NumarkHouse
Usuario (Colombia)
Hace aproximadamente 1 año, recuerdo que estaba en mi cuarto, sentado delante del PC, jugando conquista, me encanta ese juego, pero después de un rato decidí cerrarlo y hacer otra cosa, ya estaba aburrido. No sé porque, pero a pesar de ser demasiado miedoso empecé a buscar videos de fantasmas, historias de fantasmas, todo lo relacionado con fantasmas. Pero, aunque todos los videos de por si me asustaban, había uno en particular que quería ver, pero no sabía si hacerlo o no. Hace un tiempo antes de eso, unos amigos me contaron de un video terriblemente perturbador llamado Obedece a la Morsa, decían que el sonido y el video eran lo peor que han visto y escuchado en toda su vida, así que me despertaron la intriga. Justo ese día, en el que estaba ya solo, porque en un momento dado mi mamá se fue a donde una tía, ya estaba dudando si seguir viendo esos videos o no, si estando acompañado me dan miedo, solo me dan mucho más miedo. Ya era de noche, aproximadamente las 7:30 PM, y no sé porque, pero algo me incitó a seguirlos viendo, y peor aún, a ver aquel video misterioso, obedece a la morsa, un error casi que fatal. Busqué el video, lo dejé cargando, ya de por si la imagen en miniatura del video en YouTube me tenia bien despierto del miedo, pero una vez que cargó completamente, lo empecé a ver. El video dura como 4 minutos, los 3 minutos más traumatizantes de mi vida, recordar ese video es demasiado aterrador y es imposible olvidarlo, la canción, aquella persona anoréxica, me traumó demasiado, yo estaba atónito, y cuando ya pensé que no podía estar más asustado, el video como un minuto antes de que acabara, se puso todo blanco, no sé por qué, y apareció un mensaje: “No mires atrás.” (Maldito mensaje de mierda) entonces pensé que era estúpido, pero estúpidamente no fui capaz de mirar, el miedo no me dejó, aunque la intriga era muy grande, el teléfono sonó en ese momento y salté de la silla del miedo, lo contesté y era mi novia, eso me tranquilizo después, aunque fue muy poco tiempo y le intenté contar lo que había pasado pero ella me decía: “Tranquilízate nene, no entiendo lo que dices”, fue entonces cuando decidí apagar el PC y acostarme a ver tv para pasar el miedo rápidamente, cosa que fue imposible, además, cuando pasara del PC a la cama, lo haría corriendo, extremadamente asustado, y fue entonces cuando no sé por qué demonios, esperé a que se apagara el PC, y en cuanto la torre se apagó, el monitor quedo en pantalla negra, y fue justo en ese momento, cuando el teléfono empezó a sonar como con interferencia, como distorsionada la voz de mi novia y entonces vi, aquella sombra atrás de mi asiento, que me sorprendió demasiado hasta el punto en que el mismo miedo no me dejaba ni hablar ni actuar se me cayó el teléfono pero aun escuchaba su sonido, luego noté que esa silueta se movía, pero no veía su sombra en la mesa del PC, aunque la luz estaba detrás de ella, y para mi mayor sorpresa, vi que movía su brazo derecho, y de pronto sentí que me tocaron el hombro derecho. Y eso fue todo. Entonces me desperté en el suelo, al lado de mi cama, con un pie sobre el asiento del PC, parece que me desmayé, mire la hora en mi reloj de mano y vi el teléfono a un lado y sonaba como cuando la otra persona lo ha colgado, eran las 9 en punto de la noche, y por alguna razón recordé inmediatamente la silueta, el momento en que tocaban mi hombro, el mensaje en el video y que estaba hablando con mi novia, y pasé en 1 segundo de estar confundido a estar demasiado asustado, miré inmediatamente hacia la pared donde está la luz y afortunadamente no vi nada, el ruido del PC me empezaba a inquietar, pero entonces recordé que también había apagado el PC, ¿pero cómo era posible que estuviera encendida? Y entonces vi el video pausado un minuto antes de que acabara, y para mi sorpresa había un mensaje que decía: “La próxima vez mira hacia atrás”, entonces cerré inmediatamente el navegador muerto del miedo y me asusté mil veces más cuando vi aquella imagen de fondo de escritorio, era como si hubieran aumentado muchas veces aquella imagen en miniatura del video de Obedece a la Morsa y la hubieran puesto de fondo de escritorio, y una vez más quedé atónito. Esa noche no pude dormir bien, ni siquiera dormir. Colgué el teléfono y llamé a mi novia y le pregunté porque me había colgado, pero para empeorar las cosas me dijo que no me había llamado, era un domingo y al parecer no habíamos hablado en todo el día, me dijo que recién acababa de llegar pues estaba comprando unas cosas con su mamá, y fue entonces cuando le conté la historia, aunque aún sigue sin creerla. Ahora te pido, por tu bien, que cada vez que apagues el PC, en cuanto apagues el monitor, no lo mires, apágalo sin ver, porque nunca sabes que hay detrás de ti, es más, estoy seguro que no sabes que hay detrás de ti en este momento, pero no mires atrás. Este es mi segundo creepypasta, comenten a ver que tal les parecio, pero ojala no pongan comentarios negativos, solo constructivos... Gracias por leer
Quizás te identifiques conmigo cuando digo que hay demasiados miedos ya infundidos en el hombre, como ver una muerte increíblemente visceral, o despertar con arañas sobre todo tu cuerpo, o quizás el miedo que nace cuando ves una noticia sobre un fantasma, es de noche, estas solo y con la luz de tu cuarto apagada, y te llena tanto el miedo, que piensas que si pisas el suelo cerca de tu cama, puede salir sorpresivamente una mano de debajo de ella y tomarte el pie, o de pronto el miedo que surge cuando te dicen que en la casa donde estas en ese mismo momento, ha muerto alguien y que te muestran una foto y de pronto empiezas a pensar que pasaría si se te llegara a aparecer esa persona, estando tu solo en aquella casa.Pero por sobre todos los miedos, casi nada se compara a estar viviendo solo en una casa, y que una noche cualquiera, mientras estas medio dormido, sientes que alguien te pone la mano encima y te abraza, o no falta el que este en frente del espejo del baño y se ponga a pensar que pasaría si estuviera solo, y de pronto empieza a tronar, la luz se va, y justo cuando llega otro trueno la luz regresa y en el espejo vez que hay alguien detrás de ti, y lo ves perfectamente y te petrificas y cuando miras hacia atrás ya no hay nadie. Incluso, existe el que quiera grabar algo paranormal en video, pero justo en el sitio que lo capta es en su propia casa y permanece con miedo el resto de su vida, o el que esta en una calle solitaria de noche y pasa al lado de una casa que aparentemente esta desocupada, que no tiene ya ni cortinas, ni muebles ni nada por el estilo, y de pronto ve una sombra dentro de ella y sale corriendo, o el que vive perturbado porque alguien le conto que ahora el duende si te quiere llevar te lleva con colchón y todo, y te da miedo despertarte sobre tu cama pero en un bosque completamente solo, o porque algún amigo te conto la historia del taxista que recogió a una mujer y de un momento a otro, vio por el retrovisor y ya no estaba aquella chica en el carro, pero hay otros miedos que a pesar de tenerlos conseguimos la estúpida idea de enfrentarlos.De seguro habrás escuchado la historia de Candyman, o la película, con esa cuestión de decir candyman frente a un espejo 5 veces y entonces el se te aparece, o quizás en south park también habrás visto el capitulo de la rumba que hace satanas en la tierra, llamada Hell on Earth, en la que los muchachos de south park, y me refiero a Kenny, Cartman, Stan y Kyle, escuchan la historia de que quien diga biggismos (creo que así se escribe) 3 veces frente a un espejo, hace que ese tipo se le aparezca, pero un día leí la historia en internet, de que en lugar de biggismos se dice verónica 5 veces frente al espejo, a media noche y con las luces apagadas, y simplemente decidí hacerlo con una cámara, por alguna estúpida razón.Era una noche en la que estaría completamente solo como hasta las 3 de la mañana y decidí hacerlo, con las luces apagas y 5 velas en el baño (esa parte no la decía la historia pero era para agregarle algo de no se que cosa), con la cámara en modo nocturno, para algún día mostrársela a alguien, que bobada haber pensado así.Ya era casi media noche, faltaban 5 minutos, pero no sabia si empezar a pronunciar el nombre a las 12 o si a las 12 ya debía haberlos pronunciado todos, pero el hecho es que lo hice de la siguiente manera, cuando el reloj diera las 12 los empezaba a pronunciar.Cuando vi la cámara con la luz de REC encendida, y cuando el reloj sonó a las 12, empecé a pronunciar el nombre, Verónica, Verónica, Verónica, para ser sincero al pronunciarlo la cuarta vez ya me estaba arrepintiendo de hacerlo, pero seguí, Verónica, Verónica… Justo cuando pronuncie el nombre la quinta vez las velas se apagaron, todas al tiempo, y empecé a asustarme, entonces hubo un total silencio, un silencio sepulcral.Cuando ya creí que no pasaría nada mas, empecé a escuchar pasos, lentos pasos, lentos y pesados pasos, que se acercaban a mi, cada paso sonaba mas cerca que el anterior, era perturbador, en ese momento ni siquiera me acordaba de la cámara, el miedo era todo lo que pasaba por mi cabeza, no sabia a donde ir, no sabia que hacer, de pronto escuche el ultimo paso, justo detrás mío, yo estaba aun de frente al espejo, y recordé que había llevado el encendedor al baño, y estaba sobre el lava manos, así que trate de alcanzarlo lo mas sigilosamente posible, aunque en ese momento el sigilo era inútil, y trate de encenderlo.Ahora, unos cuantos días después, me arrepiento profundamente de haber usado el encendedor, pues una vez que salió la candela, se ilumino el espejo y detrás mío logre apreciar el rostro de una mujer, con las cuencas de sus ojos vacías y oscuras, con el cabello blanco y diría que se veía de aproximadamente 26 o 27 años, se veía joven, y quede totalmente petrificado, estuve a punto de desmayarme, entonces ella clavo, aparentemente, su mirada sobre la mía, inclino un poco su cabeza hacia mi lado derecho y empezó a abrir la boca, poco a poco, pero entonces, en un segundo, desapareció justo cuando sonó la puerta del apartamento, y eran mis padres que habían llegado temprano, yo aun seguía petrificado pero me calme un poco cuando ellos llegaron al baño y me preguntaron que tenia.Mas tarde, mientras yo seguía sin poder dormir, les conté la historia, y entonces ellos se miraron extrañados y sorprendidos al tiempo, y entonces decidieron contarme que la razón por la que llegaron temprano fue porque mientras estaban en la discoteca, llego la policía informando que tenían que cerrar el sitio y todo el mundo tenia que irse para su casa, también otras discotecas cercanas estaban siendo cerradas porque en una de esas habían matado a una mujer, identificada como Verónica, y le habían arrancado los ojos, debieron cerrar todas las discotecas porque aun no sabían en donde podría estar el asesino, y algunas personas informaron que un tipo salió corriendo de la discoteca en ese justo momento y fue directo a otra, así que podría querer refugiarse cualquiera de esas y por seguridad decidieron cerrar todas las discotecas cercanas.Una vez que me contaron esa historia, me asuste aun mas, pues yo la vi con mis propios ojos, y fue entonces cuando recordé que había puesto la cámara a grabar en el baño mientras hacia el experimento, pero cuando llegue a verla, estaba apagada, y es que las baterías estaban descargadas y no alcanzo a grabar mucho, solo mientras pronunciaba las 2 primeras veces el nombre de Verónica.Esa misma madrugada decidimos mudarnos, a otro barrio muy lejos de ese, por seguridad, y por miedo. ¿Tu te atreverías a hacer este experimento?
"Se notifica la desaparición de un menor de 14 años, Brandon Duver, el día lunes 11 de Noviembre de 2013." Creo que son las 5 de la tarde, afuera el clima está realmente delicioso. Mi casa es bastante grande, por lo que mientras estoy en mi cuarto la soledad se siente a sobremanera aunque mis papás están sólo a 4 habitaciones de la mía, entre las que están un cuarto de baño, un cuarto de huéspedes, un cuarto de aseo para nuestra ama de llaves que hoy no está de turno y otra habitación que perteneció a mi hermano, hasta que este murió a manos de unos sicarios, hace ya 4 años. Por fortuna, es algo que ni siquiera recuerdo, no tuve la oportunidad de entablar una relación sólida con mi hermano, por lo que ahora que él no está no me hace mucha falta, siéndome mucho más fácil sobrellevar dicha pérdida. Para mis padres, en cambio, ha sido una de las cosas más difíciles que ha sucedido en su vida de casados, después de 10 años de matrimonio y algo más de 18 de relación. La energía se ha ido, por lo que paso buena parte de mi tiempo observando la calle que pasa frente a mi ventana, que haría a mi casa parecer un apartamento, pero sería mucho mejor así. En la otra calle no hay nada más que árboles, dando la entrada a lo que parece ser un bosque, aunque no lo es, algunos postes de luz y ni una sola alma en casi todo el día. Suele estar solo y quizá en la mañana sí pasen algunas personas, pero a esta hora es casi imposible. Miro el libro que me dedico a leer, con su cubierta de distintos tonos de violeta, una hermosa chica con unos increíbles ojos lobeznos y frente a ella algunas flores dispuestas con lo que pareciera ser sangre, pero no lo es. El título es “Sombra Nocturna” de Andrea Cremer, un excelente ejemplar, para ser honesto, puesto que me enreda en su historia, que algunas veces se basa demasiado en el amor para mi gusto pero no podría faltar en una obra de esta categoría. Leo algunas páginas del libro para volver a concentrarme, por una extraña razón, en la calle frente a mi ventana. Nuestra casa está rodeada por unas vallas metálicas de unos 2 metros de altura y ni siquiera se ve mal, pero en ocasiones me hace sentir encerrado en una fortaleza. Leo algunas otras páginas para volver a observar la calle al frente y, siempre supe que algo sucedería. De repente, como salido de una historia policiaca, una camioneta pasa a toda velocidad en la calle de enfrente para unos metros adelante detenerse en seco y retroceder, hasta el poste que queda justo enfrente de mi ventana. Dos tipos aparentemente fornidos, en un aterrador traje blanco, ambos como si de uniformes se tratase, bajaron rápidamente de él, fueron hacia la parte de atrás y, frente a mis atónitos ojos, sacaron algo envuelto en una especie de sábana blanca y mi cuerpo entero tembló cuando supe que podía ser fácilmente un cadáver, lo llevaron cargado hasta el monte que se alza algunos metros sobre la calle y, al otro lado donde parece perderse la pequeña montaña, lo dejan caer para luego volver rápidamente al vehículo. Mis ojos evidentemente sorprendidos y mi ritmo cardiaco a punto de hacerme explotar el pecho. Uno de los dos tipos, el conductor, antes de entrar de nuevo al vehículo y para mi sorpresa, se queda junto a él y me mira fijamente como si se hubiese percatado de mi presencia desde mucho antes. Con el miedo inmovilizando mi cuerpo, logro diferenciar lo que parece ser un gesto de silencio en su rostro, con su dedo índice en posición vertical sobre su boca, para luego subir a la camioneta y desaparecer a toda velocidad en la carretera. El miedo me paraliza por completo, mis manos y mis piernas tiemblan y no soy capaz de pensar en otra cosa, ni siquiera soy capaz de decir palabra alguna. Pasan algunas horas antes de que fuese capaz de volver a la normalidad, o al menos, algo parecido a ello. Al día siguiente, más o menos a la misma hora, me encuentro de nuevo en mi cuarto, pero ahora miro cada vez con más miedo a la ventana porque temo profundamente que aquellos hombres vuelvan a aparecer. Algunos minutos después de haber salido de mi cuarto y vuelto a entrar, los veo de nuevo allí, parados, fuera de la camioneta, uno de ellos mirando fijamente hacia mi ventana. Me dejo caer de inmediato, esperando a que no se hayan percatado de mi presencia y me quedo tendido a un lado de la cama, mientras intento acercar las manos a la cuerda de la persiana para dejarla caer. De nuevo vuelvo a la peor pesadilla que viví el día de ayer, corro a toda velocidad hacia el cuarto de mis padres y los miro con un gesto horrorizado sin poder decir una palabra, mientras ellos intentan tranquilizarme. —Mamá, papá, yo… yo… les juro que ayer… por mi… ventana… vi dos tipos… arrojando un… cadáver. Se me dificultaba cada vez más respirar y los nervios crecían mientras intentaba calmarme para poder decirles lo que pasaba. —¿Qué dices hijo? ¿En dónde? —Por mi ventana… en la acera de enfrente… allí debe seguir el cadáver. Mi mamá sufrió un ataque de pánico, justo como yo, mientras mi papá salía a toda prisa de la casa para comprobar si era cierto. —Mamá… y uno de los dos… me miró… después… después de eso. Sus manos temblaban y su piel era del color del papel, fue corriendo a mi cuarto y abrió la persiana dándome un susto de muerte, que sutilmente mermó cuando vi que estaba la calle completamente sola, ya era oscuro y la soledad reinaba sobre la otra acera. Vemos que aparece desde uno de los bordes de la ventana mi papá, se acerca al lugar donde vi yo que habían arrojado el cadáver y se da vuelta para mirarnos a nosotros, me giro hacia atrás y estoy completamente solo, me vuelvo hacia la ventana y mi papá ya no está allí, de golpe vivía en una absoluta soledad y silencio, ya no escuchaba el viento, ni vehículos, ni grillos, ni siquiera la tele. La luz repentinamente se apagó y estuve cegado por la completa oscuridad. Me acerqué a la ventana porque de allí provenía la única luz existente. Me senté sobre la cama y me apoyé en la pared, intentando no mirar hacia atrás porque siempre temí que esos dos aparecieran de nuevo y mientras observaba la sombra, la oscuridad más absoluta, escucha, en medio de todo ese aterrador y sofocante silencio, unos pasos que lentamente se acercaban, pero no estaba seguro si provenían de afuera o adentro, así que con todo el miedo que nunca creí que existiría en una persona, me di la vuelta para fijarme si en la calle había alguien, deseando con todas mis fuerzas que no fuese alguien con traje blanco. Respiré algo aliviado al comprobar que la carretera seguía sola, pero de repente sentí un golpe de frío que descendió por mi espalda y mi frente, se sofocó mi garganta y mis pulmones desesperaban por salir de su prisión cuando lo supe. Me di la vuelta y allí estaban, en el marco de la puerta de entrada a mi cuarto, uno de los dos tipos, vestido enteramente de blanco y con su rostro oscuro e irreconocible, sólo se alcanzaba a ver su gorra, sostenía algo parecido a un cuchillo en una de sus manos y de él se alcanzaban a ver gotas de sangre cayendo hacia el suelo. Se escuchaba el goteo claramente y mi cuerpo se conservaba inmóvil. Se acercó a mí, imposibilitado de escapar porque las ventanas de mi casa están protegidas con rejas metálicas, levantó su cuchillo apuntándolo hacia uno de los lados y lo dejó caer en el suelo. Se escuchó cuando éste golpeó la cerámica y luego él se acercó más. —No lo haré… prefiero que sea con mis propias manos. Su rostro aún seguía escondido bajo la oscuridad y fui incapaz de seguir mirando. Cerré mis ojos con todas mis fuerzas y me cubrí el rostro con las manos. Algunas lágrimas descendían por mi mejilla, sentí una ola cálida por mi cuerpo y abrí los ojos de nuevo para comprobar que ya era de día y todo parecía absolutamente normal. Me levanto rápidamente de la cama y busco por toda la casa pero estoy completamente solo. Me fijo en el reloj y dicen ser las 9 de la mañana, por mi ventana se ven muchas personas como todos los días a esta hora y todo sumado con el sonido del televisor de mi cuarto que rápidamente enciendo me tranquilizan, pensando en mis adentros que fue simplemente un sueño. Algunas horas después salí de mi casa porque tenía arreglado encontrarme con mi mamá en el consultorio del dentista para mi revisión mensual, puesto que el tratamiento debe ser seguido periódicamente por si hay cambios. Llegué al lugar y me acerqué a la secretaria para confirmar la llegada a la cita, pasé al pasillo cercano al consultorio para esperar a que me llamaran, en un cuarto piso y completamente solo, con una simple puerta al frente que era justamente la del doctor. Varios minutos después pensé que se estaba demorando demasiado por lo que en lugar de tocar la puerta preferí bajar para preguntarle directamente a la asistente y para mi sorpresa estaba solo, los cuatro pisos estaban completamente solos y todo parecía como si estuviera cerrado. Comenzó a oscurecer como si fuesen las 7 de la noche y sentí algo de miedo, intenté abrir la puerta para salir del lugar pero estaba completamente sellado, me sentía encerrado y es una de las cosas que más me asusta, por lo que lentamente sentía que mi ritmo cardiaco aumentaba obligándome a respirar más rápido. Subí de nuevo hasta el cuarto piso, con el pasillo largo, oscuro y silencioso delante de mí y observé una persona parada frente a la puerta del doctor, en silencio, mirando hacia adentro, la puerta estaba abierta, sentí algo de miedo pero también curiosidad y algo de tranquilidad al no sentirme tan solo, entonces me acerqué a él hasta que pude distinguir sus brazos grises, carentes de vida, las cuencas de sus ojos vacías y sus manos casi esqueléticas, allí, en silencio. Un frío aterrador recorrió mi espalda y la confusión me ponía la piel de gallina, intenté alejarme de él pero estaba paralizado, y fue entonces cuando, perdiendo el control de mi cuerpo, dirigí mis pasos hacia el consultorio, pasando junto a él completamente aterrado, para comprobar entonces que el doctor yacía muerto en el consultorio, acostado en el suelo sobre una sábana blanca, envuelto solamente en las piernas y descubierto desde el abdomen para arriba. Recordé aquel posible cuerpo que aquellos tipos habían arrojado esa tarde, mis manos se contrajeron y mi mandíbula se tensó fuertemente. Mis ojos lloraron y entonces todo fue oscuridad. Desperté de nuevo en un cuarto, que evidentemente no era el mío, la habitación estaba cerrada y en completo silencio, sus paredes blancas, impecables y una suave luz blanca la iluminaba. Me levanté asustado y noté que en frente había una ventana sellada también por una reja metálica, me fijé en el resto del cuarto y noté que el suelo estaba completamente lleno de cuerpos, me desesperé y quise salir lo más rápido que pude de aquel cuarto, intentando no pisar los cuerpos, tome la perilla de la puerta y salí para darme cuenta, con asombro y el peor de mis temores hecho realidad, que estaba de nuevo en mi casa y que aquellos cuerpos estaban justamente en aquel cuarto de huéspedes al que mis padres nunca me dejaron entrar. Corrí y corrí por aquel oscuro y largo pasillo para encontrarme con sus cuerpos sin vida colgados en la sala principal de la casa, sus ojos carentes de párpados, sus manos cortadas y tiradas en el suelo, mi cuerpo ya no daba señales de vida y sentía una ola caliente recorriendo mi cuerpo, temblaba incontrolablemente y mis manos sudaban, me di la vuelta para escapar de aquella aterradora imagen y me encontré de frente, una vez más con aquel tipo de traje blanco y su rostro completamente desfigurado. Ahora, ya tirado en aquel parque, completamente inmóvil, sin poder escuchar ni sentir ni decir nada, reconozco, increíblemente, que por la ausencia de dolor debo estar muerto, porque mi cuerpo yace abierto desde los pies hasta la coronilla. No, ya estaba muerto, lo estuve desde el instante en que aquel desconocido me miró y supe que lo hacía directo a mis ojos. Me pidió hacer silencio porque no podía pedir ayuda, porque así es la muerte, no te da ninguna opción, estás muerto mucho antes de perder la vida, desde el instante en que ella te mire a la cara. ¿Experiencias cercanas a la muerte? Eso no existe sino hasta que vives tus peores pesadillas, cuando las imaginas o las temes y entonces las vives, es allí cuando realmente estás cercano a la muerte, cuando sabes que no hay vuelta atrás.