NEKO_27
Usuario (México)

Introducción Hola pueden llamarme jimbo y la razón de que me haya registrado en Taringa hace ya varios años fue para descargarme el Windows y otros programas; nunca he publicado post y solo dejo algún que otro comentario en los shouts. Me considero, si se me permite la expresión, un científico nerd; llevo años de experiencia en el campo de la biotecnología, y en mis ratos libres juego videojuegos, leo mucho, y veo anime y cartoons. Decidí tomar un papel más activo en la comunidad y postear algunos aspectos interesantes de mi experiencia y de mis hobbies, por el momento pienso iniciar dos temáticas: Diario del biotecnólogo. Diario del nerd. Pueden comentar cualquier otra idea que les interese, bueno terminada la presentación continuo con el post. Biotecnología microbiana Vamos, con ese título ya deben imaginar de que va, la biotecnología microbiana o microbiología industrial consiste en aprovechar o hacer uso de los microorganismos y/o sus productos para producir un bien o algo de interés, el caso más común sería la producción de alimentos. Pero, aparte de los alimentos ¿en que otras cosas empleamos a los microorganismos? Desde hace algunos años se ha visto que ciertos microorganismos "benéficos" combaten a otros "perjudiciales", cuando esto se aplica a las cosechas hablamos de control biológico. ¿Cómo sabemos que microorganismo combate a otro? Muchas veces es casualidad, durante la evolución es posible que se generen sustancias que pueden no dar una ventaja competitiva, pero mientras esta no sea perjudicial la sustancia se mantiene, y con el pasar del tiempo la sustancia es tan diferente al resto que puede resultar letal a otro microorganismo independiente. Las veces que no es casualidad es porque los microorganismos involucrados están en una especie de guerra fría evolutiva, sin embargo, en este caso es más fácil que el microorganismo "perjudicial" se sobreponga al otro, porque después de todo son viejos conocidos. Pero aún no has respondido la pregunta La técnica más usada es la de confrontación, es decir, se baten en un duelo ambos microorganismos. 1) Se "siembra" el microorganismo "perjudicial" para ver su crecimiento, en especial, el tiempo y el tamaño 2) En otra caja se siembran ahora ambos microorganismos y se dejan incubar el mismo tiempo que le tomó al microorganismo "perjudicial" alcanzar el tamaño máximo, y tenemos esto: Y así establecemos los microorganismos efectivos contra los "perjudiciales", pero para establecer un producto comercial lleva años, inclusive décadas de investigación. 1) ¿Cuánto tiempo llevará muestrear los microorganismos? 2) ¿Cuánto tiempo llevará hacer las pruebas? 3) ¿Cuánto tiempo tomará establecer las condiciones de cultivo óptimas? 4) ¿Cuánto tiempo tomará evaluar los mejores excipientes para los microorganismos? 5) ¿Cuánto tiempo tomará evaluar la inocuidad a los humanos? 6) .......... Bueno espero que les haya parecido interesante, y pueden dar sus opiniones en los comentarios, si desean algún tema puedo considerarlo para otro post
La justicia, el altruismo y la empatía ¿en verdad son características humanas? Durante milenios legiones de filósofos y pensadores, junto con teólogos de las más variadas religiones han colocado al hombre en la cúspide de la vida por poseer supuestamente en exclusiva “altos valores” como la empatía, el altruismo o el sentido de la justicia. Sin embargo, décadas de estudio con unos más que humildes roedores o pequeños monitos han mostrado que estas nobles características, que tan alegremente nos arrogamos los sapiens, están más que distribuidas en todo el reino animal. En el ya lejano año de 1962 unos investigadores estadounidenses realizaron un sencillo experimento con ratas: colgaron de un arnés a un roedor que chillaba o un bloque de espuma de poliestireno, ambos arneses se encontraban en el campo visual de un segundo animal que tenía la posibilidad (pulsando una palanca) de hacer bajar a la rata estresada o al trozo de plástico. El resultado fue que los animales bajaron con mayor frecuencia al congénere que al trozo de plástico. Décadas después se han realizado estudios más sofisticados en los que además de poner a prueba la empatía de los animales también se testaba a la vez su altruismo. En un primer experimento unos investigadores inmovilizaron a una rata dentro de un pequeño tubo de plástico transparente. Después se introducía en la jaula un segundo animal que rápidamente aprendía a pulsar una palanca que liberaba al roedor prisionero. Estos animales eran capaces de liberar a las otras ratas prisioneras aun cuando estas primeras pasaran a otra jaula directamente sin tener contacto alguno con sus salvadores. En cambio, cuando el tubo estaba vacío o había un objeto que se asemejaba superficialmente a otra rata, los roedores ociosos rara vez pulsaban la salvadora palanca. Este experimento parecía indicar que la empatía y el altruismo, lejos de ser fenómenos culturales exclusivos del ser humano, tienen un fuerte componente genético. Además, los mismos investigadores quisieron analizar posteriormente si este altruismo podía desaparecer cuando entraban en juego los intereses del animal sujeto a experimentación. Así, los científicos colocaron dos tubos adyacentes, ambos podían ser abiertos con su respectiva palanca, uno de ellos contenía una rata cautiva y el otro varios pedazos de chocolate. En este caso las ratas también liberaban a sus congéneres y sorprendentemente en algo más de la mitad de los casos, en lugar de comerse primero la golosina y luego liberar a su compañero, abrían las dos puertas más o menos a la vez y entonces el libertador (en lo que cualquier humano mínimamente sensible podría considerar un gesto de noble altruismo) hasta compartía con el animal recién redimido las preciadas y dulces porciones. En un estudio del mismo grupo anterior publicado un par de años después se observó la existencia de los mismos sesgos de filiación y hasta de racismo que tenemos los hombres. Así en nuevos experimentos se volvió a usar ratas encerradas y ratas libertadoras, sólo que ahora en lugar de ser dos miembros de la misma cepa, un roedor era blanco y el otro manchado. En este caso la rata que estaba libre no liberaba nunca a la enjaulada. Sin embargo si un animal de pelaje blanco se criaba con otros de aspecto manchado, ahora esta rata blanca liberaba siempre a roedores manchados (aunque fueran desconocidos) y en cambio nunca redimía a animales blancos de su prisión. Es decir, las ratas elegían ayudar a aquellos otros animales con los que estaban familiarizados y con los que habían tenido una experiencia social positiva en el pasado, casi como un ejemplo de libro sobre la naturaleza de los prejuicios humanos. Y ya finalmente, en un estudio mucho más reciente otro grupo de investigadores ha analizado la naturaleza de esta ayuda con un experimento un poco diferente a los anteriores. Se introduce un animal en una mitad de una jaula que contiene agua, como a las ratas de laboratorio el líquido elemento no les gusta mucho el animal se estresa rápidamente y chilla. Si se coloca a un segundo animal en la otra mitad de la jaula que está seca este abrirá el portón liberando a su congénere mojado tal y como se muestra en el siguiente video. Sin embargo si la primera rata era depositada en la parte izquierda de la jaula sin contener agua, el segundo animal nunca abría el portón de acceso entre los dos compartimentos. Además, animales que habían sido previamente mojados eran mucho más rápidos y eficaces a la hora de descubrir el mecanismo de apertura de la puerta si el otro roedor se encontraba mojado y chillando. Ello sugiere que las ratas estaban más motivadas para ayudar en base a su empatía y a su propia comprensión del sufrimiento del otro animal. link: https://www.youtube.com/watch?v=v_8fSUxgmmQ Por supuesto este tipo de experimentos tienen sus detractores, que argumentan que todo este comportamiento animal puede ser debido, no a empatía o altruismo, sino a que los chillidos de los animales estresados molestan a las otras ratas, que simplemente “ayudan” para no tener que seguir aguantando sus molestas quejas, algo así como apagar el ruido del televisor cuando no nos interesa el programa. Claro que si nos ponemos exquisitos a la hora de juzgar las intenciones de los animales, bien podríamos juzgar de la misma manera los comportamientos humanos porque analizando fríamente la cuestión, cuando damos una limosna a un mendigo en la calle ¿todos los humanos lo hacemos por pura empatía o simplemente porque su visión nos hace sentirnos mal y con un par de monedas se apaga ese molesto “ruido” de nuestra conciencia y así podemos seguir nuestro camino sintiéndonos mejor? Y si en el caso de la empatía y el altruismo los roedores han puesto el listón muy alto ¿qué pasa con el sentido de la justicia? Pues aunque a muchos les pueda sorprender, el concepto de igualdad está codificado en los genes de los primates desde hace millones de años. Los capuchinos son unos pequeños primates sudamericanos que han demostrado que tienen más que claro el concepto de justicia e igualdad. En un más que llamativo experimento publicado hace algunos años en la prestigiosa revista Nature dos de estos monos , que se encontraban en jaulas adyacentes y podían observarse entre sí, fueron adiestrados para entregar una piedra al experimentador y a cambio recibían como premio un rodaja de pepino. Todo iba en orden, armonía y felicidad animal mientras el experimentador cumplía estrictamente su parte del trato: rodaja de pepino a cambio de piedra. Pero después de un tiempo, cuando el experimentador recibió una nueva piedra decidió recompensar al peludo afortunado con una uva, una fruta mucho más dulce que el pepino y que les encanta especialmente a estos pequeños animales; sin embargo, cuando el segundo monito dio su piedra al humano, este tuvo la desfachatez de “recompensarle” como siempre con otro trozo de pepino. ¿Y cuál fue la respuesta de nuestro pequeño protagonista? Pues como se puede observar en el siguiente video, este segundo mono (que hasta ese momento había estado más que satisfecho con sus rodajas de pepino) detectó una injusticia manifiesta y un trato de favor más que ofensivo hacia su peludo compañero y, lejos de darse por satisfecho con la ya ahora más que insípida rodaja de pepino, primero mira incrédulo el “regalo”, para después enfurecerse y lanzar la famosa rodaja de la discordia al más que injusto humano y ponerse a continuación a chillar y a golpear la jaula. link: https://www.youtube.com/watch?v=bBSnqSr10Gk Fuente: https://lacienciaysusdemonios.com/2017/02/14/justicia-empatia-altruismo-atributos-humanos-pues-va-a-ser-que-no/#more-42303
Serial de Biotecnología - Parte 2 Hola, continuando con la serie de biotecnología, esta vez les hablaré sobre el crecimiento microbiano, probablemente nunca lo hayan pensado, pero saber la cantidad de microorganismos en procesos industriales, de producción de alimentos y científicos es muy importante para obtener resultados homogéneos y constantes. Para tal fin existen diversas técnicas, sin embargo pueden resumirse en aquellas que nos dictaminan la cantidad total de microorganismos y aquellas que nos dictan la cantidad viva de microorganismos. Por ejemplo, puedes contar microorganismos en microscopio pero te dará el número de microorganismos totales (vivos y muertos) en un volumen determinado, o puedes precipitar los microorganismos y pesar la cantidad total (crecimiento y tamaño en vez de cantidad), y por último puedes resembrar parte de los microorganismos y contarlos individualmente (vivos); por ser la que más he desempeñado en mi campo profesional, de esta última es de la que les hablaré. La técnica antes mencionada se le conoce como conteo de Unidades Formadoras de Colonia (UFC/mL) empleando una dilución seriada. Vayamos despacio 1) Tienes un cultivo de microorganismos y quieres saber la cantidad de células vivas o viables, por ejemplo necesitas 1'000,000'000 microorganismos vivos en un volumen fijo, digamos 1 mL 2) Entonces tomo 1 mL y debo contar esa cantidad ¿no? Bueno esa es una cantidad ridiculamente grande para contar 3) Tomas 1 mL (o la medida que hayas determinado) y la diluyes en 10 partes, es decir, con 9 mL de agua, en esa solución tenemos 100'000,000, seguimos haciendo esto hasta que obtengamos una cantidad razonable por contar, por lo general alrededor de 100 4) Luego tomas cierto volumen de esa solución y la siembras nuevamente en un medio de cultivo, de esta manera sólo las células vivas del cultivo original serán capaces de producir colonias, es decir, 1 célula viva original = 1 colonia en el medio nuevo; y así por medio de un cálculo entre la cantidad que tomaste del original, las veces que diluiste y la cantidad que sembraste en el medio nuevo puedes estimar la cantidad en el medio original. Oye, oye, pero estas pasando algo por alto ¿cómo sabré cuando hacer todo esto?, además cuando haga todo ya será demasiado tarde para mi cultivo original? Esa la pregunta clave y se responde en dos partes, usualmente se relaciona una variable de rápida lectura (como puede ser la opacidad) con las unidades formadoras de colonia (muy lenta) para solucionar la "rapidez", por último para saber cuando medir es necesario recurrir a una de las herramientas más usadas por la microbiología, pero increíblemente laboriosa, la Cinética de crecimiento microbiano. El término cinética hace alusión al movimiento del crecimiento a lo largo del tiempo, de acuerdo al tipo de microorganismo determinaremos los tiempos de medición, por lo general van de 30 minutos a unas cuantas horas durante todo el lapso que le tome al microorganismo crecer a plenitud, incluso extendiéndose hasta 1 semana. Hay que tener en cuenta que los cultivos microbianos tienen fases y éstas deben verse en una cinética de crecimiento bien hecha. Una vez concluida podrás calcular La cantidad de microorganismos a un tiempo dado. La cantidad de microorganismos usando una medida de lectura rápida ¿Qué tan dificultoso es hacer una cinética de crecimiento? En mi caso fueron mediciones cada 4 horas por 3 días, los preparativos para cada medición me llevaba una hora y estaba una hora trabajando, eso cuando esta al 100%, conforme avanzaba todo lo hacía más lento, literalmente me mude al laboratorio por 3 días. De las cosas que he hecho, la cinética es una de las que me he sentido más orgulloso. Posibles próximos posts: ¿Cómo calificar un anime? Cultivo de tejido in vitro