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Tu saludo va a causar furor estas fiestas. Tu mensaje de felicitación navideña va a aparecer en las noticias, va a ser comentada por las autoridades del país, será coreada en los estadios de fútbol… Una fabulosa y original manera de felicitar las navidades con un vídeo que podemos personalizar para sorprender a nuestros amigos y familiares El periódico argentino “La Nación” ofrece la posibilidad en su web de que mandemos un saludo de fin de año que va a conmocionar a medio mundo… Se trata de nada menos que colocar una pancarta gigante en el obelisco de Buenos Aires, símbolo de la nación. Así que, no podía ser de otro modo, saldremos en las noticias de televisión con foto incluída y nuestro mensaje llegará a quien deseemos. Subite al Obelisco y déjale a tus seres queridos un saludo de fin de año que sin duda va a estar en boca de todos los argentinos. Entra, subí tu foto y preparate El mecanismo de creación y personalización del vídeo es muy sencillo. Tenemos que subir nuestra foto, o la del bebé, o la de Papá Noel o de quien deseemos que sea el “emisor”; . Podemos ajustar la imagen cambiándola de tamaño o rotándola para que se centre bien en el espacio que nos indican. Después dejamos nuestro nombre y dirección de correo electrónico, y escogemos cómo queremos mandárselo a nuestros contactos. Podemos acceder a nuestros contactos de Gmail, de Hotmail y de Yahoo Mail o introducir los contactos que deseemos de forma manual, que es lo que yo he probado. Entonces, de nuestros contactos nos piden el nombre (que después será el protagonistas de la felicitación) y el correo electrónico para hacérselo llegar. http://navidad.lanacion.com.ar/
Infidelidad emocional, el más letal de los engaños No porque no lleguemos a consumar un acto sexual significa que no estamos perjudicando nuestra relación de pareja o haciéndole un daño a la persona que decimos amar. De hecho, aunque es más bien solapada, este tipo de infidelidad puede ser aún más profunda y devastadora que la física. Estamos muy acostumbrados a escuchar el tema de la infidelidad y rápidamente viene la idea de nuestra pareja teniendo relaciones sexuales con otra. Sin embargo, la puesta de gorro puede haber sido mucho antes de que tuviesen un contacto íntimo. Claro. Nos referimos a cuando nuestros pensamientos y sentimientos están yendo más allá. Cuando sentimos que la compañía de otro distinto a nuestra pareja se hace más atractiva, hablamos de la infidelidad emocional. Es aquella que nos vincula afectivamente con alguien del sexo opuesto, con quien preferimos estar por sobre nuestra pareja. Hablamos de aquellos grandes amigos, que terminan por atraer la atención y los pensamientos. Según el psicólogo Giorgio Agostini, se trata de “una especie de infidelidad platónica, en la cual se siente que el compromiso de comunicación se da con otra persona y no con su pareja”. Aquí no se llega a la cama, es una especie de incomunicación afectivo espiritual, describe. Pero de todas maneras, puede llegar a ser más grave que la infidelidad sexual. Por lo menos así queda de manifiesto en un estudio realizado por dos investigadoras de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina. En ella detectaron que a las mujeres les molesta más que a los hombres la infidelidad emocional que la sexual. El trabajo se basó en una muestra de 446 personas adultas, que tenían entre 20 y 56 años. Los resultados finales no cambiaron mucho respecto de los que se obtuvieron en 60 países, ya que el trabajo de las psicólogas de la UBA formó parte de un estudio internacional que coordina Martín Voracek, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Viena Fuente
El médico inglés Ronald Gibson, comenzó una conferencia sobre conflictos generacionales, citando cuatro frases: 1). 'Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos'. 2). 'Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de hoy toma mañana el poder, porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible.' 3). 'Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos' 4). 'Esta juventud esta malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura' Después de estas cuatro citas, quedó muy satisfecho con la aprobación, que los asistentes a la conferencia, daban a cada una de las frases dichas. Recién entonces reveló el origen de las frases mencionadas : La primera es de Sócrates (470- 399 a .C .) La segunda es de Hesíodo ( 720 a .C.) La tercera es de un sacerdote del año 2.000 A.C. La cuarta estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (Actual Bagdad) y con más de 4.000 años de existencia. Padres y Madres de familia: RELÁJENSE PUES SIEMPRE FUE ASÍ...GRACIAS A DIOS . Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! La ligadura de trompas y la vasectomía son legales en la Argentina La normativa, que fue aprobada por el Senado de la Nación, autoriza a realizar esas prácticas de regulación de la fertilidad en forma gratuita en los hospitales públicos y en el sistema de prepagas y obras sociales. El Senado de la Nación aprobó la ley que contempla la práctica gratuita en los hospitales públicos y en el sistema de prepagas y obras sociales, la ligadura de trompas de Falopio en la mujer y de la vasectomía en los hombres De acuerdo con el proyecto, antes de someterse a esas prácticas, la persona debe dar su "consentimiento informado", y no necesitará permiso judicial ni esgrimir razones médicas, siempre y cuando sea mayor de edad y pueda comprender los alcances de la cirugía. La iniciativa autoriza a personas mayores de edad a solicitar la ligadura de trompas o la vasectomía, consideradas métodos permanentes pero no definitivos para regular la fertilidad. El proyecto establece como "requisito ineludible" la autorización judicial para menores de edad o personas declaradas judicialmente incapaces que deben ser oídas e informadas en el proceso de decisión en el que son parte sus representantes legales. También dispone que las operaciones sean "sin cargo para quien lo requiera en los establecimientos del sistema público de salud" y que obras sociales y de medicina prepaga "tienen las obligación de incorporar estas intervenciones médicas a su cobertura". Estos métodos no fueron contemplados en 2002, cuando se sancionó el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, que permite acceso gratuito a los métodos anticonceptivos como el DIU, píldoras y preservativos. El proyecto fue aprobado por 35 votos aportados por la mayoría de los representantes del Frente para la Victoria-PJ, y apoyado por los radicales y el socialismo, contra 9 votos de los peronistas disidentes, de algunos provinciales y de oficialistas como el cordobés Roberto Urquía y el mendocino Celso Jaque. Los médicos que respaldaron la sanción de la nueva normativa sostuvieron que la ley equiparará la situación de los sectores que no pueden acceder a esta intervención quirúrgica que se practica en lo cotidiano en la mayoría de los hospitales privados, según coincidieron. Quienes se oponen -entre otros, profesionales vinculados a la iglesia católica- basan su disconformidad en "principios religiosos y filosóficos" y exigen que la reglamentación de la nueva ley, de ser aprobada, incluya la cláusula de conciencia para los médicos y directivos de los hospitales que no son públicos. Para el médico Walter Barbato, especialista en ginecología y obstetricia y profesor de la Universidad Nacional de Rosario, el proyecto "pone en un plano de igualdad" a mujeres y varones para ejercer su sexualidad, independientemente de su condición social. "Digo que pone en pie de igualdad, porque hasta ahora no hay una legislación que facilite estas intervenciones en el sector público para la gente que no puede pagarlas - explicó-, pero son operaciones que sí están al alcance de grupos sociales en mejores condiciones económicas, que acceden a la medicina privada". Los mismos argumentos esgrimió Mariana Romero, médica e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES). "De sancionarse, la nueva ley, va a garantizar un principio de autonomía, una práctica disponible y segura que ya es legal en un montón de países de América Latina", destacó la médica, "magister" en salud sexual y reproductiva. La ligadura de trompas y la vasectonomía, señaló, constituyen "una opción anticonceptiva más: No es una obligación. La ley convalida la posibilidad de decidir autónomamente, y muy bien informado, un método anticonceptivo para la persona que entiende que ya cumplió con su ideal de reproducción". Más allá de no acordar con el espíritu del proyecto de ley que se trata en el Senado, el asesor legal en derechos y garantías del personal médico del Hospital Austral, Fernando Toller, afirmó que se incurre en una "omisión seria". Toller explicó que el proyecto no reconoce la posibilidad de objetar "a las instituciones que tienen convicciones e idearios claros que se oponen a realizar esterilizaciones". "El Estado no puede obligar a nadie a actuar en contra de sus principios", afirmó, en representación de los profesionales médicos del Hospital Austral, el Sanatorio San Camilo y la Casa Hospital San Juan de Dios. Fuente=Telam
Extraña pareja Las mujeres estamos convencidas de que nuestra pareja es algo de otro mundo. Que nuestros problemas y anécdotas son la expresión más particular y sofisticada del amor. Que nuestros recuerdos deberían ser un libro, una comedia romántica, o por lo menos una anécdota curiosa que viaja de sobremesa en sobremesa. Esta creencia torpe e ingenua a mí me parece encantadora. Como un coleccionista apasionado, cada vez que una mujer me cuenta las primeras citas con su novio, me fascina abrir los ojos bien grandes y decirle que nunca escuché cosa más especial. Nunca falla. Apenas digo que es la mejor historia del mundo, empiezan a soltar la lengua. La histérica y el boludo son, por ejemplo, el tipo de pareja más común que conozco. Ella es chillona, prepotente y caprichosa, y él es un pancito de Dios. Ella se la pasa cagándolo a pedos delante de todo el mundo, pidiéndole cosas o poniendo mala cara porque trajo las facturas equivocadas, tiró un vaso de agua sobre la alfombra o se olvidó de comprar limones cuando fue al supermercado. No lo deja hacer nada de nada, principalmente si tiene relación directa con sus amigos de soltero. Si vienen a su casa a comer o a ver un partido, la tolerancia de la histérica dura quince minutos. Pasado ese tiempo, se escucha un graznido que dice: "MAAAAAAAAAAAARCEEEEEEELO VENI POR FAVORRR", se meten en el cuarto y se escuchan susurros ininteligibles. Cuando Marcelo sale, le dice a sus amigos siempre lo mismo: “Chicos, Maru se siente mal y nos tenemos que ir” o “Chicos, Maru tiene razón, no da que vengan si ustedes no pintaron y empapelaron la casa. Le tenemos que pedir perdón”. Cuando frecuentan amigos de ella, en cambio, se pone de buen humor y se dedica a hacer chistes despectivos sobre su pareja, ridiculizando sus puntos débiles y contando un montón de intimidades que jamás deberían haber abandonado su habitación. Además, la histérica está obsesionada con que el hermano, el jefe o el socio de su novio lo están cagando y le llena la cabeza de teorías conspirativas para que pida un aumento o se busque un trabajo nuevo. Si bien nadie la soporta, los amigos nunca le dicen a Marcelo lo que realmente piensan de su novia. Recién el día en el que él toma coraje y la deja, su familia festeja con una suelta de globos y él por fin recibe el aluvión de reproches y anécdotas horribles sobre su ex pareja. A la inversa, la fanática y el engreído son otro modelo de relación muy común. Por medio de ardides psicópatas, él la convence de que es un héroe griego, y desde ese momento, ella vive para contar anécdotas que ilustren la engreída estampa de semidiós de su pareja. Que sabe todo, que es el más lindo, que siempre tiene razón. Todos los demás viven equivocados a la sombra de este profeta grandilocuente y sabelotodo que nos ilumina con sus anécdotas. Y como si fuera poco, mientras ella relata cómo él se peleo con un amigo, él asiente desde el fondo, como un entrenador de perros orgulloso mirando como su cachorra ataja un huesito de alimento balanceado sin moverse de la mesa. Cuando sale con sus amigas, la fanática tiene un hábito inmoral y repugnante. Cada vez que alguna relata un defecto de su pareja, ella ofrece un contrapunto fantasioso y edulcorado sobre la suya. Si su amiga se queja de que su novio deja el baño mojado, ella acota que el suyo lo lustra con mirada de rayos laser sin moverse del bidet. Si dice que su novio no cocina, la fanática acota que el suyo la lleva a comer afuera todos los días y a la vuelta la carga en andas y le canta una serenata en la puerta del edificio. Los siameses, otro estereotipo muy corriente de pareja, borran todos los pronombres, verbos y anécdotas en singular de su vocabulario. Se las ingenian como maestros de la lengua castellana para relatar absolutamente todo en la primera persona del plural: "A nosotros nos encantó esa película", "La zanahoria no nos gusta", "No somos de salir mucho". Son, además, los creadores del numerito de "cortá vos" (que consiste en llamarse por teléfono y una vez agotada la conversación, exhortar al otro a que corte primero: "Cortá vos" "Nooo, cortá vos", "No, vos", "¡No! ¡Vos" y de "Yo te quiero más", un ritual parecido pero aún más empalagoso, en el que ambos amantes intentan convencer al otro de que ellos aman más: "Yo te amo más", "No, yo más", "No, yo", "¡No! ¡Yo te amo más!". Previsiblemente, van a todos lados juntos. Él es el boludo que vemos a la salida de una clase esperando a su novia con la campera en la mano, y de ella es la cabecita que se asoma desde el auto cuando él baja para dejar algo en la casa de un amigo. Otro ejemplo un poco más raro pero frecuente son la boluda y el gritón, que tienen un pacto secreto para mantener viva la relación: él la trata como un trapo de piso y ella lo excusa diciendo que está muy nervioso por el trabajo. Son, paradójicamente, el matrimonio perfecto. Se complementan de manera vital, necesaria: él precisa a quien pisotear, y ella es una masoquista que encuentra goce en ser pisoteada. Cada vez que él la humilla en público, la increpa por una camisa mal planchada o le dice que es una inútil, ella se autoconvence de que lo soporta porque en el fondo él es bueno y la quiere. Pero la realidad es otra. Debajo de su mansa tolerancia, está segura de que su novio tiene razón: si lo deja se la comen los piojos. Los presumidos escandalosos, en cambio, se gritan de manera recíproca. Su numerito más famoso es discutir en la calle y que uno se vaya caminando y el otro lo siga y lo agarre del brazo para retenerlo. Son como un espectáculo teatral interactivo, que incluye amigos, transeúntes y policías que no quieren participar de la obra, pero lo terminan haciendo. Son celosos, posesivos, irracionales y no tienen vergüenza. Hacen cualquier cosa para ser el centro de atención (ya sea para que los miren, los consuelen o los atajen cuando se están por trompear con un tercero). Cuando van a una fiesta, por ejemplo, uno de los dos se emborracha y termina arruinando la velada. A veces ella pone mala cara hasta que él estalla de ira, a veces uno de los dos coquetea con un tercero, y otras veces ella agarra de los pelos a alguna soltera que tuvo la mala idea de mirar de reojo a su novio. Por teléfono también tienen un show interesante. Mientras ella sale con sus amigas él llama para pelear a su celular. Si ella no lo atiende, insiste al de sus amigas, y si no quieren pasarle con su novia, se va hasta allá y arma un escándalo con botellazos y todo. Y por último, están el desastre y la salvadora. Antes de conocerla, él era el peor partido del mundo: mujeriego, ludópata, mentiroso, irresponsable. Pegaba los mocos debajo de la mesa, se olía sus medias sucias, se gastaba el sueldo entero en la ruleta. Pero ella ve algo especial en él, lo convierte en su proyecto personal, y luego de un año de convivencia, encuentran una forma de tolerar las mutuas extravagancias. A pesar de que nadie cree que su relación puede prosperar, se quedan juntos muchísimos años, unidos por un vínculo misterioso y singular, que nadie —ni sus propios hijos— terminan de entender nunca. Fuente