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Usuario (Argentina)

Primer post: 29 oct 2009Último post: 12 jul 2011
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InfoporAnónimo12/9/2009

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No vuelvo más a Ramos (anecdota)
InfoporAnónimo10/29/2009

No vuelvo más a Ramos No tuve opción. En retrospectiva la tenía, pero en el momento no se me ocurrió. Pasé a vaciar el contenido del morral sobre el capot del patrullero. A los pocos segundos el morral estaba vacío y a plena vista se repartían los siguientes objetos: - Dos porciones de napolitana con jamón - Un paquete de cigarrillos “Gitanes” - Una cajita de fósforos - Un finito a medio quemar - Una brújula - Una toalla sucia y ensangrentada Eran las 5 de la mañana debajo de un puente que no conocía. Unos minutos antes, estaba volviendo a mi casa con la moto y siendo la única persona que transitaba por esa calle, naturalmente el cana de turno decidió pararme. Pasamos por la rutina de siempre involucrando permisos y licencias, hasta que la ensangrentada toalla que asomaba por mi morral llamó la atención del polizonte, quien se limpiaba la nariz con un pañuelo. “Se que parece raro, pero todo esto tiene una explicación. Dejame que te cuente como fue esta noche”, pedí al oficial. El tipo se mantuvo callado y aprovechando la ausencia de una negativa, arranqué con el relato. Salí de casa dispuesto a ir a ver a un amigo que tocaba en vivo esa noche. Tenía que llegar a un bar en Ramos Mejia. Ahora sé que yendo derecho por Rivadavia es imposible no llegar, pero en ese momento no tenía idea. Había visto un mapa de capital y sabía que tenía que ir siempre hacia el Oeste, por lo cual elegí ir derecho por ciertas calles que sonaban bien, y de vez en cuando verificaba con la brújula que mi orientación fuese la correcta. Se perfectamente bien que en los últimos 500 años han habido increíbles avances como la Filcar, pero la brújula pocas veces me falló. Siempre hay una primera vez para todo. A la media hora de haber salido no tenía la menor idea de donde estaba o para donde tenía que ir. A mi izquierda mantenía una autopista y a la derecha pasaba casas humildes y oscuras. Como no me llaman idiota por nada, decidí meterme dentro de la “boca de lobo”. No es necesario a esta altura explicar como eso pudo haber tenido sentido en mi cabeza. Cuadra a cuadra iba pasando casas con ojos sospechosos que se asomaban de las ventanas. De vez en cuando pasaba algún que otro negocio con carteles del tipo “Musa 10 pesos” o “Boteya de Pecsi 3$”. De repente, el único semáforo de todo el barrio se puso en rojo. Contrario a mis más básicos instintos de supervivencia, frené. Un Renault 12 salido de un cuento de H.P. Lovecraft paró a mi derecha. Cuatro individuos se sentaban dentro, mirándome fijo con una sonrisa lisérgica. Una ristra de ajo tenía más dientes que los cuatro juntos. El conductor sacó la cabeza por la ventana. -“E amigo que moto eh”, observó. -“¿No falta un verbo en esa oración?” pregunté con sinceridad. -“No te hagás el piola Lorenzo Lástima” me contestó, con gran festejo de sus compañeros que repetían “Lorenzo Laaaastima juaaaaa”. El cuarto de ellos no reía. -“De que mierda se rien caretas”, preguntó El conductor y copiloto se dieron vuelta. “Renegado”, comenzó el primero, “era una serie protagonizada por Lorenzo Lamas. El era un buen policía, bueno en su trabajo.” El segundo intercedió: “Pero un día cometió el pecado final y testificó contra otros policías que se tornaron malos. Lo mandaron a matar, causando en cambio la muerte de su prometida.” El tercero agregó: “Acusado de asesinato, deambuló por las rutas. Un forajido buscando forajidos. Un caza-recompensas. Un Renegado.” “Piola”, concluyó el cuarto. “¿Por casualidad saben como llegar a San Martín al 1200?” pregunté. El conductor sonrió. “Si… ¿escuchá bien eh?” Sus compañeros se reían con complicidad. Siguiendo sus direcciones llegue perfecto. Estacioné en la puerta y me enfrenté a la fachada. Era una mezcolanza de estilos: un bar en una esquina con dos entradas, una a cada calle. En un sector adyacente pasaban música bailable, y otro sector al fondo tenía un escenario donde tocaban las bandas. Me encontré con mi amigo en la puerta y pronto desapareció en el interior del local, dispuesto a prepararse para tocar. La muchedumbre era bastante homogénea. Por alguna razón, probablemente por convocatoria de alguna banda, el promedio de edad parecía ser 19 años, y todos ellos vestían de negro. No estoy seguro si estaba entre darkies, góticos, renacentistas o croatas, lo que sea que se maneje hoy en día, pero inmediatamente noté a uno de ellos con un rallador de queso en el antebrazo. Me refiero a una muñequera con tachas que le llegaba hasta el codo, pero no se me ocurre otro uso que bajar un provolone. Dudo que sea temporada de orcos en capital. Entré al bar y me encontré con unos amigos. Estaban Amadeo y el Tiburcio Herrera. Nos sentamos a tomar unas birras mientras esperábamos que saliese mi amigo a tocar. Herrera sacó una naranja de un bolsillo y empezó a pelar. “¿Que hacés?” le pregunté. “Es por la dieta, tengo que comer algo cada 2 horas” contestó. Ni lento ni perezoso, decidí seguir mi propia dieta y me pedí media pizza de Napo con jamón. Fue cuando seguimos con la mirada a la moza yéndose para el fondo que nos percatamos de la chica que estaba sentada en una mesa del camino. Debía tener 14 años, ya que parecía de 16, se vestía como de 18, y pretendía tener 20. Enormes gafas oscuras que pondrían celoso a Elton John cubrían sus ojos, aún siendo de noche y estando en un bar semi-iluminado. Vestía con una remera de esas que parece que tienen otra remera abajo, o quizás la tienen, pero desconozco ya que nunca desnudé a este tipo de minas. Unas calzas negras marcaban su adolescente posterior, y cerraba el paquete con unos zapatitos rojos a lo Mago de Oz de dudoso gusto. Mi primera reacción fue de desprecio. Verla vestida como dos tercios de las mujeres presentes, inclusive con las gafas oscuras dentro de un lugar cerrado de noche y su pelo peinado en un flequillo que le quedaba mal, me catapultaron a considerarla una imbécil y así, sepulté todo posible deseo. Giré la cabeza para enfrentar a mis amigos y empezar a denigrar su falta de identidad, cuando noté que el Tiburcio estaba obnubilado. Su expresión era como si Dios hubiese bajado y dicho “Chicos, no les quiero mentir: ustedes descienden de la nutria. Piénsenlo 3 segundos.”. Una mezcla de incomprensión y fascinación disputaban sus expresiones faciales, en una lucha que nunca cedía por completo a alguno de los lados. -“Men” le dije. “¿Que pasa? Tenés una cara como si Dios hubiese confesado que descendemos de la nutria”. -“¿Vos viste lo que es esa minita?” me preguntó Herrera, llevándose un gajo a la boca. -“Si, un envase falto de cualquier rastro de personalidad propia” contesté. -“Pero con unos pechos que merecen un premio de la facultad de diseño” agregó Amadeo, acertadamente. Los tres asentimos con la cabeza, incluso Amadeo mismo. -“Igual no es para tanto” continué. Tiburcio me tomó de la muñeca. “Man”, empezó, “sabés lo que deben ser esos piecitos?” -“No, la verdad que no” -“Por la piel, la forma general… yo los veo man. Y son deliciosos”. En efecto, el Tiburcio Herrera tiene un fetiche importante con los pies. Desde que lo conozco que tiene esta particularidad, la que muchas veces resulta divertida, y otras veces perturbadora. No es que el tipo va por la calle reptando y lamiendo calzado, pero es cierto que toda mujer que estuvo con el siempre termina “perdiendo” un soquete en la casa. Estos soquetes terminan en un sector secreto de su placard, donde cuelga uno al lado del otro con gran esmero, y agrega una foto la dueña arriba. Lo llama “Mi Navidad Privada”. Un par de porciones de pizza y bastante birra después, guardé las dos porciones restantes en mi morral, cubiertas por servilletas. Me levanté y me dirigí hacia el fondo, donde esperaba ver tocar a mi amigo. La muchedumbre era como la que me encontré en la puerta, el color predominante era el negro y era inminente el ataque de moros porque todos tenían algún tipo de tacha en el cuerpo. Me pregunté que iban a hacer si los moros venían con armas de largo alcance, pero no quise tentar al destino. Al terminar el recital no tenía más nada que hacer, pero decidí quedarme un rato. Pasé al salón donde algunos se animaban a bailar, y me puse a charlar con algunas chicas, acercándome a ellas con la brújula en la mano e indicándoles que apunta a lo que más deseo. Gracias Hollywood. Más allá de tán efectiva entrada, siempre que llegaba al punto de “¿Que hacés de tu vida?” y respondía “Nada, trabajo en una empresa de recursos humanos”, las charlas se iban perdiendo en una seguidilla de “Ah” y “Mira vos”. Fue a la media hora de idas y vueltas cuando la noche tomó una curva cerrada y mordió la banquina. “¿Y que hacés de tu vida?” me preguntaba una chica mientras revolvía su daikiri. “Soy una celebridad under de Internet de la movida del humor absurdo de base” En vez de leer su reacción, me distraje con lo que ocurría a un par de metros. El Tiburcio Herrera le estaba hablando al oído a la pendeja, la cual mostraba un salpicón de horror y disgusto. “Me tengo que ir” le dije a la chica mientras le daba una tarjeta con mi número de telefono. “Mandá un mensaje de texto con la palabra GOMA y tu nombre a este número, y se arma”. Me acerqué a Herrera y ante el horror combinado de la pendeja y mío, lo escuché decirle: “¿Sabés el caldito que me hago con esos zapatitos, no?” Lo tomé del brazo y lo llevé a un costado. -“¿Que hacés animal?” -“Me vuelve loco esta pendeja” -“Escuchame una cosa, Pedicura del Amor, te recuerdo DE NUEVO que tus fantasías no son fácilmente aceptadas en nuestras normas de levante occidental” -“¿Sabés como se pone ésta si le muerdo los deditos?” Algo que siempre me pone nervioso del Tiburcio es su manía de usar diminutivos. Cuando somos chicos aprendemos que todo lo dicho así queda más inocente y puro, pero desde que escuchamos “lechita” por primera vez, pasa todo lo contrario. Mientras pensaba en que responderle, volví la mirada hacia la chica y noté con terror que Amadeo se acercaba a ella con un vaso en la mano y una sonrisa de acero en la cara. -“Salud” le dije al policía, quien acababa de estornudar por segunda vez en la noche. -“Que problema hay con Amadeo?” preguntó, sentado en el capot del patrullero, atentamente escuchando mi relato. -“Es peor que Tiburcio” contesté solemnemente. No mentía. Amadeo tiene dos particularidades que por separado son simpáticas, pero juntas son parte del libro de Revelaciones. Por un lado, fue criado por los abuelos, los cuales no estaban jugando su mejor partido y tenían una dudosa visión de la realidad. Varias enfermedades infantiles que lo encerraban en la casa por meses lo mantuvieron postrado, aunque le dieron mucho que leer. El problema es que los nonos no tenían la más variada colección, por lo cual es un experto en física, pero no tiene idea de costumbres, culturas, y hasta objetos cotidianos. Sumémosle que pasó toda su vida en un pueblito cerrado y sin tele, y no es raro que cuando vino a casa y vió mi bidet me dijo “¿Por qué tenés un hidromasaje para bebes?” Por otro lado, Amadeo es amoral. No es malo, pero tiene la inocencia de un niño en el cuerpo de un tipo de 1,86. Algunos ejemplos de lo que esto causa: “¿Está bueno laburar de estatua viviente? ¿No te cansás de estar todo el día parado?” – preguntado al pasar a un albino en el bondi. “Pará. ¿Tenés todas las vacunas?” – A una mina en el telo después de sacarle la ropa. “¡Boludo mirá todos esos gemelos! Que parto habrá sido ese, ¡son como diextillizos!” – Al ver pasar una excursión de nenes con Síndrome de Down. Volví a acercarme a la piba, pero Amadeo ya había empezado a hablar. Herrera tampoco se lo quería perder, y de repente me encontré con mis amigos a mi derecha, enfrentando a la nena como si fuese la piba más linda del lugar y la tuviésemos que chamuyar de a tres. Bueno, pensé, le vamos a dar una subida de autoestima, al menos. “Vos viste como estás vestida?” arrancó Amadeo. Antes de que pudiera interceder, continuó. “Ese flequillo ridículo que tienen todas, la remerita doble, las rayas, la verdad que te queda para el orto. ¿Que estás pensando cuando te vestís así? En serio, quiero que me expliques. ¿No te sentís una pelotuda cuando ves a todas tus amigas vestidas igual?” La pendeja abrió la boca pero no contestó. Una lágrima apareció por detrás de las gafas y se dejó caer por su mejilla. En un solo movimiento descubrió sus ojos y allí notamos su mirada perdida que no dejaba espacio a la duda. “Ah… sos ciega” balbucee nervioso. “Uy la puta que lo parió” atinó el Tiburcio. “Como… ¿¿los ciegos pueden llorar??” escupió Amadeo. Herrera y yo giramos lentamente nuestras cabezas hacia nuestro amigo, ambos con la mandíbula a la altura de la tercer costilla. La pendeja ya no podía escuchar más y se quebró en llanto. Amadeo nos miró sorprendido y comentó: “Que, ¿ahora me van a decir que los mudos pueden chiflar también?” “Un hijo de puta tu amigo” dijo el policía, mientras se prendía uno de mis puchos. “Vos no lo viste en el bautismo de mi sobrina”, aseguré. “Pero permitime que continúe” La situación se había vuelto muy incomoda, como subirte a un ascensor donde tu vecino manco te pregunta “¿Que piso?” y apunta los números con el muñón. Un orangután en ropas de hombre notó la escena y se acercó con los puños cerrados. Era el momento de utilizar mi don de la elocuencia y salvar el día. “Chau chicos” dije dándome vuelta y caminando a toda velocidad. Sali del lugar y voltee para ver que pasaba. El tipo que vi acercarse estaba agachado hablando con la chica, que no paraba de sollozar. No se veía a mis amigos por ningún lado. Como tengo los huevos bien puestos, decidí alejarme del lugar por un buen rato. Fue a la cuadra cuando me di cuenta de un error fatal. Por más que tenía mi morral encima, había dejado el casco de la moto en la mesa. Estuvimos sentados en esa mesa toda la noche, cualquiera podía darse cuenta que la moto que estaba estacionada en la puerta del bar debía ser de alguno de nosotros. Volví sobre mis pasos y efectivamente, el orangután se encontraba al lado de mi nave. “¿Te olvidabas algo?” me preguntó con el casco en la mano. “No seas así, yo no le dije nada a la piba, no le hagas nada a la moto” imploré. “Ya se, me contó lo que dijeron tus amigos. Traemelos.” dijo mientras daba golpecitos con el casco a la luz de posición. “No, yo en esta no me meto, si los querés cagar a trompadas buscalos vos, no tengo por que…” *CRASH*, gritó el plástico de color que protegía las luces traseras. “…ahora cagaste.” Me le tire encima al morocho y le propine sendos puñetazos. El cobarde cayó al piso y en un fugaz movimiento, sacó un arma que tenía oculta y disparó tres veces. Cada bala se sentía como un atizador al rojo vivo penetrando mi carne. Suspiros de vida se vertían por los agujeros en mi piel. Mis manos florecían en un tono carmesí mientras con mi último aliento miré a los ojos a mi contrincante y le dije “Te perdono”, antes de besar la sucia vereda a falta de un par de labios que me despidan de este mundo. Un silencio incómodo se apoderó de la noche. Policía y yo nos miramos a los ojos sin saber que decir. Finalmente el cana tiró el cigarrillo, lo apagó con el pie y rompió el hielo. -“¿Vos sos pelotudo?” -“Bueno, no me llaman idiota por nada”, fundamenté. “Permitime retomar la historia” Le dije al matón: “No, yo en esta no me meto, si los querés cagar a trompadas buscalos vos, no tengo por que…” *CRASH*, gritó el plástico de color que protegía las luces traseras. “…ya te los traigo.” Me sentía un patito de feria yendo y viniendo. Me alejé rápido maldiciendo mi impotencia y doblé en la esquina, buscando a alguno de los dos tarados que estaban poniendo en peligro a mi ticket de retorno. No esperaba encontrarme tán rápido con Amadeo, que fumaba un cigarrillo como si nada hubiese pasado cerca de la entrada lateral del lugar. -“¿Donde está Herrera?” pregunté. -“Ni idea, pensé que salió con vos” me contestó. -“Bueh, escuchame” le dije. “El grandote quiere que volvamos” -“¿Para que?” -“Para jugar un 2-2. Que se yo, querrá que te disculpes” -“¿Otra vez me tengo que disculpar por nada?” -“¿Como otra vez? Gritar DONDE ESTÁ TU DIOS AHORA en el bautismo cuando se les resbaló la nena no es...” Un ruido nos distrajo. Nos volteamos para ver su origen y vimos un Rottweiler, pero con una curiosidad: Tenía un casco puesto. Con cuernos a sus costados. -“Amadeo” dije. “¿Vos estás viendo un perro vikingo?” -“Eso es un poste de luz man.” Mi corazón pegó un salto por un segundo. “Al lado del poste, pelotudo” -“Ah si, es un perro vikingo. Que raro uno de esos en Ramos” No llegué a preguntar cuanto sabía de canes del Valhalla, ya que el animal nos mostró los dientes y comenzó a burbujear como la gota de Magistral en un lava autos. Pensé en correr pero cuatro patas corren más que dos así que en cambio metí mi mano en el morral para sacrificar las porciones de Napo. “¡La Napo no!” vociferó el cana. Lo miré sorprendido. Las porciones todavía descansaban sobre el capot del patrullero. “Perdón, seguí” me dijo, con una mirada confusa. El perro no me dio tiempo. Con mi mano dentro del morral, se me abalanzó con las fauces abiertas. Instintivamente saqué lo primero que tenía a mano del morral: la toalla. Para entender por que llevo una toalla siempre conmigo, lean “The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy” de Douglas Adams. -“¿Lean? ¿A quien le hablás?” preguntó el oficial -“Nada, es una costumbre vieja hablar así. Pero lee ese libro que está bueno” -“Bueno ¿sacaste la toalla y?” Cubrí la cabeza del perro con la toalla, ahogando sus esfuerzos por magullarme. El animal se puso loco, mordiendo y tironeando de la toalla, al punto de hacer sangrar sus encías. Amadeo, en un acto de valentía, tomó al can por las patas traseras y lo arrojó con imprudente fuerza. La sorpresa del perro fue tal que soltó la toalla y salió despedido hacia un cantero de la casa de al lado. Dado que la puerta lateral del bar era lo más cercano a un refugio, nos abalanzamos dentro. Cerramos la puerta a nuestras espaldas y antes de que pudiese ver si del otro lado del vidrio se avecinaba una furia canina, observé que la cieguita estaba parada en la barra, tomando un trago, con un tipo en la clásica pose de chamuyo (una mano sobre la barra, la otra mano gesticulando). Me acerqué descreído. -“No, ni idea” le dijo la chica a su interlocutor. -“Hoy en día los hacen de otra forma, pero el buen vino se hace con chicas que pisan las uvas. Un día si querés te venís a casa y te muestro, yo hago vinos artesanales” contestó el Tiburcio Herrera, que hablaba con una voz ronca que no parecía la suya. Lo tomé del brazo y lo llevé a un costado. -“No podés ser tán caradura” empecé. “¿Desde cuando hacés vino artesanal?” -“Tengo una bañadera y una verdulería a una cuadra” fundamentó. “Además estoy usando otra voz”. -“Ja, ¿te pensás que no se dio cuenta que sos vos por el olor?” tiró Amadeo. -“No es un perro, pelotudo” contestó Herrera. -“Hablando de perros” aproveché, “en la salida lateral hay un perro vikingo y en la principal hay una mole enojada. Se va a complicar volver a casa.” -“¿Quien se quiere disculpar primero?” Preguntó el mono, que de repente teníamos en frente nuestro. -“¿No estabas afuera vos?” pregunté. -“Mi hermana me mandó un mensaje de texto” dijo el tipo sonriendo. En efecto, la chica tenía el celular en la mano. Tomada de la mano por su hermano, se unió a nuestra feliz ronda. -“¿Como sabías que era yo? ¡Usé otra voz!” preguntó Herrera, quien ciertamente, en el pasado hizo laburos cortos doblando dibujos animados. -“Apestás a naranja” contestó la chica. Miré a Amadeo, quien esperaba que dijese “¡Vieron! ¡Tenía razón!”. Pero Amadeo estaba callado, atónito. Era tal su sorpresa que nos quedamos callados, mirándolo. Finalmente explotó: -“¿COMO CARAJO MANDA UN MENSAJE DE TEXTO UNA CIEGA? ¿ESTAMOS TODOS LOCOS?” Alguien salió del local por la puerta lateral y el perro vikingo entró como poseído por mil demonios. Nos miró y cerrando los párpados como si hubiese adquirido un objetivo, clavó su mirada en mí. Ahí noté que tenía la toalla todavía en la mano. Desesperado, la arrojé a un costado, pegándole en la cara a la chica. La pobre tomó la toalla desconcertada en sus manos y la extendió de lleno en frente suyo. Como un toro frente al manto rojo, el perro se disparó y con un salto se abalanzó sobre la chica. Cerré los ojos. Lo primero que noté al abrirlos es que la chica estaba ilesa y desconcertada por el murmullo que brotaba a su alrededor. El perro se encontraba colgando de la muñeca de un pibe que no mostraba ninguna señal de dolor. El perro, en cambio, apretó más fuerte sus fauces y lanzó un alarido, cayendo al piso y huyendo por la puerta. “El rallador de queso” pensé en voz alta. Tenía una utilidad después de todo. “Un perro vikingo entra a un bar” es buen comienzo para un chiste, pero cuando ocurre en la vida real lo único que causa es confusión. El hermano de la chica estaba tán consternado que se olvidó de nosotros, y se quedó contándole a su hermana de la que había zafado. El muchacho que salvó la noche estaba con ellos, mirando a la chica con ojos de ensueño. Decidí que no quería saber más de esa noche y me despedí de mis amigos, guardando la toalla en mi morral. En la puerta del boliche, mi casco reposaba sobre la moto. Al lado, el perro me miraba desconfiado, pero sin la ferocidad de antes. Se ve que había aprendido una lección. Metí la mano en el morral y busqué las porciones de Napo, no queriendo arriesgarme a nada más. Me costaba mucho despedirme de ellas pero finalmente las encontré, y cuando estaba por sacarlas, un auto se estacionó frente nuestro. “¡Lorenzo! ¡Encontraste a mi perro!” gritó el conductor. El perro, al escuchar la voz de su amo, se paró y como un resorte saltó por la ventana del acompañante, en un maremoto de lenguetazos. Uno de los que estaba atrás sacó una toalla mugrosa y en breve se había desatado una lucha entre risas. -“¿Que problema tiene tu perro con las toallas?” pregunté mientras me subía a la moto. -“Lo volvemos loco, es una fiera el Erik” contestó el acompañante. -“¿Erik?” consulté mientras prendía la moto. El conductor me miró serio. “Erik El Vikingo es una película de 1989, quizás uno de los papeles menos recordados de Tim Robbins, que hizo las delicias…” No llegué a escuchar el resto, ya había arrancado y decidí alejarme de ese barrio lo más rápido posible. “Que locura” concluyó el policía, doblando su pañuelo para guardarlo por quinta vez en su bolsillo. “¿Y ese finito como lo explicás?” “Me lo fumé antes de salir para el bar”, confesé. “¿Me puedo ir ahora?” El policía se tomó unos segundos antes de dar su veredicto. “Dejame la Napo y andate.” Menos de un minuto más tarde, ya estaba volviendo para casa. La noche había sido una interminable seguidilla de hechos poco probables. ¿Cuales eran las chances de que todo se haya dado de esa manera? Calculo que las mismas de que el policía haya agarrado el único cigarrillo mezclado con faso de todo el paquete, o que justo haya sido alguien con un resfrío tal que no podía distinguir lo que estaba fumando. Dicen que el corazón tiene razones que la mente no puede entender. Yo digo que un buen bajón es una dama cruel que no perdona y que pone todo lo demás en segundo plano. Esos pensamientos poblaron mi vuelta, mientras me perdía en las oscuras calles de capital, sin rumbo fijo, tras burlar a la ley como un forajido. Como un caza-recompensas. Como un Renegado. Fuente: http://www.lainternetapesta.com.ar/

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Muchas anecdotas.
InfoporAnónimo10/29/2009

El caballo en el pozo Un campesino, que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo abandonado. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar el caballo de allí. El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente, y evaluó la situación, asegurándose que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la operación de rescate. Tomó entonces la difícil decisión de decirle al capataz que sacrificase el animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo, allí mismo. Y así se hizo. Comenzaron a lanzar tierra dentro del pozo de forma de cubrir al caballo. Pero, a medida que la tierra caía en el animal este la sacudía y se iba acumulando en el fondo, posibilitando al caballo para ir subiendo. Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente consiguió salir. Si estás "allá abajo", sintiéndote poco valorado, y otros lanzan tierra sobre ti, recuerda el caballo de esta historia. Sacude la tierra y sube sobre ella. La botella Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo. El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía. Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y pudo leer que decía: "Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar". El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua... ¡llena de agua! De pronto, se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada. ¿Qué debiera hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca... o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se cuánto tiempo atrás? Al final, derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero ¡nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia... Agua fresca, cristalina. Llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante. Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: "Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente". El árbol de las manzanas Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo apreciaba mucho y todos los días jugaba a su alrededor. Trepaba por el árbol, y le daba sombra. El niño amaba al árbol y el árbol amaba al niño. Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y el nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol. Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste: "¿Vienes a jugar conmigo?". Pero el muchacho contestó: "Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos". "Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero... pero puedes tomar todas mis manzanas y venderlas. Así obtendrás el dinero para tus juguetes". El muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste. Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó: "¿Vienes a jugar conmigo?". "No tengo tiempo para jugar. Debo trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?". "Lo siento, no tengo una casa, pero... puedes cortar mis ramas y construir tu casa". El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario. Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. "Vienes a jugar conmigo?", le preguntó el árbol. El hombre contestó: "Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?". El árbol contestó: "Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz". El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo. Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: "Lo siento mucho, pero ya no tenga nada que darte, ni siquiera manzanas". El hombre replicó: "No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar... ahora ya estoy viejo. Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar. Estoy tan cansado después de tantos años...". Entonces el árbol, con lágrimas en sus ojos, le dijo: "Realmente no puedo darte nada... lo único que me queda son mis raíces muertas, pero las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y descansa". El hombre se sentó junto al árbol y éste, feliz y contento, sonrió con lágrimas. Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros padres. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con papá y mamá... Cuando crecemos los dejamos... Sólo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas... No importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Parece que el muchacho es cruel contra el árbol... pero es así como nosotros tratamos a veces a nuestros padres. Valoremos a nuestros padres mientras los tengamos a nuestro lado. ¡MAL CARACTER! Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta. El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que él aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que era más fácil controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta. Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo: "Has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves". Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero el modo cómo se lo digas lo devastará y la cicatriz perdurará para siempre. Una ofensa verbal es tan dañina como la ofensa física. Los amigos son joyas preciosas. Nos hacen reír y nos animan a seguir adelante. Nos escuchan con atención y siempre están dispuestos a abrirnos su corazón. Tenlo siempre presente. TODOS TENEMOS GRIETAS Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación. Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir”. El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino." Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchas flores hermosas a lo largo del camino, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar. El aguador le dijo entonces "¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza." Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados. La última pregunta Durante mi último curso en la escuela, nuestro profesor nos puso un examen. Leí rápidamente todas las preguntas, hasta que llegué a la ultima, que decía así: ¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela? Seguramente era una broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Era alta, cabello oscuro, como de cincuenta anos, pero... ¿cómo iba yo a saber su nombre? Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen. Por supuesto, dijo el profesor. En sus vidas ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Todas merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: !Hola! Yo nunca olvidé esa lección. También aprendí que su nombre era Dorothy. LAS DOS RANITAS: Resulta que había dos ranitas que aprovechando su día libre salieron a pasear por una hermosa mansión. Cuando llegaron a la cocina en busca de algo de comer, se resbalaron en unas gotas de aceite para caer en una gran olla de crema. Ambas desesperadas comenzaron a defenderse de la masa movediza que las iba devorando, hasta que una de ella dijo: -Querida amiga ha llegado mi hora, por más que me esfuerce nunca podré salir con vida de esta situación, no tengo opción yo me entrego, mi vida ha terminado... Y dejando de patalear, lenta mente fue desapareciendo de la superficie. La amiga, por su parte pensó: Yo no sé si hoy es mi día, así que no me entregaré, en todo caso seguiré luchando hasta que Dios me llamé, pero que antes observe que hice todo lo imposible para conservar mi vida. La ranita siguió sin descanso moviendo sus patas, y lo hizo con tanta decisión y con tanta voluntad, que sin darse cuenta la crema se convirtió en manteca, pudiendo pisar firme y escapar tranquilamente. La joya Un monje andariego se encontró, en uno de sus viajes, una piedra preciosa, y la guardó en su talega. Un día se encontró con un viajero y, al abrir su talega para compartir con él sus provisiones, el viajero vio la joya y se la pidió. El monje se la dio sin más. El viajero le dio las gracias y marchó lleno de gozo con aquel regalo inesperado de la piedra preciosa que bastaría para darle riqueza y seguridad todo el resto de sus días. Sin embargo, pocos días después volvió en busca del monje mendicante, lo encontró, le devolvió la joya y le suplicó: "Ahora te ruego que me des algo de mucho más valor que esta joya. Dame, por favor, lo que te permitió dármela a mí". Papá , ¿Cuánto ganas? La noche había caído ya. Sin embargo, un pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido; el motivo bien valía la pena: estaba esperando a su papá. Los traviesos ojos iban cayendo pesadamente, cuando se abrió la puerta; el niño se incorporó como impulsado por un resorte, y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto: -Papi, ¿cuánto ganas por hora? –dijo con ojos muy abiertos. El padre, molesto y cansado, fue tajante en su respuesta: -Mira hijo, eso ni siquiera tu madre lo sabe, no me molestes y vuelve a dormir, que ya es muy tarde. -Si papi, sólo dime, ¿cuánto te pagan por una hora de trabajo? –reiteró suplicante el niño. Contrariado, el padre apenas abrió la boca para decir: -Ochocientos pesos. -Papi, ¿me podrías prestar cuatrocientos pesos? –preguntó el pequeño. El padre se enfureció, tomó al pequeño del brazo y en tono brusco le dijo: -Así es que para eso querías saber cuánto gano, ¿no?. Vete a dormir y no sigas fastidiando, muchacho.... El niño se alejó tímidamente y el padre, al meditar lo sucedido, comenzó a sentirse culpable: "Tal vez necesita algo", pensó, y queriendo descargar su conciencia se asomó al cuarto de su hijo y con voz suave le preguntó: -¿Duermes hijo? -Dime papi, respondió él entre sueños. -Aquí tienes el dinero que me pediste. -Gracias papi –susurró el niño mientras metía su manita debajo de la almohada, de donde sacó unos billetes arrugados-. ¡Ya completé! –gritó jubiloso-. Tengo, ochocientos pesos..., ahora papá: ¿ME PODRÍAS VENDER UNA HORA DE TU TIEMPO? Perdonar y agradecer Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: "Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro". Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado comenzó a ahogarse, y le salvó su amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: "Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida". Intrigado, el amigo preguntó: "¿Por qué después que te pegué escribiste en la arena y ahora en cambio escribes en una piedra?". Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo. Pero cuando nos ayuda, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde ningún viento podrá borrarlo". El elefante del circo Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de tajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Cuando tenía cinco o seis años, pregunté a algún maestro, a mi padre o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: "El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño". Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvía a probar, y también al otro y al que seguía... hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso no escapa porque cree que no puede. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquélla impotencia que se siente poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... Jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez... Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos hacer" simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos. Grabamos en nuestro recuerdo "no puedo... no puedo y nunca podré", perdiendo una de las mayores bendiciones con que puede contar un ser humano: la fe. La felicidad es un trayecto, no un destino. Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos por que son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados... La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que AHORA. Si no es ahora? , Cuando? Tu vida siempre estará llena de retos. Es mejor admitirlos y decidir ser felices de todas formas. Una de mis frases favorita es de Souza, dijo: "Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida comenzaría. Hasta que me dí cuenta que esos obstáculos eran mi vida. Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad. la felicidad es el camino. Así que atesora cada momento que tienes, y atesóralo más cuando lo compartiste con "alguien especial", lo suficientemente especial para compartir tu tiempo, y recuerda que el tiempo no espera por nadie... Así que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a la escuela, hasta que bajes 10 kilos, hasta que tus hijos se vayan de casa, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, hasta el verano, o hasta que mueras, para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz... La felicidad es un trayecto, no un destino. Pensamiento para la vida: Trabaja como si NO necesitaras dinero, Ama como si nunca te hubieran herido, y baila como si NADIE te estuviera viendo...

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La luna de miel (anecdota)
InfoporAnónimo10/29/2009

Cuando nos casamos con Raquel hicimos que nuestra luna de miel durara un año. Ahorramos todo lo que pudimos, renunciamos a nuestros trabajos y decidimos darle la vuelta al mundo. Hicimos nuestras previsiones y el dinero nos dio para pasar el año sin apuros. Fuimos a varios países en Europa y Sudamérica, vimos muchos atardeceres y amaneceres en distintos lugares. Una luna de miel de doce meses. Hay muchas historias que contar de esos viajes, pero si hay una que fue bizarra fue la que pasó en Buenos Aires. —¿Te acordás de cuando fuimos malabaristas y payasos de semáforos en Bogotá? Eramos malos para eso. —Como para que no me acuerde Gustavo, pero no nos fue tan mal. Todo por culpa de tu hermano que no nos mandó el dinero a tiempo. Pero no nos morimos de hambre, viste. Los primeros tres meses fueron de Europa, y cuando regresamos, nos quedamos aca en Guatemala un mes para descansar, y luego al siguiente nos fuimos a Sudamérica. Primera parada, Buenos Aires. Allá nos recibieron unos conocidos en el aeropuerto y estuvimos en su casa una semana, a petición de ellos mismos. Andrea y Marcelo Morello era un matrimonio de nuestra edad, así que nos llevamos bien desde el principio. Vivían en Olivos, Buenos Aires, en un apartamento amplio, con buena vista. No me acuerdo bien qué negocio tenían, pero por lo que se veía, era muy rentable. Fueron muy amables con nosotros, pero tenían una relación de amor-odio entre ellos. Ese tipo de relaciones en que se agreden verbalmente y aún así siguen juntos, y hasta felices. —¿A vos te gustaba el Marcelo? —Pues mal no estaba. —Desgraciada. Los Morello tenían unos vecinos raros. Dos tipos y una mujer, que no se bañaban, pero saludaban cortésmente, aunque con ademanes tan exagerados que te hacían sentir miedo. Se levantaban temprano para ir a comprar las cosas del desayuno, luego volvían a salir a la hora del almuerzo, siempre juntos, y después ya no salían del apartamento. Parecían ser de la misma edad, unos 35 años. Su aspecto era sano, aunque tenían la mirada perdida, salvo cuando te saludaban. Nos contaron nuestros anfitriones que ellos eran hermanos, y que habían heredado una gran fortuna, así que nada les faltaría. Sin embargo, nunca salían del apartamento a no ser para comprar abarrotes. No tenían televisión, pero sí una importante colección de libros y discos. Les gustaba el jazz. —La vez que no soporté fue cuando aquella mulata cubana se te insinuaba en mi cara y vos le seguías la corriente. —No le seguía la corriente, exagerada sos. —Ahora te hacés el loco. —Vos te pusiste bien celosa, qué caritas las que me hacías. Ja. Al segundo día de estar en Olivos con los Morello, los vecinos raros se enteraron que éramos de Guatemala. Mostraron interés en nosotros, lo que nos hacía sentir incómodos. En los pasillos y el elevador nos hacían toda clase de preguntas y nos contaron que el único país al que habían viajado alguna vez era a Guatemala. Nosotros intentábamos sacudírnoslos de encima con monosílabos, pero era inútil. Ellos estaban obsesionados con Guatemala. Nos invitaron a almorzar un día. Fue tanta la afectación que mostraron al invitarnos que nos vimos forzados a aceptar. Fuimos entonces Raquel y yo al almuerzo y entramos a la casa más rara que he visitado en mi vida. Todos los muebles empolvados, goteras arregladas con un sistema de embudo y manguera que iba a dar a un desagüe en el baño y una rata circulando libremente por ahí. Lo único que estaba limpio era la cocina. Cuando entramos torpemente sacudieron un poco el polvo de las sillas. Nos atendieron con esa simpatía exagerada que te amenaza en lugar de hacerte sentir bien. —¿Te acordás de la vez que te llamé y te dije que estaba con unos amigos en el mirador camino a La Antigua? Te dejaste venir en bus aunque no sabías cómo chingados llegar. Llovía. Cuando al fin llegaste yo ya no estaba y te empapaste. No quisiste llamarme por orgullosa, preferiste que te fuera a recoger el Christian, ese tu enamorado loco que te pidió que no te casaras y que te dio serenata el día anterior a la boda. —… El almuerzo era un asado que era obvio que no habían preparado ellos. No estaba mal. Durante la comida entonces supimos que ellos querían volver a Guatemala y visitar Tikal. Según estos hermanos, el alma de sus padres estaba encerrada en el templo del Gran Jaguar. ¿Por qué? Quién sabe, a ellos se les había metido la idea y de ahí no había ser viviente que los pudiera sacar. Nos miraban abriendo bien los ojos, a ratos tenían su respiración acelerada. Creo que veían en nosotros alguna especie de ángeles que los conectarían con las almas de sus padres muertos en un terrible accidente, en Petén, hacía ya 20 años. En la sala estaban en la pared varios retratos de los padres de estos tres hermanos locos. No sé si fue por la tensión en que estábamos, pero esos señores nos parecieron más bien gente lúgubre. De los tres hermanos, la mujer tenía un tic en el ojo derecho, que le temblaba cada vez que parpadeaba. No nos habíamos fijado al principio. —Es increíble que estemos aquí esperando a que comience la audiencia de nuestro divorcio, Raquel. Las cosas se empezaron a poner tensas cuando el mayor nos dijo que los teníamos que traer a Guatemala, que esa debía ser nuestra misión, que por algo nos habíamos encontrado. Les dijimos que no regresaríamos en el corto plazo a Guatemala, porque estábamos de paseo en Sudamérica y Argentina era apenas el primer país que visitábamos. Ellos entonces cambiaron su amenazante amabilidad por insultos y gritos. El menor fue hacia el interior de la casa y volvió con una escopeta, mientras la mujer sujetaba a Raquel y el otro hermano me tomaba el cuello con su brazo derecho a mis espaldas. Estábamos atrapados. Raquel entonces ofreció cambiar todos nuestros planes para hacer lo que ellos querían, pero tendríamos que ir a la oficina de la aerolínea a cambiar boletos y a comprar los de ellos. Pero como ellos no tenían costumbre de salir de casa, era mejor que lo hiciéramos nosotros. Necesitábamos eso sí, dinero para hacerlo. —Fuimos a un montón de lugares, pero la tarde que yo más recuerdo fue aquella primera vez en La Antigua, cuando lloviznó y vos andabas contenta y entramos a aquella galería de arte. Yo te dije ese día que vos mandabas a dónde íbamos. Yo sólo escucho y obedezco y pago, por supuesto, ofrecí. Y entonces me abrazaste apretado. —Sí, estuvo bien. Pero ya pasó. La gente cuando le dicen lo que quiere escuchar suele caer. Y afortunadamente para nosotros así sucedió. Los locos accedieron y sacaron de un cofre viejo lleno de dinero algunos buenos dólares para hacerles el trámite. Salimos de allí y nunca volvimos, por supuesto. Esos dólares nos sirvieron para continuar el viaje. Apenas nos despedimos de los Morello, sólo entramos por las cosas al apartamento y fuimos directo al aeropuerto, rumbo a Perú. Después le pedimos a Marcelo por teléfono que si preguntaban por nosotros, dijera habíamos muerto al estrellarse nuestro taxi con un camión en la carretera. Había habido por casualidad un accidente el día de nuestra partida en el cual había muerto una pareja no identificada. Un recorte de la noticia convenció a los tres hermanos locos. —Cuando entremos con el juez digámosle que ya no nos divorciaremos. —Estás loco. —Por eso se llama conciliatoria la audiencia. Para reconciliarse uno. —No es audiencia conciliatoria, es de avenencia. Y después de lo que me hiciste no quiero volver con vos. —Como sea, el sexo de reconciliación es bueno, dicen. —… —Bueno, entonces divorciémonos y volvámonos a casar. Así tendríamos otra luna de miel de un año y la pasaríamos genial. —Ya es tarde Gustavo, yo te quise de veras, pero ya pasó. Entremos, firmemos y ya está. No insistás, ya no te quiero. VEAN MIS OTROS POST, espero que les halla gustado.

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muchisimas anecdotas.
InfoporAnónimo10/30/2009

La novia Tenia 18 mas o menos, estaba con una noviecita en mi habitacion, no sabia nadie en casa que estaba con alguien, cuando estabamos haciendo el amor, mi viejo abre la puerta: -Che tavo tomamos unos mateeeeee................perdon. Pobre cristiana no piso mi casa como por 2 meses. La mentira Yo salia con mi novia ya masomenos por 6 meses cuando cortamos, nos dejamos de ver aproximadamente por un mes, durante ese tiempo me hice un par de amigas gracias a un primo bastante buscavida que tengo... nunca paso nada la verdad... despues de un tiempo volvi a verme con mi novia. un dia ya apunto de volver al noviasgo..(aclaro cortamos por culpa de algunas mentiras mias - nada grave) mme llego un mensaje de estas chica preguntando por mi primo (nada involucrador) y yo como boludo atomico que soy borre el mensaje apenas lo termine de leer y le menti que era un amigo mio. la cosa esque paso el tiempo y se entero y quede de vuelta como mentiroso. hasta el dia de hoy cada ves que peliamos vuelve el tema del mensaje! ....quien era la de el mensaje; dice ella siempre.. Nunca se pudo librar de eso. Q feo! Durante los primeros meses de noviazgo era muy comun que mi novio y yo nos encerremos en la pieza solos todo el tiempo... Y bueno, en ese tiempo a solas haciamos cosas normales de pareja... variación entre las cosas normales... ya saben... Mi mamá para asegurarse de que no hicieramos nada que ella no quisiera, me obligaba a abrir la puerta a cada rato cuando golpeaba para ofrecerme galletitas o algo para comer... Un día feriado, en el que no había casi nadie en la calle, y el tiempo estaba muy lindo, nos fuimos a pasear, y nos sentamos en la puerta de un colegio que estaba a una cuadra de mi casa... Nos quedamos un buen rato solos, charlando de todo... y en una de esas vemos que viene mi mamá de hacer compras y saca de la bolsa del super mercado un paquete de galletitas ajajjaja Q verguenza! Bueno yo tome un colectivo.. Para llegar a mí casa sin gastar mucho dinero.. Bueno había un asiento vació y me senté ahí y de un rato sube una linda chica y como todo caballero le sedo el asiento.. bueno luego entra una mujer con dos hijos y ella le sede en asiento y el carro arranca y uno de los niños de unos 4 años para no caer por la aceleración del carro se agarra del pantalón del la flaca... y lo baja jajajjajaj y ella tenia una tanga jajajaj que buena fortuna la mía y la de los demás menos para ella por estaba tan paletada pero esta bien roja mm bueno le iva a pedir su numero telefónico pero ella con la palta se bajo antes de llegar a su destino jajá aja…… La caida estabamos en una excurcion de parte del cole en un parque acuatico y ya saben no? alli los pisos se mantienen mojados todo el tiempo, ya se imaginaran que m paso; deacuerdo! mientras caminaba en medio del comedor Zas! que me resbalo y lo peor es que en mi intento por no caer, patine un rato solo para al final irme sin remedio alguno a besar el suelo, que Oso. Q mal una noche de borrachera... salimos con amigos en el auto..fuimos a un boliche y mi amigo (el q manejaba)tomo demasiado como para manejar,por lo q decidimos volver en taxi y dejar el auto ahi por esa noche, al otro dia volvimos a buscarlo y ...el auto no estaba..llamamos a la policia y lo reportamos como robado...pero la cueston es q habiamos dejado en una zona de estacionamiento tarifado y al no tener el boleto del parkin la policia de transito se lo llevo por estar en infraccion!!!...cuando fuimos a busacar el auto a la playa de estacionamiento donde ponen a todos los autos q son levantados descubrmos q por cada hora cobran $2000 mas o menos!!!!y habia estado ayi mas de 5 horas..$10.000(equivalente a 500 dolares mas o menos) por ser responsables!!!!la cuestion es q debiamos pagarlo o no nos entregaban el auto y seguia acumulando tiempo(=dinero)... en resumen mi amigo tuvo q sacar un prestamo bancario(porque tampoco aceptan tarjetas de credito,solo efectivo y en moneda nacional).. la siguiente vez q mi amigo no estaba apto para manejar nos quedamos comiendo bizcochos en el auto... xxx? estaba en la escuela, cada uno sentado en sus lugares. Teniamos una mesa para dos, una de esas largas, que debiamos compartir con otro compañero (les cuento para que se hagan la idea y puedan entender bien la situacion). EN fin, se sentaban dos personas juntas en cada mesa. Sin previo aviso, entra la preceptora, muy enojada la muy wacha, con el objetivo de cambiarnos de lugar a todos (no me acuerdo cual era el motivo de semejante decision). Me sacaron del alcance de mi mejor amigo, y me pusieron con una chica (fea, muy fea), con la cual no nos simpatizabamos mucho; por ahi un "hola" y "chau", comentarios e ideas compartidas, pero nada mas que eso. PARA HACERLA CORTA. Ese mismo dia, a la hora siguiente, me empieza a picar la entre pierna (OH NO), tanto, que no pude resistir el impulso de rascarme. La cuestion es, que me resultaba tan gratificante rascarme, que lo segui haciendo por un rato. Mi amiga ni cuenta se daba. Para mi sorpresa, al dia siguiente, durante el primer recreo, no solo compañeros de mi curso, si no tambien chicos de otros niveles, se acercaron y me preguntaron que habia sido lo que ME HABIA EXITADO TANTO, como para masturbarme en medio de la clase, al lado de una chica. Los rumores son jodidos de detener. Pase el resto del año, y del siguiente, con mis compañeros pensando que yo me habia masturbado. hijos de... xD! con una amiga la cuestión es q ella era una chica de esas q se ponen la falda bien arriba jaja. y cuando se sentaba a mi lado uff ya saben! y yo tenia q cruzar las piernas para q no se note. Bueno yo era sano y sigo siéndolo jejeje pero ella mmm no. y mi amigo me jode diciendo q solo los cabros , geys o mujeres cruzan las piernas joojo y ella me dice siéntate normal. y yo estaba palta plop no sabia q hacer si me sentaba normal mmm ella se daría cuenta y mis amigos. no sabia q hacer entonces seguía así y de repente llega el profesor. y todos se paran y yo por obligación que plata por mi mare casi la mitad del salón se dio cuenta y un jaraneo total. y algunas miradas feas plop que palta. y ella fue la primera en darse cuenta mmmm y se mato de la risa. La luna de miel Cuando nos casamos con Raquel hicimos que nuestra luna de miel durara un año. Ahorramos todo lo que pudimos, renunciamos a nuestros trabajos y decidimos darle la vuelta al mundo. Hicimos nuestras previsiones y el dinero nos dio para pasar el año sin apuros. Fuimos a varios países en Europa y Sudamérica, vimos muchos atardeceres y amaneceres en distintos lugares. Una luna de miel de doce meses. Hay muchas historias que contar de esos viajes, pero si hay una que fue bizarra fue la que pasó en Buenos Aires. —¿Te acordás de cuando fuimos malabaristas y payasos de semáforos en Bogotá? Eramos malos para eso. —Como para que no me acuerde Gustavo, pero no nos fue tan mal. Todo por culpa de tu hermano que no nos mandó el dinero a tiempo. Pero no nos morimos de hambre, viste. Los primeros tres meses fueron de Europa, y cuando regresamos, nos quedamos aca en Guatemala un mes para descansar, y luego al siguiente nos fuimos a Sudamérica. Primera parada, Buenos Aires. Allá nos recibieron unos conocidos en el aeropuerto y estuvimos en su casa una semana, a petición de ellos mismos. Andrea y Marcelo Morello era un matrimonio de nuestra edad, así que nos llevamos bien desde el principio. Vivían en Olivos, Buenos Aires, en un apartamento amplio, con buena vista. No me acuerdo bien qué negocio tenían, pero por lo que se veía, era muy rentable. Fueron muy amables con nosotros, pero tenían una relación de amor-odio entre ellos. Ese tipo de relaciones en que se agreden verbalmente y aún así siguen juntos, y hasta felices. —¿A vos te gustaba el Marcelo? —Pues mal no estaba. —Desgraciada. Los Morello tenían unos vecinos raros. Dos tipos y una mujer, que no se bañaban, pero saludaban cortésmente, aunque con ademanes tan exagerados que te hacían sentir miedo. Se levantaban temprano para ir a comprar las cosas del desayuno, luego volvían a salir a la hora del almuerzo, siempre juntos, y después ya no salían del apartamento. Parecían ser de la misma edad, unos 35 años. Su aspecto era sano, aunque tenían la mirada perdida, salvo cuando te saludaban. Nos contaron nuestros anfitriones que ellos eran hermanos, y que habían heredado una gran fortuna, así que nada les faltaría. Sin embargo, nunca salían del apartamento a no ser para comprar abarrotes. No tenían televisión, pero sí una importante colección de libros y discos. Les gustaba el jazz. —La vez que no soporté fue cuando aquella mulata cubana se te insinuaba en mi cara y vos le seguías la corriente. —No le seguía la corriente, exagerada sos. —Ahora te hacés el loco. —Vos te pusiste bien celosa, qué caritas las que me hacías. Ja. Al segundo día de estar en Olivos con los Morello, los vecinos raros se enteraron que éramos de Guatemala. Mostraron interés en nosotros, lo que nos hacía sentir incómodos. En los pasillos y el elevador nos hacían toda clase de preguntas y nos contaron que el único país al que habían viajado alguna vez era a Guatemala. Nosotros intentábamos sacudírnoslos de encima con monosílabos, pero era inútil. Ellos estaban obsesionados con Guatemala. Nos invitaron a almorzar un día. Fue tanta la afectación que mostraron al invitarnos que nos vimos forzados a aceptar. Fuimos entonces Raquel y yo al almuerzo y entramos a la casa más rara que he visitado en mi vida. Todos los muebles empolvados, goteras arregladas con un sistema de embudo y manguera que iba a dar a un desagüe en el baño y una rata circulando libremente por ahí. Lo único que estaba limpio era la cocina. Cuando entramos torpemente sacudieron un poco el polvo de las sillas. Nos atendieron con esa simpatía exagerada que te amenaza en lugar de hacerte sentir bien. —¿Te acordás de la vez que te llamé y te dije que estaba con unos amigos en el mirador camino a La Antigua? Te dejaste venir en bus aunque no sabías cómo chingados llegar. Llovía. Cuando al fin llegaste yo ya no estaba y te empapaste. No quisiste llamarme por orgullosa, preferiste que te fuera a recoger el Christian, ese tu enamorado loco que te pidió que no te casaras y que te dio serenata el día anterior a la boda. —… El almuerzo era un asado que era obvio que no habían preparado ellos. No estaba mal. Durante la comida entonces supimos que ellos querían volver a Guatemala y visitar Tikal. Según estos hermanos, el alma de sus padres estaba encerrada en el templo del Gran Jaguar. ¿Por qué? Quién sabe, a ellos se les había metido la idea y de ahí no había ser viviente que los pudiera sacar. Nos miraban abriendo bien los ojos, a ratos tenían su respiración acelerada. Creo que veían en nosotros alguna especie de ángeles que los conectarían con las almas de sus padres muertos en un terrible accidente, en Petén, hacía ya 20 años. En la sala estaban en la pared varios retratos de los padres de estos tres hermanos locos. No sé si fue por la tensión en que estábamos, pero esos señores nos parecieron más bien gente lúgubre. De los tres hermanos, la mujer tenía un tic en el ojo derecho, que le temblaba cada vez que parpadeaba. No nos habíamos fijado al principio. —Es increíble que estemos aquí esperando a que comience la audiencia de nuestro divorcio, Raquel. Las cosas se empezaron a poner tensas cuando el mayor nos dijo que los teníamos que traer a Guatemala, que esa debía ser nuestra misión, que por algo nos habíamos encontrado. Les dijimos que no regresaríamos en el corto plazo a Guatemala, porque estábamos de paseo en Sudamérica y Argentina era apenas el primer país que visitábamos. Ellos entonces cambiaron su amenazante amabilidad por insultos y gritos. El menor fue hacia el interior de la casa y volvió con una escopeta, mientras la mujer sujetaba a Raquel y el otro hermano me tomaba el cuello con su brazo derecho a mis espaldas. Estábamos atrapados. Raquel entonces ofreció cambiar todos nuestros planes para hacer lo que ellos querían, pero tendríamos que ir a la oficina de la aerolínea a cambiar boletos y a comprar los de ellos. Pero como ellos no tenían costumbre de salir de casa, era mejor que lo hiciéramos nosotros. Necesitábamos eso sí, dinero para hacerlo. —Fuimos a un montón de lugares, pero la tarde que yo más recuerdo fue aquella primera vez en La Antigua, cuando lloviznó y vos andabas contenta y entramos a aquella galería de arte. Yo te dije ese día que vos mandabas a dónde íbamos. Yo sólo escucho y obedezco y pago, por supuesto, ofrecí. Y entonces me abrazaste apretado. —Sí, estuvo bien. Pero ya pasó. La gente cuando le dicen lo que quiere escuchar suele caer. Y afortunadamente para nosotros así sucedió. Los locos accedieron y sacaron de un cofre viejo lleno de dinero algunos buenos dólares para hacerles el trámite. Salimos de allí y nunca volvimos, por supuesto. Esos dólares nos sirvieron para continuar el viaje. Apenas nos despedimos de los Morello, sólo entramos por las cosas al apartamento y fuimos directo al aeropuerto, rumbo a Perú. Después le pedimos a Marcelo por teléfono que si preguntaban por nosotros, dijera habíamos muerto al estrellarse nuestro taxi con un camión en la carretera. Había habido por casualidad un accidente el día de nuestra partida en el cual había muerto una pareja no identificada. Un recorte de la noticia convenció a los tres hermanos locos. —Cuando entremos con el juez digámosle que ya no nos divorciaremos. —Estás loco. —Por eso se llama conciliatoria la audiencia. Para reconciliarse uno. —No es audiencia conciliatoria, es de avenencia. Y después de lo que me hiciste no quiero volver con vos. —Como sea, el sexo de reconciliación es bueno, dicen. —… —Bueno, entonces divorciémonos y volvámonos a casar. Así tendríamos otra luna de miel de un año y la pasaríamos genial. —Ya es tarde Gustavo, yo te quise de veras, pero ya pasó. Entremos, firmemos y ya está. No insistás, ya no te quiero. El caballo en el pozo Un campesino, que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo abandonado. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar el caballo de allí. El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente, y evaluó la situación, asegurándose que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la operación de rescate. Tomó entonces la difícil decisión de decirle al capataz que sacrificase el animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo, allí mismo. Y así se hizo. Comenzaron a lanzar tierra dentro del pozo de forma de cubrir al caballo. Pero, a medida que la tierra caía en el animal este la sacudía y se iba acumulando en el fondo, posibilitando al caballo para ir subiendo. Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente consiguió salir. Si estás "allá abajo", sintiéndote poco valorado, y otros lanzan tierra sobre ti, recuerda el caballo de esta historia. Sacude la tierra y sube sobre ella. La botella Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo. El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía. Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y pudo leer que decía: "Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar". El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua... ¡llena de agua! De pronto, se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada. ¿Qué debiera hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca... o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se cuánto tiempo atrás? Al final, derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero ¡nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia... Agua fresca, cristalina. Llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante. Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: "Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente". El árbol de las manzanas Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo apreciaba mucho y todos los días jugaba a su alrededor. Trepaba por el árbol, y le daba sombra. El niño amaba al árbol y el árbol amaba al niño. Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y el nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol. Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste: "¿Vienes a jugar conmigo?". Pero el muchacho contestó: "Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos". "Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero... pero puedes tomar todas mis manzanas y venderlas. Así obtendrás el dinero para tus juguetes". El muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste. Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó: "¿Vienes a jugar conmigo?". "No tengo tiempo para jugar. Debo trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?". "Lo siento, no tengo una casa, pero... puedes cortar mis ramas y construir tu casa". El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario. Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. "Vienes a jugar conmigo?", le preguntó el árbol. El hombre contestó: "Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?". El árbol contestó: "Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz". El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo. Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: "Lo siento mucho, pero ya no tenga nada que darte, ni siquiera manzanas". El hombre replicó: "No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar... ahora ya estoy viejo. Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar. Estoy tan cansado después de tantos años...". Entonces el árbol, con lágrimas en sus ojos, le dijo: "Realmente no puedo darte nada... lo único que me queda son mis raíces muertas, pero las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y descansa". El hombre se sentó junto al árbol y éste, feliz y contento, sonrió con lágrimas. Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros padres. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con papá y mamá... Cuando crecemos los dejamos... Sólo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas... No importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Parece que el muchacho es cruel contra el árbol... pero es así como nosotros tratamos a veces a nuestros padres. Valoremos a nuestros padres mientras los tengamos a nuestro lado. ¡MAL CARACTER! Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta. El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que él aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que era más fácil controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta. Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo: "Has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves". Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero el modo cómo se lo digas lo devastará y la cicatriz perdurará para siempre. Una ofensa verbal es tan dañina como la ofensa física. Los amigos son joyas preciosas. Nos hacen reír y nos animan a seguir adelante. Nos escuchan con atención y siempre están dispuestos a abrirnos su corazón. Tenlo siempre presente. TODOS TENEMOS GRIETAS Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación. Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir”. El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino." Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchas flores hermosas a lo largo del camino, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar. El aguador le dijo entonces "¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza." Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados. Papá , ¿Cuánto ganas? La noche había caído ya. Sin embargo, un pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido; el motivo bien valía la pena: estaba esperando a su papá. Los traviesos ojos iban cayendo pesadamente, cuando se abrió la puerta; el niño se incorporó como impulsado por un resorte, y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto: -Papi, ¿cuánto ganas por hora? –dijo con ojos muy abiertos. El padre, molesto y cansado, fue tajante en su respuesta: -Mira hijo, eso ni siquiera tu madre lo sabe, no me molestes y vuelve a dormir, que ya es muy tarde. -Si papi, sólo dime, ¿cuánto te pagan por una hora de trabajo? –reiteró suplicante el niño. Contrariado, el padre apenas abrió la boca para decir: -Ochocientos pesos. -Papi, ¿me podrías prestar cuatrocientos pesos? –preguntó el pequeño. El padre se enfureció, tomó al pequeño del brazo y en tono brusco le dijo: -Así es que para eso querías saber cuánto gano, ¿no?. Vete a dormir y no sigas fastidiando, muchacho.... El niño se alejó tímidamente y el padre, al meditar lo sucedido, comenzó a sentirse culpable: "Tal vez necesita algo", pensó, y queriendo descargar su conciencia se asomó al cuarto de su hijo y con voz suave le preguntó: -¿Duermes hijo? -Dime papi, respondió él entre sueños. -Aquí tienes el dinero que me pediste. -Gracias papi –susurró el niño mientras metía su manita debajo de la almohada, de donde sacó unos billetes arrugados-. ¡Ya completé! –gritó jubiloso-. Tengo, ochocientos pesos..., ahora papá: ¿ME PODRÍAS VENDER UNA HORA DE TU TIEMPO? Si te gusto el post poneme puntos aca (si me lo merezco) asi soy NFU: http://taringa.net/posts/info/3799057/Muchas-anecdotas_.html

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Videos graciosos!
HumorporAnónimo10/30/2009

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Anecdotas graciosas
HumorporAnónimo10/29/2009

La novia Tenia 18 mas o menos, estaba con una noviecita en mi habitacion, no sabia nadie en casa que estaba con alguien, cuando estabamos haciendo el amor, mi viejo abre la puerta: -Che tavo tomamos unos mateeeeee................perdon. Pobre cristiana no piso mi casa como por 2 meses. La mentira Yo salia con mi novia ya masomenos por 6 meses cuando cortamos, nos dejamos de ver aproximadamente por un mes, durante ese tiempo me hice un par de amigas gracias a un primo bastante buscavida que tengo... nunca paso nada la verdad... despues de un tiempo volvi a verme con mi novia. un dia ya apunto de volver al noviasgo..(aclaro cortamos por culpa de algunas mentiras mias - nada grave) mme llego un mensaje de estas chica preguntando por mi primo (nada involucrador) y yo como boludo atomico que soy borre el mensaje apenas lo termine de leer y le menti que era un amigo mio. la cosa esque paso el tiempo y se entero y quede de vuelta como mentiroso. hasta el dia de hoy cada ves que peliamos vuelve el tema del mensaje! ....quien era la de el mensaje; dice ella siempre.. Nunca se pudo librar de eso. Q feo! Durante los primeros meses de noviazgo era muy comun que mi novio y yo nos encerremos en la pieza solos todo el tiempo... Y bueno, en ese tiempo a solas haciamos cosas normales de pareja... variación entre las cosas normales... ya saben... Mi mamá para asegurarse de que no hicieramos nada que ella no quisiera, me obligaba a abrir la puerta a cada rato cuando golpeaba para ofrecerme galletitas o algo para comer... Un día feriado, en el que no había casi nadie en la calle, y el tiempo estaba muy lindo, nos fuimos a pasear, y nos sentamos en la puerta de un colegio que estaba a una cuadra de mi casa... Nos quedamos un buen rato solos, charlando de todo... y en una de esas vemos que viene mi mamá de hacer compras y saca de la bolsa del super mercado un paquete de galletitas ajajjaja Q verguenza! Bueno yo tome un colectivo.. Para llegar a mí casa sin gastar mucho dinero.. Bueno había un asiento vació y me senté ahí y de un rato sube una linda chica y como todo caballero le sedo el asiento.. bueno luego entra una mujer con dos hijos y ella le sede en asiento y el carro arranca y uno de los niños de unos 4 años para no caer por la aceleración del carro se agarra del pantalón del la flaca... y lo baja jajajjajaj y ella tenia una tanga jajajaj que buena fortuna la mía y la de los demás menos para ella por estaba tan paletada pero esta bien roja mm bueno le iva a pedir su numero telefónico pero ella con la palta se bajo antes de llegar a su destino jajá aja…… La caida estabamos en una excurcion de parte del cole en un parque acuatico y ya saben no? alli los pisos se mantienen mojados todo el tiempo, ya se imaginaran que m paso; deacuerdo! mientras caminaba en medio del comedor Zas! que me resbalo y lo peor es que en mi intento por no caer, patine un rato solo para al final irme sin remedio alguno a besar el suelo, que Oso. Q mal una noche de borrachera... salimos con amigos en el auto..fuimos a un boliche y mi amigo (el q manejaba)tomo demasiado como para manejar,por lo q decidimos volver en taxi y dejar el auto ahi por esa noche, al otro dia volvimos a buscarlo y ...el auto no estaba..llamamos a la policia y lo reportamos como robado...pero la cueston es q habiamos dejado en una zona de estacionamiento tarifado y al no tener el boleto del parkin la policia de transito se lo llevo por estar en infraccion!!!...cuando fuimos a busacar el auto a la playa de estacionamiento donde ponen a todos los autos q son levantados descubrmos q por cada hora cobran $2000 mas o menos!!!!y habia estado ayi mas de 5 horas..$10.000(equivalente a 500 dolares mas o menos) por ser responsables!!!!la cuestion es q debiamos pagarlo o no nos entregaban el auto y seguia acumulando tiempo(=dinero)... en resumen mi amigo tuvo q sacar un prestamo bancario(porque tampoco aceptan tarjetas de credito,solo efectivo y en moneda nacional).. la siguiente vez q mi amigo no estaba apto para manejar nos quedamos comiendo bizcochos en el auto... xxx? estaba en la escuela, cada uno sentado en sus lugares. Teniamos una mesa para dos, una de esas largas, que debiamos compartir con otro compañero (les cuento para que se hagan la idea y puedan entender bien la situacion). EN fin, se sentaban dos personas juntas en cada mesa. Sin previo aviso, entra la preceptora, muy enojada la muy wacha, con el objetivo de cambiarnos de lugar a todos (no me acuerdo cual era el motivo de semejante decision). Me sacaron del alcance de mi mejor amigo, y me pusieron con una chica (fea, muy fea), con la cual no nos simpatizabamos mucho; por ahi un "hola" y "chau", comentarios e ideas compartidas, pero nada mas que eso. PARA HACERLA CORTA. Ese mismo dia, a la hora siguiente, me empieza a picar la entre pierna (OH NO), tanto, que no pude resistir el impulso de rascarme. La cuestion es, que me resultaba tan gratificante rascarme, que lo segui haciendo por un rato. Mi amiga ni cuenta se daba. Para mi sorpresa, al dia siguiente, durante el primer recreo, no solo compañeros de mi curso, si no tambien chicos de otros niveles, se acercaron y me preguntaron que habia sido lo que ME HABIA EXITADO TANTO, como para masturbarme en medio de la clase, al lado de una chica. Los rumores son jodidos de detener. Pase el resto del año, y del siguiente, con mis compañeros pensando que yo me habia masturbado. hijos de... xD! con una amiga la cuestión es q ella era una chica de esas q se ponen la falda bien arriba jaja. y cuando se sentaba a mi lado uff ya saben! y yo tenia q cruzar las piernas para q no se note. Bueno yo era sano y sigo siéndolo jejeje pero ella mmm no. y mi amigo me jode diciendo q solo los cabros , geys o mujeres cruzan las piernas joojo y ella me dice siéntate normal. y yo estaba palta plop no sabia q hacer si me sentaba normal mmm ella se daría cuenta y mis amigos. no sabia q hacer entonces seguía así y de repente llega el profesor. y todos se paran y yo por obligación que plata por mi mare casi la mitad del salón se dio cuenta y un jaraneo total. y algunas miradas feas plop que palta. y ella fue la primera en darse cuenta mmmm y se mato de la risa. fuente: http://www.forojovenes.com/ Si les gusto comenten y entren a ver estas anecdotas: http://taringa.net/posts/info/3799057/Muchas-anecdotas_.html http://taringa.net/posts/info/3796418/No-vuelvo-m%C3%A1s-a-Ramos-%28anecdota%29.html http://taringa.net/posts/info/3798873/La-pianista-%28anecdota%29.html (tambien mias) si no tienen fuente es que son mias.

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Como crear tu chat PHP con usuarios [Parte 3]
Hazlo Tu MismoporAnónimo6/4/2011

Hola taringuer@s, hoy voy a seguir con la parte 3 de como hacer tu propio chat en php con usuarios. Vamos a crear a login.php , para que se puedan logear en nuestro chat. Comencemos! login.php <html> <head> <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8" /> <title>Log-In</title> <link href='http://fonts.googleapis.com/css?family=Syncopate|Orbitron|Architects Daughter' rel='stylesheet' type='text/css'> <style> body { background-image: url(bg.png); } </style> </head> <body> <table width="50%" border="0" bgcolor="#FFFFFF" align="center" background="transparente50.png"> <tr> <td> <form action="validar_usuario.php" method="post"> <h6> Usuario:<input type="text" name="usuario" size="21" /> <br/> Password:<input type="password" name="password" size="12" /> <input type="submit" value="Ingresar" /> </h6> </form> <br/> <a href="javascript:history.back(1)"><<< Volver <<<</a></a></td> </tr> </table> </body> </html> Bueno, luego les explicaré el validar-usuario.php , donde verifica si en la base de datos existe el usuario. PARTE 1 PARTE 2 ¡EL CHAT POSTA NO ESTA TERMINADO! ¿Cómo queda? Así: http://chat.la-pagina-de-brian.com.ar/

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¿Cómo hice mi página web? Aquí el tutorial
¿Cómo hice mi página web? Aquí el tutorial
Hazlo Tu MismoporAnónimo4/30/2011

Hola taringuer@s, hoy haré un tutorial bastante detallado de como hice mi página web, que la pueden ver aquí: Bueno, empezemos: Primero, deben saber un poco HTML, que está en uso en "INDEX.html". Primero, deben conocer la fuente, 193 líneas, miren la fuente con su navegador web, mi página es esta: . No pondré capturas ya que la página es larga. El nombre de la página en movimiento: Esto es fácil, solamente es un Javascript, aquí lo tienen: <title>La pagina de Brian  ----  </title> <script type="text/JavaScript"> var repeat=1 //enter 0 to not repeat scrolling after 1 run, othersise, enter 1 var title=document.title var leng=title.length var start=1 function titlemove() { titl=title.substring(start, leng) + title.substring(0, start) document.title=titl start++ if (start==leng+1) { start=0 if (repeat==0) return} setTimeout("titlemove()",300)} if (document.title) titlemove() </script> Como verán, es solo un Javascript, algo simple. Cuerpo: El cuerpo es todo una tabla, que es <table (ATRIBUTOS)><tr><td>CONTENIDO</td><tr></table>. No es muy recomendable usar tablas por el tema de la compatibilidad, pero no se preocupen, ustedes pueden usar <div>. El título: Si entran a la página, verán como título, arriba de todo, en el cuerpo, "La página de Brian". Ese título, usa la fuente Orbitron, conseguida en Google web Fonts , un servicio de Google que ofrece fuentes para tu web. El título está programado así: <table width="100%" border="0" background="transparente50.png" align="center">   <tr>     <td align="center"><h1><a href="https://www.facebook.com/apps/application.php?id=187579581277438">La página de Brian</a></h1></td>   </tr> Esa es una parte de la tabla, el principio, donde pueden ver como está programada. La barra de navegación: Es solo un Div simple, así:   <tr>   <td><ul id= "nav" > <li><a href="Hey!.html" title="Hey!" class="barra" rel="facebox">Hey!</a></li> <li><a href="http://chat.la-pagina-de-brian.com.ar/" title="Chat" class="barra">Chat Publico</a></li> <li><a href="http://hosting.la-pagina-de-brian.com.ar/" title="Hosting" class="barra" rel="ventana">Hosting De imagenes</a></li> <li><a href="proximamente.html" title="Index" class="barra" rel="facebox">Index</a></li> </ul></td></tr></table> Es la continuación del código anterior. El texto Para el texto, tuve que cerrar la tabla y crear una nueva, con dos columnas, así: <table width="100%" border="0" align="center" background="transparente50.png">   <tr>     <td><h2>Bienvenidos a mi pagina web. Recomienden esta pagina y comenten! :D. Soy adiction_99 en Taringa!</h2></td>     <td><h2>¡Ahora Mozilla Firefox es compatible con mi página! Les dejo la parodia de Friday, de Rebecca Black :D</h2></td>   </tr>   <tr>     <td><iframe width="310" height="227" src="http://www.youtube.com/embed/gvQI69U8cxc" frameborder="0" allowfullscreen1></iframe></td>     <td bgcolor="#FFFFFF"><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/likebox.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fpages%2FMe-quedo-en-la-compu-aunque-no-sepa-que-hacer-D%2F177987082252043&width=310&colorscheme=light&show_faces=true&stream=true&header=true&height=227" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:310px; height:227px;" allowTransparency="true"></iframe></td>   </tr> </table> Comentarios: Aquí fue más dificil, ya que tuve que hacer un script que se adaptara con mi página, de Facebook. Cree una nueva tabla con las características del título, tal y como lo pueden ver aquí: <table width="100%" border="0" background="transparente50.png" align="center"> <tr><td><script src="http://connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1"></script><fb:like href="http://la-pagina-de-brian.com.ar/" show_faces="true" width="624" font="tahoma"></fb:like> <div id="fb-root"></div><script src="http://connect.facebook.net/es_ES/all.js#appId=187579581277438&xfbml=1"></script><fb:comments href="pruebas-html.zymichost.com" num_posts="50" width="624"></fb:comments><meta property="fb:admins" content="adiction99"></td></tr> <tr><td><p><h3>Hecho por Brian Valente porque esta muy aburrido :D</h3></p></td></tr> </table> La barra del costado (Compartir): Esta barra es un script de ShareSidebar.com, aquí el código: <!--ShareSidebar.com BEGINS--> <style> .FBConnectButton_Small{background-position:-5px -232px !important;border-left:1px solid #1A356E}.FBConnectButton_Text{margin-left:12px !important;padding:2px 3px 3px !important}#ShareSidebar{top: 10%;width:69px;Right: 0 !important;overflow:hidden;position: fixed;z-index: 100000;text-align:center;line-height:normal;_position: absolute;font-size:9px;}#ShareSidebar a,#ShareSidebar a:hover,#ShareSidebar a:visited{text-decoration:none;font-size:9px;}</style><div id="ShareSidebar"> <div style="float:left; margin:10px 0 0 10px;"><a name="fb_share" type="box_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php">Share</a><script src="http://static.ak.fbcdn.net/connect.php/js/FB.Share" type="text/javascript"></script></div> <div style="float:left; margin:10px 0 0 10px;"><script type="text/javascript" src="http://tweetmeme.com/i/scripts/button.js"></script></div> <div style="float:left; margin:10px 0 0 10px;"><script type="text/javascript">(function() {var s = document.createElement('SCRIPT'), s1 = document.getElementsByTagName('SCRIPT')[0];s.type = 'text/javascript';s.async = true;s.src = 'http://widgets.digg.com/buttons.js';s1.parentNode.insertBefore(s, s1);})();</script><a class="DiggThisButton DiggMedium"></a></div> <div style="float:left; margin:7px 0 0 10px;"><a title="Post on Google Buzz" class="google-buzz-button" href="http://www.google.com/buzz/post" data-button-style="normal-count"></a><script type="text/javascript" src="http://www.google.com/buzz/api/button.js"></script></div> <div style="float:left; margin:10px 0 0 10px;"><script type="text/javascript" src="http://reddit.com/static/button/button2.js"></script></div> <div style="float:left; margin:10px 0 0 10px;"><script src="http://www.stumbleupon.com/hostedbadge.php?s=5"></script></div> <div style="float:left; margin:10px 0 0 7px;"><script src="http://orkut-share.googlecode.com/svn/trunk/delicious.js"></script></div> <div style="float:left; margin:10px 0 0 5px; color:#000000; font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; background-color:#F4295C; padding:2px 3px;"><a href="http://sharesidebar.com" target="_blank"><font color="#ffffff">Share</font><font color="#000000">Sidebar</font></a></div></div> <!--ShareSidebar.com ENDS--> Esto es todo, luego haré un post sobre las otras partes de mi página.

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Como crear tu chat PHP con usuarios [Parte 1]
Como crear tu chat PHP con usuarios [Parte 1]
Hazlo Tu MismoporAnónimo5/28/2011

Hola taringuer@s, hoy les voy a mostrar como programar un chat en PHP. Iré explicando cada cosa, para los principiantes en PHP. Comencemos! INDEX.PHP: <!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-transitional.dtd"> <html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"> <head> <link href='http://fonts.googleapis.com/css?family=Orbitron' rel='stylesheet' type='text/css'> <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8" /> <title>Chat Público</title> <style> h1 {font-family: 'Orbitron', arial, serif; font-size:22px} h2 ¨{font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size:2px} body { margin: auto; padding: 0; width: 630px; height:500px; text-align: left; background-image:url(bg.png)} </style> </head> <body> <table width="50%" border="0" align="center" bgcolor="#FFFFFF" background="transparente50.png"> <tr> <td><h1><?php session_start(); echo '<h1>Bienvenido'; if (isset($_SESSION['k_username'])) { echo '<b>, '.$_SESSION['k_username'].'</b>.'; echo '<p><a href="chat.php">Ve al chat!</a></p>'; echo '<p><a href="logout.php">Logout</a></p>';} else{ echo '<p><a href="login.php">Accedé a tu cuenta!</a></p>'; echo '<p><a href="registrar.php">Registráte! Es Gratis!</a></p>';} ?></h1> </td> </tr> </table> </body> </html> Estilo de la página: <style> h1 {font-family: 'Orbitron', arial, serif; font-size:22px} h2 ¨{font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size:2px} body { margin: auto; width: 630px; height:500px; background-image:url(bg.png)} </style> Esto es el estilo de la página, en este caso el ancho, alto y fondo. En H1 y H2, se configuran las fuentes. Cuerpo: <body> <table width="50%" border="0" align="center" bgcolor="#FFFFFF" background="transparente50.png"> <tr> <td><h1><?php session_start(); echo '<h1>Bienvenido'; if (isset($_SESSION['k_username'])) { echo '<b>, '.$_SESSION['k_username'].'</b>.'; echo '<p><a href="chat.php">Ve al chat!</a></p>'; echo '<p><a href="logout.php">Logout</a></p>';} else{ echo '<p><a href="login.php">Accedé a tu cuenta!</a></p>'; echo '<p><a href="registrar.php">Registráte! Es Gratis!</a></p>';} ?></h1> </td> </tr> </table> </body> Esto es luego de <head>...</head> , el cuerpo, por eso se llama body . Dentro de la tabla, es donde comienza el PHP. "If", es lo que mostraría, en este caso, si el usuario está logueado, y "else", si no está logueado. En el caso de estar logueado, la página le da la opción de entrar al chat, o cerrar su cuenta. Si no está logueado, lo invita a registrarse o a loguearse. Bueno taringueros, ya es tarde y me tengo que ir, mañana les doy la parte 2, ¿Dale? Así queda: http://chat.la-pagina-de-brian.com.ar/ PARTE 2 ¡EL CHAT POSTA NO ESTA TERMINADO!

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