davidrey11
Usuario (Argentina)

El escritor e investigador cordobés AGUSTÍN LAJE ARRIGONI nos concede en esta ocasión otra oportunidad más de mirar hacia atrás pero prescindiendo del lente del mito y la victimización. Tocamos un tema bien difícil, que muchos consideran tabú: el mito de los 30 mil desaparecidos. Valiéndose de documentación fehaciente, el autor de "Mitos setentistas" hecha por tierra la postura más generalizada al respecto e ilustra los motivos más reveladores por los cuales hoy se insiste con lo mismo de siempre. Una entrevista, por cierto, a prueba de tibios, y que seguramente servirá para que muchos revisemos la historia con que tanto nos han "machacado". Ver entrevista haciendo clic AQUÍ. Escribe: DAVID REY "Quizás haya un día en que podamos decir que "el setentismo" tiene sus días contados en Argentina. Para ese entonces, dos cosas han de tener que prevalecer, obligadamente, en la ciudadanía en general. Por un lado, deberá vislumbrarse en cada argentino un sentido de VERDAD, de ir hacia ella, de curiosidad por conocerla en toda su magnitud; la valoración exhaustiva del pasado tendrá como único fin la proyección de un futuro exento de repetidas vicisitudes. Por otra parte, el día en que "el setentismo" amenace con devenirse en pátina, será preciso que - como sociedad - nos alumbre un sincero ánimo de patriotismo, es decir, de solidaridad mutua entre nosotros mismos. Me remito a una afirmación muy triste y que poco nos ilustra como Nación: a los argentinos no nos importa - ni en lo más mínimo - qué es lo que ocurrió en el pasado ni qué suerte hayan corrido nuestros "recordados" compatriotas". Leer artículo completo haciendo clik AQUÍ. Agradezco inmensamente a las personas que accedan a la entrevista, como así mismo a las que aporten sus opiniones para un debate serio y bienintencionado. ¡SE RUEGA DIFUNDIR! DAVID REY www.davidrey11.blogspot.com Más posteos de DAVID REY en Taringa: "La verdadera historia del Che Guevara" - Entrevista a Nicolás Márquez Entrevista a Arturo Larrabure - Víctima directa del terrorismo de los 70
En la entrevista al abogado, periodista y escritor NICOLÁS MÁRQUEZ (marplatense), autor del libro "El Canalla - La verdadera historia del Che", pueden deducirse las siguientes afirmaciones: - "Como guerrillero fue un fracaso. Jamás ganó un combate"; - "Ningún marxista formado lo toma al Che como referencia intelectual"; - "Para el Che los africanos eran negros porque no se bañan"; - "Estudió quichua para entenderse con los bolivianos sin saber que el lugar donde pensó la revolución se hablaba guaraní"; - "Decía que los mexicanos eran una indiada analfabeta y que los bolivianos eran como animalitos"; - "Les propuso a los bolivianos enseñarles francés a cambio de que se unan a la revolución. Luego confesaría que se burlaban de él"; - "Era hombre de un gran resentimiento. Tenía una tara psicológica importante"; - "El mismo Guevara confesó haber matado 1500 personas". VER ENTREVISTA COMPLETA A NICOLÁS MÁRQUEZ HACIENDO CLICK AQUÍ En el artículo se incluye un breve artículo escrito por el mismo entrevistado. Un cordial saludo a todas las personas que visitan este link y en especial a las que visiten "PERIODISMO... para periodistas". DAVID REY http://davidrey11.blogspot.com/ Más posteos de DAVID REY en Taringa: .

LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ El título. Si uno dice "Etchecopar baleado" está diciendo que lo balearon a Etchecopar. Pero si uno dice "Etchecopar, baleado" (con la coma entre medio de dos palabritas) da la impresión de que está diciendo, "tomá, ahí lo tenés, baleado". Esa coma refleja una suerte de disfrute, una pausa de sádica satisfacción. Muchachos, no estoy loco. Es simple: si no fuera así, entonces, ¿para qué demonios van a poner esa coma justo ahí? No son muchos los títulos con comas que vemos por ahí. "Etchecopar, baleado" no dice quién y por qué (a Página 12 le gusta destacar que lo balearon); correcto es titular "Balean en asalto a Etchecopar". "El hijo, de nombre Sebastián, estaría grave y anoche era intervenido quirúrgicamente". Mucho más humano, retórico y periodístico es apuntar "Sebastián Etchecopar se encuentra en grave estado". Página 12 insiste con exculpar a los maleantes: "estaría grave" (vaya a saber si es cierto; ‘estaría grave’. Con cuatro disparos, uno de ellos en el pulmón, y siendo intervenido quirúrgicamente decir que "estaría" es, obviamente, una necedad. Página 12 niega, pues, la gravedad del asunto; la relativiza, lo cual transige en favor de los criminales). LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ www.davidrey11.blogspot.com

Se viven épocas de constantes etiquetas. Las etiquetas son, en este caso, maneras muy arbitrarias por parte de una persona de desacreditar al eventual interlocutor. Son, en una palabra más específica, “anatemas”, es decir, una “condena moral lanzada contra alguien”, una “maldición” (diccionario María Moliner). Una etiqueta es, en fin, un ataque con el que se busca lastimar, descalificar y destruir. Bien claro queda, entonces, que el espíritu de aquella persona que “anatemiza” al semejante no es, precisamente, el democrático, el del diálogo. Hete aquí que vemos la primera controversia al momento de referirnos al respecto de aquellas personas que tienen la costumbre de etiquetarnos con “facho”, “gorila” o “cipayo”. Todas aquellas personas que comúnmente son signadas con algún piropo de esta naturaleza encontrarán en la siguiente editorial un sincero espejo donde mirarse. Aquellas personas que, en cambio, tienen por costumbre el hecho de descalificar a las personas que no piensan como ellas… quedan invitadas a ver el material y a enterarse que, por más odio que exista, el mundo sigue girando y el sol sigue saliendo todos los días… también para ellas. link: http://www.youtube.com/watch?v=206Cf-02JKo La misma editorial, aunque de forma compendiada (por si estás con el tiempo justo): link: http://www.youtube.com/watch?v=abkO-Z_Fr2M La desgrabación del editorial es la siguiente: La verdad es: si no pensás como ellos, si no te interesa ni emociona lo que a ellos, si no temés u odiás lo que ellos… con seguridad ya te han rebautizado de “facho”, “fascista”, “gorila”, “golpista”, “cipayo” y vaya Dios a saber con qué otra figura más de aquella fauna que tienen en la cabeza. Algunos te lo dicen de frente, otros lo murmuran a tus espaldas y no falta el que bromee con eso; incluso vos mismo – animal de costumbre – suelas ya pensarte en esos términos. Libertades individuales, época del 70, coyuntura económica, política actual son los temas que ocasionarán insalvablemente que te llamen “facho”, por más respetuoso que intentes ser. Facho quiere decir fascista, y quien te lo dice asocia lo mismo a una idea de ultraderecha, en completa ignorancia de que el fascismo comenzó como un movimiento sindical, es decir, de izquierda. Te dicen facho y también te asocian con el nazismo, pero nadie se fija que lo último es una contracción de nacional-socialismo; en fin, socialismo. Lo curioso es que los que te llaman “facho” son personas generalmente con simpatías de izquierda o bien enrolados dentro de facciones socialistas. Te dicen “facho” porque supuestamente – para ellos – tus ideas rememoran las ideas de Hitler o de Mussolini. No obstante, tanto las ideas de uno como de otro resumieron en meterse con la vida de los demás, imponerles a todo un pueblo qué debían amar y qué debían odiar, para quién tenían que trabajar y por quién tenían que morir. Y vos sos una persona que no sólo que no querés meterte con la vida de nadie sino que además tampoco querés que se metan con la tuya; de ningún modo aceptarías que alguien te ordene a quién amar o qué cosa odiar; en tus sueños te figurás trabajando para vos mismo y, lo más notable de todo, bajo ningún punto de vista asumís como razonable que alguien te diga por quién tendrías que morir. Para tu gran sorpresa, precisamente aquellas personas que a vos te dicen “facho” son quienes viven metiéndose con la vida de los demás, se pasan todo el tiempo llenándote la cabeza al respecto de a quién hay que adorar y a quién aborrecer, sueñan con un país donde todos trabajen para uno solo (el Estado) e incluso son capaces de justificar cualquier atrocidad en función de esa pesadilla que es el estatismo, el mismo proyecto político del nazismo o el fascismo. En fin, como críticos de Hitler y Mussolini… son muy buenos alumnos. Pero el facho sos vos. Te dicen “facho” cuando, con todo el respeto del mundo, te pronunciás al respecto de la época del 70. De inmediato te dicen que estás justificando los abusos que cometieron los militares en pos de un plan imperialista. Según ellos vos no sólo que simpatizás con los militares sino que también tenés formas de pensar propias de la soldadesca. Curiosamente son ellos los que justifican a los criminales de entonces (“luchaban por un ideal”); los cuales pretendieron – y hoy pretenden – desbaratar nuestra democracia para darle lugar a un socialismo dictatorial (como Cuba o Venezuela). Y es raro que justo ellos piensen así de vos, ya que son ellos los que poseen una estructura mental propia de los cuarteles, que veneran al Comandante Castro, al Comandante Chávez, al Comandante Guevara y que muchos se hacen llamar soldados kirchneristas, soldados de Néstor y soldados de Cristina, a quien siempre le dicen que “allí tiene a los pibes para la liberación”. Como ven, viven utilizando una retórica de guerra… ¡pero el facho, sos vos! Si no te alineás ideológicamente con el actual gobierno kirchnerista (“nacional y popular”)… amigo, no intentes excusarte: sos un facho. Te dicen “facho” porque supuestamente vos no estás a favor de la libertad de expresión y porque sos una máquina de repetir aquello que algún fantasma imperialista o antidemocrático quiere que vos digas y pienses. Y la verdad es que si vos no propiciaras la libertad de expresión nadie podría insultarte así porque sí, como lo hacen ellos. Lo curioso es que generalmente sos vos el que no puede expresarse libremente frente a ellos, y precisamente por la lluvia de descalificaciones que viene ante la menor cosa que digas. Más curioso aún… son ellos los que repiten, religiosamente, un mismo discurso único. Estos sistemas tienen la característica de encuadrarse dentro de partidos políticos que no aceptan el disenso por parte de sus propios integrantes (si no, no se explicaría que estos abracen un discurso único). ¿No se trata esto de un régimen antidemocrático de poder y dominación? Bien, entre otras cosas que caracterizan un régimen fascista, socialista, estatista, podemos mencionar el alto nivel de intolerancia y desprecio que fomenta, lo cual queda de manifiesto desde el preciso momento en que a vos te descalifican por pensar distinto a ellos. No se trata de gente que acepta que vos pienses diferente, sino de personas que te insultan por hacerlo. Otra de las características más notables de este régimen es el hecho de poseer un “líder”, pero no un líder cualquiera sino uno gritón, obstinado, megalómano; un “líder” que se cree imprescindible y que siempre usa una retórica encendida, que siempre está acusando a alguien de pretender derribarlo y que siempre, siempre pero siempre se trata de un mega-súper-multi millonario que se hace pasar por gente sencilla, humilde, de pueblo. Siempre los sistemas totalitarios, por otra parte, se caracterizan por ostentar cierto afán “refundacionista”, de esta suerte que sus tiranos se crean los hacedores de un “modelo” distinto, pero que lo único que tiene de distinto es la forma con que les pagan a muchas personas por no trabajar a cambio de que les sigan votando. No obstante, para ellos, el “facho” seguís siendo sos vos. ¿Y quiénes son ellos? Son personas que viven en este mismo país y con los cuales tenemos que convivir. Son nuestros compatriotras. ¿Y son malvados? Por supuesto que no. En el mejor de los casos, son personas que simplemente están confundidas, tan confundidas como para decirte que vos sos un facho, o un gorila, o un cipayo… Es importante que evitemos responder con otro insulto. ¿Por qué? Hoy muchas personas justifican, por ejemplo, los crímenes que los guerrilleros cometieron en los 70; “luchaban por un ideal”, como si ello diera derecho a poner bombas y matar inocentes. Así justifican hechos del pasado. Es importante no darles los motivos que están buscando para justificar atrocidades futuras. Veneran a una líder megalómana; repiten constantemente un relato cargado de odio; si no pensás como ellos muy antidemocráticamente te denigran con cualquier argumento; forman parte de una ideología del pasado que ni a ellos mismos les deja pensar diferente; creen que el pueblo es una masa con la que se puede hacer lo que sea; y apoyan un gobierno que añora perpetuarse en el poder. En fin, motivos de sobra tenés para realizarles la siguiente pregunta: <<Perdón… pero, ¿yo soy el facho?>>.

Se viven épocas de constantes etiquetas. Las etiquetas son, en este caso, maneras muy arbitrarias por parte de una persona de desacreditar al eventual interlocutor. Son, en una palabra más específica, “anatemas”, es decir, una “condena moral lanzada contra alguien”, una “maldición” (diccionario María Moliner). Una etiqueta es, en fin, un ataque con el que se busca lastimar, descalificar y destruir. Bien claro queda, entonces, que el espíritu de aquella persona que “anatemiza” al semejante no es, precisamente, el democrático, el del diálogo. Hete aquí que vemos la primera controversia al momento de referirnos al respecto de aquellas personas que tienen la costumbre de etiquetarnos con “facho”, “gorila” o “cipayo”. Todas aquellas personas que comúnmente son signadas con algún piropo de esta naturaleza encontrarán en la siguiente editorial un sincero espejo donde mirarse. Aquellas personas que, en cambio, tienen por costumbre el hecho de descalificar a las personas que no piensan como ellas… quedan invitadas a ver el material y a enterarse que, por más odio que exista, el mundo sigue girando y el sol sigue saliendo todos los días… también para ellas. La misma editorial, aunque de forma compendiada (por si estás con el tiempo justo): La desgrabación del editorial es la siguiente: La verdad es: si no pensás como ellos, si no te interesa ni emociona lo que a ellos, si no temés u odiás lo que ellos… con seguridad ya te han rebautizado de “facho”, “fascista”, “gorila”, “golpista”, “cipayo” y vaya Dios a saber con qué otra figura más de aquella fauna que tienen en la cabeza. Algunos te lo dicen de frente, otros lo murmuran a tus espaldas y no falta el que bromee con eso; incluso vos mismo – animal de costumbre – suelas ya pensarte en esos términos. Libertades individuales, época del 70, coyuntura económica, política actual son los temas que ocasionarán insalvablemente que te llamen “facho”, por más respetuoso que intentes ser. Facho quiere decir fascista, y quien te lo dice asocia lo mismo a una idea de ultraderecha, en completa ignorancia de que el fascismo comenzó como un movimiento sindical, es decir, de izquierda. Te dicen facho y también te asocian con el nazismo, pero nadie se fija que lo último es una contracción de nacional-socialismo; en fin, socialismo. Lo curioso es que los que te llaman “facho” son personas generalmente con simpatías de izquierda o bien enrolados dentro de facciones socialistas. Te dicen “facho” porque supuestamente – para ellos – tus ideas rememoran las ideas de Hitler o de Mussolini. No obstante, tanto las ideas de uno como de otro resumieron en meterse con la vida de los demás, imponerles a todo un pueblo qué debían amar y qué debían odiar, para quién tenían que trabajar y por quién tenían que morir. Y vos sos una persona que no sólo que no querés meterte con la vida de nadie sino que además tampoco querés que se metan con la tuya; de ningún modo aceptarías que alguien te ordene a quién amar o qué cosa odiar; en tus sueños te figurás trabajando para vos mismo y, lo más notable de todo, bajo ningún punto de vista asumís como razonable que alguien te diga por quién tendrías que morir. Para tu gran sorpresa, precisamente aquellas personas que a vos te dicen “facho” son quienes viven metiéndose con la vida de los demás, se pasan todo el tiempo llenándote la cabeza al respecto de a quién hay que adorar y a quién aborrecer, sueñan con un país donde todos trabajen para uno solo (el Estado) e incluso son capaces de justificar cualquier atrocidad en función de esa pesadilla que es el estatismo, el mismo proyecto político del nazismo o el fascismo. En fin, como críticos de Hitler y Mussolini… son muy buenos alumnos. Pero el facho sos vos. Te dicen “facho” cuando, con todo el respeto del mundo, te pronunciás al respecto de la época del 70. De inmediato te dicen que estás justificando los abusos que cometieron los militares en pos de un plan imperialista. Según ellos vos no sólo que simpatizás con los militares sino que también tenés formas de pensar propias de la soldadesca. Curiosamente son ellos los que justifican a los criminales de entonces (“luchaban por un ideal”); los cuales pretendieron – y hoy pretenden – desbaratar nuestra democracia para darle lugar a un socialismo dictatorial (como Cuba o Venezuela). Y es raro que justo ellos piensen así de vos, ya que son ellos los que poseen una estructura mental propia de los cuarteles, que veneran al Comandante Castro, al Comandante Chávez, al Comandante Guevara y que muchos se hacen llamar soldados kirchneristas, soldados de Néstor y soldados de Cristina, a quien siempre le dicen que “allí tiene a los pibes para la liberación”. Como ven, viven utilizando una retórica de guerra… ¡pero el facho, sos vos! Si no te alineás ideológicamente con el actual gobierno kirchnerista (“nacional y popular”)… amigo, no intentes excusarte: sos un facho. Te dicen “facho” porque supuestamente vos no estás a favor de la libertad de expresión y porque sos una máquina de repetir aquello que algún fantasma imperialista o antidemocrático quiere que vos digas y pienses. Y la verdad es que si vos no propiciaras la libertad de expresión nadie podría insultarte así porque sí, como lo hacen ellos. Lo curioso es que generalmente sos vos el que no puede expresarse libremente frente a ellos, y precisamente por la lluvia de descalificaciones que viene ante la menor cosa que digas. Más curioso aún… son ellos los que repiten, religiosamente, un mismo discurso único. Estos sistemas tienen la característica de encuadrarse dentro de partidos políticos que no aceptan el disenso por parte de sus propios integrantes (si no, no se explicaría que estos abracen un discurso único). ¿No se trata esto de un régimen antidemocrático de poder y dominación? Bien, entre otras cosas que caracterizan un régimen fascista, socialista, estatista, podemos mencionar el alto nivel de intolerancia y desprecio que fomenta, lo cual queda de manifiesto desde el preciso momento en que a vos te descalifican por pensar distinto a ellos. No se trata de gente que acepta que vos pienses diferente, sino de personas que te insultan por hacerlo. Otra de las características más notables de este régimen es el hecho de poseer un “líder”, pero no un líder cualquiera sino uno gritón, obstinado, megalómano; un “líder” que se cree imprescindible y que siempre usa una retórica encendida, que siempre está acusando a alguien de pretender derribarlo y que siempre, siempre pero siempre se trata de un mega-súper-multi millonario que se hace pasar por gente sencilla, humilde, de pueblo. Siempre los sistemas totalitarios, por otra parte, se caracterizan por ostentar cierto afán “refundacionista”, de esta suerte que sus tiranos se crean los hacedores de un “modelo” distinto, pero que lo único que tiene de distinto es la forma con que les pagan a muchas personas por no trabajar a cambio de que les sigan votando. No obstante, para ellos, el “facho” seguís siendo sos vos. ¿Y quiénes son ellos? Son personas que viven en este mismo país y con los cuales tenemos que convivir. Son nuestros compatriotras. ¿Y son malvados? Por supuesto que no. En el mejor de los casos, son personas que simplemente están confundidas, tan confundidas como para decirte que vos sos un facho, o un gorila, o un cipayo… Es importante que evitemos responder con otro insulto. ¿Por qué? Hoy muchas personas justifican, por ejemplo, los crímenes que los guerrilleros cometieron en los 70; “luchaban por un ideal”, como si ello diera derecho a poner bombas y matar inocentes. Así justifican hechos del pasado. Es importante no darles los motivos que están buscando para justificar atrocidades futuras. Veneran a una líder megalómana; repiten constantemente un relato cargado de odio; si no pensás como ellos muy antidemocráticamente te denigran con cualquier argumento; forman parte de una ideología del pasado que ni a ellos mismos les deja pensar diferente; creen que el pueblo es una masa con la que se puede hacer lo que sea; y apoyan un gobierno que añora perpetuarse en el poder. En fin, motivos de sobra tenés para realizarles la siguiente pregunta: <<Perdón… pero, ¿yo soy el facho?>>.

<<El periodismo está destinado a ser una usina de permanente crítica al respecto del desempeño de los funcionarios, mucho antes que de reivindicación de los mismos, siendo que por más de que el ex presidente Kirchner haya fallecido, tanto su manera de gobernar como de hacer política siguen dándonos de qué hablar a todos los argentinos>>. <<Se pretende disfrazar la corrupción del kirchnerismo, deslegitimar toda denuncia al respecto y eternizar las fraudulentas maneras de propagación de ideología que tanto caracteriza a la actual gestión de gobierno>>. LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ

LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ ¿No te parece que la noticia que subscribo arriba no dice algo más de lo que puede leerse? ¿No tenés ganas darle una repasadita entre líneas? Te aseguro que ninguna frase, en periodismo, es "inocente". Todo está condicionado, más allá de lo arbitrado por el mismo medio, por todo un río de íntimas razones morales, religiosas, políticas, sociales. Toda noticia, tiene su "espíritu", pues. Yo encontré un montón de aspectos que ilustran inmejorablemente el "espíritu" de la noticia de Página 12. Y sabés qué, hubo un montón de gente que también encontró algunas cositas que a mí me pasaron desapercibido. Te invito a que vos también te animes a seguir encontrando cosas, aspectos, detalles muy finos que seguramente terminarán constituyendo otra noticia dentro de la que, muy escuetamente, nos ofrece Página 12. LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ www.davidrey11.blogspot.com
Sustraído de PERIODISMO>para periodistas - PARECE SER QUE en el fondo no eran tan enemigos como se dice. Diversos estudios y fuentes de lo más variadas señalan que, a pesar de las ideologías, existió una notable relación de “amistad” entre el Proceso Militar argentino y las respectivas dictaduras de Castro, del mismísimo Kremlin y, por si fuera poco, del recientemente fallecido Muammar Al Khadafi. - Aunque muchos se vayan a caer de la silla, el principal socio comercial y político – por no decir el único – que tuvo el régimen ultraderechista argentino fue la dictadura ultraizquierdista soviética. - El “affaire” entre los militares y los comunistas tuvo su lado “rosa” con la cuestión de los derechos humanos, y sugiero a los cardíacos interrumpir la lectura aquí mismo. Mientras que todo el mundo condenaba las supuestas violaciones a los DD.HH. en Argentina, hubo dos curiosas excepciones que con voz y voto impidieron la condena de la ONU al respecto: Cuba y URSS. - Mientras que la izquierda argentina homenajea a Fidel, y su rostro nunca falta en el escaparate en que braman contra el pasado las Madres y las Abuelas de Mayo, deberíamos tomarnos un segundo para razonar que el barbudo comandante ES cómplice del aniquilamiento de la ideliazada revolución como asimismo de la desaparición de los hijos y los nietos que hoy reclaman las devotas del modelo cubano. LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ ¡Dejen su comentario!
Entrevista a Agustín Laje Arrigoni - Autor del libro "Los mitos setentistas". En el artículo se incluye un gráfico con el detalle de la cantidad de desaparecidos durante la década de los 70 según las distintas investigaciones, donde - al decir de mi entrevistado- "ninguna se acerca ni siquiera al 30 por ciento de los 30 mil cacareados". - "No pretendo minizar ni justificar una cuestión de suyo delicada y condenable mire por donde se la mire, pero sí acercarme lo máximo posible a la verdad de los hechos". - "En el ataque terrorista al Batallón Monte Chingolo (diciembre de 1975, en pleno gobierno democrático), las bajas guerrilleras también son recordadas como desaparecidos". - "El banderín de los 30 mil se ha instalado no en base a la demostración documental sino en la repetición sistemática. Esa fue una de las tantas enseñanzas del reconocido propagandista nazi Joseph Goebbels, que al parecer los setentistas han estudiado a fondo". EN EL ARTÍCULO SE INCLUYE GRÁFICO CON LAS CIFRAS DE LAS DISTINTAS INVESTIGACIONES LEER ENTREVISTA COMPLETA HACIENDO CLIC AQUÍ (También se puede ver en YOUTUBE o descargar en PDF)
Queridos amigos: los invito a que conozcan mi editorial al respecto del conflicto con España. He procurado una visión bien desapasionada de los hechos, y me he encontrado con algunas cuestiones insospechables. Los invito a que aporten sus ideas al respecto. Les transcribo un fragmento a continuación. LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ "Es cierto (seamos honestos) lo que dijo Cristina: 'Somos de los pocos países en el mundo cuyos recursos naturales permanecen en manos extranjeras' (¿Acaso a quién pertenecen las riquezas petrolíferas de EE.UU., las de Brasil, Irán, Arabia Saudita o Venezuela?)". "...la impasividad o tibieza del gobierno de Rajoy en torno a nuestro reclamo por Malvinas, concluyó en la 'violenta manera' con que Repsol pasara a ser sólo parte de nuestra historia (justifica el desplante de nuestro gobierno). De la Madre Patria no podemos esperar menos que un poco de respaldo al respecto". LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ LEER ARTÍCULO COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ Gracias por visitar mi blog. ¡Espero que lo recomiendes a tus conocidos! DAVID REY ............................................................................................................................................................ Por último, los invito - por si les interesa - que conozcan mi entrevista a Nicolás Márquez sobre "La verdadera historia del Che". Es el artículo más visto y discutido de "PERIODISMO> para periodistas" . CLIC AQUÍ PARA ESCUCHAR ENTREVISTA Nuevamente, ¡gracias!