Uccello_
Usuario (Antártida)
Saga: Canción de Hielo y Fuego La obra ha sido traducida a 18 idiomas, y tan sólo en USA ha vendido 2. 2 millones de copias. Muchos son los que la han comparado con El Señor de los Anillos y muchos más han especulado que superará a la saga de Tolkien, en el futuro, por supuesto. En mi humildísima opinión, pues no sé mucho de literatura como los que se dicen ser "expertos"; la saga ha sido "inflada", su popularidad se debe a un exagerado "marketing", como sucedió con Harry Potter y sus juveniles historias. Aunque George R. R Martin muestra en sus novelas que los argumentos son mucho más crudos y realistas que las aventuras del mago adolescente. Para empezar, ¿les parece "obra de la casualidad" que George R. R. Martin use ése seudónimo, con las dos "R"? ¿No es descaradamente un parecido a J. R. R. Tolkien? Ya lo habíamos visto con J. K. Rowling, usando el "parecido" de su nombre para aprovechar la fiebre de las películas de Peter Jackson e inmortalizando así su seudónimo. Hay quienes se especializan en recomendar y sugerir seudónimos a los autores, pues consideran que una sola letra puede impactar en el prestigio y seriedad que tome el público. Aquí va mi comparativa y mi análisis: Canción de Hielo y Fuego se merece un reconocimiento por su inagotable trama, que es meramente novelesca y no tanto aventurera, a diferencia de El Señor de los Anillos y otras sagas donde hay más combates y duelos y magia. La prosa de George Martin es respetable y madura, de ahí que pueda otorgarle mucho realismo a la psicología de los personajes y a las situaciones no tanto de acción sino de diálogos y discuciones. Por lo tanto, considero que NO debe hacerse una comparación tan directa entre Canción de Hielo y Fuego y El Señor de los anillos. Ambas pertenecen al género fantástico, o la fantasía épica o alta fantasía, etc. Y pocas cosas tienen en común, como los idiomas inventados, la mitología inventada, las costumbres y razas nuevas para un mundo medieval... pero nada más. Pero el arco argumental de Canción de Hielo y Fuego difiere bastante del argumento "tradicional" de las novelas de fantasía épica. Eso no le resta méritos a la obra, claro que no, pero es porque es OTRO tipo de novela. Para hacerme entender mejor analicemos el siguiente ejemplo: Ana Karenina, de León Tolstoi, es una de las joyas de la literatura universal, es impresionante su relato y su REALISMO, la vivencia de los personajes, sus angustias, deseos, etc. Son plasmados por el autor con notable maestría y elegancia. Pero el arco argumental es simple: una infidelidad separa una familia y la protagonista, Ana, no soporta vivir alejada de su hijo y cae en depresión, se suicida arrojándose a las vías del tren. La novela de Ana Karenina es una obra monumental de la literatura, del género de novela en sí, el mismo Dostoievsky se deshizo en halagos en favor a Tolstoi por tan maravillosa obra. Pero el punto es que Tolstoi no se imaginó una idea fantástica para su argumento, no, tomó algo común y corriente, la infidelidad, la curiosidad del amor entre los aristócratas, etc. Cosa "sencilla" a comparación de tramas tan complejas como las de otras novelas. Sin embargo, es un error comparar Ana Karenina con, por ejemplo, Moby Dick, otra novela legendaria. Ambas pueden ser elevadas a la categoría de Obras Maestras, pero enfrentarlas a una comparativa es ridículo. ¿Se entiende? El mundo de la Tierra Media imaginado por Tolkien es un universo con toda la intención de ser "un mundo de hadas más cruel y difícil". Adaptó los cuentos clásicos y se hizo un escenario en el cual desarrollar batallas épicas, luchas contra la tiranía valiéndose de la magia y la hechicería, etc. George R. R Martin no se mete tanto con la magia ni con los objetos de poder. El autor norteamericano prefiere darnos un relato que profundice más en el carácter de los personajes, y ello consume páginas y páginas de sus libros. Para los lectores acostumbrados a las narraciones de acción como las que nos ofrecen los autores de Reinos Olvidados o el mismo Harry Potter: Canción de Hielo y Fuego les parecerá una saga tediosa y lenta. Las traiciones, los amoríos, las discuciones y debates, junto con un toque de incesto y otras perversiones son las herramientas que entretejen los capítulos de George R. R Martin. Por eso fue ideal para HBO adaptar la obra a la TV. Las series de HBO, como Band of Brothers, Los Soprano, The Tudors, Rome, etc. juegan mucho con los diálogos y las escenas de acción las hacen rápidas y concisas, debido a la falta de presupuesto. Esas son las razones por las que pienso que Canción de Hielo y Fuego sólo puede superar la obra de Tolkien en cuanto a popularidad, en tamaño (¿quién nos asegura que R. R. Martin no terminará escribiendo 10 libros de la saga?) y distribución por el mundo se refiere. Pero en importancia, en inovación, en la visión... dista mucho de comparársele a El Señor de los Anillos. El post lo redacté yo, no hay fuente, es sólo una opinión, no afirmación. No soy un especialista, pero sentía ganas de expresar mi punto de vista. Gracias por pasarse.
¿Se acuerdan de ésta escena en la película animada de Alicia en el País de las Maravillas? Sin duda una de las mejores escenas, con diálogos ingeniosos y divertidísimos. Para Disney la "Fiesta del Té" fue un rotundo éxito, y si recuerdan bien, se debía sobre todo al toque demencial que le otorgan sus protagonistas: El Sombrerero loco y la Liebre. Aquí los diálogos: Alicia llega al jardín donde se lleva a cabo una fiesta, escucha música y cantos y se acerca, la escena es la siguiente: Liebre: ¡Si nadie se interpone pues habrá que celebrar! Sombrerero: ¡Ay! Feliz feliz no cumpleaños. Liebre: Feliz feliz no cumpleaños. Los dos: ¡Feliz feliz no cumpleaños: te doooooy!" (Intervalo de música) Liebre: ¡Feeeeeeliz feliz no cumpleaños! Sombrerero: ¿A quién? Liebre: A mí. Sombrerero: ¿A tú? Liebre: Feliz feliz no cumpleaños, te doy. Sombrerero: ¿A mí? Liebre: A tú Sombrerero: ¡A mí! Liebre: Brindemos por el día con dos tazas de buen té. "Feliz feliz no cumpleañosssss aaaaaa túuuuuuuuu" Alicia aplaude y la Liebre y el Sombrerero advierten su presencia. De inmediato se abalanzan sobre ella gritándole que "no hay lugar" "no te sientes ahí". Alicia: Pero si hay muchos lugares vacíos... Liebre: ¡Ah! Pero no debe uno sentarse sin ser invitado. Sombrerero: Claro, es falta de educación, de muy mala, muy mala educación, ¡ja! Hurón: Muy mala... mala educación. Alicia: Dispénsenme, me gustó mucho cómo cantaron, y quisiera saber si ustedes... Liebre: ¿Tú crees que cantamos bien? Sombrerero: ¡Ay, qué chiquilla tan encantadora! (Hunde su codo en una taza de té y luego continúa: Sombrerero: ¡Ay! Pero qué hago, son los nervios. Como nunca nos elogia nadie; te invitamos una taza de té. Liebre: ¡Ah! Sí, sí, el té, una taza; ¡tomarás una taza de té! Alicia: Me encantaría, pero siento haber interrumpido su fiesta de cumpleaños, ¡gracias! (Está por agarrar la taza que le ofrece la liebre pero éste se la niega al escuchar "cumpleaños" Liebre: ¡Cumpleaños! ¡Ja ja ho ho! Mi querida niña; ¡ésto NO es un cumpleaños! Sombrerero: ¡Claro que no! ¡Je je je je! Ésta; es la fiesta del "No cumpleaños". Alicia: ¿No cumpleaños? Perdónenme, pero no los entiendo. (De nuevo está por agarrar la taza y la liebre se la vuelve a apartar y le explica) Liebre: Fíjate; abril tiene 30 días... ¡No! Bueno... un "No cumpleaños" es cuando tú... tú tienes un cumpleaños, tú... ¡ja ja ja! ¡No sabe lo que es un "No cumpleaños"! Sombrerero: ¡Qué tonta! ¡Ju ru ju ru ju ru! Yo.. ¡gulp! (echa burbujas de té por la boca y hace ruido como de hipo, luego se aclara la garganta con una tetera que le avienta una especie de talco en la boca, después continúa) Sombrerero: ¡Yo! Yo la ilustraré, ¡Ju ja ra ra ra! (la liebre dirige un breve espacio musical interpretado por las teteras) Sombrerero: Bien sabido es que tienes tú un cumpleaños. Liebre: ¡Imagínate! Uno sólamente al año. Sombrerero: ¡Ahhh! Pero te quedan 364 días de "No cumpleaños". Liebre: ¡Precisamente son los que celebramos aquíiiiiii! Alicia: Entonces también es mi "No cumpleaños" hoy. Liebre: ¿De veras? Sombrerero: ¡Ay! Qué pequeño es este mundo. Liebre: En tal caso... (Pega un brinco de la silla y se acerca a Alicia, la rodea junto con el sombrerero y bailan alrededor de ella tomados de las manos cantando lo siguiente: Liebre: ¡Feliz feliz no cumpleaños! Alicia: ¿A mí? Sombrerero: A tú. (se quita el sombrero y deja al descubierto un pastel con una vela encendida y se lo ofrece a la invitada) Liebre: Feliz feliz no cumpleaños. Alicia: ¿Para mí? Liebre: Para tú. (le entrega el pastel) Sombrerero: Que los pases muy felices y ahora sóplale a la luz. (Alicia sopla la vela y ésta, en vez de apagarse, se revela como fuego artificial y despega de las manos de Alicia para ir a estallar en el cielo estrellado, de fondo se escucha el "Feliz feliz no cumpleaños, aaa túuuuuu" de la liebre y el sombrerero, al explotar, cae el hurón sosteniendo una sombrilla diminuta, recitando lo siguiente Hurón: Lindo lindo parpadean/estrellitas en el cielo/ y allá arriba están volando/ con alitas de murciélago... (va a caer en un recipiente y ahí lo encierra el sombrerero) Alicia: ¡Ay, qué bien recita! Sombrerero: Yyyyy, ahora querida, ju ru ru; tú decías... hu, ¿que buscabas a quién?... perdóname (muerde el platito remojado cual pan en el té) ¿tú- querías saber el... paradero de algún sujeto? Alicia: Sí señor, quisiera yo saber en dónde podría... (la liebre le entrega una taza de té, pero el sombrerero mira la suya y exclama lo siguiente) Sombrerero: ¡Taza limpia, a cambiaaar! (sujeta a Alicia por el brazo y la levanta de su lugar para irse a cambiar de asiento) Alicia: Pero si no está sucia. Liebre: ¡Cambiar, cambiar las tazas ya, cambiar las tazas ya! (el sombrerero sirve té en tres tazas con una tetera de triple cuello) Sombrerero: ¿Quisieras tomar un poco más de té? Alicia: Como no he tomado nada, pues no puedo tomar más. Liebre: ¡Ah! Si no quieres tomar más entonces tampoco menos. Sombrerero: Siempre es mejor más que menos. Alicia: Pero sólo quise decir que... (en lugar de sorber té se llena la boca de azúcar ya que el sombrerero le vierte toda el azúcar en su taza) Sombrerero: Y ahora querida, ¿qué es lo que te está preocupando? Confíanos tu secreto. Liebre: Comienza por el comienzo. Sombrerero: Sí, sí, y cuando acabes de hablar, ¡ji ri ri ri! Te callas. Alicia: Verán; todo empezó cuando estaba yo sentada junto al arroyo con Diana... Liebre: ¡Muuuuyyyy interesante!... ¿Quién es Diana? (jadeando como perro). Alicia: Diana es mi gato, y estaba yo... Hurón (sale del recipiente): ¿Gato? ¡Gaaato! ¡Ay ay ay! Al ver al hurón huir despavorido, el sombrereo y la liebre corren tras él. Liebre: ¿Qué le pasa? Sombrerero: ¡Oh! Pronto, pronto ¡agárralo! Liebre: ¡Se me escapa, se me escapa! (lo aferran de la cola y lo frenan) Sombrerero: ¡Oh, oh oh ohhhhh! (logran detenerlo) Liebre: La jalea, ¡la jalea! ¡Pronto! (Alicia toma la jalea y se las lleva) Hurón: ¡gato, gato, gato! (Alicia toma un cuchillo y lo hunta con jalea) Liebre: ¡Húntasela! Sombrerero: En la nariz, en la nariz. (Alicia lo hace) Hurón: ahhh... Sombrerero: ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Estas son las cosas que me descomponen! (la liebre se enfada con Alicia) Liebre: ¿Has visto lo que has hecho? Alicia: Nunca pensé que... Liebre: ¡Aaallí está el detalle! ¡Si no pienses no hables! Sombrerero: ¡Taza limpia, a cambiar, a cambiar, a cambiaaar! Alicia: Pero si está limpia. Liebre: Cambiar, cambiar, cambiaarrrr, de lugar. Sombrerero: Ahora, hija mía, nos estabas diciendo... Alicia: ¡Ah! Sï, estaba yo sentada junto al arroyo con... usted sabe con quién. Sombrerero: ¿Eh? ¿Lo sé yo? ¡Ji ji! Alicia: Sí, estaba con G, A, T... Sombrerero: ¿Téeeee? (la liebre rebana una taza por la mitad con un cuchillo) Liebre: Sólo media taza por favor. Sombrerero: ¡Vámos, vamos, niña! ¿Qué no quieres té? Alicia: ¡Cómo no! Me gusta mucho el té, pero... Liebre: ¡Si no te gusta el té cuando menos deberías charlar con nosotros! Alicia: ¡Eh estado tratando de preguntarles...! (la liebre golpea la mesa con un mazo de madera interrumpiendo a Alicia) Liebre: ¡Teengo una estupenda idea! Cambiembos el tema. (le asesta un mazazo al sombrerero loco en la cabeza). Sombrerero: ¿Por qué los papeleros venden papel? ¿Eh? Alicia: ¡Adivinanzas!... voy a pensarlo. ¿Por qué... los papeleros... venden papel? Sombrerero: ¡No tengo la menor idea! Alicia: ¡Pero si usted acaba de preguntarmelo! Sombrerero: ¿Preguntar quéeee? Liebre: ¡Cuidado! ¡Tiene síntomas de locura! Alicia: ¡Pero ustedes dos son los locos! ¡Acaba de decir que...! (el sombrerero y la liebre le huyen y toman una silla para defenderse) Sombrerero: ¡Detente! No te acerques. Liebre: ¡Cálmate, tóma un poco de té! Alicia: ¡Ni me calmo ni tomo más té! Además me voy porque ya no quiero perder el tiempo. Liebre: ¡El tiempo, la hora! ¿Qué hora es? (aparece el conejo blanco por la entrada del jardín) Conejo blanco: ¡No, no! ¡Es tarde, es tarde ya! ¡Adiós! ¿Qué tal? ¡Me voy, me voy, me voy! Alicia: ¡El conejo blanco! Conejo blanco: ¡Se me ha hecho tarde, tan tarde! (el sombrerero lo intercepta y lo aferra por la cadena del reloj casi estrangulándolo) Sombrerero: ¡Con razón se te ha hecho tarde! Este reloj tiene dos días de atraso. Conejo blanco: ¿De dos días? Sombrerero: Claro que sí, ¡ja ja ja! Caracoles; le echaremos un vistazo. (lo golpea contra la meza y lo destapa con un tenedor, luego se coloca un salero en el ojo y simula que es un lente). Sombrerero: ¡Ajá! Ya veo lo que tiene, ¡tiene demasiadas ruedas! (lo desarma con el tenedor quitándole todas las piezas) Conejo blanco: ¡Oh, mi pobre reloj! Mis rueditas, mis resortes... pero... ma, ma ma... Sombrerero: ¡Mantequilla! Es claro; necesita mantequilla; ¡Mantequillaaaa! (la liebre le grita al conejo blanco en una oreja) Liebre: ¡Mantequillaaa! Conejo blanco: ¿Dijo mantequilla? (se la pasa al sombrerero) Sombrerero: Sí, mantequilla es lo mejor, con ésto se arregla. (empieza a huntarle mantequilla al reloj abierto y el conejo blanco se asusta) Conejo blanco: ¡No, no, no! Le van a caer migajas. Sombrerero: ¡Oh! Ésta mantequilla no tiene migajas, ¡vaya un disparate! (y le tira la mantequilla en la cara al conejo blanco) Liebre: ¿Té? Sombrerero: ¡Té! Claro, ¿cómo no se me había ocurrido? Claro, té. Conejo blanco: ¡No le eches té! (corre a impedirlo pero la liebre lo aparta de un punta pie) Liebre: ¿Azúcar? Sombrerero: ¡Azúcar! Dos cucharas, sólo dos... (la liebre le entrega dos cucharas) Sombrerero: Dos cucharas, je, gracias. (las aplasta con la palma en el reloj) Sombrerero: ¡Éso es! Conejo blanco: ¡No, no, por favor! (la liebre le coloca la jalea en las manos y el conejo blanco va y se la entrega al sombrero) Liebre: ¡Jalea! Sombrerero: ¡Jalea! Se me olvidaba la jalea. (la vierte toda encima del rejol abierto y la desparrama con un cuchillo) Sombrerero: (murmura algo que no entendí). Liebre: ¡Mostaza! Sombrerero: ¡Mostaza, sí! Moz... ¿mostaza?... ¡No! Ni que fuera un sandwich. Limón, eso sí; el limón lo cura todo, ¡Ju ru ru ru ra! (le echa limón a la mezcolanza del reloj y lo vuelve a tapar, éste comienza a resonar cual campanadas de iglesia y se echa a saltar por la mesa) Sombrerero: ¿Qué le pasó? Liebre: ¡Se ha vuelto loco! Alicia: ¡Qué horror! Conejo blanco: Mi reloj... Sombrerero: ¿Qué pasaría? Le puse de la mejor mantequilla. Liebre: ¡Ése reloj se ha vuelto loco, está loco, está loco! Sombrerero: Eso es increíble; el té era demasiado fuerte, ¡eso es! (la liebre toma el mazo de madera y se arroja sobre el reloj) Liebre: ¡A los locos hay que tratarlos con cariño! (aplasta al reloj con el mazo y éste se tranquiliza, el sombrerero mira los restos destrozados y lo aparta) Sombrerero: ¡Oh! Dos días de atraso, eso es lo que tenía. (se lo entrega al conejo blanco) Conejo blanco: ¿Este es mi reloj? Sombrerero: ¡Ése era! Conejo blanco: Y era un regalo de mi "No cumpleaños". (el sombrerero loco y la liebre lo sujetan de los sobacos y lo echan del jardín diciendo al unísono): Liebre - Sombrerero: Pues en ése caso; ¡feliz feliz no cumpleaños aaaaa túuuuu! Fin de la escena. link: http://www.youtube.com/watch?v=U7q9cQKR-BI