cademar
Usuario (España)
27 tips para identificar charlatanes en las redes sociales Si aún no entiendes qué es un magufo, aprende a identificarlos fácilmente en las redes sociales con esta guía práctica: 1.- Hacen afirmaciones extraordinarias citando como fuente a científicos rusos. Es bien usado también apelar a científicos ingleses. Mejor si son de la Universidad de Oxford. 2.- Creen las noticias de Russia Today. 3.- Padecen quimiofóbia, es decir, creen que los químicos (en especial los de nombres muy largos) fueron concebidos por corporaciones malignas para envenenarnos a través del aire, el agua y la comida. 4.- Usan la palabra cuántico lejos del contexto de la física. 5.- Citan como fuente de veracidad a Zecharías Sitchin, Sixto Paz, Deepak Chopra, Comandante Clomro, Erich von Däniken, Ashtar Sherán, J.J.Benítez, Jaime Maussan, Salfate, Martillo Rojo, Alberto Urquiza, Jacque Fresco, Alejandro Jodorowsky, Jaime Rodríguez, Peter Joseph, David Icke, Alex Jones, entre otros. 6.- Inventan planetas y eventos astronómicos. 7.- Usan términos como positivista o cientificista en forma peyorativa. 8.- Usan videos de youtubers loquenderos como evidencia irrefutable. 9.- Si el video no funciona, apelan a la censura de algún organismo o institución poderosa para justificar la carencia de pruebas. 10.- Creen en logias secretas que dominan el mundo y en nuevos ordenes mundiales. 11.- Creen que la sociedad yace dormida en un profundo sueño (inducido por algún poder fáctico reinante) del que solo ellos (los magufos) han sido capaces de despertar. 12.- Tienen una visión maniqueista de la sociedad. Dividen el mundo entre buenos y malos, victimas y victimarios, opresores y oprimidos. 13.- Son antisemitas 14.- Creen en el alma, la pachamama, la consciencia universal y la ley de atracción. 15.- Suelen ser primitivistas y anticientíficos. 16.- Consideran que la medicina moderna es solo un arma del imperialismo. 17.- Creen que las farmacéuticas son mafias que evitan que la cura de ciertas enfermedades vean la luz con el fin de lucrar con la vida de la población. 18.- Creen que el aceite de cannabis cura el cáncer. 19.- Tratan de evadir la crítica aludiendo a la supuesta falta de visión y amplitud mental de escépticos y científicos ortodoxos 20.- Tildan de borregos a quienes disienten con ellos. 21.- Creen que en la algún momento la humanidad fue visitada por seres de otras galaxias con el fin de enseñarles a apilar toneladas de piedra en forma de triángulos gigantes. 22.- Para ellos todo acto terrorista es una cortina de humo. 23.- Suelen ser misántropos. Consideran a la especie humana una plaga para el planeta. 24.- Siguen prácticas psuedo-médicas con nombres raros que mezclan terminología científica para sonar mas creíbles. Como curación de energía bio-psico-neuro-geomagnética-cuántica. 25.- Creen que la televisión, el fútbol y otros medios de entretenimiento son armas de distracción, cuyo fin es encubrir la realidad social mientras nos mantienen enajenados. 26.- Creen en cosas como el movimiento perpetuo y la energia infinita, y aseguran que Nikola Tesla desarrolló la energía libre pero fue victima de un complot a manos de las mafias petroleras. 27.- Carecen de comprensión lectora, no saben distinguir un hoax de información real y solo acumulan titulares y notas escandalosas con historias increíbles de abducciones, conspiraciones, curas milagrosas, gente lagartija, control de la población y naves que viajan a destruirnos desde los confines de la galaxia. David Silva Valerio Autor: David Silva Valerio Cientificista, acrofóbico, sicario de la CIA, adicto a los analgésicos y fan de Doraemon.

Una de las características más importantes del nazismo fue la manipulación, a base de la propaganda y la educación, de la ideología de los ciudadanos. Desde pequeños, los alemanes eran educados para convertirse en verdaderos nazis. Las ideas del partido nacionalsocialista eran inculcadas en sus jóvenes mentes de formas inimaginables. Medios de comunicación como la radio o la prensa se convirtieron en un simple método de adoctrinamiento político de las grandes masas. Pero, ante todo, los nazis veían como objetivo principal moldear a los niños a su imagen, ya que eran ellos, los jóvenes, los que mantendrían el Reich en el futuro. Había todo tipo de formas de lograr esto: Mediante cuentos infantiles, mediante canciones, mediante la adaptación de la historia a los ideales nazis... Sin embargo, también usaron formas muy poco comunes de adoctrinamiento. El ejemplo más representativo de hasta dónde podía llegar el gobierno era mediante el uso de las matemáticas como otra forma de "educar políticamente". Y es que, aunque parezca extraño, los ministros de educación nazi no dejaban ningún frente abierto y aprovechaban cualquier oportunidad para difundir sus ideas (de hecho, existía un ministerio dedicado especialmente a "la educación del pueblo y la propaganda". ¿Cómo es posible que se aprovecharan las matemáticas como un arma ideológica? Es de sobra conocido que las escuelas nazis educaban políticamente a los niños para que no estuvieran en contra de Hitler con asignaturas como la historia o la filosofía, muy fácilmente manipulables, pero... ¿de verdad era posible usar también una materia como las matemáticas con ese objetivo? Pues sí, los ministros de educación lo consiguieron con gran maestría. Nada mejor que ver un ejemplo de aquella época: "Un loco cuesta cada día 4 marcos, un inválido 5'5 marcos, un criminal 3'5 marcos. En muchos casos, un funcionario no cobra más que 4 marcos, un empleado 3'6 marcos, un aprendiz 2 marcos. Calculad cuánto cuestan anualmente los 300000 locos y epilépticos de Alemania. ¿Cuánto se ahorraría el estado si estos individuos fueran eliminados? ¿Cuántos préstamos de 1000 marcos podríamos conceder a matrimonios si pudiéramos economizar ese dinero?" El mensaje que hay tras ese sencillo problema de matemáticas está claro: Plantar una semilla de odio hacia todo lo que "sobraba" en la Alemania nazi. De esta forma, se conseguía que los jóvenes se indignaran ante el alto precio que costaba mantener a enfermos mentales o parados, y que, al mismo tiempo, pensaran que si éstos eran eliminados, este dinero se podría invertir en fines que los beneficiaban a ellos, como concediendo préstamos a jóvenes matrimonios. Es natural que con este tipo de argumentos, los chicos empezaran a desarrollar el odio del que hacían gala sus gobernantes. Si observamos la escasa dificultad de este ejercicio, podemos observara que probablemente era resuelto en clases de niños de muy escasa edad. Ya entonces se les empezaba a inculcar esa cultura discriminatoria. Veamos otro ejercicio matemático que aparece en los libros de texto nazis: "Entre los tres grupos raciales más importantes de Europa, se detectó el siguiente crecimiento de la población entre 1900 y 1930: - Población teutónica: De 124 millones a 149 millones. - Población latina: De 103 millones a 121 millones. - Población eslava: De 166 millones a 226 millones. Asumiendo un nivel de crecimiento constante, calcula el crecimiento de estos tres grupos en un período de diez años. ¿Cuál será el porcentaje de población de los tres grupos en el año 1960 si esta tendencia continúa? ¿Qué riesgos para la población alemana puedes percibir si no ocurre un cambio en esta tendencia?" Es especialmente interesante esta última pregunta. Uno de los rasgos más básicos del nazismo era el intento de que "la raza aria" se mantuviera pura y predominara sobre todas las demás. Los nazis consideraban como un derecho de la raza aria el imponerse sobre el resto y conquistar sus territorios. Los judíos eran el enemigo absoluto de Alemania, y eran considerados los principales causantes de su decadencia; pero también se desprendía odio hacia cualquier otra raza, por ejemplo hacia los eslavos, como se puede observar en el problema. El crecimiento de la población de otras etnias era considerado una amenaza. Lo peor de todo es que los niños se encargaban de llegar por sí mismos a esa conclusión tras hacer el ejercicio. Es decir, nadie les decía "los judíos son malos", sino que sus ejercicios de matemáticas (manipulados, por supuesto) hacían que ellos mismos razonaran esa conclusión y llegaran a ella. Veamos un tercer ejemplo de problema matemático: "Para la edificación de un manicomio se necesitan 6 millones de marcos ¿Cuántas casas residenciales, a 1.500 marcos cada una, se hubieran podido construir en lugar del manicomio?" La respuesta es 4000 casas residenciales. Pero el trasfondo ideológico que se esconde detrás de tan sencillo problema es bien distinto a la intención de educar matemáticamente a los niños. De nuevo, se arremete contra enfermos mentales. Todo aquél que no era perfecto racialmente debía de ser eliminado. Desde los que presentaban problemas físicos (como inválidos o deformes) hasta aquellos que simplemente eran diferentes al ideal nazi (por ejemplo, la homosexualidad también se consideraba un problema mental y era tratada en manicomios), todos eran un problema para Hitler y no hacían nada más que suponer gastos para el gobierno. Es bastante paradójico que una ciencia tan objetiva y alejada de la política como son las matemáticas pudiera ser manipulada de una forma tan vil por Hitler y su gobierno, pero así fue. Durante años, libros de texto llenos de problemas similares sirvieron para formar a juventudes hitlerianas en los ideales políticos del partido nacionalsocialista. La ciencia nunca puede estar relacionada con una determinada ideología política, pero los tiranos sí pueden aprovecharse de la educación con objetivos más oscuros, como ocurrió con los nazis y las matemáticas. Para terminar este artículo, dejo un pequeño extracto que Adolf Hitler escribió en su libro "Mi lucha": "La culminación de toda labor educacional del Estado racista consistirá en infiltrar instintiva y racionalmente en los corazones y los cerebros de la juventud que le está confiada, la noción y el sentimiento de raza. Ningún adolescente, sea varón o mujer, deberá dejar la escuela antes de hallarse plenamente convencido de lo que significa la puridad de la sangre y su necesidad."

Una de las características más importantes del nazismo fue la manipulación, a base de la propaganda y la educación, de la ideología de los ciudadanos. Desde pequeños, los alemanes eran educados para convertirse en verdaderos nazis. Las ideas del partido nacionalsocialista eran inculcadas en sus jóvenes mentes de formas inimaginables. Medios de comunicación como la radio o la prensa se convirtieron en un simple método de adoctrinamiento político de las grandes masas. Pero, ante todo, los nazis veían como objetivo principal moldear a los niños a su imagen, ya que eran ellos, los jóvenes, los que mantendrían el Reich en el futuro. Había todo tipo de formas de lograr esto: Mediante cuentos infantiles, mediante canciones, mediante la adaptación de la historia a los ideales nazis... Sin embargo, también usaron formas muy poco comunes de adoctrinamiento. El ejemplo más representativo de hasta dónde podía llegar el gobierno era mediante el uso de las matemáticas como otra forma de "educar políticamente". Y es que, aunque parezca extraño, los ministros de educación nazi no dejaban ningún frente abierto y aprovechaban cualquier oportunidad para difundir sus ideas (de hecho, existía un ministerio dedicado especialmente a "la educación del pueblo y la propaganda". ¿Cómo es posible que se aprovecharan las matemáticas como un arma ideológica? Es de sobra conocido que las escuelas nazis educaban políticamente a los niños para que no estuvieran en contra de Hitler con asignaturas como la historia o la filosofía, muy fácilmente manipulables, pero... ¿de verdad era posible usar también una materia como las matemáticas con ese objetivo? Pues sí, los ministros de educación lo consiguieron con gran maestría. Nada mejor que ver un ejemplo de aquella época: "Un loco cuesta cada día 4 marcos, un inválido 5'5 marcos, un criminal 3'5 marcos. En muchos casos, un funcionario no cobra más que 4 marcos, un empleado 3'6 marcos, un aprendiz 2 marcos. Calculad cuánto cuestan anualmente los 300000 locos y epilépticos de Alemania. ¿Cuánto se ahorraría el estado si estos individuos fueran eliminados? ¿Cuántos préstamos de 1000 marcos podríamos conceder a matrimonios si pudiéramos economizar ese dinero?" El mensaje que hay tras ese sencillo problema de matemáticas está claro: Plantar una semilla de odio hacia todo lo que "sobraba" en la Alemania nazi. De esta forma, se conseguía que los jóvenes se indignaran ante el alto precio que costaba mantener a enfermos mentales o parados, y que, al mismo tiempo, pensaran que si éstos eran eliminados, este dinero se podría invertir en fines que los beneficiaban a ellos, como concediendo préstamos a jóvenes matrimonios. Es natural que con este tipo de argumentos, los chicos empezaran a desarrollar el odio del que hacían gala sus gobernantes. Si observamos la escasa dificultad de este ejercicio, podemos observara que probablemente era resuelto en clases de niños de muy escasa edad. Ya entonces se les empezaba a inculcar esa cultura discriminatoria. Veamos otro ejercicio matemático que aparece en los libros de texto nazis: "Entre los tres grupos raciales más importantes de Europa, se detectó el siguiente crecimiento de la población entre 1900 y 1930: - Población teutónica: De 124 millones a 149 millones. - Población latina: De 103 millones a 121 millones. - Población eslava: De 166 millones a 226 millones. Asumiendo un nivel de crecimiento constante, calcula el crecimiento de estos tres grupos en un período de diez años. ¿Cuál será el porcentaje de población de los tres grupos en el año 1960 si esta tendencia continúa? ¿Qué riesgos para la población alemana puedes percibir si no ocurre un cambio en esta tendencia?" Es especialmente interesante esta última pregunta. Uno de los rasgos más básicos del nazismo era el intento de que "la raza aria" se mantuviera pura y predominara sobre todas las demás. Los nazis consideraban como un derecho de la raza aria el imponerse sobre el resto y conquistar sus territorios. Los judíos eran el enemigo absoluto de Alemania, y eran considerados los principales causantes de su decadencia; pero también se desprendía odio hacia cualquier otra raza, por ejemplo hacia los eslavos, como se puede observar en el problema. El crecimiento de la población de otras etnias era considerado una amenaza. Lo peor de todo es que los niños se encargaban de llegar por sí mismos a esa conclusión tras hacer el ejercicio. Es decir, nadie les decía "los judíos son malos", sino que sus ejercicios de matemáticas (manipulados, por supuesto) hacían que ellos mismos razonaran esa conclusión y llegaran a ella. Veamos un tercer ejemplo de problema matemático: "Para la edificación de un manicomio se necesitan 6 millones de marcos ¿Cuántas casas residenciales, a 1.500 marcos cada una, se hubieran podido construir en lugar del manicomio?" La respuesta es 4000 casas residenciales. Pero el trasfondo ideológico que se esconde detrás de tan sencillo problema es bien distinto a la intención de educar matemáticamente a los niños. De nuevo, se arremete contra enfermos mentales. Todo aquél que no era perfecto racialmente debía de ser eliminado. Desde los que presentaban problemas físicos (como inválidos o deformes) hasta aquellos que simplemente eran diferentes al ideal nazi (por ejemplo, la homosexualidad también se consideraba un problema mental y era tratada en manicomios), todos eran un problema para Hitler y no hacían nada más que suponer gastos para el gobierno. Es bastante paradójico que una ciencia tan objetiva y alejada de la política como son las matemáticas pudiera ser manipulada de una forma tan vil por Hitler y su gobierno, pero así fue. Durante años, libros de texto llenos de problemas similares sirvieron para formar a juventudes hitlerianas en los ideales políticos del partido nacionalsocialista. La ciencia nunca puede estar relacionada con una determinada ideología política, pero los tiranos sí pueden aprovecharse de la educación con objetivos más oscuros, como ocurrió con los nazis y las matemáticas. Para terminar este artículo, dejo un pequeño extracto que Adolf Hitler escribió en su libro "Mi lucha": "La culminación de toda labor educacional del Estado racista consistirá en infiltrar instintiva y racionalmente en los corazones y los cerebros de la juventud que le está confiada, la noción y el sentimiento de raza. Ningún adolescente, sea varón o mujer, deberá dejar la escuela antes de hallarse plenamente convencido de lo que significa la puridad de la sangre y su necesidad."

Hola, después de mucho tiempo en taringa me he decidido por fin a crear un post, el motivo es el aumento de teorías seudocientíficas que están publicando en ciencia y educación. En el post "El Gran Fraude de la Teoría de la Relatividad" se hacen afimarciones tipo. -Nada puede ir más rápido que la velocidad de la luz, eso es lo que decía Albert Einstein, pero parece que la ciencia ortodoxa, la ciencia de Einstein no tiene intenciones de escuchar los resultados de algunos experimentos, como el efectuado en Estados Unidos por Lijun J. Wang, concretamente en el año 2000. En ese experimento se rebasó la velocidad de la luz 310 veces ¿Por qué SABEMOS que es imposible franquear la velocidad de la luz? Porque la Relatividad Especial (RE) ha sido verificada en miles de experimentos con una precisión pasmosa. Y en la RE se demuestra que NADA puede superar la velocidad de la luz en el vacío. En efecto, para acelerar un cuerpo de masa propia m ≠ 0 hasta cierta velocidad v hemos de comunicarle una determinada cantidad de energía (cinética) K. Pero en RE la energía cinética K no viene dada por la fórmula clásica 1/2.m.v² sino por: K = m.c²/√(1 - v²/c²) - m.c² Observa que K → ∞ cuando v → c. Esto prueba que es imposible acelerar un cuerpo hasta v = c pues, para ello, se necesitaría una cantidad infinita de energía. En los aceleradores las partículas son aceleradas casi hasta la velocidad de la luz... 90%, 95%, 99%, 99,9%... en el LHC los protones serán acelerados hasta el 99,99% de la velocidad de la luz. A medida que se incrementa la energía por partícula, la velocidad de la partícula se aproxima a la velocidad de la luz como límite, pero nunca llega a alcanzarla. Lo que Según explicó Wang cuando su experimento empezó a ser conocido: "En efecto, se puede hacer que nuestros impulsos luminosos viajen a una velocidad superior a c. Esto es una propiedad especial de la luz en sí, que es diferente de un objeto conocido, como un ladrillo, ya que la luz es una onda sin masa". Según su argumento, los pulsos superlumínicos son el resultado de mecanismos clásicos de interferencia debidos a la la naturaleza ondulatoria de la luz y no se transmite información alguna (señal) a velocidad superior a la luz. También en el principio del universo el espacio se dilato más rápido que la velocidad de la luz y eso no viola la ley de la relatividad. - Ahora bien, ¿que son los pulsos superluminicos que pueden ir mas rápido que la luz? en este enlaze lo explica http://es.wikipedia.org/wiki/Superlum%C3%ADnico -También hace mención a científicos como: Peter Beckmann, Peter y Neal Graneau, Ronald Hatch, Herbert Ives, Thomas Phipps, o Franco Selleri. Científicos que se dedican a lanzar teorías sin fundamento ni base científica, a parte de poner a los científicos pon las formulas donde desmienten la teoría de la relatividad. Es lamentable que cualquiera amparándose en la libertad que ofrece internet pueda a ponerse a lanzar teorías sin ningún fundamento científico. ACLARACIÓN PARA LOS MAGUFOS: cualquier objeción que tengáis sobre este post me lo discutir con matemáticas y formulas físicas, a mi no me vale comentarios tipo " yo pienso" "yo creo" "a mi parecer" etc, etc.

La empresa incumplió con sus clientes al no proporcionarles el coche por el que habían estado pagando cinco marcos semanales rigurosamente. ¿El motivo? La invasión de Polonia Avión nazi junto a un vehículo Volkswagen (Foto: CC/Bundesarchiv) La confianza que los conductores han depositado en el grupo Volkswagen durante años se ha esfumado después de que se conociera que la empresa había falsificado sus emisiones de gases contaminantes a través de un software. Sin embargo, este no ha sido el primer fraude protagonizado por la famosa empresa germana, sino que durante el siglo pasado dejó sin coche (literalmente) a miles de alemanes. En los años 30, a Adolf Hitler se le ocurrió que sería positivo que el país construyera un vehículo que pudiera estar al alcance de su población. Al más puro 'estilo Henry Ford', el 'Führer' llegó a idear un sistema de bienestar en el que los trabajadores de la compañía que los iba a fabricar y sus familias pudieran vivir en una ciudad –'Volksburg'– prácticamente anexada a los talleres. Cadena de montaje de Volkswagen en Alemania en 1973 (Foto: CC/Bundesarchiv) El modelo diseñado por Hitler fue bautizado por él mismo como KDF-Wagen, en alusión a los términos 'Kraft durch Freude Wagen' que significaban 'Coche de la fuerza a través de la alegría'. Esta denominación no fue bien acogida por los empleados de la firma, que finalmente terminó llamándolo con el nombre que adquirió la marca años más tarde: Volkswagen –coche del pueblo–. Ferninand Porsche fue el encargado de dar forma al proyecto pedido por Hitler siguiendo las pautas que le había marcado: que cupiesen dos adultos y dos niños y pudiese circular a 100 km/h. Cumplidos los requisitos, el dirigente se limitó a añadir su toque modernizando los faros y redondeando las líneas de la carrocería, proporcionándole así el característico aspecto que popularizó el nombre de 'Beetle' o 'Escarabajo'. Familia dueña de un 'Escarabajo' disfrutando de una excursión (CC/Bundesarchiv) De esta manera, Alemania consiguió ingresar 286 millones de marcos, pero nunca otorgó los coches a sus futuribles propietarios. A pesar de cumplir con los abonos con regularidad, la invasión de Polonia en 1939 dio al traste con los sueños de los compradores: Volkswagen se dedicó a la fabricación de vehículos militares dejando completamente olvidada la industria civil. Así, de todos los alemanes que quisieron disfrutar de su coche propio, ni uno solo pudo presumir de ello. NOTA: Por hay ronda un panfleto pro nazi de 26 puntos que bajo el titulo "Las 26 cosas que no sabias del nazismo." en su punto 23 afirma: " ¿Sabia que fue idea de Hitler la creación de un coche popular, robusto y barato, para servir como medio de transporte en sus tareas diarias al trabajador y brindarle placer en sus tiempos de ocio, lo que desemboco en el proyecto Volkswagen, un automóvil que se podía pagar en accesibles plazos?" pagarlo si que podías lo que no podías era tener coche, lo triste de los pro nazis no es que sean tontos, si no que creen que los tontos somos nosotros.
Los historiadores legítimos rechazan la negación del Holocausto porque la creencia de que este nunca existió no concuerda con los hechos históricos generalmente conocidos y bien documentados. La negación del Holocausto está centrada en un odio irracional vinculado con el antisemitismo. Los que niegan el Holocausto ignoran las numerosas pruebas que avalan su existencia e insisten en que es un mito inventado por los aliados, los comunistas soviéticos y los judíos para lograr objetivos propios. Según la “lógica” de los que lo niegan, los aliados necesitaban el “mito del Holocausto” para justificar su ocupación de Alemania en 1945 y la “implacable” persecución de los acusados nazis. Además insisten en que los judíos necesitaban el “mito del Holocausto” para obtener generosos pagos de Alemania en concepto de indemnización y para justificar la creación del estado de Israel. Insisten, entonces, en la existencia de una gran conspiración que involucra a las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, a los judíos y a Israel, y cuyo fin es difundir el Holocausto en pos de fines propios. Una de sus estrategias es afirmar en forma simplista que si pueden desacreditar un hecho del Holocausto, toda su historia también puede desacreditarse. Cierran los ojos a la mayor parte de las pruebas de este acontecimiento histórico y se concentran en tres argumentos específicos que, según ellos, refutan la realidad del Holocausto en su totalidad. En primer lugar, argumentan que como no hay ni un solo documento que describa el Holocausto o con la firma de Hitler ordenando su ejecución, todo es un engaño. Para respaldar este argumento, rechazan todas las pruebas que se presentaron en Nuremberg. Denuncian que la intención genocida del estado nazi y los miles de órdenes, memorandos, notas y otros registros que documentan el proceso de la destrucción son un invento. Como no pueden respaldar sus argumentos de que los documentos son apócrifos, afirman que su contenido se malinterpretó en forma deliberada. Además, insisten en que los aliados usaron torturas a fin de obtener las confesiones de la autoría de las matanzas y que los testigos de crímenes nazis cometidos en contra de los judíos mintieron motivados por intereses personales. En segundo lugar, los que niegan el Holocausto insisten en que los “pocos” judíos que perecieron murieron de causas naturales o que el estado nazi los ejecutó en forma legítima por delitos reales. Afirman que los judíos y las potencias aliadas exageraron la cantidad de judíos asesinados durante la guerra. Prácticamente todos los historiadores coinciden en que en el Holocausto se asesinaron entre 5,1 y 6 millones de judíos. Cada vez que eruditos legítimos intentan precisar esta cantidad utilizando fuentes históricas y métodos demográficos fidedignos, los que niegan el Holocausto dicen que la imprecisión en el número exacto de muertes dentro de ese rango unánimemente aceptado constituye una prueba de que toda la historia del Holocausto fue un invento y señalan que la cantidad de muertes de judíos durante la Segunda Guerra Mundial ha sido exagerada. Finalmente, aseguran que los nazis no utilizaron cámaras de gas para matar a los judíos y niegan la existencia de los campos de exterminio. Centran su atención en Auschwitz y creen que si pudieran desmentir la idea de que los nazis usaban cámaras de gas en Auschwitz para matar a los judíos, sería suficiente para desacreditar también toda la historia del Holocausto. Quieren que el suceso histórico sea motivo de debate. Por sobre todo, aspiran a ser considerados eruditos legítimos portadores de un sólido argumento histórico. Ansían un espacio público para manifestar lo que llaman “el otro lado de la cuestión”. Los estadounidenses que niegan el Holocausto con frecuencia imitan las formas y las prácticas de los eruditos, a fin de poder disfrazar frente al público la naturaleza de sus opiniones. A menudo dicen ser especialistas en el Holocausto, pero si se examinan sus credenciales, son especialistas, si es que lo son, en otros campos no relacionados con el tema. Arthur Butz, un estadounidense que negaba el Holocausto, era profesor de ingeniería en la Universidad del Noroeste (Northwestern University). Fred Leuchter, también estadounidense, declaró ser especialista en la construcción de cámaras de gas para ejecuciones, pero un tribunal británico determinó que tal afirmación no tenía fundamento. Los que niegan el Holocausto generalmente colocan notas al pie en sus escritos para citar las publicaciones de otros que piensan como ellos. Se rigen por convenciones seudoacadémicas. El Instituto de Revisión Histórica de California (Institute for Historical Review in California), centro del movimiento de negación del Holocausto en los Estados Unidos, publicó hasta hace poco un periódico seudoacadémico con artículos escritos por figuras importantes de dicho movimiento: Arthur Butz (EE. UU.), Bradley Smith (EE. UU.), Fred Leuchter (EE. UU.), Ernst Zundel (Alemania, Canadá), David Irving (Gran Bretaña), Robert Faurisson (Francia), Ahmed Rami (Suecia) y Carlo Mattogno (Italia). Si bien el Instituto de Revisión Histórica prácticamente no publica activamente textos impresos ni en la Web desde principios de siglo, las publicaciones anteriores siguen apareciendo en Internet. La negación del Holocausto en Internet es especialmente un problema en los Estados Unidos, donde la Primera Enmienda de la Constitución garantiza la libertad de expresión. Se considera que no se transgrede la legislación estadounidense cuando se niega el Holocausto ni cuando se difunde la instigación al odio basado en el prejuicio antisemita o nazi. Algunos países europeos como Alemania y Francia han criminalizado la negación del Holocausto y han prohibido las publicaciones nazis y neonazis. Con el fin de eludir estas leyes en Europa, algunas personas que niegan el Holocausto han acudido a Internet, para crear un sitio web con sede en Estados Unidos al que pueden acceder usuarios de otros países. El Internet es ahora la principal fuente de literatura sobre la negación del Holocausto y el principal medio de reclutar organizaciones que suscriben tal negación. Los eruditos legítimos no tienen dudas de que el Holocausto ocurrió. Las aseveraciones de los que dicen lo contrario no forman parte de los debates históricos auténticos. La negación del Holocausto es en realidad una cuestión de antisemitismo y políticas irracionales, no de historia ni de justicia. Copyright © United States Holocaust Memorial Museum, Washington, DC (CIERRO LOS COMENTARIOS PORQUE NO QUIERO QUE ESTO SE ME LLENE DE NAZIS)