Silverdeg
Usuario (Argentina)
Sin palabras... link: http://www.youtube.com/watch?v=kHcBWkhqGy8 Abrazo Silver

Redacción propiaQue dicen Taringueros. Me gustaría hablarles un poco de Estados Unidos, contándoles algunas cosas que quizá sepan, quizá no, pero que sea cual sea el caso, esta bueno tratar, por una cuestión de "Humanidad" Todo esto viene a cuento de que este año arranqué a estudiar patología, y bueno, dentro de la medicina, siempre hay aberraciones, pero me ha llamado la atención, poderosamente, que detras de la mayoria de ellas, estan los yanquis. No los nazis, no los Rusos, sino los Yanquis. Y esto me dió demasiada bronca, porque cómo verán, hay un caso que nos involucra y mucho. En fin, arranquemos. Antes que nada, tengo que contarles un poco de que se trata la sifilis y como se transmite. Como Muchos sabrán, es una enfermedad de transmisión sexual, MUY CONTAGIOSA, y que hasta la aparición de la penicilina (Allá por la segunda guerra mundial) era potencialmente mortal. Cuestión que es transmitida por el treponema palidum, una bacteria en forma de saca corchos, como se ve en la imagen de más arriba. Esta enfermedad tiene varios periodos, que tienen distintas manifestaciones patologicas, a saber:ChancroEs tan contagiosa que si vos pones el dedo ahí, te va a salir eso en el dedo. Si pones otra cosa, IDEM.Esto, es producido durante la sifilis 1ºRoseola sifiliticaQue por lo general sale en palmas y plantas durante el periodo 2º. A esta altura, el chancro, ya se curá (Desaparece la lesión "chancro", pero seguís teniendo Sífilis)Periodo terciario y muerteEn el periodo terciario te ataca el corazón y la aorta (La arteria que salé del corazón y te lleva sangre a todo el cuerpo) El bichito ese en tirabuzón te come el tejido elastico (Presente en todos lados, incluso aorta y corazón) Y lo daña a tal punto que deviene la muerteTodo esto tarda más o menos unos 6 años en desarrollarse. Bueno, vamos preparando el fuego. La penicilina se descurbrió en 1928, gracías al fenomeno de Fleminn, y es el tratamiento de elección para cientos de infecciones bacterianas, entre ellas la sifilisFlemin. En 1945 le dieron el Nobel por su descubrimientoAhora ya estamos listos. ¿Me siguieron? La sifilis es recontra contagiosa, sin tratamiento, mortal. Y el tratamiento se había descubierto en 1928. Fijense lo que hacían los yanquis en guatemala, al poco tiempo de terminada la segunda guerra mundial. (Recorda que en 1947 se celebraba el juicio de Ñuremberg, donde eran juzgados los jerarcas nazis por crimenes de lesa humanidad) "Durante los años 1946 a 1948 se llevaron a cabo en Guatemala Experimentos sobre sífilis, dentro de un programa patrocinado y ejecutado por el gobierno de Estados Unidos. Fueron experimentos con humanos en los cuales médicos, generalmente estadounidenses, infectaron sin consentimiento de las víctimas -a numerosos guatemaltecos, soldados, reos, pacientes psiquiátricos, prostitutas e, incluso, niños en orfandad-, inoculacándoles sífilis y otras enfermedades venéreas como gonorrea, para comprobar la efectividad de nuevos fármacos, tantoantibióticos -en especial penicilina-, como distintos tratamientos preventivos"Investigadores inoculando sifilisQue fenomenos he... Pero no se quedaron ahí. Siguieron, y fijate lo que le hicieron a unos pobres negros algodoneros desde 1932 a 1975 (¡El experimento humano más largo de la historia!)"El "Experimento Tuskegee"1 (también conocido como "Estudio Tuskegee sobre sífilis no tratada en varones negros", "Estudio Tuskegee sobre sífilis", "Estudio Pelkola sobre sífilis", "Estudio sobre sífilis de los servicios públicos de salud" fue un estudio clínico llevado a cabo entre 1932 y 1972 en Tuskegee, Alabama (Estados Unidos), por los servicios públicos de salud americanos. Entonces, 399 aparceros afroamericanos, en su mayoría analfabetos, fueron estudiados para observar la progresión natural de la sífilis si no era tratada.Este experimento generó mucha controversia y provocó cambios en la protección legal de los pacientes en los estudios clínicos. Los sujetos utilizados en este experimento no dieron su consentimiento informado, no fueron informados de su diagnóstico, y fueron engañados al decirles que tenían "mala sangre" y que podrían recibir tratamiento médico gratuito, transporte gratuito a la clínica, comidas y un seguro de sepelio en caso de fallecimiento si participaban en el estudio."Los algodoneros de tuskegeeQue linda gente esta de estados unidos. ¿Vieron que les dije que tenía algo más que nos involucraba? Si me siguieron hasta acá, se van a caer de culo. Perdonen el lenguaje, pero trato de ser claro. Resulta que en 1986, se probó en la localidad de Azul, sin permiso del estado Argentino, sin informar a la gente de azul, en el más absoluto de los secretos, un virus modificado de la rabia. Vos fijate... ¡modificaron un virus de la rabia y lo introdujeron en nuestro país! Y no sólo eso, sino que lo inocularon al ganado de una estancia, y expusieron a los trabajadores al contagio, sin informarles obviamente. ¿Sabén cómo se supo esto? Gracias a la denuncia de un argentino (Héroe) que trabajaba en la empresa encargada del proyecto, ¿A que no adivinan quien estaba involucrado también? ¡¡¡¡EE UU!!!! ya a esta altura te la pusé fácil...Acá te dejó el Link con la noticia completa:http://www.turismoenazul.com.ar/art?id=280¿El mejor país del mundo he?Yo les voy a mostrar el mejor país del mundo...Porque mientras ellos hacían esto...Nosotros hacíamos esto...Houssay, premio Nobel de medicina, primero de Argentina y de latinoamerica en 1947Mientras ellos hacían esto...Nosotros...Ganabamos en 1970 otro nobel en el area de slaud, de la mano de Luis Federico LeloirY por sobre todas las cosas porque tuvimos el ejemplo de...El médico más humano del mundoQuien nos dijo:"La medicina sin humanismo, no merece ser ejercida"Fuenteshttp://www.houssay.org.ar/http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADfilis#S.C3.ADntomashttp://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_Tuskegeehttp://www.turismoenazul.com.ar/art?id=280
Capitullo 1 Los dos hombres permanecían callados. Habían llegado al momento clave de la conversación. El ingeniero reposaba cómodamente con los pies sobre el escritorio de su desordenada oficina, mientras Crupier lo miraba apesadumbrado. -¿podrán pensar? -depende lo que usted entienda por eso- Jazz se acomodó las gafas gruesas y se recostó aún más en su sillón mullido. -No lo sé. Cómo nosotros. -¿y nosotros pensamos? -Termínala. Vamos a lo concreto. Estoy poniendo todo mi dinero en este proyecto. -Claro que van a pensar. Y espero, mejor que nosotros –Permaneció unos segundo en silencio- Los prototipos fueron sorprendentes. -¿En que sentido? -Sugirieron las mejoras que debíamos practicarles a ellos mismos. Nos dijeron como hacerlos evolucionar… El empresario se puso de pié y se alejo unos pasos del escritorio. -¿Será seguro?-pregunto de espaldas al mismo -Serán el despertar. No hay garantías. Habrá un antes y un después. Sólo eso anticipo. Creo que tomando las precauciones necesarias… -No alcanza-dio la vuelta y apoyo las manos sobre la mesa llena de papeles- Necesito saber si será peligroso. Cuales serán los riesgos que corremos. Hasta entonces no moveré una pieza. Además debe aprobarlo el consejo de seguridad. -Eso si lo hacemos ante la luz pública -Es ante la única luz que haremos algo-La conversación comenzaba a ponerse tensa -¿acaso crees que no hay intereses en juego como para impedir este avance?- Jazz se sentó recto, con la espalda erguida. Era imponente. -Ese es mi problema. -Te espero en dos horas. Traeré el prototipo. Habla con él y decídelo tú. -Perfecto, hasta entonces. Ya había puesto la mano sobre el picaporte cuando recordó algo fundamental -¿Cuántos están al tanto de todo esto? -Sólo yo y mis dos ayudantes -Que así continúe-y sin siquiera darse vuelta, salió de la oficina. La relación se había desgastado mucho desde que esto había comenzado a tomar forma. De un sueño delirante pasaron a la confirmación más concreta e irrefutable de que era posible lograrlo. Y sobre todo, hacerlo en un plazo de tiempo aceptable. En un principio las contribuciones eran escazas, pero con la complejización del prototipo, debieron aumentarse. Y aunque pareciera raro, Crupier, era precavido. No le importaba recuperar su dinero. Sólo ambicionaba contribuir a llevar a la humanidad al siguiente nivel. Y esto lo lograría apoyando a Jazz. No se habían conocido por casualidad. Crupier había hecho todo para que sus caminos se cruzaran. Tuvo que insistir año tras año con Cybertech, la empresa para la que Jazz en ese entonces trabajaba, con el fin de lograr una entrevista. Maurice Jazz era el jefe en el area de tecnología aplicada. Todo, desde el diseño de programas hasta la formación de vacunas, debía ser atravesado por su visto bueno. Y también, él mismo, era propiedad de cybertech, reconocido como una de las mentes más valiosas del mercado. Crupier aún recordaba el momento en el que se cruzaron. -Robert Crupier-le susurro alguien al oído-dichosos sean los ojos-Cuando se dio vuelta, allí estaba. -Jazz, es un placer-dijo estrechándole la mano bien fuerte. La primera imagen que percibió, fue la de un hombre común y silvestre. “¿Era él?” recuerda que se preguntó Crupier, por el contrario, era un hombre de rasgos únicos. Transmitía un halo de unicidad. Era preciso al hablar y al moverse. Era mesurado en las formas, nunca sobreexaltado. Su mirada era penetrante y segura. No dudaba jamás. -Recibí tu aviso un poco tarde-le comento Maurice sin darle mucha importancia-Por lo que tuve que suspender algunos compromisos- con una mano lo invitaba a ingresar en la expo -Si, lo envié con antelación. Fue un error de la secretaria. Trato de hacer todo yo… pero a veces uno debe delegar -Claro claro. Entiendo. ¡Dígamelo a mi!-le contesto Jazz mostrando una sonrisa complaciente. Era un comprador nato. El edifico elegido para la exposición era de los más grandes de Manhatan. Tenía dos plantas de dimensiones industriales, veinte salas de conferencia, y cientos de stands con animaciones holográficas programadas para responder casi cualquier pregunta que se les hiciera con respecto al tema del stand. Sólo algunos científicos rondaban por los pasillos prestos a contestar alguna duda en particular. Los proyectos, eran sólo eso, proyectos. Y buscaban inversores. Crupier podría ser uno, y justamente, su excusa para lograr tener a su disposición al ejemplar más valioso de la compañía, habían sido sus billones. -he seleccionado tres proyectos muy especiales que me gustaría explicarle yo mismo-le comento Jazz mientras pasaban por delante del inmenso proyector que marcaba “BIENVENIDOS A EXPO CYBERTECH 2030” y en letras más pequeñas “nuestros sueños, serán eternos”.- El primero-comenzo a explicarle Jazz- se refiere a las aplicaciones prácticas del proteoma humano, el segundo sobre la Yocto (1000 a la menos 8, o 10 a la menos 24) tecnología algo muy prometedor. El tercero, muy ambicioso, sobre viajes en el tiempo. Crupier se paró en seco. Había escuchado cientos de veces sobre las ideas del visionario Maurice Jazz… pero tenerlo en persona, y oírlo, era distinto. Crupier además de ser un empresario, tenía nociones de física y sabía que los viajes en el tiempo, por lo menos hacía el pasado, eran imposibles. -No se detenga, no se exaspere-lo previno Jazz- encontramos la forma de viajar en el tiempo… Hacía el futuro. Este es un proyecto muy caro, y necesitamos muchos inversores. Podría ser uno de ellos… -Tiempo al tiempo Maurice. Vayamos a la sala central. Me gustaría ver los hologramas. Si surge alguna duda, quisiera consultarlo con usted. -De acuerdo, pero estos proyectos son exclusivos. No están más que aquí-le dijo Jazz golpeandoce con el pulgar la cabeza -Comprendo. Bien… en ese caso -Sígame, vayamos a las salas de bar Mientras caminaban Crupier comenzó a preguntarse si ese hombre tan común, podría ser quien todos creían. Quizá solo era un invención de los medios, otro caso de exageración masiva. No sería la primera vez. Pero ya estaba ahí… además debía aprovechar el momento. No todos lograban estar enfrente de él. -Esta expo mejora con el tiempo. Como un buen licor ¿Le gustan los licores Crupier? -Prefiero los vinos. También mejoran con el pasar de los años… -Claro que si. Claro. Imaginese que el tiempo se detenga… Dejarían de mejorar. Y nos privaríamos de sus sabores… de sus aromas que son fruto del futuro. Tomarón una mesa en uno de los rincones del bar central. El area era privada, y se vé que estaba previsto que tomaran esos lugares, ya que ni bien se acomodaron, les acercaron dos bebidas espumantes. -¿Qué es? –Preguntí Crupier -Es el alimento más completo del mundo. Pruebelo –lo invito Crupier mojo apenas sus labios. -No sabe a nada. -No, claro que no. -¿agua? -Bueno… casi. Es un “suplemento” de vitaminas, minerales, Hidratos, proteínas y grasas. Todo en perfectas concentraciones… Más que un suplemento, lo llamamos un “completo”. Costo años lograrlo. Y el mes que viene saldrá al mercado… por lo pronto lo presentamos en la expo a modo de novedad. Acabará con el hambre, creame. Crupier bebió un sorbo algo más animado -Es buena. Cuenteme sobre los proyectos –dijo evitando mostrarse sorprendido. Era la regla número uno en los negocios. -Bien…-Jazz se recostó sobre la silla y entrelazo sus dedos sobre la mesa y jugueteo un momento con sus pulgares como si estuviera repasando la presentación- Creo que lo primero que le mencioné fue lo del proteoma humano -así es-contesto Robert dándole un sorbo a la bebida. Era buena. Saciaba y era de rápida absorción -¿sabé lo que es el proteoma? -Tengo entendido que es un mapa de las proteínas que nuestro cuerpo puede sintetizar -Así es. Más claro imposible. Bueno, nosotros desarrollamos aplicaciones… -¿Cómo por ejemplo…? -Entenderá que algunas no puedo siquiera mencionarlas. Lo que si le anticiparé, es el hecho de que con la financiación adecuada, podremos desarrollar curas contra varias enfermedades. De las más complejas a las más simples. Y el rédito será… -No se confunda. Si bien me interesan las ganancias, no son prioritarias. -Bien. Muy bien –le dijo Jazz sorprendido. Lo observo como si estuviera estudiándolo. “¿Quién era este fulano?” Se preguntó- El caso es que si usted nos anticipara lo pautado para este proyecto, podríamos compartir más información. Pero básicamente de eso se trata. -De acuerdo-Había terminado su bebida y sentía en sus entrañas, por primera vez, una sensación de autosuficiencia, de placidez. Era raro, pero se sentía muy satisfecho y relajado- Con respecto a la yuxta… -Yocto tecnología-Lo interrumpió Maurice- Es un tipo de tecnología que trabaja a niveles antes impensados. Verá, desde la aparición de la nano tecnología allá por el 2000, cada vez se han podido onstruir máquinas más y más pequeñas. La Yocto tecnología es trabajar, literalmente, con la nada. Es la alquimia señor Crupier. -¿A que se refiere?-pregunto este intrigado -Con la yocto tecnología podemos cambiar los elementos, transformar el cobre en oro… y hasta crear elementos nuevos, con propiedades impredescibles. Esto no tiene limites soñados aún por el hombre… Poder llevar a cabo un proyecto de esta embergadura, requerirá de inversiones muy generosas y sostenidas por quien sabe cuantos años. Pero si como usted dice, el dinero no le interesa… -No me mal interprete. No soy un benefactor de la humanidad. Pero me importa no pasar por este planeta. Me interesa dejar algo más en él… -en otra época lo habrían llamado altruista-Cada vez le agradaba más el sujeto. -llamelo como usted quiera –le contesto Crupier algo molesto- pero es el sentido que le encuentro a las cosas -Oiga, no lo tomé a mal-Jazz se removió incomodo en su silla. No quería desgradarle-Volviendo a lo nuestro. El último proyecto es tan revolucionario… aunque de todas maneras, viendo como es, no creo que le interese “¿Que era esto?” se pregunto a si mismo Crupier. Esperaba encontrar a un científico, pero encontró a un neto comerciante… Él amaba la ciencia, pero a este nivel, le causaba una sensación incomoda. Además, poco a poco se había ido desmoronando la imagen que se había construido del gran Maurice Jazz. No era grande para nada. -Usted comente. Yo decido –No había cordilidad en la charla. Todas las expectativas habían desaparecido. -Con la física, encontramos el modo de hacer prácticos los viajes en el tiempo-Jazz permaneció callado esperando algúna reacción. Como Crupier no mostro la más minima mueca, continuo- La forma, la encontró Albert Einstein, a principios del Siglo XX. Él planteó que viajando muy cerca de la velocidad de la luz, el tiempo se haría relativamente más lento para el objeto que se acercará a ella. En el 20010 varios experimentos demostraron lo acertada de esta idea. Gracias al acelerador de partículas del CERN, actualmente museo, se comprobó el hecho de que la velocidad y el tiempo se modificaban entre sí-Crupier permanecia impávido- Ese año se hicieron colisionar dos partículas, para obtener como resultado, partículas más pequeñas. A velocidad normal, y en medios normales, estás son efímeras. A casi la velocidad de la luz, estás permanecen un tiempo considerable en suspensión. ¿Soy claro? -Si, comprendo-contesto Robert. Auque sinceramente, no podía ver hacía donde se dirigía -Bien desarrollamos una nave, y trazamos un recorrido de varios años luz. Es posible efectuar la construcción de una nave de magnitudes épicas, y hacerla viajar a velocidades insospechadas hasta hoy por un tiempo determinado. Podríamos acercarla a la velocidad de la luz y mantenerla… -Tenía razón. No me interesa –lo interrumpió algo molestro crupier. Estaba desilusionado. Esperaba muchisímo más del hombre que el mundo entero consideraba el más brillante jamás visto- Es poco práctico. No le veo futuro -Veo que usted tiene sentido del humor… -A veces es el único remedio para evitar ciertas cosas -Miré, creo que hemos terminado -Así lo creo-le contesto crupier algo fastidiado a la vez que se levantaba. El salón estaba vacio. Había sido reservado exlusivamente para ellos pensó. Tantas molestías en vano -Bien, déjeme acompañarlo a la entrada -Se lo agradezco pero… Crupier se quedo pasmado. La imagen de Jazz se deshizo en un banco de niebla, como si fuera un holograma. Pero no lo era. Tenía consistencia. Había estrechado su mano así que no podía serlo. Miro enrededor pero nadie parecía haberlo notado. Ahora yacía solo, de pie frente a dos sillas blancas y una mesa redonda vacía. -Ese invento-le espetaron desde atrás. El susto fue mayúsculo ya que no había notado a nadie que se acercara- Me valió varios disgustos. Cuando Crupier giro sobre sus talones, pudo ver a Jazz en persona. Por primera vez en la tarde -Cómo… -Invierta, hágame caso. Y así fue. No sólo invirtió esa vez. Sino que lo sigui haciendo año tras año, y sus ganancias se multiplicaron. Cybertech había hecho posible el avance en campos únicos. Lo que Jazz estaba creando dejaría a todos los inventos anteriores en segundo plano. Nada se le equipararía. Ni antes, ni después
Tiempo estimado de lectura 1'47'' -Se lo digo... Mario me dijo ¿verdad? -Él asintió- mi mujer es una perra- insistió Roberto recostado en el diván del psicólogo -¿Pero por qué usted está tan seguro de eso? -Porque así es Mario-Tenía las manos entrelazadas sobre su abdomen y miraba el techo con exasperación- Yo sé que pensás que estoy loco. Lo sé -¿Cuantos psicólogos habrán escuchado ésta misma afirmación?-Pero es cierto Mario, es cierto. -A ver, vamos de vuelta. Contáme todo pero tranquilo. Con detalles -Era un recurso que Roberto usaba asiduamente para buscar inconsistencias en el relato. -Es así-Tomó aire con profundidad- Hace unos dos meses, antes de irme a dormir, cansado de mi soledad, le pedí a Dios , al destino y al mundo, que me dieran alguien a quién amar -Se incorporó un poco y giró sobre su torso- se lo loco que suena, soy consciente. Tome nota también de ello-y volvió a recostarse. Roberto anotó con tranquilidad- me fui a dormir. Me dormí pensando en ello. A la mañana siguiente cuando desperté, sucedió. Recuerdo que ni bien entre abrí los ojos, había alguien recostado a la par mía. Pensé que era Ava, mi perra. Pero no. Ahí estaba esa mujer hermosa. Pelo lacio, piel blanco cera, cejas negras, finas, pestañas arqueadas. el cuerpo, aunque estaba debajo de las cobijas denotaba la clásica forma de guitarra. Era preciosa. Pensé que era un sueño -prosiguió Mario- producto de mis ansias, de mi anhelo. Me pellizque. Y me quedé pasmado. Sentí claramente el dolor. Estaba despierto. Estiré el brazo y le acaricié el pelo. Se despertó, y cuando abrió los ojos sentí que la conocía de toda la vida. "Hola mi amor" me dijo. Le pregunté qué quién era, que qué hacía en mi cama. Los ojos se le llenaron de lágrimas ante mi desconcierto. "Soy Ava" me dijo "tu perra". Imagínese mi cara Roberto. -¿Y luego? -Le consultó, cómo para que vea que aún lo seguía en el relato -Bueno -rió pícaro- luego la consolé. Y después de la tormenta siempre viene la calma. Ya sabe. Me pasé las primeras horas viendo cómo se movía. Dios santo, era hermosa. Era ella, no había dudas. Andaba de acá para allá moviendo la cola, inspeccionandolo todo con las manos. Tenía debajo del párpado un lunar, como el de Ava. No había dudas, era ella, estaba seguro. Después de esas primeras horas de asombro, actuamos como si fuésemos pareja de toda la vida. Fueron unas semanas hermosas. -¿Pero me decía que ya no sabía que hacer verdad?-lo interrumpió Roberto -Claro. Cómo le decía, todo iba bien de momento. Pero a las semanas la magia se derrumbó, y empezaron a ocurrir ciertas cosas que me irritaban demasiado. Ella me amaba. Me amaba con locura. Todo el día estaba prendida a mi cómo una garrapata. Me pedía que la acariciara, que la sacara a comer, que hiciéramos cosas juntos, que jugáramos. Lo toleré, lo toleré todo lo que más pude. Pero la gota que colmó el vaso , fue la escena de celos que me hizo delante de mis amigos. -¿El sábado verdad? -El sábado. Estábamos jugando al fútbol con los chicos - Chicos de cuarenta, pensó Roberto- y la vi venir a lo lejos. Puños cerrados, marcha de soldado. Pelos revueltos. No había dudas, venía a la guerra. Traté de acercarme antes de que mis amigos la vieran, pues aún no había blanqueado la situación, pero era demasiado hermosa y todos los buitres giraron sobre sus hombros al sentir la belleza invadir su cancha. Corrí hasta donde pude para frenarla lejos, donde no pudiera ser escuchada porque, sinceramente, no sabía con qué me saldría. Me gruñó feo Mario. Me dijo que era de lo peor, que no podía creer con quién estaba. Que yo era sólo de ella. Que ni se me ocurra ver a otras. Sólo de ella y de nadie más. "Soy tuya para siempre, y vos sos mío para toda la vida" me dijo. Me quedé duro Mario. Estaba loca de remate. Loca de amor, pero loca al fin. Me arrepentí de mi deseo, de lo que pasó. Me arrepentí de todo. Desee con fuerza que se vaya, que desaparezca. Luego de la discusión, les conté a mis amigos todo tal cual le estoy contando a usted. -¿Y que le dijeron? -Que lo venga a ver. Y aquí estoy.
TIEMPO ESTIMADO DE LECTURA: 4´56´´ -Buenos días, ¿Cómo está Sr Milstein, cómo lo trata la vida?-saludó a modo de bienvenida el facultativo, a la vez que se levantaba para darle la bienvenida a su paciente. -Mal pero acostumbrado, como decía un Rosarino famoso- le contestó el hombre estrechandole la mano. Tenía unos sesenta y tantos años. -Siéntese por favor Sr... -Rodolfo, Doctor, digame Rodolfo -lo interrumpio. -Entonces usted dígame Carlos, Rodolfo. Cuénteme, ¿Qué le anda pasando?¿En qué lo puedo ayudar? -Mire Carlos, sucede que hace un tiempo que vengo notando algo raro -El médico guardó silencio esperando a que prosiguiera, mientras escudriñaba los detalles de su lenguaje corporal- Vengo notando -entrecerró los ojos como si estuviera afinando su puntería- que algunos de mis sentimientos son demasiado grandes. -¿Cómo es eso Rodolfo? -Claro, por ejemplo, tiendo a ser demasiado odioso en situaciones que no corresponden -hizo un silencio breve y prosiguió- tengo odiomegalia. El médico, acostumbrado a los delirios, quedó sin palabras. - ¿Odiomegalia? -Carlos tuvo que contener sus modos para tapar bajo su cara cualquier atisbo de sonrisa -Verá, hace un tiempo vengo sospechando que las emociones son carne en mí. Dos son las con las que he vivido todos estos años, y se dará cuenta, que me refiero al amor y al odio. Pero mientras el amor se me ha ido atrofiando; cómo todo lo que he dejado de usar, tantos años de vivir en éste terrible planeta me han hecho desarrollar el odio hasta proporciones insospechadas. Tal es así Dr, que estoy sufriendo un síndrome compartimental. El odio, hipertrofiado, está comprimiendo todas las otras emociones, destruyéndolas una a una y dejándome con un patrón muy limitado de respuesta. El médico no atinó a decir absolutamente nada. Lo habían instruido para no interrumpir y dejar que el silencio fuese tan incomodo que obligase al paciente a romperlo con su relato. -Por ejemplo, el otro día estaba en el cumpleaños de mi nieta. Estaban todos los chiquillos jugando, corriendo, tirándose agua, espuma, papeles de colores, haciendo ruido Carlos. En otra época, habría corrido con ellos, habría jugado y reído con la misma fuerza. Pero ahora, me molestaban. Me irritaba que fuesen tan gritones, tan despreocupados e irrespetuosos. Mire cómo me hace poner el simple hecho de evocar el recuerdo -concluyó Rodolfo agitado- Así que creo que necesito una animoplastia Dr, y de urgencia. Ésta vez el silencio no fue al propio. El paciente esperaba respuesta, pero el médico, no las tenía. En sus veinte años de psiquiatra, jamás había escuchado tal disparate. ¿Odiomegalia?¿Animoplastia? Empezó a batir frenético los dedos contra la pantalla de su tablet, buscando todo aquello que pudiera explicar semejante delirio. Medicación, estudios previos, cirugías. No había nada. -Fíjese Carlos que ni siquiera mi hija me quiso acompañar -prosiguió Rodolfo, siendo el encargado de romper una vez más el silencio- está tremendamente ofendida porque ayer le dije que si seguía comiendo de manera tan despreocupada ya no le cabría más nada. Que hasta a su marido, feo entre los feos, le parecería fea. -Rodolfo, ¿Cúanto hace que empezó con estos síntomas? -Y, más o menos cuando falleció mi esposa. Hace unos años. Ella era la que mantenía al amor de tamaño normal; y al odio a raya. -Y dígame, ¿tiene algún otro síntoma? -¡Pero no le parecen suficientes los que le dí! -Me refiero a dolores, dificultad para dor... -Dr, usted no sabe de lo que le estoy hablando ¿verdad? -Rodolfo comenzaba a ofuscarse y el médico iba perdiendo su autoridad- vine con un diagnostico y le dije cual debería ser el tratamiento. ¿Me puede curar? -Acuéstese en la camilla-le indicó a la vez que se ponía de pie- Rodolfo se levantó rápidamente de su silla y a tientas, paso a la camilla ubicada en el costado izquierdo del consultorio, justo detrás de un biombo que tenía estampado un mapamundi. -Quítese la camisa por favor, y acuéstese boca arriba, vamos a realizar una animoplastia -No había terminado de decir esto y el paciente ya había seguido todas las instrucciones que el médico le había dado. Incluso más, ya que también se había quitado el pantalón. -Esto puede que le duela un poco Rodolfo -Tranquilo, usted haga lo que tenga que hacer. El problema era justamente ese ¿Que tenía que hacer? Con seguridad, comenzó a retorcerle los pezones, jalarle los pelos del pecho y el abdomen (y sacando algunos) siguiendo la linea media. Prosiguió metiendole sus diez dedos, de a uno por vez, en el ombligo para terminar el procedimiento con unas palmaditas en el pecho, a la altura del corazón. -Listo Rodolfo, extrajimos todo el odio, pero esto lo vamos a tener que mandar a analizar a anatomía animologica. De hecho ya lo mandé -Si si claro Dr, claro. Me siento mucho mejor. -De seguro, vístase tranquilo. Mientras el anciano se vestía detrás del biombo, Carlos iba completando la historia clínica. PRIP PRIP PRIP El celular. "Olvidé ponerlo en silencio" se dijo automaticamente Carlos. -¿Y eso Dr? -Me avisaron de anatomía animológica que los bordes están limpios, hemos extraído todo el odio. http://lostextosdesilver.blogspot.com.ar/2014/08/animoplastia.html