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cualquiercosamenosfacho

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empezó el cabaret en la seleccion
InfoporAnónimo4/3/2009

Pega Grondonita Humbertito, secretario de selecciones juveniles, dio a entender que Maradona no le da lugar a Bilardo, hoy manager: "Sería importante que escuche a gente con mucha experiencia". "Es fácil hablar con el resultado puesto. Esto tiene que servir de experiencia. Hay que trabajar y no subestimar a los rivales. El análisis del cuerpo técnico de la Selección tiene que ser el mejor, si hay que cambiar tienen que hacerlo. Esto duele, pero te sirve de experiencia". Humbertito Grondona, no el presidente de AFA sino el secretario de selecciones juveniles, hizo su análisis en Indirecto, de TyC Sports. Pero más allá de ese análisis futbolero, de explicar que "a mí me pasó que a veces subestimé a un rival y en pleno partido te das cuenta y no sabés qué hacer. Ayer no digo que haya pasado eso, sólo digo que no hay que subestimar. La eliminatoria es más dura que el mundial. En los últimos tiempos se ganó en la altura, eso no es una excusa", le tiró un palo indirecto a Maradona. Y no es casual, sino parte de una interna que hay en AFA, entre la gente que dirige: "El entrenador de la Selección me parece que es demasiado inteligente. Va a saber resolver bien esta situación. Yo sólo digo que sería importante que escuche a la gente con mucha experiencia. Es simple: si yo tuviera al lado a un entrenador campeón del mundo como Menotti o Bilardo (hoy manager de la Selección), sería muy tonto si no lo escuchara". Teléfono, Diego... lo dijo el hijo de don Julio. ESTO CONTINUARA..... CON LA RESPUESTA DE DIEGO FUENTE

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glifosato:bebés con malformaciones
InfoporAnónimo5/21/2009

EN SANTIAGO DEL ESTERO Por el uso de agroquímicos, nacen 100 bebés por año con malformaciones físicas El presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de esta provincia, Juan Tula Peralta, reveló hoy que se producen más de 100 nacimientos de bebés por año con malformaciones que están relacionadas al uso de agroquímicos como el glifosato para combatir las pestes en el campo. También, las enfermedades que se presentan con mayor asiduidad como daño colateral son el cáncer de piel e inconvenientes en las vías digestiva y respiratoria. Tula Peralta explicó a la prensa local que esos datos surgieron de una investigación que efectuaron sus colegas durante más de un año en el interior provincial. "En Santiago se producen más de un centenar de nacimientos con malformaciones al año por el uso de agroquímicos", aseveró el experto. Sin embargo, aclaró que no es el único problema que afecta particularmente a los recién nacidos cuyos progenitores viven en zonas rurales, sino que tienen registrados unos 300 casos de personas vinculadas a la actividad productiva que presentan problemas de salud por manipular o haber sido rociados con agroquímicos. La aplicación de glifosato, que es esencial para combatir las pestes en los cultivos de soja, se volvió común en la provincia debido al incesante incremento del área sembrada con esa oleaginosa. Pero la denuncia pública tiene otro aspecto preocupante, que es la incidencia de los tóxicos en los menores de edad, dado que muchos de ellos colaboran con sus padres en las tareas rurales y a menudo se desempeñan como banderilleros, es decir, marcan con su presencia y banderas los lugares en los que las avionetas fumigadoras deben esparcir los herbicidas. En ese sentido, Tula Peralta expuso su preocupación porque "como son chicos, no muestran de forma inmediata la sintomatología. Es un proceso que al cabo de unos años empieza a aparecer". Asimismo, el ingeniero agrónomo recordó que anualmente se desechan entre 600 y 700 toneladas de envases plásticos que contenían los pesticidas, que al no tener un tratamiento como residuo peligroso, llegan a convertirse en potenciales contaminantes de suelos y del agua. ESTO ES PARA LOS INCONSCIENTES QUE HACEN POST EN TARINGA DICIENDO QUE EL GLISOFATO ES MAS SANO QUE LA LECHE MATERNA (Y DIGO INCONSCIENTES PORQUE SI DIGO LO QUE SE MERECEN ME SUSPENDEN ) FUENTE

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la empresa argentina deposita en alemania
la empresa argentina deposita en alemania
InfoporAnónimo5/26/2009

EN TECHINT YA SABIAN QUE CHAVEZ IBA A ESTATIZAR LAS OTRAS FIRMAS QUE TIENE EN VENEZUELA Sin sorpresa y con la plata en Alemania Se lo habían adelantado cuando acordaron el precio por Sidor. El dinero obtenido entonces lo depositaron en el Dresdner Bank. Por Fernando Krakowiak En Techint se mostraron sorprendidos por las nuevas estatizaciones que anunció Hugo Chávez, pero los funcionarios venezolanos ya le habían adelantado al directivo Luis Betnaza que tenían intenciones de quedarse con Tavsa, Matesi y Comsigua. Se lo dijeron hace un par de meses durante una reunión que ambas partes mantuvieron en la casa central de la petrolera Pdvsa, ubicada en el barrio venezolano La Campiña, el día que acordaron el precio final por Sidor. Aquella fue una dura negociación que llegó a buen puerto por la mediación del gobierno argentino. Venezuela había comenzado ofreciendo 500 millones de dólares y terminó desembolsando 1970 millones. En Techint se mostraron agradecidos por la gestión oficial y le dijeron a algunos altos funcionarios que utilizarían el dinero para sumar un horno a la planta de San Nicolás. Sin embargo, apenas recibieron el primer pago de 400 millones de dólares, lo depositaron en el Dresdner Bank de Frankfurt. En el Gobierno no entienden la exagerada reacción de la firma que comanda Paolo Rocca. El ministro de Energía y Petróleo venezolano, Rafael Ramírez Carreño, le había adelantado a Betnaza su intención de seguir avanzando con la estatización de sectores estratégicos y le remarcó que el plan incluía a Tubos de Acero de Venezuela (Tavsa), Materiales Siderúrgicos (MATESI) y Complejo Siderúrgico de Guayana (Comsigua). Desde ese momento, tanto el gobierno argentino como en Techint supieron que en algún momento llegaría el anuncio y descartaron que fueran a producirse negociaciones reservadas antes de la confirmación oficial, porque los venezolanos primero comunican la decisión públicamente y después negocian. Así lo hicieron en el caso Sidor. El 9 de abril del año pasado Chávez anunció sorpresivamente la estatización de la siderúrgica en la que Techint tenía el 59,7 por ciento. Paolo Rocca reaccionó pidiéndole a Cristina Fernández de Kirchner que intercediera ante Chávez para tratar de encontrar una salida consensuada y recién entonces comenzó la negociación. El ministro de Planificación, Julio De Vido, fue quien se hizo cargo del tema en representación de los intereses de Techint, mientras que Chávez puso a Ramírez Carreño, junto a al ministro de Industrias Básicas, Rodolfo Sanz. Los funcionarios argentinos lograron revertir una oferta inicial de apenas 500 millones, que luego subió a 800 y después a 1300, para finalmente terminar cerrando en los 1970 millones de dólares. Los directivos de Techint Luis Betnaza, Daniel Novegil y Gabriel Sbruzzi fueron testigos privilegiados de cómo los negociadores enviados por De Vido a Caracas remontaron una situación muy adversa para el grupo. Inicialmente, los venezolanos ni siquiera se querían sentar a hablar con Novegil, representante de Sidor en Venezuela, a quien tildaban de soberbio y prepotente. Finalmente, la negociación se fue encaminando gracias a la gestión oficial y entre marzo y mayo se terminó de cerrar el trato. Techint le agradeció a Cristina Fernández de Kirchner la mediación y les prometió a algunos altos funcionarios de su gobierno que invertiría parte del dinero en la planta de San Nicolás, pero los primeros 400 millones de dólares que recibieron los depositaron en una cuenta en el Dresdner Bank de Alemania. Ahora Chávez anunció nuevas estatizaciones y la multinacional Techint le ha vuelto a pedir al gobierno argentino que salga en defensa de los intereses “nacionales”, en un contexto enrarecido donde se quiere vincular a Cristina Kirchner con la decisión de su par venezolano y se deja entrever que podría ocurrir algo similar en el país. En el Gobierno aseguran que seguirán defendiendo los intereses de Techint, aunque esperan que el dinero que surja de la próxima negociación no termine en Alemania y ayude a consolidar el proceso de reindustrialización. ¿NO ERA QUE TECHINT ES UNA EMPRESA ARGENTINA? FUENTE

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Los trapitos que quedaron sucios
InfoporAnónimo5/26/2009

LAS TINTORERIAS DE FAMILIAS JAPONESAS ACUSAN A MICHETTI DE HACER LOBBY PARA SU HERMANA Los trapitos que quedaron sucios Los dueños de las tintorerías tradicionales sostienen que son perseguidos por los inspectores del gobierno porteño porque una hermana de la ex vicejefa es la presidenta de una cadena que les hace competencia. Sostienen que se votó una ley a medida. Por Emilio Ruchansky Los tintoreros de descendencia japonesa hablan de “persecución premeditada” y “deslealtad” por parte del gobierno macrista. Apuntan, sin rodeos, a un supuesto lobby hecho en la Legislatura por la presidenta de la empresa 5 à sec en Argentina y su hermana, Gabriela Michetti, ex vicejefa porteña y candidata del PRO a diputada por la ciudad. Ambas, insisten los tintoreros, impusieron la ley 1727 aprobada en 2005 y dos años después un anexo que recategorizó como “industrial” lo que siempre fue un comercio familiar. En el 2008 comenzaron las inspecciones y las multas, que llegan hasta los cincuenta mil pesos. Hoy a las 11.30 habrá un desayuno de trabajo entre Michetti y algunos tintoreros. Por esas horas, algunos comerciantes penarán por el Tribunal de Faltas Especiales para defender lo suyo. Ya cerraron más de 70 tintorerías tradicionales porteñas. Las inspecciones fueron hechas entre septiembre y diciembre del año pasado y estuvieron a cargo de la Agencia de Protección Ambiental de la ciudad (APA). Hubo más de 250 negocios chicos multados. “Fue una cacería”, describió el abogado defensor de muchas tintorerías, Luis Iraha. El pasado 5 de mayo, este hombre presentó un proyecto de modificación del artículo 36 de la ley 1727, cuyos autores son los legisladores cercanos a Michetti Marcos Peña y Martín Borelli, y que obliga a los tintoreros tradicionales a cambiar antes de 2015 su maquinaria por “la de tercera generación” que usa, importa y vende justamente 5 à sec. Cuestan no menos de 100 mil pesos. El proyecto de Iraha denuncia que la ley actual es “anticonstitucional” porque no da lugar a la “libertad de elección para la continuidad con el sistema actual de trabajo artesanal”. Y además, el propio texto aprobado en 2005 incurriría en una falsedad “en cuanto a las consecuencias que produce el uso de solvente Exxsol D40 en cuanto a la contaminación ambiental y su impacto”. La información consignada en la norma, respecto de las mediciones de toxicidad sobre este solvente, es que eran superiores al 0,1 por ciento en masa de compuestos aromáticos, por lo que sería peligroso para el medio ambiente. “Pero los resultados reales correspondidos, otorgados por Esso petrolera argentina, cuyo análisis fue realizado el 17 de enero de 2009, confirmarían que el verdadero valor es de 0,01 por ciento, parámetro que indica su baja toxicidad”, destaca el texto de Iraha. Sin embargo, la supuesta toxicidad del solvente de las tintorerías tradicionales fue el principal motivo para imponer multas por parte de los agentes de APA. De hecho es imposible, por ley, que puedan conseguir el Certificado de Aptitud Ambiental que se les exige. Para ello, ya deberían tener las máquinas de tercera generación. “Eso es competencia desleal”, resaltó el abogado. “Pusieron al solvente a base de hidrocarburos (como el Exxsol D40) y el percloroetileno en la misma bolsa”, le dijo a este diario un joven que trabajaba junto a sus suegros en una tintorería de la céntrica calle Viamonte, con más de 50 años en el rubro. El percloroetileno (o perc) es el químico utilizado por las máquinas de 5 à sec (ver aparte). Los vapores que genera son más pesados que el aire y quedan a 50 o 70 centímetros del piso. Uno de las argumentos en su defensa es que no es inflamable, como los solventes que usan los negocios tradicionales; sin embargo en caso de incendio el perc produce gases venenosos como el fosgeno, utilizado en la Primera Guerra Mundial para asfixiar a los soldados enemigos. En septiembre pasado, mientras los tintorerías tradicionales eran controladas masivamente, desde el gremio que agrupa a esta actividad –y a la de sombrereros y lavaderos– denunciaron que se habían frenado las inspecciones laborales que realizaban junto a la Secretaría de Trabajo de la ciudad a la cadena 5 à sec. Lo dijo el propio titular del sindicato, Luis Pandolfi: “Es llamativo que la única cadena que nos impide ejercer la protección de nuestros trabajadores esté ligada a una de las máximas autoridades de la ciudad, porque fueron los mismos representantes del área laboral del gobierno de la ciudad quienes nos dijeron que las inspecciones se frenaban por orden de arriba”. La cadena 5 à sec, de origen francés, ya tiene 46 locales en la ciudad de Buenos Aires y planean abrir más. En marzo pasado difundieron un comunicado: “Esta ley es un paso adelante en la modernización del sector –dijeron respecto de la norma–. Cualquier persona que haya viajado sabe que los niveles internacionales se inclinan por este tipo de servicios y no por los de las viejas tintorerías que son más contaminantes. Ellos protestan porque en verdad se están quedando sin clientes, ya que no pueden competir con nuestros precios y servicios”. Silvina Michetti desvinculó del lobby a su hermana, entonces legisladora por el PRO, cuando se aprobó la polémica ley. Dijo que como “cualquier empresaria” recorrió los pasillos y se abrió las puertas solita para imponer la ley denunciada como monopólica. Hubo un pedido de informe al respecto hecho por el legislador de la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya, y la entonces legisladora de izquierda Beatriz Baltroc le contó a Página/12 que “era sabido” que Gabriela Michetti había presionado para aprobar la norma, al igual que su hermana y otros representantes de la empresa. En la comunidad japonesa hablan de “una bomba de tiempo”. El abogado Iraha cuenta que ha recorrido un largo camino hasta llegar al desayuno de trabajo con Gabriela Michetti, que a todo esto ya no es funcionaria de la administración macrista pero negocia en nombre del ejecutivo. Para rever las multas se reunieron con la Defensoría del Pueblo porteña, la Agencia de Protección Ambiental (APA), la licenciada Mabel Santoro, de la Comisión de Medio Ambiente de la Legislatura, y llegaron a la Unidad Administrativa de Faltas Especiales, donde les dijeron que debían resolver el tema en la APA. “Si las cosas no cambian, por primera vez van a ver a la comunidad japonesa movilizarse masivamente para defender una fuente de trabajo, una actividad digna, saludable, que no perjudica al medioambiente ni al grupo familiar”, dice Iraha. Este abogado es hijo de tintoreros y pudo cursar la carrera y sus hermanos las suyas gracias al negocio de sus padres. Como él, asegura, hay miles de descendientes preocupados por la desaparición de las viejas tintorerías, una tradición tan japonesa como porteña. fuente

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reportaje a feinman (el bueno)
InfoporAnónimo3/14/2009

Pablo Feinmann, el filósofo incómodo del kirchnerismo Poder y violencia Publicó Timote, una novela sobre la ejecución de Aramburu por parte de Montoneros. De la legitimidad de la violencia política a la ignorancia de Susana Giménez. El rol de Carrió. Sarlo y los intelectuales “duhaldistas”. Su apoyo a la nueva Ley de Radiodifusión. Cómo piensa el filósofo incómodo del kirchnerismo. Por Diego Rojas El escritorio de José Pablo Feinmann es elocuente: libros y más libros, un caos de textos en los que se sumerge día a día para pensar, escribir y, después, seguir pensando. Y, luego, seguir escribiendo. Porque digamos que, además de ser esa la tarea del filósofo o del novelista, estamos en presencia de un grafómano: alguien adicto al acto de poner por escrito sus ideas. Por caso, en los últimos meses Feinmann publicó La filosofía y el barro de la historia, que en más de ochocientas páginas hace un repaso histórico y político por la disciplina del pensamiento. Terminó de escribir varias novelitas negras cuyo protagonista es un agente secreto estadounidense fascinado con la violencia y la tortura. Y acaba de lanzar al mercado Timote (Planeta), el texto que ficcionaliza un encuentro decisivo para la historia más reciente de la Argentina: el que tuvo lugar entre el general Pedro Aramburu y la célula fundacional de Montoneros, con Fernando Abal Medina a la cabeza, que culminó con el ajusticiamiento del militar. La novela especula sobre las últimas horas de Aramburu, sobre los diálogos que tuvo con Abal Medina –su ejecutor–, sobre el rol de Firmenich y la mítica Norma Arrostito. Ese acto de la guerrilla reabre hoy el debate sobre la violencia política en el país y permite pensar una época decisiva cuyo espíritu marcó a toda una generación y que sigue pesando sobre los hombros de una sociedad que revisa su pasado y sobre los de un gobierno al que la derecha acusa de “montonero”. La novela es la excusa para que el polémico Feinmann –el filósofo más influyente de la era K que logró que Sartre y Heidegger tengan rating a través de sus programas televisivos– converse con Veintitrés sobre aquellos años en los que la Argentina vivió en peligro y sobre la actualidad de un país demasiado complejo. –Hace un tiempo se dio el debate promovido por el filósofo Oscar del Barco quien, al haber apoyado al Ejército Guerrillero de los Pobres, se reconoció como asesino. Y extendió ese papel a todos quienes apoyaron la lucha armada. Usted no juzga en esta novela el acto del asesinato político. –No lo juzgo. Lo discuten los personajes. Aramburu dice: “Ustedes me están asesinando”. Y Abal Medina responde: “Estamos haciendo justicia popular porque es algo que está en el deseo del pueblo”. Se trata de una tragedia, tal como la concebía Hegel: no como la lucha de lo justo contra lo injusto, sino el enfrentamiento de lo justo contra lo justo. Aramburu tiene razón porque todo acto de matar a una persona es un asesinato. Les pregunta en qué asamblea el pueblo les cedió el permiso para actuar en su nombre. “¿De qué justicia popular me hablan?”, le pregunta a Abal Medina. “¿El pueblo les firmó, les dijo que maten a Aramburu?”. Pero la respuesta de Abal Medina complejiza este crimen político: “Usted firmó su sentencia de muerte”. Esa ejecución ocurrió luego de quince años de gobiernos ilegales. Creo que esto todavía no está claro en la cultura política del país. –¿La sociedad todavía no comprende el porqué de la emergencia de los Montoneros? –Creo que no. De otro modo, no los odiaría tanto. Debería, al menos, haber una mirada más compasiva. Estos muchachos, que tenían veintitrés años, fueron condenados a tener que matar. Los condenó el sofocamiento total antidemocrático que excluía a la mayoría del pueblo y al líder de esa mayoría. Olvidemos por un momento todo lo que después sucedió y situémonos en mayo del ’70. El crimen de Aramburu se produce bajo el gobierno de un cursillista, un católico franquista que le consagra el país a la Virgen. Estos pibes realmente no tenían salida, pero encuentran un gran culpable. Aramburu firma su sentencia de muerte cuando firma el decreto 4161 que excluye al justicialismo de la vida política del país. Lo notable es que, cuando es secuestrado, Aramburu no es el mismo. Debe ser terrible morir por tus viejos pecados cuando estás tratando de remediarlos. –La postura de muchos setentistas es decir: “Nos equivocamos”. En cambio, pareciera que usted dijera que, si fue una equivocación, fue en parte inevitable. –Hasta ahí. Cuando empieza la democracia, la violencia es injustificable. Yo detesto a los Montoneros a partir de Cámpora, y sobre todo a partir del asesinato de Rucci, que es uno de los hechos más canallescos de la historia argentina. Con el 64 por ciento de los votos, Gelbard en el Ministerio de Economía (es decir, un judío comunista que representa a la pequeña y mediana industria) y Rucci en la CGT, estaba forjando algo. A los dos días de la elección matan a Rucci. Es un asesinato brutal, un asesinato impolítico, un crimen contra el país. Eso sólo lo pudo haber hecho Firmenich, que es la desgracia de los Montoneros. “Manolito” Firmenich. También le decían “Maderita”. Y, bueno, viejo, con Firmenich, con Galimberti... ¡Qué conducción bastarda para haber dirigido a tipos como Walsh, Oesterheld, Verbitsky o Gelman! Yo no lo entiendo. –¿Cómo recibió usted el asesinato de Aramburu? –Pensé: “Y bueno, esto alguna vez tenía que pasar, por algún lado tenía que explotar”. El año anterior había sido el Cordobazo, metodología con la que concuerdo mucho más, con los obreros en la calle, con su dirigencia sindical, con Tosco, Atilio López, René Salamanca. Estoy totalmente contra el foco y la teoría guevarista del foquismo, me parece nefasto todo eso. De todos modos, cuando lo matan a Aramburu, digo: “Y bueno, qué mala suerte. Pero esto tenía que ocurrir”. –En la novela se dice que Aramburu quería traer a Perón para incluirlo en el sistema y los Montoneros querían que regresara para destruir al sistema. –Es trágico. Aramburu les ofrece lo mejor que está haciendo, que son sus tratativas para el regreso de Perón. A esta altura de la historia argentina se puede especular que si le hubiese salido bien a Aramburu, se hubiera ahorrado mucha sangre. Perón volvió. Lo terrible es que lo hizo demasiado tarde. Cuando llega dice: “Muchachos: freno. Un gobierno populista distribucionista. Nada de revolución”. Y, claro, habían puesto muchos muertos. Así Perón conoce por primera vez algo que desconocía: la rebelión en sus filas, el quiebre de la lealtad. Esa consigna terrible que se cantó el 1º de mayo: “Vea, vea, vea, qué manga de boludos, votamos a una muerta, una puta y un cornudo”. Ese 1º de mayo el clima ya no era popular: estaba la militancia en estado de enfrentamiento. Yo andaba por ahí con dos o tres amigos. La otra consigna que cantaban era: “Vea, vea, vea, qué flor de pelotudos, votamos a una muerta, a un brujo y a un cornudo”. El viejo escucha eso y se vuelve loco. Perón, que creía controlar todas las contradicciones desde afuera, cuando regresa, se da cuenta de que ya no puede ser un dios. –¿Se podría hablar de tragedia otra vez como usted la plantea, justos contra justos? –Claro, los Montoneros con su proyecto revolucionario y Perón con su plan burgués, distribucionista, estatista, que hoy sería intragable porque es más o menos lo que intenta balbucear Cristina Fernández y la ven como si fuera Chávez. En ese momento era viable, pero para la izquierda era escaso. “No peleamos tanto tiempo para esto, General”. Hubo demasiados muertos, verdaderamente. Una tragedia. –Entonces, para usted, la violencia política anterior al ’73, ¿era un acto de justicia? –Para mí, desde 1955 hasta 1973, sólo hay gobiernos ilegítimos. Y todas sus muertes son asesinatos. La de Felipe Vallese pero también la del ladrón que mató la policía. Por el otro lado, mientras hay dictadura existe un principio que dice que el pueblo tiene el derecho a alzarse en armas contra gobiernos tiránicos. Mi mirada es compasiva respecto de los grupos guerrilleros. Esa generación habría podido elegir otro camino de no haber estado sofocada. Además, era una época en la que la violencia estaba legitimada: tenés la revolución cubana, Vietnam y el general Giap, Estados Unidos derrotado, Mao Tse Tung, el Che Guevara, Argelia, el prólogo de Sartre a Fanon. –Por eso, el debate de Del Barco ¿cuenta con su adhesión? ¿Usted diría: “Fuimos asesinos”? –Lo que tiene Del Barco es que elige un ejemplo muy triste, muy desgarrador, muy humillante. El EGP. Diecinueve tipos que salen al monte y, sin enfrentarse al ejército ni a nadie, terminan matando a dos pibes de los suyos. Pero eso es condenable ya no como guerrilla, sino como grupo humano. No se puede juzgar a los grupos guerrilleros a partir de la experiencia de Massetti. Fue una experiencia de una insensatez total. Es un ejemplo muy infame, una perla muy terrible. Es como pensar en Rosas a partir de Camila O’Gorman y trazar desde ahí el panorama. –En algún momento usted planteó que no debía ocultarse que el Che Guevara comandó los fusilamientos en Cuba. –Mil quinientos fusilados hubo. La mayoría torturadores, tipos del ejército batistiano. Yo estoy en contra de la pena de muerte. Estoy con el “no matarás” de Del Barco. Pero el hombre mata. –Si hablamos de pena de muerte hoy, hay que pensar en Susana Giménez. –Yo no pienso en Susana Giménez (risas). Bueno, por lo mediático ahora aparece esta mujer que dice atrocidades porque es una ignorante. La civilización está perdida, porque no ha logrado a lo largo de toda su historia valorar la vida y la pulsión de muerte es más potente que lo que Freud llama el eros. Me produce escozor cuando los periodistas le preguntan a la gente qué haría si le matan un hijo. “Ah, yo saco una escopeta y salgo a matar gente”. Si a vos te ponen en el lugar de un padre al que le mataron a su hijo es probable que pierdas la cabeza y salgas a matar. Hay que preguntar sin esa carga que impide razonar. –Sin embargo, los organismos de derechos humanos que sí tenían esa carga no salieron a pedir muerte sino justicia. –Este país lo más honroso que tiene son las Madres, que no han pedido nunca una muerte. No se mató a nadie, a un solo represor. Eso es increíble. No hubo una venganza. Es excepcional. –En cierta época el debate sobre la legitimidad de la violencia política lo planteó Sartre. Hoy, el debate sobre la pena de muerte es impulsado por Susana Giménez... –Me revela los tiempos. Son tiempos comunicacionales en los que la televisión se adueñó de la subjetividad de las personas. Hay un poder comunicacional que sujeta las conciencias. –Hablando del asunto, está por presentarse la nueva Ley de Radiodifusión. ¿Qué opinión le merece? –Ante todo, pienso que es un gesto de gran valentía de este gobierno, pero no sé si tiene el poder para imponerlo. Ante todo acto que impulsás, te tenés que preguntar qué poder tenés para imponerlo. Podría ser un paso en falso. –Alguna vez dijo a Veintitrés que Kirchner era un Tío Patilludo que no repartía. Las retenciones eran por lo menos un intento de sacarles algo a los que más tenían... –Y casi se van a los caños. Me daban ganas de pedirle perdón por todo lo que hinché por la distribución de la riqueza porque, cuando quiso distribuir el tres por ciento, casi cae el Gobierno. –Imagine que Kirchner presenta la nueva ley de medios... –¿Kirchner o Cristina? –¿No es lo mismo? –Creo que Cristina es más inteligente. Más brillante. Por cómo hila sus ideas, el modo de razonar, su brillantez expositiva. Es muy superior a Kirchner. Ahora si Néstor es un animal político más poderoso que ella, no lo sé. Pero no comparto lo que está haciendo últimamente. Hace dos años saqué una nota llamada “El factor Barrionuevo” y no le cayó nada bien. Y ahora tenemos otra vez el factor Barrionuevo y hasta el factor Saadi, que lo han llevado a un fracaso en Catamarca. Ahí, Kirchner no se lució. En cambio, a ella la noto cada vez más segura, más estadista. Me interesa la figura de Cristina. –¿La pasión de Néstor podría entorpecer la gestión de Cristina? –Podrían chocar o complementarse. El empuje feroz que tiene él a veces puede complementarse con la racionalidad de ella. No creo que el país esté gobernado sólo por ellos. Hay dos tipos que yo respeto mucho. Uno es Massa, que está laburando bien, pero detrás de él está Juan Abal Medina hijo, que es un tipo brillante. Es un linaje el de los Abal Medina. Habría que hacer una novela sobre ellos. Él está ahí, al lado de Cristina. –¿Él es su nexo con los Kirchner? –No, yo no tengo nexos con ellos. –Tampoco está en Carta Abierta (el grupo de intelectuales que apoya a Kirchner). –No, estoy acá (señala su escritorio). El Kirchner que conocí en 2003 quería hacer un partido de centroizquierda, desmenemizar la política argentina, crear un mercado común latinoamericano. Después empezó a hacer algo que quizá sea inevitable: apropiarse del aparato peronista. Quizá si no hacía eso, a esta altura no estaba en el poder. Cuando pasó, me dije: “Yo no estoy para eso, para tomar el PJ hay que ser político”. ¿Y qué es la política? Es lo que decía Perón en su Manual de conducción política, que tengo en la edición de 1951, la auténtica, totalmente marcada. Desde Hegel que no releía nada tan seriamente (risas). El libro es muy bueno. Ahí dice Perón: “Hay tipos que vienen y yo quisiera darles una patada y les termino dando un abrazo”; “Si solamente voy con los buenos voy a llegar con muy pocos”. Eso es la política. –¿Pero esa política le dio frutos a Kirchner? Está con Curto, con Ishii y, sin embargo, Duhalde acumula por otro lado. Se va Reutemann, se van figuras del Frente para la Victoria. –Lo veo débil a Kirchner, con todos los medios en contra, cosa que no pudo revertir. Con mucha intelectualidad antikirchnerista, que antes era socialdemócrata o radical de izquierda. Kovadloff, Sarlo... Bueno, Sebreli ha tenido muchas evoluciones. Hoy están en una posición furibundamente antikirchnerista. Son duhaldistas. Yo le diría a Sarlo: “Vos estás objetivamente jugando para Duhalde”. –¿Carrió también? –Claro, la única alternativa a Kirchner es Duhalde, porque el poder se da dentro del peronismo. Todos van a nuclearse alrededor del que Duhalde ponga, no alrededor de él porque es impresentable. Puede ser Reutemann. Ahí se va a formar el verdadero foco opositor. –¿Carrió no diría: “Ni con Duhalde ni con Kirchner porque yo quiero la república”? –No le creo nada. ¿Qué república quiere? ¿La suya? ¿Ella cree que puede hegemonizar algún proyecto? Es risible. Nadie le cree a Carrió. Ahora, si suma a Macri, a Lavagna, algo puede pasar. –Los intelectuales que apoyan a Kirchner, ¿no son poco críticos? –Deberían criticar más. Pero la verdad que no los veo mucho. Estoy escribiendo mucho. El suplemento sobre el peronismo en Página 12, ahí pongo mi posición política. Hay que ser pacientes y ver qué pasa. Con esta ley de medios, hay que ver si no se incendia el país. –Volviendo a la novela, hay un personaje muy divertido, que es el tano de la pulpería de Timote, que le dice a otro: “Si estos pibes matan a Aramburu, se reciben de peronistas aprobando sólo una materia”. –Sí. Y el Mundial sobre el que discuten en su pulpería. Es terrible, pero hay que leerlo así: al pueblo le importaba un pepino, también, la suerte de Aramburu. En todos los diarios salía que había sido secuestrado Aramburu. Está bien que festejaron. Pero de lo que más hablaron fue de fútbol ya que justo cuando estaba secuestrado comenzaba el Mundial de México. Y hablaban de ese partido ignominioso que perdió la selección contra Perú por el que no pudo participar de ese Mundial. Con pasión discuten ese partido. –Leía el libro y pensaba: “Qué futbolero, Feinmann. No me lo imaginaba así”. –Sí, sí. Ese partido lo sufrí como loco. Te lo juro. Fue un partido vergonzoso. FUENTE

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El "profesor de democracia" de la sociedad rural
InfoporAnónimo2/22/2009

EN BAHIA BLANCA EL INVITADO ESTRELLA DE LA RURAL FUE VICENTE MASSOT La democracia no es su fuerte El director de La Nueva Provincia visitaba la ESMA durante la dictadura. No está solo en Bahía Blanca. Un dirigente de la Rural local dijo en un acto que “estamos en democracia gracias a las Fuerzas Armadas que eliminaron a la subversión”. Por Diego Martínez “Nos dicen que debemos dejar de ser habitantes para empezar a ser ciudadanos pero nadie nos enseña cuál es el camino para ser un buen ciudadano y dónde hay que participar.” El reclamo lo formuló el martes el productor agropecuario Orlando Arrechea Harriet (h), ansioso por integrarse al mundo a sus 61 años, luego de 38 en la comisión directiva de la Sociedad Rural de Bahía Blanca. El actual presidente de la entidad fue el anfitrión de la “charla abierta sobre participación política” que organizó la SRA con la consigna “el ‘no te metás’ no existe más. Ahora es ‘metete’”. “La idea es que el encuentro se transforme en un taller práctico de compromiso político en el que se expliquen desde las distintas formas de participación hasta qué cargos se elegirán en las elecciones legislativas”, anticipó al diario La Nueva Provincia. Para desentrañar semejante intríngulis no disertaron profesores de educación cívica sino el presidente y el secretario de la Rural, Hugo Biolcati y Arturo Llavallol, el consultor Felipe Noguera y el “analista político” Vicente Massot, como los diarios La Nación y Clarín rotulan sus columnas de opinión Director de La Nueva Provincia, dueño de la empresa de seguridad Megatrans y ex ministro de Defensa de Carlos Menem hasta que reivindicó la tortura, Massot fue en los ’70 editor de la revista Cabildo y colaborador de la revista Verbo, que tradujo y publicó los textos de los capellanes franceses de la guerra de Argelia que justificaban con argumentos teológicos la tortura y la ejecución de prisioneros, y en plena dictadura visitaba en la ESMA a su director, almirante Jacinto Chamorro. En junio de 1976 los obreros gráficos Enrique Heinrich y Miguel Angel Loyola, que habían encabezado las reivindicaciones de los trabajadores de La Nueva Provincia, fueron secuestrados, torturados y asesinados, noticia que el diario publicó en veinte líneas y nunca más volvió a mencionar. El juez Alcindo Alvarez Canale admitió que son crímenes imprescriptibles pero no investigó a los únicos enemigos que tenían las víctimas. Cuando uno ve en la convocatoria el nombre de Massot, con la historia que ello implica, se pregunta qué puede aportar esta persona a la democracia y qué pueden aportar ustedes a la democracia le planteó el periodista Mauro Llaneza a Arrechea Harriet (h). Bueno, ése es el punto de vista suyo, lo acepto –concedió–. Vicente Massot es una persona muy conocida y respetada en nuestra zona y en la Argentina también (sic), y habrá sectores que estarán de acuerdo y otros que no, así como pueden estarlo con Buzzi o con Biolcati –cambió de tema. El 3 de octubre de 1976, durante la inauguración de la 92ª Exposición de Ganadería e Industria de Bahía Blanca, Arrechea Harriet (h) era director suplente de la Rural bahiense, que presidía Juan Carlos Harriet. En pleno auge del “no te metás”, con el secretario de agricultura Jorge Zorreguieta, el comandante de operaciones navales Luis María Mendía y el jefe del Cuerpo V general René Azpitarte en el palco de honor, se escucharon algunos reclamos conocidos: “Que las reglas de comercialización sean claras y adecuadas al sistema de libre comercio, que todas las retenciones sean eliminadas, que los impuestos alienten a producir”, pidió Juan Rebollini, tesorero de Carbap, quien admitió un cambio de rumbo con respecto “al último período, en que se procuraba únicamente la conquista de las simpatías del pueblo denunciando a honrados, decentes señores productores”. El dirigente celebró que “la esperanza está puesta otra vez en los frutos de su tierra, pero cuidado”, alertó: “No olvidemos que estamos en guerra para salvar nuestro sistema social de vida, amenazado por la estrategia de las izquierdas internacionales. Guerra que simula ser ideológica pero no es más que económica, pues lo que ambicionan es apoderarse del manejo de esas mismas fecundas tierras para proveerse de alimentos baratos”. El actual director de la Rural bahiense, martillero Juan Roberto González Biocca, no oculta su nostalgia por aquellos tiempos. “Estamos cansados de palabras por lo cual voy a ser muy breve”, anunció meses atrás durante una asamblea cuyo audio registró la FM de la Calle. “Esta señora que tenemos hoy de turno (en referencia a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner) ha tocado un tema muy hiriente hacia nosotros, y lo dije y lo digo acá en voz alta a todos los políticos y las pongo acá (sic) sobre la mesa: ¡Estamos en democracia gracias a las Fuerzas Armadas que eliminaron a la subversión!”. La paisanada lo ovacionó. FUENTE

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¿Qué te pasa Buenos Aires?
InfoporAnónimo5/19/2009

¿Qué te pasa Buenos Aires? El GCBA gasta en asfalto, plazas y veredas pero deja de lado la salud, la educación y la vivienda. Por Gabriel Bencivengo A casi un año y medio de haber asumido la jefatura del Gobierno porteño, la gestión de Mauricio Macri muestra las mismas falencias que durante la campaña criticó a sus antecesores, pero con la agravante de que los sectores con menor ejecución presupuestaria y realizaciones son los de educación, salud y políticas sociales. Las obras de gran visibilidad, aunque tengan poco impacto social y productivo, son la principal preocupación de Macri. La lectura, lejos de ser una expresión aislada, se repite en los diferentes bloques que integran el arco opositor en la legislatura porteña. “Hay una enorme desinversión en infraestructura. La Ciudad tiene recursos, pero Macri decidió direccionar los fondos hacia proyectos de menor envergadura para mostrarse”, señala Diego Kravetz, presidente de la bancada del Frente para la Victoria. El análisis coincide con el realizado por el diputado Martín Hourest: “Macri piensa la Ciudad como espectáculo. De allí su preocupación por sostener en el tiempo la inversión en calzadas, veredas y espacios verdes en detrimento de las áreas de salud, educación y vivienda”, señala el legislador del bloque Igualdad Social. Una caracterización que también comparte, desde la Coalición Cívica, el legislador Sergio Abrevaya: “Lo que se ve es mucho show mediático con el doble carril; mucho humo, pero poco y nada de lo que prometió durante la campaña”. En los hechos, los legisladores coinciden en subrayar la caída que registró el gasto en educación con respecto al total del presupuesto, que pasó de un 25% en 2008 al 24,5% en 2009. Un retroceso que contrasta, dentro del área, con el incremento en $200 millones destinados a subsidiar la educación privada, transferencia del sector público que rondará los $700 millones hacia fines de este año. “Nuevamente, se trata de una decisión política. En dos años de gestión, es el rubro que más creció, junto al pago por el servicio de recolección de residuos, que este año alcanzará los mil millones de pesos”, destaca Hourest. Si el excepcionalmente bajo nivel de ejecución del presupuesto que registró la administración de Macri durante el año pasado fue blanco de las críticas, la historia podría repetirse durante el ejercicio 2009. “La subejecución es enorme. Según nuestros cálculos, el gasto en infraestructura de alto impacto no pasará del 20% de los recursos asignados. Semejante desinversión tendrá un costo muy superior al de mantener los proyectos en el tiempo”, afirma Kravetz con relación a los casi $3.400 millones originalmente previstos para obras públicas. Según los cálculos de Hourest, el ciudad afronta la posibilidad de registrar el más bajo nivel de inversión en obras públicas de toda su historia. “Hay un déficit de 600 millones de pesos que se generó el año pasado. Si le sumamos la caída de la recaudación por el menor nivel de actividad, el ajuste en obra pública debería rondar los mil millones, incluso si consigue vender los terrenos de Catalinas”, dice el legislador en referencia a los tres predios ubicados sobre las avenidas Córdoba y Alem. Un total de 15.000 metros cuadrados valuados en $300 millones, alrededor del 70% de los recursos de capital estimados por el gobierno de Macri. Quienes conocen los procedimientos administrativos de la Ciudad subrayan que el año pasado la legislatura le entregó al Ministerio de Hacienda una herramienta excepcional: la facultad de realizar contrataciones directas para solucionar problemas edilicios en los establecimientos educativos. “Aun así, terminaron ejecutando apenas el 54% del presupuesto. Tienen un muy serio problema de gestión que se origina en el desconocimiento de los mecanismos del Estado”, señala Kravetz. Recaudación y deuda. Las proyecciones indican que el año fiscal cerraría con un déficit primario muy superior a los $527 millones previstos en el presupuesto 2009. Según Hourest, hasta el momento son dos las vías que encontró el Ministerio de Hacienda que conduce Néstor Grindetti para financiar el gasto corriente. “Por un lado, difieren el pago de los aportes patronales; por el otro, compran tiempo abonándoles a los contratistas parte en efectivo y parte en bonos”, puntualiza el legislador. Sobre el primer punto, Kravetz destaca la inconsistencia entre la posición asumida en el Congreso Nacional por el Pro y la decisión tomada por Macri desde la jefatura del gobierno. “El bloque macrista en diputados no acompañó la ley de blanqueo, pero Macri no dudo en acogerse a la moratoria provisional para saldar la deuda que el estado porteño mantiene con la seguridad social”, afirma Kravetz. Con relación al pago con bonos a los proveedores, señala que la decisión afecta a las pequeñas y medianas empresas que no tienen capacidad para autofinanciarse. “Con esta modalidad –asegura– las únicas que podrán ser proveedoras del estado son las empresas grandes”. El esquema, que comenzó a funcionar en forma silenciosa, tendría la finalidad de refinanciar la deuda con nuevas emisiones para saldarla recién durante el año próximo: “Esto entraña serios riesgos. Habrá que ver si les alcanza para contrarrestar la caída en la recaudación”. Recursos tributarios que el gobierno de Macri estimó en $14.333 millones, pero que podría ubicarse unos $700 millones por debajo del objetivo. Una perspectiva que resulta preocupante para algunos analistas, si se tiene en cuenta que el 2008 arrojó déficit cuando la economía se encontraba en una fase netamente expansiva. También Abrebaya vaticina un incremento de la deuda. “Será cada vez mayor en la medida en que persistan en canjear plazos por los mayores costos que les piden las empresas. Que prefieren renegociar con los contratistas queda en claro cuando la legislatura rechazó la iniciativa de abonar por kilo de basura. Retrocedieron con el proyecto, pero no mandaron uno nuevo”, recuerda el legislador. ¿Falta de recursos? Según Hourest, más allá de la desaceleración económica y su impacto sobre los ingresos públicos, las principales carencias de la administración de Macri se verifican en la incapacidad para prever la crisis financiera internacional y la ausencia de estrategias alternativas para sostener los compromisos de campaña. “La Ciudad no es, desde el punto de vista estructural, ni superavitaria ni deficitaria. Esencialmente, depende del ciclo económico. Desaprovecharon la época de vacas gordas y, ahora, ajustan por el lado de las obras en infraestructura”, analiza el diputado. Desde esta perspectiva señala, además, una desacople estructural e histórico entre los grandes patrimonios urbanos y su contrapartida en términos fiscales. En este sentido, Hourest pone el acento en los stocks de riqueza existentes y el carácter, que define como “reaccionario”, de la posición fiscal. “En el distrito están las construcciones más caras del país. Las valuaciones fiscales, tanto de la tierra como de los inmuebles, nada tienen que ver con las valuaciones de mercado. Obviamente, Macri no va a encontrar solución a un problema que jamás se planteó. Cuando el ciclo económico viene bien, la Ciudad funciona. Cuando no, llegan los problemas”, redondea Hourest. En el análisis de los legisladores, con el correr de los meses se harán sentir cada vez con mayor fuerza la falta de recursos destinados a educación y desarrollo social. Todos coinciden en que el diseño del presupuesto no tiene en cuenta la posibilidad de una mayor demanda social por efecto de la desaceleración económica. “El gasto social se contrajo en forma abrupta. Se está gastando mucho menos que el año pasado, incluso cuando saben que la crisis se traduce en menos puestos de trabajo”, señala Abrebaya. Según Kravetz, la falta de eficiencia y de recursos ya se hace sentir con especial intensidad en el área de salud. Como ejemplo señala el cierre de pabellones en los hospitales neuropsiquiátricos Borda y Moyano. “Ni siquiera hicieron las obras de infraestructura elementales y, ahora, tienen que clausurar instalaciones”, puntualiza el legislador. Ciudad rica, ciudad pobre. Con una renta anual por habitante que ronda los u$s 23.000, la Ciudad de Buenos Aires es, sin duda, el distrito que mayor riqueza exhibe en todo el país. Una situación privilegiada que se traduce en un aporte de poco más del 25% al producto bruto interno. “Si le pedimos a Macri que avance con las obras proyectadas para la red de subterráneos es porque sabemos que los recursos están”, señala Abrebaya. “Macri privilegia lo que se ve. Su estrategia es la municipalización de la ciudad, no la provincialización. Hay islotes de riqueza que no tienen correlación con los recursos del Estado. Pero esta es una discusión que no le interesa. Su gestión avala la transferencia de recursos públicos al sector privado. Un caso concreto: los pagos extraordinarios que durante los últimos tres años hizo el estado porteño a las empresas concesionarias del servicio de recolección de basura. Unos 172 millones de pesos por fuera de los contratos. Un sesenta por ciento del presupuesto para infraestructura escolar. Un negocio que no tiene desperdicio”, remata Hourest. FUENTE

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Los vientos del PRO volaron los techos
Los vientos del PRO volaron los techos
InfoporAnónimo5/17/2009

Los vientos del PRO volaron los techos En Capital crecen las villas, los asentamientos y los desalojos. El déficit habitacional porteño afecta a medio millón de personas y sigue en ascenso, al igual que los desalojos. Sin embargo el gobierno porteño intentó recortar más de la mitad del gasto en vivienda y subejecuta lo poco que queda por EDUARDO BLAUSTEIN La célebre foto y el spot con la piba villera en un basural. La reiteración del “tengo una propuesta” en el debate televisivo con sus competidores Daniel Filmus y Jorge Telerman. La incorporación generosa del sustantivo “inclusión” a su discurso de campaña. La promesa estratégica de ocuparse del sur de la ciudad . La de urbanizar las villas, la de barrer el paco. Y sobre todo la garantía de que iba a convertirse en un gran gestionador. A casi un año y medio de asumir el cargo, no sólo que Mauricio Macri incumplió con los anuncios de campaña sino que se multiplicaron los desalojos, crecieron villas y asentamientos, se agravaron los problemas de habitabilidad en edificios construidos por el Estado 30 o 40 años atrás. Los 400 a 500 mil vecinos afectados por el déficit de vivienda superan largamente en número el total de habitantes de la ciudad de Santa Fe. Pese a eso, ya en el 2008 el presupuesto dedicado por el gobierno porteño a programas de radicación de villas fue de 112 millones de pesos contra los 145 del 2005. Mientras que en el 2009, sobre esa baja, el gobierno intentó aplicar otra reducción del 55,5%. Los datos forman parte de un análisis presupuestario realizado por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (Acij). Es cierto que el problema de la vivienda en Capital es histórico, estructural y que debe ser abordado a escala metropolitana y nacional. Además de tiempo, para ser encarado necesita de una potencia y un nivel de audacia y escala que ningún gobierno se atrevió a aplicar. Se necesitan también recursos cuantiosos. Respecto de los recursos, Mauricio Macri ya se encargó de echar responsabilidades a la crisis global, la falta de financiamiento y de respaldo del gobierno nacional. Sin embargo, asumió durante el ciclo de reducción de la pobreza, del boom constructivo, con niveles altísimos de recaudación y manejando un presupuesto récord de 13 mil millones de dólares. Macri obtuvo además de la Legislatura superpoderes para poder agilizar, precisamente, el manejo de fondos destinados a obra pública. El problema de su gestión no es de penuria fiscal, no es inercia, no es Estado bobo, sí perverso. Macri no hace la plancha –ejercicio que se le reprochaba a Ibarra– sino que lleva adelante una política regresiva. Es lo que aparece demostrado en el trabajo de Acij, elaborado por Luciana Bercovich y Nuria Becú, cuando se leen los datos de lo que pretendió ser una reducción del 55,5% en parte del presupuesto destinado a políticas habitacionales, el 45% del cual pasó a la órbita de la Corporación del Sur, lo que implica entre otras problemas, que se verán más abajo, sincerar que apenas si existirán recursos por ejemplo para la inmensa Villa 31. La lógica del recorte. El intento de cortar a la mitad el monto destinado al Instituto de Vivienda de la Ciudad fue rechazado por la oposición. Según explicó Facundo Di Filippo, presidente de la Comisión de Vivienda de la Legislatura de la Ciudad , de los análisis comparativos hechos por la oposición se desprendía que para el 2009 el Ejecutivo “sólo destinaba al área de vivienda el 2,45% del total del presupuesto de la Ciudad , mientras que en años anteriores esa cifra superaba el 5%”. Tras broncas y discusiones, la oposición consiguió aumentar en casi 250 millones el presupuesto dedicado a vivienda. Cuando en la web oficial del Gobierno de la Ciudad se buscan las obras “en ejecución” no se muestran cifras sino meras imágenes de planos y edificios. Cuando se va a “obras finalizadas”, sucede lo mismo. Mediante otro linkeo se informa que “el 5,8% de los hogares y el 6% de las personas habitan en una vivienda de tipo inconveniente; es decir, deficitaria o pieza en hotel o pensión”. Son cifras más que dudosas. El 26 de abril pasado, tras las amenazas sufridas por el padre Pepe, cura villero, Macri desmintió esos mismos números oficiales en una entrevista que concedió a C5N: “En diez años de ladriprogresismo –declaró– nos fuimos de cien mil personas viviendo en condiciones deplorables a casi 400.000”. Esa cifra, no el proceso que describe, sí se acerca a la real. La explicación, dijo Macri , es “el descontrol”. Del efímero discurso de la inclusión Macri pasó en C5N al tradicional registro xenofóbico: “Primero: la Argentina es un colador. Cualquiera del Paraguay, de Bolivia, de Perú, entra como en su casa y se instala, pum, en el conurbano o en las villas de Capital”. Entre una apuesta discursiva y otra, un año atrás su gobierno exploró o improvisó, desde la pura comunicación (y la ideología), la posibilidad de convocar a una consulta para que fueran las clases medias y medio-altas las que cargaran con la responsabilidad de decidir una erradicación masiva de la villa 31. Los números escondidos. El solo hecho de que las cifras del déficit habitacional en Buenos Aires sean motivo de controversia o huida revela un tipo de invisibilización que trasciende a la gestión Macri y a la política para imbricarse en un problema cultural. El tema no está en la agenda de (casi) nadie, aunque sí en la vida cotidiana de centenares de miles de olvidados. Un documento particularmente exhaustivo y reciente sobre el tema fue publicado a cuatro manos entre la Asesoría General Tutelar (AGT) y el Programa de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del Cels, empleando como insumo principal un trabajo de campo realizado por Karina Kalpschtrej. Allí se enumeran las estadísticas contradictorias aportadas por distintas fuentes: -Según la página web del Instituto de la Vivienda de la Ciudad 96.974 personas habitan en villas. Si se tiene en cuenta a los vecinos de Núcleos Habitacionales Transitorios y asentamientos, suman 129.029. -La Encuesta Anual de Hogares 2006 indica que sólo la población villera sería de 124.057 personas, el 4,1% de la población de la Ciudad . -La Sindicatura General de la Ciudad elevó ese total a 170.397 para el año 2007. -Pero dos organizaciones no gubernamentales, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia y el Centro de Derecho a la Vivienda y contra Desalojos (Cohre), afirman que “los datos provenientes de los medios de comunicación masivos dan cuenta de un fenómeno numéricamente mayor: 182.000 personas aproximadamente vivirían en villas de emergencia”. A estos totales hay que sumar 12.102 personas viviendo en los viejos Núcleos Habitacionales Transitorios construidos durante el Onganiato, 178.520 habitantes que malviven en inquilinatos, hoteles, pensiones y casas tomadas y otros 28.885 en conjuntos urbanos edificados hace años también por el Estado nacional, en general a través del Fonavi, para paliar el problema del déficit habitacional (barrios históricamente degradados como Cardenal Samoré, Copello, Soldati, Luis Piedrabuena y otros). En otro trabajo de largo aliento, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad estableció en 2006 la existencia de 24 asentamientos. Apenas un año después, la Sindicatura de la ciudad elevaba ese total a 62. En algún momento fugaz en que los problemas de la Villa 31 de Retiro llegaron a los medios, Horacio Rodríguez Larreta se defendió diciendo que su gobierno construyó 1200 viviendas. Incluso ese número, irrisorio en la comparación con los datos estructurales, es objetado por la oposición porque se trata de obras iniciadas por gestiones anteriores. En abril, dos legisladores de la Coalición Cívica, Fernanda Reyes y Facundo Di Filippo, denunciaron que “hay obras inactivas, que no se concluirán en los plazos previstos. Son obras licitadas e iniciadas hace cuatro y cinco años”. Ambos agregaron que Macri “no empezó la construcción de ninguna vivienda, pese a que durante la campaña electoral prometió hacer 5.000 por año”. Lo mismo sostiene Luciana Bercovich, de Acij: “Salvo algunas obras pequeñas que se comenzaron por orden judicial, el resto son viviendas comenzadas en gestiones anteriores”. En la Villa 31 bis, añade, se inicio una red troncal de agua pero no se cumplió hasta ahora “con una orden judicial que ordena hacer las obras necesarias en cuatro manzanas que se encuentran en riesgo sanitario”. “No hay plata”. En el blog del ex ministro de Educación Daniel Filmus puede leerse esto: “El presupuesto 2008 de la Ciudad de Buenos Aires es de 13.103 millones de pesos. De los 3014 millones para obras Macri debería haber gastado en los seis primeros meses de gestión el 50%, unos 1500 millones. El Gobierno de la Ciudad gastó sólo el 15,16%, el equivalente a 457 millones de pesos. En Emergencia Habitacional, Promoción Social y Hábitat, gastó el 2%”. Para el economista y legislador porteño Martín Hourest, el déficit habitacional porteño no es de 400 mil viviendas sino de medio millón y afecta a más del 15% de la población. Hourest y Filmus coinciden con toda la oposición en el asunto de los problemas de subejecución de recursos del gran ejecutor Macri . El primero añade más precisiones. La primera, que la recaudación del gobierno durante el 2008 fue extraordinaria: “un 36% más en Ingresos Brutos; un 93,7% en ABL y alrededor del 41 en Patentes”. La segunda tiene que ver con el rediseño de áreas y políticas de gobierno. Macri intervino al Instituto de Vivienda de la Ciudad , traspasó sus facultades a la Corporación del Sur, pero a ésta, dice Hourest, “la han utilizado para hacer negocios inmobiliarios. Como no tiene mecanismo de control directo, se toman medidas pero no hay una revisión parlamentaria, nadie sabe qué está pasando allí. Y ahora, cada vez se le dan más facultades, tiene más terrenos, el fondo fiduciario y un nuevo régimen de contrataciones. Es como si fuese un Estado dentro del Estado”. Sobre las opacidades de este rediseño institucional, la gente de Acij añade: “Nos encontramos con organismos competentes sin presupuesto y organismos o entidades sin competencias ni obligaciones legales pero con partidas asignadas”. Los legisladores de la oposición aún esperan frenar la modificación de funciones del IVC y las transferencias de competencias a la Corporación del Sur y a la Unidad de Gestión en Intervención Social (Ugis), Además del crecimiento del déficit de vivienda, que la gestión Macri pretende combatir bajando a la mitad los recursos destinados a paliarla, en los últimos tiempos se multiplicaron los desalojos. Lo que se repite es ese viejo ciclo dramático en el que desalojados de hoteles, inquilinatos o asentamientos terminan sumándose a la población villera o a la que vive en la calle. En el 2006 la Justicia Nacional Civil vio ingresar 4.833 causas por falta de pago de alquiler, hipoteca o vencimiento de contrato (1.976 sentencias dictadas). A fines del 2007, 2.300 familias estaban en situación de ser desalojadas. Y para la primera mitad del 2008, ya eran 4.772 familias las que se vieron obligadas a solicitar un subsidio. Los datos forman parte del documento elaborado por el Cels y la Asesoría General Tutelar. Un caso paradigmático de esos viajes a ninguna parte de las familias sin casa se dio tras el incendio de Villa Cartón, en el que murieron dos bebés. Desde el 17 de abril, luego de que fueran desalojados en dos días del centro de evacuados del Parque Roca, cientos de sintecho encaran una nueva transición, con subsidios transitorios, esparcidos transitoriamente en distintas villas. Por ahora Macri tiene cómo defenderse: además de la invisibilización persistente, los medios están lejos de ensañarse con su gestión, su publicidad es aún más cuantiosa que aquella que tanto impugnó en tiempos de Aníbal Ibarra y no ha habido demasiado escándalo por el grupo de tareas que emplea a la hora de barrer con los indeseables de las calles, la Unidad de Control del Espacio Público. Sin embargo, se acerca un test interesante: si hoy la lupa está puesta en lo que pase con el kirchnerismo en la provincia, será interesante saber también qué sucede con el electorado en Capital. FUENTE

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Bolivia,libre de analfabetismo
InfoporAnónimo1/15/2009

Bolivia tercer país latinoamericano libre de analfabetismo En el contexto político para algunos mencionar a Cuba, Venezuela y Bolivia es equivalente a citar el "eje del mal" y sin embargo a diferencia de esos otros países "buenos" algo están haciendo bien... educar. Y no se trata de crear universidades y entrarle al libre mercado educativo, es algo que parece más simple (pero más complicado): desarrollar habilidades de lectoescritura en toda la población adulta de un país (hasta parece sueño de Vasconcelos), en realidad no se puede llegar al 100 % de población alfabetizada para la Organización de Naciones Unidas para la Educación un país libre de analfabetismo es el que se encuentra entre 3.9 o 4 por ciento. Así pues, acá pasa tímidamente la nota de que Bolivia es declarado el tercer país latinoamericano libre de analfabetismo. Les dejo la nota completa del periódico la Jornada. Más de 85 por ciento de las personas alfabetizadas. De acuerdo con datos del gobierno boliviano, el programa tuvo un costo de unos 36.7 millones de dólares Mujeres, más de 85 por ciento de las personas alfabetizadas. De acuerdo con datos del gobierno boliviano, el programa tuvo un costo de unos 36.7 millones de dólares La Paz, 19 de diciembre. Con tres años de formidable movilización social, aunada a la voluntad política de un indígena que quería ser presidente para alfabetizar Bolivia y a la solidaridad de los gobiernos y pueblos de Cuba y Venezuela, se logró la hazaña: este sábado, el segundo país más pobre de América después de Haití será declarado libre de analfabetismo. Se convertirá en el tercero que haya logrado vencerlo en América Latina, luego de Cuba, que lo hizo en 1961, y Venezuela, con apoyo cubano, en 2005. Las cifras: 819 mil 417 personas alfabetizadas de un universo de 824 mil 101 iletrados detectados (99.5 por ciento); 28 mil 424 puntos de alfabetización creados en los nueve departamentos de Bolivia; 130 asesores cubanos y 47 venezolanos que capacitaron a 46 mil 457 facilitadores y 4 mil 810 supervisores bolivianos en la aplicación del método audiovisual cubano Yo sí puedo. Y algo más: aquí el analfabetismo tenía “cara de mujer”, dado que más de 85 por ciento de los alfabetizados fueron del género femenino, explicó a La Jornada el embajador cubano en Bolivia, Rafael Dausá. Mujeres, también, eran la mayoría de un grupo bullicioso que a las siete de la mañana de un domingo en la comunidad de Quila Quila, departamento de Chuquisaca, acudió a tomar su clase de alfabetización en el local adjunto al museíto paleontológico construido por los miembros de la comunidad para albergar los restos de animales prehistóricos encontrados en el lugar. Ahí, doña Juana, de unos 70 años, sostenía su lapicito con el puño cerrado mientras murmuraba angustiada “no voy a poder”. Al final de la primera media hora frente al televisor mirando el Yo sí puedo y con la ayuda del facilitador, ella sonreía mientras se afanaba en dibujar su primera línea de redonditas oes. Un panel solar daba energía a la televisión y a la videocasetera utilizadas para impartir las clases en esa comunidad. Cuba donó para el Programa Nacional de Alfabetización (PNA) de Bolivia 30 mil televisores e igual cantidad de equipos de video, un millón 200 mil cartillas y los correspondientes juegos de los 17 casetes del método audiovisual y manuales para el facilitador. Cubanos y venezolanos donaron además 8 mil 350 paneles solares para otras tantas comunidades carentes de energía eléctrica en la intrincada geografía boliviana, salpicada de pueblos marginados. Dausá no habló nunca de dinero. Quien dio las cifras fue el ministro de Educación boliviano, Rafael Aguilar, quien informó que el PNA tuvo un costo de 260 millones de bolivianos, es decir, unos 36.7 millones de dólares. Ese dato, sin embargo, no cuantifica la energía, la solidaridad, la voluntad de aprender, el esfuerzo continuado, las caminatas de horas y horas para llegar a una comunidad a tomar clases después de una ardua jornada en el campo, un día de ventas en el mercado o en la calle, una larga mañana o tarde lustrando calzado o después del dificultoso ejercicio del sexoservicio. Tampoco la dedicación y el cariño de esos asesores cubanos y venezolanos que dejaron su país, su hogar, su familia, por dos años para colaborar en la misión de desterrar el analfabetismo. Es una labor que en Bolivia significó “una experiencia dura pero muy linda”, a decir de la asesora cubana Maribel Romagosa, porque hubo que enfrentar condiciones –como el clima frío y la altura– totalmente diferentes a las de Cuba. La tarea no estuvo exenta de problemas. Algunas autoridades municipales no cooperaban con el transporte para movilizarse a las comunidades más alejadas. Algunos directores de unidades educativas o de servicio social se negaban a prestar un local para las clases, según el facilitador Joaquín Calle. Pero además, algunos de los alfabetizados escasamente aprendieron a firmar y a reconocer algunas letras, como se pudo comprobar en entrevistas con egresados del curso. Las sexoservidoras que ofrecen sus oficios en una plaza pública de esta ciudad no pudieron tomar clases con el tradicional equipo de televisión y videocasete. Calle, quien trabajó con ellas, relató que tomaban sus clases bajo un portón, y ahí “podían haberles robado el equipo”. En ese lugar, sentadas en el piso, conversamos con cinco de ellas que se ufanaban de que ya saben leer, escribir su nombre y firmar. Una historia de marginación y exclusión detrás de cada analfabeto. Una epopeya personal y colectiva de voluntad y dignidad detrás de cada una o uno que recibió su diploma al graduarse del Yo sí puedo en ceremonias encabezadas por el director de la escuela, del asilo de ancianos, del líder del mercado, donde se impartieron los cursos, o del presidente boliviano Evo Morales, quien asistió a decenas luciendo invariablemente el collar de flores, frutas o panes que le cuelgan al cuello y el puñado de confeti que le desparraman en el cabello cada vez que asiste a las fiestas de clausura. Ceremonias que normalmente fueron silenciadas por los medios de comunicación bolivianos, que ocasionalmente las registraban, pero destacando una declaración controversial del mandatario. ¿Cómo empezó el PNA? Dausá explicó que en una conversación entre el entonces presidente electo de Bolivia y el todavía presidente Fidel Castro, el 29 de diciembre de 2005, hablaron de la nueva etapa que se abría en el país andino y firmaron un documento con una serie de acuerdos para apoyos en materia de salud y educación, en los que específicamente se establecía el respaldo que daría La Habana al PNA en Bolivia. Menos de dos meses después, en la segunda mitad de febrero de 2006, llegaron los primeros asesores cubanos de la campaña y los cursos fueron inaugurados en Camiri, departamento de Santa Cruz, el primero de marzo. El 1 de junio se hizo la primera graduación en Cochabamba. Ahora, este 20 de diciembre, se declarará a Bolivia “libre de analfabetismo como fenómeno social”, indicó el diplomático. No puede haber cero analfabetismo, porque siempre hay alguna persona discapacitada que no puede o alguna persona mayor que no quiere aprender a leer y escribir. Los estándares que reconoce la Organización de Naciones Unidas para la Educación están en torno de 3.9 o 4 por ciento; si existe una cifra como esa o menor, se considera un país libre de analfabetismo como fenómeno social. La cifra cubana es de aproximadamente 0.7 por ciento, añadió. Con el método Yo sí puedo se ha alfabetizado a más de 3 millones de personas en el mundo y se imparte actualmente en 28 países, incluido México, con el apoyo de asesores cubanos. Para lograr estos resultados el programa ha sido contextualizado en más de 16 versiones, porque no es lo mismo alfabetizar en Haití que en Venezuela o en Bolivia. Así, un grupo de bolivianos fueron a Cuba a grabar el método en castellano, en quechua y en aymara. La expectativa era alfabetizar a 200 mil personas en quechua, pero sólo se logró hacerlo con 24 mil, y a 300 mil en aymara, pero únicamente 30 mil lo solicitaron en este idioma. La gran mayoría prefirió hacerlo en castellano, explicó el director nacional de Alfabetización, Benito Ayma. “Antes de hablar aymara y quechua era mucho más difícil, porque hasta para los jóvenes era una vergüenza hablar en su propia lengua; este es un proceso que tiene que cambiar, el gobierno del pueblo a la cabeza de Evo tiene apenas tres años; todavía hay una deuda histórica”, agregó Ayma. Detalló que además se entregaron 200 mil anteojos a los participantes en el PNA que han tenido problemas de la vista. Dausá y Ayma expresaron que una segunda etapa, la de posalfabetización, se iniciará en febrero de 2009 con el programa Yo sí puedo seguir para la impartición del ciclo básico (primaria), en dos o tres años, con contenidos de español, matemáticas, geografía, historia, ciencias. “Creo francamente que estamos a punto de culminar una tarea muy importante en Bolivia, lo hemos hecho con gran seriedad, sobre todo sabiendo que siempre va a haber muchos críticos que jamás han hecho nada por alfabetizar al pueblo de Bolivia, pero que ante una tarea tan importante como ésta van a tratar de cuestionar los resultados”, comentó Dausá. CABE AGREGAR QUE ESTO SE LOGRO EN LOS 3 AÑOS DEL MANDATO DE EVO MORALES,COSA QUE EN CASI 200 AÑOS DE GOBIERNOS DE DERECHA,NUNCA LES INTERESO ASI ES COMO LOS GOBIERNOS DE IZQUIERDA "OPRIMEN" A SUS PUEBLOS.CASUALMENTE LOS UNICOS 3 PAISES DE AMERICA LATINA LIBRES DE ANALFABETOS SON CUBA,VENEZUELA Y AHORA BOLIVIA FUENTE

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a la vanguardia de la historia
InfoporAnónimo1/2/2009

Registrate y eliminá la publicidad! En la vanguardia de la historia Los mitos que rompió la Revolución Cubana. Su lugar en la historia latinoamericana y su relación con los países de la región. La lucha contra el bloqueo y los principales desafíos que enfrenta en la actualidad. Por Atilio A. Boron Es una tarea ciclópea resumir en unas pocas líneas el significado de algo tan especial como la Revolución Cubana, que el viejo Hegel no hubiera dudado un instante en caracterizar como un acontecimiento “histórico-universal”. Una revolución que destruyó mitos y prejuicios profundamente arraigados: que la revolución jamás podría triunfar en una isla situada a 90 millas de Estados Unidos; que el imperialismo jamás permitiría la existencia de un país socialista en su patio trasero; que la revolución era impensable en un país subdesarrollado y, para colmo, sin el protagonismo de un partido “marxista-leninista” conduciendo la insurrección de las masas. Todos estos pronósticos, y muchos otros que sería largo enumerar, fueron refutados por el triunfo, la consolidación y la heroica sobrevivencia de la Revolución Cubana. Ha sido –y sigue siendo– una hazaña resistir a medio siglo de un bloqueo económico sin precedentes en la historia de la humanidad y que año a año es condenado por casi todos los países de la ONU, con la excepción de Estados Unidos y un puñado de “estados-clientes”. Pensemos simplemente lo que hubiera ocurrido en la Argentina ante un bloqueo de apenas un año, limitando drásticamente desde la importación de bienes esenciales hasta el ancho de banda de la Internet: este país se habría desintegrado producto de la conmoción social que tal política habría desencadenado. Por eso quien no quiera hablar del imperialismo norteamericano y sus políticas de permanente bloqueo y agresión, debería abstenerse de formular cualquier tipo de crítica a la revolución. Es bien importante marcar esta postura porque tanto dentro como fuera de Cuba no son pocos quienes disparan sus dardos contra las asignaturas pendientes de la revolución sin hacer la menor mención al influjo profundamente desestabilizador de la política del imperio. Es cierto que hay mucho por hacer todavía en Cuba, pero ¿cómo comprender esas falencias al margen de un bloqueo de medio siglo cuyo costo, según cálculos muy conservadores, oscila en torno de los 93.000 millones de dólares, una cifra dos veces superior al Producto Bruto de Cuba, más allá de otras consecuencias que trascienden lo económico y que se miden en vidas humanas y en sufrimientos innecesarios e indiscriminados de toda la población? A las restricciones propias del bloqueo habría que agregar, entre muchas otras, el humillante servilismo de la casi totalidad de los países de la región, con la honrosa excepción de México, que ante un úkase del imperio cortaron relaciones con la patria de Martí a partir de 1962, profundizando los efectos deletéreos del bloqueo. Pese a ello, los cincuenta años de la revolución encuentran a Cuba sólidamente a la cabeza en una amplia diversidad de índices de desarrollo social. Este es un asunto que ya se da por descontado pero conviene recordarlo, puesto que tales logros se alcanzaron bajo la hostilidad permanente de Estados Unidos y debiendo además sobreponerse a las tremendas consecuencias derivadas de la implosión de la Unión Soviética y la desaparición del Comecón. Los otros países de la región, rutinariamente cubiertos de elogios por la prensa imperialista y sus voceros en el mundo político, registran índices de desarrollo social muy inferiores –en algunos casos vergonzosamente inferiores– a los cubanos pese a que a lo largo de este medio siglo contaron con el apoyo financiero y político de Washington. Un solo indicador basta con su elocuencia: la tasa de mortalidad infantil por cada 1000 nacidos vivos coloca claramente a Cuba por encima de cualquier otro país de las Américas, con un nivel semejante al de Canadá (5/1000) y aventajando a Estados Unidos (7/1000), para no hablar de países como Argentina, Brasil, México, en donde estas tasas triplican o cuadruplican a las cubanas. La revolución se encuentra ahora ante renovados desafíos originados en: a) los grandes cambios que caracterizan a la economía mundial y que provocan la obsolescencia del viejo modelo de planificación ultra-centralizada; b) la creciente beligerancia de un imperialismo que se enfrenta con renovadas resistencias a lo largo y ancho del globo, sobre todo luego de la crisis global estalló pocos meses atrás; y, c) de la necesidad de renovar el impulso revolucionario y, sobre todo, transmitirlo a las nuevas generaciones. Desafíos que requieren de respuestas innovadoras pero, como el mismo Fidel lo recordara, para nada significa caer en el “error histórico” de creer que “con métodos capitalistas se puede construir el socialismo”. En otras palabras: la reforma no puede significar la reintroducción de métodos capitalistas en la gestión de la economía, como se hizo en China o Vietnam. Se deberá transitar por un estrecho sendero en donde se mantenga la planificación de las actividades económicas y el papel rector del estado pero apelando a estructuras más flexibles de planificación y control y a procesos más ágiles de conducción y ejecución. De lo contrario, las desigualdades se multiplicarían y la corrupción resultante de las mismas podría, al cabo de un tiempo, debilitar irreparablemente el impulso revolucionario y favorecer los planes de la reacción imperialista. Por eso Cuba está a la vanguardia de la historia, realizando un experimento sin precedentes: reformar al socialismo pero profundizando el socialismo. Al igual que antes, Cuba rompe con todos los manuales y con el saber convencional. Estamos seguros de que ahora también el éxito rubricará su valiosa osadía. Una reflexión final: imaginemos lo que habría sucedido en América latina si la Revolución Cubana hubiese sucumbido ante las agresiones del imperialismo o a consecuencia del derrumbe de la Unión Soviética. La respuesta es clara y contundente: en tal hipotético caso nuestra historia habría sido radicalmente diferente. Sin la antorcha prometeica sostenida heroicamente por Cuba durante medio siglo, los pueblos de las Américas difícilmente habrían tenido la audacia para resistir la renovada opresión y explotación de que eran objeto y para rebelarse en contra del imperio y sus lugartenientes locales. Fue su vibrante ejemplo el que incendió la pradera de América latina en los años sesenta, lo que alimentó las grandes movilizaciones que impulsaron el ascenso de la Unidad Popular en Chile y el triunfo de Héctor Cámpora en la Argentina; abrió el espacio para el giro radical de Juan Velasco Alvarado en el Perú; facilitó la instauración de la Asamblea Popular y el gobierno de Juan José Torres en Bolivia y nutrió la insurgencia constitucionalista del coronel Francisco Caamaño Deñó en la República Dominicana ultrajada por el invasor yankee. Fue la inconmovible lealtad y solidaridad de Cuba con todos los pueblos en lucha lo que hizo posible resistir las atrocidades de las dictaduras que asolaron la región en los años setenta y, entre tantas otras cosas, asegurar el triunfo del sandinismo en Nicaragua y, con el sacrificio de sus hijas e hijos, derrotar al apartheid sudafricano y garantizar la independencia de Angola. Fue la inconmovible fortaleza de Cuba la que la convirtió en referencia obligada cuando, a mediados de los ochenta, el continente retomaba el escarpado –¡y aparentemente interminable!– sendero de la “transición democrática” agobiado por el peso de una deuda externa “incobrable e impagable”, como la definiera Fidel en 1985. Ejemplo que adquirió dimensiones gigantescas cuando Cuba demostró ser capaz de resistir a pie firme el derrumbe de los mal llamados “socialismos realmente existentes”, desplomados precisamente por no ser socialismos. Es en este escenario, que lleva la marca indeleble de la resistencia de Cuba como una de sus señas de identidad, que irrumpe la Revolución Bolivariana y la figura excepcional de Hugo Chávez, mientras que más al sur Rafael Correa ponía en marcha su Revolución Ciudadana y en la Bolivia del Che un abnegado dirigente cocalero, Evo Morales, se proyectaba como el líder de un pueblo en pos de una reivindicación que se le debía desde hacía más de cinco siglos. Hay también otros procesos en marcha en Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y, en general, en casi toda nuestra geografía. Con características externas diferentes según los casos, pero invariablemente –al menos en el espíritu de los pueblos, si no en su dirigencia– como expresión de un intransigente rechazo al imperialismo, el capitalismo y las políticas neoliberales. Todo esto no habría sido posible si Cuba hubiera sido derrotada en Girón, o si sus hombres y mujeres hubiesen defeccionado, abandonando sus ideales, ahogando la antorcha que con tanto esfuerzo y dignidad sostuvieron en alto durante medio siglo. Por eso la deuda de los pueblos latinoamericanos con la Revolución Cubana es inmensa. Una revolución cuyo internacionalismo la llevó a derrotar a los fascistas sudafricanos y que, como si la hazaña anterior no fuera suficiente, inunda al Tercer Mundo de médicos, enfermeros, maestros, instructores deportivos; una revolución que siembra educación, salud y vida, contra un imperio que hace lo propio con la ignorancia, la destrucción y la muerte. Por eso, y por tantas otras cosas que sería imposible siquiera nombrar, vaya nuestra eterna gratitud para con el pueblo y el gobierno cubanos, para Fidel y para Raúl, y antes para el Che, para Camilo, para Haydée y tantos otros héroes anónimos, cubanas y cubanos que con su lucha cotidiana y su tenacidad de hierro hicieron posible este renacimiento de las perspectivas del socialismo en América latina. FUENTE

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