TrollacioBeavis
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Los increibles dibujos en los cultivos de arroz en Japón En la decada de los 90 se comenzo a usar esta tecnica en el pueblo japones de Inakadate, para crear los dibujos plantan distintos tipos arroz de colores diferentes. En ocasiones lo hacen buscando algun patrocinador que les pague por un dibujo “a medida” y asi poder financiar la empresa. Sin lugar a dudas nivel asiatico.

Cómo prevenir los excesos navideños Desde hace algunos días, podemos ver como las estanterías y pasillos de muchos establecimientos se han llenado de productos típicos de la navidad. Por eso, desde Cocina Casera creemos que va siendo hora de compartir con nuestros lectores algunas recomendaciones que debemos tener en cuenta, durante esos días tan señalados, para evitar excesos en la alimentación que pueden acabar pasándonos factura. Hoy, os hablamos de cómo prevenir los excesos navideños. En nuestra página podéis encontrar algunas recetas ligeras, que os ayudarán a realizar cenas y comidas saludables. Destacamos nuestro consomé o caldo casero, y nuestra receta de sorbete de limón al cava. Por su mayor elaboración, y tipo de ingredientes utilizados, los platos que preparamos en Navidad suelen tener un aporte calórico elevado. No por ello tenemos que privarnos de su consumo, pero sí debemos tener en cuenta algunas recomendaciones, como controlar las porciones de lo que comemos y saber escuchar a nuestro cuerpo para decir basta a tiempo. Esta es una de las claves para evitar aquellos excesos navideños que pueden acabar pasándonos factura unas horas después de haber finalizado la comida. Además, podemos poner en práctica desde ya, otra serie de recomendaciones que deberíamos tener en cuenta durante todo el año, no solo cuando llegan fechas señaladas. Son recomendaciones que nos ayudan a mejorar nuestra salud y que, aplicadas a diario, nos ayudan a mantener nuestro cuerpo en un estado saludable. Recomendaciones para prevenir los excesos navideños Evita las dietas restrictivas. Evita seguir dietas restrictivas que prohiben alimentos durante los días previos a la Navidad. Este tipo de dietas generan ansiedad, lo que puede acarrear que dicha ansiedad sea liberada, comiendo en exceso, durante las comidas y cenas navideñas. 5 comidas al día. Es habitual que muchas personas se salten alguna comida para intentar contrarrestar los excesos de estos días. No debemos variar nuestras costumbres en este sentido, y debemos realizar, al menos, 5 comidas al día o comer cada 3-4 horas. Así, nuestro metabolismo se mantendrá activo y no llegaremos con un hambre voraz al momento de la comida o la cena. En nuestro artículo cuántas veces comes al día, te explicamos la importancia de comer cada pocas horas. Beber líquido. Además de mantenernos hidratado, de este modo, controlamos el hambre y la ansiedad. Comer despacio. Debemos masticar bien la comida, lo que hará que nos sintamos saciados antes que si engullimos sin apenas masticar. Sírvete una sola vez. Lo mejor para evitar repetir es ponernos toda la comida en un plato, y no repetir. Esto cobra mayor importancia en estas fechas, donde las comidas y cenas son tipo buffet. Por ello, coloca en un plato un poco de cada elaboración, y no vuelvas a comer una vez termines el plato. Escucha a tu cuerpo. Debemos prestar atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo. Si lo escuchamos, nos daremos cuenta de cuándo ha llegado el momento de dejar de comer, de este modo evitaremos molestias estomacales. Espera a la Navidad. A pesar de que las grandes superficies, y los pequeños comercios, nos lo ponen cada vez más fácil para empezar a comer productos navideños varias semanas antes de la llegada de esta época, es preferible no caer en la tentación. Descansa y duerme bien. De este modo, mantendremos bajo control las hormonas que nos empujan hacia el consumo de alimentos grasos y ricos en calorías. Bebe alcohol con moderación. Además de tener otros efectos sobre nuestra salud, el exceso de alcohol también nos hace engordar. Por ello, es preferible reservar su consumo para momentos puntuales, como el brindis de la cena de Nochevieja. Frutas, verduras y carnes magras. Es recomendable que estos tres ingredientes estén presentes en mayor cantidad en los principales platos navideños y que evitemos la comida estilo buffet, ya que la gran variedad de platos que suele haber en esos casos es un incentivo para comer más. En una comida o cena de Navidad podemos alcanzar fácilmente las 2000 Kcal, por ello resulta de vital importancia aplicar todos estos consejos y no dejarnos llevar por nuestros deseos de comer sin límite. Cuidemos nuestra alimentación, porque de esta manera cuidaremos nuestro bien más preciado; el cuerpo que habitamos.

Conversión de pesos y medidas para cocinar En esta era de la globalización, en la que internet juega un papel clave, podemos encontrar fácilmente recetas de distintos países, expresadas en el sistema de medida que cada país utiliza. Gramos, mililitros, libras, tazas, onzas, cucharadas, cucharaditas,… Todas ellas son medidas usadas en diversos libros de recetas. Sin embargo, los profesionales de la cocina prefieren medir por peso. Una taza de harina blanca de trigo, que suele equivaler a 130 gramos, puede variar ligeramente en peso dependiendo de la persona que lleve a cabo la medida. Pero en el caso de las medidas expresadas en peso, no hay lugar a este margen de error, porque, un gramo; es un gramo, independientemente de la persona que lleve a cabo la medición. En el artículo de hoy vamos a intentar explicar cómo llevar a cabo la conversión de medidas y pesos. La conversión de tazas, o cucharadas, a gramos, será diferente para cada ingrediente, porque, evidentemente, no pesa lo mismo 1 taza de harina que 1 taza de agua. En volumen, una tasa equivale a 240 mililitros, sin embargo, no se puede aplicar esta medida para convertir los militros a gramos salvo en el caso del agua, cuyo peso sí se corresponde con su volumen. Así, 240 militros de agua equivalen a 240 gramos de peso. Para otros ingredientes, como el aceite y la leche, no vale esta equivalencia puesto que no pesan lo mismo que el agua. Cuando se miden tazas o cucharadas es necesario enrasar la medida con la parte roma del cuchillo y no apretar el ingrediente, salvo indicación expresa en la receta. Tanto para medir tazas, como cucharadas y cucharaditas, es necesario usar medidores estándar, no sirve cualquier taza o cuchara que tengamos por casa. A continuación, os vamos a poner algunos ejemplos de distintos ingredientes, expresados tanto en peso como en volumen. Es posible que encontréis diferencias con respecto a la información que pueda aparecer en otro lugar, por lo que os recomendamos, que , para no fallar, os acostumbréis a expresar vuestros ingredientes en peso. Harina Para todo uso. Fuerza: 1 taza = 125 gramos. 1 cucharada (TBSP) = 7 gramos. 1 cucharadita (TSP) = 3 gramos. Trigo integral gruesa: 1 taza = 120 gramos Harina de maíz (gruesa): 1 taza = 170 gramos Azúcar Granulado: 1 taza = 250 gramos. 1 cucharada (TBSP) = 10 gramos. 1 cucharadita (TSP) = 5 gramos. Glas: 1 taza = 113 gramos Integral: 1 taza = 213 gramo Varios Copos de avena: 1 taza = 115 gramos Levadura instantánea: 1 cucharadita = 3 gramos Leche en polvo: 1 1/2 tazas = 230 gramos Pasas: 1 taza = 170 gramos Coco rallado: 1 taza = 90 gramos Almendra molida: 1 taza = 120 gramos Para la mayoría de líquidos (aceite, agua, leche…) y para algunos sólidos (mantequilla y margarina) 1 taza = 230-250 gramos (dependiendo de si se trata de una taza americana o una británica). En el caso del agua la medida estándar es de 1 taza = 250 gramos 1 cucharada (TBSP) = 15 gramos Huevos Dependiendo de su tamaño, tenemos: XL: tienen un peso de 75 gramos o algo superior L: su peso ronda entre los 63 a los 73 gramos M: peso entre 53 a 63 gramos S: peso por debajo de los 63 gramos De tazas a mililitros (ml) 1/4 taza = 60 ml 1/3 taza = 80 ml 3/4 taza = 180 ml 1 taza = 250 ml De cucharadas (TBSP) y cucharaditas (TSP) a mililitros (ml) 1 cucharada = 15 ml 1/2 cucharadita = 2,5 ml 1 cucharadita = 5 ml

Claves para endulzar la vida de manera saludable Los dulces y postres suelen ser los primeros en ocupar la lista de aquellos alimentos que debemos evitar si queremos controlar nuestro peso o si padecemos de diabetes. Sin embargo, aplicando una serie de consejos, podréis elaborar deliciosos postres sin miedo a que vuestra salud se resienta. Estos consejos cobran especial importancia en fechas como la Navidad, época del año en la que los alimentos dulces hipercalóricos ocupan un puesto destacado en las mesas de la mayoría de hogares. En un artículo anterior, os hablábamos de cómo prevenir los excesos navideños, y en esta ocasión os contamos algunas claves para preparar dulces saludables con los que disfrutar en esas fechas especiales sin que nuestro cuerpo salga mal parado. Llevando a cabo algunos cambios, podemos seguir haciendo, sin miedo a remordimientos, esos tradicionales dulces caseros. Ingredientes light o bajos en calorías. usaremos leches y yogures desnatados, harina y azúcares integrales y mantequillas o margarinas light bajas en sodio, Edulcorantes. Introduciremos el uso de edulcorantes en sustitución del azúcar refinado. Podemos sustituir hasta la mitad del azúcar por un edulcorante, salvo en el caso de recetas en las haya que camelizar la preparación o en aquellas otras en las que haya que elaborar una crema de mantequilla y harina. Siropes de frutas. El azúcar refinado es un ingrediente sin ningún nutriente que debemos evitar. Podemos sustituirlo por azúcares integrales, o por siropes o melazas (de ágave, de arroz, de arce…) que además de endulzar, nos nutren. Ingredientes integrales. Usando harinas y azúcares integrales, aportamos una mayor cantidad de fibra al organismo. Esta fibra ayuda a disminuir la subida de azúcar en sangre, mejorando a su vez la digestión y haciéndonos sentir más saciados. Huevos. Podemos seguir la regla de que 2 claras pueden sustituir a un huevo entero. En la yema del huevo se concentran las grasas y el colesterol de este alimento, por tanto, si reducimos las yemas, conseguiremos elaboraciones más saludables. Las claras dan volumen y las yemas aportan cremosidad. En recetas en las que la textura cremosa sea fundamental, no podemos dejar al margen las yemas, pero si se trata de dar volumen, podemos sustituirlas sin problema por claras. Grasas. Las grasas aportan humedad, estructura y sabor. En muchas elaboraciones, al menos 1/3 de la grasa puede ser sustituida por un puré de frutas sin azúcar, o un yogur descremado. La fruta idónea para hacer el puré es la manzana, ya que altera menos el sabor final del preparado. Frutas. Elabora sanos dulces usando fruta como principal ingrediente. Su dulzura natural y sus nutrientes aportarán grandes beneficios a tu organismo. Las cremas, como la mousse y otros productos cremosos, suelen tener un índice calórico muy elevado, ya que están elaborados, principalmente, a base de azúcar, natas y mantequillas. Sin embargo, se pueden conseguir texturas cremosas haciendo uso de ingredientes más saludables. Así, por ejemplo, la mousse se puede elaborar a partir de queso de untar, leche desnatada y edulcorantes. La textura resultante no tendrá nada que envidiar a la de una mousse tradicional. Del mismo modo, podemos preparar una saludable crema chantilly, a partir de huevo, queso de untar, vainilla y edulcorante. Con estos ingredientes podréis elaborar una rica crema para usar en la elaboración de numerosos postres y frutas.