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Usuario (Argentina)

Hola nuevamente amigos de taringa, aquí les traigo la 5ª parte de mi novela, espero que les guste. 5 "La oficina de Make" Mike Entro a su oficina lo mas silencioso posible, por miedo de que aya alguien en el lugar. Recogió barios papeles, apuntes, componentes, reacciones, muestras sencillas. Todo lo que había encontrado era solo una pieza de lo que faltaba para concretar el rompecabezas. <¡¡Trink!!> Se oyó a lo lejos mientras Mike abrochaba unas formulas. -Tengo visitas -. Dijo Mike en voz baja Mientras metía lo necesario dentro de su maletín y se escondía tras la puerta. Se oía pasos que aturdían a Mike de tan cerca que se oía, sostuvo fuertemente su maletín, cerró los ojos, y se dispuso a esperar. <Draaank> Oyó Mike junto a la puerta. Él llegó a ver una extraña mancha en el suelo de la oficina. Era el rastro de sangre que dejaba el extraño ser cuando caminaba. Mike cerró los ojos y le pegó fuertemente en la nuca y lo arrastro hacia el baño donde lo dejó tirado, muerto y derrochando sangre por doquier. Él volvió Haci su lugar y continúo haciendo investigaciones de cómo y con que conseguiría terminar con el infierno que se encontraba tras los cuatro muros que lo rodeaban. Pasaron 18 minutos hasta que Mike pudo encontrar una supuesta solución a los problemas, lo único que le faltaba era probarlo con algún infectado, y que mejor que con el extraño ser que se encontraba en el baño. Colocó el “antídoto” en un artefacto de tecnología avanzada con forma de jeringa metálica y se dirigió al baño. Abrió la puerta, camino lentamente, provocó a la criatura quien salto directamente a su rostro, pero Mike que era mas astuto y de buenos reflejos, inserto la aguja en el cuello del “zombie”.Poco a poco fue cayendo, quedo con la cabeza recostada contra el suelo. Mike sabia que tardaría en dar efecto, fue por eso que se sentó en su escritorio e izo mas de ese antídoto por si funcionaba, mientras el liquido hacia efecto, el estaba realizando mas de aquella. Estaba terminando de llenar el artefacto número 34, cuando del baño se oyó que algo se caía. Mike corrió al baño y se encontró con que el hombre al cual había inyectado el liquido se encontraba en el suelo, con el color correspondiente de su piel y quejándose por el fuerte golpe que le había dado. -Donde estoy-. Dijo El hombre. -Disculpe, soy Mike. ¿No recuerda nada de lo que a ocurrido?-. Pregunto -No, solo me acuerdo que estaba lloviendo y que estaba en la calle regresando hacia mi casa y luego sentí algo en mi brazo y todo se apago…, luego desperté aquí con un fuerte dolor de cabeza-. Dijo el hombre -Ah, venga con migo, en mi oficina tengo un estante con cosas de primeros auxilios, venga y de paso le explicare todo-. Dijo Mike. Así fue como Mike le explico todo lo ocurrido, vendo al hombre y le dijo lo que estaba haciendo. -Ah, por cierto, soy Hank. -Bueno Hank, si me esperas, tengo que realizar una llamada importante, te pediré que por favor me ayudes con estos antídotos, agrégales 30 cm cúbicos de este liquido mientras estoy ocupado-. Ordeno Mike. <Ringg>… <Ringg> Sonó el teléfono. Hola… Dylan, tengo buenas noticias. Encontré un antídoto que nos servirá de mucho-.Dijo Mike -Hola Mike, me alegro mucho, te dejo por que estoy un poco ocupado aquí, estoy en la casa del jefe-. Dijo Dylan silenciosamente y luego cortó. --Algo raro debe de estar pasando--Pensó Mike. ¿Ocurre algo malo?-. Pregunto Hank. Mike no contesto. …De-Debemos irnos-.Dijo Mike apresuradamente.- Espera, antes de irnos debo hacer algo, de todas maneras nos quedan 30 minutos para que tengamos que irnos a la plaza a las 2.00 pm. -¿Que harás?-. Dijo Hank. -Aré unos antídotos con forma de dardos para evitar el contacto cuerpo a cuerpo con los seres que solían tener una vida normal, dejando los antídotos “jeringa” como segunda opción por si a caso-. Dijo Mike tomando otro tipo de artefacto muy similar a un arma pero con capacidad de 4 dardos por cargador. -Waw, ¿de donde conseguiste esas cosas?-. Pregunto Hank. -Cuando eres científico debes tener muchas cosas que te servirán en caso de que algo malo ocurra, y veo que llego el día de estrenar estas preciosuras. Sabía que no había gastado 400 dólares en vano-. Dijo Mike llenando uno de los “dardos”. -Jajajajaja-. Rió Hank sabiendo que Mike se estaba volviendo loco por unos simples artefactos que les salvarían la vida a muchas personas. ... Bueno taringueros, nos vemos en mi proximo post, si les gustó comente y por que no puntuen . Aclaración: El cp. 6 aun esta en proceso, tan pronto como lo termine lo subiré, (desde el capitulo 6 en adelante son muy emotivos). si quieren preguntarme algo que no entendieron y quieren que se los explique solo comenten su pregunta.

Hola amigos de traringa, hoy les traigo los links de los capitulos de mi novela para que comenten o puntuen si es que les gustó. capitulo 1: http://www.taringa.net/posts/arte/16545617/Mi-novela-Strange-City-cp-1.html capitulo 2: http://www.taringa.net/posts/arte/16550229/Strange-city-cp-2.html capitulo 3: http://www.taringa.net/posts/arte/16557988/Mi-novela-Strange-City-cp-3.html capitulo 4: http://www.taringa.net/posts/arte/16572567/Mi-novela-Strange-city-cp-4.html capitulo 5: http://www.taringa.net/posts/arte/16576272/Mi-novela-Starange-city-cp-5.html capitulo 6: http://www.taringa.net/posts/arte/16580053/Mi-novela-Strange-City-cp-6.html capitulo 7: Aun está en proseso y en las proximas semanas lo subíre apenas este terminado . Gracias por visitar mi post y por favor comenten si les gusto la novela o si tienen alguna duda.
Hola amigos/as de taringa, hacía mucho que no hacía un post. Bueno hoy les traigo la segunda parte del capitulo 6 de "Strange City Reinserción". Bueno antes que nada quiero decirles que gracia por seguir la historia capitulo por capitulo (si es que lo hacen) y gracias por los puntos y comentarios. Bueno ahora a lo que vinieron: 6 Parte 2 "¡Dylan!" En el interior del lugar había varias cartas sin abrir acumuladas junto a la puerta. -Mike, es propiedad ajena-. Mike no respondió y entró al lugar. A juzgar por los platos sucios y la ropa sin lavar que había, era evidente que alguien vivía. Agachó la cabeza como si fuera un niño que admitía que se había equivocado. -¿Crees que estén bien?-. -Si, Mike, ellos están bien, es evidente que aquí vivía alguien, pero aunque no lo conozca se que ese hombre te está haciendo un favor al llevarlos a salvo. Un gran favor-. Respondió Dylan. -Tienes razón-.Asintió Mike Ambos callaron. Algo lo inquietaba a Dylan pero este no lo dijo para no preocupar a Mike. - ¿Ahora que sabes que tu familia está bien, que aremos?-.Pregunto Dylan si procesar lo que diría ante de hacerlo. Había algo que no terminaba de creer en lo que estaba pasando. -Propongo que traigas algo para comer y vallamos digiriendo en el camino, creo que tengo un plan-.Respondió Romer con un aire de alivio. Y así fue como pasó. Por un instante Los compañeros y amigos se sintieron distraídos, iban caminando por la calle lo mas ocultos posibles, Mike no le había contado el plan a Dylan aun pero este le seguía de todas formas. Teniendo en cuenta que se dirigían en dirección a las oficinas, Dylan tuvo una baga idea de lo que se aproximaba, Mike siguió sin decirle el plan, tal vez se había olvidado de hacerlo. El recreo terminó cuando estaban a unas 5 cuadras del departamento, Dylan había pegado “el resbalón de su vida” en gran charco de ese liquido rojo, pegajoso y tibio al que ya le había agarrado total repulsión, pero sin embargo ahí se encontraba, teñido de rojo casi de pies a cabeza, asqueado casi vomita. Mike lo ayudó a levantarse, también con un poco de asco. -Grandísima Madre-. Refunfuño Dylan. -Disculpa que no lo vi antes Dylan, estaba mirando a los alrededores-. Repuso Mike. -Esto es la mismísima mierda amigo-. -Lo se, lo se… pero… ¿de donde salió tanta sangre?-. Había una combi delante de ellos que no dejaba ver que había detrás de la misma. -No lo se, pero me di un gran golpe por esta “cosa”-. Dijo Dylan, por no decir una barbaridad-. La gran mancha roja se extendía desde algún lugar del otro lado del vehículo pasando por debajo del mismo. Mike espero a Que Dylan se sienta mejor y ambos se asomaron para ver de donde provenía tanta mier… roja, pegajosa y tibia. Mike fue por la izquierda y Dylan por la derecha. -Que demonios…-.Dijo Mike en voz baja y a posterior se volvió rápidamente hacia donde había venido, sorprendido y asustado. Dylan hizo lo mismo pero aún más rápido, esta vez si que iba a vomitar, estaba seguro de ello. Pero en lugar de ello decidió hacer silencio y quedarse escondido en su lugar. .-Señor ya los tienen, ¿que hacemos ahora?-. -Mmm… Tráiganmelos que quiero charlar un rato-. Respondió Edgar a su subordinado. Ahora se encontraba en un lugar oscuro y e aspecto para nada favorecedor. Con las luces tal vez prendidas se verían las manchas de humedad en las paredes o talvez se vería en algunos rincones se mecían las telarañas. Tomó un bazo, sirvió en él su Ron preferido, estaba ebrio de felicidad aun sin siquiera tomar un trago de la bebida. Sostuvo el vaso con dos dedos y lo puso en la mesa junto a él. La risa malévola estaba presente en su rostro pero trato de ponerse lo más serio que pudo para dirigirles la palabra a sus invitados. En un principio estaba sentado con los pies sobre la mesa, señal de su impaciencia, pero cuando vio que una sombra se acercaba se sentó como de costumbre, con los brazos cruzados. Oyó la puerta abrirse, y dirigió la mirada al vaso de Ron, quiso darle un sorbo pero se aguantó. -Aquí están señor-. -Gracias, puedes retirarte, yo me encargo-. Se paró bruscamente y casi voltea el vaso.-Por favor, siéntense-. En total silencio lo hicieron. -¿Cómo están?, hacía mucho que no los veía-. Largó una pequeña carcajada pero estos no le respondieron.-Veo que no quieren hablar… es lógico después de lo que… que demonios, si no quieren hablar…-. Hizo una pausa para ver si ahora conseguía una respuesta. Como era de esperarse no recibió tal cosa.-…Bueno, entonces haré que tengas ganas de hablar.- Esta vez se refirió a uno de los invitados. Tomó el vaso de Ron y dijo: -Vamos, ¿no querrás que tus hijos se tomen toda una botella?, ¿no es así Tania?-. La primera lágrima calló lentamente por el rostro de la madre que contenía a sus hijos. ...
Buenas y santas compañero/a de taringa, hoy traigo el 4º capitulo de Strange City (espero que estén siguiendo la historia en lo que son los anteriores capítulos, como también espero que les guste tanto como a mi al hacerlo). Ahora a lo nuestro: 4 "Pisando tierras no deseadas" Mike volteó esperando nuevamente lo peor… -Discúlpame Mike, no quise asustarte-. Dijo Dylan que había aparecido como un fantasma, repentinamente detrás de el sin hacer ningún tipo de ruido, y si los había, Mike ni lo hubiese notado de tan nervioso que estaba. -Miserable hijo de una reverendísima…-. Dijo Mike sacando todo el miedo y aliviándose un poco al saber que no era lo que él imaginaba. -Tranquilo, tranquilo, discúlpame, un vecino me alcanzó hasta aquí, no quiero que te vallas hasta que no compruebes que mi trabajo y la ciudad están bien y no hay nada malo en ella-. Dijo tranquilizándolo un poco. -Dylan, entra y huele y te juro que cambiaras de opinión sobre este lugar-. Dylan asintió. Entro lentamente y no muy confiado. -¡¡¡PUAHHJJJJHHJJJ!!! ¡¡QUE ASCO!!-. -¿Lo vez?-. -Mira Mike, se que este lugar apesta, pero no le veo lo peligroso, es obvio que pasaron dos semanas y los productos se vencieron, solo falta que realicen limpieza-. Mike no respondió y agachó la cabeza decepcionado por su amigo, antes inteligente y ahora incrédulo. -Vayámonos de aquí y dirijámonos a la oficina, Mike-. -No quiero ir, además en donde se quedarán Tania y los niños, ellos no irán allí-. -Si ese es el problema, que se queden en mi departamento, terminas de ver la situación de la ciudad, los recoges y te vas-. Volvió a agachar la cabeza, luego la alzó en dirección al auto y respondió: -Que sea rápido-. -Yo iré con el vecino, tú deja a Tania y a los niños e mi casa y en la oficina te espero-. -Ok-. Dijo sin ganas y fastidiado por ir y venir sin lograr irse de una vez. Abrió la puerta del auto, se subió, encendió el vehículo y dio una vuelta en dirección al departamento de Dylan. -¿Que ocurre Mike?-. Preguntó Tania, Mike se estaba cansando de oír la misma pregunta cada vez que algo raro ocurría. -Los dejaré en el departamento Dylan por un rato y luego regresaré, va a ser una pequeña salida, quiere que me quede seguro de que la ciudad esta binen y no hay nada malo en ella-. -¿Estaban los cuerpos donde tú aseguras que los viste?-. -No, pero yo estoy seguro de lo que e visto-. Ninguno de los dos siguió hablando, solo siguieron con lo suyo. Mike dejó a su familia en el departamento dejándoles instrucciones de no abrirle la puerta a nadie que no sean ellos. Prosiguió su camino con un mal presentimiento. Estuvo a punto de atropellar a un hombre sin querer, se había cruzado mirando hacia cualquier lado. Mike frenó para asegurarse de que nada había ocurrido pero el hombre siguió su camino como si nada. Mike se sorprendió, no había tiempo para distracciones, pisó el acelerador y continuó. Dylan por su parte ya había llegado a su trabajo, nadie se había enterado que había llegado excepto el guardia de las cámaras que era muy aplicado en su trabajo. No es cierto, ni siquiera él lo había visto, se encontraba jugando a las cartas con uno de los empleados de limpieza, Por lo que Dylan había pasado desapercibido. Fue directamente a su oficina y por alguna razón agarró un cutre y un folio con algunas anotaciones y dibujos en su interior. Edgar estaba sentado en su escritorio, pensando en algo, tal vez en Mike, tal vez en lo que debía comprar en cuanto saliese, solo el sabe lo que estaba pensando. Un sonido lo interrumpió de su meditación, un sonido proveniente de la oficina de Dylan que quedaba a unos cuantos pasos, él sabía que todavía no era hora para que llegara Dylan a hacer su trabajo, por eso se levantó sin hacer ruido y se asomó a la puerta. Junto a Mike pasó el vecino que había llevado a su amigo al trabajo, pareció no notarlo, -no importa- Se dijo a si mismo y continuó. La cabeza de Edgar asomaba la puerta muy “disimuladamente” dejando a la vista sus rizos de un tono colorado, pero muy devil. Dylan había salido de su oficina con el folio en su mano (y el cutre escondido en su cinturón). -¿Que haces aquí tan temprano Dylan?-. Dijo Edgar al verlo salir. -Vine a buscar estos papeles para terminar con el trabajo en mi casa señor-. Se quedó callado y no respondió, lo miró fijo con una sonrisa falsa en su cara. -Está bien no robo más de tu tiempo-. Dijo Por fin Edd. -Hasta luego señor-. -Hasta luego Dylan-. Dijo usando su sonrisa desquiciada, cosa que Dylan no vio por que estaba de espalda a él. Bajó las escaleras apresurado cuando nadie lo vio. Tropezó torpemente con algo que no llegó a ver por su propia distracción a solo unos 15 metros de la puerta de salida. Se levanto ayudándose con los brazos y antes de darse cuenta recibió un golpe en la nuca con algún objeto metálico y duro. Se desmayó en el instante. El folio cayó a un costado de él. Su lapicera (la misma que colgaba de el bolsillo de su camisa cada vez que iba a trabajar, la misma lapicera que Mike le había regalado hacia un año) también estaba en el suelo, pero con la caída, rodó hasta quedar junto a una maseta que adornaba la sala. Su cuerpo fue arrastrado por el ascensor, desde allí se venía el auto de Mike acercándose a un costado. Desde el auto no se veía la escena de Dylan siendo arrastrado, debido que los vidrios de la oficina más el resplandor del sol impedían ver el interior del lugar. Frenó el auto, se bajó, y se quedó parado mirando el lugar que solía ser su antiguo trabajo. Esperó largo rato, no iba a entrar sin Dylan, de ninguna manera. Luego de 20 minutos o tal vez 15, la puerta de entrada se abrió. De cuya puerta salió un rostro que le resultaba familiar. -Hola Mike, cuanto tiempo sin vernos-. Dijo la voz que también le parecía familiar. Mike se quedó mirándole un rato y luego respondió seguro: -¿Edgar?-. Solo lo había visto una vez, cuando recién se había metido en el oficio empezando por ser ayudante, que raramente quedó en ese puesto y no fue ascendido. -Si soy yo-. -¿Que haces aquí?-. -Ahora soy el jefe de este lugar-. Mike lo miró estupefacto, no entendía como de ayudante pasó a ser tan repentinamente jefe. -Te felicito Edd-. Dijo para no dejar la conversación en el aire. -¿Que te trae por aquí?-. -Vine a esperar a Dylan, quería mostrarme algunas cosas-. Edgar casi frunce el seño pero no lo izo, ahora sabía los motivos reales de la llegada de Dylan. -Dylan se ha ido hace unos minutos, se fue en un auto, no se quien era él que conducía-. Mike se sorprendió nuevamente y volteo para mirarlo (se había distraído con un charco de aceite) -Pero si…-. No terminó la frase, iba a decir que acababa de ver al vecino en su auto y sin ningún acompañante, pero no lo izo, prefirió guardarlo en secreto y oír que otra mentira le decía.-A no tenía idea-. Terminó diciendo. -Si, se fue apurado. Pero de todas maneras pasa, quiero charlar con tigo-. Mike desconfió, un escalofrió le recorrió una vez más por el cuerpo cuando recordó la vez en que conoció a Hank. -No tengo tiempo, además estaba de paso-. Edgar tampoco creyó sus palabras. -Vamos, tengo una botella de Ron importado arriba-. -Discúlpame, no bebo, solo una copa en navidad-. -Entonces solo charlemos-. Mike se vio obligado a hacerlo, tuvo que entrar para darle el gusto a Edd, sin contar con que quería saber que le había pasado a Dylan, nada bueno sería proviniendo de alguien que apenas conocía. Edd abrió la puerta gentilmente dejándolo pasar. Sintió que las paredes emanaban fuego. Sin duda hacía calor en el lugar. Al menos Mike sintió eso. -¿Como está Tania?-. Preguntó Edd par romper el hielo, o tal vez otra cosa. -Bien…-. Dijo Mike y se detuvo, nunca le había dicho el nombre de su esposa, ni siquiera le había dicho que tenía esposa. El blanco pálido lo tiñó devuelta al ver la lapicera en el suelo, la que el le había regalado a Dylan, la que le había salido tan caro. Edd notó que Mike miraba algo en el suelo y se sobresalto. Mike se inclinó para recoger la lapicera reconociéndola a gran distancia y una gota de sudor le cayó por la frente, un sudor frió insoportable. Se desplomó al sentir el mismo dolor que Dylan. Se desmayó. Antes de hacerlo, vio la risa malévola de Edd, quien a posterior se volteaba. Cuando Dylan regresó a su trabajo, esa noche en la que había desaparecido sin decirle a nadie, (no tenia por que hacerlo de todos modos, Mike se había marchado supuestamente), ingresó al edificio con una cara rígida y seria, así se mantuvo durante toda la noche. El lugar estaba igual que antes de todo lo ocurrido, sin algunos muebles debido a que hicieron una limpieza, no vio a casi ninguna otra persona trabajando excepto a su reflejo en los cristales de la oficina y a uno que otra persona vagando con papeles en las manos. El sin embargo trabajó, si eso era lo que realmente hacia, ahora no hacía muestras ni pruebas de productos, ahora lo habían puesto en la sección encargada de administrar los gastos de la empresa, cosa que no sabia ni le importaba mucho ya que las matemáticas no eran su fuerte. Trabajó avergonzado durante toda la noche por llamar trabajo a lo que estaba haciendo, no se sentía en su lugar pero eso era mejor que empezar desde cero, como lo había echo Edgar, se sentía afortunado aunque si bien aún no conocía a Edd, tenia bien en claro como se comenzaba en el oficio. “Tienes que ganarte tu puesto” decía Jim, su antiguo jefe, alguna vez pasó lo que Edgar eso no cabía duda, y fue tan duradero que por eso no quería volver a pasar por eso y por eso fue que no quería perder el trabajo y su puesto, siendo que ambos le había costado conseguirlo. Al final terminó perdiendo su puesto, no estaba donde le gustaría estar pero al parecer no necesitaban nada de eso por el momento, el trabajo aún lo tenía y eso era lo que contaba. -Hola, ¿con que tú eres Dylan?-. Interrumpió Edgar entrando en la oficina de su nuevo empleado. -Así es… y usted debe de ser…- -Edgar, el nuevo jefe, dime Edd-. -Un gusto en conocerlo-. Dijo Dylan como queriendo finalizar la conversación. -Bueno debo irme, debo hacer mi trabajo yo también-. -<<Trabajo… de seguro ahora se va y se acuesta en su diván y se baja una o dos botellas de la bebida más cara>>- Pensó Dylan –Ok, hasta luego- Terminó diciendo descaradamente. Dejó de hacer por un rato lo que a el no le gustaba llamar trabajo y pensó detenidamente. Pensó en el pobre perro atropellado, pensó en las calles semi vacías de cuando llegó, Pensó en las palabras de advertencia de Mike, pensó en el edificio con copos empleados en el que ahora estaba, con todo esos pensamientos armó una gran bola de desconfianza e inseguridad acerca de lo que el opinaba de la ciudad. <<Srkkk>> Oyó a un costado de la puerta al ver caer una llave. Muy disimuladamente vio descender una mano que recogió las llaves y volvió a su puesto, puesto que Dylan lo llamó “de espía”. Se quedó quieto, volteó la mirada hacía la ventana cuando oyó un grito, volvió a voltear la mirada hacia la puerta y los bultos de ropa que asomaban ya no estaban. Volvió a quedarse duro, por un instante llegó a pensar que estaba loco. Cuando se acordó de que estaba haciendo ya era hora de irse. Caminó de regreso a casa, como lo había echo de ida. Estaba cerca de su hogar cuando vio otro cuerpo oculto detrás de una enorme pared, este lo observaba con más disimulo. Allí comprendió que estaba siendo espiado, ¿por quien?, no sabía la respuesta, solo sospechaba. Entró al edificio y la conversación entre él y Mike comenzó. Cuando Mike apenas había arrancado el auto para irse “definitivamente”, Dylan se quedó parado con la mano en el picaporte pensando. -<<Todo es una trampa, desde el comienzo lo fue, las palabras del periodista; el echo de que estas tú solo trabajando, la razón por la cual hay pocos vecinos y el único que has visto de cerca es el que te llevará en busca de Mike, recuerda también que te están espiando y si descubren que lo sabes también recuerda que Mike tiene hijos. Ve, búscalo y encuentra el momento indicado para decirle que todo esto es un engaño para que tal vez los atrapen. >> - Se dijo a si mismo subconscientemente cayendo en la maldita realidad. Y así fue como siguió los consejos de sus pensamientos que ahora parecían independientes de su cabeza. Llamó al vecino de alado, el del 46 para ser exactos, y le pidió por favor que lo alcanzara con el auto por que sino no llegaría a alcanzar a Mike. En el transcurso lo planeó todo, sabía que no debía hablar del tema hasta encontrar el momento indicado, como su cabeza lo dijo, estarían espiándolos y sea quien sea quien los aya mandado no los quería en la ciudad. Encontró la excusa de ir al trabajo con motivo de “demostrar que la ciudad estaba bien” (no le sonaba nada real esas palabras hasta que se las dijo, era para que los “mirones” no sospecharan nada) y extraer del lugar la mayor cantidad de información acerca de los “seres”, había encontrado muchos papeles el día que fue a “trabajar”, pero para ese entonces no le vio el “por qué” de leerlos. ... Bueno, espero que les aya gustado (en mi opinión: me gusto hacerlo el día que lo estaba haciendo jajaja, ahora que lo volví a leer me di cuenta de que no me acordaba de algunas partes), el próximo capitulo lo voy a subir un poco más tarde que lo que acostumbro a subir para usar ese "pequeño" lapso de tiempo para continuar la historia, que si bien voy tomando un poco de ventaja, necesito continuarlo más para no quedar atascado como en los últimos capítulos de Strange City la primera parte. Gracias por tomarse el tiempo de leer y nos vemos en mi próximo post.

Hola compañeros de taringa, hoy les traigo lo que sería el segundo capitulo de mi "novela" Stange City. Antes que nada la tapa (que en el primer capitulo no lo pude subir): ahora si: 2 "De regreso al hogar" Tras un viaje largo, Dylan llegó por fin. Si bien estaba en la entrada de la ciudad, debía caminar un largo tramo para llegar hasta su antiguo hogar. -Gracias por traerme-. Agradeció al conductor que se ofreció a llevarlo a la ciudad por lo que este respondió: - se méfier-. O al menos eso entendió Dylan -Disculpe, ¿Qué dijo?-. Dijo Dylan sin entender. El auto arrancó y se alejó rápidamente. --que extraño--Pensó Dylan para sus adentros. --¿Me abra querido decir “de nada” en un idioma extraño tal vez?--. Dylan caminó apresuradamente para llegar lo antes posible al centro de la ciudad (donde se encontraba su casa o departamento, a el le gustaba llamarle “casa”). En el camino se encontró con pocas personas que lo saludaron pero que se limitaban a levantar una mano en señal de “hola” sin pronunciar palabras. En una extensa calle observó a una mujer correr apresuradamente como queriendo encontrar algo, al observarla Dylan se siguió caminando pero en menos velocidad y la mujer corrió en dirección a él. Dylan se detuvo exaltado y la mujer se paró delante de él y le preguntó: -¿No has visto mi perro por aquí?-. Dylan se calmó y despejó dudas de lo que estaba pensando. -No, no lo e visto, disculpe-. -Gracias de todas formas-. Dijo la mujer la cual siguió caminando, buscando. A unas 10 cuadras de llegar al centro, se encontró con un perro de unos 4 años en el otro lado de la calle, por lo que Dylan supuso que sería el perro que aquella mujer estaba buscando. -Ven perrito, no te aré daño.- El perro se asustó al oír la voz y escondió la cola entre sus patas. -Ven, tu dueña te está buscando, ven-. El perro asustado y desconfiado, caminó con pasos cortos para atravesar la calle. Seguía asustado y estaba por la mitad de la calle. -Vamos, no tengas mie…-. Llegó a decir antes de que un auto atropellara furiosamente al pobre perro desapareciéndolo de la imagen sin dejar siquiera un rastro de sangre. -¡¡EYY, INVESIL, ¿QUÉ HACES?... MALDITOOO!! El auto no se detuvo ni mucho menos disminuyó la velocidad. -Maldito hijo de…, no puede ser-. Dijo Dylan casi llorando por el echo de que le tenía un gran afecto a los animales.-Como puede ser que ni siquiera aya frenado, y ni siquiera pude ver su patente-. Siguió caminando, esta vez un poco más despacio, vio muy pocos autos circular por la calle lo que era señal de que todo iba marchando bien y que Mike se equivocaba al pensar que la ciudad no era segura. Llegó por fin a su hogar, su departamento, pequeño para su gusto pero igual era lo que tenía. -Eh preparado el desayuno-. Dijo Mike a Tania al oído despertandola agradablemente. -¿Tú?, ¿te sientes bien?-. -Vamos no seas mala con migo-. -Ja ja ok, es solo que nunca antes lo habías echo-. -Es una nueva vida la que hemos comenzado, por que no empezar haciendo el desayuno-. -Me parece bien…, en cuanto a Dylan…-. -Iré a buscarlo e iré a ver si se encuentra bien y volveré mañana-. -¿Tú también te irás? -Solo para ver si se encuentra bien y para comprobar con mis propios ojos cual es la situación del lugar-. -¿Nos dejarás solos a mí y a los chicos?-. -Tania, entiende que no quiero que te pase algo malo ni a ti ni a los chicos-. -Si tú te vas, nosotros también iremos, no quiero que nos dejes solos otra vez-. -Pero aquí se encuentran se…, está bien eso te deja más segura entonces vamos-. Dijo Mike tocándose el rostro. -¿Y tú desayuno?- -Ok, tu quédate desayunando y yo me iré a ver a Dylan-. -Eso nunca, déjame que me cambie y guarde algunas cosas y emprenderemos viaje-. Dijo Tania. Mike salió de la habitación y se dirigió a su escritorio, del cajón sacó los papeles que estaba revisando por la noche y los guardó en el maletín, junto con una de las jeringas con el “antídoto” que había guardado en su bolsillo la vez que le dio a Tom la mochila, lo guardó con el simple echo de que tal vez lo necesitaría. -Vamos chicos, se hace tarde-. Dijo Tania. -Abrochen sus cinturones, iré lo más rápido posible para poder llegar bien y que de regreso no nos atrape la noche-. Dijo Mike encendiendo el auto. Atravesaron extenso campos y pastizales, todos vacíos, ciando llegaron a la entrada de la ciudad Benjamín ya estaba dormido, Tom por su parte observaba todo sin perderse ni un detalle. Pasaron por su antigua casa y Tom dijo: -Mamá, mira-. La casa estaba reducida a escombros y a su alrededor se encontraba vallada con una cinta que decía “DESINFECTADA”. -Si hijo, están reconstruyendo y limpiando sectores de la ciudad-. -Mis juguetes estaban ahí-. Dijo Tom viendo como se alejaban de las ruinas de lo que fue su casa. Siguieron a paso lento, ya que Mike no recordaba donde vivía Dylan. Se detuvo en frente del departamento, se bajaron del auto y entraron en busca de Dylan. <<tck, tck>> Oyó Dylan en la puerta. -¿Quien es?-. Preguntó. -Soy Mike-. -Si vienes a pedirme…-. -No vengo a pedirte que vuelvas, solo quiero hablar-. Dylan abrió la puerta y los dejó entrar. Conversaron durante horas. De fondo la noche se avecinaba. -Es tu vida Dylan, yo no puedo impedirte que te quedes, por lo que e visto todo está bien,… tenias razón-. Dijo Mike dándole la mano. Dylan no dijo nada, solo sonrió. -Bueno, está todo arreglado, nos debemos ir. Llámanos de vez en cuando para contarnos como va todo-. -Mike… déjame decirte una cosa… aún… aún no arreglaron los servicios de teléfono-. -Ay Dylan, tu siempre tan gracioso-. -Adiós Dylan-. Dijo Tania. -Adiós tío Dylan-. Dijeron Ben y Tom al mismo tiempo. Salieron del lugar, ya era de noche, se subieron al auto y partieron a su hogar. Casi al salir de la ciudad Mike se detuvo. -¿Qué haces?-. -Bajaré a comprar cigarrillos y algunas golosinas-.Dijo Mike. -Creí que habías dejado ese mal hábito de fumar-. -Solo por hoy, ahora regreso-. Se bajó y caminó hacia el comercio. Se quedó petrificado al ver que en el interior se hallaba un hombre recostado en el mostrador y otro hombre sentado en una silla., los mismos que había visto hacía dos semanas cuando el infierno comenzó. Salió de su estado de shock y serró la puerta para salir corriendo al auto y no repetir el mismo error que la última vez. Se subió al auto, se sentó, no dijo nada, estaba mirando un punto fijo sin pensar en nada. -¿Que ocurrió?, ¿por que saliste corriendo?-. Pregunto Tania. Mike arrancó el auto y dio media vuelta de regreso a la casa de Dylan. -¿Y las golosinas?-. Preguntó Tom. Pero no recibió respuestas. -¿Qué ocurre Mike? ¿Que haces? ¿Por que volvemos a la casa de Dylan?-. -Yo tenía razón, yo tenía razón, no han limpiado por completo esta ciudad. Tania, acabo de verlo con mis propios ojos, he visto la misma escena de los hombres muertos, la misma escena en su mismo lugar,… yo tenía razón-. Le dijo en voz baja para no alarmar a Tom y a Ben. -Oh por dios, debemos salir de aquí cuanto antes-. -Lo se Tania, iremos a buscar a Dylan, le explicaré y nos marcharemos, no volveremos a poner un pie en esta ciudad-. Siguió su camino, a pesar de que iban rápido a Mike le pareció que las calles se alargaban más y más, y eso no era nada bueno, tal vez ya se había vuelto loco de repente y la misma adrenalina de hace dos semanas le recorría por el cuerpo. Por fin llegaron. Solo Mike bajó del auto, corrió a más no poder hacia el departamento y golpeó la puerta desesperado. <<!!Tccckk ¡¡!!Tccckk ¡¡!!Tccckk¡¡ >> Sonó la puerta con ruidos secos. -! ¿Dylan… estás ahí? ¡... ! Dylann ¡-. Mike volvió a golpear la puerta y la misma se abrió, Mr. Romer se sorprendió, la puerta estaba abierta y al parecer Dylan no estaba allí. ...

Hola amigos/as de taringa, bueno esta es la segunda parte de mi novela, espero que les guste. 2 "Encuentro inesperado" -Vámonos a un lugar seguro y te contare todo detalladme -Dijo Dylan. -Vallamos a mi casa- dijo Mike mientras realizaba una maniobra brusca con el auto. Estaban ya en la casa, Mike le ofreció un vaso de agua a Dylan pero este lo rechazo. -¿que es lo que ocurre Dylan?, ¿por que es que saliste corriendo del laboratorio como si un fantasma te siguiera?- Dijo Mike mientras se sentaba en una silla. -Algo peor que un fantasma- Dijo Dylan tomándose de la cabeza. - Algo aun más aterrador- -Dime, ¿Qué es exactamente lo que viste Dylan?- Dijo Mike. -Observe como el jefe platicaba con un hombre de esmoquin blanco sobre un plan cimiestro, estaban ablando de una sustancia que ellos habían echo con uno de tus compuestos que hallaron del laboratorio, el cual lo utilizarían para probarlo personas, por lo que pude oír, al compuesto que tu hiciste lo mezclaron con otros productos químicos para que resulte mas efectivos con los humanos. También escuche al jefe decir que el plan ya estaba en marcha desde el día de ayer- Dijo Dylan muy apresuradamente. -¡¡eso es realmente macabro!!- dijo Mike mirándolo fijamente.- Si utilizaron el compuesto que yo creo que es, estaremos perdidos-. -Lo se, lose. Debemos ir a la planta donde realizan los productos químicos y averiguar de que manera difundieron la sustancia y cuales son ingredientes de la mima-. Dijo Dylan. -Antes que nada debo ir en busca de Tania y los chicos y traerlos a la casa cuanto antes-. Dijo Mike sosteniendo las llaves del coche. -De acuerdo, pero debemos hacerlo cuanto antes por que no sabemos de que forma dispersaron la sustancia, no olvides que nos puede afectar también a nosotros-. Dijo Dylan. Estaban ya a tres cuadras de la escuela de Tom y Benjamin, Mike iba a toda marcha cuando una mujer de cabellera rubias y ojos color miel se cruzo corriendo desorientadamente por el medio del camino siendo así envestida por el vehiculo que venia a gran velocidad. -¡¡LA MATASTE!!- Dijo Dylan mirando hacia atrás. -Tú la viste, se cruzo y además el semáforo estaba en verde- Dijo Mike mientras hacia reversa. -Pero si el semáforo estaba en rojo-. Dijo Dylan. -Eso no importa ahora, ayúdame a levantarla-. Dijo Mike recogiéndola del brazo -Ahhhhhhhhhhhh, ¿Qué eso?-. Dijo Dylan mientra observaba que al la mujer al la cual habían arrollado. -Yo no le hice eso, es como si algo se la hubiera comiera por dentro- Respondió Mike convencido de lo que decía. -Bueno, si no fuiste tu quien le hizo eso, ¿como es que se encontraba corriendo?-. Pregunto Dylan. -No lo sé, pero si observas bien el cuerpo se encuentra en gran rasgo de descomposición. Un choque no puede producir esas cosas-. Dijo Mike. -Esta bien, no perdamos mas tiempo con esto, pongamos el cuerpo a un costado de la calle y sigamos nuestro rumbo-. Dijo Dylan -Bueno, vayámonos-. Dijo Mike tomando el volante. Estaban ya en la escuela, Mike iba llamando a gritos a sus hijos y a su esposa mientras que Dylan iba revisando los salones que se encontraban vacíos. Mike y Dylan buscaron salón por salón y no encontraron ningún rastro, hasta que llegaron a un aula que tenía las ventanas cubiertas con diario que estaba ubicado al final del pasillo. Mike abrió la puerta con temor de que algo raro se encontrara dentro del aula. Allí estaban, sus dos hijos, su esposa, los compañeros de sus hijos, y la profesora. Todos estaban en un rincón del salón, asustados y desconcertados. -Me alegro de que estén bien-. Dijo Mike tomando de la mano a su esposa. -¿Que es lo que ocurre? ¿Por qué toda le gente esta actuando de forma extraña?-. Pregunto Tania. -No lo se querida, pero pronto lo averiguaremos-. Dijo Mike mirando a su amigo. -Cuando veníamos, un hombre de uno 37 años aproximadamente, salio de su vehículo y empezó a pegarle piñas a un auto que se encontraba detrás de él, el conductor del otro vehículo salio corriendo de el auto pero fue agarrado de los pelos por el conductor maniático le comió la cara, arrancándole la nariz, las orejas y parte de su rostro-. Dijo Tania murmurándole al oído – No supe que hacer y fue por eso que traje a los chicos aquí para que no vean lo que estaba ocurriendo en las calles. -Waww, nosotros vivimos una situación un tanto extraña pero no tanto como la que tu me estas contando-. Dijo Mike – Espérenos aquí que yo y mi amigo nos encargaremos de ver si hay alguien mas en el piso de arriba, no tardaremos mucho. Gritó Mike tomando una mochila que había en un banco. -Debemos ver si hay mas gente en el lugar así nos vamos de aquí lo mas rápido posible para poder ir a la planta i ver que tiene que ver el jefe en todo esto-. Dijo Dylan. No habían terminado de pisar el último escalón, cuando observaron al conserje de la escuela caminando hacia una de las ventanas del pasillo. -Hola, ¿se encuentra bien? Dijo Dylan tocándole el hombro. -CUIDADOOO…-. Dijo Mike clavándole una tijera en el corazón al anciano, que le faltaba parte de su boca y balbuceaba suavemente mientras la sangre le derramaba por la fría piel desgarrada. -Otra vez mataste a un inocente-. Dijo Dylan casi con tono de broma. -¿Inocente?, ¿que acaso no ves que eso no es una persona? Casi te come y encima haces bromas-. Dijo Mike enfadado. -Tienes razón, ya me estoy preocupando por la situación que estamos pasando, esto ya se esta yendo de contexto. Mira como han dejado a este hombre-. Dijo Dylan. -Por ahora no podemos hacer nada, pero cuando lleguemos a la planta averiguaremos lo que esta pasando. Mientras tanto vallamos a buscar a mi esposa y a mis hijos y vayámonos de aquí, parece que no hay nadie más en este lugar-. Dijo Mike. Dylan, Mike, Tania y los chicos subieron al vehiculo con destino hacia sus casa, mientras que la profesora y los demás chicos se quedaron resguardados en el salón del final del pasillo. -Por fin llegamos-. Dijo Tania mirando hacia el cielo. -Si, el camino parecía interminable pero llegamos-. Respondió Mike. -¿Que es lo que harán tu y Dylan?-. Pregunto Tania. -Por ahora debemos ir a la planta de productos químicos que esta junto a la cancha de golf al cual voy los fines de semanas, tenemos la sospecha de que allí están provocando todo esto. Vendremos cuando todo este resuelto-. Dijo Mike. -No me gustan las despedidas, pero creo que debemos irnos Mike-. Dijo Dylan -Cuídense y vuelvan cuanto antes-. Respondió Tania. -Cuídate papá-. Dijeron Tom y Ben al mismo tiempo. -Descuiden pronto volveremos, en tanto cuida a los niños y trata de no salir de la casa si no es por una emergencia-. Dijo Mike. ... bueno comenten y suscribanse, y como simpre digo: dejen puntos si les gusto .
Hoola compañero/a de taringa. Una vez mas sale una parte de Strange, mi novela. esta es la ultima parte del capitulo 6 por suerte (me cebé unpoco en este capitulo XD) Bueno, listo la introducción, va la novela: --Vasta de tonterías--Se dijo mentalmente Tania. --De seguro vio a Edgard guardarlo ahí--. -Vamos-. Dijo a Tom y a Ben y los tres salieron corriendo. Edgard recuperó el sentido. La cabeza le dolía espantosamente. Logró sentarse y tomó el radio. - Necesito que vengas cuanto antes a las oficinas, se han escapado-. Informó y un dolor a la altura de la nuca le recorrió. - Apúrate y ven volando si es posible, yo solo no puedo con una mujer y dos niños-. Ordenó y se puso de pie. Caminó tambaleante por el pasillo y fue directo a las escaleras, no se le cruzó en ningún momento por la cabeza el arma que tenía en el cajón de la habitación contigua. Subió de a dos los escalones y al ver a la mujer y a los dos niños mirando hacia todo los lados comenzó a correr. Tania iba muy concentrada tratando de recordar el camino de donde habían venido. Miró una milésima de segundo hacia atrás y vio la cara dolorida de Edgard. El pánico sucumbió en ella y se metió en una habitación. Sobre la puerta se leía un cartel que decía “sala de reunión”. Edgard corrió cuanto le daban las piernas y tomó del brazo a Benjamin antes de que este entrara a la sala de reunión. - Apúrate, tengo a uno-. Dijo a la radio sonriente. Tania vio la mano de Edgard en el brazo de su hijo y no hiso más que pegarle una fuerte patada a Edd en la entrepierna. Edgard se retorció en el piso, quejándose e insultando a todo familiar de Tania. Se metieron a la sala sin saber que dentro no había más que una larga mesa y muchas sillas, ninguna puerta a su salvación. Estaban a unas 4 cuadras aproximadamente. Les faltaba poco. La lluvia había empezado a caer de golpe. Mike seguía corriendo paranoico de lo que le podría estar pasando a su familia. Dylan seguía corriendo al no mucha distancia de Mike, seguía con su dolor de piernas que se había intensificado hacía 3 cuadras. La lluvia caía y caía por las calles. El cielo se puso más negro aún. Pensamientos delirantes afloraron en la mente de Mike. Vio a su esposa y a sus hijos subiendo a una flor de un blanco aturdidor. Vio a la flor volar por los cielos. El pensamiento se esfumó con el sonido de un trueno. Sus pasos se acortaron y no se hubiera detenido de no haber oído el sonido sordo que escucho desde atrás suyo. Volteó y vio a Dylan en el piso. -¿Otra vez?-. Dijo y al ver el cuerpo, tumbado de espaldas sin movimiento alguno, se acercó. -¿Dylan?-. Se acercó unos pasos más. -¡Dylan!-. Se arrodilló junto a él y lo dio vuelta. Las gotas de lluvia cayeron en el cuerpo muerto de Dylan. ...