Yaggo93
Usuario (Argentina)
Bueno gente este es mi primer post espero que le sirva de ayuda!!Las Misiones Jesuíticas en America INTRODUCCIONLas Misiones JesuitasLos colonizadores de la zona del Río de la Plata, tropezaron con tribus indígenas sumamente belicosas; que en la mayor parte de los casos asumieron una actitud absolutamente agresiva frente a los recién llegados, y no se mostraron nada propi-cios a aceptar sus instancias para convertirse en agricultores o ganaderos y para aceptar la fe cristiana y avenirse a la disciplina social de los colonos.Uno de los medios con que, especialmente Hernandarias, procuró lograr la incorporación de los indígenas, consistió en contar con la colaboración de una orden religiosa católica, la Compañía de Jesús — también conocida como Orden de los Jesuitas — quienes se encargaron de fundar establecimientos en que los indígenas asimilaran los hábitos de trabajo disciplinado, y rindieran el culto cristiano. Esos establecimientos, fueron llamados Misiones.Los integrantes de la Compañía de Jesús, se denominan jesuitas. Su fundador, Ignacio de Loyola, centró las determinantes de su fe religiosa en la figura de Jesu-cristo; del mismo modo que otras órdenes religiosas lo hicieron en la Virgen María o en otras figuras prominentes de la religión católica. La Compañía de Jesús tuvo como uno de sus objetivos primarios, ejercer la defen-sa de la Iglesia Católica, especialmente ante el surgimiento en Europa de la Refor-ma Luterana; y se convirtió en uno de los principales impulsores de la llamada Contrarreforma. El lema de su fundador era Omni ad maiorem Dei gloriam, (Todo para la mayor gloria de Dios).Una característica muy distintiva de la Orden de los Jesuitas, la constituyó su orga-nización estrictamente jerarquizada; siguiendo muy firmemente el modelo de la organización militar, al punto de que su autoridad máxima era el General de la Compañía.Con el paso de los años, la Orden de los Jesuitas alcanzó un crecimiento muy im-portante en muchos países de Europa, llegando a ser en cierta época la más nu-merosa de las órdenes religiosas católicas; lo que determinó que ejerciera una enorme influencia en muchos aspectos de la sociedad y del Estado, sobre todo en España. Eso determinó que surgiera una gran oposición, que causó grandes obstáculos a su desempeño.En varios casos, los jesuitas fueron expulsados de territorios en que ejecutaban sus actividades; e incluso el 27 de julio de 1773 el Papa Clemente XIV expidió una orden disponiendo su disolución. Sin embargo, ello fue temporario; la Orden de los Jesuitas fue restablecida, por lo que continúa existiendo en la actualidad y ejerce importante influencia intelectual y espiritual en importantes grupos de creyentes católicos.Una de sus metas principales era propagar la fe cristiana entre los indios paganos del nuevo mundo; por lo cual muchos jesuitas europeos se dirigieron al continente americano; destacándose entre ellos varios de origen húngaro. Algunos se dirigie-ron a la zona de los Ríos Amazonas y Marañón, y sus afluentes, actuando como misioneros entre los indios de esas regiones; con lo cual realizaron también indirectamente una interesante actividad en cuanto al conocimiento geográfico de esas regiones, especialmente en cuanto a la delimitación de los territorios asignados a España y Portugal.La actividad de los jesuitas fue también muy importante en América en el campo científico. Siendo muchos de ellos personas sumamente cultas, no solamente aprendieron y cultivaron los idiomas indígenas y tradujeron a los mismos los textos sagrados del catolicismo; sino que estudiaron la flora — incluso las plantas medicinales — la fauna, la geografía y hasta la astronomía en estos territorios. El primer libro de geografía de América del Sur publicado en España, fue obra de un jesuita húngaro, Ferenc Limp, llegado a Buenos Aires en 1729, quien lo escribió en la Misión de Yapeyú.Los jesuitas tuvieron una importante actuación en el desarrollo de los más antiguos centros culturales de América del Sur, como las Universidades de Lima y de Córdoba.La Historia de Las MisionesLa Compañía de Jesús, fundada en el año 1534, por Iñigo López de Recalde, que luego fuera canonizado por la Iglesia Católica como San Ignacio de Loyola, y con-firmada por el Papa en 1540, formó una clase de misioneros tan especial, que pronto se destacó entre todas las órdenes. Según los reglamentos de la Compañía de Jesús, el general de la orden nombraba a los provinciales, cuya función era organizar y dirigir las tareas misionales y controlar el desempeño de los miembros de la orden en sus respectivas provincias. Brasil fue la primera provincia jesuítica de América del Sur; estaba a cargo del padre Nóbrega, a quien algunos pobladores de Asunción pidieron el envío de misioneros, pero el gobernador portugués se opuso. Para evitar mayores conflictos, Felipe II, que desde 1580 era también rey de Portugal, ordenó la separación de las misiones españolas y portuguesas. Por ese motivo, el general jesuita decretó que la región del Río de la Plata dependiera del Perú. En 1607 quedó fundada la provincia jesuítica del Paraguay, que abarcaba los actuales territorios de la Argentina, Paraguay, Uruguay, la mayor parte de Chile, el sur de Bolivia y Brasil. Su primer Provincial fue el Padre Torres. En 1625, Chile fue separada. Los jesuitas dependían de la generosidad de los pobladores españoles para su subsistencia. El Padre Torres recibió del General de la orden la recomendación de no permitir el servicio personal de indios en encomienda. Por su defensa de los indígenas, los misioneros estuvieron expuestos a peligros y sufrieron la enemistad de os encomenderos, quienes les quitaron su ayuda económica. Después de inspeccionar las reducciones franciscanas del Padre Bolaños, Hernandarias resolvió, junto con el obispo, pedir al Padre Torres el envío de misioneros a las zonas del Chaco, el Guayrá y el Paraná. La primera fue San Ignacio Guazú, a fines de 1609, a la que siguieron Encarnación de Itapúa, Concepción, San Nicolás, San Javier y Yapeyú. Esta situación obligó a trasladar las reducciones más al sur. Si por civilización entendemos el predominio del espíritu sobre la materia, el amor a lo noble y grande sobre las tendencias bajas y viles, la vida tranquila, laboriosa y familiar, la mezcla de placer y abnegación, de sport y de trabajo, de paz interna y de sociabilidad sin envidias, rencores, persecuciones y odios, no cabe la menor duda que pocas veces ha contemplado la historia una civilización tan genuina y duradera como la que desde 1610 hasta 1768 existió en los pueblos de guaraníes. Más que la organización fue el método lo que dio el triunfo a .los jesuitas en los pueblos guaraníes. Sobre líneas comunes a otros pueblos y en conformidad con las prescripciones reales organizaron los jesuitas rioplatenses sus pueblos indígenas. También pudieron conservar los pueblos más aislados del elemento europeo, generalmente entorpecedor y hasta maleante. Jesuitas españoles (Lorenzana, Saloni, Torres, Romero, etc.), criollos (beato González, Ruiz de Montoya), portugueses (Grifi, Ortega, etc.) Estas autoridades no podían aplicar castigos sin consultar a los padres jesuitas. Les estaba prohibido residir en las reducciones, pero podían ser alojados si esta-ban de paso. La justicia era ejercida por los misioneros que aplicaban, por lo gene-ral, castigos de azotes. Los dos sacerdotes que estaban al frente de cada pueblo se encargaban del gobierno espiritual y la organización de la vida indígena. Reunieron varios cacicazgos en un solo pueblo y fomentaron la antigua solidaridad tribal con el nuevo impulso religioso. La tutela ejercida por los jesuitas sobre sus gobernados tenía como finalidad que los indios aprendieran a hacer correcto uso de su libertad y de sus bienes. En la organización económica, coexistía el sistema mixto de propiedad privada —abambaé—. La propiedad común, también llamada “propiedad de Dios”, era de extensión similar a las propiedades privadas en conjunto. La ganadería, dirigida por los misioneros, servía para alimento, transporte y vestimenta. Realizaban el comercio por trueque entre los diversos pueblos y con los colegios jesuitas de Asunción, Santa Fe y Buenos Aires; en estos últimos las transacciones eran supervisadas por un procurador. En 1599 los jesuitas se establecieron en Córdoba. En esta zona tuvieron tres estancias, destinadas a mantener la Universidad: Jesús María, Santa Catalina y Altagracia. Esta estancia constaba de potreros, talleres de carpintería, herraría, dos horma pera construcción de ladrillos, telares y una fundición, la única que tuvieron estos religiosos Los niños aprendían, junto con la doctrina, letras y ciencias. Los padres jesuitas enseñaban música y artes plásticas; los indígenas elegían oficio según sus aptitudes. Fabricaron instrumentos musicales, aparatos y relojes; trabajaron los metales y el hierro forjado; hicieron adornos y objetos de plata. Esta situación obligó, desde 1629, al traslado de los pueblos del Guayrá hacia el oeste. A partir de su separación en 1640, fueron las misiones guaraníes las que resguardaron la frontera y alertaron a las autoridades españolas. En España, Carlos III, decidido a imponer el regalismo, firmó el decreto respectivo en 1767. La administración de las misiones pasó a otras órdenes religiosas. Los indígenas no se adecuaron a los cambios, y comenzó una lenta decadencia acentuada por los problemas de frontera. Para la administración de los bienes confiscados a la Compañía de Jesús, se creó una Junta de Temporalidades.Características de las Misiones Jesuíticas Las Misiones Jesuíticas se establecieron en la zona de la colonización española en la Gobernación del Río de la Plata con la finalidad conjunta de civilizar a los indígenas bajo la autoridad española; y simultáneamente ejercer actos de efectiva ocupación de los territorios que estaban en una zona en la cual no se delimitaban claramente las jurisdicciones de la colonización española y portuguesa. Fueron poblaciones integradas exclusivamente por indígenas, aunque dirigidas por monjes jesuitas a los que se asignaba función sacerdotal, instaladas en territorios expresamente asignados para tal fin, comprendidos en la Provincia Jesuita del Paraguay, creada en 1604.Existieron dos grandes grupos de Misiones, las Misiones Orientales que estaban ubicadas en los territorios a este del río Uruguay, al norte del Río Ibicuy, y a ambos lados de la actual frontera entre el Uruguay y el Brasil; y las Misiones Occidentales, situadas en actual territorio argentino de la Mesopotamia de los ríos Paraná y Paraguay, en el territorio de la actual Provincia de Misiones, que son las únicas de las que se han conservado restos de sus edificaciones, y que son visitadas como lugar de interés turístico.La primera de las Misiones fue establecida en 1624, dirigida por el Padre Guzmán quien logró fundar en territorio del actual Departamento de Soriano, ubicado al sur del Río Negro, la Misión de Santo Domingo de Soriano, cuyos pobladores fueron indios chanás.Los padres jesuitas llegaron a establecer muchas otras Misiones sobre las costas orientales del Río Uruguay, abarcando territorio de los actuales Departamentos de Artigas y Rivera, como del sur del actual Estado brasileño de Río Grande del Sur; entre ellas las poblaciones de San Borja, San Ángel, San Juan, San Nicolás, San Luis, San Lorenzo y San Miguel, que alcanzaron en su conjunto una población superior a las 30.000 personas.En 1604 se creó la llamada Provincia Jesuítica del Paraguay, que abarcaba los territorios habitados por indios guaraníes, compuesta por grandes extensiones de tierras llamadas “estancias” y dentro de cuyo territorio los jesuitas instalaron un total de 30 misiones; de las cuales siete estuvieron situadas al este del Río Uruguay, y fueron denominadas “Los siete pueblos de las Misiones”, integrados por San Borja, de 1682; San Nicolás, de 1687; San Miguel, de 1687; San Luis, de 1687; San Lorenzo, de 1690; San Juan, de 1697 y San Ángel, de 1706.Las misiones orientales estaban en el territorio actual del Estado de Río Grande del Sur, un territorio que integraba la indefinida frontera entre las zonas de influencia de los españoles y los portugueses; y en el cual incursionaban alternativamente. Comenzaron a establecerse para detener la expansión portuguesa, a partir de una primer reducción de San Nicolás fundada en 1626 por el jesuita Roque González, aunque fue abandonada en 1637.Luego, en 1632, el jesuita Cristóbal de Mendoza fundó la misión de San Miguel de Arcángel, en las costas del Río Ibicuy; una misión que alcanzó su mejor época en las primeras cinco décadas del siglo XVIII, habiendo llegado a tener una población de alrededor de 6.000 habitantes, pero luego entró en sostenida decadencia. Ac-tualmente, sus ruinas han sido restauradas y — conjuntamente con los de la Misión de San Ignacio Miní, en Argentina y los de las Misiones de Trinidad y de Jesús en Paraguay — constituyen los únicos restos de las Misiones Jesuíticas.La Provincia Jesuítica del Paraguay era regida por un Padre Provincial, que era designado y dependía directamente del General de la Compañía de Jesús, con sede en Roma. El conjunto de las Misiones tenía un Padre Superior; y en cada una de las Misiones existían uno o más Padres, que cumplían diversas funciones, la principal de las cuales era atender a la evangelización y otros aspectos religiosos, tales como las actividades propias del culto.También llamadas reducciones, las Misiones estaban organizadas en una estructura de cargos públicos similar a la de las ciudades españolas. En cada una de ellas existía un Jefe superior, alcaldes y regidores que integraban el Cabildo; cargos que eran todos ellos ejercidos por indios (generalmente los caciques); aunque no poseían iniciativa propia y tenían solamente la función de ejecutar las directivas de los sacerdotes que dirigían la misión. Atendiendo a su objetivo de civilizar a los indígenas, los jesuitas lograron insertar-se en su estructura social; logrando primeramente su sedentarización mediante el establecimiento de los poblados que constituyeron las Misiones. Los guaraníes se encontraban en estado tribal; componiéndose sus colectividades por conjuntos de familias poligámicas que contaban con dos autoridades, los caciques y los chama-nes. Vivían en un estado sumamente primitivo, practicaban la antropofagia, y ejecutaban ceremonias funerarias de tipo pagano.Los caciques eran principalmente jefes guerreros cuya autoridad se centraba fun-damentalmente en los aspectos materiales de la vida del grupo; en tanto que los chamanes, también llamados payes tenían un ascendiente de carácter religioso, entre lo cual se incluía — como en muchos otros pueblos primitivos — intervenir frente a las enfermedades. Por lo tanto los jesuitas, en cuanto tenían como objetivo la conversión religiosa de los indios, que implicaba quitar su influencia a los cha-manes, se apoyaron en la rivalidad de ellos con los caciques. Obteniendo la con-versión religiosa de los caciques se propiciaba la del resto de la tribu; y para los caciques, ello significaba imponer su autoridad por sobre la de los chamanes.Los jesuitas fueron transformando gradualmente las costumbres de los indígenas; atendiendo primariamente a aquellos aspectos más contrarios a los principios de la religión católica, como la antropofagia y la poligamia. Orientaron la organización familiar de la tribu guaraní en base a la monogamia; para lo cual construyeron en sus Misiones un tipo de habitaciones que se conocen como “tiras”; por cuanto las unidades de habitación eran contiguas, pero en cada una habitaba solamente una familia, destinando la primera a la familia del cacique. En otros aspectos, no modificaron mayormente las estructuras culturales y socia-les; manteniendo el idioma indígena que los jesuitas aprendieron. Las comunidades que formaban las misiones tenían una estructura económica primitiva, prácticamente eran economías de subsistencia; así que pudieron mantener sus características conforme a las cuales el concepto de la propiedad quedaba limitado a los utensilios personales. El proceso educativo de los indígenas en cuanto a la dedicación organizada al trabajo productivo de tipo agrícola y ganadero, resultaba compatible con la disponibilidad en común de los bienes de consumo y de uso, que concordaba además con las prácticas usuales en las comunidades de las órdenes religiosas cristianas.Por otra parte, si bien algunos misioneros jesuitas eran expertos en la asistencia de las enfermedades — como el padre Zsigmond Asperger, a quien por su origen se conoció como “el médico húngaro”, ya que se hizo misionero jesuita luego de culminar sus estudios de Medicina; de todos modos la Medicina se encontraba todavía en condiciones precarias desde el punto de vista de su desarrollo científico, por lo cual no solamente continuaron aplicando en gran medida las prácticas curativas mediante el empleo de hierbas, sino que a partir de ello lograron conocer las propiedades efectivamente terapéuticas que muchas de ellas poseen.De tal modo, los jesuitas pudieron realizar, a lo largo del siglo en que aproximada-mente cumplieron su labor en las Misiones, un proceso de civilización de los indí-genas que no violentó sus hábitos culturales, sino que los adaptó a sus objetivos civilizadores y religiosos; permitiéndoles progresar en numerosos aspectos, como los relativos a la construcción de poblaciones y las técnicas del cultivo y de la cría de ganado.Los Jesuitas en el Río de la PlataBrasil fue la primera provincia jesuítica de América del Sur; estaba a cargo del pa-dre Nóbrega, a quien algunos pobladores de Asunción pidieron el envío de misio-neros, pero el gobernador portugués se opuso. El problema fue estudiado por el secretario del padre Loyola y por el Consejo de Indias; éste último, en virtud del derecho de Patronato, decidió que el envío de los sacerdotes debía contar con la expresa autorización de la Corona. Para evitar ma-yores conflictos, Felipe II, que desde 1580 era también rey de Portugal, ordenó la separación de las misiones españolas y portuguesas. Por ese motivo, el general jesuita decretó que la región del Río de la Plata dependiera del Perú. Los primeros misioneros llegaron al Tucumán en 1585 procedentes del Perú; dos años después arribó un grupo procedente del Brasil. Los dos grupos fueron pedi-dos por el obispo de Tucumán, Francisco de Vitoria. Cuando llegó el decreto de separación, el Provincial de Brasil regresó a su jurisdic-ción y quedaron’ en el Tucumán tres sacerdotes que fueron designados para tras-ladarse a Asunción. Como la provincia jesuita del Perú era demasiado extensa, el Provincial envió a España al Padre Diego de Torres con la propuesta de dividir en dos la región. En 1607 quedó fundada la provincia jesuítica del Paraguay, que abarcaba los actuales territorios de la Argentina, Paraguay, Uruguay, la mayor par-te de Chile, el sur de Bolivia y Brasil. Su primer Provincial fue el Padre Torres. En 1625, Chile fue separada.Los jesuitas dependían de la generosidad de los pobladores españoles para su subsistencia. El Padre Torres recibió del General de la orden la recomendación de no permitir el servicio personal de indios en encomienda. Por su defensa de los indígenas, los misioneros estuvieron expuestos a peligros y sufrieron la enemistad de os encomenderos, quienes ¡es quitaron su ayuda económica. Por esta razón y para asegurar la subsistencia, el Padre Torres fundo una estancia en Córdoba, con cuyas rentas y algunas donaciones, los jesuitas pudieron fundar colegios en casi todas las ciudades importantes. Hernandarias, primer criollo que ejerció el gobierno del Río de la Plata seis veces (entre 1592 y 1617), proyectó desde Asunción el dominio de la región sudeste has-ta llegar al mar y fundar un puerto en Santa Catalina. Se dio cuenta pronto de la importancia que tenía la presencia de los misioneros para cumplir ese objetivo. Después de inspeccionar las reducciones franciscanas del Padre Bolaños, Hernandarias resolvió, junto con el obispo, pedir al Padre Torres el envío de misioneros a las zonas del Chaco, el Guayrá y el Paraná. Se acordó que cada misionero recibiría medio sueldo de un párroco. Se estableció también que los indígenas reducidos no serían obligados al servicio personal ni pagarían tributo durante los primeros diez años después de su conversión. En 1609 se inició la fundación de reducciones jesuíticas. Los intentos realizados en el Chaco entre los guaycurúes fracasaron porque no practicaban la agricultura. En cambio, entre los guaraníes que sí la conocían, los jesuitas pudieron organizar sus poblaciones. La primera fue San Ignacio Guazú, a fines de 1609, a la que siguieron Encarnación de Itapúa, Concepción, San Nicolás, San Javier y Yapeyú. Más al norte, en el Guayrá, se fundaron otros pueblos gracias al esfuerzo del Padre Antonio Ruiz de Montoya, pero fueron atacados por los paulistas, que destruyeron varios y llevaron cautivos a muchos indios. Esta situación obligó a trasladar las reducciones más al sur.Expulsión de los Jesuitas Desde su instalación, las reducciones sufrieron los ataques de los bandeirantes que hacían correrías con el fin de apoderarse de riquezas y capturar indios para vender en los mercados de esclavos de las ciudades brasileñas. Esta situación obligó, desde 1629, al traslado de los pueblos del Guayrá hacia el oeste. Los ataques no cesaron, por lo que los jesuitas comenzaron a enseñar a los indios el uso de armas de fuego y organizaron la defensa de las misiones; por ese motivo entraron muchas veces en conflicto con las autoridades españolas.Fue difícil regular las relaciones entre los territorios españoles y portugueses en América mientras las dos Coronas se mantuvieron unidas. A partir de su separa-ción en 1640, fueron las misiones guaraníes las que resguardaron la frontera y alertaron a ¡as autoridades españolas. La firme defensa en la zona del alto Paraná y Uruguay hizo que la expansión portuguesa se dirigiera hacia el noroeste y hacia el sur, atraída a esta última región por la abundancia de ganado cimarrón. Los jesuitas avisaron al gobierno de Buenos Aires sobre el plan portugués de esta-blecer poblaciones en la Banda Oriental y en el Río de la Plata; este hecho se con-cretó en 1680 con la fundación de la Colonia del Sacramento. De allí en más, fue continua la presencia de contingentes indígenas de las misiones en todas las peri-pecias del largo conflicto con los portugueses en el Río de la Plata, que desembocé en la guerra guaranítica entre 1553 y 1556. Dos razones fundamentales determinaron la expulsión de los jesuitas: la influencia ideológica del despotismo ilustrado y la resistencia indígena a abandonar sus pueblos en cumplimiento del Tratado de Permuta de 1750, por el cual pasaba una parte del territorio americano a depender de Portugal. La expulsión se produjo también en Francia y en Portugal. En España, Carlos III, decidido a imponer el regalismo, firmó el decreto respectivo en 1767. La administración de las misiones pasó a otras órdenes religiosas. Los indígenas no se adecuaron a los cambios, y comenzó una lenta decadencia acentuada por los problemas de frontera. Para la administración de los bienes confiscados a la Compañía de Jesús, se creó una Junta de Temporalidades.Situación actualLa Compañía de Jesús ha cambiado a lo largo de los siglos. Sus publicaciones dirigidas al exterior afriman que el cambio ha sido externo, en ciertas formas. Algu-nos detractores (el ex jesuita Malachi Martin, el autor español Ricardo de la Cierva) hablan de un relajamiento en su espíritu, incluso de haber adoptado criterios mo-dernistas. A inicios del siglo XXI la Compañía incluye en su seno diferentes identi-dades eclesiales, desde las conservadoras, hasta las más progresistas. Un ejemplo de estas últimas posiciones es la Teología de la liberación desarrollada por algunos jesuitas, entre otros sacerdotes y religiosos, en América Latina durante los años 1960 y 70.El hecho de tomar partido ha sido a veces peligroso para los jesuitas. En 1983, el sacerdote James F. Carney (el "Padre Guadalupe), fue asesinado en Honduras por las fuerzas militares debido a su ideología revolucionaria. En 1989, el jesuita Ignacio Ellacuría y otros cinco religiosos de la Compañía, fueron asesinados por la Fuerza Armada de El Salvador, luego de años de intensa actividad en defensa de los derechos humanos en ese país. Varios han muerto en guerras civiles en África, India y el sudeste de Asia, realizando acciones de ayuda social.La Compañía de Jesús tiene fuertes debates internos, signo visto como fortaleza o debilidad dependiendo de los criterios. En esta línea, el 6 de mayo de 2005 se hizo público el retiro de Thomas Reese, S.J., como editor de América, la prestigiosa re-vista jesuita de Estados Unidos. La Congregación para la Doctrina de la Fe pidió a la Compañía su remoción argumentando que su línea editorial ponía en duda el magisterio de la Iglesia. Y, en marzo de 2007 la Congregación para la Doctrina de la Fe condenó la obra del teólogo salvadoreño, de origen español, Jon Sobrino, uno de los padres de la Teología de la Liberación, porque «sus proposiciones no están en conformidad con la doctrina de la Iglesia», «La medida no puede ser interpretada como una sanción o condena» del teólogo, explicó el portavoz del Vaticano, el sacerdote Federico Lombardi, jesuita como Sobrino.En un contexto de cambios rápidos y profundos en la sociedad (y por tanto en la Iglesia), y transcurridos 12 años desde la CG 34 (1995), los jesuitas consideraron necesario reunir su máximo cuerpo legislativo para responder con «fidelidad creativa» a los nuevos retos. Después de casi 25 años en el gobierno, el P. Kolvenbach anunció en 2005 su deseo de dimitir. El P. General convocó la Congregación General 35, que comenzó el 7 de enero de 2008.El P. Kolvenbach, después de obtener el consentimiento de (Benedicto XVI) y es-cuchar a sus consejeros, decidió presentar su renuncia, aduciendo avanzada edad (casi 80 años) y la larga duración de su gobierno (casi 25 años).4 En enero de 2008, durante la CG 35, fue elegido como sucesor de Kolvenbach el español P. Adolfo Nicolás (71 años), en la segunda votación.Algunas personas consideran que los precedentes de la actual situación de la Compañía datan desde mediados de los años 1950 cuando comenzaron a dismi-nuir las vocaciones en Europa. La edad promedio de los jesuitas es 57 años. En el último cuarto de siglo la disminución del número de miembros ha motivado la unificación de algunas Provincias y el cierre de obras o el traspaso de la dirección de algunas a seglares. En 2009 entraron en la Orden 453 novicios (el 40% de ellos en Asia). El 1 de enero de 2009 los jesuitas eran 18.516. De ellos, los sacerdotes son 13.112, los escolares (jesuitas preparándose para el sacerdocio), 3.705 y los hermanos (jesuitas no sacerdotes), 1.699.Los Jesuitas en CórdobaLas estancias jesuíticas de Córdoba son una muestra singular de la organización productiva de los religiosos de la Compañía de Jesús en el país, que ha llegado a nuestros días a través de una arquitectura esmeradamente preservada.Si bien la historia demostró que las estancias se adquirieron con fines económicos para el mantenimiento de colegios y otras casas de estudio, como es lógico "parti-ciparon también de cierto sentido misional, constituyéndose en centros de irradia-ción religiosa".Las estancias de Jesús María, Caroya, Santa Catalina, La Candelaria y Altagracia pueden ser recorridas en un circuito de 250 Km por pintorescos caminos serranos.Estos establecimientos rurales del siglo XVII, junto a la Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba, todos monumentos históricos nacionales, fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad, en el año 2000 por la UNESCO.La Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba, comprende un bloque integrado por la Iglesia de la Compañía de Jesús, la Capilla Doméstica, la Residencia de los jesuitas y el Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba -antiguo Colegio Máximo de la Compañía de Jesús- con sus dependencias administrativas, Claustro, Salón de Grados, Biblioteca Mayor y Colegio Nacional de Monserrat. En 1599 los jesuitas se radican en Córdoba, en el solar cedido por el Cabildo de la ciudad, donde existía desde 1589 una pequeña ermita que pronto resultó insuficiente para albergar a religiosos, estudiantes y fieles. Por ello, a partir de 1606 comienzan las obras de edificación que darían forma a la actual Manzana Jesuítica. Sucesivamente se agregan construcciones destinadas al Colegio Máximo (1610), Universidad (1622), Real Colegio Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat (fundado en 1687 pero instalado en su actual emplazamiento en 1782, tras la expulsión de la Compañía) y Noviciado (hacia 1710). La Iglesia y la Capilla Doméstica fueron construidas entre 1644 y 1671. La antigua ermita, una de las construcciones eclesiásticas más antiguas que se conserva en el país, constituye la Sacristía de la Capilla Doméstica.Las estancias jesuíticas de Córdoba son una muestra singular de la organización productiva de los religiosos de la Compañía de Jesús en el país, que ha llegado a nuestros días a través de una arquitectura esmeradamente preservada.Si bien la historia demostró que las estancias se adquirieron con fines económicos para el mantenimiento de colegios y otras casas de estudio, como es lógico “parti-ciparon también de cierto sentido misional, constituyéndose en centros de irradia-ción religiosa”.Las estancias de Jesús María, Estancia Caroya, Estancia Santa Catalina, Estancia La Candelaria y Estancia Altagracia pueden ser recorridas en un circuito de 250 Km por pintorescos caminos serranos de la Provincia de Córdoba, Argentina.Estos establecimientos rurales del siglo XVII, junto a la Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba, todos monumentos históricos nacionales, fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad, en el año 2000 por la UNESCO .La Historia en CórdobaJerónimo Luis de Cabrera fundó la ciudad de Córdoba en 1573. Cuando los jesuitas se radicaron, a principios de 1599, era aún una ciudad muy pequeña que con-taba que contaba con pocos vecinos. Entre ellos los encomenderos (vecinos feudatarios), fueron duramente cuestionados por los “servicios personales” exigidos a los encomendados como tributo, lo que llevó a la decisión de privar a la orden de contribuciones. Obligada a sostenerse de manera autónoma, a partir de 1616 organizaron un sistema de Estancias, convento - factorías cuya función era la de proveer de sustento económico a la Orden y sus emprendimientos, ya que comprendieron desde un inicio que no se podía depender de los aportes de los vecinos.Fundaron el Noviciado hacia 1608, obra a la que siguieron el Colegio Máximo en 1613 (hoy Universidad Nacional de Córdoba) y el Convictorio de Monserrat en 1687.Sin embargo toda esta obra sería interrumpida el 12 de julio de 1767, cuando Car-los III a través de una Real Cédula, ordenara la expulsión de los jesuitas de España y, por lo tanto, de América. El teniente del rey, sargento mayor Fernando Fabro, fue el portador del terrible mandato. Mantuvo a los jesuitas en el refectorio (comedor) del Colegio Máximo hasta el 22 de julio. Entonces fueron subidos a carretas y llevados hasta Buenos Aires, donde serían embarcados en una fragata con destino a Italia. La Compañía en la Estancia de AltagraciaLa vida diariaLa estancia estaba administrada por dos padres jesuitas a quienes también se lla-maba hermanos estancieros. 310 negros eran la mano de obra de los religiosos, los indios que trabajaban para ellos no eran tantos como los esclavos y lo hacían a cambio de un sueldo.El adoctrinamiento en la fe cristiana era importantísimo, de modo que indios y ne-gros recibían clases de catecismo tres veces por semana. La jornada de trabajo se extendía “desde el alba o ave María o puesta del sol”. Para que aumentara la hacienda se recordaba que no había que apurar a los esclavos ni excederse en los castigos, a estos no debían ejecutarlos los padres sino los mayordomos varones. Las mujeres solo podían ser castigadas por ancianos, morenos e indios. No podían golpear a las embarazadas ni ”tratarles mal de palabra”.Los padres no podían ingresar a los ranchos de los negros o indios. Tampoco po-der ir a las chacras, de no ser por algo inevitable. Guardaban total clausura y sus habitaciones eran custodiadas por un esclavo negro.Es precioso señalar que la vida que se realizaba en la estancia no era la misma que las del Reducciones en el Paraguay.Las construccionesComo ocurría en el resto de estos núcleos, en la Estancia de Altagracia se organizo un grupo de construcciones que fueron utilizadas para cumplir actividades educativas, económicas, de evangelización y de vivienda: la residencia, la iglesia, un obraje, un tajamar, dos molinos, el batan y la ranchería. En los alrededores también se ubicaron “puestos” o “estanzuelas” para la cría de ganado. Diferentes autores sostienen que no hay certeza sobre los autores del conjunto de las construcciones, pero se sabe que el hermano Andrés Bianchi tomo parte en ellas a partir de 1728, época en que los edificios ya estaban muy avanzados.En el 2000 el conjunto de los monumentos jesuíticos fue declarado “Patri-monio de La Humanidad” por la UNESCO. A este punto se llego después de casi tres años de gestiones realizadas por la Comisión del Proyecto “Camino de las Estancias”, que entre otras actividades debió recolectar 12.000 firmas y organizar un completo informe técnico, con fotografías incluidas, que exponía ante las autoridades del organismo internacional mencionado, los motivos que incluyeron a la ciudad en la lista de los bienes culturales más importantes del mundo.Hay que aclarar que , si bien luego fueron muchos los que se sumaron al ambicioso emprendimiento, quienes soñaron la idea inicial de darle forma a este proyecto fueron Mario Borio y Lucille Barnes. La iglesia: era el lugar destinado al culto y el espacio donde se im-partía la doctrina cristiana a indios y negros. Hubo tres Iglesias en es-ta estancia: primero una ubicada en el mismo sitio de la actual, que había sido erigida por Alonso Nieto de Herrera, luego se levanto otra que estaba junto al Obraje y finalmente la ultima, Nuestra Señora de La Merced, cuya edificación había comenzado en 1723 para concluir en 1762. La Residencia o claustro: En este espacio vivían los padres jesuitas pero también era utilizado para realizar actividades económicas, lo que sucedía en el Patio de Labor de la antigua casa. Los materiales utilizados para las construcciones eran piedra, ladrillos, tejas, y el baldosan jesuítico para los pisos. Todas las puertas están talladas con azuela y las rejas son totalmente artesanales. Las habitaciones están alineadas a lo largo de las galerías y la planta baja cuenta con un sistema sanitario llamado”los lugares comunes” y una parte del sistema de acequias. El Obraje: cumplía funciones educativas y económicas a que aquí se impartía la enseñanza de distintos oficios y se realizaban produccio-nes artesanales. Había talleres de carpintería, tejidos, horno, despen-sas y oficinas. Fueron en su mayoría negros quienes se desempeña-ron allí. La Ranchería: era el edificio construido por los jesuitas para ser habi-tado por los esclavos negros. Estaba emplazada en un predio frente a la Plaza Solares ocupado hoy, en parte, por la Casa de la Cultura. Como la construcción ya no se encuentra en pie, solo se conocen sus características por distintos documentos, en estos se detalla que había 56 ranchos interiores, sin ventanas, que daban a un patio interior. En ese lugar compartieron, hasta donde les fue posible, sus costumbres ancestrales, sus ritos, su música y su danza. El tajamar: su construcción data de 1659, es el dique más antiguo de la provincia de Córdoba. Este embalse artificial servía para el riego de la huerta y para poner en funcionamiento el molino. El tajamar es parte de un sistema hidráulico que se conecta con los “Paredones”, represas que contenían a su vez el caudal del arroyo, y las acequias que traían el agua hacia el lago y a todos los canales que posterior-mente la distribuían hasta la zona de las huertas. Los molinos: uno de ellos desapareció bajo la urbanización y el otro, ubicado frente al tajamar, está siendo actualmente restaurado. En los tiempos jesuíticos eran utilizados para producir harinas. Estaban for-mados por dos muelas de piedra que giraban sobre un eje.Bueno, eso es todo y acepto criticaas!
Hola gente! Este es el segundo post y espero que les sirvaa!“La década infame”Introducción Se le llama así al periodo ocurrido desde la segunda presidencia de Irigoyen hasta el golpe militar de 1943.El golpe militar contó con la complicidad de importantes líderes radicales y la tolerancia de la mayor parte de ellos. Por otra parte, prácticamente todos los sectores políticos y los medios de comunicación (comunistas, socialistas, sindicalistas, la FUA, los conservadores, la prensa) consideraban a Irigoyen como un tirano y consideraban que su caída se imponía.El gobierno militar organizó un sistema inspirado en el fascismo, que combinaba un estado represivo que comenzó a utilizar sistemáticamente la tortura y el espionaje contra los opositores, con un mecanismo de fraude electoral generalizado. El general Uriburu, abierto simpatizante del fascismo italiano y el falangismo español, pensaba que el gobierno militar debía tener una corta duración y preparar una etapa institucional en la que se dejara sin efecto la Ley Sáenz Peña de voto secreto, y se reemplazara el Congreso con un organismo representativo de las corporaciones. Por su parte el caudillo conservador de Buenos Aires, Manuel Fresco, sustento importante del golpe y también público fascista, había creado su propia policía militarizada y se exhibía imitando a Mussolini. Su acceso al poder se realizó mediante una elección viciada de violencia en la que incluso fueron asesinados varios opositores. El sistema resultante fue denominado por el propio gobierno como "fraude patriótico o fraude político", y tenía como fin declarado evitar que la Unión Cívica Radical volviera a triunfar en las elecciones presidenciales. Se mantendría hasta 1943 cuando un nuevo golpe militar le puso fin.Factores exteriores que influyeron al golpe de estado de 1930.Unos de los hechos más importantes ocurridos fue la quiebra de la Bolsa de N. York que arrastró a todos los países occidentales a una crisis. Irigoyen ya era anciano y no estaba en condiciones de tomar medidas para paliar la crisis. Aunque en realidad eso fue una excusa de sus opositores. En realidad la oligarquía vacuna quiso recuperar el poder y aprovechó la división del partido Radical. Fue un golpe cívico militar que expulsó un gobierno populista para devolver el poder a una oligarquía entregada a los ingleses años después por Ortiz.Presidencias de facto durante la Década Infame.José Félix Uriburu (1930-1932) Tiene el triste recuerdo de haber sido el primer presidente de facto que llego por la fuerza de las armas al poder derrocando al presidente constitucional Irigoyen.En el plano económico, su presidencia se caracterizó por una aguda recesión. Los aspectos más acentuados fueron la disminución de los ingresos, la caída del consumo, el crecimiento alarmante de la desocupación y el aumento de la presión fiscal.En el plano político se recurrió a la ruptura del orden legal declarando el estado de sitio, la censura, las intervenciones provinciales y el fraude electoral.Inspirado en la ideología totalitaria de Mussolini propició la reforma de la Constitución y de la ley electoral por otro sistema que incluyera un esquema corporativo y la instauración del "voto calificado" en reemplazo de los partido políticos. Asesorado por su ministro del interior Matías Sánchez Sorondo, convoco a elecciones para gobernadores y legisladores. La provincia de Buenos Aires en donde los conservadores dominaban parecía el lugar ideal para el plebiscito de Uriburu. Para la sorpresa de los reformadores, el resultado de los comicios favoreció a los radicales. Luego el proyecto de reforma constitucional no se concretó por la oposición de algunos partidos políticos y un sector de las fuerzas armadas liderado por Justo.La legión Cívica era un organismo de represión política formado por civiles, de la misma manera que había grupos similares en Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler.Obra de GobiernoPara contrarrestar los efectos de la crisis del 29 de planteó la intervención del gobierno en el área financiera.Creó la Comisión de Control de cambios (10/10/31) para conservar el oro y poder así cumplir con los pagos de empréstitos externos.Se emitieron 300 millones de pesos papel y se tendió a la sobrevaluación de la moneda.Para eliminar el déficit en el presupuesto se crearon nuevos impuestos a las transacciones, a los créditos, se aumentaron los servicios públicos y los aranceles aduaneros.Con el objeto de abaratar los costos en la producción agrícola, para compensar así la baja de los precios internacionales, se encaró la construcción de elevadores de granos y de nuevos caminos que permitieran reducir el valor de los fletes.La Asociación de Cooperativas Argentinas fue la entidad que más trabajó para impulsar el proyecto de los elevadores. El primero fue inaugurado en la terminal de Rosario (julio 1931). Para la obtención de fondos en la construcción y reparación de caminos se aumento el precio de la nafta, esta recaudación se enviaba a un ente que lo administraba.Implanto la ley marcial y restableció la pena de muerte prohibida por el Código Penal Argentino.Reconoció a la Legión Cívica, organismo formado por civiles uniformados y armados que participaron de la represión política.La Sucesión Presidencial, la "Concordancia" y la Abstención Radical Gabinete de José Félix Uriburu aparecido en la revista Caras y Caretas en septiembre de 1930Matías Sánchez Sorondo era ministro del interior de Uriburu, intentó sin éxito impulsar un reforma electoral que sustituyese la Ley Sáenz -Peña y restringiese el sistema de democracia representativaLos partidos que apoyaron el golpe de septiembre de 1930 (conservadores y socialistas independientes) empezaron a distanciarse de Uriburu cuando este hizo más notorio su proyecto de reforma constitucional y el reemplazo de estos... "meros representantes de comités políticos...por obreros, ganaderos, agricultores, profesionales, industriales, etc..." (Manifiesto público de Uriburu del 01 de Octubre de 1930).La Federación Nacional Democrática, que nucleaba a radicales antipersonalistas de Entre Ríos, partidos conservadores de distintas provincias, socialistas independientes y grupos minoritarios, señalaron la necesidad de llamar cuanto antes a elecciones.En abril de 1931 se realizaron elecciones en la provincia de Buenos Aires respetando las leyes electorales vigentes. Resultaron triunfadores los radicales por 218.000 sufragios contra 187.000 de los conservadores, los socialistas obtuvieron 47.000 votos.Ante estos resultados Uriburu decidió anular las elecciones.Los opositores fueron perseguidos y los grupos nacionalistas partidarios de Uriburu formaron la Legión Cívica Argentina, organizada en cuerpos armados.El radicalismo decidió resistir. Alvear formó para ello una "Junta Reorganizadora" donde convergían anti-personalistas y personalistas. Se produjo entonces el 20 de julio de 1931 una rebelión en Corrientes, liderada por el teniente coronel Gregorio Pomar pero fue rápidamente sofocada. Alvear, acusado de instigarla fue arrestado y deportado.El panorama político estaba despejado de opositores, Uriburu convocó entonces a elecciones presidenciales.Las fuerzas políticas que se presentaron fueron: El Partido Demócrata Nacional, coalición política conocida como la Concordancia por el manifiesto del 11 de agosto de 1931 en que llamaban a distintas agrupaciones y ciudadanos a "concordar" e incorporarse a sus filas para garantizar orden y progreso.Sostuvo la candidatura del general Agustín P. Justo y el doctor Julio Argentino Roca (hijo del presidente homónimo).En ella se agruparon los conservadores, algunos radicales antipersonalistas y los socialistas independientes. El Partido Radical presentó la fórmula Alvear - Adolfo Güemes, pero ésta fue vetada por decreto el 05 de abril de 1931, el mismo día que se anulaban las elecciones en la provincia de Buenos Aires.La U.C.R. decidió entonces la abstención electoral, actitud que mantuvo hasta 1935.La Alianza Democrática Socialista, alrededor de la cual se agrupó la oposición presentó la fórmula Lisandro de la Torre - Nicolás Repetto.Las elecciones fueron el 08 de noviembre de 1931, triunfó la fórmula oficialista de la Concordancia, Justo - Roca, que obtuvo 606.000 sufragio contra 487.000 de la Alianza Democrática.La Concordancia apeló al fraude para alcanzar el triunfo e impedir que los radicales llegaran al poder.Este método para acceder al gobierno fue llamado por el oficialismo "fraude patriótico".Agustín Pedro Justo (1932-1938)Justo inició su mandato condicionado por la grave recesión económica que aún no presentaba signos de recuperación. Estos recién empezaron a advertirse hacia 1934 debido al aumento de los precios agropecuarios y al retorno de inversiones extranjeros.En el aspecto político contaba con el control del Congreso y de las provincias ya que el conjunto de partidos que lo apoyo (la Concordancia) agrupaba a la mayoría de las provincias, excepto Santa Fe y Entre Ríos, y de los parlamentarios. Este hecho se vio reforzado en julio de 1932 con la concordancia parlamentaria que allanó cualquier oposición en el Congreso.El radicalismo promovió levantamientos en diciembre de 1932 y en enero y diciembre de 1933 pero fueron reprimidos mediante la implantación del estado de sitio y la detención y deportación de sus dirigentes. Alvear, Ricardo Rojas, Pueyrredón e Yrigoyen estuvieron entre ellos.Dentro del propio radicalismo surgió un grupo de disidentes a la dirección alvearista. Criticaban su escaso empeño en defender la independencia económica frente a lo que llamaron "el coloniaje británico" que soportaba la República. Propiciaban un retorno a los ideales Yrigoyenistas y alzaron sus voces de protesta criticando las reformas financieras y de la Joven Argentina; F.O.RJ.A., contó entre sus primeros hombres a del Mazo, Luis Dellepiane y en una segunda etapa a Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche.En el plano económico, durante la gestión de Justo se pueden distinguir dos etapas, correspondientes a la gestión de dos ministros distintos. La primera, de 1932 a 1933 con el ministro Ernesto Hueyo en Hacienda y Antonio De Tomaso en Agricultura, la segunda, de 1933 a 1935 con Federico Pinedo y Luis Duhau en los ministerios respectivos. Estos últimos, bajo la dirección de Pinedo llevaron adelante el llamado "Plan Económico Nacional" con el que se logró conciliar el reclamo de distintos sectores sociales asumiendo el Estado un rol dirigista, especialmente en el plano económico. Relaciones Exteriores de la Presidencia de Justo.Bolivia y Paraguay sostuvieron una sangrienta guerra entre 1932 y 1938 por la posesión de territorios limítrofes en la zona chaqueña.La Argentina junto con otros países americanos propiciaron un arreglo pacífico que se debatió en la Conferencia Interamericana celebrada en Montevideo. En ella tuvo una destacada actuación el ministro de relaciones exteriores de Justo, el doctor Saavedra Lamas. Los méritos de su actuación fueron reconocidos por la comunidad internacional cuando en 1936 obtuvo el Premio Nobel de la Paz.Ese mismo año se realizó en Buenos Aires la Conferencia Interamericana para la consolidación y el mantenimiento de la paz. El presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt y su secretario de Estado participaron de ella.Pacto Roca – Runciman o Tratado de Londres. Este tratado fue firmado entre el vicepresidente Roca y el representante inglés Rucinam en 1933 se llevó a cabo para beneficiar a un solo sector social (los exportadores ganaderos) pero perjudicó a todo el resto del país.En julio de 1932 Gran Bretaña se reunió con los integrantes del Commonwealth ( Comunidad Británica de Naciones) quienes le reclamaban a Inglaterra un trato preferencial frente a la crisis: querían que les dieran la oportunidad para venderle a la madre patria sus productos - que eran los mismos que nosotros le exportábamos: carne y cereales -. El pacto de Ottawa así firmado era una barrera defensiva que afectaba a la Argentina, principal proveedor no perteneciente al Commonwealth.A cambo de que Inglaterra no disminuyera sus compras a la Argentina, se aceptaba que esas compras se hicieran en un 85% a frigoríficos ingleses o asociados en nuestro territorio; el 15% restante era para frigoríficos argentinos.La Argentina admitía quitarles los derechos de importación al carbón inglés (perjudicando al petróleo argentino y a nuestra recaudación impositiva) y a varias manufacturas británicas. Se les dio, además, un trato benévolo a las inversiones británicas (es decir, favorecerlas con respecto a las propias o a las norteamericanas); se contrataron préstamos en Inglaterra para que las empresas Argentinas pudieran remitir sus ganancias a Gran Bretaña: nos endeudábamos para beneficiar a Inglaterra en lugar de exigirles que invirtieran sus ganancias en nuestro país.Pero también hubo cláusulas secretas: a) Coordinación de Transportes: los ingleses poseían subtes y trenes pero los argentinos habian inventado el colectivo que obviamente les hacía competencia. Para beneficiar a la compañía británica dueña del subte "A" se le concedió el monopolio por 56 años de los transportes y de esta forma los dueños de colectivos se transformaban en peones o empleados. Esta ley no tuvo mayor aplicación gracias al escándalo que se desató.Otro de los pactos secretos establecía la creación de un Banco Central mixto donde se le otorgaba a la banca privada de capital predominantemente británico, el control de las finanzas del país. Este banco central que se creaba le imponía al país obligaciones (debía poner la mitad del capital) pero no derechos (no tenía poder de decisión porque tenía solamente 5 de los doce directores) Tampoco podía tomar préstamos para el gobierno nacional, provincial o municipal.En definitiva: protegía los intereses privados para que el estado no los perjudicara y favorecía el endeudamiento externo del país.Este pacto dio protección a los grandes ganaderos e inversionistas asociados a los frigoríficos extranjeros en perjuicio de los pequeños productores. Esta situación dio origen al famoso debate parlamentario conocido como "debate de las carnes". Se inició en septiembre de 1934 cuando el senador Lisandro de la Torre propuso la creación de una comisión investigadora para establecer cuál era la situación del comercio de exportación de carnes argentinas y verificar si los precios pagados por los frigoríficos a los productores guardaban relación con sus precios de venta en el exterior.La comisión investigadora presentó dos despachos, uno por mayoría en el que se afirmaba que los precios pagados eran justos y uno por minoría que presentó de la Torre el 18 de junio de 1935. En él probaba que la exportación de carnes argentinas producía ganancias solo a los intermediarios. Los frigoríficos extranjeros evadían impuestos llevando una doble contabilidad (el Anglo) y también evadían los controles cambiarios reservando divisas para negociarlas en el mercado libre, que era más alto que el oficial, con lo cual compensaban las pérdidas producidas en sus dominios. También acusó a los ministros Pinedo y Duhau de tergiversar la información y recibir prebendas.El debate tuvo un fin trágico cuando el 22 de julio de 1935 el senador electo por Santa Fe, Enzo Bordabehere, amigo de la Torre fue asesinado dentro del recinto parlamentario. Desde ese momento Lisandro de la Torre abandonó la lucha política.Roberto M. Ortiz (1938 – 1942) Para las elecciones del 5 de septiembre de 1937 el partido de la Concordancia (oficialista) presentó las candidaturas de Roberto M. Ortiz - Ramón S. Castillo. Ambos contaban con el apoyo de los partidos Radical Antipersonalista y Demócrata Nacional (conservador).La fórmula resultó vencedora frente a las de Marcelo T. de Alvear - Enrique Mosca (UCR) y de Nicolás Repetto - Arturo Orgaz (Partido Socialista).Obra de GobiernoEl 20 de febrero de 1938 Ortiz asumió la presidencia de la Nación. Durante su gobierno se realizaron reformas en la administración de justicia y en la enseñanza y cultura en general: se llevó a cabo con la adhesión de todo el país y de América la conmemoración del cincuentenario de la muerte de Sarmiento; se creó la Universidad Nacional de Cuyo, la Comisión de Ayuda Escolar, la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos y el Museo Histórico Sarmiento.Ortiz estaba decidido a encarar una política destinada a terminar con el fraude y la corrupción política que caracterizaron a la "década infame" por lo que intervino algunas provincias en las que se había viciado la validez de los comicios.En 1938 se reunió en la ciudad de Lima la Conferencia Panamericana en la cual se debatió la política a seguir frente a una eventual guerra europea. En esa Asamblea triunfó la tesis argentina sostenida por nuestro canciller José María Cantilo en favor de la neutralidad. Al estallar la guerra, al año siguiente, nuestro país mantuvo su postura neutralista en otro Congreso reunido en Panamá.En 1940 el presidente Ortiz debió delegar el mando, por razones de salud, en el vicepresidente Ramón S. Castillo. Este se desempeñó en forma provisional hasta 1942. El 27 de junio de ese año Ortiz renunció ante el agravamiento de la enfermedad que le causaría la muerte un mes después.La Neutralidad ArgentinaAl estallar la Segunda Mundial el gobierno de Ortiz declaró la neutralidad argentina ante el conflicto y Castillo, pese a las presiones inglesas, la mantuvo.Alemania se proponía evitar el aprovisionamiento de víveres de su enemigo. Buques argentinos fueron agredidos por aquella nación y Ortiz hizo los reclamos correspondientes que obtuvieron satisfacción.Enrique Ruíz Guiñazú, canciller argentino, defendió la posición del país frente a Estados Unidos en la conferencia de Río de Janeiro en 1942.Ramón S. Castillo (1940 – 1943) Desde 1940 el presidente Roberto M. Ortiz había delegado el mando en el vicepresidente Ramón S. Castillo por razones de salud. Este ejerció la presidencia en forma provisional hasta 1942. Ese año Ortiz renunció a su cargo y R. S. Castillo asumió la presidencia de la Nación.Obra de GobiernoDurante el gobierno de Ramón S. Castillo se creó la Flota Mercante Nacional, se nacionalizó el puerto de Rosario y el ferrocarril del Estado (hoy Gral. Belgrano), se construyeron la Avenida Gral. Paz y Fabricaciones militares.La guerra europea agravó los problemas económicos de nuestro país. A pesar de las presiones diplomáticas de los EUA el presidente Castillo mantuvo la neutralidad argentina en el conflicto.Si bien en el aspecto internacional sostuvo la misma actitud que su antecesor, el nuevo presidente no estaba interesado como Ortiz en las reformas de la vida política nacional. En esta etapa se sucedieron las denuncias sobre corrupción que involucraban a ministros de la Nación y a otros funcionarios y que determinaron, incluso, la disolución del Concejo Deliberante de la Ciudad de Bs. As.Frente a la revolución presidencial, el oficialismo apoyó la candidatura del conservador Robustiano Patrón Costas. Este era un poderoso terrateniente del interior del país y dueño de una de las más grandes industrias azucareras argentinas. Se decía que sus trabajadores vivían en un régimen de semi-esclavitud.La oposición, integrada por radicales, socialistas, demócratas progresistas y comunistas, intentaban una coalición para evitar el regreso de los conservadores al poder. Las muertes de Alvear, en 1942, y de Justo, en enero de 1943, habían dejado un vacío político que el oficialismo pretendía aprovechar.La Convención de la Concordancia conservadora-antipersonalista que lanzaría la candidatura de Robustiano Patrón Costas debían reunirse el 04 de junio de 1943, fecha en que estalló la revolución encabezada por el general Arturo Rawson.La Revolución del 4 de Junio de 1943La candidatura de R. Patrón Costas, cuya figura representaba el fraude y la corrupción de los años '30, desencadenó la intervención del Ejército el 4 de junio de 1943. El derrocamiento de Castillo contó también con el apoyo de los radicales y de los Estados Unidos que presionaban para que la Argentina adoptaran una postura más clara con respecto a la guerra.Durante 1942 Estados Unidos había lanzado una campaña que calificaba al gobierno argentino de fascista y favorable al Eje. Las acusaciones se basaban en los subsidios que la embajada alemana otorgara a sectores de la prensa argentina y los tratos del gobierno con algunas firmas alemanas. En aquel año circularon en Bs. As. rumores de una inminente invasión desde Brasil, lo mismo que de un proyecto de ocupación de Comodoro Rivadavia por marines norteamericanos.En un primer momento los objetivos del golpe resultaron confusos y cada sector político pensó que la revolución lo beneficiaría. Las tropas avanzaron desde campo de Mayo hacia la capital sin encontrar resistencia. Sólo se registró un pequeño incidente frente a la Escuela de Mecánica de la Armada donde resultaron muertos dos militares y hubo civiles heridos.El Ejército, si bien convencido de la necesidad del golpe, estaba dividido acerca de qué actitud tomar después. Una facción, la de más importancia en número y jerarquía, se inclinaba por un gobierno de coalición de tendencia liberal como el de Ortiz y un acercamiento a los norteamericanos. Otra facción, integrada por nacionalistas, optaban por resistir la presión norteamericana, conservar la neutralidad, armar a la Nación. Dentro de este grupo operaba el GOU (Grupo de Oficiales Unidos), logia o grupo de presión compuesto por oficiales relativamente jóvenes en la mitad de la jerarquía castrense. Este organismo, constituido en marzo de 1943, desarrollaba sus reuniones en secreto y sus verdaderos objetivos nunca fueron claramente dilucidados. Sus ideas predominantes eran: el anticomunismo y la soberanía económica. Formaban el grupo tres coroneles en actividad: Miguel A. Montes, Juan D. Perón y Emilio Ramírez; unos trece Tenientes Coroneles, dos o tres mayores y un capitán.La división del Ejército era evidente y sólo el prestigio del Gral. Arturo Rawson logró unir a los sectores del mismo con los de la Marina para derrocar a Castillo.Al asumir el poder Rawson formó un gabinete heterogéneo y en su mayoría civil que no conformó a nadie. A los tres días del golpe Rawson fue depuesto. El Gral. Pedro Ramírez, ministro de guerra de Castillo, asumió el mando. Su nombramiento fue bien recibido en Washington mientras aumentaba la inquietud en la embajada alemana en Buenos Aires. Sin embargo la política seguida por Ramírez contradijo esas expectativas.Síntesis de los hechos más relevantes.El presidente Irigoyen enfermó y fue reemplazado por el vicepresidente Martinez. El radicalismo estaba dividido entre los personalistas o irigoyenistas y los antipersonalista.Al nivel mundial había una verdadera crisis económica causada por la caída de la bolsa de Wall Street dando lugar al nacimiento de gobiernos autoritarios que derrocaron a aquellos democráticos, como el fascismo y el nazismo. El crack del 24 de octubre de 1929 de la bolsa norteamericana generó: a) Una gran recesión mundial.b) Caída de la produccióna) Caída de los salarios.b) Desocupación.c) Se achicaban las exportaciones.d) No había créditos internacionales.Los ítems a) al f) no fueron ajenos a la Argentina. (Huelgas, desorden social, hambre)En el año 1930 hubo 10 movimientos o golpes militares de los cuales 6 salieron exitosos.En Argentina, Irigoyen ya no era garantía para los intereses de los grupos económicos, que se encontraban asediados por la crisis mundial.El 6 de septiembre de 1930 un golpe militar encabezado por el salteño Uriburu destituye al régimen democrático de Irigoyen, de esta manera se inicia la década infame, vuelven los antiguos conservadores, oligarcas, que defendían el modelo agro exportador.Irigoyen fue detenido en la isla Martín García.Ellos odiaban al radicalismo, lo llamaban "la chusma" y el pueblo aceptó este golpe pensando que podría ser una solución a sus problemas laborales.Los golpistas se dividieron en dos líneas, la de Agustín P. Justo que quería volver al orden político anterior a 1916, y la otra con tendencias fascista, que deseaba implantar el régimen de Mussolini, basado en el corporativismo. Quería reformar la Constitución Nacional.Uriburu gobernó durante 18 meses e implantó el estado de sitio y la ley marcial, disolvió el Congreso, intervino las provincias y universidades, persiguió a los opositores, e intentó modificar la ley Sáenz Peña. Fue un gobierno sumamente autoritario, de todas maneras comienza una etapa de apertura democrática.Se realizan elecciones en 1931 para gobernador de la prov. De Buenos Aires, y gana el vapuleado partido radical, poniendo de manifiesto el descontento de una mayoría con el régimen instaurado.El gobierno golpista no pudo aceptar esta derrota y decide anular las elecciones, argumentando un fraude electoral, de esta manera esta derrota da por fracasado el proyecto pro- fascista de Uriburu, el cual se retira del escenario político.La política de J. P. Justo toma vigor y forma la CONCORDANCIA, un partido político formado por la unión de diversas fuerzas, como los socialistas, comunistas, conservadores, radicales no personalistas. El vicepresidente propuesto era Julio Argentino Roca hijo.El partido radical no concurrió a los comicios porque fue proscrito por el gobierno, su candidato era Marcelo T. De Alvear.La Concordancia le ganó al partido de Lisandro de la Torre y Nicolás Repetto, conocido como la Alianza Civil. Agustín P. Justo militar, ingeniero civil y conservador llegó al poder.La crisis mundial que inicialmente se pensó que sería un desorden pasajero y que pronto se reactivaría, continuó con sus males y las medidas tomadas en su momento no alcanzaron a equilibrar el caos.Los gobiernos afectados se alejaron del liberalismo, para intervenir activamente en la economía nacional, por ejemplo en EE.UU. Roosevelt lanzó el plan "New Deal" o Nuevo Trato.Nació el proteccionismo, dejando de lado el libre cambio de Adams Schmidt, padre del liberalismo económico y se crearon Juntas Reguladoras de Precios y Producción de granos, carnes, y demás productos. Se reestructuró Y.P.F. y se creó el Banco Central.Se realizaron grandes obras civiles, como la Avda. Gral. Paz y 9 de Julio. Se creó la Dirección Nacional de Vialidad que construyó miles de Km. de rutas.Se construyó el Colegio Militar de El Palomar, el Hospital Militar de Campo de Mayo, las Escuelas de Aviación de Córdoba y demás edificios militares, confirmando a su vez su papel en la sociedad.A nivel internacional, Inglaterra país que siempre tuvo una estrecha relación comercial con Argentina, tomó medidas nacionales, que protegían a la industria inglesa y dejaba de lado la compra de carnes y cereales a nuestro país.Como esta medida perjudicaba notablemente a los terratenientes, ganaderos y hacendados, frigoríficos, estancieros, dueños del poder económico y político del país, presionaron para que el gobierno tome medidas que le aseguren su bienestar económico.Una comisión encabezada por Julio Argentino Roca hijo, se dirigió a Europa y firmó el famoso tratado de Roca-Runciman, en donde Argentina le concedía todo de tipo de beneficios y protecciones a las empresas inglesas que mantuvieran su relación comercial con los poderosos de Argentina.Le aseguró una ganancia mínima a las empresas inglesas que se dedicaban al transporte de pasajeros y de carga, como los trenes y transporte urbano. Así también les eliminó el impuesto de sus importaciones de elementos para el mantenimiento de sus mismos transportes.Lisandro de la Torre, senador por Santa Fe, denunció en el Congreso estas maniobras del gobierno nacional, en pos de un grupo poderoso, el cual gozaba de privilegios y además se estaban protegiendo a las industrias frigoríficas extranjeras. Esta situación hizo que un matón a sueldo intentara matarlo, pero su compañero de bancada, Enzo Bordabehere, se interpuso en el recorrido de la bala, y resultó muerto.Lisandro de la Torre, se aleja de política y en 1939 se suicida.De todas maneras el clima de crisis continuaba, pues las exportaciones de los productos tradicionales no se mantuvo como se esperaba, y la clase conservadora junto a su modelo agropecuario entró en crisis.El gobierno entonces apoyó la incipiente industria nacional, marcando una etapa denominada como proceso de sustitución de importaciones, ahora en el país se construiría lo que antes de importaba. En 7 años la industria creció un 45%. (Pero la industria liviana, productos de consumo)Surgieron industrias textiles, de electrodomésticos, de remedios, de productos químicos, de máquinas agrícolas. Las industrias de asentaron en Capital Federal y Gran Bs.As. , Bahía Blanca, Rosario, Santa Fe, Córdoba, etc. Hubo como un éxodo desde la zona rural a la ciudad que les ofrecía alguna salida laboral. Nacieron las villas miserias en los alrededores de las ciudades. Los recorridos de los tranvías y nuevos colectivos se extendieron.De esta manera el modelo agro-exportador llegó a su fin.En 1930 nació la C.G.T. y se fue fortaleciendo al paso de los años pues los obreros industriales crecieron al compás de la evolución industrial.En 1938 hay nuevamente elecciones, llega al poder por la Concordancia, Roberto Ortiz y Ramón Castillo, por supuesto se recurrió al fraude electoral.Ortiz deseaba terminar con este sistema fraudulento pero no pudo sanear la clase política, su salud empeoró por una diabetes, dejándolo ciego; ya alejado del gobierno fue sustituido por su segundo: Ramón Castillo quien retomó las prácticas del fraude. Simpatizaba con las potencias del Eje, pero se mantuvo en la neutralidad durante la Segunda Guerra Mundial, decisión tomada por su antecesor presidencial.Ortiz apoyó la candidatura para las nuevas elecciones a un conservador salteño, Robustiano Patrón Costa, que defendía los intereses norteamericanos. De llegar este al gobierno (seguramente mediante el fraude) ponía en peligro las ideas fascistas de un grupo militar (logia) conocido como el GOU (grupo de oficiales unidos), que apoyaban al Eje y temían que la Argentina cambiara su postura frente a la Guerra. El 4 de Junio de 1943 esta logia decidió llegar al poder mediante un golpe de estado, tomando ahora la presidencia Pedro Ramírez, ministro de guerra del gobierno anterior. Ahora como Ministro de Guerra llegaba el Gral. Domingo Perón quien también organizó la Secretaria de Previsión Social.Nuevamente se volvía a repetir la historia y un gobierno democrático era volteado por un golpe militar, que recurriría a prácticas autoritarias como la disolución del Congreso, proscripción de partidos políticos y control de los medios de comunicación e intervención a las universidades.Finalizó la restauración conservadora de la misma forma en que llegó al poder: un golpe militar.