PigmeaBu
Usuario (Argentina)

¿Sabes quién es Sandra Ayala Gamboa? Sandra Ayala Gamboa llega desde Perú a La Plata el 28 de Octubre de 2006. El viernes 16 de Febrero de 2007, cerca de las 15hs, llega al edificio en reparación del ex Archivo del Ministerio de Economía (hoy ARBA) acompañada por Walter Silva de la Cruz, por una supuesta entrevista de trabajo. Sandra no regresa a la pensión donde vivía, y su novio acude a la Comisaría 1era para denunciar su desaparición, pero no le toman la denuncia. El 22 de Febrero de 2007, 6 días después, encuentran en éste edificio, el cuerpo de Sandra violado y asesinado. Hasta el momento, no ha habido avances en la causa judicial, sino todo lo contrario: todo pedido de justicia por parte de la familia de Sandra ha sido invisibilizado, rechazado o cajoneado. La causa, a cargo del fiscal Tomás Morán, de la UFI nº 2, se desenvolvió con enormes irregularidades, y está siendo continuamente obstaculizada. ¿Qué es la violencia de género? ¿Qué es un femicidio? La violencia de género agrupa todas aquellas formas de violencia (física, psicológica, emocional, social. económica, simbólica) a las que se encuentran expuestas diariamente en esta sociedad patriarcal. El femicidio es la muerte violenta de una mujer, por el hecho mismo de ser mujer. Es una de las expresiones más brutales del continuo cotidiano de violencia, opresión y silenciamiento que sufren las mujeres. Es promovido por la impunidad, la omisión, y la negligencia criminal del Estado. Este término surge como noción para politizar el asesinato de mujeres en el marco de una sociedad patriarcal, sexista y desigual, diferenciandosé del universal neutro del término "homicidio", para comenzar a darle nombre y denunciar un mismo escenario que nos hermana y nos vulnera a todas. Reconocer que el femicidio e incorporarlo al vocabulario de todos los días es el primer paso para trasnformar esta situación. Justicia por Sandra Ayala Gamboa!!! Ningún femicidio más!!! El asesinato y violación de Sandra Ayala Gamboa no es un hecho aislado, sino que se vincula con toda una serie de innumerables manifestaciones de violencia machista que sufren las mujeres, particularmente en este caso, las mujeres migrantes. El silencio insitucional y la falta de información públcia contribuyen a naturalizar el femicidio y la violencia de género como un estado de situación cotidiana para las mujeres. Por ese motivo, exigimos: JUSTICIA PARA SANDRA AYALA GAMBOA! BASTA DE IMPUNIDAD Y ENCUBRIMIENTO DEL GOBIERNO NACIONAL Y PROVINCIAL, Y DE LA JUSTICIA! NO AL PACTO DE SILENCIO! BASTA DE FEMICIDIOS, BASTA DE VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES, EL MACHISMO MATA! ASAMBLEA JUSTICIA POR SANDRA [email protected] Cronograma de actividades: 10hs Conferencia de Prensa, a cargo de Nelly, la madre de Sandra, en la Comisión por la memoria. Calle 54 entre 4 y 5. Desde las 10hs, corte y concentración, con radio abierta e intervenciones, en la puerta de ARBA - calle 7 entre 45 y 46. 17hs Marcha a los 3 años del femicidio de Sandra Ayala Gamboa. Todxs somos Sandra!!! 19hs Proyecciones frente a ARBA. 20hs Recital de VaTaNgUeAnDo y LeS MinÓn. Cuando una mujer avanza, ningun hombre retrocede! link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=YBRYVLHMlZo Esta es la letra de una canción de Condenadas al exito, un grupo de muejres del Frente Popular Darío Santillan. SANDRA SOMOS TODAS Desde Perú con un bolso ella llegó Vino a estudiar y a trabajar A su madre confió Y sin saber se alojó en una pensión Donde conoció a su entregador. Ooh Walter Silva, Responsable encubridor ¿Por qué no denuncias quién la asesinó y violó? El gobierno no quiere investigar Legitima la justicia patriarcal Legitima la injusticia patriarcal. Y como cada 22 En la puerta del horror Su madre junto a muchas más Denuncian la complicidad Del gobierno que encubre la verdad Femicidio en edificio provincial Femicidio en edificio provincial Uoo con presión,con lucha y organización A Sandra la vamos a vengar Y a todas las demás Uoo con presión,con lucha y organización a Sandra la vamos a vengar Ni un femicidio más !!! Sandra Ayala Gamboa,violada,asesinada en el edificio provincial de rentas de La Plata... ¡¡ PRESENTE !!!

Es una nota que salio en el Pagina/12... muy interesante... “Kirchner debía haber creado una gran fuerza popular que lo apoyara” Agudo y provocador, León Rozitchner imprime siempre un giro perturbador a las argumentaciones políticas más usuales. Aquí analiza la crisis de 2001, el movimiento piquetero y la llegada al poder de Kirchner. La ESMA y el cuadro de Videla como hecho fundacional y paradójico. Y qué faltó para resistir a las fuerzas de oposición que generó aquel episodio fundante. –Le proponemos conversar sobre la política argentina: de la naturaleza del peronismo a los gobiernos de los Kirchner. –Lo que resulta difícil es pensar la fundación del peronismo con las categorías de hoy. Habría que remontarse a aquel momento. Uno no se queja de que Perón no haya hecho la revolución que la izquierda peronista esperaba. En última instancia, todos los partidos políticos, para llegar a constituirse como tales, han tenido que pasar por la etapa de “castración” de sus ideales primeros. Y no hablo de simbolismos. Los partidos políticos actuales han fracasado en su empuje revolucionario, que suscitó al comienzo el apoyo de las masas, y porque han fracasado sólo han subsistido como “partidos políticos”: sólo se mantienen como promesa vacua, por eso pueden convertirse en partidos mayoritarios tolerados por el poder efectivo de los vencedores armados que los derrotaron. Por eso es difícil que desde adentro de algún partido político mayoritario puedas encontrar algo vivo, porque estar ahora adentro de un partido político que en su origen popular atrajo por sus postulaciones transformadoras y fue incapaz de imponerlas ya implica aceptar la castración originaria, haberte sometido al rito de iniciación en la política: dejar en la entrada al gobierno toda esperanza. Ya ninguno de ellos –la lección fue aprendida– se anima a movilizar desde abajo a las masas de ciudadanos para enfrentar con más inteligencia política ese nuevo desafío que la democracia les abre. –¿No hay una diferencia con Kirchner en esto? –Eso también acaba de pasarnos con Kirchner. El, peronista, surge desde dentro de un Partido Justicialista castrado, pero lo hace de una manera inesperada: pone de relieve aquello que todos los partidos políticos siempre han ocultado para acceder al gobierno: el terror, la estela de sangre y desaparecidos que está en el fundamento del gobierno al cual él mismo accede. “Traiciona” el secreto, el terror que funda el juego político democrático. A partir de aquí nada, de cualquier cosa que haga, le será perdonado. Si no, no se entiende la inquina homicida, el odio visceral de sus opositores y de las clases cómplices que se ven delatadas. Por eso, para todo el espectro político Kirchner es el Judas de la Ultima Cena que muestra la antropofagia de los comensales: la complicidad que tienen con los asesinados cuyos restos devoran. Fue muy extraño: ¿cómo Kirchner, que tuvo el coraje de desnudar el fundamento homicida del Estado, sin embargo se reduce luego a desenvolver su proyecto dentro de ese mismo espacio político que el terror había limitado? ¿Era sólo una dramatización teatral de la tragedia argentina, que se agotó en la representación pública? ¿Era el espectro de Perón que, persecutorio, volvía más intensamente por sus fueros y pedía venganza por la traición de aquel que había osado desnudar la trampa del peronismo originario, al mostrar que Perón había prolongado en la política, aunque de modo más astuto, la misma tradición de las FF.AA.? ¿Eso es lo que los poderosos y las clases medias altas no pueden perdonarle, porque al poner al desnudo el poder militar que funda al peronismo político, desnuda simultáneamente el fundamento asesino de todos los poderes? Porque el peronismo era el único partido democrático que había sido engendrado en las Fuerzas Armadas, ¿al bajar el cuadro de Videla no era también, acaso, el de Perón el que descendía? –¿Marcaría en este gesto una paradoja? –Esta es la desazón actual que sentimos por lo que vino luego de aquello que aparecía como un nuevo comienzo de la política desde este otro nivel así desnudado: que no haya suscitado el empuje popular necesario para sostener sus medidas de gobierno, aunque fueran limitadas y no fueran lo que la izquierda “revolucionaria” reclama. Kirchner hubiera sido el recomienzo de una nueva política, porque se había atrevido a poner de relieve la castración que todos los políticos aceptan para llegar a serlo. Pero hubiera tenido que suscitar las nuevas energías que el tenue levantamiento del terror sobre los ciudadanos había provocado con su gesto simbólico-real del cuadro de Videla y con los juicios. Luego de desnudar las premisas asesinas que limitan con su amenaza el campo político sólo le quedaba, como única conclusión práctica, suscitar las fuerzas populares que podían sostenerlo. Pero se refugió en el poder transversal de su partido. –¿Cómo entran los movimientos piqueteros en este cuadro? –Cuando comenzó el movimiento piquetero se podía reconocer la nueva ocupación de los desocupados que el sistema dejaba libre, y lo ejercieron: el trabajo de los sin trabajo era un trabajo, trabajar era también hacer eso que estaban haciendo los piqueteros sin trabajo. Uno pensaba: es el germen de un nuevo trabajo, movilizando a los millones que lo perdieron y que lo recuperan como trabajo político. Parecía el descubrimiento de una fuerza pacífica que volvía a descubrir el poder de su eficacia en el único campo que le dejaban libre, fuera del de morirse de hambre. Como lo aprendieron luego los terratenientes desde la opulencia, copiando a los que no tienen nada: el país no podría funcionar si no se tenía en cuenta sus reclamos. Sin embargo, aparece el límite de la eficacia de la rebeldía: los que conservaron su trabajo no se interesan por los que lo perdieron. Recuerdo una imagen que para mí fue muy importante. Un piquetero sentado al borde de una ruta, llorando, después de la represión policial. Se acerca un periodista para preguntarle si lloraba porque le habían pegado y el piquetero le responde: “No, no lloro porque la Gendarmería nos pegara; lloro por estos hijos de puta del pueblo que nos dejaron solos”. Eso es fundamental. Podríamos decir que los partidos políticos no sirven para crear una fuerza colectiva generadora de resistentes. Pero no es que los dejaron solos los políticos, sino los pobres de sus propios pueblos también destruidos como ellos. –¿Cómo vio entonces el proceso que desemboca en los acontecimientos de 2001? –Estamos dentro del juego de la democracia y sólo queda el camino de profundizarla, pero tenemos presente que hay extremos que definen su juego, que hay un momento en el que, si no se abre un espacio de enfrentamiento cuyas posibilidades deben ser creadas en la construcción de fuerzas nuevas, no hay nada que oponer seriamente a aquellos que disponen del poder verdadero. Es lo que está pasando ahora también: te ves obligado a apoyar con tu resistencia a un gobierno que no reclamó la tuya ni las que están más abajo para defenderlo. La movilización de la gente no está incluida en el “modelo”: aparecen como convidados de piedra en acuerdos de los que sólo participan los que tienen el poder para enfrentarlos. El Gobierno define desde arriba lo que el pueblo necesita, pero no acude a despertar su apoyo para sostener las medidas que propone. Sucede que todas las medidas concedidas, puesto que no hay un diálogo movilizador con las bases, tienen una doble inscripción simultánea. Creo que la gente piensa; ¿nos sirven a nosotros o sirven a los otros? Es como una balanza sin contrapeso: sin el peso de las fuerzas populares. Kirchner, por definición de su primer gran hecho político, necesariamente debía haber creado –y no era tan difícil, o por lo menos había que jugarlo para ser coherente con ese punto de partida– una gran fuerza popular que lo apoyara. Era el único soporte para prolongar la política a partir de ese fundamento de muerte que él había desnudado. Ese comienzo se despoja de la fuerza implícita en el acto de plantearlo, cuando pasa luego a asentarse en la transversalidad del partido. Con estas “fuerzas” políticas del Partido Justicialista se puede acompañar cualquier política, pero nunca una política que movilice a las bases y que pase por encima de los jerarcas y caciques del partido, cuya castración de esencia había denunciado. –Durante el gobierno de Kirchner, la cuestión de los años ’70 aparece con mucha fuerza. –La democracia, cuando se instala luego del terror militar, aparece como si el terror sobre el cual reposa hubiera sido superado. Se abre, creen, el libre juego entre libres jugadores que se afirman ahora en la legalidad jurídica de la Constitución y pueden seguir jugando, sin darse cuenta de que a partir del cambio del poder militar al poder civil se han instalado en el campo donde rigen ahora las categorías de la política castrada, porque el terror había demostrado que no existe otra. Alfonsín, pese a la mayoría de votos, tuvo la prueba con la sucesión de pequeños golpes militares a los que fue cediendo, “felices Pascuas” mediante, para recibir el golpe definitivo del poder económico que, con la inflación desmesurada, lo hizo sucumbir antes de tiempo. Entonces, pasados los años, Kirchner abre un espacio político distinto con su acto inaugural. Se trataría, era pensable, de crear las condiciones de un enfrentamiento democrático dentro de la democracia, donde a partir de esa experiencia el peso de la fuerza colectiva activa esté materialmente presente para que no fracase lo que había fracasado antes. No queda otra. Porque si no hay una fuerza popular que esté resistiendo como mayoría al poder de dar la muerte del terror diseminado, ese que se prolonga en la economía y en los media, la democracia seguiría funcionando como lo había hecho hasta ahora: sería una democracia castrada en su poder de transformarse. ¿No era ésa la consecuencia necesaria de su primer acto político, donde se resumía toda la experiencia del pasado? –Hay dos premisas que hacen diferente al gobierno de Kirchner: desactivó durante años el discurso del ajuste y bloqueó toda salida represiva durante la crisis. –Hasta ese momento, ¿quiénes estaban satisfechos? ¿La burguesía que fue a golpear los bancos y formó parte de la rebelión? Esa tuvo una presencia pública en los medios sobre todo por los pequeños ahorristas. Estaba la antecedencia piquetera. Había algo más abajo, lo que ellos más temen, que no surge desde los pequeños ahorristas que reclamaban sus fondos. Temen la pueblada, temen el levantamiento de masas. Y eso todavía no estaba en juego, aunque se insinuara. ¿Qué fue la política de Duhalde? Un enroque peronista: lo que venía del peronismo desplazado por De la Rúa volvía al peronismo con Kirchner. Aprovechar esa circunstancia para hacer el corte brutal del peso, 3 a 1, y así salvar a los de arriba. Hicieron un enroque por el que Duhalde llega al poder luego de De la Rúa. Y éste elige como sucesor a Kirchner. La incógnita aparece cuando, más afianzado, Kirchner quiere ejercer el poder en serio. Es lo que sorprende: toma medidas económicas a partir de haber congelado lo ya conquistado por el neoliberalismo menemista: la privatización de YPF por ejemplo. Y eso no lo toca. Es cierto que va desarrollando los beneficios que trae la devaluación y permite el crecimiento. Permite que se sigan enriqueciendo ciertos sectores, porque no toma ninguna medida contra los bancos, ni contra las remesas de las ganancias de las grandes compañías, ni aún lo ha hecho. Con Kirchner comienza un neoliberalismo nacional. Y entonces nos dicen que el presidente creía, al principio de su mandato, sólo en la autonomía de los derechos humanos. Visión que no comparto. –Luego se toman medidas relevantes como la estatización de las AFJP. –Eso tiene una doble lectura, como todos sus actos cuando favorecen a las clases mayoritarias: fue un hecho positivo, pero tomado desde la defensiva política, luego de “la rebelión campesina”. Creo que el gran defecto de la política kirchnerista consiste en no haber puesto también en la mesa, para que la gente lo entendiera, los grandes obstáculos que los poderes económicos concentrados, de adentro y de afuera, oponían a una política suavemente nacional a la cual no eran pocas las concesiones que se le habían hecho. Y esto como un intento de explicarlo con la mejor buena leche y atribuyéndole a Kirchner las mejores intenciones. Entre ese hecho fundacional, el de mostrar el terror como premisa de la política, y la conclusión necesaria de pasar a mostrar que ese mismo terror estaba en el fundamento de la expropiación nacional de la economía, se había abierto una brecha, porque sus compromisos lo acosaban ahora desde adentro y desde afuera del gobierno. Si hubieran suscitado el apoyo de la población mayoritaria hubiera hecho pedagogía política al mostrar la complejidad ya tramada que un gobierno encuentra cuando llega a la presidencia: la mayoría hubiera seguido entonces acompañándolo con su apoyo, sobre todo si el gobierno comenzaba a desarrollar políticas acordes con la mayoría. ¿Cómo entender que ante el aumento de los precios de los alimentos permitieran la concentración oligopólica de los supermercados, marcadores de precios? ¿Cómo entender el veto a la ley de minería? ¿Y la ratificación de la propiedad provincial del subsuelo, que permite seguir entregando el petróleo? En el mejor de los casos podría decirse que la política de los Kirchner no mostró la punta de una lectura que permitiera a la gente, y yo soy uno de ellos, desde sus necesidades insatisfechas, comprender los obstáculos que el gobierno enfrentaba para imponer su modelo, porque la contradicción está presente en el gobierno mismo. La confusión se expande desde arriba: desde lo que se dice y desde lo que no se hace. –¿Fue a la plaza cuando se inició el conflicto con el campo por la 125? –Fui a la plaza porque en ese momento, y con la ambigüedad que estaba planteada, se jugaba una división de aguas muy importante. Hoy también iría, a pesar de todo. Se buscaba al menos que no permaneciera disperso aquello que el kirchnerismo había reunido en su comienzo. Queríamos que el Gobierno no cayera vencido, que se mantuviera al menos esa primera línea divisoria. Repito: yo había esperado que por lo menos pusieran los medios en cadena, que informaran a la población de lo que realmente se estaba jugando, que se solicitara su apoyo masivo ante el desabastecimiento, pero no se animaron. Es cierto, en política, cuando la ciudadanía más postergada no conoce los entretelones del juego de fuerzas ni se la ayuda a discriminar dónde está el enemigo, esa ciudadanía queda inmovilizada, expectante. Había un riesgo, es cierto, pero era una posibilidad muy democrática. –¿Se cerró esa posibilidad? –Si no lo hicieron cuando tenían fuerza, ahora que no tienen gran acompañamiento popular tendrían que tener un coraje a toda prueba. El Gobierno quedó a la defensiva. El riesgo es caer otra vez en el tradicionalismo reaccionario que la transversalidad política termina siempre apoyando: quizás un leve resurgir del radicalismo irá a reforzar un candidato único de la oposición y una permanencia del peor peronismo. Pero quizás también los Kirchner recuperen el espacio perdido, si pueden aprender de la experiencia. Lo que creo que le ha faltado al nacionalismo popular, que exaltaba los valores nacionales con categorías de derecha, fue ligar la terrenalidad y la materialidad geográfica, esa que define a la “patria”, con los cuerpos explotados de los ciudadanos pobres, despojados de toda propiedad. Nunca el problema de la nación estuvo tan claramente ligado a la terrenalidad geográfica material del suelo patrio, y ésta ligada a la materialidad de los cuerpos de sus habitantes. Pero faltó referir el problema del campo a la expropiación del suelo nacional, que nos pertenece a todos, diferente al de la patria que los terratenientes definen. –¿En qué sentido? –La economía es un nivel de lectura, pero si no se la profundiza hasta ligar la propiedad de la tierra a la expropiación de la geografía de la patria –que era el único nivel que lo hiciera comprensible, en su simplicidad, para todos– lo que permanece es el fundamento de la propiedad privada como único índice cierto en la economía. Pensamos que Kirchner no podía hacerlo, porque durante su presidencia ratificó la propiedad provincial del petróleo y las minas. El mismo criterio económico que avalaba la expropiación del petróleo reguló las rentas que dejaban al Estado la sojización de la tierra y las minas por el capital financiero. Las regalías petroleras y de los mineros son el equivalente de las retenciones: propiedad de la tierra nacional en un caso, propiedad de los hidrocarburos y de las riquezas minerales por el otro. ¿El hecho de que uno esté invisible por debajo y el otro visible por encima cambia las cosas? La expropiación de la terrenalidad geográfica, ligada a la expropiación de los cuerpos, hubiera sido comprensible para todos como su expresión más simple, imaginaria y poco teórica (menos falsamente racionalizada). En todos estos casos la materialidad de la tierra patria expropiada está ligada a la materialidad de los cuerpos sufrientes expropiados. * Colectivo Situaciones.
Nueva ofensiva de los Estados Unidos sobre los pueblos de América Autorxs: Ceceña, Ana Esther - Miranda, Humberto Fuente: http://herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-42/yankees-go-home-nueva-ofensiva-de-los-estados-unidos-sobre-los-pueblos-de-a Ceceña, Ana Esther. Economista, doctora en Relaciones Económicas Internacionales de la Universidad de Paris I, Sorbona. Integrante del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM. Su área de especialización es el estudio de la "Hegemonía económica mundial". Coordinadora del proyecto Paraíso maya: competencia internacional y disputa por los recursos estratégicos. Miranda, Humberto. Graduado de Filosofia por la Universidad de La Habana. Investigador Agregado del Instituto de Filosofia. Desde 1995 forma parte del Grupo GALFISA en temas referidos a los impactos de la globalización y las políticas de ajuste en América Latina, así como la crítica de la economía y las alternativas al orden actual en la región. Es también profesor adjunto del departamento de Ciencias Políticas del College of Charleston, Carolina del Sur. Aunque parece ya lejano porque ocurrió en marzo 2008, el ataque presuntamente colombiano a Ecuador en la provincia de Sucumbíos marcó el inicio de un nuevo ciclo dentro de la estrategia estadounidense de control de su espacio vital: el continente americano. No se trató de un hecho aislado sino de una primera piedra de un camino que continúa abriéndose paso. En aquel momento se desplegaban iniciativas de creación de plataformas regionales de ataque bajo el velo de la guerra preventiva contra el terrorismo. Pero si en Palestina y el Medio Oriente había ya costumbre de recibir las ofensivas del Pentágono desde Israel, y aderezadas con sus propósitos particulares, en América no había ocurrido un ataque unilateral de un Estado a otro “en defensa de su seguridad nacional”. El ataque perfiló las primeras líneas de una política de Estado que no se modificó con el cambio de gobierno (de Bush a Obama) sino que se adecuó a los tiempos de la política continental que, en esa ocasión, dio lugar a un airoso reclamo de Ecuador, secundado por la mayoría de los presidentes de la región en la reunión de Santo Domingo. Prudentemente se detuvo esta escalada militar para bajar las tensiones y dar paso al cambio de gobierno en los Estados Unidos, pero la necesidad de detener el crecimiento del ALBA y la búsqueda de caminos seguros para intervenir en la región, sobre todo frente a Venezuela, Ecuador y Bolivia, llevó nuevamente a los Estados Unidos a involucrarse en proyectos desestabilizadores o directamente militaristas. Nuevas formas de viejos propósitos. La doctrina formulada por Monroe y reiterada por Kennedy con la Alianza para el Progreso (Alpro) tiene expresiones contemporáneas en el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la Integración de la Infraestructura Regional de Sudamérica (IIRSA) y el Proyecto Mesoamericano (antes Plan Puebla Panamá), pero también en la creación de una retícula militar que envuelve la región en su conjunto. La revolución cubana en 1959 generó una cuña de subversión social que puso en entredicho el dominio estadounidense en el continente. La victoria cubana en Playa Girón en 1961, la sobrevivencia del proceso cubano después de la “crisis de los misiles” y su permanencia en medio del acoso y las dificultades se constituyeron en un dique simbólico que desde entonces aparece como bastión de esperanza y dignidad, y como posibilidad real frente a la dominación. Por esta misma razón, Cuba ha sido cuidadosamente separada del resto del continente mediante políticas de “extensión de la democracia” y combate a las tiranías (Alpro) promovidas financieramente a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), mediante su expulsión de la Organización de Estados Americanos y mediante la manipulación de los imaginarios hasta convertirla en caso único e irrepetible, con tal éxito que en muchos sentidos el proceso cubano no es incorporado a los análisis sino como experiencia aislada que es a la vez añorada y rechazada por las izquierdas del continente. Después de Cuba y de las experiencias insurgentes en casi todos los países de América Latina, los procesos democráticos fueron violentamente interrumpidos por dictaduras militares financiadas por la USAID, tan activa nuevamente en nuestros días, y preparadas por la Escuela de las Américas. Se abrió una larga noche para el continente y América volvió a ser, en cierta medida, “para los americanos”. Las dictaduras se transformaron en neoliberalismo, las riquezas de nuestros países dejaron de ser “patrimonio estratégico de la nación” para convertirse en atractores de inversión. La ilusión hegemónica de una América unida defendiendo los intereses americanos se encaminó en los tratados de libre comercio. Los levantamientos contra el neoliberalismo, los tratados regionales, el ALCA y, recientemente, contra los dos megaproyectos de reordenamiento territorial y creación de la infraestructura de la integración energética y el saqueo (Plan Puebla Panamá, crecido hasta el Putumayo incorporando a Colombia, y hoy transformado en Proyecto Mesoamericano, e Integración de la Infraestructura Regional de Sudamérica), obligaron a la inteligencia hegemónica a recolocarse estratégicamente en el continente. La insuficiencia del mercado como disciplinador general es acompañada por la presencia creciente de las políticas y fuerzas militares en toda la región. El ethos militar se impone como eje ordenador de la totalidad. Como una vuelta más a la tuerca, las movilizaciones antineoliberales dan lugar a cambios institucionales y experiencias de gobierno contrahegemónicas en Venezuela, Bolivia y Ecuador, y con esto se pone en riesgo, o por lo menos en dificultades, el dominio estadounidense. Con estas nuevas experiencias –que se agregan a la cubana y la reubican geopolíticamente-, no sólo se cuestionan las reglas del juego establecidas sino que grandes extensiones territoriales e inmensas fuentes de recursos empiezan a salir del control hegemónico. La amenaza de esta confluencia y de su potencial ampliación, los triunfos democráticos, la constitución del ALBA, Petrocaribe y las señales de distanciamiento de las políticas de Washington –encaminadas en múltiples ocasiones por los organismos internacionales-, es asumida como peligro mayor por los guardianes de la seguridad de los Estados Unidos que, independientemente de quién ocupe la presidencia, mantiene una política de estado para defender como hinterland el continente americano y enfrentar desde esta plataforma el juego de competencias con el resto del mundo. El golpe de Estado en Honduras -uno de los eslabones más frágiles del ALBA-, conducido por un militar hondureño formado en la Escuela de las Américas, tramado en vinculación con la base de Palmerola, consultado con el personal de la Embajada norteamericana y asumido por la oligarquía hondureña -que si existe es por el auspicio de los intereses norteamericanos que requieren parapetarse en socios locales-, es el primer operativo de relanzamiento de la escalada iniciada en Sucumbíos. Como parte de una ofensiva con múltiples variantes, que combina el juego de fuerzas constituidas internamente con intervenciones desde el exterior, que se presenta lo mismo con faceta militar que diplomática, económica o mediática, el golpe en Honduras abre un sendero diferente que pone en riesgo cualquier tipo de procedimiento democrático y deja sentado un precedente perverso. Cómo leer si no la deslegitimación de un gobernante constitucional y legítimo, derrocado por un golpe espurio que violenta la Constitución y las formas democráticas, y que, no obstante, mediante un extraño subterfugio termina siendo acusado de ser él el violador de la Constitución y, por ese mecanismo, es equiparado con el gobierno de los golpistas. Tan defensor como violador de la Constitución es uno como el otro en el esquema de diálogo que se impuso después del golpe y que, de no ser por la movilización popular exigiendo el restablecimiento de la constitucionalidad y rechazando tanto el golpe de Estado como la militarización, ya sería un dato más en la historia. Honduras no es cualquier país. No solamente es integrante del ALBA y Petrocaribe sino que el gobierno de Zelaya empezaba a hablar de reforma agraria en las tierras que históricamente han sido parte del reino de la United Fruit Company, responsable de muchas masacres. Honduras fue el espacio desde donde se organizó la contrainsurgencia en los años de las luchas revolucionarias centroamericanas y es todavía el espacio de emplazamiento de la base militar estadounidense de Soto Cano o Palmerola, una de las mayores en la región latinoamericana que ha funcionado como cuartel general del Comando Sur desde su creación. El depuesto gobierno de Zelaya, empujado por la movilización popular que desde hace un año cuestionó la existencia de Palmerola en el II Encuentro contra la Militarización, empezaba a hablar de la recuperación de las instalaciones de esa base. Esto, en un momento de ascenso de la presencia militar estadounidense, de ampliación, reactivación o modernización de sus posiciones en el continente, aceleró sin duda la intervención que, evidentemente, responde a intereses económicos y geopolíticos mucho más trascendentes que los de la oligarquía local. No obstante, a pesar de su gravedad, el golpe en Honduras sólo anuncia lo que se vislumbra para los gobiernos que han osado desafiar al imperio y que no cesan de ser acosados. Honduras resultó atropellada en una búsqueda por alcanzar objetivos de mucha mayor importancia geoestratégica como Venezuela, Ecuador y Bolivia, y constituye ya, independientemente de su desenlace, uno de los soportes de la estrategia en curso. Honduras constituyó el elemento desencadenador o, mejor, la cortina de humo que dio paso a la reactivación del proyecto interrumpido después del ataque a Sucumbíos: el establecimiento de una sede regional de la llamada guerra preventiva en América, justo al lado del Canal de Panamá y en la entrada misma de la cuenca amazónica pero, lo más importante en términos estratégicos coyunturales, en las fronteras de los procesos incómodos para los grandes poderes mundiales liderados por los Estados Unidos. Mientras la nebulosa levantada por Honduras desvió la mirada, se vuelven a desatar los montajes para acusar de cómplices de las FARC, único grupo reconocido como terrorista por el Pentágono en la región, a los presidentes de Venezuela y Ecuador, pero, sobre todo, se revive un viejo acuerdo entre Colombia y los Estados Unidos que otorga inmunidad a las tropas estadounidenses en suelo colombiano y permite la instalación de siete bases militares norteamericanas que se suman a las seis ya registradas por el Pentágono y por el Congreso en su Base structure report. El plan de disciplinamiento continental pasa por quebrar geográfica y políticamente las alianzas progresistas y los procesos emancipatorios continentales. En Honduras se trata de introducir una cuña divisoria que debilite y quiebre los potenciales procesos democráticos en Centroamérica, y simultáneamente que se articule con el corredor de contención contrainsurgente conformado por México, Colombia y Perú, al que poco a poco se van sumando otros posibles aliados (ver mapa). La “israelización” de Colombia que se erige como punto nodal, articulada a este corredor, parece estar intentando tender una cortina de separación entre Venezuela, Ecuador y Bolivia, creándoles condiciones de aislamiento relativo en el plano geográfico. Colombia como plataforma de operaciones enlazada a todo un entramado de posiciones y complicidades que rodean y aíslan las experiencias contrahegemónicas y/o emancipatorias para irlas cercenando, disuadiendo o derrotando en el mediano plazo. Pero además de este corredor geopolítico, que asimismo se entrelaza geográficamente con las zonas de mayor riqueza del continente, se puede ubicar otra línea de intervención más sutil que podría establecerse como el eje Miami-México-Bogotá, en el cual se pretende agrupar una derecha supuestamente endógena, portadora de un pretendido modelo latinoamericano propio frente a las propuestas emancipatorias emergentes. La participación de los grupos anticastristas de Miami y de sus contrapartes en el Pentágono en el golpe de Honduras se hizo evidente tanto en las sorprendentes declaraciones anticomunistas de los protagonistas del golpe, que parecían como salidas de la prehistoria política, como en la aparición en escena de personajes como Otto Reich. Este conjunto de hechos permite concluir que está en curso un proyecto de recolonización y disciplinamiento del continente completo. Con la anuencia y hasta entusiasmo de las oligarquías locales, con la coparticipación de los grupos de ultraderecha instalados en algunos gobiernos de la región, en América Latina se está conformando mucho más que un nuevo Israel, desde donde el radio de acción se debe medir con las distancias que los aviones de guerra y monitoreo alcanzan en un solo vuelo sin necesidad de cargar combustible; o con los tiempos de llegada a los objetivos circunstanciales, que son muy reducidos desde las posiciones colombianas; o con la capacidad de respuesta rápida ante contingencias en las principales ciudades de los alrededores: Quito, Caracas y La Paz; o con la seguridad económica que les da establecerse al lado de la franja petrolera del Orinoco, equivalente a los yacimientos de Arabia Saudí, y al lado del río Amazonas, principal caudal superficial de agua dulce del continente, al lado de los mayores yacimientos de biodiversidad del planeta, frente a Brasil y con posibilidades de aplicar la técnica del yunque y el martillo, contando con la cooperación de Perú, a cualquiera de los tres países que en Sudamérica han osado desafiar al hegemón. Si bien Honduras muestra claramente los límites de la democracia dentro del capitalismo, el trasfondo de Honduras, con el proyecto de instalación de nuevas bases en Colombia y la inmunidad de las tropas estadounidenses en suelo colombiano, convertiría a ese país en su totalidad en una locación del ejército de los Estados Unidos que pone en riesgo la capacidad soberana de autodeterminación de los pueblos y los países de la región. Una base militar estadounidense del tamaño de un país completo y en el corazón de la amazonia. Todo hace pensar que las acciones desde este enclave militar en América del Sur se dirigirán a los estados enemigos o a los estados fallidos, que, de acuerdo con las nuevas normas impulsadas por los Estados Unidos, pueden ser históricamente fallidos o devenir, casi instantáneamente, estados fallidos “por colapso”. Cualquier contingencia puede convertir a un país en un Estado fallido súbito y, por ello, susceptible de ser intervenido. Y entre las contingencias están las relaciones de sus gobernantes con algún grupo calificado como terrorista (es ahí que se explica la insistencia por acusar a los presidentes Chávez y Correa de mantener vínculos de colaboración con las FARC), los conflictos transfronterizos o la penetración del narco. Una vez decretado el Estado fallido la intervención puede realizarse desde Colombia, que ya estará equipada para avanzar sobre sus vecinos. Es de prever la búsqueda de otros emplazamientos militares en el futuro cercano (por lo pronto en Perú, que ya está estableciendo compromisos de operación amplia de tropas estadounidenses en su territorio desde el 2006 y con posibilidades de uso de bases en Chiclayo y en la zona del VRAE), combinada con procesos de fortalecimiento de los aparatos de inteligencia y militares en general al interior de los países latinoamericanos. Asimismo, es de esperar que la construcción de los estados fallidos pasará por estimular deserciones militares, inculpar o corromper altos funcionarios de gobiernos progresistas por vínculos con las actividades criminalizadas por el hegemón o por la implantación del narcotráfico en barrios marginales de ciudades como Caracas u otras, como herramienta para desatar conflictos y desestabilizar/controlar una región cada vez más rebelde. A solo unos meses del ascenso presidencial de Obama, resulta ya ingenuo pensar que existe un cambio en la política norteamericana hacia la región. El esquema de dominación está claro y delineado. Los Estados Unidos van, como decía Martí, “con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América”. Deberá haber una respuesta múltiple, regional, social, solidaria, en bloque. Una respuesta que se extienda desde el Río Bravo hasta la Patagonia y que reditúe a la independencia de nuestras naciones. Quinientos años de lucha nos han dotado a los pueblos de América Latina de suficiente experiencia para encarar las batallas presentes contra el saqueo, la colonización y las imposiciones de todo tipo. Hoy esa lucha pasa por detener y revertir la militarización y el asentamiento de las tropas de los Estados Unidos en Colombia y en todos nuestros países para que los últimos quinientos años en rebeldía no hayan sido en vano. No hay consigna más sensata y oportuna en este momento que la renovada “Yankees, go home”. Notas Uno de los aspectos interesantes y semiocultos de la participación de los Estados Unidos en el golpe de Honduras es la manera como se manejaron los recursos provenientes de las remesas, hoy día fundamentales como soporte de la economía de ese país. BBC mundo, en su sección América Latina en Internet del 9 de septiembre de 2009, publica datos sobre el aumento de las remesas desde los Estados Unidos hacia Honduras justo después del golpe. Lo mismo ocurrió en las anteriores elecciones salvadoreñas en que se hizo cambiar radicalmente el mapa electoral cuando las encuestas daban como ganador al FMLN y la administración Bush anunció la suspensión de las remesas. Este esquema, además, está alentando una carrera armamentista en la región disparando los gastos militares a niveles sin precedente. Con Brasil a la cabeza gastando 14 mil millones de dólares en armamento, esta dinámica obliga a países como Venezuela, Ecuador y Bolivia a desviar recursos de programas de desarrollo y mejoramiento social hacia la defensa, mientras los Estados Unidos emplazan sus fuerzas militares y subvencionan la industria de guerra colombiana. Agradecemos a Guillermo Castro el olfato para percibir la conformación de este otro eje superpuesto.

Esta es una solicitada que salio ayer Fuente: http://www.clarin.com/diario/2009/10/04/opinion/o-02011830.htm MENSAJE DEL GRUPO CLARIN 64 años creyendo en el país y construyendo medios argentinos Usted conoce Clarín. Somos un diario que nació en 1945 con una mirada nueva. La de ser un diario masivo y de calidad. Que pueda llegar a todos. Que privilegie la información y que desde lo editorial apueste al desarrollo integral de la Argentina. Clarín fue asentándose: con los años se convirtió en el primer diario nacional y uno de los líderes de habla hispana. Sostenido por el trabajo de sus periodistas y el acompañamiento sus lectores. Cuidando la independencia empresaria como reaseguro de la periodística. Con una visión focalizada en el crecimiento del país, Clarín no sólo quiso ser espectador, sino protagonista de los cambios que vivieron los medios y las audiencias en las últimas décadas. No hicimos nada diferente de lo que hicieron grandes medios alrededor del mundo. Decidimos acompañar la evolución tecnológica. Invertimos para llegar a nuestros públicos a través de otros lenguajes, audiovisuales y digitales. Lo hicimos conscientes de que los medios de comunicación se globalizan cada vez más y creyendo importante preservar nuestro rol como actores argentinos. Actores con la dimensión suficiente para competir sin diluirse frente a los conglomerados internacionales que llegaban al país. Para sostener nuestros valores y nuestra identidad. Para producir, informar y entretener con nuestro acento. Así fuimos conformando el Grupo Clarín. Una compañía de capitales argentinos, cuyos accionistas y números son de dominio público. Aunque somos más pequeños, nuestra estructura es similar a la de otros grupos de medios de Iberoamérica, como Prisa de España, O Globo de Brasil o Televisa de México. No fue fácil hacerlo desde aquí, en un país con discontinuidades, un menor tamaño relativo y contando únicamente con recursos propios. Si nos comparamos con el mundo, nuestra facturación es 66 veces menor a la de Telefónica, 40 veces menor a la de Time Warner y 24 veces menor a la de CBS. Nuestras inversiones, plantadas aquí, superaron los 20.000 millones de pesos en los últimos 20 años. Hoy cotizamos en las Bolsas de Londres y Buenos Aires pero tenemos el orgullo de haber crecido en la Argentina, de haber decidido quedarnos pese a las ofertas de compra de grupos extranjeros. E, incluso, de tener operaciones en Uruguay, Paraguay y México. Para cualquier país, una empresa como Clarín suele ser un exponente del emprendimiento privado, un motivo de orgullo nacional. Porque se trata de una voz de peso local en un mercado cada vez más transnacional. Porque genera empleo calificado y configura una importante industria cultural. Pero en la Argentina de hoy eso parece no contar. Clarín está siendo estigmatizado con intenciones políticas. Por eso vale aclarar algunos puntos. En ninguna de sus actividades el Grupo Clarín es un monopolio. De hecho, el mercado argentino de medios es uno de los más diversos del mundo. Y Clarín actúa en cada segmento compitiendo intensamente. Nos gusta la competencia. Nos estimula y estamos acostumbrados a ella. En Buenos Aires, Clarín compite con 12 diarios nacionales pagos de interés general, número muy difícil de encontrar en las principales capitales del mundo. Compite en los quioscos con La Nación, La Prensa, Diario Popular, Crónica, Página/12, Crítica de la Argentina, Bae, Buenos Aires Herald, El Cronista, Ambito Financiero, Perfil y Miradas al Sur. En el país compite con más de 200 diarios regionales y locales que son voces de referencia en su zona, donde los diarios nacionales tienen una inserción reducida. En televisión abierta, el grupo es titular de Canal 13, una de las cinco estaciones que se reciben en el Gran Buenos Aires. Allí mismo también se escuchan más de 550 radios. De todas ellas, Clarín participa en una AM y una FM (Mitre y La 100). Hay varios grupos que tienen más radios que las permitidas. No es nuestro caso. En canales de noticias, la Argentina cuenta con 5 señales nacionales, todas de dueños diferentes (Crónica TV, América 24, C5N, Canal 26 y TodoNoticias). Una de ellas, TN, es de Clarín. No hay otro país en el mundo con una oferta semejante. En Internet, cualquier persona puede distribuir contenidos. De los sitios más visitados del país, Clarín.com ocupa el puesto número 10. Los anteriores no son argentinos. Estamos orgullosos de sostener esta presencia en un espacio donde lo nacional suele caer en la insignificancia. En el mercado del cable, Clarín viene invirtiendo, desde 1993, en la conformación de una red que hoy encabeza Cablevisión. Es el primero entre más de 700 operadores, y siempre compite con otras opciones, en cable o en satélite. Conformó la primera red alternativa a las grandes telefónicas. Así logró, por ejemplo, una presencia en Internet que dinamizó el mercado de banda ancha. Se ha llegado a decir que Clarín tiene el 73% de las licencias de radiodifusión del país. Es falso. Para que quede claro: en todo el país, Artear posee cuatro licencias de televisión abierta, sobre 42 existentes. Radio Mitre posee 9 licencias, sobre más de 5.000 existentes. El cable no es radiodifusión porque no usa éter: sus licencias son locales (a diferencia de la TV satelital, que goza de una licencia nacional). Cablevisión tiene un 47% de participación en ese mercado. Este porcentaje es similar o está por debajo de los mayores operadores de cable de países como Francia (65%), Italia (75%), España (57%), Alemania (52%), Reino Unido (50%), Chile (67%), Perú (82%) y Venezuela (50%), Brasil (46%), Colombia (46%) y México (46%). Clarín ha invertido siempre en la Argentina con una misión central: el periodismo y los medios de comunicación. Por eso tenemos los equipos de periodistas más numerosos y premiados del país. Por eso, muchos de los profesionales más prestigiosos han surgido de nuestros medios o eligen trabajar en ellos. En 1995, cuando se constituyó como tal, el Grupo se definió en esta actividad. No nos dedicamos a otra cosa. Clarín tiene medios porque esa es su razón de ser. No los tiene para otro fin. Somos el principal multimedios del país, pero no el único. Y nos gustaría que hubiera varios más. Lamentamos que colegas que iniciaron proyectos parecidos hayan decidido vender a lo largo de estas décadas. O que grupos fuertes, que parecían de largo aliento, se desarticularan según los ciclos políticos y económicos. Cada uno de nuestros pasos los dimos cumpliendo la ley. En 1990, cuando Artear se presentó a los concursos de Canal 11 y Canal 13, ganó los dos. Obtuvo los máximos puntajes y optó por la frecuencia del 13. Fue el único canal que no cambió, en 20 años, su composición accionaria. El único que no se vendió, que apostó siempre a la producción nacional, que se especializó en ficción y noticias. En paralelo, Artear generó señales nacionales para alimentar una grilla de cable donde hasta las noticias y el deporte venían desde afuera del país. Nos propusimos hacer contenidos argentinos que reflejaran nuestra realidad, nuestra identidad, nuestra diversidad, nuestro talento, nuestra cultura. Así nació TN, realizado con los más altos estándares periodísticos y tecnológicos. O Volver, que se convirtió en un resguardo entrañable de la historia del cine y la televisión argentinos. O TyC Sports, con foco en los deportes y los deportistas nacionales. O Quiero, pensado para difundir la música de nuestros artistas. Canales de libre creación que no usan espectro radioeléctrico. Que contribuyen a dar trabajo, a generar y preservar contenidos nacionales. Sin razón técnica alguna, el proyecto de ley de medios pretende limitar o silenciar esas voces. ¿Eso es promover la diversidad? En el cable, Clarín comenzó con una operación en San Pedro. Fue creciendo en una industria madura, conquistando nuevos abonados y a partir de cables existentes. En los 90, el sector se extranjerizó: vinieron las grandes compañías norteamericanas: US West, Continental, TCI, Hicks, Liberty. Clarín hizo el esfuerzo y se mantuvo como el segundo operador nacional. Luego vino la crisis, con la deuda en dólares. El 95% de ella tomada en el exterior, por lo que se multiplicó por tres. Tuvimos que desprendernos de compañías importantes, como CTI y DirecTV. Reestructuramos esa deuda de manera privada, con recursos enteramente propios. Y tras la recuperación, volvimos a apostar en el país. Nadie nos regaló nada. En 2006 adquirimos el 60% de Cablevisión, lo que permitió que una compañía extranjera vuelva a ser argentina. Desde entonces, la empresa sumó 1.000 nuevos empleados, no distribuyó dividendos e invirtió más de 550 millones de dólares en redes y digitalización. Como sucede en varios países de Europa y América, los cables se consolidaron para generar masa crítica y prepararse para competir con las grandes empresas de telecomunicaciones. Claro que mientras los países serios equilibran los mercados para que compitan entre iguales, aquí se quiere fracturar en partes a los locales. Sabemos que el futuro de nuestra industria pasa en gran medida por la banda ancha. Y esto requiere dos cosas, que el proyecto de ley desconoce. Primero, promover la inversión en redes alternativas y la competencia en Internet, para lograr mejor capacidad, velocidad y precio. En lugar de eso, se limita arbitrariamente el alcance de los cables y se destruyen sus inversiones recientes, discriminándolos frente a las telefónicas que pueden llegar al 100% de los hogares. Segundo, promover sólidas empresas audiovisuales para que nuestro talento no se diluya en un mar de contenidos globales. Los países del mundo y de la región lo entienden así, y por eso en lugar de ponerle trabas, acompañan a sus grupos de comunicación. No parece ser la intención hoy en la Argentina. La paradoja es que en varios aspectos, este proyecto se emparenta con la vocación de fragmentar y controlar que tenía la ley de la dictadura. Parece que se quiere regular para un escenario de hace treinta años, donde sólo existían la radio y la TV abierta. Hoy el cable, Internet y la digitalización multiplican al infinito las posibilidades. Deberíamos apostar a que nuestras producciones puedan llenar esos espacios. Sin embargo se imponen restricciones arbitrarias y alejadas de los ejemplos internacionales. ¿Cuál es la lógica de prohibir a un grupo tener un cable y un canal abierto en la misma área? Uno produce y otro transporta lo que producen muchos. Esta exclusión no existe en todo el mundo. ¿Cuál es la lógica de limitar a sólo una señal la que pueden producir los canales abiertos o los cables? Afuera sucede todo lo contrario: los canales abiertos y los cables son los principales productores de contenidos. Las cuatro cadenas privadas de televisión de EE.UU. producen señales de noticias propias (MSNBC, Fox News y CBS News) y otras señales temáticas (History Channel, ESPN, Disney Channel, Fox Sports, National Geographic, Bravo, USA Network, Discovery, etc). Lo mismo sucede con operadores de cable importantes, como Time Warner, que produce HBO, Cinemax, CNN o Cartoon Network. En los últimos meses, se ha emprendido una batalla contra un grupo periodístico nacional. No es inusual que los gobiernos se molesten con los medios: la tensión prensa-poder es natural en la democracia. Lo que sí resulta inaudito es que se haya puesto todo el aparato estatal (el formal y sus resortes más oscuros) para amedrentar, a través la estigmatización política y la difamación personal. Una campaña direccionada a Clarín pero que lo excede como destinatario. Y que revela un objetivo muy claro: desacreditar a los medios de comunicación como contrapeso en la democracia. No estamos en guerra con nadie. Aunque nos ataquen seguiremos contando lo que entendemos le pasa y le interesa a la sociedad. Eso quizás molesta. Y por eso las campañas sucias, los panfletos paraoficiales, las intimidaciones de la AFIP, el uso de organismos públicos como herramientas de apriete. 16 mil personas trabajan con nosotros. Somos uno de los principales generadores de empleo calificado en el país. Todas nuestras operaciones cumplen la ley. Quizá por eso quieren hacer una ley para que no la podamos cumplir. Coincidimos en que la democracia se debe una nueva ley de radiodifusión. Este proyecto pregona la democratización pero consagra un poder discrecional sobre los medios. Además busca atomizarlos y debilitarlos. Para que no se escuchen y dependan de las dádivas oficiales. O directamente para acallarlos. Este proyecto deja a los medios en estado de precariedad absoluta, al no respetar las licencias vigentes, algo que ni siquiera sucedió en Venezuela. Y autoriza que la única red de radio y TV que llegue a todo el país sea la del Estado. Cuando las leyes son pensadas contra algunos, cuando el personalismo utiliza el poder del Estado y no encuentra freno en las instituciones, están en riesgo las garantías de todos. Esto es parte de lo que el Grupo Clarín tenía pensado decir en el Senado de la Nación, antes de que se anticipara el final del debate en Comisión. Queremos compartirlo con los senadores y con toda la sociedad. Creemos que de nada sirve nuevamente forzar la polarización de un debate. Desde nuestro lugar apelamos a la racionalidad. A que se proteja no sólo la seguridad jurídica sino nuestro derecho a seguir apostando en el país. Confiamos en que el debate legislativo pueda servir para tener una mejor ley, que permita preservar la libertad de expresión, el desarrollo de la industria audiovisual y el acceso de más ciudadanos a los nuevos medios. Desde Clarín seguiremos trabajando, como siempre, en comunicar a los argentinos en su mismo idioma. Grupo Clarín Buenos Aires, 4 de octubre de 2009.
¿Qué son los Encuentros? LOS ENCUENTROS NACIONALES DE MUJERES... En el año 1985 un grupo de mujeres argentinas participó en la CLAUSURA de la DECADA de la MUJER en KENIA (África). A su regreso surgió la necesidad de autoconvocarse para tratar la problemática específica de la MUJER en nuestro país, donde al igual que en el resto del mundo existe una marcada discriminación en el rol que tenemos en la sociedad. Así en el año 1986 empezaron los encuentros en nuestro país y desde allí no pararon. El I ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES se realizó en la ciudad de Buenos Aires, donde participaron alrededor de 600 mujeres provenientes de Capital Federal, provincia de Buenos Aires y de 13 provincias del interior del país, desde donde también llegaron mujeres de los pueblos originarios Tobas, Mapuches y Coyas. Año tras año las mujeres de todo el país nos reunimos para lograr que las voces de miles sean escuchadas, a través de una modalidad horizontal, abierta, democrática y participativa. Son la expresión más importante de las luchas que venimos desarrollando desde nuestros lugares de inserción: la fábrica, la casa, los barrios, la ciudad. Allí intercambiamos las experiencias, entre todas las mujeres de un punto a otro del país. Somos miles las mujeres que vamos visualizando en los Encuentros que la situación de opresión en nuestras vidas cotidianas no es un destino. Y lo hacemos a través de una práctica que contradice la práctica social impuesta a las mujeres y es en los talleres del Encuentro donde se recupera la voz de las que no tienen voz. LOS ENCUENTROS INCIDEN EN MUCHOS ASPECTOS El Encuentro tiene carácter Nacional y allí participamos mujeres de diferentes organizaciones (gremios, comisiones vecinales, pueblos originarios, derechos humanos, agrupaciones de mujeres, cooperadoras escolares, partidos políticos, etc.) o individualmente. En diferentes lugares del país las mujeres nos organizamos y trabajamos para poder participar de estos Encuentros. Para ello realizamos diferentes tareas con el fin de solventar parte de los gastos (fundamentalmente traslado) y además actividades tendientes al debate y difusión de éstos Encuentros, organizando a su vez Encuentros Regionales, paneles, cursos o talleres sobre problemáticas específicas. Esta modalidad permite que las mujeres trabajadoras de los más diversos sectores, de zonas rurales, pueblos originarios y sectores más humildes sean protagonistas principales del cambio que le compete a la mujer de nuestra sociedad actual. A partir de éstos Encuentros se ha avanzado en la legislación sobre: Patria Potestad Compartida, Ley de Cupo y cuota 2402, Exclusión del hogar de golpeadores, Confección de listado de padres incumplidores de cuota alimentaría, sanción al acosador sexual, ley contra la violencia familiar, Ley de salud sexual y reproductiva, y en Neuquén la Ley de ligadura de trompas. FOTOS DEL ENCUENTRO EN TUCUMAN: 10, 11 y 12 de octubre Fuente: http://argentina.indymedia.org/news/2009/10/698017.php NOTA EN EL PAGINA/12 Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-133397-2009-10-13.html Tucumán tuvo un nuevo día de la independencia Las conclusiones del Encuentro Nacional de Mujeres que este año se celebró en Tucumán establecieron como meta reclamar la despenalización del aborto. Además, se denunció el aumento de la violencia de género y la trata para explotación sexual. Por Luciana Peker “Algo cambia en cada mujer que participa”, dice el lema del 24º Encuentro de Mujeres que terminó ayer en Tucumán con la decisión de que la próxima sede de una tradición (que ya va a tener un cuarto de siglo) sea Paraná, Entre Ríos. Al mediodía, en el Club Tucumán Central se leyeron las conclusiones finales de los distintos talleres: la principal fue defender la posibilidad de discutir cómo avanzar en la legalización del aborto seguro, legal y gratuito. También, a nivel local, se reclamó que la provincia adhiriera a la Ley Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable que garantiza el reparto gratuito de anticonceptivos y que implemente la Ley de Educación Sexual Integral y se deroguen las clases de religión en las escuelas públicas. Además, entre las conclusiones se denunció el aumento de la violencia de género, se repudió el secuestro y tráfico de mujeres y niñas para explotación laboral y se reclamó la implementación de medidas contra la desigualdad en el ámbito laboral. Aunque, en realidad, la mayor ventura de las conclusiones fue que el Encuentro pudiera realizarse y que llegaran 20.000 mujeres de todo el país. Ya que la oposición y de las iglesias católica y evangélica al evento se sintió fuertemente, con intimidaciones a las organizadoras, avasallamientos en los talleres sobre estrategias para que el aborto sea legal, seguro y gratuito, y fieles que demonizaban a las mujeres que marchaban para denunciar la alta tasa de mortalidad materna, la trata de personas, los femicidios y los abusos sexuales cometidos en la Argentina. También, por primera vez desde sus orígenes, se sintió un gran despliegue policial con tiros al aire, algunos gases lacrimógenos y un grupo de policías antimotines entre las manifestantes. “El obispo (de Tucumán) Luis Héctor Villalba hace muchos meses que generó un ejército de ocupación para que vengan a intervenir este espacio que tiene como objetivo defender los derechos de los mujeres con un discurso totalmente contrario a los derechos de las mujeres. La Iglesia pretende disciplinar un espacio que es adverso al encasillamiento de la mujer en el rol de madre abnegada”, define la psicoanalista y pionera del movimiento feminista argentino Martha Rosenberg. El conflicto con la Iglesia impidió que se pudieran sacar conclusiones de muchos talleres y que, incluso, la Comisión Organizadora de Tucumán se dividiera en relación con qué posición tomar con las fieles católicas que coparon los espacios de debate y que, finalmente, fueron expulsadas de las escuelas en donde se intentaban realizar los intercambios de experiencias. “Se repudió a la Iglesia, que tiene técnicas militares de copamiento de los lugares de discusión: llegan más temprano, llenan el territorio, no dejan de hablar y ocultan su oposición, entre otras cosas. Por eso, una de las conclusiones fue repudiar esa metodología y la de cualquier otro grupo que quiera impedir el trabajo en los talleres”, relató Rosenberg. La resistencia in crescendo que generan los Encuentros de Mujeres no refleja su debilidad, sino el poder que genera la unión de mujeres de diferentes segmentos sociales y regiones del país cuando se juntan. “El Encuentro es un espacio de valor político tan importante que se convirtió en una especie de territorio en disputa. La posibilidad de que las mujeres intercambien sus experiencias aparece con una potencialidad tan peligrosa que la Iglesia no la puede tolerar y, por eso, genera una especie de invasión”, advierte Rosenberg. Y también critica a otros grupos: “Las otras fuerzas que disputan territorio son algunos de los partidos de izquierda, que tratan de imponer una metodología que no es la de los Encuentros y que no pueden tolerar que las conclusiones se tomen por consenso y que los talleres tengan opiniones diversas”. La comunicadora Liliana Daunes también hace su balance: “Quedó claro que la Iglesia fanatiza a sus seguidores/as y los mandan en cruzadas contra las mujeres, como en los tiempos de la Inquisición. Protegen los templos, como si fueran fortalezas. Y actúan de manera militarizada, en connivencia, en este caso, con las fuerzas represivas, que compartieron la ‘custodia de la fe’. Aunque, por otro lado, vemos crecer el ideario y las prácticas feministas, sobre todo en los grupos juveniles que intentan vivir más libremente”. Pero además de cerrarle la puerta a la Iglesia y de sumar a más chicas jóvenes, en Tucumán se abrieron nuevas ventanas regionales: “Una novedad fue la presencia de feministas latinoamericanas, convocadas por la articulación Feministas Inconvenientes y el Espacio de Mujeres del Frente Darío Santillán. Se realizó la denuncia del golpe de Estado en Honduras y la creación de redes de apoyo a las Feministas en Resistencia de ese país. Se convocó a una campaña internacional por la libertad de la maestra Agustina Flores López y de todos los presos políticos de Honduras. Y también a la solidaridad con el Movimiento Sin Tierra de Brasil, que está sufriendo la persecución y judicialización de sus militantes. Por eso, se mostró la vitalidad de un feminismo inconveniente para el patriarcado y para el capitalismo, que teje sus costuras finas, en los telares del pueblo”, resalta la educadora popular Claudia Korol. ¿Cómo sigue en 2010 en Paraná? Rosenberg visualiza: “Las feministas que estamos en el origen de la idea de encontrarse con las mujeres de base creemos que vamos a tener que crear otros espacios de seguridad, no sólo físico (hubo golpes contra algunas de las participantes), sino para poder estar con gente de buena fe en los talleres, ya que la mala fe de la Iglesia fue terrible en Tucumán”. La periodista y psicóloga Liliana Hendel también apunta con esperanza a la próxima reunión en el Litoral argentino: “Sueño con una marcha sin banderas, con miles de mujeres cantando la consigna de la campaña a favor del derecho al aborto, con la exigencia del cumplimiento de todos nuestros derechos y, también, del derecho a decidir”. PAGINA OFICIAL DEL ENCUENTRO: http://www.24-encuentromujeres.com.ar/index.php

Esta es la editorial de Castillo que formó parte de la revista El escarabajo de Oro de noviembre de 1967, en la que habla sobre el asesinato del comandante Ernesto Che Guevara. Señor, concede a cada cual su propia muerte. Rilke. Le cortaron las manos y aún golpea con ellas. Lo enterraron y hoy viene cantando con nosotros Neruda El 8 de octubre, en Vallegrande, mataron al Che. Los generales bolivianos lo dicen, y debe de ser cierto. La muerte, al fin de cuentas, es la menos inesperada anécdota de la vida: la cuestión es no morir de muerte ajena, y el guerrillero que murió, murió de la que había elegido. A eso, los que creen en Dios, por un malentendido lo llaman Salvación. Los que no creemos, también. Y yo hasta lo llamo no morirse, abolir la muerte: matarla. Hay un cadáver, es verdad. Todos los diarios del mundo mostraron un muerto que se le parece, que seguramente es el Che. Una fotografía, sobre todo, impresiona: está de perfil, el grabado repite fríamente unos superciliares que sin duda no son de otro hombre (le daban ese aire de fauno joven; los que lo vieron reírse no pueden haber dejado de pensar que esa frente se contradecía un poco con su risa, y de ahí la cara de estar tramando una incomunicable travesura, ese gesto que no le pudieron borrar los generales), tiene los ojos abiertos y la cabeza medio alzada, tiene los brazos en la actitud del que va a incorporarse, tiene un balazo en el corazón. Nadie, sin embargo, aceptó que ese cadáver fuera el suyo. Nadie, ni los que lo odiaban y diez veces antes fraguaron miserablemente su muerte, a manos de Fidel Castro, o en Santo Domingo, o por suicidio. Los mismos generales que lo mataron, estoy seguro, ya han comenzado a dudarlo. Y yo creo que hacen bien. [/align Voy a escribirlo, voy a tratar de escribirlo sin caer en la trampa de las palabras, de las frases que aluden a los muertos que pese a la muerte siguen vivos. Voy a decir que el guerrillero muerto de Vallegrande no era el Che. Ya no lo era. Balearon un cuerpo, lo enterraron en algún sitio o incineraron una corruptible arcilla. Y hasta ahí operó la muerte. Y a partir de ese momento, a partir de sus diseminadas cenizas, de un cadáver que nunca se hallará, el Che volvió a ser libre de ir y venir por América pero sin cambiar su nombre y sin ocultar su cara. Ustedes no han matado a nadie: han resucitado a un hombre. Y a algo más. Hasta el 8 de octubre se podía dudar que haya seres capaces de pelear por los otros, hacer una revolución, alcanzar el poder, abandonarlo todo y comenzar de nuevo: renunciar a lo temporal, que es lo mismo que negar el tiempo. Elegir y acatar un destino. Quién, con qué argumentos y sobre todo con qué ejemplo, puede hoy destruir esa mística. Digo mística y quiero decir mística. Hasta el 8 de octubre cualquiera podía pensar: es mentira, es Cuba que necesita inventar un fantasma para sobrevivir. Ahora se sabe que el Che está. Y no precisamente enterrado en la selva. Está. Hermoso e invulnerable como un héroe de novela, y frío y lúcido como una inexorable máquina de hacer justicia. No toda muerte mata. Los diarios, sin querer, lo sabían. "Encontró la muerte en Vallegrande", dijeron. Y es así. Hay hombres que encuentran su muerte, la que los merece, como si debieran morir para quitarse la inquietud de ser mortales. Y el que mataron tenía una cuestión personal con la muerte ("si no vuelvo dentro de dos meses", le escribió a sus padres la primera vez que salió a la aventura, "vayan a buscar mi cabeza reducida por los jíbaros al museo de Nueva York", y el desafío se repite en todos sus escritos, en todas sus cartas hasta la última, ya en Bolivia: "de aquí no me salgo si no es con los pies para arriba", le había perdido el respeto y se reía socarronamente de la muerte. Un hombre, un poeta, se dejó morir de la muerte con que lo iba matando la espina de una rosa: él le había cantado a las rosas y a la muerte. Otro hombre se hizo crucificar porque ya era tiempo. El que crea que comparar a Rilke con Jesús es una herejía, el que imagine que esas muertes no son también la muerte de la que hablo, hará bien en preguntarse qué pobre cosa ha entendido, hasta hoy, de la vida. Me olvidaba: la muerte del Che no me duele. No tengo ganas de conmover, ni de conmoverme, con retóricas de cementerio. No quiero que este editorial sea patético o solemne, ni tiene porqué. Rebajar la muerte de Guevara a la intimidad del dolor no está en su estilo. Las muchachas argentinas ya lloraron lo suyo ante los aparatos de televisión cuando los generales mostraron su cadáver, ya hemos pegado su foto en la pared -entre Beatles y banderines-, y a lo mejor está bien. Ya empezaron los poetas a mandar elegías alusivas a las revistas. Así que no hace falta lagrimear más. ¿Qué es lo que hice para que no lo mataran?, esa, en cambio, me parece una buena manera de encarar la cosa: una buena pregunta. Evita las emociones fáciles. Y hecha esta aclaración, puedo terminar. Desde ese asesinato, desde esa inmolación, los generales tienen miedo. O deberían tenerlo. Porque una vez que un hombre así dio con su muerte, ya no hay balas, ni rangers, ni marines que valgan. No "se sale" más de la vida. No tiene más que vida. Es pura y múltiple y violenta vida que no se mata. Abelardo Castillo Poema de Julio Cortzazar al Che:
Poesia, perdoname por haberte ayudado a comprender que no estás hecha sólo de palabras Roque Dalton Dalton fue un poeta, ensayista, abogado y antropólogo salvadoreño nacido en la ciudad de San Salvador en 1935. Fue educado inicialmente por los Jesuitas y posteriormente estudió en universidades de su país, de México y de Chile. Militó en el partido comunista desde los veintidos años, dedicándose desde muy joven a la literatura, a la poesía y a la política. Por su militancia política, sufre cárceles y destierros. Vive emigrado en Guatemala, México, Cuba, Checoslovaquia, Corea, Vietnam del Norte y otros países. Obtuvo en tres ocasiones el Premio Centroamericano de Poesía, el Premio Casa de las Américas y otros galardones en diversos certámenes nacionales y centroamericanos. De su vasta obra poética iniciada en 1956, merecen destacarse: «Mía junto a los pájaros» en1957, «La Ventana en el rostro» en 1961, «El Mar» en1962, «El turno del ofendido» en1963, «Los Testimonios» en 1964, «Poemas» en 1968, «Taberna y otros lugares» en 1969 y «Los pequeños Infiernos» en 1970. Fue asesinado el 10 de mayo de 1975 por motivos políticos. Les dejo algunos de sus poemas... ALTA HORA DE LA NOCHE Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre porque se detendrá la muerte y el reposo. Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos, será el tenue faro buscado por mi niebla. Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas. Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta. No dejes que tus labios hallen mis once letras. Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio. No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto desde la oscura tierra vendría por tu voz. No pronuncies mi nombre, no pronuncies mi nombre, Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre. HORA DE LA CENIZA Finaliza septiembre. Es hora de decirte lo difícil que ha sido no morir. Por ejemplo, esta tarde tengo en las manos grises libros hermosos que no entiendo, no podría cantar aunque ha cesado ya la lluvia y me cae sin motivo el recuerdo del primer perro a quien amé cuando niño. Desde ayer que te fuiste hay humedad y frío hasta en la música. Cuando yo muera, sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable, mi bandera sin derecho a cansarse, la concreta verdad que repartí desde el fuego, el puño que hice unánime con el clamor de piedra que exigió la esperanza. Hace frío sin ti. Cuando yo muera, cuando yo muera dirán con buenas intenciones que no supe llorar. Ahora llueve de nuevo. Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto como hoy. Siento deseos de reír o de matarme. Poema de amor Los que ampliaron el Canal de Panamá (y fueron clasificados como "silver roll" y no como "gold roll" ), los que repararon la flota del Pacífico en las bases de California, los que se pudrieron en la cárceles de Guatemala, México, Honduras, Nicaragua, por ladrones, por contrabandistas, por estafadores, por hambrientos, los siempre sospechosos de todo ("me permito remitirle al interfecto por esquinero sospechoso y con el agravante de ser salvadoreño" ), las que llenaron los bares y los burdeles de todos los puertos y las capitales de la zona ("La gruta azul", "El Calzoncito", "Happyland" ), los sembradores de maíz en plena selva extranjera, los reyes de la página roja, los que nunca sabe nadie de dónde son, los mejores artesanos del mundo, los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera, los que murieron de paludismo o de las picadas del escorpión o de la barba amarilla en el infierno de las bananeras, los que lloraran borrachos por el himno nacional bajo el ciclón del Pacífico o la nieve del norte, los arrimados, los mendigos, los marihuaneros, los guanacos hijos de la gran puta, los que apenitas pudieron regresar, los que tuvieron un poco más de suerte, los eternos indocumentados, los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo, los primeros en sacar el cuchillo, los tristes más tristes del mundo, mis compatriotas, mis hermanos. No te pongas bravo, poeta La vida paga sus cuentas con tu sangre y tú sigues creyendo que eres un ruiseñor. Cógele el cuello de una vez, desnúdala, túmbala y haz en ella tu pelea de fuego, rellénale la tripa majestuosa, préñala, ponla a parir cien años por el corazón. Pero con lindo modo, hermano, con un gesto propicio para la melancolía. JURO QUE LO OÍ DECIR «Salvo en una sociedad completamente justa, lo mejor de la vida es ser jefe.» LOS POLICÍAS Y LOS GUARDIAS Siempre vieron al pueblo como un monton de espaldas que corrían para allá como un campo para dejar caer con odio los garrotes. Siempre vieron al pueblo como el ojo de afinar la puntería y entre el pueblo y el ojo la mira de la pistola o el fusil. (Un día ellos también fueron pueblo pero con la excusa del hambre y del desempleo aceptaron un arma un garrote y un sueldo mensual para defender a los hambreados y a los desempleadores.) Siempre vieron al pueblo aguantando sudando vociferando levantando carteles levantando puños y cuando más diciéndoles: “Chuchos hijos de puta el día les va a llegar”. (Y cada día que pasaba ellos creían que habían hecho el gran negocio al traicionar al pueblo del que nacieron: “El pueblo es un montón de débiles y pendejos —pensaban— qué bien hicimos al pasarnos del lado de los vivos y de los fuertes”.) Y entonces era de apretar el gatillo y las balas iban de la orilla de los policías y los guardias contra la orilla del pueblo así iban siempre de allá para acá y el pueblo caía desangrándose semana tras semana año tras año quebrantado de huesos lloraba por los ojos de las mujeres y los niños huía de espanto dejaba de ser pueblo para ser tropel en guinda desaparecía en forma de cada quién que se salvó para su casa y luego nada más soló los bomberos lavaban la sangre de las calles. (Los coroneles los acababan de convencer: “Eso muchacos —les decían— duro y a la cabeza con los civiles fuego con el populacho ustedes también son pilares uniformados de la Nación sacerdotes de primera fila en el culto a la bandera el escudo el himno los próceres la democracia representativa el partido oficial y el mundo libre cuyos scrificios no olvidará la gente decente de este país aunque por hoy no les podamos subir el sueldo como desde luego es nuestro deseo”.) Siempre vieron al pueblo crispado en el cuarto de las torturas colgado apaleado fracturado tumefacto asfixiado violado pinchado con agujas en los oídos y los ojos electrificado ahogado en orines y mierda escupido arrastrado achando espumitas de humo sus últimos restos en el infierno de la cal viva. (Cuando resultó muerto el décimo Guardia Nacional. Muerto [por el pueblo y el quinto cuilio bien despeinado por la guerrilla urbana los cuilios y los Guardias Nacionales comenzaron a pensar sobre todo porque los coroneles ya cambiaron de tono y hoy de cada fracaso le echan la culpa a “los elementos de tropa tan muelas que tenemos”.) El hecho es que los policías y los guardias siempre vieron al pueblo de allá para áca. que lo piensen mucho que ellos mismos decidan si es demasiado tarde para buscar la orilla del pueblo y disparar desde allí codo a codo junto a nosotros. Que lo piensen mucho pero entre tanto que no se muestren sorprendidos ni mucho menos pongan car de ofendidos hoy que ya algunas balas comienzan a llegarles desde este lado donde sigue estando el mismo pueblo de siempre sólo que a estas alturas ya viene de pecho y trae cada vez más fusiles. Espero q les gusten! Fuente: algunas copiadas de libros mios (Ultimos poemas y La ternura no basta) otras, http://www.literatura.us/roque/