francooo1496
Usuario (Argentina)

El barco Eclipse de Roman Abramovich ha sido galardonado con el premio de mejor embarcación del mundo. Cuesta 300 millones de euros y tiene 162 metros de eslora. Sin duda, un juguetito ideal para las escapadas.Los millonarios aficionados al mundo náutico compiten año tras año por tener el barco más grande y más lujoso. Adquieren los yates, navegan por medio mundo y después se presentan a la World Superyacht Awards, la gala que determina cuáles son los mejores barcos del mundo. En la última edición, más de 500 embarcaciones se presentaron al concurso con el objetivo de obtener el mayor reconocimiento de la náutica de lujo. Está claro que la ostentación y la vanidad son protagonistas principales en esta cita. Pero nadie pudo igualar al magnate ruso, dueño del Chelsea, Roman Abramovich.Un tío que contrata como "orquesta" para su fiesta de cumpleaños a los Black Eyed Peas se puede permitir tener un barquito de 162 metros de eslora, que le costó unos 300 millones de euros. Las características del yate son impresionantes, una auténtica maravilla confeccionada a imagen y semejanza de su dueño. Y es que en el Eclipse, que así se llama el barco, podemos disfrutar de una gran discoteca, una sala de cine, 20 camarotes de alto standing, un mini submarino, majestuosas piscinas, dos helipuertos, detector de misiles, sistema anti-paparazzi...Está claro que la diversión y el entretenimiento están asegurados porque en los nueve pisos que tiene el yate se pueden hacer muchas cosas. No cabe duda de que el bueno de Abramovich tiene el dinero por castigo porque mantener esta embarcación y a sus 70 tripulantes puede costarle unos 30 millones de euros al año. Si estáis interesados en dar una vueltecita, os tengo que avisar que está muy complicado porque el ruso sólo lo alquila cuando está amarrado al puerto.
Nos ha cogido por sorpresa, y aunque ni siquiera había confirmación oficial ya esta con todos nosotros el nuevo Bugatti Veyron 16.4 Super Sport. El monstruo naranja de las imágenes oficiales es la versión 2.0 del superdeportivo de la década, en esta evolución capaz de alcanzar los 434 km/h, con su motor 8.0 W16 quad-turbo sacando la tremenda cifra de 1.200 CV, transmitidos como de costumbre a las cuatro ruedas. Resulta complicado por la emoción empezar a hablar de cualquier parte del coche, ¿qué les parece si le echamos un vistazo al diseño y la aerodinámica en primer lugar?.Con una forma reconocible a primera vista, hay que fijarse en el frontal para reconocer un paragolpes más aerodinámico, con un fino spoiler delantero que deriva el aire hacia los laterales. Las ópticas son idénticas a las del Bugatti Veyron Grand Sport, aunque otras ediciones especiales ya las montaban. Quizá el frontal sea la zona que menos cambia, así que vamos a subirnos a una escalera para ver el coche desde arriba. El motor casi no se ve, está tapado por una gran cubierta – previsiblemente de fibra de carbono – que produce una mejora aerodinámica, al más puro estilo streamliner.Un motor como el W16 del Veyron necesita una gran fuente de refrigeración, lograda con dos grandes conductos NACA que suministran aire fresco al propulsor. Las dos entradas de aire del techo se complementan con las necesarias entradas laterales, que se portan sin cambios desde el Veyron 16.4 de 1.001 CV. El gigantesco spoiler-aerofreno trasero permanece en su lugar, tras el ventanuco que le queda al propulsor para mirar al exterior. En la parte trasera – la única que cualquier coche de producción verá jamás – hay alguna modificación, aunque más bien de tipo estético.La gigantesca salida central de escape (en realidad flanqueada por dos más ocultas) se reemplaza por dos salidas gemelas, cromadas y de corte horizontal. La tradición Super Sport no es nueva en Bugatti, de hecho los Type 55 y Type 57 tuvieron versiones Super Sport que cosecharon buenos éxitos en competición. Quizá el Veyron Super Sport nunca compita, pero hereda de los antiguos Super Sport un patrón de color muy diferente al del resto de los Veyron, en este caso naranja y negro, que en muchas partes del coche es pura fibra de carbono descubierta. Sólo los primeros cinco modelos tendrán este aspecto.Se denominarán World Record Edition, y ya están todos vendidos, a un precio que se rumorea está cerca de los dos millones de euros. ¿Por qué se llaman World Record Edition? Os quedará claro en cuanto comente algunos datos técnicos. El gigantesco motor 8.0 W16 tiene ahora cuatro turbos de mayor tamaño, además de cuatro intercooler más grandes. La potencia crece hasta los 1.200 CV y el par máximo hasta los 1.500 Nm, superando a muchos camiones de transporte, y no tan ligeros como pensáis. Por desgracia no tenemos datos de aceleración o a qué potencia se entregan esos 1.200 CV. Pero no importa demasiado.Para digerir el aumento de potencia con seguridad se ha rediseñado la suspensión gracias a la experiencia en competición del Grupo Volkswagen – intuyo que Le Mans y la recta de Hunaudieres han tenido algo que ver – y se ha dotado al chasis de refuerzos estructurales. Estas modificaciones en el tren de rodaje contribuyen además de una mejor estabilidad a un paso por curva más rápido, recordemos que las curvas no fueron el mayor fuerte del Veyron, en parte debido a un peso de 1.8 toneladas que el Super Sport no recorta, si la nota de prensa no lo comenta expresamente debe ser por algo.Pero es que todos los esfuerzos de la criatura mimada de Ferdinand Piëch estaban enfocados a cerrar unas cuantas bocas. 9ff GT9-R, SSC Ultimate Aero, Hennessey Venom... ¡tuneros a nosotros!, pensarían en Molsheim. Así que tras las modificaciones lo llevaron a la pista de pruebas de Volkswagen en Ehra-Lessien. Esta pista, con una recta de 9 km de longitud, ha sido el lugar escogido para poner el Veyron Super Sport a más de 430 km/h. Acompañados por el TÜV, AutoBild Alemania y un equipo de Libro Guinness de los récords, iban con sólo el récord (y la homologación) en mente.En el intervalo de una hora, el probador oficial Pierre Henri Raphanel completó la recta, de ida y vuelta. A la ida registró una velocidad punta por GPS de 427.933 km/h, a la vuelta unos aún más increíbles 434.211 km/h. Repetid conmigo: 434 km/h. Pero TÜV exige una media para la homologación, así que la punta oficial que aparecerá en la ficha técnica del coche es de 431 km/h. En todo caso, muy superior a los 418 km/h de los que John Hennessey tanto presumía. La presentación oficial del increíble Bugatti Veyron 16.4 Super Sport tendrá lugar en agosto, en el Pebble Beach Concours d’Elegance.Hasta la fecha Bugatti ha vendido 260 Veyron Coupé y 35 Grand Sport, la producción de los Super Sport comenzará en septiembre, a un precio de venta aún no cierto. Contamos con las imágenes en alta resolución a lo largo de la tarde, así que no os vayáis muy lejos.