Nutopia
Usuario (Bolivia)
Informe de la CEPAL, dependiente de la ONU La pobreza baja en América Latina La Comisión Económica para América Latina y el Caribe destacó en un informe que los países latinoamericanos lograron sacar a 41 millones de personas de la pobreza desde 2002. Según el organismo, los avances fueron especialmente fuertes en la Argentina, Venezuela y Perú, países que redujeron entre un 20 y un 30 por ciento el número de pobres. El nivel de pobreza en América Latina y el Caribe ha retomado una trayectoria descendente este año. Así, en 2010 el número de pobres bajará en tres millones de personas, según los datos del último informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) , el influyente think tank dependiente de Naciones Unidas. El dato, una disminución de la pobreza del 1% y de 0,4 puntos porcentuales de la indigencia respecto a 2009, es significativo ya que los valores vuelven a cifras similares a la época anterior a la crisis. "En 2010 se recuperarán los niveles [de indigencia] de 2008. Se ha roto el ciclo de crisis precedentes donde la recuperación se ha dado de forma mucho más lenta", indicó Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva de CEPAL, durante la presentación del documento Panorama Social de América Latina 2010. No obstante, los pobres de la región suman aún 180 millones de personas, lo que equivale al 32,1% del total de la población. De esa cifra, 72 millones, el equivalente al 12,9%, tienen la condición de indigentes, según los datos revelados por CEPAL. Menor impacto de la crisis La recuperación económica de la mayoría de los países de la región ha hecho posible retomar la tendencia reductora que se venía observando desde 2003 y que fue interrumpida como una consecuencia más de la crisis económica. Los datos, además, revelan que el impacto de la crisis fue menor de lo previsto durante 2009, cuando se predijo que el número de pobres aumentaría a 189 millones. De ese modo, "el deterioro de 2009 no revirtió los importantes logros" del periodo comprendido entre 2002 y 2008, cuando 41 millones de latinoamericanos salieron de la pobreza, recalcó Bárcena. "Es la primera vez en la historia que América Latina logra reducir la pobreza inmediatamente después de una crisis económica como la de 2008 y 2009", añadió Bárcena. De hecho, después de la crisis de la deuda en 1983, la región tardó 25 años en recuperar sus indicadores sociales, evocó la Cepal. Por otra parte, la crisis tampoco detuvo el impulso de la lucha contra la desigualdad de la región ya que la caída del nivel de pobreza se ha producido en la práctica totalidad de los países analizados, con las excepciones de Costa Rica, República Dominicana y Guatemala. El texto destaca, en tanto, que la reducción de los niveles de pobreza se han reflejado con mayor vigor en Venezuela, Argentina, Perú, y en menor medida, Brasil y El Salvador. Aumento del gasto público social Según el informe, la recuperación económica ha sido posible gracias a la combinación entre el aumento en los ingresos laborales de los hogares pobres y las transferencias públicas, orientadas a aminorar el impacto de la crisis, lo que también ha contribuido a reducir la desigualdad. "Los países de la región muestran una resiliencia en las variables sociales que no se han registrado en crisis precedentes", señaló Bárcena. Durante la crisis de 2009, los gobiernos de la región aplicaron políticas contracíclicas y aumentaron el gasto público social, lo que unido a una situación macroeconómica actual favorable, con bajos índices de inflación, explica también la mejora de esos índices. El documento de CEPAL reserva además un apartado especial para el análisis de la educación en la región, considerada un instrumento clave para romper la transmisión generacional de la desigualdad. El informe señala que en promedio el 49% de los hombres y 55% de las mujeres de entre 20 y 24 años han completado su educación secundaria, mientras que en zonas rurales esas cifras sólo alcanzan al 26% de los hombres y al 31% de las mujeres, y entre jóvenes indígenas, al 22% y 20%, respectivamente. La Cepal alertó que además en todos los países persisten las estructuras sociales y económicas que perpetúan a América latina como la zona más desigual del planeta. "Por ejemplo, los jóvenes de altos ingresos acceden en promedio unos 27 más a educación superior que los pobres", dijo el director de la División Social de Cepal, Martín Hopenhayn. Fuentes: Público (España) y Página 12 (Argentina)
![Hombre de la paz [Homenaje a Salvador Allende]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2015/07/02/16_17855.jpg-k170JR8kAqV.webp)
Allende Por Mario Benedetti. Para matar al hombre de la paz para golpear su frente limpia de pesadillas tuvieron que convertirse en pesadilla, para vencer al hombre de la paz tuvieron que congregar todos los odios y además los aviones y los tanques, para batir al hombre de la paz tuvieron que bombardearlo, hacerlo llama, porque el hombre de la paz era una fortaleza Para matar al hombre de la paz tuvieron que desatar la guerra turbia, para vencer al hombre de la paz y acallar su voz modesta y taladrante tuvieron que empujar el terror hasta el abismo y matar más para seguir matando, para batir al hombre de la paz tuvieron que asesinarlo muchas veces porque el hombre de la paz era una fortaleza, Para matar al hombre de la paz tuvieron que imaginar que era una tropa, una armada, una hueste, una brigada, tuvieron que creer que era otro ejército, pero el hombre de la paz era tan sólo un pueblo y tenía en sus manos un fusil y un mandato y eran necesarios más tanques, más rencores más bombas, más aviones, más oprobios porque el hombre de la paz era una fortaleza Para matar al hombre de la paz para golpear su frente limpia de pesadillas tuvieron que convertirse en pesadilla, para vencer al hombre de la paz tuvieron que afiliarse siempre a la muerte matar y matar más para seguir matando y condenarse a la blindada soledad, para matar al hombre que era un pueblo tuvieron que quedarse sin el pueblo. Fuentes: Here is Nutopia
El imperio manda, las colonias obedecen Por Frei Betto, João Pedro Stédile Luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando las fuerzas aliadas salieron victoriosas, el gobierno de EE UU intentó sacar el máximo provecho de su victoria militar. Articuló la Asamblea de Naciones Unidas dirigida por un Consejo de Seguridad integrado por los siete países más poderosos, con poder de veto sobre las decisiones de los demás. Impuso el dólar como moneda internacional, sometió a Europa al plan de subordinación económica conocido como Marshall, e instaló más de 300 bases militares en Europa y en Asia, cuyos gobiernos y mass media jamás levantan la voz contra esa intervención flagrante. No se arrodilló el mundo entero a la Casa Blanca sólo porque existía la Unión Soviética para equilibrar la correlación de fuerzas. Contra esta última, los EE UU entablaron una guerra sin limitaciones, hasta derrotarla política, militar e ideológicamente. A partir de la década de 90, el mundo quedó bajo hegemonía total del gobierno y del capital estadounidenses, que pasó a imponer sus decisiones a todos los gobiernos y pueblos, los cuales fueron tratados como vasallos coloniales. Cuando todo parecía que estaba en calma en el imperio global, dominado por el Tío Sam, es que surgen las resistencias. En América Latina, además de Cuba, otros pueblos eligen gobiernos antiimperialistas. En Oriente Medio, los EE UU tuvieron que recurrir a las invasiones militares a fin de mantener el control sobre el petróleo, sacrificando miles de vidas de afganos, iraquíes, palestinos y paquistaníes. En ese contexto, surge en Irán un gobierno decidido a no someterse a los intereses de EE UU. Dentro de su política de desarrollo nacional, instala centrales nucleares y eso es intolerable para el Imperio. La Casa Blanca no acepta la democracia entre los pueblos, que significa que todos los países tengan derechos iguales. No acepta la soberanía nacional de otros pueblos. No admite que cada pueblo y su respectivo gobierno controlen sus recursos naturales. Los EE UU transfirieron tecnología nuclear a Pakistán e Israel, que hoy poseen la bomba atómica. Pero no toleran el acceso de Irán a la tecnología nuclear, incluso con fines pacíficos. ¿Por qué? ¿De dónde derivan tales poderes imperiales? ¿De alguna convención internacional? No, sólo de su prepotencia militar. En Israel, hace más de veinte años, Moshai Vanunu, que trabajaba en la central atómica, preocupado con la inseguridad que eso representaba para toda la región, denunció que el gobierno ya tenía la bomba. Resultado: fue secuestrado y condenado a prisión perpetua, conmutada a 20 años, después de una gran presión internacional. Hasta hoy vive en arresto domiciliario, prohibido de contactar con cualquier extranjero. Todos estamos contra el armamentismo y las bases militares extranjeras en nuestros países. Somos contrarios al uso de la energía nuclear, debido a los altos riesgos, y al uso abusivo de enormes recursos económicos en gastos militares. El gobierno de Irán osa defender su soberanía. El gobierno usamericano no invadió militarmente a Irán sólo porque éste tiene 60 millones de habitantes, es una potencia petrolífera y posee un gobierno nacionalista. Las condiciones son muy diferentes al del atolladero llamado Irak. Felizmente, la diplomacia brasileña y de otros gobiernos se involucró en la contienda. Esperamos que sean respetados los derechos de Irán, como de cualquier otro país, sin amenazas militares. Nos queda abogar para que aumenten las campañas, en todo el mundo, por el desarme militar y nuclear. Ojalá cuanto antes se destinen los recursos destinados a gastos militares para solucionar problemas como el hambre, que afecta a más de mil millones de personas. Los movimientos sociales, ambientalistas, iglesias y entidades internacionales se reunieron recientemente en Cochabamba, en una conferencia ecológica mundial, convocada por el presidente Evo Morales. Se decidió preparar un plebiscito mundial, en abril de 2011. Las personas serán convocadas a reflexionar y votar si están de acuerdo con la existencia de bases militares extranjeras en sus países; con los excesivos gastos militares y con el hecho de que los países del Hemisferio Sur continúen pagando la cuenta de las agresiones al medio ambiente practicadas por las industrias contaminadoras del Norte. La lucha será larga, pero en esa semana podemos celebrar una pequeña victoria antiimperialista. Fuente: Agencia Latinoamericana de Información
Es bastante largo el texto, pero está muy bueno. A los que dudan sobre si leerlo o no, pueden ojear antes las ideas principales del artículo [al final del texto], y ahí deciden si les interesa o no ampliar en la temática. ¡Saludos! Título original: "Abajo el honestismo" La corrupción estatal como arma ideológica "El Estado es corrupto" es una construcción abstracta de las más exitosas que el neoliberalismo logró instalar en el imaginario colectivo. Parte de una realidad concreta que es lo que la hace verosímil y es que en muchas áreas del Estado efectívamente hay corrupción. El efecto de creer que el Estado es, casi por definición, corrupto tiene implicancias que atentan contra el bienestar general. En principio se desprenden algunas conclusiones que están implícitas en el hecho de creer que el Estado es corrupto. La primera es que al ser el Estado un antro de corrupción los gobiernos -aquellos grupos de individuos que electos por la voluntad popular timonean el Estado- son por transitividad meros administradores de la corrupción. Y centrar eje político en quién supuestamente roba y quién supuestamente no es un despropósito por donde se lo mire que le quita contenido y profundidad al pensamiento político. Martín Caparrós generó una interesante polémica hace un par de años cuando publicó una columna acerca del "honestismo". Decía Caparrós en aquel entonces que: El honestismo es la tristeza más insistente de la democracia argentina: la idea de que cualquier análisis debe basarse en la pregunta criminal: quiénes roban, quiénes no roban. Como si no pudiéramos pensar más allá, como si no se pudiera hacer honestamente una política para los ricos o una para todos, como si no hubiera líderes honestísimos nefastos, como si el señor Bush hubiera necesitado robar algo para armar el desastre que armó. El honestismo ya dejó su marca en la política argentina: fue la confusión que llevó al gobierno a aquella Alianza entre radicales y progres que terminó convocando al licenciado Cavallo. El honestismo no tiene línea política, lanza admoniciones; el honestismo es la resignación del debate político en aras de la encuesta judicial (Al respecto muy interesante aquel debate entre Caparrós y Fernando Iglesias que se puede ver aquí ). Lo que plantea Caparrós es que el debate sobre la corrupción encubre la discusión ideológica, fundamental en la política. Porque todavía aquí y a ahora hay unos cuantos dirigentes políticos que sostienen -como en los 90s- que lo fundamental es el honestismo y superada la corrupción todo andaría bien. En lo concreto significaría por ejemplo que un gobierno neoliberal honesto, que otorgue limpiamente las áreas que antes administraba el Estado (por ejemplo: los aportes de los trabajadores a las AFJP) sería mejor que un gobierno sospechado de corrupción que sostenga que los aportes de los trabajadores tienen que estar en manos del Estado. Como si la clave estuviera en la pulcritud de los dirigentes y no en la política en sí misma. Y si bien efectivamente encubre el debate político de fondo, la creencia en que el problema es la corrupción estatal encubre algo más, que está ahí a la vista de todos cual zoncera pero de lo que, sin embargo, no se habla. Porque convengamos en que si hay un Estado corrupto necesariamente tiene que haber una contraparte corruptora. Por ejemplo: ¿qué significa que el Estado adjudique una determinada obra con sobreprecio? Significa que hay una empresa o corporación que está cobrando de más al Estado para incrementar sus ganancias. Y sin embargo cuando suceden estas cosas la lupa siempre se pone en los funcionarios del gobierno responsables y casi al pasar se menciona la contraparte empresaria. Es tabú hablar de la corrupción empresaria, que es tan corrupta como la corrupción estatal. Y el efecto de soslayar sistemáticamente la corrupción empresaria es el refuerzo de la idea de que el problema es el Estado, que es corrupto. Entonces se abona ideológicamente el terreno para que crezcan los proyectos que proponen desmantelar al Estado para que el mercado administre eficientemente los destinos del país. Por supuesto: el neoliberalismo. Pero ejemplifiquemos así se termina de entender la idea. Hace unos 6 años publicabamos un post acerca de las famosas coimas en el Senado para aprobar la nefasta reforma laboral de la Alianza, que gracias a la denuncia de Hugo Moyano acerca de "la banelco" a la salida de una reunión con el entonces ministro de trabajo Flamarique destapó un escándalo de enormes magnitudes y que terminó con la renuncia de Chacho Alvarez a la vicepresidencia. En dicho post analizando las coimas en el senado el planteo era básicamente el siguiente: 1) A alguien se le ocurrió que si existiese una ley de reforma laboral que precarizara el mercado laboral tendrían ganancias de al menos 5,600,000u$ (que fue lo que "invirtieron" en coimas a los senadores, asi que el beneficio tiene que ser mayor que eso, sino no tendría sentido pagar tanta plata y arriesgarse). Ese alguien tiene que tener acceso a las mas altas esferas del gobierno, asi que las usa. (No cualquiera llama a un senador o ministro o presidente y le dice "aprobame esta ley, yo me ocupo de que esto no salte a la luz".) 2) El contacto en las altas esferas del gobierno coordina los detalles del plan, arregla con la SIDE (que al ser la central de espionaje es algo inevitable ya que de otra manera la SIDE los descubriría y denunciaría la maniobra a la justicia si no fueran comprables). 3) La SIDE utiliza su estructura para coordinar la operación. 4) Los senadores (y quien sabe quiénes mas) reciben su pago. 5) Los senadores votan en contra de los trabajadores. 6) Nos jodemos todos menos ese alguien. Y justamente lo que intentabamos analizar es por qué se investigaba desde el punto 3) y no desde el 1). Es decir: la lupa se puso en la parte estatal -con justos motivos- pero se dejó de lado el origen del delito, el origen de la corrupción. ¿A quién beneficiaba la reforma laboral si efectivamente no beneficiaba a los trabajadores? ¿Quiénes contaban con el dinero para sobornar al Senado y con contactos en las altas esferas del gobierno como para llevar a cabo ese atropello a los derechos de los trabajadores? Es evidente que la respuesta tiene que venir necesariamente del lado de las grandes empresas. Pero de ellas nunca se habló y al día de hoy, 10 años después, no tenemos ni la más remota idea de los nombres de los autores intelectuales de dicha reforma (aunque sí de los funcionarios implicados como Pontacuarto, Genoud , Cantarero, etc). Entonces, cambian los funcionarios públicos pero los autores intelectuales siguen escondidos en la oscuridad de la impunidad y nada impide que en otro momento vuelvan a la carga con otra idea tan genial como aquella. Por supuesto que hay casos como el de IBM-Banco Nación o el Swiftgate en los que el Gobierno exigía coimas para que las empresas puedan hacer negocios, y los funcionarios públicos deberían tener una condena aún mayor que los empresarios por tener la responsabilidad de la carga pública; pero la corrupción empresaria tiene que ser igualmente castigada y puesta a discusión en la opinión pública. Así como hay funcionarios corruptos también están los empresarios corruptos, aquellos que lavan dinero por ejemplo. Porque hay muchos que creen que lo que hay que hacer es desarmar el supuesto mito de la corrupción estatal, que la hay y que todos lo sabemos. Pero esa no es una tarea difícil sino una tarea imposible. Lo que habría que lograr es que la opinión pública entienda que hay dos que bailan el tango de la corrupción y dejar de esconder a una de las partes para que todo el debate se centre en la otra. Ciertamente la corrupción es un grave problema, eso no está en discusión. Pero la corrupción es estructural. Desde las policías , la forma en la que se hacen negocios, ciertos jueces, funcionarios públicos, periodistas y ciudadanos de a pié (¿o acaso cuando un comerciante paga una coima a un inspector municipal es menos corrupto que un empresario que paga una coima a un funcionario de mayor rango? ¿El que coimea a un policía por infringir alguna norma de tránsito es menos corrupto que el empresario que comete un delito y soborna a juez?) hasta algunos periodistas que cobran dinero por mirar para otro lado o por decir algo que saben que es menitra. La corrupción está arraigada y la única forma de poder empezar a esbozar una solución al problema es dejar los enfoques que hablan de un gobierno corrupto y una sociedad carmelita que sólo es víctima -y no partícipe- de la corrupción. Por otra parte "corrupción" engloba demasiadas cuestiones y simplificarlas en un único término lleva a suponer que es todo lo mismo, que todo es igual de grave y que todos los hechos de corrupción se equiparen más allá de las diferentes consecuencias que implican unos y otros casos. Algunos ejemplos: ¿Es lo mismo ofrecerle dinero a un policía por cruzar un semáforo en rojo que ofrecerselo para evitar una multa por mal estacionamiento? ¿Y qué sería más grave: que el conductor le ofrezca al policía o que el policía le pida el dinero al conductor para hacer la vista gorda ante la infracción? El periodista que recibe dinero por abajo de la mesa a cambio de su opinión o silencio, ¿es más o menos condenable que el abogado que trucha pruebas para lograr la absolución de sus defendidos a sabiendas de que es culpable? ¿Quién sería más corrupto: un periodista que recibe dinero del Estado por sus opiniones o silencios o aquel que cobra por la misma tarea de manos privadas? ¿Atenuaría el hecho si el periodista cobrara pero además coincidiera con lo que se le pide que opine o sería igualmente condenable? ¿Cuál sería la diferencia entre la corrupción existente entre un empresario que paga coimas a un funcionario para hacer negocios legítimos con el Estado y un empresario que le paga a un funcionario para que haga la vista gorda en los desechos tóxicos que vierte en el Río?¿Son igualmente condenables? ¿Quién merece más condena: un asesino o el juez que a sabiendas de que ese tipo es un asesino lo deja suelto y genera las condiciones para que ese tipo vuelva a asesinar porque el abogado de la víctima lo sobornó o es amigo suyo? ¿Es lo mismo recibir dinero a cambio de entregar el patrimonio de un país que cobrar una coima por abajo para hacer obras públicas que, una vez concluidas, engrosarían el patrimonio de ese mismo país? Ante estas preguntas sólo un puñado responderían desde el purismo que todos los casos son equiparables porque son corrupción. Es evidente que no son equiparabes por más que sean condenables. Y quizás por eso tendríamos que complejizar un poco la forma en la que percibimos -con ayuda de los medios que tenemos- la corrupción. Una sóla palabra para describir todas las prácticas que engloba nos lleva a pensar de una manera absolutamente reduccionista en el que la corrupción es siempre igual y que todo hecho corrupto es igualmente condenable por, claro, ser corrupto. Lo importante es dejar de hablar como si lo único que importa es el honestismo. No robar es un valor, sin dudas, pero no dice nada acerca de las ideas políticas de quienes no roban. Ni Elisa Carrió, ni Cristina Fernández de Kirchner, ni Pino Solanas, ni Lopez Murphy han robado hasta donde podemos saber desde aquí. ¿Nos dice algo acerca de qué modelo de país persigue cada uno? Para nada, con lo cual cuando hablamos de política tenemos que discutir política y no criminalidad (como hacen algunos periodistas en ciertos medios que no vienen al caso). Para terminar este largo post y a modo de resumen ponemos de manifiesto las ideas principales: • Que la corrupción estatal tiene una contraparte corporativa, una relación dialéctica en la cual no puede existir una sin la otra. • Que la construcción abstracta "El estado es corrupto" oculta a ese otro actor igualmente corrupto y termina poniendolo en un pedestal que confude a la opinión pública haciendole creer que como el Estado corrupto los empresarios son honestos. • Que no hay un sólo tipo de corrupción ni todos los tipos generan consecuencias de igual gravedad. • Que la corrupción en nuestro país no es exclusiva de las clases dirigentes, que la corrupción también está arraigada en el seno de la sociedad argentina. • Que "corrupción" no dice nada acerca de las ideas políticas. Discutir política desde ese enfoque oculta las ideas políticas que son, en definitiva, las que orientan el rumbo del Estado. El debate político orientado desde la discusión de los escándalos o delitos le hace mal a la política. Esas discusiones se deberían dar en los programas policiales, que hoy por hoy sólo muestran la corrupción y los delitos de las clases menos favorecidas. Mundo Perverso
![[+] La relación Menem - Kirchner en los noventa](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2009/01/30/rtopbg-8iEgsH3JEPt.webp)
Esto publicaba el diario Clarín en mayo de 2003. Me pareció interesante compartirlo porque muchas veces se acusa a Néstor Kirchner y a su esposa, Cristina Fernández, de haber sido menemistas en los '90. Esa parece ser una verdad instalada, pero nadie se cuestionó si efectivamente fue así. Todos parecimos conformarnos con ver la foto de un abrazo entre Kirchner y Menem, pero no analizamos detenidamente las relaciones, acuerdos y conflictos que hubo entre la provincia de Santa Cruz y el Gobierno Nacional cuando ambos las gobernaban. Se puede ver el artículo original en formato PDF acá: [gracias a Maynard_K por compartirlo en la ] Las tensiones entre los dos fueron una constante en la era menemista. La rebeldía del gobernador chocaba con las réplicas del ex presidente. La relación entre Menem y Kirchner: una década como íntimos enemigos domingo, 11 de mayo de 2003 Ricardo Ríos, de la redacción de Clarín Navegó estos días por los mares de Internet un mensaje con remitente menemista. Reproducía un artículo lejano, del 28 de diciembre del 94, con la visita del entonces presidente Menem, a la provincia de Santa Cruz, para la inauguración del aeropuerto de El Calafate. Lo jugoso del recorte -no casualmente lo que al menemismo le importó resaltar-, es el recital de halagos que ese día brindó el gobernador Kirchner, por aquel tiempo cumpliendo su primer período en la provincia. "Un Presidente que escuchó a Santa Cruz’’, fue uno de los tantos cumplidos de Kirchner a Menem. Se vio a un campo que con este ejercicio de memoria selectiva, el menemismo buscó resaltar las “contradicciones” entre lo que hizo y lo que ahora dice el santacruceño. Como sea, el episodio da pie para un repaso más amplio de las relaciones entre los dos rivales del ballottage; especialmente durante la década que gobernó Menem. Y la retrospectiva dice que la de ellos fue, en verdad, una relación dominada por las tensiones y una desconfianza mutua. De entrada, a fines del ‘91, Kirchner se plantó como un díscolo del PJ que nunca encajaría en la que él decía la "casta menemista’’. Menem le haría sentir el rigor a esa rebeldía que llegaba del sur. Hubo un punto, sí, sobre el que nunca se cruzaron reproches y que los tuvo siempre del mismo lado: la vocación de ambos por la reelección. Uno para perpetuarse en la Nación y el otro en la provincia. A Menem le dio mala espina cuando asumió Kirchner en Santa Cruz. Le inquietaba que proviniera de la "tendencia peronista’’ y que por esa matriz ideológica pudiera correr por izquierda a su modelo de "economía popular de mercado’’. Pero no fue hasta julio del ‘92 cuando estalló el primero de una larga serie de cortocircuitos. Por entonces, Kirchner acusó al canciller Di Tella de "entreguista e improvisado’’, por el acuerdo logrado con Chile por la zona de Hielos Continentales y el arbitraje por Laguna del Desierto. Su cercanía a José Luis Manzano y su admiración -diluida con los años- por Cavallo, no le impidieron a Kirchner, en el 93, negarse a firmar el pacto fiscal que impulsaba la Nación. Ante eso, no le tembló la mano a Menem para recortarle a Santa Cruz fondos de coparticipación. Después de impulsar su propia reelección, Kirchner apoyó la de Menem y se puso a favor del Pacto de Olivos. Pero igual se cruzó feo con Alberto Kohan, cuando éste planteó “abrir la discusión” que ya habían acordado Menem y Alfonsín: "Esto nos quita seriedad frente a la sociedad’’, acusó Kirchner. Como convencional en Santa Fe dio motivos para que Menem se irritara con él: elogió a Chacho Álvarez, protagonizó duelos bravísimos con su ahora aliado Jorge Yoma y lamentó que el ucedeísta Alberto Albamonte hablara “en nombre del PJ’’. La relación llegó a uno de sus picos de espesor cuando Kirchner decidió "bajarse’’ de la delegación que acompañó a Menem a un visita a Canadá en represalia por los recortes a Santa Cruz y los “premios” a La Rioja. “Algunos deben terminar con sus exigencias”, bramó Menem. La tensión bajaría a fines del 94, cuando el ex presidente prometió la condición de zona franca para Santa Cruz. Tiempo después, derogaría Menem el decreto respectivo para supuestamente castigar la posición de Kirchner por los Hielos Continentales, contraria a la del Gobierno. Por obvias razones de supervivencia Kirchner jugaba al equilibrio para que Santa Cruz -con él adentro- no fuera condenada al ostracismo. Lo logró desacelerando cada tanto su pelea con Menem y valiéndose de los recursos de una provincia que le evitaba peregrinar por fondos nacionales. Los acercamientos de Kirchner a los ex PJ José Bordón y Gustavo Beliz (debía buscar afuera lo que en su partido no encontraba) lo llevaron a decir, en el 96, que el trío Corach-Kohan-Eduardo Menem “tienen prácticas similares a las de López Rega”. Menem se crispó: “Para gobernar bien hay que comenzar por gobernar la lengua”. En el 97 volvieron a chocar, cuando Menem dejó plantado a Kirchner, a sabiendas de que en Santa Cruz lo esperaba una acto de repudio de los petroleros. Kirchner, que ya se sentía presidenciable, no esperó mucho su revancha: en octubre del 97, culpó a Menem por el triunfal debut de la Alianza. Y de paso exaltaría “la ratificación” del pueblo de Santa Cruz a su esposa Cristina luego de que en el Senado la separaran del bloque del PJ. Se aproximaba el fin de Menem en el poder y Kirchner, que se declararía feliz con la fórmula Duhalde-Palito, sorprendió en febrero del 98: "Apoyaremos la chance de que Menem tenga su re-reelección". Pero fue una adhesión envenenada: "Siempre que antes haya una consulta popular, en la que yo voy a votar que no". Fuente: Una década como íntimos enemigos, Diario Clarín
![La frase más garca del año [concurso abierto]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/22/space-Z4bKQjN_Y0F.webp)
A través de Twitter, llegué a un blog para leer unas reflexiones de Dolina sobre el respeto [acá]. La cuestión es que me pareció interesante este concurso abierto por la frase más garca del año que tiene el blog a un costado, así que las comparto con ustedes. Las frases están ordenadas cronológicamente. 1. "Defender a Clarín significa hoy defender simplemente la democracia" - Marcelo A. Moreno, periodista de Clarín. | [24/01] 2. "Ya no quedan golpistas en la Argentina, porque ya aprendimos que el golpismo, militar o civil, terminó favoreciendo invariablemente a los "golpeados", convirtiéndolos en mártires y eximiéndolos de pagar la factura final de sus propios desaciertos". - Mariano Grondona, en La Nación. | [16/02] 3. "En 2011 tenemos que parir un gobierno para todos, para el que quiere a Videla y para el que no lo quiere". - Eduardo Duhalde. | [26/02] 4. "El que no puede hablar con precisión, da un sopapo, da una pedrada o se hace piquetero como D´Elia" - Pedro Luis Barcia, Presidente de la Academia Argentina de Letras. | [18/03] 5. "- No me parece que en el tema de los "trapitos" la cárcel sea una solución. Me parece que hay que buscar soluciones más profundas" - "¿Ud. qué quiere? ¿Que los matemos, directamente? No entiendo." (Mauricio Macri, a Nelson Castro). | [03/04] 6. "A los del cartel de "no a los despidos" (la verdad que no sabemos de qué se trata), podemos cubrir tranquilamente cualquier protesta que hagan ustedes sin ningún tipo de problemas. Pero el estilo nuestro, en este momento, es sonreir, saltar, ser alegres...". (Sergio Lapegüe, en TN) | [04/04] 7. "Desde el momento en que se implementó el Programa de Asignación Universal por Hijo, los datos marcan que lo que se venía gastando en juego y en droga ha tenido un crecimiento. No lo veo yo, lo ven los analistas" (Ernesto Sanz, al diario El Litoral de Santa Fe) | [14/05] 8. "El muchacho chino que murió en el derrumbe me dio mucha pena, me hizo dar cuenta que a los chinos los quiero un poco" (Alejandro Rozitchner, en Twitter). | [11/08] 9. "Los K son la continuidad del menemato que por afuera se han vestido de progresistas con el discurso de los derechos humanos y pagando muy bien a intelectuales, comunicadores y periodistas para silenciar las fechorías corruptas" (Pino Solanas). | [04/09] 10. "Me tienen harto con la dictadura." (Jorge Lanata) | [08/10] 11. "Sin Kirchner, Cristina puede asumir el poder". (Rosendo Fraga, titular de su nota de opinión publicada solo una hora después del fallecimiento de Néstor Kirchner). | [27/10] 12. "Evidentemente lo que mostró el velatorio fue que hay varios miles de jóvenes que se han enrolado en La Cámpora, casi fanatizados por una prédica, y es una situación que se daba en situaciones prerrevolucionarias. Por ejemplo, la República de Weimar en Alemania, una república perfecta en los años XX, pero Hitler estaba montando algunos miles de fanáticos, o Mussolini en Italia, ¿no?" (Mariano Grondona) | [07/11]