caterpie323
Usuario (Argentina)
el contenido de esta presentación esta basada en lo que los pacientes nos han dicho que oyen a través de mi trabajo como trabajador en una institución mental. Esto esta diseñado para proveer la idea a quien escucha de lo que seria experimentar alucinaciones auditivas. Qué se siente ser esquizofrénico? Tengo 26 años y la esquizofrenia me la diagnosticaron a los 21. Mi comportamiento antes creo que era normal, pero un día empecé a sentirme raro. Todo empezó en el colegio, en octavo grado. No me gustaba ir a estudiar porque sentía que se burlaban de mí, que me la querían montar, que me ponían apodos. Un día un compañero fue a hablar con mi mamá para decirle que estaba preocupado por mí, que no me metía con nadie en el colegio, que me la pasaba aislado. Una profesora también se acercó a ella para contarle que yo miraba raro a las personas y que le había llamado la atención que un día yo había llegado a clase con la camisa completamente mojada. Mi mamá me quería matricular para noveno grado, pero yo le dije que mejor me cambiara de colegio porque ya no soportaba en el que estaba y que no sabía qué podría pasar si seguía ahí. Para esa época era exageradamente ordenado con mis cosas, no me gustaba que nadie las tocara y las desordenara. Cambié de colegio y seguían pasando cosas por mi cabeza. Veía figuras raras en mis manos, no me gustaba bañarme, llevaba el uniforme mal puesto. Me sacaron del colegio y me metieron a terapia psiquiátrica. Yo le contaba al doctor lo que pasaba por mi cabeza y el trataba de hacerme ver que todo era mental, nada real. En una época me sentí poseído por alguien. Había muñequitos que vivían en mi cabeza, me hablaban, me daban órdenes. Eso me desesperaba y me fue desgastando mental y físicamente, me fue destruyendo. Empecé a sentir que me entiesaba y me encogía, que mis huesos se descalcificaban y que el corazón se me expandía, como si me fuera a dar un infarto. A veces me arrodillaba y sentía que un corrientazo muy duro llegaba a mis pies. Voy al psiquiatra una vez al mes para mis sesiones de 45 minutos, aunque a veces no voy porque no me dan ganas de salir de la casa. Me quedo acostado o sentado al borde de la cama. A veces me orino con la ropa encima, aunque ese problema ya puedo controlarlo casi siempre. Nunca he estado internado, siempre en mi casa al cuidado de mi madre. Mi relación con ella es buena, ella es una persona desesperada que se angustia y se preocupa por mí. Ella no sabe qué hacer conmigo, cómo tratarme, siempre le cuento eso al médico. Dice que me la paso sentado con la cabeza agachada y haciendo movimientos raros. Esos movimientos los hago porque creo que me ayudan para mejorarme y recuperarme en la parte física. Con mi papá también tengo una buena relación; él es malgeniado, pero yo como hijo lo comprendo. En general nunca me ha gustado bañarme. De chiquito mi mamá me bañaba, pero al hacerme grande ya no podía hacerlo sin que yo aceptara. Siempre me baño sentado, ya sea en una silla en el patio de la casa, o en un baño, pero sobre el inodoro, porque no me gusta estar de pie en la ducha. Me tengo que tomar tres pastillas todos los días para mantener la esquizofrenia a raya. Me la paso en la casa caminando como un robot, según dicen, y cuando me siento de ánimo salgo a dar una vuelta por el barrio. Nadie me acompaña, me dejan ir solo a dar mis paseos. Grafitis en una institución mental abandonada D:

En este post se habla sobre el sueño y como podemos dormir sólo dos horas al día, pero aun así sentirnos con energía y sin nada de sueño. Además de un buen descanso, obtendremos hasta seis horas más de productividad .__. Dormir, ese placer reparador, reconfortante y restaurador que resulta absolutamente necesario para cualquier ser vivo. Tanto las personas como los animales tienen establecidos unos mecanismos que nos permiten determinar cuando tenemos que dormir, bien sea por el cansancio de una jornada larga de trabajo, o por los ritmos circadianos del cuerpo humano. Que sea necesario dormir no implica que todo el mundo duerma de la misma forma. Existen personas que han conseguido reducir las horas de sueño (el termino sueño, incluye tanto el acto de dormir, como el de soñar) a niveles no aconsejables, por ejemplo San Martín de Porras se dice que llego a dormir entre 2 y 3 horas al día. Cualquier persona a la que preguntes siempre te dirá que es beneficioso para el cuerpo y la mente que una persona adulta duerma 7 horas al día, y es aquí el punto a donde quería llegar. ¿Por qué esas 7 horas tienen que ser en un solo bloque?, ¿Podríamos llegar a dormir menos de 7 horas pero varias veces a lo largo del día?.La respuesta a esta pregunta es sip, o así lo afirman algunos estudios, podemos dormir en bloques. El hecho de dormir en bloques de un cierto número de horas se denomina “Sueño polifásico” y que mucha gente hace sin darse cuenta, ¿conoceis algo llamado siesta? pues la siesta es un método polifásico de sueño. ¿Pero que es eso del sueño polifásico exactamente? Consiste en establecer a lo largo del día una serie de tramos horarios en los que se dormirá, y no todo agrupado en el mismo bloque. La siguiente imagen puede ser muy representativa de estos métodos, ya que se puede ver la diferencia entre los diferentes que hay. A continuación hablaremos un poco de cada método o técnica, empezando por la más habitual a la más extrema. El método monofásico consiste en realizar un único bloque que durará entre 7 y 9 horas. El método bifásico (“Echar la siesta”): en España es muy común tras las comidas tumbarse un rato a echar la siesta, y así funciona este método en elq ue se duerme un bloque de 6 horas y una pequeña siesta (del inglés nap) de 20-30 minutos, durmiendo un total de 6,5 horas. El método Everyman en el que se duermen un total de 4 horas repartidas en un bloque grande de 3 horas, y otras 3 siestas de 20 minutos espaciadas unas 4 horas. El método Dymaxion se trata de un variante del anterior en el que los bloques son todos iguales y equiespaciados en el tiempo. Por último el método más extremo, El método Uberman, con el que se puede llegar a dormir unicamente 2 horas al día divididas en 6 siestas de 20 minutos equiespaciadas a lo largo de todo el día. La base de los métodos polifásicos de sueño se centra en las diferentes fases del sueño. Alfred Lee Loomis allá por los años 30 utilizando técnicas como el encefalograma consiguió determinar las 5 fases en las que se divide el sueño. De estas fases del sueño la más importante y en la que se cree que todos los procesos beneficiosos del sueño tienen lugar es la fase REM (Rapid Eye Movement). Es en esta fase del sueño donde se producen los sueños, donde se ven los famosos movimientos de los ojos, donde hay erecciones en los hombres y vasodilatación vaginal en las mujeres… en definitiva donde el cerebro se encuentra más activo. Además esta fase supone un 25% del total de sueño. Pues bien teniendo en cuenta todo esto podemos llegar a la conclusión de que reduciendo las horas de sueño a las necesarias para que se produzca la fase REM podríamos reducir el tiempo que nos tiramos durmiendo. En la gráfica de estas líneas se muestra como hacen los métodos de los que hablamos anteriormente para conseguir una serie de fases REM a lo largo del día que sea suficiente como para no tener que dormir más. En Internet existe un gran número de blog y páginas (la mayoría en inglés) en las que los inconscientes intrepidos internautas se lanzan a probar y relatar su experiencia con ese tipo de métodos para domir. La mas famoso y de la que han salido algunas variantes de los métodos mencionados es Everything2, donde se dan consejos si se va a probar algun método, así como los pros y los contras. Who wants to sleep in the city that never wakes up? Blinded by nostalgia ♪♫
En el anochecer del 23 de mayo de 1945 en la ciudad japonesa de Chiran, Masanobu Kuno se sentó y escribió la siguiente carta de despedida a su hijo de 5 años, Masanori, y a su hija Kiyoko de 2 años. Al día siguiente, el capitán Kuno subió orgullosamente a su avión como hicieron otros miles de otros pilotos kamikazes durante la Segunda Guerra Mundial y estrellaron sus aviones en barcos aliados durante la batalla de Okinawa. Queridos Masanori y Kiyoko, A pesar de que no puedan verme, siempre estaré observándolos. Cuando crezcan, sigan el camino quier quieran y sean buenos japoneses. No envidien los padres de los otros. Su padre se va a convertir en un dios y estará observándolos de cerca. Estudien mucho y ayuden a su madre en su trabajo. No voy a poder jugar con ustedes pero sean buenos amigos. Soy una persona alegre que voló un gran avión y temrinó con todos los enemigos. Por favor sean imbatibles como su padre y venguen mi muerte. De su papá. Su esposa Chiyoko recibió la carta y luego dio a luz a su tercer hija, Masae el 18 de octubre de 1945. Él nunca supo que su esposa estaba embarazada. Hay ciertas cosas que me resultan algo complicadas de explicar acá. De cierta forma es parte de una historia que me define a mí y a mi familia. Mis papás y mis tios son personas en exilio. A pesar de haber estado viviendo en este país por muchos años, siempre los ví viviendo en nostalgia. Y lo que nos pasaba a nosotras, a sus hijas e hijos era que no podíamos entender por qué muchas veces callaban ciertas cosas o qué era lo que escondían en su silencio. Es más que una cuestión cultural. Son las cosas que vivieron, las cosas que vieron y experimentaron. De alguna forma nos fueron transmitidas esas cosas, yo lo ví cuando estuve allá, cuando recorrí el mismo camino que recorría mi papá cuando iba a la escuela, o cuando mo mostraban las fotos de esos familiares que nunca conocí. Y es algo inexplicable, me quedo en silencio, no tengo palabras para describirlo. La Batalla de Okinawa, cuyo nombre clave era Operación Iceberg, se libró en la isla de Ryukyu de Okinawa y fue el mayor asalto anfibio en la Guerra del Pacífico. Se combatió durante 82 días, desde principios de abril hasta mediados de junio de 1945. La batalla se ha denominado Tifón de Acero (en inglés: Typhoon of Steel), y lluvia de acero (Tetsu no ame) o viento violento de acero (Tetsu no Bofu) en japonés. Los apodos se refieren a la ferocidad de los combates, la intensidad de los disparos, y la enorme cantidad de buques aliados y vehículos blindados que asaltaron la isla. La batalla resultó una de las de mayor número de víctimas de toda la Segunda Guerra Mundial. Japón sufrió más de 100.000 bajas, y los aliados sufrieron más de 50.000. Al mismo tiempo, más de 100.000 civiles (12.000 en acción) murieron, sufrieron algún tipo de heridas, o se suicidaron. En algunas batallas, como en la Batalla de Iwo Jima, no hubo bajas civiles, pero Okinawa tenía una elevada población civil indígena y, según diversas estimaciones, uno de cada diez, o uno de cada tres murió durante la batalla. Las pérdidas civiles en la campaña de Okinawa se calcula que entre 42.000 y 150.000 muertos (más de 100.000 según la Prefectura de Okinawa). Las cifras que barajo el ejército estadounidense fueron de 142.058 víctimas civiles, incluyendo a aquellos que murieron por fuego de artillería, ataques aéreos y al servicio del Ejército Imperial Japonés. Durante la batalla, los soldados de EE.UU. encontraron que se hacia difícil distinguir a los civiles de los soldados. Se convirtió en rutina para los soldados de EE.UU. disparar contra las casas de Okinawa, como un soldado de infantería escribió: Nos disparaban desde un numero pequeño de casas, pero las otras probablemente estaba ocupadas por los civiles, y no nos importaba. Fue terrible lo de no distinguir entre el enemigo y las mujeres y los niños. Los americanos siempre hemos tenido gran compasión, especialmente para los niños. Ahora nosotros disparábamos de forma indiscriminada.En su historia de la guerra, el Museo Conmemorativo de la Paz de la Prefectura de Okinawa presenta a Okinawa como estar atrapado en los enfrentamientos entre Estados Unidos y Japón. Durante la batalla de 1945, el ejército japonés mostró indiferencia a la hora de la defensa y la seguridad de Okinawa, los soldados japoneses utilizaron a civiles como escudos humanos. Militares japoneses confiscaron la comida de los okinawenses y ejecutaban a los que la escondían, un hecho que conduce a una inanición entre la población, y obligó a los civiles a salir de sus refugios. También los soldados japoneses mataron a unos 1.000 habitantes de Okinawa que todavía hablaban un dialecto local diferente con el fin de suprimir el espionaje. El museo escribe que muchos fueron destrozados por proyectiles, otros que se encuentran en una situación desesperada fueron conducidos al suicidio, algunos murieron de hambre o sucumbieron a la malaria , mientras que otros fueron víctimas de la tropas japonesas en retirada. En 1995, el gobierno de Okinawa erigió un monumento llamado Cornerstone of Peace en Mabuni, el lugar de los últimos combates, en el sureste de Okinawa.El monumento muestra todos los nombres conocidos de los que murieron en la batalla, civiles y militares, japoneses y extranjeros. En junio de 2008 contenía 240.734 nombres. (Ahí está el nombre de mi abuela y su hermana) En la traducción original figura la siguiente frase: I can't be your horse to ride, but you two be good friends.