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Usuario (Argentina)
Cuenta la leyenda que por lo menos una de las iglesias fue construida por ángeles en un solo día; otra leyenda cuenta que las iglesias nacieron de un sueño del rey Zagwe. Las once iglesias fueron excavadas bajo la superficie de la tierra, llegando en algunos casos a alcanzar los 10 metros de altura. Están rodeadas por patios y zanjas que las conectan entre sí, constituyendo un entresijo de túneles y pasadizos entre un edificio y el próximo. Las iglesias son tesoros en Etiopía como las grandes pirámides lo son en Egipto. La ciudad de Lalibela, emplazada entre escarpados barrancos de más de 2.500 metros, es una verdadera delicia. Pero ¿quién fue el artífice de esta maravilla de la humanidad? Como explica Juan González Núñez en su interesante libro Etiopía, hombres, lugares y mitos, las iglesias fueron mandadas construir por el monarca de Lalibela, quien reinó entre los siglos XII y XIII. Así lo atestiguan las Actas de Lalibela, obra publicada en el siglo XV y que cuenta como el santo rey fue arrebatado al cielo, donde pudo contemplar construcciones maravillosas, y que Dios le ordenó hacer algo parecido en el lugar que él le indicaría una vez vuelto a la tierra. Las mismas Actas afirman que, en los años que duró la construcción, los ángeles se unían a los trabajadores durante el día, mientras por la noche, cuando los hombres dormían, ellos solos hacían el doble de trabajo de una jornada. Cuando Francisco Alvares, capellán de una embajada portuguesa que viajó por Etiopía entre 1520 y 1526, descubrió Lalibela, hizo una detallada descripción de cada iglesia y terminó afirmando: «No quiero escribir más acerca de estas obras, porque temo que si escribo más, nadie me va a creer… Pero juro delante de Dios, en cuyas manos estoy, que todo lo que escribí es verdad y que la verdad es mucho más de lo que he escrito». Todo el conjunto fue nombrado Patrimonio de la humanidad por la Unesco en el año 2005 y actualmente se encuentra en fase de rehabilitación para reparar los daños causados por erosión. Este lugar es una buena muestra gráfico de el popular dicho “La fe mueve montañas”, aunque en este caso, más que moverlas las ha transformado.
Hola, tengo ganas de describir la tecnologia que le dio las ventajas a este pueblo para aterrorizar Europa a partir del año 793. Por supuesto esto fue posible gracias al desarrollo de la navegacion que les permitio atravesar el mar del norte y garcharse distinos pueblos. Piedras solares La piedra era un tipo de calcita cristalina que era común en Escandinavia. Este cristal tiene una propiedad llamada birrefringencia o doble refracción que podría haber permitido a los vikingos calcular la posición del sol incluso cuando el sol se acababa de poner o estaba nublado. Utilizando dos de estas piedras, un disco como el de Unnatoq (disco de madera con marcas que encontraron en Groenlandia), y un instrumento similar a un palo, los navegantes vikingos eran capaces de reproducir un tenue patrón luminoso con el que triangular la posición del sol y asi guiarce atravez del mar. Drakkar Una embarcación alargada con una cabeza de dragón, también conocida como drakkar. Eslora (largo) 24 mts. Mastil de 18 mts de altura. Vela de 100 metros cuadrados. Peso 400 kgs. Estas naves eran embarcaciones sigilosas y rápidas. El drakkar podía viajar a través de océanos bajo una vela y cambiar rápidamente para impulsarla con remos para hacer ataques relámpago contra poblaciones indefensas. La mayoría de la riqueza de los vikingos fue adquirida a través de este tipo de saqueos. La experiencia en construcciones navales de los vikingos condujo a la invención de la "knarr", que era similar a la drakkar, pero mayor, más amplia y con menos remos. El knarr se utilizaba para transportar la carga a destinos lejanos para el comercio. Esto les permitía aprovechar, a parte de sus excelentes dotes para el comercio, para realizar incursiones, saqueos y ataques por sorpresa en toda la fachada atlántica de Europa, como el caso de Irlanda, Escocia, Normandía, Países Bajos, Germania, Francia e incluso la Península Ibérica, atacando las costas cántabras, y posteriormente, en otra incursión, llegando a los dominios de Al-Andalus penetrando hasta Lisboa a través del río Tajo y a Cádiz y Sevilla por la cuenca del Guadalquivir. GRACIAS POR PASAR.

Las propiedades específicas del agua líquida cambian cuando se calienta entre 40º y 60ºC. A esa temperatura, el agua pasa de un estado líquido a... ¿otro estado líquido? El agua, tan imprescindible para que exista la vida, tan abundante en la Tierra como en el interior de nuestro cuerpo, es una sustancia a la que hemos infravalorado. Vamos a tener que cambiar aquella idea que nos enseñaron en la escuela y con la que aprendimos que solo se presenta en tres estados básicos: líquido, sólido y gaseoso. Porque quizá sean cuatro. Investigadores de la Universidad de Oxford afirman que han descubierto un segundo estado líquido, distinto al que conocemos, que surge cuando el agua se calienta a temperaturas de entre 40º y 60ºC. Las propiedades físicas del agua ya nos dicen a gritos que es una sustancia especial, o muy rarita, si se prefiere. Primero porque es uno de los pocos compuestos cuyo estado sólido flota sobre su estado líquido. No se hunde, y eso es algo que agradecen mucho los esquimales y todas las especies de animales que viven sobre el hielo de los polos. El agua, además, en vez de contraerse como la mayoría de sustancias cuando se congela, se expande. (Y, sí, ojalá cuando nos echaron por primera vez la regañina al olvidarnos una botella en el congelador hubiéramos contestado que no era nuestra culpa, sino del agua, que insiste en salirse de la norma comportándose de esas maneras). O qué decir de ese punto tan extraño en su ebullición, a los 100ºC, cuando su tamaño molecular (H2O) es tan pequeño. Lo normal es que los hidruros reduzcan ese punto a medida que su tamaño molecular disminuye; pero el agua no. "Nadie realmente entiende el agua", resumía Philip Ball a Nature cuando explicaba que cada vez que se investiga este líquido no se resuelven incógnitas sino que se crean más. Las propiedades específicas del agua líquida cambian a los 40º-60ºC, con lo que habría dos estados líquidos El nuevo misterio lo están intentando desvelar los científicos de Oxford. El equipo descubrió que el agua líquida alcanza un estado diferente cuando se eleva su temperatura en algún punto entre los 40º y 60ºC. Los investigadores observaron que las propiedades específicas del agua (conductividad térmica, índice de refracción, tensión superficial o constante dieléctrica) experimentaban un cambio cuando alcanzaba esos grados, lo cual significaría que habría dos estados líquidos diferentes. El grupo señala que la causa de que esto se produzca se encontraría en las características moleculares del agua, responsables también de las anteriores anomalías. La molécula de agua, compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, posee una unión más débil que los enlaces individuales de hidrógeno y oxígeno. Esto provoca que las moléculas unidas del agua se rompan constantemente y se deformen. Sin embargo, a pesar del caos que parece reinar, algunas estructuras fijas persisten. Los físicos sospechan que allí se encuentra la razón de que el agua sea una sustancia tan extraña. Los resultados podrían precisar mejor algunos procesos ambientales o biomédicos. Y si un estudio independiente confirma este descubrimiento, tendremos que aceptar que el agua ya no tiene tres estados, sino cuatro.

Momias en vida: Sokushinbutsu Atentados o suicidios colectivos son una prueba de fe y de honor para los miembros de ciertas religiones. En este tipo de prácticas, algunos llegaron más lejos… Hasta hace seis siglos, un grupo de monjes budistas en la provincia japonesa de Yamagata practicaban el Sokushinbutsu o la momificación en vida. Llegar a volverse un guía espiritual no era sencillo. El sokushinbutsu –voz que significa “consecución de la budeidad en vida”- consistía en un proceso complejo, derivado de una forma de budismo llamada Shugendō. La automomificación se atenía a reglas que habían sido establecidas cientos de años atrás y eran muy severas. El proceso debía durar en total tres mil días, divididos sistemáticamente en tres periodos de mil. El primero hacía foco en la alimentación: los monjes debían someterse a una dieta sumamente estricta. Se mantenían exclusivamente con semillas y frutos secos, con el objeto de reducir al máximo su porcentaje de grasa corporal ya que la grasa, al morir, entra en descomposición rápidamente. En el segundo lapso de 1000 días, se llevaba a cabo una suerte de envenenamiento voluntario. Se debía ingerir un té tóxico derivado de un árbol llamado Urushi, de la familia de la hiedra. Este brebaje venenoso actuaba como un depurativo: provocaba vómitos en quien lo bebía, supuestamente eliminando así los gusanos del cuerpo. Además, el té hacía que la persona sudara y orinara más de lo normal; sumado al hecho de que no consumían agua, el cuerpo lentamente iba deshidratándose. En consecuencia la piel se agrietaba, pegándose a los huesos, que ya no tenían casi músculo. Poco a poco, el cuerpo se convertía en un cadáver viviente. Tras este proceso de depuración física, el monje entraba a la tercera etapa, la más difícil: el comenzar a momificarse en vida. Para ello se introducía en una tumba de piedra vertical, cuyo su tamaño era solo un poco más grande que su cuerpo. El religioso debía entonar mantras y colocarse en la posición del loto, de la que no se movería hasta la muerte. Por lo general la cripta se encontraba unos tres metros bajo tierra, y una caña de bambú que atravesaba la tumba por un extremo servía para respirar. Para conectarse con el mundo exterior, el monje se valía de una campana que debía tañer una vez al día en señal de vida. Cuando los compañeros no escucharan el sonido, sabrían que el enterrado habría muerto. Entonces se sacaba la caña para respirar y se procedía a sellar la tumba. Una vez cegada la cripta, los compañeros del momificado aguardaban mil días más antes de comprobar si la momificación había resultado exitosa. Entonces podían suceder dos cosas: si el cadáver estaba descompuesto, el monje era enterrado con honores, gracias a su valentía y sacrificio. En cambio, si la automomificación se había cumplido correctamente, el cuerpo era colocado en un templo para adorarlo como a un Buda. El honor de convertirse en casi un dios, alcanzando un estado supremo del espíritu, era una de las máximas aspiraciones de un budista. Así, el proceso de momificación en vida estaba reservado solo para unos pocos monjes. Se supone que fueron varios cientos los monjes que llevaron adelante un proceso de automomificación; no obstante, al día de hoy solo han sido descubiertos alrededor de 20 cadáveres que acusan relación con el sokushinbutsu. En la actualidad esta macabra manera de alcanzar la iluminación divina ya no se practica; los monjes budistas continúan intentándolo mediante silencio, rezos y meditación. Además, en 1909 el emperador Meiji prohibió el sokushinbutsu como parte del apoyo a la religión natural de Japón, el sintoísmo. En la cultura popular moderna han quedado algunos vestigios del proceso. Por ejemplo, en la serie de animé japonés Inu Yasha, aparece un monje que ha pasado por un ritual de automomificación durante un periodo de guerra, convertido en un Buda viviente para proteger a su pueblo. GRACIAS POR PASAR!!