PibitODeLAstillerO
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Cita:Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe S.A., Madrid: sensacionalismo 1. m. Tendencia de los medios de comunicación a producir sensación o emoción en el ánimo con noticias,sucesos,etc.,de impacto: el sensacionalismo de este periódico es exagerado. Cita:Unos pocos antecedentesErick R. Torrico Villanueva * No obstante de que las manifestaciones de carácter sensacionalista presentes en los impresos de divulgación pública pueden ser remontadas aun al siglo XVI con las gacetas alemanas y francesas que incluían notas sobre crímenes, dramas familiares y chismes de la realeza, fue sólo en la segunda mitad del XIX que se las asumió en esa condición, es decir, como expresiones de una manera particular y deliberada de hacer periodismo. Esto ocurrió principalmente en Francia, Inglaterra, Alemania y en los Estados Unidos de Norteamérica. En el caso estadounidense, que es el que mejor ilustra el desarrollo de esta forma periodística, la competencia por mantener y luego incrementar los niveles de venta de la prensa diaria llevó a que se apelara a la fórmula del escándalo, inclusive producto de la simple invención, para alcanzar tales propósitos. Melvin De Fleur señala al respecto que "En tal contexto competitivo, los propietarios de los periódicos rivales más importantes se entregaron a una lucha despiadada por la conquista de nuevos lectores. En Nueva York, especialmente, William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer recurrieron a cualquier medio para lograr el aumento de sus cifras de circulación. De éstas dependían, como es lógico, los ingresos por publicidad y los beneficios. Ambos ensayaron diversos recursos, ardides, estilos, experimentos y formas de presentación para conseguir que sus periódicos resultaran más atractivos para sus lectores" (1976:40). Es ya clásico el ejemplo, en ese contexto, de la distorsión con la que Hearst, que controlaba los diarios Examiner y Morning Journal, precipitó en 1898 la declaratoria de guerra a España por parte del gobierno estadounidense. En ese momento, Cuba había iniciado su guerra independentista contra España, y fue entonces –mas sin ninguna relación con el conflicto- que el acorazado "Maine" de la flota de Washington, debido a desperfectos, se hundió en la bahía de La Habana. Hearst envió al lugar a su dibujante Frederick Remington, quien una vez allí constató que no había nada extraño que reportar y que el hundimiento no era atribuible al enfrentamiento. El magnate de la prensa, sin embargo, le ordenó: "Usted mande sus dibujos, yo pondré la guerra". De este hecho, además, se derivaría a mediano plazo una prolongada intervención integral de los Estados Unidos de Norteamérica en la isla caribeña. Ese tipo de práctica desinformadora se institucionalizó y no sólo fue empleada por las empresas periodísticas para asegurar sus intereses comerciales sino igualmente por los Estados, en especial en circunstancias de crisis políticas. Así, la agencia noticiosa internacional Associated Press inventó en 1944 un ataque nazi contra una flota mercante brasileña en el Océano Atlántico que impulsó al gobierno de Brasil a hacerse parte de las naciones aliadas contra Alemania y, poco después, tras la victoria de la revolución cubana en 1959, difundió en más de cuarenta oportunidades versiones falsas sobre una supuesta muerte del líder de ese movimiento, Fidel Castro. Fue también en la década de 1950 cuando surgieron en Italia los paparazzi, fotógrafos inclementes –presentes hoy casi en todas partes- que se ocupan de obtener tomas comprometedoras de la privacidad de personajes públicos para venderlas a publicaciones sensacionalistas. Casi siempre lo hacen a escondidas, empleando teleobjetivos y en el marco de verdaderas operaciones de espionaje y persecución como la que en julio de 1996 le costó la vida a la princesa Diana de Inglaterra. Actualmente, entonces, el modo sensacionalista es tanto algo que nutre publicaciones o programas especializados en lo que escandaliza en todas las regiones del mundo como un componente de la prensa y los noticiarios considerados "serios", que hacen sensacionalismo sin decirlo o, mejor, sin querer reconocerlo. Sensacionalismo: Lacra del lucro Por:LUIS RAMIRO BELTRÁN SALMÓN El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española entiende a la sensación en general como la "impresión que las cosas producen en el alma por medio de los sentidos" y en particular como la "emoción producida en el ánimo por un suceso o noticia de importancia"; por tanto, define lo sensacional como aquello que causa tal sensación. El Diccionario General del Periodismo de José Martínez de Souza entiende por sensacionalismo la tendencia de cierto periodismo a "presentar materias que exploran las bajas pasiones y los intereses menos nobles del público..." y señala que "el motor que mueve a la prensa sensacionalista es el deseo de vender, sin que importe demasiado el respeto a la objetividad". El diccionario de la Random House del idioma inglés entiende al sensacionalismo como "la materia, el lenguaje o el stilo que produce o está diseñado para producir impresiones alarmantes o estremecedoras o excitar y complacer al gusto vulgar". "El sensacionalismo es una deformación interesada de la noticia; implica manipulación y engaño y, por tanto, burla la buena fe del público". En concordancia con todo ello, José Luis Gálvez y Martha Paz tienen esta percepción del fenómeno: "Hay que entender entonces al sensacionalismo como la tendencia a presentar los aspectos más llamativos de una noticia o de un suceso para producir una gran sensación o emoción: angustia, dolor, compasión, sufrimiento, llanto, alegría, enfado, miedo, estupor. En él se trata de valorizar la emoción en detrimento de la información y del razonamiento reflexivo y crítico." El investigador y periodista Erick Torrico señala estas características del sensacionalismo: "Con un diseño llamativo -grandes titulares, fotografías e ilustraciones sugerentes y uso de colores contrastantes-, hace un manejo discrecional de contenidos sobre transgresiones a la ley -robos, crímenes, secuestros, tráfico de drogas, empleo no autorizado de armas-, a la moral aceptada -violaciones, abusos de autoridad, corrupción, etc.- o a la normalidad esperada -accidentes, tragedias-...". Y explica que el sensacionalismo, en cuanto a ese contenido, se nutre de asuntos cotidianos de la comunidad que lo hacen realista y, en cuanto a la forma, usa un lenguaje sencillo y coloquial que incluye adjetivos prejuiciosos y apela al humor negro y a la ironía, todo ello para hacer que el destinatario se sienta testigo de los hechos. El sensacionalismo es, pues, una estrategia de manejo de la información periodística dirigida a atraer a como dé lugar la atención del público hacia noticias que provoquen en él fuertes emociones a cualquier precio. Manipula el sensacionalismo esas emociones a fin de que la gente reaccione, anímica y físicamente, a los mensajes en forma irracional e instantánea. Se vale para ello de recursos de distorsión narrativa de los hechos como son, principalmente, la exageración y la dramatización, ambos eficaces para falsear la realidad. Y lo hace con tal intensidad y frecuencia que algunos estudiosos estiman que puede llegar a insensibilizar a las personas respecto del horror, del dolor y de la muerte. El destacar lo violento y el exponer lo sexual son las herramientas claves del periodismo sensacionalista: crimen y pornografía son sus mejores agentes de venta y publicidad. Ellas van usualmente acompañadas de la explotación de lo morboso y de lo escandaloso, así como del empeño por hacer de todo, inclusive de la desgracia humana, un espectáculo macabramente festivo. Van también apuntaladas por una obstinada preferencia por lo negativo y por lo conflictivo a veces al punto de que, si no se dan hechos que tengan estas características, se suele inventarlos para fabricar noticias a base de ellos. ¿Qué determina la creciente adopción del enfoque sensacionalista? Evidentemente lo hace el predominio del interés mercantil sobre la ética y la responsabilidad social, tal como lo subraya en Chasqui Rubén Darío Buitrón: "Cuando la información es concebida y tratada como una mercancía y no como lo que es o debería ser -un bien social-, la avidez por el lucro la degenera en productos abyectos donde la sangre es espectáculo y la primera plana y casi todo el resto sirve para exacerbar el morbo social, incrementar las ventas y los ingresos publicitarios al margen de cualquier consideración ética". -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Proyecto Periodismo para la Paz UNESCO-FNPI CONSULTORIO ÉTICO con Javier Darío Restrepo ¿Cómo se da el sensacionalismo en los medios de comunicación y cómo se corrige? Hay sensacionalismo en el periodismo que se dirige prioritariamente a los sentidos de los receptores y que sólo secundariamente estimulan su inteligencia. "La televisión es un medio sensacionalista cuando privilegia la vista y el oído sobre las otras facultades del televidente". Los titulares de escándalo que se destacan por su color, por el tamaño o por el contenido excitante, las fotografías que estimulan la curiosidad o el morbo por sobre cualquiera reacción inteligente, son recursos del medio sensacionalista. Este propósito de llamar la atención con estos recursos, frecuentemente tiene un objetivo comercial: aumentar la circulación o la sintonía, de modo que en vez del servicio del lector o televidente, se impone el interés del medio o del periodista. Esta desfiguración del ejercicio profesional se contrarresta con la aplicación de técnicas para entregar a los lectores una versión integral de los hechos. Se trata de reunir, hasta donde es posible, todos los elementos que hacen comprensible un hecho y de entregarlos al receptor de modo que se destaquen los aspectos más importantes para su interés; al contrario de lo que sucede en el medio sensacionalista en donde se destaca lo llamativo y excitante para responder a la curiosidad. El buen periodismo no responde a la curiosidad de la gente sino a sus intereses. En síntesis, códigos de ética y manuales de estilo recuerdan: * Dar una información completa. * Equilibrar los elementos de la noticia de acuerdo con el interés del lector. * Dirigirse a la inteligencia del lector, no sólo a sus sentidos. * Responder a su inteligencia, no solo a su curiosidad. Referencia Bibliográfica Los medios sensacionalistas deforman y manipulan interesadamente la noticia, la espectacularizan, para distraer al público enfatizando en temas de violencia y sexo, vendiendo los hechos desnudos y haciendo difusos los límites entre lo real y lo imaginario. Muchas veces provocan la noticia si no la hay. Estos diarios creen que atienden a los sectores populares, pero en realidad los utilizan para el éxito de su negocio. Mientras los dueños aumentan sus ganancias los involucrados en las noticias quedan destrozados y condenados a una muerte civil, a una muerte en vida después de haber sido expuestos, prejuzgados, acusados, calumniados, difamados, ofendidos e injuriados. El público lector queda anegado, tal vez sin darse cuenta, en un mundo imaginario de miedo, que lleva a la desensibilización frente a la violencia, así como a la insolidaridad y al fatalismo, ocurre que conoce únicamente la parte más fea de la realidad y, para colmo, deformada, generándose en él la idea de que la vida es peligrosa y que los hombres matan por lo cual hay que tenerles miedo a todo y a todos. En este marco de exageración promueven más antivalores que valores. Galvez, Paz, Meza, Qelca y Yáñez. Sensacionalismo. Fundación Pieb, La Paz, Bolivia, 2003. Página 152. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¿Cuál es la relación intrínseca que hay entre el sensacionalismo y el morbo de la gente? El sensacionalismo es la respuesta al morbo del público, y se da dentro de una lógica comercial que ordena dar al consumidor lo que pide para ganar su lealtad y consolidar las ganancias de la empresa. En este proceso se descarta la iniciativa del medio, puesto que esta se le traslada, por entero, al receptor de la información, como sucede con todos los productos industriales que se producen bajo pedido. El productor solo elabora productos que hayan sido pedidos o que se prevea serán pedidos y aceptados por el público. En el caso del medio sensacionalista, su actividad se concentra alrededor de informaciones que puedan satisfacer el morbo del público, es decir aquella que satisface sus curiosidades más elementales y que excita sus sentidos. Toda información que no pueda ser presentada de acuerdo con esa exigencia, pierde su importancia. Esta clase de periodismo fue llamada por Horace Greeley a fines del siglo XIX, periodismo a la carta: “creen que el periodista no tiene más jerarquía que el camarero de un restaurante, de quien se espera que suministre todo cuanto se le pida.” Puesto que el público pide sensación, se le da lo sensacional. La responsabilidad del medio para con la sociedad desaparece lo mismo que la autonomía del medio para dar la información más útil para la sociedad. Estos temas son tratados por Niceto Blázquez en Ética y Medios de Comunicación bajo el título: “Sensacionalismo y periodismo Schund”, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1994, P. 50, 51, 52. Eugene Goodwin, Por un Periodismo Independiente: en Escarbando canecas de basura, p. 283; Criterios Resbalosos, p. 314. Tercer Mundo, Bogotá, 1992. José Luis Gálvez, Marta Paz y otros en Sensacionalismo, valores y jóvenes. Fundación Piol, La Paz, 2003. Guillermo Sunkel: La Prensa Sensacionalista, Norma, Bogotá, 2002. Arturo de la Suaree: Moralética del Periodismo, Cultural S.A. La Habana, 1946. Cap. VII -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Muchas veces la realidad es dramática, sin necesidad de que el periodista y su manera de decir intervengan. Hay hechos que son, en sí mismos, terribles. Una matanza es terrible. ¿Se puede hablar de sensacionalismo cuando se dice esa verdad? ¿Cómo hacer para decir estas verdades cuando son tan terribles? ¿O es preferible no contarlas? ¿Debemos, como periodistas, restarle crueldad a una información que es realmente cruel, para no herir a nadie? ¿Qué hacer con estas verdades? El sensacionalismo es la reducción de la verdad de un hecho a sus aspectos más sensacionales. Es decir: se trata de una verdad a medias. No es lo mismo describir una realidad dramática, que ser sensacionalista. Cuando la realidad dramática se muestra en su totalidad como hecho, es decir, en su contexto y con sus antecedentes, y se señalan sus proyecciones y consecuencias, el lector cuenta con elementos suficientes para entender lo que ha sucedido y para decidir qué puede cambiar, o qué puede hacer para impedir la repetición de realidades dramáticas. Si sólo se le muestra lo sensacional, el lector se vuelve pasivo, convierte la realidad en algo ajeno que tiene importancia en cuanto le pueda proveer sensaciones nuevas. No se trata, por tanto, ni de callar realidades, ni de maquillarlas, sino de mostrarlas completas y de modo inteligente. Esto supone investigación y estudio, disposición pedagógica para comunicar eficazmente, e independencia respecto de los intereses comerciales que aconsejan aprovechar la versión a medias de los hechos, para venderlos como historias sensacionales. Referencia Bibliográfica En general y genéricamente la visión en la pantalla es un poco falsa, en el sentido de que descontextualiza, pues se basa en los primeros planos fuera de contexto. Quien recuerda la primera guerra que vimos (y perdimos) en televisión, la guerra de Vietnam, recordará la imagen de un coronel survietnamita disparando en la sien de un prisionero del Vietcong. El mundo civil se quedó horrorizado. Sin embargo esa imagen no mostraba a todos los muertos que había alrededor, que eran cuerpos horrendamente mutilados, no solo de soldados americanos, sino también de mujeres y niños. Por consiguiente la imagen de la ejecución por un disparo en la sien era verdadera, pero el mensaje que contenía era engañoso. La verdad es que para falsear un acontecimiento narrado por medio de imágenes son suficientes unas tijeras. Además no es absolutamente cierto que la imagen hable por sí misma. Nos muestran a un hombre asesinado. ¿Quién lo ha matado? La imagen no lo dice; lo dice la voz de quien sostiene un micrófono en la mano; y el locutor quiere mentir, o se le ordena que mienta, dicho y hecho. Disponemos también de experimentos que confirman que en televisión las mentiras se venden mejor. En Inglaterra un comentarista famoso dio -en el Daily Telegraph, en la radio y en la televisión- dos versiones de sus películas favoritas, una verdadera y otra descaradamente falsa. Un grupo de 40 mil personas -teleespectadores, oyentes y lectores- respondió a la pregunta de en cual de las dos entrevistas decía la verdad. Los más sagaces para descubrir las mentiras fueron los oyentes de la radio (más del 73 por ciento) mientras que solo el 52 por ciento de los telespectadores las descubrieron. Y este resultado parece plausible. Yo lo interpretaría así: el videodependiente tiene menos sentido crítico que quien es aún un animal simbólico adiestrado en la utilización de símbolos abstractos. Al perder la capacidad de abstracción perdemos también la capacidad de distinguir entre lo verdadero y lo falso. Giovanni Sartori - En Homo Videns. Taurus, Madrid, 1998. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¿Existen diferencias entre Sensacionalismo y Amarillismo, o son términos que pueden manejarse indistintamente? Si nos atenemos al origen histórico de la palabra, amarillismo se refiere a las técnicas para llamar la atención de los lectores: tamaño de letra, colores, edición de fotografías, diseño, lenguaje. Fue la aparición de un dibujo de un peluquero chino, o de alguien con camisa amarilla, lo que atrajo la atención de los lectores de vespertinos en Nueva York. Desde entonces se siguieron llamando amarillos los periódicos llamativos y espectaculares. La lucha por la circulación, cuando la publicidad no se había convertido aún en la fuente de dinero para sostener los periódicos, no se limitó a utilizar como arma aquellos recursos sino que entró resueltamente a los contenidos noticiosos y apareció el sensacionalismo: los titulares no fueron solamente llamativos, además destacaron lo sensacional de cada hecho; las fotografías, además de dominar la primera página, concentraron la atención de los lectores en lo morboso, para excitar la curiosidad y atrapar clientela. Había aparecido el sensacionalismo, como recurso para vender periódicos. El amarillismo puede ser, por tanto, el aspecto formal del sensacionalismo; éste, más que una presentación espectacular, es un criterio, impuesto por el ánimo de llamar la atención y de aprovecharse de la noticia. El sensacionalista ve en la noticia lo que causa sensación, es decir, lo que excita los sentidos, y eso es lo que destaca. Los demás elementos de la noticia, que son generalmente los esenciales, no tienen importancia para él porque exigen demasiado al lector. El ideal del sensacionalista es que la presentación de la noticia excite el interés del lector a través de la vista, o del oído y la vista si se trata de radio o de televisión. Desde el punto de vista ético este criterio contradice el compromiso con la verdad, que supone decir sólo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Además, y es quizás la más grave falla ética del sensacionalista, se manipula y subvalora al lector puesto que se le niegan las partes de la verdad que estimulan su pensamiento y se le entregan solamente las partes sórdidas o triviales de la realidad. Kovach y Rosenstiel (Los Elementos del Periodismo) comparan al sensacionalista con "quien se desnuda en plena calle para agolpar multitudes a su alrededor , aun a riesgo de la mofa y de obtener la atención sólo por un breve tiempo"; Gálvez y Paz (Sensacionalismo, Valores y Jóvenes) lo describen como "la tendencia a presentar los aspectos más llamativos de un suceso para producir gran sensación; deformación y manipulación interesada de la noticia; discurso repetido, vehemente y motivador"; Torrico (El Negocio Sensacionalista en Bolivia) lo describe como "presentación de los hechos y dichos que busca convertir al destinatario en testigo imaginario". Sunkel (La Prensa sensacionalista) lo ve como "un discurso que aparece fascinado por lo sangriento y lo macabro, por la atención exagerada que se presta a los ídolos de masas en el mundo del deporte y en el espectáculo". Resulta así que "el amarillismo usa la tipografía y los recursos visuales como argumento de ventas, pero respeta el contenido"; "el sensacionalismo agrega, a los anteriores, la deformación del contenido y la alteración de la verdad como señuelos para vender". Referencia Bibliográfica "El sensacionalista busca despertar el interés del público, no con informaciones importantes, sino con noticias que por su material o su presentación, sólo sirven para satisfacer la curiosidad". Para ello entra en detalles y circunstancias que despiertan o estimulan los sentimientos morbosos y no vacila en acudir a la presentación escándalos a de los hechos, gráficas atrevidas, títulos hinchados y la abusiva divulgación de aspectos íntimos de la conducta humana. No busca el interés del público sino el propio interés personal de ganancia. Hacia 1835 los periódicos seguían el molde tradicional del periodismo político de la época: ser más de opinión que de información. Hombres como William Randolph Hearst introdujeron el sensacionalismo con recursos como el nuevo género de las historietas cómicas y los folletines ilustrados. Precisamente la denominación de amarillismo que se da a la prensa sensacionalista, surgió del color amarillo del protagonista de una de sus tiras cómicas, Yellow kid. Apareció en The Journal en 1896. Su autor fue el dibujante Richard Felton Outcault, contratado por Hearst. Hearst tuvo peno éxito en su empeño y se le consideraba como uno de los innovadores del periodismo, además de ser el verdadero padre del sensacionalismo y de la prensa amarilla. Alfonso Lopera- Ética del Periodismo. Editorial de la Universidad de Antioquia. Medellín 1990. P.p. 108 -110.
Corregido 04/12/2007 ¿A qué le llamamos antisemitismo? El autor critica la utilización que se hace del término antisemitismo para descalificar cualquier condena de las acciones del gobierno y el ejército israelíes y analiza qué hechos o actitudes cabe considerar como antisemíticas y cuáles no. Considera que la amenaza del antisemitismo es menor de lo que pueda parecer. Por Michael Neumann De vez en cuando, algún escritor judío de izquierdas suspira, abre su generoso gran corazón y nos dice que la crítica a Israel o al sionismo no es antisemitismo. En silencio se felicita por su coraje. Suprime con un pequeño suspiro cualquier punzada de inquietud causada por el hecho de que puede ser que a los goyim [N. del T. denominación judía para los gentiles] -y no digamos a los árabes- no se les pueda confiar este peligroso conocimiento. A veces este cometido lo llevan a cabo aduladores gentiles, cuya idiosincrasia, ya que no su identidad, aspira al carácter judaico. Pero con vistas a no parecer demasiado atrevidos, se apresuran a recordarnos que, no obstante, hay que tomarse muy en serio el antisemitismo. Con mayor motivo debemos estar en guardia cuando da la casualidad de que Israel, respaldado por una pronunciada mayoría de judíos, está haciendo una guerra de raza contra los palestinos. ¿Quién sabe? ¡Podría generarse algún resentimiento! Yo lo veo de otra forma. Yo creo que casi nunca deberíamos tomarnos en serio el antisemitismo, y pienso que quizá debiéramos reírnos un poco de él. Pienso que es particularmente irrelevante en relación con el conflicto Israel-Palestina, excepto quizá como distracción respecto de los problemas reales. Argumentaré la verdad de estas afirmaciones; también defiendo su conveniencia. No creo que hacerlas sea equiparable a arrancarle las alas a las moscas. "Antisemitismo", hablando con propiedad y en sentido estricto, no significa odio a los semitas; eso es confundir la etimología con la definición. Significa odio a los judíos. Pero aquí, de inmediato, nos tropezamos con la venerable artimaña de la identidad judía: "¡Mira, somos una religión! ¡No, una raza! ¡No, una identidad cultural! ¡Perdón... una religión!" Y cuando nos cansamos de este jueguecito, nos vemos envueltos en otro: "¡El antisionismo es antisemitismo!", que rápidamente se alterna con este otro: "¡No hay que confundir el sionismo con el judaísmo! ¡Cómo se atreve, antisemita!". Bien, seamos buenos chicos. Tratemos de definir el antisemitismo de un modo tan amplio como quiera cualquier defensor de Israel: el antisemitismo puede ser odio hacia la raza, la cultura, o la religión judía, u odio al sionismo. Odio, o aversión, u oposición, o ligera hostilidad. Abaratar la moneda Pero los defensores de Israel no encontrarán este juego tan divertido como esperan. Inflar el significado del término 'antisemitismo' para incluir todo aquello que pueda ser políticamente perjudicial para Israel es una espada de doble filo. Puede ser que sea útil para golpear a sus enemigos, pero el problema es que la inflación de las definiciones, como cualquier inflación, abarata la moneda. Cuantas más cosas lleguen a contarse como antisemíticas, menos terrible sonará el antisemitismo. Esto ocurre porque, si bien nadie puede impedirle inflar las definiciones, ello no quiere decir que controle los hechos. En particular, ninguna definición de 'antisemitismo' va a erradicar la versión sustancialmente pro palestina de los hechos a la cual yo me adhiero, como también lo hace la mayoría en Europa, muchos israelíes y un creciente número de americanos. ¿Qué diferencia supone eso? Supongan, por ejemplo, que un derechista israelí dice que "los asentamientos representan la búsqueda de aspiraciones fundamentales para el pueblo judío, y que oponerse a ellos es antisemitismo". Podría ser que tuviésemos que aceptar esta afirmación que desde luego es difícil de rebatir. Pero tampoco podemos abandonar la creencia fundamentada de que los asentamientos ahogan a la población palestina y suprimen toda esperanza de paz. Así que la acrobacia con las definiciones no sirve para nada: sólo podemos decir, ¡que les den a las aspiraciones fundamentales del pueblo judío; los asentamientos son un error!. Debemos añadir que, puesto que nos vemos obligados a oponernos a los asentamientos, nos obligan a ser antisemitas. Mediante la inflación de la definición, cierta forma de 'antisemitismo' se ha convertido en una obligación moral. La cosa empeora si decimos que el antisionismo es antisemítico, puesto que los asentamientos, aunque no representen aspiraciones fundamentales del pueblo judío, son una extensión enteramente plausible del sionismo. Oponerse a ellos es, de hecho, ser antisionista y, por lo tanto, por la definición ampliada, antisemita. Cuanto más se amplía el término antisemitismo para incluir la oposición a las políticas de Israel, mejor apariencia tiene. Dados los crímenes atribuibles al sionismo, hay otro silogismo muy sencillo: el antisionismo es una obligación moral, así que, si el antisionismo es antisemitismo, el antisemitismo es una obligación moral. ¿Que qué crímenes? Incluso la mayoría de los apólogos de Israel han renunciado a negarlos y sólo insinúan que fijarse en ellos es un poco antisemítico. Después de todo, Israel no es peor que cualquier otro. En primer lugar, ¿y qué? El hecho de que desde los seis años ya sabemos que "todo el mundo lo hace" no es excusa; ¿nos hemos olvidado? En segundo lugar, todos los crímenes son iguales solamente si se los separa de su propósito. Sí, otros han matado a civiles, los han visto morir por falta de atención médica, han destruido sus casas, arruinado sus cosechas y los han utilizado como escudos humanos. Pero Israel hace estas cosas para corregir la inexactitud de la afirmación de Israel Zangwill, en 1901, de que "Palestina es una tierra sin pueblo; los judíos son un pueblo sin tierra". Espera crear una tierra completamente libre de gentiles, una Arabia desierta en la cual los niños judíos puedan reír y jugar por todas partes en un erial llamado paz. Mucho antes de la época de Hitler, los sionistas recorrieron miles de millas para desahuciar a personas que nunca les habían causado el menor daño, y se las arreglaron para ignorar su misma existencia. Las atrocidades sionistas no formaban parte del plan inicial. Emergieron a medida que el olvido racista de un pueblo perseguido florecía en la forma de la ideología partidaria de la supremacía racial de uno que persigue. A ello se debe que los comandantes que dirigieron las violaciones, mutilaciones y asesinatos de niños de Deir Yassin se convirtieran en primeros ministros de Israel, pero estos crímenes no fueron suficientes. Hoy, cuando Israel podría tener la paz si la quisiese, lleva a cabo otra ronda de desahucio, volviendo a Palestina lenta y deliberadamente inhabitable para los palestinos y habitable para los judíos. Su propósito no es defender el orden público, sino la extinción de un pueblo. Cierto es que Israel tiene el suficiente desparpajo en las relaciones públicas para eliminarlo con un nivel de violencia más estadounidense que hitleriano. Éste es un genocidio más benigno, más blando, que representa a sus autores como víctimas. Israel está construyendo un estado racial, no religioso. Como mis padres, siempre he sido ateo. Por la biología de mi nacimiento tengo derecho a la ciudadanía israelí; usted puede ser el más fervoroso creyente en el judaísmo, pero no lo tiene. Los palestinos están siendo oprimidos y asesinados por mí, no por usted. Han de ser empujados a Jordania para que perezcan en una guerra civil. Así que no, disparar a civiles palestinos no es como disparar a civiles vietnamitas o chechenos. Los palestinos no son un 'daño colateral' en una guerra contra fuerzas separatistas o comunistas bien armadas. Se les está disparando porque Israel piensa que todos los palestinos deberían desaparecer o morir, para que gente que tiene un abuelo judío pueda construir subdivisiones sobre los escombros de sus casas. Éste no es el maldito error de una torpe superpotencia, sino un mal emergente, la estrategia deliberada de un estado, concebida en y dedicada a un nacionalismo étnico cada vez más cruel. Tiene relativamente pocos cadáveres en su cuenta hasta el momento, pero sus armas nucleares pueden matar quizá a 25 millones de personas en pocas horas. Antisemitismo y agenda política "¿Queremos decir que es antisemítico acusar, no ya sólo a los israelíes, sino a los judíos en general, de complicidad con estos crímenes contra la humanidad?" De nuevo, puede que no, porque hay argumentos bastante razonables para dichas afirmaciones. Compárelas, por ejemplo, con la afirmación de que los alemanes en general fueron cómplices de tales crímenes. Ello nunca quiso decir que hasta el último alemán, hombre, mujer, idiota o niño, fuesen culpables. Significaba que muchos alemanes lo fueron. Su culpa, por supuesto, no consistió en empujar a prisioneros desnudos a las cámaras de gas. Consistió en apoyar a la gente que planeó tales actos, o -como muchos textos moralistas judíos se lo dirán- por negar el horror que se extendía a su alrededor, por no ser capaces de denunciarlo y resistir, por consentir pasivamente. Nótese que el extremo peligro revestido por cualquier tipo de resistencia activa no debería ser una excusa en este caso. Prácticamente ningún judío corre peligro alguno por denunciar los hechos. Y denunciarlos es la única resistencia necesaria. Si muchos judíos lo hiciesen tendría un efecto enorme. Pero la aplastante mayoría de los judíos no lo hace y, en la amplia mayoría de los casos, es porque apoyan a Israel. Ahora bien, quizá debería descartarse por completo la noción de responsabilidad colectiva; quizá alguien inteligente nos convenza de que debemos hacerlo. Pero en este momento, los argumentos para la responsabilidad judía parecen bastante más fuertes que los argumentos para la complicidad alemana. Así que si no es racista, al contrario, es razonable, decir que los alemanes fueron cómplices de crímenes contra la humanidad, tampoco es racista, y también es razonable, decir lo mismo de los judíos. Y si se descartase la idea de la responsabilidad colectiva, todavía sería razonable decir que muchos, quizá la mayoría de los individuos judíos adultos, apoyan a un estado que comete crímenes de guerra, porque eso es sencillamente cierto. Así que si decir estas cosas es antisemítico, quizás sea razonable ser antisemita. En otras palabras, hay que tomar una decisión. Se puede utilizar el 'antisemitismo' para que encaje con nuestra agenda política, o como término de condena, pero no se pueden hacer ambas cosas a la vez. Si el antisemitismo debe dejar de resultar razonable o moral, ha de ser definido de un modo estricto, no polémico. Sería seguro restringir el antisemitismo al odio explícitamente racial hacia los judíos, a atacar a la gente sencillamente por haber nacido judía. Pero sería inútilmente seguro: ni siquiera los nazis pretendían odiar a nadie por haber nacido judío. Afirmaban odiar a los judíos porque lo que estos buscaban era dominar a los arios. Está claro que semejante postura debe ser calificada de antisemítica, pertenezca a los cínicos racistas que la inventaron o a los bobos que se la tragaron. Sólo hay una forma de garantizar que el término "antisemitismo" englobe todas aquellas malas acciones o actitudes hacia los judíos, y solamente esas. Hemos de comenzar por aquellas que podemos estar de acuerdo en que forman parte de ese grupo y ver que el término las engloba todas, y sólo esas. Probablemente compartamos la suficiente moralidad para hacerlo. Por ejemplo, compartimos la suficiente moralidad para decir que todos los actos y odios que tienen un origen racial son malos, así que podemos contarlos con certeza como antisemíticos. Pero no toda 'hostilidad hacia los judíos', incluso si ello significa hostilidad hacia la mayoría aplastante de los judíos, debería contarse como antisemítica. Tampoco debería serlo toda hostilidad hacia el Judaísmo, o hacia la cultura judía. Yo, por ejemplo, crecí en la cultura judía y, como cualquier persona que crece en una cultura, he llegado a tenerle aversión. Pero es imprudente considerar mi aversión como antisemítica, no porque sea judío, sino porque es inofensiva. Quizás no completamente inofensiva: puede ser que, en algún minúsculo grado, fomente de algún modo los actos y actitudes dañinas que quisiéramos calificar de antisemíticas. Pero, ¿y qué? El filosemitismo exagerado, que considera a todos los judíos como santos ingeniosos, amables y brillantes, podría tener el mismo efecto. Los peligros que representa mi aversión son demasiado pequeños para tener importancia. Incluso un odio colectivo generalizado hacia una cultura es normalmente inofensivo. Al parecer, por ejemplo, en los Estados Unidos se siente una amplia aversión por la cultura francesa y nadie, incluyendo a los franceses, considera que ello constituya algún tipo de crimen racial. Ni siquiera todos los actos y actitudes perjudiciales para los judíos en general deberían ser considerados antisemíticos. A mucha gente no le gusta la cultura norteamericana; algunas personas incluso boicotean los productos norteamericanos. Tanto la actitud como los actos podrían perjudicar a los norteamericanos en general, pero ninguno de ellos es moralmente objetable. Definir estos actos como antiyanquismo sólo significaría que cierto tipo de antiyanquismo es perfectamente aceptable. Si califica a la oposición a las políticas israelíes como antisemítica basándose en que dicha oposición perjudica a los judíos en general, sólo significará que cierto antisemitismo es igualmente aceptable. Si el antisemitismo va a ser un término de condena, debería ser aplicado más allá de los actos, pensamientos o sentimientos explícitamente racistas. Pero no puede aplicarse más allá de la hostilidad claramente injustificada y grave hacia los judíos. Los nazis inventaron fantasías históricas para justificar sus ataques; al igual que lo hace el antisemitismo moderno que confía en los Protocolos de los Ancianos de Sión. Al igual que lo hacen los racistas de armario que se quejan del dominio judío de la economía. Esto es antisemitismo en el sentido estricto y negativo de la palabra. Es una acción o propaganda diseñada para perjudicar a los judíos, no por algo que podrían evitar hacer sino por ser lo que son. También es aplicable a las actitudes que la propaganda trata de inculcar. Aunque no siempre explícitamente racista, implica motivos racistas y la intención de causar un daño real. Una oposición razonablemente bien fundamentada a las políticas israelíes, incluso si tal oposición resulta perjudicial para todos los judíos, no se ajusta a esta definición, como tampoco lo hace la simple e inofensiva aversión por lo judío. El antisemitismo y el conflicto palestino-israelí Hasta ahora, he sugerido que es mejor restringir la definición del antisemitismo para que ningún acto pueda ser a la vez antisemítico y aceptable. Pero se puede ir más lejos aún. Ahora que estamos metidos en materia, vamos a interrogarnos acerca del papel que juega el antisemitismo "auténtico" y malo en el conflicto entre Israel y Palestina, y en el mundo en general. Es indudable que hay una parte de antisemitismo auténtico en el mundo árabe: la distribución de los Protocolos de los Ancianos de Sión, los mitos sobre el robo de la sangre de los bebés gentiles. Es totalmente imperdonable. También lo es el que no fuese capaz de contestar a la última carta de su tía Bee. En otras palabras, es algo que hay que decir: sencillamente debe aceptar que el antisemitismo es malo; hacer otra cosa es situarse fuera de nuestra moralidad. Pero otra cosa muy distinta es tener a alguien tratando de intimidarle para que proclame que el antisemitismo es el mal de males. No somos niños que estén aprendiendo moralidad; es nuestra responsabilidad establecer nuestras propias prioridades morales. No podemos hacerlo contemplando imágenes horribles de 1945 o escuchando los gritos angustiados de columnistas que sufren. Hemos de preguntar cuánto daño está causando, o es probable que cause, el antisemitismo, no en el pasado, sino hoy en día. Y debemos preguntar dónde podría causar tal daño y por qué. Según cabe suponer, hay un gran riesgo de antisemitismo en el mundo árabe. Pero el antisemitismo árabe no es la causa de la hostilidad árabe hacia Israel o incluso hacia los judíos, sino un efecto. Su evolución se ajusta muy bien a la evolución de la usurpación y de las atrocidades judías. Ello no debe excusar un antisemitismo real, sino quitarle importancia. Éste llegó a Medio Oriente con el sionismo y cesará cuando el sionismo deje de ser una amenaza expansionista. De hecho, su causa principal no es la propaganda antisemítica, sino los esfuerzos sistemáticos e implacables llevados a cabo durante décadas por Israel para implicar a todos los judíos en sus crímenes. Si el antisemitismo árabe persiste después de un acuerdo de paz, entonces podremos reunirnos y hablar de ello, pero aun así no perjudicaría realmente tanto a los judíos. Los gobiernos árabes sólo podrían salir perjudicados si permitiesen ataques contra sus ciudadanos judíos. Y hay pocos motivos para esperar que tales ataques se produzcan: si los horrores de las recientes campañas de Israel no los han provocado, es difícil imaginar qué podría hacerlo. Probablemente tendría que producirse alguna acción israelí tan horrible y criminal que ensombrecería a los ataques mismos. Si es probable que el antisemitismo tenga efectos horribles en algún sitio, es muchísimo más probable que sea en Europa occidental. Allí, el resurgimiento neofascista es real. ¿Pero representa un peligro para los judíos? No hay duda de que Le Pen, por ejemplo, es antisemita. Tampoco hay ninguna evidencia de que pretenda hacer algo al respecto. Al contrario, no ahorra esfuerzos en apaciguar a los judíos y, quizás, incluso en conseguir su ayuda contra sus objetivos reales, los 'árabes'. No sería él el primer personaje político que se aliase con gente a la que le tiene aversión. Pero que tuviese algún plan ultrasecreto contra los judíos "sería" inusual: tanto Hitler como los manifestantes antisemitas rusos eran maravillosamente sinceros en cuanto a sus intenciones y no solicitaron el apoyo judío. Y es un hecho que algunos judíos franceses ven a Le Pen como un avance positivo o incluso como un aliado. (véase, por ejemplo, "Le Pen is good for us, Jewish supporter says " -"Le Pen es bueno para nosotros, dice un partidario judío"- aparecido en Ha'aretz el 4 de mayo de 2002, así como los comentarios del 23 de abril del señor Goldenburg en France TV.) Desde luego, hay motivos históricos para temer un ataque horrible contra judíos. Y todo es posible: mañana podría haber en París una masacre de judíos, o de argelinos. ¿Cuál de ellas es más probable? Si hay alguna lección que se ha aprendido de la historia, debe aplicarse en circunstancias similares. La Europa de hoy se parece muy poco a la Europa de 1933. Y también hay posibilidades positivas. ¿Por qué es mayor la probabilidad de un pogromo que la probabilidad de que el antisemitismo se convierta poco a poco en un rencor ineficaz? Toda preocupación legítima debe descansar sobre alguna evidencia de que realmente existe un peligro. La incidencia de los ataques antisemíticos podría proporcionar tal evidencia, pero esta evidencia no tiene consistencia: no se hace distinción alguna entre ataques contra monumentos y símbolos judíos y ataques contra judíos. Además, se da tanta importancia al aumento de la frecuencia de los ataques, que el bajísimo número absoluto de ataques pasa inadvertido. En efecto, los ataques simbólicos han crecido hasta alcanzar un número considerable. Los ataques físicos no.(*) Lo que es más importante, la mayoría de dichos ataques fueron llevados a cabo por residentes musulmanes: en otras palabras, vienen de una minoría perseguida, intensamente vigilada por la policía y ampliamente odiada que no tiene la más mínima oportunidad de llevar a cabo una campaña grave de violencia contra judíos. Es muy desagradable que aproximadamente media docena de judíos hayan tenido que ser hospitalizados -ninguno asesinado- debido a los ataques recientes en Europa, pero quien convierta esto en uno de los graves problemas del mundo sencillamente no le ha echado un vistazo al mundo. Estos ataques son un asunto policial, no un motivo para que debamos vigilarnos a nosotros mismos y a los demás para combatir un mal espiritual mortal. Ese tipo de reacción es apropiado solamente cuando los ataques racistas tienen lugar en sociedades indiferentes u hostiles a la minoría atacada. Aquellos que realmente se preocupan por el nazismo recurrente, por ejemplo, deberían reservar su angustiada preocupación para los ataques muchísimo más sangrientos y ampliamente tolerados contra los gitanos, cuya historia de persecución es perfectamente comparable con el pasado judío. La situación de los judíos es mucho más parecida a la de los blancos, quienes, desde luego, también son víctimas de ataques racistas. No hay duda de que mucha gente rechaza este tipo de cálculo insensible. Dirán que, con el pasado que nos amenaza, incluso una sola mancha antisemítica es algo terrible, y que su gravedad no ha de medirse por el número de cadáveres. Pero si adoptamos una perspectiva más amplia, el antisemitismo se vuelve menos importante, no más. El considerar cualquier derramamiento de sangre judía como una calamidad de suma importancia, que escapa a toda medida y comparación, es racismo, puro y duro; la valoración de la sangre de una raza por encima de todas las demás. El hecho de que los judíos hayan sido perseguidos durante siglos y que hayan sufrido terriblemente hace cincuenta años, no borra el hecho de que en Europa, hoy en día, los judíos son parte integrante de la sociedad, con mucho menos que sufrir y temer que otros grupos étnicos. Seguramente, los ataques contra una minoría rica son tan malos como los ataques contra una minoría pobre e indefensa. Pero atacantes igualmente malos no conducen a ataques igualmente preocupantes. No son los judíos quienes más viven a la sombra del campo de concentración. Los 'campos de tránsito' de Le Pen son para 'los árabes', no para los judíos. Y, aunque hay varios partidos políticos significantes que tienen en sus filas a muchos antisemitas, ninguno de ellos muestra síntomas de estar articulando, ni mucho menos ejecutando, una agenda antisemítica. Tampoco hay razones para suponer que una vez en el poder cambiarán de actitud. El Austria de Haider no se considera peligrosa para los judíos; tampoco se consideraba así la Croacia de Tudjman. Y en caso de que hubiese tal peligro, hay un estado judío con armamento nuclear dispuesto a dar la bienvenida a cualquier refugiado, como lo están los Estados Unidos y el Canadá. Y el decir que no existen peligros reales en la actualidad no quiere decir que debamos ignorar cualquier peligro que pudiera aparecer. Si en Francia, por ejemplo, el Frente Nacional comenzase a recomendar campos de tránsito para los judíos, o pusiese en práctica políticas de inmigración antijudías, deberíamos alarmarnos, pero no deberíamos hacerlo porque sea posible que algo alarmante llegue a suceder: ¡ocurren muchas cosas mucho más alarmantes que eso! Se podría contestar que, si las cosas no son más alarmantes es porque los judíos y otros han estado muy alerta combatiendo el antisemitismo, pero no es convincente. En primer lugar, la vigilancia del antisemitismo es una especie de visión de túnel: como están aprendiendo los neofascistas, pueden pasar inadvertidos si evitan hablar de los judíos. Por otra parte, no hubo ningún gran peligro para los judíos, ni siquiera en países tradicionalmente antisemíticos donde el mundo no está alerta, como Croacia y Ucrania. Los países a los que se presta poca atención no parecen más peligrosos que aquellos a los que se dedica mucha. En lo referente a la vigorosa reacción a Le Pen en Francia, parece que tiene mucho más que ver con la repugnancia francesa por el neofascismo que con las reprimendas de la Liga Antidifamación. Suponer que las organizaciones y los más serios columnistas judíos que se abalanzan sobre el antisemitismo están salvando al mundo del desastre es como afirmar que Bertrand Russel y los cuáqueros fueron lo único que nos salvó de una guerra nuclear. Ahora bien, se podría decir: independientemente de los peligros verdaderos, estos hechos realmente atormentan a los judíos y traen a la memoria recuerdos insoportablemente dolorosos. Ello podría ser cierto para los poquísimos que todavía tienen esos recuerdos; no es cierto para los judíos en general. Soy un judío alemán, y tengo derecho justificado a la calidad de víctima, de tercera mano y segunda generación. Los incidentes antisemíticos y el clima de creciente antisemitismo no me importan gran cosa. Me asustan mucho más las situaciones que representan un peligro real, como el conducir. Además, ni siquiera los recuerdos dolorosos y las preocupaciones tienen un gran peso frente al sufrimiento físico real infligido por la discriminación a muchos no judíos. Con esto no pretendo menospreciar todo antisemitismo, se dé donde se dé. A menudo se oye hablar de crueles antisemitas en Rusia o Polonia, tanto en las calles como en el gobierno. Pero, si bien ello puede ser alarmante, también es inmune a la influencia de los conflictos entre Israel y Palestina, y es sumamente improbable que dichos conflictos le afecten de una manera u otra. Además, que yo sepa, en ningún sitio hay tanta violencia contra los judíos como contra 'los árabes'. Así que, incluso si el antisemitismo es un asunto catastróficamente grave, solamente podemos concluir que el sentimiento antiárabe es mucho más grave todavía. Y puesto que todo grupo antisemita es en mayor medida contrario a la inmigración y antiárabe, se puede combatir a estos grupos, no en nombre del antisemitismo, sino en defensa de los árabes y los inmigrantes. Así que la amenaza antisemita que representan estos grupos no debería hacernos siquiera querer centrarnos en el antisemitismo: se los combate igualmente bien en nombre de los inmigrantes y los árabes. Brevemente, el verdadero escándalo hoy en día no es el antisemitismo, sino la importancia que se le concede. Israel ha cometido crímenes de guerra. Ha comprometido a los judíos en general en dichos crímenes, y los judíos generalmente se han apresurado a implicarse ellos mismos. Esto ha provocado odio hacia los judíos. ¿Por qué no habría de ser así? Parte de este odio es racista, parte no lo es, pero ¿a quién le importa? ¿Por qué deberíamos prestarle a este asunto alguna atención en absoluto? ¿Tiene alguna importancia el hecho de que la guerra racial israelí haya provocado una amarga cólera, al margen de la guerra en sí? ¿Tiene alguna importancia la remota posibilidad de que en algún lugar, en algún momento, de algún modo, este odio pudiese, en teoría, llegar a ocasionar la muerte a algunos judíos, al lado de la persecución física real, brutal, que sufren los palestinos y de los cientos de miles de votos a favor de que los árabes sean agrupados en campos de tránsito? Vaya, pero lo olvidaba. Déjelo. Alguien hizo una pintada con consignas antisemíticas en una sinagoga. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- * Ni siquiera la ADL [Liga Antidifamación] y B'nai B'rith incluyen los ataques a Israel en la cuenta; hablan de "El modo insidioso en el que hemos visto utilizar el conflicto entre israelíes y palestinos por parte de los antisemitas". Y, al igual que mucha otra gente, yo no cuento los ataques de Al Qaeda como ejemplos de antisemitismo, sino más bien de algún tipo de campaña cuasimilitar mal manejada en contra de los Estados Unidos e Israel. Incluso si las tiene usted en cuenta, no parece muy peligroso ser un judío fuera de Israel. Fuente: Michael Neumann es profesor de filosofía en la Universidad Trent en Ontario, Canadá. Es posible ponerse en contacto con él en [email protected]. La traducción del artículo pertenece a José Wael Badaoui. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Informe Vision 7 Internacional - Neonazis en Israel 15/09/07 -(Pedro Brieger) Cita: Ley del Retorno 1) Todo judío tiene derecho a hacer Alia (inmigrar) a Israel. 2) -a) La inmigración será bajo la visa de Ole (inmigrante). -b) La visa de Ole será otorgada a todo judío que exprese su deseo de asentarse en Israel, siempre que el Ministro del Interior no demuestre que el solicitante * - activa en contra del Pueblo Judío; o * - puede poner en peligro la salud publica o la seguridad del estado; o * - tiene un pasado criminal que pueda poner en peligro la paz publica. 3) -a) Todo judío que venga a Israel, y luego de si venida exprese su deseo de asentarse en el estado, tiene derecho, mientras permanezca en Israel, a recibir una Teudat Ole (documento de Ole). -b) Las excepciones del articulo 2(b) son aplicables también al otorgamiento de la Teudat Ole, pero una persona no será considerado un peligro a la salud publica en base a una enfermedad que contrajo luego de su llegada a Israel. 4) Todo judío que hizo Alia antes del comienzo de la vigencia de esta ley, y todo judío que nazca en Israel ya sea antes del comienzo de la vigencia de esta ley o después del mismo, será considerado como quien hizo Alia según esta ley. 4a) -a) Los derechos de un judío según esta ley y los derechos del Ole según la Ley de Ciudadanía (1952), así como los derechos del Ole según cualquier otra legislación, serán otorgados también al hijo y al nieto de un judío, a la pareja de un judío, y a la pareja del hijo y nieto de un judío, exceptuando a quien era judío y cambió de religión por voluntad propia. -b) No se hará diferencia si el judío del cual se desprende los derechos del articulo 4a (a) esta con vida o no, o si hizo Alia o no. -c) Las excepciones y condiciones que rigen para un judío o Ole según esta ley o cualquier otra según el articulo 4a (a), rigen también para quien solicita su derecho en base al articulo 4a (a). 4b) A los fines de esta ley, "judío" es todo aquel nacido de madre judía o convertido al Judaísmo y no es miembro de otra religión. 5) El Ministro del Interior es el encargado de la ejecución de esta ley, y esta autorizado a reglamentar en todo lo referente a la ejecución de la misma, así como a otorgar visas de ole y teudot ole a menores de hasta 18 anos. Los reglamentos concernientes a los artículos 4a y 4b tienen la aprobación de la Comisión Constitutiva, Legislativa y Judicial de la Kneset. David Ben Gurión - Moshe Shapira - Iosef Sprintzak Primer Ministro - Ministro del Interior - Secretario de la Kneset-Presidente Interino Fuente:Organizacion Sionista Mundial Cita: Ley del Retorno - Definición de judío La Ley del Retorno no lo define que se entiende por judío, quedando en manos del Ministerio de Interior decidir cuando la ley es aplicable o no - lo que ha motivo numerosos recursos a la corte suprema. De particular intensidad han sido los debates relativos a las conversiones: * ¿Es la ley aplicable a judíos que se hayan convertido a otra religión?: En la década de 1950 un judío convertido al cristianismo solicitó que la ciudadanía israelí en base a la Ley del Retorno. El gobierno de Israel, en una decisión que contó con respaldo judicial, denegó dicha petición argumentado que un judío que se ha convertido a otra religión pierde su derecho a considerarse judío. Desde la modificación de 1970 el texto de la ley recoge explícitamente que ésta no es aplicable a personas que se hayan convertido a otra religión. * ¿Es la ley aplicable a una persona que se acabe de convertir al judaísmo? Según la ley, ésta es aplicable a cualquier judío, lo que incluye a recién conversos. Sin embargo, el proceso de conversión es diferente en las distintas ramas del judaísmo, y el gobierno de Israel, por razones históricas, concede al Rabinato Supremo, institución dependiente del Ministerio de Asuntos Religiosos, la potestad de evaluar las conversiones. Este Rabinato no aprueba las conversiones realizadas por ramas del judaísmo distinta a la que se conoce, fuera de Israel, como Ortodoxa, y, por tanto, ha sido una fuente de disputas con la diáspora, donde otras ramas son bastante populares. El 31 de marzo de 2005 la Corte Suprema de Israel resolvió, por siete votos contra cuatro, que cualquier conversión realizada en el extranjero debería tenerse en cuenta a efectos de la ley del retorno, lo que ha llevado al Rabinato a pedir al gobierno que la ley no tenga en cuenta a nadie que se haya convertido al judaísmo .
29 de noviembre Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo PalestinoModificado 30/11/2007 Yo fui un escudo humano Mientras la prensa internacional seguía las alternativas de la invasión a Irak, en los territorios palestinos sucedían cosas. Sucedía, por ejemplo, la muerte de Rachel Corrie, una joven norteamericana que actuaba como escudo humano para impedir la demolición de casas de palestinos en Rafah y que fue aplastada por un bulldozer israelí. Rachel era una de las integrantes del Movimiento de Solidaridad Internacional. Una periodista israelí, que se hizo pasar por francesa, se unió al grupo y contó cómo viven ellos y cómo viven los palestinos en Rafah, el lugar más miserable de la Franja de Gaza. Por Billie Moskona-Lerman Visité el infierno y volví entera. Sucedió en la noche del jueves al viernes de la semana pasada (20-21 de marzo), cuando acompañé a Joe y Laura, dos activistas de derechos humanos de 20 años, que actúan como escudos humanos frente a las Fuerzas de Defensa Israelíes. Cuando me preguntaron si quería acompañarlos, les contesté que sí. No comprendí realmente dónde me estaba metiendo. Fue mi primera experiencia bajo fuego: tan cercana a la muerte, tan anónima, mi vida abandonada tan fácilmente en otras manos. Nunca me sentí tan débil, tan indefensa. Cuando dije que estaba lista, partimos. Eran las 7.30 PM. Caminamos por la calle principal de Rafah, una ciudad que de hecho no es más que un gran campamento de refugiados. Caminamos en la oscuridad, entre ruinas, baches y charcos, alambre de púas y montones de basura. Aquí y allá algunas tiendas estaban abiertas. Grupos de jóvenes muchachos caminaban alrededor de nosotros, gritando "Sa'lam Aleikum, Sa'lam Aleikum". De repente, uno de ellos recogió una piedra y nos la arrojó. Voló por el aire y nos cayó cerca de nosotros. Joe y Laura no estaban muy perturbados. "Representamos para ellos la cultura norteamericana que odian", dijo Laura. Sabía vagamente que estábamos caminando hacia la frontera de Rafah con Egipto. Caminamos hacia la última casa de la última fila de casas de Rafah. El hogar de Muhammad Jamil Kushta. En cierto momento, después de diez minutos de caminar rápidamente por callejones vacíos, fuimos por un largo y estrecho callejón en cuyo extremo podía verse una torre. Cuando nos acercamos, en ella había un guardia en lo alto. Joe y Laura levantaron sus manos y me dijeron que hiciera lo mismo. Hice lo que me pidieron y caminamos hacia la torre de control con las manos sobre la cabeza, caminábamos rápidamente -pero no demasiado- por el callejón vacío. Nuestra ropa era naranja fosforescente, con tiras plateada para hacerla aún más visible por la noche. Joe sostenía un megáfono grande en una mano y un gran cartel fosforescente en la otra. A 20 metros de la torre podíamos ver, incluso en la oscuridad absoluta, que estábamos frente al principal puesto de control israelí en la frontera entre Rafah y Egipto. Unos pasos antes de la torre Laura me empujó abruptamente a una pequeña entrada oscura y susurró: "Rápido, es aquí". Tantée el umbral con un pie, y a medida que los ojos se acostumbraban a la oscuridad, vi un pasillo. Di cinco pasos, y mi frente pegó fuertemente contra un bloque de cemento. Pasé debajo de él, subí diez escalones y en el extremo había una puerta. Un breve llamado y la puerta se abrió para dejarnos ver la cara sonriente de Muhammad Kushta. Parada ante la puerta, sonriendo hacia atrás, me sentía revivir al ver que después de ese condenado camino habíamos llegado a un lugar hospitalario. No tenía la menor idea de la noche que me esperaba. No tenía la menor idea. Muhammad Jamil Kushta, cuya casa habíamos ido a defender, abrió la puerta para encontrarse con los dos jóvenes activistas que ya habían pasado otras noches en su hogar durante las últimas semanas, más una mujer, presentada como una periodista francesa. La periodista francesa era yo. En ese momento nadie sabía que en realidad yo era una israelí de Tel Aviv. "Tfatdal, Tfatdal", dijo él cuando abrió la puerta, saludo al que se sumó su joven esposa Nora, que sostenía a la pequeña Nancy entre sus brazos. Eran ya las ocho y cuarto cuando nos sentamos en el piso junto a un pequeño calentador cuando repentinamente comenzó. Un ruido que me sonaba muy muy cercano, un ruido arrollador, un ruido penetrante, un ruido que sonaba como el infierno. Fue la primera vez en esa noche que la casa quedó bajo fuego, y para mí fue la primera vez que estaba bajo fuego. Comencé a temblar. Mi cuerpo entero temblaba. El ruido se me metía en el cuerpo como bolas de fuego. Disparos, disparos y más disparos. Entendí que éste era como un encuentro con la muerte. Con el primer estallido Jamil movió su vaso de té ligeramente. De arriba hacia abajo, de arriba hacia abajo. Nora sostuvo a Nancy con firmeza. Joe y Laura fueron hacia el bebé Ibasan que dormía en un rincón junto a su hermano, el joven Jamil, y se agacharon sobre ellos. Duró media hora, y por una hora y media, mi cuerpo no dejó de temblar. Pero esto era sólo el principio. Miré a Jamil sin palabras y él me dijo: "Así vivimos cada noche. Durante dos años y medio". "¿A quiénes les disparan?", pregunté. "Al aire", respondió, encogiéndose de hombros. "¿Por qué?" "Por miedo", dijo simplemente. "Ellos también tienen miedo, solos allí en la oscuridad. Son muy jóvenes". "¿Por qué no toma usted a sus niños y se va a otra parte, lejos de aquí?", le pregunté después de dominar mi voz. "No tengo nada de dinero", contestó. "No tengo dinero para otra casa, cada moneda que conseguí fue invertida en estas paredes, y todavía tengo deudas". Un juego peligroso No es casual que las últimas semanas Laura y Joe estén pasando sus noches en la casa de Jamil. Es la última casa en la fila de casas frente a la frontera egipcia. A unos veinte metros de esta casa, quizás menos, el ejército israelí construyó una fortificación alta, destruyó todas las casas a ambos lados y colocó armas, tanques y morteros apuntando a la ciudad. Esa es la razón por la que Laura y Joe están pasando la noche en la casa de Jamil. Esta es la próxima línea de casas que será demolida. No hay manera de que Jamil y los activistas de los derechos humanos sepan por anticipado cuándo el ejército vendrá a esta casa con los bulldozers -y es el trabajo de Laura y Joe intentar impedir que el ejército se acerque a la casa. Laura y Joe son miembros de ISM, el Movimiento de Solidaridad Internacional, un grupo de activistas de los derechos humanos que se oponen a la ocupación israelí con acciones directas no violentas. Son jóvenes, graduados universitarios políticamente militantes, pacifistas resueltos. Su propósito es impedir que el ejército dañe a civiles. Cada noche, con el comienzo del toque de queda, se instalan en los hogares palestinos de la primera fila que están expuestos a que les disparen desde posiciones militares. Usan ropa fosforescente y megáfonos. En medio de los disparos, o ante los bulldozers del ejército, emergen para decir en voz alta en inglés el texto de las convenciones internacionales y bloquear a los soldados cuando irrumpen, disparando o para demoler casas. Hasta hace una semana así se trabajó. Gritando bloquearon los bulldozers con sus cuerpos y el ejército retrocedió. El domingo 17 de marzo, perdieron la apuesta. Lo que sucedió fue reflejado en los medios de comunicación del mundo entero, causando una tormenta. Un bulldozer del ejército israelí mató a una mujer joven, activista de los derechos humanos. Su nombre era Rachel Corrie, tenía 23 años, y Joe Smith grabó sus últimos momentos. La vio enfrentar el bulldozer, como era habitual, intentando establecer contacto con el soldado que lo conducía. Un segundo después ella ya no estaba. El juego del gato y el ratón es como los miembros del grupo de derechos humanos llaman a este peligroso juego de enfrentar a los bulldozers del ejército. Cuando uno se acerca a una casa marcada para su destrucción, y con su ropa fosforescente se sientan sobre la montaña de tierra que el bulldozer va dejando a su paso y se dirigen por el megáfono al soldado que está detrás de las ventanas opacas, de cristal blindado. Estar de pie frente al bulldozer requiere mucho equilibrio, porque uno puede caerse. Hasta el día que mataron a Rachel, los soldados no habían llegado tan lejos. Siempre se detenían y retrocedían un instante antes. Pero en ese domingo, el soldado que manejaba el bulldozer no se detuvo en el momento crítico, y Rachel fue asesinada. Las fotografías que tomó Joe Smith documentan, paso a paso, cómo Rachel se introdujo en la muerte. Como un gran pájaro que vuela en el cielo, el viento lo arrastra, se quiebra y cae lentamente para convertirse en un pequeño bulto en la tierra. Aquí está una foto de Rachel de pie con determinación delante del bulldozer, aquí está parada en la montaña de tierra. Y aquí ella desaparece, queda en la tierra, su boca abierta como intentando decir algo, Alice agachada sobre ella (luego, Alice repetirá lo que le dijo con sus últimas fuerzas: "Mi columna está quebrada" ), intenta moverla, pero el cuerpo yace como una bolsa inanimada. Rachel está muerta. Después de su muerte Rachel se convirtió en una shaheed (mártir). Por el mundo, los medios de comunicación quisieron entrevistar a este grupo de personas jóvenes, que antes eran ocho y ahora son siete. Por eso yo también fui allí. Una breve llamada telefónica de mi editor, un contacto en el checkpoint de Erez, un taxi, un fotógrafo palestino de Gaza y una instrucción enfática de nuestro contacto: "Nadie debe saber que usted es una israelí. De ahora en más, usted es una periodista francesa". Una mala muerte Conviví con el grupo durante 24 horas. Horas locas, de espanto, horas de miedo y aprehensión en las que me sentí al borde de mis nervios, el corazón latiendo ferozmente y la ropa interior húmeda. "Entendí lo que significa vivir con la muerte las 24 horas del día. Una mala muerte. Con armas, tanques y bulldozers apuntando tu casa, tu alcoba, tu cocina, tu balcón, tu sala". Ninguna forma de defenderse, ninguna parte a donde irse. A la medianoche, en la casa de Jamil, frente a los tanques que disparaban y sintiendo que estos realmente podían ser mis últimos momentos, decidí abrirme ante ellos. Dejé de lado las instrucciones de no exponerme debido a Hamas y al Tanzim y todos los otros grupos que podían asesinarme en cualquier momento. Con una extraña sensación, dije de repente: "Señoras y señores, debo decirles la verdad. Soy una periodista israelí de Tel Aviv". Hubo un momento de silencio, entonces Jamil sonrió y empezó a hablar en un fluido hebreo: "Bienvenida, bienvenida, Ahalan Ve'sahalan [saludo árabe que se convirtió en parte del hebreo familiar]. Viví durante cuatro años en la calle Sokolov, en Herzlia, era el cortador de shawarma en el restaurante Mifgash Ha'Sharon. También trabajé en la calle Abba Eban, en Netanya, y en el Hotel Hod, en Herzlia Pituach. Lo que más me gustaba era tomar helado de cereza en el restaurante Little de Tel-Aviv. ¿Todavía está abierto?" Una lluvia de balas cayó sobre nosotros en esa noche. Una sola noche para mí. El tiroteo fue continuo entre la 1.30 y las 4.15, cerca del amanecer. Sólo entonces se calmó un poco. Mis dientes no paraban de rechinar. "Es muy cerca", fue la única cosa que atiné a decir en esas cuatro horas. Jamil y Nora, con sus tres bebés, intentaban calmarme. "Los soldados nos conocen, saben que estamos desarmados. Usted lo oye tan cercano porque están disparando sobre una pared muy próxima". "¿Nunca le pegaron a su casa?", les pregunto con una explosión enorme de esperanza. "Oh, a veces. Mire los agujeros de las balas". Levanto mi cabeza y miro a los lados. El techo está lleno de agujeros, las paredes laterales están marcadas. Hay marcas de balas en la pared de la cocina cerca de la pileta de lavar, cerca de la mesa, en el baño, a un centímetro de las camas de los niños. Algunos de los agujeros han sido tapados. Cada noche, una vez que terminan los tiroteos, Jamil tapa los agujeros de bala con cemento blanco. Las paredes están remendadas, y si uno se atreve a acercarse a la ventana podrá ver que el hogar de Jamil y Nora está rodeado de ruinas por todos los lados. Todos huyeron, sólo ellos permanecen debido a que no tienen dinero para irse lejos de aquí. Las balas pasan silbando y Jamil prepara ensalada y tortillas y cuece pan de pita en un horno tradicional. Las balas silban y nosotros estamos comiendo. Con buen apetito. Nos agachamos cuando el tiroteo parece estar más cerca. Es increíble que los seres humanos pueden acostumbrarse a esto, pienso. Hace una semana, Jamil tomó un marcador negro y escribió en un pedazo de cartulina: "Soldados, por favor no disparen. Aquí hay niños durmiendo". Lo escribió en grandes caracteres hebreos, y Rachel Corrie subió a la pared exterior de la casa para colgarlo. Ahora la cara de Rachel aparece en un cartel de los mártires palestinos que cuelga en la ventana del living. Jamil sonríe tristemente y me dice, mientras mis dientes rechinan y mis manos están apretadas y mi corazón late violentamente: "¿Qué podemos hacer nosotros? Cuando Alá decida que es nuestro tiempo de morir, moriremos. Todo está en las manos de Alá". No me tranquiliza. Un extraño entre nosotros Viví 24 horas en la ruinosa y cercada ciudad de Rafah, "el campo de Rafah", como lo llaman tanto los pobladores como los extranjeros. La mayor parte del tiempo, las personas a las que traté no supieron que yo era israelí. Es importante destacar esto, porque lo que oí y las conversaciones en las que intervine no fueron parte de un ping pong palestino israelí. Nadie intentó acusarme, convencerme o hacerme entender algo que yo no entendiera. Hasta que yo no se los dije, eera una periodista europea. Durante esas 24 horas hice cosas que podrían describirse como correr un riesgo terrible, irresponsable, indigno para una persona de mi edad. No obstante, me alegro de haberlas hecho. Siento que ahora no soy la misma persona que entró en Rafah. Una persona puede envejecer en sólo 24 horas. Ahora también entiendo mejor la fascinación que tiene la guerra para muchos hombres. Ninguna otra experiencia humana puede generar tanta adrenalina en tus venas. Pero yo estaba intentando entender cómo es vivir allí por más de un día. Mi dificultoso viaje empezó en Tel-Aviv a las 8.30, con el amistoso taxista Yehuda Gubali que me ofreció agua y chicle durante el viaje. Estaba curioso por saber qué iba a buscar al checkpoint de Erez, en una mañana tan agradable. Le dije la verdad: iba a encontrame con la gente de ISM. "Oh, leí en el diario sobre esa muchacha que fue matada, cuál era su nombre... Permítame decirle la verdad, yo me alegro de que ella muriera. ¿Quiénes son esos entrometidos americanos para venir a interferir en nuestros asuntos? Pararse frente al bulldozer, ¡realmente! Deje que esta gente aprenda la lección. ¿Es este su país?" El cielo era gris cuando crucé el paso fronterizo de Erez, después de firmar el documento del vocero del ejército que declara que soy la única responsable de la decisión de cruzar y absolviendo al ejército de cualquier responsabilidad de lo que pudiera sucederme en el otro lado. Pasé el último bunker, dejé atrás a los soldados y me paré cerca de los rollos de alambre de púas para esperar a mi guía palestino, Talal Abu Rahma. Abu Rahma ha tomado la fotografía que simboliza la intifada actual mejor que cualquier otra: la muerte del niño Muhammad Al-Dura en los brazos de su padre, durante el tiroteo entre soldados israelíes y palestinos armados. Hoy, Abu Rahma es un hombre muy ocupado que vive en Gaza y trabaja para los medios extranjeros. El es mi guía oficial, y la primera cosa que me dice es: "Desde este momento, ni una sola palabra hebrea. Ni siquiera el fotógrafo debe saber que usted es israelí. Desde este momento usted es una periodista francesa". Con estas palabras en mente entro en un automóvil para dirigirme al campo de refugiados de Rafah, una hora y medio desde Gaza. Viajamos a lo largo del camino costero de Gaza, en dirección de Khan Yuneis y Rafah. "¿Ve esos hoteles y restaurantes? Alguna vez eran todo alegría, estaban llenos de vida. Ahora todo está sucio, destruido, abandonado". En el checkpoint de Abu Huly, cerca del asentamiento israelí de Gush Katif, nos detenemos. Esperamos el permiso de los soldados para seguir. Abu Rahame es una persona inquieta, tal vez nerviosa. Enciende un cigarrillo con la colilla del otro. Este punto de control del ejército israelí no puede ser cruzado en automóvil con menos de tres personas en él. En ambos lados hay niños que esperan al costado del camino. Cuando un automóvil no tiene el número necesario de personas, el chofer le da un shekel a alguno de los chicos para cruzar, y del otro lado, algún otro conductor le dará otro shekel para regresar. Ésta es su forma de sobrevivir desde que se derrumbó la economía. Nosotros esperamos. "A veces usted tiene que esperar aquí por tres días. Depende de la situación". Pero ahora, conseguimos el permiso después de media hora. Vamos por un lindo camino, abandonado, rodeado de añosos árboles de eucalipto. Entonces llegamos al campamento de refugiados de Rafah. Un sitio grande, arruinado. A este lugar, con 140.000 habitantes, no se lo puede llamar ciudad. Los palestinos tienen una opinión unánime: "Es el lugar más pobre, más miserable y que más daños sufrió: 250 de sus habitantes murieron en la Intifada, más de 400 casas fueron destruidas. La mitad de los muertos son niños". Cuando entro en la vivienda usada por "los internacionalistas", comienzo a sentir que no debo identificarme como israelí. Los israelíes, para estos jóvenes, representan la peor calamidad que conocen: demolición de viviendas, matanzas brutales, excavadoras, disparos, tanques, humillaciones, hambre y pobreza. Los jóvenes en la habitación no son especialmente comunicativos con la periodista francesa que creen que está frente a ellos. Están cansados de los medios de comunicación, todavía no se han recuperado totalmente de la muerte de su amiga, no están impacientes por contestar preguntas y particularmente los tiene sin cuidado el hecho de que yo tenga sólo dos horas. Miro el pie de mi escolta, que me golpea nerviosamente. "Regresa por mí mañana", le digo repentinamente. Después de un corto debate en el que le prometo cuidarme muchísimo, él se despide con una mirada de desaprobación en su cara. Joe Smith, el único miembro del grupo que realmente quiere hablar conmigo, me ofrece que vayamos juntos a un cibercafé cercano, y en el camino me cuenta cómo se unió al ISM. El miedo a flor de piel Smith es un muchacho de 21 años oriundo de la ciudad de Kansas. Mientras cursaba la escula secundaria, leyó un libro sobre los activistas pacifistas y se entusiasmó con la idea. En un curso de ciencia política conoció al profesor Steve Naber, leyó a Marx y fue consciente de su estatus de hombre blanco, en el lugar de mayores privilegios. Participó en Praga de los movimientos antiglobalización y decidió que lo que más deseaba en la vida era consagrarla a los débiles, a aquellos que no tienen sus privilegios. Especialmente él quiere desafiar las arbitrariedades del más fuerte, apoyado por su propio gobierno, y así es como se unió al grupo de Rafah. Mientras hablamos en el cibercafé del centro de la ciudad, acepto que Muhammad no quiera decirle a la periodista francesa su nombre completo "porque hay muchísimos problemas aquí", pero él insiste en que me siente junto a él frente a la pantalla y lea su diario on line y mire las fotografías que ha puesto en www.rafah.vze.com. Muhammad tiene 18 años, un rostro de rasgos delicados y estudia inglés en la universidad. Decido jugarme y sugerirle que sea mi intérprete y escolta en Rafah. Dejé a Joe frente a la computadora y caminé con Muhammad a través de la calle Salah A-Din, la principal de Rafah. Noto una pizca de incomodidad en la cara de Muhammad y le pregunto qué le sucede. "Es mejor que usted se compre una keffiya y cubra su pelo. De esa forma, usted será menos evidente y la gente sentirá que se identifica con su sufrimiento". Acepto su consejo inmediatamente. Nos detenemos en el primer negocio que encontramos, compramos una keffiya, detenemos un taxi, regateamos y acordamos en 50 shekels por media hora y comenzamos a circundar la ciudad. En el primer momento el chofer me pregunta si yo soy la periodista extranjera que había venido a visitar a los internacionalistas. Los rumores se extendieron rápidamente. El chofer me dijo que fue él quién había llevado a Rachel Corrie a su muerte en esa mañana fatal. El primer sitio que Muhammad elige mostrarme está en el Bloque G, en el límite Norte de la ciudad, donde ya habían sido destruidas 400 casas. Cuando nosotros estábamos cerca, alguna gente que vive en carpas nos adviertió que no nos aproximáramos demasiado, que los tanques nos estaban apuntando. "Cuando ellos ven algo en movimiento, simplemente disparan", le dice a Muhammad una mujer en un burro. El resto del camino lo hacemos entre ruinas, a través de estrechos callejones, con cuidado de no levantar mucho nuestras cabezas. Los tanques están a unos 200 metros de distancia, con sus armas listas. Es importante para Muhammad mostrarme el sitio donde se levantaba una casa que fue totalmente demolida. Él había fotografiado casa por casa y cargó esas fotos en su sitio de Internet que es visitado diariamente por 900 personas de todo el mundo. Fila tras fila de casas destruidas, con las pertenencias personales esparcidas alrededor. Muñecas, muebles, bicicletas, libros. Nos arrastramos por los callejones para evitar las amenazadoras armas de los tanques. "Ellos pueden disparar en cualquier momento, apenas perciban un movimiento sospechoso", dice, y seguimos adelante. El miedo me trepa desde los pies. Finalmente, cuando nos acercamos aún más a los tanques y hay cada vez más ruinas, levanto mi voz: "¡Es suficiente!" Muhammad acepta la sugerencia de la periodista francesa y subimos al taxi y nos vamos. El próximo destino es la pista de aterrizaje de al-Ubur, que había sido destruida por aviones F-16, luego la casa en ruinas al lado de la cual fue asesinada Rachel Corrie, después un hospital pequeño en el que dos ambulancias trabajan sin descanso. La mayor parte de las cosas las miramos a una distancia no menor a los 100 metros, "ya que pueden empezar a disparar en cualquier momento". Después de dos horas, insisto en parar un poco. Entramos en un restaurante pequeño y pedimos un pan de pita grande con humus, tehina y Coca Cola, todo por cuatro shekels y medio (aproximadamente un dólar, menos de la mitad que en Tel-Aviv). "¿Dónde vive usted?", le pregunto. "Me mudé con mis padres a otra casa. Hace dos meses destruyeron la nuestra. Llegué de la universidad y encontré todo en ruinas. La computadora, los libros, los cuadernos, mis materiales de estudio. No quedaba nada. Vinieron y destruyeron todo en un momento, sin aviso, sin darnos la oportunidad de sacar algo. Apenas pudimos salir a la calle. Mi padre, mi madre, mis tres hermanos, mi abuelo y yo. Y créame que no tenían ninguna razón para hacerlo", le dice a la periodista francesa. "Nosotros somos una familia común, no involucrada en nada. Destruyeron nuestra vida en apenas una hora". Lo miro a Muhammad mientras habla. Sólo ahora, después de ver las 400 casas destruidas, puedo comprender realmente su pesar. Muhammad me lleva de nuevo al lugar de los internacionalistas, justo en el momento en que ellos están organizando una visita a los familiares de las personas que fueron asesinadas el mismo día que Rachel. Para mi sorpresa, no se oponen a que los acompañe. Los siete nos apretujamos en un solo taxi, y vamos hacia la torre de agua en el límite de la ciudad. Uno del grupo debe custodiar a los trabajadores que reparan las cañerías de agua y los cables de electricidad dañados en el tiroteo. Mientras ellos hacen su trabajo, Joe, Laura, Alice y Gordon forman un círculo alrededor de ellos, para defenderlos de los tiros de los soldados. Un enemigo sin rostro En la casa de esas familias desconsoladas, donde me senté con los otros en el piso, bebí café amargo y comí dátiles, apenas oí la palabra "israelíes". Incluso la palabra "soldados" fue utilizada sólo raramente. Los palestinos normalmente dicen simplemente "ellos". Esto no es casual. Durante las 30 horas que estuve allí nunca vi un soldado israelí de carne y hueso. Desde el punto de vista palestino el enemigo no tiene cara, ni cuerpo, ni forma humana. El enemigo está oculto detrás de un gigantesco bulldozer, monstruos tan grandes como sus propias casas, detrás de una ventanilla de vidrio blindado y opaco. El enemigo está oculto detrás de los bunkers, las torres del guardia, los tanques. El enemigo no tiene ninguna cara, no tiene expresiones que podrían ser interpretadas. El enemigo está oculto detrás de toneladas de acero color caqui. Una mole de acero espantosa que vomita fuego sin advertencia. Para el palestino medio, el enemigo es virtual, sofisticado, inhumano, inaccesible. Y enfrentando a este enemigo están los palestinos que veo caminando en las calles sucias. Muchos con las ropas rasgadas, algunos descalzos, descuidados, manifiestamente pobres. Usted puede ver las huellas del dolor, la aprehensión, el sufrimiento, la alimentación inadecuada. A los 45 parecen viejos. Caminan de un lado al otro de la ciudad, buscando algún tipo de trabajo. Caminan en grupos, de acá para allá. No tienen trabajo ni ningún lugar donde ir. Viven hacinados -hombres, mujeres y niños- en casas estrechas en pequeños terrenos. De vuelta de la visita de condolencias, nos encontramos con un grupo macizo de manifestantes. Al frente, un auto con altavoces enormes, música a todo volumen y diez hombres jóvenes enmascarados, con pancartas y gritando consignas contra la guerra en Irak. "Una manifestación, una manifestación", gritaron los internacionalistas, e hicieron girar el taxi hacia la derecha para unirse a la marcha. Willy-Nilli, la periodista francesa, también se suma a la marcha, mirando constantemente para no perder contacto con las otras tres mujeres del grupo -Laura, Alice y Carol. No hay ninguna mujer palestina a la vista. Es una de esas manifestaciones que meten miedo cuando son vistas en la televisión. Tipos con la cara cubierta por trapos negros, altavoces que resuenan, espadas y cuchillos entre los dientes. El contacto humano directo disminuye el drama. Miro a los hombres enardecidos y juego con la idea de cómo reaccionarían si supieran que hay un documento de identidad israelí allí en mi bolsillo. En sus caras transpiradas puedo ver cuan jóvenes y desesperados son, buscando acción. Alice, Laura y Carol se unen a las consignas contra los americanos e israelíes, sacando un gran cartel, con la cara de Rachel, como un mártir. Alice, de 26 años londinenses, toma el megáfono e inicia un discurso ardiente en el que cuenta lo que Rachel ha hecho por los palestinos y cómo murió. Alice habla en inglés y los hombres palestinos la escuchan con admiración. Siento que Alice es la mujer más combativa del grupo. Es joven, carismática y resuelta. Tuve que pasar diez horas con ella antes de lograr rasgar su coraza exterior, para que se ablandara un poco su imagen de Juana de Arco y recién ahí aceptaraintercambiar unas palabras conmigo. Alice, que prefiere no mencionar su apellido, creció en Londres. Después de la secundaria estudió informática, tenía un buen trabajo y alquilaba un buen departamento. "Tuve una vida burguesa y aprendí que no conduce a ninguna parte. Yendo a un restaurante caro con un nuevo novio, y viendo al pasar a personas sin hogar que duermen en la calle. Empecé a interesarme en cómo el fuerte explota al débil, y por un tiempo fui a trabajar a una fábrica. Luego me interesé más y más por la política. Empecé a darme cuenta qué significa vivir en una sociedad capitalista. Fui a las manifestaciones de Praga y me arrestaron. Puse mi valor a prueba y me entrené para venir aquí. Esto es lo más difícil. Es interesante para mí analizar las tácticas que emplea el fuerte contra el débil. Sólo aquí, cuando ayudo a los palestinos a hacer frente a los israelíes, siento que mi vida tiene un significado". Caminamos durante 20 minutos con la tempestuosa marcha, después nos apartamos y nos fuimos a hacer compras para más tarde: carne en conserva, tallarines, arroz, azúcar, galletas y té. El grupo es financiado por contribuciones y vive en comunidad. Cada shekel gastado es anotado cuidadosamente. Sin escape A las seis pm, comienza una reunión del equipo. La pequeña comunidad está regida por reglas estrictas. Todas las mañanas a las 8.30 se encuentran en la vivienda después de haber pasado la noche en las casas amenazadas de los palestinos. Discuten las experiencias de la última noche y organizan las tareas para el día. Se instalan como escudos humanos en instalaciones eléctricas y pozos de agua, recogen testimonios y toman imágenes con pequeñas cámara de video. Enfrentan a las hostiles moles de acero con sus megáfonos e intentan establecer algún diálogo con los soldados que las conducen. Estas siete personas están asumiendo una carga enorme en este caos. Pero ¿quién cuida de estos jóvenes, que duermen dos horas por noche y que todavía no tuvieron tiempo de hacer el duelo por la muerte de Rachel? No se ahorran nada. Insistieron en limpiar la sangre de la cara de Rachel, palpar su columna rota, llevar el cuerpo a la morgue con sus propias manos, envuelto en sábanas, y acompañarla en la ambulancia a Tel-Aviv, discutiendo airadamente con los soldados que los pararon por horas en los controles a pesar del estado en que estaba el cuerpo. El papel de madre lo desempeña Carol Moskovitz, que se unió al grupo con su marido, Gordon, hace una semana. Carol tiene 61 años y Gordon parece un poco más joven. Son artistas, viven en Canadá, y han estado viajando por el mundo durante los últimos tres meses. Cuando supieron lo que pasó con Rachel, decidieron interrumpir el viaje y venir a ofrecer su ayuda. Desde el domingo, actúan como padres de los miembros más jóvenes del grupo: preparando el té, haciendo preguntas, intentando aliviar el shock y la incredulidad que dejó la muerte de Rachel. Carol y Gordon tienen tres hijas en Canadá. Hace una hora, Carol recibió una llamada telefónica de la mayor, de 30 años, con cariñosos saludos por el Día de Madre. Carol y Gordon les ocultan a sus hijas que están en el campo de refugiados de Rafah. No quieren que sus hijas y nietos se preocupen. Eran las 7.30 cuando fui con Laura y Joe a pasar la noche en la casa de Muhammad Jamil Kushta, la casa que ocupa el primer lugar frente a los bulldozers del ejército israelí. Allí, en la casa de Jamil, bajo un tiroteo incesante que duró cuatro horas consecutivas, y sintiendo que estos podrían ser mis últimos momentos, revelé mi identidad como israelí. Luego dije que mi propio hijo podría estar entre los soldados que nos disparaban sin saber que yo estaba allí, o podría ser uno de los amigos de mis hijos que visitan con frecuencia mi hogar. Ese fue el momento en que empezamos a mirarnos y a reír. Tres bebés, dos norteamericanos, una pareja palestina y una mujer israelí, todos sentados alrededor de una gran fuente de ensalada, con las balas silbando a través del aire, empezamos a reír. Una risa de desesperación, de aprehensión, de alivio en la proximidad humana que de repente encontramos. Sabía que con un poco de suerte conseguiría pasar la noche y retomar mi vida, pero Jamil y Nora no tenían escapatoria y estaban condenados a criar a sus tres bebés bajo fuego. Y entonces Laura abrió su boca para revelar que ella también era judía, e inclusive judía observante. Y resultó que la combativa Alice, la Juana de Arco del grupo, la antiisraelí, también era judía. "Y los soldados -dijo Jamil-. Ellos también tienen 20 años y tienen que estar allí afuera, en la oscuridad, tiritando, dentro del frío acero". Todos estuvimos de acuerdo: la vida es corta y los seres humanos, criaturas estúpidas. Fecha: Miércoles, 16 abril de 2003 Fuente: Ma'ariv periódico, Israel. 150.000 ejemplares.Ma'ariv "La tarde" nació en 1948, algunas semanas antes de la creación del Estado de Israel. Transformado en el número uno de la prensa periódica. Tradicido por Tlaxcala red de traductores por la diversidad lingüística Rachel Corrie Memorial Website The Rachel Corrie Foundation for Peace and Justice Rachel enfrenta el bulldozer israelí con un megáfono; pese a que la joven era perfectamente visible, la máquina no se detiene y la aplasa. En la siguiente secuencia, los compañeros de Rachel se acercan a ella. Rachel Corrie - 10 de abril de 1979 – 16 de marzo de 2003
CNN es parte de una tiranía mediática contra VenezuelaPalacio de Miraflores este sábadoA juicio del Jefe de Estado venezolano, la tiranía mediática busca favorecer el imperialismo, el capitalismo, imponer su ideología y desconocer la soberanía de los pueblos. Igualmente manifestó que todo periodista le da su toque personal a la información debido a que ninguno es objetivo "el que quiera ser objetivo sáquese el corazón".Sábado, 1 de Dic de 2007 El presidente de la República, Hugo Chávez, señaló que "nadie es apolítico y menos en este mundo de hoy."El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez en rueda de prensa con medios internacionales desde el Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores este primero de diciembre, se dirigió a los periodistas allí presentes y les manifestó que "Cuanta manipulación hay más allá de ustedes, porque ustedes no son dueños de los medios, ustedes son dignos trabajadores enviados, algunos están en Venezuela desde hace muchos años."Luego de mostrar tres reportes de la cadena de noticias estadounidense CNN relacionadas con Venezuela, el Presidente de la República, Hugo Chávez, calificó como "errática" al servicio informativo, expresó en tono irónico, y reveló "no creo que haya errores".Las imágenes de protestas en México por la muerte de un periodista narradas como sucesos en Venezuela, la relación de fotografías de un líder islámico asesinado con una del Presidente venezolano, y la utilización del título ¿Quien lo Mató? debajo de imágenes del primer mandatario criollo, fueron las informaciones que proyectó Chávez durante una rueda de prensa con periodistas internacionales.A juicio del Jefe de Estado venezolano, la tiranía mediática busca favorecer el imperialismo, el capitalismo, imponer su ideología y desconocer la soberanía de los pueblos. Igualmente manifestó que todo periodista le da su toque personal a la información debido a que ninguno es objetivo "el que quiera ser objetivo sáquese el corazón".El Presidente Chávez reiteró que "nadie es apolítico y menos en este mundo de hoy, el hombre es un animal político y nacimos para vivir en colectividad , en comunidad y por supuesto en medio de innumerable conflictos producto de las percepciones, producto de las ideas, producto de las trayectorias vitales, de las luchas de nuestros pueblos".Dijo que él quisiera dar entrevistas a los medios "pero cuanta manipulación hay y los dueños de los medios tienen mil maneras para seguir ejerciendo la tiranía mediática mundial y CNN es una tiranía y publican los que les conviene"."Denuncio la tiranía mediática mundial que pretende imponer su voluntad al mundo a favor del capitalismo global, que pretende imponer su ideología al mundo, que pretende desconocer la soberanía de los pueblos, que pretende desconocer el derecho de los pueblos a la independencia verdadera, a la libertad verdadera", enfatizó Chávez.En sus palabras, el Presidente volvió a recomendar el libro Hegemonía y supervivencia, del intelectual norteamericano Noam Chomsky, y aprovechó para sacar ante los medios la continuación de este título denominado El Estado fallido, el abuso de poder y el ataque a la democracia.Denominó a Estados Unidos como un Estado Fallido, y rechazó las declaraciones que tildan a Venezuela como un peligro para la región. "No es Chávez ni Venezuela el peligro", aseguró, y citó a Chomsky declarándose Chomskyano "Los estados fallidos son los que carecen de capacidad, o voluntad para proteger a los ciudadanos de la violencia y quizá, incluso, de la destrucción y se consideran más allá del alcance del derecho nacional o internacional".Aclaró que estos Estados fallidos que son amenaza para los estados vecinos, 'porque se creen más allá del derecho, no reconocen las instituciones de su propio país, y mucho menos de los otros países", destacó.Sobre el mismo tema:* Chávez responde a Patricia Janiot: Es innegable el sesgo de CNN contra Venezuela* Chávez ratifica este sábado cese de suministro petrolero a EEUU de haber agresiones* Venezuela suspenderá envío de petróleo a Estados Unidos si ejecutan "Plan Tenaza"* Periodistas por la Verdad pidió al CNE que no acredite a los corresponsales de CNN* Chávez: Imágenes difundidas por CNN pueden considerarse incitación al magnicidio* Chávez acusa a CNN de difundir informaciones golpistas y desestabilizadorasPresidente Chávez sobre CNN y la tiranía mediáticaPresidente vuelve a hablar de grupos armados y joven con pistolaChávez y Patricia Janiot, de CNNSe suspenderá envío de petróleo a EEUU si desatan violenciaChávez da advertencias a Globovisión y CNN
Para entender lo básico: La Franja de Gaza “Gaza es una prisión y parece que Israel ha arrojado la llave al pozo”. (John Dugard, Relator Especial de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos) Gaza: Los Hechos Gaza es un árido rectángulo de territorio en el límite sudeste del Mediterráneo. Sus 45 kilómetros (25 millas) de largo y 10 kilómetros (6 millas) de ancho están situados entre Israel, al norte y al este, y la egipcia península del Sinaí al sur. La Franja de Gaza es una de las áreas de la tierra más densamente pobladas, con 3.823 personas por km2. La población de Gaza se triplicó en 1948-49 cuando absorbió aproximadamente a 175.000 refugiados palestinos que huyeron de sus casas en lo que ahora es Israel. En la actualidad hay alrededor de 1,5 millones de habitantes en la Franja de Gaza. La mayoría de la población son jóvenes refugiados: la media de edad en la Franja de Gaza es de 16 años. Historia de Gaza La Franja de Gaza fue establecida al final de la "Guerra árabe-israelí" de 1948. Sus fronteras se definieron por las líneas del alto el fuego. Se puso bajo gobernación egipcia y mantenida en fideicomiso para un futuro estado palestino. Al final de la "Guerra de Suez-Sinaí" en 1956, Israel ocupó la Franja de Gaza. Un año después Israel retiró sus tropas como resultado de la presión internacional y las Naciones Unidas establecieron una fuerza de emergencia (UNEF) en el territorio. En junio de 1967 Israel volvió a ocupar la Franja de Gaza durante la "Guerra de los Seis Días". En noviembre del mismo año la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas requirió a Israel para que se retirase de la Franja de Gaza y los demás «territorios ocupados». En 1970 se construyó el primer asentamiento judío, Kfar Darom, en la Franja de Gaza. Este asentamiento era ilegal según la ley internacional pero, a pesar de todo, el gobierno israelí continuó extendiendo asentamientos en la Franja de Gaza. La creciente presencia judía en Gaza desencadenó el activismo palestino y ayudó a promover la fundación de varios grupos políticos. Los enfrentamientos entre colonos y palestinos se volvieron cada vez más violentos. En 1987 se fundó Hamás como un movimiento de resistencia islámica. Se estableció en Gaza justo antes del inicio de la primera Intifada palestina, que comenzó en el campo de refugiados de Jabalia al norte de Gaza, y rápidamente se extendió a Jerusalén Este y Cisjordania. La primera Intifada se caracterizó por huelgas, desobediencia civil, boicots y manifestaciones contra el ejército israelí. Duró hasta 1993. La "Cumbre de Camp David" en el año 2000 renovó las esperanzas de paz. Pero el ejército israelí y los palestinos se enzarzaron en una nueva ronda de intensos combates como resultado de una incursión de Ariel Sharon en la explanada de la mezquita de al-Aqsa, que llevó a la segunda Intifada (de al-Aqsa) en septiembre de 2000. El 12 de septiembre de 2005, Israel retiró su personal militar así como todos sus colonos israelíes de Gaza. Afirmó que esto equivalía a una «desconexión» de la Franja de Gaza. Sin embargo Israel sigue controlando todas las fronteras de Gaza además de su espacio aéreo y sus aguas territoriales. Las incursiones militares, los asesinatos extrajudiciales y el continuo cierre de las fronteras de Gaza todavía son constantes. Por lo tanto, la Franja de Gaza permanece bajo una activa ocupación israelí. En junio de 2007, tuvo lugar una escalada de enfrentamientos violentos entre las ramas armadas de los partidos políticos Fatah y Hamás en los que murieron más de 100 personas en Gaza. Ambas partes se acusaron mutuamente de orquestar un golpe militar e intentar asesinar a los otros dirigentes. Hamás derrotó a las fuerzas de Fatah y mantuvo el control de Gaza. Hamás y el estado de Israel han rechazado históricamente el reconocimiento recíproco. Israel respondió a la victoria de Hamás aislando eficazmente a Gaza del mundo exterior. Gaza y la ley internacional Las leyes sobre la ocupación se incorporaron a la Convención de La Haya de 1907 y a la Cuarta Convención de Ginebra de 1949. Estas leyes imponen al estado ocupante la responsabilidad general de la seguridad y el bienestar de los civiles que viven en un territorio ocupado. Las leyes de ocupación se aplican si un estado tiene el «control efectivo» sobre el territorio en cuestión. El amplio alcance del control israelí en la Franja de Gaza, que existe pese a que el ejército israelí aduce una falta de presencia permanente en la Franja, crea un fundamento razonable para asumir este grado de «control efectivo», por lo que las leyes de ocupación continúan aplicándose. Bajo la ley humanitaria internacional, incluso si el control israelí de la Franja de Gaza no llega al «control efectivo» y el territorio no se considera ocupado, Israel todavía tiene ciertas responsabilidades. Las leyes humanitarias internacionales no se limitan a proteger a los civiles que viven bajo la ocupación, sino que incluyen provisiones destinadas a proteger a los civiles durante un conflicto armado, sin importar el estatus del territorio en el que viven. La crisis humanitaria en Gaza La Franja de Gaza está inmersa en una crisis humanitaria desde abril de 2006, cuando los donantes occidentales cortaron la ayuda a la Autoridad Palestina en un intento de aislar al gobierno de Hamás democráticamente elegido. En 2006 la renta per cápita en la Franja de Gaza era inferior a 1.500 dólares, la misma que en Mozambique y menor que la de Ruanda. En Gaza, aproximadamente el 80% de los palestinos está viviendo ahora en la pobreza; el 35% de ellos están clasificados como «extremadamente empobrecidos». El paso fronterizo de Karni, que sirve de conducto principal de mercancías a Gaza, está cerrado desde el 13 de junio de 2007. Esto ha devastado la economía de Gaza. El 80% de todos los sectores de negocios industriales o están cerrados o funcionan por debajo del 20% de su capacidad. Este sector, en un 95%, depende de materias primas importadas y más de 66.000 trabajadores han sido despedidos temporalmente. Debido a los cierres constantes, el movimiento de mercancías a través de los pasos fronterizos de Sufa y Kerem Shalom se ha restringido masivamente. Ahora Gaza padece una gran escasez de artículos esenciales como leche en polvo, arroz y aceite vegetal. El incremento resultante de los precios del mercado, hacen sumamente difícil para las familias tener una dieta adecuada, saludable y equilibrada. Los elevados precios del forraje animal y la escasez de ganado han llevado a un acusado aumento del precio de la carne fresca y congelada. Sin embargo, el precio en dinero efectivo de las cosechas locales para la exportación (sobre todo las frutas y verduras) está disminuyendo. El sector de la salud permanece inestable. Según el «Informe sobre la situación en Gaza» de julio del 2007 de la Agencia de las Naciones Unidas de Trabajo y Ayuda a los Refugiados (UNRWA), la atención sanitaria primaria y secundaria están funcionando a pesar de la escasez de electricidad y suministros como material para las radiografías, equipos de laboratorio, camas para pacientes y camillas de reconocimiento. No obstante hay escasez de medicamentos para enfermedades crónicas y anestésicos y una parte considerable de equipamientos y máquinas están fuera de servicio sobrecargando en exceso el resto de la capacidad de los hospitales. También según la UNRWA, el 22% de las casas de Gaza no están conectadas al sistema de alcantarillado, lo que implica un importante problema de saneamiento. Fuente: Palestine Monitor texto original ( Tradicido por por Carlos Sanchis y revisado por Caty R. para Tlaxcala red de traductores por la diversidad lingüística) ----------------------------------------------------------------------------------------------- Informes "Cortos" V7Internacional Claves de la crisis Palestina 16/06/07 Franja de Gaza: estado de situacion 09/09/06 OLP o HAMAS: Elecciones Palestinas 20/01/07 Enfrentemientos entre facciones palestinas 19/05/07 -----------------------------------------------------------------------------------------------
El ejército israelí registra tres medios de comunicación palestinos en Cisjordania Reporteros sin Fronteras protesta por los registros efectuados por el ejército israelí el 12 de diciembre de 2007 en los locales de tres medios de comunicación palestinos, en Cisjordania. El canal televisivo Al-Afaq tuvo que dejar de emitir como consecuencia del embargo de su material de transmisión. “En los Territorios Palestinos no existe el mismo grado de violencia que en Irak, pero igualmente siguen siendo uno de los lugares del mundo donde resulta más difícil hacer periodismo. Los profesionales de los medios de comunicación se encuentran en el centro de un triángulo infernal, sin ninguna protección. A lo lago de los últimos meses el ejército israelí, los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina y el brazo armado de Hamas han sido culpables de exacciones en los medios”, ha declarado la organización. El 12 de diciembre de 2007, hacia la una y media de la madrugada, unos soldados israelíes irrumpieron en los locales del canal de televisión Al-Afaq en Naplusa. Tras registrar el lugar, los soldados se incautaron de los aparatos de transmisión, poniendo fin a la programación. Según un empleado del canal, preguntado por la agencia palestina Maan, “los soldados israelíes tenían orden de cerrar la emisora, a causa de su apoyo a Hamas, la Yihad islámica y otras organizaciones”. En el mismo momento, se estaba efectuando un reistro en los locales de An-Nahaj media y Ar-Ruwad. El ejército israelí se incautó de dos ordenadores y algunos archivos. Las dos agencias de prensa, que principalmente colaboran con el diario Al Quds, cercano a la Autoridad Palestina, contratan a periodistas próximos a Hamas. No se conoce el motivo del registro. Por otra parte, Yacoub Abou Ghalwa, camarógrafo de la agencia de prensa norteamericana Asociated Press, resultó ligeramente herido por la metralla de un cohete el 12 de diciembre de 2007, cuando cubría una operación del ejército israelí en la ciudad de Rafah (en el sur de la franja de Gaza). 13/12/07 Fuente: Reporteros sin Fronteras --> Texto Original
EL ABOGADO GUILLERMO LEDESMA CONTO QUE SE REUNIO CON ANTONINI El ex camarista Guillermo Ledesma junto al ex fiscal Luis Moreno Ocampo, tiempo atrás. El misterioso participante argentino Guillermo Ledesma, ex integrante de la Cámara Federal que juzgó a las juntas, estuvo en una de las reuniones con los venezolanos en Miami. Lo consultaron como penalista por la situación de Antonini. Por Diego Martínez El misterioso “individuo de la Argentina” mencionado en el informe que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) presentó el miércoles ante la Corte de Florida y que el 27 de agosto se reunió en un restaurante de Miami con el empresario Guido Antonini Wilson –por entonces con pedido de captura internacional emanado de la Justicia argentina– es el penalista Guillermo Ledesma, el mismo que en 1985 integró la Cámara Federal porteña que condenó a Videla, Massera & Cía. Un día después de la detención de Moisés Maionica, el abogado conocido de Wilson que lo convocó y lo recibió antes del encuentro, Ledesma envió a Página/12 una carta con pedido de publicación: “Con motivo de la detención de tres personas en Estados Unidos vinculadas al affaire Antonini Wilson, de público conocimiento, se menciona la intervención de un argentino en una reunión celebrada en Fort Lauderdale en la que habrían participado el nombrado, el Dr. Maionica y otras dos personas. “Dado que en todos los actos de mi vida profesional, tanto como juez cuanto en mi calidad de abogado, he actuado a plena luz del día, me veo en la obligación, por respeto al derecho de informar que hace a la libertad de prensa, valor sustancial en un Estado de derecho, a poner de manifiesto que el argentino presente en esa ocasión fui yo. “He aquí los motivos: El estudio jurídico venezolano Di Vénere-Maionica-Rossini-Jelambi-Balestrini & Ribeiro se puso en contacto conmigo solicitando mis servicios a los efectos de que, como especialista en derecho penal argentino, respondiera a las inquietudes de Antonini Wilson en relación con la posibilidad de presentarse ante la justicia con motivo de la solicitud de captura que pesaba en ese momento sobre él con miras a la extradición que habría de pedirse por parte de la juez que intervenía en la causa por contrabando seguida contra el nombrado en Buenos Aires. Acepté la proposición y viajé a Miami, adonde llegué el 26 de agosto. Ese día me reuní, en el hotel en que estaba hospedado, con el Dr. Maionica y un socio, cuyo nombre no recuerdo, con quienes conversamos sobre los aspectos jurídicos vinculados a la situación de Antonini. Acordamos que al día siguiente me llamaría para reunirnos con éste y así fue. “Me envió un automóvil que me condujo a un restaurante ubicado en una zona residencial de Ft. Lauderdale. Allí me encontré con el Dr. Maionica y nos sentamos a una mesa junto a una de las vidrieras que daban a la calle, en la que se hallaba una persona de alrededor de treinta años y, si mal no recuerdo, luego se nos unió otra. Al rato se hizo presente Antonini Wilson. Luego de la presentación que hizo el Dr. Maionica de mi persona y de mis referencias profesionales, la conversación se centró en la situación procesal de Antonini en la Argentina. Le señalé que era conveniente que no eludiera la acción de la Justicia. De ahí que lo razonable era, de acuerdo con mi experiencia, solicitar su eximición de prisión y que si se la concedían, cosa que era probable dada la pena del delito que se le atribuía, cabía el levantamiento de la captura internacional y que se le concediera autorización para salir del país durante el proceso. Con esas garantías su presentación carecería de riesgos. Desde entonces, la sugerencia nunca tuvo acogida. “Recuerdo que también se habló de la oportunidad de esa eventual presentación en función de la situación política del país y de otras circunstancias que carecen de relevancia. En honor a la verdad, debo decir que, al menos en mi presencia, no se habló del destino que tenían los fondos que fueron secuestrados. El primero en retirarse de la reunión –en la que hubo un aparte entre la persona joven a la que me referí y Antonini Wilson– fue este último. Eso es todo. “Saludo al director muy atentamente. Guillermo Ledesma”. Contexto La reunión del abogado argentino con el venezolano-norteamericano Antonini Wilson, su socio Moisés Maionica y otras dos personas se concretó once días después de que la jueza María Luz Novatti ordenara la captura internacional del empresario. Dos días más tarde, el 18 de agosto, el FBI informó a la Policía Federal que había ubicado a Antonini Wilson en Key Biscayne. Sin embargo, el dato sobre su paradero recién se hizo público el 27 de agosto, es decir el día de la reunión que detalla Ledesma. Según la cronología del FBI, el 23 de agosto Franklin Durán le informó a su socio Antonini Wilson “la identidad del candidato” presidencial argentino que recibiría los 800.000 dólares de la “donación abortada”, le advirtió que “autoridades tanto de la Argentina como de Venezuela (le) harían juicio si decía que los fondos decomisados no pertenecían a él” y que sus futuras acciones “podrían poner en riesgo la vida de sus hijos”. Ledesma viajó el 26. No informa en su nota cuántos días antes recibió el llamado. Según el FBI, el cuarto participante de la reunión fue Durán, quien le habría advertido a Wilson que hacer público el propósito y el destinatario de los dólares “resultaría en la pérdida de la elección” del candidato presidencial. Durán le habría advertido a Wilson que “el pueblo de Venezuela y la Argentina” deseaban que no se conociera la verdad sobre el affaire Antonini. Ledesma asegura no haber escuchado ese fragmento de la conversación. El agente especial del FBI Michael Lasiewicki, redactor del informe, omitió consignar la identidad y la profesión del abogado argentino. También la sugerencia rechazada. Por razones comprensibles, tampoco especificó quién grabó los diálogos de Antonini. El miércoles, los venezolanos Maionica, Durán, Carlos Kauffmann y el uruguayo Rodolfo Edgardo Wanseele Paciello fueron detenidos en Miami. El mismo día el FBI presentó una acusación formal ante la Justicia. Los acusa de trabajar como agentes encubiertos de Venezuela para encubrir el origen y el destino de los 800.000 dólares decomisados el 4 de agosto en el aeroparque Jorge Newbery. También incluyen en la conspiración al venezolano Antonio José Canchica Gómez, prófugo de la Justicia. El mismo miércoles el fiscal federal adjunto Tom Mulvihill especificó que los dólares decomisados eran para ayudar “a la campaña de Cristina Kirchner”. La Presidenta calificó las acusaciones del FBI como una “operación basura”, advirtió que no se va a dejar presionar y defendió la relación del gobierno argentino con el presidente venezolano Hugo Chávez. El lunes los cuatro detenidos tendrán su primera audiencia ante una Corte de Justicia de Miami. El 28 deberán optar entre declararse culpables y negociar una reducción de la pena o presentarse como inocentes y afrontar un juicio que podría llevarlos a la cárcel. Fuente: Página/12 - Texto Original
Por Gabriel Martin Publicado: 19 de junio de 2002 El Misterioso Señor H La Historia Oficial Gerardo Daniel Hadad se recibió de abogado en la Universidad Católica Argentina y tuvo un paso por la Universidad española de Navarra. En un viaje de estudios a los Estados Unidos descubrió la vocación que lo llevaría a la cima desde donde hoy se sienta. Se inició como redactor en la "Revista Somos" en los años de la dictadura militar y fue productor del eterno lamebotas oficialista Bernardo Neustadt. Fue conductor del programa con cierto maquillaje carapintada "La trama y el revés" con Guillermo Cherasny, y se juntó con Marcelo Longobardi, con quien mantendría una relación ciclotímica de encuentros y desencuentros, con pases de factura incluidas. Pasó años sumergido en una oscura nube cuando Domingo Cavallo salió a pegar duro contra la banda que encabezaba el suicidado Alfredo Yabrán y lo metió en la bolsa de los "arietes de la mafia". Pero resurgió de las cenizas "porque nací en Floresta agarrándome a las trompadas y me levanté", según contó en un reportaje en su revista "La Primera". Nadie puede negar que Hadad no sabe de golpes, más teniendo en cuenta sus días al lado del momificado Neustadt. En esa penumbra compró la banda de Radio Municipal y en el 710 AM montó "Radio 10", que tiene el doble de rating que su inmediata competidora, y en FM posicionó a "La Mega". José Rodríguez Pagano, director periodístico de Radio 10 cuanta que: "La gente que trabaja con nosotros sabe que por nuestras venas no corre sangre, corren noticias". Pero Hadad afirma que "para la empresa periodística, hacer dinero es un deber moral". Creó su propia productora de televisión, llamada "Grupo Kein" que luego rebautizaría como "DHCom". Desembarcó en América TV en la era post Eurnekian con el programa "Después de Hora" y copó la parada de la medianoche. En noviembre de 2001 se asoció con Enrique Langdon y Romeo Vagni en el diario "BAE" (Buenos Aires Económico), y se quedaría con el 75 por ciento del pasquín porteño que lanzó a nivel nacional con el nombre de "Infobae", y el sitio punto com de ese diario. El propio Daniel Hadad afirma que con el diario ya captaron más lectores que El Cronista y va con todo para superar a Ámbito Financiero. Cuando supo que "Azul Televisión" estaba en venta, cuenta que viajó inmediatamente a Estados Unidos a reunirse con ejecutivos de "JP Morgan", y pagó 3 millones de dólares y deberá abonar otros 12 millones entre diciembre de 2003 y 2007, además de hacerse cargo de un pasivo de 15 millones de dólares y 40 millones de pesos. Curioso para alguien que en las fiestas farandulezcas de fin de año, dijo estar contento por el éxito de su radio pero preocupado por una deuda millonaria que lo aquejaba. Amante del respeto absoluto de la ley, Hadad dice que la virtud que más destaca es la tolerancia. Fue uno de los que pasó por el besamanos de Carlos Menem en la lujosa prisión de Don Torcuato. Y se queda en Argentina porque dice apostar por el país. Mal no le fue, de la nada llegó a encabezar un multimedios y de Floresta alcanzó a acumular 2 millones de dólares en propiedades. El Señor H Hasta aquí la historia de una película barata de Hollywood: un muchacho de barrio, de familia humilde que con esfuerzo, tesón y estudio prosperó hasta fundar un imperio. Pero, ¿el imperio es de él o está regenteando propiedades ajenas? Por supuesto, no hace falta hablar con nadie del círculo íntimo de Hadad para escuchar las desmentidas. Apenas se dio a conocer la compra de Azul Televisión salieron a refutar las versiones de que Carlos Menem y Raúl Moneta eran algunos de los que pusieron el dinero en la adquisición del canal. El banquero menemista niega cualquier vinculación porque mantiene un juicio contra el progre devenido en socio del Sr. H, Fernando Sokolowicz, y director de Página/12, quien tambien lo desmiente pese a que, como afirmara Miguel Bonasso, mantuvo negocios con Germán Kammerath y el "Grupo Vila" de José Luis Manzano, este sí abrazado a Moneta. De todos modos, el dato que no debe pasar por alto y que deja la puerta para cualquier maniobra poco clara fue que Carlos Menem, cuando era el todopoderoso de la Casa Rosada, quitó por decreto la nominatividad de las acciones de una empresa, es decir, nunca se puede saber por completo quién es el dueño de esos títulos. Aunque sobre este punto hay cierto desconcierto desde que se difundió la asociación de Vila y Manzano a Carlos Ávila, dueño de "América Multimedios". O el "Grupo Vila" está sólo en América o cumplen el manual del inversor argentino y su decálogo de poner huevos en distintas canastas. Si algo es llamativo y despierta suspicacias alrededor de alguien que se dice transparente, es que nadie sabe nada. Ni siquiera los que saben se atreven a hablar en confidencial, incluso gente que frecuenta el despacho presidencial adoptan silencio preventivo pese a que el duhaldismo, durante su pelea contra el frente Menem-Yabrán, supo acumular rencor contra el periodista vinculado al "El Cartero". Si algo cuidó el enigmático Hadad fue preservar con celo su historia. Aunque con la pública ya hay bastante para decir. Ariete de la Mafia Cuando Alfredo Yabrán comenzaba a cumplir su sueño millonario, Hadad estaba por prestar servicios como gris redactor de la revista progolpista "Somos". Cuentan que fue en su paso por Navarra donde supo cultivar relaciones con el Opus Dei, el brazo eclesiástico derecho del Sr. H. Daniel Hadad se inició en televisión como productor de Bernardo Neustadt, que vendría a ser en el periodismo lo que Patricia Bullrich a la política, es decir, un "panqueque" capaz de dar tres o cuatro vueltas en el aire, depende desde donde sople el viento. Ambos serían tiempo más tarde, dos comunicadores funcionales que se quejaban por la lentitud del Correo Argentino, justo en el mismo momento en que Yabrán pretendía quedarse con la concesión del servicio postal. Esa campaña que llevaron adelante podría ser una mera casualidad, aunque los mal pensados dicen que Yabrán le pasaba al Sr. H una mensualidad de entre 80 mil y 100 mil dólares. Saltó frente a las cámaras para conducir el programa "La trama y el revés", programa masserista que co-conducía con el ex oficial de inteligencia Guillermo Cherasny, quién hace unos pocos meses en su programa Brokers, comentaba que todos merecen un juicio justo, pero no contento agregó: "Salvo los pibes chorros de la provincia (de Buenos Aires) que hay que matarlos a todos, y suerte que existen los escuadrones de la muerte". Tal para cual. La relación de Hadad con los "servicios" no pasó solamente por la mano de Cherasny. El Sr. H también integraba una mesa de análisis, junto a otros "periodistas" que el traidor montonero devenido en colaborador de la CIA, Rodolfo Galimberti había organizado. Poco tiempo antes de que Domingo Cavallo emprendiera una guerra sin cuartel contra Alfredo Yabrán, estos habían tenido una cena para pautar una tregua y en esa cena, Yabrán le habría dicho al entonces ministro de Menem que controlaba a periodistas, entre ellos a Neustadt y Hadad. Pero la paz duró poco, interesados más poderosos de Estados Unidos querían entrar en el mercado manejado por Yabrán y Cavallo salió con los tapones de punta. En una maratónica interpelación en la Cámara de Diputados del miércoles 23 de agosto de 1995, donde se discutía la Ley de Correos, Cavallo habló sobre ese encuentro con Yabrán, y trató de "ariete de la mafia" al Sr. H. Ese mismo día, Carlos Menem firmaba el decreto 374/95 por el cual el Poder Ejecutivo otorgaba las bandas AM y FM de Radio Municipal a Auditas S.A., encabezada por Daniel Hadad, su esposa Viviana Zocco, Oscar Salvi, Raúl Fernández y Marcelo Tinelli, quien rápidamente se alejó para preservar su imagen. El ex titular de Radio Argentina puso el grito en el cielo porque Hadad presentó como respaldo patrimonial un departamento de 300 mil dólares en Torres de Manantiales, y su esposa por separado suscribió la misma propiedad. Así nació Radio 10 y la FM News, que más tarde se llamaría "Mega", mientras que Radio Municipal fue corrida en el dial bien a la derecha, espacio más representativo para ser ocupado por el Sr. H. En ese mes de agosto, en el programa radial que tenía Neustadt, Cavallo dijo que no le cabía de dudas de que "Hadad trabaja para Yabrán". Cavallo también había vinculado a Neustadt con Yabrán en el programa "Hora Clave" de Mariano Grondona. En la interpelación parlamentaria que duró once horas, Cavallo dijo que un alto funcionario le había pedido al titular de la DGI, Ricardo Cossio, que pare la investigación impositiva contra Daniel Hadad. El jueves 17 de agosto, en aquel programa de Grondona, Cavallo había dicho que fue Corach el que ordenó poner freno a la DGI. Y con su acostumbrado rostro teflonado, Corach dijo que simplemente se había preocupado por saber si había animosidad contra Hadad, "o cualquier otro periodista". Investigaciones Walsh se comunicó con Cavallo, pero sus voceros de prensa afirmaron que no tenía nada que ratificar o rectificar al respecto. Las vinculaciones con Yabrán no son pocas. Lorena Colella fue colaboradora de Hadad hasta que murió en un accidente en Pinamar en 1994. Lorena, era la hermana del famoso "HC", Héctor Colella, quién recibió de Yabrán todo el control de sus empresas en la última carta que escribió antes de suicidarse. Sandro Scaramelli que hasta hace poco tiempo gerenciaba la parte de comercio electrónico de OCA, el correo de Yabrán al que habría representado en varias conferencias, fue compañero de estudios secundarios de Daniel Hadad y hoy es el "Director General de Canal 9", la última joya del misterioso Sr. H. Cuando Alfredo Yabrán se suicidó el 20 de mayo de 1998 en la estancia San Ignacio, en la provincia de Entre Ríos, cuentan que Hadad entró a los estudios de Radio 10 con los ojos llorosos, ordenó que se pusiera música fúnebre de fondo y a lo largo de la jornada se entrevistaron a algunos de los allegados de "El Cartero". Piqueteros Políticos La prédica del Sr. H contra los piqueteros que cortan las rutas pidiendo soluciones para la creciente pobreza que los consume es constante. Pero así también se olvida de los delincuentes de guante blanco, tal vez porque quieren incorporar a un banco extranjero en la sociedad de Canal 9, alguno de esos bancos que fugó masivamente las divisas producto del saqueo. El periodista Luis Majul reveló en su libro "Los Dueños de la Argentina II", que Hadad y Longobardi llegaron a recibir una mensualidad de 3.000 dólares de la empresa Benito Roggio sin contrapartida publicitaria, tema que Longobardi terminó admitiendo. Otra curiosidad fue la actitud de Hadad en su programa "Después de Hora" sobre Franco Macri, concesionario del Correo Argentino, tan codiciado por Yabrán. En más de una ocasión, una voz que partía detrás de cámara satirizaba a Macri con la música de la película El Padrino de fondo, que curiosamente dejó de aparecer cuando "Pago Fácil" comenzó a ser auspiciante del programa. Casualmente es una de las empresas del "Grupo Macri". En los años del sultanato menemista, Hadad participó de una interna palaciega, visitando a Olivos frecuentemente junto a Alberto Kohan, donde le llenaban la cabeza a Menem para que pusiera al frente de la SIDE al juez Roberto Marquevich, en el puesto de Hugo Anzorreguy, simpatizante de Cavallo, ya que, decían, el "Señor Cinco" tenía algún delirio separatista de la secretaría de inteligencia. Cavallo también había ordenado una investigación sobre el "grupo Yabrán" que llevó adelante la SIDE caratulado como "Aparato de Inteligencia y Operacional de Yabrán". Todo quedó en la nada cuando Cavallo salió eyectado del Gobierno en julio de 1996. Igualmente, el informe contendría que el torturador Tigre Acosta; Claudio Pitana, jefe de custodia de Yabrán; Miguel Donda Tigel, capitán de fragata (R); Wenceslao Bunge, vocero del cartero y el Sr. H habrían participado de la "Operación Chupete" para extorsionar a Fernando De la Rúa, que había prometido recuperar Radio Municipal. Pero la información sobre este tema es prácticamente nula, ni tampoco fue denunciada por De la Rúa, probablemente porque el prófugo de la Casa Rosada prestó "servicios profesionales" para OCASA en 1979 como abogado. De todos modos hay otros de la tropa de Hadad que ejercen una presión desembozada en la pantalla. Desde marzo que el supuesto experto en Economía, que no se sabe como es que no lo contrata una multinacional para que maneje las finanzas, Antonio Laje, anunciaba que para agosto el dólar estaría como mínimo en los cinco pesos; hasta llegaron a levantar un martilleo constante contra la supuesta mano blanda del ministro de Seguridad bonaerense Juan Pablo Cafiero, afirmando que el gobernador Felipe Solá le iba a pedir la renuncia inmediatamente. Hasta el momento de salida de este número, Cafiero sigue en el puesto. Para citar otro ejemplo, hay que rastrear al propio Laje en Salta. Allí tiene una causa abierta porque habría querido extorsionar al juez federal Abel Cornejo. El cejijunto Laje le habría dicho al juez "como se podía arreglar" una causa por la cual estaba interesado, y el juez supuestamente cortó diciendo que no había nada que arreglar, y Laje habría respondido que sería malo que justo ahora le caiga un juicio político. La causa está en manos del Juzgado Federal Nº 2 de Salta del juez Miguel Medina y del fiscal Ricardo Toranzos, en el expediente 318, bajo la carátula "Laje, Antonio - Infracción del Artículo 149 bis" que condena de 6 meses a 4 años al que intentase extorsionar de alguna forma a otra persona. En la fiscalía desmienten las versiones de que el juez haya grabado la charla con Laje, y en el juzgado consideran que la causa va a quedar en la nada. El carapintada Aldo Rico señaló ante una cámara del programa Caiga Quien Caiga: "Yo aprendí de un gran periodista de la televisión argentina cuyo primer nombre es Daniel y su apellido empieza con H que nunca hay que pagarle a un periodista porque siempre alguién le paga más" Haz lo que yo digo Es evidente que su graduación en abogacía le dejó al Sr. H un amor profundo por la ley y su cumplimiento a rajatabla. Y si la ley no sirve, hay que cambiarla. Fue así como en los días en que el Chupacabras de Anillaco y sus secuaces guardaban todo para dejar el gobierno, cuando salió el mágico decreto 1062/99, que modificaba la Ley de Radiodifusión dejando sin efecto el inciso f) del artículo 46 que regula las emisiones de radio. Se prohíbe en dicha ley la transferencia de acciones sin autorización del COMFER, que sólo podían realizarse cinco años después desde la emisión regular de la radio. Hadad había puesto en marcha Radio 10 en enero de 1998, y al año siguiente era el único empresario radial que se encontraba bloqueado para esa operación, ya que debería esperar hasta el 2003. Pero con la ayuda, finalmente pudo vender a la empresa Emmis el 75% de las acciones en 15 millones de dólares, acordando que Hadad seguiría siendo el director general de todas las radios que compre la empresa. Es evidente que una cosa es lo que se hace y otra el mensaje. Y para transmitirlo el Sr. H tiene su propio multimedios. Maneja "Radio 10", "FM Mega", el diario "Infobae", el sitio de internet "infobae.com", la revista "La Primera" y "Canal 9", por el que pagó 3 millones de dólares y deberá pagar otros 12 millones entre enero del 2003 hasta el 2006, con un pasivo de 15 millones de dólares y 40 millones de pesos. Cuando hizo la adquisición, luego de celebrar el Día de la Independencia de Estados Unidos, en la embajada de Buen Aires, dijo públicamente que era una apuesta al país, porque consideraba que todo iba a mejorar. Muy conmovedor. Un equipo de psicólogos llevaron adelante un mínimo estudio psicosocial. El primer punto que sale en el más sencillo análisis es la permanente descalificación y que minimizan todo constantemente sin profundizar. No llevan adelante un estudio racional de lo que comunican en Después de Hora, sino que se justifican mediante el "golpe bajo", en un tono calmo y chistoso, con luces tenues que permiten cierta relajación visual contrapuestas a la iluminación extrema de los noticieros. La falta de criterio racional está basado simplemente en que buscan impactar desde el lado emocional, es decir que cuando tocan los sentimientos del espectador, este pasa a lo emocional lo cual bloquea la posibilidad de razonar la bajada de línea que tiene en la pantalla. Sintetizan todo en "o se está con los policías o se está con los delincuentes", un discurso poco original ya utilizado por George Bush. Y Laje en particular, en un esfuerzo descomunal para tener una postura seductora, habla en términos como "nuestros hijos", "vos podés ser mañana uno de los siete (asesinados) que salga a trabajar y no vuelvas a casa". Feimann parece que hubiera tomado un manual de "Cómo ser Periodista por Correspondencia" y relata prácticamente todo como una crónica, acentuando sobre los pasos de algo terrible de manera cortante, sin el más mínimo análisis. Los movileros que van a cubrir una manifestación se presentan como si fueran Indiana Jones adentrándose en la más peligrosa de las aventuras rodeado de salvajes piqueteros y es especialmente sobre las marchas populares donde Laje aplica el latiguillo: "¿Vos pensás que vas a solucionar el país así?". El encanto por lo estadounidense confeso por Hadad los lleva al snobismo de estar ante las cámaras los días viernes con ropa informal en vez de los trajes y corbatas que usan durante el resto de la semana. Aunque el canal, para mostrar su falso chauvinismo, copió la bandera flameando que puso la CNN en las semanas que siguieron a los atentados del 11 de septiembre, aunque tuvieron la delicadeza de poner la bandera argentina. Ese "falso nacionalismo" es reflejado en el discurso de Radio 10. El multimedios Hadad manifiesta parte del pensamiento oligárquico del país, suscribiendo al neoliberalismo al ultranza de Menem o cualquiera que pueda sostener ese plan macabro de exclusión. En la revista La Primera, en uno de sus primeros números la emprendió contra los inmigrantes, con la foto de un boliviano al que le pintaron un diente de negro para hacerlo más temeroso y con el título "La invasión silenciosa", respondiendo al general San Martín cuando hablaba de "Nuestros hermanos los indios". En definitiva son las expresiones de los dos países, la patria grande y la colonia, que vienen disputando el campo popular y la oligarquía. En el vertiginoso ascenso del Sr. H, que desde ser un humilde pibe de Floresta llegó a tener su propio imperio, Nicolás Maquiavelo se regodearía ente semejante alumno que justificó todo por su fin, aunque el Sr. H modernice la consigna del italiano con la cortina del programa Después de Hora que recita en una estrofa: "Sucia la conciencia pero claro el porvenir". Por Gabriel Martin - Texto Original - El Misterioso Señor H Publicado: 19 de junio de 2002

El Comienzo De Las Murgas A partir de la expansión de la ciudad hacia sus arrabales, en los años '20, comienza a cobrar cada vez mayor importancia un nuevo componente en las relaciones de identidad en torno al carnaval: "los barrios". Hasta esos años los distintos grupos étnicos, tanto africanos como europeos o criollos, centraban su locación y sus actividades en barrios distintos: los negros en San Telmo y Monserrat; los italianos en La Boca; los judíos al sur de Palermo; los árabes en el Once, etcétera. Pero, como dice Alicia Martín, “estos grupos fueron evolucionando hacia nuevas formas de hibridación cultural. Las agrupaciones de carnaval, antes fundadas sobre fuertes lazos étnicos, pasaron a organizarse según los nuevos lazos de vecindad en los barrios”. Carnavales en San Martín, Calle Mom, Cementerio. Año 1925 En los barrios nace una nueva forma de agrupación: "La Murga", conjunto de alrededor de quince o veinte muchachos, amigos del barrio, que se reunían para salir en carnaval a cantar por las calles canciones picarescas acompañados por instrumentos caseros:- "tambores hechos con ollas, maracas, etcétera"-. La barra de la esquina, más que el barrio, funciona como factor de identidad de las primeras murgas. Los nombres ya no incluyen el nombre de la etnia ni el de la colectividad de pertenencia; y todavía no incluyen el nombre del barrio. El nombre, sí tenía la marca de la picardía y del doble sentido, motivación esencial de su repertorio de canciones: “Salamin senza piolita”, “Los Amantes de la castaña”, “ Los Amantes de las chicas bien”, “Los Farristas”. La vestimenta también era casera, comúnmente levitas confeccionadas en tela de arpillera o directamente disfrazados. Murga Los Calabera 1924 El contacto con los otros tipos de agrupaciones que continuaban existiendo, como las de colectividades o de negros, y con las nuevas comparsas, como “La Marina del Plata” que imitaba un desfile militar de marinos, fue nutriendo a las murgas con otros componentes, con otras simbologías. Murga Los Mocosos de Liniers La murga adopta como instrumento de percusión el bombo con platillo que habían traído los inmigrantes españoles. Este instrumento va a tener gran importancia en la murga porteña y será, en décadas posteriores, factor de identidad. Se incorporan también instrumentos de viento, así como el bandoneón y el acordeón. De las comparsas y agrupaciones de inmigrantes, la murga toma la confección de trajes con mayor dedicación; se conserva la forma levita, pero realizada en géneros brillantes (raso y satén) y se deshecha la tela de arpillera - "El nombre es inscripto en un estandarte que va encabezando el desfile de la murga" - El desfile es sacado de las comparsas, las cuales lo habían incorporado como parodia de los desfiles de bandas musicales o militares. Los ritmos y pasos de baile para el desfile surgieron de la mezcla entre los ya nombrados desfiles de bandas con los pasos y ritmos de los negros (candombe, rumba, milonga, etc.). Las canciones, el repertorio, cada vez más, fueron siendo "parodias de canciones populares": a partir de la música de canciones masivamente reconocibles se componía una letra, comúnmente en doble sentido. Se incorporaron también las llamadas fantasías: banderas, grandes abanicos, representaciones de símbolos ligados al carnaval o al juego, dados, cabezudos; y disfraces característicos: el Oso Carolina (hombre disfrazado de oso que era llevado, cadena mediante, por el domador), payasos (llamados tonis), arlequines, pierrots, etcétera. Los Dandys de Boedo 1950 A partir de este conjunto de incorporaciones, la murga, que había comenzado como la forma de agrupación carnavalera más libre en cuanto los componentes que incluía, se fue especializando y culminó en "los centros murga" de fines de los años '40. La murga de la década del '50, entonces, extrae de las agrupaciones de carnaval de las décadas anteriores, una cantidad de símbolos y formas: selecciona del pasado un conjunto de componentes y con estos crea una nueva forma que, en pocos años, se va a estandarizar. Es posible pensar este proceso que vive la murga en esos años (las dos presidencias de Perón) desde el concepto de tradición selectiva, de Raymond Williams. Para Williams la tradición debe entenderse como un proceso de tradición selectiva, como “una versión intencionalmente selectiva de un pasado configurativo y de un presente preconfigurado, que resulta entonces poderosamente operativo dentro del proceso de definición e identificación cultural y social”. El tipo de murga de la década del '50, el Centro Murga, sufrirá, como dije ya, un proceso de fuerte estandarización que culminará, en las últimas décadas del siglo XX, en que muchos la adopten como sinónimo de murga. Los Chiflados de Almagro El cambio más importante que introduce la murga por esos años es tomar al barrio como factor fuertemente identitario. Esto se ve reflejado, nuevamente, en los nombres: “Los Mocosos de Liniers”, “Los Viciosos de Almagro”, “Los Chiflados de Almagro”, “Los pecosos de Chacarita”, “Los Curdelas de Saavedra”, “Los Linyeras de La Boca”, “Los Cometas de Boedo”, “Los Locos del Spinetto”, etcétera. Murga Los Inocentes de Palermo Nucleadas a partir del barrio las murgas irán seleccionando componentes del pasado. Los trajes, en este caso las levitas, continuaron siendo un símbolo de identidad, reforzado en este caso por los colores que caracterizaban a cada murga - "Barrio, nombre y colores son los tres fuertes factores de identidad de las murgas" -. Cada barrio creará un estilo de baile y un “toque” rítmico particular. Este es otro de los elementos a tener en cuenta al hablar de identidad. A partir de esta serie de elementos se puede decir que se construyó una suerte de "nacionalismo barrial murguero", que se iba a ligar con el "nacionalismo barrial futbolero" y que iba a ser característico de los Centros Murga entre los años '70 y '80. Murga Los Pegotes de Florida Resumiendo, las características del Centro Murga serían las siguientes: a) nombre con dos componentes: el primero, el plural de un adjetivo sustantivado, relacionado con el carnaval o directamente picaresco, y el segundo, el nombre del barrio de pertenencia (por ejemplo, Los Viciosos de Almagro); b) colores (dos) elegidos para la confección de los trajes, las banderas y el estandarte; c) el bombo con platillo como instrumento casi único, dejando de lado los instrumentos de viento, cuerda o fuelle que componían la orquesta de otras agrupaciones; d) ciertos pasos y ciertos ritmos particulares para cada barrio; e) una forma estándar para la presentación de la murga en los corsos o teatros, que comprendía: un desfile de entrada (parodia de desfile de banda o militar), una canción de presentación muy alegre (donde se contaban las características de la murga y se prometía diversión), una o dos canciones llamadas críticas (en donde se parodiaba o criticaba con doble sentido la situación política o a personajes (artistas, políticos, deportistas) o hechos del dominio público), una canción de despedida o retirada (en donde la murga saludaba y prometía volver el siguiente carnaval) y un desfile de retirada en donde los bailarines y bombistas demostraban sus destrezas f) un presentador quien, a través de glosas y recitados, va presentando cada una de las partes de la actuación; g) estaba integrada por una cantidad que oscilaba entre cincuenta y ciento veinte personas; h) durante los primeros años, de los cuarenta a los que me estoy refiriendo, la murga estaba integrada sólo por hombres; con el correr de los años fueron incluyéndose mujeres, pero siempre en roles marginales. La fiesta se podía apreciar en la forma y en la temática de las letras de las murgas. Se continuó parodiando canciones populares y el contenido siempre giró en torno a la crítica al gobierno de turno: La savora te da gusto y del gusto voy a hablar Salimos de las tinieblas, fuimos a la oscuridad. Hoy te aumentan un diez por ciento Eso sí que está muy bien, Y te subieron la papa, la azúcar y el kerosén. Ciertos autores de críticas iban agregando estrofas a las canciones conforme iban surgiendo noticias sobre la marcha del gobierno, noche a noche durante el carnaval. En esta cuestión la murga continuó siendo una suerte de vocero periodístico popular durante mucho tiempo. A la par de la crítica artística, hubo murgas que centraban sus letras en criticar a artistas del espectáculo o de la televisión, dejando de lado la crítica política. Esta última, igualmente, estaba ligada, a veces, con la picardía y con lo “atorrante”. A modo de ejemplo, cito una estrofa: “Pronto habrá elecciones y de eso voy a hablar ni un domingo a la mañana te dejan apoliyar yo ya tengo mi binomio y es seguro que afanamos Artigas de presidente y de vice a Leguizamo” . Muy recordada, se puede mencionar una crítica compuesta con una mirada más comprometida con lo social. Fue realizada con motivo de la resistencia ante la venta del frigorífico Lisandro de la Torre en 1959: Hace muy poco en Buenos Aires ocurrió Un gran suceso de motivo popular Manos traidoras quisieron entregar El frigorífico, riqueza nacional. Pero este pueblo que justicia sabe hacer Con valentía lo que es suyo defendió Y ante las fuerzas luego tuvo que ceder Cuando los tanques del gobierno lo arrolló. Ocurre lo mismo con una canción de homenaje a Eva Perón: Pido a este público un minuto de atención Recordaremos a Evita con amor La capitana de los pobres siempre dio Toda su vida luchando por la nación. Porque Evita luchó siempre, Nos dio fuerzas pa' luchar, Y este pueblo agradecido Nunca se lo va a olvidar… Pero la murga de esas décadas, reproduciendo lo que ocurría con respecto al rol de la mujer en su interior y en la sociedad, también cantaba canciones de fuerte machismo, tema muy caro al porteño. Un estribillo famoso coreaba: Bueno, bueno, que bueno requetebueno Esta noche a las muchachas de Boedo criticaremos. Bueno, bueno. A esto debemos agregar las canciones picarescas en sí, que también eran incluidas dentro de las críticas. Eran canciones humorísticas con una finalidad muy clara: la risa, la parodia, la humorada, el doble sentido, la carcajada ante lo obsceno; sin componentes críticos o políticos explícitos, más allá de que la sola mención de algunas palabras puede ser visto como una trasgresión a las leyes sociales: Mi hermano tenía un poncho Que lo usaba en carnaval Y la murga los chiflados Esto van a criticar. Fueron hasta el cabaret Cuatro murgueros de juerga Como no tenían manteca Al techo tiraban mi hermano tenía un poncho… Y otra: Cuando vine al mundo mi mamá Me regaló un pajarito negro Que es igual al que tiene mi papá Y es parecido al que tiene mi abuelo. El pájaro de mi abuelo Que alguna vez bien cantó Lo tiene bien guardadito Porque muy bien se portó. Mas mi abuela sigue atenta Pues en más de una ocasión Inspirado en el recuerdo Un buen cantito le hechó. Los Pegotes de Florida La última prohibición y la crisis Desde La Revolución Libertadora en adelante, los sucesivos gobiernos militares intentaron controlar la fiesta de carnaval. Se encontraban con el inconveniente de que el carnaval se había extendido a otras prácticas, más allá de los corsos. En los clubes de barrio y luego en clubes más grandes (Boca Juniors, River, Vélez, Comunicaciones) se empezaron a realizar bailes de carnaval - "8 grandes bailes 8" -, con gran asistencia de público, en los que actuaban orquestas de jazz, de tango y de música tropical. Ingresaron, entonces, al “mundo” del carnaval las empresas discográficas y la publicidad, y el carnaval siguió. Lo que sí pudo controlar "La Libertadora" fue el uso de disfraces en los corsos; para demostrar que detrás de una máscara no se escondía un ladrón había que sacar un permiso en la comisaría más cercana. Esta preceptiva, que era un edicto policial vigente, tomó mayor fuerza por esos años. Cabe aclarar que el edicto policial recién fue anulado hace pocos años a través de la promulgación del Código de Convivencia Urbano. Tanto espectadores como artistas del carnaval siguieron sufriendo controles y prohibiciones según el gobierno o la dictadura que gobernase, lo que provocó el comienzo de la declinación de la fiesta. Llegado el año 1976, la última dictadura militar, mediante un decreto, anuló los feriados de carnaval. Cabe aclarar que hasta ese momento el lunes y el martes de carnaval habían sido feriados nacionales, y sin feriados y en medio del terror en que se vivía la fiesta del carnaval terminó su declive. Corsos hubo hasta 1981, pero a las murgas se les complicaba mucho la realización de su espectáculo. Sin los feriados había menos días para actuar y el control sobre las letras impedía la expresión: era imposible la crítica política, más allá de alguna crítica velada al ministro de economía; la crítica picaresca se componía en doble o “triple” sentido y sin malas palabras u obscenidades. Muchas murgas dejaron de presentarse y en los últimos tres años de la dictadura ('81, '82, '83) no se presentó ninguna en la ciudad. El ansiado retorno de la democracia, sin embargo, no trajo consigo una rápida recuperación del espíritu festivo. Habrá que esperar algunos años hasta que la gente por fin vuelva a ver en la práctica del carnaval un hecho social y cultural superador del miedo, sin que ello implique la negación del dolor ni de la memoria. En este contexto de lenta recuperación, en 1997 el ex Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires sanciona la Ordenanza Nº 52.039, por la cual “se declara patrimonio cultural la actividad que desarrollan las agrupaciones de carnaval” y se faculta al Gobierno de la Ciudad a “propiciar las medidas pertinentes para que las mismas puedan prepararse, ensayar y actuar durante todo el año en predios municipales que puedan adaptarse a tales fines o bien a gestionar espacios en clubes y sociedades de fomento cuando las circunstancias así lo requieran” (cf. Ord. Nº 52.039/97). Esta misma normativa pone en manos del Gobierno la responsabilidad de promover la organización de corsos en los barrios, estableciendo en la Secretaría de Cultura el ámbito de la coordinación con las entidades intermedias y en esta misma Secretaría y la de Promoción Social la articulación de políticas sociales integrales que sean afines a sus objetivos: campañas de integración educativa y cultural, alfabetización, asistencia en recursos de salud, alimentación, vivienda, trabajo, etc. El artículo 7º de esa ordenanza establece la creación de la Comisión de Carnaval, integrada por un representante de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad, un representante de la Comisión de Cultura del Concejo Deliberante (hoy "Legislatura") y dos representantes titulares y suplentes de las agrupaciones de carnaval, todos ellos designados ad honorem. A esta comisión se le atribuye la responsabilidad de acordar las políticas tendientes a dar cumplimiento a lo establecido en esa ordenanza y en la Nº 51.203/96 que instituye el llamado “Festival de Candombe y Murga” en la ciudad de Buenos Aires. Si bien este reconocimiento oficial marca un hito en la crónica de la evolución de los festejos de carnaval en cuanto a su repercusión en algunos sectores de la sociedad porteña, hay que decir que en la actualidad no están ausentes los reclamos vecinales por las molestias que el desarrollo de esta actividad provoca, especialmente en algunas zonas de la ciudad. Es la Comisión de Carnaval el ámbito de resolución de estos conflictos, la cual pone por encima de cualquier interés sectorial, la búsqueda de una convivencia sana y armónica entre vecinos. También esta Comisión administra la provisión de permisos de ensayo para las agrupaciones, lleva un registro oficial de las murgas existentes y de sus características de identificación, organiza concursos y talleres tendientes a un perfeccionamiento cada vez mayor del nivel estético de sus presentaciones artísticas, y coordina los distintos aspectos involucrados con la realización de los corsos de la Ciudad. El día 24 de Junio de 2004 la Legislatura Porteña aprobó la Ley N°1322 que declara "días no laborables los días Lunes y Martes de Carnaval". Un paso adelante para reestablecer aquellos carnavales que nuestros abuelos supieron disfrutar, donde se vivía la fiesta popular en toda su dimensión. En función de esto último, en el mismo año y mediante la Ley 1527 se aprueba la creación del "Programa Carnaval Porteño" dependiente de la Dirección General de Festivales y Eventos Centrales que tiene como uno de sus objetivos generar el impulso de las acciones positivas que el Gobierno de la Ciudad propicie con vistas al desarrollo de la comunidad del Carnaval, como ser emprendimientos productivos, sociales y culturales que potencien la acción de las agrupaciones de Carnaval, campañas de prevención de enfermedades, de difusión de propuestas contra la discriminación o la violencia, etc. niñ@s disfrazados en época de carnavales 1932 Los Viciosos De Almagro 2007Los Pegotes de Florida 2007Los Cometas de Boedo <[-PibitO_DeL_AstillerO-]> Fuentes: Agrupacion Murgas Dale Murga
Cita:Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe S.A., Madrid: sensacionalismo 1. m. Tendencia de los medios de comunicación a producir sensación o emoción en el ánimo con noticias,sucesos,etc.,de impacto: el sensacionalismo de este periódico es exagerado. Cita:Unos pocos antecedentesErick R. Torrico Villanueva * No obstante de que las manifestaciones de carácter sensacionalista presentes en los impresos de divulgación pública pueden ser remontadas aun al siglo XVI con las gacetas alemanas y francesas que incluían notas sobre crímenes, dramas familiares y chismes de la realeza, fue sólo en la segunda mitad del XIX que se las asumió en esa condición, es decir, como expresiones de una manera particular y deliberada de hacer periodismo. Esto ocurrió principalmente en Francia, Inglaterra, Alemania y en los Estados Unidos de Norteamérica. En el caso estadounidense, que es el que mejor ilustra el desarrollo de esta forma periodística, la competencia por mantener y luego incrementar los niveles de venta de la prensa diaria llevó a que se apelara a la fórmula del escándalo, inclusive producto de la simple invención, para alcanzar tales propósitos. Melvin De Fleur señala al respecto que "En tal contexto competitivo, los propietarios de los periódicos rivales más importantes se entregaron a una lucha despiadada por la conquista de nuevos lectores. En Nueva York, especialmente, William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer recurrieron a cualquier medio para lograr el aumento de sus cifras de circulación. De éstas dependían, como es lógico, los ingresos por publicidad y los beneficios. Ambos ensayaron diversos recursos, ardides, estilos, experimentos y formas de presentación para conseguir que sus periódicos resultaran más atractivos para sus lectores" (1976:40). Es ya clásico el ejemplo, en ese contexto, de la distorsión con la que Hearst, que controlaba los diarios Examiner y Morning Journal, precipitó en 1898 la declaratoria de guerra a España por parte del gobierno estadounidense. En ese momento, Cuba había iniciado su guerra independentista contra España, y fue entonces –mas sin ninguna relación con el conflicto- que el acorazado "Maine" de la flota de Washington, debido a desperfectos, se hundió en la bahía de La Habana. Hearst envió al lugar a su dibujante Frederick Remington, quien una vez allí constató que no había nada extraño que reportar y que el hundimiento no era atribuible al enfrentamiento. El magnate de la prensa, sin embargo, le ordenó: "Usted mande sus dibujos, yo pondré la guerra". De este hecho, además, se derivaría a mediano plazo una prolongada intervención integral de los Estados Unidos de Norteamérica en la isla caribeña. Ese tipo de práctica desinformadora se institucionalizó y no sólo fue empleada por las empresas periodísticas para asegurar sus intereses comerciales sino igualmente por los Estados, en especial en circunstancias de crisis políticas. Así, la agencia noticiosa internacional Associated Press inventó en 1944 un ataque nazi contra una flota mercante brasileña en el Océano Atlántico que impulsó al gobierno de Brasil a hacerse parte de las naciones aliadas contra Alemania y, poco después, tras la victoria de la revolución cubana en 1959, difundió en más de cuarenta oportunidades versiones falsas sobre una supuesta muerte del líder de ese movimiento, Fidel Castro. Fue también en la década de 1950 cuando surgieron en Italia los paparazzi, fotógrafos inclementes –presentes hoy casi en todas partes- que se ocupan de obtener tomas comprometedoras de la privacidad de personajes públicos para venderlas a publicaciones sensacionalistas. Casi siempre lo hacen a escondidas, empleando teleobjetivos y en el marco de verdaderas operaciones de espionaje y persecución como la que en julio de 1996 le costó la vida a la princesa Diana de Inglaterra. Actualmente, entonces, el modo sensacionalista es tanto algo que nutre publicaciones o programas especializados en lo que escandaliza en todas las regiones del mundo como un componente de la prensa y los noticiarios considerados "serios", que hacen sensacionalismo sin decirlo o, mejor, sin querer reconocerlo. Sensacionalismo: Lacra del lucro Por:LUIS RAMIRO BELTRÁN SALMÓN El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española entiende a la "sensación" en general como la "impresión que las cosas producen en el alma por medio de los sentidos" y en particular como la "emoción producida en el ánimo por un suceso o noticia de importancia"; por tanto, define lo sensacional como aquello que causa tal sensación. El Diccionario General del Periodismo de José Martínez de Souza entiende por sensacionalismo la tendencia de cierto periodismo a "presentar materias que exploran las bajas pasiones y los intereses menos nobles del público..." y señala que "el motor que mueve a la prensa sensacionalista es el deseo de vender, sin que importe demasiado el respeto a la objetividad". El diccionario de la Random House del idioma inglés entiende al sensacionalismo como "la materia, el lenguaje o el stilo que produce o está diseñado para producir impresiones alarmantes o estremecedoras o excitar y complacer al gusto vulgar". "El sensacionalismo es una deformación interesada de la noticia; implica manipulación y engaño y, por tanto, burla la buena fe del público". En concordancia con todo ello, José Luis Gálvez y Martha Paz tienen esta percepción del fenómeno: "Hay que entender entonces al sensacionalismo como la tendencia a presentar los aspectos más llamativos de una noticia o de un suceso para producir una gran sensación o emoción: angustia, dolor, compasión, sufrimiento, llanto, alegría, enfado, miedo, estupor. En él se trata de valorizar la emoción en detrimento de la información y del razonamiento reflexivo y crítico." El investigador y periodista Erick Torrico señala estas características del sensacionalismo: "Con un diseño llamativo -grandes titulares, fotografías e ilustraciones sugerentes y uso de colores contrastantes-, hace un manejo discrecional de contenidos sobre transgresiones a la ley -robos, crímenes, secuestros, tráfico de drogas, empleo no autorizado de armas-, a la moral aceptada -violaciones, abusos de autoridad, corrupción, etc.- o a la normalidad esperada -accidentes, tragedias-...". Y explica que el sensacionalismo, en cuanto a ese contenido, se nutre de asuntos cotidianos de la comunidad que lo hacen realista y, en cuanto a la forma, usa un lenguaje sencillo y coloquial que incluye adjetivos prejuiciosos y apela al humor negro y a la ironía, todo ello para hacer que el destinatario se sienta testigo de los hechos. El sensacionalismo es, pues, una estrategia de manejo de la información periodística dirigida a atraer a como dé lugar la atención del público hacia noticias que provoquen en él fuertes emociones a cualquier precio. Manipula el sensacionalismo esas emociones a fin de que la gente reaccione, anímica y físicamente, a los mensajes en forma irracional e instantánea. Se vale para ello de recursos de distorsión narrativa de los hechos como son, principalmente, la exageración y la dramatización, ambos eficaces para falsear la realidad. Y lo hace con tal intensidad y frecuencia que algunos estudiosos estiman que puede llegar a insensibilizar a las personas respecto del horror, del dolor y de la muerte. El destacar lo violento y el exponer lo sexual son las herramientas claves del periodismo sensacionalista: crimen y pornografía son sus mejores agentes de venta y publicidad. Ellas van usualmente acompañadas de la explotación de lo morboso y de lo escandaloso, así como del empeño por hacer de todo, inclusive de la desgracia humana, un espectáculo macabramente festivo. Van también apuntaladas por una obstinada preferencia por lo negativo y por lo conflictivo a veces al punto de que, si no se dan hechos que tengan estas características, se suele inventarlos para fabricar noticias a base de ellos. ¿Qué determina la creciente adopción del enfoque sensacionalista? Evidentemente lo hace el predominio del interés mercantil sobre la ética y la responsabilidad social, tal como lo subraya en Chasqui Rubén Darío Buitrón: "Cuando la información es concebida y tratada como una mercancía y no como lo que es o debería ser -un bien social-, la avidez por el lucro la degenera en productos abyectos donde la sangre es espectáculo y la primera plana y casi todo el resto sirve para exacerbar el morbo social, incrementar las ventas y los ingresos publicitarios al margen de cualquier consideración ética". -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Proyecto Periodismo para la Paz UNESCO-FNPI CONSULTORIO ÉTICO con Javier Darío Restrepo ¿Cómo se da el sensacionalismo en los medios de comunicación y cómo se corrige? Hay sensacionalismo en el periodismo que se dirige prioritariamente a los sentidos de los receptores y que sólo secundariamente estimulan su inteligencia. "La televisión es un medio sensacionalista cuando privilegia la vista y el oído sobre las otras facultades del televidente". Los titulares de escándalo que se destacan por su color, por el tamaño o por el contenido excitante, las fotografías que estimulan la curiosidad o el morbo por sobre cualquiera reacción inteligente, son recursos del medio sensacionalista. Este propósito de llamar la atención con estos recursos, frecuentemente tiene un objetivo comercial: aumentar la circulación o la sintonía, de modo que en vez del servicio del lector o televidente, se impone el interés del medio o del periodista. Esta desfiguración del ejercicio profesional se contrarresta con la aplicación de técnicas para entregar a los lectores una versión integral de los hechos. Se trata de reunir, hasta donde es posible, todos los elementos que hacen comprensible un hecho y de entregarlos al receptor de modo que se destaquen los aspectos más importantes para su interés; al contrario de lo que sucede en el medio sensacionalista en donde se destaca lo llamativo y excitante para responder a la curiosidad. El buen periodismo no responde a la curiosidad de la gente sino a sus intereses. En síntesis, códigos de ética y manuales de estilo recuerdan: * Dar una información completa. * Equilibrar los elementos de la noticia de acuerdo con el interés del lector. * Dirigirse a la inteligencia del lector, no sólo a sus sentidos. * Responder a su inteligencia, no solo a su curiosidad. Referencia Bibliográfica Los medios sensacionalistas deforman y manipulan interesadamente la noticia, la espectacularizan, para distraer al público enfatizando en temas de violencia y sexo, vendiendo los hechos desnudos y haciendo difusos los límites entre lo real y lo imaginario. Muchas veces provocan la noticia si no la hay. Estos diarios creen que atienden a los sectores populares, pero en realidad los utilizan para el éxito de su negocio. Mientras los dueños aumentan sus ganancias los involucrados en las noticias quedan destrozados y condenados a una muerte civil, a una muerte en vida después de haber sido expuestos, prejuzgados, acusados, calumniados, difamados, ofendidos e injuriados. El público lector queda anegado, tal vez sin darse cuenta, en un mundo imaginario de miedo, que lleva a la desensibilización frente a la violencia, así como a la insolidaridad y al fatalismo, ocurre que conoce únicamente la parte más fea de la realidad y, para colmo, deformada, generándose en él la idea de que la vida es peligrosa y que los hombres matan por lo cual hay que tenerles miedo a todo y a todos. En este marco de exageración promueven más antivalores que valores. Galvez, Paz, Meza, Qelca y Yáñez. Sensacionalismo. Fundación Pieb, La Paz, Bolivia, 2003. Página 152. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¿Cuál es la relación intrínseca que hay entre el sensacionalismo y el morbo de la gente? El sensacionalismo es la respuesta al morbo del público, y se da dentro de una lógica comercial que ordena dar al consumidor lo que pide para ganar su lealtad y consolidar las ganancias de la empresa. En este proceso se descarta la iniciativa del medio, puesto que esta se le traslada, por entero, al receptor de la información, como sucede con todos los productos industriales que se producen bajo pedido. El productor solo elabora productos que hayan sido pedidos o que se prevea serán pedidos y aceptados por el público. En el caso del medio sensacionalista, su actividad se concentra alrededor de informaciones que puedan satisfacer el morbo del público, es decir aquella que satisface sus curiosidades más elementales y que excita sus sentidos. Toda información que no pueda ser presentada de acuerdo con esa exigencia, pierde su importancia. Esta clase de periodismo fue llamada por Horace Greeley a fines del siglo XIX, periodismo a la carta: “creen que el periodista no tiene más jerarquía que el camarero de un restaurante, de quien se espera que suministre todo cuanto se le pida.” Puesto que el público pide sensación, se le da lo sensacional. La responsabilidad del medio para con la sociedad desaparece lo mismo que la autonomía del medio para dar la información más útil para la sociedad. Estos temas son tratados por Niceto Blázquez en Ética y Medios de Comunicación bajo el título: “Sensacionalismo y periodismo Schund”, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1994, P. 50, 51, 52. Eugene Goodwin, Por un Periodismo Independiente: en Escarbando canecas de basura, p. 283; Criterios Resbalosos, p. 314. Tercer Mundo, Bogotá, 1992. José Luis Gálvez, Marta Paz y otros en Sensacionalismo, valores y jóvenes. Fundación Piol, La Paz, 2003. Guillermo Sunkel: La Prensa Sensacionalista, Norma, Bogotá, 2002. Arturo de la Suaree: Moralética del Periodismo, Cultural S.A. La Habana, 1946. Cap. VII -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Muchas veces la realidad es dramática, sin necesidad de que el periodista y su manera de decir intervengan. Hay hechos que son, en sí mismos, terribles. Una matanza es terrible. ¿Se puede hablar de sensacionalismo cuando se dice esa verdad? ¿Cómo hacer para decir estas verdades cuando son tan terribles? ¿O es preferible no contarlas? ¿Debemos, como periodistas, restarle crueldad a una información que es realmente cruel, para no herir a nadie? ¿Qué hacer con estas verdades? El sensacionalismo es la reducción de la verdad de un hecho a sus aspectos más sensacionales. Es decir: se trata de una verdad a medias. No es lo mismo describir una realidad dramática, que ser sensacionalista. Cuando la realidad dramática se muestra en su totalidad como hecho, es decir, en su contexto y con sus antecedentes, y se señalan sus proyecciones y consecuencias, el lector cuenta con elementos suficientes para entender lo que ha sucedido y para decidir qué puede cambiar, o qué puede hacer para impedir la repetición de realidades dramáticas. Si sólo se le muestra lo sensacional, el lector se vuelve pasivo, convierte la realidad en algo ajeno que tiene importancia en cuanto le pueda proveer sensaciones nuevas. No se trata, por tanto, ni de callar realidades, ni de maquillarlas, sino de mostrarlas completas y de modo inteligente. Esto supone investigación y estudio, disposición pedagógica para comunicar eficazmente, e independencia respecto de los intereses comerciales que aconsejan aprovechar la versión a medias de los hechos, para venderlos como historias sensacionales. Referencia Bibliográfica En general y genéricamente la visión en la pantalla es un poco falsa, en el sentido de que descontextualiza, pues se basa en los primeros planos fuera de contexto. Quien recuerda la primera guerra que vimos (y perdimos) en televisión, la guerra de Vietnam, recordará la imagen de un coronel survietnamita disparando en la sien de un prisionero del Vietcong. El mundo civil se quedó horrorizado. Sin embargo esa imagen no mostraba a todos los muertos que había alrededor, que eran cuerpos horrendamente mutilados, no solo de soldados americanos, sino también de mujeres y niños. Por consiguiente la imagen de la ejecución por un disparo en la sien era verdadera, pero el mensaje que contenía era engañoso. La verdad es que para falsear un acontecimiento narrado por medio de imágenes son suficientes unas tijeras. Además no es absolutamente cierto que la imagen hable por sí misma. Nos muestran a un hombre asesinado. ¿Quién lo ha matado? La imagen no lo dice; lo dice la voz de quien sostiene un micrófono en la mano; y el locutor quiere mentir, o se le ordena que mienta, dicho y hecho. Disponemos también de experimentos que confirman que en televisión las mentiras se venden mejor. En Inglaterra un comentarista famoso dio -en el Daily Telegraph, en la radio y en la televisión- dos versiones de sus películas favoritas, una verdadera y otra descaradamente falsa. Un grupo de 40 mil personas -teleespectadores, oyentes y lectores- respondió a la pregunta de en cual de las dos entrevistas decía la verdad. Los más sagaces para descubrir las mentiras fueron los oyentes de la radio (más del 73 por ciento) mientras que solo el 52 por ciento de los telespectadores las descubrieron. Y este resultado parece plausible. Yo lo interpretaría así: el videodependiente tiene menos sentido crítico que quien es aún un animal simbólico adiestrado en la utilización de símbolos abstractos. Al perder la capacidad de abstracción perdemos también la capacidad de distinguir entre lo verdadero y lo falso. Giovanni Sartori - En Homo Videns. Taurus, Madrid, 1998. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¿Existen diferencias entre Sensacionalismo y Amarillismo, o son términos que pueden manejarse indistintamente? Si nos atenemos al origen histórico de la palabra, amarillismo se refiere a las técnicas para llamar la atención de los lectores: tamaño de letra, colores, edición de fotografías, diseño, lenguaje. Fue la aparición de un dibujo de un peluquero chino, o de alguien con camisa amarilla, lo que atrajo la atención de los lectores de vespertinos en Nueva York. Desde entonces se siguieron llamando amarillos los periódicos llamativos y espectaculares. La lucha por la circulación, cuando la publicidad no se había convertido aún en la fuente de dinero para sostener los periódicos, no se limitó a utilizar como arma aquellos recursos sino que entró resueltamente a los contenidos noticiosos y apareció el sensacionalismo: los titulares no fueron solamente llamativos, además destacaron lo sensacional de cada hecho; las fotografías, además de dominar la primera página, concentraron la atención de los lectores en lo morboso, para excitar la curiosidad y atrapar clientela. Había aparecido el sensacionalismo, como recurso para vender periódicos. El amarillismo puede ser, por tanto, el aspecto formal del sensacionalismo; éste, más que una presentación espectacular, es un criterio, impuesto por el ánimo de llamar la atención y de aprovecharse de la noticia. El sensacionalista ve en la noticia lo que causa sensación, es decir, lo que excita los sentidos, y eso es lo que destaca. Los demás elementos de la noticia, que son generalmente los esenciales, no tienen importancia para él porque exigen demasiado al lector. El ideal del sensacionalista es que la presentación de la noticia excite el interés del lector a través de la vista, o del oído y la vista si se trata de radio o de televisión. Desde el punto de vista ético este criterio contradice el compromiso con la verdad, que supone decir sólo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Además, y es quizás la más grave falla ética del sensacionalista, se manipula y subvalora al lector puesto que se le niegan las partes de la verdad que estimulan su pensamiento y se le entregan solamente las partes sórdidas o triviales de la realidad. Kovach y Rosenstiel (Los Elementos del Periodismo) comparan al sensacionalista con "quien se desnuda en plena calle para agolpar multitudes a su alrededor , aun a riesgo de la mofa y de obtener la atención sólo por un breve tiempo"; Gálvez y Paz (Sensacionalismo, Valores y Jóvenes) lo describen como "la tendencia a presentar los aspectos más llamativos de un suceso para producir gran sensación; deformación y manipulación interesada de la noticia; discurso repetido, vehemente y motivador"; Torrico (El Negocio Sensacionalista en Bolivia) lo describe como "presentación de los hechos y dichos que busca convertir al destinatario en testigo imaginario". Sunkel (La Prensa sensacionalista) lo ve como "un discurso que aparece fascinado por lo sangriento y lo macabro, por la atención exagerada que se presta a los ídolos de masas en el mundo del deporte y en el espectáculo". Resulta así que "el amarillismo usa la tipografía y los recursos visuales como argumento de ventas, pero respeta el contenido"; "el sensacionalismo agrega, a los anteriores, la deformación del contenido y la alteración de la verdad como señuelos para vender". Referencia Bibliográfica "El sensacionalista busca despertar el interés del público, no con informaciones importantes, sino con noticias que por su material o su presentación, sólo sirven para satisfacer la curiosidad". Para ello entra en detalles y circunstancias que despiertan o estimulan los sentimientos morbosos y no vacila en acudir a la presentación escándalos a de los hechos, gráficas atrevidas, títulos hinchados y la abusiva divulgación de aspectos íntimos de la conducta humana. No busca el interés del público sino el propio interés personal de ganancia. Hacia 1835 los periódicos seguían el molde tradicional del periodismo político de la época: ser más de opinión que de información. Hombres como William Randolph Hearst introdujeron el sensacionalismo con recursos como el nuevo género de las historietas cómicas y los folletines ilustrados. Precisamente la denominación de amarillismo que se da a la prensa sensacionalista, surgió del color amarillo del protagonista de una de sus tiras cómicas, Yellow kid. Apareció en The Journal en 1896. Su autor fue el dibujante Richard Felton Outcault, contratado por Hearst. Hearst tuvo peno éxito en su empeño y se le consideraba como uno de los innovadores del periodismo, además de ser el verdadero padre del sensacionalismo y de la prensa amarilla. Alfonso Lopera- Ética del Periodismo. Editorial de la Universidad de Antioquia. Medellín 1990. P.p. 108 -110. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- El Misterioso Señor H