carajo2
Usuario (Argentina)
Che esto es una cosa que encontre porque tenia un cacho de carne en la heladera y no sabia si estaba o no podrida... SI tuviera plata al pedo lo compraria, pero como no tengo, estoy pelado como una rodilla, me parece una tramenda boludez... Seguro que lo compran las viejas con plata q no tienen nada mejor que hacer. Por un lado no querrás arriesgarte a sufrir una intoxicación o comer algo que te siente mal, pero por otro lado es una lástima tirar carne que está en buen estado. En algunas ocasiones es evidente que la carne está estropeada pero muchas otras veces nos puede surgir la duda. SensorFreshQ, una "nariz electrónica" que te podrá informar de si la carne fresca está en buen estado para consumir. Este aparato funciona con pilas y mediante un sencillo proceso de tres pasos que dura menos de un minuto te indicará rápidamente si la carne está en buen estado. Después de este proceso se encenderá uno de tres indicadores: Verde: la carne está en buen estado Amarillo: todavía está bien pero hay que consumirla enseguida Rojo: no está en buen estado para consumir SensorFreshQ funciona midiendo los niveles de los gases producidos por las bacerias que descomponen la carne. Este aparato vale para todo tipo de carne: ternera, cerdo, pollo... Incluye dos tipos de sensores, uno para carne envasada normal y otro para carne envasada en "atmósfera protectora". Cada cartucho sirve para unas 200 lecturas (entre 2 y 6 meses de funcionamiento según el uso que le des). FUENTE: http://www.planetapluton.com/sensorfreshq-p-92.html
NO se a donde queremos llegar, con el procesamiento de productos, supongo que el fin de todo esto es maximizar ganancias, aunque puedan derivarse usos no comerciales, pero igual se nos va la mano con la industrializacion... ya lo estan haciendo, cuanto tardaran en industrializar un humanO!? Huevo en polvo Usos: Ingrediente en la industria de restaurantes y la industria de los alimentos. Cuñetes de 68.03 kg (150 lb), 79.37 kg (175) y 90.72 kg (200 lb). Ventajas Larga vida de caducidad, estable y fácil de mezclar. Procesos en productos de huevo en polvo El huevo de cascarón debe ser lavado, enjuagado, sanitizado, seleccionado al ovoscopio, posteriormente se quiebra y separa mecánicamente la clara de la yema. Todo esto es monitoreado por controles de calidad e inclusive por un inspector del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). El huevo entero líquido y yemas son clarifi cados, fi ltrados y pasteurizados usando alta temperatura por tiempo corto (UHT, por sus siglas en inglés). Después de la pasteurización, el producto es secado por sistema de spray. Las yemas y las claras separadas del mismo lote son recombinadas en la misma proporción que hay en un huevo de cascarón, y se etiquetan como huevo entero en polvo. Las yemas son tratadas antes de entrar al secado para extraerles la glucosa y así alargar su vida de caducidad, evitando reacciones de obscurecimiento por el calor, y así al fi nal, tener el color blanco característico. La glucosa se extrae algunas veces también del huevo entero y de las yemas para alargar su vida de caducidad. Las claras son más sensibles a la coagulación por calor, por lo tanto se clarifi can, se filtran y después se les extrae la glucosa, posterior al secado. El producto es pasteurizado en un cuarto caliente a una temperatura de al menos 54°C, por un mínimo de 7 a 10 días (La industria de productos de huevo de los Estados Unidos mayoritariamente excede los requerimientos de pasteurización en cuarto caliente). Esto es con el objeto de mejorar el poder de gelificación de la clara. Por otro lado, este procedimiento térmico también asegura que eliminamos posible contaminación con Salmonella y al mantener el contenido de humedad = 6% en un tratamiento térmico de cuarto caliente, se mejora la propiedad de batido, mejorando sensiblemente el “overrun” (cantidad de aire incorporado) de las claras. El secado por tambor rotatorio, el cual produce hojuelas o gránulos, es otro posible método de secado; sin embargo, el método más común es el de spray, ya que es mejor someter el producto a altas temperaturas por corto tiempo con el objeto de evitar daños en el color y el contenido nutrimental. Ingredientes adicionados Algunos aditivos como azúcar (sacarosa), jarabe de maíz libre de glucosa, silicoaluminato de sodio son adicionados a solicitud de los consumidores para actuar como agentes antiaglomerantes, con el objeto de tener producto fácil de fl uir y por tanto fácil de incorporarse. Sin estos aditivos, el huevo en polvo se puede aglomerar y solidificarse haciendo muy difícil la incorporación en sus fórmulas. Agentes de batido como sulfato laurico de sodio se pueden adicionar a las claras en polvo a niveles de 0.1% (por peso del líquido anterior al secado), esto, para mejorar las propiedades de batido y propiedades de aereación. Los carbohidratos pueden ser adicionados para incrementar la resistencia a procesos térmicos; esto provoca menos desnaturalización de la proteína durante el secado y mejora la estabilidad y la fl uidez de los productos de huevo en polvo. Fuente: http://www.usapeec.org.mx/docs/gpchuevo.pdf En ARGENTINA: Elaborarán en Pilar más huevo en polvo (Año 2003) La empresa austríaca Ovoprot invertirá 2 millones de euros para aumentar la producción de huevo en polvo y líquido en su planta de Pilar. La devaluación fue determinante para que se instalaran en el país, hace poco más de un año, y a pesar de que el dólar se ha depreciado desde entonces, para su presidente, Carlos Abreu, "las perspectivas de crecimiento son muy buenas por la calidad del producto local". Ovoprot tiene plantas en su país natal, Austria, en Eslovaquia y en Brasil. En el nivel local ya están procesando 800 toneladas de huevo líquido al año; la mitad se destina a la exportación, con lo que facturaron 2,5 millones de dólares. "La expectativa es crecer hasta alcanzar los 9 millones de dólares en los próximos 12 meses", dijo Abreu. En la Argentina, el mercado del huevo industrializado factura alrededor de 150 millones de pesos al año. Se llegó a procesar el 12 por ciento de la producción total, índice que en los últimos 5 años disminuyó un 35 por ciento. De hecho, este año se industrializó sólo el 7% de los huevos, debido principalmente a la caída en el consumo de aquellos productos como mayonesas, pastas al huevo y panificados. La empresa no posee criaderos de gallinas, sino que compran a productores locales. Para la exportación, el huevo se trata mediante un proceso similar al de la leche en polvo. Procesamiento Se puede vender en polvo o líquido congelado. Una vez "cascado" se procesan por separado las yemas (se utilizan para mayonesas, salsas, helados), albuminas (sopas, bebidas dietéticas, quesos, productos farmacéuticos) y el huevo entero (para embutidos, omelettes y pastas). En la planta de Pilar trabajan 55 personas y además del mercado local abastece a Perú, Europa (Francia, Italia y Alemania) y Asia. En promedio, una tonelada de huevo en polvo se cotiza alrededor de 4,5 euros en el exterior. Para Abreu, "las perspectivas para los productores locales son muy buenas porque en Europa están sufriendo graves problemas sanitarios con las gallinas, lo que mejora nuestras posibilidades de exportación". En los Estados Unidos, el 30% de la producción total de huevos se procesa como huevo en polvo o líquido y se calcula que en los próximos años ese índice crecerá hasta el 40 por ciento. Josefina Giglio (fuente http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=513178)
El título creo que responde al dilema entre el autor y su obra: El mismo autor en algún lado refiere a que si Homero fuera un guerrero como Aquiles nunca habría escrito La Iliada y La Odisea. Siempre se habló de los padecimientos del alemán y de sus ideas que muchos han asociado - erróneamente- al nazismo. El imaginario colectivo lo tiene como un tipo duro, estricto, implacable. Y su actitud como un correlato de su filosofía. ¿Es ello correcto? ¿Nietzsche lloró? ¿Nietzsche se arrepintió? ¿ Es la vida del maestro de la duda un argumento contra su obra? ¿Que paso en la escena de Turín con el caballo? Un día a mis 25 años se me da por leer "Crimen y Castigo" de F. Dostoievsky, autor referido en incontables oportunidades por Nietzsche. Me encuentro con una escena harto similar que transcribo: (link https://es.wikisource.org/wiki/Crimen_y_castigo:_Primera_Parte:_Cap%C3%ADtulo_V ) ...Y ahora he aquí el sueño. Va con su padre por el camino que conduce al cementerio. Pasan por delante de la taberna. Sin soltar la mano de su padre, dirige una mirada de horror al establecimiento. Ve una multitud de burguesas endomingadas, campesinas con sus maridos, y toda clase de gente del pueblo. Todos están ebrios; todos cantan. Ante la puerta hay un raro vehículo, una de esas enormes carretas de las que suelen tirar robustos caballos y que se utilizan para el transporte de barriles de vino y toda clase de mercancías. Raskolnikof se deleitaba contemplando estas hermosas bestias de largas crines y recias patas, que, con paso mesurado y natural y sin fatiga alguna arrastraban verdaderas montañas de carga. Incluso se diría que andaban más fácilmente enganchados a estos enormes vehículos que libres. Pero ahora ‑cosa extraña‑ la pesada carreta tiene entre sus varas un caballejo de una delgadez lastimosa, uno de esos rocines de aldeano que él ha visto muchas veces arrastrando grandes carretadas de madera o de heno y que los mujiks desloman a golpes, llegando a pegarles incluso en la boca y en los ojos cuando los pobres animales se esfuerzan en vano por sacar al vehículo de un atolladero. Este espectáculo llenaba de lágrimas sus ojos cuando era niño y lo presenciaba desde la ventana de su casa, de la que su madre se apresuraba a retirarlo. De pronto se oye gran algazara en la taberna, de donde se ve salir, entre cantos y gritos, un grupo de corpulentos mujiks embriagados, luciendo camisas rojas y azules, con la balalaika en la mano y la casaca colgada descuidadamente en el hombro. ‑¡Subid, subid todos! ‑grita un hombre todavía joven, de grueso cuello, cara mofletuda y tez de un rojo de zanahoria‑. Os llevaré a todos. ¡Subid! Estas palabras provocan exclamaciones y risas. ‑¿Creéis que podrá con nosotros ese esmirriado rocín? ‑¿Has perdido la cabeza, Mikolka? ¡Enganchar una bestezuela así a semejante carreta! ‑¿No os parece, amigos, que ese caballejo tiene lo menos veinte años? ‑¡Subid! ¡Os llevaré a todos! ‑vuelve a gritar Mikolka. Y es el primero que sube a la carreta. Coge las riendas y su corpachón se instala en el pescante. ‑El caballo bayo ‑dice a grandes voces‑ se lo llevó hace poco Mathiev, y esta bestezuela es una verdadera pesadilla para mí. Me gusta pegarle, palabra de honor. No se gana el pienso que se come. ¡Hala, subid! lo haré galopar, os aseguro que lo haré galopar. Empuña el látigo y se dispone, con evidente placer, a fustigar al animalito. ‑Ya lo oís: dice que lo hará galopar. ¡Ánimo y arriba! ‑exclamó una voz burlona entre la multitud. ‑¿Galopar? Hace lo menos diez meses que este animal no ha galopado. ‑Por lo menos, os llevará a buena marcha. ‑¡No lo compadezcáis, amigos! ¡Coged cada uno un látigo! ¡Eso, buenos latigazos es lo que necesita esta calamidad! Todos suben a la carreta de Mikolka entre bromas y risas. Ya hay seis arriba, y todavía queda espacio libre. En vista de ello, hacen subir a una campesina de cara rubicunda, con muchos bordados en el vestido y muchas cuentas de colores en el tocado. No cesa de partir y comer avellanas entre risas burlonas. La muchedumbre que rodea a la carreta ríe también. Y, verdaderamente, ¿cómo no reírse ante la idea de que tan escuálido animal pueda llevar al galope semejante carga? Dos de los jóvenes que están en la carreta se proveen de látigos para ayudar a Mikolka. Se oye el grito de ¡Arre! y el caballo tira con todas sus fuerzas. Pero no sólo no consigue galopar, sino que apenas logra avanzar al paso. Patalea, gime, encorva el lomo bajo la granizada de latigazos. Las risas redoblan en la carreta y entre la multitud que la ve partir. Mikolka se enfurece y se ensaña en la pobre bestia, obstinado en verla galopar. ‑¡Dejadme subir también a mí, hermanos! ‑grita un joven, seducido por el alegre espectáculo. ‑¡Sube! ¡Subid! ‑grita Mikolka‑. ¡Nos llevará a todos! Yo le obligaré a fuerza de golpes... ¡Latigazos! ¡Buenos latigazos! La rabia le ciega hasta el punto de que ya ni siquiera sabe con qué pegarle para hacerle más daño. ‑Papá, papaíto ‑exclama Rodia‑. ¿Por qué hacen eso? ¿Por qué martirizan a ese pobre caballito? ‑Vámonos, vámonos ‑responde el padre‑. Están borrachos... Así se divierten, los muy imbéciles... Vámonos..., no mires... E intenta llevárselo. Pero el niño se desprende de su mano y, fuera de sí, corre hacia la carreta. El pobre animal está ya exhausto. Se detiene, jadeante; luego empieza a tirar nuevamente... Está a punto de caer. ‑¡Pegadle hasta matarlo! ‑ruge Mikolka‑. ¡Eso es lo que hay que hacer! ¡Yo os ayudo! ‑¡Tú no eres cristiano: eres un demonio! ‑grita un viejo entre la multitud. Y otra voz añade: ‑¿Dónde se ha visto enganchar a un animalito así a una carreta como ésa? ‑¡Lo vas a matar! ‑vocifera un tercero. ‑¡Id al diablo! El animal es mío y puedo hacer con él lo que me dé la gana. ¡Subid, subid todos! ¡He de hacerlo galopar! De súbito, un coro de carcajadas ahoga la voz de Mikolka. El animal, aunque medio muerto por la lluvia de golpes, ha perdido la paciencia y ha empezado a cocear. Hasta el viejo, sin poder contenerse, participa de la alegría general. En verdad, la cosa no es para menos: ¡dar coces un caballo que apenas se sostiene sobre sus patas...! Dos mozos se destacan de la masa de espectadores, empuñan cada uno un látigo y empiezan a golpear al pobre animal, uno por la derecha y otro por la izquierda. ‑Pegadle en el hocico, en los ojos, ¡dadle fuerte en los ojos! ‑vocifera Mikolka. ‑¡Cantemos una canción, camaradas! ‑dice una voz en la carreta‑. El estribillo tenéis que repetirlo todos. Los mujiks entonan una canción grosera acompañados por un tamboril. El estribillo se silba. La campesina sigue partiendo avellanas y riendo con sorna. Rodia se acerca al caballo y se coloca delante de él. Así puede ver cómo le pegan en los ojos..., ¡en los ojos...! Llora. El corazón se le contrae. Ruedan sus lágrimas. Uno de los verdugos le roza la cara con el látigo. Él ni siquiera se da cuenta. Se retuerce las manos, grita, corre hacia el viejo de barba blanca, que sacude la cabeza y parece condenar el espectáculo. Una mujer lo coge de la mano y se lo quiere llevar. Pero él se escapa y vuelve al lado del caballo, que, aunque ha llegado al límite de sus fuerzas, intenta aún cocear. ‑¡El diablo te lleve! ‑vocifera Mikolka, ciego de ira. Arroja el látigo, se inclina y coge del fondo de la carreta un grueso palo. Sosteniéndolo con las dos manos por un extremo, lo levanta penosamente sobre el lomo de la víctima. ‑¡Lo vas a matar! ‑grita uno de los espectadores. ‑Seguro que lo mata ‑dice otro. ‑¿Acaso no es mío? ‑ruge Mikolka. Y golpea al animal con todas sus fuerzas. Se oye un ruido seco. ‑¡Sigue! ¡Sigue! ¿Qué esperas? ‑gritan varias voces entre la multitud. Mikolka vuelve a levantar el palo y descarga un segundo golpe en el lomo de la pobre bestia. El animal se contrae; su cuarto trasero se hunde bajo la violencia del golpe; después da un salto y empieza a tirar con todo el resto de sus fuerzas. Su propósito es huir del martirio, pero por todas partes encuentra los látigos de sus seis verdugos. El palo se levanta de nuevo y cae por tercera vez, luego por cuarta, de un modo regular. Mikolka se enfurece al ver que no ha podido acabar con el caballo de un solo golpe. ‑¡Es duro de pelar! ‑exclama uno de los espectadores. ‑Ya veréis como cae, amigos: ha llegado su última hora ‑dice otro de los curiosos. ‑¡Coge un hacha! ‑sugiere un tercero‑. ¡Hay que acabar de una vez! ‑¡No decís más que tonterías! ‑brama Mikolka‑. ¡Dejadme pasar! Arroja el palo, se inclina, busca de nuevo en el fondo de la carreta y, cuando se pone derecho, se ve en sus manos una barra de hierro. ‑¡Cuidado! ‑exclama. Y, con todas sus fuerzas, asesta un tremendo golpe al desdichado animal. El caballo se tambalea, se abate, intenta tirar con un último esfuerzo, pero la barra de hierro vuelve a caer pesadamente sobre su espinazo. El animal se desploma como si le hubieran cortado las cuatro patas de un solo tajo. ‑¡Acabemos con él! ‑ruge Mikolka como un loco, saltando de la carreta. Varios jóvenes, tan borrachos y congestionados como él, se arman de lo primero que encuentran ‑látigos, palos, estacas‑ y se arrojan sobre el caballejo agonizante. Mikolka, de pie junto a la víctima, no cesa de golpearla con la barra. El animalito alarga el cuello, exhala un profundo resoplido y muere. ‑¡Ya está! ‑dice una voz entre la multitud. ‑Se había empeñado en no galopar. ‑¡Es mío! ‑exclama Mikolka con la barra en la mano, enrojecidos los ojos y como lamentándose de no tener otra victima a la que golpear. ‑Desde luego, tú no crees en Dios ‑dicen algunos de los que han presenciado la escena. El pobre niño está fuera de sí. Lanzando un grito, se abre paso entre la gente y se acerca al caballo muerto. Coge el hocico inmóvil y ensangrentado y lo besa; besa sus labios, sus ojos. Luego da un salto y corre hacia Mikolka blandiendo los puños. En este momento lo encuentra su padre, que lo estaba buscando, y se lo lleva. ‑Ven, ven ‑le dice‑. Vámonos a casa. ‑Papá, ¿por qué han matado a ese pobre caballito? ‑gime Rodia. Alteradas por su entrecortada respiración, sus palabras salen como gritos roncos de su contraída garganta. ‑Están borrachos ‑responde el padre‑. Así se divierten. Pero vámonos: aquí no tenemos nada que hacer. Rodia le rodea con sus brazos. Siente una opresión horrible en el pecho. Hace un esfuerzo por recobrar la respiración, intenta gritar... Se despierta. Raskolnikof se despertó sudoroso: todo su cuerpo estaba húmedo, empapados sus cabellos. Se levantó horrorizado, jadeante... ‑¡Bendito sea Dios! ‑exclamó‑. No ha sido más que un sueño. Es clara la similitud entre la obra de Dostoievsky y la escena de Turín. Seguí buscando en la Web, encontré algún articulo también interesante, narra el autor del blog: "Nietzsche habría sido en su arrebato final el patético protagonista, el inadvertido actor de un libreto olvidado". Así, afirmación esta vez de Piglia, "una de las escenas más famosas de la historia filosófica estaría contaminada de literatura" LINK: http://www.mercurioantofagasta.cl/prontus4_noticias/site/artic/20110220/pags/20110220000514.html En los Shouts de taringa muchos usuarios hacen referencia a esto. Los transcribo: @parcsilo dijo Preguntas Por qué nietzsche abrazó al caballo? Por qué?!?!?! http://www.taringa.net/parcsilo/mi/qv9gh @elpumadetj dijo Nietzsche sale de su hotel en Turín. Ve frente a el un caballo y al cochero que lo castiga con el látigo. Nietzsche va hacia el caballo, se abraza a su cuello y llora. @OMFGItzAleXx compartió En diciembre de 1889, Nietzsche, durante sus últimos días de lucidez mental, viendo como un cochero azotaba a latigazos a un caballo exhausto, corre hacía el animal y lo abraza llorando y pidiéndole perdón en nombre de la humanidad. En síntesis, toda la figura de Nietzsche y su obra sigue siendo un enigma, espero que esto sirva de pié para seguir reflexionando sobre este gran autor. link de imagen: http://www.shardcore.org/painting/nietzsche_and_the_horse_600.jpg