretino se nos comió a don Pipino y a don Merry Brandigamo." "¡No me digan que el bellaco se me ha güelto a retobá! ¡Lo viá tené que domá al vegetal insolente! ¡Le viá enseñá a comé gente como si jueran chipá!" Dandolé con el rebenque se puso a gritarle ansí: "¡Tenés que echarte a dormí! ¡Largá a los pobres gurises! ¡Hacé lo que se te dice! ¡Largalos, añá membuí!" El árbol se hacía el duro y por un rato aguantó. A la final se cansó de los golpes del rebenque; se aquietó como un palenque y a los hobbits escupió. "No hace falta que agradezcan" dijo el gaucho bondadoso. "El monte es muy peligroso pa' unos hombres tan chiquitos; a mi rancho los invito pa' que tengan su reposo." Ansí que a la casa jueron, y a la noche se armó farra: Sam le daba a la guitarra, volaban prima y bordona, Bombadil a la acordiona, y entre tuitos a la jarra. Y pasaron varios días descansando en ese rancho perdido en el monte ancho, y entre asado y tereré, entre polca y chamamé, terminaron como chanchos Capítulo 5 Los días jueron pasando y era hora e' que se vayan; y haciendo gala e' su laya jue a despedirlos gentil el paisano Bombadil con su guaina doña Baya. La misia les dio una cesta pa'l viaje con empanadas. "Gracias", dijeron. "No es nada" respondieron a la par. "Güelvannós a visitar, si nos hacen la gauchada." Por el camino de tierra tuito el día le pegaron. Al pueblo de Bri llegaron cuando la luna salía, y al ver una pulpería derechito le enfilaron. Al boliche lleno de humo llegó a repostar la tropa; se sacudieron la ropa de tuito el polvo del viaje, y pidieron unas copas como pa' juntar coraje. Un payador animao las seis cuerdas aporriaba; unos al truco jugaban, y por la parte de atrás un baquiano montaraz solo en lo oscuro pucheaba. El Frodo acabó achispao con tanta grapa y cerveza; se le subió a la cabeza el alcohol y el guitarriar, y se puso a malambiar arriba mesmo e' la mesa. En un rato, en el boliche no quedaba nada e' calma. La gente le hacía palmas pa' acompañar cada paso; pero jue a pisar un vaso, cayó y se rompió el alma. La tropilla de mamaos dentraron a carcajearse, y empezaron a acercarse pa' ver mejor al petiso. Pero nada había en el piso: era como pa' asustarse. El Frodo, despatarrao, se dio cuenta del enriedo; la gente estaba con miedo, algunos se persinaban, y vio que el anillo estaba muerto de risa en el dedo. Buscando un lugar oscuro jue esquivando parroquianos, hasta acercarse al baquiano que fumaba un cigarrillo; y al pícaro del anillo se lo sacó de la mano. Les gritó dende el rincón haciendosé el chancho rengo. "Por qué tanto bullarengo", disimuló con audacia. "Siempre me mando una gracia como ésta cuando vengo." "Usté malambea muy bien", le respondieron corteses. "No se ve todas las veces alguien que ansí se distinga." Pero era cosa e' Mandinga, aunque naides lo dijese. Bajito le habló el baquiano cuando se calmó el lugar: "¿Quién lo manda jorobar ansina con la sortija? ¡Pero qué gana e' enterrar la pata hasta la verija!" La verdá que lo asustó que aquel otro lo supiera; lo miraba como fiera cantandolé las cuarenta, y allí vino a darse cuenta que la había embarrao fulera. Le retrucó sin mirarlo, tratando de hacerse el pollo: "Mire, yo no quiero embrollo, que yo ni siquiera sé quién caranchos es usté y ya me larga sus rollos." A ningún otro crestiano el gaucho se parecía, pues hablaba y se movía con un aire e' majestá, y un pedazo e' oscuridá la cara le ensombrecía. "Siguiendo rastros yo vivo con ojo, oreja y nariz, sea vaca o sea perdiz, sean comadrejas o cuises. El Trancos a mí me dicen, y soy amigo del Gris." Al enterarse de eso grandes los ojos abrió. "¿Dendeveras", preguntó "que usté lo conoce al mago? ¿Él anda por estos pagos?" Y la respuesta jue: "No". "Al güen Gandalf no lo veo dende hace un rato largo, pero me dejó el encargo la última vez que nos vimos de ayudarlo a usté y sus primos en este camino amargo." "Pero no puedo si ustedes me asustan la paisanada. Ya basta con la pavada, se van tuitos a dormir porque vamos a salir temprano en la madrugada." Capítulo 6 Seguía Gandalf cautivo arriba e' la torre Ortán, pero ya tenía un plan pa' escaparse de la jaula ande jue a meterlo el maula del barbudo Sarumán. Cuando llegó la ocasión tenía pensao el cómo; le dijo con mucho aplomo: "cada cual se va a su rancho". Bajó tremendo carancho y se lo llevó en el lomo. Demientras el Gris juía de los dominios del Blanco, por colinas y barrancos los cuatro hobbits andaban, y adelante los guiaba el que le decían Trancos. "Paremo' un rato", Sam dijo muerto con la caminata. "Unos usan alpargatas o andan con bota e' potro, y se olvidan que nosotros sabemos andar en pata." "Imposible", dijo el Trancos. "No hay que parar un momento; tengansén en movimiento y no se dejen de andar, que hoy tenemos que llegar a la Sierra de los Vientos." Llegaron cuando los grillos ya cantaban su canción; encendieron un fogón con ramitas que allí estaban para calentar la pava y dentrarle al cimarrón. Estaba el hombre avivando el fuego con charamusca, cuando una priegunta brusca jue a agarrarlo atravesao: "¿Quiénes son los embozaos que usté dice que nos buscan?" El baquiano puso cara de severidá tremenda, y a la final largó prienda: "Tienen que ver esos cosos con los anillos famosos y su terrible leyenda." "Los elfos tenían tres, los enanos otros siete, y estos oscuros jinetes con nueve jueron prendidos: ahura son aparecidos y de Saurón alcahuetes." "Aquél que ustedes ya vieron saliendo de la Comarca clarita tiene la marca del malvado en el orillo. Le andan atrás al anillo y son piores que la parca." "¡Pero que no se entreveren con este criollo notable! ¡Mientras yo camine y hable voy a ver que el mal no cunda!", y del cuero de la funda peló soberano sable. Jue Sam el que se animó: "Capaz que al final no es nada; yo no quiero hablar pavadas ni andar metiendo bolazos, pero como que a su espada le está faltando un pedazo." Dijo el Trancos: "Lo que es no saber nada, aparcero. Esta noble hoja de acero es la mentada Narsil, la mesma que al patrón vil ya le hizo sonar el cuero." Y en la noche un alarido les puso de punta el pelo, y golvió la sangre yelo de tan grande que jue el chucho: era un grito de aguilucho cruzado con pingo en celo. "Eso no es bicho del monte" peló Trancos el facón. "Estos son los de Saurón con alguna trapisonda; pongansé tuitos en ronda alrededor del fogón." Cinco sombras se agitaban, como e' ramas que se mueven en una noche que llueve; los rodearon redepente y se notaba patente que eran cinco de los Nueve. Pero el Frodo no temblaba con la temible presencia, y aunque tenía concencia que se diba a arrepentir, no se pudo resistir a la malina influencia. Sin saber muy bien por qué, jue a colocarse el anillo y los vio con mucho brillo: el que venía adelante tenía una espada llameante y en la otra mano un cuchillo. En contra de los nazgules se tiró envalentonao sacudiendo el envenao. Tarde supo que era un yerro, después que el helado fierro lo cruzó de lao a lao. Cayó el Frodo del dolor que le agarrotaba el brazo, y sin hacerle más caso, después de anotarse el punto se jueron los cinco al mazo dejandoló por dijunto. Capítulo 7 Estaba tirao el Frodo en el suelo y dolorido, con el hombro malherido por el filo de un puñal, después de encararlos mal a los cinco aparecidos. Ahí corrieron los demás pa' ayudarlo a levantarse. "Quién lo manda a entreverarse", lo levantó en peso el Trancos. "Qué digo, cuando uno es manco lo mejor es no peliarse." Muy diligente el baquiano, que algo tenía e' dotor, le puso yuyos de olor sobre la lastimadura pa' que no haya embichadura y se le juera el dolor. Al pasar por una posta se agenciaron un manchao para llevarlo montao lo que quedaba 'el camino y que llegara a destino antes que juera finao. Y ansina anduvieron días por el monte y el desierto; dormían a campo abierto cuando la noche caía y a la mañana seguían con el Frodo medio muerto. "Ya falta poco, amigazos", dijo un güen día el baquiano, y señaló con la mano: "En vadiando el río aquél ya llegamo' a Rivendel tuitos felices y sanos." Pero no eran todas rosas como el Trancos lo pintaba, que esto no se terminaba ansina e' fácil nomás; ahí oyeron que de atrás unos cascos se acercaban. Haciendo una nube e' polvo que quitaba la esperanza, trayendo listas las lanzas tuitos los encapuchaos se venían preparaos para hacer flor de matanza. "¡La pucha!", soltó el baquiano. "¡Acá vienen los jinetes! ¡Corré, hij'una gran siete!" y al potro de manchas blancas le dio un guascazo en las ancas que disparó como un cuete. Y allá iba el Frodo escapando en el lomo 'el animal de la caterva infernal de los piones de Saurón, que venían en malón tratando de echarle el pial. Iba a galope tendido rebotando en el asiento, pero sentía el aliento de los Nueve y sus caballos que corrían como rayo, los ponchos volando al viento. Con los malos por detrás en tremendo griterío, se tiró a cruzar el río con el agua a las canillas y salió por la otra orilla temblando de miedo y frío. "¡No amolen más!", les gritó. "¡Güelvansé pa' la frontera!" "¡Con tu cuero en la encimera! ¡Vení, no te hagás rogar!" "¡Ni mamado que estuviera!", les retrucó sin dudar. Pero no diba a ser fácil disparar por la llanura, porque la cabalgadura del cansancio se quejaba y los Nueve ya cruzaban pa' sacarle las achuras. Ya venían por el medio del riachuelo de agua quieta. "¡Entregate ya, sotreta! ¡Degolvenos el anillo!" venía gritando el caudillo, casi llegando a la meta. Pero ahí el río mesmo le vino a salvar la vida: se apareció una crecida de las aguas redepente y a la temible partida se la llevó la corriente. Las olas iban pasando como si juera un arreo; un imparable rodeo de vacas blancas y azules arrastraba a los nazgules, que largaban cacareos. El Frodo supo enseguida que el torrente macanudo venirse solo no pudo: toda la pinta tenía e' ser una brujería e' parte e' los orejudos. Pero lo que hubiera sido le había venido al pelo; le dio las gracias al cielo porque el pellejo salvó, endijpué ya no aguantó y se jue derecho al suelo. Capítulo 8 Con un barullo e’ gallinas, perros, pingos y batracios, jue despertando despacio y al levantar la cabeza, se vio el Frodo en una pieza que parecía un palacio. En vez de arriba de un catre estaba tirado manso en colchón e’ pluma e’ ganso, que la verdá que era un lujo. ¡Y ahí al lao estaba el brujo, cuidandoló en el descanso! “¡Te despertaste, gurí! ¡Ya me estaba priocupando! Pasarse tanto roncando no hace bien a la salú, y más si hasta el caracú te agujerió el otro bando.” “¡Sos vos, Gandalf!”, se alegró de verlo al mago el petiso. “¿De los malos qué se hizo?” “No les des más importancia; estás a salvo en la estancia de don Elrondo el mestizo.” “¡Nos cansamos de esperarte! ¿Qué te vino a demorar?” “Eso es largo e’ relatar, otro día te lo cuento; lo que me pone contento es que hayas güelto a sanar.” “Porque usaron los nazgules un cuchillo de un metal que te queda en el ojal y si naides lo sofrena, te convierte en alma en pena de trasparencia espetral.” “Pero ya bien te curaron los dotores orejudos. Ni siquiera un estornudo te dejaron pa’ quejarse, ansina que ¡a levantarse! Seguir echado es al ñudo.” Siguió el consejo del mago cuando un poco se compuso. De ya no verlo cachuzo lo saludaba el gentío. ¡No viera cómo se puso cuando lo encontró al tío! Jueron a matiar un rato pa’ conversar de sus cosas. Frodo vio el agua espumosa cuando Bilbo le cebaba, porque tenía la pava con las manos temblorosas. Él, que vendía salú, ahura estaba hecho un bichoco. Parecía cosa e’ locos que estuviera tan vencido, como si hubiera cumplido cien años más en tan poco. Y como el Bilbo a la idea la tenía siempre fija sin aflojarle manija, no se demoró en decir: “M’hijito, te viá pedir que me enseñés la sortija.” Al Frodo esa petición lo puso pior entuavía. Al principio no sabía si le hacía caso o no; a la final aflojó de tanto que le insistía. Y al verla Bilbo a esa joya que le dejó una honda huella, esclamó: “¡Qué cosa bella, si hasta parece mentira!” mirandolá como mira el borracho a la botella. Guardó el Frodo la sortija y le habló desconsolao: “Asigún me lo han contao, esto hace malo al más güeno, y la verdá que me apeno e’ verte ansina enviciao.” Al escucharlo don Bilbo le agarró una pena inmensa. Quiso hacer una defensa pero no le salió nada, y le agachó la mirada muriendosé de vergüenza. “Lo que decís es verdá” comentó apenao el viejo. “Mañana se hace un consejo ande ojalá se resuelva que se la lleven bien lejos y por acá nunca güelva.” Y el Frodo le vio en los ojos que le estaba hablando en serio; aunque no juera un misterio lo mucho que le dolía, solamente ansí podía zafarse del cautiverio. Al rato se decidió por seguir con el paseo. Con los mejores deseos lo dejó al tío en su pieza, y lo siguió en su tristeza el canto del bichofeo. Estuvo pa’ entretenerse conversando con los piones y viendo los carretones que pasiaban por la estancia desparramando fragancia e’ la cosecha e’ melones. Pero no pudo olvidarse por más que le puso ganas; que no era asunto e’ jarana esa situación penosa de no saber qué otra cosa podía pasar mañana. Capítulo 9 Bien tempranito empezó el consejo estraordinario con tuitos los dinatarios que andaban por Rivendel; un asunto como aquél había que hablarlo entre varios. Con una mesa e’ salame, aceitunas y melón, demientras el cimarrón de mano en mano pasaba, en silencio lo escuchaban a don Elrondo, el patrón. “A la historia e’ los anillos tuitos la han de conocer, y se van a sorprender cuando sepan enseguida que la sortija perdida ahura ha güelto a aparecer.” “Por suerte”, se metió Gandalf, “la tenía gente amiga. No hace falta que les diga que con cuidao hay que andar; lo pior que puede pasar es que Saurón la consiga.” “Y de hablarlo al Sarumán, mejor que se olviden de eso; de la angurria quedó preso cuando se vino a enterar, y ahura se puso a amolar con esa cosa ’el progreso.” “Con la escusa de tener los rodeos separaos, quiere poner alambraos entre heredá y heredá pa’ quitarnos libertá y tenernos dominaos.” “Y otra cosa más que quiere y le anda metiendo injerto es la conquista ’el desierto; y estaciones con andenes ande paren largos trenes que lleven el grano al puerto.” “Pero hay un modo e’ cuerpiarlo a ese futuro indino: al pago mesmo ’el malino vamo’ a tener que llegar y la sortija tirar adentro ’el Monte ’el Destino.” “Eso a mí no me parece que vaya a ser lo mejor”, dijo el que vino e’ Gondor. “En vez de disperdiciarla, yo digo que hay que llevarla a mi tata el Denetor.” “Con el Saurón de vecino ya no queremos vivir” insistía el Boromir. “No hay fortines ni zanjones que paren a los malones de orcos que saben venir.” “Pero usandoló al anillo eso se arregla enseguida, y ya pa’ tuita la vida lo resolvemo’ al problema.” Dijo Gandalf: “¡A ese tema mejor ni darle cabida!” “¡En contra de esa locura este mago les alvierte! El anillo te hace juerte pa’ enfrentarteló al Oscuro, pero después es siguro que en malandra te convierte.” “¡Otra ruta no tenemos, por favor no se conjundan! Pa’ que a la sortija imunda no le eche mano el canalla, hace falta que alguien vaya y la tire a que se junda.” “¡Se dice fácil!”, gritaba tuita la gente miedosa. “¡Con guitarra es otra cosa!” Y ahí el Frodo se paró: “Si no va naides, voy yo”, dijo con voz temblorosa. Dijo Gandalf riendosé: “¡Qué petiso temerario! Que naides se haga el otario, que por mucho que se amañe hacen falta voluntarios que en el viaje lo acompañen.” Habló el Trancos Aragorn, que era yerno ’el dueño e’ casa: “Pa’ enfrentar a la amenaza yo digo que es importante que vaya un ripresentante e’ cada una e’ las razas.” Y se prendió el Boromir, con el sable y con las bolas; por los elfos, el Legolas, y por parte e’ los enanos iba a dir el Guimlidiano pa’ hacer mucha batahola. Merry, Pipino y el Sam, mostrando mucho coraje, dijeron que seguían viaje con su amigo tan valiente; y se formó un contingente de diferentes pelajes. Y al ver ansí decididos a paisanos tan redondos a llegar hasta los fondos e’ los pagos del Saurón, enlleno de almiración esto dijo don Elrondo: “¡Nunca vide una partida de tal bravura a porrillo! Mientras el sol tenga brillo siempre habrá de ricordarse la ocasión que vino a armarse LA COMUNIDÁ ’EL ANILLO.” Capítulo 10 Endijpué que en Rivendel se celebró el parlamento ande jue el reclutamiento pa’ dir al Monte ’el Destino, se llevó Bilbo al sobrino pa’ darle unos elementos. “Te viá emprestar unas cosas que hace mucho que las guardo: acá está la espada Dardo, que es más que una simple lata; a los orcos los delata si se escuenden en los cardos.” “Y esta camisa e’ mitril que es más juerte que el acero pa’ que te proteja el cuero; si la llevás bajo el poncho no te va a hacer más rechoncho y naides te hace otro aujero.” Le agradeció el Frodo al tío por la espada y la camisa que de ser motivo e’ misa lo iban siguro a salvar, porque el anillo llevar no era pa’ tomarlo a risa. Demientras don Aragorn se despidió de su prienda, tan linda que era leyenda: “Tengo que dirme, mi dama, que la patria me reclama para que yo la defienda.” “¡Elberita te acompañe, que sabe lo que te quiero!”, contestó la del lucero, la mentada doña Argüén. “Ojala güelvas con bien; si te pasa algo me muero.” Los herreros orejudos a la espada de Elendil, la vieja y rota Narsil, en la fragua la arreglaron y ya tuitos la llamaron dende entonces Anduril. Y temprano a la mañana con mucha solemnidá, a enfrentar la alversidá contra el enemigo cruel, despacito e’ Rivendel se jue la comunidá. Con cuidao había que andarse si querían parar la guerra, y por un camino e’ tierra enfilaron rumbo al sur; porque el ojo e’ Baradur es uno que no se cierra. Una banda e’ teruteru pasó con mucho barullo, y el mago se olió un chanchullo. “Esos pájaros que ahí van, conociendo al Sarumán, son tuitos bomberos suyos.” “Va a haber que viajar de noche sin levantar la perdiz”, les aconsejó el gris. “En silencio hay que moverse y cuando es de día esconderse en el medio del maíz.” Y a la hora en que la luna nace en el cielo y se agranda, en pleno tuita la banda se plantó en un descampao por andar medio delgaos y le entraron a la vianda. Demientras junto al fogón descansaban y comían, a lo oscuro una jauría jue a juntarse redepente, y les aullaba y gruñía enseñandolés los dientes. Se tragó el Gandalf del susto el carozo e’ la aceituna. “¡Ahijuna con la lobuna, ahura la tenemos güena! ¿No apercibieron lo llena que está esta noche la luna?” Ahí se largó la pelea en contra e’ los lobizones que tiraban tarascones, y uno dijo e’ sopetón: “¿De diánde saca el Saurón tantos sétimos varones?” ¡Y viera lo que jue aquello! Con el elfo a los flechazos, el enano a los hachazos y los crestianos con fierros, no podía arrimarse un perro sin quedar hecho pedazos. “A ver si con este truco tenemos algo e’ sosiego”, avisó el Gandalf y luego movió en el aire un palito, y tuitos los eucalitos dentraron a agarrar fuego. Y los lobos que quedaban, con semejante fogata que ya hasta las garrapatas les estaba chamuscando, salieron tuitos llorando con la cola entre las patas. “¡Se jueron!”, decían los hobbits y saltaban de alegría; pero cuando se hizo e’ día enjabonaos tuitos vieron que ande los lobos cayeron ni los pelos se veían. “¡Yo sabía”, dijo el Gandalf “que no eran bichos cualquiera! A andar a toda carrera vamo’ a tener que empezar y apurarnos en cruzar cuantiantes la cordillera.” Capítulo 11 Los de la comunidá se pusieron en campaña para cruzar las montañas; pero dir al otro lao de aquellos picos nevaos iba a ser tremenda hazaña. Lo mejor era cruzar por el paso ’el Monte ’el Cuerno, pero ahura que el invierno les había cortao esa ruta, tenían que dir por las grutas por más que juera un infierno. Marchando duro y parejo se llegó la compañía hasta una puerta que había a la orilla e’ una laguna que nada más se veía si la alumbraba la luna. Ahí se soltó don Guimli: “¡Acá está la puerta e’ Moria! Asigún cuenta la historia, acá en un tiempo lejano vivían muchos enanos en medio ’el lujo y la gloria.” Pero ahura hacía mucho que la habían abandonao: los enanitos cebaos por darse la gran vidurria cavaron con mucha angurria y algo malino fue hallao. Entonces les dijo el Gandalf: “Hay que encontrar la palabra para que esta puerta se abra. No la sé, pero no dudo que en el lenguaje orejudo va a ser el abracadabra.” “¿Cómo que no la sabés?”, se encocoró el Boromir. “¡Lo que tenemos que oír! ¡Si es pa’ golverse loco! ¡Justo a este brujo bichoco lo teníamos que seguir!” “¿Y cómo la vas a abrir?”, el Pipino preguntó. El mago le contestó con un grito de enojao: “¡Con tu melón, abombao!”, y ahí la puerta se abrió. “¡Cha que dar con la respuesta con promesas de castigo! Es verdá lo que les digo, compañeros, creanlón: pa’ los elfos el melón más que fruta es un amigo.” A andar por esos aujeros se largó la compañía, ande nunca se metía ni un pedacito de sol, y el Gandalf iba de guía con el bastón de farol. “Hay que andar con discreción”, el mago ya había alvertido, pero el Pipino aburrido, nomás de puro curioso, tiró una piedra en un pozo haciendo un montón de ruido. “¿Qué hacés, petiso abombao? ¡Te dije que no alborotes! ¡Adentro de ese marote yo no sé lo que tenés! Tirate vos otra vez en vez de tirar cascotes.” Pero llegó más barullo y salieron rejucilos por los cantos y los filos de la Dardo y Glandrín; se venía el orco ruin y no era pa’ estar tranquilos Los viajeros alarmaos con el alboroto aquél, se hicieron tuitos cuartel en el fondo de la gruta ande por la juerza bruta quería meterse el infiel. Por la puerta se asomaron las cosas verdes y feas. “Al huinca el orco cuerea” dijo en dentrando el cacique; ahí se vinieron a pique y se largó la pelea. Y empezó la compañía a pelear echando espuma como se defiende el puma cuando se ve acorralao, y a los de escracho pintao les dieron hasta las plumas. ¡Y hasta los hobbits pelearon, viera usté de qué manera! Aunque altura no tuvieran, no jue de pura chiripa que al que muy cerca anduviera se le cayeran las tripas. Pero vino a suceder que en medio e’ la mescolanza, un orco con una lanza al Frodo pudo llegar y justo lo jue ensartar en el medio de la panza. Ahí el Sam lo pegó al grito: “¡Amalaya, orco sotreta! ¡Con mi patrón no te metas!”, y con la juria ’el bagual se le vino el peón tan leal y le hizo estirar la jeta. Y por más que jueran muchos los que a achurarlos llegaban, la defensa jue tan brava que endijpué nomás de un rato el orco que no espiantaba estaba en la quinta ’el ñato. Capítulo 12 Después que los aventaron a los orcos agresivos, se ocuparon del derribo que le habían hecho al Frodo, y ahí se dieron cuenta todos que el petiso estaba vivo. “!Ya pensábamos nosotros que ’tábamos por perderte! ¡Esto sí que es tener suerte, no te falta ni un pedazo! De semejante lanzazo no vide quien se despierte.” Les dijo el Frodo por qué estaba entero entuavía: “No es magia ni brujería; por darme el tío una mano, esta camisa de enano me regaló el otro día.” “¡Una camisa e’ mitril!”, dijo el Guimli impresionao. “En todo el tiempo que he andao nunca vide nada igual. Debe costar un platal, y jue un regalo bien dao.” Dijo el Trancos: “Aunque sea como patada e’ bagual, el dolor adominal es poco por ese ataque; mejor que no te la saques si no querés funeral.” “¡Tan gauchito como siempre este don Bilbo nomás!”, dijo alegre el Samsagaz de ver su patrón con vida. “Viendo el modo que lo cuida, lo quiero entuavía más.” “Güeno está, ya basta e’ charla que tenemo’ que seguir”, los apuró el Boromir y siguieron el paseo, buscando casi al tanteo la manera de salir. “¡Vamos!”, alentó el Gris. “¡Un poquito más de aguante! El puente de allá adelante ya nos lleva a la salida de esta caverna podrida que nos ha embromao bastante.” Después de andar por las cuevas a paso de caracol, de pensar en ver el sol muy contentos se pusieron; pero ahí a los orcos vieron con la tropilla de trol. “¡Qué lo tiró a estos orcos, la verdá, quién los pudiera! ¡Ya casi estábamo’ ajuera!” Pero a matar no llegaban: disparando de algo estaban achuchaos a la carrera. Detrás de ellos se venía un coso de mucho altor con un tremendo alfajor que verlo miedo metía, y en la otra mano tenía flor de látigo arriador. Al reconocerlo el Gandalf a aquel bicho de temer, vio que no iban a poder a ésa sacarla barata, y dijo: “¡Qué mala pata! Un Balrog tenía que ser”. “¡Acá no hay facón que valga, no se me hagan los valientes! Metanlé a cruzar el puente a toda velocidá, que al coso oscuro y ardiente yo lo viá parar acá.” Parao en el medio ’el puente, paisano de brava estampa, se refaló el poncho pampa y al bellaco entró a tantiar, preparao pa’ abarajar al toro por las dos guampas. Y el otro, que era una sombra enllena de luces malas, abrió dos tremendas alas como queriendo alzar vuelo, y cruzó toda la sala pa’ que empezara ya el duelo. Lo esperaba listo el Gris y chocaron los aceros. Era duro el entrevero pero no se echaba atrás, y gritaba: “¡Bicho fiero! ¡Vos por acá no pasás!”. “¡No puede solo!”, gritaron los dos hombres a la par. “¡No lo podemos dejar esta vez en la estacada!”, y pelando las espadas se largaron pa’ ayudar. Pero entonces en el suelo pegó el mago un bastonazo. El puente se hizo pedazos bajo las patas del coso; pero cuando se iba al pozo llegó a dar un chicotazo. Más rápida que una víbora buscó la guasca de cuero la canilla ’el hechicero; como un rayo lo pialó y con juerza lo arrastró hasta el borde del aujero. Ahí se quedó mal prendido, sin poder ni sostenerse; vio que nada podía hacerse y gritó con muchas ganas: “¡Escapensé, tarambanas!” justito a tiempo e’ caerse. Capítulo 13 En llegar no demoraron a la salida e’ la cueva; pero andar a la lú nueva no jue cosa de alegría, porque uno e’ la compañía no pudo pasar la prueba. “Lo que pasó con el Gandalf da tristeza de verdá. Pero no se acaba acá la ruta”, dijo el baquiano, “porque ahura este crestiano va a guiar la comunidá.” “Hay que dir a Lolorién, que ahí la gente es macanuda: pa’ no tenerla peluda en nuestro camino negro, nos va a venir bien la ayuda de los suegros de mi suegro.” Decía el Merry: “Siguro que con locro nos invitan, o con empanada e’ humita, de vernos ansí delgaos.” Vieron el Monte Dorao cayendo la tardecita. “¡Pavada e’ monte!”, dijeron los cuatro hobbits a coro. “Pa’ que digan que es de oro, pucha que hay güenas razones. ¡Los árboles dan melones! ¡Este pago es un tesoro!” “¡Tenga a mano!”, gritó un elfo dende arriba de un lapacho. “Acá con el populacho no nos hacemos los güenos. No dentra naides, y menos estos enanos borrachos.” “¡Borracho!”, la peló al hacha muy ofendido el pequeño. “¡Bajá, fifí, que te enseño si es de tinto o es de blanco!” “¡Ya basta!”, se metió el Trancos. “Queremos ver a los dueños.” “Andá a avisarles que vino el Aragorn, que se acuerden, con Legolas Hojaverde, don Boromir, los medianos y el amigo Guimlidiano, que ladra pero no muerde.” Y los llevaron a ver a esos elfos de gran fama: tomando mate en las ramas de un barrigudo higuerón estaban don Celebrón y ’ña Galadriel, la dama. “¡Ansina que al fin llegó la dichosa compañía! Ya los chasques que venían de la estancia e’ nuestro yerno nos dijeron que estos días iban a pasar a vernos.” “¿Diánde está Gandalf el Gris? ¿No venían todos juntos?” “Ése es un fulero asunto”, les respondió el montaraz. “Por salvarnos quedó atrás y acabó siendo dijunto.” Les contaron cómo el mago cayó en lo projundo e’ Moria. “Ésa es una triste historia”, dijo al final la señora. “El Monte de Oro lo llora y lo lleva en la memoria.” “Ahura nomás quedan ocho pa’ cumplir con la misión”, habló después el patrón. “Pero con nuestra sabencia les vamo’ a dar la asistencia pa’ destruncarlo al Saurón.” “Este supo ser lugar”, se puso a contar don Cele, “de girasoles y mieles, una tierra de leyenda. Que ahura la sombra se estienda, ¡caracho!, sí que nos duele.” “A este alversario indino que es más malo que la peste, nos cueste lo que nos cueste lo tenemos que destruir, ansí nos podemos dir ya de una vez pa’l oeste.” “Pero es güeno ricordar que en esta ocasión tan grave, pa’ que de una vez se acabe no alcanza con dar consejos; que el elfo por elfo sabe, pero más sabe por viejo.” “Que no me entere que naides”, les dijo ’ña Galadriel, “en este viaje sin yel se mande alguna embarrada, y cada cual siga fiel a la palabra empeñada.” Se puso derecho el Trancos y le retrucó: “¡Valiente! ¡Las manos por esta gente en el fuego pongo yo!” “Cuidao”, Boromir pensó. “Puede ser que esté caliente.” No se convenció la doña y medio frunció la jeta; nunca falta un güey corneta, podía retobarse alguno, y los miró uno por uno pa’ ver si hallaba un sotreta. “Ta’ güeno”, dijo por fin. “Parecen güenas personas.” Y mandó echar una lonas pa’ que después del asao se sacaran lo cansao o se durmieran la mona. Capítulo 14 Varios días se quedaron en el Monte de Oro aquél, y demientras del pichel estaban prendidos todos, a visitarlo jue el Frodo al espejo e’ Galadriel. Venía diciendo el Sam: “No me gusta hablar macanas, no es mucho lo que se gana mirandoló dende lejos, pero pa’ mí más que espejo parece una palangana.” “Pues no vengás a querer acá lavarte las greñas”, con severidá la dueña jue a ponerlo en su lugar, “que acá se viene a mirar lo que el reflejo te enseña.” “A lo que está siendo o ya jue puede ser una ventana, lo que va a pasar mañana otras güeltas se aparece; pero las más de las veces muestra lo que tiene ganas.” Se asomó primero el Sam nomás de curioso que era, y vio como una escalera que él mesmo subiendo estaba, y se lo vía que andaba apurado dendeveras. Y en la mesma oscuridá de ese paisaje baldido, al Frodo lo vio metido entre piedras y pastitos, y parecía dormido casi como un angelito. “A este coso de mandinga entenderlo yo no puedo”, habló con un poco e’ miedo, “pero una cosa comprendo: cuando el patrón se esté yendo, yo de mojón no me quedo.” Y cuando se asomó el Frodo pa’ ver lo que le enseñaba, se encontró una cosa brava que le asustó hasta los piojos: en el agua había un ojo que muy fijo lo miraba. Y puesto ahí, frente a frente con la tremenda visión, le jue dentrando un jabón que lo dejó chiquitito, porque conoció al grito que estaba viendo al Saurón. Se quedó medio abombao con el ojo tan grandote, colorao como camote en medio ’el fuego amarillo; y le pesaba el anillo como tosca del cogote. “Lo que viste”, habló la doña, “es el ojo sin pestaña, que busca con tanta maña eso que llevás a cuestas que nunca tiene lagañas por echarse alguna siesta.” “Entuavía”, dijo el Frodo, “que uno no gana pa’ sustos, este coso viene justo a hacermelá más amarga. Usté que la sabe larga, ¿cómo me salvo ’el disgusto?” Respondió ’ña Galadriel: “Ah, chiquito, yo no sé, a mí no me pregunté’ que no soy de dar consejo; lo que te enseña el espejo, él solo sabe por qué.” “Vas a tener que seguir con tus miedos y tus dudas, con poca y ninguna ayuda. Y no vayás a fallar, que si eso llega a pasar no nos salva ni la ruda.” Miró el Frodo a la patrona y le dijo sobre el pucho: “Pa’ estas cosas no estoy ducho y viá chingarla a la fija; quiero darle la sortija porque pa’ mí pesa mucho.” “¡Me la querés dar a mí!”, se cayó la elfa de traste. “¡Pa’ qué caranchos hablaste, venirme ansina a tentar! Va a ser nomás empezar que al Saurón ése lo aplaste.” “¡Qué patrona que viá ser! ¡Van a ver cómo encandilo! ¡Feroz como rejucilo! ¡Más brava que sudestada! ¡Más linda que la alborada y cosas por el estilo!” “¡Tuitos me van a querer si saben qué les conviene! ¡Se va a hacer lo que yo ordene y si alguno se retoba, yo le bajo de una soba los humos con que me viene!” Parecía que se llevaba todo el mundo por delante; una cosa imprisionante que de verdá asombro daba, con su sortija e’ brillante que en el dedo le chispeaba. “La pucha que me dio juerte”, a la final se calmó. “Pero ya se me pasó el antojo e’ ser más grande, y aunque nunca a naides mande voy a seguir siendo yo.” Capítulo 15 Muy atentos los patrones, no podían permetirse dejar los viajeros dirse a buscarle la hebra al malo ansí nomás, y regalos trujeron pa’ despedirse. Cinchas, sogas y otras cosas del mejor cuero de vaca, piedras pa’ afilar las facas, y pa’ cuando el hambre aprieta les llenaron de galleta los bolsillos y guayacas. Unos ponchos que les dieron tenían del campo el color. “Son frescos si hace calor y abrigaos cuando refresca, y sin magia al portador lo hacen que desaparezca.” Le dio al Aragorn la doña una funda pa’ la espada con oro y plata bordada, y engualichada además pa’ que el sable nunca más se juera a romper con nada. Una rastra que era un lujo le regaló al gondorino; dos al Merry y al Pipino como pa’ gurises hechas. Pa’l Legolas, arco y flechas que se vía que eran finos. No le hizo gracia a don Cele, y medio que se chivó, cuando el Guimli le pidió colorao de la vergüenza a su mujer una trenza y ella alegre se la dio. Al Sam le dio una cajita de abono pa’ que las flores jueran como las mejores, y con el de la sortija terminó la repartija de regalos y favores. “A vos, que llevás el peso más grande en esta epopeya, te regalo esta botella que aunque parezca de grapa, no le va’ a sacar la tapa que adentro hay lú de una estrella.” “No la perdás la limeta, de noche es más luminosa. Si se hace fiera la cosa nunca tengás nada e’ chucho, que esta lú es muy milagrosa y a vos te va a cuidar mucho.” Y dejaron Lolorién en bote por el río Grande. ¡Y no hay naides que no se ande triste en una despedida! Aunque tenga piel curtida, no es raro que uno se ablande. “¡Qué dolor”, dijo el enano, “irse e’ tan lindo lugar! No viá dejar de estrañar ni una tardecita sola”, y con su amigo el Legolas como un gurí echó a llorar. El Sam, medio desconfiao, al Boromir lo miraba, que demientras que remaba por el río redomón lo relojiaba al Bolsón y se le caiba la baba. Iba el pión muy asomao y viendo pa’ atrás, pensando: “A éste que le anda pasando que tiene esa cara e’ loco”, cuando ’el julepe por poco tiene que seguir nadando. “Capaz que esto que le cuento mentira a usté le parece o se le hacen idioteces, pero vide un camalote que anda siguiendo a los botes y tiene manos y pieses.” “Es el Golum”, dijo el Trancos. “Ese bicho e’ mala entraña con sus tretas y cucañas no nos deja de aguaitar. Yo ya lo quise agarrar, pero se da mucha maña.” Con eso ya era bastante, pero había más razones pa’ andarse con precauciones, porque el río color tierra era una región de guerra entre gauchos y malones. El viaje jue mayormente, aunque había poco descanso, sereno por el río manso. Los miraban las garcetas, los doraos y palometas, los biguás, patos y gansos. Pero a veces se ponía lo que se dice un espanto; pa’ no dir al camposanto iban cuerpiando flechazos que les tiraban al paso los orcos de tanto en tanto. Y al fin vieron dos colosos que marcaban la frontera, que era como si dijeran enseñandolés las palmas: “Si no se viene con calma, quedesé del lao de ajuera”. Dijo el Trancos señalando: “¡Los mojones de Argoná! La tierra a partir de acá a heredar tengo derecho”. Y ahí nomás se le infló el pecho con un aire e’ majestá. Capítulo 16 Al fin dejaron los botes en la orilla descampada y ya a la tierra embrujada la podían distinguir, pero aquello al Boromir no le había gustao pa’ nada. “Vamos pa’ Minas Tirí”, le propuso a la partida. “Que llegamos enseguida hasta si vamos a pata, y siguro que mi tata nos da flor de bienvenida.” “El que insista en la frontera pa’ mí que lo empina al codo, que si p’allá vamos todos a la fija caemos presos.” Le contestó el Trancos: “Eso tiene que decirlo el Frodo.” No le gustó eso al petiso, porque no es asunto e’ broma cuando la sombra se asoma decir uno lo que es güeno, y subió solo a una loma pa’ pensarlo más sereno. La decisión era suya porque él era el portador. ¿Había que dir pa’ Gondor y cubijarse en el juerte? ¿O mejor tantiar la suerte a lo oscuro de Mordor? Ahí le cayó el Boromir después nomás de un ratito. “¡Si es mi amigo el chiquitito! ¡Pero qué casualidá venir a encontrarte acá!”, lo pegó de verlo al grito. “Ya que estoy, ¿no precisás ayuda, por un casual? Yo soy un gaucho cabal y no viá hacerme el dormido con un amigo metido en este merenjenal.” “No como otros”, cabeció p’ande estaban los demás. “Más que nada el montaraz, que quiere que un angelito vaya a meterse él solito diande no va a salir más.” El petiso respondió: “Ya sé que no va a ser robo meterse en la boca ’el lobo con este coso y tirarlo, teniendo yo que llevarlo y aguantarle los corcovos.” “Pero más pior puede ser si nosotros lo guardamos y viene a buscarlo el amo. Y yo solo no viá estar, que el Trancos me va a cuidar cuando a lo oscuro vayamos.” “¡No me hagas rair!”, dijo el otro. “Ese baquiano mugroso siguro que anda e’ vicioso pegandolé un beso al tinto. ¡Pero mirá qué distinto este gaucho tan lustroso!” Ahí vio el Frodo que el paisano estaba como chupao: con los ojos coloraos lo mesmo que dos ladrillos buscaba espiarle el anillo y hablaba medio achispao. “Vamos, no pensés más, hacé como yo te digo: venite a Gondor conmigo y dejate de embromar, que el anillo vamo’ a usar pa’ ganarle al enemigo.” Le contestó: “Yo no creo que eso vaya a resultar”, y le dentró a recular maliciándolo al amaño, “que este coso circular nomás sirve pa’ hacer daño.” “¡Pero petiso endiablao!” al otro le dio un ataque. “¡No sabés con ese empaque lo cansao que me tenés! ¡Dameló si no querés que a la juerza te lo saque!” Y ahí nomás dentró a correrlo revoleandoló al cuchillo. El chiquito se hizo ovillo, pero pa’ a salvo ponerse no tuvo otra que humo hacerse calzandoseló al anillo. El grandote, hecho una juria, se hizo más loco entuavía viendo que ya no lo vía. “¡Esto es cosa de no crer! ¡No, si yo ya sabía que nos ibas a vender!” “¡Habías estao esperando que miremos pa’ otro lao pa’ correr del disgraciao y el anillo darle e’ nuevo! ¡Andá a saber cuánto sebo en la mano te habrá untao!” Corría de acá p’allá montado entuavía al picazo, se trompezó al dar un paso y al suelo se jue de boca; de semejante porrazo se le jue toda la loca. “¡Me agarró un ataque e’ rabia, pero ya se me pasó!”, de todo se arrepintió tirao en el pasto blando y lo llamaba llorando, pero el Frodo no golvió. Capítulo 17 Endemientras lo esperaban a que viniera el Bolsón, alrededor del fogón mateaba la compañía; en las caras se les vía tuita la priocupación. En medio e’ la discusión que tenía la tropa criolla sobre el destino e’ la joya, bajó el Boromir del cerro trayendo una cara e’ perro que acaba e’ tumbar la olla. Pasó e’ largo y jue a sentarse sin haber dicho ni mu a la sombra de un ombú, y dentró a chiflar bajito queriendo hacerse el pollito enfrente e’ la multitú. “¿Pasó algo?”, preguntó el Trancos mirandoló medio fiero. El otro, camandulero, como alvirtiendo a la gente, contestó muy inocente: “¿A mí me hablaba, aparcero?” “Casi na’, lo vi al petiso y lo quise hacer que vea que no iba a ser güena idea rumbiar pa’ lo del malvao; que es un pago endemoniao y está lleno e’ cosas feas.” “Todo eso yo le dije y lo invité muy cordial pa’ dir a la capital. No me doy cuenta por qué se hizo invisible y se jue, como tomandoló a mal.” Saltó el Trancos de una forma que ni mordiendo un ají. “¡Y ansina nos lo decí’! Andá a saber qué macana se mandó este tarambana que asustó al pobre gurí.” “Ya endijpué vamo’ a charlar qué le hiciste a la criatura. Portate con derechura y ayudanos a buscarlo, que tenemos que encontrarlo antes que haga una locura.” Ninguno puso en la busca más ganas que los gurises, que diban muy infelices llamandoló por ahí, mientras Sam, lo que se dice, andaba hecho un ay de mí. “¡A saber por diánde se anda!”, se desesperaba el pión. “Conociendo a mi patrón, hasta puede ser capaz de dirse él solo nomás a los pagos del Saurón.” “Calmate un poco”, se dijo, “vos ya no estás pa’ estos trotes. A ver, usalo al marote: si el río quiere cruzar, ¡se va a tener que llegar ande dejamos los botes!” Le metió pata y llegó cuando una barca en las olas se soltaba de la piola y se diba en la corriente; y se remaba ella sola buscando la orilla e’ enfrente. “¡No se me vaya, don Frodo! ¡Yo me quiero ir con usté! ¡No me deje, llevemé, que si no, no sé si aguanto!” Y pensó el Frodo: “¡Dios santo! ¡Me encuentra aunque no me ve!” “¿Qué querés, atarantao? ¡Siempre me estás jorobando! ¿No sabés que no me mando con estas cosas la parte? ¿Y que no puedo llevarte ni que sea de contrabando?” “¡No me diga eso, patrón! ¿Por qué me trata tan mal? ¡Yo lo viá seguir igual!” Y viendo esa tozudez, dijo el Frodo: “¿Que no ves pa’ diánde voy, animal?” Pero el Sam, muy decidido, le chantó: “¡Me importa un cuerno! Aunque vaya al mesmo infierno me va a tener a su lao”. Y el Frodo quedó encantao con el discurso tan tierno. “¡Ta’ güeno, te llevo!”, dijo cayendosé a carcajadas. “Dejate e’ mariconadas y ya de una vez subite”, y el otro acetó el convite con la sonrisa colgada. “¡Espere un cacho!”, le habló al patrón muy animao, y se preparó un atao ande puso lo que pudo de lo que les habían dao pa’l viaje los orejudos. “Listo el pollo, patrón”, dijo golviendo con el paquete. “Llevar esto no es al cuete, que ande tenemos que dir siguro nos va a servir para salvar el rosquete.” Y ansí, con el Sam y el Frodo que lo cruzan al Anduín y con rumbo al Orodruín se pierden en el polvillo, La comunidá ’el anillo acá ya llega a su fin.
INICIO DEL USO DE LOS FERILIZANTES De acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial, la población mundial aumentará de seis mil millones de personas en 1999 a siete mil millones en 2020. Toda esta gente tendrá que tener vivienda, vestirse y, sobre todo, ser alimentada. Hasta el 90 por ciento de este aumento necesario de la producción de alimentos tendrá que provenir de los campos ya cultivados. La FAO estima que durante el período 1995–97 alrededor de 790 millones de personas en el mundo en desarrollo no tenía suficiente para alimentarse. El número ha decaído en los años recientes de un promedio de alrededor de ocho millones de personas por año. En el año 2015, si el ritmo no fuera aumentado, habría aún 600 millones de personas hambrientas. La introducción de nuevos sistemas agrícolas y de tecnologías mejoradas es muy importante, dado que la mejora de la productividad resulta no sólo en más alimentos sino también en más ingreso. En consecuencia, las actividades agrícolas tienen dos objetivos principales: 1. suministrar a la población creciente de su país (o también a la de otros países) con las cantidades crecientes de alimentos y de fibras necesarias; y 2. proveer un ingreso satisfactorio para el agricultor y su familia. Es difícil estimar exactamente la contribución de los fertilizantes minerales al aumento de la producción agrícola, debido a la interacción de muchos otros factores importantes. No obstante, los fertilizantes continuarán a jugar un papel decisivo, y esto sin tener en cuenta cuáles tecnologías nuevas puedan aún surgir. Se estima que, a escala mundial, aproximadamente el 40 por ciento (del 37 por ciento al 43 por ciento) del suministro proteínico de la dieta a mediados de la década de los noventa tuvo su origen en el nitrógeno sintético producido. LOS FERTILIZANTES AUMENTAN EL RENDIMIENTO DE LOS CULTIVOS Si el suministro de nutrientes en el suelo es amplio, los cultivos probablemente crecerán mejor y producirán mayores rendimientos. Sin embargo, si aún uno solo de los nutrientes necesarios es escaso, el crecimiento de las plantas es limitado y los rendimientos de los cultivos son reducidos. En consecuencia, a fin de obtener altos rendimientos, los fertilizantes son necesarios para proveer a los cultivos con los nutrientes del suelo que están faltando. Con los fertilizantes, los rendimientos de los cultivos pueden a menudo duplicarse o más aún triplicarse Los resultados de miles de demostraciones y de ensayos llevados a cabo en las fincas de los agricultores, que cubrió un período de 25 años en 40 países, mostró que el aumento promedio ponderado del mejor tratamiento de fertilizantes para ensayos de trigo era alrededor del 60 por ciento. El aumento de los rendimientos variaba, por supuesto, de acuerdo a la región (por ejemplo debido a la falta de humedad), cultivo y país. La eficiencia de los fertilizantes y la respuesta de los rendimientos en un suelo particular puede ser fácilmente analizada agregando diferentes cantidades de fertilizantes en parcelas adyacentes, midiendo y comparando los rendimientos de los cultivos consecuentemente. Tales ensayos mostrarán también otro efecto muy importante del empleo de fertilizantes, a saber que ellos aseguran el uso más eficaz de la tierra, y especialmente del agua. Estas son consideraciones muy importantes cuando las lluvias son escasas o los cultivos tienen que ser irrigados, en cuyo caso el rendimiento por unidad de agua usada puede ser más que duplicado. La profundidad de las raíces del cultivo puede ser aumentada EL ABONO ORGANICO MEJORA LA EFICIENCIA DE LOS FERTILIZANTES Antes de pensar en la aplicación de los fertilizantes, todas las fuentes disponibles de los nutrientes deberían ser utilizadas, por ejemplo excrementos de vaca, de cerdos, de pollos, desperdicios vegetales, paja, estiba de maíz y otros materiales orgánicos. Sin embargo, éstos deberían ser convertidos en abono y ser descompuestos antes de su aplicación en el suelo. Con la descomposición del material orgánico fresco, por ejemplo paja de maíz, los nutrientes del suelo, particularmente el nitrógeno, serán fijados provisionalmente; de este modo no son disponibles para el cultivo posterior. Aún cuando el contenido de nutriente del material orgánico sea bajo y variable, el abono orgánico es muy valioso porque mejora las condiciones del suelo en general. La materia orgánica mejora la estructura del suelo, reduce la erosión del mismo, tiene un efecto regulador en la temperatura del suelo y le ayuda a almacenar más humedad, mejorando significativamente de esta manera su fertilidad. Además la materia orgánica es un alimento necesario para los organismos del suelo. El abono orgánico a menudo crea la base para el uso exitoso de los fertilizantes minerales. La combinación de abono orgánico y fertilizantes minerales (Sistema Integrado de Nutrición de las Plantas, SINP) ofrece las condiciones ambientales ideales para el cultivo, cuando el abono orgánico mejora las propiedades del suelo y el suministro de los fertilizantes minerales provee los nutrientes que las plantas necesitan. No obstante, el abono orgánico por sí solo no es suficiente (y a menudo no es disponible en grandes cantidades) para lograr el nivel de producción que el agricultor desea. Los fertilizantes minerales tienen que ser aplicados adicionalmente. Aún en países en los cuales una alta proporción de desperdicios orgánicos se utiliza como abono y suministro de material orgánico, el consumo de fertilizantes minerales se ha elevado constantemente. LOS NUTRIENTES NECESARIOS PARA EL CRECIMIENTO DE LAS PLANTAS Dieciséis elementos son esenciales para el crecimiento de una gran mayoría de plantas y éstos provienen del aire y del suelo circundante. En el suelo, el medio de transporte es la solución del suelo. Los elementos siguientes son derivados: a. del aire: carbono (C) como CO2(dióxido de carbono); b. del agua: hidrógeno (H) y oxígeno (O) como H2O (agua); c. del suelo, el fertilizantes y abono animal: nitrógeno (N) – las plantas leguminosas obtienen el nitrógeno del aire con la ayuda de bacterias que viven en los nódulos de las raíces - fósforo (P), potasio (K), calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S), hierro (Fe), manganeso (Mn), zinc (Zn), cobre (Cu), boro (B), molibdeno (Mo) y cloro (Cl). Otros elementos químicos son tomados en cuenta. Estos pueden ser nutrientes beneficiosos para algunas plantas, pero no esenciales para el crecimiento de todas. Los fertilizantes, abonos o residuos de cultivos aplicados al suelo aumentan la oferta de nutrientes de las plantas. EL ABONO ORGANICO MEJORA LA EFICIENCIA DE LOS FERTILIZANTES Antes de pensar en la aplicación de los fertilizantes, todas las fuentes disponibles de los nutrientes deberían ser utilizadas, por ejemplo excrementos de vaca, de cerdos, de pollos, desperdicios vegetales, paja, estiba de maíz y otros materiales orgánicos. Sin embargo, éstos deberían ser convertidos en abono y ser descompuestos antes de su aplicación en el suelo. Con la descomposición del material orgánico fresco, por ejemplo paja de maíz, los nutrientes del suelo, particularmente el nitrógeno, serán fijados provisionalmente; de este modo no son disponibles para el cultivo posterior. Aún cuando el contenido de nutriente del material orgánico sea bajo y variable, el abono orgánico es muy valioso porque mejora las condiciones del suelo en general. La materia orgánica mejora la estructura del suelo, reduce la erosión del mismo, tiene un efecto regulador en la temperatura del suelo y le ayuda a almacenar más humedad, mejorando significativamente de esta manera su fertilidad. Además la materia orgánica es un alimento necesario para los organismos del suelo. El abono orgánico a menudo crea la base para el uso exitoso de los fertilizantes minerales. La combinación de abono orgánico y fertilizantes minerales (Sistema Integrado de Nutrición de las Plantas, SINP) ofrece las condiciones ambientales ideales para el cultivo, cuando el abono orgánico mejora las propiedades del suelo y el suministro de los fertilizantes minerales provee los nutrientes que las plantas necesitan. No obstante, el abono orgánico por sí solo no es suficiente (y a menudo no es disponible en grandes cantidades) para lograr el nivel de producción que el agricultor desea. Los fertilizantes minerales tienen que ser aplicados adicionalmente. Aún en países en los cuales una alta proporción de desperdicios orgánicos se utiliza como abono y suministro de material orgánico, el consumo de fertilizantes minerales se ha elevado constantemente. LOS NUTRIENTES NECESARIOS PARA EL CRECIMIENTO DE LAS PLANTAS Dieciséis elementos son esenciales para el crecimiento de una gran mayoría de plantas y éstos provienen del aire y del suelo circundante. En el suelo, el medio de transporte es la solución del suelo. Los elementos siguientes son derivados: a. del aire: carbono (C) como CO2(dióxido de carbono); b. del agua: hidrógeno (H) y oxígeno (O) como H2O (agua); c. del suelo, el fertilizantes y abono animal: nitrógeno (N) – las plantas leguminosas obtienen el nitrógeno del aire con la ayuda de bacterias que viven en los nódulos de las raíces - fósforo (P), potasio (K), calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S), hierro (Fe), manganeso (Mn), zinc (Zn), cobre (Cu), boro (B), molibdeno (Mo) y cloro (Cl). Otros elementos químicos son tomados en cuenta. Estos pueden ser nutrientes beneficiosos para algunas plantas, pero no esenciales para el crecimiento de todas. Los fertilizantes, abonos o residuos de cultivos aplicados al suelo aumentan la oferta de nutrientes de las plantas. La planta toma todos los nutrientes de la solución del suelo. Estos se dividen en dos categorías (clasificación cuantitativa): a. macronutrientes, divididos en nutrientes primarios y secundarios; y b. micronutrientes o microelementos. Los macronutrientes se necesitan en grandes cantidades, y grandes cantidades tienen que ser aplicadas si el suelo es deficiente en uno o más de ellos. Los suelos pueden ser naturalmente pobres en nutrientes, o pueden llegar a ser deficientes debido a la extracción de los nutrientes por los cultivos a lo largo de los años, o cuando se utilizan variedades de rendimientos altos, las cuales son más demandantes en nutrientes que las variedades locales. En contraste a los macronutrientes, los micronutrientes o microelementos son requeridos sólo en cantidades ínfimas para el crecimiento correcto de las plantas y tienen que ser agregados en cantidades muy pequeñas cuando no pueden ser provistos or el suelo. Dentro del grupo de los macronutrientes, necesarios para el crecimiento de las plantas en grandes cantidades, los nutrientes primarios son nitrógeno, fósforo y potasio. NITROGENO El nitrógeno Se encuentra en la atmósfera pero no puede ser asimilado por las plantas. También se encuentra en forma mineral u orgánica. En forma mineral es el alimento básico de la planta. El nitrógeno se acumula en el suelo bajo forma de humus orgánico. Este nitrógeno es mineralizado progresivamente por bacterias (1-2% al año) para convertirse finalmente en nitrógeno nítrico. . El nitrógeno ureico (orgánico) es una forma no asimilable directamente por la planta. En condiciones de humedad, temperatura y mediante la enzima ureasa se transforma rápidamente en nitrógeno amoniacal. El nitrógeno amoniacal es el resultado de la primera transformación del nitrógeno orgánico. Esta forma del nitrógeno es soluble en agua y queda retenido por el poder absorbente del suelo. Es una forma transitoria, que se transforma en nitrógeno nítrico. Este proceso consta de dos partes: Nitritación: al amoniaco es oxidado a nitrito por las nitrosobacterias (nitrosomonas) Nitratación: los nitritos son oxidados a nitratos por las nitrobacterias (nitrobacter) El nitrógeno nítrico es la forma en la que la planta absorbe la mayor cantidad de nitrógeno. Es muy soluble en agua y no es retenido por el poder absorbente del suelo, sino que desciende a capas profundas del terreno arrastrado por el agua. Durante este transporte es cuando las raíces deben tomarlo para no perderlo. Si el nitrógeno aportado con los fertilizantes está en esta forma química, gran parte del mismo puede perderse al subsuelo sin que las raíces tengan tiempo para tomarlo. Es muy importante que se produzca en el suelo toda la cadena de transformación del nitrógeno. Esta se consigue de forma natural en un corto espacio de tiempo y asegura un suministro “controlado” del nutriente sin pérdidas importantes del mismo por lixiviación con el consiguiente beneficio para la planta y el medio ambiente. El nitrógeno sirve de partida a la planta para la síntesis de proteínas, enzimas y vitaminas de sus tejidos por esto hay estados vegetativos en los que la planta tiene una elevada necesidad de nitrógeno: durante el crecimiento activo para formar raíces, órganos reproductores, fecundación, etc. En cultivos como el del maíz el rendimiento y la calidad dependen del contenido en proteínas, es decir, del nitrógeno. También ejerce una acción de choque sobre la vegetación y es el factor que determina los rendimientos por lo que constituye la base del abonado. Una planta bien provista de nitrógeno brota pronto y adquiere un gran desarrollo de hojas y tallos tomando un color verde oscuro por la gran cantidad de clorofila. La insuficiente nutrición de la planta en nitrógeno se manifiesta, en primer lugar con: • Vegetación raquítica • Maduración acelerada con frutos pequeños y de poca calidad causada por la inhibición de formación de carbohidratos. • Hojas de color verde amarillento • Caída prematura de las hojas en el otoño • Disminución del rendimiento. El exceso de nutrición de la planta en nitrógeno produce una vegetación excesiva que conlleva algunos inconvenientes como pueden ser: • Retraso en la maduración: la planta continúa desarrollándose pero tarda en madurar. Así, en el girasol, se produce un crecimiento excesivo de la planta en perjuicio de la producción de semillas. • Mayor sensibilidad a enfermedades: los tejidos permanecen verdes y tiernos más tiempo, siendo más vulnerables • Tendencia de los cereales a encamarse porque las cañas son menos rígidas y más altas. Los cultivos leguminosos (por ejemplo: leguminosas, guisantes, soja, tréboles, alfalfa y arvejas) son una fuente importante de nitrógeno. Viviendo en simbiosis con la bacteria Rhizobium, ellos fijan el nitrógeno del aire (N2) en los nódulos de las raíces de las plantas. Los cultivos leguminosos suministran la energía necesaria, el agua y los nutrientes a los microorganismos y reciben el nitrógeno que los microorganismos producen. Bajo condiciones favorables, las cantidades de nitrógeno fijadas a través de la bacteria Rhizobium varían entre 15 a 20 kg/ha N en promedio, con un máximo de hasta 200 kg/ha N. Un nivel promedio de 15 a 20 kg/ha N es muy bajo pero puede ser de interés para los pequeños agricultores que no pueden permitirse comprar las cantidades necesarias de fertilizante nitrogenado o que no tienen acceso al crédito. Los cultivos leguminosos prefieren los suelos calcáreos y no crecerán satisfactoriamente en suelos ácidos. En el caso de suelos ácidos, la enmienda cálcica es necesaria antes de plantar un cultivo de leguminosa. El suelo debería ser suficientemente suministrado con fósforo y potasio disponible para las plantas. Los cultivos leguminosos son plantas con raíces profundas; mejoran la estructura del suelo y extraen nutrientes de los estratos del suelo más profundos. Cuando un cultivo leguminoso es sembrado por primera vez en un campo, o cuando por varios años no ha sido plantado en el campo, la inoculación de las semillas de los cultivos leguminosos con el tipo correcto de Rhizobium es una necesidad para una fijación satisfactoria de N. Dado que un cultivo específico necesita un tipo específico de bacteria Rhizobium, debería solicitarse a la estación experimental local información detallada. En estos casos, un abono nitrogenado moderado sostendrá su desarrollo. Después de la cosecha o del corte, y aún más cuando el cultivo es usado como abono verde, es decir cuando un cultivo verde no descompuesto es arado en el suelo, una gran parte del nitrógeno fijado permanecerá con la masa de raíces en descomposición en el suelo. Bajo tales circunstancias, se aconseja enérgicamente al agricultor a plantar un cultivo siguiente tan pronto como sea posible, para hacer uso del N restante liberado en la solución del suelo y, de este modo, evitar la lixiviación del nitrógeno a la capa freática o su emisión al aire. Los cultivos no leguminosos pueden también, por supuesto, ser usados como abono verde. FOSFORO El origen fundamental del fósforo son los yacimientos de fosfatos naturales (fosfato tricalcico (Ca3(PO4)2)). El fosfato natural debe ser atacado con ácidos como el sulfúrico para lograr que sea soluble y por tanto disponible para las plantas. Si este tratamiento previo no se realiza completa y adecuadamente, el fósforo no tratado, no podrá ser tomado por las plantas y permanecerá en el suelo por tiempo indefinido. El fósforo es un componente esencial en los vegetales que interviene activamente en la mayor parte de las reacciones bioquímicas de la planta: respiración, síntesis y descomposición de glúcidos, síntesis de proteínas, etc PAPEL DE FOSFORO EN LA PLANTA Transferencias de energía: Los iones fosfóricos son capaces de recibir energía luminosa captada por la clorofila y transportarla a través de la planta en forma de ADP (adenosin difosfatos) y ATP (adenosin trifosfatos). Factor de crecimiento: El fósforo es muy importante porque influye fuertemente en el desarrollo de las raíces de la planta Factor de precocidad: El fósforo activa el desarrollo inicial y tiende a acortar el ciclo vegetativo, favoreciendo la maduración de los frutos, mejorando su calidad Factor de resistencia: Este elemento aumenta la resistencia a las condiciones meteorológicas adversas, al encamado (cereales) y en general, a las enfermedades, función que comparte con la potasa. Este factor es de suma importancia para la rentabilidad de los cultivos. Factor de nodulación: El fósforo favorece la nodulación y la actividad de la bacterias nitrofijadoras, por ejemplo en la soja, especialmente cuando no existe un exceso de calcio en el terreno. ALIMENTACION DE LA PLANTA EN ANHIDRIDO FOSFORICO La mayor parte del P2O5 que necesitan las plantas lo toman de la solución del suelo, en forma de iones fosfato “fósforo asimilable”, siendo, por tanto, el agronómicamente útil. A este “fósforo asimilable” en los análisis químicos y en la legislación sobre fertilizantes se denomina “fósforo soluble en citrato de amonio neutro y en agua”. La absorción es muy activa durante el período de máximo crecimiento y se reduce a partir de la floración. El P2O5 se concentra en los órganos de reproducción y en el grano (semilla). Una alimentación insuficiente en fósforo supondrá: Retraso del crecimiento, fecundación defectuosa- en girasol, deficiencias en formación y llenado de las semillas -, retraso de la maduración, hojas pequeñas con nervios poco pronunciados y coloración azul-verdosa oscura, desarrollo de un sistema radicular débil, lo que determina en su conjunto una reducción de la cosecha y menor calidad de la misma. POTASIO El K cumple funciones trascendentes en la fisiología de las plantas. Actúa a nivel del proceso de la fotosíntesis, en la traslocación de fotosintatos, síntesis de proteínas, activación de enzimas claves para varias funciones bioquímicas, mejora la nodulación de las leguminosas, etc. etc. Asimismo, una buena nutrición potásica aumenta la resistencia a condiciones adversas como sequías o presencia de enfermedades. La deficiencias de K no solo pueden determinar pérdidas de rendimiento, sino también pueden afectar la calidad de los productos cosechados. En términos generales, para la mayoría de las especies cultivadas, los síntomas de deficiencia se presentan como clorosis (y en casos severos de carencia, necrosis) en los márgenes y puntas de las hojas. Debido a la movilidad de este nutriente dentro de la planta, es común que los síntomas se evidencien sobre todo en las hojas más viejas. MICRONUTRIENTES Los nutrientes secundarios son magnesio, azufre y calcio. Las plantas también los absorben en cantidades considerables. El Magnesio (Mg) es el constituyente central de la clorofila, el pigmento verde de las hojas que funciona como un aceptador de la energía provista por el sol; por ello, del 15 al 20 por ciento del magnesio contenido en la planta se encuentra en las partes verdes. El Mg se incluye también en las reacciones enzímicas relacionadas a la transferencia de energía de la planta. El Azufre (S) es un constituyente esencial de proteínas y también está involucrado en la formación de la clorofila. En la mayoría de las plantas suple del 0,2 al 0,3 (0,05 a 0,5) por ciento del extracto seco. Por ello, es tan importante en el crecimiento de la planta como el fósforo y el magnesio; pero su función es a menudo subestimada. El Calcio (Ca) es esencial para el crecimiento de las raíces y como un constituyente del tejido celular de las membranas. Aunque la mayoría de los suelos contienen suficiente disponibilidad de Ca para las plantas, la deficiencia puede darse en los suelos tropicales muy pobres en Ca. Sin embargo, el objetivo de la aplicación de Ca es usualmente el del encalado, es decir reducir la acidez del suelo. Los micronutrientes o microelementos son el hierro (Fe), el manganeso (Mn), el zinc (Zn), el cobre (Cu), el molibdeno (Mo), el cloro (Cl) y el boro (B). Ellos son parte de sustancias claves en el crecimiento de la planta, siendo comparables con las vitaminas en la nutrición humana. Son absorbidos en cantidades minúsculas, su rango de provisión óptima es muy pequeño. Su disponibilidad en las plantas depende principalmente de la reacción del suelo. El suministro en exceso de boro puede tener un efecto adverso en la cosecha subsiguiente. Algunos nutrientes benéficos importantes para algunas plantas son el Sodio (Na), por ejemplo para la remolacha azucarera, y el Silicio (Si), por ejemplo para las cereales, fortaleciendo su tallo para resistir el vuelco. El Cobalto (Co) es importante en el proceso de fijación de N de las leguminosas. Algunos microelementos pueden ser tóxicos para las plantas a niveles sólo algo más elevados que lo normal. En la mayoría de los casos esto ocurre cuando el pH es de bajo a muy bajo. La toxicidad del aluminio y del manganeso es la más frecuente, en relación directa con suelos ácidos. Es importante notar que todos los nutrientes, ya sean necesarios en pequeñas o grandes cantidades, cumplen una función específica en el crecimiento de la planta y en la producción alimentaria, y que un nutriente no puede ser sustituido por otro. Factores que afectan a la disponibilidad de micronutrientes: Son varios los factores que pueden afectar a la disponibilidad, y por lo tanto, a la absorción de micronutrientes por las plantas. Los más destacados son: PH del suelo: tiene una enorme influencia (cuadro). Un PH alto disminuye la solubilización y absorción del cobre, cinc, hierro y cobalto, y específicamente la del manganeso, aumentando, en cambio, la del molibdeno y azufre. Textura: es otro de los factores que influyen en el contenido de micronutrientes en el suelo. Así, en suelos de texturas gruesas (muy arenosos) es más frecuente la carencia de manganeso, cobre, cinc, boro y molibdeno, debido a que estos nutrientes son lavados en estos suelos con facilidad. Contenido de materia orgánica: tiene gran influencia sobre la disponibilidad de micronutrientes. Diferentes autores han reseñado cantidades crecientes de micronutrientes en el suelo al aumentar el contenido de materia orgánica del mismo, aunque en ocasiones los resultados han sido contrarios. Los suelos orgánicos se encuentran entre los suelos que con más frecuencia sufren las deficiencias en uno o más micronutrientes. En algunos casos, los análisis de suelo presentan contenidos elevados en micronutrientes y, sin embargo, las plantas analizadas presentan contenidos inferiores a los de otros suelos. Hay 2 posibles razones para esto: • Baja disponibilidad o elevada fijación de los micronutrientes en los suelos orgánicos. Hay que tener en cuenta que en la fracción orgánica del suelo nos encontramos ácidos húmicos de baja movilidad y que pueden retener fuertemente los metales y ácidos fúlvicos, que formarían complejos con mayor movilidad. Si dominan los ácidos húmicos sobre los fúlvicos, disminuye la disponibilidad de micronutrientes. • Bajo contenido total. Esto se puede comprender si tenemos en cuenta que las concentraciones de elementos se dan sobre la base del peso (mg/Kg). Sin embargo, el volumen de un suelo orgánico es, para un mismo peso, superior a la de un suelo mineral, por lo que el contenido total es menor en el orgánico para una misma concentración en mg/Kg. REQUERIMIENTOS DE LOS CULTIVOS PRINCIPALES APLICACIÓN DE LOS FERTILIZANTES AL VOLEO El esparcimiento a voleo del fertilizante (es decir aplicándolo a la superficie de un campo) es usado principalmente en cultivos densos no sembrados en filas o en filas densas (pequeños granos) y en prados. Es también usado cuando los fertilizantes deberían ser incorporados en el suelo después que la aplicación sea efectiva (fertilizantes fosfatados), o para evitar las pérdidas por evaporación de nitrógeno (urea, fosfato diamónico). La incorporación a través de la labranza o arada es también recomendada para aumentar el nivel de fertilidad de la capa arada entera. Si el fertilizante es esparcido a voleo a mano o con un equipo de distribución de fertilizante, el esparcimiento debería ser tan uniforme como sea posible, esta es la tecnica utilizada para fertilizar en labranza convencional. La labranza convencional (LC) puede ser definida como el conjunto de operaciones primarias y secundarias realizadas para preparar una cama de siembra, para un cultivo dado, en una región geográfica determinada. Si bien existen otras definiciones, y en algunos casos se incluyen las labores de postsiembra, nos centraremos en ésta para llegar a establecer lo que en este capítulo será considerado como LC. Lo convencional es lo establecido en virtud de costumbres o precedentes. En la agricultura se suele usar el término “tradicional” como sinónimo de aquellas prácticas que son realizadas en una determinada región, por la mayoría de los agricultores. De hecho, hoy en día se entiende a la LC como un sistema altamente agresivo en el cual se utilizan herramientas tradicionales frecuentemente en un número excesivo de pasajes sobre el terreno (esto último como consecuencia de la mecanización de la agricultura) LOCALIZACIÓN EN BANDAS O HILERAS Cuando la aplicación del fertilizante es localizada (poniendo el fertilizante sólo en lugares seleccionados en el campo), el fertilizante es concentrado en partes específicas del suelo durante la siembra, que puede ser ya sea en bandas o en una franja debajo de la superficie del suelo o al lado de, y debajo de, la semilla. Este proceso puede ser realizado a mano o por medio de equipos especiales de siembra y / o equipos para la aplicación del fertilizante (sembradora de semilla y fertilizante). Es preferible usarlo para cultivos en hileras, que tienen relativamente grandes espacios entre las filas o en suelos con una tendencia a la fijación de fosfato y potasio; o donde cantidades relativamente pequeñas de fertilizantes son usadas en suelos con un bajo nivel de fertilidad. En los lugares en los cuales los cultivos son trabajados a mano y plantados en colinas, el número de gramos de fertilizantes recomendado es ubicado en la hilera o en el hoyo cavado (medido preferiblemente con un tarro o lata), debajo, o al lado de la semilla, y cubierto con tierra. Se debe tener mucho cuidado que ningún fertilizante sea ubicado demasiado cerca a la semilla o a la plántula para evitar la toxicidad, es decir daño por sal en el sembrado (quemando las raíces). APLICACIÓN EN COBERTERA El abono en cobertera (esparciendo el fertilizante a voleo sobre un cultivo en pie) es usado principalmente en cultivos de granos pequeños y grandes y en cultivos tales como forrajes. La aplicación en cobertera es una práctica normal en suelos en los cuales hay necesidad de nitrógeno adicional y en cultivos en los cuales una aplicación simple de la cantidad total de nitrógeno necesario en el momento de la siembra podría llevar a pérdidas a través de la lixiviación, o donde los cultivos muestran una necesidad especial de nitrógeno en ciertas etapas de desarrollo. El nitrato móvil se mueve hacia abajo en el suelo y puede ser tomado por las raíces de las plantas. El abono en cobertera de potasio, que no se mueve en el suelo al mismo grado del nitrógeno, podría ser recomendado en suelos ligeros, es decir aplicando la cantidad total dividida entre un abono de fondo y uno de cobertera. El fosfato difícilmente se mueve en el suelo. De aquí que sea aplicado usualmente antes o en el momento de la siembra o de la plantación (aplicación de fondo), preferiblemente combinado con potasio y parte del nitrógeno. El nitrógeno restante debería ser aplicado como un abono en cobertera en una o más aplicaciones separadas. APLICACIÓN ENTRE LÍNEAS Aplicar el fertilizante entre líneas es la práctica de ponerlo al lado de las plantas espaciadas ampliamente en hileras. Los árboles y otros cultivos perennes son también abonados de esta manera. APLICACIÓN FOLIAR La aplicación foliar es el método más eficiente de suministro de micronutrientes (pero también de N o NPK en una situación crítica para el cultivo) que son necesarios solamente en pequeñas cantidades y pueden llegar a ser indisponibles si son aplicados en el suelo. Para minimizar el riesgo de quemado de las hojas, la concentración recomendada tiene que ser respetada y propagada preferiblemente en días nublados y en las primeras horas de la mañana o en las últimas del atardecer (para evitar que las gotitas se sequen inmediatamente). FERTILIZANTES LABRANZA 0 La mayor necesidad de nutrientes, aspectos operativos, como el aumento de la superficie sembrada, y la necesidad de obtener la mayor eficiencia de los fertilizantes aplicados, fueron algunas causas de ese desarrollo. En Argentina particularmente es donde se refleja, con más fuerza, la diversidad de alternativas para la fertilización a la siembra. Las diferentes particularidades de la fertilización en granos finos y gruesos, requiere un tratamiento por separado. Las sembradoras de la actualidad, salvo raras excepciones, presentan dos variantes para la fertilización: 1) fertilización simple y 2) fertilización doble. Una tercera opción es la fertilización lateral, muy poco utilizada. Fertilización simple La fertilización simple es utilizada por la mayoría de los fabricantes de sembradoras, y consiste simplemente en la aplicación del fertilizante dentro del abresurco de siembra, mayoritariamente doble disco o monodisco. Dado que se fertiliza junto a la semilla, en todos los casos debe prestarse atención a las dosis y tipos de fertilizante utilizados, íntimamente relacionados con la especie a sembrar, tipo de suelo y condiciones ambientales. En este caso en las sembradoras solo se debe agregar depósito (tolva) y órganos dosificadores de diferente tipo, y tubos de conducción de fertilizantes. Fundamentalmente se aplican fertilizantes fosforados, con baja proporción de nitrógeno, y otros nutrientes como azufre, magnesio, etc. Fertilización doble La fertilización doble consiste en la aplicación simultánea de dos fertilizantes, ubicados en diferente lugar, en el suelo. Para ello se debe contar con depósitos separados para los distintos fertilizantes, y abresurcos adicionales para uno de los fertilizantes, que es fundamentalmente nitrógeno. Generalmente se utiliza urea, por su menor costo por unidad de N. Queda claro, que al ser el nitrógeno (en forma de urea) altamente fitotóxico, requiere ser aplicado separado de la semilla, y por ello la necesidad de abresurcos separados. El segundo fertilizante, fosforado, se aplica igualmente en la línea de siembra, es decir dentro de los abresurcos o unidades sembradoras. La ventaja de la doble fertilización es satisfacer la demanda de nutrientes desde la siembra, alternativa que ha demostrado altísima eficiencia. Como desventaja, reduce la transitabilidad en rastrojos muy voluminosos, por lo que se recurre a la fabricación de sembradoras muy largas, con escasa capacidad para el transporte. Para minimizar el problema, y bajar además costos de fabricación, se recurre a la utilización de un abresurco fertilizador, por cada dos abresurcos sembradores. Así, una sembradora de 24 líneas de siembra, posee 36 líneas en total. Fertilización lateral: Este sistema resulta óptimo desde el punto de vista agronómico. Pueden utilizarse dosis altas de fertilizantes al costado de la semilla, sin riesgos de fitotoxicidad. Requiere abresurcos fertilizadores en igual número que los sembradores. Por este motivo es una alternativa de mayor costo, que solo se ofrece en sembradoras de alta tecnología y precio. Se justifica en la siembra de soja, ya que sus granos son muy sensibles al fertilizante (efecto salino). TIPOS DE FERTILIZANTES El estado físico en que se presenta un abono, que puede ser sólido, líquido y gaseoso. Juega un papel importante en las condiciones de utilización y la eficacia del abono, ya que tanto la homogeneidad de la distribución como su integración más o menos completa en el suelo, van a depender de dicha presentación. Los abonos sólidos son los de mayor uso en España y suelen presentarse en las siguientes formas: a. Fertilizantes en polvo, con grado de finura variable según el tipo de fertilizante. Normalmente no son aconsejables, ya que su manejo resulta molesto, entorpecen el funcionamiento de la máquinas y sufren pérdidas en la manipulación. Sin embargo, esta forma sin puede ser apropiada cuando la solubilidad en agua es escasa o nula, y resulta idónea en los casos en los que el abono se mezcla íntimamente con el suelo. b. Fertilizantes granulados. Aquéllos en los que al menos el 90 % de las partículas presentan un tamaño de 1-4 mm. Esta presentación permite un manejo más cómodo, un mejor funcionamiento de las abonadoras, una dosificación más exacta y una distribución sobre el terreno más uniforme. c. Fertilizantes cristalinos, que facilitan la manipulación y distribución. d. Fertilizantes perlados (prill). Mediante el sistema de pulverización en una torre de gran altura, se obtienen esferas de tamaño muy uniforme, al solidificarse las gotas durante la caída, Tienen un tamaño medio de 1,6 mm y el 93% como mínimo se encuentra en el margen 1-2,5 mm, con una forma esférica; dentro de este grupo tenemos la urea perlada. e. Fertilizantes macrogranulados. Constituidos por grandes gránulos, de 1-3 cm de diámetro e incluso mayores, de liberación progresiva de los elementos nutritivos. Dentro de los fertilizantes líquidos, los tipos más característicos son los siguientes: a) Suspensiones. Gracias a la utilización de arcillas dispersas en el agua pueden mantenerse soluciones sobresaturadas de alguna sal (generalmente cloruro potásico) para alcanzar concentraciones totales elevadas en forma líquida. Para mantener las suspensiones se requiere una agitación periódica. b) Soluciones con presión: soluciones acuosas de nitrógeno en las que participa como componente el amoníaco anhidro con concentración superior a la que se mantiene en equilibrio con la presión atmosférica. Para su aplicación se requieren equipos especiales que soporten la presión adecuada. c) Soluciones normales o clara sin presión: soluciones acuosas que contienen uno o varios elementos nutritivos disueltos en agua. Los abonos líquidos ofrecen las siguientes ventajas respecto a los sólidos: • Su manejo es totalmente mecanizable. • Se alcanza un gran rendimiento en la aplicación. • Se consigue una gran uniformidad en la distribución sobre el terreno. • Producto listo para usar • Dosificación exacta. • Aplicación uniforme. • Máxima superficie de aplicación diaria. • Compatible con herbicidas. • Aplicación de forma múltiple • Manejo simple y seguro. • Excelente comportamiento con alta humedad ambiente. • No se altera con el almacenaje. • Baja volatilización de Nitrógeno. • Alto Poder residual • Baja acidificación de los suelos Entre los fertilizantes gaseosos únicamente se emplea el amoníaco anhidro, que es un gas a la temperatura y presión normal. Para que pase a estado líquido y facilitar el almacenaje y el transporte, se comprime y vuelve a transformarse en gas cuando se inyecta en el suelo. Ventajas de la amonización Mayor contenido en energía. Como consecuencia de la mayor digestibilidad el contenido en energía de la paja tratada aumenta considerablemente. El valor energético de una paja tratada puede alcanzar las 0.60 U.A. Mayor contenido en Materias Nitrogenadas Totales. El tratamiento, fija en la paja una parte del nitrógeno que es aprovechado por el ganado como nitrégeno no proteico (NNP). El contenido en materia nitrogenada total (MNT) alcanza el 9 % con facilidad. La mejor distribución del NNP. El tratamiento con amoniaco aventaja a cualquier otra fuente de NNP por la uniformidad de la distribución ya que el gas se difunde por toda la paja. El amoniaco no fijado se escapa al abrir la pila, así, al contrario de lo que ocurre con otros métodos, no queda ningún álcali residual. Incremento del consumo. El ganado come mejor la paja tratada que la sin tratar. Por su mayor digestibilidad pasa mas rápidamente por el tracto digestivo, aumentando la capacidad de ingestión. Consecuentemente aumenta el consumo. Disminución del coste de la alimentación. Al aumentar: la digestibilidad, el contenido nitrogenado y el consumo de un alimento barato, hay que emplear menos alimentos concentrados, para equilibrar la ración, con el consiguiente beneficio económico. Mejora la asimilación de los nutrientes. Las raciones en las que entra la paja, tienen siempre un alto contenido en fibra, lo que favorece la fermentación en el rumen. Además el amoniaco tiende, generalmente, a solubilizar la proteína del alimento al que se añade. Conservación de los productos tratados. La paja tratada se conserva bien para el año siguiente. El amoniaco en dosis del 1.5 al 2.00 % sobre MS, es un buen fungicida. Protege bien a los subproductos con un contenido de humedad de hasta el 30 %. Se revaloriza un forraje pobre. Se puede aumentar el rebaño sin aumentar la superficie dedicada a forrajes o disminuir el cultivo de forrajes para dedicar estas superficies a otros cultivos. Se prepara un stock de seguridad para un otoño o invierno demasiado secos o largos, y ante una emergencia se puede reservar el mejor forraje para el ganado de más alta producción. FERTILIZADORAS Independientemente del tipo de fertilizante, hay fertilizadoras que depositan el abono en toda la superficie, o en líneas o franjas, donde se puede aportar el producto superficialmente, o enterrándolo (abonadoras localizadoras). Como base para conocer los distintos tipos de abonadoras que existen el mercado, podemos decir que en todas ellas existen una serie de componentes básicos: • Bastidor: es la estructura sobre la que se montan los diferentes elementos constituyentes y que sirve de unión a la unidad motriz. • Tolva: es el depósito del abono que debe facilitar la llegada de éste al dosificador y para ello tiene un agitador de fondo. Hay tolvas de distintas formas y capacidades. • Sistema dosificador: es el que regula el caudal o cantidad de abono requerido. • Sistema distribuidor: es el que se encarga de distribuir las partículas sobre el suelo. Este sistema sirve para clasificar las abonadoras. Tenemos distintos tipos: *centrífugas: el elemento distribuidor es oscilante o giratorio. *neumáticas: las partículas son arrastradas por una corriente de aire. *de gravedad: el producto cae al suelo por su propio peso (fuerza de gravedad). Dispositivos de bordear: como en muchos casos se aprecian malas distribuciones en el abonado de los bordes de la parcela, a veces se requieren estos dispositivos especiales para las abonadoras centrífugas y pendulares CLASIFICACION DE LAS FERTILIZADORAS DE ACUERDO A SU MECANISMO ALIMENTADOR Y ASU MECANISMO DISTRIBUIDOR Las fertilizadoras se clasifican, según como se lleva a cabo la distribución del abono, en: • Fertilizadoras por gravedad: el fertilizante pasa de la tolva al suelo por su propio peso, es decir, por la fuerza de la gravedad. La distribución transversal que este tipo de abonadoras consigue es bastante uniforme. La aplicación del fertilizante es proporcional al movimiento de la abonadora. Se utiliza para abonos granulados, perlados, cristalizados y especialmente para los pulverulentos, ya que éstos últimos no se distribuirían uniformemente con otro tipo de abonadoras. Su mayor inconveniente es que su anchura de trabajo está muy limitada. Dentro de los distintos tipos de abonadoras por gravedad, la más utilizada es la de tornillo sinfín con tolva central, que tiene una anchura de trabajo de hasta 12 m. • Fertilizadoras centrífugas: el fertilizante es propulsado por un disco con una serie de paletas que, debido al propio giro, adquiere una fuerza centrífuga que provoca el lanzamiento de las partículas fertilizantes a grandes distancias. Puede llegar a anchuras de trabajo de más de 30 m, cuando se utilicen abonos granulados, aunque la homogeneidad de trabajo no será tan buena como en las abonadoras por gravedad, por lo que habrá que realizar un solapamiento adecuado. Dentro de las abonadoras centrífugas existen dos tipos: las de discos y las pendulares. Las abonadoras de discos, son las más utilizadas; el movimiento de los discos es uniforme, pero la distancia de proyección dependerá del punto en el disco donde caiga la partícula fertilizante y de la masa de éste (a más mas, tomará más fuerza y caerá más lejos). Además también dependerá del tamaño del disco y de la altura a la que se encuentren los discos. Las hay de un disco y de dos discos. * De un disco: El disco, en su parte superior, posee 2, 4 o más paletas. La forma y tamaño del disco, y especialmente de las paletas, es muy variable. En ciertos casos pueden incorporarse deflectores para lanzar en una determinada dirección las partículas que provienen de los discos. * De dos discos: son similares a las de un disco, en cuanto a funcionamiento, pero éstas tienen dos discos colocados en un mismo plano, que giran uno en sentido contrario al otro. Las superficies donde el abono ha sido proyectado tienen un alto grado de solapamiento y esta superficie es trapezoidal o similar. Con estas abonadoras se consiguen buenos resultados de uniformidad en los bordes de la parcela y mayores anchuras de trabajo que con las de un disco o las pendulares. • Las fertilizadoras pendulares que son utilizadas para abonos granulados, tienen un tubo oscilante que es el que esparce el abono por medio de un movimiento pendular; la uniformidad de distribución dependerá de si la partícula tiene facilidad de adherirse y de que el deflector de salida sea más o menos resistente a la deformación por los golpes. Suelen llegar a anchuras de trabajo de 10 m. No obstante, puede variarse la longitud del tubo, lo que cambiará la distancia donde llegará la partícula y, por lo tanto, la anchura de trabajo. • La regulación de la dosis de aplicación dependerá del caudal que se establezca para una misma velocidad de avance. • En cualquier caso, no se utilizarán este tipo de máquinas para abonos pulverulentos, ya que estos serían desplazados a distancias muy cortas, dado su bajo peso y tamaño. • fertilizadoras neumáticas: son las más modernas; el fertilizante se aporta al suelo por medio de una corriente de aire producida por un ventilador. • Este tipo de equipos tiene una barra transversal desde la cual parten una serie de toberas, por donde sale el fertilizante y además de tener las piezas de los demás tipos de abonadoras, tienen un ventilador para la propulsión del fertilizante. • Estas máquinas son muy adecuadas para aplicar bajas dosis de abono y la distribución que éstas consiguen es bastante uniforme • fertilizadoras localizadoras: son las que incorporan el abono bajo el suelo a mayor o menor profundidad. o Baja profundidad: se utiliza un apero cultivador que posee una tolva con orificios en su base, un sistema dosificador proporcional al avance, que es el tornillo sinfín, y unos tubos de caída, cuyo número coincide con los brazos del cultivador que transportan el abono y lo introducen en el suelo a poca profundidad. o Alta profundidad: Tienen igualmente una tolva y un dosificador que traspasa el abono a los tubos de caída de un subsolador por donde será repartido el producto a la parte más profunda del suelo. • Sembradoras combinadas: son equipos que permiten aplicar abono a la vez que se realiza la siembra. Se pueden distinguir dos tipos distintos: las de chorrillo y las de monograno. • Chorrillo: la fertilizadora tiene una tolva, que se puede incorporar con la tolva de las semillas separándolas interiormente. Hay dos formas de aplicar el abono: o En la misma línea de siembra: aplicando el abono a la misma o diferente profundidad que las semillas; ésta a veces puede provocar problemas en la germinación de las semillas por lo que no se aconseja que se lleve a cabo a la misma profundidad. o En distinta línea a la de siembra: el abonado se aporta entre dos líneas de siembra. • Monograno: tienen una serie de complementos para abonar en la misma línea de siembra; pueden presentar una o dos tolvas de abonado para alimentar todas las líneas de siembra; la distribución se realiza por la fuerza de la gravedad, a través de los tubos de caída y permite localizar el abono en la línea de siembra. • Pulverizadores: se utilizan para la aplicación de abonos líquidos sobre la superficie del suelo, en cuyo caso necesitará una serie de boquillas especiales, según el tipo fertilizante líquido. Los materiales de los que están construidos los pulverizadores, que están en contacto con el abono líquido, deben ser adecuados para resistir la corrosión en función del producto. Los equipos que sirven para la aplicación de las suspensiones deben reunir unas características especiales, como: - Las conducciones deben tener una gran sección, para evitar obturaciones. - Requerirán de sistemas de agitación y filtrado. - Tienen un circuito de recirculación de producto. - Boquillas de elevado caudal. Los equipos que sirven para la aplicación de soluciones nitrogenadas, principalmente la S.N.-32, deben tener: - Boquillas de gotas gruesas (tres chorrillos) para evitar quemaduras en las hojas del cereal en las aplicaciones de cobertura. - No precisan de sistemas de agitación y filtrado. La aplicación de suspensiones permite la incorporación de microelementos y herbicidas simultáneamente. La aportación de solución N-32 en cereal permite aplicar a la vez herbicidas, aunque hay que valorar detenidamente la compatibilidad, época y boquillas necesarias. • Equipos para la aplicación de amoniaco anhidro: son equipos especiales para este fertilizante que precisa de especial atención por peligrosidad. Los equipos para la aplicación de amoniaco anhidro están constituidos por un depósito que soporte hasta 30 bares de presión, un sistema dosificador volumétrico, conductos para la conducción del amoniaco anhidro y rejas para su enterrado. PRECIOS Aquí exhibimos algunos precios de fertilizantes, estos precios son actuales y demuestran lo costoso que es fertilizar en estos días (los precios son en dólares + IVA) Foliar granero plus x 50kg 321$ Fosfato monoamonio a granel x 100kg 1450$ SOL mix liquido x 1000kg 650$ Sulfato de calcio 120$ Súper fosfato simple x 1000kg 685$ UAN liquido x 1000kg 685$ RIESGOS El problema ambiental más importante relativo al ciclo del N, es la acumulación de nitratos en el subsuelo que, por lixiviación, pueden incorporarse a las aguas subterráneas o bien ser arrastrados hacia los cauces y reservorios superficiales. En estos medios los nitratos también actúan de fertilizantes de la vegetación acuática, de tal manera que, si se concentran, puede originarse la eutrofización del medio. En un medio eutrofizado, se produce la proliferación de especies como algas y otras plantas verdes que cubren la superficie. Esto trae como consecuencia un elevado consumo de oxígeno y su reducción en el medio acuático, así mismo dificulta la incidencia de la radiación solar por debajo de la superficie. Estos dos fenómenos producen una disminución de la capacidad autodepuradora del medio y una merma en la capacidad fotosintética de los organismos acuáticos. La lixiviación de nitratos hacia el subsuelo puede contaminar los acuíferos subterráneos, creando graves problemas de salud si se consume agua rica en nitratos, debido a su transformación en nitritos por participación de unas bacterias existentes en el estómago y vejiga urinaria. A su vez los nitritos se transforman en ciertos compuestos cancerigenos (Nitrosaminas), que afectan al estómago e hígado. La cantidad de nitratos que se lixivia hacia el subsuelo depende del régimen de pluviosidad y del tipo del suelo, la textura de los suelo es un factor importante en relación con la lixiviación. Cuanto más fina sea la textura más capacidad de retención presentarán. El problema ambiental de los fosfatos es, como el del N, la eutrofización de las aguas. El magnesio. Los efectos secundarios de los abonos magnésicos, son de poca importancia. Se debe especialmente evitar que se apliquen grandes cantidades de MgCl2 a las plantas sensibles al cloro. El calcio se utiliza para enmiendas, para mejorar la estructura del suelo, más que como fertilizante y para elevar el pH. El azufre tiene varios efectos: Efecto tóxico del SO2 sobre las plantas. Efecto acidificante del SO2 en la lluvia ácida. Con lo que se acidifica el suelo, debido fundamentalmente a la liberación de Al+++ (soluble hasta pH < 4,5) que es un elemento altamente tóxico para las plantas. Efectos sobre los suelos que son normalmente deficientes en S. En algunas regiones una alternativa o fuente adicional de la acidez proviene de las minas de carbón y otros minerales que puedan dejar al descubierto cantidades significantes de pirita, que expuesta al aire se oxida y una consecuencia es la liberación de acido sulfúrico en las vías fluviales. ENMIENDAS Lavado de sales del suelo: técnica aplicada a suelos salinos, suelos con exceso de sales solubles tales como los cloruros, sulfatos, etc. Los excesos de estas sales generan en la mayoría de los cultivos plasmólisis, o sea el pasaje de agua de las células a la solución salina provocando disminución en el crecimiento hasta la muerte de las especies vegetales. El lavado de los suelos consiste en inundar parcelas, de esta forma se disuelven las sales y por infiltración se van redistribuyendo en el perfil de suelo hasta llegar en algunos casos hasta el agua subterránea. El control de la salinidad será eficiente si el agua de lavado es de buena calidad y si la textura de suelo es tal que permita una drenaje libre mas allá del enraizamiento. Incorporación de mejoradores químicos y lavado de sales del suelo: método aplicado a suelos sódicos (no salinos). El principal problema de los suelos sódicos son las alteraciones físicas que produce el exceso de sodio intercambiable y el aumento del pH. Al corregir de los suelos sódicos de sustituye el sodio de intercambio por el calcio. Los mejoradores químicos son el cloruro de calcio, yeso, etc. Estas sales se aplican al voleo y se incorporan al suelo mediante el arado. Luego se riega hasta inundar.
no somos muchos, no somos super usuarios de taringa, somos pibes, pero el sentimiento de taringa esta presente.... en este post ademas de mostrarle lo que somos y como somos, es para dar a conocer que hasta en un pueblito de 1000 personas como es Cavanagh tambien se puede hacer una juntada taringuera... primero damos a conocer la ubicacion del pueblo bueno ahora nosotros bueno eso fue todo, no nos sacamos muchas fotos pero bue... al pedo tantas fotos.. mas lo queria hacer para lo antes mencionado.. un abrazo taringueros!
fotos de mi viaje por el NOA espero que les guste esto es en santiago del estero, los chicos te venden las lampalaguas(vivoras) a 40$ y las tortugas a 30$. en tucuman en la casita de tucuman foto de la presidenta en el acto del 9 de juio en tucuman el cristo bendicente en tucuman, con una altura de 28 metros y 74 toneladas de peso esto es en salta.. no me acurdo si era la casa de gobierno o otra cosa.. pero estaba muy bien iluminado la catedral de salta la tumba de Güemes en la catedral de salta un puente del tren de las nubes (muy buen lugar) el tren de las nubes!! el viaducto polvorita.. se eleva a 64 metros del piso y esta a 4200 m sobre el nivel del mar unas llamas (animal tipico de esa zona) culto a la pachamama un poco de paisaje.. una capilla en el medio de la nada(muy buena foto) salta desde arriba.. en el tropico de capricornio, camino a humahuaca en humahuaca iglesia de yavi en jujuy.. data del 1600 un poco de paisaje.. ruinas del pucara en tilcara unas salinas en jujuy a 4000 metros sobre el nivel del mar camino de vuelta de esas salinas ruinas de los quilmes en jujuy cañas de azucar en tucuman espero que les allan gustado las fotos de mi viaje por el NOA,, un abrazo!