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Registrate y eliminá la publicidad! EL CAMINO QUE SIGUE LA ARGENTINA UNA HISTORIA, DOS PAISES Esta es la historia de un líder político de un país del sur de un continente pobre, cuya población es la más alfabetizada del mismo y donde la cultura occidental tiene más relevancia. Este país era el granero de dicho continente, siendo sus principales generadores de entrada de divisas las exportaciones agrícolas, minerales y el turismo. A lo largo de su militancia soportó la cárcel, bajo la acusación de subversivo pro-marxista. Su constancia y el apoyo de su partido lograron llevarlo al poder, primero bajo el ala de otro caudillo del cual rápidamente se despegaría para hegemonizar la autoridad del país. Durante los primeros 4 años al frente de la República, este presidente dio sobradas muestras de pragmatismo en sus decisiones, sin ánimos revanchistas contra sus opositores. Se enfocó a consolidar el respeto por la propiedad privada y por las eficientes explotaciones agrícolas. En este comienzo se encargó de asegurar su base de poder tanto en su partido como en el país, seduciendo a los carecientes que eran mayoría. A partir del quinto año el presidente vira su política a un régimen marxista-leninista unipartidario. Esta intención fracasa no tanto por la resistencia planteada por una oposición representada por personajes desacreditados y débiles, sino por las tendencias en auge democráticas del continente. Este panorama no impidió que el nuevo caudillo fuera reelegido en las sucesivas elecciones bajo una fachada multipartidista ficticia, ya que los opositores eran intimidados y las elecciones tenían de todo menos transparencia: muertos que votaban, vivos rechazados en los centros de votación con cualquier excusa, control de los medios de comunicación por parte del Estado y despliegue masivo de regalos —electrodomésticos, combustibles, etc.— a quienes lo votaran. Elección tras elección alcanzaba altos porcentajes, ante la pasividad de una oposición amenazada y debilitada. Su apoyo inicial al agro se tradujo en altos índices de producción agropecuaria y una drástica mejora en los índices de desarrollo humano, como la tasa de mortalidad. Mas pasados los años de gobierno estos logros tambalearon por la ineficacia, fuera de control la inflación, de las políticas de ajustes. Casi todos los ingresos y ahorros fueron destinados al pago de la deuda pública y los salarios y emolumentos del hipertrofiado aparato administrativo, encastrado con las tramas clientelistas y corruptas del partido gobernante. Además la entrada de productos extranjeros afectó negativamente al muy poco competitivo sector manufacturero provocando el cierre o recortes de empresas. Ante una situación social y económica deteriorada, con falta de divisas, hiperinflación y desabastecimiento, el primer mandatario decidió lanzar después de muchas advertencias su reforma agraria. Se autorizaba la confiscación de tierras a agricultores, a los ciudadanos blancos —enemigos de la población "morocha"— mediante la violencia de grupos paraoficiales que incluyó destrucción de bienes, quemas de pastizales y plantaciones y hasta de violaciones de mujeres. El jefe de los paraoficiales amenazaba a la población con una guerra civil si el partido oficialista perdía las elecciones ante la oposición, a la que calificaba como "marioneta de los blancos" y llamaba a eliminarla por la fuerza por considerarla residuo del colonialismo. Los excesos del presidente sumergieron al país en el desastre general: la producción agrícola y minera se desmoronó, las inversiones extranjeras desaparecieron, la inflación se disparó a cifras anuales inverosímiles. De todos los campos expropiados que debían terminar en poder de los más pobres el 70 % quedaron en mano de allegados al presidente. Los exabruptos incluyeron una declaración de guerra a su oposición política, mientras el partido multiplicaba la movilización de militantes; la crítica al presidente se tipificó como delito criminal por buscar el golpe de Estado, y se prohibió el control de las elecciones por monitoreo de representantes de otros países. Definitivamente la pregonada redistribución de la riqueza determinó el colapso del sector más productivo del país —el agro— y el único que producía excedentes, luego dilapidados por un régimen de funcionarios ineptos que conservaban sus cargos adulando al viejo gobernante. ¿Adivinó de qué país se trata? Todo lo narrado se refiere a la República de Zimbabwe y su presidente Robert Mugabe. Su última muestra de patetismo fueron las últimas elecciones, donde por primera vez en 28 años debió admitir una derrota pero —merced a su injerencia en el Poder Judicial— logró forzar un llamado a segunda vuelta. El mundo entero lo califica ,mínimamente, como un autócrata obsesionado con mantenerse en el poder. Zimbabwe obviamente es el país con la inflación más alta del mundo. En 10 años pasó de tener un 32 % anual a más de 100.000 %. Una hamburguesa vale más de 10 millones de la moneda local. Su tasa de desocupación también es récord. Ante la inminencia de la segunda vuelta electoral Mugabe, de 84 años, declaró: "La oposición jamás gobernará mientras yo viva, estoy dispuesto a luchar por el país. El país no caerá en manos de traidores, mientras estemos vivos es imposible. Estamos dispuestos a morir e ir a la guerra". Las apariencias engañan, los discursos también En nuestro convulsionado país asistimos, con motivo del conflicto rural, a una fractura de la sociedad. Con impresentables y errores de los dos sectores, resalta más el patético papel de los alcahuetes oficialistas que repiten cual letanía un discurso ajeno sobre temas que desconocen pero cuya defensa les garantiza el calor del poder. Es interesante tanto en Zimbabwe como en Argentina como las simplificaciones giran alrededor de lo mismo, máxime siendo dos sociedades tan distantes: nosotros o nadie, redistribución ficticia de la riqueza, opositores golpistas y traidores, "Patria sí, Colonia no", "blanquitos contra morochos". Y más preocupantes son otras similitudes: agresiones a opositores, grupos paraoficiales, medios de comunicación cooptados o intimidados, funcionarios enriquecidos e impunes. Para no imitar la idiotez del discurso oficialista local bien vale aclarar que Kirchner no es Mugabe, aún. Más allá de acusaciones por demagogia uno puso el tema de los derechos humanos sobre la mesa, y el africano debajo de su bota. A partir de esto, apelando a la cordura, uno ruega para que la parte de violencia del caso africano que aún no se vivió en la Argentina jamás nos llegue. Por lo demás Mugabe lleva 28 años ininterrumpidos en el poder. Kirchner casi 5, y va – sin ironías - hacia 8. Es de esperar que la "alkimia" de Néstor no nos depare una continuidad vía Máximo, Florencia, Alicia Margarita, Rudy Igor o Jorge "Acero" Cali. O, en el caso que lamentablemente suceda, que nos demos cuenta que Néstor no se inmiscuye en su gobierno. Al fin al cabo nunca escuchamos declaraciones de la esposa de Mugabe. De la esposa de Néstor, realmente, tampoco... Fuente: www.loquedure.com.ar
De marginal a moda premium. Cómo saltó de clase en clase. Derechos cruzados, las leyes en su contra y el sueño del piquete propio. La ironía es que el "piqueterismo" argentino evoluciona sin cortes. Desde la variedad socioeconómica de cada piquetero, hasta los modos en que los contempla con ojos variables una misma ley, sin pasar por alto –nunca– ni los "looks" ni las diversidades cutáneas, la historia de quienes aprendieron que el modo más efectivo de llegar a los oídos del poder consiste en bloquear el espacio público comenzó con el humo paupérrimo de las gomas quemadas de obreros despedidos, para terminar al calor de las espléndidas camionetas de los terratenientes sojeros. En poco más de una década, las mutaciones convirtieron al fenómeno en una prueba vital de que las oportunidades de ascenso social, al menos para un estilo de protesta, todavía existen. "Piquete" –palabrita conflictiva que no se deja atrapar en un significado único–, se remonta al término "pico", que a su vez proviene del latín "peccus", que a su vez designaba al "piquete" de soldados al cuidado de la retaguardia. A partir de ahí, "piquete" pasó a significar el corte "criminal" del tránsito por parte de una "patota con palos y caras tapadas", o, también, el corte "pacífico" del tránsito por parte de un "grupo de ciudadanos" que sólo quieren "manifestarse". Entre las dos posiciones hay una historia, pero también existe una marea cambiante de mutuas conveniencias, exigencias, indolencias y desprecios. La ruta y la goma. La vanguardia del moderno piqueterismo nacional nació en Cutral Có, Neuquén, en 1992. YPF pasaba a convertirse en una empresa privada y los operarios cesantes, con cascos y overoles, comenzaron a protestar. Para dejar de pasar desapercibidos ante los medios, la opción inédita fue "piquetear" la ruta nacional 22. La arteria económica de Cutral Có. Por la brusquedad de la maniobra –que demostró una efectividad tan rápida como el riesgo real de una represión feroz–, junto a los obreros patagónicos llegaron rápido periodistas y una polémica: ¿es legítimo el derecho a la protesta cuando afecta el derecho de terceros? Si a principios de los 90 los piquetes eran una herramienta de quienes perdían sus empleos, hacia finales de la década llegaron quienes ya ni siquiera podían acceder a un empleo del cual pudieran echarlos. El movimiento fue de la periferia al centro y de una clase obrera a otra marginal. Lejos de los sindicatos y de otras formas de representación institucional, los grupos de desocupados del conurbano bonaerense hicieron del piquete una marca registrada, hasta el punto que, en el 2001, llegó a constituirse el Primer Congreso Nacional Piquetero –donde se perfilarían sus más famosos referentes–. Pero fue la tónica más belicosa de estos piqueteros –con gomas en llamas, palos largos y caras tapadas– la que puso en el ojo de la discusión el marco jurídico a favor y en contra. La ley y el orden. Ante el fenómeno, las interpretaciones de la ley –que sobre la base del artículo 22 de la Constitución Nacional pueden considerar "sediciosa" toda reunión de personas que "se atribuyan los derechos del pueblo", por ejemplo, en un piquete– suelen resultar caprichosas y casi siempre tendenciosas. Desde el Código Penal, inmovilizar a quienes circulan por la calle es castigable con hasta tres años de prisión por "privación ilegítima de la libertad" (Art. 183), una típica "situación" de piquete que se agrava a la luz –o a la sombra– de artículos como el 194, contra quien "impidiere o entorpeciere el normal funcionamiento del transporte", o del artículo 106, que contempla las responsabilidades por el "riesgo de vida" (en el caso del paciente que, viajando en una ambulancia, se viera perjudicado al no recibir atención por culpa de un piquete). Contra la criminalización del método, quienes "piquetean" sostienen que son sus propios derechos los que ya han sido afectados: si ni el derecho a trabajar –porque no hay trabajo–, ni el derecho a estudiar –porque no hay escuelas–, ni el derecho a vivir seguros –porque hay más delito– se cumplen, entonces no hay piquete que no sea legítimo. Desde estas posiciones que admiten todo piquete con el resguardo de una "jerarquía de derechos" –en la que el de peticionar supera a todos los demás–, hasta aquellas que entienden que toda ocupación del espacio público es terminantemente criminal y condenable, hay un largo y sinuoso camino. Casi siempre gris. Ahorrista, ideológico y duro. Por su lado, el primer gran salto clasista del piquete argentino fue de las clases populares a las clases medias. Era el año 2001 y las protestas contra el corralito financiero tenían canto propio –"¡Piquete y cacerola, la lucha es una sola!"–, aunque con detalles de gusto más burgués. El humo se cambiaba por cacerolas batientes, y las calles terrosas de Lomas de Zamora y San Justo, por las esquinas más presentables de Palermo y Recoleta. Ante su versión más rubia y perfumada, poco se animó la ley a criticarle a los nuevos piqueteros. Hasta que apareció una variante más militante y menos virginal de la protesta. Organizaciones como Quebracho, por ejemplo, buscaron sintetizar en un mismo método piquetero reivindicaciones ideológicas concretas más el impacto de toda su violencia desatada. Más tarde, al amparo del nuevo "poder ciudadano", los piquetes se readaptaron otra vez: pidiendo "mano dura", sin capuchas, pero con corbatas; sin gomas, pero con velas y marchas, como las que en el 2006 atascaban todas las calles alrededor del Congreso, bajo el liderazgo de Juan Carlos Blumberg –aquel año todavía apolítico e ingeniero–, marcaron una tendencia cada vez más pudiente del piqueterismo. Oficial, estudiantil y ecologista. De la unión entre Néstor Kirchner y Luis D´Elía surgió el piquete oficialista. Disfrazado de piquete primitivo –y hasta con la aparente espontaneidad del piquete primitivo–, el método fue absorbido por la política tradicional y puesto a su servicio –aunque hay eslabones extraños, como el piquete estatal y a la vez opositor de los empleados del Indec–. El debut del piqueterismo oficial fue, precisamente, el de las contramarchas de Luis D´Elía –cuyos Némesis del espacio público siguen mutando hasta hoy– contra Juan Carlos Blumberg. Son tiempos duros –para el piquete– y hasta los estudiantes "piquetean" cualquier avenida para quejarse del frío de las aulas en invierno o de lo poco complaciente que les resulta un nuevo rector. El piquete tendría que esperar hasta que los ambientalistas de Gualeguaychú, contra la papelera Botnia, al otro lado del río Uruguay y de los puentes cortados, le devolvieran un poco de su antigua decencia combativa. Campestre, urbano y final. El piquete contra las retenciones de los grandes y pequeños terratenientes sojeros, uno de los sectores de mayor rentabilidad en el país, en cambio, es la última cumbre del piqueterismo. Ni gomas, ni cacerolas, ni velas: camionetas 4x4, sombreros chic y sojadólares dispuestos a cortar el camino y a protestar, como buen piquete, contra el poder del gobierno de turno. Y no sólo eso: al salto piquetero de marginales a pobres, de pobres a ricos y de ricos a más ricos, se le sumó una última extrañeza: el piquete de los ruralistas urbanos, que apoyan al campo con sus cacerolas en la ciudad. Herramienta de protesta premium al fin, tal vez sea un error perder de vista la versatilidad ascendente del piquete. Porque allí donde permanezca abierto un conflicto público, persiste un espacio por ocupar. La historia del piqueterismo se termina, pero no se corta. l Fuente:Nicolás Mavrakis [email protected] | Fotos: Cedoc.
Choque de PODERES Kirchner se enojó por una supuesta conspiración del multimedios. Cómo se pasó del amor al odio. El Grupo apunta a la debilidad oficial. Néstor Kirchner suele exhibir en la intimidad las típicas veleidades del hombre creído de su poderío. Durante una de sus últimas estadías en Nueva York, se había ufanado con cierto orgullo infantil: “Ya me cargué a los milicos, a la Iglesia y al Fondo Monetario; ahora voy por Clarín”, disparó en el lobby del hotel Four Seasons de Nueva York en septiembre del 2006. Uno de los interlocutores de aquel jugoso “off” –que lo sigue frecuentando en Puerto Madero como funcionario de la Chancillería–, lo escuchó decir hace 15 días: “Se creen que me van a cagar como a Menem, pero los voy a volver locos. Basta de monopolio. Van a tener que entregar algo…”. La escalada kirchnerista contra el Grupo que lidera Héctor Magnetto se planeó hasta en sus mínimos detalles. A la última asamblea de accionistas de Papel Prensa –sociedad que el Estado integra junto a los diarios Clarín y La Nación en partes iguales– iba a asistir Alberto Fernández como representante del Gobierno para votar en contra de la aprobación del balance, según un expreso pedido de Kirchner. La operación se canceló a último momento: en lugar de Fernández, asistió finalmente Mauricio Mazzón –hijo del operador kirchnerista Juan Carlos “Chueco” Mazzón, un viejo ladero mendocino del ex ministro José Luis Manzano–, que ni siquiera objetó el informe. Pero Kirchner, igual, ansía meter mano en la papelera que produce más de 170.000 toneladas anuales de papel para diario, la mayor proveedora de medios gráficos del país. Gabriel Mariotto, el nuevo interventor del COMFER –que reemplazó a Julio Bárbaro, acusado de “dialoguista” y sospechado por ser “hombre de Clarín”–, ya explicitó públicamente que el Gobierno quiere 51% de Papel Prensa. Y lo primero que hizo cuando asumió fue desplazar al canal de noticias TN, del Grupo Clarín, del privilegiado lugar que ostentaba entre las señales Telefe y Canal 13 –los de mayor audienc
La mujer de este video filmado por las calles de Brasil. Despechada, le destroza el vehículo a su ex por una infidelidad. Algunos hombres aseguran que no hay nada peor que una mujer despechada. Más aún, por una infidelidad. Algo así puede probar el caso de una mujer colorada que fue filmada por peatones en Río de Janeiro mientras destrozaba, literalmente, el auto de su ex pareja con un martillo. Al parecer, se había enterado de un amorío de su novio, por lo que decidió despachar su bronca donde más le doliera al hombre, y delante de toda una ciudad. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=9FVtpxajHU8
Se endurece el conflicto entre el Gobierno y los Simpsons. Además de los afiches de la Juventud Peronista, grupos piqueteros oficiales realizaron un escrache en la Taberna de Moe. Desmienten que Máximo Kirchner haya golpeado a Lenny. “Se cayó solo porque estaba borracho”, aseguró su hermana Florencia. Luis D’Elía acusó a Homero de haberlo insultado y le propinó una trompada. También le habría expropiado la cerveza y las rosquillas. “Odio a los amarillos de Springfield”, declaró en Cartoon Networks. Un grupo de camioneros de Moyano bloquea el ingreso a la planta nuclear del Sr. Burns. El Gobierno la responsabiliza por originar el humo. Amenazan con expropiarla si no cede en sus acciones. El Sr. Burns aceptaría despedir a Homero. Pero se negaría a ceder el control de la empresa a Cristóbal López. Romina Picolotti acusó a Homero y a su hijo Bart por iniciar los incendios de los pastizales. Ordenarían la detención inmediata de toda la familia Simpson. “Marge, Lisa y Maggie son cómplices del intento de golpe”, aseguró la Subsecretaria de Medio Ambiente. Tendría pruebas de su denuncia. Recorrió los campos incendiados de Springfield a bordo de un plato volador oficial junto al payaso Krusty.
¿Usted recuerda lo que era la Alianza Anticomunista Argentina? Por las dudas le refrescamos la memoria. Era un grupo de tareas del Estado, cuyos jefes eran José López Rega e Estela Isabel Martínez de Perón. Esta organización se dedicaba a perseguir, secuestrar y matar a integrantes de izquierda en general y a todo aquel que estaba en discordancia con el gobierno justicialista de aquel entonces. Hoy, si bien no podemos decir que la actividad es la misma, podríamos afirmar que el Frente Para la Victoria es la analogía de la triple A, lo que podríamos denominar la triple K, o el Ku Klux Klan argentino. Los jefes de la banda son, sin dudas, Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Veamos, entonces, las figuras más destacadas, aunque la lista podría ser aún mucho mas larga, ya que estos son algunos ejemplos. Sin dudas debemos comenzar por los “Fernández”, de los que no es necesario agregar demasiado… usted ya los conoce. Luego, podríamos seguir con: -Felipe Solá, quien dice que "para pasarla bien hay que hacerse el boludo". -Alicia kirchner, una joyita patagónica. -Aníbal Ibarra y su defensor Julio Strassera. También Rafael Bielsa, Ginés González García, Julio de Vido y Nilda Garré, internacionalmente conocida como la primera ministra de defensa terrorista. Y hablando de guerrilleros en el gobierno, encontramos también a: Horacio Verbitsky, Miguel Bonasso, oficiales de inteligencia de montoneros, Eduardo Luis Duhalde, ideólogo del ERP y de otros grupos asesinos de distintas ideologías (¿usted cree que es un defensor de los Derechos Humanos?) -Diana Conti, oficial de montoneros. -Jorge Taiana, oficial de montoneros, asesino condenado como tal por la justicia (¿Usted puede creer que es nuestro ministro de Relaciones Exteriores?) -Carlos Zaninni quien es, junto con Duhalde, el otro gran ideólogo del ERP (¿Puede creer que es el secretario general de la Presidencia de la Nación?) -Carlos Bettini, asesino confeso cuando integraba la banda de montoneros (¿Usted puede creer que actualmente es embajador argentino en España?) En el gobierno, también encontramos traidores a sus ideas: -Graciela Ocaña ¿Se acuerda cuando comía sándwiches de milanesa con Carrió en la campaña del 2003? -Eduardo Borocotó, si el pobre padre de este sinvergüenza se levantara de su tumba ¿qué diría? -Héctor Timerman, este otro sinvergüenza lucra con la memoria de su padre, uno de los mejores periodistas que tuvo la Argentina. Y como no podía ser de otra manera, están los impresentables del gobierno: León Arslanían, Emilio Pérsico, Guillermo Moreno, Jaime, Carlos Kunkel, Chacho Álvarez, Hugo Moyano. Un lugar destacable merece Luís D´Elía, ya que su trabajo es intenso, toma comisarías, corta calles y rutas, defiende a Irán, y no se priva de decir estupideces ¿Tiene idea de cuánto nos costó y aun nos cuesta este sujeto? Incluso, encontramos a periodistas vendidos al mejor postor: Marcelo Tinelli, Mario Pergolini, Rosario Lufrano, Claudio Morgado, Mona Moncalvillo, Miriam Lewin. ¿Y la justicia de este gobierno? Jacobo Grossman: ¿puede Ud. creer que un condenado puede ser secretario en la Corte Suprema de Justicia? Carmen María Argibay, esta señora desaparecida —según el libro Nunca más— ahora esta reaparecida como integrante Corte. Eugenio Zaffaroni, quien declaró públicamente: “yo siempre trato de que el condenado lleve la parte más liviana (¿?) Pero hay más, mucho más… La Triple K, los medios de comunicación y los testaferros Parece que la tentación de la triple K de controlar los medios no tiene límites, y no alcanza con Canal 7, Radio Nacional o Télam, aunque deberíamos agregar, como medios “semi oficiales” al diario Página/12 y la revista 7 Días, que cuentan con millonaria pauta oficial. Como sabemos, cuando el poder decide ir por algo, no anda con chiquitas, y va por todo y ni siquiera parecen conformarse con el Observatorio de Medios. Como ya todos saben, Rudy Ulloa Igor, el ex chofer de Néstor Kirchner , le habría hecho una oferta millonaria a Telefónica para comprar el canal de aire Telefé. Le recordamos el hecho: la oferta habría alcanzado los 320 millones de dólares para quedarse con Telefé y la propuesta habría sido hecha por Ulloa en persona, quien habría ofrecido esa cifra a los españoles hace unas semanas cuando estuvieron en Buenos Aires. Ulloa, es el ex chofer de Néstor Kirchner , quien como por obra de magia, se ha convertido en empresario de medios en Santa Cruz, donde es propietario de El Periódico Austral y Canal 2 de esa provincia y operador político en Buenos Aires. Ulloa está procesado por varias causas, gasoducto y Skanska, entre otras, que nada tienen que ver con los medios. Es sabido que Ulloa, además de manejar los medios de Santa Cruz, ya estuvo a punto de comprar Página/12, por lo que no debe sorprendernos que quiera engrosar la lista de mediasen su poder. El ex chofer, es uno más de los súbditos, o testaferros, junto con la familia Eskenazi, Lázaro Báez y Cristóbal López, más cercanos a Kirchner. Evidentemente, el Frente Para la Victoria —o la triple K—, no sólo aplica de forma desigual la política sobre DDHH, lo mismo ocurre con el control fiscal, ya que ni la AFIP, ni Santiago Montoya, ni la gente que investiga lavado de dinero investiga casos como, por ejemplo el de Rudy Ulloa, quien hace algunos años era chofer de Néstor Kirchner y hoy millonario y propietario de medios de difusión. Parece que esta triple K no es igual para todos, ni la justicia tampoco, claro.

Opinan:Nestor Kirchner/ Jaime/ Carlitos Balá/ Pino Solanas/ Guido Süller/ Diego Maradona/ José Velez/ Ruckauf/ Telerman/ Cherasny. Tras el anuncio dado por la esposa del ex presidente Kirchner sobre la instalación del Tren Bala en Argentina, se ha desatado otra tajante antinomia en nuestro país, unos se adjudican el proyecto oficial y lo califican visionario…otros sostienen que si siguen choreando con tanto negociado vende patria, la gente se va a terminar calentando y al bala se lo van a tener que meter en el… . Por un lado Los Bala: Son los que están a favor del tren para pocos, los de la high society que ahora quieren ser también high velocity. “Dicen que va tan rápido que por las ventanillas no se ven ni los crotos, che” comentan entusiasmados los adoradores del tren afrancesado. En la vía de enfrente, Los Boli: Los que quieren un tren para todos, integrador, que una a toda la nación y la comunique con sus países hermanos, en fin, un tren Bolivariano. Esperando impacientes la partida inaugural del bala, encontramos entre ellos al ex Jefe de Gobierno Jorge Telerman, quien opina: -El tren bala me-en-can-ta, asi te lo digo …¿Por qué? Bueno, porque es afrancesado, atrevido, sensual y aerodinamico, como mi pelada…mirá…regarde vú. -Calma Guido, calma, -contiene el subsecretario de Transporte Jaime al hermano de Silvia Süller- falta poco para que arranque y ya te dije que vos vas a ser mi maquinista de lujo -Tren Bala, Si Si Si!! -gritaba sacado Guido Süller al borde de las vías- al fin un gobierno que nos escucha...bravo bravo -insistía a toda voz Guido- viva el tren bala!! viva!, viva el Crucero Gay! ¿ ¡Viva! -Gritaba mientras lo llenaba de besos a Jaime -Ay, no puedo esperar mas –dice Oggi Junco en pleno panic attack- yo mientras tanto me voy a andar al trolebús de Puerto Madero… -y se aleja corriendo. Atrás lo sigue Telerman -Esperame, que ese también es afrancesado, y lo inauguré yo! Pero los adeptos al bala siguen llegando… Cherasny es uno de ellos -Como que que hago acá, era un proyecto mío que te pasa, pero bueno, después del fracaso electoral del año pasado, me colgué un poco y me robaron la idea, yo lo siento como mío, como un aborto que revivió. –Grafica morbosamente, el ex candidato a jefe de gobierno por la Capital Federal. En eso llega Diego Armando Maradona con las nenas. “Si instalan el tren bala me voy del país, te lo juro por ellas” Dice Diego en caliente. -Cuando escuché el anuncio del tren bala, me quedé...tieso...no la podía creer... -Nos cuenta el Pelusa- con los ojos aún llenos de asombro por el disparatado proyecto balístico. Ah nosotros pensamos que venías al festejo por la inauguración. -No ni ahí, yo estoy con los bolivarianos, con el tren del alba, ningún tren bala, esto es menos serio que el Showball…Y lo del tren blanco tampoco me va, yo no digo que lo prohíban, porque yo sé lo que es estar de última, desesperado por que te falte “el blanco”, yo vengo de ahí, no me olvido, pero lo ideal es que el Estado haga lo necesario para que la gente deje de tomar “el blanco”…que como todos sabemos es un viaje de ida…Maradona, como cualquier ciudadano de este país, simplemente quiere viajar en el tren “de la gente”, me entendés. –Dice el Diego poniendo su Scania en primera, decidido a pasear con el por las callecitas de Puerto Madero. Otro de los que libra batalla contra el tren bala y a favor del tren para todos es Pino Solanas Pino, estás en contra de Puerto Madero, en contra del Trolebús, en contra del Tren Bala…¿no estarás perdiendo el último tren? -Le pregunto -No querido, no empecemos eh…que no estoy para blogudeces hoy...No quiero saber nada del "bala", no se cual me duele más, si las 6 que me clavo el turco en las gambas o la porquería! El daño! que viene hacer esta desgraciada a todo el sistema ferroviario argentino -Pino está indignado, pero no abatido, protesta y remueve el avispero, no se cansa, no baja los brazos y la gente se suma, lo acompaña. ¿Entonces Ud. dice que esta multimillonaria inversión estatal no trae ningún beneficio para el pueblo? -Lógico querido, esto es un A-FA-NO. A ver si entienden -nos dice y disminuye toda tensión en su voz para ilustrarnos clara y pausadamente- En la Argentina de los años noventa…la mafiocracia gobernante…sentó las bases del modelo de saqueo…más escandaloso de la historia del país… y hoy sigue siendo la misma mierda –Concluye Pino sugerente. A Pino lo acompaña el ingeniero Angel Cadelli, candidato a Vice Presidente por Proyecto Sur, quien agrega: -Y no es solo un problema de trenes esto, ahora encima desde el gobierno están tirando abajo al Astillero Rio Santiago porque según dicen lo que quieren es traer el Submarino Amarillo. –Advierte Angel. Mientras Pino nos explicaba la trascendencia de contar con un sistema ferroviario federal para el país y lo malo que es el bala vuelve Guido diciendo: -Mentira, no es cierto, lo que pasa que ustedes son unos retrógrados, que se oponen al desarrollo tecnológico, homo fóbicos! -Nos grita Guido en defensa del bala. Por su parte, los creativos de la empresa francesa que trae el Tren Bala, se rompieron la cabeza para elegir a las figuras que animarán la inauguración, hablamos con uno de los artistas invitados… Si, era la última bajeza que me faltaba hacer antes de morir –confiesa Carlitos Balá-, estuve con los milicos, volví con Menem, y ahora me subo a este tren. Es todo un desafío para mi, porque yo soy un tipo tradicional, no es lo mismo entretener a los pibes de barrio como hice siempre que a estos que viajan en el bala…todo bien pero…no sé…son medio raritos. Igual estoy tranquilo porque se que no voy a estar solo. Para animar a los más grandes llamaron a José Velez, le propusieron lo del bala y aceptó “y si, que más da” dijo el moreno melódico, y les salió bien porque ahora con todas las críticas que tiene este proyecto absurdo, la letra de su canción nos viene al pelo. –Reconoce Balá. Y hablando de pelos Apareció Ruckauf!!! "Desde que lo escuché me cayó bien esta historia del bala. Bala, bala y más bala, es lo que yo dije hace rato, en este país para salir adelante, hay que meter bala..." e hizo fondo blanco con su copa llena de una bebida llamativamente parecida a la sangre. -Ahhhhh.... - finalizó. -Ademash eshto esh algo que va a shervir para ordenar y unificar al PJ -nos dice Nestor Kirchner sumandose a los adeptos del bala. ¿Por qué? –le consulto- ¿El tren bala pondría más en contacto a los dirigentes del PJ? -Ah no she, sho te digo por el “vagón” de guita que hay para repartir…tsskjjjj.