cucufita
Usuario (Argentina)
El Gran Secreto siempre ha estado presente de forma fragmentada en las tradiciones orales, en la literatura, en las religiones y en las distintas filosofías de todos los tiempos. Por primera vez, todos esos componentes se ha reunido en una increíble revelación que transformará la vida de todo aquel que la experimente. En este libro aprenderás a utilizar El Secreto en todos los aspectos de tu vida: dinero, salud, relaciones, felicidad y en todas tus interacciones con el mundo. Empezarás a entender el poder oculto y sin explotar que hay en tu interior. Esta revelación te aportará felicidad en todas las áreas de tu vida. El Secreto encierra la sabiduría de los grandes maestros actuales, hombres y mujeres que lo han utilizado para conseguir salud, fortuna y felicidad. Han aplicado el conocimiento de El Secreto y nos revelan increíbles historias de curaciones, de generación de grandes riquezas, de superación de obstáculos y de conseguir lo que muchos calificarían de imposible. Rhonda Byrne, como cualquiera de nosotros, ha seguido su propio viaje de autodescubrimiento. En el transcurso del mismo ha logrado reunir a un fenomenal equipo de escritores, ministros de la Iglesia, productores de cine, diseñadores y editores para que El Secreto viera la luz y para que su visión transmitiera felicidad a millones de personas. A leerlo que está buenísimo, se los recomiendo de corazón. Link : http://vidaom.cl/secreto.pdf
“Adoptamos costumbres de otros países porque es muy común comprar fiestas extranjeras. Habla de nuestra falta de identidad y de valoración de lo que es autóctono. Cuando uno no valora sus propias raíces, siempre va a estar comprando raíces extranjeras”, explicó el Licenciado Bernardo Stamateas cuando se le consultó por qué festejamos el Día de los Enamorados, tema que por estas horas invade los medios de comunicación tanto nacionales como internacionales. “Las personas que se ponen en pareja para salir de la soledad, van camino al fracaso… Hay un gran mito, el de la media naranja. Hay mucha gente en pareja que se siente sola. No somos una media naranja, somos una naranja completa. Yo no me pongo en pareja para salir de la soledad, esa no es una motivación correcta. La única motivación correcta y sana es el amor. Si yo me siento solo, lo que necesito es un amigo no una pareja…”, relató el Licenciado en Psicología y Sexólogo Clínico. Al mismo tiempo, Stamateas se dirigió a aquellos que están solos: “En nuestra sociedad, el concepto de pareja está idealizado porque se cree que una persona es completa si está en pareja, pero es una concepción errónea. Es tan completa una persona que está en pareja como una que no…”. “Cuando uno está enamorado hay una idealización hacia el otro, lo vemos perfecto y maravilloso pero, cuando pasa el tiempo, del enamoramiento se pasa al amor y el amor no es ciego… El amor ve y uno empieza a descubrir los defectos. Si hay amor verdadero, permanece el compromiso… Cuando se está enamorado no hay ni pasado ni futuro, es un eterno presente. Por eso uno puede estar con el otro muchas horas y sentir como que fue un segundo…”, sostuvo Stamateas. “Mucha gente sufre por el enamoramiento porque no pueden enamorarse, son personas que han tenido una gran desilusión y que viven descalificando a la gente que conocen… También están los enamorados de cada día, aquellos que ni bien conocen a alguien se enamoran; los que se enamoran y no lo pueden decir por temor al rechazo; los amores de verano idealizados y aquellos que necesitan tener una pareja para controlar a alguien…”, concluyó
¿Sabías que de cada 100 casos de cyber amor, solo 3 son tal, y el resto son CYBER ENGAÑOS? ¿Qué es lo que pasa que día a día son más y más las mujeres engañadas en el amor por sus cyber novios? No hace mucho escuché una charla entre jóvenes quienes argüían acerca de un amigo común quien al parecer era muy bien parecido lo que al parecer le hacía exitoso entre las chicas; no obstante uno de los jóvenes decía que el tendría más éxito una vez que su padre le prestara el auto deportivo pues a decir de él eso cautiva más a las mujeres, sin embargo uno de ellos dijo “yo soy feo, no tengo dinero ni coche deportivo, pero tengo mucha labia, y no hay mujer que resista las palabras bonitas, todas caen redonditas a mis pies”…. ¿Qué es lo que pasa en realidad?, la triste realidad es que la naturaleza subjetiva de la mujer (romántica, sublime, amorosa, etc.) la hace muy susceptible y con mucha facilidad cree lo que escucha, característica que muchos hombres infames aprovechan, y tal como lo decía acertadamente ese joven al parecer “no hay mujer que resista las palabras bonitas”. Sin embargo, no es la naturaleza femenina el problema , sino la falta de sentido común al abrir el corazón a personas cuya existencia es virtual, pasando por alto la tradición añeja de nuestros padres y abuelos consistente en conocer primero a la persona, después tratarlo a través de la relación interpersonal y si se aprecian afinidades llegar al noviazgo y solo tiempo después de trato como novios llegar al matrimonio. ¿Esta reflexión está dirigida a las mujeres, (pues es muy raro el caso en el que el varón resulta engañado, generalmente son mujeres), animándoles a no dejarse engañar y a exigir pruebas fehacientes de la fe, honestidad y calidad moral del Cyber novio. Conocerle en persona, conocer a su familia, conocer su Iglesia y pastores, obtener referencias del tal.. Conozco casos en los que el verdadero amor ha florecido proveniente de una relación de esta naturaleza, sin embargo lamentablemente el porcentaje de engaños es muy alto.
La religión Católica, como muchas otras, enseña que tenemos que ser buenos, desechando el mal, para poder alcanzar el reino de los cielos. En lo moral, en lo personal y en lo social se considera que ser buenos es la misión principal de los católicos. Pero… con la nueva mirada que la madurez de la evolución aporta, no se puede caer en el engaño de creer que ‘basta’ con hacer el bien evitando el mal. No existen conceptos más relativos y variables que los del bien y los del mal. Puede ser peligrosa la búsqueda del sendero del bien, por qué ¿qué es el bien, qué es el mal? Robin Hood hacía el bien (‘su’ bien) robándoles a los ricos para darles a los pobres. Para los ricos, a quienes les quitaba, ‘ese’ debía ser un mal comportamiento. Pero Robin Hood estaba haciendo lo que él consideraba bueno. Para Osama no existe ‘mejor obra’ que tumbar las Torres Gemelas: hizo lo correcto, lo que sus creencias consideraban ‘bueno’. Para muchos otros en el mundo, el 11 de septiembre es un día nefasto en la historia de la humanidad. ¿Bien y mal? Depende de la óptica como se interprete. Lo que se califica como comportamiento bueno o comportamiento malo terminan siendo actitudes cambiantes de acuerdo a la época, a la moral, a las circunstancias y a las creencias. ¿Cómo entonces construir un camino, desde cualquier creencia religiosa, que nos lleve al reino de los cielos? Lo que se espera que venimos a hacer aquí en la tierra, en nuestro proceso de aprendizaje (y que no cambia) es aprender a amar. “El alcance que tiene nuestra capacidad de amar -predicó Jesús- es el único patrón a través del cual Dios mide nuestro progreso espiritual”. Dicho de otro modo, “hacer a los demás lo que quisieras que os hagan a vosotros”. O el trillado mandamiento poco vivenciado de “amar a tu prójimo como a ti mismo”. Entonces, cualquier individuo de la especie, independientemente de su comportamiento, o de lo que yo pueda considerar ‘la maldad de su corazón’, debe recibir un trato amoroso de parte de quien quiera caminar hacia el reino de los cielos. Trato amoroso no significa que si existe un hecho humano censurable no deba pagar humanamente por su falta. Pero de allí a llenarme de odio, a desear que ‘se lo coman vivo’, a desearle todos los males del planeta, he allí la contradicción rampante para alcanzar el reino de los cielos. Como Dios es todo y está en todo y todo el mundo es divino y vivimos en Él, cualquier cosa que hagamos a los demás se la hacemos también a Dios, a Cristo y a nosotros mismos. No existen los demás. Por tanto, cualquier cosa que hacemos a los supuestos demás, necesariamente recaerá en uno mismo. ¿Bueno o malo? No interesa la interpretación del hecho o del comportamiento. La actitud debe ser ‘amarlo’, porque ese es nuestro aprendizaje espiritual. El bien y el mal existen para la mente dualista, para la que juzga, la que aprendió de las creencias que lo bueno es lo que se parece a lo que cada quien cree y que el mal lo que se diferencie de aquello en lo que creemos. Sí, hay que cambiar la mentalidad frente a las creencias religiosas que nos educaron con miedo y castigos. Quien necesite seguir creyendo en ellas está en todo su derecho… sólo que es necesario evolucionar, porque buscar la salvación en la ley, haciendo lo bueno y evitando lo malo, es quedarse atrapado para siempre en el dualismo y alejarse del reino de los cielos. Que, en definitiva, es la paz del corazón…

Existe una frase que dice "Nadie puede amar lo que no conoce". Podrá agradarte aquella chica o chico que viste por primera vez, igual te gusta la imagen de él o ella que se muestra a través de la cámara web o simplemente te apasiona lo que te escribe por el msn. Pero esas situaciones no te llevan a sentir el amor real, te llevarán quizás al enamoramiento. Para que sientas amor real y sincero por una persona, se requiere más que un flechazo del travieso cúpido y grandes cantidades de idealización que le pones de tu parte. Cuando nos encontramos en la etapa del enamoramiento, solemos hacer de ese chico nuestro príncipe azul o convertirla en la más hermosa y perfecta princesa del reino; el amor en cambio exige más, pide que seamos realistas, maduros, comprensivos; pide tiempo, trato directo y bastante comunicación. Y claro sin olvidar uno de los principales ingredientes que es el conocimiento de la otra persona; pero un conocimiento amplio y profundo, no aquel que habrás obtenido luego de un par de citas, ni mucho menos de las conversaciones electrónicas. Para amar realmente a alguien necesitas definitivamente conocerlo tanto en los días malos como en los buenos, saber sobre sus debilidades, fortalezas, ideales, pasatiempos; conocer sobre su entorno por ejemplo su trabajo, familiares, amigos; y eso sólo se puede lograr con la frecuente convivencia de la pareja.
Luis persigue a Martha continuamente, se presenta de forma imprevista en los lugares que ella frecuenta, siente ataques de celos ante cualquier persona que se acerca a “su” amada y no respeta su espacio personal ni su intimidad. Incluso, ha llegado a controlar sus llamadas telefónicas, mensajes y correos electrónicos, como un auténtico espía y afirma que no puede estar sólo o ir a ningún lugar sin ella. El enamoramiento, es una etapa de la relación en la que resulta normal estar pendiente de las muestras de cariño de tu pareja y en la que deseas ver a tu chico a todas horas, pero otra cosa es una relación obsesiva en la que la necesidad y dependencia puede convertirse en un calvario para ambos. De acuerdo a los expertos, la obsesión ocurre cuando la relación le genera a uno de sus integrantes un continuo o profundo malestar, altera su vida cotidiana o le hace perder la capacidad de controlar sus impulsos y mantener comportamientos racionales. El amante obsesionado no deja vivir al otro en paz y lo convierte en el centro de su existencia, relegando todo lo demás a segundo plano. Su dependencia emocional es tan fuerte, que puede compararse a la adicción a las drogas y una separación de unas horas o un día, puede experimentarla como un síndrome de tristeza o enojo. En la obsesión, la droga es el amor irracional, una especie de sentimiento mal entendido y enfermizo que termina por ser asfixiante. Salva tu relación a tiempo Si te das cuenta de que tu comportamiento, presenta algunas de las características mencionadas y quieres salvar la relación, antes de que tu pareja termine por huir de tu lado, sigue estos consejos para transformar una relación obsesiva en una saludable: Cultiva tu amor propio. La desconfianza, la inseguridad y la baja autoestima, son los principales responsables de los celos enfermizos y de la dependencia emocional, que provocan pánico ante la posibilidad que la otra persona no nos quiera o nos abandone. Esto nos ocasiona estar en constante alerta ante cualquier suceso real o imaginario que pueda confirmar nuestros temores. Si quieres eliminar ese sentimiento de desconfianza, haz una lista de todos tus aspectos positivos, por los cuales una persona podría enamorarse de ti. Elimina la dependencia. Si tienes alguna carencia efectiva, debes trabajar para superarla al margen de tu pareja, en lugar de lastimarla emocionalmente para llenar tu vacío de cariño. Analiza si en tus relaciones anteriores has actuado de la misma manera. Si compruebas que tus ex parejas te recriminaban tu celos excesivos y afán de posesión, probablemente el problema se encuentre en ti y no en los demás. Respeta tu propio espacio. Si basas tu vida en las decisiones, necesidades y preferencias de tu pareja, terminarás por perder tu identidad y no serás feliz ni podrás hacer feliz a nadie. En lugar de asfixiar a tu pareja o ponerle mala cara cuando sale con sus amigos o compañeros de trabajo, apóyalo sin reservas. Vive el presente. Seguramente estás perdiendo buenos momentos ahora, pensando en las amenazas de abandono que planean como sombras sobre el futuro. La mayoría de tus temores nunca se llegarán a cumplir. Si dejas de disfrutar con tu pareja en el presente, el tedio y el desgano le quitarán esencia a tu relación.
Personas que siempre fueron reacias a ciertos comportamientos amorosos una vez que se apasionan evitan decir o hacer ciertas cosas por miedo a caer en la cursilería. ¡No te reprimas! Hay quienes se autocensuran por temor al ridículo o ser demasiado "melosos" ante su pareja. A veces, luchan internamente contra eso y se transforman en seres apáticos y poco demostrativos, que hacen incluso que el otro sienta ciertas frustraciones por la falta de demostración en actos o palabras. Por ejemplo, algunos evitan decir "te amo", prefieren decir "te quiero" porque esas otras dos palabras mágicas pueden sonar a telenovela. Otros, jamás dicen ninguna de ellas y prefieren adherir con un "yo también" y/o "yo tb" si es por texto o Chat. Muchos hombres opinan que todas esas expresiones que al amor atañen son más bien "cosas de mujeres". Aunque pareciera que esto es algo que pasaba en otra época, error, aún hoy sigue ocurriendo. Quizás la diferencia está en que hoy por hoy, pareciera que la situación dejó de pertenecer en forma exclusiva al sector masculino y no son pocas las féminas que piensan eso mismo. Sin embargo, entendidos en la materia creen que es posible que ciertas opiniones acerca de que el amor es tonto, cursi o te vuelve idiota, sean emitidas por quienes sienten miedo a exponerse o, incluso, de sentirlo. No solo pasa en el terreno amoroso: hay padres e hijos que nunca se dicen te quiero, pueden llegar a demostrarlo mediante actos, pero no así en palabras. Pero quien lo haya experimentado bien sabe lo lindo que es poder sentir el amor y todo lo que a este sentimiento acompaña: alegría, nerviosismo, lágrimas de emoción o sensación de mariposas en el estómago, entre otras cosas. Tanto hombres como mujeres poseen capacidad amatoria auque muchas veces, sientan miedo de aceptarlo y manifestarlo. Muchos salieron heridos de otras relaciones y a modo de protección prefieren no llegar a una etapa de sentimientos más profundos. Es por eso que a veces luego de una ruptura pasan años sin conocer a otra persona que las ame y a quien amar. Y volviendo a la cursilería amorosa, hay quienes utilizan ese argumento como mecanismo de defensa porque están sintiendo algo muy profundo hacia el otro y temen que si lo demuestran abiertamente sean descubiertos, se abran y puedan salir heridos a futuro. Claro que muchas veces esto es inconsciente y, simplemente, "no les sale" el ser románticos, regalar una flor o simplemente decir te amo, aunque el sentimiento esté ahí, a flor de piel. Es verdad que las palabras acompañan sentimientos y que muchas veces más que un decir lo importante es demostrar en actos. Pero a todos nos gusta que quien nos ama, lo exprese, al menos de vez en cuando. El amor es tan lindo sentirlo como decirlo, solo hay que animarse a vencer ciertas trabas que pueden hacer que no lo disfrutemos a pleno.
Liz, una bella joven colombiana de 25 años, Lic. en informática de profesión, conoció a Martín, Mexicano de 32 años. Ing. Industrial en un chat room a través de Internet. A decir de Liz, le impresionó la inteligencia, sinceridad y facilidad de palabra que Martín demostró desde su primera charla. Al principio para Liz, Martín era un Cyberamigo de quien pensó no conocería jamás por la gran distancia entre país y país, sin embargo, cuando Martín comenzó a enviarle tarjetas electrónicas y poemas, ella se sintió halagada por despertar tan nobles sentimientos en Martín. Muy pronto, Liz despertaba con la ilusión de encender su computadora donde siempre hallaba un e-mail de Martín, él le cuestionaba como había sido su día, y le platicaba como sin conocerla ni siquiera en fotografía, ella ya ocupaba un lugar especial en su mente y en su corazón –“Liz pensarás que soy muy tonto, ingenuo o absurdo, pero a través de este medio de comunicación he aprendido a conocer tus sentimientos, y esto que ahora siento por ti, no lo puedo controlar, gracias por ser mi amiga y por estar siempre ahí”- decía Martín, palabras que conmovían a Liz en lo más profundo de su ser. Siendo Liz, una profesional en Informática, sabía que en Internet hay muchos engañadores, pero dudaba que Martín fuera uno de ellos, pues le escribía cosas tan lindas, además se trataba también de un profesionista como ella, además un joven maduro que seguramente no haría una canallada de ese tipo. Así el corazón de Liz poco o a poco se iba abriendo para Martín, quien a esas alturas ya le había confesado su amor aun sin conocerla siquiera en foto. Martín como prueba de su amor, le envió su fotografía, y le dio su número telefónico y dirección postal. Liz cuando vio la fotografía pudo ver que se trataba de un hombre de buen parecer, quien aunque no era apuesto, ya había conquistado su corazón y lo primero que hizo Liz fue darle su número telefónico. Martín raudo y veloz la buscó vía telefónica, y cuando escuchó su voz le dijo “Liz, que voz tan dulce tienes, ahora te imagino tierna y muy linda”, ella para probarlo le decía “Martín, temo que cuando me conozcas no te guste, estoy sobrepasada de peso y no me considero bonita en lo absoluto”, Martín le contesto diciendo: “No es tu belleza física lo que importa, lo que ha conquistado mi corazón es tu belleza espiritual”. Liz no pudo contener más su amor por Martín, decidió enviar su fotografía para que finalmente le conociera, se trataba de una mujer muy linda, si bien es cierto no es miss Colombia, si tiene un bello cuerpo y cara bonita, de hecho algo que no he mencionado, es que Liz tenía varios pretendientes en su trabajo, en su Iglesia y en su comunidad, sin embargo a decir de ella, ninguno se expresaba como lo hacía Marín, de hecho ella reconoció que Martín se la ganó por la galantería, el detalle, la prosa de sus escritos y de su labia cada vez que le llamaba por teléfono, lo que hacia sin falta cada domingo por la noche. Después de tres meses, Liz estaba profundamente enamorada del Mexicano. Un domingo Martín le dio una noticia sorpresa, “Liz, mi amor, tengo boleto para Bogotá, salgo el próximo Lunes y estaré ahí una semana, quiero conocer a tu familia, que ellos me conozcan y pedir tu mano”. Liz no salía de su asombro, estaba más que emocionada, los escépticos de su familia la veían feliz y se alegraban por ella, no podían creer tanta belleza, Liz no se cansaba de dar gracias a Dios y en la Iglesia oraban por el viaje de Martín a tierras colombianas. Por fin llegó el tan anhelado día, Liz lo esperaba en el aeropuerto, Martín llegó con un bello arreglo floral para su amada quien al verlo, no sabía que hacer, ¿abrazarlo?, ¿besarlo?, ¿saludarlo de mano?, ¿Qué hago Dios mío? –pensaba Liz- Es la primera vez que lo veo- Aunque el hombre o era un adonis, tenía lo suyo, esbelto, alto (pues rebasaba el metro con ochenta cm.), blanco y muy varonil con barba y bigote – El mexicano ¡si supo que hacer!, en cuanto la vio corrió hacia ella, la abrazó y le dio un beso muy mexicano (largo y apasionado) que Liz recibió con la mayor de sus alegrías, inmediatamente, las primeras palabra de Marín fueron: “Te amo mi amor, eres bellísima, mucho mejor que en las fotos….”- Liz estaba muda, no salía de su asombro y pensaba para sí: “que bendición tan grande”. Para la familia, el hecho que Martín hiciera el esfuerzo de viajar a Colombia, era la mejor de las pruebas, además que a mamá suegra y a papá suegro les llevó sendos obsequios, y al tercer día en presencia de la familia, pidió la mano de Liz, para el efecto llevó el anillo de compromiso que puso en la mano de la emocionada Liz y todos consintieron con la unión de esa pareja. La boda se fijó para cinco meses después. Martín prepararía todo para dejar su país y establecerse en Colombia con su amada pues les hizo saber que para él era muy importante que su amada se sintiera protegida por su país y familia por lo que él estaba dispuesto a dejarlo todo en México por ella, tal declaración dejó convencidos para siempre que este era el hombre que Dios tenía para Liz, además, el Mexicano les aseguró ser cristiano igual que la familia y que adoptaría la denominación de Liz. Faltaban dos días para que Martín volviera a su país, los días transcurridos al lado de su amada habían sido maravillosos, ella estaba convencida de su amor, ese día Martín tenia que pasar a su habitación del hotel necesitaba recoger sus boletos de avión para confirmar su vuelo de regreso, le pidió a Liz que le acompañara, ella accedió con gusto. Ya en la habitación mientras Martín buscaba sus boletos, Liz se sentó al borde de la cama, Martín se sentó a su lado diciéndole cuan feliz se sentía a su lado y de estar ahí con quien sería su esposa. Comenzaron a besarse, los besos subieron de tono, después vinieron las caricias, cada vez mas apasionadas y……. terminaron fornicando, aunque ellos dijeron haber hecho el amor. Liz, confundida pero feliz, la experiencia había sido maravillosa, Martín la tranquilizó diciéndole cuanto la amaba, y que “no había nada malo” en su experiencia, pues ambos se iban a casar muy pronto. incluso, propuso él – “casémonos hoy mismo”, ella, agradeció a su amado tan noble gesto y confió en él. Martín retrasó su viaje tres días más, después de ese día de sexo, en los días subsecuentes, el tiempo que pasaban juntos lo hacían en la habitación de Martín fornicando cada día. Finalmente Martín voló a su patria, no sin antes despedirse amorosamente de su amada, y de su “nueva familia”. Los días pasaron, reanudaron su comunicación vía Internet, sin embargo algo cambió, Martín se volvió esquivo, desde su regreso, solo habló por teléfono una sola vez, Liz ya no encontraba e-mails ni poemas al despertar cada día, lo primero que pensó es que Martín había enfermado, o un accidente quizá, pasaron los días y no había señales de vida de Martín, Liz trató vía telefónica sin éxito, la familia pensó se trataba de alguna desgracia en la vida de Martín así que animaron a Liz para ir en su búsqueda y así lo hizo……. A estas alturas del relato ya te imaginas lo que encontró Liz, ¿es así?. La dirección que recibió de Martín no existía, jamás pudo corroborarla antes porque hasta en ese momento se dio cuenta que su comunicación había sido siempre por Internet. El teléfono, seguía timbrando sin que nadie lo contestara, Liz busco la dirección de la empresa donde Martín le decía trabajar para descubrir que nadie le conocía, buscó en hospitales, cárceles y siempre obtuvo la misma respuesta, Martín se hizo humo, dos semanas de búsqueda incansable, acudió a la línea aérea, sin mucho éxito, hasta el día de hoy, Liz madre soltera de un niño de 3 años, asume que algo terrible le ocurrió a su amado de quien jamás volvió a saber nada. Muy tarde descubrió Liz que nunca se preocupó por conocer los datos de la familia de Martín….. Pero.. hablemos de Martín, exitoso joven de negocios egresado de uno de las mejores universidades de México, percibe ingresos envidiables, y a menudo viaja a varios países donde la historia de Liz se repite con frecuencia.