Rodimonio
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Texto extraido del Cosultorio del Dr. Rolo. www.doctorrolo.tk Consulta de Sebastien Chaval. S.Chaval: Consulta = Hola Dr. Rolo, quisiera tener su opinion sobre como piensa que Los Pumas deben afrontar el partido con Sudafrica. Es conocido por todos que el rugby sudafricano se basa en gran parte en unos tremendos despliegue y potencia fisica, por lo que la suerte del partido estara directamente vinculada al trabajo de los packs de forwards. Que le parece debe hacer Argentina, ¿jugar a puro fisico?, ¿debe pelear los line outs?, ¿debe agrupar mauls numerosos y avanzar, o tratar de salir "corto" con el pie?, ¿debe buscar crear "huecos" para los drops de Hernandez?. Me encantaria tener su opinion que sin duda será muy atinada. Saludos, S. Chaval Dr. Rolo: Estimado Sebastien; como deseaba que alguien me hiciera esta pregunta!!!....asi me ponia a estudiar y de una vez por todas entender en que consiste este enigmatico juego. Por lo que he podido entender, la forma que tienen los Pumas para enfrentar y salir victoriosos de este encuentro con los herculescos africanos es haciendo que el balon ovalado llegue hasta el otro lado del campo. Lo segundo es hacer un buen "Hacka". Podrian cantar "no llores por mi Argentina" pero esto seria un golpe bajo para los africanos que entrarian a llorar, como todo el mundo que escucha dicha cancion. Mi idea es algo mas rudo, algo mas metalero, punk, algo de Soledad Pastorutti. Ahi anda "Don Atahualpa", por ejemplo . Todo eso, golpeandose con fuerza distintas partes del cuerpo hasta que queden todos rojos (va a parecer de rabia). Ahora, adentrandonos en el juego especificamente, te diria que a mi entender, anularlos será algo fundamental para Los Pumas si se quieren quedar con el partido. El aspecto principal a tener en cuenta va a ser la batalla de forwards, y obstruir las fuentes de obtención para que no puedan salir con pelotas limpias. Por supuesto no se les puede jugar de igual a igual. Te comen crudo y sin asco. Lo fundamental es que el pack gane su batalla orientados obviamente por su excelente medio scrum Agustin Pichot. Los Pumas deben pelear el line evitar que ellos consigan pelotas cómodas y de ser posible que tampoco consigan las incomodas. Los africanos no son muy pacientes, quieren tomarte el partido ya, si tu puedes plantear un juego ordenado y paciente, los vas a hacer perder la cabeza. Y un jugador africano sin cabeza.....no juega bien. En su partido de cuartos, los Springboks no se mostraron sólidos en la primera línea defensiva, sobre todo cerca de los rucks, donde los jugadores fijianos recuperaron varias pelotas. Y además, no me parece que tengan un scrum tan fuerte como otros equipos de los Springboks". Ese puede ser un punto fundamental para Argentina, fuerte en defensa y atenta de manera constante a la recuperación de pelotas sueltas. Lo que a mi entender, Argentina debe administrar bien es el tiempo. Durante los ochenta minutos del partido deben mantener la mente fria en el objetivo, que es tenerlos controlados, no caer en la desesperacion, porque ahi es donde mas fuertes se hacen y en cuestion de minutos te liquidan el partido. Pienso que salir corto con el pie, puede ser una buena iniciativa, pero dependiendo de su resultado. Si te agarran la onda de una tactica fija, no puedes quedarte estatico en ella, sino variar tu juego y aplicarle todo el reglamento. Los jugadores Argentinos, vienen fatigados ya de una clasificacion acalambrante pero si se neutraliza la potencia que tienen los udafricanos para desnivelar en el centro de la cancha, y la velocidad de sus wines, pueden hacer historia. El punto mas flojo que tiene Argentina, es que yo, por un problemita en la rodilla y el metacarpio no pude ir a las practicas y por ende no me llamaron. Sino la victoria era segura. Un saludo cordial. Dr. Rolo P.D. Suerte con los Ingleses. Perdon...pero las fotos no salieron y no se porque no lo puedo corregir. Cualquier cosa las ven en el sitio. www.doctorrolo.tk Salute.
Nada nuevo bajo el sol! Parece estar escrito ayer mismo! Lo que Darwin escribió sobre los argentinos, después de seis meses de estancia en ese país, Adriáan Paenza, Página 12, Buenos Aires En este apasionado viaje por distintos lugares de la vida, quiero recuperar un texto del científico inglés Charles Darwin, quien con su teoría sobre la evolución y la selección natural cambió la historia de la humanidad para siempre. Darwin estuvo mucho tiempo en la Argentina. Desde 1831 a 1836 viajó como naturalista a bordo de la nave inglesa ' H.M.S. Beagle'. En realidad, Darwin formaba parte de una expedición que pretendía dar la vuelta al mundo en barco. Después de leer el texto que escribió en 1833, se darán cuenta de que muchas de las cosas que nos pasan a los argentinos tienen un origen más antiguo del que nosotros mismos creemos. Siempre existe la tentación de creer que todo tiempo pasado fue mejor. Bien. Puede ser que haya habido momentos del pasado que fueran mejores. Pero seguro que yo también puedo mencionar momentos actuales que son mejores que los del pasado. En todo caso, lea el comentario que hizo sobre los argentinos en 1833. Y después, lo invito a un minuto de reflexión. Extractos de una nota publicada en Ciencia Hoy, Volumen 6, Nº 31. Revista de Divulgación Científica y Tecnológica de la Asociación Ciencia Hoy. 'Durante los últimos seis meses, he tenido lo oportunidad de apreciar en algo la manera de ser de los habitantes de estas provincias [del Plata]. Los gauchos u hombres de campo son muy superiores a los que residen en las ciudades. El gaucho es invariablemente muy servicial, cortés y hospitalario. No me he encontrado con un solo ejemplo de falta de cortesía u hospitalidad. Es modesto, se respeta y respeta al país, pero es también un personaje con energía y audacia. La policía y la justicia son completamente ineficientes. Si un hombre comete un asesinato y debe ser aprehendido, quizá pueda ser encarcelado o incluso fusilado; pero si es rico y tiene amigos en los cuales confiar, nada pasará. Es curioso constatar que las personas más respetables invariablemente ayudan a escapar a un asesino. Parecen creer que el individuo cometió un delito que afecta al gobierno y no a la sociedad. (Un viajero no tiene otra protección que sus armas, y es el hábito constante de llevarlas lo que principalmente impide que haya más robos.) Las clases más altas y educadas que viven en las ciudades cometen muchos otros crímenes, pero carecen de las virtudes del carácter del gaucho. Se trata de personas sensuales y disolutas que se mofan de toda religión y practican las corrupciones más groseras; su falta de principios es completa. Teniendo la oportunidad, no defraudar a un amigo es considerado un acto de debilidad; decir la verdad en circunstancias en que convendría haber mentido sería una infantil simpleza. El concepto de honor no se comprende; ni éste, ni sentimientos generosos, resabios de caballerosidad, lograron sobrevivir el largo pasaje del Atlántico. Si hubiese leído estas opiniones hace un año, me hubiese acusado de intolerancia: ahora no lo hago. Todo el que tiene una buena oportunidad de juzgar piensa lo mismo. En la Sala de Buenos Aires no creo que haya seis hombres cuya honestidad y principios pudiesen ser de confiar. Todo funcionario público es sobornable. El jefe de Correos vende moneda falsificada. El gobernador y el primer ministro saquean abiertamente las arcas públicas. No se puede esperar justicia si hay oro de por medio. Conozco un hombre (tenía buenas razones para hacerlo) que se presentó al juez y dijo: 'Le doy doscientos pesos si arresta a tal persona ilegalmente; mi abogado me aconsejó dar este paso'. El juez sonrió en asentimiento y agradeció; antes de la noche, el hombre estaba preso. Con esta extrema carencia de principios entre los dirigentes, y con el país plagado de funcionarios violentos y mal pagos, tienen, sin embargo, la esperanza de que el gobierno democrático perdure. En mi opinión, antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador. Como deseo el bien del país, espero que ese período no tarde en llegar.' (29 de noviembre al 4 de diciembre de 1833) * Ahora sigo yo: ¿no es maravilloso encontrarse con escritos de una persona que casi dos siglos atrás describió lo que nos pasa hoy? ¿Cuál fue entonces el tiempo pasado en el que todo fue mejor? ¿No era, acaso, que la corrupción era producto de la era de la globalización y de fines del siglo XX? ¿No era verdad que los héroes vivían en esas épocas? Obviamente, no creo tampoco que todo tiempo pasado haya sido peor. Sólo propongo no creer que porque uno no lo vivió, fue mejor. Algo así como que cuando una persona se muere, pasa a ser intachable e impoluta. Somos, ni más ni menos, que un conjunto de miserias y virtudes. En todo caso, un promedio de ellas. A algunas personas, la 'agujita' les marca un poco más arriba. Y a otras, más abajo. La gran mayoría vive (vivimos) en un término medio. Y sólo unos muy privilegiados o depravados tienen la posibilidad de escaparse de la media, tanto sea por la mayor excelencia o por la perversión de sus actos. Somos, en todo caso, humanos. Y peleamos por una sociedad mejor, más generosa, solidaria y con una mejor repartición de la riqueza. Ese sería un buen paso. Más allá de la revolución científica, este siglo debería estar marcado por haber logrado una distribución más equitativa de la riqueza material, pero también de la intelectual. Ese es el desafío. * Excepto las cartas, los textos son de Charles Darwin's Diary of the Voyage of 'H.M.S. Beagle'. Edited from the MS by Nora Barlow, 1933, Cambridge University Press, pp. 197-200. Traducción Ciencia Hoy. Se puede leer el artículo completo de Darwin en: http://www.cienciahoy.org.ar/hoy31/darwin05.htm
Palabras de un viejo. Ese día llegaba yo muy agitada a mi casa, con la mente aun embarullada por las cuestiones de la oficina. El ómnibus demoró más que de costumbre en pasar y para colmo venia lleno. Decidí detenerme en la cafetería que esta a una cuadra de mi casa a tomar un cortado y liberarme así, de los problemas. No quise que papa se diera cuenta de que había tenido un mal día en el trabajo. Llovía de una manera atípica para esta época del año, yo no había salido preparada para la empapadura que me agarre. Ya me deleitaba pensando en la ducha caliente y el plato de sopa que el viejo me tendría preparado. Toqué timbre, como siempre hacia antes de abrir con mi llave. Era como una contraseña que teníamos, no se con que fin. Dejé mi saco mojado colgado en una silla y fui derecho a la ducha, a la vez que le daba las buenas noches a papa en voz bien fuerte para que me escuchara, ya que tenía la tele a un volumen alto. No sentí su respuesta, por lo que me acerque a su dormitorio y ahí lo vi. Durmiendo profunda y plácidamente, con un gesto extraño en su cara, casi diría de satisfacción. Tranquila me duché y tomé ese exquisito plato de sopa de verduras que solo el sabe hacer. Debo confesar que de chica, aborrecía las verduras y luchaba por zafar de ellas a toda costa, pero las razones de la vida, hicieron que me diera cuenta de que lo mejor de ese caldo con verdes pastos flotando, era el amor que encerraba su preparación y el bienestar que me daba ese placebo familiar. Mi padre siempre fue el clásico hombre duro, jefe de hogar de decisión firme y, aunque a veces errada, nunca discutida. A veces chocaba su personalidad utópica para los días que corren, con la mía de madre soltera e independiente. Fui a despertarlo para conversarle un rato, y me llamo la atención una carta escrita en un cuaderno, al costado de su cama, sobre la mesa de luz, junto a un barco de papel. Como haciendo un arte, decidí no despertarlo y en silencio me puse a leer. "“-Si los pequeños barcos de papel que solíamos dejar correr por los caudalosos mares que se formaban los días de tormenta al costado del cordón de la vereda de la casa, flotaran por siempre…ni gracia hubiera tenido haberlos botado. Y así es, como desde siempre, nos alimenta lo efímero. Lo efímero, no lucha más allá de su naturaleza, por permanecer. Las cosas son un día, pero es normal que otro día no estén más. Nunca pensé que yo también era parte de esta realidad natural. Jamás se me paso por la cabeza, que un día iba a contar los años que me quedaban, con la certeza absoluta, de que no serian mas que los arrugados nueve dedos completos que aun podía contar en mi mano. Alguien me hizo, moribundo al nacer. Destinado. He ganado muchas cosas pero voy a perder tantas. Que me cuesta trabajo asumirlo. Ahora, me veo sentado en mi sillón “preferido”. Ese que me compraste, el más cómodo, el que me lleno de escaras el trasero. Tu jactándote de que ese sillón es eterno, solo por el hecho de que ha durado 30 años soportando mi peso sobre el. ¿Que seré yo entonces? ¿Sabes el peso que llevo y lo “eterno” que me siento? Te darás cuenta que aun soy conciente, que entiendo tus palabras y que no tienes necesidad de hablarme como a un niño. ¿Por que de todas maneras te sale así? Supongo que será por lo mismo que a mi me salía, cuando tu me mirabas con ojos maravillados, como si vieras a un súper-héroe de las tiras cómicas. ¿Sabrás que yo tuve sexo con tu madre, para concebirte? ¿Sabrás también que lo volvería a tener, si no fuera porque ya no tengo ganas, o no puedo tenerlas, aparte de que ya no esta tu madre entre nosotros como para intentarlo siquiera? Estoy cansado, y aún ni siquiera terminé de levantarme. Mi voz ya esta muy suave para mi gusto, quisiera gritar. Mi porte ya no es imperativo y convincente y mi aspecto ya no es galante. Mi presencia ya no es digna de atención, más que la que me brindan para sentarme o acostarme. Ya nadie me pide, sentada en mi falda, que le corte la carne con mi filoso cuchillo, ese mismo que ahora se haya herrumbrado al fondo de un cajón. Si supieras lo fácil que era, y lo maravilloso que resultaba tu necesidad de mí. Hoy noto que el destino me lleva a estar cada vez mas ausente, como preparando algo, que ni yo se que es. Es por eso que me decidí a hacer un alto en la degradación, y por lo menos por unas horas, agudizar mi conciencia y dejarte en claro, de que se trata esto de ser viejo. En esta carta, espero que se conjuguen los últimos vestigios de conciencia y de vigilia, que puede darte quien más te quiere. Según el. -. Estoy viejo, solamente porque no lo puedo evitar. -Tengo muchas cosas lindas en que pensar... cosas lindas que, si no son tú..... me aburren. Pensé en cuando podía hacer un montón de cosas que me gustaban, y me sentía feliz de hacerlas, pero pasa que si piensas mucho en eso, pronto la alegría se transforma en intenso dolor por no poder hacerlas más. Por eso a veces gruño, por nada. Ser viejo. . Un día me despierto, y noto que ya no duermo con mi esposa, mi amiga, mi compañera, como hace 57 años lo venia haciendo. Noto sin embargo, que mi dormitorio esta arreglado al gusto de ella, que es tu gusto también. Me incorporo en la cama, pero tardo cerca de un minuto en hacerlo. ¿Por que? No lo se, me da miedo hacerlo abruptamente, aparte, con lo largo que es el día, tampoco tengo apuro en levantarme. Desgrano mi soledad, contando las mil y una veces en que tendría ganas de no levantarme más. No es un masoquismo caprichoso por poner fin a una existencia tranquila, es ansiedad por que pase lo que tiene que pasar……que pase de una buena vez. Definitivamente, es miedo. Así como los barcos de papel, se van a diluir en el agua, yo me quiero diluir en el recuerdo de mis seres queridos, si fuera por mi, el día de ayer. Es difícil extender al tiempo en estas condiciones. Para ti, veinte años es casi toda tu vida….para mi es ayer… El pasado para mi es algo más lejano, algo más radical. ¿Cuando ya no puedes planear las cosas a futuro, que queda? ¿Pensaste alguna vez eso? Yo ya no pienso en mañana, porque no se si voy a poder participar de el. Tampoco pienso en el presente, no me gusta lo que veo en el espejo, ni en la tele…no me gusta. Antes yo no tenía tele...y se me escapaban muchas cosas que, en realidad hoy quisiera que se escaparan. Quisiera haber podido cambiarte el mundo y convertirlo en un lugar más digno de ti. Me queda el pasado, pero claro, siempre pienso que pudo ser mejor. Cuantas cosas me quedaron por hacer, cuanto mas te podría haber dado, a cuantos les podría haber dado mas y mejor. A pesar de todo eso, yo fui lo que fui y se que tu vas a tomar de eso, lo mejor. Ojo…no estoy desconforme, solo que me gustaría tener una segunda oportunidad para aplicar lo aprendido. Y pasa que no estoy a tiempo…..tampoco tengo fuerzas. Se que tu lo vas a hacer....porque así funciona todo. Y eso me hace feliz. Cuando yo partía, en esos viejos y maltrechos barcos de pesca, permaneciendo mar adentro meses buscando el sustento y un buen pasar para ustedes, se que lo cambiaría infinitamente por subirte a mis hombros y salir corriendo como un loco por la calle, cantando la canción de moda que mas te guste, o sonando una sirena imaginaria que nos abriera paso entre la gente. Las veces que quise explicarte cosas sobre tu crecimiento y educación, y lo que me salio fue un rezongo, sabes, las cambiaría por un baile abrazados junto con tu madre, los tres, en el patio de la casa bajo las uvas del parral, gastando las baldosas. Hoy miraría con orgullo las marcas que hubiéramos dejado en las mismas, nunca las cambiaria. Le quede debiendo muchos, demasiados bailes a la vieja rezongona de tu madre y a ti otros tantos. ¿Recuerdas cuando discutía con ella? ¿Sabes como le callaría las palabras con un beso? Y si cuando apartase mis labios, continuara sin entender mis fines de paz, la seguiría besando hasta que se me ampollaran los labios. Y cuando por fin estuviera en silencio y se le fueran las marcas de frente fruncida, creo que no haría otra cosa más que besarla nuevamente. No me olvido esas fiestas, en que les pediste encarecidamente a los reyes magos, que por favor te trajeran aquella muñeca que, hasta más grande que tú era y sin dudas más grande que mí bolsillo, esa que nunca vino. Hoy se que si juntaba una moneda por un solo pucho menos al día durante todo el año, hubiera convencido a los reyes de que te trajeran, no una, sino tres o cuatro de esas. Cosas al azar que se me van ocurriendo, y me doy cuenta de que podrían ser tantas, como las vividas. Ya descubrí que quizás no hay más allá. Lo se hace mucho tiempo. Ya me di cuenta que la fe, es para los que se quedan, para vivir sin remordimientos por los que se van. Te digo que eso asusta otro poco y la vez me tranquiliza, porque hoy, sin más allá, tú, ya tienes un lugar a mi costado, en mi propia visión de la eternidad. Con todo esto, no pretendo generarte lastima sino obtener tú incondicional perdón. Pagué caro el curso de padres, pero falté a muchas clases. Quiero que sepas que la edad ha destruido muchas cosas en mí, pero aun no ha podido con mi sentido de la realidad y que aunque a veces no me salgan bien las palabras, si las pienso y siento... Me parece que me levante muy rápido hoy, todo me da vueltas en la cabeza. Te pido algo, si mi senil destino se hace presente en muy poco tiempo, dile a quien se encargue de tratar de curarme de la vejez, que ella se vive como llega, que no me la duerman y que no la alarguen más de lo que sea natural. Ese, ya no voy a ser yo. Te ama, tu viejo. - "" Me seque las lágrimas que sin querer se me escurrían por la cara y lo mire con dulzura. En ese momento supe que el ya no despertaría mas, pero con sus artes de viejo, logró no dejarme nada en el tintero. Y nos quedamos en paz. Rodi.
La experiencia maxima de los amantes de las carreras de calle. La meta final, para muchos deportistas. Es muy dificil entender el proceso que lleva a una persona a querer correr los algo mas de 42 kilometros que implica esta prueba. Les dejo un video y un relato que creo que resumen, en una especie de explicacion, el porque del sacrificio extremo. Video: Maraton internacional de Colonia - Uruguay 2007 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=yr4FtrX2HgM Relato MARATÓN BINACIONAL 2004 EL REGRESO DE LA MUERTE EN BICICLETA. ¿Por qué es algo especial correr un maratón? ¿Por qué esta fascinación por la acumulación de cifras, por las estadísticas? A diez años de la primera vez, los recuerdos se agolpan en mi mente. Yo era un inexperto adolescente, a mis veintinueve años encaraba el desafío con irreverencia juvenil. Poco más de tres horas fueron necesarias para completar mi primer maratón. Exactamente fueron cinco horas, veintidós minutos e interminables quince segundos finales. pasaron los años y los maratones, he vivido aventuras tan extraordinarias que existen quienes las ponen en duda. Refuto a los escépticos con el único argumento de mi credibilidad. Pese a los horrores padecidos, acometo una vez más la mítica distancia. Por tercera vez correré la Binacional. El carácter binacional de la prueba le agrega un toque de emoción. Haber olvidado mi documento de identidad en el hotel le agrega un toque de angustia. Subo al micro que nos lleva a la largada en el instante en que emprende la marcha. La agitación de esos minutos derrumba buena parte de mis posibilidades. Comienzo a poner en duda mi chance de ganar la prueba. El afán de alcanzar una victoria quedará para otra ocasión, hoy solo será cuestión de alcanzar la meta. En los minutos previos a la largada, el nerviosismo me impele a eliminar el exceso de hidratación. Me dirijo al mingitorio. Me extraña ver a un hombre luciendo un traje negro, pañuelo al cuello y sombrero. -¡Qué hacés pibe! - Me dice la inconfundible voz del Zorzal criollo. -¿Seguís insistiendo con esto de la maratón?. ¡Muy bien!. ¡Vamo arriba!. Un estremecimiento recorre mi espina dorsal. No quedan dudas. Gardel es uruguayo. Una breve cuenta regresiva preludia la señal de partida. Mis contrincantes parten como una exhalación. No me dejo llevar por la vorágine y quedo último, lejos. El chofer de la ambulancia se fastidia rápidamente y tras evaluar con la mirada si podré sobrevivir hasta la frontera, acelera y se ubica detrás del anteúltimo. Sin ningún sobresalto transcurren los primeros minutos sobre Salto. Al salir a la ruta surgen las primeras preocupaciones. Un persistente viento frontal, sumado a la ondulada geografía uruguaya comienza a minar mis fuerzas. Abandono el territorio charrúa sin sospechar que buena parte de mi lozanía y juventud han quedado desperdigadas entre sus cuchillas. Cruzando la represa me mimetizo con el paisaje. Parezco constituido de cemento portland. Vuelvo a pisar suelo argentino. Un pueril patriotismo me devuelve el ánimo. El clima sigue siendo adverso, ha cesado el viento y una sensación de agobio se apodera de mí. El cielo gris plomizo, las sucesivas pendientes, la presión atmosférica, el sensible aumento de la temperatura, todo parece confabularse en mi contra. Una ola de calor me envuelve, una cegadora luz blanquecina se ubica justo sobre mi cabeza, mis peores temores son rápidamente confirmados. Soy abducido por segunda vez en mi vida. - Buen día terrícola, disculpe la molestia - me espeta una informe masa verdusca. - ¡ Qué buen día ni buen día!, otra vez ustedes, ¡me tienen podrido! - respondo indignado. - No se cabree don, lo que pasa es que en su atmósfera no podemos calibrar bien los sensores y tenemos que capturar algo que se desplace despacio. Ya estamos aburridos de examinar caracoles. Cambiándole el tema. ¿No nos habremos olvidado dentro suyo una cánula cómo ésta? - No me parece, compruébelo usted mismo. - Viste - le dijo a otra masa verdusca que reptaba en torno nuestro - Te dije que la habíamos dejado en una de las gallinas, me di cuenta por como lagrimeaba. - Les ruego que me dejen nuevamente en el lugar que me encontraron, me están haciendo perder valiosos minutos. - Bueno amigo, vaya nomás, pero antes de irse le voy a regalar un consejo. Abandone esa actividad tan insensata. Corra tras una presa, o para huir de un predador, pero no malgaste así sus energías. Ya es la segunda vez que lo agarramos semidesnudo, agitado, transpirando. No le queda bien. ¡Hombre grande!. - Usted no entiende, nosotros a esto lo denominamos vida sana. - le respondo con orgullo. - ¡Qué va a ser vida sana!. Se paspan, se insolan, se deshidratan, se lesionan, se descompensan. ¿Para qué?. Para apretar ese aparatito que llevan en la muñeca y después decir "le puse tres horas treinta, y yo cuatro catorce, yo dos cuarenta y cinco". ¡Por favor!. Vaya, siéntese a la sombra de un árbol y recapacite. Antes de poder responderle, me encuentro nuevamente en la carretera, en el mismo lugar en el que fui abducido. Solo pasaron cinco minutos. Cabizbajo, reanudo mi lastimoso trote. Son muchas emociones para un solo día. Con el correr de los minutos, los únicos que consiguen correr son los minutos. Desde una elevación, diviso una larga hilera de caminantes que siguen el precepto del maratonista popular: "Cada paso que se da es un paso que acerca a la meta." Trato de mantener mi grotesco trote para preservar mi apariencia de atleta experimentado y para demostrar a los alienígenas que su prédica no ha hecho mella en mi entusiasmo. Lentamente recobro la calma, avanzo lentamente. No me sorprende verla. Es una bicicleta de carrera, cuadro rojo, equipamiento de afamada marca. La conozco muy bien, sobre ella va la Huesuda. Se aparea a mí. Quiero decir que se ubica a mi lado, no se interpreten mal mis palabras. - ¿Precisás algo? No le respondo. - Te faltan siete kilómetros. Comenzamos a subir una larga cuesta, su presencia me inhibe y trato de mantener el ritmo. Exhalo sonoramente. - ¡Eso, eso, cambiá el aire!- se entusiasma. Mas que como respiración, la mía ya suena como un estertor. - ¡No aflojes! - me ordena, blandiendo su guadaña. -Te espero en el cuarenta - De pronto, todo me resulta muy claro. Mi final se aproxima. La muerte me espera en el kilómetro cuarenta de mi maratón número cuarenta. Probablemente considera que me burlé de ella el año pasado y quiere tomarme en el mismo lugar para lavar la afrenta. Sabe que es un maratón especial para mí y me ofrece la desazón de un abandono. Recuerdo que en la jerga quinielera el cuarenta es el cura. Cura, extremaunción, muerte. - ¿Por qué no en el cuarenta y ocho? - le pregunto angustiado. - Por que no. - me responde y acelera para no tener que polemizar conmigo. A escasos metros, el camino se bifurca. Con asombro, veo que la muerte sigue en línea recta. No se ha enterado del cambio de recorrido. Doblo a la izquierda y consigo evitar su celada. Sin otros eventos de interés que relatar, me dirijo hacia la meta. Pocos metros antes de la llegada se me cruza un peludo. Lo esquivo y sigo mi camino. Todo transcurre en cuatro horas, treinta y cuatro minutos e interminables cincuenta y dos segundos finales. Ernesto Toubes. Maratonista Argentino , simpre admirado y nunca conocido por mi. Fuente del relato : www.megainformes.com.ar Un Abrazo
CONSEJOS PARA CORRER UN MARATON Pienso que ahora que se acerca la Maraton Internacional de Buenos Aires....nada mejor que irse preparando... En estas líneas encontrareis consejos para conseguir correr un maratón y no hacerlo mas duro de lo que ya es. Espero que os puedan servir para hacerlo mejor. MENTALIZACION 1.- Ten claro cuales son tus objetivos y planéalo con el tiempo suficiente. Para el primer maratón puede ser suficiente con 4 meses si haces deporte habitualmente o un año si eres un sedentario empedernido. 2.- Hazte un plan de entrenamiento acorde con tus objetivos y posibilidades y síguelo. Como muchas cosas en la vida el maratón solo tiene un secreto: entrenar. 3.- Procura entrenar con alguien con el mismo objetivo y con unas condiciones físicas similares. Lo ideal es un grupo variado en el que siempre tengas alguien con el que puedas ir a tu ritmo de ese día. 4.- No te obsesiones con el entrenamiento. Si un día estas cansado o no te apetece, descansa. Es mejor pasarse por defecto pero disfrutando cada vez que vayas a entrenar. 5.- La mejor manera de no perder los entrenamientos es que te crees una rutina divertida en la que este incluida el entrenamiento: Ej.: todos los días después del trabajo con los amigos que estén preparando la misma carrera que tú. ENTRENAMIENTO 6.- Haz variaciones en tu entrenamiento. Mezcla días largos con cortos, días fuertes con suaves. Sigue alguno de los planes que se publican en las revistas especializadas o en las web de atletismo. 7.- Procura hacer algún día a la semana un entrenamiento largo en compañía de tus compañeros de entrenamiento. 8.- Lo ideal sería entrenar regularmente con un entrenador de atletismo. Será más animado y mejoraras más rápidamente. En algunos lugares hay escuelas para corredores populares. Apúntate. 9.- Compite en algunas carreras de 10 Km. y medio maratón para ir cogiendo el ritmo de la competición. De todas maneras el maratón es distinto. Los razonamientos de una media no te valdrán para el maratón, a partir del Km. 30 es otro mundo. PREPARANDO LA CARRERA 10.- No estrenes ropa ni zapatillas en el día de la prueba. Usa solo material que hayas comprobado primero que te va bien, que no te produce rozaduras, que absorbe bien el sudor, que es cómodo, que no te aprieta, etc. No hay mayor calvario que sentirte incomodo con la ropa cuando ya estás corriendo. 11.- Deja todas tus cosas preparadas la noche antes de la carrera, tu bolsa con la ropa, tus zapatillas, el dorsal, el avituallamiento especial que lleves, algo de dinero, etc. 12.- Átate las zapatillas con un nudo doble para no tener que parar cuando se te desaten. Procura que no te aprieten demasiado pues el pie se irá hinchando. 13.- Date vaselina en la entrepierna, sobacos, tetillas y dedos de los pies. En general en aquellas zonas donde vayas a tener rozamiento. 14.- Vete al servicio una hora antes de la carrera y “suelta” todo lo que puedas. Si te es difícil un café te podrá ayudar. 15.- Calienta de forma correcta con trotes muy suaves. Si la salida es masiva y tienes que estar mucho tiempo antes para poder salir en una posición razonable date algún aceite de calentamiento para no quedarte frío mientras esperas. EN LA CARRERA 16.- Llega con una hora de antelación para que te de tiempo a prepararte con tranquilidad 17.- Procura salir en una posición acorde con tus posibilidades, si no lo haces así o bien la marea humana te empujara y maldecirá o bien será incapaz de mantener un ritmo uniforme, esto es especialmente importante en las carreras muy masificadas. 18.- No corras con tus amigos con el sistema “a tapar la calle” procurar ir en fila de a uno en la salida y luego de forma que no interrumpas el paso de corredores que vayan mas rápido. http://photos1.blogger.com/x/blogger2/2398/748065889120071/240/z/465757/gse_multipart10916.jpg 19.- Intenta disfrutar de la primera mitad del maratón pero sin derrochar energía, te hará falta para la segunda mitad. 20.- Márcate un ritmo constante para lograr tu objetivo, no lo subas en la primera mitad aunque te encuentres muy bien, luego todo se paga. Aprieta a partir del 30 si todavía te quedan fuerzas. 21.- No esprintes al llegar a 50 metros de la meta, vas a ganar 5 segundos y te va a dar la puntilla, tu cansancio se va a multiplicar por 2 y puedes tener problemas musculares, quiero decir, todavía más. DESPUES DE LA CARRERA 22.- Cuando llegues a la mete bebe, lo que mas te apetezca, bebidas isotónicas, yogurt, coca-cola, etc y come algo de fruta. 23.- Si en la meta hay masajes y la espera no es de tortura, aprovecha y date un masaje te quedaras como un rey. 24.- Al llegar a casa dúchate o date un baño relajante y después date un masaje con aceite para enfriar son realmente efectivos y te relajaran las piernas una barbaridad, probablemente hasta te permita conciliar el sueño en la siesta. 25.- Come aunque estés cansado, una ensalada, algo de carne, lo que te apetezca, te lo habrás ganado. 26.- Nada como una buena siesta reparadora y luego un suave y pequeño paseo para relajarnos. 27.- La semana siguiente a la carrera descansa y recupera, si puedes date un masaje a los dos días. Fuente: www.corretazmanias.blogspot.com