cavernicola_1
Usuario (España)

Uno de los derechos fundamentales se conviete en la censura Evidentemente USA tiene los hilos en la mano y quiere censurar Internet obligando a los gobiernos a poner las leyes adaptadas a su gusto. EEUU censurara todo internet para que sea como la TV http://www.taringa.net/posts/info/8424398/EEUU-censurara-todo-internet-para-que-sea-como-la-TV.html No a la ley Sinde!! http://www.taringa.net/comunidades/todo-wikileaks/1461849/No-a-la-ley-Sinde!!.html La Ley Sinde se aprobará por la puerta de atrás? http://www.mediavida.com/foro/6/ley-sinde-aprobara-puerta-atras-402953 Que podemos hacer nosotros en contra de la ley sinde http://www.taringa.net/comunidades/todo-wikileaks/1462172/Que-podemos-hacer-nosotros-en-contra-de-la-ley-sinde_.html http://www.noalcierredewebs.com/2010/12/no-la-censura-no-la-ley-sinde-no-al.html

Hola, corriendo el riesgo de que se me eche de aquí o se me borre el articulo, termine decidiéndome, por escribir esto. Después de mucho tiempo Leyendo y viendo que hay aquí, de que se escribe, que se ofrece etc. He tenido que sentirme avergonzado y necesitaba escribir el por que: Pues bien he leído artículos de diversos temas, no a todo el mundo le importa sobre que se escribe y cuan serio es el tema, no obstante he visto y leído temas que me interesaban y me los he leído, igual que las respuestas después. Si se trataba de que el tema era una enfermedad, frecuentemente aparecían comentarios de burla a los pacientes o personas con tal. El caso es que una enfermedad mental o una enfermedad neurológica la puede llegar a tener cualquiera por distintos motivos como un accidente, exceso de consumo de alcohol, drogas... un shock! Bueno, luego viene el que si una película esta en español (castellano) o sea no español latino se le desprecia con el argumento "que esta en gallego". me pregunto, si todos los que ofrecen tal comentario saben realmente donde esta geográficamente Galicia. A parte esta el que en España existen cuatro idiomas: catalán, vasco, gallego y castellano. Por supuesto los acentos de las palabras en una película latinoamericana son distintas y a veces se usa alguna que otra palabra para expresar lo mismo, a eso se le llaman sinónimos y que el idioma sigue evolucionando. Nada nuevo. Cuando me veo una película que esta en español latinoamericano, no es nada del otro mundo el que los primeros minutos me llama la atención el acento, entonces después de unos cinco minutos, cuando empiezo a captar el de que va la película, no noto nada pues es como el libro que me pongo a leer, después de un poquito capto de que va y nada mas ocurrir esto sigo leyendo sin tener que ponerme a despreciar al autor por ser de China, de India de Estados Unidos, de Inglaterra, de España, de México o cualquier otro lado, simplemente lo leo o en caso de una película, la veo y disfruto de ello. Si hay alguna palabra que uno no conoce, se mira en un diccionario y ya esta. "si se pone uno a aprender otros idiomas encontrara uno, unas cuantas palabras desconocidas" si se trata del propio idioma siempre ha de aparecer alguna palabra desconocida o que según el contexto puede significar diversas cosas. En lugar de ponerse a soltar esos comentarios seria más adecuado el usar un poco más el cerebro para aprender significados nuevos, para aprender palabras o frases distintas etc. No me arrepiento de escribir esto pues tengo la impresión, que más de uno en taringa! habrá pensado algo así pero no se habrá atrevido a hacerlo o simplemente le daba igual. Bueno sugiero que prueben, si es que este articulo es incorrecto, que lo lean atentamente y piensen sobre el contenido de el.
Hola queridos taringeros! link: http://www.youtube.com/watch?v=J8d4iNR6cF8 link: http://www.youtube.com/watch?v=i7Oc4GkWwd0 link: http://www.youtube.com/watch?v=fnz3BoxRFh4 Es evidente que por mucho que intentéis discriminar a ese pueblo nunca lo conseguiréis pues es demasiado digno, para que puedan ustedes avergonzarlo. Ihr habt nur Zeit, um ein so anständiges Folk wie es Galizien ist, vesuchen zu beleidigen, da werdet ihr aber scheitern, nichts und niemand wird es schaffen. --- Só tedes tempo para insultar, insulto a un pobo de xente de ben como é a Galiza, que, senón porque vostede pode fallar, nada e ninguén vai facer. --- Ustedes sólo tienen tiempo para insultar a un pueblo de gente decente como es Galicia, porque ustedes no lo harán , nada ni nadie lo hará. --- Besterik ez duzu iraintzea Galicia atsegin dute duina nazioa da denbora, ez duzu, ezer ez delako eta inork ez du. --- Vostès només tenen temps per insultar a un poble de gent decent com és Galícia, perquè vostès no ho faran, res ni ningú ho farà. --- Vi nur havas tempojn por insulti al gentovilago decent kiel estas Galegio, car vi ne gin faros , tute ne nek neniu gin faros. [http://s2.***/albums/30944796dc40.gif]
Qué es el Tea Party en diez puntos Por [ JORDI PÉREZ COLOMÉ ] Jordi Pérez Colomé (Barcelona, 1976) es periodista. Ha escrito tres libros: Adiós, Gongtan, En la campaña de Obama y Cómo escribir claro, y ha coeditado otro: Microperiodismos. Es director de El Ciervo. Ha ganado el premio José Manuel Porquet de periodismo digital 2012. Este blog se ocupa de Barack Obama, de Estados Unidos y de su influencia en el mundo. Pronto hará tres años de la aparición del Tea Party. Su peso en la política americana es aún notable. Además de impulsar a bastantes candidatos al Congreso en 2010, este año se verá si pueden llevar a su candidato a la Casa Blanca. Entre las elecciones de 2010 y las que empiezan ahora he visto bastantes actos de distintos Tea Party y he charlado con docenas de miembros en cuatro estados. Estos son los rasgos que coinciden: 1. El Tea Party no existe. El Tea Party no es una organización jerárquica con una base y unos miembros. Son unos tres mil grupos repartidos por todo el país; es difícil calcular el número exacto porque no siempre es posible saber si están activos. Cada uno tiene su coordinador, que alguna vez ha podido ir a las reuniones nacionales para compartir experiencias que hacen los Tea Party Patriots, una especie de dirección global. Pero se gestionan por separado. El Tea Party no tiene por tanto una opinión ni un objetivo unificado. Cada grupo tiene entre unas decenas y varios centenares o miles de miembros. Los seguidores también son distintos: coinciden en algunos asuntos básicos, pero no es raro que entre ellos discutan. Hay líneas rojas -poco gasto público, pocos impuestos, muchos derechos individuales-, pero también debates interesantes: los dos últimos que he oído eran sobre si legalizar las drogas y sobre si atacar a Irán. La mayoría de miembros del Tea Party no estaban implicados en política “hasta que sintieron que el país se iba al garete”, que es una frase que oigo a menudo. La religión es una parte central de sus vidas, pero hay miembros del Tea Party -una minoría- que pueden ver asuntos clave como el aborto como inevitable; “son católicos”, me dijo uno. En el vídeo, cantan el himno americano en una reunión del Tri-County Tea Party. 2. Son más conservadores que republicanos. Los miembros del Tea Party votarán en noviembre al candidato republicano a presidente, pero estrictamente no son republicanos. Muchos prefieren llamarse conservadores. Siempre me dicen que entre sus miembros hay algún demócrata o, mejor dicho, alguien que alguna vez votó a un candidato demócrata; son en todo caso minoría. Como ya ocurrió en 2010, sus votos en las primarias republicanas, puede hacer salir candidatos demasiado conservadores para las generales, sobre todo en las presidenciales. Pero en el Congreso, donde la inmensa mayoría de distritos están formados por ciudadanos que siempre votan al mismo partido, las elecciones reales son las primarias, entre candidatos del mismo partido. Estuve hace unos días en una presentación de Goooh (Get Out Of Our House; “salid de nuestro Congreso”). Es un movimiento que pretende reclutar y a ciudadanos, comprometerles con un cuestionario jurado, que se presenten y procurar que sean escogidos con mucho trabajo de calle. Desde la izquierda, el movimiento liberal Moveon.org hace algo parecido. 3. Anyone But Obama. Es la característica que más acerca a los miembros del Tea Party. Sus candidatos preferidos no coinciden, pero están de acuerdo en que cualquiera será mejor que Obama. He hablado con bastantes votantes del Tea Party si prefieren a Gingrich, Romney, Santorum o Paul. Siempre acaban igual: cualquiera es mejor que Obama. El preferido era Gingrich y el menos querido, Romney. Pero había bastante indeciso. Pocos están dispuestos a reconocer que renunciarán a algunos principios para votar al candidato más moderado -Romney-, pero en las generales lo harán. 4. La Constitución y la educación son claves. Todo miembro del Tea Party presume de llevar siempre encima una Constitución de bolsillo. Ahí está todo, dicen: los derechos inalienables del individuo que proceden de Dios, la separación de poderes, un gobierno limitado (porque especifica los ámbitos en los que el Congreso puede legislar y son muchos menos que hoy). Por tanto, todo lo que hay que hacer es volver a aplicar con rigor lo que dijeron los padres fundadores de la patria. Otro gran objetivo del Tea Party es educar. Cada mes o trimestre programan charlas o pasan documentales. Tienen su circuito particular de conferenciantes y los temas se parecen: gobierno, impuestos, clima, regulaciones, islam. Es una educación de pocos matices y que sirve para afianzar opiniones. No es raro que para ilustrar un punto sobre qué debe hacerse tras una crisis, alguien diga: “Es que la crisis más grave fue en 1922 y no en 1929 y se resolvió sola porque el gobierno no intervino”. O para demostrar la amenaza del islam, pregunten: “¿Sabes cómo se creó la Marina americana?” La explicación se basa en un hecho histórico: el presidente Jefferson envió por primera vez buques americanos a combatir lejos de su país contra piratas libios en el Mediterráneo. Este hecho se convierte, con pruebas relativas, en la primera guerra contra jihadistas. Quien me contaba esta historia, me decía: “Es que todo está en el Corán, las citas son claras, quieren conquistar y convertir a los infieles, en Europa ya lo sabéis”. Son historias más que historia, con poco contexto. 5. El socialismo y el comunismo acechan. Este es el gran miedo del Tea Party: Estados Unidos se convertirá en un simple país europeo. El mejor país del mundo, donde el individuo independiente ha reinado, será pronto un lugar donde burócratas decidirán qué debe hacer cada cual. Varios miembros del Tea Party me han contado historias de cómo el país será pronto como la Alemania de posguerra -donde a las cuatro debías estar en casa y estudiar lo que dijera el gobierno-, como Brasil -donde no se puede usar descapotables porque te los roban- o como cualquier otro país del mundo donde las libertades están recortadas. Porque ninguno es como América; no todos dicen que es el “mejor país” o el “más grande”, pero sí que es “excepcional”. Cuando se enteraban que yo venía de Europa, me compadecían un poco como a un niño que viene de la represión, pero pocas veces me pedían detalles sobre cómo funciona la sanidad o la educación. Para el Tea Party, los grandes errores de la historia fueron el New Deal de Roosevelt tras el crack del 29 y la Big Society de Lyndon B. Johnson en los 60. El estímulo para reactivar la economía, la reforma sanitaria y el déficit creciente son las tres grandes críticas al presidente Obama. Pero no acaban ahí. Su agenda en el fondo es hacer que la gente dependa del gobierno para que le siga votando. Un miembro del Tea Party me resume cómo debe funcionar el trabajo: “Un empresario se juega su dinero y 80, 90, 100 horas semanales para levantar su empresa, deja de ver a su familia y si no sale adelante se queda sin nada. El trabajador aporta su trabajo: si las cosas van bien y no hay nadie fuera que pueda sustituirle, que pida más dinero al jefe; si va mal, que pida rebajarse el sueldo porque mejor eso que nada. Si al final se queda en la calle, que busque otro trabajo; no hay paro. Si no tiene para comer y se muere de hambre, hay comedores de caridad. La vida es dura. Cada cual debe espabilarse”. 6. Las elites y los medios nos engañan. Los miembros del Tea Party desconfían de las elites de Nueva York, Washington o Los Angeles. Una vez cité a Nueva York y la mujer con quien me hablaba me hizo la cruz con la mano; quería decir; “No me hables de esos”. Cuando he preguntado de qué medios se fían, muchas veces: “De ninguno”. ¿Ni de Fox News? “No siempre”. Creen que la mayor parte de información que les llega está intoxicada. Una miembro del Tea Party me pregunta si en Europa odiamos a los americanos: que yo sepa, no, contesté. “Ves, dice otra, el New York Times quiere hacernos creer que nos odian, nos engañan”. En otros casos creen que les ocultan información porque conspiran junto al presidente: “Obama ha sellado su expediente académico. ¿Por qué? ¿Qué esconde? ¿Por qué los medios no preguntan?” Sí que preguntan, precisamente Fox News, aunque con poco éxito. Parece que para las generales se prepara una campaña contra los grandes medios y sus aparentes mentiras. Los colegios y la educación no salen tampoco bien parados en charlas con el Tea Party: son centros donde se fomenta el marxismo. 7. En política exterior, la teoría del cowboy. La seguridad nacional es irrenunciable para los miembros del Tea Party: el gobierno sí que debe gastar en eso. A algunos les gusta la teoría del cowboy, que tiene dos principios sencillos: uno, solo me quitarás el arma cuando mi mano esté fría. Dos, si no te metes conmigo, no te pasará nada; si te metes, acabarás mal. Con esta teoría, Estados Unidos debería irse de Afganistán y dejar que sea Israel quien ataque a Irán. No todos están de acuerdo en esperar; los hay más activos que un cowboy. Pero no es año de política exterior. Obama tiene este ámbito por ahora controlado. 8. Estamos locos y somos racistas. Muchos miembros del Tea Party son perfectamente conscientes que desde fuera se les ve como racistas y locos. A menudo bromean. Cuando critican a Obama no es raro que luego digan algo así: “Pero dirán que somos racistas”. En este viaje he oído aún varias veces que Obama es musulmán o que es un presidente ilegítimo, aunque ahora ya no le acusan tanto de no haber nacido en Estados Unidos, sino de que al ser su padre natural de Kenya, Obama no sería un ciudadano natural americano. Está en juicio. Es algo muy minoritario, pero que puede tener cierta repercusión si Marco Rubio, la naciente estrella republicana cuyos padres nacieron en Cuba, quiere ser presidente. 9. Cualquier tiempo pasado fue mejor. En un acto de estos días del Tea Party, salió un cantante. Antes de cantar, contó su juventud, “en uno de esos barrios donde todos se conocían y donde si hacías algo mal un amigo de tus padres te decía que se lo iba a contar. Esos buenos viejos tiempos, ¿los recordáis?” La audiencia, la mayoría jubilados: “Sííí”, con nostalgia. Creen que Estados Unidos está en una crisis moral, que si todo volviera a ser como antes, se arreglaría. Hablaba un día con un joven y un anciano en una reunión del Tea Party y el anciano nos dijo: “Si las cosas no cambian, el problema lo tenéis vosotros. Esto va peor”. O en otra charla, sobre la sanidad, un hombre de unos cincuenta me decía: “Antes ibas al médico, te decía lo que tenías y te cobraba y punto. Ahora te hacen más y más pruebas para que puedan ganar más”. Es uno de los problemas de la sanidad americana, pero la moraleja es que la honestidad se ha perdido. 10. Han exisitido siempre y son una minoría. El consultor republicano Chris Ingram me decía en Tampa: “El Tea Party son los mismos que hace unos años se les llamaba socialconservadores y se preocupaban sobre todo de aborto, gays y religión. Mejor que se dediquen a causas económicas y de impuestas. Son menos dañinas para el partido y más útiles para el país”. No serían una novedad, más bien han encontrado una causa nueva. En la historia de Estados Unidos siempre ha habido grupos -sobre todo en épocas de crisis- que han visto conspiraciones que les iban a robar el modo original de vida americano: católicos, comunistas. Su modo de reivindicarlo ha sido radical, que es una palabra que el Tea Party está dispuesta a aceptar. En este artículo clásico de Richard Hofstadter sobre estos fenómenos, “El estilo paranoico en la política americana”, dice sobre estos grupos: “Estados Unidos les ha sido usurpado por otra gente, pero están determinados en poseerlo de nuevo y prevenir el acto final de la subversión”. En el caso del Tea Party, sería la conversión de Estados Unidos en un país comunista. Uno de sus lemas más repetido es: “Tenemos que recuperar nuestro país”. Esta mezcla de paranoia y motivos -razonables o no- hacen del Tea Party lo que es. Cuando les preguntaba que iban a hacer si ganaba la presidencia un republicano, me decían: “Vamos a seguir aquí, hay que controlarles de cerca”. No tienen intención de perder fuerza. Está por ver qué ocurrirá si la crisis termina. Podéis pasar también por mis otros posts si queréis Fuente: http://www.obamaworld.es/2012/01/26/que-es-el-tea-party-en-diez-puntos/
Una semana en Irán en 17 fotos Por [ JORDI PÉREZ COLOMÉ ] Jordi Pérez Colomé (Barcelona, 1976) es periodista. Ha escrito tres libros: Adiós, Gongtan, En la campaña de Obama y Cómo escribir claro, y ha coeditado otro: Microperiodismos. Es director de El Ciervo. Ha ganado el premio José Manuel Porquet de periodismo digital 2012. Este blog se ocupa de Barack Obama, de Estados Unidos y de su influencia en el mundo. Hace una semana que estoy en Irán. Reúno aquí de momento todos los tuits que he colgado en estos días con sus fotos y algún detalle más. Es imposible dar todos los matices en unos cuantos titulares; ya lo haré en el reportaje. Viernes Acabo de llegar a Teherán. Esto es lo que se ve desde la habitación del hotel: Sábado Desde que he llegado a Irán soy millonario. Por 350 euros me dieron casi 9 millones de riales. El fajo es increíble: El cambio oficial es 16 mil riales por 1 euro. En mercado negro: 25 mil. Aquí dicen que la inflación se ha disparado en 4 meses. ¿Por las sanciones? Visité ayer en una galería de arte de Teherán. De repente parecía estar en Nueva York, solo que con mujeres con velo: De momento, la frase del viaje: “Los iraníes no somos nada religiosos”. Me la han dichos dos veces. A ver si se confirma. Domingo Llevo dos días por el norte de Teherán. Es la zona bien de la ciudad: más velos hacia atrás y chicos con ropa moderna. En un parque de la zona, hay esta glorieta para rezar. La chica que me acompañaba: “Ahí solo he visto hacer picnics”: La tele por satélite está prohibida en Irán. Pero mientras no se vea desde la calle, todos tienen antenas: Hoy he cenado en una casa iraní. En la tele, “Like a virgin” de Madonna. Abajo, comentarios de iraníes con su nombre en Facebook, que está oficialmente capado. Pero todos usan proxies -una especie de servidores alternativos- para birlar la censura. Yo utilizo el mismo que en Siria. En Teherán, el Real Madrid-Valencia despierta poca pasión: Lunes En Irán quieren menos aún a Angela Merkel que en España. “Viva o muerta” Ayer, en la plaza Azadi se me acercó un soldado iraní. Me preguntó de dónde era. Se lo digo y salta: “Catalonia and Basque Country!” El soldado sabía esos detalles porque era de un pueblo iraní que se llama “Katalan” y su apellido era “Katal”. Se lo debieron contar o debe ser una leyenda que corre por el pueblo. El soldado estaba tan contento que nos hicimos una foto. En su uniforme ponía “Comando”. Era un tipo fuerte: El león de la embajada británica en Teherán está manchado. Debe ser del asalto que provocó su cierre hace unos meses: El camarero llevaba el pelo largo y una camiseta de los Doors: “Quiero irme de aquí”, decía. “La gente como yo no tiene sitio en Irán”. Han entrado al bar unos 15 chicos y chicas y se han sentado a charlar. “Eso es un acto político; en público no se permite”, me dicen. Esta joven es quizá la iraní con el modelito más atrevido que he visto estos días (en unos días publicaré fotos sobre cómo visten las mujeres iraníes): Martes Hoy en un centro comercial de Shiraz (Irán), un chico me ha lanzado besos. Quería contacto con la comunidad gay iraní, pero no tan directo. El mini Ikea de Shiraz. De marcas que no están en Irán, algunos listos traen sus productos, muchos desde Dubai: Shiraz es el centro de operaciones de injerto de pelo en Irán. He visto ya 5 casos. La cirugía estética triunfa en Irán: En una mezquita de Shiraz, se me acerca un señor. Me dice que hay ahí hoy un funeral: “Es igual que en las iglesias de allí. Aunque allí no lloráis, solo dais apariencia de seriedad”. ¿Ah, sí?, digo. “Sí, lo he visto en la tele.” Miércoles Cuando en Irán me preguntan de dónde soy, 7 veces he dicho “Estados Unidos” para ver la reacción. La respuesta siempre es más o menos buena. Pero hay lugares donde americanos e israelíes no son bienvenidos. Esto está pintado ante una mezquita de Shiraz: Increíble tecnología para aparcar unos cuantos coches en el centro de Shiraz: Dos tiendas de moda iraní. Una más seria: Otra más atrevida: Podéis pasar también por mis otros posts si queréis Fuente: http://www.obamaworld.es/2012/04/12/una-semana-en-iran-en-17-fotos/

¿Qué fue de la primavera? Hace quince meses, Il Manifesto organizó una conferencia sobre las primaveras árabes bajo el lema “La esperanza en la calle”. Ahora, podemos preguntarnos qué fue de aquella esperanza y qué fue de la calle. Ya en aquel momento las intervenciones y los testimonios fueron cautelosos, pero ciertamente nadie podía prever el alcance de la involución fundamentalista. Hoy, la Hermandad Musulmana gobierna en Egipto, sus homólogos guían Túnez y los integristas financiados y armados por Qatar y Arabia Saudita controlan Libia y se preparan para tomar Siria. Por no hablar de algunas derivas aparentemente marginales (aun si no lo son) como la insurgencia islamista en Mali. Donde antes gobernaban dictadores, hoy dominan tendencias teocracias. Pero, ¿es en realidad es una involución? El ensayista británico Robin Blackburn, ex director de la New Left Review, sostiene desde hace tiempo dos tesis. Una, relacionada con la primera revolución democrática en Europa, la británica de Oliver Cromwell y sus puritanos (1642-1651). Fue en nombre del fundamentalismo cristiano que, por primera vez en la historia, un movimiento popular fue lo suficientemente fuerte como para cortarle la cabeza a un rey (Carlos I, en 1648). Asimismo, los padres fundadores de la democracia americana fueron los peregrinos del Mayflower (1620), otros fundamentalistas puritanos que huían de la persecución religiosa. Por lo tanto, es al menos parcial la imagen laica de la democracia desarrollada en Occidente: la imagen se aplica tal vez a la versión francesa de 1789 (aunque también en París los revolucionarios sintieron que no podían derrocar el antiguo régimen sin una nueva la religión, la de la “Diosa Razón”). Como si una revolución estructural, un vuelco social radical, tuviera necesidad, imperativamente, de una dimensión escatológica, de una motivación milenaria. Pero aun cuando las revoluciones democráticas europeas nacieron como agitaciones fundamentalistas religiosas, en realidad entre el capitalismo y el fundamentalismo religioso existe un vínculo aún más ambivalente, tan explorado desde Max Weber (La ética protestante y el espíritu del capitalismo) en adelante. Ambivalente, ya que mientras que la ética calvinista transpira por todos los poros el capitalismo moderno, por otro lado la mercantilización de todos los aspectos de la vida contiene en sí misma una carga explosiva profanadora (admirada por Marx). De ahí la duplicidad de Occidente (si esta categoría aún tiene sentido) frente a los fundamentalismos. Incluso en el caso de la laicísima Francia, los estudiosos del colonialismo hablan de “paradoja francesa”, a saber: los franceses defienden el laicismo de su Estado a capa y espada, si bien en sus colonias siempre han favorecido la religiosidad y fomentado los exponentes clericales. En la misma sintonía, el multiculturalismo inglés en realidad se ha revelado, afirma Amartya Sen, como un “multifundamentalismo”, por cuanto ha privilegiado siempre como interlocutores a los líderes religiosos de las minorías. Por no hablar de que, en los últimos 30 años, los Estados Unidos han sido gobernados principalmente por cristianos fundamentalistas: de la moral majority de Ronald Reagan a los conservadores cristianos de George Bush Jr. En una acepción más mundana, los Estados Unidos y las potencias occidentales siempre han privilegiado las relaciones internacionales con fundamentalistas e integristas, antes que con partidos seculares o de izquierda. Al principio, Israel financió a Hamás para socavar a una organización entonces “laica” como la OLP. En Pakistán, el general Zia Ul Haq fue preferido al laico Ali Bhutto. En la India de los años 90, el Bharatiya Janatha Party (fundamentalista hindú) fue utilizado contra el secular Partido del Congreso, de la familia Nehru. La misma preferencia por el fundamentalismo se manifestó en los Balcanes en los años 90 y hoy en día despliega todo su poder en Oriente Próximo. ¿A quién han financiado en Libia y Siria los muy laicos occidentales sino a los varios salafistas, wahabíes, Hermandad Musulmana y otros representantes del confesionalismo islamista? ¿Qué hace Occidente sino agitar e incitar al “choque de civilizaciones” que dice aborrecer? De ahí la segunda tesis de Robin Blackburn: los pueblos musulmanes no han tenido ninguna posibilidad de desarrollar una democracia secular; y cuando lo intentaron, fueron destruidos, como le sucedió al burgués (nacionalista) iraní Mossadegh, en 1953. El único laicismo que los occidentales han permitido ha sido el de las dictaduras, militares o no: en Turquía (los generales epígonos de Atatürk), Egipto (los militares Nasser, Sadat y Mubarak), Siria (el general Hafiz al-Assad y su hijo Bashir), Iraq (el general ad honorem Saddam Hussein), Túnez (Ben Ali, jefe de la inteligencia militar antes de ser presidente), Argelia (Houari Boumedienne y Chadli Bendjedid, generales, y éste también ex jefe de los servicios de seguridad militares) y Libia (el coronel Muammar Gaddafi). Es comprensible pues que los turcos hayan tenido más que suficiente del laicismo tiránico de sus generales, y se hayan entregado a un partido islámico. También porque todos estos regímenes fueron implacables en las relaciones sociales, y la única forma de asistencia eran las organizaciones benéficas islámicas que proporcionaron –modelo Cáritas– una red de seguridad a la desesperación generalizada. No es pues tan misterioso por qué los egipcios y los tunecinos han votado islámico. La pregunta es si el presidente Mohamed Morsi (ex dirigente de la Hermandad Musulmana) será el Cromwell egipcio o bien una versión árabe y sunita de Jomeini. Si los nuevos regímenes confesionales van a ser capaces de reequilibrar las escandalosas desigualdades económicas y sociales, o si en cambio reanudarán la antigua alianza entre el clero y el feudalismo. En definitiva, si van a proyectar el Oriente Próximo hacia una posmodernidad islámica o a suplantar un subdesarrollo occidentalizante corrupto con un subdesarrollo islamizante beato. Marco d’Eramo es un físico y sociólogo italiano, corresponsal en diferentes países de diferentes diarios (Paese Sera, La Reppubblica, etc.) y actualmente periodista en Il Manifesto, en el que ha sido redactor jefe de las rúbricas Internacional y Economía Internacional. S. Seguí pertenece a los colectivos de Rebelión y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar el nombre del autor y el del traductor y la fuente. Podéis pasar también por mis otros posts si queréis Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=156333

Debe ser mucho El tema es que no aparece en ningún lado la opción de salirse de de Taringa sin que se quede la cuenta en standby, Como muchos usuarios de Taringa saben, trabaja con Google y estos les pagaran bien por la publicidad que estos ponen. No es que uno tenga mucho que esconder, pero me parece una falta de respeto a los usuarios, que no les dejen borrar la cuenta. y lo publicado. Yo borre unos posts, pero luego sorpresa! se dejaron borran unos cuantos y luego se queda uno con las ganas de borrar el resto. Supongo que este post sera borrado pronto pues a Taringa no le conviene, que los usuarios se enteren de estas cosas. Atentamente y con cariño, cavernicola _1 Podéis pasar también por el resto de mis otros posts que no aparecen pero en Google todavía son localizables si queréis

El arma secreta de Obama para su reelección: Mitt Romney Pepe Escobar Asia Times Online Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens Willard "Mitt" Romney se ve cómodamente instalado como director ejecutivo de una empresa de 1.000 millones de dólares, la campaña electoral del Partido Republicano que debería llevarlo a ser el próximo Presidente de EE.UU. (POTUS, por su acrónimo en inglés). Mientras tanto, el actual POTUS, Barack Obama, está cada vez más convencido de que necesita emplear un arma secreta para asegurar su reelección. El arma es Mitt Romney. USS Romney es como uno de esos portaaviones de última tecnología anclados en algún sitio entre el Golfo Pérsico y el Océano Índico. El problema es que, a medida que el invierno y la elección presidencial de noviembre se acercan a Washington, no solo ha chocado contra un iceberg, sino que además se enfrenta a un clima cambiante de icebergs. Y esto, mientras la orquesta a bordo toca alegremente Baby, It's Cold Outside para los plutócratas a 50.000 dólares por plato que todavía no han abandonado el barco que se hunde. Y pensar que la última inflación de icebergs se desarrolló solo durante dos ciclos noticiosos; habrá muchos más antes de que la semana –para no hablar del mes– se acabe. Y sucederá incluso antes del primer debate presidencial de principios de octubre. Que coman hamburguesas Todo comenzó con un detallado mosaico bosquejado por Politico sobre cómo USS Romney comenzó a zozobrar. Episodios notorios de la telenovela incluyen el fiasco olímpico de Mitt en Londres; su consagración en Tampa, Florida, oscurecida por la silla vacía de Clint Eastwood, y su cínica apropiación del asesinato en Bengasi del embajador de EE.UU. en Libia. Los “asistentes, consejeros y amigos” de Mitt atribuyen ampliamente la culpa al un chivo expiatorio subordinado, el máximo estratega/gerente/director de publicidad de Mitt, Stuart Stevens. Esto proviene de un autoproclamado exitoso director ejecutivo que en su discurso de campaña insiste en que todo lo que EE.UU. necesita es un director ejecutivo. Si el liderazgo del multimillonario USS Romney ha de servir de indicio, más vale que la gente comience a disputarse ahora las lanchas salvavidas restantes. Luego vino el “incidente del 47%”, al centro del video de la recolección de fondos, publicado por Mother Jones, detallando lo que Mitt realmente piensa de los votantes de Obama, según lo que dijo ante una sala repleta de plutócratas donantes. Una vez más la cita de oro: “Hay en todo caso un 47% de la gente que votará por el presidente. Bueno, es el 47% que lo apoya, los que dependen del gobierno, los que creen que son víctimas, los que creen que el gobierno tiene la responsabilidad de atenderlos, los que creen que tienen derecho a atención sanitaria, alimentos, vivienda, lo que queráis. Eso es un privilegio. Y el gobierno debe otorgárselo. Y votarán por este presidente en todo caso… Es gente que no paga impuestos a la renta”. Nunca tendrá las agallas para decirlo a la hora punta en la televisión, pero para Mitt casi la mitad de EE.UU. es una nación de pordioseros irremediables, inmorales (es lo que los demás plutócratas a 50.000 dólares por plato querían oír en todo caso). Hasta The New York Times tuvo que admitir que incluso con su forma de utilizar la guerra de clases, Mitt puede ser una fuerza con la que se debe contar. Predeciblemente, el momento no “elegante” de Mitt –su propia palabra– ante la cámara provocó un diluvio de comprobación de hechos terriblemente detallados, como se ve en esta muestra. Pero nadie señaló que no importa si el 47% de Mitt supera la prueba de la realidad, por lo menos un 46% de los votantes de EE.UU. votará por los republicanos en todo caso. Podrá ser “Dubya” Bush o el multimillonario evasor de impuestos USS Romney; no importa. Basta con preguntar a Karl Rove. O leer el recientemente publicado Boss Rove (Scribner) de Craig Unger. EE.UU. está terriblemente polarizado, irreparablemente. Eso deja aproximadamente un 7% de independientes, indecisos o votantes cambiante por los que disputarán los dos partidos. Creer que USS Romney haya logrado seducir a esa gente después de sus últimas elucubraciones y la aparición del revelador vídeo de los donantes es creer en las armas de destrucción masiva de Irak (perdón; mejor dicho las armas de destrucción masiva de Irán). En cuanto a POTUS, mantuvo la cabeza fría. Solo necesitó una visita a David Letterman para demoler a USS Romney con unos pocos Hellfire retóricos estratégicamente colocados. ¿Hay vida en Marte? La operación de 1.000 millones de dólares de USS Romney se basa en un conjunto de premisas infestado de cráteres marcianos amplificadas del ciberespacio al espacio exterior por cámaras de resonancia derechistas. Se resume en que Obama no puede ganar porque es demasiado negro, demasiado “liberal”, demasiado “socialista”, demasiado distante, demasiado intelectual y demasiado impopular. La gente no quiere su “socialismo”. Será derrotado por la economía. Y además su política exterior es débil. Imaginad a USS Romney decidiendo la política exterior de EE.UU. La receta de los consejeros neoconservadores de Mitt es hacer pasar las de Caín a Rusia y China, bombardear Irán; eso restaurará el estatus de superpotencia de EE.UU. Es posible que unos pocos plutócratas y una parte significativa del complejo industrial-militar-de seguridad-mediático quieran la guerra con Irán; el entusiasta de USS Romney, Bibi Netanyahu, primer ministro de Israel, lo sabe mejor que la mayoría. Y, en realidad, por eso Bibi está más interesado en causar un cambio de régimen en Washington que en Teherán. En el caso de un Obama 2.0, sin embargo, la guerra podría terminar desapareciendo de la mesa. Existe siempre la posibilidad de un “momento Nixon” de Obama, un viaje trascendental, un acuerdo general con Teherán. Lo que no cambiará es que Bagdad seguirá consolidando sus vínculos con Teherán. En Egipto, la Hermandad Musulmana (HM) seguirá balanceando expertamente a EE.UU., Arabia Saudí y Catar para extraer beneficios y poder por lo menos alimentar a su pueblo. La HM incluso podría hacerse cargo de Jordania. Habiendo aprendido la lección de asociarse con salafistas-yihadistas en Libia, Obama 2.0 podría tener que encontrar un modus vivendi con un régimen superviviente de Bashar al-Asad. Siria no será balcanizada. Turquía no invadirá. Ankara tendrá que ser más inclusiva frente a sus propios kurdos; habrá sido alarmada por la reciente autonomía de los kurdos sirios. Mientras tanto, en Libia, los grandes de la energía occidentales consolidarán su saqueo del petróleo y del gas, mientras el infierno de las milicias no interfiera. Obama 2.0 hará todo lo que pueda para evitar un momento Saigón en Afganistán. Pero eso podría ser inevitable, y más temprano que tarde ante de finales de 2014. Los talibanes volverán de alguna manera al poder, directa o indirectamente. El Ductistán nunca verá la luz de TAPI (el gasoducto Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India), pero verá el IP (el gasoducto Irán-Pakistán), y tal vez incluso un IPC (una extensión a China Occidental). China aumentará sus compras de petróleo y gas en yuanes, y no en petrodólares. Rusia bajo Putin 2.0 aumentará su influencia no solo en Asia Central, sino también en Europa. Ninguna intimidación o bombardeos de USS Romney podrían alterar ese desarrollo probable de la historia. Se quedará –junto a las ensordecedoras cámaras de eco derechistas– regocijándose en su islamofobia y culpando de todo a los “soviéticos” y a la “China comunista”. Es Karl Rove o nada De vuelta al 47%: la base plutocrática de USS Romney creerá obstinadamente que siempre está “en línea”, no importa lo que suceda; en todo caso desprecia a la mayoría de los estadounidenses. Pero cuando uno examina unos cuantos sondeos en EE.UU., la inevitable conclusión es que solo alrededor del 30% de los votantes cree en los mitos entrelazados de la derecha respecto a la inelegibilidad de Obama. Por lo tanto depende de la “aritmética”, como el Todopoderoso Bubba (el ex presidente Bill Clinton) indeleblemente presionó en su apoteosis en Charlotte. La probabilidad porcentual de una victoria de Obama en noviembre según Intrade es ahora de 67,9% y aumenta. Nate Silver, posiblemente el encuestador más creíble de EE.UU., apunta actualmente al 74,8%. El balance final es que USS Romney es un Titanic posmoderno. A menos que Karl Rove pueda presentar una sorpresa definitiva en octubre. Por lo tanto más vale que el director ejecutivo Mitt comience a buscar oportunidades de carrera alternativas. Al Noor Holdings de Catar financiará una trilogía cinematográfica sobre el Profeta Muhammad para borrar la memoria del video en You Tube contra el que se ha protestado hasta la muerte. En lugar de un sospechoso copto egipcio y exdirector de películas porno, el productor será Barry Osborne, famoso por Matrix. Y el principal consultor ideológico será la estrella de al Jazeera, Jeque Yusuf al-Qaradawi, líder ideológico de la HM, quien garantizará pleno respeto a la Sharía, lo que incluye la no representación del Profeta. Tal vez Mitt desempleado pueda deslocalizarse y considerar el cabildeo ante el emir de Catar para que lo inviten al casting. Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto: [email protected] (Copyright 2012 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved. Podéis pasar también por mis otros posts si queréis Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=156397
Otra semana en Irán en 18 fotos Por [ JORDI PÉREZ COLOMÉ ] Jordi Pérez Colomé (Barcelona, 1976) es periodista. Ha escrito tres libros: Adiós, Gongtan, En la campaña de Obama y Cómo escribir claro, y ha coeditado otro: Microperiodismos. Es director de El Ciervo. Ha ganado el premio José Manuel Porquet de periodismo digital 2012. Este blog se ocupa de Barack Obama, de Estados Unidos y de su influencia en el mundo. Como hice la semana pasada, reúno aquí los tuits que he publicado esta semana desde Irán. Añado algún detalle más que en twitter no pude aclarar. Hoy vuelvo ya a Teherán para ver a más gente y pasar los últimos tres días antes del regreso. Colgaré a la vuelta un último post iraní con más fotos y un par de vídeos, que con las conexiones aquí me hubieran llevado demasiado tiempo. Viernes En Irán no hay alcohol legal, pero sí imitaciones sin alcohol. El curioso champán es zumo de piña con gas. Irán tiene también algo que quiere parecerse a las latas de cerveza alemana: es una especie de limonada. En el mercado negro, por supuesto, se encuentra todo tipo de alcohol. Las tarifas son, según me han dicho: vodka, 20 euros; 24 cervezas, 100. Sale mejor el alcohol de graduación que la cerveza o el vino. En esta foto borrosa que hice con el móvil se ve el surtido de una casa de Teherán. En Irán parece que interesa menos el fútbol que en el mundo árabe: al menos hay menos merchandising de los equipos en los bazares. Pero este autocar es del Barça: Sábado Un parque en Yazd. Buena parte del ocio iraní en días festivos pasa por picnics y juegos al aire libre. Una estudiante iraní de psicología: “Me encanta Freud. Habla de las cosas como son. Algunos profesores aquí le odian”. Un taxista en Shiraz: “En Irán, 5 millones viven bien y 70, mal”. Es el único que he visto que desea sanciones para que caiga el régimen. En Irán hay bastantes imitaciones de productos occidentales. Este Mickey Mouse ha salido bastante mal. Domingo Un iraní ex dueño de una discoteca en Alemania, me dice hoy en Isfahán: “Las fiestas [ privadas ] en Irán son iguales que las de Ibiza”. Esas fiestas iraníes son, por supuesto, para una parte de la sociedad. Pero la noticia es que se permitan. Para coches y ese tipo de fiestas en Irán se venden altavoces como los de la foto. El régimen permite música en principio prohibida. El tipo de música que se permite y se vende es algo difícil de averiguar. Contaré más en el próximo post. Otra frase del iraní-alemán: “En Irán son como niños. Basta que les prohíban algo para que quieran hacerlo”. El taxista que me traía esta noche al hotel -de más de 40 años- llevaba música máquina con letras en inglés. Le digo en broma: “Música tradicional iraní, ¿no?” Y él: “Sí, de la República Islámica de Irán”. Y sube el volumen. Lunes En un bazar de un barrio conservador de Isfahán (Irán) encontré ayer esta apasionante oferta de medias. Mientras hacía la foto del último tuit, ha entrado en el hotel la policía turística: casi me pillan con las medias encima de la mesa. No creo que me hubieran dicho nada. Es la primera vez que les veo controlar algo. Martes Hoy he oído la frase que menos esperaba oír en Irán. Una niña de 12 años: “Do you like Justin?” [Bieber, el cantante] Otra niña también me ha preguntado por Jennifer López. Aunque el régimen intente frenar la globalización, es imposible. Muchas marcas americanas se usan en Irán para atraer clientes y parecer más modernos. Hasta Starbucks es un reclamo. A los iraníes les gusta mucho divertirse al aire libre, incluso de noche. Así estaba un puente de Isfahan a las 22h. En primer plano se ven más hombres, pero hay también muchas mujeres. Miércoles Esta mañana he pasado por Natanz, sede de una central nuclear subterránea iraní. El pueblo no es nada especial. Pero bajo alguna de esas montañas cerca de Natanz hay algo que quizá dentro de un tiempo sea bombardeado. El turismo internacional en Irán es escaso. Pero el nacional disfruta de lugares de nivel como este hotel en Kashan. En Irán no hay bares para ver el fútbol. Todo cierra por ley hacia las 11 y los partidos empiezan más tarde por el cambio horario. Así que una familia de Kashan me ha invitado a verlo en su casa cuando han sabido que era de Barcelona. El hijo mayor era un fan extremo: había visto todos los partidos del Barça desde Rivaldo, en 1998. Hasta la madre se sabía los jugadores. Dos detalles de la velada: la madre ha hecho la comida, pero el padre ha lavado los platos. Los hijos dicen que lo hace “a veces”. Como a muchos otros iraníes no les gustan los ayatolás. Una frase del padre: “Guardiola es mejor que Jamenei” [líder supremo iraní]. Solo puedo confirmar lo que me habían dicho: la hospitalidad iraní es abrumadora. Me acaban de conocer y me invitan a cenar, a sacarme de paseo y a comer mañana. Jueves Un estudiante iraní me ve en una tienda, me saluda y en seguida me dice: “¡En Irán todo está prohibido: las mujeres, el alcohol!” Le contesto que en fiestas privadas hay todo eso. Y él: “Es que nos lo pasamos muy bien”. Viernes Estoy en Qom, el Vaticano persa. Hay muchos clérigos y es la segunda ciudad santa de Irán (tras Mashad). Es así de fea. Este es el templo más importante de Qom, el Hazrat-e Masumeh, visto desde mi hotel. Es un lugar de peregrinaje. Ahí está enterrada desde el siglo IX Fátima, hermana del octavo imán, Reza, que está en Mashad. El santuario está abierto las 24 horas. En el hotel de Qom hay un kit para rezar, un poco más elaborado que en otras habitaciones: flecha hacia Meca y Corán. Hasta la ciudad santa iraní de Qom tiene su Apple store. Podéis pasar también por mis otros posts si queréis Fuente: http://www.obamaworld.es/2012/04/21/otra-semana-en-iran-en-18-fotos/

La campaña de Romney se tambalea Por [ JORDI PÉREZ COLOMÉ ] Jordi Pérez Colomé (Barcelona, 1976) es periodista. Ha escrito tres libros: Adiós, Gongtan, En la campaña de Obama y Cómo escribir claro, y ha coeditado otro: Microperiodismos. Es director de El Ciervo. Ha ganado el premio José Manuel Porquet de periodismo digital 2012. Este blog se ocupa de Barack Obama, de Estados Unidos y de su influencia en el mundo. Quedan 49 días para las elecciones del 6 de noviembre. Obama va ganando: tiene una ventaja pequeña pero firme en encuestas nacionales y un poco mayor en los estados clave. Nada está decidido, pero en la campaña de Romney hay más nervios que en la del presidente. Salvo sorpresas -como la muerte del embajador en Libia- Romney solo tiene dos cartuchos para dar un vuelco: los tres debates de octubre -el primero es el día 3- y muchos millones para anuncios. Son recursos limitados. Pero el problema de Romney es otro. Su campaña no puede permitirse errores. Pero el lunes salieron a la luz dos sorpresas. El discurso de Stevens. Politico publicó una exclusiva: “Cómo tropezó la campaña de Romney”. Era la historia del discurso de la convención republicana, el más importante de la vida política de Mitt Romney. Su principal estratega, Stuart Stevens, lo encargó primero a un asesor de los tres últimos presidentes republicanos. Había allí esta frase buena: “El presidente actual intenta rebajar las expectativas de nuestro país al nivel penoso de sus logros. Solo ganará si os conformáis”. Luego, ocho días antes de la convención, Stevens pidió a dos escritores de discursos del presidente Bush hijo que hicieran un discurso nuevo. Tampoco lo usaron y se optó por usar solo un párrafo de la segunda pieza y Romney pronunció uno que habían escrito él y Stevens. Con las prisas, apenas hubo tiempo para ensayar. La historia de Politico ofrece más roces de los miembros de la campaña con Stevens. Las peleas entre los egos de una campaña son habituales, pero cuando salen al público es que alguien intenta ya protegerse de la derrota. El vídeo del 47 por ciento. El segundo desastre del lunes de Romney fue un vídeo grabado con cámara oculta reunido por la revista Mother Jones. La grabación estaba colgada a trozos desde antes del verano. En una sorprendente ironía, fue un nieto del presidente Jimmy Carter quien descubrió los pedazos y los puso en manos de Mother Jones. (La campaña de Romney ha comparado a menudo Obama con Carter, que perdió contra Reagan en 1980 tras solo un mandato.) link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=XnB0NZzl5HA En el vídeo Romney habla a un grupo de personas que pagó 50 mil dólares por asistir en Boca Ratón, Florida. El anfitrión es Mark Leder, un financiero célebre por alguna orgía. No hay prensa y charla con franqueza, sin guión. Habla de un 47 por ciento de gente que tiene perdidos porque son pobres y votarán a Obama para que les conserve los programas del gobierno en los que confían para vivir y ni siquiera pagan impuestos: “Hay un 47 por ciento que están con él, que dependen del gobierno, que creen que son víctimas, que creen que el gobierno tiene la responsabilidad de cuidarles, que creen que tienen derecho a sanidad, a comida, a una casa, a lo que sea”. Además, daba por perdida a la mitad del país: “Nunca les convenceré de que deberían cuidar y asumir responsabilidad personal por sus vidas”. Los demócratas en seguida le atacaron por aquí: el presidente debe serlo de todos igual. El primer problema para Romney es que con esto se dejará de hablar durante algunos días de Obama para centrarse en él. Segundo, el discurso no es preciso: buena parte de esa gente paga impuestos cuando cobra su salario, aunque la renta les sale negativa porque ingresan demasiado poco. En este grupo hay muchos blancos de clase media baja que han sido un apoyo sólido de los republicanos en las últimas elecciones; si Romney pierde a algunos, sería su fin. Además, este 47 por ciento vive sobre todo en estados muy republicanos. La teoría de que son demócratas y votan demócrata en masa es endeble. Tercero, otra parte de ese 47 por ciento son jubilados que ya cotizaron en su día y por tanto ahora ya no pagan impuestos. Entre los dos, suman un 83 por ciento de ese 47. El resto sí que vive del gobierno. El problema del vídeo es que confirma una acusación de la campaña de Obama: que debido a su vida acomodada y sus millones, Romney no entiende cómo sufre la gente normal. De madrugada en España, Romney hace una declaración para frenar el descalabro. Ha dicho que a pesar de que no estaba “elegantemente expresado”, que “improvisaba”, pero ha insistido en que es “algo de lo que hablo mucho en mítines y discursos”. Tenía que hacerlo, pero el impacto no se reducirá mucho. Incluso tras salir Romney a hablar, y como curiosidad, Fox aún no ha dado nada de este asunto. Es cierto que hay millones de americanos que creen que muchos viven gratis, sin trabajar (la diferencia está en cuántos son exactamente). Muchos conservadores creen que si Romney habla así de claro en público, ganará votos. Es una apuesta arriesgada. Sobre todo para un candidato que ha confiado en mantenerse a la defensiva y dejar que la crisis y la gestión del presidente le dieran la presidencia. Hasta hace dos semanas, las encuestas le daban la razón: iban empatados. Pero ahora va perdiendo. ¿Qué ha pasado? Qué ha pasado. A final de agosto, llegaron las convenciones, que es donde cada partido nomina a su candidato a presidente. Es un show y es la inauguración tradicional de la campaña presidencial. Era el primer gran momento nacional de Mitt Romney y el discurso más recordado fue de Clint Eastwood. Se habló mucho de posibles estrellas presidenciales para 2016 -Chris Christie, Marco Rubio, Condoleezza Rice. La convención republicana no fue un éxito y no hizo saltar en las encuestas a Romney. Pero la demócrata, sí. Michelle Obama y Bill Clinton impulsaron a un discreto Obama en las encuestas. La ventaja que sigue ha hecho que la estrategia de dejar que los americanos votaran a Obama como en un referéndum se esfumaba. Ahora es una elección: Obama o Romney. Los votantes que dudaban de repente confiaban más en el presidente. ¿Qué hacer? Hay que cambiarlo todo. En los últimos días -más el lunes con la historia de Politico, y lo que vendrá- las señales desde la campaña de Romney han sido de cambiar. Había que dar más detalles sobre qué se hará y cómo. A estas alturas no es fácil. Uno de los principales flancos que Romney ha dejado abiertos es su plan para mejorar la economía. Los número no se sostienen. Romney dice que bajará la presión fiscal un 20 por ciento: los que más pagan pasarán del 35 actual a un 28 por ciento. Además, promete que ese recorte no incrementará el déficit; lo logrará cerrando desgravaciones y agujeros fiscales. Finalmente, insiste que no subirá los impuestos a la clase media. Hacer estas tres cosas a la vez es imposible. No hay suficientes agujeros fiscales para cubrir la rebaja fiscal sin subir los impuestos. Aquí un economista da una solución: el plan de Romney funcionaría si sube los impuestos a los que ganan más de 100 mil dólares (un 21 por ciento de los americanos). Obama propone en cambio subírselo solo a los que ganan más de 250 mil (sin bajárselo al resto). No es una buena comparación para Romney. La falta de concreción de Romney permite a Obama tomar un estudio que dice que ese plan es irrealizable sin subir 2 mil dólares de impuestos a la clase media. Romney lo niega, pero no da alternativas claras. Obama sigue con sus anuncios imprecisos, pero no mentirosos. Tampoco hay detalles de recortes. Otro gran eslogan del Partido Republicano es equilibrar el presupuesto y reducir el déficit drásticamente. El plan más cercano a algo concreto es la propuesta del candidato a vicepresidente, Paul Ryan. Su presupuesto recorta 897 mil millones de gasto público. Pero no dice de dónde. Los republicanos han prometido no tocar defensa ni la sanidad para jubilados -Medicare. Los programas que quedan no son los de los pobres: muchos afectan a la clase media (seguridad alimentaria, educación, seguridad). De nuevo, no hay detalles específicos. El cambio de Romney será dar más datos, dice su campaña. Hablará más de su plan para hacer una clase media más fuerte. Son cinco puntos: independencia energética, cambios educativos, reducción del déficit, ayuda para las pequeñas empresas y comercio más libre. De momento, este anuncio es nuevo, más directo y uno de los mejores que ha sacado. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=dFQAZYZrjVU Es algo, pero no será suficiente. Este de Obama, que además enlaza a Romney con Bush, es más eficaz. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=YiVe_7kTTdQ Las elecciones, por suerte para Romney, no son mañana. Pero necesitará algo más. Podéis pasar también por mis otros posts si queréis GIF Fuente: http://www.obamaworld.es/2012/09/18/la-campana-de-romney-se-tambalea/